www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4985718
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 448 - ver ahora
Transcripción completa

Si necesitas cualquier cosa, tienes un amigo aquí.

"Pa" tomarte algo, "pa" rayarle,

para lo que necesites. En serio.

-Me libré por poco de ser víctima del violador de la máscara.

Y esto del estrangulador me está trayendo recuerdos.

-¡Eh, eh!

¿Confías en mí?

¿Andrés Díaz?

No sé qué habría pasado si no llegas a entrar.

Es nuestro deber.

Cuando maté a Yuri, me recomendaste ir al psicólogo.

Igual te vendría bien hacer algunas sesiones.

Quizá tenga una solución que nos tranquilice.

En unos días empieza en Santander un curso de Criminalística.

Hemos decidido...

que vayas a hacerlo.

No está mi bolso.

¿Qué llevabas en el bolso? Llevaba el arma reglamentaria.

Además de enterarse de que su arma casi le cuesta la vida a un hombre,

se ha enterado de que su caso lo lleva un tal Antúnez.

Voy a solicitar una suspensión cautelar

hasta que se resuelva tu procedimiento.

-¡Eso es excesivo!

No me imaginaba que pudiera llegar tan lejos.

Hay algo que no sabes.

Estaba pillado por mí desde que fuimos compañeros en Ávila.

-Entiendo que la decepción al dejarlo tuvo que ser enorme.

-Me dijo que le había humillado, que le hice creer que le quería.

Parece que tienes algún problema con Montse, algo personal.

Y cualquiera podría pensar que lo que te mueve

es un afán de venganza.

Me estás insultando en mis narices.

Soy un profesional y jamás haría algo así.

-¿Ricky no está bien?

-Sí, pero debería estar de vuelta.

-¡Serán los médicos quienes decidan si está desenganchado!

-Es la mamá la que tiene la culpa.

-Se lo agradecerás.

-Como tú con el taller.

La mamá me encargó un trabajo en el taller

para que Jeremías se decidiera a vender.

-Siempre has sabido cómo ganamos el dinero.

Somos familia, te guste o no.

-No cuentes conmigo. -¡Eres una amargada!

Ya entiendo por qué papá se largó.

¿Sabes qué?

Que yo haría lo mismo. Eres insoportable.

-Tu hermano Ricky la ha montado.

Se ha pegado con un celador y ha destrozado la habitación.

-Parece mentira que todavía no conozcas a Elías.

Yo creo que tienes que dar tú el primer paso.

-María, ¿te gusta el cine español?

-Sí. Y hace un siglo que no voy.

-¿Vamos mañana? -Claro.

-Yo...

me quiero ir a dormir, contigo.

(SUSPIRA NERVIOSO)

-¿Qué pasará cuando la mano derecha de Konchalovsky venga

y vea que solo transporto muebles, televisores, y electrodomésticos?

Un alijo incautado por la Uco va a ser incinerado,

así que tendrás tu droga.

"Me prometiste que esa mercancía estaría en mi empresa

y me habéis 'dejao' con el culo al aire!".

Tranquilo, no habrá más fallos. Yo me encargaré personalmente

de guardar esa muestra para que te la lleves.

No sé si ha ido bien o mal.

Pero me ha dejado bien claro

que Konchalovsky no dejará pasar otra.

Así que, cuanto antes tenga esa metanfetamina, mejor.

-Quintero ha vuelto a las andadas,

que está esperando que le llegue un cargamento de algo.

-¿Miralles y Bremón están al tanto?

-Claro que no, ya sé lo que dirían.

Prefiero investigar por mi cuenta, encontrar pruebas

y trincarle. De esta no se me escapa.

(Música emocionante)

¡Buenos días!

-Muy buenos días.

Oye, es una pena que no me hayas "despertao"

antes de levantarte...

-Lo he "pensao", pero no sé.

Te he visto durmiendo tan a gustico...

-Ven aquí.

-Oye, déjame, que tengo que abrir en diez minutos.

-Me conformaré con compartir un cafelito contigo en la barra.

-Desde luego, nos va a hacer falta, porque, dormir, hemos dormido poco.

-No te creas, yo me he "levantao" como nuevo.

Estoy como una rosa. -¿Ah, sí?

Entonces ¿no has "echao" de menos dormir en tu camica,

tú solico...?

-Al contrario, creo que podría acostumbrarme

muy rápido a dormir a tu lado.

-¿Ah, sí? -¿Tú no?

-A ver, yo no quiero precipitarme,

pero, no sé, creo que sí, ¿no?

-Bueno, primero tengo que ver si metes zarpazos...

(RÍE)

Oye, ¿sabes, cuando...?

Cuando empezaste a salir con Jesús, me sentí muy cobarde.

Y sentí que estaba dejando pasar la mejor oportunidad de mi vida.

-Bueno, Elías, no vamos a pensar ahora en el pasado,

en lo que hicimos, lo que dejamos de hacer...

Mejor centrarnos en lo que tenemos ahora.

-Me parece una gran idea.

-¡Hola, Paty!

-¿Qué pasa? Buenos días.

-¿Cómo tú tan pronto por aquí? -Pero si es la hora de abrir.

-Es verdad, se me ha pasado volando.

-Yo voy a ir enhebrando, ¿vale?, porque...

Bueno, ¿nos vemos luego? -Claro.

(SUSURRA UN PIROPO)

-Adiós, Elías. -Hasta luego.

(GRITA) ¡Bueno, bueno, bueno! ¡Por fin!

(MARÍA GRITA) -¡Perdón!

Va, cuéntamelo todo.

-A ver, hija, cómo te pones.

¿Qué te voy a contar?, si tenemos que abrir.

-No me vas a dejar ahora con la intriga.

-¿Intriga? Cómo eres de cotilla.

-Bueno, intriga tampoco.

Está bastante claro lo que ha "pasao".

-Pues ¿entonces "pa" qué me preguntas?

-Para que me cuentes los detalles.

-De verdad que eres muy cansina, Paty.

-Un titular. Solo un titular. ¿Qué tal? ¿Bien?

-Mucho mejor que bien.

(RÍEN ESCANDALOSAMENTE) -Hola, María.

-¿Qué tal? Buenos días. -Dos cafés con leche, por favor.

(Risitas)

Sí.

Yo también tengo muchas ganas de verte.

Pues en cinco horas me tienes allí.

No, cogeré un taxi e iré directa al curso.

Vale. Venga, perfecto.

Sí, quedamos así.

Un beso. Chao.

¿Cómo está Nerea?

Encantada de que vaya a verla.

Esta noche cenamos juntas.

Eso necesitas: salir, desconectar y pasarlo bien.

Pero me ha dado un poco de pena despedirme de Leo.

Aunque sé que estará bien. Ya te digo yo.

Seguro que tu padre tiene un cuadrante con los horarios

de comidas y turnos.

No sé, me apetece desconectar y volver a salir con ella.

Aunque tendré que ir a las conferencias.

Se supone que voy a Santander por eso.

Después de lo que has pasado, te irá bien salir y descargarte.

Es evidente que me mandan a este curso por lo que ha pasado.

Miralles y Bremón saben lo duro que es abatir a un hombre.

Aunque sea en acto de servicio, es un palo.

Oye, ¿tú has tenido algo que ver con todo esto?

(DISIMULA) No, no.

Pero me parece buena idea que vayas tú a Santander.

Tan buena que incluso diría que ha sido tuya.

Hablaste con ellos para organizarlo.

Solo les dije que estaba preocupado por ti

y a Bremón se le ocurrió la idea de que fueras al curso.

Es que eres tan cabezota

que no hubieses querido tomarte unos días de descanso.

Y, además, alguien tenía que ir a esas jornadas.

Cariño, solo queremos que descanses.

Seguro que vuelves recuperada y con ganas de afrontar tu vida.

Ya verás cómo va a ir bien.

Gracias por cuidarme tanto.

Pero no quiero ningún susto con ese maldito Konchalovsky.

Ni Quintero ni tú. No asumáis riesgos.

Trabajo para el CNI. Y Quintero ahora mismo también.

Riesgos excesivos, ya me entiendes.

No te preocupes, estaremos bien. ¿Tienes la maleta hecha?

Sí, la tengo arriba.

Entonces, ¿nos da tiempo a despedirnos?

No quiero que te vayas enfadada. No estoy enfadada.

¿Ah, no?

¿Ni un poquito?

Bueno, igual un poquito sí.

(AMBOS RÍEN)

¡Pues entonces, vamos a despedirnos!

Claro que sí. Nosotros nos ocupamos.

Cuando la policía aparezca

se lo pensarán dos veces antes de actuar.

Claro. Gracias. Hasta luego.

-Buenos días. ¿Algún problema?

-Los grafiteros de la estación han vuelto al ataque.

-Dirás que han vuelto al arte, porque hay pinturas preciosas.

-Sí que estás positivo hoy.

-Es que es una pérdida de tiempo ir presionando a esos chavales

solo porque pinten.

-Ya, pero la ley es la ley. -Pero es una pérdida de tiempo.

-¡Que sí! ¿Quieres un café?

-Sí, porque no me ha "dao" tiempo a tomármelo en La Parra,

porque ha venido Paty y ha abierto demasiado pronto.

(NACHA GIME COMPRENDIENDO)

-Eso quiere decir que has pasado la noche con María.

(GIME SIN HABLAR)

-Me alegro, ya era hora.

-Gracias. -No, en realidad me alegro por mí.

Así no tendré que seguir soportando a mi compañero gruñón todo el día.

-Pues aprovecha para meterte conmigo todo lo que quieras.

Porque no voy a dejar que nadie me estropee hoy el día.

-Mira, sí que ha ido bien la cita.

-Sí, aunque estuvo a punto de torcerse.

-¿Y eso por qué?

-Pues, mira, es que fuimos al cine y estaba María preciosa,

encantadora, deslumbrante.

Y al salir del cine metió el tacón en una alcantarilla y se le rompió.

-¡Ay, qué mala pata! ¿Ves por qué no uso tacones?

-¿Te cuento la historia o me sueltas el discurso antitacones?

-Está bien. Cuenta.

-Pues que se le rompió el tacón y no pudimos seguir con el plan,

tuvimos que volvernos.

-Tuvisteis que ir a que se cambiara y ya no salisteis de su casa.

-Efectivamente. Así que dime lo que quieras de los tacones,

porque me he convertido en defensor. Como decís vosotros: un fan total.

-¿Eso quiere decir que estáis juntos?

-Sí, eso parece.

-Cuánto me alegro, Elías.

Ya era hora que os dejarais de tantas tonterías.

(ELÍAS RÍE)

-Me estoy cansando de tantas confianzas, Serguéi.

Está bien, lo que tú digas. Pásate por mi empresa

hoy a última hora del día. Por la noche ya, por favor.

Así podrás comprobar la mercancía para que le puedas decir a tu jefe

que Quintero está de vuelta con más fuerza que nunca.

¿Lo habéis entendido?

Estupendo, allí nos vemos. Adiós.

(SUSPIRA NERVIOSO)

(Llaman a la puerta)

Iker, pasa.

Llegas tarde.

Tenía que despedir a Alicia antes de que se fuera a Santander.

¿Por qué se va a Santander?

Algo improvisado. Son unas conferencias de la policía.

Miralles y Bremón coinciden en que le irá bien desconectar.

Sí, después de lo que ha pasado

yo también creo que necesita descansar.

Antes de ayer se pasó por mi empresa y me dijo que estaba muy afectada

por haber tenido que matar a ese chico.

Se llamaba Andrés Díaz y su vida se fue a la mierda

cuando empezó a consumir la porquería que te hizo rico.

¡Vaya...!

Eso es un golpe bajo, amigo.

Solo llamo a las cosas por su nombre.

Ahora estás colaborando con nosotros,

pero no significa que el pasado se pueda borrar.

No soy el único que se ha enriquecido con la droga.

Así que no me cuelgues a mí solo ese sambenito.

No tengo la culpa de que este sistema esté podrido.

Lo único que he hecho es sobrevivir.

Y ahora estoy intentando enmendar todos esos errores.

Me juego la vida, así que déjate de gilipolleces

y dime que tenéis controlada esa metanfetamina,

porque ese ruso no se fía ni de su puñetera madre.

¿Has vuelto a hablar con él?

Sí, ahora mismo.

He colgado justo antes de que tú llamaras.

Se va a pasar hoy a última hora, por la noche,

por mi oficina. No he podido retrasarlo más.

No te preocupes, tendrás el alijo.

Ya va a de camino a tu empresa. ¿Vendrá bien camuflado?

Por supuesto.

Espero que esa mercancía sea de primerísima calidad,

porque ese ruso no para de decir que su jefe es muy exigente.

Si queremos atrapar a Konchalovsky no podemos cagarla en esto.

Lo sé: hemos preparado una remesa para que se la regales a Serguéi.

¿Y cómo la distinguiré?

Te la entregarán en mano.

Cuantos menos intermediarios, mejor.

Bueno, solo espero que todo esto funcione.

Lo hará si juegas bien tus cartas con Serguéi.

El cristal que vamos a ofrecerles es la mierda más lucrativa que hay.

Konchalovsky no querrá dejarlo pasar.

Eso espero.

Yo también creo que picará el anzuelo.

Me tocará conseguir que venga

para cerrar ese acuerdo en persona.

Y en cuanto ponga un pie en España lo detendremos.

Me tranquiliza que Alicia esté fuera unos días.

A mí también.

Me dijo que podías venir a ver a Leo mientras ella no está,

pero con Konchalovsky de por medio, prefiero que no vengas.

Yo también lo prefiero.

Ya ejerceré de abuelo cuando metamos entre rejas

a ese hijo de perra ruso.

Mientras, tengo otras cosas más importantes que hacer

y no me gustaría llegar tarde a mi empresa.

No te muevas de allí hasta que llegue el cargamento.

Yo coordinaré la operación desde nuestras oficinas.

Lo que me fastidia es que igual he dado el paso un poco tarde.

-Déjate de lamentaciones y disfruta de lo que tenéis,

que no se sabe lo que durará.

Espero que mucho, pero mira lo que me pasó con Teresa.

-Pero María y yo tampoco somos dos chiquillos.

No nos va a dar una ventolera que va a cambiar nuestras vidas.

(Móvil)

Tengo que cogerlo.

-Cógelo. -¿Sí?

¿Qué pasa, socio?

¿Cómo? ¡Eso sí que es grande!

Que sí, lo sé, tranquilo. Pero ¿es seguro?

¿Al cien por cien? Me juego mucho.

Sí, ya sé que tú también. Lo tendré en cuenta.

¿Cuándo llega el cargamento?

¡Genial!

Venga, te debo una. Y de las gordas, ¿eh?

Venga, amiguete.

-¿Quién era?

-Uno de mis confites. El que me dijo que Quintero vuelve a las andadas.

-¿Qué es eso que te ha soplado?

-Llega un cargamento misterioso a T. Quintero.

-¿Cómo "misterioso"?

-En principio, son zapatos, pero Quintero ha dado instrucciones

que coinciden mucho con sus antiguos negocios.

-¿Heroína? ¿Coca?

-Creo que ha cambiado de género.

-¿Ese confite es de confianza?

(ASIENTE) -Es un tipo que trabaja en el muelle.

Cuando supe que Quintero volvía, necesitaba a alguien dentro.

-Entonces podemos fiarnos del chivatazo,

pero es que ya no sé qué creer con ese tipo.

Siempre pinchamos en hueso.

-Lo que tenemos que hacer es ir a vigilar Transportes Quintero.

El cargamento está al llegar.

-¿Y no deberíamos avisar antes a Miralles y a Bremón?

-¿Qué dices? ¡Ni loco!

Llevo años tras este tipo. Cuando lo trinquemos, se lo decimos.

-¿Y lo de los grafiteros?

-¡Pero qué grafiteros ni qué grafiteros!

¡Que es Quintero!

-No sabe cómo lo siento, doctor.

Claro que me hago cargo.

No, usted no se preocupe por eso.

Yo corro con los gastos de los desperfectos.

Solo una pregunta...

¿ahora qué va a pasar con Ricky?

Que con ese comportamiento no pueden ayudarle.

Ah...

No, ya. Sí, sí.

Muy bien, hoy mismo iré a verle y a hablar con él.

Gracias.

-¿Qué pasa?

-¡Bueno!

No sé si estoy más cabreada con Ricky por su comportamiento

o con la clínica por no saber tratarlo.

¡Se supone que tienen más pacientes como él!

-Es una de las mejores del país. Pero, conociendo a Ricky,

si quiere sacarte de quicio, no para hasta lograrlo.

-¿Y cuál es la solución?

-Creo que tardará en acostumbrarse a estar encerrado,

a pasar el mono y eso.

-Se volvió tan loco que tiró una silla contra la ventana.

-¡Joder!

-No sabes lo que va a costar. -Eso es lo de menos.

-Ya lo sé, hijo mío.

¡Ojalá todo se solucionara con dinero!

¡Es que ya no sé qué más hacer!

A veces pienso que no podré enderezarlo.

-Mamá, tranquila.

Ahora lo ves todo negro, pero es solo una fase.

-El médico dice que vaya a hablar con él. ¡Y no sé qué decirle!

-No es buena idea que vayas después de lo que pasó ayer.

Echarle la bronca no solucionará nada, y menos un bofetón.

-¿Insinúas que se comporta como un salvaje por mi culpa?

No sabes las barbaridades que me dijo.

Entre otras cosas, me dijo

que le parecía bien que tu padre me abandonara.

-Tranquila, mamá.

-No sé si es por el mono o si lo piensa de verdad.

-¿Cómo lo va a pensar, con lo que hiciste por él?

-¡Debería haberle dejado entrar en el talego

para que se responsabilizara!

-Por eso mismo. Ricky se pasó.

Creo que está todo muy reciente como para que vayas hoy.

-No. Le he dado mi palabra al médico

y quiero que vea que ponemos de nuestra parte

para que ellos cumplan con la suya.

-¿Por qué no me dejas ir en tu lugar?

He tenido broncas con él, pero ahora estamos bien.

Deja que lo intente.

-Te lo agradezco, pero no es tu responsabilidad.

Yo soy su madre, tengo que responder por él.

-Ya lo has hecho, dando la cara por él con el doctor,

y pagando las facturas.

Déjame que hable con él de hermano a hermano.

-Bien.

Ve tú.

Ojalá logres que cambie de actitud.

-Lo intentaré.

-Gracias, déjalo ahí.

(SECRETARIA) -El Sr. Quintero está ocupado.

-Joder, ahora no, ¡maldita sea!

(ELÍAS) -No nos llevará mucho.

Venimos a hablar contigo. -Elías, ¡qué sorpresa!

Veo que seguís sin aprender modales y os presentáis como os da la gana.

-Lo siento, don Fernando.

-No es culpa tuya, Marisa. Déjanos solos,

cierra la puerta y yo me encargo de este asunto.

Gracias. ¿Y bien?

¿Qué se supone que puedo hacer con ustedes?

-¿Hemos interrumpido algo interesante?

-¿Te refieres a eso?

(RÍE DISIMULANDO) Es simple rutina de empresa.

-¿Se encarga usted del embalaje de sus envíos?

-Claro que no, yo tengo otras ocupaciones.

Pero me gusta supervisar que la mercancía de mis clientes

viaja en condiciones óptimas.

-¡"En condiciones óptimas"!

-Claro, recuerda que esta siempre ha sido

una empresa puntera, líder en el sector.

-Sí, en el sector del narcotráfico.

Si tiene usted un alijo que mover, Fernando Quintero es su hombre.

-Vamos, Elías, no empieces otra vez,

que estás ya un poquito cansino.

Sabéis perfectamente que estoy pendiente de juicio,

así que mezclarme de nuevo con ese tipo de negocios

sería jugarme mi libertad y no estoy dispuesto.

-Pues, mira por dónde, no te creo.

-Pues ese es tu problema.

-Entonces no le importará decirnos qué hay en esa caja.

-Zapatos. Lo que hay en esa caja son zapatos.

-¿Puedo verlos? -No creo que te gusten.

Porque son unos zapatos así como de corte italiano,

demasiado elegantes para ti.

-Joder, amigo, sigues siendo el de siempre.

Te pierde la soberbia.

Y por eso sé que has vuelto a las andadas.

-Mira, si tuvieseis una orden judicial,

ya me la habríais enseñado. Así que, si no os importa,

tengo mucho que hacer.

O me dejáis en paz o acabaré poniéndoos una demanda

por acoso policial.

-Vamos, Quintero: tanto el juez como nosotros

conocemos a la perfección tu historial delictivo.

Ya no puedes hablar como esa figura de empresario benefactor.

Ya no funciona, ¿verdad? -Desde luego.

Con sus antecedentes,

y nuestras sospechas de que ha vuelto a traficar con drogas,

ningún juez nos pondrá pegas por andar detrás de usted.

-¡Va, venga! Con tu permiso. -¡Elías, Elías!

Elías, quieto ahí.

-Tú decides: si quieres sumar

agresión y resistencia a la autoridad a tus cargos...

-Está bien, está bien. Haced lo que queráis,

que es lo que hacéis siempre.

Ya te dije que eran unos zapatos italianos,

que no son de tu estilo.

-¿Has visto qué ojo tengo? Sabía que había cambiado de género.

-La estáis cagando, pero bien.

-No, amigo, no. El que la has cagado eres tú.

Date la vuelta.

Que te des la vuelta, coño.

Quedas detenido por tráfico de estupefacientes.

Y tienes derecho a guardar silencio,

tienes derecho a no declarar en tu contra

y tienes derecho a un abogado.

Y a una pulserita con todo incluido en el talego. Vamos.

¡Tirando!

Si nos confiesas quién te ha pasado la droga,

igual consigues una reducción de condena.

Eres bueno negociando. -Si te lo dijera, no me creerías.

Pero si me llevas directamente al despacho del comisario,

quizá él en persona te lo pueda contar.

-Tú no vas a recibir ningún trato de favor,

tú te vas "p'abajo" como cualquier delincuente.

Merche, te presento al gran empresario, benefactor

y narcotraficante, Fernando Quintero.

Le hemos detenido en posesión de metanfetamina.

¿Te importa llevarlo a la "suite"? -Cómo no. Vamos.

-No hace falta que me agarre.

Conozco el camino perfectamente. -Vamos.

-Lo has conseguido.

No sabes la satisfacción que sentí cuando te vi ponerle las esposas.

-Qué a gusto me he quedado. Y, con las manos en la masa.

De esta no se libra.

-Vamos a buscar a la jefa para contárselo.

-¡Claudia! A ti te estábamos buscando.

¿A qué vienen esas caras de satisfacción?

La cara que se te queda cuando haces las cosas bien.

Hemos detenido a Fernando Quintero. ¿Qué?

¿Qué estáis diciendo?

¿No quedó claro que había que ignorarlo?

¡Es lo último que necesitamos! Déjame que te cuente.

-Teníamos sospechas de que estaba cometiendo un delito,

así que intervenimos. ¿Qué sospechas?

-Un confite me dijo que había recibido un cargamento

y le hemos pillado con las manos en la masa.

¿Sabes lo que significa? Que va a volver directo a la cárcel.

¿No te alegras? Sí, lo que pasa es que es pronto.

¿Qué tenemos contra él?

Hemos incautado una caja de zapatos con metanfetamina.

Y allí seguro que queda algo más.

-Cuando hemos llegado habían descargado,

debe de estar en el muelle. Deberíamos mandar gente

antes de que le den salida. Vale, pero ya me ocupo yo.

Vosotros ocupaos de las diligencias.

Justificad vuestra intervención. Por supuesto, jefa.

No será por un error de forma que esta vez se nos escapa.

-¿El comisario está en su despacho? Me gustaría darle la noticia.

No, está al caer. Estaba en una reunión en Jefatura.

Pero esperad en el despacho de Bremón,

que yo le aviso.

Emilio, ¿vas a tardar en llegar?

Tenemos un problema de los gordos.

Sí, creo que hay que avisar al CNI. Hay que informarles.

¿No crees que Miralles ha estado un poco fría?

-No querrá pillarse los dedos.

Con tipejos así no te puedes fiar. Se nos ha escapado muchas veces.

-Deberíamos haber dirigido el registro nosotros personalmente.

Aunque con lo que le hemos pillado nos da para volverlo a empapelar.

-Pero ya has oído a la jefa:

las diligencias tienen que estar impecables para justificar todo.

-A ver si nos van a condecorar. -Para la jubilación todo suma.

Aunque, si te soy sincero...

-¿Qué?

-Que me conformo con haberle puesto las esposas.

Lo que estoy deseando es interrogarlo.

-¿Nos dejarán estar presentes?

-Después de haber levantado la liebre...

¿Tú por qué estás tan ceniza?

-No sé, Elías...

La reacción de Miralles me tiene mosca. Algo no me gusta.

Perdonad el retraso.

No pasa nada, comisario.

Más hemos esperado para trincar a Quintero.

-¿Han encontrado el resto del alijo?

-¿A qué esperamos? Tiene que haber más droga entre esos zapatos.

No podemos intervenir.

¿Cómo?

¿Qué está pasando aquí?

Vamos a soltar a Fernando Quintero.

¿Está de broma?

(NACHA) -Te lo dije.

(ELÍAS) A ver, no teníamos orden para entrar,

pero estaba justificadísima nuestra intervención.

En otras circunstancias, os habría felicitado

por el buen trabajo realizado, pero me temo

que habéis metido la pata hasta el fondo.

Pero no es culpa vuestra, os faltaba información.

¿Qué información?

La que os vamos a dar ahora. Pero no puede salir de aquí.

La droga que habéis requisado a Quintero no era para traficar,

era un señuelo.

Se lo había proporcionado el CNI.

¿El CNI?

Sí, Elías. Quintero está trabajando para el CNI.

(ELÍAS GIME)

-¡Te digo que esto no es más que un malentendido!

-Si me dieran un euro cada vez que lo oigo...

-Escúchame con atención:

necesito salir de aquí cuanto antes, porque hay mucho en juego.

Dile a Bremón o a la inspectora Miralles

que bajen solo cinco minutos para hablar conmigo, ¡por Dios!

(IRÓNICO) -Sí, ahora mismo voy.

-Se te va a caer el pelo, amigo.

Vengo a sacar a Quintero. Por fin.

Miralles y Bremón están al tanto.

Si tienes alguna duda, consulta con ellos.

Vale. Ahora mismo voy.

Es muy importante.

¿Por qué has tardado tanto? Vine en cuanto me dieron el aviso.

Demasiado tarde.

Tranquilízate. En seguida te saco. ¿Que me tranquilice?

Mi empresa estará llena de policías haciendo un registro

o estarán a punto de llegar.

Igual que ese maldito ruso, Serguéi.

¡Como vea a la policía y no me vea a mí,

se irá y todo esto se habrá ido al carajo!

No ha habido registro. Miralles y Bremón lo han evitado.

¿Y qué pasa con Elías Guevara?

No tendrás que preocuparte ni por él ni por Nacha.

Les están explicando tu situación. No teníamos otro remedio.

Cómo me habría gustado estar ahí y verle la cara.

Déjate de rencillas personales.

Lo importante es que te ganes al ruso.

Está bien. ¿Qué hora es?

Ese ruso tiene que estar a punto de llegar a mi empresa.

Ahora te están devolviendo el material para el ruso.

Así que llámale y gana tiempo.

Como todo se vaya a la mierda

por culpa de ese gilipollas de Elías...

¡Quintero, concéntrate! ¡No puede sospechar nada!

Chist.

Serguéi, ¿cómo estás, tío? Sí, soy yo, Fernando Quintero.

Oye, ¿por dónde andas? ¿Cómo?

¿Qué estás casi llegando?

Pues yo estoy todavía en un atasco tremendo,

aquí en mitad de la M-30.

Debe de haber habido un accidente.

¡Lo sé, lo sé! Y lo siento mucho,

pero es que me pusieron una reunión con proveedores

y no me pude escapar. Cosas de los negocios.

Tranquilo, le diré a mi secretaria que te reciba.

Tú tómate algo mientras llego.

No tardaré más de media hora, ¿de acuerdo?

Venga, gracias. Y lo siento mucho, ¿eh?

Lo siento. Tengo que hacer otra llamada.

Marisa, soy yo. Sí, todo bien, no te preocupes.

En una media hora estoy allí.

Escúchame con atención:

¿te acuerdas del ruso que estuvo el otro día reunido conmigo?

Está a punto de llegar.

Siéntalo en mi despacho,

ponle una copa de ese vodka ruso carísimo que tengo,

y ponle un plato de jamón del bueno,

del que me envía el veterinario de Extremadura.

¿Aclarado? Sí, todo perfecto.

Le dije que era un malentendido. Gracias.

Kiril Konchalovsky. ¿Quién es este?

Es un mafioso muy peligroso

que trafica con cualquier mercancía ilegal: droga, mujeres, etc.

Es conocido por lo sangriento de sus métodos.

Está relacionado con crímenes en una docena de países.

¿Y la metanfetamina que requisamos era para este?

Es un señuelo para convencer al hombre que ha enviado el ruso

de que sigue en el negocio.

Quintero se ha prestado a hacer de cebo para atraer a este criminal

y que así podamos detenerlo.

El encuentro con el enviado de Konchalovsky será hoy mismo.

Espero que está detención no ponga en peligro la operación.

Perdone, comisario, pero si hubiéramos tenido necesaria,

no habríamos puesto nada en peligro ni habríamos perdido el tiempo.

No estábamos autorizados a decir nada.

Estamos a expensas del CNI.

Solo hemos tenido la autorización ahora.

Había que contaros por qué dejamos libre a Quintero.

Elías, ¿no vas a decir nada?

¿Para qué? Si está todo decidido.

Los polis de a pie no contamos nada.

Te aseguro que para nosotros tampoco es fácil.

Es duro asumir que hay cosas que escapan a nuestro control,

pero estamos hablando del crimen internacional.

Son bandas organizadas y muy peligrosas.

Y Quintero se ha hecho rico con el narcotráfico,

lo hemos demostrado.

¿Y de qué ha servidor?

Necesitas tiempo para digerirlo, lo entiendo perfectamente.

Pero piensa en un bien mayor.

Aunque no lo creas, Quintero estaba fuera de la circulación,

y ahora vamos a por un pez más gordo.

Pues si eso te ayuda a dormir mejor, Claudia...

¡Guevara!

Con permiso, es que no quiero oír más justificaciones.

Se me han revuelto las tripas.

Necesitamos saber quién te dio el soplo de lo de Quintero.

¿Perdone?

No. Yo no vendo a mis confites.

Es importante. Esta investigación es muy delicada

y no podemos permitirnos una filtración.

¿Quién ha dicho que ese tipo esté dentro?

Pero lo está, ¿no?

¿El CNI no se dedica al espionaje?

Pues que lo investiguen. Tenemos uno dentro.

-Permiso.

¿Aprenderán a acatar las órdenes sin rechistar?

¿Qué quieres que te diga? No les falta razón.

¡Hola, Montse! ¿No saludas?

¿Qué estás haciendo aquí?

-Estoy llevando una investigación, ¿recuerdas?

-Haz lo que tengas que hacer. Yo no te voy a seguir el juego.

-¿Qué he dicho ahora?

-Dejarme robar el arma es un error que cargaré toda mi vida.

Aún tengo suerte de que ese hombre de la gasolinera esté vivo.

-Me alegra que seas consciente de ello.

-No necesito que vengas a recordarme mis errores

ni a hacerme sentir culpable. Ya me basto yo.

-He venido a estar con el agente Antonio Ríos.

Necesito la información del atraco donde dispararon tu arma.

Los detalles pueden ser importantísimos.

-Está todo en las diligencias.

Ya deberías haber terminado la fase de investigación.

-No te pongas nerviosa, ya sabes cómo soy.

Me gusta ser perfeccionista.

-Sí, ya te conozco, por eso mismo.

Precisamente tú, que presumas de hacer bien tu trabajo...

-Soy intachable. ¿Tienes alguna crítica?

-¿Me lo dices en serio? -Absolutamente.

¿He dicho algo que te moleste? -¿Se puede ser más cínico?

Estás aprovechando esto para vengarte por nuestra ruptura.

Fue hace mil años, pero veo que me guardas rencor.

-No sé de dónde sacas eso,

pero me molesta que pongas en tela de juicio mi ética profesional.

-Si supieras lo que es eso, te hubieras inhibido

de ser el instructor de mi expediente disciplinario.

Es obvio que no eres objetivo. -No te creas tan inolvidable.

Ve a un tribunal de apelación,

a ver cómo tratas de convencerlos.

-No tengo ganas de alargar esto, lo sabes tú y lo sé yo.

Digas lo que digas, quieres hacer sangre.

Está bien, asumo mi culpa.

La culpa es mía por ponerme en esta situación.

-Espero que asumas la sanción con la misma deportividad.

¿Has decidido cuál va a ser?

-Tengo una ligera idea.

Tendrás que esperar a que te lo comuniquen.

-¿Y cuándo va a ser eso?

-Muy pronto.

-Hola, cariño. Pensaba que me esperabas en La Parra.

-Sí, aquí ya he terminado.

-¿Es que no nos vas a presentar?

-Inspector jefe Antúnez, mi marido, Marcelino Ocaña.

-Dicen que tiraste una silla contra la ventana.

-Sí. Y, si me dejan, tiro hasta la tele.

¿Sabes por qué? Estoy deseando largarme de aquí.

-¿Y crees que así lo vas a conseguir?

-Si les toco los cojones lo suficiente,

igual me dan por imposible.

Alta disciplinaria, lo llaman. -¿Y después qué?

¿Crees que la mamá te va a recibir con los brazos abiertos?

-Vale. Sí, joder, se me cruzaron los cables.

-Siempre dices lo mismo.

-Es que es verdad. No sé qué es lo que me pasa,

pero empiezo a sentirme fatal.

Necesito sacarlo.

Entonces me pongo a echar mierda por la boca.

-Ya. Y sillas contra las ventanas.

Oye, Ricky, una cosa:

a mí me lo puedes contar.

¿Te la estás montando para consumir aquí dentro?

-¿Qué dices? ¿Tú estás "flipao"? Eso es imposible.

Nos hacen controles todos los días. Es peor que la cárcel.

-No lo creo, y tú tampoco puedes compararlo.

Y no puedes gracias a la mamá.

-Vale. Sí, soy un mal hijo, el peor hijo.

¡Y lo hago todo mal!

Pero me tenéis que sacar de aquí. Tienes que ayudarme a salir.

-Está en tu mano, Ricky. Aprende a controlarte.

-Es que no sé qué me pasa, que se me va la olla.

Y ahora no le puedo echar la culpa a las drogas.

-Eso será parte del proceso. ¿Por qué no hablas con los médicos?

Aquí tienes a los mejores psicólogos y especialistas.

-¿Quieres que les cuente mis movidas?

-¡Claro! Además, se están ganando una pasta.

Haz que se ganen su sueldo. (RICKY ESUELLA CANSADO)

-Tú no sabes lo que es estar aquí.

Convence a la mamá para que me saque de aquí.

No volveré a tratarla mal nunca.

-Escúchame: el cabreo por lo de ayer se le va a pasar tarde o temprano,

pero la preocupación que tiene no se la va a quitar

hasta que te rehabilites y vuelvas a ser tú mismo.

(SOLLOZA) -¿No ves que si sigo aquí me voy a volver loco?

Además, que me tienen enfilado. Me van a partir la cara.

Me tienes que ayudar a salir de aquí.

-Ricky, tú y yo vamos a hacer un trato.

Yo te voy a ayudar, voy a hablar con la mamá

y la voy a convencer para que te saque de aquí.

-Sí, dile que haré lo que haga falta.

-Está bien. Pues empieza por cambiar de actitud.

Esfuérzate por comportarte como toca

y pide perdón al personal de la clínica por tu comportamiento.

-¿Quieres que pida perdón?

-Hazlo.

Así le demostrarás a la mamá que has empezado a cambiar.

Pide perdón, habla con los médicos y cumple las puñeteras normas.

Hazlo y, en una semana, convenceré a mamá para que te saque de aquí.

-Una semana.

Puedo hacerlo.

Hermano, no me falles.

-No te voy a fallar, Ricky, no te voy a fallar.

¡Vamos, vamos!

-Al final te casaste. Mira que eras alérgica al matrimonio.

Mucho gusto. Tenía curiosidad por conocerle.

-Por fin le pongo cara, inspector jefe.

-¿Y eso?

-¿Es el encargado de investigar el robo del arma de Montse?

Y tiene un papel importante en su futuro más inmediato.

-También lo tuve en su pasado. Ya le habrá puesto al tanto.

-Esto ya es el colmo.

-Ese comentario está fuera de lugar, ¿no cree?

-No sé en qué estaría pensando. Bueno, vuelvo al trabajo.

Hay una sanción que debe estar lista lo antes posible.

-Este es un maldito acomplejado.

Y yo le he puesto la venganza en bandeja de plata.

-Podemos recurrir.

Yo soy testigo. Podemos obligarle a inhibirse.

-Como mi marido, tu palabra como testigo vale bien poco.

Antúnez pertenece a un pasado muy lejano.

Cuanto antes se acabe todo, mucho mejor.

-¿Y cuándo será la sanción?

-No, pero sé que es inminente.

-Sea lo que sea, estaré contigo apoyándote.

-Sí, no dejemos que ese prepotente nos amargue. Vámonos al bar.

-Venga.

-Bueno, ya te he dicho que era de primerísima calidad,

pero, como queréis comprobarlo en vuestros propios laboratorios,

toma...

Aquí tienes

la muestra que te prometí. Guárdala bien.

Y será mejor que le digas a los técnicos de ese laboratorio

que se den prisa en daros un resultado.

Y a tu jefe coméntale también que no tarde mucho en decidirse,

porque ahí fuera tengo a un montón de gente

deseando empezar a distribuir esa mierda en las calles.

-Si es tan buena te llamaré pronto.

-Lo es. Ya te he dicho que es muy buena.

Pero deja que te diga que prefiero no seguir hablando contigo.

No te lo tomes a mal, no es nada personal.

Es solo que este... tipo de asuntos

me gusta tratarlos con el jefe, no con subalternos.

Así que, dile a Konchalovsky que, a partir de ahora,

quiero hablar con él cara a cara.

¿De acuerdo? Esto no es negociable.

Así que espero su llamada.

(SUELTA EL AIRE DE GOLPE)

(Vibrador del móvil)

"¿Qué tal ha ido?" Creo que bien.

Creo que ha picado el anzuelo. "¿Le has dado la muestra?".

Sí. También le he dicho que pida a los técnicos de su laboratorio

que le den el resultado cuanto antes

y que le diga a Konchalovsky que quiero hablar con él cara a cara.

Solo nos queda esperar.

"Antes tendremos que resolver otro problema".

¿Cuál?

"Tienes un topo en la empresa.

Alguien se ha ido de la lengua con Elías".

Sí, ya lo sé.

Estuve pensando en eso mientras estuve en el calabozo.

Y creo que sé de quién se trata,

hay alguien trabajando ahora que no estaba en la anterior etapa.

Me jugaría el cuello a que ha sido él.

"Pues tendrás que despedirlo".

Sé muy bien lo que tengo que hacer, no hace falta que me lo digas.

Nunca me gustaron los traidores, ni antes ni ahora.

Adiós.

(RESOPLA)

-Me alegra que te lo estés pasando tan bien, hija.

Oye, y me apuntas el restaurante para cuando vaya a Santander.

Bien. Ya está dormidito.

Bueno, casi, Montse está en ello.

Sí, nos quedamos a dormir aquí. Iker trabaja.

Hija, tranquila, por favor. Tú disfruta.

Dale un beso a Nerea de mi parte.

-Lo logré.

Casi me duermo yo, con esa musiquita relajante.

-Mira qué bien. Si ha conseguido relajarte,

he matado dos pájaros de un tiro.

-Pero qué cara tienes.

-Cómo me gusta verte sonreír.

-Sí, estos días me está costando un poco.

Pero cuidar de Leo me hace ver las cosas de otra manera.

-Me alegro.

Estaba pensando en sacar un poco de fiambre y queso

y abrir una botella de vino. -Sí, suena bien.

-Siéntate, que yo lo preparo y así te relajas.

-No, que si me quedo voy a darle vueltas a mi monotema.

A ver qué hay de picar.

(Timbre)

Será Iker, que se ha dejado las llaves.

O Claudia. Le pedí que intentara averiguar algo de lo mío.

Claudia. ¿Qué tal, Marcelino?

No habré despertado al peque con el timbre.

Descuida. Le cuesta dormirse,

pero luego no se despierta en un buen rato.

Al menos con los ruidos.

Otra cosa son los pañales mojados...

-Cariño, no creo que Claudia haya venido a hablar de Leo.

(RÍE)

¿Cómo estás, Montse?

¿Sabes algo de mi sanción?

He hablado con Clemente, el de Jefatura.

Me lo ha comentado extraoficialmente.

¿Y bien?

Te suspenden tres meses de empleo y sueldo.

Mañana te lo comunicarán oficialmente.

¿Qué te dije?

-Bueno, al menos, no te han trasladado.

Cuando te reincorpores,

volverás a tu puesto en Régimen Disciplinario.

Sí. Luego todo volverá a ser lo mismo.

Nada será lo mismo. Mi carrera se va a ver afectada.

¿Qué autoridad me queda para sancionar a otros policías?

-Si quieres podemos poner un recurso.

Lo que ha hecho Antúnez no es nada objetivo.

-No quiero pensar en él. No quiero hablar del recurso,

ni de ese cerdo ni de nada.

Lo siento mucho, Montse.

Claudia, ¿te quieres quedar a comer algo?

No, no, gracias, de verdad.

Gracias por venir hasta aquí a contármelo.

Ay, Montse, lo siento mucho.

Me habría gustado traer mejores noticias.

Ya lo sé.

Venga, os dejo. Descansa un poco, ¿eh?

Buenas noches.

(Música melancólica)

Eso es, lo has entendido perfectamente:

mañana no hace falta que vengas a trabajar.

Pero no te preocupes, recibirás el sueldo íntegro del mes.

Marisa te enviará el finiquito por correo electrónico.

No, no tengo ninguna queja por tu rendimiento en el trabajo.

Lo que pasa es que las necesidades del mercado me obligan:

la crisis sigue pegando

y tengo que hacer un reajuste en la plantilla.

Pero en cuanto haya algún hueco te vuelvo a llamar para un puesto.

Venga, hasta luego, te tengo que dejar.

¡Elías! ¡Qué sorpresa!

Creo eres la última persona que esperaba ver aparecer

por esa puerta ahora mismo. ¿Vienes a disculparte?

-Es que a mí me pasa con eso como con los zapatos finos,

que no es mi estilo.

(RÍE) -Vamos, hombre,

déjate de tonterías, que ya somos mayorcitos

y se supone que vamos aprendiendo de nuestros propios errores.

No pasa nada por disculparse

si uno se da cuenta de que la ha cagado.

-Yo he hecho mi trabajo.

Y no ha llegado el día en que te pida perdón.

-Bueno, pues entonces

tú me dirás qué es lo que te trae por aquí.

Te ofrecería algo de beber, pero no tengo nada sin alcohol.

-No, no quiero nada tuyo.

Pero sí quiero que entre tú y yo queden las cosas claras.

-Me parece estupendo,

porque creo que no podemos permitirnos

tener otro malentendido como el que hemos tenido hoy.

-¿"Podemos"? Hablas como si estuviéramos en el mismo bando.

-¿No has hablado con el comisario o con la inspectora Miralles?

-Sí, ya me han contado que estás colaborando con el CNI.

Además, me puedo imaginar a cambio de qué.

-Entonces será mejor que empieces a rebajar

ese tonito tan agresivo.

Se supone que estamos colaborando, que somos parte del mismo bando.

-No te equivoques, Quintero. Tú y yo no vamos a estar

en el mismo bando ni aunque pase un millón de años.

¿Sabes por qué? Porque yo creo en lo que hago.

-Sí, hombre, lo que tú digas.

-Búrlate si quieres, estoy "acostumbrao".

Pero es verdad: yo quiero orden en las calles

y para eso hay que meter a tipejos como tú entre rejas.

-¿Sabes qué, Elías?

Si me permites decírtelo,

yo creo que eso de la seguridad ciudadana

y la gente te importa una mierda.

-¡Coño! A ver, ilústrame.

-¿Quieres que te ilustre?

Verás, amigo.

¿Sabes lo que yo sé?

Yo sé cómo se las gasta ese tipo,

ese capo de la mafia rusa.

Y te aseguro que es un tipo muy pero que muy peligroso.

Y, si a ti te importase tanto la gente y la seguridad,

te alegrarías de que pudiésemos colaborar juntos

para que intentemos atrapar a ese tío

antes de que ponga sus zarpas sobre Madrid.

-¡Al final vamos a tener que ponerte una medalla y todo!

-¿Qué pasa, Elías?

No lo vas a terminar de superar nunca, ¿verdad?

Yo ya no sé qué más hacer.

Te pedí perdón en una ocasión, pero lo vuelvo a hacer:

siento mucho haberte tratado con tanto desprecio

en aquel tiempo, cuando eras un alcohólico.

-A mí lo que me cuesta superar es todo tu historial criminal.

-Ya. Siempre has tenido ganas de meterme entre rejas, ¿verdad?

Y sé las ganas que tienes de ver cómo me pudro en prisión

el resto de mi vida. Pero qué le vamos a hacer,

parece que tus jefes no piensan igual.

Creen que soy mucho más útil estando en la calle

y estando en libertad. Así que vas a tener que asumirlo.

Por cierto,

ya me has puesto hoy las esposas y te has dado el gustazo

llevándome con ese paseíllo por la comisaria esposado

así que confórmate con eso.

-¿Sabes qué, Fernando?

Siempre he visto en ti a un tipo con valores,

un criminal, pero con cierto código. Pero es que ya ni eso.

Te has convertido en un chota: has denunciado a los tuyos

por rebajarte unos años de cárcel.

-Tú no tienes ni puñetera idea de por qué estoy haciendo esto.

-Fernando, te conozco de toda la vida.

Siempre has sido un cobarde, siempre has ido por el atajo,

sin enfrentarte a la vida.

Como ahora, que no sabes enfrentarte a la condena que te mereces.

Buenas noches.

(Música dramática)

"La policía, sin pistas

sobre el estrangulador de Distrito Sur".

Nosotros marcamos los tiempos, no ellos.

Y me consta que todos tenéis los cinco sentidos en este caso.

Una preguntita, inspectora jefe:

aparte de preguntar a confidentes y comprobar coartadas,

¿qué se está haciendo?

-¿Qué pasa que crees que no hacemos nada?

-Ricky se va a poner bien.

-Ojalá no te equivoques. -Está luchando contra sí mismo.

Y esa lucha le dará fuerzas para no volver a recaer.

Pero, bueno, Ricky seguirá siendo Ricky.

Nunca será un chaval tranquilo como Álvaro.

-Bueno, Álvaro últimamente tampoco está tan tranquilo.

Desde que sabe lo del taller de Jeremías, apenas me habla.

-Ya se le pasará, como siempre.

Él volverá al redil.

Al parecer, hay una destilería que está intentando

colocar botellas de marca falsificadas.

¿En nuestras narices?

Solo es una sospecha,

pero el confite señala como posibles distribuidores

a dos tipos, conocidos como los Morales.

Fede, ¿tenemos algo? Sí, son dos hermanos,

no tienen antecedentes.

He hecho un rastreo por bases de datos, pero nada.

El padre de Eugenio Morales fue el fundador de Cactus SL.

Es una empresa distribuidora de bebidas alcohólicas.

-¿Son ellos? -Sí.

Julio y Nano.

Su padre murió hace poco de un derrame cerebral

y ellos heredaron la empresa.

-Me los imagino desbordados, renegociando precios

y condiciones con los clientes.

-Es buen momento para abordarles. -Ya lo he hecho.

Hoy he quedado con Nano en el "pub".

Si os asociáis con nosotros,

ganaréis un montón de pasta y viviréis mejor.

Los Soler somos muy respetados y sabemos lo que hacemos.

-¿Has acabado de darme la chapa?

Solo quiero asegurarme de que eres capaz de aguantar

la rabia, el orgullo y las ganas que le tienes a Quintero.

En esta operación hay mucha gente trabajando

y no nos podemos arriesgar.

Además, estando Antúnez por aquí, no quiero líos.

¿El inspector jefe ha preguntado por mí?

-Ser la cazadora cazada no tiene que ser agradable.

-Las leyes son para todos, también para la policía.

-Efectivamente.

Lo que pasa es que yo no creo que vuelvas a tener un cargo

de responsabilidad en Asuntos Internos.

-Esa es tu opinión.

De momento, mi sanción solo es una suspensión temporal.

-No es una opinión, es un hecho objetivo.

Lo he dejado por escrito en mis recomendaciones.

Porque dime tú ¿con qué ejemplaridad

vas a aplicar justicia después de negligencia semejante?

-Cúrratelo. He venido porque me han dicho que eres de confianza.

-Te haré un buen presupuesto, tranquilo.

-Hola.

Te traigo una copia para el seguro. ¿Es buen momento?

-Sí, tranquila.

-¡Joder!

Hazme el presupuesto también de esta, ¿vale?

¿A qué vienes? Si no necesitas ninguna reparación.

-Tú sí, en el cerebro.

El gilipollas este.

-¿A qué has ido al taller?

¿Quieres hacer las paces con él?

-Puede.

Hemos estado hablando y noté un cambio en Álvaro.

-¿Quieres darle una oportunidad? -Depende.

Él dice que quiere alejarse de su familia

y que no quiere dejarse influenciar por ella.

Pero no sé si será capaz.

-Tu hija lleva todo el día desaparecida.

-Bueno, no es tan grave.

-Conociéndote, yo creo que sí.

En mi lugar, habrías llamado a todos los hospitales.

Habrías obligado a tu madre a montar un dispositivo.

¡Mira que sois exageradas!

Qué necesidad de estar todo el día conectadas.

Así que una de dos:

o a ti te pasa algo conmigo y estás rayada,

o tienes un notición. Y no me iré hasta que me lo cuentes.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 448

Servir y proteger - Capítulo 448

13 feb 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 448" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 448"
Programas completos (479)
Clips

Los últimos 1.609 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Nuevo Capítulo 476 Completo 58:10 100% ayer
    Capítulo 476 ayer La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Nuevo Capítulo 475 Completo 58:15 96% pasado viernes
    Capítulo 475 pasado viernes La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Nuevo Capítulo 474 Completo 57:35 93% pasado jueves
    Capítulo 474 pasado jueves La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Nuevo Capítulo 473 Completo 56:52 100% pasado miércoles
    Capítulo 473 pasado miércoles La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Nuevo Capítulo 472 Completo 57:45 100% pasado martes
    Capítulo 472 pasado martes La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 471 Completo 57:08 100% 18 mar 2019
    Capítulo 471 18 mar 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 470 Completo 58:10 98% 15 mar 2019
    Capítulo 470 15 mar 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 469 Completo 58:07 98% 14 mar 2019
    Capítulo 469 14 mar 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 468 Completo 54:39 98% 13 mar 2019
    Capítulo 468 13 mar 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 467 Completo 58:10 99% 12 mar 2019
    Capítulo 467 12 mar 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 466 Completo 58:10 100% 11 mar 2019
    Capítulo 466 11 mar 2019 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 465 Completo 56:11 92% 08 mar 2019
    Capítulo 465 08 mar 2019 Konchalovsky retiene a Quintero e Iker y está decidido a matarlos. Mientras, en comisaría, intentan localizar al mafioso. Sara y Álvaro preparan su primera cita como pareja.
  • Capítulo 464 Completo 55:30 95% 07 mar 2019
    Capítulo 464 07 mar 2019 El CNI se dispone a detener a Konchalovsky. Tras el caso de los cangrejos chinos, la policía descubre una trama de tráfico de personas. Espe empieza a pensar que ha llegado la hora de cortar con Pab...
  • Capítulo 463 Completo 57:49 96% 06 mar 2019
    Capítulo 463 06 mar 2019 Mientras continúa la búsqueda del armamento químico, Konchalovsky cita a Quintero para la mañana siguiente. Elvira convence a Álvaro de que no acuda a la policía. Harta d...
  • Capítulo 462 Completo 57:18 98% 05 mar 2019
    Capítulo 462 05 mar 2019 Quintero consigue colocar un localizador en la chaqueta de Konchalovsky. Silvia y Fede encuentran a Kim, pero el caso se complica. Elvira y Ricky deciden dar un escarmiento a Manzanedo. Bremón decide coger...
  • Capítulo 461 Completo 57:32 99% 04 mar 2019
    Capítulo 461 04 mar 2019 Iker pide a Quintero que coloque un localizador a Konchalovsky. Silvia y Fede descubren el enlace de la mafia que controla el tráfico ilegal de cangrejos. Elvira presta dinero a un ludópata. Pablo a...
  • Capítulo 460 Completo 58:26 92% 01 mar 2019
    Capítulo 460 01 mar 2019 Para indignación de Silvia, Miralles la aparta del caso del estrangulador y le asigna a uno de tráfico ilegal de cangrejos chinos. Konchalovsky contacta con Quintero y accede a venderle armas con un...
  • Capítulo 459 Completo 56:56 94% 28 feb 2019
    Capítulo 459 28 feb 2019 La policía sigue el rastro de Pedro Aparicio, que se ha dado a la fuga. Toni se recupera del navajazo. Olga pide a Paty que le acompañe al hospital. Elvira intenta que Álvaro vuelva a casa.
  • Capítulo 458 Completo 56:19 100% 27 feb 2019
    Capítulo 458 27 feb 2019 La investigación de Alicia y Silvia comienza a dar sus frutos. Sabiendo que le pisan los talones, Pablo decide pasar a la acción. Pedro recibe una llamada en la que acusan a Luis Soler de ser el est...
  • Capítulo 457 Completo 55:20 100% 26 feb 2019
    Capítulo 457 26 feb 2019 La policía averigua quien está detrás de las patrullas ciudadanas. Mientras, Pedro molesta a Sara y Luís interviene. Miralles pide a Alicia y Silvia que averigüen que tienen en co...

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos