www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4866559
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 399 - ver ahora
Transcripción completa

El calabozo me ha refrescado la memoria.

Estas dos cuentas de aquí

son un homenaje para sus queridos papás.

-¡Voy a matarte, cabrón, voy a matarte!

-Nacha, ¿qué ha pasado aquí? -Nada.

Cuando llegué ya estaba aquí agonizando, Elías.

-Nacha, pero si tienes la ropa, las manos llenas de sangre.

Quedas detenida por asesinato.

Solo venía a devolverle mi placa.

Cuando se solucione todo, la recuperarás

y volverás a tu puesto de trabajo. No voy a volver.

No me resigno a perderla.

Nunca sobran los policías con tanta vocación

y tan entregadas como Nacha.

España quejándose de que la justicia es lenta

y me adelantan el juicio. No vuelvo a la cárcel ni loco.

Mis planes se han precipitado. Voy a necesitar antes los papeles.

-Sergio Mayoral planea fugarse de España en horas.

-¿Qué más sabes?

-Anoche cené con Sergio y después, con unas copas de más,

me contó lo que siente por usted: asco.

Joder, no puedo matarte, no puedo.

Aquí tienes tu pasaporte.

Anda, sal por esa puerta y no eches la vista atrás.

-Vale que no me prestes el dinero, pero llamarme tonta en la cara...

-No te estoy llamando tonta y te estás poniendo

como me puse yo cuando me abriste los ojos con Mike.

-Lo de Mike era una estafa. Mike no era real, no existía.

-Iago Narbona tampoco existe.

-Paty, no puedes renunciar a una tarea

porque te parezca difícil o, incluso, absurda.

-Iago, tenemos que hablar. Soy libre de hacer lo que quiera

y no pienso volver a tu sala de meditación en la vida.

-Muy bien, en ese caso debes pagar una multa y son 3000 euros.

-¿Qué? Tú me debes a mí 3000 euros, ¿de qué hablas?

-Si quieres dejar la comunidad sin permiso, debes pagar.

-Aléjate de Iago cuanto antes y protégete.

A mí me está haciendo la vida imposible desde que le he dicho

que dejo sus clases y no solo me acosa él,

le pide al resto de alumnos que me metan miedo.

-No me creo nada. -Te juro que es verdad

y, por favor, si te da unas pastillas verdes, no las tomes.

-Lo cogió Candela de la mesa de Iago. Son las pastillas

que les da a las alumnas antes de acostarse con ellas.

-Tómate esto.

-¿Sabes qué te digo?

Que no cuentes conmigo para acosarla ni para nada.

Yo también abandono el grupo. -No puedes. ¿Qué vas a hacer?

¿Volver a la vida mediocre que tenías antes?

-El único mediocre que hay eres tú.

-Mañana, por fin, llegará la tonelada de coca del cártel de Sinaloa.

-Eso son palabras mayores.

-Los cargamentos anteriores han sido solo un juego de niños.

Ahora empieza lo bueno.

Fidalgo le acaba de confirmar a Iker

que una tonelada de cocaína procedente del cártel de Sinaloa

va a entrar en Madrid, concretamente, a Distrito Sur.

¿Por qué saben que va a ser aquí la entrega?

Creen que Sofía Collantes va a ser la destinataria del alijo.

Aquí tenéis toda la información que hace falta

para atrapar a Sofía Collantes y que caiga con todo su equipo.

Habla claro, ¿qué quieres? Inmunidad,

protección por parte del CNI y una vida nueva lejos de España.

(Música emocionante)

Hidrátese y tome los analgésicos si le duele.

-¿Y lo del lavado de estómago? -No.

Gracias por venir, doctora.

Como siempre, informaré al general Fidalgo.

Perfecto.

No me ha quedado claro

lo que le has dicho a la doctora sobre el anillo.

Solo tienes que saber que me lo tragué, punto.

En fin, ¿por dónde íbamos?

Sí, ibas a decirme dónde entregarán la droga

los del cártel de Sinaloa.

Ya has oído a tu amiga la doctora, necesito descanso.

Llevo dos días sin dormir, primero Sofía y ahora tú

y no puedo estar más tiempo despierto.

Llevamos hablando toda la noche.

Pues te tomas la pastilla y un vaso de agua.

No vamos a parar hasta que me des toda la información.

(Puerta)

¿Qué tal ha ido? Bien.

Se ha quedado dormido en el coche y no creo que les dé guerra.

No entiendo por qué has sacado a tu hijo de casa.

Si Marcelino puede cuidar a un bebé, yo también.

Yo me hubiera quedado con Leo encantado.

No dejaría a mi hijo a tu cargo

ni aunque fueras la última persona sobre la tierra.

Qué radical.

Alicia, ¿serías tan amable de traerme un vasito de agua

para tomarme las pastillas de la doctora?

Te estoy entregando en bandeja

a uno de los mayores narcotraficantes del mundo

¿y tú eres incapaz de darme un poco de agua?

¿Tú de qué vas? No, de qué vas tú, Sergio.

Estás en mi casa

y tengo que aguantar que intentes mercadear

con información de interés nacional para salvar tu culo,

pero no pienso pasar por traerle nada a un delincuente, ¿está claro?

No creo que esté pidiendo nada desorbitado

a cambio de entregaros a la reina de Cali.

Esa sí que es un bicho, Alicia.

Coge perspectiva, que yo no soy tan malo.

Sergio, de momento, no nos has dado nada.

¿Cómo que no? Os he aportado muchos datos.

Morralla, solo has hablado de pequeñas cantidades de dinero

y de camellos de poca monta.

Yo ya he demostrado mi buena voluntad,

solo espero a que des el paso definitivo

y me ofrezcas lo que te he pedido. No puedo garantizarte la inmunidad.

Ponme en contacto con quien pueda hacerlo,

como si tienes que llamar al ministro de Interior.

Ya has oído a Alicia, es un asunto de Seguridad Nacional.

Hasta que no esté a salvo, no hablaré más.

Te vas a pudrir en la cárcel.

Iker, no pierdas más el tiempo con este imbécil.

¿Quieres asustarme con la cárcel? Tendrás que buscar una amenaza mejor.

Y tú decirnos de una vez dónde entregarán esa droga.

Debemos detenerlo y llevarlo a comisaría ya.

Detenedme. Estoy cansado, quiero acabar con esto.

Ahora, ten presente una cosa, Iker, si me pones las esposas,

hoy no incautaréis uno de los mayores alijos de la historia

y el tiempo corre en vuestra contra.

¿No ves que se está riendo de nosotros?

No tiene absolutamente nada, solo intenta ganar tiempo

para salvar su vida. Sé quién mató a Cholo Trejo.

No fue Nacha. ¿Quién?

Fue Tote Gallardo, él mismo me lo confirmó.

No te creo porque, probablemente,

ahora estás intentando vengarte de él.

Cholo Trejo buscaba a Gallardo para matarle,

pero le salió el tiro por la culata y Gallardo le mató a él.

Dudo que alguien como Gallardo consiguiera escapar

de las manos de un sicario como Cholo.

Le mató con una piedra.

Piénsalo, solo alguien tan primitivo como él podría hacer algo así.

Tengo que llamar a Fidalgo. Bien.

Yo voy a por un poco de agua para tomarme las pastillas.

Luego me voy a echar una siesta.

Me avisáis cuando llegue el negociador.

Tú no te mueves del salón.

¿Me traes tú, entonces, el agua? ¿O me las como?

Pero bueno, ¿y esto? ¿Qué ha pasado? ¿Te has caído de la cama?

Ya, le echo de menos.

Ay, pues yo me siento culpable de haberlo dejado ir solo.

Menos mal que en dos fines de semana vamos a verle

porque si no... Sí.

(Móvil)

¡Mira, es él! Mamá, que no nos note tristes.

Hola, cariño, ¿qué tal has dormido? "Todo lo bien que he podido".

"Estoy algo nervioso, ¿sabes? Hoy es mi primer día de tratamiento".

¿Nervioso, tú? ¿Me estás tomando el pelo?

"Estoy en la sala de espera esperando a que me llamen".

"Llamo para desearos buen día y escuchar tu voz".

Todo va a ir bien, cariño, ya lo verás.

¿Quieres que te pase a Olga, que la tengo al lado?

"Sí. Perdona un momento. Antonio Torres, soy yo, sí".

"Cariño, me han llamado para ver al doctor".

"Tengo que colgar. Muchos besos". Un beso, cariño. Te quiero.

Ha tenido que colgar.

Le han llamado en ese momento para empezar.

Pobre, ¿no? ¿Estaba nervioso?

Seguro que nos llama cuando termine para contarnos qué tal le ha ido.

(Timbre)

Paty, pasa, por favor.

Hola, venía a hablar con Olga. -Sí, pero pasa, no te quedes ahí.

-Tía, te quiero pedir perdón.

Bueno, os dejo solas que, al final, voy a llegar tarde, ¿vale?

¿Quieres un zumo? Está recién hecho. -Sí.

Olga, me siento fatal.

De verdad, me siento muy mal, me da muchísima vergüenza

la manera en la que te he tratado.

Todo lo que te he dicho, no pensaba nada,

absolutamente nada de lo que te he dicho, de verdad,

y no sé cómo he estado a punto de dejarlo todo

por el tío ese, Iago.

De verdad, no se puede ser más tonta, ya está.

-No sabes la ilusión que me hace escucharte decir eso.

¡Por fin! -¿El qué? Lo de que soy tonta, ¿no?

-No, tú no has tenido la culpa.

La gente como Iago sabe qué teclas tocar

para manipular a las personas. Además, puede que a ti

te estuviese drogando con esas pastillas.

-Ya. Tú y María me avisasteis, pero yo no quise creeros.

Iago me convenció de que estabais actuando por egoísmo.

-Ese tío es capaz de convencer a cualquiera de cualquier cosa.

-Yo solo espero

que quieras seguir siendo mi mejor amiga.

-Que sepas que no me iba a rendir hasta sacarte de ese lío

en el que te habías metido.

-De verdad, menos mal que las dos estabais allí, atentas

porque si no, seguramente, ahora mismo seguiría ahí,

enganchada a sus redes sin poder salir.

Tu madre estaba también muy preocupada.

-Gracias por avisarla.

-Bueno, lo importante es que has conseguido salir a tiempo,

así que ya está. -Sí.

Y pensar que hay personas

que se tiran años y años enganchadas ahí. Es horrible,

pero Olga, yo te juro que las entiendo,

las entiendo perfectamente, es que te lavan el cerebro,

te cambian la manera de pensar... Todo.

-Además, en el caso de Iago, le sacaba dinero a las víctimas.

-Mira, ni me lo recuerdes, de verdad, ¿eh?

¿Cómo pude estar tan ciega yo?

-¡Ay, por fin eres tú misma! Te he echado mucho de menos.

-¡Ay, y yo a ti!

-¿Qué, te quedas a desayunar? -Vale.

-¿Sí?

-Oye, y, de verdad, perdóname por haberte fallado estos días.

Con tu padre enfermo y todo... -Bueno, no pasa nada.

Ahora tienes la oportunidad de enmendar tu error.

Mira, hoy es su primer día de tratamiento

y estaba bastante nervioso, la verdad.

-¿Tu padre nervioso? Qué va, hombre, si no le pega nada.

-Ya, eso ha dicho mi madre. -Vaya tela.

-¿Quieres café? -Por favor. Toma.

Iker, por favor, no puedes dejar que se salga con la suya.

¿No ves que nos intenta llevar a su terreno?

Alicia, ahora no es momento, ¿vale?

No depende de nosotros tomar esta decisión.

Esto se decide más arriba de nuestras cabezas

y, para el CNI, incautar un alijo de una tonelada de cocaína

del cártel de Sinaloa y acabar con la Operación Valentina

es un éxito al que no van a renunciar.

¿Aunque un asesino quede impune? Yo que tú iría haciéndome a la idea.

Debemos centrarnos en lo que podemos controlar.

Nos espera un día largo y no quiero malgastarlo discutiendo.

Muy bien. Y, según tú,

¿en qué debemos emplear esas energías?

(Timbre)

Debe ser Fidalgo. El que faltaba.

Alicia, te pido que te controles.

General.

Ya puede ser importante lo que se trae entre manos.

Es la primera vez que no desayuno con mi mujer en nuestro aniversario.

Tengo la llave para acabar con la Operación Valentina.

Mayoral se ha arrepentido y quiere cambiar de bando.

No se ha arrepentido, solo intenta salvar su culo.

Va a decirnos dónde será la entrega de la cocaína del cartel de Sinaloa

y los nombres de la organización de Sofía Collantes.

¿Y la red financiera? Todo.

Paraísos fiscales, nombres de testaferros...

General, podríamos acabar con la organización de un golpe.

¿Qué pide a cambio?

Inmunidad total y un billete de ida a un paraíso fiscal

con nueva identidad. ¿Por qué ahora?

Sofía Collantes ordenó su muerte cuando se enteró

de que estaba intentando huir para evitar su juicio.

Consiguió escapar y Sofía cree que está muerto.

¿Cree que ese Mayoral es sincero?

Se ha comprometido a darnos esa información

y, de momento, ha cumplido dándonos parte.

Pero el lugar de la entrega y el dinero de los paraísos

no lo va a soltar hasta que aceptemos sus peticiones.

Así es. General, no acepte negociar con él.

Es un narcotraficante y un criminal.

Alicia, ¿por qué no avisas a Mayoral de que Fidalgo está aquí?

Por favor.

Mi turno de intervención, ¿no? Sergio Mayoral.

Un placer. ¿Le envían del ministerio de Interior?

-General Fidalgo. Puede considerarse que represento

la autoridad nacional dentro del ministerio de Defensa.

-Defensa, Interior... Me da igual.

Quiero saber si usted tiene poder de decisión

para negociar conmigo.

Estoy cansado de tratar con soldaditos, no os ofendáis.

-Eso dependerá de lo que pretenda.

-Nada inaccesible. Una vida nueva en un lugar seguro.

¿Qué es eso a cambio de entregarle a la organización completa de Somoza?

Me consta que llevan tiempo intentando desmantelarla

y podrían colgarse una medalla internacional frente a América.

-¿Y usted dispone de toda esa información?

-Aquí la tengo

y es toda suya en cuanto lleguemos a un acuerdo a solas.

Alicia, espera.

¿Me podrías traer un café, ya que vas a la cocina?

Con un poquito de leche.

Vete a la mierda.

No te preocupes, tiene que estar al llegar.

Me ha dicho que se iba a retrasar, que estaba con Olga, pero vamos.

Mírala, ahí la tienes.

-Mamá, pero ¿qué haces aquí?

-Pues lo que hacen las madres, preocuparse por sus hijos.

Cariño, quiero asegurarme de que estás bien

y de que sabes que estoy aquí para lo que necesites.

-No te preocupes por nada, estoy bien.

A cada hora que pasa me doy más cuenta

de que Iago es un desgraciado que solo engaña a la gente,

pero tengo la suerte de teneros a vosotras

y, gracias a eso, he podido salir de todo esto a tiempo.

Pero sé que aún hay mucha gente que está engañada por él

y quiero ayudarles a que abran los ojos.

-Oye, Paty, ¿y por qué no vais Candela y tú

y dais vuestro testimonio juntas? -Claro.

-Yo creo que no serviría de mucho.

Fijaos a mí lo que me costó creeros a vosotras,

a mi madre, a mi jefa, a mi mejor amiga. No.

Iago se encarga de hacerles creer que todo el mundo está en su contra

para que no puedan encontrar la felicidad verdadera.

-Hola, Fede, buenos días. ¿Se sabe algo de las pastillas?

-Aquí traigo los resultados del laboratorio.

-¿Qué son? ¿Qué me he estado tomando?

-Bueno, te han estado dando un antidepresivo muy fuerte.

Está prohibido en farmacias. La sustancia lo que hace es ayudarte

a tener más paz interior, crece la sensibilidad corporal

e incluso te ayuda a empatizar más.

-Qué fuerte, y el caradura diciéndome que eran parte de sus enseñanzas.

-Forma parte de la palabrería barata de estos líderes como de pacotilla.

Digamos que utilizan las virtudes del yoga,

la concentración, la relajación para ir introduciendo la droga

con el único fin de conseguir la confianza ciega de sus seguidores.

-¿Qué más necesitáis? ¿Por qué no vais a detenerle?

-Ya me gustaría, pero la pastilla de Olga es robada.

-¿Y qué? -Que es una prueba no válida.

Además, solo con la denuncia de Paty no es suficiente.

-¿Cómo que no es suficiente?

-No es suficiente. Son adultos, han dado su consentimiento

y un discurso muy generalizado entre los líderes de las sectas,

se acuestan con sus feligreses e, incluso, reciben donaciones.

Pero ¿por qué? Porque ellos quieren.

-Y, entonces, ¿qué hay que hacer?

-Para conseguir una orden judicial necesitamos tener unas denuncias

y, además pillarle "in fraganti" suministrando la droga

y mintiendo sobre lo que les da.

Eso más la tenencia, le podían caer varios años.

-Yo quiero ayudar, Fede.

Cuenta conmigo para lo que haga falta.

-Pero no quiero ponerte en peligro. -Fede, en serio, lo que sea.

-Necesitaríamos una grabación viendo sus métodos.

-Podíamos grabarlo en la sala de meditación,

es allí donde da las pastillas a todo el mundo.

-Ya, pero es que, no sé, para eso también necesitamos una orden.

Deja que hables con Elías y vamos a ver

si conseguimos llegar a buen puerto con este caso, tú tranquila.

-Quiero que lo pilléis a tiempo. -Sí, por favor.

-No os preocupéis.

-Me alegro que haya venido, Fidalgo.

Con usted ha sido fácil entenderse y llegar a un acuerdo.

-Se me dan bien las matemáticas y el cálculo.

Es algo fundamental para una negociación.

La libertad de un hombre no tiene el mismo valor

para el que la pide como para el que la concede.

Para usted lo es todo, para mí es menos que nada.

-Les estoy entregando a una organización

de narcotráfico internacional que llevan años persiguiendo.

Sin la información que les voy a dar, seguirían años tras ellos.

-Su vida no tiene valor hasta que no suelte eso

y, cuando lo haya hecho,

si los resultados no son los esperados,

su estancia en prisión podría ser un infierno.

Me encargaría personalmente de ello.

-La información es buena. De usted depende colgarse la medalla.

-Y, ahora, volvemos al punto de partida.

¿Qué vale más? ¿Su vida o mi medalla?

Piénselo dos veces antes de intentar cualquier jugada.

-Hala, chaval, si es diminuta.

-Sí, ahí donde la ves graba vídeo, audio y todo por WIFI,

así que se puede manejar por control remoto. Es una virguería.

-Ya ves. ¿Qué debo hacer con ella?

-Mira, la tienes que poner en un lugar discreto

mientras, así, ganamos tiempo para tener la orden judicial.

-Tiene que ser discreto, pero donde Iago guarda sus pastillas.

Vale, no te preocupes, encontraré algún sitio donde ponerla.

-Lo más importante es que tenga un buen ángulo de visión.

-No lo veo, ¿eh? No deberías hacerlo. No deberías arriesgarte así.

Es que ya encontraremos otra manera de atrapar a este tío.

-Que no, Espe, que ni hablar.

-Seguro que Elías estaría de acuerdo conmigo.

¿Dónde está, por cierto? Voy a llamarlo, a ver.

-Vero está pidiendo ya la orden judicial.

-Espe, que no llames a Elías, que quiero hacerlo,

quiero hacerlo, no pienso consentir que Iago siga estafando a más gente.

Vamos a hacer lo de la camarita, Fede,

-Espera. Se me está ocurriendo

que tú puedes ir con la cámara encendida desde el principio,

así podemos ganar tiempo.

Yo podría monitorizarlo desde fuera y, si se pone violento, intervenir.

-De acuerdo.

-Bueno. -Explícame cómo funciona esto.

-Básicamente, aquí tienes un "on" y un off" de toda la vida.

Me refiero, no es complicado.

-El acuerdo está cerrado.

El señor Mayoral nos va a entregar toda la información

sobre la actividad financiera y organizativa

del negocio de Sofía Collantes. ¿Y qué saca a cambio?

Una identidad nueva y protección hasta que salga del país.

Viajará a bordo de un avión militar

que le llevará al destino elegido por él.

Así que, una vez más, consigue salirse con la suya

un tipo que es el responsable de un doble homicidio

y que ha estado colaborando con el narcotráfico.

Es acojonante. Gracias, Ocaña.

Conozco su historial perfectamente.

No tengo tiempo de escuchar sus quejas, hay trabajo que hacer.

Tenemos una red internacional de tráfico de droga

que está a punto de caer.

Con todos mis respetos, señor, no pienso mirar a otro lado

cuando un criminal como Mayoral queda en libertad.

Haga lo que considere oportuno.

Hable con sus superiores, quéjese, patalee,

pero échese a un lado y déjenos hacer nuestro trabajo.

Bueno, ¿qué hay de la información?

Cuanto antes la comprobemos, antes sabremos si vas de farol.

Los hombres y los números cuando aterrice en el lugar elegido.

Las claves de los archivos están en mi cabeza

y se quedarán hasta que esté a salvo.

-Es lo acordado,

pero sí tenemos el lugar de la entrega del alijo en Madrid,

el resto de la información, cuando Mayoral aterrice a salvo.

-La entrega se hará esta tarde a las cuatro.

¿Dónde?

El camión con la droga llegará a un almacén abandonado.

Era propiedad de Harineras El Molino, pertenecía al "holding" de Somoza.

Sé dónde está esa nave, al límite este de Distrito Sur.

¿Sofía estará allí? Seguro.

Es el primer envío con los socios mexicanos.

No estamos hablando de una operación menor,

es una tonelada de cocaína.

Sofía tiene que verse las caras con los capos del cártel de Sinaloa.

-¿Vendrán los mexicanos?

-Un par de lugartenientes de los gordos, de propina para el CNI.

Hay que ponerse en marcha cuanto antes.

¿Y qué vamos a hacer con él? Eso ya está resuelto.

Un par de agentes van a llegar para custodiarlo.

No lo vamos a trasladar hasta nueva orden.

¿Y lo van a custodiar igual de bien que hicieron con Quintero?

Se me está agotando la paciencia. Alicia, tranquila.

Estoy muy tranquila, indignada, pero muy tranquila.

No hay quien te entienda, Alicia. Encima que soy de los buenos.

Escucha, Sofía cree que está muerto y debe seguir pensando lo mismo.

Lo mejor es

que permanezca custodiado y que no se mueva.

Moverlo podría tirar al traste la operación.

Piensa en las ventajas.

Cuando llegues esta noche, tendrás la cena hecha

y, si me dejas, a Leo lo encontrarás acostado.

No tengo inconveniente en cuidarlo.

Ni se te ocurra pronunciar el nombre de mi hijo

y voy a luchar para que termines en la cárcel,

que es donde debes estar. Lo que digas.

-Ya está bien. No hay tiempo que perder.

Hay un dispositivo crucial que montar

y la cuenta atrás ha comenzado.

-¿Dónde te has metido, Sergio?

(Tacones)

-¿Con quién hablas? -No, con nadie.

Te estaba esperando, jefa. -Te quiero despejado, Gallardo.

-Y lo estoy.

Ayer me fui a la cama sin probar una gota de alcohol.

-Hoy es el gran día. -El personal ya está sobre aviso.

¿Quiere que baje al muelle para organizar la recepción?

-No será necesario. La entrega no se hará aquí.

-¿Ah, no? ¿Y dónde va a ser? ¿En el almacén de la constructora?

-Deja de jugar a las adivinanzas, no hay tiempo para eso.

Quiero que me acompañes a recibir a los mexicanos.

Están a punto de llegar.

-Muy bien, pero ¿dónde quiere que la lleve?

-Ya lo sabrás cuando estemos allí.

-Jefa, ¿qué tengo que hacer para que confíe en mí?

-Confío en ti.

Es más, ahora mismo, eres la persona de la organización

en la que más confío. Nos ayudaste con el seguimiento del CNI,

te libraste de Cholo Trejo y has acabado demostrando tu fidelidad

acatando la orden de matar a Sergio. -Y todo eso, sin rechistar.

-Pero, por seguridad,

no puedo desvelarte el lugar de la entrega.

Cuanto menos sepas, mucho mejor para ti.

Solo espero que no me defraudes. -No se preocupe, estaré a la altura.

-Ya sabes lo que pasa con los traidores, Gallardo.

Hay mucha gente dispuesta a ocupar tu puesto

y estarían dispuestos a cualquier cosa con tal de conseguirlo.

-Seguiré sus órdenes al pie de la letra.

-Baja a organizar a la gente.

Que preparen los camiones para repartir el cargamento.

Esta noche, sin falta, deben salir a su destino.

-Está todo listo para repartir ese tesoro por Europa.

-Tú lo has dicho, Gallardo, es un tesoro.

Vamos a ganar millones de euros con los mexicanos.

Nada puede salir mal.

-No se preocupe, todo saldrá de maravilla.

-Ha llegado la autorización del juzgado.

Tenemos vía libre para colocar las cámaras.

-¿Aviso a Paty y a Fede? -Sí, de acuerdo.

Elías, ¿tienes un minuto? Sí, sí, claro.

¿A qué viene tanto misterio?

Necesito contarte una cosa y es importante, no podía esperar más.

Sabemos quién fue el asesino de Cholo Trejo. Nacha no lo hizo.

Eso ya lo sabía yo, ¡menos mal!

¿Y qué? ¿Lo habéis detenido? ¿Está en los calabozos?

Todavía no. ¿Has venido para que lo trinque yo?

Te lo agradezco mucho, es todo un detalle, inspectora.

Escúchame. Aún no podemos ir a por él.

Su nombre ha salido en el transcurso de una investigación en marcha

y, hasta finalizar el operativo, no podemos ir a por él.

No me hagas esto, por favor.

Lo siento. Si todo va según lo previsto,

esta tarde podrás tener a tu culpable.

¿Por qué tanto misterio? ¿Qué está pasando?

No sabía nada de ninguna investigación.

Tenemos una reunión con Bremón.

Al terminar, habrá un anuncio oficial.

Lo siento, Elías, me tengo que ir. Por favor, no me hagas esto.

Dime, al menos, quién es. Yo soy una tumba, inspectora.

Un empleado de Transportes Quintero, Tote Gallardo.

¿Tote Gallardo? ¿Y qué pruebas hay contra él?

El testimonio de la persona a la que le hizo la confesión.

Esa persona es un testigo protegido del operativo de esta tarde,

por eso no puedo contarte más. Lo siento, Elías.

A sus órdenes.

Perdón por el retraso.

Bueno, que conste que no dudo de vuestra profesionalidad,

pero os tengo que pedir máxima concentración.

Bien, como sabemos, el cartel de Sinaloa

tiene concertada la entrega de una tonelada de cocaína

a la organización de Sofía Collantes.

Gracias a la colaboración de Sergio Mayoral,

ahora sabemos que dicha entrega se efectuará a las cuatro

en el antiguo almacén de Harineras El Molino.

Disculpe, comisario, pero me gustaría exponer mis dudas

sobre un asunto antes de profundizar.

Adelante.

Creo que estamos pasando por alto que hemos conseguido una información

a cambio de que Sergio Mayoral quede libre de todos sus cargos.

¿No recordáis que fue el responsable del homicidio de Elena Ruiz

y de Rafael Ugarte y ha colaborado con Sofía Collantes hasta ahora?

Alicia, ya hemos hablado de esto. Y lo seguiremos hablando.

No voy a dejar de ver a Sergio como un criminal

que está haciendo esto para burlar la ley.

Alicia, eres inspectora de policía

y sabes que no es el primero ni será el último arrepentido

que consigue protección judicial o una reducción de condena

gracias a su colaboración en una investigación.

Comisario, no hablamos de una reducción,

estamos hablando de que ese desgraciado va a quedar libre.

De verdad, Alicia, no es el momento del debate

y menos ahora, con el poco tiempo del que disponemos.

Debemos centrarnos en evaluar las necesidades del operativo

y coordinar a las unidades.

Yo, por supuesto, acataré las órdenes,

pero a mí tampoco me hace ninguna gracia

que Sergio Mayoral salga impune y creo que, con esta información,

podríamos acabar con Sofía Collantes,

cerrar Transportes Quintero y Construcciones S.Z.

y, además, añadir a los cargos de Sergio Mayoral

el de narcotráfico y el de blanqueo de capitales.

Claudia, Alicia, la verdad, hay que estar muy ciego

para no darse cuenta de que esto es solo la punta del iceberg.

Si Sofía Collantes cae, enseguida vendrá alguien a ocupar su puesto,

eso si no es ella misma

la que dirige toda la red desde prisión.

Exacto. Mayoral va a proporcionarnos información clave

para desmantelar la organización en varios países.

Además de España, están México, Colombia y EE.UU..

Tiene los nombres de los hombres clave

de la estructura organizativa y el entramado financiero.

Sin dinero, no hay movimiento posible.

Ya, pero duele conseguirlo

gracias a la colaboración de un criminal.

De verdad, ya he dicho que este no es el momento para el debate.

Con el debido respeto, comisario, eso es lo mismo que decir

que el fin justifica los medios

y en Distrito Sur trabajamos de otra manera.

Aquí investigamos, acusamos y hacemos cumplir la ley.

También velamos por el bien de la sociedad

y el imperio narco de Sofía mueve millones de dólares

que financian negocios y gobiernos ilegales,

que extorsionan a la gente honrada y matan a inocentes

y lo que es peor, consiguen matar poco a poco

a millones de adictos que la consumen.

Si pudiéramos hacerlo de otra manera, lo haríamos.

Pero llevamos casi dos años tras esa organización

y es la primera vez

que podemos acabar con todo de un solo golpe.

Entendido, así se hará.

Le mantengo informado, no se preocupe. Hasta ahora.

General. ¿Cómo vamos?

Estamos empezando.

Pensé que, a estas horas, estaría el operativo organizado.

Tenemos algunas desavenencias, ya sabe, Sergio Mayoral.

Es usted increíble, Ocaña.

Creo que se está llevando esto a un terreno personal.

No sé qué le habrá contado de mí, pero...

No ha hablado de usted, pero yo la he investigado

para entender el porqué de su cabezonería

y creo que he encontrado la razón

por la que usted debería apoyar esta operación sin traba ninguna:

terminar con la organización que acabó con la vida de su prometido

y del padre de su hijo.

Vaya, veo que se ha tomado molestias en conocerme,

pero déjeme decirle que se ha olvidado de algo

y es que en la academia juré respetar la ley

y me tomo muy en serio mi trabajo.

Quiero cazar a los malos, por supuesto,

pero respetando la legalidad. Tengo órdenes de su superiores

en el ministerio del Interior para seguir con la operación.

Usted elige: o participa o se retira, pero deje de tocar las pelotas.

Y ahora, a trabajar, tenemos un operativo que preparar.

-¿Qué tal, compañera?

¿Disfrutando de la vida de civil o qué?

-¿Lo dices por esto?

-Nacha, ahí dentro te necesitamos, de verdad, te echamos de menos.

-Elías, no me hagas la pelota.

¿No me habrás citado para convencerme de que vuelva a la policía?

-Bueno, no, pero sí. ¿Sabes? Traigo buenas noticias.

Por otra investigación,

hemos encontrado al asesino de Cholo Trejo.

Es cuestión de horas poder demostrarlo.

-Es una buena noticia, supongo, sí. -Pero vamos a ver, Nacha,

si van a retirar todos los cargos contra ti. ¿No te alegras?

-Claro que me alegra saber que el criminal que mató a Trejo

estará en breve entre rejas,

pero eso no va a cambiar nada para mí.

Yo sé que no lo maté y no me importa lo que piense la policía.

Lo positivo es que me voy a ahorrar un juicio, eso sí.

-Yo pensaba que estabas deseando demostrar

tu inocencia y así ser libre para hacer lo que quieras.

-Y lo soy, pero es lo único que cambiará.

Ya no voy a tener antecedentes penales injustamente

y eso me serviría en el caso de querer volver al cuerpo,

pero no quiero. -¿Te lo has pensado bien, Nacha?

Si la policía es tu vida, no sabes hacer otra cosa.

¿Te vas a meter a guardia jurado? ¿A detective?

-Yo qué sé, igual abro una tienda de productos latinos

o me voy a recorrer el mundo. ¿Y eso qué importa, Elías?

Lo único que sé es que no me voy a cerrar a nada.

-Excepto a ser policía, ¿no? -Pues sí, exactamente.

-Oye, mira, Nacha, ahí dentro te necesitamos, ¿eh?

Piensa en toda la gente a la que has ayudado.

-Elías, no insistas, de verdad. Te agradezco la información,

sé que te preocupas por mí, pero no hay marcha atrás.

-Y a la que puedes seguir ayudando.

-Cuando quieras hablarme de otra cosa, ya sabes.

Venga. -Sí.

-Adiós, Elías.

-¿Sabes de qué va todo esto?

Atentos todos, por favor, vamos a empezar.

Gracias. Veo que estáis todos expectantes

y, la verdad, no es para menos.

El operativo que vamos a llevar a cabo hoy

puede que sea el más importante en la historia de esta comisaría.

A mi lado tengo al general Fidalgo, del ministerio de Defensa.

El general ha colaborado en la organización

del operativo que vamos a empezar en dos horas

en el antiguo almacén de la fábrica de Harinas El Molino,

situado en el límite este del Distrito Sur.

Esta operación ha sido fruto de una investigación internacional

que ha durado ya varios años

y que tiene como objetivo una importante red de narcotráfico.

Bien, como sabéis, durante mucho tiempo

aquí hemos sospechado del posible tráfico de drogas

en los camiones de Transportes Quintero,

empresa que ahora pertenece a Sofía Collantes.

Pues bien, desde el momento

que Alejandro Somoza llegó a Distrito Sur,

ha habido una investigación encubierta del CNI

coordinada desde aquí con la participación de la DEA

y antinarcóticos de Colombia.

Alicia, ¿tú sabías algo de esto?

El objetivo de la operación que vamos a llevar a cabo hoy

es la incautación de un camión

que transporta una tonelada de cocaína

y la detención de los principales cabecillas de la red.

Según información recabada por el CNI

y confirmada por uno de nuestros testigos protegidos en el caso,

este envío es fruto de la primera colaboración

del cártel de Sinaloa

con la organización que lidera Sofía Collantes.

Al parecer, los mexicanos traen la droga hasta aquí

y los camiones de Transportes Quintero

las distribuyen por toda Europa. General, por favor.

Buenas tardes a todos.

Voy a ser el oficial al mando de esta operación.

Como les ha explicado el comisario, este operativo

es fruto de la colaboración de varios cuerpos de seguridad.

Habrá agentes del CNI y del Grupo Especial de Operaciones.

Imagino que no hace falta resaltar la importancia de esta operación

y su alto riesgo.

El principal cometido de ustedes

será asegurar el perímetro de la nave industrial

para impedir la posible huida de los sospechosos.

El asalto al almacén será llevado a cabo por los GEO

acompañados por agentes del CNI y algunos hombres de esta comisaría.

Su intervención será fundamental en ese momento

para evitar que ninguno de los implicados se dé a la fuga.

Es vital para esta operación

que nadie sea visto antes del asalto al almacén.

Yo estaré con Iker para coordinar la entrada.

Podéis elegir a dos agentes para que os acompañen.

La inspectora Miralles se quedará aquí, coordinando.

Los efectivos están asignados,

pero si necesitáis refuerzos o medios extra, contactad conmigo.

También me encargaré del reparto de armamento y munición.

Y ahora, si el comisario o el general no tienen más que añadir,

le daremos un receso para el reparto de la equipación.

En cuanto volváis, nos dividiremos en unidades operativas

y, a cada uno, se le darán instrucciones precisas.

Para los agentes que no hayan sido requeridos

en este operativo, tengo que recordaros

que todos los casos son importantes para nosotros.

Mucha suerte a todos.

Alicia, me gustaría ir contigo.

No sé si has pensado en alguien, pero me ofrezco voluntario.

Ni hablar y te estás recuperando del tobillo.

Si estoy perfectamente. Miguel he dicho que no.

Necesitaré a alguien más veterano. Alicia.

Alicia, por favor. Miguel, no insistas.

Además, voy a estar en primera línea. Sería una locura.

Alicia, escúchame.

Me hice policía para participar en operaciones como esta.

No puedo perdérmelo, no tendré otra oportunidad así.

Lo siento, pero no estás preparado.

(Móvil)

Coge el teléfono. Está muy feo silenciar a tu madre.

Alicia, necesito ir, lo necesito.

Hay una cosa que no te he contado todavía.

¿Cuál?

Quiero hacer méritos para entrar en el Grupo Especial de Operaciones.

¿En los GEO? No tenía ni idea.

¿Recuerdas mis motivos para ser policía?

La historia del "bullying" y eso. Sí, perfectamente.

La cosa no acaba ahí.

Yo no quiero quedarme encerrado en una comisaría toda la vida.

Quiero demostrar a la gente que puedo ser el mejor,

que estoy preparado para la unidad de élite.

No quiero desmotivarte, pero te aseguro

que la exigencia es extrema.

Cuando empecé las oposiciones, nadie apostaba por mí,

igual que cuando entré en la academia de policía.

Pero a base de esfuerzo

conseguí sacar la mejor nota en las pruebas de tiro

y fui el de mayor progreso en las pruebas físicas.

Muy bien, pero esto es un operativo real.

Lo único que trato de decirte es que no me asusta,

estoy acostumbrado a los grandes retos.

Nadie cree que estés asustado.

Seguro que un día consigues entrar en los GEO,

pero eso no te ayudará a resolver tu conflicto del pasado.

¿Y quedarme haciendo papeleo, sí? No quiero que asumas ningún riesgo.

Además, este operativo también es mi responsabilidad.

El trabajo de comisaría es igual de importante.

La inspectora jefe se queda aquí.

Mira, cualquier fallo, por pequeño que sea,

puede llevar al operativo al traste.

No quieras correr tanto, tendrás tiempo de acción.

Alicia, no voy a cometer ningún error, te lo prometo.

Solo quiero estar cerca de la acción. Lo siento.

El nuevo tiene hambre de calle.

Y no hay forma de explicarle que no es buena idea.

Ajá. ¿Y por qué crees que no es buena idea?

Alicia, no me mires así. Soy de los que piensan

que la mejor forma de enseñar a nadar es lanzarlo a la piscina.

Así me entrenaron a mí. Tú lo has dicho, entrenamiento,

pero este es un operativo real y de los importantes.

Y yo te digo que esas pruebas eran más duras que un operativo real.

Me soltaron en mitad del desierto con lo puesto,

ni móvil ni dinero ni documentación.

La prueba consistía en regresar al centro de operaciones

con la información requerida y en menos de dos horas.

Y lo conseguiste, claro. No me quedaba otra.

Lo conseguí, pero ni sé cómo lo hice,

por eso digo que para aprender hay que estar en la acción,

ahí es donde se ve si estás hecho para esto.

A ver, dime quién se ha ofrecido voluntario para acompañarte.

No todos están dispuestos a servir y proteger jugándose la vida.

Miguel, ven un momento, por favor.

He cambiado de opinión. Puedes acompañarme,

pero estarás en la retaguardia y no quiero tonterías.

Sí, sí. Muchas gracias, Alicia, gracias.

Es hora de irnos.

¿Por qué tardan tanto en bajar?

Cualquier minuto que pase es aumentar el riesgo.

-¿Quiere que me acerque, a ver? -No.

-Buenas tardes, doña Sofía.

-Muéstrale el dinero.

-No tan rápido.

-Quiero ver antes la mercancía.

A usted le conviene tanto como a mí

que todo esto salga bien a la primera, ¿no?

Gallardo, págale a este señor.

Creo que todavía nos quedan

algunos asuntos pendientes por resolver.

¿Qué le parece si los despachamos antes de que se marche?

(Puerta)

-¿Qué haces aquí?

-Iago, que lo he pensado mejor.

Ha sido estar un día entero sin ti

y sentir que he vuelto otra vez a mi vida triste y gris.

-¿Seguro? -Sí.

Me he dado cuenta que sin tus enseñanzas

y tus ejercicios, mi vida está completamente vacía.

-Me alegra oírte decir eso,

pero tu comportamiento no va a quedarse sin castigo.

-Lo siento mucho, Iago, de verdad, lo siento.

-Ya, pero esperaba mucho más de ti y te has salido del camino.

Creo que hice mal en elegirte, eres solo una más del montón.

-Por favor, no me digas eso.

Dame otra oportunidad, te prometo que voy a hacer lo que haga falta,

lo que tú me digas. -¿Por qué iba a creerte?

-Porque ya sé lo que se siente al abandonar el camino

y no quiero volver ahí.

-Ven aquí, anda.

¿Te ocurre algo?

-Es que necesito purificarme antes de estar contigo.

¿Podemos meditar, aunque sea un minuto?

No estoy muy concentrada, pero voy a intentarlo.

-Tengo una cosa para ti.

¿Sabes qué? Una vez conectas con el universo,

es imposible olvidarte de esa sensación, ¿verdad?

-Vamos a dejar eso para después, ¿vale?

Primero quiero limpiarme de verdad.

-Coge esto.

Ahora quiero que cierres los ojos,

que pienses en un punto y dejes tus pensamientos pasar.

Concéntrate en el sonido del agua y siente cómo la energía fluye,

fluye por todo tu cuerpo.

-¿Ya está todo? -Te noto un poco alterado.

-Me pone nervioso estar aquí con tanta droga.

-Pues vete acostumbrado porque acabo de cerrar un acuerdo

y el próximo mes repetiremos la operación.

-A ver si, para entonces, va más rápido.

-Tranquilízate y ve pensando en todo el dineral que vas a ganar.

Vas a ser más rico de lo que nunca has imaginado.

Ese mexicano se va muy contento con su dinero

y nosotros nos quedamos con un producto

que vale diez veces más de lo que pagamos por él.

Cuando se marchen, descargad el camión.

Esta noche debe empezar el reparto por toda Europa.

¡Policía nacional! ¡Tirad las armas!

¡Tiren las armas al suelo!

¡La nave está rodeada!

¡Tiren las armas al suelo!

¡No dejéis salir a nadie!

¡Sofía, dé la orden de que depongan las armas!

No tienen escapatoria.

(Móvil)

Es Iago, ¿qué hago?

Hola, Iago. -"Hola, Paty, ¿cómo estás?".

"Desde nuestra última sesión de meditación,

creo que nuestro vínculo ha empezado a restablecerse".

"Necesito probarte en una sesión comunitaria

para vincular tu energía con la corriente del grupo".

-¿Cómo? ¿Otra sesión?

-"¿No querías demostrarme tu compromiso?".

"¿Que querías arreglar los errores de los últimos días?".

-Espera, que acaba de entrar un cliente. Un momento.

Vale, ¿qué hago? Este tío me da mucho miedo.

-No tienes por qué hacerlo.

Es cuestión de horas que consigamos el permiso del juez.

-Me ha delatado, solo él conocía este sitio.

¿No le mataste? -No sé de qué me está hablando.

¡Señora Collantes, es mejor que tire las armas al suelo

y que se entreguen! Yo no me pienso rendir.

-Les daré esa información como acordamos

cuando esté en Zanzíbar. -Escúcheme bien, Mayoral.

A mí no me va a intimidar ni a chantajear

con esa verborrea barata de abogado listillo.

¡Fuego!

Iker, que no escapen. Cubridme.

Joder, solo es un novato.

¿Como he podido ser tan irresponsable

de llevarlo a un operativo así? Venga, tranquila.

Hola. Doctor, ¿cómo está Miguel?

Tu declaración está siendo transcrita a papel

para que la firmes. Encárguese de los últimos flecos.

Por supuesto, general.

¿Qué se sabe de Gallardo? Sigue desaparecido.

Me voy al hospital.

Para la próxima sesión quiero

que penséis en una creencia limitante.

Quiero que hagáis foco en ella y os enseñaré a hacerla desaparecer.

Ya os podéis ir. Gracias.

(Aplausos)

Paty, ¿puedo hablar contigo?

¿Por qué llevas toda la sesión mirando allí?

-No sé, no, por nada.

-Me estás mintiendo, lo veo en tus ojos.

-No. -¿Qué hay ahí?

-Nada, no hay nada, Iago, ¡no hay nada ahí!

Ya no queda ni rastro de aquel chico simpático

que escribía mensajes de amor en los libros de Derecho.

Ahora se ha convertido en un monstruo,

un hombre tan roto y tan solo

que necesita hacerle daño a los demás

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 399

Servir y proteger - Capítulo 399

30 nov 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 399" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 399"
Programas completos (411)
Clips

Los últimos 1.541 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Pili

    Saquen al personaje de Alicia Ocaña, es muy fingida, sobreactúa. Por lo demás, felicitaciones

    03 dic 2018
  2. DeMadridalcielo

    El personáje de Alicia es idílico intentando representar a la mujer española actual, pero es tan ireal y ridiculo!, además no es la mejor artista del elenco a pesar de que el director de la serie se empeña en mostrarla como la mejor actuacion. Verguenza ajena ! La serie tiene excelentes actores para que se empeñen en mostrar a Alicia como la mejor. No es nada agraciada la pobre y ese super divino Íker extremadamente enamorado, da la impresión de ser un culebrón venezolano (tan ireal!). Me encanta disfrutar de las buenas actuaciones que tiene la serie, y por favor devuelvan a Nerea que lo hace mejor que Alicia. Gracias por hacerme disfrutar desde Miami a los españoles y al divino Madrid!

    02 dic 2018
  3. Cáncer

    Hola estamos llegando a la meta con el corazón en un puño,bien por Alicia,ella sabe lo importante que es detener a toda la mala gente,pero ole sus narices de enfrentarse al mismísimo Fidalgo y decirle que le repatea que Sergio se vaya de rositas,yo creo que hasta Íker está un poco«acongojado»pensando madre«la fiera de mí niña»no calla ni con su padre jaja.Ánimo para todos lo condeguireis,siempre con vosotros.

    01 dic 2018