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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 477 - ver ahora
Transcripción completa

Yo creo que lo mejor

es que tú y yo nos vayamos a vivir juntos.

-Creo que deberíamos esperar un poco más.

-Yo te digo que este tío esconde algo.

Típico novio ultraceloso, que le controla el móvil,

quiere saber con quién está, cuándo... Todo.

-¿Un piso? -"El piso".

-Vamos a hacer una cosa, me lo voy a pensar,

pero prométeme que no me vas a presionar.

-Te prometo que no te voy a presionar.

-Me mosquea un poco que sea tan insistente.

Tampoco quiero ponerme estupendo ni feminista,

pero podía ser un poco acoso.

-Pero, Fede, tío, ¿cómo que acoso?

-Siento ser la cortarrollos, pero no estoy preparada todavía.

-Me han dicho que eres actriz. -Bueno, intento hacerme un hueco

en el mundo de la interpretación, que no es fácil.

-Yo creo que te falta un poco de visibilidad.

Voy a llamar a mi amigo Peter,

uno de los fundadores de "Play Trend".

Quizá a vuestro medio le vendría bien

hacerle una entrevista ahora que es solo una promesa.

-Tengo varios proyectos interesantes a la vista.

-Y en lo personal, ¿tienes planes de ser madre?

-No contemplo ser madre en la vida real

y en la ficción estoy abierta a lo que sea.

Muchas gracias por todo lo que haces por mí.

Me estáis tratando genial.

-No, te tratamos como a una más de la familia.

Eso es lo que eres para nosotros.

-Anda, ven aquí.

¿Qué pasa? -Soy gay.

Hay otra persona que también lo sabe, mi padre.

-¿Se lo contaste antes de que se marchara?

-No hizo falta, lo descubrió él solo,

y me hizo la vida imposible el muy cabrón.

-Lo que haya pasado ya me enteraré, pero te digo una cosa,

estos dos acaban juntos.

Solo son de unas pequeñas rojeces en la piel.

Además, el médico no le ha dado importancia.

Es algo que desaparecerá enseguida.

Los eritemas son una señal de que Leo es alérgico.

Nunca había visto a Leo así,

y lo que nos dieron ayer no es ninguna solución.

Lo voy a llevar al pediatra otra vez.

(LEE) "El yodo y la sal marina

despejan las vías respiratorias,

protegen al paciente de posibles infecciones,

y mejoran el asma". Pues nos vamos a la costa.

¿Qué piensas? Que me da mucha pena.

La comisaría de Valencia te va a reclamar

en comisión de servicios, en Homicidios, está confirmado.

Eso es genial, Claudia. Muchas gracias.

Tienes que incorporarte en 72 horas máximo.

No puedo irme sin más.

¿Puedo darte un abrazo? Lo estoy recordando todo, hija.

¿Cómo? Hija.

Creo que hoy he vuelto a nacer, soy una persona nueva,

y no pienso cometer los mismos errores del pasado.

-Sigue siendo alguien muy importante para mí.

Estoy hecha un lío.

No tienes por qué saber lo que sientes.

Tú siempre me has entendido a la primera.

-Por eso nos enamoramos.

-Voy a entrar en la habitación de mi padre,

a ver si se le ha pasado el mal humor.

Gracias por venir, me ha sentado bien hablar contigo.

-Mi colega Samu ha tenido un accidente de moto,

en El Escorial.

-¿Y sabes qué ha dicho la Guardia Civil?

-Ha sido un accidente sin más.

Prueba toxicológica: negativo.

Alcohol en sangre: 0,0. Te lo dije.

-¿Y qué piensas hacer? -Investigar, qué voy a hacer.

-La puedes traer y le hecho un vistazo.

-¿Harías eso? -No tendría ningún problema.

-No me gusta tener un policía rondando.

-Le haré un favor a un madero, y no tienes nada que decir.

-¿Sabes si Samu estaba metido en algún rollo turbio?

-Que yo sepa no.

-Me interesa saber qué harás si demuestro que hay indicios.

-Si tienes razón, yo recularé, te pediré perdón,

y a tu disposición para lo que necesites.

(Música emocionante)

(Puerta)

Buenos días, Iker. Pasa, Marcelino.

¿Qué tal ha pasado la noche Leo?

Bien, le costaba dormir un poco con el asma,

pero con el broncodilatador se le pasó y está durmiendo.

¿Y todo este follón? Sí que tenéis prisa en recoger.

Luego vais a necesitar algo y no vais a saber dónde está.

Verás, en realidad...

¿Qué?

Alicia recibió anoche una llamada de Miralles,

y le ha propuesto hacer el traslado lo más rápido posible.

¿Cómo de rápido?

Nos vamos mañana a Valencia, papá.

¿Mañana?

Entiendo que no hay otra opción. Eso es.

Pues si lo tenéis tan claro, no se hable más,

yo estoy a vuestra disposición para ayudaros.

Supongo que tendréis muchas cosas que hacer.

Sí, nos quedan algunas.

Iba a llamar a la agencia para ver si consigo una furgoneta.

Aquí podéis dejar lo que queráis, sin ningún problema.

¿Quieres un café, Marcelino? Sí, por favor.

Esta seguirá siendo vuestra casa.

No veas lo que ocupan las cosas de Leo,

entre el cambiador y el cochecito tenemos el maletero lleno.

¿Y Leo se ha despedido de sus amiguitos de la guardería?

No, he pensado que lo podías llevar a media mañana.

A las cuidadoras les da mucha pena, lo quieren un montón.

Si a las cuidadoras les da pena...

imagínate a mí.

Ya lo sé, papá.

A ver cómo reacciono en comisaría, me tengo que despedir

de las personas más importantes para mí en los últimos años.

Con tranquilidad, porque te espera un día movidito.

Papá, lo siento, no teníamos elección.

Lo sé, cariño, yo lo sé. No tienes que preocuparte por mí.

Además, Valencia está a un tiro de piedra.

A la que tengamos dos días libres, Montse y yo nos plantamos allí.

La habitación de invitados es para vosotros,

podéis venir cuando queráis, ¿verdad, Iker?

Verdad. Los de la inmobiliaria de Valencia

nos están ayudando un montón. Nos han pasado propuestas,

pero nos recomiendan vivir en El Cabañal.

Lo importante es que esté iluminado, bien ventilado y junto al mar.

Tú has quedado con Fidalgo, ¿no?

Sí, salgo en un par de horas para allá

y me dé información sobre mi nuevo destino.

¿Cómo que destino? ¡Marcelino, tranquilo!

Comeré todos los días en casa con Alicia y con Leo.

Por cierto, ¿la cuna nos la llevamos?

Porque costará desmontarla.

Yo creo que la dejamos,

dentro de nada habrá que comprar otra.

También es verdad. Deseadme suerte,

que me espera un día lleno de emociones en comisaría.

Disfruta de tu último día.

¡Toni!

Cuéntame por qué vas tan pensativo.

-No tengo nada que contar.

-Pues eso es raro en ti.

¿Qué pasa? ¿Te estás comiendo el coco todavía con lo de tu amigo?

-¿Tú crees en el instinto policial?

-Pues claro que sí.

Pero tienes que vigilar,

porque a veces confundimos el instinto

con las paranoias, y vemos casos donde no los hay,

especialmente cuando nos involucramos emocionalmente.

-Lo de Samu no es ninguna paranoia.

-Si tú estás apelando a tu instinto policial

es porque no tienes ni pruebas ni nada sólido,

¿o me equivoco?

-Muchas gracias por tu apoyo, sí señor.

-No, Toni, yo te apoyo, pero...

Por mucho que todo esto te duela,

no puedes comerte la cabeza de esta manera.

Si la Guardia Civil ha dicho que no hay caso

es porque no hay dónde rascar. Fue un accidente asúmelo.

-La Guardia Civil no tiene ni idea.

-Vas fuerte tú para ir contra los expertos de la Guardia Civil.

-Sí, porque le prometí a la familia de Samu

que llegaría al fondo de esto,

y lo voy a hacer, le guste a quien le guste.

-Vale, a mí me parece muy bien que lo hagas,

pero solo te digo que vigiles tu trabajo en la comisaría,

no sea que el comisario te dé otro capón.

-En el último caso logré desmantelar una red de timbas ilegales

gracias a mi intuición.

Y me felicitó el comisario de Zaragoza,

de la brigada especial del juego.

Tan mal no lo debo estar haciendo.

-Es verdad, en eso tienes razón,

y te felicito otra vez, cuando tienes razón la tienes.

-¿Qué tal, Toni?

-¿Qué pasa, Diego? -¿Qué tal, tío?

-Nacha, una compañera mía, Diego, un colega de Carabanchel,

que era colega de Samu también.

-Mucho gusto, siento lo de vuestro amigo.

Justamente hablábamos de esto con Toni, está muy afectado,

por el accidente de Samuel. -Y yo. Samu era un tío cojonudo,

no merecía lo que le ha pasado.

-¿Y tú te has aficionado a Distrito Sur?

-Qué va, tío. Tenía que hacer unas cosas por aquí

y he pensado en tomar un café, que ayer no pudiste.

¿Hoy vas a tope también? -Sí.

Pero me lo tomo, que no quiero parecer un amargado.

-Yo entro en la comisaría,

que tengo que rematar unas diligencias.

Hasta otra, Diego. -Hasta otra.

Lo de las diligencias suena a película de vaqueros, ¿no?

-Sí. -¿Adónde vamos?

-A la terraza de La Parra, que es donde vamos los polis.

-Sigues hecho polvo, ¿no? -Pues sí, tío.

No puedo dormir.

He dormido tres horas, pensando en el tema.

-Cuesta hacerse a la idea de que la ha palmado de repente.

-Sí, tío, yo no me lo creo.

-¡No puedo más, me estoy ahogando aquí dentro!

¡No entiendo por qué no me dan el alta de una vez!

-Que te van a oír. -¡Que me oigan, que me oigan!

Me da exactamente igual.

¡A ver si por pesado me dejan irme a casa!

-Es normal que los médicos te quieran tener en observación

para que tengas una recaída.

Y yo prefiero que te tengan controlado

hasta que estés bien. -¡No empieces tú también,

que me lo ponéis muy difícil! -¿Nosotros?

-Sí.

-Ese humor de perro que traes

no será solo porque quieres que te den el alta.

A ti te molesta que Alicia se vaya a Valencia.

-Pues sí, sí que me molesta.

Después de todo lo que he hecho para estar cerca de mi nieto,

y poder verlo crecer,

no es justo que se lo lleven a Valencia.

-¿Y no crees que estás siendo un poquito egoísta?

-Sí, sí, ¿qué quieres que te diga?

Hijo, llevo más de dos años luchando por estar cerca de Alicia,

de mi nieto también y...

Y ella se va a Valencia y tú dentro de nada te irás a Miami.

-Vente conmigo. -¿Qué?

¿A Miami contigo?

-Sí, unos meses. -No, hombre, no, no.

No tengo nada que hacer allí salvo estar contigo.

-Antes eras un poquito más aventurero.

-Tú lo has dicho, antes, ahora ya...

Soy demasiado viejo, soy muy mayor,

esto de los 50 me está pasando factura.

No te quiero agobiar con mis problemas.

-No me agobias.

-¿Qué tal estás tú? ¿Cómo te está yendo por Madrid?

-Bien, pero casi no he salido de aquí.

-¿Eso por qué? Habrás ido al barrio a saludar a la gente, ¿no?

-Sí, he saludado a unos viejos amigos,

y sobre todo a una amiga muy querida.

-¿Cómo?

¿A una amiga muy querida? ¿Quién es, la conozco?

-Se llama Olga,

muy guapa, rubia de ojos azules, parece rusa.

Bueno, es de origen ruso, pero ha crecido aquí.

-Vaya... ¿Rusa?

Te brillan los ojos cuando hablas de ella.

-¿Estáis...? Quiero decir, ¿sois novios?

-No, no, no.

Estuvimos saliendo, pero ya lo dejamos.

-¿Cómo que estuvisteis...?

¿No será algo que yo tuviese que recordar?

No podría perdonarme olvidar algo así.

-No, papá, tranquilo,

empezamos a salir cuando tú estabas muerto,

por mediación del CNI. -Sí, sí, sí.

Ya, claro. ¿Y por qué rompisteis?

-Digamos que yo estaba un poco desequilibrado

por aquella época.

La medicación que tomaba para la bipolaridad

no me hacía efecto, estaba muy descompensada,

y para colmo, estaba de duelo. Un auténtico desastre.

¿Y quién lo pagó? -Ya.

Por cómo hablas de esa chica,

parece que te gusta bastante, ¿no?

¿Cómo te ha recibido cuando has vuelto?

-Bien, con mucho cariño.

Ha vuelto a estar a mi lado apoyándome en todo.

Es que Olga es increíble.

-¿Se puede? -Hola, Olga.

Precisamente estábamos hablando de ti.

-Será por eso que me pitan los oídos.

-Olga, un placer conocerte.

Pero... Espera un momento,

¿tú no eres...? -La hija de la inspectora Miralles.

-Vaya, qué sorpresa,

no sabía que mi hijo y tú estáis... -Estábamos, en pasado.

-Sí, eso, que tuvisteis... -Una relación muy bonita.

-Pues eso, sí.

Julio me estaba comentando

que estás siendo un gran apoyo para él.

Muchas gracias.

-Para eso están los amigos, ¿no? -Sí, claro.

-Los amigos están para eso, sí.

-¿Y usted qué tal se encuentra?

-Bien, estoy bien, pero no me hables de usted,

me haces sentir demasiado mayor.

También estaba hablando con mi hijo de eso,

estoy estupendamente, me siento un chaval.

-Tampoco te vengas arriba.

-Sabemos los dos que estoy estupendamente

y que no sabemos por qué no me dan el alta.

¿Por qué no hacéis una cosa?

¿Por qué no das una vuelta con Olga por la cafetería?

Si ves algún médico le dices que estoy estupendamente,

que me dejen irme a casa. -Papá..

-Está bien, no le digas nada a ningún médico, ni lo busques,

pero idos a dar una vuelta que hace muy buen día.

No vais a estar encerrados en estas cuatro paredes

con un vejestorio, ¿no?

-¿Te apetece? -Sí, claro, a mí sí.

Hasta pronto. -Hasta luego.

Y dale recuerdos a tu madre de mi parte.

-Sigues investigando si fue un accidente, ¿no?

Serafín y los de la peña están hablando con todo Dios

a ver si encuentran algo. -Pero nadie encuentra nada.

¿Tú has conseguido saber algo?

-No sé qué tipo de información buscas, tío.

-No sé, cualquier cosa, una conversación,

alguien que te haya contado que estaba con peña rara,

una piba, algo que me permita tirar del hilo.

-Ya, pero cuando dices "tirar del hilo",

¿a qué te refieres?

Me refiero a que creo que lo de Samu no fue un accidente.

-¿Qué dices?

-Que sí, tío, que yo creo que lo mataron.

-Pero la Guardia Civil da el caso por cerrado.

-La Guardia Civil sí, pero yo no.

-Vale, me estrujaré la cabeza, a ver si me viene algo a la mente,

algo que me haya dicho el propio Samu.

-Estaba pensando estos días,

igual estaba con moteros chungos o algo.

-Ahí me pillas, tío, yo estoy saliendo con una piba

y apenas salgo con el grupo, me tiene encerrado.

¿Y tú cómo llevas el tema pibas?

-No lo llevo, directamente, pienso en el curro todo el rato.

-No será porque no hay pibones en el barrio,

la camarera del bar, por ejemplo, que es muy maja contigo.

Lo de los churros ha sido un detalle.

-No hay nada con la camarera del bar ni con nadie.

¿Y Samu estaba con alguien?

-Que yo sepa no, pero él era un alma libre.

-Bueno, me tengo que pirar.

-Siento no darte más información.

Me alegro de haber tomado café contigo.

-Y yo contigo, tío.

Nos vemos, ¿vale? -Nos vemos.

-Chao.

Elías y Nacha, el caso es vuestro.

Nosotros encantados, ¿verdad, compañera?

Así disfrutamos de la investigación de campo.

-¿Y qué sabemos del robo en el sex shop?

Poca cosa. En la denuncia solo consta

que entraron en la trastienda y se llevaron material de "bondage",

productos lubricantes y estimulantes,

películas porno, etcétera.

Así que tendréis que hacer, como dice Elías,

investigación de campo.

Basta de risitas y de comentarios, por favor.

En otro orden de cosas,

darle la enhorabuena a Esperanza Beltrán

por el magnífico trabajo que ha hecho esta noche

acompañando a una víctima de malos tratos

en la casa de acogida porque tenía un ataque de ansiedad.

Gracias, inspectora, solo cumplía mi deber.

¿Cómo es que llevas uniforme hoy?

Pasa, Alicia, por favor. Ven aquí.

Y ahora vamos a pasar

al punto verdaderamente importante del orden del día.

Muy a nuestro pesar, la inspectora Alicia Ocaña

deja Distrito Sur.

¿Qué?

-No puede ser.

A partir de pasado mañana

se incorpora a una comisaría de Valencia.

Va en comisión de servicios a una unidad de homicidios.

Los motivos son personales,

así que ella os cuente los detalles.

Alicia, por favor.

No me marcho porque me hayan expedientado,

o tenga problemas con los altos mandos

y quiera poner tierra de por medio.

Tampoco me he cansado de vosotros.

Al contrario, sois mi familia,

y dudo que encuentre un sitio mejor donde trabajar.

Y si somos tu familia, ¿por qué nos dejas?

Por mi hijo. ¿Qué le pasa a Leo?

Le han detectado un tipo de alergia asmática

que afecta al sistema respiratorio.

En Valencia viviremos cerca del mar,

y hay un hospital con una unidad pediátrica

especializada en alergias asmáticas y respiratorias.

Tengo un amigo en una comisaría allí, y cualquier cosa que necesites...

-Pues qué pena, Alicia.

Pero si es por el bien de Leo, lo comprendemos.

Y ahora me gustaría despedirme de Alicia como su superior

en nombre de toda la comisaría.

Aún recuerdo el día que entraste en esta comisaría,

y el día que te pusiste ahí para presentarte a tus compañeros,

algunos ya no están.

Yo ya estaba aquí.

Elías, tú formas parte del mobiliario,

y vas a estar aquí por los siglos de los siglos.

Inspectora, Alicia Ocaña,

me gustaría decirte que ha sido un honor y un placer

trabajar codo con codo contigo.

En este tiempo has aprendido mucho como policía,

pero nosotros también hemos aprendido mucho a tu lado.

Hemos vivido momentos extraordinarios,

operativos impresionantes.

Hemos sufrido,

pero también hemos reído y hemos compartido emociones.

A partir de mañana vas a dejar un vacío enorme.

Has sido una policía muy valiente,

y te lo agradecemos, pero también

vas a dejar un recuerdo imborrable.

¡Bravo!

Quería decir unas palabras, pero no sé si voy a poder.

Tú puedes con eso y con mucho más.

-Improvisa.

Ha sido...

un honor

y un orgullo trabajar a vuestro lado.

Dudo mucho que encuentre compañeros que estén a vuestra altura,

en lo profesional y en lo personal.

Si yo he crecido profesionalmente,

ha sido porque estaba a vuestro lado.

Claudia, ¿qué te voy a decir que no te he dicho ya?

Elías, te admiro como policía.

Nacha,

Fede,

Espe,

Silvia, Toni,

Zara, Iria;

en fin, todos vosotros,

los que estáis y los que faltan.

Ha sido un privilegio conoceros,

y a partir de hoy seréis mi fortaleza interior

para afrontar las cosas complicadas que vengan en el futuro.

Me forjé en esta comisaría,

y a esta comisaría va a pertenecer mi corazón.

Antes de desmoronarme del todo quiero decir unas palabras

para los que se quedaron por el camino,

personas que forman parte de la leyenda de esta comisaría:

Laura Escalada,

Elena Ruiz,

y sobre todo el padre de mi hijo, Rober Batista,

el mejor policía que he conocido nunca.

(Música emotiva)

En El Escorial me han dicho que no hay fallo,

y la familia también. Aquí está.

Ha quedado destrozada. -Pero ¿puedes hacer algo?

Yo te pago lo que sea, pero revísala, por favor.

-Ya te dije que no te preocupes por la pasta,

el problema es que tengo mucho curro.

-Ya, pero vamos muy mal de tiempo.

Si no demuestro que la manipularon, no abrirán el caso otra vez.

-Tampoco podemos demostrar que la hayan trucado.

-Te digo que aquí hay algo oscuro, estoy seguro.

-¿Tus jefes saben en lo que andas metido?

-De momento lo estoy haciendo por mi cuenta.

No creo que seas tú muy exquisito.

-Yo lo digo por ti.

-Es que nadie me cree, nadie.

Están empeñados en que fue un accidente y no lo fue.

-A lo mejor tienen razón.

-Que no, con lo que controlaba Samu de motos

no se pudo matar de un accidente tan absurdo.

-Hay moteros excelentes que se matan de la misma manera por una tontería.

-No te estoy diciendo esto porque sea un capricho,

te lo digo porque lo pienso, y porque se lo debo a la familia.

-Ya.

Ningún padre está preparado para una noticia así.

-En el funeral su madre me dio un abrazo

y me hizo prometerle que llegaría al fondo de esto, y lo voy a hacer.

-Vale, dejo lo que tenía que hacer y me pongo con ella.

Cuando termine te aviso. -Muchísimas gracias, tío, de verdad.

No me voy a olvidar de esto. -De nada.

-Chao. -Hasta luego.

-Hola, Álvaro.

¿Qué, nos vamos a comer?

A ese poli, ¿no se le ve mucho por el taller?

No vendrá a tocarnos las narices.

-¿Y tú no vendrás a darme la chapa también?

-Que no.

Ya sé que Ricky te dijo que no tuvieras tratos con él,

pero a mí no me parece mal.

Todo lo contrario, le dije a tu hermano

que me parecía muy bien que tuvieras buen trato con la pasma.

-Vaya, menuda sorpresa.

Pensaba que me querías muy lejos de la policía.

-Bueno, eso depende del grado de intimidad

que tengas con ellos.

Pero a este puedes manejarlo y tenerle contento,

y quién sabe, a lo mejor algún día nos devuelve el favor.

-Mamá, de verdad, ¿piensas así?

-Es que soy muy lista. -Ya, pues siento decepcionarte.

No estoy haciendo esto a cambio de algo.

-Bueno, en cualquier caso está muy bien

que lo tengas de tu lado. -Vale, lo que tú digas.

Me lavo las manos y nos vamos a comer.

-Venga.

-Jo, qué fuerte lo de Alicia.

-Ya, estoy que todavía no me lo creo.

Prefiero no hablar de eso. -Pues hablamos de otra cosa.

Tengo que arreglar el armario del baño,

me pienso pasar por la ferretería y pillar un...

Igual no me paso por la ferretería, no me apetece mucho ver a Pablo.

-A ver si ahora no vamos a poder comprar nada

en la ferretería.

-¿Habéis hablado después de que le dieras calabazas?

-No le di calabazas, solo le dije que no quería irme a vivir con él,

ya está.

Ni me ha llamado ni yo a él.

-¿No le has llamado porque no te apetecía hablar con él,

o porque crees que seguirá dándole a la matraca?

-Ya sabes lo pesado que se pone cuando se obsesiona con algo.

-Me juego una copa en el Moonlight a que sigue con la idea en la cabeza.

-Él me prometió que no me iba a agobiar.

-Pues a ver si lo cumple. -¡Ya está bien!

De verdad, tú también estás un poquito rayado con él.

-¿Yo rayado, pero qué dices?

-¿Te recuerdo que justo ayer me dijiste que era un acosador?

-Ya te pedí disculpas.

Ya está, se me fue la pinza.

-Bueno.

Que no me vaya a vivir con él no significa que no estemos juntos.

Es mi pareja y me gustaría que te llevaras bien con él.

-Vale, yo lo voy a intentar por ti.

Quiero que sepas que sigo pensando que es muy posesivo,

y muy encima de ti, y...

Por fin os encuentro, venía a despedirme.

Has levantado un verdadero huracán emocional en el "briefing".

Tampoco exageres, Fede. No exagero, un tsunami,

un tsunami emocional, sí, sí.

Os voy a echar muchísimo de menos.

Y nosotros también.

-Jo...

Me da mucha pena que te vayas.

He estado muy a gusto en esta comisaría, pero...

la salud de Leo es lo primero.

La comisaría no va a ser lo mismo sin ti.

Cuando Laura murió

pensábamos que nadie podría sustituirla,

pero primero Karim y luego Fede demostraron

que cada uno en su estilo son unos cracks.

Cierto.

¿Y la UFAM, qué?

Eres la persona más preparada y más humana

para tratar a las víctimas de violencia de género,

y nadie lleva la unidad como tú.

Por cierto, Fede, voy a reclamar tus servicios desde Valencia,

para que me des soporte informático. A tu disposición, cuando quieras.

¿Iker ha pedido el traslado? Sí, se lo han concedido.

A ver si le dices que me llame para despedirse de mí.

Claro, se lo diré.

Es que han sido solo dos años, pero...

te has convertido

en una de las personas más importantes de nuestras vidas.

(EMOVIONADA) No sé...

te vamos a echar tanto de menos,

nos dejas un hueco inmenso.

Te queremos muchísimo.

-Mi madre se extrañó de verme llegar tan pronto anoche.

-Porque ella contaba con que durmiéramos juntos.

-Sí, me imagino que no...

que no hice lo que se supone que tenía que hacer.

El cafre de Ricky, como estás muy buena,

me dice que soy imbécil por no enrollarme contigo.

-¿Por qué no hablas con ella?

-Hablar contigo me hizo pensar.

Cuando llegué a casa y me encerré en la habitación,

estuve a punto de salir al salón

y contárselo todo a mi madre.

-Ya. -Pero no pude.

-Yo entiendo que te da miedo su reacción,

pero Elvira no es como tu padre, no tiene por qué tomárselo mal.

-Yo creo que es por eso,

por lo que te conté de mi padre que es que no...

Es algo que no...

-Ella lo que no quiere es que estés solo.

-No sé...

-Mira, Luis,

Elvira no te va a rechazar por ser gay, todo lo contrario,

creo que es mucho más tolerante de lo que te imaginas.

Pero yo no insisto más.

Eso sí,

quiero que sepas que puedes contar conmigo siempre.

-"¿Has visto lo nervioso que se ha puesto

cuando le has dicho que se levantara?

Y la llamada le ha terminado por descolocar.

Tengo que reconocer

que yo también estoy un poco nervioso.

¿Y eso por qué?

Porque no todavía no tengo respuesta a la proposición mía de esta noche.

¿Qué proposición?

Que si vas a venir a mi casa a cenar pollo al ajillo.

¿Y Jairo? Jairo hace su vida.

Entonces iré.

¿Quieres que lleve un postre?

Pero que sea dulce...

Como tú. Aquí no, el trabajo es trabajo.

A sus órdenes, inspectora".

-¿Recogiendo ya?

Tengo pocas cosas, pero algunas son importantes.

¿Puedo verla?

Muy guapo.

Una mirada muy tierna.

Rober era único, te habría gustado, Silvia.

Seguro.

Y también me ha encantado conocerte y trabajar contigo,

aunque haya sido poco tiempo.

Me alegro.

Al principio no te puse las cosas fáciles.

Eso está olvidado, y tenías tus razones,

y lo que hemos vivido luego juntas lo compensa todo.

Me alegro de que pienses así.

Eres una compañera excelente, Alicia.

Me sabe mal que te vayas y no pueda seguir aprendiendo de ti.

Igual era yo la que estaba aprendiendo de ti.

Has demostrado un montón de veces lo que vales,

como en el caso del vendedor de medicinas adulteradas,

estuviste brillante. Confié en mi instinto.

Y tienes que seguir confiando en él.

Si me voy tranquila de esta comisaría

es porque estás tú,

y porque Miralles se podrá apoyar en ti.

Intentaré no fallar. Debes fallar,

porque somos humanos, no máquinas.

Pero luego hay que corregir el error y seguir aprendiendo.

En algunas cosas me recuerdas mucho a mí cuando entré en esta comisaría.

Solo intento entregarme al máximo.

Y esa entrega e ilusión que demuestras cada día

harán que cada vez falles menos.

Gracias por todo.

Sé que te va a ir muy bien en Valencia.

Ojalá. Te advierto que estoy un poco atacada con el cambio.

Sí. Qué suerte que te encuentro.

Orestes, ¿te importa dejarnos a solas un momento?

Hasta siempre, compañera.

Menuda faena que nos haces dejándonos de un día para otro.

Pensaba que estaba al tanto y que había dado el visto bueno.

Sí, pero sigue siendo un fastidio.

Nos dejas en la estacada, Alicia, de verdad.

La inspectora Miralles me dijo que usted...

Estaba bromeando. Pues menuda gracias.

No me cuadraba porque pensaba que estaba al corriente.

Hasta he movido hilos para agilizarlo.

Lo sé y se lo agradezco.

Y eso no quita que sienta mucho tu marcha.

Eres uno de los mejores efectivos de esta comisaría.

Me lo tomaré como un piropo.

Le he dicho al comisario de Valencia que me roba una joya.

No me deje tan alto que se van a llevar una decepción.

Tu hoja de servicios habla por ti.

Además, en los últimos tiempos has dominado tu carácter.

Sigues siendo rebelde,

pero nada que ver con la Alicia de hace un tiempo.

No me lo recuerde.

Lo siento, si alguna vez me he excedido

o he sido indisciplinada.

No hay nada que perdonar, Alicia.

Pocas veces he visto crecer a una agente tanto como a ti

bajo mi mando.

Estoy muy orgulloso de haber sido tu comisario.

Has hecho de Distrito Sur un sitio más seguro para vivir.

Muchas gracias.

Usted también ha sido un comisario magnífico.

Te deseo lo mejor, Alicia, y sobre todo,

que tu hijo se ponga pronto bueno.

Y si te aburres de Valencia,

aquí siempre tendrás tu puesto.

Gracias.

Mónica, de verdad, eres la mejor amiga que puedo tener.

-Hola, chicos, ¿qué tal?

-Muy bien. -Genial, aquí con tu hijo,

no puedo tener mejor compañía. -Me alegro mucho.

(Teléfono)

-Perdón, es importante.

¿Sí? Sí, soy yo.

Si he hecho tan buena prueba,

¿porque no me dejan volver a intentarlo?

Vale, entiendo. Gracias por llamar.

-¿Qué ha pasado?

-Era la secretaria de Carlo D'Agostino.

-¿De quién?

-El productor de la película para el que hice la prueba.

-Ah. -Que no me han dado el papel.

-Pero has dicho que les gustó mucho.

-Sí, se ve que he hecho muy buena prueba.

-¿Entonces?

-Tienen otra actriz para el papel que les encaja mejor.

-Qué difícil es esto de los castings.

-Pero tú no te vengas abajo, tú vales mucho.

-Ya, pero... -Puede aparecer otra cosa, ¿no?

Has hecho más pruebas.

-Ya, pero este era el empujón que necesitaba

para convertirme en una actriz de verdad.

-Tú ya eres una actriz de verdad.

-No, lo que he hecho hasta ahora no se puede considerar así.

-Habrá más películas o más series, continuamente están haciendo cosas.

Tú tienes mucho talento.

-Tengo un talento que nadie aprecia.

Jo, esta era mi oportunidad y se me ha pasado de largo.

Es tan difícil entrar en este mundo sin padrinos

o amigos que te deban favores... -No, no te vengas abajo.

No, tú todavía eres muy joven.

-No, no tanto para según qué papeles.

Esta profesión es muy cruel con las mujeres.

Mis posibilidades son muy limitadas, y más al no tener padrino.

-No estés así.

-¡Álvaro!

-Qué rápido has venido. -¿Se sabe algo ya?

¿Has podido examinar la moto? -Sí,

lo suficiente para darme cuenta de que...

alguien provocó que se gripara la moto.

Entiendes algo de motos, ¿no?

-Algo. -Vale. Cuando la moto se gripa

la rueda de atrás se puede bloquear

y tienes que embragar rápidamente para desbloquearla

o puedes tener un accidente.

-¿Eso es lo que le pasó a Samu? -Creo que sí.

La moto se gripó justo cuando estaba tomando la curva,

él intentó embragar para desbloquearla,

pero era demasiado tarde y se salió de la carretera.

-A ver, a ver...

Hasta donde yo sé, el motor se gripa cuando se queda sin aceite.

y Samu la tenía siempre a punto. -Es verdad.

-¿Y cómo explicas que se gripara? -Ahí voy.

Alguien manipuló el tapón de vaciado del depósito de aceite.

-¿Eso lo puedes demostrar?

Sí, claro que te lo puedo demostrar, y de hecho te puedo enseñar.

Mira, los bordes del tornillo del tapón están mellados.

Utilizaron una herramienta que no era para quitar el tapón,

seguramente unos alicates.

-Alguien quería que se gripara la moto de Samu.

-Así es.

Alguien estaba muy interesado

en que el depósito fuera perdiendo aceite poco a poco,

con la mala suerte de que se gripó el motor

cuando estaba tomando la curva. -Sabía que no fue un accidente.

¿Cómo se le pudo pasar algo así a la Guardia Civil?

-Es lógico, Toni, era un detalle insignificante.

Era muy complicado darse cuenta de que había sido manipulada.

-No lo era porque tú lo has visto.

-Porque la examiné a conciencia.

-¿Quién podía haberle hecho algo así?

-No lo sé,

eso tendrás que averiguarlo tú o quien vaya a investigar el caso.

Lo que sí te puedo asegurar es que...

alguien le hizo una jugada importante a tu colega.

-Una jugada que lo ha matado.

Te juro por mi vida que no pararé hasta saber quién fue.

Quédate con las piezas, por favor.

Me gustaría usar tu valoración en las diligencias.

-Claro, cuenta con ello.

-Vale, muchas gracias.

-Hola, Toni.

¿A este qué le pasa que ni saluda?

-Han matado a un colega suyo, está destrozado.

-Qué mal rollo, pobre. -Ya.

-¿Tú no tenías que estar en el pub? -No, hoy libro.

¿Tienes mucho lío?

-Sí, lo siento, voy con mucho retraso.

-No pasa nada.

Me quedo un rato y te hago compañía. -Vale.

-Ponme otra.

-¿No crees que tienes que echar el freno?

-¿No me has oído?

-Deja de beber,

has tomado cuatro copas en menos de media hora.

-Tú me sirves y te callas.

-Allá tú.

-Vamos, cógelo.

Estela, escucha, necesito hablar contigo.

Más pesada eres tú.

No te quiero agobiar, solo quiero hablar contigo.

Claro que estoy en un sitio público. Vente.

Es un pub, se llama Moonlight.

¡Estela, eres mi novia y me tienes que obedecer!

Las tías son todas iguales, no hay dios que las entienda.

-No generalices.

-Claro que generalizo,

porque están todas cortadas por el mismo patrón.

-Si le hablas como un imbécil, es normal que ellas...

-¿Te he pedido tu opinión? ¿A que no?

Digo que para dos ratitos que puedes pasar con ellas,

el resto solo están dando problemas.

-Acabas la copa y te vas.

-Aquí están las botellas. ¿Te traigo algo más del almacén?

-No. Corta un poco de limón, por favor.

(Teléfono)

Ya sabía yo que...

Estela, ¿me quieres pedir perdón?

No pasa nada, gorda, a veces me paso.

¿Qué dices?

Entonces, ¿para qué coño me llamas?

¡Desgraciada, tú a mí no me cuelgas otra vez!

¡Será zorra! -Ya vale.

-Estás molestando a mis clientes.

-Los clientes a mí me la sudan, ponme otra.

-Se acabaron las copas, pagas y te piras a dar una vuelta

que es lo que te hace falta.

-Mi novia me acaba de dejar por teléfono,

¿y tú me niegas una copa, desgraciado?

¿Qué clase de pub es este? -Un pub donde los folloneros sobran.

-Vamos a ver, mi hermano te lo está explicando por las buenas,

pero yo te voy a explicar de manera que vas a entender:

o te piras o te piras. -Ricky, déjame a mí.

-Chaval, vete. -Me voy a ir cuando yo quiera.

Y tú no me toques los huevos. -No te voy a partir la cara

que es lo que te mereces, pero como no te vaya de aquí

llamo a la policía, ¿te enteras? -¡Suéltame!

Me voy porque yo quiero.

Me dais asco los dos.

-"Me dais asco, me dais asco...".

-Oye, nano, estás desconocido.

-¿Qué dices? -Pensaba que le ibas a pegar,

pero te has contenido.

-No por falta de ganas.

La vieja nos dijo que teníamos que estar tranquilitos.

-Tú sigue tranquilito que vas muy bien.

-¿Estás chapando, Paty?

-Sí.

María y Elías se han ido al cine, y como no había nadie

prácticamente estoy cerrando, pero si quieres tomar algo...

-No me apetece nada. (TONI SOLLOZA)

-Pero qué careto tienes...

-Estoy muy jodido. -¿Qué ha pasado?

-Que tenía yo razón, lo de Samu no fue un accidente.

-¿Tienes pruebas o algo? -Sí.

Le manipularon la moto para que se saliera en la curva.

-¿Quién ha podido hacer algo así? -No lo sé,

pero te juro que no voy a parar hasta pillarlo.

-No has cenado, ¿verdad?

Siéntate, que te pongo un pincho y una cerveza.

-Hola, Paty.

Ponme un cafelito bien cargado que estoy de guardia.

-Vale. ¿Lo quieres para llevar? -Sí.

¿Qué tal? Ya me ha contado Elías que te has quedado tocado

con lo de tu colega el motero. -¿Qué te ha contado?

-Que se mató saliendo de la curva

y que tú no estás convencido con el accidente.

-Es que no se mató, lo mataron.

Manipularon el motor para que se saliera de la curva.

-Pero eso no es lo que dice la Guardia Civil.

-He pedido una segunda valoración de la moto

y me ha confirmado un mecánico lo que estoy diciendo.

-Yo no tengo mucha idea de motos.

¿Cómo lo manipularon? -Manipularon el tapón del aceite

para secarlo poco a poco y gripar el motor.

-Entiendo. -¿Quieres algo más, Fede?

-Gracias.

-Si es así deberías hablar con Miralles.

Miralles se ha pirado ya, yo estaba pensando en otra cosa.

-Tú dirás.

-Como estás de guardia, te quería pedir

si puedes investigar las redes sociales de mi colega.

-Sí, sí, perfecto. Necesitaría el teléfono o el ordenador

para que fuera más rápido.

Me imagino que no los tienes. -Sí que lo tengo,

la familia me ha dado todo para investigar.

-¿Y dónde lo tienes? -En la taquilla.

Paty, te dejo porque me tengo que pirar.

-Ya veo que te has animado un poco. -Mañana te cuento todo.

-Tranquilo. -Chao.

-¿Qué hacéis aquí tan temprano?

-El pub está tranquilo y Juan se quedó al cargo.

-¿Y por qué no has aprovechado para salir con Mónica?

Con lo hundida que está, le hubiera venido bien.

-Se fue al hotel a descansar.

-Deberías haberla llevado a cenar o al cine.

-Ya.

Yo insistí, pero me pidió que la dejase sola.

Prefería acostarse temprano.

-No hay derecho con lo que le ha pasado.

-Tenías que haberla visto, se quedó destrozada,

al recibir esa llamada.

-¿Y por qué no dejáis de lloriquear

y pensáis en algo contundente para ayudarla?

-Porque aquí la que está para pensar eres tú.

-Por supuesto.

Os lo tengo que dar todo mascado, como a los pajaritos.

Hijos, un poquito más de garra.

-Dinos qué tenemos que hacer. -Despejarle la mente a ese tipo.

-Oye, mamá, esta es mi "tablet". -Ya lo sé.

Y este es Carlo D'Agostino, el productor ese,

el de la película.

He estado investigando un poco, menudo individuo.

-Tiene pinta de mafioso italiano. -Oye, mamá,

¿estás pensando lo que yo creo?

-Estoy pensando que D'Agostino ha tenido un mal día

y no ha sabido apreciar lo que Mónica vale de verdad.

-Pero ¿no le había hecho una prueba? -¿Y?

Él no sabe que se equivoca, y nosotros le vamos a demostrar

que Mónica es la actriz ideal para interpretar ese papel.

-Maravilla. ¿Cuánto le podemos apretar?

-Lo suficiente para que capte el mensaje,

pero cuidadito, no te pases.

-Tranquila, mamá, Ricky está cambiando.

Hoy le ha pedido a un cliente con una actitud machista

que se fuera, y lo hizo con bastante educación.

-Una cosa os voy a decir:

aunque controle, estos puños cuidan de mí.

-Bueno, vosotros veréis lo que hacéis.

Lo que importa es que contrate a nuestra Mónica.

-Voy para adentro, ¿vale? -Vale.

¿Sabes?

Cuando estuve trabajando en esa comisaría

siempre me impresionó

el cariño y el respeto que te tenían todos los compañeros y jefes.

La verdad es que hoy lo he notado de forma muy especial,

incluso Bremón me ha dado un gran abrazo.

Pero algo me dice que...

la que peor lo habrá pasado es la inspectora Miralles.

La verdad es que sí.

Dijo cosas muy bonitas durante el "briefing",

me emocioné mucho.

Mañana la llamaré para darle las gracias por todo.

¿No dices que ya os habéis despedido?

Pero no hemos tenido un momento a solas.

Cuando terminemos de empacar la llamaré para charlar un rato,

y tú tienes que llamar a Fede para despedirte.

Sí, lo haré, pero tu llamada tendrá que esperar

porque todavía tenemos mucha faena por hacer.

(Puerta)

Seguro que es mi padre.

No sé las veces que ha llamado y ha mandado mensajes hoy.

¡Claudia! ¿Puedo pasar?

Por supuesto que puedes pasar. Gracias.

¿Te preparo una infusión? No, muchas gracias.

Me quedo poco rato porque no quiero molestar,

tenéis muchísimo que hacer. ¿Cómo vas a molestar?

Estaba pensando en llamarte. Os voy a dejar hablando

mientras doy un repaso a las habitaciones de arriba.

Ven aquí, Lemos, que si yo he venido hasta esta casa,

también es para despedirme de ti. Ah.

No hace falta que te diga

lo fantástico que fue tenerte en comisaría,

tanto infiltrado como a cara descubierta.

Y no voy a repetir las alabanzas que te dije en su día

cuando nos despedimos.

Pero sí te quiero decir

que ha sido un auténtico placer trabajar contigo,

te lo digo de corazón.

Y te quiero pedir un favor.

Si está en mi mano... Pues yo creo que sí.

Cuida a esta mujer. Ya sé que lo vas a hacer,

sé que lo vas a hacer,

pero el instinto maternal que me despierta,

hace que te lo pida.

Ya lo sé, pero por eso no te tienes que preocupar,

Alicia y Leo son las dos personas que dan sentido a mi vida.

Son mi familia,

y pienso seguir cuidando de ellos como hasta ahora.

Eso es lo que yo quería oír.

(RÍEN)

Ahora sí me voy arriba.

Siéntate.

Pero cinco minutitos.

Me ha sabido muy poco la despedida de comisaría,

me he despedido de ti como jefa, pero...

pero no como amiga.

A ver si me vas a volver a hacer llorar.

Vamos a hacer una cosa:

no lo tomemos como una despedida definitiva,

tenemos que estar en contacto y contarnos las cosas que nos pasan,

las buenas y las malas. Por supuesto que sí.

Para mí has sido una gran jefa y...

te has convertido en lo más parecido a una madre,

y quiero que siga siendo así.

Si he conseguido salir adelante

en muchos momentos, ha sido gracias a ti.

Lo mismo digo.

Has estado siempre a las duras y a las maduras.

Y no me refiero solo a los operativos o a los casos,

has estado a mi lado en el momento más duro

de la enfermedad de Antonio,

y con el secuestro de Olga, que fue tremendo.

Hemos vivido situaciones...

muy complicadas...

y si he sabido no hundirme ha sido gracias a ti,

y ahora no vas a estar.

Para mí también va a ser muy difícil,

muy raro.

Pero estoy contenta porque has madurado muy bien.

Ya no eres esa aspirante a inspectora de policía

en la que yo me fijé en la academia.

Te has convertido en una mujer muy fuerte,

y todavía tienes que serlo más, ¿me oyes?

Estoy segura

de que vas a conseguir todo aquello que te propongas.

En gran parte, tú me has hecho como soy.

Te quiero mucho.

Y yo también.

(LEO LLORA)

Leo se ha despertado.

Hoy está inquieto, como si notara algo.

Seguro que lo nota.

¿Me dejas darle un beso de despedida?

Claro, y prometo informarte de todos sus avances.

Pobre de ti como no le hables de la tía Claudia.

"La tía Claudia", suena bastante bien.

El problema es que no nos vemos mucho.

y no por falta de ganas,

es difícil coincidir nuestros horarios.

Había pensado en hacer un viaje. -Ah, ¿sí? Eso esuna idea genial.

¿Y tienes pensado algún sitio?

-Pues me encantaría ir a París.

-Si no puedes pagar el hotel puedes volver a nuestra casa.

-¿Y esperar a qué?

Cuanto antes asuma que no valgo para esto mejor.

-El mierdas ese de productor te ha comido la moral.

¿Dónde vive?

-Me acuerdo cuando me dabas todos esos consejos

para que yo estuviera con las chicas, eras mi consejero sentimental.

Sí, yo también me acuerdo: Código Alfa.

Te juro que pensaba que ibas acabar con Espe,

sobre todo cuando rechazó a Karim.

¿Qué más tenemos que esperar para ir a vivir juntos?

¿Para hacer lo que hacen todas las parejas?

-No seas tan impaciente, Pablo.

Lo importante es que Espe y tú deis los pasos sobre seguro.

No la presiones. -Todo me parece muy bien, Damián,

y yo seré un cabezota, y seré una persona impaciente,

pero creo que dos personas que se quieren

lo que tienen que hacer es vivir juntas.

-Tú hace unos días me propusiste que nos fuéramos a vivir a un piso,

y yo te dije que no,

y hoy me dices que has vuelto a la inmobiliaria

a mirar si seguía el piso, si eso no es presionar...

-Tienes razón,

pero es solo por las ganas que tengo de construir una familia contigo,

nada más.

Pero no volveré a sacar el tema. -Ya no sé si creerte, Pablo.

-¿Nunca has pensado cómo sería tu vida

si hubieras elegido otra profesión?

-Prefiero no pensarlo, no creo que tenga sentido

pensar en quién hubiera sido si fuera otra persona que no soy.

-Quizás hubieras sido madre y tendrías una casa...

-No, eso también lo tengo muy claro, no quiero tener hijos.

Parece evidente que Samuel Ruiz tenía un enemigo

que quería cargárselo o darle un buen susto.

¿Tú sospechas de alguien? No. estoy bastante perdido.

-Tú nos contaste que Samu competía y que era un figura, ¿no?

En el mundo de la competición hay muchas rivalidades.

-¿Tú sabes quién pudo hacerle algo así?

-Qué va, pero tú eres poli,

seguro que puedes averiguarlo, porque alguna pista tienes.

-La verdad es que estoy bastante perdido.

-Solo se me ocurre que tuviera un pique con otro motero.

Buenos días. Buenos días.

Tienes muy buen aspecto hoy.

Sí, me encuentro muy bien.

El médico dice que de seguir así en un par de días me dará el alta.

Eso es una gran noticia.

Así me voy mucho más tranquila a Valencia.

¿Dónde está Julio?

En la cafetería, bajó a picar algo.

Vale, porque también quiero despedirme de él.

¿Despedirte? ¿Despedirte de él por qué?

Miralles me ha conseguido una comisión de servicios,

nos vamos hoy mismo. ¿Cómo?

Lo que más me angustia ahora es que tú también te vas a Miami.

Yo no tengo ninguna prisa. ¿Y eso?

Pienso quedarme con papá

hasta que vea que tiene fuerza suficiente.

Qué bien.

Tengo la sensación de que hay algo más

que te retiene aquí.

Cuando me pediste que me casara contigo tenía una herida enorme,

pero ya está cicatrizada y ahora pienso de otra manera.

¿A qué te refieres?

Da igual. Vámonos, porque si no me voy a emocionar.

¿Coges tú el neceser?

Pero eso que has dicho tiene algún sentido, ¿no?

¿Qué es esto?

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Servir y proteger - Capítulo 477

26 mar 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Cáncer

    Hola que emociones en estos capitulos,como siempre,pero por favor no podemos quedarnos sin Alicia e Íker,ni nosotros ni Quintero ahora que el pobre se la ha jugado para ir por el buen camino,siempre fiel a vosotros,mañana nos vemos.

    26 mar 2019
  2. Nora

    Pues sí, todo un tsunami emocional. Uno se encariña con los personajes y a estos los voy a echar mucho de menos. Ella, junto a Miralles, el alma de la serie y a los dos juntos porque han interactuado increiblemente y han dado un gran impulso a la serie. Nos han dejado grandes momentos! Gracias por haberme hecho disfrutar tanto. Ojalá que solo sea un descanso temporal como han hecho otros personajes. Pero, claro, la vida continúa y nadie es imprescindible. En cualquier caso, les deseo a los dos mucho éxito en sus proyectos futuros. Ellos lo valen!

    26 mar 2019