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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 381 - ver ahora
Transcripción completa

Mira, coge mi tarjeta, ¿vale?

-No la quiero para nada. -Cógela, por favor.

-La voy a coger para que me dejéis en paz.

-Sola te has buscado los problemas, pues sola te las arreglas.

-Robas carteras, ¿y se las tienes que dar a él?

-Sí, él me enseñó el oficio.

-¿Sabes si Gonzo colabora con alguien más?

-Sí, pero no les conozco. Siempre hacía para que no coincidiéramos.

-No te la juegues, lo primero es... -Mi seguridad, lo sé.

Haré lo que me has dicho y si hay algún problema, iré a la fuente.

-¿Qué dices? ¿Qué fuente? Ven aquí. -Que me dejes.

-¿Qué coño es esto? Yo te mato.

Rocío fue voluntariamente.

Hasta en el operativo mejor organizado ocurren estas cosas.

Pero le prometí a Rocío que no le pasaría nada

y ahora se desangra en un quirófano. Seguro que saldrá adelante, ¿vale?

Mantenme informado. Tendrías que estar enfadada conmigo

por haber dejado que quedaras con Gonzo.

Fue todo culpa mía. Lo siento. -¿Le habéis detenido?

-Por supuesto.

Y habiendo policías de testigos, no saldrá de la cárcel en tiempo.

-Trabajan para Gonzo. Les obligaba a robar carteras.

-Yo soy Vane y él es Richard. -¿Dónde está mi abogado?

Quiero saber qué coño han dicho esos dos.

No, no podéis llevarme todavía.

No, Merinero, que todavía debo hablar con mi abogado.

-Vamos. ¿No querías que te lleváramos ante el juez?

Pues andando. -¿No me lo ibas a contar?

-Por favor, mi vida, no llores. Esto es lo que quería evitar,

por eso no te he contado nada. -Mamá.

Gracias, Antonio. Lo ha descubierto ella sola.

Vio por casualidad los informes de Cifuentes.

-Hacer testamento es lo más responsable.

Cuando tuvo un infarto,

le descubrieron una patología cardíaca.

Ya le dijeron que tenía muy poco tiempo de vida

y no sabes cuánto, pero, en cualquier caso, poco.

Me has dicho que es totalmente incurable.

-Existiría la posibilidad de un trasplante,

pero con mi grupo sanguíneo es difícil encontrar un donante.

Y una lista de espera a mi edad... Sería un milagro.

-Sofía va a reunirse próximamente con un pez gordo.

¿Del cártel de Sinaloa? No. Es un abogado panameño.

La reunión con el abogado Cáceres es mañana.

Me deja poco tiempo para enseñarte a colocar los micros.

Lo de los micros va a ser un problema.

¿Por qué?

Creía que la reunión sería en Transportes Quintero,

que me muevo como en casa, pero va a ser en Construcciones S.Z..

-¿Por qué le dices eso? Nos interesa que coloque los micros.

-Nos interesa que confíe en mí.

Cantaría que entrara en el despacho de la jefa

como Pedro por su casa.

Al parecer, hay una mafia operando en el barrio

y trayendo a menores desde el Estrecho.

No me quiero ir de aquí sin dejarlo bien cerrado.

No te veo ilusionado con el nuevo puesto.

Voy a echar mucho de menos el trabajo de calle

y compartir el día a día con gente tan eficaz como tú.

Sabes que llevamos semanas tras la pista de Quintero en Cabo Verde.

Todo apunta a que Quintero está muerto.

"Alicia, soy tu padre. Sigo vivo, pronto nos veremos".

"Si te importo, por favor, no se lo cuentes a nadie".

(Música emocionante)

"He estado a punto de perder a mi hijo,

así que creo que sé algo de cómo puedes sentirte".

"Me costó hacerme a la idea de que iba a ser madre,

pero ahora sé que esa decisión

ha cambiado la perspectiva de todo".

"¿Ah, sí?".

"¿También ha cambiado la perspectiva sobre nuestra relación?".

"Todavía no sé cuánto, pero sí".

"Ahora sé perfectamente lo que siente un padre".

"No sabes cuánto tiempo llevaba deseando escucharte decir algo así".

Sí, por supuesto que entiendo que la DEA esté presionando,

pero ellos no tienen que marcar el ritmo de esta investigación.

Escúcheme, le aseguro que hoy va a ser un día importante.

Sí, está bien, le llamo esta tarde y le cuento.

Gracias, general. Joder.

¿Era Fidalgo? Sí, vamos a bronca por día.

No le da tiempo a uno ni de tomarse un café.

Por cierto, cariño, buenos días. Buenos días.

Hay café recién hecho. Genial.

¿Y qué le pasaba hoy a Fidalgo?

Que la DEA amenaza con cancelar la operación

y el ministerio responsabiliza a Fidalgo.

Si no localizo algo pronto, no sé qué pasará.

Ojalá pudiera ayudarte. ¿Y a ti qué te ha pasado esta noche?

A mí, ¿por?

Porque no parabas de dar vueltas en la cama.

Te has levantado muchas veces.

Escuché que Leo hacía ruidos raros al respirar

y me levanté a ver qué pasaba.

Cariño, se llaman ronquidos y no tienen nada de raro.

Ya lo sé, Iker, pero también sabes que me asusto con estas cosas.

Pues no te asustes con estas cosas.

Escucha, la próxima vez me avisas y me levanto yo, ¿vale?

Pero ¿seguro que era eso lo único que te preocupaba?

Venga, cariño, cuéntame.

Bueno, ya sabes que estoy con el caso del tráfico de menores.

Es un caso realmente complicado. Sí, es bastante duro.

Esos chavales están dispuestos a cualquier cosa

con tal de escapar de esos países.

Y mucha gente dispuesta a enriquecerse a costa de todo esto.

Ojalá demos pronto con la mafia que los trae hasta Distrito Sur

y consigamos desarticularla.

Contigo al frente del caso, seguro que sí.

Ahora me voy a dar una ducha, que no quiero llegar tarde.

(Timbre)

"Bonjour. Un croissant". Están recién hechos.

Y yo que no quería comer hidratos.

Bueno, si lo prefieres te hago un desayuno paleolítico,

esos de huevos con jamón....

Papá, déjate de desayunos. ¿A qué has venido a estas horas?

¿A seguir malcriando a tu nieto?

Había pensado en llevarle a la guardería.

Como los dos tenéis turno de mañana, así no vais agobiados al trabajo.

Que yo sepa, tú también vas a trabajar por las mañanas.

Yo voy a la oficina cuando quiero, para eso soy el jefe.

Además, desde que González se ha incorporado,

el bufete está muy tranquilo.

Entonces, ¿qué? ¿Está despierto el peque?

No, todavía no. Si quieres tomar un café mientras me doy una ducha

y así preparo su mochila. ¿Puedo llevarlo a la guardería?

Sí. Ya sabes que siempre que me sobornas con cruasanes,

acepto tu propuesta.

Voy a tomarme un café mientras se despierta.

-¡Buenos días, bella durmiente!

¿Qué haces levantado tan temprano?

Me he despertado como todas las mañanas

y me he puesto a hacer el desayuno.

Has tenido que dormir muy poco. Debes descansar más.

Me he despertado porque he tenido una visión.

¿Qué visión? Una visión de futuro.

Sí, abrí los ojos y, de repente, vi el futuro.

Te vi a ti diciendo: "Debes descansar, no hagas esfuerzos,

Cifuentes ha dicho esto y lo otro...".

Mira, cómo eres. Encima que me preocupo por ti.

¿Sí? ¿Crees que es preocupante ponerme a hacer el desayuno?

No, me parece preocupante que no te quieras cuidar.

Estoy haciendo unas tostadas, no corriendo una maratón.

Cuánto has dormido, ¿eh?

Seis horas, como he dormido media vida.

Pero es que ahora tienes el corazón delicado, cariño.

¿Quieres que a las seis horas tome unas pastillas para dormir?

Sería contraproducente, ¿no te parece?

Venga, cariño, siéntate. Ya lo hago yo.

"Sitting is the new smoking". ¿A qué viene eso?

Que el sedentarismo mata más que el tabaco.

Lo peor que puede hacer un enfermo es excederse en el reposo.

El cuerpo está hecho para moverse, hay que estar activo.

Piénsalo,

¿en qué momento de la evolución del hombre apareció la silla?

Yo qué sé. ¿No lo ves?

El cuerpo no ha evolucionado desde que apareció la silla.

El sistema biomecánico no está hecho para estar sentado.

Mi sistema biomecánico no está preparado

para estar horas y horas aguantando tus tonterías.

Cariño, de verdad, siéntate y ya lo termino yo.

Querida, obedeceré sus órdenes cuando la vea en uniforme.

Entretanto, ejerceré mi derecho constitucional

a ponerme mantequilla en mis tostadas. Gracias.

De verdad.

A ver, qué os pasa. Os estoy oyendo desde dentro.

¿Ya estáis discutiendo o qué?

-No, estábamos hablando de la biomecánica evolutiva.

Y de la dureza del cráneo de algunos primates.

Eso ha estado bien.

Oye, ¿y tú qué haces tan preparada a estas horas?

¿A qué hora te has levantado? ¿No tenías clase en tres horas?

Sí, pero quería mandar un mail urgente.

-¿Qué ha pasado?

-Quería informar de que ya no haré el "stage" en Portugal

y así cuanto antes se lo pueden dar a otra persona

que hay una lista de espera larga. -¿No lo harás por mi culpa?

Antonio, Olga es una mujer adulta

y su sistema biomecánico la capacita para tomar sus propias decisiones.

Bueno, pues a mí no me parece bien.

De todas formas, no lo voy a discutir porque sienta mal al corazón.

¿Ves cómo me estoy cuidando? Mira, te dejo por imposible.

Haz lo que te dé la gana. Me doy una ducha y desayunamos los tres.

A mí esto no me gusta. ¿Y si alguien me ha visto entrar?

¿Quién te va a ver, Sergio Mayoral? ¿Tanto miedo le tienes?

Qué coño, miedo. Lo que quiero es seguir trincando del CNI.

Si me descubren, se acabó la cobertura.

Si alguien te descubre, les dices que renovabas el DNI.

Si quieres darle más credibilidad al asunto,

te detengo y te dejo tres días en el calabozo.

Qué gracioso. Anda, pasa.

Bueno, atiende. ¿Esos son los micrófonos?

Debes colocarlos en el despacho de tu jefa.

Yo en el despacho... Calla y escucha, ¿quieres?

Vale.

La reunión será de noche. Sí.

Entras cuando se haya ido la secretaria.

Como no tendrás mucho tiempo,

más vale que te aprendas los movimientos.

¿Qué movimientos? Los que tendrás que hacer.

Imagínate que esto es el despacho. Sí.

Al abrir la puerta tienes un sofá con una mesa de centro

donde hay una escultura de un caballo.

El primer micro lo colocas ahí. ¿Ves que tiene un adhesivo?

Ese papelito hay que quitarlo, ¿no? Muy bien.

A mano izquierda tendrás un cuadro, colocas el segundo tras él,

en la parte interior del marco. Sí.

¿Qué?

Que entres en el despacho y coloques el primer micro.

No me jodas que debo hacer teatrito. Hazlo.

Pero si me conozco bien el despacho de la jefa,

pero bueno, yo lo hago. A ver, entro,

coloco el primero en el caballito del sofá, ahí.

El segundo lo coloco detrás del cuadro, ¿vale?

¿Y el tercero?

El tercero debajo del teléfono fijo que hay en la mesa de Sofía.

Perfecto. ¿Ya está?

Me llamas, los activamos y te largas cagando leches.

Ya hemos terminado.

Pues me voy a ir cagando leches de aquí ahora mismo.

Buenos días, comisario. Lemos, tenemos que hablar.

Yo ya me iba, había venido a renovar el DNI.

No hagas teatro conmigo, Gallardo,

y procura colocar esos micros como te han dicho, ¿vale? Vamos.

De acuerdo. Lo intentaré. Con permiso.

Iker, en Jefatura empiezan a estar hartos

de la "Operación Valentina" y del secretismo del CNI.

Lo entiendo, Emilio,

pero si este gañán cumple la misión esta tarde,

mañana podríamos hacer detenciones. Eso espero.

A ver si nos dejan respirar desde arriba, ¿eh?

Gracias por tu paciencia.

¿De verdad no vas a ir a Lisboa? Es una gran oportunidad.

-Papá, ya te he dicho que la decisión está tomada.

-¿Vas a perder esa ocasión porque tu padre está pachuco?

-¿Pachucho? Anda, ¿no habías dicho que no ibas a discutir?

-No estoy discutiendo, estoy dando mi opinión.

-Vale, si tu opinión ha quedado clara, papá,

pero la decisión está tomada y no voy a cambiar de opinión.

-¿Va a haber otra oportunidad o no? -Pues no lo sé.

Cuando te dan una y la desperdicias, no te suelen dar otra.

En la escuela apoyan a la gente implicada,

como es normal.

Pero me da igual, yo tengo muy claras mis prioridades.

Venga, yo ya estoy lista. Vamos a desayunar.

No, mamá, yo me tengo que ir

que quiero dejar preparada la marinada antes de ir a clase.

¿No íbamos a desayunar juntos? Mañana, ¿vale?

Qué remedio.

Chao.

¿De qué estabais hablando? De pasteles y tartas.

El zumo, no hay zumo.

Antonio, ¿qué te pasa? Nada, nada, nada.

Es el típico mareo

porque me he levantado de repente, nada más.

¿Seguro? ¿Llamo a Cifuentes, eh? No, es una bajada de tensión.

¿Cómo vas a llamarle por una bajada de tensión? No pasa nada.

Antonio. Ya vale.

Eduardo, sí, soy Claudia. Es Antonio.

No lo sé, se ha mareado.

Siempre lo mismo, siempre vais a por el negro.

-Venga, tranquilo. Pasa por aquí que vamos a ficharte.

-¿Y el facha? ¿Por qué no traéis al facha?

-¿Te refieres a tu vecino? Antes o después vendrá a declarar,

ya me encargo yo. -Y lo traéis esposado.

Él empezó la pelea, yo solo me defendí.

-Si sigues gritando y alterado, tendré que bajarte a calabozos

hasta que te calmes. -Esto es increíble.

Me atacan y no me puedo ni defender. ¡Sois unos racistas! ¡Racistas!

-Nacha, llévatelo a los calabozos, a ver si se tranquiliza un poco.

Yo me encargo del papeleo. -Sí, claro.

El negro al calabozo, ¡vaya mierda! Y tú, tú eres inmigrante.

¿No ves que son unos racistas?

-Te recuerdo que tienes derecho a guardar silencio. Venga.

-No me da la gana. Digo lo que quiero.

Elías, ¿qué le pasa a ese?

Un vecino lo ha denunciado por agresión.

Sí, estaba tan violento el hombre que lo hemos detenido.

¿Está fichado? No tengo ni idea.

Ahora, cuando le hagamos la huella dactilar, nos enteraremos.

¿Cómo se llama? Se llama Kanu Mbaye.

Supongo que lo he pronunciado bien, no sé.

¿Y el vecino ese está herido o algo?

Si es ese, se ha debido dar un golpe en la cabeza, pero de pequeño.

Menudo gilipollas, casi lo detenemos también.

¿Por?

Se ha puesto a insultarle: "Negro de mierda,

vete de nuestro país". Un patético. Parece ser que es un vecino

que siempre le está insultando y amenazando.

¿Y el chaval no le ha denunciado? No, pero hoy se ha hartado

y se ha liado a guantazos con él y el vecino le ha denunciado al 112

por agresiones y hemos tenido que ir. Vamos, un clásico.

El emigrante no confía en la policía y por no poner la denuncia a tiempo,

acaba siendo él el agresor. Correcto.

En fin, voy a seguir con lo mío. Oye, Iker.

¿A ti por qué te interesa tanto este chaval?

Por nada, curiosidad. Como haces tantas preguntas, ¿no?

Igual estoy más sensibilizado que la media

con el tema del racismo. Pasé tiempo destinado en África

y he visto de todo. Bueno, Elías, que tengo mucha prisa.

¿Todo bien por aquí?

-Perdona, María, no quería montar el numerito.

-No te preocupes, pero ¿estás bien?

-Estoy a punto de dejar los puñeteros estudios.

Y encima este libro me está rompiendo la cabeza.

-¿Este libro es el que te ha dejado Olga, que te iba a ayudar?

-Ese mismo, sí. -¿Qué pasa? ¿Que no funciona?

-No, el libro es buenísimo, da unos consejos estupendos,

todo con mucha lógica, muy sensato todo, genial.

pero vamos, que, básicamente, lo que me dice el libro es

que llevo toda mi vida estudiando mal.

-Bueno, al menos te has dado cuenta a tiempo.

-Sí, bueno, menos mal, claro.

El problema es que cada vez que quiero hacer un esquema

o un resumen, creo que lo estoy haciendo mal

y me pongo a estudiar este libro y dejo de estudiar lo que debo.

¡Me estoy volviendo loca!

-Hija, qué mal me sabe verte así de agobiada.

-Perdón, María, encima que no doy pie con bola en el bar,

vengo a contarte mis movidas. Lo siento.

-Que no, no te preocupes.

Mira, siempre he pensado que los estudios son muy importantes

para ser algo en la vida, pero hay cosas más importantes, Paty.

-¿Ah, sí? ¿Como por ejemplo? -Como por ejemplo, vivir tranquila,

sin amarguras, centrada. Y yo a ti ni te veo centrada

ni te veo sin amargura ni te veo vivir tranquila.

-Ya, si tienes razón. Lo que pasa es que a mí esto me viene muy grande.

¿En qué momento se me ha ocurrido estudiar un módulo de nada?

-A ver, Paty. No creo que te venga muy grande,

pienso que te lo estás tomando de una manera que no te sienta bien.

-Que no, que no, que no, que yo no valgo para esto.

Que no valgo, ¿quién me manda meterme en esto?

Si ya para sacarme la prueba de acceso

me costó Dios y ayuda. Que no sirvo para hincar codos, no puedo.

-¿Y no te has planteado tomártelo de una manera más calmada?

-Es muy fácil decirlo. Claro que me gustaría estar calmada,

claro que sí, María, claro.

-Me refiero que por qué no vas cogiendo menos asignaturas

y vas poquico a poquico, a tu ritmo.

Nadie te va a preguntar cuánto tardaste en sacarlo.

-No es mala idea.

Pero como siga así, no voy a aprobar ni una asignatura.

Bueno, da igual, vete a comprar que encima te estoy entreteniendo.

Yo voy a dejar esto, me voy a poner con el bar y se acabó.

-Bueno. Me voy a ir a la compra porque hace falta,

pero hazme el favor, tómatelo con más ánimo, ¿vale?

-¿Qué estabas haciendo cuando te dio el vahído?

-Estaba sentado tranquilamente.

Me levanté a la cocina y empecé a ver chiribitas.

Me dio un mareo.

Se levanta muy pronto para preparar el desayuno

y le digo que no hace falta,

que debería estar descansando, pero no hay manera.

Fue el típico mareo que te da cuando te levantas de repente

y tienes la tensión baja, ¿a que sí, Eduardo?

-Puede ser. Ahora la tensión arterial es completamente normal.

-¿Has visto? Preparar el desayuno o estar en la consulta no significa

que esté poniendo en riesgo mi corazón.

¿Cómo? ¿Qué es eso de estar sentado en la consulta?

¿No pensarás ir a trabajar? ¿Cómo que no?

Mira qué hora es. Ya debería estar en el centro de salud.

-Vamos a ver, puede que el vahído no haya sido nada,

pero como tu cardiólogo y como tu amigo te sugiero

que te quedes en casa y no vayas a trabajar.

Hombre. Si por ti fuera,

ya me habrías dado la baja definitiva.

-Una bajada de tensión puede no ser nada,

pero de manera repentina y estando en reposo

puede que sea un aviso de algo más grave.

Y te voy a decir lo que me dices siempre:

"Haz caso al especialista".

En este caso, el especialista es un poco pesado,

perdona que te lo diga. Si por él fuera,

ahora estaría ingresado, me harían un electrocardiograma

y no sé cuántas pruebas más.

-Estaba a punto de sugerírtelo. -Ya, pues ni hablar.

-Yo ya no sé qué hacer con él.

Pues imagínate yo. ¿De verdad que vas a ir a trabajar?

¿Ni siquiera hoy te vas a coger el día?

Vamos a ver, trabajo en un centro de salud.

Si me tiene que dar algo, mejor que me dé allí y no en casa,

que estando solo, ¿no te parece? Estando solo, no.

Me voy a quedar contigo. ¿Vamos a pedir los dos la baja?

Vamos, y no ha pasado nada, menos mal.

Vale, venga, voy a llamar diciendo que no voy

y luego me acostaré un rato para que estéis tranquilos.

Gracias, cariño. Traidor.

Eduardo, necesito que seas muy sincero conmigo.

Todo eso que dice Antonio de que no hay tratamiento posible,

¿eso es así? Es cierto, Claudia.

Pero ¿no se puede hacer nada?

A ver, si tuviera 30 años podríamos intentar un trasplante,

pero con la lista de espera que hay y con su edad

y siendo RH negativo... ¿De cuánta lista de espera hablamos?

Años y sería un milagro encontrar un donante compatible antes de que...

Y el postoperatorio es complicadísimo a su edad...

Dime la verdad, si fuera alguien de tu familia,

no sé, tu mujer, tu hermano, ¿tú qué harías?

No lo sé, Claudia.

Yo sigo buscando, pero mejor vete haciéndote a la idea...

¿Cómo que sigues buscando? ¿No decías que no había posibilidad?

¿Hay tratamiento o no? ¿Existe o no?

Cada día se hacen experimentos y ensayos clínicos.

En algunos países están haciendo descubrimientos muy prometedores,

pero hasta que eso sea tratamiento, puede que pase mucho tiempo.

¿Cuánto tiempo? Años, meses en el mejor de los casos.

sé que no quieres tirar la toalla, yo tampoco.

Pero tenemos que ser realistas,

a día de hoy no hay nada que hacer, Claudia.

Lo siento.

-Buenos días. -Hola, Olga.

¿Qué quieres tomar? -Un zumo de tomate, por favor.

-Vale.

-Veo que tienes aquí el libro, ¿qué tal te va?

-Mira, o sea, ni me hables, ni me hables.

-¿Qué pasa? ¿No te va bien?

-No, el libro es estupendo, pero me ocupa mucho tiempo.

-Era lo contrario lo que queríamos conseguir con el libro,

que estuvieras más relajada en los estudios.

-Ya, pero necesito tiempo para leer el libro,

necesito tiempo para asimilar los conceptos,

necesito tiempo para ponerlos en práctica

¿y cuándo estudio lo que debo? -Te estoy viendo agobiada.

-Es que lo estoy.

No voy a aprobar ni una, tronca, pero es que ni una, además.

-Paty, ya está, repites el examen y ya está, sin más.

Estás estudiando algo nuevo, es normal que te cueste.

-Yo no puedo con este estrés, no puedo.

No sabes lo que estoy sufriendo, me va a dar un ataque al corazón

o yo qué sé.

-Mira, guapa, si el tiempo que estás quejándote

lo invirtieses en estudiar, sacarías sobresalientes.

Tanto sufrir... No sabes lo que es sufrir.

-¿Por qué me hablas así ahora? -Porque ya está bien.

¿No ves que eres afortunada?

De que tienes un trabajo, de que puedes estudiar,

de que te lo puedes permitir todo, tienes una familia.

¡Todo el día quejándote estás, tía!

-Oye, oye, ¿me das un poco de agua?

Gracias. ¿Te gusta el fútbol? ¿De qué equipo?

-Mira, lo siento, no puedo hablar contigo, tengo mucho que hacer.

-Venga, me aburro. ¿Sabes por qué vine a este país?

Para ser futbolista y jugar en las grandes ligas.

Hay muchos senegaleses jugando como Ibrahima, Papa Diop...

¿Qué tal, compañero? Bien, como siempre.

¿Te importa que hable con este? Para nada.

¿Qué pasa, ya no me conoces? ¿Iker?

¿Qué haces aquí? ¿Yo? Trabajar.

No me lo puedo creer. Pensaba que estabas en alguna misión.

Hay misiones que no son tan lejanas.

¿Y tú qué haces aquí, que no estás en tu país?

Me vine hace tiempo a buscarme la vida.

Kanu, ¿y por qué no me buscaste? Te podría haber ayudado.

Después de lo que pasó,

pensé que no querrías verme ni a mí ni a mi familia.

Oye, no digas eso.

Lo que pasó fue una desgracia, ninguno fue culpable.

Bueno, de todas formas, no tenía cómo localizarte.

Pero bueno, salí adelante. Conseguí un trabajo de mierda

en un piso de mierda y llevo una vida de emigrante de mierda.

Lo normal. Cuéntame, ¿qué ha pasado?

¿Por qué te han detenido? Un vecino facha.

Venía buscando problemas, yo solo me defendí.

Lo siento mucho, tío. ¿Me vas a ayudar?

-Kanu, has tenido suerte, chaval. ¿Y tú qué haces aquí? ¿Y Merinero?

Ha tenido que salir. Le estoy cubriendo.

Han retirado la denuncia, tu vecino se ha arrepentido.

-¿Arrepentido, ese?

¿No viste cómo sonreía cuando me detuvisteis?

-Yo qué sé, pero ha retirado la denuncia y puedes irte.

¿O qué pasa? ¿Te gusta estar en los calabozos?

Entonces voy a buscar a mi compañero para que te abra.

-Me has traído suerte.

(Timbre)

-Hola, Claudia. Tenía reunión con Antonio,

pero me ha dicho que no podía salir de casa.

Sí. Pasa Marcelino. Me lo ha dicho.

Eh, ¿quieres tomar algo? ¿Te preparo un café?

No, gracias. Estoy bien.

Supongo que es el testamento, ¿no? Sí.

Falta repasarlo una última vez y firmar.

Lo siento, Claudia, siento mucho por lo que estáis pasando.

Gracias, Marcelino.

Se me hace raro ver ese sobre y pensar que, en algún momento...

No pienses en eso, Claudia.

Vais a vivir muchos momentos felices, hay que vivir el presente.

Si ya lo sé, pero... Pero nada, Claudia, pero nada.

Hay que hacerse a la idea, es lo que toca y este paso es necesario.

Ya sé que es un paso necesario, pero me duele y tiene lógica, ¿no?

Disculpa, por Dios, disculpa. No te preocupes, por favor.

Vale. Perdona el tono.

No, bueno, es que están siendo unos días un poco difíciles

y yo no soy la mejor compañía.

Os dejo solos que tenéis mucho de qué hablar.

Siéntate.

Así estamos pasando los días, por eso quise mantenerlo en secreto,

pero creo que ya es tarde para pensar en eso.

-Quizá no debería haber venido. -No, te lo he pedido yo.

-Cuando me has dicho que no podías salir de casa,

me he temido lo peor, Antonio.

-No ha sido nada, ha sido un vahído

que me dio esta mañana a la hora del desayuno.

Claudia se alarmó y me impidió ir al trabajo.

-Normal, está preocupada. -Sí, por eso lo he hecho

y ha cogido el día en el trabajo, pero estoy perfectamente.

Me hubiera gustado ir a la consulta y en el descanso pasarme por el bufete.

-Tampoco era necesario que vinieras. Puedo venir yo, no me importa.

-Te lo agradezco, pero me importa a mí.

Esto es lo que he querido evitar,

que todos me trataran como a un enfermo terminal

que no se puede levantar de la cama. -Entiendo.

-Claudia lo está pasando mal.

Hace poco que se ha enterado y no lo ha asimilado aún.

Pero, cuando esté más tranquila, me gustaría

que fuéramos los cuatro a cenar, ¿sí? -Me parece estupendo.

A Montse le va a encantar, lo organizamos.

Hablando de Montse, ¿te parece si le cuento...?

-Es de dominio público. No sirve de nada ocultarlo

y menos a los amigos. -Claro.

Lo que si te pediría por favor es que no me hablara de esperanza.

Ya sé que lo suyo fue un milagro. -Ya.

-Pero mi caso es distinto. No me gustaría sacar ese tema.

-Lo entiendo perfectamente y ella también lo comprenderá.

-¿Vemos los papeles? -Sí, claro.

Ya están listos para la firma.

Solo necesito que repases datos personales

por si hay alguna errata que se me haya pasado

y también los puntos tres y cuatro, el reparto.

-Bueno si firmas aquí, ya estaría todo.

-¿Y ya me puedo ir? -Sí, ya te puedes ir.

-Pero no lo entiendo,

¿por qué el vecino ha decidido retirar la denuncia?

¿No me estará esperando con un cuchillo?

-No sé por qué ha decidido quitarla,

pero ya no tenemos motivos para retenerte en comisaría.

Te puedes marchar a casa. -Yo sí lo sé.

Los testigos de la pelea han confirmado tu versión

y el hombre ha entrado en razón tras hablar con su mujer.

-Es un facha, tendría que denunciarlo.

-Estás en tu derecho de hacerlo.

-Si crees que ha incurrido en un delito de odio, claro.

-No, con la policía no quiero nada. -Como quieras,

pero la policía está para proteger al ciudadano

y protegemos a todo el mundo sin distinción.

-Sí, por eso he estado en un calabozo porque un loco dice que le ataqué.

Me voy.

Kanu, espera. ¿Te vas ya? Sí, no me gusta este sitio.

Si te digo la verdad, a mí tampoco.

Oye, me alegro de que todo haya salido bien.

Si vuelves a tener problemas con ese vecino, me avisas,

a ver si te puedo ayudar. Gracias, tío.

Oye, ¿te apetece tomar algo esta noche?

Así celebramos mi libertad.

Lo siento, pero esta noche me viene fatal.

Venga, anímate. Vamos, recordamos los viejos tiempos.

La verdad es que me encantaría, pero esta noche trabajo.

Estoy con una misión complicada, ya sabes.

¿Mañana? Bueno, como quieras.

¿Sí? Pues mira. Aquí tienes mi número.

Ahora no tienes excusa para saber cómo localizarme.

Vale, te hago una perdida y ya tienes tú el mío.

Genial. Cuídate, ¿vale?

Cuídate tú, que eres el de las misiones complicadas.

-No me habías dicho que le conocías. Pues sí. Una casualidad, ¿verdad?

Lo conocí hace muchos años en Senegal,

pero por entonces era solo un crío.

En Senegal, ¿eh? ¿Estabas destinado allí?

Sí, me he pateado media África y en una de esas misiones

tuve bastante contacto con su familia.

¿Y no le habías vuelto a ver? Qué curioso.

Pues no. Oye, Espe, nada, que perdona.

Tengo a Fede esperándome en la UIT para resolver un asunto importante.

¿Te vas a poner a barrer ya? Un poco pronto, ¿no?

-Bueno, aprovechando que está el bar casi vacío,

así adelanto un poco.

-Y aprovechando que está el bar vacío,

¿por qué no te pones a estudiar? -No pienso estudiar aquí.

Al final no estoy atenta ni al bar ni al estudio. Paso.

-Oye, ¿te pasa algo? -¿A mí? ¿Por qué?

-Porque te veo un poco decaída, ¿no? -Bueno.

Es que he discutido con Olga. -¿Y eso? ¿Qué ha pasado?

-Eso me gustaría saber, qué ha pasado.

Ha entrado en el bar, me ha pedido un zumo de tomate,

me ha preguntado por los estudios, le he dicho que fatal

y, de repente, me ha levantado la voz,

me ha hablado supermal y se ha pirado.

-Chica, no lo entiendo. -Ni yo tampoco lo entiendo.

-Vamos a ver, ¿qué te ha dicho exactamente?

-Bueno, que yo no tengo ni idea de lo que es sufrir,

que menos quejarme y más estudiar...

A ver, que en parte lo entiendo, ¿sabes?

Es verdad que estoy últimamente pesada con el tema,

pero es que ella me ha preguntado. -Ya.

-Además, es mi amiga, las amigas están para esto,

para escucharse cuando la otra tiene movidas.

-Mira, yo que tú iría a hablar con mi amiga.

-No sé qué decirte. Tengo miedo hasta que me muerda.

-Acabas de decir que las amigas están para eso,

para escucharse sus movidas.

Está claro que a tu amiga le pasa algo.

-¿Por qué dices eso? ¿Qué le pasa? -Yo no sé lo que le pasa.

-Ah.

-Pero me refiero a que seguro que le está pasando algo gordo

que lleva tiempo callándose y ha reaccionado así, ¿no?

-Pues tiene mucha lógica, no lo había pensado.

-Yo que tú, cuando acabara, iría a hablar con ella.

-Sí, totalmente. Sí.

-Buenas. -Hola, Elías, ¿qué tal?

-Últimamente, con mucho trabajo de papeleo y eso.

-Bueno, ¿qué quieres? ¿Un café para llevar?

-Correcto. -Paty, ponle un café solo a Elías.

-Voy.

-¿Y qué? ¿Algún caso interesante por comisaría?

-No, eso te digo, que ando un poco aburrido,

todos los días lo mismo.

Si no fuera por tus menús, no sabría en el día que vivo.

Mañana me jubilo, mira.

-Elías, cuéntaselo a quien se lo crea, a mí, no.

-¿Por qué?

-Porque tus huesos han nacido para policía.

-Pero estos huesos están cansados de perseguir a cacos.

Voy a acabar persiguiéndolos con un bastón.

-Venga, hombre, estás mejor que hace años.

-Que me lo digas tú, que estás cada día más joven y guapa.

-Hijo, no sé, será el pilates.

-Será por eso, pero cada día estás mejor.

Venga, cóbrame. -Que no, hombre.

A este estás invitado

y ríete más, que te sienta muy bien. Te favorece.

-A sus órdenes, bonica. -Hasta luego.

-Yo si fuera tú, cuando terminase el turno iría a hablar con él.

-¿Con quién? -¿Con quién va a ser? Con Elías.

Está claro que saltan chispas entre los dos, María.

-Hija mía, esas chispas hace tiempo que no queman.

Elías y yo somos amigos, nada más. -Ya.

Pero él querría ser algo más, pero lo lleva tanto tiempo guardado

que no sabe ni cómo sacarlo.

-Paty, que no te canses, que ese tren ya pasó.

-Mírala. La de consejos vendo, pero para mí no tengo.

-Seguro que no están grabando, ¿no? -Seguro.

No los conectan hasta que los coloque.

-Eso es lo que te han dicho. ¿Por qué íbamos a creerles?

-Tiene sentido. Estos aparatos funcionan con batería.

No querrán que se gasten antes.

Les interesa lo que hablemos con Cáceres.

-Yo también querría saber qué hablaremos con el abogado.

-Vamos a discutir nuestros planes de expansión en el Canal.

He preparado un plan de negocios

para tener un esqueleto sobre el que improvisar.

-¿Esto lo has preparado en un día?

-He copiado unas cosas de internet, pero es bastante original.

Sonará muy auténtico.

-¿Y la otra reunión, la de verdad?

-Para eso he reservado en un hotel discreto.

Allí hablaremos de las redes de blanqueo.

Cáceres lo traerá todo perfilado. -Perfecto.

-Vamos a ver, que tengo que colocar esto para que lo conecten.

Si queréis, id yendo.

-Cualquier cosa, me avisas. -Que sí.

Hasta luego.

Espérate.

Ahí. Estupendo.

Y este...

Ahí está, a tomar por culo.

Sí, soy yo. Sí ya están colocados. No, los jefazos se acaban de marchar.

Vale, vale. Muy bien.

Los micros están colocados. Ya era hora.

Activados. ¿Tú crees que servirá para algo?

Pues más me vale. Oye, una cosa.

Este Ronaldo Cáceres es un pez gordo, ¿no?

Es el abogado de gente muy rica.

Les monta empresas pantalla en paraísos fiscales,

les organiza redes de blanqueo, les busca testaferros...

Ya, es el encargado de blanquear

el dinero de la droga de Somoza a partir de ahora.

Y no solo eso. Si mis cálculos no me fallan,

Cáceres se va a encargar de recuperar y redistribuir

la fortuna de Somoza en cuentas opacas.

Deben ser millones.

No lo sé seguro, pero será una cantidad desorbitada.

Si consigues meterle mano a la pasta, igual te cargas el entramado.

Es la idea. Si descubrimos las rutas del dinero, les daremos donde duele.

Cuando no puedan pagar a sus sicarios y mulas,

a los políticos y policías corruptos, el negocio se les acaba.

Ya sabes que aquí para ayudarte. Sabes dónde estoy.

Gracias, Fede, pero ahora solo necesito una silla,

unos auriculares y mucha paciencia.

Ya. Oye, ¿qué te iba a decir?

¿Te has tenido que comer muchas escuchas?

Pues unas cuantas.

La gente piensa que esto del CNI es algo al estilo James Bond,

pero lo normal es pasarte horas pegado a unos cascos

esperando a que alguien diga algo útil.

¿Qué ha pasado?

No, nada, estaba escuchando un ruido, pero es un aspirador.

Estarán limpiando el sitio para la reunión.

Creo que esto va para largo. Voy a ir a por unos cafés.

(Móvil)

-Dime, Paty.

Pero ¿has llamado al timbre? No te he oído.

Vale, te abro. Chao.

Hola. -Hola, ¿te he despertado?

-No, pero mis padres están dormidos. Habrá que hablar bajito.

-Perdona por las horas, ¿eh? Es que ha entrado en el bar

un grupo de gente a pedirme copas sin parar

y me he tenido que quedar haciendo horas extra.

-Eso te viene fatal, te quita más tiempo para estudiar.

¿Quieres algo para tomar? -No, si me voy a ir ya.

Lo único que me he quedado mal cuando te has ido del bar.

Deberíamos hablar, ¿no? -Sí.

He sido bastante injusta contigo.

-No, no has sido injusta, también soy yo.

Reconozco que soy una pesada últimamente con esto del módulo.

-No, te estás esforzando mucho y creo que lo vas a sacar adelante.

Al principio te costará,

pero cuando pilles el truco, te irá genial.

-Gracias.

-De verdad, no tengas en cuenta lo que te he dicho antes.

Son cosas mías. -Ya, me imagino.

Por eso he venido, quiero saber qué te pasa.

¿Por qué te has puesto así? -No tiene que ver contigo.

-Tía, pero somos amigas, me lo puedes contar.

-Ya, Paty, si no es por mí, de verdad, es que,

es que no puedo hablar de este tema, me lo han prohibido.

-¿Cómo que te lo han prohibido? No entiendo nada, Olga.

Es algo que le pasa a su padre.

Mamá, ¿te hemos despertado? No, cariño, ojalá.

Eso querría decir que he podido dormir algo.

¿Qué tal, Paty? Hola, Claudia. ¿Cómo estás?

He tenido momentos mejores, de verdad.

Eh, cuéntaselo, cariño.

No creo que a papá le importe, ¿eh?

Es tu mejor amiga y merece saberlo.

Bueno, yo me voy a dar una ducha caliente, ¿vale?

A ver si puedo conciliar el sueño. Buenas noches.

Buenas noches.

-¿Qué les pasa a tus padres, Olga?

-¿Recuerdas que mi padre estuvo en el hospital

porque le dio un infarto? -Sí.

-Le descubrieron que tiene una enfermedad muy grave,

una cardiopatía isquémica y no tiene cura.

-¿Cómo que no tiene cura? -No, es mortal.

Han dicho que le queda muy poco tiempo de vida.

Por eso esta mañana cuando me has dicho eso

de que estabas sufriendo en el bar, me ha entrado como rabia por dentro.

-Lo siento, lo siento, no sabía nada y yo contándote mis tonterías.

Olga, de verdad, voy a estar aquí para lo que necesites.

Lo siento mucho.

-Gracias por su ayuda.

-Confío en que mi oferta sea de interés.

-Estamos en pleno proceso de expansión y necesitamos socios

"como usted para fortalecer nuestra actividad en Latinoamérica".

-"Señor Cáceres, ha sido un placer".

Nos veremos muy pronto. -Hasta luego.

(Puerta)

-Bueno, pues no podía haber ido mejor, ¿verdad?

-Éxito total y todo gracias a ti. -Gracias a mí, ¿por qué?

-"Has sabido encontrar al socio adecuado

y has llevado esta reunión de manera perfecta".

Habías planificado todo en nuestro beneficio.

-Mucha gente pensaba que, tras la muerte de tu marido,

esta empresa se iría a pique, pero creo que será todo lo contrario.

-"La muerte de mi exmarido ha sido lo mejor para todos".

A mí me ha abierto muchas puertas.

-Bueno, ¿qué tal si damos por finalizada la jornada de trabajo?

-"Muy bien. Ahora empieza lo bueno".

Quítame la ropa.

-¿Cómo? -"¿Qué pasa?".

"¿Tienes miedo de que nos vean?".

Mi secretaria ya se marchó y ya no queda nadie en la empresa.

Además, ¿qué pasaría si nos vieran?

A mí me da mucho más morbo.

Quiero que me hagas el amor aquí.

"Ahora mismo".

-Para ti todo es un juego, ¿verdad?

-Eso es, un juego y a mí me gusta ganar.

-Un poco de cuidado con los cascos, que son buenos.

Perdona, Fede. Es que tiene huevos la cosa.

¿Qué pasa, que no ha sido jugosa la conversación?

Sí, jugosa, sí, demasiado jugosa.

No me sirve para nada.

Se han pasado hora y media hablando sobre embarcaciones, armadores...

Vamos, negocios marítimos, pero del asunto, nada.

¿Nada? Pero ¿Ronaldo Cáceres no era el capo del blanqueo de dinero?

Era y lo sigue siendo, es lo que dicen nuestros informes,

pero no han mencionado nada del asunto.

A no ser que... ¿A no ser que qué?

A no ser que se hayan pasado la reunión hablando en código.

Pero ¿cuál es el código? Mierda, no tengo nada.

Vamos a ver si me explico. Igual, de repente, no sé,

quieren invertir en barcos y no hay nada oscuro.

¿Y no es mucha casualidad

que para buscar expandirse legalmente por Panamá

hayan buscado al mayor capo de blanqueo de dinero?

Hombre, un poco raro, es, sí. Mira, Fede, Somoza vendía droga

y ahora lo hace su mujer. Lo sé porque sigue viva.

Si hubiese cambiado la línea de negocio,

estaría colgando de un puente.

La verdad es que vive mucha gente de ese entramado.

Estaríamos en mitad de una guerra de narcos.

Habría un desabastecimiento brutal de coca en media Europa

y nada de esto está pasando porque el negocio sigue en pie.

Entonces igual han contactado con el fulano este

y a última hora no se han fiado de él

y han preferido desviar la charla a un sitio más seguro.

(Móvil)

Buenas noches, general. Sí, la reunión acaba de terminar.

Pues lo lamento, pero no, no han mencionado nada del asunto.

No, se han pasado un buen rato hablando de negocios legales,

pero nada de blanqueo.

Sí, los micros funcionaban perfectamente.

Ya lo sé, general, pero, en cualquier caso...

¿Te ha colgado?

Supongo que cuando uno llega a general

no tiene tiempo para escuchar excusas de mierda.

O sea que estaba cabreado. Y no le falta razón.

Hemos perdido tiempo y recursos para nada.

Vamos a ver, para nada, tampoco. Los micros están ahí.

Igual en unos días conseguimos algo. Pues eso espero.

Como no consiga algo, poco futuro le queda a la Operación Valentina.

A mí me lo puedes contar. -Te juro que no sé más.

-Qué misterio. ¿No te mosquea? -Pues sí

porque Miralles no es de pillarse días libres porque sí.

-Un tema de salud, ¿eh? Oye, ¿cómo está tu mujer?

-Bien.

-Como lleva días sin aparecer por comisaría

y nadie sabe nada, estamos preocupados.

-Está cansada, nada más. Ya sabes que le cuesta pedir vacaciones.

Necesito información de un camionero, Jerónimo Martos.

Puede estar involucrado en una red de menores subsaharianos.

Lo rastreo en la red. Me has leído la mente.

¿Adónde va? -Suéltame.

-Me va a obligar a meterla en el calabozo.

¿Qué está pasando aquí?

¿Cómo puede tener empleados tan incompetentes?

Espe, explícame qué es lo que ocurre, por favor.

He venido a presentar una denuncia por algo grave

que está sucediendo en mi empresa. -Le he dicho que estaba ocupado,

que esperara como cualquier persona. -No soy cualquier persona.

-¿Dónde está Elías? -Fuera, hablando por teléfono

con Raquel, su exmujer, que parece que va a venir unos días a Madrid

a hacer unas gestiones o papeleos o yo no sé qué cosas.

-Hay un fisioterapeuta buenísimo a dos calles de aquí.

¿Te pido hora?

No tengo tiempo ni para comer, me faltan horas.

Y todavía está la cantidad de material que debo leer

antes de empezar en el nuevo puesto.

Esa atención te va a hacer caer enfermo.

¿Sabes cuál es mi medicina?

Lo que te preocupas por mí.

Si supieras cómo me siento,

qué angustia más aterradora tengo

pensando en cuando me vaya,

cuando deje de mirar, de existir.

-Jerónimo Martos Morales trabajó para Transportes Quintero.

¿Transportes Quintero puede estar metido en tráfico de menores?

La verdad es que no me cuadra.

Jerónimo Martos lleva tiempo sin trabajar en Transportes Quintero

y lo que nos contó el gasolinero fue hace dos días.

Necesito información sobre un camionero

que trabajó en Transportes Quintero.

Podría estar trayendo a menores ilegalmente en su camión.

¿Cómo se llama? Jerónimo Martos Morales.

¿Te suena? No, pero es normal.

No puedo acordarme del nombre de cada camionero que pasa por aquí.

Y puede que no estuviera trabajando yo en ese momento.

-Donde hubo fuego, siempre quedan brasas.

Si ella quisiera, bajarías la guardia.

-Ni Alicia usaría esas artes conmigo ni yo caería en ellas.

-No me cabe duda de que esa mujer dejó una huella en ti.

"En dos horas en el hotel". Hola al menos, ¿no?

"Dos horas y sé puntual".

Mira, dame dos días y te demuestro que no soy un chapucero.

Está bien, tienes dos días, dos, para traerme algo que valga la pena.

Por la gloria de mi madre, no te arrepentirás.

Dame el móvil que te di, por seguridad hay que cambiarlo.

Protocolo del CNI. Vale.

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Servir y proteger - Capítulo 381

06 nov 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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