www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5227019
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 514 - ver ahora
Transcripción completa

-¿Te conté que teníamos que renovar el contrato de alquiler?

-¿Quiere subírtelo? (IRÓNICA) -¿Subírmelo?

No, hombre, no... Me lo quiere triplicar.

Espe y yo tenemos una habitación libre. ¿Te interesa?

A mí me parece buena opción.

Piénsatelo y cuando quieras te enseño el piso.

Gracias, Silvia.

-Yo sé lo que vi y eso era un ajuste de cuentas.

-Lo que has hecho se llama extorsión.

-Y si no hace nada, lo que nos espera se llama cárcel.

-Es evidente que necesito cubrir el puesto de secretaria.

Ahora mismo esta oficina es un caos.

Pero también es cierto

que no tienes ninguna experiencia.

Déjame pensarlo un par de días y ya te digo algo.

Ayer cuando te fuiste le estuve dando vueltas

y pensando en tu currículum.

-Pero yo no doy el perfil.

-Yo diría que sí.

He sido un narcotraficante

y un delincuente.

Pero no me parece justo que tomes una decisión

sin conocer la historia completa.

Dale un vistazo a esto.

-Begoña, ¿qué te ha pasado? -¿La conoces?

-Sí. ¿Ha sido Aitor? -No.

Fue un ladrón. Entró en mi casa y me atacó.

-¿Cómo estás, Begoña? -Mejor.

-¿Tiene alguna pista sobre el ladrón?

-La investigación la llevan mis compañeros Aguirre y Guevara.

-¿Y usted a qué ha venido?

-A ver cómo está Begoña. ¿Le molesta?

-¿Para qué le cuentas nada? ¿Eres estúpida o qué?

-No le he contado nada. Nada fuera de lo normal.

Solamente charlamos, te lo juro.

-Más te vale, Begoña. Más te vale.

Hay una fiesta de la asociación benéfica de la Policía.

Y te da una pereza tremenda, ¿no?

Me gustaría que vinieras conmigo como mi pareja.

Pues creo que no estoy preparada.

¿Sabes lo que creo?

Que si él te ha invitado es porque está seguro de vuestra relación.

A lo mejor eres tú la que no está en el mismo punto.

Perdóneme, pero es que no me ha quedado muy claro

a qué viene tanto interés por ella.

-Tengo buena mano con las víctimas de agresiones. Es mi trabajo.

-Una llamada para UFAM. ¿Me ocupo yo?

-No, ya voy yo, Marta.

El deber me llama. -Gracias.

-No hay nada que desee más que divorciarme de ti.

-¡Eso nunca! ¿Me oyes? ¡Eso nunca!

¿Te enteras? ¡Nunca!

¡No pararé hasta que te entre en esa...

maldita cabeza que tienes!

-¿Necesita algo? -Sí, que se vaya de aquí. ¡Márchate!

-Sabemos que Aitor la amenazó de muerte

y que un tipo que había estudiado el lugar

entró en la casa a pesar de haber luz.

-Sabía que estaba sola.

Aitor le avisó cuando se fue a Barcelona.

-A mí me parece exagerada tanta premeditación

en un caso machista.

(Música emocionante)

(Música armoniosa)

César, cuando puedas, ¿me buscas estas diligencias?

Toni, ¿tienes algo?

He ido al paseo junto a la urbanización de casa de Begoña

y he hablado con varios deportistas habituales.

Uno sí que vio algo raro. Cuéntame.

Es un vecino que sale a correr con su perro

y dice que ese día el perro estaba nervioso y él se fijó

y vio a una persona que se iba con mucha prisa,

y se subía a un todoterreno negro

con los cristales tintados. Llevaba una mochila.

Y que salía a toda velocidad de la urbanización.

Pero podría ser un vecino que tenía prisa, ¿no?

Es que el vecino que entrevisté es guardia civil retirado,

y por deformación profesional conoce los coches de la zona

y ese coche no lo había visto nunca.

Es una suerte tener a alguien así,

pero no se fijaría en la matrícula. No le dio tiempo.

Es un buen dato.

Cuando tengas las diligencias, pásaselas a Nacha y a Elías.

Eso facilitará el visionado

de las imágenes de la cámara de seguridad.

Les he pasado la descripción en cuanto acabé con el testigo.

Veo que te estás empleando a fondo en el caso.

Estoy trabajando como he aprendido de mis compañeros.

¿Algo más?

Sí. Quería decirte que estoy muy satisfecha

con tu trabajo en la UFAM.

Pero quería pedirte

que estés pendiente de Espe.

Sé que va a querer estar encima de todo.

No me diga nada más.

Intentaré quitarle todos los marrones que pueda,

sin decirle que tuvimos esta charla. Exactamente, muy bien.

Te estábamos buscando.

Hemos dado con el tipo que asaltó el adosado

gracias a la cámara de seguridad.

Hoy te has "ganao" el sueldo, chaval.

Es un aficionado, si se paró en una gasolinera tras un robo.

No, no paró voluntariamente.

-Es que iba "volao" y no vio que salía un coche de la gasolinera

y frenó en seco para no chocar,

y ahí es donde las cámaras lo captaron.

Tenemos su matrícula y Tráfico nos ha dado sus datos.

¿Qué pasa? Te suena de algo, ¿no?

-Elías también se ha quedado así al ver la foto,

pero no sabe de qué le suena.

Pues creo que lo tengo.

Sí. Vamos a mi despacho.

El Chopo es un viejo conocido de esta comisaría.

Tiene un currículum muy variado.

Yo ya me había olvidado de él.

-Inspectora.

-Pues a mí este tipo sigue sin sonarme de nada.

-Hubo un tiempo en que era habitual de la comisaría.

Tú no estabas aquí.

Nos dio muchos quebraderos de cabeza.

¿Te acuerdas, Elías? Estaba en una banda...

que se dedicaba al robo de joyerías.

Cómo no me voy a acordar,

tuvimos que colaborar con otros distritos para cazarlo.

Nos costó unos cuantos meses,

pero al final les pusimos las esposas.

Luego le perdí la pista.

Pensé que se habría reformado tras su paso por prisión.

-Pues aquí le tenéis de nuevo.

-A mí me extraña que haya vuelto a las andadas,

porque el asalto a domicilios no es su especialidad.

-Y más solo, ¿no? Decís que siempre iba en banda.

Puede que la banda se haya desintegrado

y cada uno haya ido por su lado.

Y tal vez ha vuelto a actuar a la desesperada por necesidad.

-A mí no me encaja:

un ladrón experto pringado por un asalto chapucero.

-Bueno, es nuestro único sospechoso y encaja con la descripción,

así que no perdemos nada con traerlo para interrogarlo.

En la ficha vienen dos domicilios:

el último del Chopo y el de su madre.

Dividíos y vais unos al domicilio del Chopo y otros al segundo.

¿Puedo ir yo solo y Espe se queda mirando información?

-Tampoco te hagas el héroe, que, aunque este ahora actúe solo,

no deja de ser peligroso.

-Voy contigo, Toni. Cuanto antes pillemos al sospechoso,

antes saldremos de dudas.

Pues venga, al lío.

¿Cómo estás, cariño? -Márchate.

-He venido a pedirte perdón. Te lo debo.

-Me da igual, vete.

-Escucha lo que vengo a decirte. Luego me iré.

-Eso ya lo he oído antes, Aitor. -No.

Esto no te lo he dicho nunca.

Begoña, tú no tienes la culpa de nada.

Lo que ha pasado hoy es injusto.

El trabajo me desborda, y...

No tengo por qué pagarlo contigo. Se me fue la cabeza.

Perdóname, Begoña, por favor.

Nunca más volverá a ocurrir. Hazlo por los niños.

Haré lo que me pidas.

Te prometo que iremos a terapia, como querías. Piensa en ellos.

Les prometí que haríamos una fiesta cuando vuelvas a casa.

Todo volverá a ser como antes.

-Ya no recuerdo cómo era antes, Aitor.

-Hemos sido muy felices y podemos volver a serlo.

-Es que yo no sé

si se me va a olvidar tu amenaza de muerte, ¿sabes?

Ni la sensación de tener miedo cuando estoy contigo.

-Solo te pido una oportunidad, Begoña.

Siempre consigo lo que me propongo y me he prometido cambiar.

(BEGOÑA RÍE DÉBILMENTE)

-Mira.

Aquí estamos con Tito y con Susi.

El verano que la niña aprendió a nadar. ¿Te acuerdas?

Qué felices éramos, ¿verdad?

Si cierro los ojos, aún me parece estar en aquel verano.

No me niegues esta oportunidad, Begoña. Sé que es la buena.

-Yo también tengo muchos recuerdos, ¿sabes?,

y no solo de aquel verano.

Recuerdo cuando me pisaste la mano,

en el césped,

porque el sol había quemado las azucenas del jardín.

(SOLLOZA) ¿Te acuerdas de eso?

-No saques las cosas de quicio.

-O cuando me dejaste en una estación de servicio camino a San Sebastián

porque te dio por ahí.

¿Sabes lo humillante que fue para mí?

Llamar a mi hermano y contar una trola

de por qué me habías dejado tirada, ¿lo sabes?

-A veces la presión del trabajo me puede.

-No quería que lo supieran, Aitor.

Y no por vergüenza de que mi familia se enterase,

sino porque me daba miedo que pensaras que se lo había dicho.

Me aterraba pensar en lo que podrías hacerme

a mí o a los niños.

-Sigues empeñada en regodearte en los malos momentos

y en destrozar nuestro matrimonio. -No, no...

eres tú quien lleva años

arrastrando nuestro matrimonio por el suelo.

-Solo veo que hicimos un gran equipo.

-Claro. Cuando dices "equipo",

incluyes también a mi familia, ¿no?

-¡Joder! -A su dinero más bien, ¿verdad?

-Por favor, Begoña.

Deja a un lado el dolor. No tergiverses todo.

-Yo no estoy sola, Aitor.

He hablado con un abogado. En cuanto me den el alta,

voy a ir a pedir los papeles del divorcio.

No quiero esto para nuestros hijos. -¿Por qué los metes en esto?

-A los niños no los meto yo, los metes tú.

No sabes querer, Aitor.

Todo lo que tocas, lo destrozas.

-No sabes lo que dices,

la medicación debe de haberte afectado.

(Cristales rompiéndose)

Esto no va a quedar así, te lo juro.

¡También son mis hijos, Begoña!

(Música melancólica)

(AHOGA EL LLANTO)

(Música de intriga)

A ver...

(Llaman)

¡Adelante!

Esto de la impresora debe de ser tuyo.

Sí, gracias.

Quiero repasar la ficha de este sujeto bastante a fondo.

¿Aquel? Sí.

Madre mía, qué pinta.

No tengo el gusto de conocerle. Te dejo a solas con él.

¡Merche!

¿La ironía es la mejor forma de no pensar en Bremón?

¿Tanto se me nota?

Un poco, la verdad.

Verás...

No me gusta verte deambulando

o haciendo tiempo delante de la impresora.

Había mandado imprimir algo para mí.

¿Y dónde lo tienes?

Yo no quiero meterme en tu vida ni sacarte los colores,

pero es que tengo menos efectivos de los que necesito.

Así que, por favor, quiero que estés al cien por cien.

Cuanto antes aclares tus dudas, mejor.

Tienes toda la razón. Voy a solucionarlo. Te lo prometo.

Bien.

(SUSPIRA)

(SUSURRA) A ver qué me cuentas, Chopo.

(Música tranquila)

Tú no te cortes.

-¿"Pa" qué son esos papeles?

-Las ventajas e inconvenientes de ir a vivir con Espe y Silvia.

Estos son los pros y estos los contras.

-El precio es un pro.

-Clarísimamente es un pro. Está superbién de precio.

-Cerca del curro.

-Me ahorro diez minutos de caminata.

Entre ir y volver son 20.

-Ventaja que no me aprovecha; seguirás llegando tarde.

¿Y son monas?

-Sí, son monas, son cuquis, son muy bonicas.

-Son dos policías. ¿Les llamas "cuquis"?

-María, me estás entendiendo.

Quiero decir que son buenas, que me van a cuidar muchísimo.

-Entonces ¿dónde está la duda?

Yo con esas razones ya tendría suficiente.

-Pero no es tan fácil.

Yo no estoy acostumbrada a vivir más que con mis padres.

Nunca he compartido piso con nadie...

¿Y si no encajo?

Ellas son policías, como has dicho.

¿Y si se pasan todo el día hablando de sus cosas?

-Ya vives rodeada de policías.

La mitad de los clientes son policías.

Tú has salido con un policía, yo voy por el segundo

y en el fondo son gente normal.

-Sí. En el fondo, como tú dices.

-Tú estás así porque te la pegó Toni.

Pero no es lo mismo: Toni es hombre,

ellas son mujeres... Es diferente. Esas chicas son un sol.

¿Y esto qué son, los contras? Aquí no has puesto "na".

-Es que me daba vergüenza escribirlo. Solo hay un contra.

De irme a vivir con ellas me tocaría la habitación de Fede.

Y me da un poco de mal rollo.

-Si Fede era un bendito. Cualquier cosa relacionada con él

solo te puede dar buen rollo.

-Ya lo sé, pero es que... no sé...

Imagínate que estoy ahí por la noche y de pronto...

(RESOPLA) Me da yuyu, de verdad.

Es que esas cosas hay que estar ahí para vivirlas.

-¿Y por qué no haces una visita al piso?

Vas, te metes en la habitación...

Y no sé, así notas

si te puede dar mal rollo o buen rollo.

-Sí, tienes razón.

Voy a escribir a Silvia,

a ver si me puedo pasar a verlo después de currar.

Hola, Sara. -Hola, María.

-¿Quieres un cafetico? -Sí, por favor.

-¿Cómo tú por aquí?

Pensaba que estarías trabajando en Transportes Quintero.

-Vamos a estar en un periodo de prueba al principio.

-Pues yo que tú aprovechaba,

porque Quintero es de dar oportunidades a los que empiezan,

valora mucho las ganas de aprender,

el esfuerzo, el compromiso.

-Es el único que me ha ofrecido un sueldo en condiciones.

La mayoría se aprovecha de la falta de experiencia

para pagarte una miseria.

-Tampoco te veo dar saltos de alegría. ¿Qué pasa?

-Bueno, es que hay algo que me echa para atrás.

He buscado información sobre Quintero y su vida

y lo que he encontrado tiene tela.

-Ya. Te entiendo.

Es normal que toda esa información te eche para atrás.

Pero a la gente no hay que juzgarla por su pasado, ¿no?

Ese hombre le ha dado la espalda a todo y ha reconocido sus errores.

-Bueno, eso es lo que dice él...

-Yo solo sé que a sus empleados los trata muy bien.

Había un chico en el barrio, que lo retiró de la calle,

lo metió a trabajar con él y lo trató como a un hijo.

-Hablas de Jairo, ¿no? -¿Le conocías?

-No, pero me estuvo hablando de él,

y casi se le saltan las lágrimas.

-¿Ves? Lo que yo te digo:

a la gente hay que juzgarla por sus sentimientos.

Todo el mundo merece una segunda oportunidad.

(SUSPIRA)

-Muy bien. Ahora le preguntas si quiere algo más

y, si te dice que no,

con una sonrisa le dices cuánto te debe.

-¿Desea algo más? Son 2,70. -Muy bien.

Ahora imagínate que se ha tomado un par de copas de más

y que, un poco taja, va a la barra para darte palique.

¿Qué harías?

No te quedes así. Imagina que te pide el teléfono,

¿qué le dices?

-¿De qué va esto?

-Hermanito, no me molestes, que estoy haciendo un castin.

-Yo no he dicho de contactar a ninguna camarera.

-Tendremos que contratar a alguna chica si no está Sara.

Los clientes echan de menos una mano femenina.

-Dile que se pire, se acabó el circo.

-Pero ¿qué tiene de malo? Esta chica es estupenda.

Sabe bailar y está buenísima.

-Hola. Ya tenemos tus datos,

así que ya te llamaremos con los resultados.

-Igual te llamo yo, así en plan personal,

porque me has caído genial.

-Ricky, esto es un "pub", no una pasarela.

Necesitamos a gente que sepa de hostelería, no a modelos.

-¿Me estás diciendo de qué va el negocio?

Hay tíos que van a los bares para ver a la camarera buenorra.

Y si son dos, mejor que mejor. -¿Sabes lo que me parece?

Que para ti esto es un juego, no un negocio.

-Mira, Luis, esto va de las relaciones públicas.

Hay que tener gente guapa, buena decoración, buena música.

A ver si crees que hago esto porque me aburro en casa.

No sabes lo que me ha costado poner el anuncio,

recopilar los currículums, organizar las entrevistas.

-Disculpad, chicos, ¿cuál de los dos es Ricky el dueño?

-Lo siento, hemos terminado el proceso de selección.

-Ah. -Siento que te hayas dado el paseo.

(RESOPLA CONTRARIADA)

-¡Sara! -Hola, Elvira.

-Hola. Uy, ¿tienes prisa? -Sí, un poco. ¿Por?

-Se me hace raro que pases de largo.

¿No tienes nada que contarme?

-No, no tengo nada que decirte.

-Ah. Pues yo sé que tu padre ha encontrado un buen trabajo.

Espero que lo valore más que la desagradecida de su hija.

-Estoy muy agradecida. Es una oportunidad para mi padre

y él está muy contento trabajando para la aseguradora.

Y en casa han cambiado mucho las cosas.

Así que gracias, Elvira.

-De nada. Tu padre necesitaba un empujón

y me alegro de haber podido ayudarle.

Si necesitas cualquier cosa, ya lo sabes.

-Afortunadamente, eso era todo.

Y ahora, si no te importa, tengo prisa.

-Parece que hayas encontrado trabajo y temas llegar tarde.

-Pues sí, tengo un trabajo nuevo.

-¿Ah, sí? Ah.

Espero que no sea en un "pub" de la competencia.

-No, no tiene nada que ver con la hostelería.

Me he cansado de atender a impresentables.

-¿Y entonces dónde es?

¿A qué viene este secreto?

Ni que te hubiera contratado el CNI.

-Voy a trabajar para Fernando Quintero.

(REPRIME UNA CARCAJADA)

(RÍE)

-Ay, perdona.

Pensaba que era una broma.

¿Dejaste tu trabajo con nosotros

porque no querías saber nada de delincuentes

y te vas a trabajar con Quintero?

(RÍE)

No sé si es que te pasas de lista

o es que eres tonta de remate.

-Piensa lo que quieras, Elvira, me da igual.

-Quintero ha sido procesado por narcotráfico,

entre otras causas criminales. ¿No lees las noticias?

-No necesito que venga nadie a contarme cuentos.

Sé tomar mis propias decisiones.

-Así que lo sabías y aun así has aceptado el trabajo.

-Gracias por la información, Elvira. Agradezco mucho tus consejos.

Lo siento, pero tengo que irme.

-Yo ya te he avisado.

¿Habéis hablado con el nuevo propietario?

(ELÍAS) "Sí. Lleva más de cuatro años viviendo allí".

Y, cuando el Chopo se fue, ¿no dejó ningún número de contacto?

"Nada. Está claro que puso tierra de por medio

al salir de la cárcel".

Sí, tal vez quería partir de cero.

Veo en el informe penitenciario que hizo dos módulos,

uno de jardinería y otro de carpintería.

"Entonces hay que averiguar por qué ha vuelto a las andadas".

Sí, pero mañana, que ya habéis terminado el turno.

Venga.

Hasta luego.

Hermanito.

Quería pedirte disculpas por lo de antes,

por lo de decir que yo era el jefe.

-Eso no es lo que más me ha dolido.

No estoy enfadado, pero estoy... -Ya, ya, no me lo digas.

Estás decepcionado. -Pues sí.

No entiendo que, habiendo sido educado por una mujer como mamá,

tengas en la cabeza tanto machismo. -Ya, tanto machismo. ¿Y qué más?

-Pues sí, machismo. Pensaba que era una cosa de la edad,

que con el tiempo la cabeza se te amueblaría, pero no.

-¿Qué tal, chicos? -¿Qué tal?

A ver si puedes hacer que este tipo entre en razón.

-Más le vale, porque lo que vengo a decir no lo pienso repetir.

-¡Cómo me gustaría ser hijo único! A ver, ¿qué te he hecho ahora?

-A mí no, a Sara.

-¿Qué? -¿Qué ha pasado?

-Este listo, que ayer la vio por la calle y la amenazó.

-¡Anda, anda, no seas "exagerao"!

Solo le dije que lo mejor para todos era que tuviera la boca cerrada.

-Pues te debiste de equivocar en el tono porque está muy dolida,

y estoy seguro de que he oído la palabra "amenaza".

-Y yo creo que lo que quería era verte

y cómo no tenía motivos, te ha ido con el cuento.

-Bueno, Ricky, cállate la boca. ¿Tú qué tienes en la cabeza?

Estás hablando de Sara.

Como se cabree, puede ir a denunciarnos a la comisaría.

-No se da cuenta de nada. Se le va la fuerza por la boca.

Ricky, te voy a decir una cosa:

estoy harto de que tus cagadas me terminen salpicando,

¿te enteras?

Así que a ver si cierras esa bocaza.

-¡Estoy hasta las narices de vuestras lecciones!

Ya soy mayorcito y sé lo que hago, y lo hago bastante bien,

así que dejad de decirme lo que tengo que hacer.

(ÁLVARO RESOPLA)

(Llaman a la puerta)

Adelante.

Creí que te habías ido a casa.

Qué va, solo estaba dando un paseo.

Avanza la investigación del robo en casa de Begoña Quesada.

Begoña Quesada... Ah, sí, el asalto a la urbanización.

Te noto despistado. ¿Pasa algo?

La verdad es que sí.

Me he dado una vuelta a ver si se me pasa,

pero ni por esas.

Encima, hoy es la fiesta benéfica de la Policía.

Y el despiste es por la negativa de Merche a acompañarte.

Sí, para qué te lo voy a negar. Veo que te lo ha contado.

Es que no lo entiendo:

pensé que si la invitaba le haría ilusión. Me equivoqué.

Dice que no es buena idea

que nos presentemos juntos delante de los mandos.

¿Y a ti qué te ha contado?

Solo sé que ella está descentrada y tú despistado,

y que está afectando al trabajo.

Ya. No sé qué hacer para arreglar esta situación.

Pues ya soy mayorcitos.

Dejad de jugar al gato y al ratón y hablar entre vosotros.

Ahí viene.

(Llama a la puerta)

Ay, perdón. Pasa, Merche.

No quiero interrumpiros.

No interrumpes nada. Pasa, por favor.

Aquí la que sobra soy yo.

Emilio, yo... A ver...

Vamos a sentarnos.

Empieza tú.

Quería explicarte mi reacción de esta mañana.

Verás, a veces me siento... como un puercoespín.

¿El qué?

(RÍE) No te rías.

¿Te puedes imaginar por qué es?

La verdad es que no, explícamelo.

Pues... A veces, cuando me siento insegura,

saco las púas, y creo que esta mañana te he pinchado.

Sí, un poco, la verdad.

Pero no entiendo que te pongas nerviosa por una invitación.

¿Qué no lo entiendes?

Es la fiesta anual de la asociación benéfica de la Policía

y me lo has dicho de pasada y en el último momento.

Así que solo por eso.

¿Te parece poco?

No. Disculpa, debí avisarte con más tiempo,

pero es que últimamente estoy muy liado

y con lo que ha pasado con Espe, el viaje de Claudia y el de Elías,

se me ha ido el santo al cielo y, cuando he mirado la agenda,

me ha saltado la fiesta.

Bueno, no pasa nada.

Sí, sí que pasa, Mercedes.

Es que me hacía ilusión que vinieras conmigo.

Entiendo perfectamente tus nervios,

pero lo importante es que lo íbamos a pasar bien juntos

y que te iba a presentar como mi pareja.

Está bien, iré contigo a esa fiesta.

Espero encontrar algo que ponerme para tapar las púas.

Normalmente dan muy buen champán y buena música.

Eso seguro que nos ayuda.

Puede que esté a tiempo de obrar un milagro.

(Música intimista)

Decidme que habéis encontrado algo.

Elías y Nacha no han tenido suerte en el barrio del Chopo.

Su madre habría preferido que no hubiéramos encontrado nada.

¿Habéis hablado con ella?

Sí. La pobre mujer, que es ya bastante mayor,

estaba disgustadísima de saber que su hijo ha reincidido.

-Qué pena. Pensaba que el hijo había rehecho su vida...

y cuando le hemos dicho esto se ha llevado un palo.

-Se ve que le iba bien enlazando trabajos.

¿Qué tipo de trabajos? Legales.

Primero en ETT y luego contratado.

-Contratos por obra, nos ha dicho la madre,

uno de ellos en un estudio de arquitectura:

Estudio Escalante Arquitectos.

"Escalante". Me suena ese apellido.

Aitor Escalante, el marido de Begoña.

-Lo contrató como guarda de seguridad

en el turno de noche en una de las obras.

Ese dato es significativo, pero sabéis que no es determinante.

Ya sé que puede ser una coincidencia,

pero también puede ser la punta del iceberg.

Relaciona el maltrato de Begoña

con el asalto a su domicilio por encargo.

-A mí me parece muy raro

que el Chopo arriesgara todo lo que había conseguido

por un simple robo, él solo.

-La madre estaba contenta porque supuestamente había cambiado.

Mi teoría: Aitor le dio una buena suma

por darle un susto a su mujer y él no valoró las consecuencias.

Pero ¿qué ganaba Aitor Escalante con todo esto?

Tiempo para retrasar el divorcio,

para convencer a su mujer de que siguieran estando juntos,

o, simplemente,

amedrentarla para manipularla. -Piénselo, jefa.

Qué raro que el Chopo evitara todas las medidas de seguridad

de una urbanización para entrar en una casa con gente.

Muy listo para unas cosas y tonto para otras.

-Tengo la teoría de que le dio toda la información

para que el plan fuera perfecto.

Le dijo que su mujer estaba en casa, sola, sin los niños,

y que tenía la alarma desactivada.

Pero sabéis que Aitor no va a reconocer nada.

Además, no hay ninguna prueba.

Hay que encontrar al Chopo y apretarle las tuercas.

Y el tiempo corre en nuestra contra y Begoña no ha denunciado.

Me preocupa que Aitor intente algo.

Voy a ir al hospital antes de llegar a casa.

-Si quieres, te acompaño.

-No te molestes, pero prefiero ir sola,

porque esta mañana Begoña no estaba receptiva

y, si vamos los dos, será peor.

¿Me puedo llevar la foto del Chopo?

Así tengo excusa para ir. Sí, me parece buena idea.

Venga, a ver si hay suerte.

Hasta luego.

(Sirenas)

¿Otra vez usted?

Espero que hayan dado con el asaltante. Está muy asustada.

-Lo sé, vengo a informar de los avances de la investigación.

-Begoña está dormida. Está atiborrada a tranquilizantes.

-Ah...

Bueno, pues se lo puedo contar a usted.

-Creía que no era usted quien llevaba el caso.

-¿Le suena de algo este hombre?

-Pensé que traía información, no que tendría que dársela yo.

-Es un delincuente común. Unas cámaras de vigilancia

lo grabaron unos minutos después de que se produjera el asalto.

-Supongo que lo están buscando.

-Responde al mote de Chopo.

Un vecino lo vio salir de la urbanización. ¿No le suena?

Haga memoria. ¿No lo ha visto nunca, seguro?

-Le acabo de decir que no.

¿Es posible que este hombre haya trabajado para usted?

-No pretenderá que recuerde a todo el personal que trabaja

en las obras que hacemos en el estudio. Son cientos.

-Es que estuvo unos meses trabajando en su empresa,

no sé si se cruzaron en algún momento.

Vigilaba una obra en el turno de noche.

-¡Ah, el vigilante! Ah, ¿cómo se llamaba?

Amancio Soto.

¿Es al que llaman Chopo? -Eso es.

¿Ve como recuerda? Debería confiar más en su memoria.

Y... ¿Recuerda? No sé...

¿Algo que le llamara la atención de este hombre?

-No especialmente.

Aunque, si no me equivoco, creo que fue él

quien propuso una serie de mejoras en los turnos y en la garita

para que los vigilantes no nos dejaran tirados.

-¿Y le despidieron por ello?

-No, todo lo contrario, aprobamos su propuesta.

Además, vino personalmente a estrecharme la mano

en señal de agradecimiento.

Y ya después de ese día no volvió a pasar por allí.

-¿Seguro que no pasó nada más?

-¿Adónde quiere llegar?

-Intento entender si este hombre tenía algún motivo personal

contra usted para asaltar su domicilio.

-Pues no sé. ¿Por envidia?

¿Cómo quiere que yo lo sepa?

-Es que me resulta muy raro.

Porque él ha trabajado en otras empresas

antes y después de la suya,

y no me explicó por qué

eligió precisamente su casa.

Parece algo personal.

-Puede que cuando vino a visitarme al despacho

viera alguna foto de mi casa o de mi familia

y dedujese que tenemos dinero.

Digo yo. No sé.

-Sí, puede ser, sí.

-¿No toma notas de lo que le he contado?

-No, no hace falta. Lo tengo todo aquí.

No se me olvida nada.

Si recuerda algo más, no dude en ponerse en contacto con nosotros.

-Muy bien. -Y gracias por su colaboración.

-Espero tener noticias pronto.

(Música de intriga)

Recoge tus cosas ahora mismo y lárgate.

La policía sabe que has sido tú.

(Ladridos)

Los gastos de luz, internet y agua caliente son a medias.

Y a veces hacemos fondo para la limpieza o alguna compra.

¿Te cuadra?

¿Que si me cuadra?

Me encanta. Nunca me lo habría imaginado así.

Es que no parece la casa de unas polis.

¿Qué te imaginabas, pósteres de "Se busca",

cartucheras y esposas tiradas por ahí?

Pues, no sé, igual sí.

Intentamos, por higiene mental,

dejar el trabajo de puertas afuera.

Aunque a veces cuesta. Imagino que como en La Parra,

que, si tienes movida, después comentas.

Sí, pero yo trabajo en un bar, vosotras en una comisaría.

Tenerme por aquí os va a cortar de hablar de vuestros temas.

Y yo no quiero sentirme una intrusa

ni tener que ponerme cascos para no oír vuestras movidas y eso.

Que no. ¿Qué imagen tienes de la policía?

Pues muy variada.

Con la de polis que pasan por el bar puedo escribir hasta un libro.

Nosotras, fuera de comisaría somos como en La Parra,

aquí igual.

Pero es que La Parra es como un territorio neutral.

Y yo aquí sería la única civil.

Lo tienes muy interiorizado.

¡Ay, no sé! Me encanta el piso.

O sea, me encanta.

La habitación también. Pensé que me iba a dar mal rollo,

al saber que era de Fede, pero...

¿Espe sabe que he venido?

Le he dicho que venías a ver el piso y lo ha leído,

pero no ha contestado. Imagino que está a tope.

Ya, bueno...

Yo prefiero que lo comentes con ella

antes de tomar yo cualquier decisión.

(Puerta abriéndose)

Ahí está. ¡Hola!

Hola.

Te he escrito un mensaje diciendo que Paty venía a ver el piso.

¡Ay, se me olvidó por completo! Perdóname.

-No, mujer, no hay nada que perdonar.

Bueno, yo me voy y os dejo que habléis tranquilamente.

-No, no te vayas así, dime qué te ha parecido.

-Pues me ha encantado el piso. Lo tenéis supermono,

es precioso.

Hombre, en la habitación me gustaría cambiar cosas

para darle mi rollo.

Pero eso ya se hablaría en caso de que viniera a vivir.

-Por nosotras no hay nada más que hablar.

Si quieres la habitación es tuya.

-¿En serio? ¿Así de fácil?

¿Vosotras y yo compañeras de piso?

(GIME CONTENTA) ¡Qué guay!

Vale. Pues me tenéis que pasar el número de cuenta

para haceros los ingresos. Bueno, y hay un tema,

que hay una estantería que no me termina de convencer...

(Timbre)

"-¡Eh! Ahí está.

-Me voy a poner algo porque no tenemos confianza.

-¡Hola! (FEDE) -¡Buenas!

¡Bueno, hogar, dulce hogar!

A ver, primero lo más importante.

-Pero... ¿Que tienes más?

(TRASTABILLEA)

-Sí, sí. Hay más.

¡Ahí!

-¿Y todavía te queda más?

(GIME POR EL ESFUERZO) -Ya está.

Pues sí, todavía me quedan...

los cuatro discos duros, la "tablet"...

Mis instrumentos de trabajo."

(PATY) -Espe, ¿estás bien?

-Sí, sí, sí.

-Ah, también me tenéis que decir qué cosas os gustan de comer

para cuando vaya a hacer la compra.

Bienvenida.

(Música pop ochentera)

Gracias.

-¿Por qué me quitas eso?

-¿No querías hacer limpieza? Pues hale.

-No lo tires, que ahí hay gente muy válida.

-No vamos a contratar a otra camarera, ¿entendido?

-¿Me estás diciendo que lo único que van a ver los clientes

es a ti, a mí y al sieso ese de Juan?

-Sí. ¿Algún problema?

-Uno y bien gordo: estamos dando una imagen pésima.

Y ese tío no es capaz de aprenderse el nombre de un cliente

ni aunque se lo tatúe.

-Ese tío sabe muchas cosas de nosotros

y nunca se ha ido de la lengua. Eso necesitamos, gente leal.

-¡Por favor! Como si tuviéramos que contarle lo que hacemos

al primero que pase.

-Mira una cosa:

si quieres conocer a chicas guapas o ligar

métete en una aplicación de contactos y déjame en paz.

-Bueno, ¿qué pasa? ¿Ya estáis discutiendo?

-Este, que no quiere contratar a una sustituta para Sara.

-No me hables de ella, ¿eh?

Si no llego a encontrármela en la plaza

y le recuerdo que hemos encontrado trabajo para su padre,

estaríamos esperando que nos diera las gracias.

-Igual quería darnos las gracias en persona y no se atrevió,

por las amenazas. -No intentes justificarla.

¿Sabes para quién está trabajando?

Con Fernando Quintero, de secretaria.

¿Cómo te quedas?

-Seguro que la ha contratado para sonsacarle lo que hacemos.

Y que no le haya hecho de topo desde el principio.

-También se me ha pasado por la cabeza.

A saber lo que le estará contando.

-Esto merece una respuesta. ¿Sabes qué debemos hacer?

Infiltrarnos en su empresa y reventar uno de sus camiones.

(GOLPEA) Que se entere de que de los Soler no se ríe nadie.

-¿No se os está yendo un poco la olla?

(TRANQUILIZADORA) -Sí.

Fernando Quintero sabrá quiénes somos,

pero no nos precipitemos.

Nuestra relación con Quintero es una carrera de fondo

y no ha hecho más que empezar.

-Juanito, ¿no ves que estamos liados?

-Muchísimas gracias, Juan. Qué detalle.

Ah, una cosita:

tú sabes que lo que pasa en el Moonlight,

se queda en el Moonlight.

-Como siempre, doña Elvira.

-Así me gusta.

-¿Has visto? A esto me refería.

(RESOPLA FRUSTRADO)

(Televisión, música romántica)

¿Qué ves?

Nada. Estoy leyendo.

Es que me gusta tenerla encendida para que me haga compañía.

Es esa que la chica se da cuenta de que le gusta su mejor amigo

cuando él se va a casar con la rubia esa tan graciosa.

¿No?

Sube el volumen si quieres. A mí no me importa.

Si la he visto mil veces.

Perdona si he ido muy deprisa ofreciéndole el piso a Paty.

Debí haber esperado a que contestases el mensaje

y que lo hubiésemos hablado en persona.

Tranquila, si tarde o temprano teníamos que tomar la decisión.

(ASIENTE)

Pero se me va a hacer raro

que otra persona ocupe la habitación de Fede.

Sí. Pero también se hace raro verla vacía.

Bueno, mira, nos quitamos el problema de los gastos

y de poner anuncios para buscar a desconocidos.

A ver si Paty no nos llena la casa de cables

y de conexiones, como cuando vino Fede.

Parecía... Madre mía, le faltó conectar la cafetera al rúter.

Yo, el día que vine a ver el piso,

estaba intrigadísima con su habitación.

Es la única que no me enseñaste. Para que no te asustaras,

que eso parecía una torre de control.

(RÍE)

Paty tendrá sus cosas, sus manías y eso,

pero es buena gente. A mí me cae bien.

Será aire fresco para la casa.

(ASIENTEN)

Y así cotilleamos de cosas que no sean de comisaría.

(SUSPIRA) Ojalá.

(Televisión, música romántica)

Si vas a preguntarme por el temita, ahórratelo,

porque no hay novedades.

Solo quería saber si necesitabas hablar.

Ya. Pero, aunque suene triste,

estoy igual, dándole vueltas a los mismos argumentos

sin tomar ninguna decisión. Así que...

creo que voy a estar...

en casa con entretenimiento y en el trabajo con casos,

para no pensar.

Pues me parece bien.

Entonces, ¿si te pregunto por un caso de comisaría,

estaré rompiendo esta nueva regla?

(RÍE) No... Dime, ¿qué quieres saber?

¿Cómo va con lo de Begoña?

Cada vez estoy más convencida de que el tipo que entró en su casa

fue contratado por su marido.

Paliza incluida. Sí. Una de dos:

o quería asustarla para que reculara con el tema del divorcio,

o directamente quedarse viudo

y ahorrarse los problemas de la custodia de los niños.

Qué fuerte. Ya.

Qué miedo debe de dar vivir con alguien así.

Yo... La voy a convencer

de que, aunque no haya denunciado, ese tío va a pagar por todo.

Bueno, si necesitas ayuda, ya sabes.

¿En serio me lo dices? Pues claro.

¡Ay! Anda, porfa,

échale un vistazo al caso. (SE CARCAJEA)

No te rías. A ver, que no veo. ¿No habíamos quedado...

que en casa solo entretenimiento?

¿Qué hay más entretenido que resolver un caso en pijama?

¡Nada! Claro.

Además, date prisa antes de que se mude Paty,

porque, si no, le pondremos la cabeza como un bombo.

A ver, ¿qué ves?

(SUSPIRA)

(Llaman a la puerta)

Pasa. ¡Qué rapidez! ¡Chist!

(RÍE)

Has tardado poco en subir cinco pisos.

Afortunadamente todo el mundo ha cogido el ascensor.

No me he cruzado con nadie en las escaleras.

¿Es necesario que tomemos tantas precauciones?

Somos adultos libres, ¿no?

Pero es la primera vez que vamos a la habitación de un hotel.

Juntos, quiero decir. (RÍE)

Lo hemos pasado bien, ¿eh?

Sí. Yo me he reído muchísimo.

¡Mira que confundir a un ex-DAO con un camarero!

¡Es que de espaldas son iguales!

Pobre hombre... Ha debido de pensar que estoy loca.

He estado un rato persiguiéndole para que se llevara mi copa.

Pero reaccionó como un caballero y te ofreció una copa llena.

Porque era conocido tuyo.

Qué vergüenza cuando me lo has presentado.

¿Cómo se llamaba? Augusto Contreras.

Un conocido, ¿verdad? ¿Te digo la verdad?

(RÍE)

Era mi suegro.

No te creo. ¡Sí!

Ay, Emilio, lo siento.

He metido la pata muchas veces, pero esta es la más bochornosa.

Mañana tendrás que dar muchas explicaciones.

Reconozco que no siempre nuestra relación fue buena,

pero, desde que Natalia tuvo el accidente, la cosa ha cambiado.

Y ahora puedo decir que hay cariño entre ambos.

Conmigo ha sido muy simpático.

Ya lo creo. Has conseguido algo que nadie había conseguido.

El premio a la más payasa de la asociación.

Que no, hombre.

Has conseguido caerle bien a la primera.

Cuando he terminado el discurso, se ha acercado a comentarme algo,

y me ha felicitado por el buen binomio que hacemos.

No me consueles con una mentira piadosa.

Que no, que es verdad. Una prueba:

cuando me he quedado atascado y me has echado un cable

con lo de Yesica On Line, se ha dado cuenta.

Debía de ser el único que estaba escuchando.

Qué poder de concentración.

No sabía que tenías tanto dominio de la pista.

Te encanta bailar, ¿eh?

Oye, ¿vamos a seguir hablando mucho tiempo?

Es que estoy nerviosa.

Yo también lo estoy. Pero ¿sabes una cosa?

Que me apetecía muchísimo que llegara este momento.

(Móvil)

Es el mío.

Es mi hija. Un segundo.

¿Aitana?

Sí. ¿Todo bien?

Ah, pues estoy... con Rosa.

(RÍE) Con una amiga.

Estamos haciendo punto y...

(RÍE)

...nos han dado las tantas.

Hija, ¿todo bien?

Entonces te voy a dejar, porque se me salen los puntos.

Venga, un beso.

No sabía que hacías punto.

Me relaja. ¿Qué quieres?

¿Quieres que te haga un gorro?

Sí, pero ahora mismo no.

Vamos a dejar el tema. -¿Por qué vamos a dejarlo?

Anda que no nos lo hemos pasado bien tú y yo.

-Sí, nos lo hemos pasado superbién,

hasta que decidiste enrollarte con mi mejor amiga

y yo no lo pasé tan bien.

-¿Me lo vas a seguir recordando cada día de mi vida?

¿No podemos olvidarlo y empezar de cero?

-Ah, empezar de cero. ¿Y cómo es eso?

(ELÍAS) "Acabamos de llegar a comisaría con el Chopo.

¿Lo filiamos o lo interrogamos primero?".

¿Os ha dicho algo?

"Qué va, ha venido callado como un muerto".

Vale. Lo filiáis, lo metéis en una sala de interrogatorios

y lo dejáis ahí solo.

Espe y yo vamos para allá. Y, si os dice algo,

no le contestéis.

A ver quién aguanta más teniendo la boca cerrada.

Es usted Amancio Soto, ¿no?

Natural de Cuenca.

Responde al alias el Chopo, ¿verdad?

¿Qué pasa? ¿Se le comieron la lengua los ratones?

-No dejaré que tú y esa poli de mierda me jodáis la vida.

¿Te enteras?

-¿Cuánto tiempo lleváis saliendo Merche y tú?

Acabamos de empezar.

Pero estamos muy a gusto y no tengo intención de ocultarlo.

Haces bien. A esta edad es difícil encontrar a alguien que te encaje.

Ya te digo. Estamos de vuelta de todo, ¿verdad?

Buenos días. -Buenas. ¿Qué te pongo?

-Café con leche largo de café.

Tengo noticias.

-Aquí no. En la ferretería, esta tarde.

-Allanamiento de morada y robo con violencia e intimidación

son delitos graves.

Pero te vamos a acusar

de conspiración para cometer una asesinato

y te pudrirás en la cárcel.

-A no ser que nos entregues a Aitor Escalante.

-Si confiesas que él te contrató y nos ayudas a detenerlo.

Se lo diremos al juez. A lo mejor lo tiene en cuenta.

-Si quieres el divorcio, es a cambio del estudio

y de la custodia de los niños. Y no es negociable.

-Vamos a ver, Aitor, que no lo estás entendiendo.

Si yo llamo a Esperanza Beltrán y le cuento cómo me tratas,

te quitan la custodia de los niños, pero así.

-¡Llámala, pedazo de zorra!

-¡Fuera, fuera de aquí!

-Es lo que quieres, joderme la vida, ¿verdad?

Eso es lo que quieres.

A mí no me jodes la vida. Antes te mato.

-Hay un posible punto de encuentro con un tipo que le lleva dinero.

¿Quién es?

Está detrás del parque de la Dehesa.

Cuelga. Espe, te tengo que dejar. ¿Qué pasa?

Espe está muy involucrada. ¿Y si le da por ir sola?

(Chirrido de ruedas)

¡Alto, policía!

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 514

Servir y proteger - Capítulo 514

20 may 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 514" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 514"
Programas completos (543)
Clips

Los últimos 1.676 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos