Shalom La 2

Shalom

Domingo a las 09:15 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5367804
Para todos los públicos Shalom - El empoderamiento de la mujer en el arte - ver ahora
Transcripción completa

Muy buenos días, shalom.

Nosotros hoy tenemos un programa muy especial

en el que vamos a abordar el tema de la mujer,

el arte

y también de algunas injusticias

que se han venido llevando a cabo a lo largo de los siglos.

Hoy día una mujer

que termina de escribir un libro, pintar un cuadro,

firma con nombre propio

pero esto que nos parece tan obvio,

no ha sido así siempre.

Hasta hace muy poco tiempo

una mujer que quería que su obra fuera tenida en cuenta

como algo serio,

tenía que firmar bajo pseudónimo masculino.

Nosotros hoy

vamos a desvelar algunas historias humanas

detrás de grandes obras de arte

y lo hacemos

de la mano de dos mujeres dos grandes historiadoras

a las que ustedes y yo queremos mucho.

Muy buenos días.

Las hermanas Lara,

María, Laura, gracias por estar aquí.

Un honor siempre estar en Shalom.

Hoy nos vamos a centrar en la mujer pintora del siglo de oro.

Vamos a hablar de Artemsia Gentileschi

que siguió la estela de predecesoras como también

Lavinia Fontana ó Fede Galizia

por no hablar de Sofonisba Anguissola

que nos llevaría todo un programa en si mismo

porque fue la pintora de cámara de Felipe II

pero fijémonos

cuánto cuesta firmar un cuadro a una mujer,

primero

porque en ese tiempo del siglo de oro

donde la hembra estaba llamada a ser

la perfecta casada de Fray Luis de León,

o la dama boba de Lope de Vega,

hubo muchas que se captaron así mismas

bien, en el reflejo de un jarrón, en la obra,

o firmaron -como bien decías-

con el nombre del marido, del hermano o padre.

Y nos habíamos perdido instantáneas de la vida cotidiana

sino fuera por estas valientes,

es el caso de la ya citada Lavinia Fontana

que, por ejemplo,

entre otras obras,

representa a Antonietta Gonsalvus

una niña de doce años que tenía hipertricosis

y por tanto,

el cuerpo, la cara, cubierta de pelo.

Era hija del llamado hombre lobo canario

y de una dama de la corte francesa

que bien pudo inspirar esa historia

la de La bella y la bestia.

Pero también tenemos que señalar

como, junto a esos bodegones,

La Biblia se va a convertir

en un termómetro para el empoderamiento.

¡Que fuerte!

porque además pensamos que esa palabra:

"empoderamiento femenino"

la hemos acuñado ahora

pero esto que vivimos ahora

ha llevado muchos siglos y generaciones

poder rectificarlo

y en ello estamos ¿verdad?

porque la vida de Artemisia no fue sencilla ...

Para nada fue fácil.

Artemisia nace en Roma el 8 de julio de 1593.

Era hija de un pintor, Horacio Gentileschi.

A los doce años muere su madre Prudencia,

se queda con sus tres hermanos varones y con su padre.

Él parece que la protegía mucho

y a los dieciséis años

llega el drama que va a marcarla de por vida.

Su maestro de pintura, amigo de su progenitor,

Agostino Tassi, la viola.

La viola dentro de su propia casa.

Pensemos que el padre no le dejaba salir a la calle

para protegerla.

Es en la propia casa donde se produce ese crimen.

Ella con 16 años, trata de defenderse.

Su padre denuncia a Agostino,

el juicio dura cinco meses

y en ese trance

va a sufrir no solo exploraciones ginecológicas terribles

sino la tortura para que se retracte.

Con todas las vejaciones que eso conlleva,

además del dolor y el sufrimiento.

Además Agostino parece ser que era un pieza,

porque había cometido incesto con su cuñada,

había maltratado a su esposa,

y le había tratado de robar cuadros a Horacio.

Nosotros además vemos

que muchas veces el romper con estos esquemas sociales

tienes que pagar un precio muy alto,

tanto en el divorcio, la separación,

el tener o no hijos,

muchas veces

las mujeres han cargado con una vergüenza

que en realidad no era de ellas.

Ellas eran más las víctimas, más que los ejecutores ¿verdad?

Totalmente porque Artemisia a partir de ese momento

tiene que defenderse del vulgo de la sociedad,

dicen que su honra ha quedado mancillada

pero que ella es la culpable.

En cinco meses,

nuevamente ese lapso de tiempo aparece en su biografía,

pues van a casarla, por conveniencia,

con otro pintor llamado Pierantonio Stiattesi.

La familia política la acoge bien

y lo decimos entre comillas,

porque a ver la pobrecilla qué culpa tenía

y bueno pues ahí

es cuando el padre va a repudiarla en secreto

pero bueno,

él trata de que Arteisia no contamine su carrera

así que Artemisia

se traslada de Roma a Florencia,

va a vivir allí ocho años.

Va a ser la primer artista mujer

que entra en la academia del diseño

y ahí, bueno,

pues ella encuentra manos amigas,

por ejemplo,

el sobrino de Miguel Ángel,

de hecho,

cuando viajas a Florencia hoy en la casa Buonarroti

ves la alegoría de la inclinación, de esa inspiración,

de esa dedicación al arte

que realiza Artemisia por encargo del sobrino de Miguel Ángel.

Lo que pasa es que, bueno, unas décadas después,

de que Artemisia se autoretratara en esa chica,

le hicieron un añadido de ropa

porque decían que era inmoral que estuviera así una musa

con la brújula del tiempo y en paños menores.

Pero ahí vendrá un nuevo calvario para Artemisia

porque el marido, Pierantonio,

era un gastador que estaba alcoholizado,

que se iba de juerga en juerga,

gastando hasta la dote de Artemisia

y durante esos ocho años

ella tiene que soportar juicios,

una decena de tribunales que le piden dinero a Artemisia

de lo que está despilfarrando Pierantonio

y toma la decisión de divorciarse.

Había tenido ya dos hijos,

que fallecieron tempranamente, de manera desgraciada

y, por otro lado,

una hija llamada como su madre, Prudencia

y ahí nuevamente cambio de ciudad y más arrojo.

Está claro que no tuvo una vida sencilla

y pagó el precio, como decíamos,

de muchas injusticias.

Vive en numerosas ciudades,

a parte de Roma y Florencia, como ha explicado María,

también en Génova, en Venecia, en Nápoles,

donde está habitando en varios momentos de su vida

y allí fallece de la peste, al final,

en una época en la que, más o menos,

Velázquez estaba pintando Las Meninas.

Bueno de eso, no nos vamos a olvidar nunca

y hemos visto también el tema de que

muchas veces la pintura, el arte, sirve de refugio del alma, ¿verdad?

Si.

Por ejemplo,

Artemisia solo tiene una obra firmada,

con sus iniciales

¡que pena!

Está en Bolonia

y es la de un trabajador municipal

que era el portador de la bandera.

El cargo se llamaba "gonfaloniero".

Bueno pues, además,

tiene que soportar lo que son

micromachismos o macromachismos, podríamos decir,

porque ella está entre otros,

haciendo obras para Cosme II de Medici, en Florencia,

un joven que protegía también a Galileo,

que es otro de los amigos de Artemisia, Galileo Galilei,

pero cuando con treinta y un años,

muere Cosme,

la madre de este noble, Cristina de Lorena

y su esposa, la esposa de Cosme,

María Magdalena de Asburgo,

le cierran el mecenazgo a Artemisia,

no así a Galileo,

pero dicen que Artemisia tiene mala reputación

y ya no le encargan más títulos.

Y la Biblia va a convertirse en su fuente de inspiración,

en su refugio privilegiado,

y la pintura en la catarsis y en el psicoanálisis,

antes de que Freud lo inventara.

¡Ya ves!

¿En qué sentido esa Biblia le sirve a ella

para reflejar los traumas personales?

Artemisia capta en la Biblia

instantáneas, relatos de mujeres con fuerza,

de mujeres que vencen a hombres.

Es el caso de Susana y los viejos,

un relato independiente

pero, de alguna forma,

asociado al libro de Daniel, que ella inmortaliza,

también Judith y Holofernes, cuando Judith le corta la cabeza.

Aquí no defendemos la violencia

pero estamos hablando de los cuadros de Artemisia,

también esos momentos

en que la doncella y Judith se ponen de acuerdo

y hay complicidad entre mujeres, en ese libro de Judith

y el momento en el que Dalila le corta el pelo a Sansón

para quitarle la fuerza

que aparece en el libro de los Jueces.

Y fijémonos en un ejemplo bíblico,

cuando esos ancianos tratan de seducir a Susana,

¿qué hace el rey David?

Los convoca individualmente a cada uno de ellos a un juicio

y les preguntan

dónde han tenido lugar los hechos.

Cada uno de los ancianos, dice en un árbol diferente

y ahí dice el rey David:

"se lo están inventando y la razón la lleva la chica".

También pinta Artemisia a la joven Jael

y al cananeo Sisara

en otra escena violenta que viene del canto de Deborah.

Cuando está soportando el juicio,

hay constancia de que ella

está leyendo los pasajes de la Biblia

para inspirarse en esas obras.

Es decir,

que cuando ni siquiera a su padre podría contarle el drama,

ella piensa en Dios.

Caravaggio, que era el pintor coetáneo,

a su padre, a Horacio, que formaba parte de su escuela.

Ya en ese naturalismo exacerbado

estaba reflejando la violencia en los cuadros.

Es el poder del barroco frente al clasicismo del renacimiento.

Además es curioso,

porque fijaros,

en la Biblia en sí,

tenemos mujeres profetisas,

jueces,

tenemos a Deborah, tenemos a Sara,

que Dios le dice a Abraham:

"Escucha lo que dice tu esposa y hazle caso"

que podemos pensar que bueno,

¿quién le iba a decir a Abraham lo que tiene que hacer?

Tenemos a Ruth,

por no decir que ...

tenemos toda la versión de las mujeres

mujeres matriarcas,

donde ellas son tenidas en cuenta,

y no solamente eso,

sino que además,

ayudan a dirigir el mundo y a dirigir la historia.

Es el hombre el que más bien tergiversa esa versión

y en algún punto

se quiere relegar a la mujer a ese margen

donde tú no cuentas, tú no sirves, tú estorbas.

Y tenemos a la reina Esther

que también es pintada por Artemisia,

en el momento en el que

comparece ante su esposo Asuero.

Recordemos que Asuero tenía una mujer, la reina Vasti

y que un día

no quiso ponerse la ropa de gala

para ir a cenar con los invitados principescos

y entonces Asuero decide coger otra esposa,

en ese caso a la hebrea Esther.

Pero cuando después oye Esther

que va a exterminar Asuero a los judíos,

tres días está haciendo penitencia en ayuno

y al tercer día dice:

"tomo la decisión, me pongo la ropa de soberana

y aparezco ante Asuero"

Por eso Artemisia

pinta a la reina Esther como desmayándose,

por dos cosas,

primero, por el ayuno,

y por otro lado,

por el temor de plantarle cara.

Pero vence.

Podría suponer el perder la existencia.

Artemisia va a vivir en Londres.

Allí, durante tres años, está con Horacio, su padre,

de 1638 a 1641,

pintando en la corte de Carlos I.

Vive con su padre su último año de vida.

El último año de Horacio.

A pesar de que el padre le había repudiado.

Después de haberse alejado de ella,

para no quedar intoxicado por el crimen,

bueno pues le manda una carta y le dice:

"ven ..."

porque la reina María Enriqueta, esposa de Carlos I,

al que en 1649 le acabarían cortando la cabeza,

bueno me ha encargado que decore el salón de baile

y Artemisia no se lo piensa dos veces

va a ayudar a su padre que es ya mayor

y que tiene problemas de salud

y realiza esas obras

y otros muchos encargos que le van a salir por el camino.

No tiene miedo Artemisia

de entrar en unas islas británicas en una cruenta guerra civil.

Y por eso tal vez

ella en sus cuadros refleja esas mujeres valientes,

que se atreven con todo.

El coraje que tenía en su propia vida

lo plasma a través del pincel.

Bravo por el trabajo,

por la labor que estáis haciendo,

por la manera de vivir y encarar esta vida

porque está claro

que no es solamente la manera de escribir,

es la manera de vivir.

Nosotros nos hacemos socios de esa empresa

a la hora de restituir a cada uno lo que es de él

y os emplazamos si Dios quiere muy prontito,

para que sigáis ayudándonos

en devolver a cada uno al lugar que le corresponde.

Muchísimas gracias y shalom.

Siempre es una gran alegría para María y para mí

volver a Shalom.

Esta es vuestra casa. Así lo sentimos.

Pues gracias a la labor de estas mujeres y otras más

hoy día podemos disfrutar

de tener un lugar en el espectro intelectual.

Nosotros si que recibimos muchos correos y muchas cartas

y si firmados por sus autores,

que nos hablan y nos cuentan,

y es más,

nos piden

a quiénes les gustaría tener en el programa.

Nosotros esas cartas las leemos con mucho cariño

e intentamos darle cabida en nuestro programa.

Con la historia de la mujer pintora en el siglo de oro

hoy nos despedimos

y les decimos a todos: Shalom.

Subtitulado por: María Victoria CEREZO OLIVARES.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • El empoderamiento de la mujer en el arte

Shalom - El empoderamiento de la mujer en el arte

18 ago 2019

Las hermanas Laura y María Lara, historiadoras y escritoras, nos muestran algunos casos de cómo la pintura sirvió de terapia a estas mujeres y la Biblia fue una fuente de refugio e inspiración.

ver más sobre "Shalom - El empoderamiento de la mujer en el arte" ver menos sobre "Shalom - El empoderamiento de la mujer en el arte"

Los últimos 595 programas de Shalom

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos