www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5441738
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 636 - ver ahora
Transcripción completa

Hola, Ángela, ¿qué haces por aquí?

-No sé, dímelo tú.

He venido a comprobar si sigues vivo. ¿Te pasa algo?

-Eh, no, ¿por?

-Te vas a hacer el loco encima.

-Tenéis que hablar de esto cuanto antes.

-Estoy de acuerdo.

Y si a Miguel le supone cualquier problema

que yo sea transexual que me lo diga de cara y punto.

-Totalmente de acuerdo. -No juegues más conmigo, por favor.

Es evidente que todo esto gira en torno a que soy transexual.

-Aunque no lo creas, no todo gira en torno a ti.

-Cuando quieras algo, ya sabes dónde estoy.

-Hola. -Hola Paula.

Mira Paula, ella es Lourdes. Va a ser la que se ocupe de la casa.

Ah, encantada.

-Me habían dicho que era policía, pero no sabía que tan joven.

¿Qué años tienes? -21.

-21. Los años que tenía mi hijo David.

-¿Que tenía? -Sí, murió hace dos años.

-Cariño, ¿pasa algo? -Déjala, que está en shock.

-Mírame.

Nacha, cuidado, no te acerques. No te oye.

Estamos en casa de unas amigas y está todo bien.

No hay peligro. -¡No me toques!

-¡Rocío!

-Fue una excepción, ¿no?

-No te tienes que confiar. Si no le ponemos remedio,

puede volver a ocurrir en cualquier momento.

-Bueno, y ¿en qué consiste la terapia para mejorar todo esto?

-Pues si lo he entendido bien es... es así como...

es algo así como que tengo que aprender a detectar

los patrones que me llevan a reaccionar con violencia

o con angustia.

Aunque parezca mentira,

Gonzo sigue amargándome la vida aun después de muerto.

A ver, que yo sé que tú y yo estamos muy a gusto en la casa solas.

Quizá deberíamos pensar en alquilar la habitación vacía.

Pues sí, tienes razón.

-Pues si a vosotras os va bien, por mí mañana mismo me mudo aquí.

-Tenemos un problema. No podemos darte una respuesta

porque hay más gente interesada en la casa.

(Timbre)

Eh... Paula. Hola.

-Paula, ¿qué haces aquí?

-Pues que he terminado el turno y como estaba cerca

me he venido directamente. ¿No os importa?

Yo no sé si voy a seguir viviendo en esta casa mucho tiempo.

¿Y adónde te vas a ir a vivir?

Me ha surgido la oportunidad de compartir piso

con unas compañeras.

-Vas a pagar todo el daño que nos has hecho.

Elvira, ¿qué hace ahí?

¿Qué pasa? ¿No puedo ir por donde me dé la gana?

Sí, por supuesto que sí.

¿Todo bien, Elvira?

-Sí, gracias.

-"Hola, soy Elvira.

Necesito que vengas a mi casa cuanto antes."

-¿Y a quién quiere que se cargue?

-A Claudia Miralles, la inspectora jefe de la comisaría

de Distrito Sur.

-¿Esa es la mujer que disparó a su hijo?

-Sí. Necesito a alguien dispuesto a hacerlo.

(Música emocionante)

Se trata del caso de los Cremallera y los Blue Nicotine.

La inspectora Betanzos ha detectado nuevos movimientos de las bandas.

-¿Y cómo lo ha hecho?

-Pues infiltrándose en un chat secreto donde se picaban

los miembros de ambas bandas.

La inspectora Betanzos se ha creado un perfil falso

que ha estado alimentando durante un tiempo para ganarse

la confianza de los miembros reales de los Cremallera.

Alita_Killmen. Está guapo el nombre, ¿eh?

Eso es lo que tiene Internet, ¿eh? Es la ventaja.

Que te puedes infiltrar en una organización criminal

sin necesidad de vestirte de macarra y colgarte oros.

Bueno. Con ese perfil, lo que ha conseguido es

hacerse pasar por una desertora de los Cremallera

y llegar a tener confianza con un miembro de los Blue Nicotine.

Y con la información que le sacó, contactó con otro Cremallera.

Y se hizo pasar por una desertora de los Blue Nicotine.

Exacto.

Vaya currazo, ¿eh?

Pues sí. Lo que ha conseguido Ángela

con toda esta maniobra

es...

Pasa, Ángela.

Lo que ha conseguido con esta maniobra

es averiguar el nombre del traidor de los Cremallera

que les pasaba información a los Blue Nicotine.

Sí. Samuel García, alias Snake.

La mala noticia es que la identidad de Snake

no es un secreto para los Cremallera.

Saben bien quién les ha traicionado.

-Ya, y se lo quieren cargar, ¿no?

Efectivamente.

Así que ahora no se trata solo de evitar

una guerra entre bandas,

sino que hay que evitar

una ejecución.

Pero a ver, si el chaval ha traicionado a los Cremallera

para unirse a los Blue Nicotine,

supongo que le estarán protegiendo, ¿no?

Supones mal.

En efecto.

Los Blue Nicotine ya no van a proteger más a ese chico.

Ya le han sacado todo lo que querían.

Sigue pensando que su identidad es un secreto.

-¿Y sabemos cuándo y dónde piensan matarlo?

Ah, lo pone aquí. Perdón.

-En el parquin de San Mateo.

-Sí, es el que está detrás del polígono, ¿no?

-Sí.

Le han citado para pasarle droga,

pero sospechamos que quieren secuestrarlo,

torturarlo,

grabarlo y, después,

matarlo.

Como un aviso para navegantes.

-Y todo esto lo has averiguado chateando.

-Bueno, digamos que Alita_Kill_Men

es bastante persuasiva con esos camellos.

-Joder, ya te digo.

No os tengo que decir lo que está en juego.

Os doy la oportunidad de que arregléis

el fiasco del otro día en los billares.

Porque confío en vosotros.

Yo también confío en vosotros

y he trabajado mucho y muy duro en este caso.

Así que, por favor, no lo estropeéis como el otro día en los billares.

-Hala, ya salió el temita de los billares.

Bueno, vamos a centrarnos, ¿vale?

No se trata solo de proteger la vida de Snake,

que es fundamental.

Es que además tenéis que convencerle de que colabore con nosotros.

¿Os sentís capaces?

Totalmente inspectora. -Por supuesto.

Muy bien.

Pues os cogéis un K,

os vestís de paisano,

y os vais para allá.

Tenéis que protegerle.

No os preocupéis que vais a estar cubiertos.

Tendréis cobertura.

El encuentro tendrá lugar en una hora y media.

Así que daos prisa.

Venga.

Reportadme con lo que sea.

Gracias, inspectora. -Muchas gracias.

Buena suerte.

Cuidado ahí fuera.

Lara Muñoz. ¿No sabes quién es?

La compañera de tu hija de la comisaría.

La que quiere quitarse la cicatriz de la pierna.

En principio, sí. Pero el caso es... Perdón.

¿Me estás escuchando, Mateo? Sí, perdona. Toma.

¿Me sujetas esto un segundo?

Oye,

¿tú sabes si hay algún "emoji" en plan: "Yo alucino"?

Pero no "El grito" de Munch ni el de los ojos para arriba,

sino uno que sea como más positivo.

No tengo ni idea de lo hablas. Da igual.

Gracias. ¿Ya?

Sí, sí. ¿Qué me decías?

A ver, la cicatriz de Lara Muñoz...

Ah, no, pero eso es muy poca cosa.

Solo tienes que recordarle es que cada dos semanas

tiene que venir al láser CO2.

Ya. Te quería contar que, ya que va a tener

que venir por la clínica,

un poco por fidelizar,

se me ocurrió ofrecerle unos retoquitos.

¿Qué retoquitos? Si esa chica no necesita nada.

Pero todo el mundo tiene un margen de mejora.

Y cuando eres joven y guapa, pues con más razón.

La perfección es tentadora.

La perfección no existe y no es lo que vendemos.

Si nos limitamos a ofrecer a los clientes solo

lo estrictamente necesario, no ganamos dinerito.

Lo sé. Lo sé.

El 90% de los tratamientos no son necesarios en absoluto,

pero tiene que ser el cliente el que nos los pida.

Tú déjame que te explique.

A ver. Vamos a ver,

yo le he ofrecido...

Sí.

Es Verónica.

Es que hemos vuelto a escribirnos mensajitos cariñosos.

Ah, ¿sí? (ASIENTE)

Sí, es que hoy hemos pasado una noche muy buena.

Ya me entiendes.

Y nos hemos despertado cariñosos.

Pues nada, contesta lo que tengas que contestar.

Yo te espero.

No, hombre, no. Perdóname. Tienes razón.

¿Qué me decías?

Da igual, no tiene importancia.

Me alegro de que las cosas vayan mejor en casa.

Gracias. Bueno, van bien relativamente.

Ayer Paula nos dijo que...

que se quiere ir de casa. Está mirando pisos ya.

Es normal a su edad.

Tiene trabajo, tiene pasta...

Sí, sí. Comprensible. Pero explícaselo a Verónica.

Está comiéndose la cabeza pensando que algo hemos hecho mal.

Que se ha agobiado por venirnos a Madrid con ella o...

o que la ha sobreprotegido.

Ay, los hijos.

De una forma o de otra, pero todos dan preocupaciones.

Sí, sí.

Pero compensa.

Ya te digo yo que compensa.

El amor de una hija es... es oro.

Ya, supongo.

¿De verdad nunca has pensado en tener hijos?

No.

Bueno, además,

no todos tenemos una esposa como Verónica.

Sí, eso es cierto. Es fundamental hacer equipo.

El caso es que la niña ya no es tan niña.

Yo creo que el que se vaya de casa nos va a permitir

recuperar la ilusión de cuando éramos novios.

Ya me entiendes.

Sí, claro. Claro que sí.

Y me alegro mucho.

Por los dos.

Y... vámonos que se nos está haciendo tarde.

Cuéntame lo de Lara Muñoz

que te lías, te lías y no me dices nada.

Si llevo una hora intentando contártelo.

Lara Muñoz, venga. Vamos a ver.

-A ver,

podemos alargarnos lo que quieras, pero al final tenemos que decidirnos.

Mira, es sacar el tema y me tenso toda.

¿Qué decidimos?

A ver, podemos tomarnos un poco más de tiempo para pensarlo.

A lo mejor estamos haciendo una montaña de un grano de arena.

Porque las dos son adultas.

No se van a apuñalar por la espalda por un cuarto.

No. Es verdad.

Igual nos estamos agobiando sin motivo.

¿A qué huele? -Buenos días, chicas.

¿Eso es lo que huele tan bien?

¿Huele mucho?

Lo siento. Anoche estuve cocinando.

Hice un bizcocho de zanahoria.

Yo que soy muy cocinitas.

Lo que más me gusta cocinar son pasteles.

Siempre "light", todo ligero.

-Qué pintón tiene, ¿no? -Sí.

He traído para los compañeros, así que no os cortéis.

Lo dejo en la sala de descanso.

¿Es tu cumple?

No, no, qué va. Esto lo hago yo mínimo...

dos, tres veces a la semana.

Bueno, esto y las galletas de chocolate,

"muffins" de arándanos,

todo ecológico, integral y sin azúcar.

La idea es disfrutar, pero sin perder la línea.

-Eso es lo más importante.

-Nada, lo dicho. No tardéis en probarlo

porque esto vuela.

Por cierto, eh...

de la habitación ¿sabéis algo ya? ¿Habéis decidido?

Aún estamos dándole vueltas.

Danos un par de días.

-No pasa nada. Cuando lo sepáis, me decís.

Venga, hasta luego.

A ese bizcocho habrá que hincarle el diente.

Ya te digo.

Hola. Hola, chicas.

-Ey, Paula. Buenos días, ¿qué tal?

-Pues a tope. Voy a un operativo con Toni,

pero antes quería preguntaros algo del cuarto.

Todavía estamos dándole vueltas.

Sí, bueno. Danos eso, un par de días.

-Sí, sí. Tranquilas. Si no es para meteros presión.

Es porque estuve hablando con un conocido de mis padres

que es decorador

y le dije que queríais reformar el baño

y una de las habitaciones.

Y, bueno, pues...

me pasó esto que son ejemplos de su trabajo.

Uy, este diseño es monísimo.

Qué bonito, por favor.

Oye, una pregunta, esto que pone aquí

¿es el precio? Muy barato, ¿no?

-Sí, es precio de amigo.

Bueno, es que mis padres tienen muchos contactos

y siempre nos sale todo a muy buen precio.

Así que si vais de mi parte,

también os saldrá tirado.

Si queréis os lo mando por "e-mail". -Ah, vale.

Muchas gracias. -Vale.

Nada, chicas. A mí me gusta compartir con mis compañeras.

Ya me diréis algo de la habitación.

Me voy corriendo que me espera Toni en el K.

¿Esto va a ser así a partir de ahora?

Hasta que metamos a una de las dos en la habitación.

Aunque, oye, visto lo visto...

reformas, bizcochos, galletitas...

a lo mejor

nos hacemos de rogar, ¿no?

-¿Puedes parar de hacer eso, por favor?

-Es que estoy un poco nerviosa.

-No estés nerviosa. A ver si la liamos otra vez.

(SUSPIRA)

Paula, estás preparada para esto. Lo vas a hacer bien.

-Gracias, Toni, pero...

el otro día en los billares lo hice todo mal.

-El otro día hiciste lo que te pedí que hicieras.

Lo hiciste lo mejor que pudiste.

Ya está. Salió mal por mi culpa, no por la tuya.

-Toni,

no me hagas la pelota.

Si la cagué, la cagué.

No le quites importancia.

No quiero que me protejas.

Quiero que me enseñes a no cagarla.

-Es lo que estoy haciendo.

Enseñarte que es parte del curro cagarla.

Hay que aprender de los errores,

no estar fustigándose cada vez que pasa algo malo.

Vamos a centrarnos, ¿vale?

-Pues...

deja de mirarme y mira hacia delante porque ha llegado Snake.

¿Voy? -Escúchame,

empática,

no con firmeza. Queremos convencerle, no espantarle.

-Vale, ¿voy o vas a seguir hablando? -Ve, venga.

-Perdona, ¿tienes fuego?

Vale, vale. Tranquilo.

No pasa nada. Estoy aquí para ayudarte.

-Sí, claro. Dos maderos me ayudarán.

-¿Eres Samuel García, Snake?

-Sabemos que eres el informante de los Blue Nicotine.

Y no somos los únicos.

Los Cremallera también están al tanto.

-No han quedado para darte un alijo. Es una trampa. Van a por ti.

-Y los Blue Nicotine no te van a defender.

-Si quieres salir de esta, tienes que hacernos caso.

No hay otra opción.

-Ayúdanos a terminar esta guerra y te protegeremos.

-Si no, la otra opción... Ey,

la otra opción es Tatiana,

que está fabricando un lanzallamas para usarlo contra ti.

Mierda. Vete al coche. Vete al coche ya.

-Estás pensando que no puedes irte con dos maderos.

Tranquilo. Pégame. Rápido.

Te cacheamos, te resistes, te detenemos y me pegas un poco.

He dicho que saques lo que tienes en los bolsillos.

-Rapidito. -Venga, hombre.

-¡Que no me toques! -¿Qué haces?

¿Qué haces?

Quedas detenido por atentado a la autoridad.

-Vosotros ¿qué? ¿Qué miráis? ¿También queréis ir a comisaría?

Venga, aire. Que tenemos el calabozo lleno de capullos.

Vamos.

-Venga, tira.

Tienes derecho a no declarar, tienes derecho a guardar silencio,

tienes derecho a contar con la presencia de un abogado...

¿Estás bien? -Sí, sí. Todo bien.

-Buen curro, ¿eh? -Igualmente.

La cicatriz no tiene mayor misterio.

Nos llevará media hora como mucho.

¿Media hora nada más? Madre mía, qué bien.

Sí. Luego tienes que empezar con las sesiones

para estimular el colágeno.

Sí, el láser CO2.

Eso es. Y por mi parte creo que ya está todo.

Bueno, solo recordarte que cualquier intervención quirúrgica

por pequeña o sencilla que sea, puede tener complicaciones.

Claro, claro.

En tu caso, podrían surgir...

ampollas, algún tipo de cambio en el color de piel

o con muy, muy mala suerte, alguna infección.

Pero es el 1% de las probabilidades.

Igualmente tengo que comentártelo.

Claro. Te agradezco que me lo digas.

Y ni que decir tiene, que si algo de esto ocurriera,

cosa que sería la primera vez en Di Matteo,

nosotros nos ocuparíamos de las revisiones

o de cualquier cura.

Vale, entiendo.

Bien, pues...

Ya está. ¿Quieres comentarme algo? ¿Alguna duda?

Bueno, pues lo primero agradecerte que hayas sido tan claro

y que me hayas informado tan bien. Un placer.

Y quería comentarte pues lo de...

lo de los otros tratamientos que me comentó tu compañero.

Sí, sí, sí. Andrés ya me lo dijo.

A ver,

en mi opinión, no necesitas ningún retoque.

Tienes una piel maravillosa, tus párpados son perfectos

y la papada ¿de dónde te la quito?

Ya. No puedo mejorar

lo que la naturaleza ha hecho con tan buen gusto.

Muchas gracias.

No, no. No es un piropo.

Es una observación objetiva basada en lo cánones actuales de belleza.

No tienes nada que cambiar.

De hecho, podrías posar como modelo en la clínica.

(RÍE) Bueno. Tampoco exageremos.

No, te estoy hablando de forma profesional.

Entonces...

¿por qué el doctor Coll me dijo que tenía...?

A ver, el doctor Coll tiene su propio criterio

que yo respeto, pero en este caso no comparto.

En Di Matteo estamos para solucionar

las preocupaciones del paciente, no para crear nuevas.

Ya. La verdad que después de hablar con él,

llegué a casa y me miré al espejo...

Y encontraste defectos.

Pues sí, la verdad que sí. Nunca había pensado en ello.

No los tenías en mente. Es normal.

Y más si te comparas con las modelos de revista

que suelen estar retocadas digitalmente.

Ya, ya. Lo entiendo.

Pero la decisión es tuya.

Ni mía, ni del doctor Coll, ni de nadie.

Pero si me preguntas, yo te diría que nos centráramos

en la cicatriz y en olvidar ese accidente de moto.

Pues totalmente de acuerdo.

Es un detalle que te acuerdes de lo del accidente.

Todas las cicatrices tienen una historia.

Bien, pues... Nos vemos esta tarde.

Muy bien. Muchas gracias, doctor.

Adiós. Un placer, como siempre.

(SUSPIRA)

¿Te ayudo?

-No, no. No hace falta.

Ya lo subí todo.

-Quería hablar contigo.

No sé si te espero, vuelvo más tarde o...

-No, no, no. Por favor. Dime.

-No es un tema profesional, sino personal.

A lo mejor me meto donde no me llaman,

pero es mi especialidad últimamente.

Quería preguntarte...

¿qué pasa con Ángela?

Porque lo último que he vivido es que teníais mucha conexión,

había mucha química entre vosotros

y, de repente,

nada, frenazo en seco.

-Bueno, son muchas cosas. Es complicado.

-¿No habrá sido por un malentendido?

-No. Ningún malentendido.

-No me cuentes nada si no quieres,

pero es que os tengo mucho aprecio a los dos y...

no sé, me da mucha pena esta situación.

-Espe, yo te lo agradezco.

Gracias por preocuparte.

Pero ya te digo, simplemente

me estoy tomando un tiempo para...

encajar las cosas, asimilarlas...

Es cierto que de alguna manera pues

se me ha descuadrado todo, pero no solo tiene que ver con ella,

también tiene que ver con mi vida.

-¿En qué sentido?

-Bueno, que son muchas cosas, Espe, las que uno lleva encima.

Pero sí que es cierto que...

que no había estado con una mujer trans hasta ahora.

-Ya, pero Ángela también es una tía

muy guapa, brillante e inteligente

que tiene una personalidad

fascinante y un cuerpo de escándalo.

No sé, ella es así.

-Sí. Para mí no es tan fácil.

-Ya. Lo sé.

-Y ya te digo,

que tampoco pasa nada, simplemente me estoy tomando este tiempo y...

que lo necesito de verdad para entender qué me pasa y...

y lo siento si Ángela se está sintiendo decepcionada conmigo,

pero... -No.

Yo no te puedo decir lo que tienes que pensar

o lo que tienes que sentir,

pero sí que estaba aquí

cuando dimos la charla,

vi como la mirabas.

Y también vi tu cara cuando charlabas con ella.

Y no sé.

-Sí, me gusta.

-Pero te ha roto los esquemas, ¿verdad?

A lo mejor tendrías que tirar esos esquemas a la basura,

en lugar de... de renunciar a la relación,

porque...

conectar con alguien es verdaderamente difícil.

Es raro y muy valioso.

Por eso hay tantas aplicaciones estas de ligoteo.

Porque a la gente no le pasa.

Pero, bueno,

eso solo lo puedes decidir tú. (ASIENTE)

(Móvil)

Disculpa.

Ricardo,

cuéntame.

¿En serio?

(RÍE)

Qué buena noticia, de verdad.

Me pongo... Me pongo muy feliz con lo que me estás diciendo.

La voy a avisar.

Venga. Hablamos.

Chao. Chao. Chao.

Bueno,

así que al final va a resultar que funcionáis bien como binomio.

Acabo de leer la transcripción del interrogatorio de Snake y...

le habéis sacado todo.

Incluso yo diría

que le habéis sacado el nombre de su mascota literalmente, ¿no?

Sí, la verdad que ha colaborado mucho.

-Sí, y no se quejó de maltrato para nada.

¿Cómo que no se ha quejado de maltrato?

No...

No, no. Nada. Nada.

Ríos, dime ahora mismo qué es lo que ha querido decir

tu compañera con que no se ha quejado de maltrato.

Eh... Con permiso.

Cuando ya teníamos a Snake

casi convencido para que colaborase con nosotros,

aparecieron los Cremallera y...

Claro, pues le entraron las dudas.

-No quería subirse al coche con dos maderos.

-Sí. Entonces yo le dije

que le iba a cachear

y que tenía que resistirse y...

y pegarme.

¿Y lo hizo?

Sí, le dio un empujón.

Y yo lo tiré al suelo con una llave y le puse las esposas

y lo llevé arrastrando, pero era teatro, estaba pactado.

Por eso no ha habido ningún tipo de maltrato,

eso es lo que quería decir.

¿Y a ti te parece bien, Ríos? ¿Te parece bien?

Permitir esa situación con una agente en prácticas.

No me parece ni bien, ni mal. Es lo que había que hacer.

Mi binomio se salió del guion y tuve que tomar una decisión rápido.

Lo valoré y me pareció que funcionaría.

-Y funcionó.

¿Funcionó?

Muy bien.

¿Y si ahora te tuviéramos en el hospital con la nariz rota,

la ceja partida,

a él acusándonos de brutalidad policial

con un abogado listo que convenciera al juez

y lo dejara en libertad qué pasaría?

Pues que habría sido una cagada monumental.

Y todo esto ¿qué nos enseña?

¿Que no hay que salirse del guion?

No.

Todo esto nos enseña

que cuando un operativo está planteado

con una buena investigación detrás,

con un objetivo claro y un binomio coordinado

las cosas salen bien.

E incluso cuando se tuercen

funciona.

Así que buen trabajo. Enhorabuena.

Además,

con la información que le habéis sacado,

vamos a poder hacer un buen número

de arrestos importantes

y vamos a poder evitar la guerra entre bandas.

Paula, dentro de poco vas a tener tus propios confidentes,

vas a conocer los lugares más conflictivos del barrio

y vas a empezar a prevenir el delito,

no solo a perseguirlo.

Tienes instinto,

pero...

eso hay que trabajárselo, ¿eh?

Hay que practicar.

Sí, inspectora. Muy bien.

Enhorabuena, Ríos. Buen trabajo.

Que le gusta un vacile, ¿eh, inspectora? Anda...

Muchas gracias, pero, bueno, el mérito es de Paula

que fue la que consiguió, no sé cómo, ganarse su confianza.

-No, qué va. Yo solo hice lo que me dijo Toni.

Fue él el que estuvo atento de que Snake no se escapara

y de que se creyeran que le estábamos deteniendo.

Así que el mérito es suyo.

Y como es verdad que me gusta un vacile, os diré

que aquí el mérito es mío.

Porque he sido yo

quien se ha empeñado en poneros de binomio.

¿Cuántos mandos conocéis que os hubieran dado

la responsabilidad de este caso

demostrando día a día

que no erais capaces? Yo.

Yo he confiado en vosotros, sabía que lo ibais a hacer bien

y la experiencia me ha demostrado que era así.

Y ahora, id a redactar las diligencias

y hacedlas como Dios manda,

que yo también tengo que dar cuentas allí arriba, ¿de acuerdo?

Venga.

Ah, Paula. Un momento,

Cuando tu tío se entere

de esto

se va a sentir muy orgulloso

y te va a felicitar,

pero no te vengas muy arriba,

porque un caso cerrado con éxito no es nada más

que la antesala del siguiente.

Los malos no descansan.

Entendido, inspectora.

Puedes retirarte.

Y tú también, Ríos.

(RÍE) Chao.

-¿Cómo has llegado tan pronto? -Después de ese mensaje,

¿cómo quieres que venga? ¿Qué pasa?

-Ah... Bueno,

he hablado con Ricardo,

que estaba mandando currículos tuyos

a diferentes empresas importantes del mundo de la informática y demás

y resulta que una empresa bastante gorda ha contestado.

Están buscando "juniors"

para mantenimiento de sistemas, ordenadores...

Bueno, no sé qué cosas... -Que sí, que sí.

-Seguro que tú entiendes y yo no.

Y la cuestión es si esto te encaja.

-Sí, claro. ¿Cuándo es la prueba? -No hay prueba.

Con tu currículo y su recomendación,

es.

(RÍE) -Pero un momento, o sea,

¿cómo va a ser eso?

-Felicidades.

Tienes una oferta de trabajo,

tienes un trabajo que empieza la semana que viene.

-No me lo puedo creer. -Pues es verdad.

Empiezas la semana que viene.

-¿Cómo me dices eso así?

(RÍE)

Pero a ver, un momento, no, ya.

-Solo hay un pequeño problema.

-¿Qué?

-El trabajo es lejos de Distrito Sur.

-¿Cómo lejos?

-Pues qué bien. Con esto ya te has ganado que te dejen

de llamar novata. -Ya era hora.

-Pero ya has oído a la jefa, no venirse arriba, Paulita.

-Tú no seas tan aguafiestas que no todos los días

haces cantar a un informante así.

-Como dice Elías:

"No hacer caso a las palmaditas y a felicitaciones

que no se sabe cuándo será el siguiente marrón".

-Pues precisamente por eso cuando ocurre hay que celebrarlo.

Y tú ni caso a este, y a lo que diga Elías

ni caso tampoco porque es un cenizo.

(RÍE) -Nacha.

-Pero, mi amor,

¿qué haces aquí? ¿No ibas al psicólogo?

-Pues sí, pero he cancelado la visita

porque me han llamado del centro cívico

contándome una movida. No podía esperar

y te lo tenía que contar ya.

-¿Qué pasa que estás tan contenta?

-Pues tengo dos noticias: una buena y una mala.

Empiezo por la buena, ¿vale? -Por favor.

-Me ha salido un trabajo.

No es de limpiadora,

es una empresa de informática bastante tocha

y me ofrecen un puesto de técnica de mantenimiento

que está bastante bien.

-Pero eso es genial, ¿no?

-Pues sí. Sí, sí. Está muy bien.

El contrato está bien, es correcto

y además el sueldo es bastante decente

y todo apunta a que podrían llegar a promocionarme.

-Me alegro un montón. Estoy superorgullosa de ti.

¿Ves? Te dije que pronto te saldría algo de lo tuyo.

Qué alegría. -Sí.

Gracias a Ricardo, el profesor que te dije que es majo.

-Ah, sí. Qué majo.

-Pues sí.

Ahora viene la mala.

Este curro tan maravilloso y fantástico

está fuera de Madrid.

-No.

-No. -¿Dónde es?

-En Santiago de Compostela.

-En Santiago de Compostela...

Está un poquito lejos, ¿no?

-Un poquito, sí.

-Ya, bueno, pues...

¿Qué se le va a hacer?

Coges las maletas y te vas a por ese trabajo

porque el que algo quiere,

algo le cuesta.

-Ya, pero eso costaría demasiado.

A ver, cariño, que me pagan bien, ¿eh?

Lo que pasa que no creo que me dé para estar pagando avión

todos los fines de semana. Y tú no estás para gastar eso.

-Bueno, pues nos las ingeniamos.

Y... y nos vemos a mitad de camino.

(RÍE)

-Me haces un montón de gracia, tía.

(RÍE) Vamos a ver,

seamos coherentes.

Eh... si me ha salido un curro tan rápido,

pronto me saldrá otra cosa en Madrid, ¿no?

-Claro. Claro, estoy segura.

Algo muy bueno te tiene que salir aquí también

y cuando lo consigas, pues te regresas.

(RÍE) -"Amore", no me estás entendiendo.

Yo este curro no lo voy a coger.

-¿Cómo que no lo vas a coger? ¿No lo dirás por mí?

-Pues sí. Sí, claro, lo digo por ti.

¿Por qué lo voy a decir si no? No me quiero ir.

-A ver, mi amor, perdóname si puse una cara un poco...

mala o no reaccioné muy bien,

es simplemente porque me tomaste por sorpresa, pero...

pero no puedes renunciar por mí.

-No, lo que no puedo hacer

es renunciar a ti

por un trabajo.

Y esa cara que tú dices que has puesto,

me hace una ilusión

que te mueres.

Porque me demuestra que quieres que me quede.

-Pues claro. Claro que quiero tenerte conmigo.

Si tengo que elegir entre que estés o no a mi lado pues...

te prefiero aquí, pero...

no puedes perder esa oportunidad.

-Sí, sí que puedo.

Mira si puedo que la voy a perder.

Ya está decidido, Nacha.

Curro de informática hay

en todos lados.

Pronto saldrá algo y mientras trabajo de limpiadora,

que las dos sabemos que me da una mierda de sueldo,

pero me llega para comer y vivir.

Y te puedo tener cerca que es lo importante.

Venga, te veo luego.

-Pero a ver, ¿tú estás segura? -Que sí, estoy segura. Que ya está.

Que no lo voy a coger.

Que tú me lo has dado todo en estos últimos tiempos y...

y me has devuelto la confianza.

Así que nada. Que...

el trabajo es trabajo y vendrán otros.

Yo me quedo contigo.

Venga. Te veo luego.

-Te quiero. -Y yo a ti.

(RESOPLA)

Oye, el bisturí ultrasónico funciona como un tiro.

He estado a punto de hacerme un selfi y subirlo a las redes.

Ya.

¿Te pasa algo?

¿A mí? No. ¿Te arrepientes de haberlo comprado?

A ver, los hematomas duran la mitad

y la remodelación de los huesos de la nariz

es más efectiva y sencilla.

No, si me alegro de que te guste el aparatito

porque ha costado un dineral. ¡Ah!

No sé cuánto habrá costado, pero ha merecido la pena.

(RESOPLA) Vamos a estar pagándolo

hasta final de año.

Pero si sigues insistiendo en convencer a los clientes

de que no se hagan retoques, tardaremos más en terminar.

Vale, que era eso.

Has hablado con Lara Muñoz.

No sé por qué me desautorizas. Eh, eh, desautorizarte no.

Tú tienes tu opinión y yo la mía, y no hay nada malo,

pero es ella la que ha decidido.

Ah, claro. Y tú eres el cirujano estrella

y yo soy el anestesista de tres al cuarto

que es el que se encarga de las cuentas,

pero a ti eso te da igual

porque no sabes lo que cuesta el instrumental.

Joder, Andrés, cómo estás hoy. No, cómo estás tú, Mateo.

Lara Muñoz se estaba planteando hacerse unos tratamientos

muy normales,

nada invasivos,

nada disparatados,

y que nos venían bien para el presupuesto

y tú la has disuadido.

Esa chica es una belleza tal y como es.

No había motivo para meterle mano a la papada.

Claro que hay motivo.

Es a eso a lo que nos dedicamos.

O ¿qué pone fuera en el cartel?

Clínica estética. ¿Es que ahora nos dedicamos al "coaching"?

¿O a subir la autoestima? Y no me he enterado.

No me levantes la voz.

No quería hacerse nada hasta que tú se lo metiste en la cabeza.

Como si le hubiera lavado el cerebro.

Lo único que hice fue ofrecerle nuestros productos

que es lo que se hace en cualquier empresa.

A ver, lavar el cerebro no.

Pero cuando quieres puedes ser muy...

¿Muy qué? Pues que te gusta manipular

a la gente para que se haga tratamientos que no necesita.

No hay que anteponer los intereses económicos

a las consideraciones éticas.

(SUSURRA) Joder, lo que hay que oír.

Oye,

y si tienes tanta ética y no te preocupa el dinero,

¿por qué no te vas a África?

No, no hace falta que te vayas tan lejos.

¿Por qué no dedicas tus conocimientos

a salvar vidas y no a poner culos y tetas?

Por cómo me estás hablando,

te has olvidado quién dirige esta clínica.

Y tú te has olvidado cómo se lleva una empresa.

Yo traigo clientes a esta clínica, tú los espantas.

Yo traigo dinero.

Y tú te lo gastas y no te molestas en saber cuánto.

No te gusta cómo te digo las cosas.

Pero lo que te digo es verdad.

Piénsalo.

-Necesito que te lo pienses.

-Que no, Miguel. Ya lo he hablado con quien tenía que hablarlo.

-Pero déjalo reposar

para estar segura. -Mira...

no quiero que pienses que soy una irresponsable

ni una desagradecida porque te lo agradezco en el alma.

De verdad. Pero...

Pero es que en el punto en el que estoy ahora no...

Cambiar de ciudad significa alejarme un montón

de una persona importante para mí. -A ver, Rocío,

no te vas a vivir a la China.

-Que ya lo sé, Miguel. Pero me ha costado tomar la decisión,

no me líes. Ya está, está tomada. No me voy a ir.

-¿Qué me dijiste la primera vez?

-No lo sé, te he dicho muchas cosas.

-Te lo voy a decir.

Me dijiste: "Miguel, necesito una oportunidad.

Necesito demostrar lo que valgo".

Bueno, esa oportunidad es ahora. -¿Por qué me lo pones tan difícil?

-Quiero que tomes consciencia del momento que estás viviendo.

Entiendo que va muy precipitado.

Pero de verdad, pregúntale a Ricardo

cuántas oportunidades así surgen en la vida.

-Tiene razón.

Deberías aprovechar esa oportunidad.

-Nacha, yo sé que te sientes mal, pero es que...

-Escúchame.

¿Te acuerdas de...

lo que dijo el psicólogo?

¿Que para poderte recuperar de todo esto necesitas

alejarte de los recuerdos?

Este barrio está lleno de recuerdos de Gonzo.

-Sí, y en este barrio también estás tú, Nacha.

-Sí, pero voy a estar aquí el tiempo que necesites.

Y ahora necesitas darte un aire

y olvidarte de la Rocío del pasado,

de la Rocío carterista, de la Rocío maltratada, de la Rocío

que odia limpiar pisos,

y empezar de cero.

Reinventarte.

-Eso ya lo he hecho.

Contigo.

-¿Ves? Ese es el problema.

Que crees que todo eso lo has hecho por mí y no.

También has puesto de tu parte.

No puedes depender de nadie.

Vete a Santiago

y demuéstrate que puedes hacerlo.

-¿Y nosotras?

(RESOPLA) -Ya.

Así de fácil.

Ahora me vas a decir que no te mata por dentro

pensar que no nos vamos a ver.

-Me mata, pero también me alegra por ti.

-Ya.

Debe ser que no sientes lo mismo por mí.

-Pues claro.

Precisamente porque te quiero y me importas es

por lo que no puedo dejarte cometer ese error.

Ese trabajo es lo que necesitas ahora.

De verdad.

-¿Qué voy a hacer sin ti tan lejos?

-Que tampoco estás tan lejos y además ya verás como

el tiempo te da perspectiva y te demuestra que nada es imposible.

-Sí, el tiempo...

El tiempo que hace en Santiago. Todo el día lloviendo me han dicho.

Que me voy a deprimir, Nacha. Me voy a volver loca.

-Que no, pequeña, no te vas a volver loca.

A ti no te gusta el calor.

Pues mira, ahí en Santiago es más fresquito el verano.

(RESOPLA)

-Pues vaya consuelo.

-Escúchame una cosa.

Piensa todas las veces que la vida te ha puesto una zancadilla.

Siempre te has sabido levantar.

Has sido fuerte.

Y yo sé que vas a ser muy feliz.

-Te voy a echar un montón de menos,

morena.

-Y yo a ti.

-¿Sabes qué?

Si hubiera sabido que nuestra relación

iba a ser tan corta,

la hubiera aprovechado mucho más.

-Bueno, todavía podemos aprovechar lo que nos queda.

Te quiero.

-Lo más importante no es el operativo en sí,

es el interrogatorio. El chico nos contó todo

lo que necesitábamos saber de las bandas.

Ahora habrá entre tres o cuatro detenidos de cada una.

Impresionante, Pauli. Supongo que tu tío te habrá felicitado.

Sí, bueno, él y todos.

Si estas son las cosas que haces de prácticas,

no me puedo imaginar cuando seas policía.

Bueno, como dice Miralles, no hay caso pequeño.

De hecho, los casos grandes son muy emocionantes, pero...

para el vecino que ha sufrido un simple robo,

es el caso más importante y así hay que tratarlo.

Ahora no se puede ir en plan de: "Eh,

ya he desarticulado dos bandas de traficantes,

solo quiero casos grandes". (RÍE)

¿Qué?

No sabes lo orgulloso que me hace verte hablar con madurez.

Muy, muy, muy bien.

¿Qué te parece? ¿Eh? Y lo ha hecho con Toni

dejando a un lado sus problemas de pareja.

Yo también me siento muy orgullosa de ti, hija.

-Sí, se te ve muy convincente, mamá.

-¿Por? Te lo digo en serio, me parece que lo que has hecho es importante.

-¿Sí? Y muy peligroso, ¿verdad?

Venga, mamá,

¿cuándo vas a decir que cómo me atreví

a meterme en la boca del lobo o a criticar al tío Emilio

por dejar que me meta en un caso en prácticas?

-No, si yo ya sé lo que es tu trabajo, ya me acostumbré.

Supongo que habréis tomado vuestras medidas de seguridad.

-Y tú también estás tomando tus medidas de seguridad.

-¿Cómo?

-Pues que me dices a todo que sí para evitar discusiones

porque tienes miedo a que me vaya de casa.

-Bueno, seguramente algo de eso hay, no te digo que no.

-Pero, mamá, no me voy a ir de casa porque haya ningún mal rollo.

Lo que pasa es que en algún momento tendré que independizarme, ¿no?

-Por supuesto, lo que no entiendo es que tenga que ser ahora.

A tu padre y a mí nos hacía mucha ilusión acompañarte

en este primer año de prácticas.

-Pero si nos vamos a seguir viendo, vivimos todos en Madrid.

-Sí, supongo que sí.

A ver, Pauli, está claro que tienes que seguir

haciendo tu vida, pero nos gustaría que nos dieras una oportunidad

para demostrarte que hacemos las cosas mejor, estamos en ello.

Papá, que de verdad no me voy por vosotros,

si ahora mismo da gusto veros.

Lo que pasa es que ahora es cuando están alquilando la habitación

y no me voy a ver en otra en mi vida.

-¿Y esas compañeras son buenas compañeras?

-¿Espe y Silvia? Sí, de lo mejorcito que hay en comisaría.

Ya, ¿y cuándo te irías?

Pues no lo sé porque también hay otra chica que quiere alquilar

la habitación y se lo tienen que pensar.

-Te la van a dar a ti.

¿A quién se la van a dar si eres un encanto? Y además,

eres la heroína oficial de Distrito Sur.

-Qué exagerada eres, ¿eh?

(Timbre)

¿Quién es a estas horas?

No sé.

Andrés.

Hola, buenas noches. Perdón por las horas.

Mateo, ¿tienes un minuto? ¿Podemos hablar?

¿Os importa? Recojo yo si queréis.

Yo ya me voy a dormir.

-Buenas noches, Paula.

-Andrés, buenas noches. -Ya recojo yo, ¿vale?

Buenas noches.

-Buenas noches, Verónica.

-Toma.

Aquí tienes. -Gracias.

-Tu cerveza.

Disculpa, ¿te puedo hacer una pregunta?

Mi nombre es Fernando, no te había visto antes por aquí.

-Miguel.

-Acabo de ver eso, es un amuleto, ¿verdad?

-Sí, ¿lo conoces?

-Bueno, no exactamente, pero digamos que estuve un tiempo viviendo

en Cabo Verde

y, no sé, veía muchas cosas parecidas por allí y me ha llamado la atención.

-¿Has estado en África? -Ah.

Digamos que sí, una temporada.

-Trabajo. -No exactamente.

En fin, es una época de mi vida que no me gusta mucho recordar.

-Entendido.

Salud. -Salud.

Eh...

Perdóname, pero es una gran curiosidad la que tengo.

¿Qué significa exactamente el amuleto?

-Es el símbolo de "Akoma". -"Akoma".

-Un corazón.

-Y... ¿Puedo? -Sí, claro.

-Es que cuando te lo he visto antes,

me he dado cuenta de que le faltaba la punta, ¿no?

La tiene rota, originalmente no sería así.

-No, no era así.

Pertenecía a un chaval de Bangui en República Centroafricana.

Siempre lo llevaba colgado del cuello.

Y sí, en aquella época estaba entero, no estaba roto.

-Ya.

Y, si no es mucha indiscreción, ¿qué fue lo que pasó?

-Murió.

Él y toda su familia.

Todo su pueblo arrasado.

Malas decisiones, enfrentarse a los explotadores de minas,

malas consecuencias.

Curiosamente, el corazón de Akoma

no representa el amor,

representa la tolerancia.

Algo que falta mucho en este mundo, ¿no crees?

-Pues sí, creo que sí.

Creo que tienes toda la razón.

Siento mucho lo de tu amigo, de verdad.

-Así es la vida.

-Discúlpame, pero ya para terminar de cerrar esta curiosidad,

¿qué se te había perdido a ti por África?

¿Estabas trabajando allí de cooperante o algo así?

-Pues es una época que no me gusta mucho recordar.

-Claro. Está bien, claro. Disculpa.

Hola, ¿qué tal? ¿Quieres tomarte algo?

-No, no, me voy a quedar poco tiempo, gracias.

-Está bien, como quieras.

-Eh, ese es tu mejor Albariño.

Bueno, me has dicho que querías un vino.

Sí, pero no pensaba que ibas a sacar ese.

¿Qué te pensabas? ¿Que te iba a envenenar?

Bueno, pues,

tú dirás.

Bueno, en primer lugar,

quería pedirte disculpas por la forma en la que te hablé

esta mañana en la clínica, estaba fuera de lugar.

Ha sido de muy mala educación

e impropio de un profesional.

Me alegro de que lo reconozcas,

pero tú para mí eres mucho más que un profesional.

Andrés, somos socios y amigos.

Me arrepiento de lo que te he dicho.

Poner en duda tu ética y tu compromiso,

eso no se le dice a un amigo.

Pues no, la verdad es que oírlo de tu boca me ha dolido bastante.

Por eso te pido que no me lo tengas en cuenta,

te prometo que no volverá a ocurrir. Eso espero.

Necesito que seas un ejemplo para el equipo,

si tú y yo no sintonizamos, la clínica nunca va a funcionar.

Lo sé.

Y por eso te digo que no volverá a ocurrir.

Acepto tus disculpas.

Pero ahora, como amigo que soy, necesito que me digas

qué demonios ha pasado para que te pusieras como te pusiste,

porque está claro que esto no es solo por Lara Muñoz.

No me voy a quedar mucho tiempo, he quedado con unas amigas.

Dime qué querías.

-OK.

Pensaba que íbamos a poder hablar tranquilamente.

-¿Estás seguro? No sé,

no vaya a ser que el alcohol te haga hacer cosas

de las cuales puedas arrepentirte.

-Eso es un golpe bajo que me merezco.

-Pues sí.

-Lo siento.

La he cagado contigo.

La he cagado

pensando demasiado

y no estando en lo que sentía.

-Y, ¿qué sentías?

-Que tenemos una gran conexión.

Diferente.

De las que uno siente pocas veces en la vida

con pocas personas

y me gustaría que nos siguiéramos viendo.

-Miguel,

¿estás seguro? -Estoy seguro.

Me has descolocado.

Y...

Y está bien.

Está bien que me hayas descolocado.

¿Puedo invitarte a tomar algo?

-Vale. Bueno, voy al baño mientras.

A ver si sabes pedir por mí.

-¿Fernando? -¿Sí?

-¿Me puedes poner un mojito? -Sí, claro.

Ahora mismo, Miguel, un placer.

-¿Recuerdas esta mañana cuando íbamos para la clínica?

Sí, claro, ¿por qué?

De pasada ha salido el tema de formar una familia.

Sí, sí, lo recuerdo, te pregunté por tener hijos.

Exactamente, estuvimos hablando de fundar un hogar y esas cosas.

En ese momento no me di cuenta,

pero esa conversación me dejó tocado para todo el día.

Date cuenta de cómo es mi vida, Mateo,

no tiene nada que ver con la tuya.

Yo me paso el día trabajando y no me quejo

porque me va bien y gano un buen dinero

y no cambiaría mi trabajo por nada del mundo.

Pero.

Pero a mis 50 años, me acabo de dar cuenta de que el trabajo no es todo.

Tú tienes una vida, una vida maravillosa,

tienes una hija estupenda, te casaste con la mujer perfecta,

habéis tenido vuestros problemas, pero lo superasteis y seguís juntos

y se os ve bien.

Es un sitio al que ir al acabar de trabajar.

En definitiva,

tienes un hogar, pero yo no tengo nada de eso.

Yo estoy solo como una rata.

No, hombre, no.

Solo no, Andrés, tienes amigos.

Ya, pero mis amigos son todos como tú, están casados,

tienen hijos, lo normal en esa edad. Yo me convertí en un solitario

y ni siquiera soy un médico brillante,

soy un anestesista más del montón.

Y siento que me he convertido en un tipo gris y anodino

con una vida de mierda. No, hombre, no. No exageres.

El caso es que esta mañana cuando te vi tan feliz

contestando esos mensajes románticos,

de pronto he sentido

envidia y por un momento

te he odiado.

¿Andrés? Es la verdad.

En ese momento no me di cuenta, pero lo sentí.

Y se me quedó dentro para todo el día hasta que al final exploté.

Ya sé que es horrible lo que cuento, Mateo,

pero necesitaba ser sincero contigo.

No, no, si está bien, te agradezco tu sinceridad,

pero, vamos, que sepas que estás totalmente equivocado.

¿En qué?

En casi todo.

Échate un vistazo.

¿Dónde ves tú ese tipo gris y anodino?

Yo veo un madurito de muy buen ver por el que muchas tías suspirarían.

Un triunfador de su profesión

que gana un pastón, que es el mejor en lo suyo

y que encima es totalmente independiente

sin ningún tipo de obligaciones ni ataduras.

Gracias por los ánimos, pero... No, no, no.

No hay peros que valgan, te estoy hablando objetivamente.

Yo sin ti estaría ahora mismo trabajando en una clínica

de cuarta quitando verrugas por un sueldo de mierda.

Tenerte a mi lado es lo que me ha hecho subir

y estar donde estoy, sin ti las clínicas Di Matteo

se irían a la mierda.

Se irían, se hundirían, seguro, fijo.

Sí, si no niego que como empresario tomé

buenas decisiones y te garantizo que, a pesar de lo que conté,

me dejaré la vida para que las clínicas sigan siendo un éxito.

Eso ya lo sé.

Y lo que te prometo yo

es que, a partir de ahora, no me voy a meter en tu terreno

porque tú has reaccionado mal, sí, pero yo he sido un capullo.

Tenía que haber hablado contigo antes de hablar con Lara Muñoz.

También podía haberme mordido un poco la lengua,

preguntarte por tener hijos y todas esas historias.

Bueno, eres mi amigo y puedes preguntarme lo que quieras.

Entonces...

¿Asunto zanjado?

Zanjado.

Y te voy a ayudar a encontrar a esa mujer perfecta para ti

que seguro que está ahí fuera esperándote.

Eso es lo que necesito.

Encontrar a la mujer adecuada.

¿Lara o Paula?

Pero ¿por qué tengo que decidir yo?

Me cago en la leche, ¿cara o cruz?

Cara Lara.

¿En serio vas a decidir una cosa tan importante

echándolo a cara o cruz?

O lo echamos a cara o cruz o me voy de la casa y que entren las dos.

¡Venga, tírala ya!

-¿Una bronca? Con lo pacífico que es Andrés.

Fue por una paciente.

La compañera de Paula en la comisaría, Lara Muñoz.

Sí, sé quién es Lara.

¿Qué pasa con ella?

Bueno, vino a la clínica porque quiere quitarse una cicatriz

que tiene en la pierna y cuando vino,

Andrés le metió en la cabeza

que podría hacerse unos retoquitos de papada, párpados y no sé qué más.

El caso es que la chica estaba por la labor y lo eché para atrás.

Solo quiero pasar un poco más de tiempo contigo y sin discutir

que últimamente estamos siempre a la gresca.

-Bueno, si lo dices por lo de Miralles tienes razón.

La verdad es que es mejor que pasemos página.

-A ver si es verdad.

-No sé, a veces creo que debería haber sido un poco egoísta

y no haber animado a Rocío a que se marchara.

-¿Y qué querías? ¿Tenerla aquí amargada

dejando pasar el sueño de su vida?

Yo creo que el amor es otra cosa.

Yo creo que el amor es querer lo mejor para la persona que quieres

aunque tú te jodas.

-Alguien se dejó una cartera anoche en el retrete de caballeros.

-¿Y has mirado a ver si tiene dentro DNI o algo?

-Qué va, no tiene nada.

Ni DNI ni tarjetas de crédito ni nada.

Nada más que dos tarjetas de publicidad y 50 euros.

-No las tengo todas conmigo. -¿Cómo no las tienes todas contigo?

¿Qué más quieres que haga?

-A mí eso de la gente tan honrada y tan perfecta

me da mala espina, ¿eh?

-Nunca tendría que haber hecho negocios contigo.

-Álvaro, mis negocios te están convirtiendo

en un hombre rico sin mover un dedo.

Señores, que tengáis un buen día.

-Chao. -Chao.

-Te guste o no te guste, estás condenado a entenderte con él.

-Oye, ya sé que Paula y tú ya no sois pareja,

y bueno, no quiero meterme en vuestra vida,

pero la verdad es que me gustaría que continuara con un chico como tú.

Espero que no te moleste que te lo diga.

-No, al revés, mujer, muchas gracias. Me lo tomo como un cumplido.

Muchas gracias.

-He vuelto a ver a Miguel.

He hablado con él y parece que quiere que sigamos viéndonos

y que empecemos, no sé, como pareja

o lo que sea.

Quería que lo supieras por mí.

Bueno, ahora supongo que iremos poco a poco.

-"Darío Santana abrirá un nuevo restaurante en Madrid.

El reputado chef ha elegido Distrito Sur para la nueva sede

de su emporio gastronómico".

-¿Darío Santana no es el tipo este del documental que me obligaste a ver

sobre la comida tailandesa?

-Bueno, era comida vietnamita,

pero como te dormiste a los 20 minutos. Sí, es él.

Lo siento, pero ya estamos cerrados.

-Ah, perdón, es que vi luz y pensé que...

Pues nada, hasta luego. -Hombre, da...

Daría tiempo si quiere a tomar algo rápido.

-Si estoy aquí es porque no sé nada.

Porque no me has informado de nada.

-Chao, "amore". -Hola.

-Hola.

Eh, eh, bueno, pues que nada, muchas gracias por todo.

-Siento mucho no poder ayudarla.

-Adiós. -Adiós.

-Adiós.

-¿Se puede saber qué hacía Elvira Soler en casa?

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 636

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

Servir y proteger - Capítulo 636

12 nov 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 636" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 636"
Programas completos (656)
Clips

Los últimos 2.124 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios