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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 603 - ver ahora
Transcripción completa

Déjame adivinar:

¿a que has pagado con la tarjeta de la clínica?

Así no te arriesgas

a que tu mujer te mire los gastos de la tarjeta.

-¿Te parece normal terminar una reunión de negocios a esas horas?

Muchas veces, se cierran los acuerdos entre las copas

y fue lo que pasó.

Y supongo que, entre copa y copa, ni se te ocurrió mandarme un mensaje.

-Te echo de menos.

Pues eso tiene fácil solución.

Esto... Me tengo que ir. Me ha surgido una urgencia.

¿Qué clase de urgencia? Médica. Una futura paciente.

Luego te llamo.

¿Tú sabes si hubo esta reunión con los proveedores?

-Yo estuve allí.

Y acabamos a las mil.

No sé ni cómo me tengo en pie.

-Vaya...

-Espe, ven.

¿Sabes que mañana Toni jura cargo?

Va a hacer un picoteo en La Parra, ¿te apuntas?

-Hombre, claro que sí. Faltaría más.

-Cómo me gustaría ir. -¿Sí?

-La movida es que solo me dejan invitar a familia cercana.

-Claro, claro. No si... lo entiendo perfectamente.

Quién soy yo, ¿no?

-Pues tú eres

quien se ha comido muchas de mis neuras

y mis ralladas todo el año.

-¿Cleo?

¿Qué haces aquí? ¿Estás bien? -Sí.

La última vez que nos vimos, fui muy dura contigo.

-Bueno, ha pasado mucho tiempo.

-Bueno, yo también he superado

el shock que supuso para mí saber que mi novio

quería ser una mujer.

-Para mí aquello es otra vida.

-Para mí, no.

Nunca he conectado con nadie como conectaba contigo.

-Álvaro, sabemos que tu hermano está aquí, ¿dónde?

-Ya os he dicho que no lo veo desde antes de ayer.

(RADIO) -"Objetivo avistado. Es él. Solicitamos refuerzos.

Se dirige a la plaza de La Parra." -Recibido. Vamos para allá. Vamos.

-¡Joder! -¿Qué haces? ¿Estás loco?

No, no, no.

(SISEA) -¡No, no, no!

-¡Suéltala o te reviento la cabeza!

Científica me ha enviado su informe definitivo.

Emilio, por favor, me estás preocupando.

Al parecer, Ricky no tenía intención de disparar

ni de hacer daño a nadie porque...

su pistola no tenía balas.

Voy a buscar al mejor abogado para que hunda su carrera.

-Mamá, pero eso va a costar una fortuna.

-Bueno, hay una opción que es gratis y sería supereficiente:

difundir a los cuatro vientos lo que ha pasado.

Es muy probable

que lo que Ricky quisiera fuera suicidarse.

Es la hipótesis más absurda que he escuchado nunca.

Yo pienso que es plausible.

Lo que a mí me toca discernir es si había peligro real

que justificara

que la inspectora disparara en la vía pública.

Además, está en tela de juicio la proporcionalidad de su actuación.

-Soy insistente porque quiero llegar a la verdad.

-Perdone, pero si está usted insinuando

que yo miento para protegerla o algo así, se confunde, ¿eh?

-No estoy diciendo que estés mintiendo, pero que...

quizás no te esfuerces lo suficiente para recordar.

-¿Ricky apuntó directamente a la inspectora Miralles

o simplemente alzó su arma?

-Le acabo de contestar, ¿por qué insiste con la pregunta?

-No sería la primera vez que un oficial altera la verdad

para defender a su superior.

-¿Qué pasa? ¿Se quieren quitar a Claudia del medio?

Por increíble que parezca, sí.

Le aseguro que voy a llegar al fondo de todo este asunto.

-Yo también sé que Ricky no quería matar a nadie.

Está probado.

El arma de Ricky estaba descargada.

(Música emocionante)

Gracias.

-Sí, eso lo tiene que firmar el denunciante.

Buenas tardes. -Hola, buenas tardes.

Solo vengo a visitar a un familiar. -¿Y se trata de...?

-Emilio Bremón.

-Ah, ¿usted es...? -Verónica Figueras, su cuñada.

No tengo cita con él, pero me gustaría saludarle.

-Muy bien. Pues voy a avisarle. Se puede sentar.

-¿Aquí?

Verónica, qué sorpresa. ¡Emilio!

¿Qué tal? Muy bien.

¿Qué haces aquí?

Visitar a mi cuñado favorito. ¿No se puede?

Por supuesto que sí. Gracias, Espe. Gracias.

Mejor vamos a mi despacho. Sí, claro.

¿Seguro que solo has venido de visita?

Pues claro. Ya tocaba, ¿no?

Desde que nos instalamos en Madrid tu hermano y yo,

no te había visto.

Es culpa de Mateo que no organizó una cena

en condiciones. Bueno, ya sabes cómo es.

A estas alturas, no tengo moral para convencerle

de que la vida es algo más que trabajar.

Pasa. ¿Aquí?

Sí.

Confiesa.

Seguro que has venido también a conocer el lugar

donde va a hacer sus prácticas Paula, ¿a que sí?

Siéntate, anda.

Pues me ha pillado, comisario.

Pero tengo atenuantes.

Su vocación nos pilló por sorpresa y no termino de digerirla.

¿Cómo que por sorpresa?

Si desde niña quería ser policía como su tío Emilio.

Pero nunca pensamos que iba en serio.

Y te juro que no me hago a la idea.

Bueno, tiempo al tiempo.

Ya verás como al final este trabajo es como cualquier otro.

Esto lo dices para tranquilizarme, pero sabes que no es así.

Bueno, es cierto que ser policía tiene ciertos riesgos,

no voy a negarlo.

Ya sé que tendría que aceptar su vocación,

pero no hago más que imaginarme

todas las desgracias que pueden ocurrirle.

Entonces, no me extraña que estés atacada siempre.

Si fuera tu hijo, estarías igual.

Tienes razón,

pero ya verás que, con el tiempo, te tomas su profesión con más calma.

Ojalá.

Ahora lo que más me tranquilizaría sería saber en qué van a consistir

sus prácticas.

Bueno, pues, como cualquier novato,

irá pasando por las diferentes unidades,

pero vamos, no va a tener que asumir

ninguna responsabilidad excesiva.

Gracias por suavizarlo, pero seguro que tendrá que participar

en investigaciones sobre todo tipo de criminales.

A ver, investigaciones sí, claro, pero no en operativos peligrosos.

Mira, la idea es que se vaya curtiendo

mientras colabora en los casos más sencillos.

¿Casos sencillos en Distrito Sur? Si lo llamaban Kabul.

Pero eso era antes...

Tienes que actualizar tu información, cuñada.

A mí no me gusta tirarme flores, pero desde que soy comisario

en Distrito Sur, las cosas han cambiado mucho.

Y te lo voy a demostrar, además, con hechos.

Ah, ¿sí? ¿Cómo?

Pues ahora te voy a dar un tour por la comisaría

y te voy a presentar a los jefes de las unidades

por las que irá pasando Paula y que ellos te digan

qué hemos hecho para ir cambiando las estadísticas.

¿Y tienes tiempo para hacer eso ahora?

Pues la verdad es que no mucho, pero será un tour exprés. Vamos.

Venga.

¿Dónde narices he dejado el coche?

Si no lo sabes tú...

La próxima vez venimos juntos al hotel y te digo dónde aparcaste.

No es buena idea. No quiero que nos vean entrar juntos.

¿Por qué? ¿Tengo que contestar esa pregunta?

Pensaba que el riesgo te daba morbo. Vale, está aquí.

Entonces, ¿qué? ¿Quieres carne...? ¿Te apetece sushi?

Bueno, vale.

Prefería carne, pero...

Tío, ten cuidado, hombre.

Tú no pidas perdón, ¿eh?

¿Estás bien? Sí, sí, tranquilo.

No... No puede ser.

¿Te has hecho daño en el brazo? Ese tipo me ha robado el bolso.

¿El bolso? Será cabrón... ¡Eh!

¿Llevabas muchas cosas?

Todo. La documentación, tarjetas, el móvil, dinero en efectivo...

Tengo que poner una denuncia cuanto antes.

¿Sabes si hay alguna comisaría por aquí?

Sí, sí. A cinco minutos está la de Distrito Sur.

Pues vamos para allá. Me dejas el móvil y voy anulando las tarjetas.

Espera, ¿para qué quieres que te acompañe a comisaría?

¿Para qué va a ser?

Tú has sido testigo del robo, ¿no?

Pues tendrás que declarar.

Verás, es que el comisario es mi hermano

y tendría que darle explicaciones sobre mi relación contigo.

Tú y yo podríamos conocernos de cualquier cosa.

Puede ser clienta de la clínica, una empleada... Lo que sea.

Ya... Lorena, mi hermano no es tonto.

Acabaría por darse cuenta de todo.

Pues si ese es el problema, vamos a otra comisaría y listo.

Ya...

¿Qué pasa ahora?

Es que si declaro contigo sobre un robo,

mi mujer podría olerse algo.

No te montes películas.

Ni siquiera tenemos que decir que íbamos juntos por la calle.

Bastaría con que digas que pasabas por ahí y lo viste todo.

Lo siento, pero no...

¿Vas a dejarme tirada?

Tampoco es para tanto. Vas a comisaría

y les cuentas lo que ha pasado.

Claro, pero lo suyo es que tú declares como testigo.

No sé para qué te serviría.

Para que, por ejemplo, los del seguro del móvil

no me pongan pegas y me den otro gratis cuanto antes.

Pues, mira, si es por eso, no te preocupes.

No quiero tu dinero.

Quiero que me acompañes a comisaría a poner la denuncia.

Y yo te estoy diciendo que prefiero no verme involucrado.

Muy bien.

Pues muchas gracias. No te cabrees.

Ponte en mi lugar. Ponte tú en el mío.

Acabo de llevarme un susto de muerte

y no vienes porque existe la remota posibilidad

de que ella se entere de nuestro lío.

No creo que sea tan remota, la verdad.

Muy bien.

Paso de intentar convencerte más. Me largo.

¿Alguna pregunta más?

De momento, no.

Oye, Emilio, muchas gracias por las explicaciones

y por este tour.

Has podido comprobar que los índices de criminalidad

están dentro de la media.

Y, en cuanto al ambiente de trabajo en esta comisaría, es buenísimo.

Sí, sí, ya lo he visto.

Lo que me gustaría es que sus compañeros

se lo pusieran fácil a Paula.

Que seguro que sí. Si va a estar rodeada

de los mejores profesionales que la apoyarán en todo momento.

Y, sobre todo, le enseñarán a valerse por sí misma

en muy poco tiempo.

Ya verás que este es un buen destino para ella.

Mira, sin ir más lejos, esta misma semana,

un agente de aquí, Toni Ríos, va a jurar el cargo

y ¿qué comisaría crees que eligió? Pues esta. Por algo será, ¿no?

Claro.

¿Y quién mejor para supervisar su trabajo

que su adorado tío Emilio?

No te preocupes que voy a estar muy pendiente de ella.

Eso sí, la voy a tratar como a cualquier otro agente más

y le voy a exigir exactamente lo mismo que a los otros.

Lo sé y no esperaba menos de ti.

Solo te pido una cosa. No le digas que he pasado por aquí.

No le gusta que sea tan sobreprotectora con ella.

No te preocupes.

Gracias, cuñado.

¿Nos vemos pronto, entonces?

Vente un día a cenar con los niños a casa.

En cuanto me libere un poco de trabajo, voy.

Vale. Chao.

-Hola, ¿podría ayudarla en algo? -Sí, quería poner una denuncia.

-Claro, pase por aquí conmigo, por favor.

-Hola, hijo.

-¿Qué te pasa? Vienes muy alterada.

-Tengo que contarte algo muy importante.

Ha venido el inspector Antúnez, de Régimen Disciplinario, a verme.

Es el que está encargado de investigar la muerte de Ricky.

-¿Qué quería?

-Conocer mi versión sobre lo que ocurrió.

Me ha dejado caer que está de nuestro lado.

-¿En qué sentido?

-Va a apoyarnos para hundir la carrera de Miralles.

-Venga, mamá, no seas ingenua.

Ningún policía te va a apoyar en eso.

La causa contra Miralles va a quedar en nada.

-Te digo que ese hombre la odia.

-¿Cómo estás tan segura? -Porque ha venido a verme

y, después, porque está como loco por meterle un puro.

-¿Y qué piensa hacer?

-Pues me imagino que demostrar

que su actuación estuvo llena de irregularidades.

Además, me ha dicho algo muy

muy importante.

La pistola de tu hermano estaba descargada.

-¿Cómo?

-Está claro que tu hermano no era esa persona peligrosa

que Miralles quiere hacer creer a todo el mundo.

-Vale, es un dato relevante,

pero no entiendo qué gana Antúnez con todo eso.

-Me imagino que quiere

que yo haga lo que él no puede hacer por ser policía.

-¿A qué te refieres?

-Espera, ahora entenderás.

Sí, hola.

Soy Elvira Soler.

Bueno, antes ya se lo he contado a un compañero.

Quiero hablar con el redactor jefe.

Ah, sí, hola. Encantada.

Sí, sí. Ya verá, es que...

La policía no ha contado toda la verdad.

Nadie se ha preocupado por saber

la versión de la familia de la víctima

y eso no me parece nada justo.

Muy bien. Sí.

Sí, sí. Nos vemos en un rato.

Muy bien. Le aseguro que esta entrevista

no le va a defraudar.

Muy bien. Hasta luego.

-¿Con quién hablabas?

Con el redactor jefe del periódico del barrio.

Me van a hacer una entrevista.

Voy a contar mi versión de lo que ocurrió.

-¿Y de verdad crees que eso va a servir de algo?

-Pues no lo sé, hijo, pero al menos, quien lea la entrevista

dejará de ver a Miralles como una heroína.

Es que me revienta que ni siquiera haya salido

que fue ella la que disparó.

-Mamá, no está bien que nos metamos en este lío.

Sabes que no quiero que la prensa haga un circo

de la muerte de Ricky.

-Nada de eso va a pasar.

-No lo veo claro, ¿vale?

No es bueno que la prensa se meta en nuestros asuntos.

Sabes que tenemos mucho que esconder.

-Tranquilo.

Voy a contar algo muy sencillo, pero contundente.

-¿Ya lo tienes claro?

-No.

Todavía no. Lo importante es que se sepa que Miralles

disparó contra un chico

que llevaba un arma descargada delante de su propia madre.

¿Con quién crees que se va a posicionar la gente?

-No tengo ni idea.

Lo único que sé, mamá,

es que Miralles es muy querida en el barrio, no lo olvides.

-Ya.

Habrá mucha gente que no querrá quitarse

la venda de los ojos.

Pero otras personas, sí.

Además, esta entrevista va a influir

en la causa judicial

contra Miralles.

-Está bien.

Sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras,

pero me dan miedo las consecuencias de la entrevista.

-No te preocupes, cariño.

Todo va a ir muy bien.

Cuando salga de la entrevista, te llamo y te digo cómo ha ido.

Vamos a hundir a esa asesina como que me llamo Elvira Soler.

Hola.

Hola.

¿Qué tal el día?

Bien.

He ido a la comisaría de tu hermano.

¿Y eso?

Quería saber dónde Paula va a hacer sus prácticas

y, bueno, que Emilio me tranquilizara.

Ah.

O sea, que lo has cosido a preguntas.

Pues sí, y ha sido de lo más amable.

Me ha contado cómo funciona todo,

me ha presentado a algunos compañeros de Paula.

Tu hermano es un encanto, la verdad.

Ya, es lo que tiene el gen Bremón.

Perdona, pero él no tiene nada que ver contigo.

¿Se puede saber por qué sigues tan arisca?

Déjalo, no quiero discutir.

Mi amor,

tienes que relajarte.

Deberías sonreír un poco más.

Últimamente no tengo muchos motivos.

¿Ves? Estás muy tensa.

¿Quieres que te dé un masaje?

De esos de los que te daba antes.

Haz lo que quieras.

Mira,

tienes una contractura en el trapecio.

¿Me dejas que te la quite?

Vale.

Tengo que reconocer que no has perdido facultades.

(Móvil)

Espera. Un segundo.

Sí.

Dime, Andrés.

(LORENA) "Necesito hablar contigo, es urgente."

Ajá.

¿Y no puedes torear tú ese asunto?

"Ya veo que estás con tu mujer, pero tendrás que escaquearte."

¿Por qué?

"Tengo que contarte qué me ha dicho la policía al poner la denuncia."

Pues si van a pedir esa burrada

por una máquina de ultrasonido, puede que sea el momento

de darle la vuelta al acuerdo.

"Líbrate de tu mujer y vente a mi hotel ya."

OK, haré lo que pueda.

"Lo que puedas no, que la cosa es muy grave."

(RÍE) OK.

¿No habíais cerrado ya los acuerdos con los proveedores?

Sí, sí. Las cuestiones generales sí,

pero ya sabes que surgen flecos, sobre todo con los precios.

Oye, ¿me estás ocultando algo?

¿Por qué dices eso?

Me extraña que hayas vuelto a cerrar un acuerdo

con una de esas empresas que te hacen la pelota

y que resulta un bluf.

Por eso no voy a volver a caer en el mismo error.

Menos mal que tengo a Andrés vigilando con lupa la negociación.

¿Y ahora dónde vas?

A reunirme con él para cuadrar números.

Vero, sin equipo tecnológico no podemos abrir la clínica.

Pero te prometo que en cuanto vuelva,

acabamos ese masaje, ¿vale?

No, para nada, olvídate.

Prefiero ir a la clínica de shiatsu.

Sabe lo que hacen y nunca te dejan a medias.

(RÍE) Como quieras.

Te voy contando.

Joder.

(Puerta)

Ya era hora que llegaras, estoy de los nervios.

¿Has tenido algún problema con la policía?

Para nada.

Pero lo he pasado fatal. He tenido que mentir.

¿Cómo que mentir?

¿No has dicho que te robaron el bolso?

Claro que sí, pero borrándote a ti de la historia.

¿Y por eso estás tan atacada?

No sé si sabes que es delito declarar en falso.

Bueno, mujer, no exageres.

Además, me resultó mosqueante que la poli que me atendió

me lo recordara justo cuando fui firmé la denuncia.

Es una formalidad. No es que sospechen de nada.

Además, tal y como ocurrió lo de menos es si ibas acompañada.

Créeme, no mentiste en nada sustancial.

A mí me parece un detalle importante. No.

Lo importante, Lorena, es que atrapen a ese ladrón

y te devuelvan las cosas.

Pues no me han dado muchas esperanzas.

Entre que lo pillan o no...

Hay algo que tienes que saber.

¿Sobre qué?

Sobre mi móvil.

Me dijiste que lo tenías asegurado, ¿no?

Sí. ¿Entonces?

La policía dice que si el ladrón encuentra

material comprometido en mi teléfono, puede llegar a chantajearme.

En ese móvil había algún que otro vídeo,

como el que nos grabamos esta mañana.

¿Qué? Estás de coña.

Quedamos en que los borraríamos inmediatamente.

Ya, y borré el de anoche, pero el de esta mañana se me olvidó.

Pero ¿cómo que se te olvidó? ¿Cómo que se te olvidó?

Pero ¿tú sabes...?

¿Sabes lo que me pasará si ese vídeo sale a la luz

y mi mujer se entera?

¿Te crees que deseo que lo vea todo el mundo?

No me lo puedo creer. No me lo puedo creer.

¿Por qué demonios grabamos esos vídeos?

Yo te lo recuerdo.

Porque a ti estos jueguecitos te ponían.

Sí, pero quedamos en que los borraríamos

inmediatamente después siempre. ¡Siempre!

Ponerte así no sirve de nada. Tenemos que pensar

cómo frenar esto.

Sí, en eso tienes razón.

Hay que pensar con frialdad. Sí, sí, a ver, a ver...

Bien.

Seguramente, el ladrón habrá formateado el móvil

para venderlo rápidamente.

Ya, pero si lo desbloqueó y vio el vídeo,

querrá chantajearme.

Y sacan más pasta de esta manera que vendiendo el móvil.

¿La policía de qué va? Vas a denunciar un delito

¿y ellos te amenazan con que vas a sufrir otro?

Y mientras ellos sin hacer nada.

Es que yo creo que esto lo consideran un delito menor.

Como están hasta arriba de trabajo.

Mi hermano siempre dice que no hay delitos menores.

Pues muy bien. Habla con tu hermano y a ver qué puede solucionar

porque si no, lo llevamos crudo.

¿Lo vas a hacer o no?

¿Tengo otra alternativa?

Sí, sí, el inspector Antúnez también me sugirió

que retirara provisionalmente de su puesto a la inspectora jefe,

pero la verdad, que yo no he encontrado

razones objetivas para hacerlo.

Adelante.

Sí, sí. Lo siento, pero yo no voy a cambiar de opinión.

Discúlpeme, es que tengo que atender una visita.

Muchas gracias. Adiós.

¿Qué hay, Mateo? Te advierto que hoy llevo un día muy complicado.

Ya, ya veo, ya.

Bueno, ¿qué quieres? Debe ser algo importante

porque a ti las comisarías te dan alergia.

Hombre, es que excepto que seas poli o vengas a ver tu hermano,

pasar por aquí nunca se asocia a nada bueno.

Entenderás que yo cuide mi imagen pública.

Aquí no hay solamente policías y ladrones,

también hay ciudadanos que vienen a poner denuncias

o a renovar el DNI, ¿verdad?

Pues... yo escojo la opción A.

Vengo a poner una denuncia.

¿Qué te ha pasado? No, no, tranquilo, nada grave.

Nada grave, pero...

sí un poco engorroso.

Se trata de un móvil robado.

Me habías asustado, de verdad. Estoy muy liado

para que me andes molestando por estas cosas

por muy hermano tuyo que sea. Te acompaño a poner la denuncia.

No, la denuncia ya está puesta.

No por mí, sino por la persona a la que le robaron el móvil.

Ahora sí que no entiendo nada.

¿A la persona a la que le robaron el teléfono?

¿A Verónica? No, no. Es el teléfono de...

de una amiga.

Una amiga...

Sí, le robaron el bolso hace un par de horas.

En el bolso estaba el móvil

y si el contenido de ese móvil saliera a la luz,

yo podría meterme en problemas.

¿Problemas profesionales o personales?

Más bien matrimoniales, no sé si me entiendes.

Dime una cosa,

¿en ese móvil había grabaciones tuyas

de contenido sexual con otra mujer?

Sí.

No me lo puedo creer. Solo ha sido una aventura pasajera.

El problema es que grabamos un vídeo con ese móvil.

Yo le pedí que lo borrara, pero ella no quiso

porque lo quería de recuerdo. Pero ¿estás mal de la cabeza?

Mira, ojalá algún día Verónica te dé un portazo en las narices.

Muchas gracias por tus buenos deseos.

Es lo que te mereces. De verdad, solo llevas una semana aquí

y ya me estás metiendo en tus líos haciéndome mentir

a tu mujer y tu hija. Prefiero que no me des el sermón,

pero si te hace feliz... Lo que me haría feliz es

que no me metieras en tus follones.

Por favor, atrapa a ese ladrón antes de que el vídeo vea la luz.

Está en juego mi matrimonio y también mi reputación.

Mira, vas listo si te crees que voy a movilizar a media comisaría

para tapar tus líos de faldas. No, hombre, no te pido tanto.

Solo... Solo que nada.

Eres un egocéntrico y me tienes harto.

Mira, de verdad,

lárgate, porque estoy a punto de llamar a tu mujer

y contarle todos los líos que te traes.

Te lo suplico. Por favor, sácame de esta.

Por supuesto que vamos a investigar el delito, pero como hacemos

con todas las denuncias que vienen. Pero puede que para entonces

ya sea demasiado tarde. No tengo nada más que decir.

Está bien.

Está bien. Perdóname, ¿eh? Por haberte molestado.

Que tengas buen día, hermano.

¿Qué tal, Elvira? ¿Cómo se encuentra?

No seas cínica conmigo, ¿eh? ¿De verdad te importa?

Mira,

si te respeté en algún tiempo, pese a todo lo que nos separaba,

eso se acabó en el instante en que disparaste a mi hijo ahí.

No sé cómo decirle cuánto siento lo que sucedió.

Pues no te creo, inspectora. Entiendo que me odie,

pero le juro que hice todo lo posible

por evitar la muerte de Ricky.

Si recuerda bien lo que ocurrió... ¿Que si lo recuerdo?

No hay un instante en mi vida

en el que no me acuerde de mi hijo en mis brazos

muerto por un disparo tuyo.

Pues entonces, recordará que intenté por todos los medios

que bajara el arma y que depusiera su actitud.

Déjate de historias, lo que importa no es lo que querías hacer.

Importa lo que hiciste, asesinar a mi hijo a sangre fría.

Lamentaré toda mi vida haber apretado ese gatillo,

pero él sabía lo que iba a suceder si levantaba el arma

con intención de disparar, es que... Él sabía que yo

no podía permitir que hubiera víctimas inocentes.

Pero ¿qué víctimas inocentes iba a provocar con la pistola descargada?

¿Cómo...?

¿Cómo sabe usted eso?

Al menos, me alegro de que no hayas negado que fue así.

No, no, no lo niego, pero yo no podía saberlo.

Yo lo que vi fue un chico alterado por la droga,

que había cogido a Paty como rehén y que...

Que levantaba el arma amenazante. Yo hice...

Hice lo que cualquier policía hubiera hecho en mi lugar.

Mi hijo era incapaz de hacerle daño a nadie.

Dios mío, yo no quiero ahondar en su dolor, pero le recuerdo

que Ricky confesó que asesinó a Marcos Carvajal.

No lo sé, pero si lo hizo, en todo caso sería en defensa propia.

Pero tú sí que eres una profesional

y podías haber disparado a las piernas, no al corazón.

Mira, cuando alguien te apunta de frente, el instinto te hace

reaccionar de la misma manera, no...

Es muy difícil controlar en ese momento y sobre todo,

en una situación de tanta tensión. ¿Estás lavando tu conciencia?

(EXHALA) Mira,

tú habías juzgado y condenado a mi hijo por ser un Soler.

Su vida te importaba muy poco, nada.

Por eso le disparaste con intención de matarle,

y por desgracia, lo conseguiste.

No, no, de verdad, Elvira. Su relato de los hechos no corresponde

en absoluto con mi actuación.

Yo por nada del mundo hubiera querido que su hijo muriera.

Mi enfermedad quizá hará que olvide en nombre de mi hijo, que le...

Que le olvide, que olvide su cara.

Incluso hasta puede que te olvide a ti, su asesina,

pero mientras me quede un mínimo de lucidez,

voy a hacer todo para que todo el mundo sepa

quién es Claudia Miralles. Eso se lo puedo decir yo.

Claudia Miralles solo es una policía comprometida con la ley

que no sabía que su hijo tenía la pistola descargada.

Se te da muy bien justificarte, pero no te va a servir de nada.

Las autoridades ya te están investigando

y tus compañeros y todos los vecinos que tanto te alababan van a saber

toda la maldad que se oculta detrás de tu máscara.

La gran protectora de Distrito Sur

que disparó a sangre fría contra un chaval.

Siento que piense de esa manera.

Entiendo su dolor, pero creo que llegadas a este punto,

lo mejor será que no sigamos hablando.

Quiero que sepas una cosa:

no voy a parar hasta que pagues todo el daño que nos has hecho.

-Aquí tiene, comisario.

Gracias, María.

¿No está harto de cenar todas las noches solo?

¿Y qué quieres que haga? Tengo un montón de trabajo.

Ya...

Y si no le molesta la pregunta,

¿dónde se deja a los críos?

Bueno, pues me voy apañando entre mis suegros,

aunque no me gusta dejarlos con ellos porque están muy mayores

y es mucho lío,

pero ¿qué hago? No tengo otra solución.

Ahora tiene a su hermano aquí,

igual le puede pedir el favor de vez en cuando.

A ver, para decírtelo...

suavemente,

mi hermano es incapaz de echar una mano a alguien.

Es más de pedir favores que de hacerlos

y no me tires de la lengua porque hablaría mal de él.

Ya. ¿Acaba de aterrizar en Distrito Sur

y ya han tenido la primera bronca familiar o qué?

Y no será la última, si te digo la verdad.

Lo de Mateo...

bueno, es digno de estudio.

Siempre va a la suya y solo ve

lo que está delante de sus narices,

nos hemos pasado la vida discutiendo por casi todo.

Me recuerda a mi prima Santi y a mí.

Toda la vida discutiendo y mira que nos queremos,

pero siempre opinamos lo contrario.

(ASIENTE) Pero seguro que no es como mi hermano

y alguna vez te ha hecho un favor, ¿a que sí?

Por supuesto, y yo a ella.

Cuando nos necesitamos, siempre nos tenemos la una a la otra.

En mi caso, el marcador de favores está un poco descompensado.

Digamos que él siempre acaba metiéndose en problemas

de los que yo le tengo que sacar.

Tiene que ser difícil, ¿no? Ver caer a un hermano

y no ayudarlo a salir.

A veces me dan ganas de hacer eso,

pero es que es muy aburrido ejercer toda la vida de hermano mayor.

Ya, pero usted es demasiado buena persona

como para dejarlo en un problema y no ayudarlo.

No te creas.

Ay, mira, hablando del rey de Roma...

Buenas. Hola.

¿Te pongo algo de beber?

Un poquito de agua con mucho hielo.

Muy bien, ¿alguna cosita para picar? No, gracias, María.

Venga.

Hola.

Hola.

¿Tienes un momento para hablar?

Pues lo que tarde en terminar de cenar, total,

ya me has amargado la cena.

¿Me puedo sentar? Siéntate, siéntate.

Aquí tienes, tu agua. Gracias, guapa.

Soy consciente de que la he cagado.

Y mucho.

A ver, una aclaración.

¿A cuál de tus meteduras de pata te refieres?

Pues a todas.

La he cagado liándome con esa mujer,

grabando ese vídeo y, sobre todo, engañando a Verónica.

Pero entiéndeme.

Ese vídeo no puede salir a la luz.

El único que puede ayudarme eres tú.

Para variar. Emilio,

estoy acojonado.

Me estoy jugando mi matrimonio y mi reputación.

Eso lo podrías haber pensado antes de liarte con alguna.

Siempre has hecho lo que has querido.

Desde niño, te has salido con la tuya.

A lo mejor, ya va siendo hora de aprender

que los actos tienen consecuencias.

Ya va siendo hora de que madures, a tu edad.

Que sí, que sí.

Que he cometido errores, que tienen consecuencias.

Lo sé, pero no quiero perder a mi familia.

Aunque no me creas,

para mí, Verónica y Paula son lo más importante de mi vida.

Pues sí, efectivamente.

No te creo.

Si ese vídeo sale a la luz,

mi vida entera se va a la mierda.

Ninguna de las dos me lo perdonaría.

Y con razón.

Emilio, te lo suplico.

Ayúdame a evitar el desastre.

Solo por esta vez.

Te juro que no te vuelvo a pedir nada más.

Si no lo haces por mí, hazlo por ellas.

¿Qué haces?

Mi trabajo.

Te voy a tomar declaración.

A ver,

necesito que me des una descripción física del ladrón.

Lo más detallada posible.

Y quiero saber el lugar exacto donde se produjo el tirón.

La horquilla horaria, las calles por las que pasasteis antes,

todo.

¿Y qué vas a hacer con esta información?

No te preocupes que no va a salir de aquí,

ni tampoco va a constar en las diligencias,

pero necesito saberlo todo.

Gracias, hermano.

A ver, ¿cómo era?

¿Qué tal, Nacha? ¿Cómo estás?

-Pues ahora mucho mejor.

Después de todo el día patrullando y persiguiendo a los malos,

me voy a liberar un poco de adrenalina al gimnasio.

-Ya.

Te entiendo.

No sabes qué ganas tengo de llegar a casa, ponerme el pijama

y ver series.

-Desde luego vaya par. Tú y yo no tenemos remedio.

-¿Por?

-Tú que estás todo el día en la comisaría viendo pantallas,

te vas a dar un atracón de series;

y yo que estoy todo el día corriendo detrás de los malos,

me voy al gimnasio.

-Ya. Es que tener tiempo libre es un placer.

-Mira, en eso estoy de acuerdo. Además, sarna con gusto no pica.

-Vaya.

Aguirre, Betanzos, os necesito.

Sí, comisario, díganos.

¿Cómo va el caso del tirón en la calle Palíndromo?

Tú tomaste declaración a la víctima, ¿no?

Eh... sí, así es.

Lo que pasa que ese caso, comisario,

lo he puesto a la cola,

porque entre el carterista de Barlovento

y el impresentable que se la pasa robando antenas de coches,

me traen de cabeza.

Así que en cuanto me despeje un poco, me pongo con ese caso.

No, lo siento, pero no lo pongas a la cola. Es más,

quiero que te pongas con ello inmediatamente

y, Ángela, a ti también te necesito.

Bueno, ¿y de qué se trata?

Veréis, tengo constancia de todas las zonas

por las que pasó la víctima antes de ser asaltada.

Al menos hay dos intersecciones cercanas a un parquin

y a un centro comercial con cámaras de seguridad.

(ASIENTE) Vale.

Habrá que pedir las imágenes, me imagino.

Ya las he solicitado yo.

Necesito que les eches un vistazo

y que intentes ver si puedes

identificar al ladrón, aunque sea parcialmente.

Los tironeros suelen seguir a sus víctimas antes de robarles.

Quizás podría intentar identificar a este tipo antes de actuar.

Tengo una actualización de la descripción del ladrón.

¿Y cómo la ha conseguido, comisario?

¿Ha podido hablar con la víctima?

Bueno, eso no viene a cuento.

El caso es que he cruzado los rasgos con la base de datos

y he filtrado todos los historiales delictivos

que eran compatibles.

¿Y qué consiguió?

Bueno, pues hay varios candidatos

y algunos son reincidentes.

Nacha, haz la criba y comprueba

si los sospechosos tienen coartada.

Os voy a mandar todos los datos por la intranet, ¿de acuerdo?

Está bien, mañana a primera hora me pongo con ello.

No, no, el asunto es urgente y...

necesito que os pongáis las dos manos a la obra ahora mismo.

Muchas gracias.

Perfecto.

-¿Tú qué era lo que decías del tiempo libre?

-Que nos vamos a liberar adrenalina currando un poco más.

-Ya, no queda otra.

No me lo puedo creer.

¿Qué pasa?

Elvira Soler se ha despachado a gusto en una entrevista.

"Mi hijo murió asesinado por la inspectora Miralles".

Pero ¿qué es esto?

Yo ni lo he leído ni lo quiero leer.

Con lo que me han contado, ya tengo bastante.

¿Por qué publican este tipo de basura?

A ver,

es el punto de vista de la madre, ¿ella qué va a decir?

A ver, entiendo que no sea objetiva.

Pero desde luego su versión está muy contaminada

y puede causar muchos recelos hacia su trabajo.

Ya, ya lo sé.

Pero la culpa no la tiene Elvira.

La tiene el periódico por entrevistarla

cuando está todo tan reciente.

Lo que está claro es que Elvira Soler va a ir

a por todas contra Miralles.

Hola, María.

Un bocadillo de lomo con queso para llevar.

-Ahora mismo.

¿Has leído esto?

Mi madre solo está dando su versión de los hechos.

¿No tiene derecho?

No me puedo creer que defiendas algo así.

Venga, que tú sabes quién es Miralles.

La policía que mató a mi hermano.

Venga, Álvaro.

Te he hablado muchas veces de su vocación de servicio,

de todo lo que ha tenido que sacrificar.

La conoces.

¿Y solo por eso mi madre se tiene que callar la boca?

Miralles también lo está pasando muy mal.

Creo que es mejor que no hagamos una competición de dolor.

¿Te recuerdo lo que mi madre y yo hemos perdido?

No, no es lo que pretendía.

Pero esta entrevista no va a devolveros a Ricky.

Ni tú ni yo estuvimos ese día en la plaza.

Así que no sabemos exactamente lo que pasó.

Si mi madre hace esto es porque quiere justicia, nada más.

Esta entrevista no persigue justicia, sino venganza.

Ese es tu punto de vista,

pero yo tengo otro muy distinto.

Pero como siempre,

eres incapaz de ponerte en mi lugar o el de mi madre.

Estamos destrozados por la muerte de Ricky.

Lo único que te importa es la reputación de tu jefa.

No, a mi lo que me preocupa es la guerra que ha empezado tu madre.

Que justifiques cualquier cosa que haga contra Miralles.

¿Ves como te tienes que dar cuenta de que no podíamos estar juntos?

Pertenecemos a bandos muy diferentes.

¿Por qué vuelves a hablar de bandos?

Yo no tengo la culpa de que pertenezcamos

a mundos tan distintos.

-Aquí tienes, tu bocata.

-Gracias, María.

Quédate con el cambio. -Gracias.

-Eh, ¿qué tal?

¿Cómo llevas la búsqueda de las imágenes de las cámaras?

-Pues lo mejor que puedo.

Este no era mi plan de esta noche,

pero es lo que hay.

¿Tú? ¿Cómo llevas lo de la criba?

-Bastante mejor que tú, ya con un sospechoso.

El Castor, es un viejo conocido del barrio.

Aficionado a robo con fuerza y varios tirones en su historial.

-Pero ¿crees que es el tipo que buscamos?

-La verdad, no estoy segura,

pero es el que más se asemeja a la descripción.

-¿Y sabes cómo dar con él?

-Suele estar por los billares Cartago,

me acercaré a ver si lo veo y, si no, indagaré a ver de dónde puedo tirar.

-Pues ten cuidado y buena suerte.

-Venga, gracias. Ánimo. -Chao.

(SUSPIRA)

(Puerta)

Déjala pasar.

-Hola.

-Hola.

¿Qué haces aquí?

-Pues nada, venía a ver qué planes tienes para esta noche.

-Pues hasta hace un rato, mi plan era llegar a casa,

ponerme el pijama y pegarme un atracón de series.

Pero ahora, vete a saber

a qué hora salgo de la comisaría. -Ya...

Bueno, a mí no me importa esperar, ¿eh?

Es que... yo qué sé, lo hemos pasado muy bien comiendo

y me apetecía invitarte a cenar, aunque sea tarde.

-Ya, pero es que tampoco te quiero

hacer esperar.

No sé a qué hora voy a salir. Tengo mucho curro.

-Bueno, ya sabes que yo...

tengo un truco para relajarte.

-¿A qué te refieres?

-Acupresión.

He mejorado mucho con los años y la práctica.

Mira, ya verás.

-¿Lo notas? (GIME)

-Cómo había echado de menos esto.

Es que sigues teniendo unas manos...

¡Cleo!

-Perdona.

Sé que tu trabajo no es el sitio ideal para esto,

pero llevo todo el día queriendo hacerlo y no he podido resistirme.

-Bueno, pero no me parece bien.... -Ya, ya.

Entiendo que te pueda resultar confuso, pero...

para mí todo ha cobrado sentido después de las últimas horas juntas.

Nunca he dejado de estar enamorada de ti.

Después de verte, lo he entendido todo.

-Pero si yo ya no soy la misma persona,

ya no soy Ángel.

-Ya, pero sigues siendo la persona de la que me enamoré

y de la que sigo enamorada.

-No, no, es que no, no sé qué decir.

Me has dejado...

Me has dejado sin palabras.

-Bueno, no digas nada, si es que...

no es el momento, ni el lugar, ni nada. Perdón, perdón.

-No, pues no... Además, tengo mucho trabajo.

No es el momento.

-Me voy y te dejo que sigas trabajando, ¿vale?

Hasta luego. -Chao.

(EXHALA)

-¿Qué tal, cariño?

¿Qué tal en comisaría?

Bueno...

Pues ha sido un día muy complicado, la verdad.

Bremón sigue intentando

aguantar la presión que le viene

de Jefatura y de Antúnez para que no me suspendan

antes de que termine la investigación interna.

Al menos está a tu lado. Ha demostrado mucha lealtad.

Ya, pero creo que me oculta algo.

No sé. Creo que me está manteniendo al margen y...

aunque sé que lo hace por mi bien,

no me gusta que me sobreprotejan.

Lo importante es que está a tu lado. Vamos a cenar.

Lo peor es lo que ha pasado en la plaza.

¿Qué ha pasado?

Me he encontrado cara a cara con Elvira Soler.

¿Habéis hablado?

Sí.

Ha sido...

ha sido uno de los momentos peores de mi vida.

Es que entiendo el desgarro de esa mujer.

Su situación no es fácil, pero no te puede culpar

de lo que le pasó a su hijo.

(SUSPIRA) Es una mujer,

una madre enferma de alzhéimer que ha perdido a dos hijos

en poquísimo tiempo.

Culparme a mí es... Es el único consuelo que le queda.

¿Qué le has dicho?

Que yo también he estado viviendo todo esto como una pesadilla,

pero... me ha cortado enseguida y me ha amenazado.

¿Amenazarte? ¿Qué va a hacer? Pues no lo sé. No lo sé.

Ha dicho que iba a contarle a todo el mundo

cómo es la verdadera Miralles, pero no sé lo que pretende hacer.

Yo sí lo sé. Te aconsejo que respires hondo antes de verlo.

¿Por qué? ¿Qué ha pasado?

Ha concedido una entrevista al diario "El Barrio".

Y ¿habla de mí?

Ha filtrado que fuiste tú quien disparó a su hijo.

Estoy seguro de que mañana sale en portada en la edición de papel.

"Según palabras de la desconsolada madre,

esa inspectora estaba obsesionada con mi familia,

especialmente con mi hijo pequeño, Ricky.

Cuando mi hijo apuntó a Miralles, ya había soltado a la rehén,

pero a ella le dio igual y disparó a matar".

Lo peor es el colofón, sigue leyendo.

Eh... "Mi hijo no suponía un peligro porque su pistola no estaba cargada.

La policía lo sabe, si deciden protegerla será un escándalo".

Dios mío, lo que me faltaba.

(SUSPIRA) Que la opinión pública diga que soy una asesina desalmada.

Esto va a aumentar la presión sobre Bremón y...

Y va a afectar a la resolución de mi causa disciplinaria.

Será la comidilla del barrio durante una semana,

pero después se olvidará. No, no estoy tan segura.

Por mucha pena que dé Elvira, sus intentos de desacreditarte

no van a ir a ninguna parte. Se ve que todo surge del dolor,

que está intentando tergiversar los hechos.

Antonio, es innegable

que cuando la gente lea esto, van a pensar que esta pobre mujer

ha perdido a su hijo a mano de una policía de gatillo fácil

que además les tenía manía. Pero eso no es verdad

y se acabará demostrando.

En esta entrevista se reflejan los tres flancos más vulnerables

a los que se va a agarrar Antúnez.

Que Ricky ya había soltado a la rehén,

que el disparo fue mortal

y que la pistola estaba descargada.

Pero fue Ricky quien provocó esa situación.

Ya, pero como Antúnez desvíe la atención hacia estos detalles,

se va a salir con la suya y esta entrevista habrá contribuido.

Vamos a cenar, anda.

No te tienes que preocupar, se va a hacer justicia, ya lo verás.

Todo va a salir bien.

-"A esta policía debería caerle un buen puro.

Disparó a sangre fría contra el chaval

y delante de su madre". (ASIENTE)

-Lo mejor es que el "hashtag" está disparado,

todos etiquetan sus comentarios con "asesinato impune".

-O sea, que el mensaje contra Miralles está calando.

-¡Claro! Además, en Internet no se escribe a lápiz,

se escribe en tinta. Cualquier cosa que pongas, se queda para siempre.

-¿Estás segura? -Sí, sí, claro. O sea, es muy difícil

quitar la información del buscador, por no decir imposible.

Ahora, cada vez que metas en el buscador "Claudia Miralles",

tarde o temprano te topas con esta entrevista.

Esto es una mancha eterna en su expediente.

-Me alegro.

Así todo el mundo sabrá qué clase de bicho es, pero lo que quiero,

sobre todo, es hundirle la carrera para siempre.

-De momento, le has hecho un daño irreparable.

Solo por eso, merece la pena haber concedido la entrevista.

-Por eso, en cuanto ha salido publicada

he llamado a los abogados que rechazaron llevar el caso,

les he dicho que se leyeran la entrevista

y que reconsiderasen su postura. -Claro, muy lista.

A muchos de estos abogados estrella les encanta el circo.

-Hace un momento me ha llamado Jaime Lobón.

Estaba interesado en el caso, ¿te suena?

-¿No es el abogado que metió en la cárcel a los dos jueces?

Tiene un despacho muy rimbombante en Castellana, ¿cómo se llama?

-Lobón y Smith. -Exacto.

-Pues después de leer la entrevista me ha dicho que sí,

que hay caso contra Miralles. -Pero es una noticia buenísima.

¿Qué pasa, Elvira? ¿Por qué no estás contenta?

-Porque Álvaro me reprocha

que la muerte de Ricky pueda convertirse en un espectáculo.

-Ya, bueno, Álvaro ahí se está columpiando un poco.

O sea, debería estar apoyándote en esto.

-No, no, él lo hace. Lo hace, pero... a su manera.

Lo que él no entiende es que esto es lo mínimo que puedo hacer por Ricky.

-Hombre, claro. Es que esta inmunda tiene que pagar por lo que ha hecho.

No te quepa la menor duda de que estás haciendo lo correcto.

-Ya tenemos a un aliado en Régimen Disciplinario,

a un abogado dispuesto a todo

y a un periódico que nos sirve de altavoz.

Es todo lo que necesitamos para destrozar por completo

a Claudia Miralles. -Que es lo que se merece.

-Sí.

Quiero hundirla, que le quiten la placa

y que se pudra en la cárcel.

-Pero si es Toni. -Pues claro que es Toni,

¿qué pensabas? Que hablaba con Paolo, ¿no?

Me está mandando todas las fotos de la jura. Está ahora en Ávila.

-Oye, pero qué guapo está, qué bien le sienta el uniforme.

Qué contento se le ve. -Hombre, pues normal.

Si lleva soñando con este día ni sabe cuánto tiempo.

Por favor, tranquilízate, el móvil va a aparecer.

Lorena, te he dicho que mi hermano se está encargando.

Dime, por favor, que tienes una pista

porque quiero soltar este caso y empezar con cualquier otro

que tengo acumulados en la mesa. -Tengo algo mejor que una pista.

-¿Qué tienes?

-Pues he logrado identificar al ladrón.

-Pero ¿este es Miki González? -Afirmativo.

Le he pedido a Andrés que me viniera a acompañar para ir juntos

a la reunión con el proveedor de la clínica.

Al final, ¿os cuadran o no los números?

-Perdona, ¿qué números? -Los que estuvisteis revisando ayer.

-Ya tienes otro lío. ¿Yo? No sé de qué me hablas.

Nacha, Ángela ya me ha puesto al día de vuestros avances.

¿Ha habido suerte con Miki? Le he pillado

en el parque de La Ermita, en una reunión de trabajo.

Y ¿has conseguido recuperar el bolso con todas las cosas dentro?

Pues me temo que en ese caso, no hemos tenido suerte.

-Y ¿Matilde? -Ahí, con su punto, su ganchillo,

ya sabes. Mira, tiene toda la casa llena de labores pero sin terminar.

-Es verdad, si me dijo la última vez que le habían dado un premio o algo.

-Pues sí, le han dado un premio.

-Cálmese, Ginés.

-¡Me calmaré cuando me salga de las narices!

-Tranquilo, Ginés.

¿Cómo que tranquilo? Vale, ¡eh! ¡Eh! Inspectora Orestes.

¿Qué está pasando? Básicamente soy un trabajador social

del centro cívico de enfrente de la comisaría y estoy llevando

un seguimiento del caso de Ginés y Matilde.

Verá, solemos colaborar con el centro cívico

y conozco a los trabajadores de allí. Y la verdad,

tu cara no me suena.

Lo que me resulta extraño es que Elvira Soler

supiera que la pistola de su hijo estaba descargada.

Y ¿extraño por qué? Bueno,

forma parte de una investigación y se supone que debería ser secreta.

Tú, por casualidad, ¿no sabrás quién ha filtrado esa información?

Tú no has cometido ninguna negligencia.

(SUSPIRA) Pero en una cosa sí llevas razón,

Antúnez. Que haya saltado a los medios no nos beneficia nada.

(RÍE) Elvira se ha despachado a gusto en la entrevista.

El periodista no ha tenido la deferencia de contrastar

la información, ni habla de sus actividades delictivas.

Claro, porque eso no vende. Oye, dime una cosa,

¿es verdad lo que ha dicho Antúnez? Que Jefatura te ha pedido mi cabeza.

Me han mandado unos días para casa. ¿Por lo de Ricky Soler?

En Jefatura se han puesto nerviosos

porque este caso está teniendo mucha publicidad.

Oye, y ¿qué tal con el nuevo? Es majo, ¿no?

(DUDA) Sí. Sí, sí, la verdad es que sí.

Es bastante comprometido con su trabajo y eso es de agradecer.

A mí me ha parecido así, de primeras, como un poco frío, distante, ¿sabes?

Ginés, ¿ha pasado algo? Vengo buscando a una compañera suya.

Bien, dígame a quién. Esperanza Beltrán.

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Servir y proteger - Capítulo 603

25 sep 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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