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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 390 - ver ahora
Transcripción completa

El comisario se va en unos días, y los dos tenemos muy claro

que si estamos juntos nos hacemos daño.

Nuestra relación no va a ningún lado. -¿Entonces?

-Sabemos que una vez él se marche, se acabó todo.

Vamos a disfrutarlo como una aventura, sin más.

Ya he tomado una decisión, y me quedo.

¿Estás seguro? Completamente.

Creo que te estás equivocando. ¿Qué te pasa?

Creo que deberías pensártelo mejor.

Muchas gracias por confiar en mí.

Estaría bien que hables con él.

Me voy a Valladolid, Emilio.

Voy a estar al frente de la UFAM allí.

Lola, ¿me lo dices con esa frialdad?

¿Me estás castigando por algo, verdad?

Si me quieres, te pido por favor que me ayudes, que me apoyes.

-Traigo noticias buenas y malas. Las buenas siempre primero.

Me acaba de decir el doctor Salazar que hay un hueco para Antonio

en un grupo de ensayo de tratamientos con células madre.

Bravo, eso sí que es una estupenda noticia.

Bueno, ¿y las malas?

Que debemos comenzar antes de lo previsto.

Hay un protocolo de pruebas antes de la intervención.

-A mí me parece bien que empieces el tratamiento cuanto antes, papá,

así nos quitamos la angustia de la espera.

-Me gustaría ofrecerle el puesto de jefe de seguridad en mi empresa.

Pero el obstáculo es que ese puesto ya está ocupado.

-Si ese puesto estuviese vacante,

¿me daría el empleo a mí? -Sin dudarlo.

-Quiero lo que tú tienes. -Para eso tendrás que matarme.

-Buenas. -Hasta otra, María.

-Hasta otra.

-Nacha, ¿estás bien? ¿Te pasa algo? Estás temblando,

parece que hayas visto un fantasma.

-Se llama Cholo Trejo y es el asesino de mis padres.

Una semana después del entierro de mis padres,

apareció en casa de mi abuela para ofrecernos dinero.

Para compensarnos por las molestias, para callar su conciencia tal vez.

-He preguntado por ti en comisaría y me han dicho que estarías aquí.

-Os presento, ella es María, y ella es Raquel,

sí, mi exmujer.

-Esa señora se va a ir mañana o pasado a París

y hasta luego Lucas, yo no le daría más importancia.

-Madre mía, qué inocente, cómo se nota los años que tienes.

Esa mujer ha venido a recuperar a Elías, Paty.

-Aún no me creo que hayamos acabado aquí.

-No ha sido culpa mía. -¿Cómo que no?

Me besaste al salir del restaurante.

-María, es él, no puedo creer que esté aquí.

-¿Es algún famoso? -Es mi coach personal, Iago Narbona.

-Voy a impartir un seminario cerrado

para un grupo de alumnos de gran potencial.

-Esta experiencia me ha transformado por completo.

-He hablado con mi gente sobre ti,

les he contado cómo has adquirido mecanismos sanadores

y los has incorporado de manera excepcional.

Y han aceptado que pases del nivel de iniciación al nivel de seguimiento.

En cuanto abones tu cuota la plaza es tuya.

Eso es del bar.

-Sí, pero no pasa nada, María y yo tenemos mucha confianza.

(Música emocionante)

¿Que te vas a vivir a Valladolid?

-No puedo ir y venir todos los días.

-Ya lo sé, pero me deja de piedra

que hayas tomado esta decisión de repente.

-Nadie se lo esperaba, la verdad.

-Por la habitación no os preocupéis,

seguiré pagando hasta que venga otro compañero de piso.

-No digas tonterías, ni a Fede ni a mí nos importa eso lo más mínimo.

-Eso desde luego.

-Entiendo que os sorprendáis, pero lo he visto muy claro.

-¿No te parece que es un poquito precipitado?

-Sí, pero me llamaron de un día para otro.

Hay una baja en la Comisaría 3 de Valladolid

y necesitan que vaya para allá ya.

Tienen que reflotar la unidad y Mercedes Sánchez ha confiado en mí,

cree que tengo las cualidades suficientes para ello.

-¿Y cuándo te incorporas?

-Mañana tengo que ir para allá. -¿Mañana?

¿Se lo has dicho al comisario?

-Sí, él fue el primero en conocer mis intenciones.

-Me parece muy fuerte que no me lo hayas contado a mí primero.

-Solo estoy haciendo lo que tú me recomendaste,

mover ficha y pensar en mí.

-Por alejarte de Bremón te vas sin mirar atrás

y a los demás que nos den.

-No solo me voy para alejarme de Bremón,

también voy para crecer profesionalmente.

Y me duele y me da muchísima rabia alejarme de vosotros.

-Sabía que estabas tramando algo, y te pregunté

y te insistí para que me lo contaras, pero tú has pasado de mí,

y te has pasado por el forro nuestra amistad.

-Pensé que entenderías que hablara antes con Bremón.

-Pues no lo entiendo.

¿Y qué pasa ahora con la UFAM de Distrito Sur?

¿Has pensado en todas las mujeres

que dejas tiradas de la noche a la mañana?

-Esto me parece que es un poco de chantaje emocional.

-Yo sé que me puedes sustituir en la UFAM mientras yo estoy fuera,

Lo has demostrado en otras ocasiones.

El comisario va a reorganizar la unidad,

yo creo que tienes méritos de sobra para ello.

-No digas tonterías, yo nunca seré jefa de la UFAM.

-Cuando me has sustituido lo has hecho genial.

Yo quiero que lo hagas de forma permanente,

y el comisario confía en ti. -No me hables de confianza,

me has demostrado que esa palabra no significa nada para ti.

-Me duele mucho que me hables así.

-Vamos a ver si nos serenamos un poquito todos, ¿vale?

-Te has escondido detrás de Bremón

para justificar no contarme primero a mí que te ibas,

tratándome como un cero a la izquierda.

-Espe, sabes que me importas muchísimo.

-Sí, muchísimo, ya lo veo.

-Tranquila, tranquila, se ha exaltado y se ha puesto así,

pero seguro que se le va a pasar.

-En el fondo tiene razón, es para ponerse así.

-¿Qué razones va a tener? ¿Qué razones son esas?

-Porque se lo he contado a Bremón antes que a ella.

Sabía que si se lo contaba primero a ella me convencería para quedarme,

y no puede ser. No podía, necesito irme.

-Buenos días, Tutankamón.

-Hola.

-¿Qué haces? ¿Te ibas sin despedirte?

-No, mujer.

¿Cómo iba a hacerte yo eso a ti?

-¿Y qué haces vestido? -Ganar tiempo,

que hoy entramos muy temprano en comisaría.

-¿Y te vas sin desayunar ni ducharte?

-Pensaba pasar un rato por casa.

-¿No se te ocurre nada mejor en qué emplear tu tiempo?

-No sé si sería eso buena idea.

-Nos damos un revolcón y luego tomamos un buen desayuno,

aquí el bufete es estupendo.

-Tú sabes que yo soy más de café solo y salir corriendo.

Aún tengo la tripa revuelta con lo del chino.

-No me extraña, ayer te pusiste hasta arriba.

¿Llamo a recepción y te pido una manzanilla?

-De verdad, Raquel, tengo mucha prisa.

-Israel me contó que te habías vuelto

un hombre sensible, amable, tolerante...

Pero no me dijo que sigues siendo un adicto al trabajo.

-No te pases, Raquel.

Yo soy un trabajador vocacional.

Pero ya no soy adicto a nada. -Lo siento.

Ha sido una broma torpe. -No pasa nada, no te preocupes.

No me da tiempo a pasarme por casa, me voy a arreglar aquí un poco.

-No te insisto más, tú te lo pierdes.

Hola, hijo.

Sí, salí a cenar con papá anoche, nos dieron las tantas.

Sí, tenías razón, ha vuelto a ser el hombre...

generoso y simpático que un...

¿Que si nos hemos acostado juntos? Pero, bueno, ¿tú que...?

Vale, vale, que sí, me has pillado.

No sé si es un comienzo.

No, no se puede poner, está en el baño.

Claro, cariño, yo se lo doy.

Te tengo que dejar. Te llamo cuando llegue a París.

Yo también te quiero. Chao, cariño.

Chao.

Un beso de tu hijo.

-¿Le has contado a Israel que nos hemos acostado?

-¿Qué tiene de malo?

-Israel sufrió mucho con nuestra separación,

no sé cómo se va a tomar que nos acostemos otra vez.

-¿Cómo se lo va a tomar? Casi le da la risa hablando de ello.

Para él es mejor que sus padres se lleven bien y conectan de nuevo.

-Yo no sé si lo de anoche fue muy buena idea.

-¿En serio?

No parecías muy preocupado por el tema anoche.

-Anoche no, pero ahora sí.

-Somos adultos, ¿qué problema hay con pasarlo bien?

-En que podamos confundir las cosas.

-A mí me parece fenomenal que conectemos de nuevo.

Yo no lo pasaba tan bien desde nuestros tiempos felices.

-Pero ya no somos tan jóvenes, ni tenemos ningún proyecto en común.

La verdad, yo no me veo retomando nuestra relación, Raquel.

-Pues yo me he despertado

con la tonta esperanza de retomarlo de nuevo.

-Ahí es donde yo no quería llegar, y hemos llegado.

-Tranquilo, no te estoy pidiendo matrimonio.

-Solo quería que sepas que me parece bien que conectemos de nuevo.

-Raquel, de verdad, tengo mucha prisa,

y esta conversación requeriría de más tiempo.

-Tranquilo,

tranquilo, Elías, ya veo en qué punto estás.

No quiero que llegues tarde por mi culpa.

¿Qué es eso de que Lola deja la UFAM y se va fuera?

¿Esto es una broma? Ojalá lo fuera.

Ayer mismo me comunicó sus intenciones.

Ha pedido el traslado al Distrito 3 de Valladolid.

De hecho, ya había hablado con la comisaria de allí.

No quiero sonar egoísta, pero a mí me hace polvo en este momento.

¿Porque lo dices?

Porque tengo que ir a Milán con Antonio,

el tratamiento va a empezar antes de lo previsto.

Claudia, tú no te preocupes por la baja de Lola,

ya le pediré yo a Espe que se ponga al frente de la UFAM,

mientras decido qué es lo que hago.

De todas formas, me parece raro las prisas de Lola por marcharse.

Es la última persona que me imaginaba que podía pedir traslado.

¿Tiene la decisión tomada?

Anoche lo tenía clarísimo.

Incluso hablé con Mercedes Sánchez, la comisaria de allí.

Me dijo que la esperan como agua de Mayo.

Me alegro por ellos, pero a nosotros nos hace un agujero gordo.

Nos va costar encontrar alguien como Lola para la UFAM.

La vamos a echar de menos.

Dímelo a mí.

¿Esta decisión tiene algo que ver contigo?

¿Con lo vuestro?

En estos momentos preferiría no entrar ahí,

al menos por hoy.

Estoy demasiado afectado.

Pues...

tienes que autorizar su traslado, ¿qué vas a hacer?

(Puerta)

Perdón, no sabía que estabais reunidos.

No te preocupes, Lola, yo ya he acabado.

Luego seguimos hablando de esto, ¿vale?

Claro.

Pasa y siéntate, por favor. No, no es necesario.

Quería saber si has hablado con Mercedes sobre mi traslado.

Antes de entrar en materia,

me gustaría entender por qué has tomado esta decisión tan drástica.

Porque es lo mejor para mí, Emilio, ya te lo dije.

Tomo la decisión en función de lo que más me conviene,

y lo que más me llena.

Dime la verdad, por favor.

Te vas para alejarte de mí, ¿verdad? Esto no tiene nada que ver contigo.

Me parece demasiada casualidad que decidas marcharte

justo cuando yo he decidido lo contrario, quedarme.

Creía que estas semanas

habíamos estado los dos muy a gusto. Sí.

Pero ¿hasta cuándo iba a durar esa ilusión, Emilio?

Antes o después llegaríamos al punto de no retorno.

Tu situación familiar es la misma, no ha cambiado.

Y sé perfectamente lo que me espera.

Creía que habíamos acordado no pensar en el futuro,

y vivir solamente el presente.

"Carpe diem", ¿no?

Eso está bien en la teoría, pero la práctica es otra cosa.

Te recuerdo que eras tú la hablaba de vivir solo el ahora.

Claro, y tenía todo el sentido porque tú te ibas a otro destino, Emilio,

y porque iba a ser mucho más fácil nuestra separación.

Pero si te quedas el enganche va a continuar

y vamos a darnos de bruces contra el mismo muro.

Y dime una cosa, ¿qué pasa con los sentimientos?

Al menos yo, no encuentro la forma de pararlos.

Lo mejor es poner tierra de por medio,

y acabar con este bucle que nos hace sufrir.

Yo creceré profesionalmente en el cuerpo y...

eso me hace feliz.

Entonces, es una decisión que ya está tomada, no hay marcha atrás,

te vas a Valladolid.

Sí.

Y me gustaría que no pongas ningún obstáculo para mi traslado.

Tranquila, firmaré la solicitud.

Gracias. No hay de qué.

Yo me había hecho a la idea de que Bremón se iba,

y Miralles se quedaba al mando, ¿y tú?

-Me da igual. -¿Cómo te va a dar igual?

Alguna opinión tendrás. -No, a mí me da lo mismo.

Supongo que a quien debe afectarle es a Lola, ¿no?

Por cierto, ¿dónde está? -Yo qué sé.

¿Tengo cara de guardaespaldas?

-Tranquila, solo te preguntaba dónde estaba.

¿Os habéis enfadado, o qué?

-Buenos días, compañeras. Chicas, que...

-Yo me voy, que tengo la mesa de papeles hasta arriba.

-Oye, ¿a esta qué le pasa?

-No sé, le he preguntado por Lola y se ha puesto toda borde.

Cuéntame tú, ¿cómo te fue ayer con Raquel?

-Vamos pitando, que llegamos tarde al "briefing".

-Tranquilo, aún quedan cinco minutos. Cuéntame, ¿hubo temita?

-Déjate de historias, Nacha.

Lo que pasó con Raquel no se va a volver a repetir.

-Tú mismo te acabas de delatar solito.

Te acostaste con ella, ¿a que sí? -Y no sabes cómo me arrepiento.

-¿Por qué, Elías? Tú eres un hombre libre.

Puedes y liarte con quien quieras,

y eso incluye a tu exmujer. -Pero la cosa no va a pasar de ahí.

-¿Por qué? No lo entiendo.

-Yo me quiero llevar bien con la madre de mi hijo,

pero eso no me obliga a ser pareja suya, ¿no?

-Pues claro que no,

pero si lo tienes tan claro es porque en el fondo

tienes tu corazón ocupado por otra mujer.

-Ya sabes que sí.

Ella apareció justo cuando iba al cine con María

y tuvimos que abortar el plan.

Y ahora tengo la sensación

de haber vuelto a la casilla de salida con María.

-Pues más te vale ir espabilando y deja de hacerte el pendejo,

queda con ella esta misma noche.

-Te agradezco la sugerencia, pero no tienes que hablarme así.

¿Te pasa algo a ti? -¿Tú qué crees?

-Tú estás así por el Cholo Trejo, ¿no?

¿Qué pasó anoche? No me hiciste caso y seguiste investigándole.

-Sí, estuve investigándole, pero no encontré nada,

y estuve buscando por todas partes.

No es posible que no haya nada contra este tipo, es un criminal,

lleva muchas muertes a sus espaldas. -Por eso tienes que tener cuidado.

Al parecer es un tipo muy peligroso, ¿no?

-Ya veré yo qué me invento para meterlo entre rejas.

Ten cuidado porque te la estás jugando.

Tenemos que hacer las cosas por los cauces normales.

-Vale, vale, ya está bien.

Lo último que me falta es la chapita esta. ¿No tenías prisa?

Vamos al "briefing".

Castro y Sáez, necesito las diligencias de las pintadas racistas

del muro de la calle Galápagos.

Las quiero en mi mesa antes de que termine la jornada.

Elías y Nacha,

quiero que vigiléis el establecimiento de ultramarinos

en el que vendían alcohol a menores hace unos meses, ¿os acordáis?

Unos vecinos han denunciado a la policía municipal

que han vuelto a las andadas.

Sí, habíamos oído rumores. Antes de acabar el día te decimos algo.

Muy bien.

¿Dónde estás, Nacha?

Perdone, inspectora, no he dormido muy bien.

Pues despiértate

porque necesito las diligencias del robo en el supermercado.

Sí, ya están casi terminadas.

En cuanto acabemos el "briefing" te las llevo al despacho.

En otro orden de cosas, el caso de los repuestos de coches robados

ya está solucionado gracias al exhaustivo rastreo que hizo Fede.

Gracias a eso hemos detenido a los culpables

y están rindiendo cuentas ante la justicia.

Igual me estoy mereciendo un ascenso, inspectora.

Todo se andará. Pero no me pidas las horas extras,

que Jefatura no tiene dinero para tanto como haces.

Apropósito de Jefatura,

tengo que transmitiros una felicitación suya,

por cómo se ha solucionado el asunto de los mena.

Así que, Alicia y los compañeros que la habéis apoyado en el caso,

enhorabuena. Muchas gracias, Claudia.

Pero lo que todos queremos

es más recursos para luchar contra las mafias.

Por supuesto, es lo que todos queremos,

pero de momento nos tendremos que contentar

con saber que la forma de solucionar ese caso ha servido de ejemplo

en el País Vasco para otros similares.

¿Podemos marcharnos ya? No, Nacha, no tengas tanta prisa.

Quiero comentaros otra cosa.

Hoy nos toca despedir a una compañera.

La oficial Ramos ha solicitado su traslado voluntario

a la comisaría de Valladolid.

Yo estoy tan sorprendida como alguno de vosotros,

y digo algunos porque me consta

que hay quien sí lo sabía.

Es lo que tiene ser compañeros de piso,

que tanto Espe como yo somos quienes más la echaremos de menos.

¿Tú no dices nada, Espe?

No, es que...

no puede hablar porque está muy emocionada,

lleva toda la mañana fatal.

Lola, has hecho un magnífico trabajo para visibilizar

la dignidad y el sufrimiento de las víctimas de maltrato.

Estoy muy orgullosa de cómo has capitaneado la UFAM.

Eres una excelente policía y una magnífica persona.

Muchas gracias.

Y si no te importa, me gustaría que les dediques unas palabras

a tus compañeros para despedirte.

Por supuesto.

(NACHA SUSPIRA)

Si tuviera que tomar una decisión ahora, delante de todos vosotros,

hubiera sido incapaz de pedir el traslado.

Sois los mejores compañeros que una policía podría desear.

Con vosotros he crecido personal y profesionalmente.

Hemos vivido momentos buenos y momentos malos,

pero siempre hemos remando juntos,

con el único objetivo de proteger y servir a los ciudadanos.

Para mí hoy es un día muy triste,

pero me voy con la satisfacción de...

de haber formado parte de un grandísimo equipo.

Es muy duro reconocer que la vida del policía

es complicada, que estamos llenos de tensiones,

de estrés, y en mi caso...

En tu caso, Lola,

además has tenido que superar muchos prejuicios.

Has tenido que superar comentarios y actitudes machistas,

y eso no hace más que poner en valor tu labor como policía.

Soy testigo de que no lo has tenido fácil,

te has ganado a pulso el cariño,

el respeto y la admiración de todos tus compañeros.

Muchas gracias, inspectora.

Sin vuestra ayuda y sin la tuya,

no hubiera sido nunca posible que yo me sintiera tan arropada.

Y quería hacer una mención especial a...

una grandísima amiga y compañera,

Espe Beltrán.

Ella me ha sorprendido en los momentos más duros y difíciles

de mi carrera y de mi vida personal.

Te estaré eternamente agradecida.

Bueno, como sigas así, vamos a acabar todos llorando.

María, ¿me pones un cafecito solo y un pincho de tortilla?

Y rapidito, por favor.

-Jolín, qué prisas.

¿Te persigue la policía o qué?

-Es que tenemos un follón de tres pares de narices en comisaría.

-Claro, es lo que tiene pedirse la tarde libre,

que se acumula el trabajo.

-Pues tienes razón.

Además, hemos empezado tarde porque estábamos con la despedida de Lola,

que se va a Valladolid. -Es verdad. Se va al final, ¿no?

-Pues sí, se va, y me da mucha pena. -Yo la voy a echar de menos,

con esa sonrisa que tiene ella siempre puesta.

Espero que pase por aquí a despedirse.

Seguro que sí.

La verdad es que es una baja importante.

-Bueno, unos se van,

otros se quedan como el comisario...

Otras vuelven, como tu ex.

¿Qué tal anoche con tu ex?

-Bien.

-Estáis teniendo un reencuentro bonito, ¿no?

-Es la madre de mi hijo. Mejor llevarse bien con ella.

-Por lo visto te llevas muy bien,

porque vienes con la misma ropa de ayer.

-María, no pienses tonterías,

cuando me gusta una camisa me la compro por duplicado.

-¿Y te la pones dos días seguidos

para que la gente piense que no has ido a casa y hacerte el interesante?

-¿Qué dices? No sabía ni lo que hacía,

he cogido lo primero que he pillado.

-Ya.

Pues se os ve muy bien juntos,

más que divorciados, parecéis recién casados.

-Qué exagerada eres.

-Yo solo digo que donde hubo fuego, a veces...

No voy muy desencaminada, ¿no?

-Mira, María, Raquel y yo hemos hablado

y no queremos hacernos un lío

por muy bonito que haya sido nuestro reencuentro.

-Si habéis tenido que hablarlo,

será porque ha pasado algo, ¿no?

-Nada.

Mira, cuando uno está enamorado, lo sabe.

-Y un poli tan duro como tú, no puede estar enamorado.

-Te aseguro que de mi ex

no estoy enamorado.

-¡Oiga! -A ver si mira por donde va, reina.

-Perdone, no lo había visto. -Pero, bueno,

si es la colombiana más linda del barrio.

-¿Me conoce?

-Hemos coincidido en ese bar.

Y yo soy de los que nunca olvida una cara bonita.

-Fíjese que estaba pensando que yo también lo conozco a usted.

Desde hace mucho tiempo. -Ah, ¿sí?

Refrésqueme la memoria, por favor.

-Usted es Cholo Trejo,

un sicario sin escrúpulos que se vanagloria

de todas las víctimas que lleva a sus espaldas.

-Pues si sabe quién soy, no debería atreverse a hablarme de ese modo.

-¿Me viene a pedir respeto?

¿Una rata asquerosa como usted que va disparando por la espalda

o activando artefactos explosivos a distancia?

-No debe estar bien de la cabeza para abordarme de ese modo,

y soltarme estas lindezas.

-Yo a usted no le tengo ningún miedo, Cholo.

Por muy armado que vaya o lo que lleve

para compensar lo que le falta entre las piernas.

-Nadie que me haya hablado así

ha conservado la lengua para contarlo.

-¿No me diga?

-Quítate de en medio, negra, o te vas a arrepentir.

-¡Alto!

-¿Qué? ¿Quién coño eres?

Soy Nacha Aguirre Rueda, oficial de policía de Distrito Sur,

y queda detenido por atentado contra la autoridad.

¿Adónde cree que va?

-¿Qué coño te he hecho yo? Eres tú la que me ha provocado.

-Te voy a refrescar la memoria.

Cuando celebraba mi puesta de largo a los 15 años, me dejaste huérfana.

A partir de hoy, mírame bien, Cholo, soy tu peor pesadilla.

¡Andando!

-María, cóbrame, por favor.

-Ya veo que no quieres seguir hablando de enamoramiento.

-Ya te he dicho lo que te tenía que decir.

-Hola.

-Raquel, ¿qué haces con esa maleta?

-Me vuelvo a París en un rato. -¿Y cómo no me has avisado?

-Iba a pasar por la comisaría para despedirme,

pero me he imaginado que estarías aquí.

-Perdonad que os interrumpa, ¿te pongo algo, Raquel?

-No, gracias, he pedido un taxi al aeropuerto,

debe estar a punto de llegar.

-¿A qué vienen tantas prisas?

-Una vez resuelto el tema del local,

no había nada que me retuviera en Madrid.

He prolongado mi estancia por estar más tiempo contigo.

Quería conocer al nuevo Elías Guevara.

-¿Y qué opinión te merece? -La mejor.

Has logrado que me planteara retomar nuestra relación.

-Yo siento haberte creado esas expectativas,

pero prefería ser sincero y decírtelo.

-Es en lo único que no has cambiado.

Me alegra que sigas diciendo las cosas como las sientes.

-No siempre soy tan sincero y directo

para expresar mis sentimientos con según qué personas.

-A lo mejor es que estás muy enamorado de según qué persona.

-No creo que sea el lugar ni el momento.

-¿Por qué no? Si es muy bonito

ver a un policía tan valiente como tú echarse a temblar

solo de pensar en declarar su amor a alguien.

-Raquel, por favor...

-Vale, ya me callo.

Solo espero que sigamos hablando como buenos amigos.

-Seguro que sí.

Hemos sido muy felices y me llevo muy buenos recuerdos.

-Lo mismo digo.

Es curioso, has cambiado para volver a ser el hombre del que me enamoré.

-Eso sí que es un piropo,

vas a conseguir que me ponga colorado como un tomate.

-Confiaba en retomar nuestro reencuentro de París,

pero lo que ha pasado supera todas mis expectativas.

-Las mías también.

Por favor, dale un besazo a Isra de mi parte.

-Sí, claro.

Dame un abrazo, anda.

Y no seas bobo, no la dejes escapar, es muy mona.

-Te haré caso, que eres muy lista.

María, guapa, adiós. Cuídate

-Adiós, bombón, que tengas muy bien viaje.

La verdad es que me ha caído muy bien tu ex.

La veo una mujer muy especial, elegante.

-Sí, pero ya se ha ido, y la vida sigue.

Y debemos retomarla en el punto donde la dejamos cuando ella llegó.

-Ah.

Me ibas a pagar, ¿no? Tres euros.

-Sabes a lo que me refiero perfectamente.

Tres euros, ¿no?

-No sé por qué me trae acá.

Ha sido usted la que me ha acosado.

-Esa frase me resulta muy poco original,

aquí estamos hartos de oírlas todo el tiempo.

-¿Qué ha pasado, quién es este señor? -¿Señor? Esa frase le viene grande.

Esta malnacido me ha agredido en la plaza, en medio de toda la gente.

-¿Y eso? -Su compañera está desquiciada,

me ha provocado para que tuviera que apartarla de mi camino.

-Ignóralo, Espe, lo suyo ha sido una agresión en toda regla.

-Debería darle vergüenza mentir así.

-Vergüenza debería darle a usted, rata inmunda. ¡Andando!

¡Un momento!

¿Qué está pasando aquí?

He tenido que detener a este tipejo, Cholo Trejo, se llama,

por agredirme.

-Esta mujer no ha hecho más que insultarme

desde que nos cruzamos en la calle. -No escuches nada de lo que dice.

Me ha agredido en medio de la plaza,

hay testigos, podemos llamarles para que declaren.

-Todo el mundo dirá que fuiste la que me agredió.

-No me haga reír. Merinero, ven.

Cachea a este tipo. Ya veréis como va armando.

Seguro que lleva encima su famosa pistola plateada.

Bueno, parece que no lleva ningún arma.

No puede ser. -Soy un ciudadano honrado.

que está de visita en la madre patria.

-Hasta el momento, porque se va a quedar aquí haciendo un tour

por los calabozos de esta comisaría.

Merinero, ocúpate tú, por favor.

Nacha, ven conmigo un momento.

Vamos.

Nacha...

¿Quién es este tipo?

El Cholo Trejo.

Un matón mejicano que vivió en Colombia,

ahora estás unos años en Madrid.

¿Y por qué lo has detenido? ¿Ha cometido algún delito,

o tiene alguna búsqueda y captura?

Sí, me agredió en la plaza, me empujó.

¿A cuento de qué?

¿Qué pasa, Nacha?

Ese tipo es el asesino de mis padres, Miralles.

Esa es una acusación muy grave, ¿estás segura?

Vamos a ver, de eso hace mucho tiempo.

¿No es posible que te traicione la memoria?

No hay duda ninguna.

Estoy segura de que es él, hay caras que nunca se olvidan.

¿Has consultado las bases de datos? Sí, ayer.

¿Y?

Desafortunadamente está limpio, no hay nada.

Ya. A ver si lo he entendido bien.

Ayer consultas las bases de datos,

compruebas que no hay nada, que está limpio,

y hoy lo detienes por agresión.

Eso es mucha casualidad,

¿o estamos ante una detención irregular?

No es irregular en absoluto.

Había un montón de gente en la plaza,

puedes llamarlos para testificar y verás.

Tranquila.

Pediré a Espe que busque a los testigos y corroboren tu versión.

Yo, por lo pronto, la pongo en cuarentena.

Ahora tengo mucho que despachar con Bremón,

pero antes de que termine la jornada, te quiero en mi despacho.

Esto lo vamos a hablar tú y yo muy despacio.

Muy bien.

Sofía.

-Nunca sé si te alegras de verme, o todo lo contrario.

-Lo primero, por supuesto. -Eso espero.

Te he traído un regalo.

-¿A qué se debe el honor?

-A nada en concreto, me apetecía y punto.

Ábrelo.

¿Lo conoces?

-Por supuesto.

Pero esto es una edición muy especial.

Es un libro de coleccionista.

Lo tengo desde hace mucho tiempo.

Lo compré en uno de mis primeros viajes a Roma.

-Supongo que no lo sabes, pero "El Príncipe" de Maquiavelo

fue el libro que más me impactó en la universidad.

Me recordaba todo lo que mi padre quiso inculcarme de niño.

-Pues menudo debía ser tu padre, ¿no?

-Sí, era un poco especial.

-¿Y te gusta, o prefieres quemarlo?

-No, me apetece mucho releerlo, además en su idioma original.

-Ha sido durante mucho tiempo mi libro de cabecera.

Me sé muchos pasajes de memoria.

-Supongo que a Alejandro también le gustaría,

os imagino leyéndolo juntos.

-No, él estaba obsesionado con "El arte de la guerra"

de Sun Tzu.

Preferí no desvelarle mis auténticas estrategias.

-Que han resultado ser mucho más efectivas que las suyas.

-Ya ves.

-¿Qué tal si me dices la verdad?

¿Cuál es el motivo de este regalo?

-Maquiavelo dice que hay que ser amado y temido,

pero que es muy difícil inspirar los dos sentimientos a la vez.

-Opino como él.

-Cuando te conocí, te amenacé y te presioné para infundirte temor,

y así controlarte.

-Me sorprende que lo reconozcas abiertamente.

-No podía hacerlo de otro modo, Sergio.

Pero ahora no quiero que me tengas miedo.

-¿Tú quieres que te ame?

-Más que nada en el mundo.

(ALGUIEN TOSE)

-Perdón, perdón.

-Tienes el don de la oportunidad, Tote.

-Eso me decía mi madre cuando jugaba al fútbol

a la hora de la siesta.

-¿Has venido a hablarnos de tu infancia?

-No, no.

He venido a hablar de Cholo Trejo.

-¿Qué pasa con él?

-Está detenido en los calabozos de la comisaría del barrio.

-¿Y eso por qué? -No tengo ni idea,

pero no voy a tardar en averiguarlo. -A ver si es verdad.

-Gracias, Gallardo. Cualquier cosa nos avisas.

-Para lo que necesitéis. A mandar.

-Ya te dije que el Cholo Trejo no me gustaba un pelo.

-Igual lo han detenido por alguna chorrada.

-Lleva aquí unos días y ya se ha metido en líos.

-También tuviste que sacar del calabozo a Gallardo

por aquel asunto de la tauromaquia. ¿No te acuerdas?

-Pero por Cholo no voy a dar la cara, y mucho menos una fianza.

-Por supuesto que no,

por lo menos hasta saber qué ha pasado realmente.

¿En qué estabas pensando, Nacha?

Provocar para que te agredan es impropio de un agente de policía.

Cholo no es ningún corderito inocente,

es un criminal muy peligroso. Eso habrá que demostrarlo.

Y en segundo lugar, la incitación al delito

es inadmisible, por lo tanto, esa detención

no se ajusta a derecho.

Está bien, reconozco que no he actuado correctamente.

Pero yo contaba que lo encontraríamos con su famosa pistola plateada

y detenerlo por tenencia ilícita de armas, era fácil.

¿Tú te das cuenta de lo que estás diciendo?

Las cosas hay que hacerlas bien.

Tú contabas con algo que no se ha producido, ¿y ahora qué?

Te juro que Cholo es un criminal de lo peor que hay.

Es un asesino.

En algún lado tiene que haber una orden de búsqueda contra ese animal.

Me consta que anoche has estado revisando todos los expedientes,

y todas las bases de datos, y no has encontrado nada.

¡Es que no lo entiendo, joder!

En algún lado tiene que haber algo contra ese tipo.

Él se jacta de haberse cargado un montón de gente.

Ese collar que lleva de bolitas,

cada bolita es una víctima que se ha cargado.

Puedo entender es dolor que sientes por el asesinato de tus padres,

pero esa obsesión no te puede llevar a cometer un error así.

Incluso en unas circunstancias de este tipo,

hay que mantener la profesionalidad.

Y la realidad es que no tenemos nada contra Trejo.

Cholo Trejo es un asesino, un criminal.

Un sicario a sueldo de la peor calaña.

¡En Colombia todos lo conocemos!

¡Pero nosotros tenemos que ajustarnos a la ley!

Aunque suene duro, esa detención es irregular.

Es chapucera, es precipitada, y lo que es peor,

es contraproducente.

Tenías que haber acudido a mí desde el principio.

¿Para qué? ¿Me hubieras creído a mí? Por supuesto que te hubiera creído.

Y hubiéramos actuado bien.

Nos hubiéramos ajustado al protocolo escrupulosamente.

Lo único que has conseguido actuando por tu cuenta

es ponerle sobre aviso.

Ahora sabe quién eres y sabe que vas a por él.

Le has puesto sobre aviso y eso es muy peligroso.

Te has dejado llevar por tu sed de venganza.

¡Un policía tiene que actuar con la cabeza y no con las entrañas!

Llevo toda la tarde frenándome para no abrirte un expediente.

Miralles, haz lo que consideres conveniente.

Llegados a este punto, deberíamos retener a ese tipo en el calabozo

mientras lo investigamos, apuesto a que algo vamos a encontrar.

Eso no es posible.

Espe y Elías han hablado con los testigos

y algunos corroboran tu versión,

pero otros te oyeron cómo le provocabas.

Pero el empujón me lo dio él, puedes preguntarlo.

Claro, en eso está de acuerdo todo el mundo,

y lo dejarán libre tras pagar una multa.

¿Cómo que tras pagar una multa?

¿Ha pasado a disposición judicial? Sí.

Y da gracias que no lo saben en Régimen Disciplinario,

sino te habría caído una sanción. Pues me da igual, Miralles.

Yo no voy a soportar que un monstruo como él, un criminal,

un sicario de ese calibre quede libre, ¿me oíste?

¡Si queda libre, es únicamente por tu responsabilidad!

Para hacer eso, necesitabas pruebas.

¿Dónde están las pruebas, Nacha, dónde?

Vete a casa y reflexiona sobre lo que has hecho.

Yo procuraré que esto no llegue a oídos de Ibarra.

"Lola, no sabes lo mal que lo he pasado desde que no estamos juntos".

Yo también he sufrido muchísimo.

Entonces, ¿para qué seguir sufriendo?

¿A quién beneficiamos?

¿Hay algún motivo para seguir pasándolo tan mal?

La verdad es que no.

(Puerta)

Bunas noches. Hola, buenas noches.

Pensé que ya te habías marchado a casa.

No podía irme sin despedirme de ti.

Supongo que ha sido un día intenso y lleno de emociones fuertes.

Ha sido muy duro, todavía tengo un nudo en la garganta.

Me han dicho cosas preciosas los compañeros.

Es normal, todo el mundo te quiere mucho.

Bueno... te queremos mucho.

Me llevo grandes recuerdos de todos y cada uno de ellos, pero...

para mí la persona más importante

que he conocido en esta comisaría eres tú, Emilio.

Lola,

cada rato que pasa me siento más culpable de que te vayas.

Pues no tienes que sentir eso.

Las circunstancias son las que son,

y yo me he limitado a tomar una decisión

por lo que más me conviene a mí a nivel profesional y personal.

Siento haberte causado tanto sufrimiento.

No. Cállate.

Me has causado muchísimas más cosas, Emilio.

Empezando por sentimientos que jamás pensé que era capaz de sentir.

Porque te juro que nunca pensé que me fuera a enamorar así.

Lola... ¿Sabes qué?

Creo que si no te hubiera conocido, jamás me habría conocido a mí misma.

¿Te acuerdas del día de nuestra primera cita?

¿Cómo lo voy a olvidad? Fue increíble.

Estábamos los dos en una nube, supertontos.

Era como si viviéramos en un universo paralelo,

en donde solo existíamos tú y yo.

¿Qué habría pasado si...?

Si Natalia no hubiera tenido ese maldito accidente.

No lo sé, pero seguro que hubiéramos tenido una relación muy especial.

Espero que algún día me puedas perdonar.

Te lo he hecho pasar mal

con mis idas y venidas y mis meteduras de pata.

No te preocupes, eso ya está olvidado Los dos hemos cometido errores.

Ahora tenemos que mirar para adelante,

mirar el futuro sonriendo, ¿vale?

Así que deséame suerte.

Te deseo toda la del mundo, ya lo sabes.

Aunque no la vas a necesitar.

En Valladolid o donde quiera que vayas,

tu trabajo va a ser impecable siempre.

Gracias.

Creí que hay personas que brillan incluso cuando tienen el alma rota,

y pensé en ti.

Siempre podremos estar juntos en nuestro universo paralelo.

No lo dudes, Lola, no lo dudes.

Cuídate mucho, Emilio.

Cuídate mucho tú, por favor.

Te lo prometo.

Adiós. Adiós.

(ALGUIEN SILBA)

-Si no le importa, guárdese los silbidos para otra ocasión.

-¿Qué pasa, no puedo estar contento?

-Limítese a firmar la documentación para su puesta en libertad.

-No se va a salir con la suya, ¿oyó, Cholo?

Antes o después se acabará pudriendo en la cárcel,

y pagará todo el daño que ha hecho.

-Ya consiguió sacarme de mis casillas en la plaza.

No entraré al trapo otra vez, como dicen acá.

-¿Cómo ha quedado la cosa, Espe? -Cincuenta euros de multa.

-Yo, si fuera poli acá, estaría preocupado.

Sale muy barato hacerles daño.

-Te estás ganando a pulso volver al calabozo.

Así que, vamos, si no quiere que lo detengamos otra vez.

-No creo que quieran cometer ese error otra vez.

-¡No me ponga a prueba porque se acabará llevando una sorpresa!

-Nacha... -Tengamos la fiesta en paz.

Si hace falta me disculpo con la agente.

-No las necesito, ahórrese sus disculpas.

Pronto volveremos a vernos las caras, usted y yo.

-¿Me está amenazando? -Váyase, por favor. ¡Venga!

-Antes, déjeme decirle una cosa a su compañera.

El calabozo me ha refrescado la memoria, ¿sabe?

Estas dos cuentas de aquí

son un homenaje para sus queridos papás.

-¡Voy a matarte!

¡Voy a matarte!

-¡Tranquila! -¿No lo has oído, Espe?

Se está vanagloriando de haber asesinado a mis padres.

-¿Asesinarlos? Yo no he dicho eso.

-Conmigo estás sentenciado, Trejo, ve rezando todo lo que sepas.

¡Todo! ¡Quieta!

Haga el favor de marcharse de una vez.

Como usted diga, jefa.

¡Es cuestión de horas que acabe entre rejas! ¿Me oyó?

¡Basta, Nacha!

Al final tendré que abrirte un expediente.

¿Es que no os dais cuenta? Este tipo es un peligro público,

no podemos dejarlo en libertad. ¡No puede ser, joder!

-Tranquilízate ya, por favor. Espe,

ayuda a tu compañera a tranquilizarse.

No vaya ser que tengamos que meterla en el calabozo.

Ven, ven.

-¿No lo has oído, Espe? Lo ha reconocido.

Ha reconocido ser el asesino de mis padres, joder.

¿Lo has oído? -Tranquilízate, por favor.

Ya, ya.

-Lo tengo que meter entre rejas como sea.

-Hola. -Hola, Lola, ¿qué tal?

-¿Qué estás preparando?

-Estoy preparando unos espaguetis "al nero di sepia".

Esos que te gustaron tanto, que los preparé una vez.

-Sí, estaban de muerte.

-Y también he preparado una "carrot cake"

que va a estar de chuparse los dedos.

-Qué buena pinta tiene todo.

Fede, no hacía falta que prepararas una comilona,

ni nada especial,

con un picoteo bastaba, tampoco tengo mucha hambre.

-Pero yo sé que no tienes hambre

y no es por culpa de las tapas y las cañas que hemos tomado antes.

-Lo sé. En realidad, me ha costado mucho despedirme de Emilio,

pero no tengo ganas de hablar del tema.

-Yo lo decía por si querías desahogarte.

-Lo sé, pero es el momento de despedirme de Espe y de ti.

¿Te acuerdas de la jugarreta que nos hiciste

cuando intentaste quedarte con la habitación?

La habitación estaba apalabrada y te hiciste pasar por esa chica.

-¿Yo? Yo no era, sería otro.

-En ese momento me pareciste un capullo integral, pero ahora

te has convertido en un gran amigo.

-Fíjate que cuando se me piró

y por error mandé tus ronquidos a toda la comisaría, ¿te acuerdas?

-Hombre, si me acuerdo.

Pero lo que más me acuerdo es que lo hiciste sin querer,

y sobre todo que dijiste que eran tuyos.

-¿Y te acuerdas cuando casi te intento boicotear,

vamos, que te boicoteé la relación con el pelma ese sevillano?

Ramón se llamaba.

-Es verdad, retiro lo dicho. Eres lo peor de lo peor.

-Ya me conoces como realmente soy, una alimaña asquerosa.

-Malote, malote, malísimo.

En realidad eres como un osito de peluche.

-Bueno, un osito de peluche tampoco.

Acuérdate cuando me diste un beso en los morros,

en el concierto de La Parra.

-Vamos a ver, ese día estabas muy mono,

y muy sexy también. -Ah, ¿que estaba sexy?

Pues no me toques las palmas, nena, que me conozco.

Hola, Espe, te estábamos esperando para cenar.

-Hola.

-Hola.

Siento haber llegado tan tarde.

-Yo quería decirte que también siento...

-Espera, déjame hablar a mí, porque sabes que si no

no me salen las palabras.

Es verdad que estoy dolida,

porque no hayas querido contarme a mí primero

que te ibas a Valladolid,

pero estás en tu pleno derecho de no hacerlo.

Y lo que realmente te quería decir es que...

que hemos vivido muchas cosas juntas, ¿no?

Hemos pasado momentos buenos y momentos malos,

y hemos discutido un montón pero de...

de todas las discusiones hemos salido de la mano.

Y no ha habido ninguna disputa

que haya pasado por encima de nuestra amistad.

-Claro.

Ahora no sé qué decir para estar a la altura.

-Creo que voy a ir a por unos kleenex, porque la cosa...

-Espe,

tú eres mucho más que una amiga.

-Siento mucho haber sido tan cabezona.

Pero me ha costado mucho entender que...

que yo no estaba cabreada contigo, ni con Bremón,

ni con la comisaría de Valladolid, ni con nadie,

con quien realmente estaba cabreada era conmigo.

-¿Contigo por qué? -Porque me consta

que hay muchas unidades de la UFAM de toda España

que te tiran los tejos. Es que eres muy buena, Lola.

Y yo jamás te lo había mencionado,

porque...

porque soy una egoísta, y porque...

no quería perderte.

-No solo no me ofendes, sino que me haces darme cuenta

de lo importante que soy para ti.

-Pues claro que eres importante para mí, ¿cómo no vas a ser importante?

-No vamos a dar abasto con los kleenex, de verdad.

-¿Sabes una cosa?

Que por mucho que te vayas a Valladolid,

quiero que me llames todos los días, ¿eh?

Que me cuentes tus ligues macizorros.

Porque, si no, me planto allí y te arrastro de los pelos.

-Va a ser al contrario, os vais a cansar de mí,

de mis llamadas y mis mensajes que os voy a atosigar.

Me está costando mucho más despedirme de vosotros que de Emilio.

-Anda, ven aquí, tonta.

Qué tonta...

-Por la cara que traes debes ser portador de una mala noticia.

-El doctor Salazar quiere hablar contigo antes de decidir

si participas en el ensayo clínico.

Estaba decidido que entraba en el ensayo clínico,

no sé ahora lo que pasa. Yo no sé nada más.

-Ahora tú debes pensar en tu futuro en la UFAM.

-¿Cómo que mi futuro en la UFAM? -El comisario te ofrecerá el puesto.

-No lo veo yo tan claro.

-No sé si voy a tener fuerzas. Claro que las vas a tener.

Déjame pensarlo tranquilamente

si voy o no a esa entrevista con el doctor Salazar.

No me presiones más.

Llegaré hasta el fondo de este asunto

para saber lo que ha ocurrido realmente.

Eso espero, porque si no, tendrá noticas mías.

¿Tú sabes la gravedad que tiene todo esto?

Pues sí, lo sé, pero no es menos grave

que ese tipo se jactara de haber matado a sus padres,

y también la amenazó de muerte. ¿Hay testigos de esto?

Espe estaba delante, pero ese tipo es muy listo,

y no se pilló los dedos, solamente lo insinuó, lo dejó caer.

Vengo a traerte unas pastillas para que las tomes hoy mismo.

-¿De qué son? -Son unos compuestos naturales

para que mejores tu concentración.

-Es que yo no soy muy de tomar pastillas,

me da mucho mal rollo.

-Estas las puedes tomar con total tranquilidad.

-¿Cuántas debería tomarme? -Dos al día.

-¿No te irás a tomar las pastillas que te ha dado ese charlatán?

-Yago es mi guía espiritual,

y es una persona muy importante para mí.

Por favor, no le insultes porque me sienta muy mal.

-No puedo creer lo que está pasando.

¿Mis superiores dan más credibilidad a un sicario antes de creer en mí?

En ningún momento hemos dicho que no te creamos,

el problema es que no tenemos nada para ir contra él.

Si hubieras sabido mantener el temple ahora no estaríamos en esta.

¿Adónde vas?

-No me quedaré de brazos cruzados mientras el asesino de mis padres

se pasea impunemente por el barrio. -Oye, Nacha...

-Funciona.

-El informante, para hablarme del Cholo Trejo.

-¿Te ha dicho por qué discutió con Nacha Aguirre?

-No, dice que me lo quiere decir en persona.

Esto está en el quinto pino,

con lo fácil que es quedar en el bareto de la esquina.

Qué manera de complicar las cosas. -¿Ese colega tuyo es de fiar?

-¿Tú la ves bien?

A lo mejor es que yo estoy paranoica o soy muy desconfiada.

-No sé, yo llevaba unos días sin ver a Paty,

pero la he visto un poco abducida por este tío.

-Pues no sabes lo mejor, bueno, lo peor,

que el pintas este le ha dado unas pastillas.

Me encanta vivir contigo y con Leo

y creo que todo va como la seda, ¿no?

Y eso que acabamos de tener una pequeña crisis.

Sí, pero gracias a esas pequeñas crisis,

las relaciones se fortalecen.

¿Dónde está mi amigo, qué le has hecho?

-No te preocupes por él,

estará contando el dinero que le pagué para que te traicionara.

No has sabido rodearte de la gente adecuada.

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Servir y proteger - Capítulo 390

19 nov 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Cáncer

    Hola,vamos a ver Paty en que lío se mete,se acuerde cuando su madre se enredó por Internet,Nacha deviera acordarse de Alicia lo que tuvo que aguantar con Somoza,mal las veo a las dos,vaya capítulos estamos viendo con los nervios a flor de piel aquí me quedo esperando vuestra hora en mi casa

    20 nov 2018