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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 430 - ver ahora
Transcripción completa

Pablo, ¿quieres cenar conmigo? Yo pongo la casa y las velas.

-¿Cuándo? -¿Esta noche?

La vida es breve.

-Nos hemos precipitado un poco quedando esta noche.

-Tengo que reconocer que el beso en la mejilla me descolocó un poco,

y no he parado de hacerme las típicas preguntas.

-¿Qué preguntas te haces?

-Pues si te gusto, qué va a pasar...

Claro que me gustas, Espe. -¿En serio?

-No quiero cagarla contigo. -Solo tienes que ser tú mismo.

Y con eso...

¿Qué ocurre? Es Antonio.

Han tenido que suspender el tratamiento

porque ha sufrido un paro cardiaco.

Mamá, me he comprado un billete a Milán para esta noche.

Pues yo me voy contigo.

No me perdonaría que a tu padre le pasara algo

y que yo no estuviera allí. No, mamá,

quédate hasta resolver esto de Alicia.

Todo esto tiene que ver con lo que pasó en Chechenia, ¿verdad?

Y tú no eres Kiril Konchalovsky, pero trabajas para él.

Ya que eres tan lista,

dime quién es este chico.

Fidalgo me ha dicho que el crío al que abatí

es el hijo de Kiril Konchalovsky.

Que Quintero y Oleg hayan tenido negocios en el pasado,

podría allanarnos el camino de la investigación.

Tienes que pedir a Maica que tenga una cita romántica

con Oleg y que clone su móvil.

Deberás conectar esta cable al móvil de Oleg,

así nuestros técnicos accederán a él por control remoto

y descargarán sus datos.

Cuando empiece a descargarse el malware,

aparecerá una barra de progresión. Una vez llegue al cien por cien,

podrás retirarlo y salir al restaurante.

Lo tenemos. -¡Pues buscad la ubicación, joder!

-Hay algo de Álvaro que tienes que saber.

La chica con la que está saliendo es inspectora de policía.

-Tú no nos vas a dejar con el culo al aire, igual que el cabrón del viejo.

¿A que no? -Claro que no. ¿Eres tonto?

-Pues ya sabes lo que tienes que hacer.

-No siento nada por ti, esto es un error.

-Ya tienes vía libre con Álvaro. -De verdad, a mí me sabe mal.

-De eso nada, lo que tienes que hacer es aprovechar tu oportunidad.

-Para olvidar tus problemas no hace falta que...

te machaques cargando cajas ni currando a tope en el taller.

Hay maneras mucho mejores.

-A ver qué día traes tú una chica a casa.

-Qué calladito lo tenías, ¿no? -Acabamos de conocernos.

-Pues se os ve muy compenetrados.

-Quiero estar seguro de ir en serio con ella,

antes de presentárosla.

-Solo estaba mirando la buena pareja que hacéis.

Ya que estamos los tres tan guapos, ¿qué os parece si hacemos un selfi?

Me ha parecido recordar donde la había visto,

pero no podía hacer nada sin asegurarme primero.

Efectivamente, un par de colegas la han reconocido.

Se llama Sheila, trabaja en un club de alterne.

-¡Quita, quita!

(OLEG RÍE)

Tenemos la ubicación. ¡Mándamela ya!

¡Ve tú a por Alicia, ya me encargo yo de esto!

Púdrete en el infierno.

-¿Nada nuevo sobre el caso de Rita?

La coartada del marido es sólida,

y también hemos descartado el móvil económico y el sexual.

A mí me da miedo pensar que por el barrio

anda suelto un asesino de mujeres. -Nacha, ¿tenemos de qué preocuparnos?

-Hemos encontrado el cadáver de una mujer.

Solo te puedo adelantar que ha sido estrangulada.

Igual que Rita Blanco.

Tenemos un asesino en serie en Distrito Sur.

Yo no me quiero poner en lo peor,

pero con el violador de la máscara empezamos así.

Te buscan, Alicia.

Da la espalda al bosque y el frente hacia mí.

(Alguien irrumpe)

¡Tiren las armas!

Konchalovsky ha huido.

Amplíen el perímetro de búsqueda, no andará lejos.

(Música emocionante)

¿Se puede saber qué haces levantada?

Creo recordar que el médico te dijo que debías guardar reposo.

¿Has dormido bien?

Del tirón.

Entonces, desayunas y vuelves a la cama.

Que el médico te dijera que estás bien

no quiere decir que puedas hacer vida normal.

Ya lo sé.

Cariño, tienes que descansar.

Estoy bien desde que entré en casa.

Dormir a tu lado es la mejor cura.

Eso es muy halagador, pero como todavía no tengo superpoderes...

Vamos a hacerle caso al médico

y te vas a tomar el antiinflamatorio.

Vale.

Pero que sepas que me encuentro perfectamente.

Muy bien.

No sé, estoy un poco...

atontada, creo que debe ser por las pastillas.

Todo lleva su tiempo.

De lo único que tengo ganas es de estar contigo y con Leo,

y quiero estar despierta cuando llegue.

Está bien, no te vayas a la cama, pero al menos come algo.

Oye, ¿tú crees que Leo me habrá echado de menos?

Ya lo creo que te ha echado de menos.

El pequeño estaba irritable,

se despertaba todas las noches llorando.

¿En serio?

Creo que esto no tendría que haberte dicho, pero es normal.

Le faltaba su mamá.

Tengo muchas ganas de verlo.

Montse y tu padre se han volcado con él.

Han hecho de todo para tenerlo entretenido.

Venga, cariño, bebe un poco más de zumo recién exprimido.

No, me apetece más. Estoy un poco revuelta.

Alicia, no tienes que preocuparte de nada, de verdad.

Ahora estás en casa y a salvo.

Lo único que tienes que hacer es no pensar en lo que ha pasado.

Dices que esté tranquila, pero el hombre que ordenó mi secuestro

ha escapado y puede que esté ahí fuera.

¿Cómo sabes que no va a volver a por mí o a por ti?

Eso no va a pasar porque la casa está rodeada

de agentes del CNI. Y también la casa de tu padre.

Cada paso que demos estaremos protegidos.

Cariño, de verdad, no tienes que preocuparte de nada.

Todavía no me has contado cómo matasteis a Oleg.

Bueno, no creí que fuera necesario.

Por experiencia sé que es mejor dejar pasar un tiempo

antes de conocer los detalles de la investigación.

Pero yo necesito saberlo para poder pasar página.

Oleg murió en la habitación de un hotel a manos de Fernando Quintero.

Eso no puede ser, Quintero está en la cárcel.

Tú mismo me dijiste que se negó a colaborar con vosotros

en todo el asunto de los rusos.

Hasta que descubrió que podían ser tus posibles captores.

Lo chantajeasteis con eso. No, Alicia,

las cosas no fueron así.

Cuando recibimos el vídeo que confirmaba tu secuestro,

y la amenaza de muerte de Konchalovsky,

nos pusimos a trabajar de inmediato.

Nos enteramos que Oleg había llegado a España,

y dedujimos que él había ejecutado la orden de secuestro de su jefe.

Os aprovechasteis de que Quintero lo conocía.

No, exactamente.

El plan era que Quintero se acercara a él

para sacarle información acerca de tu paradero,

pero cuando descubrió que habías sido secuestrada,

quiso colaborar activamente.

Nosotros solo le dimos cobertura.

¿Qué tipo de cobertura? ¿Lo enviasteis a matar a Oleg?

No.

Nosotros pusimos a Quintero en circulación,

y al día siguiente se publicó que había sido puesto en libertad

a la espera de juicio.

Me parece alucinante que todo esto haya ocurrido.

Necesitábamos una buena mascarada y Oleg mordió el anzuelo.

¿Matarlo formaba parte de vuestros planes?

No, créeme que eso no estaba planeado.

(Puerta)

Debe ser mi padre que trae a Leo. Ya voy yo, cariño.

Cariño, dime la verdad, ¿cómo has encontrado a papá?

"Bien. Un poco más delgado, eso sí.

¿Estás con él? Pásamelo.

No puedo. Estoy en la clínica, pero a él le están haciendo unas pruebas.

No te preocupes, en unas horas estoy yo ahí con vosotros.

Menos mal, mamá.

Ya verás, los tres nos vamos a dar fuerza.

Mucho ánimo, cariño.

¿Y lo del secuestro de Alicia ya lo habéis resuelto?

Sí, sí, sí, ayer por la tarde.

Ahora está en casa descansando.

Por fin una buena noticia".

Bueno, luego nos vemos.

(Puerta)

Emilio, pasa. ¿Ha ocurrido algo? Tranquila, tranquila, nada.

Menos mal, porque ya no puedo aguantar más sustos.

Iba a casa de Alicia y pensé que te gustaría acompañarme.

Te lo agradezco muchísimo, muy buena idea.

Termino el café y vamos para allá. ¿Quieres uno?

No, no, gracias.

He escrito a Iker para preguntarle por Alicia,

y dice que se ha despertado y está en pie de guerra.

Ayer un facultativo del CNI fue a reconocerla y la encontró bien.

Yo la acompañé a casa y me pareció que estaba bastante entera.

El reconocimiento ha ido muy bien, sí.

¿Te vas ya a Milán?

A Milán me voy, sí.

¿Te puedes creer que he estado media hora buscando el pasaporte?

No necesito pasaporte para ir a Milán.

Para ir a Italia no.

Claro, es Schengen... Es que soy tonta, de verdad.

¡Ay, Dios mío! Venga, vámonos ya.

Y desde casa de Alicia me voy al aeropuerto.

Bueno, bueno, bueno...

¿Es el cumpleaños de alguien y yo no me he acordado?

-Tu preferido: pan de calabaza. -Muchas gracias.

¿Desde qué hora llevas despierta tú hoy?

-¿Y este olor tan rico? Por favor, dime que es de la cocina.

-Espero que vengas con hambre.

Espe ha preparado un desayuno como si no hubiera un mañana.

-¿Pan casero? ¿Y este despliegue?

-Qué exagerados que sois, de verdad.

No sé, me he desvelado hace dos horas,

y he decidido gastar mi tiempo en algo útil.

-Útil es, desde luego, ahora, un poquito raro también.

-¿Por qué?

-Porque la cocina no es algo que te apasione especialmente.

-Cierto. Así que todo esto es por otro motivo.

Explícate.

Vamos a ver, te has despertado completamente espídica

por lo que pasó ayer con Pablo. -Qué tonto eres.

-Claro que sí, te has desvelado,

y te has puesto a preparar el desayuno para tener ocupada la mente.

-Ay... Bueno, sí.

Lo admito, estoy muy feliz por lo que pasó con Pablo.

¿Qué tiene de malo eso?

-Nada.

Si preparas estos desayunos todas las mañanas, yo feliz.

-Tengo la sensación de que esta relación va a ser diferente

a todas las demás, lo tengo muy claro.

Tampoco te tienes que ilusionar tanto.

Porque os acabáis de conocer... Igual vais un poco rápido.

Yo lo digo por ti, por si la cosa sale mal.

-No sé por qué dices eso.

-Porque creo que te estás precipitando.

-¿En serio me lo dices?

Si fuiste tú quien me dijo que me lanzara a la piscina.

Que no tuviera miedo, que me arriesgara

y todo eso. Hasta fue idea tuya lo de la cita.

-Yo solo dije que fueras a comprar unas velas.

Esto es cosecha tuya.

Yo estoy feliz de verte contenta de estar con Pablo.

Pero un poquito de prudencia.

-Ya me contarás cómo es empezar una relación sin emocionarse.

-Vale, no digo más.

Insisto, me alegra mucho verte así de feliz.

Vamos a dejar la conversación. -Pero ¿tú oyes eso?

Primero me mete miedo y luego me dice: "Terminamos la conversación".

-Yo creo que Fede está intentando protegerte.

Tú sabes que una se ilusiona y luego...

-Vaya dos... Me vais a amargar el día.

-No, que tienes razón, que está todo bien.

Vamos a desayunar.

-Oye, perdona.

Como hace tiempo que no me como un rosco,

igual por eso estoy un poco "amargueti".

-Qué tonto eres. Ya sabes que en esto del amor

siempre llueve por barrios.

-Será en vuestros barrios,

porque mi barrio debe ser el desierto de Tabernas.

Pues le ha costado poco dormirse.

El cuento de los cohetes es infalible.

Nunca pensé que me llenaría tanto ser madre.

Oír a Leo llamarme "mamá" es lo más increíble del mundo.

¿Y qué le parece a la mamá irse a descansar ahora mismo?

Solo si tú vienes conmigo.

Venga.

(Puerta)

¡Hombre!

Alicia, qué alegría verte. Buenos días, comisario.

No nos vuelvas a dar un susto así.

No sabes cómo te ha echado de menos tu comisario,

y tus compañeros.

Yo también os he echado mucho de menos.

¿Queréis tomar un café?

Yo no, gracias. Ya he tomado uno. Yo si me tomaré uno.

Sentaos que ya los preparo yo.

¿Has podido ver a Leo ya?

Sí, mi padre lo trajo esta mañana, tenía muchas ganas de verlo y...

no he podido resistir las ganas de abrazarlo.

Lo he despertado, pero se ha vuelto a dormir.

Te habrá echado muchísimo de menos. Eso dice mi padre.

Pero yo me quedo con la cara de felicidad que ha puesto al verme.

"Mamá" es la palabra más maravillosa cuando se la oigo decir a Leo.

Disfruta mucho de ello.

Y tómate estos días con calma hasta que te recuperes del todo.

Gracias, pero me encuentro perfectamente.

Hoy aprovecharé para estar con Leo y con Iker,

pero mañana estaré lista para volver.

¿Ya? ¿Tú estás segura? Yo creo que es demasiado pronto.

No sé lo que te ha dicho el médico, pero debes tomarte tiempo.

Lo sé, pero...

la mejor forma de recuperarme es volviendo a la rutina.

Si me quedo en casa, solo pensaría en ello.

Además, físicamente me encuentro bien.

Iker me ha dicho que estás al tanto de cómo se ha realizado el rescate.

Sí, sé que Fernando Quintero ha colaborado con el CNI.

Como te imaginarás, hay bastante revuelo

e indignación en la comisaría y en el resto del barrio.

Los periódicos han filtrado la noticia

de que Quintero ha quedado libre con cargos

y que ha adquirido su antiguo negocio en subasta.

Noticia redactada por el CNI, claro. Sí.

Era el cebo que necesitaban para que los rusos cayeran en la trampa.

Nadie sabe nada de tu secuestro.

Hemos dicho como excusa que tu hijo estaba enfermo

y que te has quedado cuidando de él. Sin problema.

¿Hay algo más? Verás...

Yo ahora mismo me voy para Milán,

y me gustaría que cuando estés bien para incorporarte,

ocupes mi puesto como hiciste la otra vez.

Claro, cuenta con ello.

¿Olga también va contigo? No, Olga ya está allí.

¿Ha ocurrido algo? ¿Antonio está bien?

Bueno, no del todo.

A principios de semana tuvo un infarto.

Le reanimaron rápido,

pero han tenido que interrumpir el tratamiento.

¿Por qué no te fuiste de inmediato?

Estando tú secuestrada, no podía, Alicia.

Además, te amenazaron de muerte y la amenaza era real.

Madre mía...

Muchísimas gracias por todo.

Vete el tiempo que necesites, yo te cubriré.

Espero estar a la altura.

Pues ya está todo hablado.

No se me ocurre nadie mejor que tú para sustituir a Claudia.

Aquí está. Gracias.

Menuda familia, chaval.

No me extraña que este pavo haya salido así.

-Ya ves.

Son todos iguales.

-¿Habéis visto a Miralles?

No la veo por ningún lado y necesito que firme esto para los Juzgados.

Es urgente.

-Ahora mismo debe estar camino al aeropuerto.

-Mierda. ¿Y eso? Vale, va a ver al marido.

-Sí, estará unos días en Milán con su familia,

pero para enviar esto no necesitas que Miralles te firme.

-Ya pero quería comentarle algo.

Sé que la prensa se va a enterar cuando hagamos el registro,

y además necesito agentes.

-Márquez, Fernández, Roldán y Belmonte

creo que están disponibles. -Puede ser.

Ricardo Campos Soler. -Sí, ¿lo conoces?

-Sí, es uno de los socios del Moonlight, él y su hermano Luis.

Les hice preguntas respecto al caso de Rubén Gimeno,

el tipo de la web con los fármacos adulterados.

-Este chaval acabará siendo colega de media comisaría.

-¿Por? -¿Tú no sabes que tuve movida con él?

-No.

-Un día que fui al Moonlight, estaba con unos colegas tomando algo,

apareció este chaval medio revirado, se puso violento con su hermano,

me acerqué para pararlo, me golpeó y me tiró al suelo.

-¿Qué dices? -Sí, así, por la cara.

Fui a separarlos y me metió un puño y no hice nada para provocarle.

Al final lo traje aquí para ficharle.

-Vaya tela ese día, me acuerdo la que lio aquí,

estaba completamente fuera de sí.

-Pasó la noche en calabozos. Y encima tenía ficha el chaval.

-Teniendo en cuenta lo que ya sabemos,

es normal que sea así, le viene de familia.

-¿Alguno de sus hermanos está fichado?

-Los hermanos no, el padre y la madre, los dos.

Mira, el padre es un criminal de cuidado.

Robo con violencia,

tráfico de productos robados, y varias peleas...

Aquí está todo. -¿Dónde se encuentra él ahora?

-En paradero desconocido.

Se fue hace años de Valencia, abandonó a la familia,

y aparentemente no han vuelto a tener contacto con él.

-Según esto, se fue hace muchos años.

Ricardo debía ser prácticamente un crío.

Debió ser difícil para la madre salir adelante con tres.

-Lo hizo en la distancia durante cinco años,

porque la madre estuvo cumpliendo condena en la prisión de Picassent

de Valencia por homicidio involuntario.

-¿Qué dices?

-Atropelló a un hombre y se dio a la fuga.

-Acaba de salir de prisión y se ha instalado en Madrid

con los hijos. -Pero a Miralles todo esto

no le da muy buena espina y nos ha pedido a Toni y a mí

que estemos con un ojo encima del pub,

porque en el Moonlight pasan muchas cosas.

¿Tú has visto allí a la madre? -Allí no,

pero me abordó en La Parra. -¿Así, sin más?

-Tenía que ver con el caso del pub.

Me dijo que contara con su colaboración si fuera necesario.

-Solo te falta un hermanito para conocer la familia al completo.

-Pues resulta que no, que también lo conozco.

-Ah, ¿sí? -Es Álvaro,

el mecánico que acaba de abrir un taller en el barrio.

-Miralles nos ha pedido que estemos vigilantes con el bar,

pero nos dice que pasemos por el taller también.

-¿Y qué tal Alicia? ¿El peque mejor? -Sí, cuando hablé con Miralles

me comentó que estuvo en casa de Alicia.

Leo se está recuperando y Alicia se incorpora en estos días.

Pero me insistió en que no la molestáramos ni la llamáramos.

-Claro.

Me voy un momento. Cualquier cosa avisadme el móvil.

-Vale. -Chao.

-He estado hablando hace un rato con Olga.

Me ha dicho que Claudia sale hoy mismo para allá.

-Normal, Antonio está delicado.

Algo muy gordo tendría que tener Claudia en comisaría

par no irse con Olga.

-Eso me ha dado a entender antes de irse.

Menos mal que hicimos las paces. -Sí.

-No me lo quiero imaginar con lo asustada que está

si no llega a hablar conmigo.

-Tienes mucha suerte de que tenga tan buen corazón

y de que te quiera tanto, otra en su lugar no te habla en la vida.

-Ya.

Hola.

-Ponme un descafeinado, porfa.

-¿Un descafeinado tú? No sueles.

-Bastante acelerada estoy como para tomar más café.

-Tenemos infusiones también.

-No, prefiero el descafeinado.

-Hola.

¿Te importa que me siente aquí?

-Si quieres, yo me tomo el café y me voy.

-Un café con leche, por favor. -Marchando.

-Tranquila, solo será un momento.

El otro día en la plaza no tuvimos mucho tiempo para hablar.

-Ahora quieres hablar.

-Me gustaría, si a ti no te importa.

-Soy toda oídos.

-Me quedé muy preocupado, ¿sabes?

Todo fue muy raro. Mi madre me agobiaba porque teníamos prisa y...

no supe actuar con naturalidad.

-Chicos, aquí tenéis. -Gracias.

Me quedé con muy mal cuerpo y quería que lo supieras.

No quiero que tengamos mal rollo, por favor.

-A lo mejor es tarde para eso, ¿no?

Tío, lo siento. No sé de verdad...

qué pretendes con todo esto.

¿Te importa lo que yo piense después de dejarme tirada en la cena?

-Tampoco fue dejarte tirada. -Ah, ¿no? ¿Qué fue?

-Tienes razón. No sé por qué he venido a hablar contigo.

-¿Qué está pasando de verdad, Álvaro?

¿Hay algo que no te atreves a decirme?

-No.

No lo sé, supongo que en el fondo quiero que seamos amigos.

Aunque lo nuestro no haya salido bien,

por lo menos nos podamos tratar con normalidad.

-Mírame a los ojos y responde a una pregunta, ¿vale?

¿Estás pasando de mí porque soy policía?

-¿Qué tipo de pregunta es esa? -Una muy sencilla y muy directa.

Tío, responde con un sí o con un no.

Creo que no quieres una policía cerca

porque tu madre acaba de salir de la cárcel.

Que tu hermano tiene un rosario de antecedentes,

el último un delito de lesiones a un compañero, Toni.

-¿Estás investigando a mi familia o qué?

-¿Yo? No.

Pero es lógico que me haya enterado, los compañeros comentan estas cosas.

Me hubiera gustado saberlo por ti,

que no me lo ocultases. -Yo no te oculto nada.

Es verdad, mi madre acaba de salir de prisión por atropellar a un hombre,

y que mi hermano Ricky es un pieza. Tuvo un mal día

y lo pagó con tu compañero.

Pagó la multa y pasó una noche en el calabozo.

Así que asunto concluido. -¿Cómo que asunto concluido?

Soy policía. ¿Te parece normal que me entere de tu vida por los compañeros?

-¿Tú me has dicho a qué se dedican tus padres, o si tienes hermanos?

Tampoco es tan raro, ¿verdad?

Pero como mi familia ha tenido errores y tú eres policía

piensas que te lo debo contar todo. -No, solo es que...

que al final me habría enterado igual.

De lo de tu madre, de tu hermano...

O que tu padre era un delincuente que se fugó cuando erais críos.

-Yo no te tengo que pedir perdón por nada de lo que haya hecho mi familia.

¿Vale?

Yo sé quién soy y te lo he demostrado desde el principio.

Soy un tío que se curra mucho su trabajo,

y que no juzga a la gente.

Pero parece que contigo me he equivocado.

-Buenos días. ¿Vas o vienes?

¿Qué pasa? ¿Estás enfadado conmigo y no me vas a hablar?

-Voy a salir a correr.

-¿Es la mejor forma para solucionar los problemas

con la novia que te has echado?

-Ricky, cállate un poco. Deja ya de joder con ese tema.

-Vale, yo dejo de joder, pero así no vas a solucionar nada.

-¿Me vas a dar consejos de hermano mayor?

-A lo mejor no te vendrían mal.

¿Sabes lo que tendrías que hacer?

Dejar esa tontería de salir a correr y cantarle las cuarenta a Sheila.

Deberías dejarle claro que de un Soler no se ríe ni Dios.

-Antes de montarle un pollo a nadie

tendré que comprobar si lo que dices es cierto.

-¿Qué pasa, que no me crees?

-Los dos sabemos que te gustan mucho las mentiras.

-Yo no sé de dónde te sacas eso.

Te juro que la información que te he dado es cierta.

¿No te fías ni de las fotos? -De todas formas,

no puedo llamar a Andrea... -A Sheila.

-No puedo llamarla y acusarla de buenas a primeras.

-¿Sabes lo que haría yo si fuera tú?

Me plantaría en el club donde trabaja

y cuando viera que se lleva a alguien al reservado

ahí me plantaba delante.

Verás la cara de tonta que se le iba a quedar.

-¿Sabes lo que pasa?

Que no quiero que piense que estoy allí porque soy un putero.

-A ver si espabilas, tío. La que te ha mentido es ella,

que tú solo vas allí para plantarle cara.

-Paso.

-Paso... Pues nada, pasa.

Si pasas, igual quien se tiene que plantar allí soy yo.

Verás cómo se iba a quedar cuando el hermano de su novio

le pidiera un baile guarro.

En realidad es un plan cojonudo. -Déjate de planes.

Ya soy mayor para arreglar las cosas a mi manera.

-Ya, es verdad,

así te está saliendo, genial. -Bueno, ¡basta!

Esto lo tengo que arreglar yo. Ni se te ocurra pasarte por el club.

Y a la mamá ni una palabra de esto, ¿estamos?

¡Estamos! -Que sí, estamos, estamos.

-¿Ya estáis discutiendo?

Qué cansinos sois, cada día igual.

-Díselo a él que se ha levantado con el pie izquierdo.

Me parece que esta noche no ha mojado.

-Oye, no hables así.

Tú no le hagas caso. ¿Qué sabrá este de novias?

-Ni ganas.

-¿Qué tal con Andrea?

-Bien.

-A ver cuando me la presentas, ¿no?

Aunque sea para ponerle cara. -Mamá, qué pesada eres.

Entre todos vais a conseguir que la termine dejando.

-¿Adónde vas?

Anda, ¿y este adónde va?

-A mí me ha dicho que salía a correr, que tenía que despejarse.

Mamá, te lo juro, no sé nada más.

Joder, macho, de verdad. Buenos días. -Buenos días...

¡Empareja tu habitación, ya que no recoges!

Ay, Dios mío...

-Hola, Álvaro.

-Sara. ¿Qué haces aquí?

-Había quedado con una amiga para tomar café por aquí cerca y...

he aprovechado para pasarme y conocer tu taller.

-Claro, no viniste a la inauguración. -Tenía que abrir el pub.

-No te perdiste nada.

Solo vinieron unos colegas para ver cómo había quedado todo.

-Pues te ha quedado de lujo.

Tienes detalles retro, de taller de toda la vida,

pero se nota tu toque. Tienes buena mano.

-Ah, ¿sí?

Te voy a presentar a mi nuevo ayudante. ¡Tomás, vente!

Ella es Sara, la camarera del pub de mis hermanos.

-Hola, encanado. -Hola.

-¿Queréis un café, un vaso de agua...?

-No te preocupes, estoy bien. -Yo también. Gracias.

Sigo con lo que estaba, ¿vale? -Vale.

-¿Y qué, qué tal llevas el día?

-No me puedo quejar. Espera, espera, espera...

-¿Qué pasa, te da corte aquí? -No, no es eso.

-¿Entonces?

-A ver, Sara, ayer lo pasamos genial.

Nos enrollamos, lo pasamos bien y ya está.

Tú me insinuaste que era una buena forma de olvidarme de todo.

-Lo pasamos genial. ¿Y ahora qué?

-No sé, pensé que las cosas estaban claras entre nosotros.

Si hubo algún malentendido te pido disculpas.

No tiene tanta importancia, nos dimos un par de besos y ya.

-Bueno, déjalo.

La culpa es mía. Ricky ya me advirtió de que esto iba a pasar.

-¿El qué? -Que solo sería uno de tus ligues.

-Ricky no tiene ni idea de nada.

-Mira, no quiero seguir hablando de esto.

-Escucha, Sara.

Lo siento.

No tenía ni idea de que... -¿De que yo qué?

¿De que estaba ilusionada?

¿De que pensé que entre nosotros podía haber algo?

Pues sí, ya lo sabes. -Espera, por favor.

No quiero que te vayas pensando que estoy jugando contigo.

-Pues es lo que has hecho.

-Me gustas, ¿sabes?

Me pareces una tía muy guay.

Muy simpática, muy divertida.

Muy guapa, y sobre todo que...

me mola pasar tiempo contigo. -Entonces, ¿cuál es el problema?

-Que sigo colado por Silvia.

-La vi esta mañana y me he dado cuenta lo que siento por ella.

Te aprecio mucho,

y es mejor que dejemos las cosas así. No te quiero hacer daño.

-Al menos eres sincero.

Te lo agradezco.

Prefiero la verdad aunque duela.

-Lo siento. No medí las consecuencias.

-Yo tampoco.

-Si ese bestia llega a hacerte algo, no me lo hubiese perdonado.

-Gracias.

He de confesarte que pasé muchísimo miedo.

Pero había algo en mi interior

que sabía que tú no permitirías que me pasara nada malo.

-¿Siempre estás tan segura de todo?

-De todo no. De que eres un gran hombre sí.

-Tú sí que eres una gran mujer.

Si Alicia está a salvo es gracias a ti.

-Lo volvería a hacer sin pensar.

-No tengo ninguna duda.

También tengo que confesarte algo, yo...

No solo Alicia, yo también estoy a salvo gracias a ti.

Cuando ya no había otra salida y se acababa el tiempo,

lo único que tenía en la cabeza era ir yo mismo a por Oleg.

-Tú solo hubiera sido una locura. -Sí, sí, es probable.

Pero estaba desesperado.

Lo único que tenía en la cabeza era intentar salvar a mi hija.

Le hubiese reventado la cabeza a golpes,

aunque lo más seguro es que hubiese tenido que matarlo

y él no me hubiese dicho absolutamente nada.

Después, los hombres de Konchalovsky

habrían matado a Alicia y...

cuando llegase ante ellos también me habrían eliminado a mí.

-Por favor, no digas eso. -¿Por qué?

Con la vida que he llevado,

lo más normal es terminar enterrado en una cuneta, no es nada raro.

-¿Sabes? Cuando el CNI hizo creer que te habías muerto

lo pasé fatal.

Sufrí una crisis nerviosa.

-No sabía que lo habías pasado tan mal por mí.

-Me importas más de lo que crees.

-Lo sé, lo sé...

Me lo has demostrado.

-Pero eso ya forma parte del pasado. Hablemos del presente.

¿Cómo estás? ¿Cómo...

llevas lo de la muerte de Oleg?

-Hice lo que tenía que hacer, ya está.

Se trataba de él o...

de él o nosotros. No tengo ningún remordimiento.

-Pero supongo que ha complicado tu situación legal.

-No, no te creas.

Los del CNI me han asegurado que no tengo nada de qué preocuparme.

Ni tú tampoco.

No tendrás que testificar en ningún juicio ni nada por el estilo.

Oficialmente, en esa habitación del hotel

no pasó absolutamente nada.

-Buenos es saberlo.

Creo que es hora de irme.

-Te llevo. -No, no, no, prefiero dejarlo aquí.

El aeropuerto es muy frío para una despedida.

Prefiero dejarlo para el reencuentro.

-Entonces, ¿entre nosotros habrá un reencuentro?

-Si tú quieres.

-Claro que quiero, cariño. Es lo que más deseo en el mundo.

En realidad, lo que más deseo en el mundo

es que te quedes aquí en Madrid.

-Yo pensé que no querías nada conmigo.

-El otro día en tu despacho... -El otro día yo estaba muy nervioso

porque acababa de enterarme que habían secuestrado a Alicia.

-Es nuestro destino, una cadena de desencuentros.

-Tampoco tiene por qué ser así.

Yo ahora ya sé cuánto te importo

y lo que estás dispuesta a hacer, no solo por mí, sino...

también por mi familia. Y necesito que sepas

que tú a mí también me importas mucho.

Mucho.

-Fernando, me tengo que ir, mi hermana me espera.

-¿Y si le dices a tu hermana el motivo por el que te quedarías

unos días en Madrid, ella lo entendería?

-Ella se ha rehabilitado y tiene buenos amigos, pero...

yo soy su única familia.

-Bueno, supongo que lo nuestro entonces...

será en otro momento.

-Lo nuestro es un buen motivo para volver en breve a España.

-Te esperaré.

(INAUDIBLE)

-Adiós. -Adiós, cariño.

-Aquí tienes lo acordado.

Van 50 euros más por ser el último pago.

-¿Cómo que el último?

Me dijiste que si todo iba bien estaría cobrando meses.

-La situación ha cambiado.

-¿Ha cambiado? ¿A qué te refieres?

¿Tienes otra que se haga pasar por tu novia?

-No es eso. -¿Entonces?

Me dijiste que todo el mundo se creyó que éramos novios.

-Y fue así, pero mi hermano Ricky te reconoció,

del club ese, del Butterfly 8.

Sabe perfectamente quién eres.

-Tenía que haberme dado cuenta. El día que nos presentaste,

me preguntó dónde trabajaba. Creo que ya sospechaba algo.

-Por eso se puso tan pesado para hacerse el selfi con nosotros.

-¿Qué quería hacer con la foto?

-Se la enseño a unos colegas que van mucho por ese club.

Te reconocieron y...

le dijeron quién eras y en dónde trabajabas.

-Lo siento. -Nada, la idea era una mierda,

no sé cómo se me ocurrió. -¿Qué le has dicho a tu hermano?

-No le he contado nada de nuestro acuerdo.

Le dije que no sabía nada y que te pediría explicaciones.

Así que oficialmente estamos cortando.

-Pues es un lástima, la verdad.

-Hasta aquí hemos llegado.

-Te pareceré una imbécil, pero el chasco no es solo para ti.

Y no te hablo por la pasta.

No sé, supongo que es agradable tener una pareja normal,

alguien que se preocupe por ti.

Aunque nosotros nunca hemos tenido nada real,

fingir contigo me ha hecho pensar.

-¿Y qué has pensado? -Que me gustaría tener un novio.

Alguien con quién poder pasear de día,

ir al cine, tomar café...

Hacer cosas normales de pareja.

¿Te crees que yo no tengo sentimientos?

-Eres muy joven, Sheila,

encontrarás a alguien que te quiera muchísimo.

Eres una chica estupenda.

Deberías buscar fuera del ambiente del club.

-Es complicado.

De todas formas, gracias. Eres muy buena persona, Luis.

-Sheila...

Si el negocio empieza a arrancar,

puede que necesite más gente para la plantilla.

¿Tú tienes experiencia como camarera?

¿Quieres que te llame si me falla alguien?

-Estaría muy bien.

Pero seguramente me reconocerían y no quiero traerte problemas.

De todas formas, gracias.

-Espero que te vaya muy bien. -Lo mismo digo.

Aunque no me cuentes por qué quieres que tu familia piense

que tienes novia.

Espero que encuentres alguien que te haga feliz.

Te lo mereces.

-Hola, cariño.

Si hubiera sabido que venías te habría esperado.

-He dejado a Ricky a cargo del pub.

A ver si se pone las pilas un poquito.

-Ah, muy bien.

Mira, así no ceno sola. -¿Y Álvaro?

-Está en su habitación, dice que no quiere cenar.

Desde que lo ha dejado con esa chica está fatal.

-Esto tiene una pinta estupenda. -Sí, están muy buenas.

Oye,

¿y tú que haces en tu noche libre cenando conmigo?

¿Cómo no estás con tu novia.

¿Os habéis enfadado?

¿No estarás así porque he insistido en conocerla?

Cariño, las madres siempre queremos...

-Déjalo, mamá.

Hemos cortado. ¿Contenta?

-¿Y por qué iba a estarlo?

A ver, yo no conozco a Andrea, no sé...

si era buena o mala para ti.

Pero...

si tú has decidido cortar con ella de repente, tus motivos tendrás.

Cariño...

Te veo muy mal. -Es que estoy mal.

-¿No quieres contarme qué pasa?

-Andrea estaba conmigo por interés.

-Bueno,

eso es difícil de detectar cuando se lleva tan poco tiempo.

No te creas que se ha molestado mucho en disimularlo.

Su cumpleaños es dentro de unos días.

Su idea era celebrarlo en el pub. Me ha pedido que...

que cerrase el reservado para sus amigos con dos horas de barra libre.

-No pedía nada.

-Eso es lo que le he dicho yo.

He intentado hacerle ver que eso me suponía mucho dinero,

y que el pub es un negocio familiar. -Muy bien dicho.

-No veas cómo se ha puesto.

Me ha empezado a decir que no la valoro lo suficiente,

y que no me estaba pidiendo demasiado.

-No te preocupes.

Alégrate

de que te ha dejado el camino libre para que conozcas el amor de verdad.

-Eso no existe, mamá.

-Claro que existe.

Ay...

Un chico tan guapo como tú, inteligente...

con negocio propio, seguro que tienes a las chicas así.

Eso sí, la próxima vez que conozcas a alguien preséntamela,

que yo tengo muy buen ojo para esto.

-Buenísimo.

-Yo considero que esa información es muy relevante,

deberíamos agregarla al caso de Carolina.

-Primero hay que contrastarlo con la sentencia de la Oficina Judicial.

Nos llega, la miramos, y vemos si es relevante o no.

-¿No le vas a adelantar nada al comisario?

-No iré corriendo con una pista que me ha salido al paso esta tarde.

Qué hay, chicos, ¿cómo va la noche?

Bastante tranquilita, comisario, no nos vamos a quejar.

¿Hay café hecho? Necesito estar despejado,

en 20 minutos me llaman de Jefatura.

Imagináis el tema, ¿no?

El caso de las mujeres estranguladas, ¿no?

Sí, se está creando alarma social.

Cuando los medios huelen la carnaza

me llaman de arriba para meter presión.

¿Qué ocurre?

No pretendía echaros un rapapolvo.

No hay pistas, y sin pistas es muy difícil avanzar.

No es eso, comisario, es que...

puede que tenga una pista, pero todavía está muy verde.

Sea lo que sea, es más de lo que tenemos.

Verá, estuve toda la tarde revisando la información que tenemos del caso.

Aunque el "modus operandi" indica que el estrangulador es la misma persona

para los dos homicidios,

no hallamos ninguna relación entre las víctimas.

Tampoco lo relacionamos con violencia de género,

se descartó después de lo de Rita Blanco.

Tampoco hemos encontrado ningún rastro biológico, ninguna huella...

Nada que nos lleve hacia un homicida.

Eso es lo que nos tiene paralizados,

no hay ningún indicio que nos lleve hasta el autor.

Eso es todo lo que sabemos,

que siempre ejecuta el mismo "modus operandi",

y el homicida planifica todo y no deja nada al azar.

-Exacto.

Por eso he buscado en los archivos informáticos,

para ver si encontraba alguien que encaje con ese perfil.

Tenemos claro que no es la primera vez que actúa.

¿Has encontrado algo? Está por confirmar, pero...

un tal Alberto Posada.

Estrangulo a una mujer hace ocho años en Guadarrama,

y el juez decretó su ingreso en un centro psiquiátrico.

Si la valoración psicológica dictaminó

que había padecido un trastorno psíquico,

habrá pasado algún tipo de valoración para salir de ahí.

¿Tienes algo más?

Hemos pedido la sentencia y la valoración psiquiátrica.

En espera de que llegue,

estamos revisando la información de las diligencias.

Y le puedo adelantar que el "modus operandi" es el mismo:

ni huellas ni restos biológicos.

¿Alguna relación con la víctima?

Ninguna. Parece que la eligió al azar.

¿Cuánto hace que salió del internamiento?

Agárrese, dos meses. Desde entonces vive en Distrito Sur.

¿A qué estabas esperando para ponerme al día sobre todo esto?

A confirmar los detalles con la sentencia en mano, comisario.

Has hecho bien, pero me quiero adelantar.

Mañana mismo traeremos a Alberto Posada

para hacerle unas preguntas.

Hay que empezar a desatascar todo esto, ¿de acuerdo?

Buenas noches.

¿Qué pasa, Nano?

-¿Y tú no tenías que estar en el pub? Quedamos que cerrabas tú.

-Sí, tranquilo.

Solo he venido a por algo de papeo.

¡Aquí!

¿Lentejas?

Buah...

¿Tú qué, tienes alguna novedad?

-Tú en el fondo te alegras de todo esto, ¿no?

-¿De lo de Sheila? Tú estás flipando, tío.

No me alegro de que una tía le tome el pelo a mi hermano.

Solo estoy preocupado, eso es todo. -Pues preocúpate más por el pub.

Ahora eres socio, ¿no? -Que sí, pesado.

¿Has hablado con ella o no?

-Pues sí.

Le he peguntado si trabajaba en el Butterfly 8.

-¿Así, tan directo? -¿Qué querías?

-No, a mí me parece muy bien.

-¿Estás contento?

-Contento no porque veo que estás jodido.

Espero que a la larga entiendas que esto es lo mejor.

-Me ha jurado que estaba enamorada de mí.

-Buah...

-Y que le daba vergüenza decirme a qué se dedica por si la dejaba.

-Por favor, eso es una trola como un pino.

Seguro que les ha contado lo mismo a 800 pibes.

Tú no te la habrás creído, ¿no? -Eso qué más da.

Le he contado a la mamá

que he cortado con ella porque era una lista,

y estaba más interesada en el pub que en mí.

-Tampoco es mucha mentira eso, porque intentaba timarte.

-Bueno, fin del tema.

Por cierto, esto no quiero que lo sepa nadie.

Así que guárdame el secreto.

-Tranquilo.

Tu secreto está a salvo conmigo.

Hasta luego.

¿Nunca te has planteado empezar de cero?

¿Y abandonar el CNI?

Sabes que sí lo he hecho, y muchas veces.

Estando encerrada no dejaba de pensar en eso.

Creo que estamos demasiado expuestos.

Puede ser.

En realidad, todo el mundo lo está.

Los peligros están ahí fuera para todos.

Solo que nosotros nos enfrentamos a ellos.

(Puerta)

Es Quintero.

¿Qué tal, Iker? Quintero.

Bueno, voy a recoger el baño,

que ha quedado como un campo de batalla

después de bañar a Leo.

Hasta ahora.

Pasa. Gracias.

¿Quieres tomar algo? No, no. Gracias.

¿Puedo?

En realidad he venido solo un momento.

No he querido venir antes porque suponía que...

preferías estar un tiempo a solas con tu hijo.

Me han dicho que estabas bien, pero quería comprobarlo por mí mismo.

Por una vez te han dicho la verdad.

Estaba muy asustado, ¿sabes?

Conociendo a esa gente,

uno se puede llegar a imaginar lo que son capaces de hacer.

Bueno, he tenido suerte.

La mayor parte del tiempo he estado sedada, no me han...

torturado ni maltratado.

Solo me dieron un par de golpes para hacerme callar.

En eso hicieron bien, parece que...

se imaginaban el tipo de fiera que tenían secuestrada.

Iker me ha contado que tu intervención ha sido clave.

Bueno, solo hice lo que pude.

Utilizar Transportes Quintero como tapadera

estuvo bien, pero no fue suficiente.

La verdad es que todo el mérito fue de Maica.

Ella sola consiguió clonar el teléfono de Oleg.

¿Y cómo lo consiguió?

Oleg y Maica se conocieron en mi oficina por casualidad.

Oleg se encaprichó inmediatamente de ella.

Cuando lo supieron los del CNI

empezaron a proponer que...

tendríamos que hacer todo lo posible para utilizar a Maica como cebo.

Yo, por supuesto, me negué desde el primer momento.

Pero a medida que iba pasando el tiempo

y se acercaba el final,

hablé con ella, le conté lo de tu secuestro y...

y le rogué que...

que fuese un poco amable con ese maldito ruso.

Pero ¿ella está bien? Sí, afortunadamente no le pasa nada.

Ese bestia estuvo a punto de violarla,

pero conseguimos llegar a tiempo para evitarlo.

Me han dicho...

que fuiste tú quien... Sí, fui yo.

Maica estaba en peligro, no tenía otra opción,

todo está grabado en vídeo.

Iker me ha dicho que no tengo nada de qué preocuparme,

que oficialmente en la habitación de ese hotel nunca ha pasado nada.

Pero yo sí que lo sé.

Y también sé que os debo la vida a Maica y a ti.

¿Le darás las gracias de mi parte cuando la veas?

Por supuesto, en cuanto aterrice en DF,

ha salido hoy mismo para allá, hablaré con ella y se lo digo.

Supongo que es alguien importante para ti. Lo siento.

Sí, es alguien importante.

Pero tú eres lo más importante que hay en mi vida, Alicia.

El hecho de pensar que podía haberte perdido para siempre,

me rompía el alma y el corazón, y...

Y cada minuto que pasaba era un infierno.

Estando allí perdí la noción del tiempo.

Sentía una angustia continua.

Había...

Había veces que lo daba todo por perdido y...

sentía mucha rabia.

No podía dejar de pensar en todo lo que me iba a perder.

No te vas a perder nada, estás aquí.

Tienes toda una vida por delante para disfrutarla junto a tu hijo.

Sé que rechazaste trabajar para el CNI,

aunque te ofrecían la libertad y...

Ahora has tenido que sacrificarte y colaborar con ellos por mí.

Y lo volvería a hacer.

Perdóname. ¿Por qué?

Por dudar de ti.

Por no creerte cuando...

me dijiste que tras escaparte de Cabo Verde

lo que más te importaba era estar con tu familia.

Siento...

haber pensado que mentías.

Y siento haber tenido que pasar por esto

para saber que decías la verdad.

Dentro de unos años te darás cuenta

que a un hijo siempre se le perdona todo.

Me voy.

-Hay un ciclo de cine de los noventa en los cines Verne,

y esta noche proyectan "Nueve meses", no sé si la habrás visto,

¿te suena? -No, no la he visto.

-Mejor, no te la cuento y la ves.

¿Qué pasa? -Nada.

A ver, Espe...

Yo estoy muy a gusto contigo.

-Y yo. -Y antes de que vayamos a más,

creo que debemos hablar algo.

-Esta mañana ha estado en la ferretería la inspectora Silvia...

¿Orestes?

-Silvia Orestes. -Ha venido preguntando por Alberto.

-Sí, estoy al tanto. No será por el estrangulador, ¿no?

-No, ¿por qué dices eso? -Mucha casualidad.

Detienen a un sospechoso, se lo llevan...

En un periódico digital han publicado las iniciales: AP.

Coincide, Alberto Posada. -¿Cómo en un periódico digital?

-Desde hacen un rato están entrando llamadas

pidiendo la confirmación de la detención del estrangulador.

Sí, ya me he enterado.

Un diario digital ha publicado que tenemos un sospechoso.

Jefatura me lo acaba de reprochar ahora mismo.

¿Qué va a pasar con los dos escoltas que tengo en mi puerta

mal disfrazados de vigilantes de seguridad?

¿Van a seguir ahí hasta el día del juicio o hasta cuándo?

Eso no depende de mí.

¿Por qué? ¿Te molestan? Todo lo contrario.

Sobre todo, ahora que Konchalovsky debe estar muy cabreado

y seguramente me ha convertido en su principal objetivo.

-Hay ciertas coincidencias en la manera en que murieron estas mujeres

y el asesinato que usted cometió hace ocho años.

Mismo "modus operandi".

Y no tiene coartada para ninguna de las dos noches.

-Eso es una acusación muy grave. -Esos delitos también lo son.

-Basa usted sus acusaciones en una mera casualidad.

-¿Es casualidad que estrangulase a una mujer hace ocho años

y le condenasen por ello?

-Entonces yo no era consciente de lo que hacía.

Tuve un brote psicótico, no me acuerdo.

-Revisando las cámaras de la panadería de Carolina,

hemos identificado a Alberto Posada en las imágenes.

-Eso no es ninguna novedad.

Alberto ha confirmado que era cliente de la panadería,

y no es de extrañar que salga en las grabaciones.

-Pero ¿te dijo que mantuvo una fuerte discusión con Carolina?

-Eso no lo ha mencionado en el interrogatorio.

-Ha dicho que Carolina era muy simpática con él,

que jamás la habría tomado con ella.

-¿Y esta caja?

Yo pensaba que ya habían traído todos los pedidos de esta tarde.

-Sí, esta la he pedido yo por internet,

es personal, es para casa.

-Me he dado cuenta de que estoy cansado de tantas pruebas,

tantos análisis, esperas...

efectos secundarios. No quisiera renovar el tratamiento.

¿De qué estás hablando? No hay avances.

No sé de dónde voy a sacar las fuerzas.

-¿Qué estás diciendo, que te vas a rendir?

-Quiero volver a casa

y que la enfermedad siga su curso.

Servir y proteger - Capítulo 430

18 ene 2019

Silvia descubre nueva información sobre el caso del estrangulador. Alicia recibe la visita de Quintero. Miralles viaja a Italia para estar con su marido y con Olga. Luis despide a Andrea y le dice a su madre que han cortado. Álvaro rechaza a Sara y le confiesa que sigue colgado de Silvia.

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