Shalom La 2

Shalom

Domingo a las 09:45 horas

Presentado por: Coty Aserín y Gemma Igual Dirigido por: Coty Aserín

Shalom es un programa semanal que se emite los domingos por la mañana dentro del bloque dedicado a programas religiosos, dirigido por Coty Aserín con la colaboración de Gema Ruth Lazovsky

Descubrimos cada semana los elementos esenciales que crean la causa y base de la existencia del Pueblo de Israel y su existencia a pesar de las circunstancias adversas. Estos elementos no dependen de la tierra, el lenguaje, la cultura, la raza o la herencia genética. El único factor constante que preservó al Pueblo judío de todas las vicisitudes es la tenacidad con la cual se adhieren a su herencia espiritual. Y es esta herencia la que Shalom nos descubre cada domingo a través del análisis sobre temas de actualidad como ciencia, educación , festividades , cocina medicina , mística…

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Para todos los públicos Shalom - Un testimonio inolvidable - ver ahora
Transcripción completa

Muy buenos días, shalom.

En estos días, lamentablemente señalados

por lo triste, nosotros, en el programa "Shalom",

tenemos uno de los desafíos, que es perpetuar y preservar

el recuerdo y el testimonio de las personas que sobrevivieron

a la barbarie nazi.

Nosotros hoy tenemos el lujo de entrevistar

a una de estas personas y deseamos que este testimonio

sirva de voz y recuerdo para aquellas que hoy

ya no pueden hablar.

Muy buenos días. Buenos días.

Bienvenido a nuestro programa. Gracias.

Le agradecemos el esfuerzo que ustedes hacen siempre

por recuperar esa época tan difícil de su historia,

pero le aseguro que nuestros amigos, los que nos ven desde sus casas

lo agradecen y lo necesitamos todos muchísimo.

Es un honor para mí y una oportunidad de contar esa historia,

porque siento que soy uno de los últimos que puede contar.

Efectivamente, y por eso... Yo veo ya como algo así,

contar para mí es un deber. Amén.

¿Qué edad tiene usted cuando esta pesadilla comienza?

Yo nací en el 42, en Bélgica, en Bruselas.

Le recuerdo que la guerra comienza en el 39,

que Bélgica estaba ocupada por los nazistas

y 42, nací.

A los cinco meses por causa de la persecución,

por causa de los expulsos,

fui confiado a una señora belga

y ella me crió, me cuidó, me ocultó

hasta la edad de los tres años.

¿Qué pasó con sus padres? Mi mamá fue presa,

llevada a Auschwitz y no volvió.

Mi papá consiguió ocultarse hasta el 44

y fue preso, lo mandaron a una prisión en Bélgica,

pero ya en fines del 44, Bélgica fue liberada

y él salió libre.

Él sabía dónde estaba mi hermana.

Mi hermana fue oculta en un convento,

pero él no sabía dónde yo estaba.

Ni tampoco a quién fui confiado. Claro.

Para no poner a esas personas en peligro.

Fue por una casualidad que alguien se acordaba

de una pareja que como ella dijo:

"Vivía acá una pareja, con un bebé que no era de ellos".

Ya. Entonces, ella dio los nombres.

Con la ayuda de la policía mi papá llegó a ellos.

Lo interesante es que...

Cuando terminó la guerra hubo problemas

porque hubo niños que no quisieron volver a sus papás.

Seguro. Hubo gente que no quiso devolver

a los niños que cuidaron.

Entonces, mi papá no fue directamente a hablar

con la pareja, sino que telefoneó.

Quien contestó fue mi madrina, yo la llamo mi madrina.

Ella contestó, mi papá se identificó y ella contestó,

pero hubo un largo rato de silencio. De silencio.

Y mi papá pensó que ella iba a colgar.

No, ella fue a llamarme, yo tenía tres años,

me dio el teléfono y me dijo:

"Di 'papa'",

porque ellos me criaron, que yo les llamo tío y tía.

Qué personas más especiales.

Desgraciadamente, esta pesadilla, la barbarie nazi,

sacó lo peor del ser humano, lo impensable en el ser humano,

pero también, gracias a Dios, lo mejor que hay en muchas personas.

Increíble, en Bélgica, los belgas salvaron a 3000 niños judíos.

Qué importante. Es único en la historia.

¿Cómo es el reencuentro con su padre?

¿Cómo es y cómo funciona? ¿Cómo ocurre ese reencuentro?

Bueno, entonces,

cuando terminó aquel teléfono,

él no pudo... Cuando yo dije "Papá", él no pudo continuar hablando,

le dio el teléfono a mi hermana

y entonces mi hermana habló con la madrina

y la madrina los invitó.

Se puede decir que a los tres años conocí a mi papá y a mi hermana.

Claro, él no tenía donde llevarme.

No había mamá, no había casa, no había empleo, no había nada.

Que esa es otra cosa que uno no es tan consciente,

porque uno dice: "Bueno, los que se salvaron,

qué bien que se han salvado", pero no tenían adonde volver.

Exactamente, entonces hasta que comenzó de nuevo a trabajar,

una casa y etc., entonces,

yo estuve mucho más tiempo donde la madrina,

hasta que me trajeron a casa.

Ahí me enfermé, entonces, volví donde la madrina

y se puede decir que ellos...

Estuve en casa de los padrinos hasta los seis años.

Sí, ahí mi papá conoció a una señora.

Nos fuimos a vivir con ella y a los ocho años,

nos fuimos a Bolivia.

Y así aprendió usted español. Sí.

Afortunadamente, sí. ¿Cómo se rehace una vida

después de haber visto lo indescriptible?

¿Se puede rehacer? Mire, yo no sufrí, yo no vi nada.

Gracias a Dios. Con tres años, no me acuerdo.

Me acuerdo vagamente, por ejemplo que las lámparas en la casa

estaban pintadas de azul para evitar los bombardeos o algo así,

pero mi hermana, que tenía nueve años más que yo,

y que de repente la madre desaparece. Seguro.

De un día para otro no hay mamá.

Ella sufrió mucho.

Esperó años que la mamá vuelva

y después, ya era adolescente, era muy rebelde.

Fue muy difícil.

Por mi lado, yo también he vivido a la sombra de un papá

que no fue fácil vivir con él. Ya me imagino.

Era un hombre nervioso, miedoso,

una cosa que me acuerdo especialmente

es que nunca lo vi dormir.

Si me despertaba en medio de la noche,

él siempre estaba despierto. Ese es otro de los síntomas,

de los signos, de las secuelas que tuvieron que arrastrar

los supervivientes del Holocausto,

porque los que hemos conocido, todos coincidían en el mismo tema,

"Yo no consigo dormirme, me siguen acompañando las voces,

los gritos, las imágenes...". Ni tampoco quería hablar de aquello.

Si preguntábamos... También no sabíamos qué preguntar.

Ya me imagino. Pero si preguntábamos,

entonces él contestaba,

pero así, nunca se habló del Holocausto en casa.

No me extraña. Sí.

Usted dice que no sufrió porque, gracias a Dios,

coincidió que tuviera usted unos ángeles que le acogieran,

pero también es verdad que podría haber sido

cualquier otra casa o cualquier otro entorno.

Claro. Y el criarse esos tres años...

sin su familia, sin sus padres, sin su hermana,

esto conlleva un peligro importante.

Ángeles no hay solo en el cielo, hay también acá, en la Tierra.

Nosotros creemos que los ángeles, los verdaderos ángeles,

están aquí y no siempre les vemos las alas,

pero esos son nuestros grandes ángeles.

En Israel sabemos que hay psiquiatras

que están especializados en atender

a hijos de supervivientes del Holocausto.

Sí... Porque todos arrastran...

Hay una cantidad de síntomas y secuelas

que coinciden en todos.

Sí, porque yo considero...

Mire,

para mí, digamos,

lo bueno que he recibido de la vida

comenzó allá, con la madrina,

y lo malo...

fue que me he criado sin mamá. Claro.

Que siempre hacía falta. Por supuesto.

Siempre hacía falta.

Y, entonces, la vida mía...

Por suerte estoy bien casado,

tengo hijos, nietos... Gracias a Dios.

Rehíce... digamos, rehíce mi vida,

pero fue así un... No un...

un "path"... ¿Cómo se dice? Un... No un camino recto ni sencillo

ni liso ni agradable. No un camino recto, fue siempre...

¿Cómo permaneció la relación con su familia adoptiva?

Ellos fallecieron.

Pero hasta hoy, hasta hoy, estoy en relación con el sobrino.

Ellos no tuvieron hijos.

Quiero decir, para ellos yo era... El hijo.

Yo era el mesías. Qué bonito.

Y estoy en relación con...

con el sobrino.

Y nos visitamos.

Yo voy a Bélgica, él viene a Israel...

Sabemos que ellos están en Yad Vashem,

en el museo del Holocausto,

en el jardín de Justos entre las Naciones.

Sí. Igual que también el párroco...

del convento. Entiendo que también...

Eso no sé. ... las personas del convento.

Sí, eso no sé.

Sé que aquél convento

donde estaba oculta mi hermana

salvaron a cosa de 20 chicas judías. Bueno.

Otros ángeles.

Otros ángeles, otros ángeles.

¿Qué nos queda hoy día por hacer?

¿Qué queda hoy día?

Hoy, los que todavía pueden contar lo que ocurrió,

sabiendo que hay personas que hasta el día de hoy,

solamente a 73 años de esa pesadilla,

hay personas que niegan que existió el Holocausto.

¿Qué nos queda por hacer todavía?

Eh...

Primero es la educación, que...

que ideas totalitarias así no vuelvan a surgir,

y que no haya discriminación.

Todo aquello comenzó con discriminación, con...

(CARRASPEA)

eh... ver que no somos todos iguales y...

que los judíos son... Que hay razas inferiores.

Somos todos hijos de la misma mamá.

Por supuesto. Por supuesto.

Sus hijos, sus nietos, ¿quieren oír hablar de esto?

¿Cuál es la reacción de ellos? Sí, sí. Ellos sí, ellos sí.

(RÍE)

(RÍE) Ellos ven en mí algo así como un héroe.

(RÍE) Sí.

Bueno, es un héroe.

Es un héroe porque a pesar de todas las secuelas,

de todo el dolor, de criarse sin mamá, en otra casa,

ese reencuentro con ese padre después de la...

con tres años ya,

a pesar de todo, irradia usted la alegría

y la confianza y la fe en el ser humano,

que es lo primero que nos llega. Sí, sí, sí.

Tenemos que continuar viviendo.

(RÍE) Sí. ¿Existe la casualidad?

Esta es una pregunta muy difícil.

Sí.

Sí, porque, como le dije,

mi papá me encontró por casualidad,

que si no había esa casualidad, entonces,

yo hubiera crecido como un belga. Claro.

Tal vez sería el arzobispo de Bruselas

o el arzobispo de París. Que también puede ser.

¿Siente que hay una mano, con mayúscula...

(RÍE) Una mano, sí. ... que guió su historia

para que usted... Hay ángeles y una mano mayúscula, sí.

... para que esté en una casa maravillosa

y que se pueda reencontrar con su padre, su hermana...?

Sí.

Nosotros desde aquí, desde el programa "Shalom"

hacemos todos los esfuerzos, su entrevista es uno de ellos,

para perpetuar ese testimonio.

Y le pedimos a Dios que el alma de todas esas personas,

judías y no judías, que sufrieron esa injusticia

descansen en paz en el mundo de los justos.

Gracias.

(Música créditos)

Shalom - Un testimonio inolvidable

18 feb 2018

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