Shalom La 2

Shalom

Domingo a las 09:15 horas

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Para todos los públicos Shalom - De la luz al secreto - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Muy buenos días.

Shalom, bienvenidos un domingo más a nuestro programa.

Como cada domingo, pretendemos acercarles un poco más

a la cultura y la tradición judías.

En esta ocasión nos hemos acercado hasta el Centro Sefarad Israel

para conocer de primera mano

la pintura de Moshé Castel y Moisés Bentata,

pintores sefardíes que nos transmiten la cultura

y la tradición judías a través de sus obras.

(Música sefardí)

Bienvenido, Moisés Bentata,

muchas gracias por habernos recibido para hacer esta entrevista.

Querríamos saber en primer lugar cuál es la explicación

o el contenido de esta exposición a la que vamos a asistir hoy.

La exposición en sí trata de ver un punto de conexión

entre dos artistas, Moshé Castel y mi persona, muy segmentada,

que de alguna forma tenemos un arraigo común,

que es el arraigo sefardí. Procedemos de familias sefarditas

que en origen vivieron en la España del siglo XV,

pero que cada uno tomamos caminos familiares diferentes,

en su caso es una familia que salió de España

tras el edicto de expulsión de los Reyes Católicos en 1492.

Su familia se afinca en Israel,

de las pocas familias que pudieron llegar a Israel,

en aquel Israel de entonces, si se puede llamar Israel,

es un país que de momento no estaba definido como país,

pero esta familia fue valiente y se afincó en Israel.

Desde prácticamente el siglo XV, la progresión familiar

ha sido ligada a Israel, pero por supuesto,

que sin perder el vínculo con la Sefarad que ellos añoraban.

En mi caso concreto,

también mi familia de alguna forma procede de la antigua Sefarad,

en mi caso concreto estamos hablando de una familia

que como muchas familias, tras la expulsión de España,

emigraron al norte de África.

Somos de alguna forma sefardíes en origen,

y convergemos en algún momento en un punto de la historia

en esta exposición.

¿Cómo nació la idea de esta exposición?

Mi galerista en Israel, que es el comisario de esta exposición,

Jacques Soussana, trabajó en la última etapa de la vida

de Moshé Castel, trabajó muy estrechamente con él.

Él ideó la posibilidad de poder conectar su obra con la mía,

y poderla hacer precisamente en Sefarad.

Por eso uno de los títulos de la exposición es "Encuentro en Sefarad",

es la historia de familias judías

que tras generaciones convergen en un punto,

y es la Sefarad que hoy tenemos.

Aquí hemos intentado de alguna forma unir su obra con la mía,

y poder un poco, pues eso,

rememorar de alguna forma el pasado que nos une,

y que en algún punto, generaciones posteriores

nos hemos encontrado su obra y la mía en esta exposición.

En la exposición "De la luz al secreto",

¿nos podrías explicar quién es la luz y quién es el secreto?

"De la luz al secreto" tiene su origen.

La primera vez que me reuní con las personas de aquí, de Casa Sefarad,

fue más o menos hace un año, para contarles este proyecto,

la exposición venía con un título, "Encuentro en Sefarad".

Tras la primera reunión que mantuve con Esther Bendahan,

la directora de programación cultural del centro,

a los tres minutos de la reunión... Ella conocía ya mi obra,

porque habíamos tenido ya en el pasado algún tipo de relación,

en otras exposiciones y demás.

Mi obra la conocía, no conocía la de Moshé Castel,

pero a los tres minutos de la reunión me paró y me dijo:

"Esta exposición...

tiene que tener otro título adicional".

Ella, al ver la obra de Castel y mi obra,

inmediatamente me dijo: "Esto es la luz y es el secreto".

La luz, obviamente, y ahora lo podremos ver en las obras de Castel,

es la luz que Castel aprendió y vivió en su etapa parisina.

El secreto son mis obras,

mis obras tienen de alguna forma un mensaje,

una reflexión que yo siempre he querido compartir

con el público, y qué mejor que hacerlo a través de una de las obras,

de las muchas obras que reflejan algún secreto, alguna reflexión.

Siempre he pensado que sería bueno

que no solamente yo reflexionara, sino que también el público

pudiera también compartir de alguna forma,

o yo compartir, mejor dicho, con el público,

cada una de las reflexiones o cada uno de esos secretos

que esconden las obras que expongo en esta exposición.

¿Qué une y qué separa a Moshé Castel y Moisés Bentata?

La unión, está claro, como he dicho anteriormente,

tenemos un pasado común, somos artistas, somos judíos...

Reflejamos en gran parte de nuestra obra ese judaísmo,

cada uno en la vertiente que ha considerado que debe llevarlo,

pero ese judaísmo que de alguna forma es nuestra base pensamiento,

nuestra forma de vida, la hemos reflejado en muchas

de las obras que hemos realizado. ¿Qué nos separa?

Obviamente, somos artistas de generaciones totalmente diferentes,

él bebió de las fuentes parisinas de principios del siglo XX,

donde París era el centro neurálgico

de las corrientes pictóricas de aquella época.

Estamos hablando de casi un siglo posterior,

y aparezco yo con un arte muy diferente,

un arte que en algún sentido deriva hacia la abstracción,

tiene de alguna forma elementos de arte contemporáneo.

Obviamente, lo podremos ver ahora en las imágenes de cada obra,

estamos hablando de estilos pictóricos totalmente diferentes,

pero con un nexo común,

porque al final, como judíos que llevamos un formato de vida

muy pegado a nuestra religión,

obviamente en muchas situaciones derivamos hacia obras que reflejan

ese judaísmo que llevamos dentro.

(Música sefardí)

Vivimos un mundo de lo visual, de la inmediatez,

y las personas dedicamos en general poco tiempo a la lectura.

Por lo tanto, es lo visual lo que impacta más en nuestras vidas.

Los artistas por lo general tenemos dos posibilidades

a la hora de concebir una obra,

y en ese punto de conexión con el público.

Podemos generar un momento de belleza,

una situación estética agradable a los ojos de la persona

que está valorando la obra.

Por lo tanto, estamos generando unos segundos de tranquilidad,

de sosiego, lo que puede realmente causar una forma estética.

O una segunda opción, tenemos la posibilidad de trasladar un mensaje.

En mi caso concreto he optado por esta segunda opción,

en la que lo que quiero es, además de generar ese momento de belleza,

ese momento de plasticidad y de equilibrio estético,

también aprovechar esos segundos mínimos

que dedica el espectador a una de mis obras,

aprovechar el momento para trasladar un mensaje.

El caso concreto de las obras que vemos,

las que estamos viendo en esta pared,

prácticamente lo que yo aquí quiero reflejar

son los tiempos que nos tocan vivir, en los que realmente

los medios de comunicación, las tendencias, las modas,

lo que leemos en los medios de comunicación,

nos están marcando de alguna forma la referencia

o nuestras referencias de vida.

Obviamente, fijar una vida en base a estas referencias

es realmente bastante alocado, si se puede decir.

Lo que yo aquí advierto, en estas obras,

de qué forma estamos hoy día perdiendo nuestra identidad personal,

en aras de seguir lo que los medios de comunicación, la prensa,

nos están marcando a cada instante.

(Música sefardí)

Mi nieta, que tiene siete años, me preguntó:

"Abuelo, ¿dónde están los colores en tus obras?".

Me senté con ella, cogí una pieza, una letra, la letra shin,

ella se llama Sara, la letra shin es por la que empieza su nombre.

Ella fue la que dijo: "Te voy a dar color a tus obras".

Bueno, pintó esta obra, pintó la letra con sus ideas,

con su colorido, y puso una nota de color en la exposición.

Sobre Moshé Castel, el otro artista que forma parte de la exposición,

es un artista ya fallecido, falleció en el año 91,

decir que es uno de los artistas por excelencia del arte israelí,

un consagrado artista.

Después de haber estudiado en una de las escuelas más prestigiosas

de Israel, la Betzalel, escuela de arte,

él sintió la necesidad de progresar

aprendiendo nuevas técnicas pictóricas,

y para ello viaja a París, donde pasó una etapa inicial de su vida.

Las obras que vemos aquí son obras de esa etapa parisina,

en la que las corrientes y las vanguardias pictóricas de la época

causaron en él un gran impacto,

bebió de esas corrientes.

Pero si os fijáis, las obras en realidad,

a pesar de que tienen esa impronta impresionista

de lo que él veía en París,

todas ellas guardan motivos vinculados a su arraigo,

a su país, a Israel, y en todas ellas reflejaba

la añoranza por la tierra que él había dejado atrás.

Él en una etapa posterior,

una vez que llevaba ya viviendo en París 10-12 años,

él empieza a sacar conclusiones de esa universalidad,

de esa globalidad con la que convive en París,

que está bien, somos globales, somos universales,

compartimos de alguna forma con el resto de artistas

de otras nacionalidades, compartimos mucho,

pero en realidad nos hace perder el arraigo a nuestros valores,

a nuestras costumbres, a nuestra tierra...

Regresa a Israel, esto ocurre en el año 40,

y totalmente, y de forma radical, rompe con el estilo pictórico

que estamos viendo aquí. Ahora pasaremos a la otra sala,

podremos ver el cambio drástico que tiene en su estilo pictórico,

pasar de cuadros en la línea de esas corrientes parisinas,

a algo totalmente diferente, a algo totalmente arraigado

a sus valores judíos, arraigado al misticismo judío.

Es lo que observaremos ahora en la siguiente sala.

Como decíamos, Moshé Castel tuvo un punto de inflexión en su vida,

en el que la universalidad que estaba él de alguna forma observando,

o con la que convivía en París, en su etapa parisina,

él entiende que le iba a conducir a perder su arraigo

con sus raíces, con su país, con sus costumbres.

Él rompe radicalmente con su estilo pictórico

que hemos observado en las obras anteriores,

y de pronto aparece un misticismo en toda su obra,

en la que todas ellas van a enfocarse en motivos de la mística judía,

en Jerusalén...

en lo que él llamaba arte cananeo,

y es lo que podemos observar en todas estas obras.

(Música sefardí)

Como habréis observado, la mayoría de mis cuadros

se centran en las letras, sobre todo las letras del alfabeto hebreo.

Y la pregunta es: ¿qué hay en esas letras?

Para mí cada una de las letras...

Bueno, no para mí, en el judaísmo las letras en sí

tienen su propia profundidad, su propio significado:

el trazado de cada letra, la curvatura que tiene cada letra...

Para mí de siempre, la estética de la letra judía

me causó un impacto enorme, y ha sido, como podréis observar,

la base de muchos de mis cuadros.

Aquí vemos un cuadro donde realmente lo que estamos viendo aquí

es una forma de nombrar a Dios según la tradición judía.

Vemos el conjunto de tres letras: shin, dalet y iud,

que son las que forman el nombre de Dios según la religión judía,

pero en su formato oculto en la naturaleza.

Aquí vemos que el nombre no está representado en un orden,

sino que lo que pretende es que sepamos identificar

y buscar a nuestro Dios en la vida.

(Música créditos)

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Shalom - De la luz al secreto

25 mar 2018

La cultura sefardí, expresada a través de la música o del arte, es una forma sencilla y práctica de conocer un poco más acerca del mundo judío y de su Pueblo.

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