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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 458 - ver ahora
Transcripción completa

La droga que habéis requisado a Quintero no era para traficar.

Era un señuelo.

Se la había proporcionado el CNI.

¿El CNI?

Quintero está trabajando para el CNI.

Elías, no tienes ni idea de por qué estoy haciendo esto.

-Mira, Fernando, te conozco de toda la vida.

Siempre has sido un cobarde y has ido por la vía rápida,

sin enfrentarte a la vida.

Como ahora, que no sabes enfrentarte

a la condena que te mereces.

Mi mujer, Natalia, está ingresada.

Lo siento mucho. ¿Qué ha pasado?

Fuimos a la sierra y cogió frío.

La faringitis ha derivado en una neumonía.

Me han llamado del hospital. Natalia tiene fiebre.

¿No le iban a dar el alta?

Eso pensaba, pero ha empeorado.

-Olga...

¿Qué es esto, una venganza porque Toni me eligió a mí?

¿Te jode verme feliz?

Estoy pensando en irme una temporada a Barcelona.

-No te vas para seguir con tu vida.

Te vas por despecho, por lo que te han hecho.

Estás huyendo.

A la vida hay que plantarle cara. -Me quedo.

-Menos mal.

-No pienses que olvidaré lo que me has hecho.

-¿No me vas a perdonar nunca?

-Vine a dejarte eso y ya está.

Os queda mucho que recorrer, pero Paty ha dado un primer paso.

No me quiero perder lo que nos pueda pasar.

-Métetelo en la cabeza: vamos a ser solo amigos.

Esta mañana le he dicho que no quiero nada con él,

solo recuperar tu amistad.

-A ver lo que aguantáis.

"Por nuestras hijas, hermanas y madres, movilízate.

Únete a la caza del estrangulador". Lo que nos faltaba.

Estos condenan y acusan a cualquier sospechoso

sin preguntarle siquiera.

-Os presento a Pedro Aparicio.

-¿Por qué abandonó el ejército?

Según se ve, el tipo está orgulloso de ser legionario.

-Porque lo expulsaron.

-Ibarra le clavó un punzón al estrangulador y pudo escapar.

-Es estrangulador está herido de una pierda.

Seguramente sea más fácil localizarlo así.

-¿Qué te pasa en el pierna.

-Esta mañana he salido a correr y creo que me he pasado.

-Esta noche te doy un masajito profesional

y te dejo como nuevo.

-Es que esta noche tengo una cena

con los del antiguo trabajo.

-Si la policía no sabe hacer su trabajo

los ciudadanos tienen que defenderse solos.

-¡Eh!

¿Qué pasa aquí?

-¿A ti qué coño te importa?

-Tranquilo, Ricky, estamos hablando.

-Antes de que cuente tres te quiero fuera, ¿te enteras?

-Contigo no saldré ni hoy ni mañana ni nunca.

-A mí no me tocas.

-¡Luis!

-Habría que ponerlo en su sitio y no me refiero a la policía.

-Está demasiado reciente lo de Morales.

Déjame arreglarlo a mi manera.

-¿Nos cruzamos de brazos? -Para nada.

Ese tío necesita saber que nos debe un respeto.

-Hay que encontrarlo.

¿Notas el pincho?

-¿Vas a rajarme en la calle? -Hoy no.

Cuando creas que puedes bajar la guardia te voy a encontrar.

-¿Pedro Aparicio?

Aquí consta que tuviste numerosas sanciones disciplinarias

y eras consumidor habitual de estupefacientes.

Me gustaría saber qué opinan los compañeros de patrulla

que has convocado.

Tal vez ya no piensen que eres el líder

con el que salir a cazar. Está bien.

Suspenderé lo de esta noche.

-Es el cabecilla de las patrullas que buscan al estrangulador.

La policía anda detrás de él

y ha cancelado el evento de esta noche.

Pero ha dejado claro que no van a parar de buscarlo.

¿Repetía "te lo mereces"

mientras intentaba estrangularte?

Científica no ha encontrado ninguna pista determinante

que nos conduzca a un único sospechoso.

Tiene que haber algo que podamos hacer.

No me digáis que me resigne a que ese degenerado

ande suelto, es un peligro para todas.

Tranquila, Montse. Daremos con él, ya verás.

¿Por qué la eligió a ella?

¿Por qué le repetía "te lo mereces" mientras intentaba estrangularla?

Necesitamos averigua la conexión de ese hombre y sus víctimas.

Pareja, maternidad, profesión... Etcétera.

(Música emocionante)

(Música tranquila)

(Radio)

(Timbre)

¡Emilio!

¿Qué ha pasado?

Claudia, perdóname, es que...

no sabía bien dónde ir.

Tranquilo, pasa, pasa. Por favor, siéntate.

(Música dramática)

¿Quieres un café?

Natalia ha muerto.

Si solo le había subido la fiebre.

Está muerta.

¿Pero cómo ha sido?

Esta madrugada la infección se ha complicado

y no han podido parar la neumonía.

Sabes que estaba muy delicada por el accidente.

¿Cómo ha ocurrido una cosa así?

El médico me ha explicado que es muy frecuente

que las infecciones respiratorias víricas

se sobreinfecten con una bacteria.

Dios mío, qué horror.

¡Una mujer tan joven!

Pero...

¿Te han explicado por qué ha llegado hasta ahí,

por qué le ha pasado eso?

La infección la había provocado la parálisis de los músculos,

especialmente los del tórax,

y ella no drenaba bien.

Pero, Claudia, no me preguntes más cuestiones técnicas.

No puedo entender lo que ha ocurrido,

todo es muy absurdo.

Emilio, lo siento muchísimo.

Te preparo algo caliente, tendrás el estómago vacío.

Escucha, Claudia...

Natalia era muy joven.

(ASIENTE)

Mis hijos necesitan una madre. Dime, ¿qué voy a hacer?

¿Qué voy a hacer sin Natalia?

¿Seguro que puedo ir?

Si no te molesta que sea en tu casa.

Vale, estoy ahí en media hora.

-¿No vas a desayunar?

-No tengo tiempo.

-¿Cuántas horas has dormido? -¿Qué?

-Ayer te oí llegar supertarde de comisaría

y luego te quedaste trabajando hasta las tantas.

Y tienes energía, ¿cómo lo haces?

-Es que Alicia y yo hemos encontrado

claves sobre la motivación del estrangulador.

-¿En serio? -Sí.

Espero contaros algo en el "briefing" de hoy.

Hemos dado un gran paso.

Estamos mucho más cerca de él.

-Ojalá lo cacemos pronto.

(Timbre)

-Hola, ¿quieres un cruasán?

-¡No! ¡Son todos para mí!

-Vamos, puedes compartir con tu amiga.

-¡No!

-Su amiga tiene que irse.

-Toma. Toma uno, anda, para el camino, tonta.

Para dar pasos de gigante necesitas energía.

-Gracias. Hasta luego.

-¡Tengo ganas de ese "briefing"!

(Música romántica)

¡Madre mía!

¡Pero bueno! Tú también te estás viniendo muy arriba hoy.

-Es para compensarte, has pasado dos noches durmiendo tú solita.

-¿Quieres que te haga un café?

-Bueno, si te empeñas...

-¿Qué era eso que estabas contando del "briefing"?

-Nada, nada importante.

-Estabais hablando del caso del estrangulador, ¿no?

-Pues es que Alicia y Silvia están al frente del caso

y están consiguiendo bastantes avances.

-Ojalá lo pilléis.

-Pillarlo no sé, pero sí se están acercando.

-El barrio está, la verdad, muy revuelto.

En la ferretería todo el mundo viene y me cuenta cosas...

¿Y eso de la patrulla ciudadana?

-Ya, la verdad es que el barrio está muy complicado.

-Oye... ¿tan pronto y ya trabajando?

-Nada, es que estoy haciendo el informe trimestral de la UFAM

y se lo tengo que entregar a Bremón.

Y, además, se lo tengo que entregar muy pronto.

Mejor lo termino en comisaría y ahora me voy a duchar.

-A duchar, conmigo te vas a duchar. -¡Contigo no!

¡No me líes!

Me voy.

(Cierra la puerta)

(Música de misterio)

-"Atestado Rita Blanco.

Localización del cuerpo: en el cuarto de las basuras

de la Calle Olmos 22.

Los resultados del ADN no son concluyentes.

Atestado Carolina Fuentes.

Fueron encontrado unos guantes comprados

en la ferretería Damián en el Distrito Sur.

Sospechoso principal: Luis Soler.

Atestado Montserrat Ibarra.

Tentativa fallida de asesinato.

No te vas a librar de mí.

Te voy a coger.

Patrullas ciudadanas.

Pedro Aparicio.

Exlegionario.

Número de teléfono...".

Saldréis adelante, ya lo verás.

Claudia, escucha, tengo que pedirte que te hagas cargo

de mis asuntos en comisaría. Hoy no me pasaré por ahí.

Eso no tienes ni que decirlo.

(Música triste)

¿Has hablado con los niños?

No.

Están con los abuelos y ahora no me puedo pasar por casa.

Pero tienes que estar con ellos, Emilio.

Marcos y Jaime te necesitan.

¿Cómo les explico que su madre ha muerto, Claudia?

Ellos están convencidos de que pronto volverá a casa.

¿Don Augusto y su mujer lo saben ya?

No.

El médico me ha dicho que si quería hablaría con ellos,

pero prefiero comunicarlo yo.

Pobrecillos, vaya palo.

Natalia sabría cómo hacerlo, pero ella ya no está.

Tienes que hablar con ellos.

Tienes que contárselo, especialmente a los niños.

¿Cómo lo voy a hacer? Mira cómo me pongo contigo.

Escúchame, no sé si te servirá de algo,

cuando a Antonio le diagnosticaron la cardiopatía isquémica

sabía lo grave que era

y por eso no nos lo quería contar a Olga y a mí.

Y fue durísimo.

Ya por fin cuando nos los dijo pudimos reaccionar.

Pudimos reaccionar como una familia.

Pero es que ellos son niños, Claudia.

Estarán enfadados,

con miles de dudas, me harán preguntas...

¿Cómo se le dice a un niño

que su madre ha muerto de repente?

Esto es horrible.

(LLORA)

Acabas de decir que Natalia sabría cómo hacerlo, ¿no?

Y tú sabes cómo lo haría Natalia.

Lo haría con todo su amor.

Tienes que compartir tu dolor.

Si tenéis que llorar, lloráis juntos.

Ellos lo van a necesitar también.

Te necesitan a ti, necesitáis estar todos en esto.

Los niños son más sabios y fuertes de lo que nos creemos.

A veces la fortaleza la sacamos de ellos, tú lo sabes.

¿Eh? Venga.

Con razón he venido a verte a ti, Claudia.

Es que he salido del hospital y no se me ha ocurrido otra cosa

que venir y ahora entiendo por qué.

Y yo me alegro mucho de que lo hayas hecho.

Ay, Dios mío.

¿Saben en comisaría que trabajaremos aquí?

Sí, Miralles está esperando que le contemos los avances.

(Timbre)

Tiene que ser Silvia.

Te estábamos esperando.

El entorno de la víctimas lo ha confirmado.

Encaja en todos los casos, tal y como esperábamos.

Inspectora Ibarra.

-Orestes.

Alicia me pidió que estuviera presente.

Sí, creo que su punto de vista puede ser enriquecedor.

Claro, si no le importa a usted.

Quizás es demasiado violento revivir la experiencia.

-Por favor, tutéame.

No te preocupes,

mis ganas de detenerlo superan cualquier flaqueza.

Alicia dice que barajáis una hipótesis

sobre las motivaciones del malnacido.

Por favor, cuéntame.

-Creemos que tenemos una hipótesis bastante bien fundamentada

gracias a la pista que nos diste

sobre las palabras que repetía el estrangulador:

"te lo mereces".

La UDYCO ha corroborado que esas palabras indican

un afán justiciero, instructivo y reparador

y que las fotografías, efectivamente,

son una extensión de esa misión que él mismo se ha autoimpuesto.

Y una forma de inmortalizar el castigo impuesto a sus víctimas.

Al mismo tiempo, permiten revivir la excitación

que siente al asesinar cada vez que las contempla.

-¿Las colecciona?

-No me extrañaría que tuviera un álbum macabro.

Como dice, el asesino responde al patrón de psicópata ritualista.

Nos lleva a plantearnos preguntas más específicas

sobre el motor de su impulso.

Por ejemplo, qué pretende castigar.

Qué delito detecta en cuatro mujeres que no se conocen

ni tienen similitudes en edad, profesión o condición social.

Sabíamos que había una conexión coherente

dentro de su lógica enferma.

Por eso, al tratarse de un asesino de mujeres adultas,

partimos de una patología basada en Edipo.

Es decir, de problemas con los progenitores.

Los psicólogos que han colaborado indican

que casi todas las desviaciones psicosexuales de este tipo

se vinculan a traumas en la infancia,

a menudo problemas con la madre.

Así que la pregunta correcta

no sería qué relación tienen entre sí las víctimas como mujeres,

sino qué relación tienen entre ellas como madres.

-Pero si ninguna era madre. -Ese es el quid de la cuestión.

¿Y si castiga a las mujeres porque desde su punto de vista

desprecian la idea de ser madres?

Bajo esa perspectiva, repasamos la biografía de las víctimas.

La inspectora Orestes contactó con sus familias

e indagar sobre ello.

La conclusión está muy clara:

la maternidad es el patrón del asesino.

Más concretamente, la ausencia de instinto maternal en ellas.

Tras dar a luz a los 17 años,

Susana dio en adopción a su hijo.

Según nos ha contado su familia, nunca se lo llegaron a perdonar.

Carolina Fuentes se sometió a un aborto.

En su historial clínico consta una perforación uterina.

En clínicas abortivas que consultó la inspectora Ocaña

encontró una ficha de ella como paciente de hace siete años.

Para rematar, las otras dos mujeres

renunciaron voluntariamente a de ser madres.

Rita Blanco y Montse Ibarra.

Hasta el momento, podemos concluir que el estrangulador

es un fanático que la maternidad.

Un hombre que cree que las mujeres tienen un único fin sagrado:

la procreación.

Asesinar a quienes no cumplen esa prerrogativa

es su forma de castigarlas.

Abandonar los cuerpos y no deshacerse de ellos

es su forma de convertir el castigo en ejemplo.

Por otro lado, guarda trofeos de las víctimas:

las fotos.

Fotos que probablemente colecciona.

-Madre mía, qué tipejo.

-Un monstruo es lo que es.

Venga. Prosigamos, por favor.

Hay una cosa más que no debemos pasar por alto:

el asesino vive en el barrio o cerca

y es su zona de confort.

Aquí estudia a sus candidatas, las selecciona y las ejecuta.

No menos importante es que es víctima de sus pulsiones, sí,

pero es muy inteligente.

Planifica de antemano sus pasos para no dejar pistas.

Deberíamos redoblar los esfuerzos para ir un paso por delante

e impedir que vuelva a actuar.

Bueno, inspectoras Orestes y Ocaña,

tanto vuestros compañeros como yo

estamos impresionados por el trabajo realizado.

Por favor, repartid copias de las diligencias a todos.

Es muy importante que todos estemos alerta, ¿de acuerdo?

¡Eh! ¡Un momento, por favor!

Ha sido un "briefing" muy intenso,

pero todavía nos quedan un par de asuntos que tratar.

El primero tiene relación con las patrullas ciudadanas.

Hemos conseguido frenar la locura de la noche de la caza,

pero todavía no podemos bajar la guardia, ¿entendido?

Ese Aparicio no es de los que se rinden.

Sí, tenemos que estar muy alerta, Fede,

por su hay un repunte en redes.

Delo por hecho, inspectora.

Bien. Y los que patrulláis estad muy atentos

por si hay algún conato de organización parapolicial.

Lo importantes es que conocemos al cabecilla.

Sí. Y el segundo tema

es un poco delicado porque afecta a uno de nosotros.

¿Qué pasa, inspectora?

Como habéis podido observar, hoy no ha venido el comisario Bremón.

Natalia, su esposa,

ha fallecido de una infección respiratoria que se ha complicado.

¿Podemos acercarnos al tanatorio?

Merche, yo hoy le daría una tregua.

Ha sido todo muy repentino y, la verdad, está muy afectado.

Los que queráis podéis asistir mañana al entierro.

Si verdaderamente queréis hacer algo por él,

mantened bien alto el listón en esa comisaría.

A trabajar y cuidado ahí fuera.

Gracias.

(Música emotiva)

-¿Te pongo otro café? Porque ese ya...

¿Qué te pasa?

Bueno, tampoco es muy difícil de adivinar.

-Pasan de mí las dos, María.

-Hombre, Toni, el asunto se te ha ido un poco de las manos.

-No sé, yo me dejé llevar.

-Mira, Toni,

los críos cuando quieren algo lo cogen y punto.

Sin importarles nada más.

Los adultos cuando queremos algo nos fastidiamos

si sabemos que podemos dañar a alguien.

¿Sabes cómo se llama eso?

Respeto.

Tú no se lo has tenido a Paty.

La has traicionado con su mejor amiga.

-Joder, me estás poniendo a caldo.

Como si no me hubieran castigado bastante.

-A lo mejor son más adultas que tú.

-Ojalá no la hubiera cagado.

-Bueno...

Lo que te queda es esperar a que las aguas vuelvan a su cauce

y que ellas hagan las paces lo primero.

-¿Y mientras yo qué?

Esperar aquí como un perro "apaleao".

-Voy a hacerte otro café.

Paty, ve preparándome otro café con leche.

-¿Para quién?

-Dame un minuto, por favor.

-Lo tengo solo para hacerte el café.

Y porque lo pide María y eres un cliente.

-Solo escúchame un momento.

-Ni uno ni diez.

Lo siento, me voy dentro a empanar los libritos.

-¿Qué pasa, rubia?

¿Te echo una mano? -No.

-Espera, no tengas tanta prisa.

-¿No tuviste suficiente con el numerito en pub?

-No monté un numerito.

Son cosas del que apareció, tu jefe es un flojo.

Pero la que me interesa eres tú.

-Que me olvides. -¿Estás molesta? Te pido perdón.

-Ya no me vale. -Nunca es tarde para rectificar.

Seguro que nos llevaríamos superbién.

Si no tuvieses de jefes a los Soler...

-Mira, que me dejes en paz.

-No te dejes engañar por las apariencias.

No soy uno de tus clientes babosos.

Te lo digo claramente:

me gustas y quiero pasar un buen rato contigo.

Nada más. -Eres un capullo.

¡Suéltame! ¡Me haces daño!

-Al que puedo hacer hay un paso. Tengo unas manos que flipas.

-¿Estás sordo, no la has escuchado? Que la dejes.

-¿Tú quién cojones eres?

-¿Te está molestando, Sara? -Me está acosando.

-¿Te gusta llamar la atención para que cualquiera se meta?

-¿Quieres volver a comisaría?

Creo que ayer te fuiste advertido. No te la juegues, Pedro Aparicio.

-Es fácil chulear con placa.

(Móvil)

No lo olvides, los verdaderos héroes somos nosotros.

¿Diga?

(PABLO) -"¿Hablo con Pedro Aparicio?".

-¿Quién lo pregunta?

-"Alguien interesado en la noche de la caza".

-Repito la pregunta, ¿quién eres?

-"Un vecino que quiere ayudar a que cacéis a ese malnacido".

-Los que se esconden en el anonimato son unos cobardes.

-"No doy la cara porque tengo razones,

pero si no te interesa que te diga su identidad, cuelgo".

-Empieza a hablar, veremos si me interesa.

-Se llama Luis Soler.

¿Lo conoces?

Tiene un pub aquí, en el barrio.

El Moon Light.

-"¿El dueño del pub?".

-Sí.

-No puede ser, no tiene ni dos hostias.

Si eso es todo, vete ahorrándote la saliva.

-"Déjame terminar, me la estoy jugando".

Atestado 99565/2019.

Comisaría Distrito Sur de Madrid.

Hechos:

Los agentes sitúan el vehículo del sospechoso

cerca del parque de La Dehesa a las 23:00.

"Fuentes:

Las imágenes son facilitadas por Tráfico".

Se interrogó al sujeto identificado como principal sospechoso

del estrangulamiento de Susana Huertas.

-¿Qué coño lees? Es el informe policial.

-"Se llama atestado.

Y, según consta, Luis Soler es el principal sospechoso

de ser el estrangulador".

-¿Entonces por qué lo dejaron salir?

-Fue detenido, pero ya sabes cómo funcionan los abogados caros.

Se las saben todas.

Y los Soler tienen mucha pasta.

-¿Por qué tienes tú el atestado?

-"Solo importa la información que te doy".

Los policías no han tenido lo que hay que tener para trincarlo,

pero vosotros sí.

Podéis hacerlo antes de que vuelva a actuar.

-Dime por qué tendría que creerte.

-"Pregúntale a Luis Soler".

Si fue detenido e interrogado por la policía.

Cuando te conteste

mírale a los ojos.

Sabrás si te miente.

Fin de la conversación.

Esto ya está terminado.

(AHOGA GRITOS DE DOLOR)

¡Damián, Damián!

¡Damián!

-¿Qué pasa Pablo?

¿qué ha pasado? -¡El bote!

El desatascador, Damián.

-¿Pero esto qué hace abierto?

-¡No lo sé! Se me ha caído encima.

-¿Cómo que te ha caído encima? ¡Es ácido sulfúrico!

¿Te ha dado en la pierna? -Sí.

-¿Qué hace aquí? Esto lo tengo en el baño.

-No lo sé, y estaba abierto.

-¿Pero cómo va a estar abierto?

No digas... Vamos al hospital. -¡No!

No, tráeme el botiquín.

-¿Cómo, si tengo cuatro vendas? ¡Al hospital!

-Venga. ¿Pero qué les voy a decir

si preguntan por qué usaba ácido sin protección?

-¡No digas tonterías! Es un accidente, yo lo he visto.

-No, voy solo. -¿Cómo solo?

-Voy solo.

Te llamo desde allí.

(GIME)

No te preocupes, Damián.

-Me alegra que tus socios hayan quedado contentos

con el producto.

Sí, no te preocupes.

Estaré esperando.

Cuando necesites algo me llamas, ¿de acuerdo?

Hasta luego, adiós.

-Fernando... ¿estás bien?

-Sí. Gracias, María, estoy bien.

Mi abogado, de vez en cuando me llama

para contarme tecnicismos y formulismos legales

y me pone de los nervios.

-Bueno. ¿Quieres algo más?

-No, ahora no.

Aunque si no tienes mucho que hacer, un poco de charla

con una amiga no viene mal.

¿Cómo estás, María? ¿Qué tal va el negocio?

-Ya sabes qué es esto del bar: muy esclavo,

la lucha del día a día,

pero tiene sus compensaciones.

Hablar con los clientes, por ejemplo.

-Siempre has tenido un grandísimo corazón.

Ya sabes que para mí este sitio es como una segunda casa.

-Yo también recuerdo...

(Música emotiva)

-¿El qué? ¡Dímelo!

-Pues eso.

Cómo lo habrás pasado en prisión.

-Pero, ahora mismo,

mientras no se demuestro lo contrario,

soy inocente. Estoy libre, en la calle, María.

-De todas maneras,

este tiempo esperando al juicio tiene que ser duro.

-La verdad es que sí.

Más que nada porque estoy empeñado en demostrar que he sido

un empresario, un emprendedor.

Un hombre que ha cometido errores, sí, pero que siempre ha sido honesto

y ha hecho mucho por el barrio, lo sabes.

Es como una obsesión para mí.

Fíjate, has sido de las pocas personas

que me ha apoyado y sigue apoyando a pesar de todo.

Y te lo tengo que agradecer.

-Bueno.

De vez en cuando saco la cara por ti

con gente que no entiende cómo estás en la calle.

Pero lo que digo, si fueras tan criminal no te habrían soltado.

-Ya.

Tampoco es que sea un santo.

Ya sabes, he cometido errores.

Te juro que intento hacer todo los posible

por enmendarlo, algún día se sabrá la verdad.

-Hola, Elías. -Hola.

-¿Te pongo algo?

-Sí, un bocadillo de jamón y queso para llevar, por favor.

-Te lo voy a poner ahora mismo con mucho amor.

-María, cuando puedas cóbrate de lo mío.

(Música de tensión)

-Oye, que hayas firmado un acuerdo con el CNI no te hace mejor persona.

Aléjate de María.

-Vaya, no sabía que era de tu propiedad.

-Solo te pido que no te pases ni un pelito con ella, ¿vale?

-Tranquilízate, hombre.

Y no te pongas celoso, por Dios.

María y yo somos amigos, nada más.

-¡Qué bobadas dices! Esto no es una cuestión de celos.

Es una cuestión de dignidad.

María es muy buena persona

y, como muchas personas del barrio,

no sabe con el bicho que está hablando.

-Deberías recordar aquella conversación

que tuviste con el comisario Bremón y la inspectora Miralles

y no joderme tanto, ¿no crees?

-Haré lo que crea que tengo que hacer.

-En ese caso, creo que vas por mal camino.

-¿Me estás amenazando? -Elías, por favor.

¡Deja de hacer el ridículo, por Dios!

-Lo harás tú cuando todos sepan la verdad.

-¿Quieres dejarme en paz, por Dios?

¡Elías!

Inspectora...

Te pueden expedientar por agredir a un ciudadano.

¿Un ciudadano? No me hagas reír. Sí.

¿Estás bien? Sí.

Sí, Alicia, estoy bien.

Solo ha sido un pequeño pique entre dos viejos...

Bueno, vamos a dejarlo en dos viejos a secas.

-¿Qué pasa aquí, Alicia?

¿Qué?

Lo estás protegiendo.

-Elías, aquí tienes tu bocadillo.

No te pongas así.

-Están pasando cosas raras, María. Muy raras.

-Lo siento mucho, María.

Ya sabes cómo es, cualquier día le da un infarto y se queda ahí.

-No hace falta que le desees ningún mal.

Tengo un poco de prisa.

¿Me preparas un plato combinado? El especial.

Y este aperitivo para acompañar. -Muchas gracias.

-Perdona, tuve que hablar con el proveedor.

-Uf, se enrolla como las persianas.

-Ya te digo.

Sigue contándome lo que te pasó con ese impresentable.

-No hay nada más que contar. No quiero darle mayor importancia.

-Deberías de dársela.

¿Dices que te cogió del brazo? -Sí.

Pero ya te han quedado las cosas claras.

-¿Cómo lo tienes tan seguro?

-Porque Toni lo vio,

le sacó la placa y le dio un toque.

-¿Qué Toni?

-El poli jovencito que ha venido un par de veces.

Al que pegó Ricky.

-Ah, sí, ya sé quién es.

-También tuvo para él.

Le dijo que si el estrangulador andaba suelto

era por culpa de la policía.

-Si nos fiamos de la justicia de sus patrullas urbanas

vamos arreglados.

-Lo que le pasa es que está rabioso

porque han desarticulado su noche de la caza.

-Esperemos que baste y lo perdamos de vista pronto.

Lo de las patrullas urbanas es un auténtico disparate.

(Música de misterio)

Sara, vete al almacén.

Haz sitio para el pedido que va a llegar.

-No quiero que te preocupes por mí.

-¿Qué pasa?

¿Hablabais de mí?

-Sí, mira tú. Estábamos hablando justito de ti.

Te lo advierto: deja en paz a Sara.

-No me jodas.

¿Me adviertes tú a mí?

-Largo de aquí.

Tenemos reservado el derecho de admisión.

-¿Un tirillas como tú va a sacarme del local?

Yo creo que estás muy equivocado.

-Ponme a prueba.

No sabes lo que es meterse con un Soler.

-¿Te refieres al numerito de tu hermano de ayer?

Ni él ni 20 como él me asustan a mí.

-Lárgate de aquí.

Me entran ganas de darte una hostia como la que me diste ayer.

-Pobre Sara. A quien debió de temer es a ti.

-¿A mí? Nunca me pasaría con una mujer.

-Ah, ¿no?

Si lo que he oído es cierto, tienes acojonado a medio barrio.

-¿De qué estás hablando?

-He venido a hacerte una pregunta, ten el cuajo de decirme la verdad.

¿Estuviste detenido hace unas semanas?

-Eso no es asunto tuyo.

-Sospechaban que eras el estrangulador.

Joder.

Así que es verdad.

-Si estoy libre es porque soy inocente.

-O por sobornar a esos polis.

Los has engañado con una coartada falsa,

pero a mí no me engañas. -Mira tío,

lárgate de aquí. -Escúchame bien,

no permitiré que sigas agrediendo a las mujeres.

Vas advertido.

Sí, llego a tiempo de recoger a Leo.

Tenía el día libre,

pero estamos hasta arriba con lo del estrangulador

y no quería dejar a Silvia sola.

Venga, salgo para allá.

Hasta ahora, cariño. Un beso, chao.

(Música dramática)

Alicia, necesito entender lo que ha pasado en el bar.

Lo que ha pasado es que has perdido los papeles.

Sabes de qué te hablo, nos conocemos de hace años.

Hemos sido una piña luchando contra Quintero.

Promovimos varios registros,

convencimos al juez de intervenir

y conseguimos que nos dejara pinchar sus teléfonos.

Todo eso ya lo sé.

Recuerdo tu indignación cuando revocaron ese permiso.

Y tuviste un rifirrafe que casi te cuesta un expediente.

Eras más peleona que yo.

¿Y?

¿Qué ha cambiado entre vosotros?

No ha cambiado nada, Elías.

Venga, he visto tu comportamiento en el bar,

cómo lo mirabas, sin un ápice de animadversión.

Parecía que quisieras protegerlo y te interesara.

¿Crees que me ha comprado?

¿De verdad lo crees? No he dicho eso.

Sería lo último que pensaría de ti.

De verdad, no entiendo...

Que tú, después de perder a Rober y a Jairo,

te comportes como...

No sé, joder.

No se te pasa ni una.

Bueno, somos policías, compañera.

Es nuestro oficio. ¿Qué pasa?

Mira, Elías, lo único que te puedo decir es

que la gente cambia.

Tú fuiste capaz de hacerlo, ahora he cambiado yo.

¿En qué has cambiado? Cuéntamelo.

He cambiado porque él ha cambiado.

¿Una quemadura con ácido sulfúrico? Damián, eso es horrible.

-Ha sido un accidente, no sé cómo ha pasado.

-¿De segundo, tercer grado? -¡No lo sé!

Intenté verlo, pero con el pantalón, él no me dejó...

Se ha ido al hospital.

-¿Por qué no le acompañaste?

-Insistí, pero él no quería. Se ha ido solo.

-A lo mejor quiere denunciar. -¡No!

Mujer, no ha sido para tanto.

Él no tiene la culpa de que yo sea tan torpe.

-¿Cómo estás? -Estoy bien.

-Ven aquí...

Bueno, Damián, perdóname. Estaba nerviosa y lo pagué contigo.

-No, si a lo mejor ha sido culpa mía,

que tendría que haber cerrado el bote.

-No te preocupes. -Que no, hombre, que no.

-Pobrecito.

(Música romántica)

-¿Y tú qué? ¿Cómo estás, amor?

A ver, que te eche un vistazo. Enséñame.

¿Ha llegado a la hipodermis?

-¿Ahora eres médico o qué?

-No, peor estudié primeros auxilios en la academia

por si se presentaba en la UFAM algún caso de esas lesiones.

Desgraciadamente, las quemaduras no escasean entre las víctimas.

-Menos mal que te tengo a ti.

-Déjame que lo vea, por favor. -No vas a ver nada.

Tengo tapada la quemadura con crema y vendada,

cuando me haga la cura te la enseño.

-Bueno, me tendré que conformar con el parte de lesiones.

-El parte... Sabía que se me olvidaba algo.

-Al final vas a ser tú el despistado y no Damián.

-Si te he dicho que soy muy torpe...

Lo siento, no soy perfecto.

-Pues no, no eres nada, nada, nada perfecto.

Por eso necesitas que te cuide, te mime...

Hoy vienes a casa y te hago de enfermera particular.

-No hace falta.

Yo voy a sobrevivir.

Solo tengo que estar pendiente de la cura

y ver cómo evoluciona.

-Perdona, ¿estás rechazando mis mimos?

-No, para nada. No es eso.

Pero es que con esta pierna

creo que lo mejor es que duerma solo.

-Cariño, ¡que somos una pareja!

No vamos a quedar solo cuando estemos guapos

y sanísimos.

-Ya, pero es que...

-Ya, bueno, cállate, cállate.

Te vienes. Harías lo mismo por mí, ¿no?

(SUSURRA) Así que te callas.

Venga.

-¡Damián! -¿Qué?

-¿Me puedo ir? -¿Tú qué crees?

-Gracias, jefe.

-Adiós, parejita.

Si hace tiempo me hubieran dicho que Quintero se redimiría

no lo habría creído.

Pero la realidad es que ha dado pasos, Elías.

Ha colaborado para atrapar a Somoza y Charly.

¡Es por su propio interés! No siempre.

Se ha jugado la vida para salvarme de una banda mafiosa rusa.

¿Qué es eso que me estás contando?

(Música de misterio)

Me secuestraron.

Me torturaron, estuvieron a punto de matarme.

Si no fuese por él, estaría muerta.

¿Eso cuándo pasó?

Durante tus vacaciones en París.

Imposible, Miralles me lo hubiera contado.

Miralles guardó el secreto a petición del CNI.

Quintero sigue trabajando con ellos

para atrapar al líder de esa banda.

Lo hace precisamente para protegernos a Leo y a mí.

¿Cómo que a Leo y a ti?

Cuanto más me cuentas menos entiendo.

Te lo cuento por eso, para que lo entiendas bien.

Quintero siempre ha mirado por sus cosas y los suyos,

bueno, por hijo Julio y por Jairo, lo consideraba como un hijo.

Alicia...

¿qué lazos os unen a Quintero y a ti?

¿Sois familia o algo así?

Soy su hija, Elías.

Estás de broma, ¿verdad?

Mi madre tuvo una aventura con él.

Ambos nos enteramos hace un año, cuando lo investigaba.

Fue horrible para mí.

¿Cómo lo has callado tanto tiempo? Con mucho sufrimiento.

No fui capaz de aceptarlo y lo odié todavía más.

Por eso puse más esfuerzo en atraparlo.

Necesitaba demostrarme a mí misma

que no dejaría de cumplir con mi labor.

Joder, Alicia.

Él no me lo puso nada fácil.

Cuando se enteró

quería que tuviéramos una relación y lo quisiera como a un padre.

¿Ahora en qué punto te encuentras?

Reconozco los pasos que ha dado por enderezar su vida,

por colaborar con la justicia y demostrarme que me quiere.

Joder, Fernando Quintero.

Sé lo que piensas.

Puede que no tenga escrúpulos y lleve el crimen en la sangre,

pero esa sangre también es la mía y necesito tener fe.

Por mí y mi hijo necesito creer en un mundo

donde la gente como Quintero pueda mejorar.

Puedes entenderlo porque estuviste en ese lugar

y volviste por tu hijo.

Sé que te va a costar asimilarlo,

pero que esto no salga de aquí.

(Música moderna)

Otra.

-Ya está cerrado.

-Muy bien, no voy a discutir. ¿Me cobras, por favor?

-Cinco.

Yo que tú me iría derecho a casa.

Te irá bien dormir.

¡Toni!

-¿Adónde crees que vas?

-El local está cerrado. -Ya.

Por eso venimos, no queremos moscones.

-¿Qué queréis? -Arrancarte una confesión

por las buenas o por las malas.

(Música emocionante)

¿Eres el estrangulador? ¡Dilo!

-Os estáis equivocando.

-Nosotros no.

Los que se equivocan son otros.

Tú al matarlas y la policía al soltarte.

-No he matado a nadie.

-La policía no consiguió que cantaras,

pero tenemos nuestros métodos, ¿verdad?

Cogedlo.

-¡Soltadme, cabrones!

(Música emotiva)

(Llama a la puerta)

-Comisario...

Lo he visto entrar casi a escondidas y he dudado en venir.

Quería decirle que siento mucho lo de su mujer.

Gracias. Vengo por papeles para adelantar trabajo.

Pero podría habérmelo pedido a mí.

Se lo hubiera hecho llegar encantada.

Lo sé, pero necesitaba salir para despejarme un poco.

¿Con quién ha dejado a los niños?

Están con los abuelos.

¿Y cómo están?

Les acabo de decir que su madre ha muerto.

Ha sido lo más complicado que he hecho en mi vida.

El mayor no para de hacer preguntas que no puedo contestar.

¿Y el pequeño?

Se ha cerrado en banda.

No dice ni una palabra, ni una lágrima.

No reacciona y, la verdad, eso me preocupa más.

No hay una sola manera de asimilar una cosa así.

Pero es cierto que no debe dejar que pase muchos días en ese estado.

¿Cómo se llaman?

Jaime y Marcos.

Los dos son iguales a su madre.

¿Y usted cómo está?

¿Yo?

Supongo que se ha puesto una coraza

y no se está permitiendo mostrarse afectado.

Sí, desde que he hablado con ellos.

Debe pasar el duelo.

Natalia murió sin perdonarme.

Supongo que sabes que...

Bueno, es una larga historia.

Algo he oído.

No me porté bien ni con Lola ni con Natalia.

No se martirice, comisario.

Mi traición destrozó a Natalia.

En todos los sentidos, además.

Tuvo un accidente por mi culpa.

Seguro que eso no fue así.

Mercedes, prefiero que no me veas en este estado.

Pero, comisario, también sé mucho de traiciones y pérdidas.

Y comprendo su dolor.

Fui un miserable.

Ni siquiera cuando tuve la opción de un trabajo más cómodo

que me permitía estar más tiempo junto a ella

estuve a la altura.

(RESOPLA)

¿Cómo iba a saber que serían las últimas noche de su vida?

Comisario...

Usted no encadenó a Natalia a una silla de ruedas.

Y no ha tenido que ver con su muerte.

No debe pensar eso.

En todas las parejas hay problemas, es lo normal.

Mis errores fueron demasiado grandes.

En comisaría cuentan que se dejó la piel cuidándola.

Que renunció a Lola por estar con ella.

Que tuvo una depresión profunda.

Eso no me exime de mis pecados.

Al contrario,

es una muestra más de mis debilidades.

Todas las relaciones tienen luces y sombras.

Ahora solo me acuerdo de las faenas que me hizo mi marido,

pero tuvimos momentos maravillosos.

Natalia y yo también.

Estábamos muy enamorados.

Pues quédese con esos momentos.

Con lo maravillosa que debió ser su mujer.

Sus hijos son fruto de ese amor.

Aunque solo sea por ellos, tiene que luchar por seguir adelante.

Tienes razón, Mercedes.

Muchas gracias

por recordarme lo que realmente importa.

Natalia era...

una mujer maravillosa.

Cuénteles eso a sus hijos de su madre.

Si necesita cualquier cosa de comisaría

a cualquier hora llámeme.

Estaré encantada de ayudarlo.

Ya lo has hecho.

Y no sabes cuánto.

Muchas gracias, Mercedes.

(Música emocionante)

¿Por qué asesinaste a esas mujeres?

¿Te pones cachondo estrangulándolas?

¿Lo hiciste con tus hermanos?

¿Os va la movida esa de grupo? Qué asco.

-¿De dónde sacas...?

(GRITA)

-Las preguntas las hago yo. Contéstame.

-No he matado a nadie, lo juro.

-Claro.

Fue casualidad que encontraran tu cuche junto a Susana Huertas.

-¿Cómo sabes eso?

-¿Cuéntame cómo hiciste eso?

¡Venga!

Sé un hombre y cuéntamelo de una vez.

Se está acabando mi paciencia.

¿Sabes? También tengo un juguetito como el de tu hermano.

(LUIS FORCEJEA)

Como me sigas mintiendo te dejo como un colador.

Un navajazo por cada víctima.

-¡Eh! ¿Qué está pasando aquí?

-Otra vez la mosca cojonera.

-Soltadlo ya.

Me vais a acompañar a comisaría.

¡Venga!

(PEDRO SILBA)

¡No vas a ningún lado!

-¡Toni!

-Llama a mis compañeros. -¡No!

-¡Sí! -No, a una ambulancia.

Estás perdiendo mucha sangre.

Toni, tío...

Me has salvado la vida, te debo una.

Dime, ¿qué ha pasado? ¿Cuándo ha sido eso?

Pero...

¿Pero cuándo?

Buenos días.

¿Entonces Ríos está herido?

¿Qué?

No, al comisario no lo llames, es el entierro de Natalia.

Voy yo. Venga.

Hasta luego. ¿Qué le ha pasado a Toni?

A ver, anoche tuvo que frenar una agresión en el Moon Light

y no salió bien parado.

¿Te arrepientes de haberte quedado?

-No, para nada.

-Pero sigues cabreada con Olga.

-Me está costando un poco olvidar todo esto, la verdad.

-Paty, piensa que...

a vuestra edad tenéis las hormonas muy revueltas

y es normal que pase este tipo de cosas.

-Sinceramente, creo que no es cosa de hormonas.

No se me ocurriría liarme con un novio de Olga.

Vaya racha que lleva el comisario.

No levanta cabeza desde que Natalia quedó en silla de ruedas.

Tenemos que apoyarlo.

¿Se va a tomar días libres?

Me ha costado un mundo que se tomara dos días,

pero por fin se va a quedar en casa.

¿Qué ventolera te dio ayer con Quintero?

-Lo de siempre.

Que nos enzarzamos y monté un numerito.

La verdad es que me pasé un poco.

-Con la manía que le tienes, diría que te arrepientes.

-Puede que algo de eso haya.

A veces juzgamos a la gente sin tener toda la información

sobre sus historias personales, su vida...

-¿Me estoy perdiendo algo

o estás defendiendo a Fernando Quintero?

-¿Luis?

-¿Qué tal? ¿Todo bien?

-Sí, pero no sé qué haces aquí. Pensé que te quedabas en casa.

-No cambiaré mi rutina por matones de medio pelo.

-Creí que te dejaron hecho un cromo, pero no tienes mal aspecto.

-Tengo la piel dura.

-¿No te duele nada?

-Un poco las costillas, pero estoy bien.

La peor parte se la llevó el madero.

-¿Qué ha pasado? -Un notas.

Lleva días dando la turra por el bar.

Anoche se presentó con dos y le partieron la cara a Luis.

-Tendría alguna cuenta pendiente por alguna movida, ¿no?

-¿Qué dices? Esto no tiene nada que ver con eso.

-¿Entonces?

-Resulta que el jefecillo, Pedro se llama,

está montando una partida de caza para encontrar al estrangulador.

Alguien les dijo que la policía sospechaba de Luis y fueron por él.

-¿Quién se pudo ir de la lengua?

-Eso me gustaría saber a mí.

Podrías preguntar a tus amigos, a ver si saben algo.

-La información sobre la detención de Luis es confidencial.

No debía haber trascendido. En efecto.

Investigamos de dónde ha salido, pero no es fácil

descubrir al autor de una filtración.

Tiene que haber sido un agente. Lo dudo mucho.

Somos los principales interesados en que los pasos que damos

y las investigaciones no trasciendan.

Sabían que ese desgraciado va de justiciero y no hicieron nada.

¿A qué esperaban? ¿A que matara a mi hijo?

-¿Cómo estás ¿Has encontrado piso?

-Qué va, están todos por las nubes.

-¿Por qué no vuelves a casa?

-Ni de coña, Luis. Paso.

Ricky ha venido a darme la misma chapa.

Ni quiero vivir bajo el radar de mamá.

Tampoco te viene bien.

-Te juro que si vuelves a casa

renunciaré a lo que haga falta.

No volveré a involucrarte en los negocios de la familia.

-Hasta que volváis a necesitar que os arregle un coche.

-¡Que no!

Además, aceptaré tu relación con Silvia.

-Eso sí que no me lo creo.

-Oye, que hasta la fecha otra cosa no,

pero cumplo mi palabra.

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Servir y proteger - Capítulo 458

27 feb 2019

La investigación de Alicia y Silvia comienza a dar sus frutos. Sabiendo que le pisan los talones, Pablo decide pasar a la acción. Pedro recibe una llamada en la que acusan a Luis Soler de ser el estrangulador. .Elías no entiende la relación actual entre Quintero y Alicia.

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  1. Carmen

    El Comisario terminó de matar a la pobre esposa , que si no hubiera tenido su amante joven, Natalia no se hubiera querido morir. Para mi es la mejor serie, es muy real, errores, metidas de pata, temas cotidianos y reales. Felicitaciones a los guionistas,actores.

    28 feb 2019