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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 361 - ver ahora
Transcripción completa

Se va a ir de cooperante a un campo de refugiados.

Teresa, yo te amo

y voy a acompañarte en esta aventura.

Si tu verdadero yo es estar con los refugiados,

yo voy a ir contigo vayas donde vayas.

-¿Está de acuerdo con que renuncies a tu vida por ella?

¿Ella quiere que te sumes a su aventura?

-Creo que es momento de que cada una siga con su camino.

Es mejor dejarlo aquí y quedarnos con un recuerdo bonito.

He sido muy feliz a tu lado.

-Te voy a echar de menos.

(MARÍA) -Ha venido un par de veces, es arquitecto.

Salió una noche con Nerea Ocaña. -¿Salió?

-Ha sido muy desagradable sin razón.

-¿No quiso volver a saber más de ti?

-Pero eso sería asumible, el problema es cómo lo hizo.

De repente me ignoró y me humilló en público.

-¿Lo conoces?

-No, a él no lo conozco.

A quien sí conozco es a la mujer, y tú también.

Esta es una captura de pantalla de uno de los vídeos.

Se la reconoce perfectamente. No hay duda de que es ella.

-Solo me interesas tú.

No te lo crees, pero te lo voy a demostrar.

-¿Estáis hablando del arquitecto? -Sí.

¿Ha pasado hoy por aquí?

-Sí, ha estado a última hora de la tarde.

Se ha ido con Lola a cenar.

-"¿Recuerdas las denuncia de los vídeos sexuales?".

En uno de los vídeos aparece Nerea Ocaña

con Iván en la habitación del hotel.

-Quedas detenido, Iván.

Y ahora, mientras llegan los refuerzos,

te voy a leer tus derechos.

-Lo contaré en el juicio, en el Colegio de Arquitectos,

en redes sociales... en cualquier sitio con tu nombre.

No vas a volver a engañar a otra.

-¡Espera, espera!

-No sé dónde tienes mis diamantes,

pero no tardes en prepararlos.

-Os vamos a devolver hasta el último céntimo de su valor.

-¿Estás de coña?

-Daremos un golpe.

-¿Te estás riendo en mi puta cara o qué?

-Perdóname, de verdad, Elías... -No me trates como un imbécil.

-Os ayudaré a tenderles una trampa.

-¿Has hablado con Jefatura? Sí.

Y me han dado luz verde para usarlo de señuelo.

Espero que no se enteren de que los hemos traicionado.

-Tuvo que dolerle que se le dijese que lo quiero como amigo.

-No te vas a casar con él por no herir sus sentimientos.

-Ya, pero es que no se me quita de la cabeza la expresión que tenía

cuando entendió que lo rechazaba.

(JULIO) -"No veo salida, Alicia.

Estoy atrapado, todos se van de mi lado.

Mi padre, Olga...".

¿Qué dices? Nos tienes a Leo y a mí.

"Cuando sea mayor no le cuentes lo que hice.

Dile que me mató una enfermedad". ¿Qué?

¡Julio, no cuelgues! ¡Por favor, escúchame!

(Música emocionante)

Cariño, ¿tampoco puedes dormir?

Me he levantado por leche, me vuelvo a acostar.

Hazlo si puedes, porque tienes una carita...

Mira quién habla. No me extraña.

Me desperté a medianoche y no pude dormir.

Esta historia de Julio y de Olga me tiene descompuesta.

Si no estuviera enfermo, podríamos animarla

a que lo dejara definitivamente, pero...

(Timbre)

Escúchame, si es Julio lo echamos de aquí con cajas destempladas.

No, esto no lo voy a consentir.

Es Alicia.

Perdonad las horas, necesitaba venir.

Es por Julio, temo que haya cometido una locura.

Siéntate, ¿qué ha pasado? Voy a hacer café.

Ayer intenté hablar con él, pero no contestó.

Cuando estaba a punto de salir a su casa

contestó al teléfono. ¿Qué te dijo?

Que no quería seguir viviendo. ¿Crees que hablaba en serio?

Se despidió de Leo y de mí. Intenté calmarlo, pero me colgó.

¿Desde entonces no sabes de él?

Fui a su casa, pero no había nadie.

He pasado la noche recorriendo las calles y las zonas de bares.

Estarás agotada.

Tenemos que encontrarlo como sea.

He pensado que quizá Olga sepa dónde puede estar.

¿Voy a despertarla?

-No, no hace falta.

Habláis de Julio, ¿verdad? Sí.

Ayer conseguí hablar con él.

Estaba totalmente desesperado.

Me dijo que quería quitarse la vida

y despedirse de todos a los que quería.

Te lo dije, papá, que iba a hacer una tontería.

¿También se despidió de ti?

No. De hecho, lo estuve llamando y no me cogió el teléfono.

No nos pongamos en lo peor.

A lo mejor fue un arrebato y se le pasa.

Es buena señal que no se despidiera porque eres muy importante para él.

Quizás tú sabes dónde puede estar.

Igual teníais un sitio especial

o hablasteis de una escapada o un viaje.

No sé, no se me ocurre.

Le he dado la espalda cuando me necesitaba.

Tranquila, no has hecho nada malo.

Por la forma en que te pidió matrimonio ayer,

es que Julio no está bien.

La culpa de es la enfermedad.

Tu padre tiene razón, no tienes la culpa.

Lo importante ahora es que vamos a encontrarlo.

Voy a activar el protocolo de búsqueda,

Gracias. Mientras, lo busco por mi cuenta.

Tenemos que encontrarlo.

Mantenme informada. ¡No estás sola en esto!

Venga, tranquila.

Claudia Miralles para H-50.

Tenemos una búsqueda. Sí, Julio Quintero.

¿Qué significa para usted pasar de desfilar en las mejores pasarelas

a dirigir grandes empresas?

-Significa un cambio, una evolución.

-¿No tiene miedo? -¿Miedo? ¡No!

Nunca he tenido miedo, ni siquiera de pequeña.

Siento una gran responsabilidad.

Estaré al mando de muchos trabajadores

y no puedo defraudarlos.

-¿Cree que su falta de experiencia

en el sector empresarial es una hándicap importante?

-Creo que la clave está en rodearse de gente capaz

y dejarse aconsejar bien.

En cualquier caso, me encantan los retos.

Pienso desmontar todos los prejuicios

que aún existen sobre las exmodelos.

(RÍEN)

-Gracias por el titular. -Lamentablemente, es cierto.

Muchos cretinos creen que no hay nada más tras una cara fotogénica.

Lo de cretinos mejor no.

Yo soy una mujer preparada.

He sabido gestionar mi carrera y mi fortuna.

El hecho de que no haya dirigido una empresa hasta ahora

no implica que no sepa hacerlo.

Ten en cuenta que aprendí al lado del mejor:

mi exmarido, el gran Alejandro Somoza.

-Supongo que lo echa de menos.

-Todos los días.

Alejandro y yo formamos una familia feliz,

pero de ello solo quedan los recuerdos y las empresas.

Por eso me implicaré para que nadie lo eche de menos más que yo.

-Pero por lo que tengo entendido,

también hubo un traumático divorcio.

-Lo de traumático lo dices tú.

Alejandro y yo nos llevábamos bien, fue una separación amistosa.

Nos queríamos tanto que incluso nos queríamos volver a casar,

pero su corazón falló.

-¿Está bien? Si quiere que paremos...

-No.

Prefiero continuar con las preguntas y acabar cuanto antes.

-Vale.

Volviendo al sector empresarial,

¿piensa seguir la misma senda marcada por Somoza?

-Cuando algo funciona, ¿para qué cambiarlo?

Pero pienso implementar en mis empresas

un estilo más moderno y elegante.

-¿Elegante?

¿Seguimos hablando de la construcción y el transporte?

-Por supuesto, la elegancia es muy importante

en todos los factores de la vida. Es lo que pasa contigo.

-¿Y qué pasa conmigo?

-Es evidente que eres un tipo listo y preparado,

pero si fueras más elegante ganarías en atractivo

y sacarías más partido a tus entrevistas.

Por ejemplo, te favorecería una camisa más ajustada

y ligeramente desabrochada.

Y el pelo así, un poquito más despeinado.

-Perdón, ¿interrumpo?

-No, al contrario. Llegas justo a tiempo.

Quería presentarte a Remo Sempere, periodista.

Me ha hecho una entrevista muy inteligente.

Él es Sergio Mayoral,

el director financiero de mis empresas.

Como te decía, me gusta rodearme de gente capaz

y Sergio cuenta con toda mi confianza.

-Ya tengo toda la información necesaria para la entrevista.

No le robo más tiempo.

Ha sido un placer, su vida es muy interesante.

-Gracias, espero que se repita.

-Por supuesto.

Le mandaré las fotos como hemos acordado

para que pueda aprobarlas.

Ojalá todos los entrevistados posasen así.

(RÍE) -Ha sido todo un placer.

¿Sabes que en San Remo conseguí mi primer éxito

como modelo internacional? -¿Sí?

-Sí, se celebraba un evento de forma paralela

al Festival Internacional de la Canción.

-Mi padre también estuvo, pero no he ido nunca.

-No te preocupes, tienes toda la vida por delante.

-Lo dicho, ha sido un placer.

-Muchas gracias por todo, chao. -Gracias, hasta luego.

-No deberías tomarte tantas confianzas con la prensa.

-¿Con la prensa o con los periodistas?

-No estoy celoso, si es lo que insinúas.

Me preocupa el negocio: hay que ser discretos.

Toda cautela es poca.

-No exageres, Sergio.

Ese tipo era inofensivo.

Además, lo tenía encandilado.

-Los periodistas son como perros callejeros:

mueven el rabo si los tratas bien,

pero en cualquier momento muerden.

(Móvil)

-Dime, Cisneros.

Está todo listo, sí.

Lo mismo que con Alejandro:

que salga de Colombia lo antes posible.

La misma ruta, eso es.

Muy bien, buen trabajo.

Vamos hablando, chao.

-A eso me refiero, Sofía.

No puedes hablar tan claro, y menos por tu teléfono móvil.

Tienes que ser tan precavida.

La DEA y el CNI seguro que siguen investigando,

buscando el rastro de la droga.

-No he dicho nada que pueda comprometernos.

Y no tienen nada en contra de mí.

-No bajes la guardia. Cuantas más precauciones, mejor.

En eso Somoza sí que era un experto.

Tú deberías ser igual de cuidadosa para ser la reina de Cali.

-Ahórrate tus consejos, Sergio.

Sé cómo llevar perfectamente este negocio.

No consiento que me tomes por tonta ni que me compares con Alejandro.

¿Y Elías? Ayer quedamos aquí.

Me ha pedido que le disculpara, no podía venir.

¿Y eso?

Está pendiente de los movimientos de los holandeses.

Vale, vale. Luego lo llamo entonces.

Muy bien. ¿A quién buscamos ahora? A Julio Quintero.

¿En qué lío se ha metido?

Nada de momento que sepamos,

pero Alicia tiene sospechas de que puede intentar suicidarse,

si no lo ha hecho ya. Hay que poner

todos los medios y, cuanto antes, localizarlo.

No sé si sabes que Julio Quintero padece trastorno bipolar.

Sí, estoy al tanto.

Si llegáis a encontrarlo, tratarlo con mucho tacto.

Parece que la medicación no hace efecto

y por momentos está fuera de control.

Entendido, ¿quién coordina la búsqueda?

La propia Alicia, ella podrá decirte los sitios

donde ha revisado ya.

Márquez y Ochoa también están en ello.

Perfecto. Oye, una cosa...

Si necesitas un día de asuntos propios no hay problema.

Sí, es que...

Sé que estás muy afectada por la marcha de Teresa.

Prefiero patear las calles,

en la casa todo me recuerda a ella

y Alicia cuantos más ojos tenga, mejor.

Gracias por tu compromiso. De todas maneras, cuando esto acabe

si necesitas descansar o, no sé...

apóyate en nosotros, ¿vale?

Nada, ni rastro de Julio.

Miralles me ha informado, ¿dónde has buscado?

Por todas partes, por el parque, donde corríamos,

he vuelto a su casa y he recorrido los bares.

Puede estar en casa de algún amigo que haya conocido.

No hay hecho muchas amistades estos meses.

Le cuesta mucho abrirse. Sí he pensado

que en T. Quintero puedan saber algo.

Márquez está en ello, aún sin frutos.

Claro. ¿Y su móvil?

Sigue apagado, le he llenado el buzón.

Ve a ver a Fede,

creo que ya está allí y no tiene nada urgente.

Dile que esto es prioritario.

Tal vez pueda localizarlo a pesar de que esté el móvil apagado.

En cuanto dé con Elías voy por la zona del polígono,

si te parece bien. Sí, es buen sitio.

Vale, a ver si hay suerte y damos con él.

Si llega a cometer esta locura no me lo voy a perdonar.

Te digo lo que le dices tú a Olga:

no tenéis culpa ninguna de lo que le pase.

Demasiado habéis hecho por ayudarlo.

¿Demasiado?

Soy su hermana, debía estar de forma incondicional

y le he fallado.

Mandaba señales de auxilio y he mirado a otro lado.

Sabes que no es así. Siempre estás pendiente.

No fue suficiente, debí decirle antes que su padre vivía.

No podías hacerlo, lo sabes. ¡No te fustigues!

Eso no te sirve.

Siento que lo he tratado como a un extraño.

Tenía que haberle dado cariño y cuidarlo más.

Está enfermo y lo he tratado más como policía que como hermana.

Lo vamos a encontrar para solucionarlo.

Pero te digo: lo que necesita ahora

es a su hermana, pero a la policía

venga, ve a ver a Fede.

Algún pobre diablo está de suerte hoy.

Le ha tocado la mejor abogada de oficio.

-Hola, Sergio.

-¿Y esa cara? ¿Algún cargo desagradable?

-Sí, uno en el que no vengo como abogada, sino como denunciante.

-¿Qué ha pasado?

-Preferiría no contártelo, ha sido muy humillante.

-Apuesto a que tiene que ver con el capullo del arquitecto.

Cuando me contaste que te amenazó, usaste el término "humillante".

-No te se escapa una.

-¿Qué te ha hecho?

-Resulta que grabó el único encuentro íntimo que tuvimos.

Sin mi consentimiento, claro.

Y, por si fuera poco, compartió esas imágenes

con unos amigos que hacía lo mismo, como un club de pervertidos.

-Hay que ser miserable.

-Increíble, ¿verdad? Pues estaban muy orgullosos de su chat de machos.

Se acostaban con mujeres solo para grabar los encuentros

y luego compartirlos.

-Lo siento mucho, Nerea. ¿Los tiene ya la policía?

-Sí, por suerte sí.

Están cerrando la investigación y me han llamado para informarme.

Espero que les impongan la pena máxima

y estén una buena temporada en la cárcel.

-Allí les van a quitar las ganas de tonterías.

-Vaya dos.

Yo animándote a recuperar tu dignidad

y la mía está por los suelos.

-No digas eso.

El que no sabe de dignidad es el imbécil ese.

-¿Y tú qué?

El otro día sonabas convincente con lo de recuperar tu libertad.

-Sí, bueno, no es tan fácil, Nerea.

Una vez enfangado cuesta mucho salir.

-Pensé que tras morir Somoza sería más fácil.

-También lo pensaba, pero hay quien no quiere prescindir de mí.

-Estoy segura de que sabrás cobrárselos.

-¿Qué quieres decir?

-Que te conozco, Sergio.

Si no sales de ahí es porque no quieres.

-Me duele que pienses eso de mí. -Anda ya.

A veces te viene el remordimiento y eres más humano.

Es entonces cuando quieres recuperar tu dignidad,

pero no te dura mucho porque aparece el otro Sergio,

el que pronto volverá a la cárcel condenado por dos homicidios.

-Supongo que me tengo merecido que seas así de dura.

Pero no me importa viniendo de ti.

-Ah, ¿no? -No.

Sé que en el fondo me tienes cariño y me deseas lo mejor.

Lo veo en tus ojos.

Venga, te invito a un café.

-Gracias, pero no puedo. Tengo que volver al trabajo.

-Ya me contarás cuál es tu secreto.

-¿De qué hablas?

-Esta mañana con tu jefa, ahora con la rubia abogada...

-Mira, no sé qué te has creído. Mi relación son Sofía

es puramente profesional.

No sé por qué hablas como si fuéramos colegas,

porque no sé quién carajo eres tú.

-Bueno, perdona. Esta mañana me ha parecido ver...

-Puede que Sofía te ha hecho creer

que puedes tomarte confianzas, pero no conmigo, ¿queda claro?

Y ojito con lo que vas contando.

-No es para tanto.

-Advertido quedas, chavalín.

(Música de misterio)

-Venga, tía, no te pongas en lo peor.

Seguro que no es capaz de hacerlo por muy desesperado que esté.

-Ya lo hizo cuando se tomó todas esas pastillas.

Y si no llego a aparecer yo...

No paro de imaginarlo ahí tirado como entonces.

-Quítate eso ya de la cabeza.

Va a aparecer, vamos a pensar en positivo.

-No puedo, Paty, estoy muy asustada.

A lo mejor no tuve que ser tan dura cuando vino a pedir matrimonio.

-¿Y qué tenías que haber hecho?

¿Decirle que sí y ser la señora de Quintero

para tenerlo contento?

Tía, no digas tonterías, en serio.

-Esa pedida de mano fue una locura y es normal que le dijeras que no

y te quedaras flipando.

-¿Y si esa fue la estocada final?

-En serio, no te martirices más.

Suficiente paciencia y cariño has tenido con él.

-Está enfermo, Paty.

-Vale, barra libre para que haga lo que le dé la gana.

Tía, que no.

Tienes que empezar a pensar un poco más en ti misma.

Hola, chicas.

Hola, Alicia. -¿Se sabe algo.

No, Olga, todavía nada.

¿Me pones un café largo para llevar?

Alicia, no paro de pensarlo.

¿Qué te dijo exactamente cuando te llamó?

Lo que te dije en tu casa, Olga.

Necesita ayuda, pero si no deja que nos acerquemos a él

no podemos hacer nada, está desesperado.

Me gustaría poder ayudarle porque me siento bastante culpable.

Ya, pues tú no eres responsable de nada de todo esto.

La culpa es de su enfermedad.

Oye, Alicia, ¿te parece si le voy diciendo a los clientes

que lo conocen si lo ha visto o algo?

Vale, pero no entres en detalles.

Tranquila.

Si tengo cualquier noticia te llamo.

Venga.

Oye, Alicia.

Julio me contó algo que me sonó un poco delirante.

Me dijo que Fernando Quintero está vivo,

que lo tienen escondido, pero que ha desaparecido.

Sí, es cierto.

Pero es un tema muy delicado, no se puede airear.

Tienes que ser muy discreta, la prioridad es encontrar a Julio.

Se me ha ocurrido que a lo mejor a buscarlo.

Pero es como si se lo hubiera tragado la tierra.

Y si hubiera tenido alguna pista me lo hubiera dicho, seguro.

Creo que está asustado, quienes querían matar a Quintero

probablemente lo hayan hecho.

Sí, eso me dijo.

Le tiene que haber afecta mucho,

deseaba reencontrarse con él.

En los últimos meses solo le han pasado cosas malas.

Pero esto no tiene nada que ver contigo.

Tú siempre has sido fuente de equilibrio y cariño para él.

Siempre te voy a estar agradecida.

(Móvil)

Perdona.

Dime, Nacha.

"Hay un cadáver con el rostro desfigurado

y sin documentación.

Es un varón de unos veintitantos, cabello oscuro.

Podría ser él.

¿Sigues ahí?". Sí.

¿Dónde estáis?

"En la fábrica de pintura abandonada,

junto a la autovía. Te paso la ubicación".

Vale, voy para allá.

¿Ha pasado algo? ¿Es sobre Julio? Tienes mala cara.

No tiene que ver con Julio, es otro asunto.

Hablamos, ¿vale? Chao, Paty.

Adiós.

Remo, tengo muchísimo trabajo,

no me puedo ocupar de cotilleos de prensa rosa.

Eso ha sonado muy despectivo, inspectora.

¿No es raro que la ex de Somoza tenga complicidad con su abogado?

Pues no lo sé. ¿Lo vas a publicar en el artículo?

No soy un kamikaze.

El propio Sergio me ha advertido que no meta la nariz.

Veo que solo ha conseguido espolear tu curiosidad.

Por supuesto. Su reacción ha sido exagerada.

Por lo que he investigado en sus antecedentes,

mi intuición es buena.

¿Has investigado el pasado delictivo de Mayoral?

Estoy muy sorprendido.

Está a la espera de juicio por dos homicidios.

Debería estar en prisión preventiva,

pero eso no es cosa nuestra.

Pero le tocará de manera personal por la primera víctima.

Sí, Elena Ruiz, una joven policía con un futuro muy prometedor.

¿Cómo murió exactamente?

He intentado documentarme recopilando artículos publicados,

pero hay cuatro líneas.

No me tires de la lengua, no tengo tiempo para el pasado.

Tengo un montón de casos actuales que me tienen ocupada.

Espero que podamos hablar en otro momento con calma.

Creo que hay mucho que contar.

Un homicida confeso y una exmodelo internacional

que hereda el imperio de Somoza es una combinación explosiva.

Solo te puedo decir que sigas investigando.

A lo mejor tienes suerte y encuentras algo más que morbo.

Le invito a leer mi entrevista, se publica en un par de días.

Así verá que soy un periodista serio.

Joven, pero serio y profesional.

No te preocupes, de eso ya me convenciste.

Hablamos más tranquilos en otro momento del caso Mayoral.

En otro momento, no te preocupes.

Gracias. De nada.

Mamá, ¿qué está pasando? Necesito que me lo cuentes.

No tenemos ninguna noticia de Julio.

Hemos intentado localizar su móvil, no hay manera.

El dispositivo de búsqueda no da resultados.

¿Seguro o me mientes?

¿Por qué crees que miento?

Estaba con Alicia, ha recibido una llamada

y tendrías que haber visto su cara, se ha quedado blanca.

Creo que es por Julio, salió corriendo.

Sin información concluyente no te puedo decir nada.

¿Tienes información?

Mamá, por favor, cuéntamela. Necesito saber.

Disculpa.

(Móvil)

Dime, Alicia.

"No es él. Necesito a un equipo para encargarse del levantamiento.

Tengo que seguir buscando a Julio".

No te preocupes, en seguida te mando un relevo.

¿Hay novedades?

Ha aparecido un cadáver, pero no es Julio.

Tranquila, ¿eh?

La búsqueda continúa.

(Llaman a la puerta)

Buenos días, general. Buenos días, Iker.

He venido a traerle esto.

Ni siquiera Mendoza ha podido convencerlo.

Ha comprendido que lo que tengo en Madrid

es más importante que cualquier misión.

No iré a Afganistán.

Presento oficialmente mi renuncia.

Guárdese eso.

Escuche, general,

mi decisión está tomada.

Dejo el CNI.

Entiendo sus razones para permanecer en Madrid,

pero no es incompatible con seguir en la casa.

Ya me quiere enredar.

No sobran buenos agentes.

No será porque no es vida.

Siempre cambiando de destino, con identidades falsas,

jugándose el cuello y trabajando bajo presión

y sin ningún reconocimiento.

Ahora se trata de reconocimiento.

Muy bien.

A ver cómo le suena esto:

quiero ponerlo al mando de una misión.

Tendrá un equipo a su cargo.

Es el agente ideal para el trabajo, nadie podría hacerlo tan bien.

Sí que van cortos de personal, sí.

Escuche, le agradezco...

La operación Valentina va a reactivarse,

le quiero al frente.

¿No se había dado por finiquitada?

Afirmativo,

pero la DEA y el CNI

ha decidido resucitarla.

Tenemos sospechas fundadas...

de que a pesar de la muerte de Alejandro Somoza

su red de narcotráfico sigue en activo.

Como temíamos, no basta con acabar con el cabecilla.

La droga sigue llegando de Colombia a Algeciras

y está siendo distribuida por toda Europa.

¿Y sabemos quién va a ocupar su lugar?

Sofía Collantes.

¿La ex de Somoza?

Según parece, no solo ha heredado lo negocios legales de Somoza,

sino también los ilegales.

¿Pero está seguro de eso?

Esa mujer nunca se ha relacionado con el cártel.

La investigamos en su día

y la conclusión fue que estaba limpia.

Se dedicaba a viajar y a asuntos de moda.

Al parecer, eso era antes.

Le presento a la reina de Cali.

Así es cómo le gusta que la llamen.

Los agentes de la DEA en Cali

han conseguido ubicar a esos tres individuos

después del funeral.

¿Reconoce a esos hombres?

Sí, son los socios y lugartenientes de Somoza.

Si no me equivoco, ese es

Tullón el Valderrama, René Valencia...

y Radamel Cuadrado, ¿no?

Efectivamente.

La plana mayor del cártel de Cali.

Que asistieran a su funeral es normal.

Cierto.

Podían estar simplemente dando el pésame a Sofía

o recordando a Somoza y lo buen hombre que fue.

Solo que, según la DEA,

hubo una serie de reuniones posteriores al funeral

que fueron largas y, en algunos momentos, tensas.

¿Han averiguado algo más?

Hay grabadas conversaciones telefónicas

de Sofía con esta gente que refuerzan las sospechas.

¿Qué se habla en esas conversaciones?

Lamentablemente, no lo suficiente como para mandarla a la cárcel.

Cualquier abogado podría desmontar la acusación.

Digamos que no son explícitas,

pero sí lo bastante sospechosas

como para reabrir la operación Valentina

con usted al frente, por supuesto.

General, yo ya estoy mordido.

Cierto, saben que es uno de los nuestros.

Tendrá que trabajar en la retaguardia.

Pero con el conocimiento que tiene será de gran utilidad.

Es el agente que mejor conoce esta operación.

Lo necesitamos.

¿El centro de operaciones sería Madrid?

Correcto.

Vamos, Lemos, ¿qué tiene que pensar?

Lo suyo es vocacional.

Lo lleva en la sangre.

No va a decirme que no quiere acabar con esta organización criminal.

Ahora puede hacerlo.

Está bien, esto dentro. Pero con una condición:

creo que no se hace lo necesario para localizar a Quintero.

¿Por qué dice eso?

Porque tengo la sensación de que importa poco

que los sicarios de Somoza lo matasen.

Quiero que lo sigan buscando.

Sus hijos tienen derecho a saber qué ha pasado.

General, la salud del hijo de Quintero es muy delicada.

Y se lo debemos.

Está bien.

Tiene mi palabra.

-Con el tiempo menos posibilidades hay de encontrarlo con vida.

Eso decís vosotros siempre.

¡Bueno!

Hay que mantener la esperanza.

Ponemos todos los medios a nuestro alcance.

¡Venga!

Vale, te dejo trabajar.

Pero cualquier cosa, me llamas. Que sí.

(Móvil)

Disculpa, ve a casa.

Dime, Jesús, ¿hay novedades?

"Me ha llamado Rudolf para posponer la cita de mañana".

No sé si sospecha algo.

Le he preguntado, pero no ha querido decirme nada.

Estate tranquilo, estás haciendo lo correcto.

"Nosotros te cubrimos las espaldas".

Esta pesadilla se acabará enseguida, no te preocupes.

Está por ver si acaba bien.

Es que no entiendo dónde puede estar mi hermano.

No puedes hacer nada más, Alicia.

Llevas todo el día buscándolo.

Miralles hizo bien en relevarte, deja que se encarguen.

Nadie me releva en mi cabeza, no dejo de pensar en él.

Seguro que Leo te ayuda con eso.

Hola.

Lleva un rato dormidito.

¿Ha dado mucha guerra? No, qué va.

Si es más rico, y no para de reír.

¿Tú qué tal?

¿Se sabe algo de Julio?

No, y me temo lo peor.

Anda, no digas eso. Tranquila.

Nerea, ¿te quedas a cenar?

Sí, así te agradecemos que hayas cuidado de Leo.

No. La verdad, pensaba irme ya.

Es muy rico, pero la falta de costumbre me deja agotada.

¿Necesitáis que venga mañana? No.

No, tranquila, vendrá Montse.

Es un lío estar tirando de la familia.

Como Esther no se recupere pronto tendremos que buscar otra persona.

La llamé esta mañana, le han recomendado reposo absoluto.

Me ha insinuado que hay que buscar una sustituta.

Mientras la encontráis, contad conmigo.

Yo feliz.

Me voy, ¿vale? Vale.

Oye. Tranquila, descansa, ¿vale?

Seguro que aparece enseguida y está bien.

Gracias.

Escucha esto:

"Con inteligencia y elegancia, esta mujer refresca

el panorama empresarial de sectores tradicionalmente masculinos

como la construcción y los transportes.

Sofía Collentes promete pisar tan fuerte

el mundo empresarial como antes lo hizo en las pasarelas".

¿Qué pasa, no te gusta?

Me parece un retrato muy acertado de mí

y muy halagador. -Sí.

Sobre todo eso.

Ese tío es un listo, no me fío.

Lo mejor para que alguien baje la guardia

es alabar su inteligencia. -¿Qué insinúas?

¿Que soy una tonta a quien engaña quien le regala los oídos?

-No he dicho eso, pero no te tomes tantas confianzas con ese.

-Definitivamente estás celoso. ¡Me encanta!

-Esto no se trata de celos, sino de cautela.

En este negocio no nos interesa tener a un periodista por aquí.

-Precisamente por eso concedí la entrevista,

para demostrar que no oculto nada.

-Creo que has mostrado bastante más.

-¿Qué dices?

-El tipo se me acercó por la calle y me insinuó que somos amantes.

Le tuve que parar los pies.

-¿Por eso estás molesto?

¿Qué importa lo que digan?

-¡Claro que importa, Sofía!

Eres la viuda de Alejandro Somoza.

Una viuda muy reciente, además.

Deberías actuar como tal.

Esto no es un juego.

-Empiezas a aburrirme, Sergio, y no te conviene.

-Solo te digo que tengas más cuidado.

Debes mantener alejada a la prensa y la policía.

En cuanto a tus llamadas... -¡Basta ya!

¿No he demostrado que soy capaz de moverme en este negocio?

-¡Quietos!

¡Los dos!

Al que se mueva le meto un tiro.

-¿Quién eres, qué quieres?

-Soy Julio Quintero,

el legítimo dueño de esta empresa y vengo a recuperarla.

-Julio, baja el arma y vamos a hablar tranquilamente.

-¡No hay nada que hablar!

Si queréis vivir, haced lo que os diga.

-¿Qué es lo que quieres?

-Quiero la empresa de mi padre.

-Hay un malentendido, la he heredado de mi exmarido.

-¡Somoza!

¡Que se pudra en el infierno!

¡Él me humilló, me robó todo esto!

¡Es mío!

Lleva mi puñetero apellido, ¿no?

¡El me obligó!

-¿A qué te obligó, Julio?

Vamos a hablarlo y... -¡No!

¡Él me obligó a vender!

Quiero que redacte una cesión ahora.

-¿Qué clase de cesión?

-Firma un papel diciendo que me devuelves la empresa.

¿Qué?

¿No me vas a obedecer?

Porque ya no tengo nada que perder. -¡Julio!

Haremos lo que pides, no te pongas violento.

-¡Yo no soy violento!

Me habéis obligado, os habéis reído de mí.

-Tranquilízate.

Te tomamos muy en serio. -¡No!

¡Quiero mi empresa y la quiero ya!

Voy a demostrar a todos que sé llevarla.

Volverá a dar beneficios.

El mundo entero verá que no soy un inútil.

-Claro que sí, pero baja el arma.

-¡Atrás!

¿No me crees capaz de disparar?

-¿Y no te ha dicho por qué retrasaba la cita?

-Rudolf no es muy hablador, que digamos.

-Estos cambios de planes me ponen muy nervioso.

-¿A ti te ponen nervioso? Imagínate a mí.

Hoy no doy pie con bola.

-Con los antecedentes que tienes, te hacía con los nervios de acero.

Y mentir lo haces muy bien, por eso no tienes que preocuparte.

-Elías, ¿cuántas veces más tendré que disculparme?

¿Quieres dejar ya de recriminármelo?

Solo conseguirás que me ponga más nervioso.

Una cosa es ser butronero y otra que te amenacen.

¿Qué pasa?

-Nada, no quiero preocuparte más.

-Suéltalo, si tienes más información quiero saberla.

-Déjalo, de verdad.

-Estoy pringado hasta el cuello.

Merezco que compartas la información conmigo.

¡Me estoy jugando la vida!

-A ver...

Está bien, la Europol sospecha de estos holandeses

porque han dado un golpe en una joyería

en un hotel de lujo en Londres.

Iban con pasamontañas, pero parece que han sido ellos.

-¿Atracaron a plena luz del día?

-Iban armados con hachas y se liaron a darle golpes

a las vitrinas hasta llevarse casi dos millones de euros.

No solo llevaban hachas, también pistolas,

y en su huida mataron a un guardia de seguridad

que intentó detenerlos.

-Pero pensaba que se dedicaban a blanquear diamantes importados

de forma ilegal de África, ¿no?

-Tienen un buen historial

en joyerías y asaltos a furgones blindados.

Y les encantan los diamantes.

En cuanto los ven, van a por ellos caiga quien caiga.

-Esto cada vez me gusta menos.

-Firmando. Ya está.

-¡Espera!

Déjame ver lo que pone.

¿Qué mierda es esta?

¡Aquí no se entiende nada! -¿Cómo que no?

Aquí pone: "Sofía Collantes", mi DNI,

"cedo a Julio Quintero"... -¡Me intentas engañar!

-Julio, hemos hecho lo que nos has pedido.

-¡Mentira!

Os voy a matar aquí mismo.

¡Donde murió Jairo!

Hermano...

no pude matar a Somoza, pero voy a matar a su mujer.

-Debería matarte aquí mismo.

-¡Sofía! ¡Suelta el arma!

Haz el favor de llamar a la policía.

¡Sofía!

¿Entonces no estás molesta?

De verdad, es la decisión correcta.

Te aseguro que iba en serio con lo de dejar el CNI.

Incluso redacté mi renuncia.

¿Cómo vas a rechazar dirigir la operación Valentina?

(SUSPIRA)

Lo cierto es que puedo manejarla desde Madrid

y eso me deja esa excusa.

Mira, si te digo la verdad,

pero en el fondo me alivia

no sé, tenía miedo

de que dejaras el CNI solo por estar con nosotros.

Ya te he dicho más de una vez

que mi vida está con vosotros y no iba a cambiar

por más que Fidalgo insistiera.

Yo...

de verdad que me alegro. Creo que...

es una buena decisión.

Siento no estar más animada, pienso en Julio.

Tú tranquila, ya verás que todo sale bien.

(Móvil)

Es de comisaría.

¿Sí?

(Música suave)

¿Dónde está?

Vale. Sí, gracias, voy enseguida.

Chao.

¿Ha aparecido Julio?

Está en los calabozos de comisaría.

Ha entrado en Transportes Quintero con una pistola.

Voy para allá.

Espero que a ese energúmeno le caiga una buena condena.

Ha estado a punto de matarnos.

Discúlpeme, quitar o poner condenas no es mi cometido.

Eso lo decide siempre un juez.

Sin embargo, para juzgarme a mí no tiene tantos reparos.

¿A qué se refiere con eso?

A que tengo la sensación, cada vez que estoy ante usted,

de que me interroga como a una delincuente

y no como a una honrada empresaria.

Verá, me he limitado a escribir lo más fielmente posible

lo que me ha contado que ha sucedido en T. Quintero.

Si mis preguntas la han molestado, lo siento,

solo cumplo con mi deber.

Lo que usted diga.

Las dos ganaríamos más tiempo si entendiera

que mis empresas están limpias.

-Si no necesita nada más de nosotros...

-Es el colmo, venga a denunciar que han esto a punto de matarnos

y encima acaban acusándome de narcotráfico.

(RÍE) Bueno...

Ha sacado usted el tema a colación.

Métaselo en la cabeza, señora inspectora,

lo único que Construcciones SZ y T. Quintero

ha aportado a este país es dinero y empleo.

Es curioso, nada más llegar su marido a este país

hizo una entrevista en la que decía exactamente eso.

Hay veces en las que no hay que creer a la prensa.

Nunca pudieron probar nada contra él.

Le recuerdo que también participé en ese absurdo de ponerle un micro

y no pudieron comprometerlo, siempre fue un honrado empresario.

Ese honrado empresario casi se carga a uno de los nuestros

con sus propias manos.

Si me permiten, esta discusión no está siendo productiva.

Estoy completamente de acuerdo con usted.

Lo sería si dejara de dudar de mí.

Mire... Señora Collantes...

sabemos perfectamente que su exmarido

usaba la empresa de transportes para mover la droga,

lo mismo que hacía Quintero, solo que además Somoza

controlaba gran parte de la producción.

Construcciones SZ nació exclusivamente

como tapadera del narcotráfico. ¡Inspectora!

Si no tiene pruebas... ¡Déjeme terminar!

En ningún momento he dicho

que ahora se dediquen al narcotráfico,

pero ya que me dan la oportunidad,

me permito aconsejarles que no caigan en la tentación.

Le aseguro que cumplimos escrupulosamente con la legalidad.

Entonces no hay que preocuparse.

Dejaré de preocuparme

cuando ese tarado esté fuera de circulación.

Es un peligro público.

Ustedes han cumplido con su cometido, denunciar.

Y nosotros con el nuestro, que era meterlo en los calabozos.

De la condena ya le he dicho que se ocupa el juez.

Sofía... vámonos.

-Sí, que este lugar me trae malos recuerdos.

(Música de tensión)

Espero que no suavicen los cargos contra ese chico.

Tengo entendido que es hermano de una inspectora.

No recibirá ningún trato de favor.

En cuento a la condena, le he dicho que se ocupa un juez.

¿Por qué tengo la sensación de que serán benévolos con él?

Tal vez sea porque a veces la justicia es imperfecta.

¿No, señor Mayoral?

¡Paciencia que tengo yo que tener, Dios mío!

Si descubren que es una trampa estoy muerto.

Imagina qué le harían a David. Debió marcharse.

-Si sigues las instrucciones como se te ha dicho,

no tiene por qué salir mal

¿Crees que Rudolf sospecha?

-No. Si no, no estaría hablando contigo.

Elías, quiero pedirte un favor muy grande.

Quiero que no pierdas de vista a David.

-Lo vigilaremos en todo momento. -No me refiero a eso.

Me refiero a que si a mí me ocurriera lo peor,

David va a estar muy solo

y va a necesitar todo el cariño y el apoyo.

Sé que eres buena gente, si pudieras ayudarle...

-No pienses en eso, no te va a pasar nada.

-Podría ocurrir, sí.

Llevo demasiados años jugado con fuego,

pero David es muy buena persona y no merece que le pase esto.

-¿Sabes, amigo?

Hubiera sido un buen policía.

(Música inquietante)

-Elías, prométemelo.

Prométeme que cuidarás de él si yo caigo.

-Parece que no me conozcas, te lo juro.

No seas cenizo, no te pasará nada.

-Media vida escondido para que mi pasado criminal

no afectara a David y mira ahora.

-Amigo, la sombra del Chispas es alargada.

-Te juro que si pudiera borrarlo todo de un plumazo, lo haría.

-¿Estarías dispuesto a devolver todo lo robado?

-Ya es demasiado tarde para eso.

Pero te juro que daría todo lo que tengo

a cambio de que David no supiera que había sido un delincuente.

(Golpe)

¿María?

-María, ¿estás bien?

-María...

(Música agobiante)

(Se abre la puerta)

-¡Mamá! ¿Qué ha pasado con Julio?

¡Cuéntamelo todo!

-¿Dónde está, cómo se encuentra?

Lo tenemos en los calabozos.

Ha tenido una crisis muy grave.

Aunque no llegó la sangre al río,

nos ha costado un poco, pero se ha quedado tranquilo.

¿Qué ha pasado? ¿Por qué está en calabozos?

Se presentó en Transportes Quintero fuera de sí con una pistola

reclamando que le devolvieran la empresa.

Dices que no hay heridos...

Solo el vigilante con una conmoción cerebral

por la que estará en observación toda la noche.

Al parecer, le dio con la culata de la pistola

para quitárselo de en medio. Estaban también

Sofía Collantes y Sergio Mayoral,

que en un descuido

consiguió desarmarlo y reducirlo.

Fue entonces cuando nos llamaron.

¿Estás bien, Olga?

No lo sé, es que... todo esto es muy fuerte.

-Sobre todo es muy serio.

¿De dónde sacó esa pistola, si puede saberse?

La tenía de cuando trabajaba en Transportes Quintero.

No es de extrañar,

sabiendo a las actividades a las que se dedicaban.

Y no en vano acabó Jairo como acabó.

Menos mal que no se lio a tiros.

Parece que era la intención, eso consta en la declaración.

Menos mal que Sergio lo redujo.

No, eso es mentira.

Conozco perfectamente a Julio y es incapaz de hacer daño a nadie.

Cariño...

llevas 24 hora temiendo que se hubiera quitado la vida.

¡Precisamente! Pero porque estaba enajenado,

pero no es él, era la medicación o su falta.

Probablemente.

Pero ha cometido varios delitos por los que tendrá que responder.

Tengo que ir a verlo.

-Escucha a tu madre.

(SUSPIRA) -Mamá... Olga no es buena idea.

Necesito decirle que no está solo, que me tiene a su lado.

He dicho que no, no insistas.

Mira, si lo tranquilizo será mejor para todos.

Soy tu madre

y, en estos momentos, la mayor autoridad en comisaría.

Tendrás que acatar mi decisión.

Escúchame, Olga,

nos ha costado mucho tranquilizarlo, ¿vale?

Si te ve, puede tener otro brote.

Tu madre tiene razón.

Lo que ha pasado es muy grave.

No ha roto mobiliario urbano, podría haber matado a alguien.

Tenía una pistola.

Lo que es peor,

la ha tenido desde el primer día que salió contigo.

¿Te das cuenta de eso? -Eso me cuesta creerlo.

-Es normal, acaba de suceder.

Tendrás que asimilar lo que ha pasado.

Verás, la enfermedad de Julio

para un juez puede ser un eximente.

Pero ante los ojos de tus padres es algo muy preocupante.

Tenéis razón.

Tengo mucho en lo que pensar.

-¿Estás segura?

Sí, déjamelo ver.

Le han dado tranquilizantes y no va a pasar nada.

Avísame si necesitas algo, ¿vale?

No vuelvas a hacerme esto nunca más, ¿me oyes?

Pensaba que te había perdido.

¿Cómo estás?

(LLORA) Lo siento mucho, Alicia.

Solo quería desaparecer de este mundo.

Lo tenía tan claro...

Pero en el último momento no me atreví.

No fui capaz de apretar el gatillo. Soy un cobarde.

¡No!

No, no eres ningún cobarde.

Eres muy valiente.

Enfrentarse a las cosas es de valientes

y quiero que me prometas no volverás a intentar hacerlo,

Júramelo, por favor.

(Música emotiva)

Te lo juro.

¿Dónde te habías metido?

He estado buscándote noche y día.

Estuve por ahí, bebiendo...

para armarme de valor y acabar con todo.

Pero el alcohol es traicionero, me dio por pensar en papá.

En cómo era todo de pequeño antes de irme a Miami con mi madre.

Nunca me has hablado de ese tema.

Porque nunca quisiste ver a nuestro padre como eso.

Un padre.

Pero no se le daba mal, ¿sabes?

Los domingos solía llevarme a la Casa de Campo.

Montábamos en las barcas del lago

y, sin darme cuenta, anoche acabé allí.

¿Fuiste a la Casa de Campo de noche?

Ni sé cómo acabé allí.

Pero he visto el amanecer y ha sido precioso.

Todo era paz y tranquilidad.

Y, de pronto, llegaron los nubarrones.

¿Qué nubarrones?

Así me siento cuando me invade la ira.

Los pensamientos negativos se acumulan, chocan entre ellos...

Y estallas.

Empecé a pensar que probablemente jamás volvería a ver a mi padre.

Que se marchó sin despedirse.

Que Olga me había rechazado.

Fue muy humillante.

Como cuando Somoza me obligó a vender T. Quintero.

Entonces solo podía pensar en una cosa:

tenía que recuperar la empresa de mi padre.

¿Pero por qué quieres recuperarla? Solo te trae malos recuerdos.

Es la única forma de que mi padre esté orgulloso

y tenga un motivo para volver.

Suena estúpido, ahora lo sé.

Pero anoche...

joder, anoche tenía una lógica aplastante.

Una cosa llevaría a la otra.

Así que fue lo que hice.

Fui a T. Quintero a intentar recuperar la empresa.

Pistola en mano.

Menos mal que no cometiste una locura.

Se me fue de las manos.

Pero es que sentía una rabia aquí dentro...

superior a mis fuerzas. ¿Entiendes?

Ni siquiera lo recuerdo con claridad.

Me quedan las sensaciones, como...

como después de una pesadilla.

Julio, escúchame.

Escúchame.

Ahora lo que tienes que hacer es curarte,

ponerte en manos de un profesional y seguir el tratamiento.

¿Para qué?

Mi vida es una mierda.

Ya no tiene sentido, todo me sale mal.

Ya no importa nada.

Es verdad que has tocado fondo.

Pero eso es bueno.

(RÍE SARCÁSTICO)

No me digas.

Ahora solo puedes ir hacia arriba.

Lo único que hago es fastidiar a la poca gente que me quiere,

como he hecho con Olga y estoy haciendo contigo.

De verdad, os iría mejor si desapareciese, soy una carga.

No.

Julio, nosotras te necesitamos.

Y queremos que te pongas bien.

Sé que puedes conseguirlo porque eres un Quintero.

Saca tu orgullo.

¿Cuántas veces te contó papá sus comienzos en aquella furgoneta?

(RÍE) Decenas.

Si él estuviera aquí...

(SOLLOZA)

Sé que lo vamos a encontrar, hay muchos buscándolo.

Te juro que muy pronto vamos a tener noticias de él.

No me jures algo que no puedes cumplir.

Vale.

Es verdad, no está en mi mano.

Pero es algo que deseo con toda mi alma.

A veces es necesario aferrarse a la esperanza

porque la vida te puede sorprender con cosas maravillosas.

Como que tienes una hermana.

Como que tienes una hermana que te quiere muchísimo.

Siempre voy a estar aquí para todo lo que necesites.

Eso sí te lo puedo jurar, está en mi mano.

Pero tiene que prometerme que al menos...

que al menos...

intentarás curarte.

Voy a luchar.

Voy a luchar, ¿eh?, me voy a curar, aunque sea en la cárcel.

Sí, es importante que tengas experiencia cuidando bebés.

Sí, Leo es mi primer hijo.

Tiene tres meses.

Nos podríamos conocer esta noche.

Vale, sí, un segundo.

¿A las 21:00 estarás en casa? Es la niñera.

Sigue sin problema.

La verdad es que es indignante.

Esa mujer estuvo ayer aquí, en este despacho,

cuestionando la labor policial

y haciéndose la víctima.

¿Se siente en el punto de mira?

Es preferible que se relaje y se sienta intocable.

La operación Valentina se reabre con Iker al frente.

Nerea, no quiero engañarte, Julio no está bien.

Si quedase en libertad cometería una locura, pero...

tenías que haberlo viso, era tremendamente frágil.

Sé que si fuera a la cárcel no podría soportarlo.

Julio, soy yo. Mírame.

-Perdona, es que...

es que me da mucha vergüenza.

-Conmigo no tienes de qué avergonzarte.

-Si consigo que Sofía Collantes quite la denuncia,

quizás consiga que la Fiscalía retire los cargos contra Julio

a cambio ingresar en un centro psiquiátrico para tratamiento

el mismo tiempo que la condena.

Eso sería una gran noticia.

Se me ocurre que podrías hablar con este periodista,

con Remo Sempere. ¿Por?

Porque acaba de publicar una entrevista con Collantes.

¿Crees que puede tener información relevante?

En la entrevista deja buena imagen de ella.

Hay una cosa que tomé como cotilleo,

pero te puede ser útil:

dice que Sofía Collantes y Sergio Mayoral

tienen un lío. La verdad,

yo pensaba que la Collantes era una petarda sin mayor importancia,

pero leí tu entrevista con interés, enhorabuena.

Has conseguido un buen trabajo periodístico.

Muchas gracias, ¿tú eres...? Oficial Iker Lemos.

No me suena haberte visto.

-Vas a tener que emplearte a fondo.

Sofía quiere pedir su cabeza.

-Ahí entras tú.

-¿Yo?

¿Qué quieres que haga?

-Que la convenzas de que retire su denuncia contra Julio.

-Buenas.

Creo que tendríamos que hablar, ¿no?

-Perdonad el retraso, por lo visto ha habido un accidente

y se ha montado un atasco tremendo.

Ya. Podrías haber avisado.

Sí, te he llamado.

Como no lo cogías, te he dejado mensajes.

Qué raro, no me ha sonado.

He visto que no abrías los mensajes, por eso venía agobiada.

Pues tema aclarado. Anda, Rebeca, pasa y siéntate.

¿Qué te preocupa?

-Las cámaras de seguridad, por ejemplo.

-Estarán hackeadas.

¿Creías que no éramos profesionales?

-No. ¿Y el vigilante?

-¿Qué pasa con el vigilante?

¿Necesitas que me encargue? -¡No, no!

No va a hacer falta, no.

Está en la sala de la entrada

y solo sale para hacer la ronda de hora en hora.

Ya que dices que las grabaciones están manipuladas,

seguro que no sospechará nada.

-Exacto.

No se moverá de su garito.

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Servir y proteger - Capítulo 361

05 oct 2018

Julio no aparece y Alicia y Olga se temen lo peor. Fidalgo hace una oferta que Iker no puede rechazar. Sofia y Sergio reciben una peligrosa visita en Transportes Quintero. Sin querer, María escucha una conversación entre Jesús y Elías.

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  1. Cáncer

    Hola buenos días,como en los capítulos 362 363 no deja hacer comentarios los hago aquí perdón,quiero felicitar a Javier Abad(Julio)por su trabajo¡Que bien lo hace! Ojalá se recupere bien pues con Olga hacen una bonita pareja.A los Merino sobre todo a David ojalá no le pase nada que pena el peso que va a llevar encima,con la ilusión que tenia de ser policía.con lo que han pasado Alicia e Íker este se lo piense y no haga el canta mañanas con la canguro,Alicia es mucha Alicia,además siendo tan buen profesional no debería tener documentos a la vista de Rebeca,le podia costar caro me parece que la niñata tiene muchas horas de vuelo,hos espero en casa para ver que me contáis.

    10 oct 2018
  2. Belivet

    Me encantaria que volviese Teresa,por que su relacion con Nacha esta visto con Naturalidad y Respeto. Que lo que hace falta que la SOCIEDAD vea Vosotros desde la serie podeis Educar y hacer que acepten que una relacion del mismo sexo se vea con NATERALIDAD que es lo que se refleja. Gracias por mostrar AMOR sobre todo.

    07 oct 2018
  3. ana

    me encanta la serie. Los personajes de Maria y Paty me aburren un poco, tienen mas de aprendices psicologas, que todo lo adivinan o lo intuyen, que de taberneras graciosas. Enhorabuena a todos

    06 oct 2018
  4. Cáncer

    Hola,que capítulos estamos viendo! La escena entre los hermanos Quintero a sido de ponerse el corazón en la boca,pobres Nerea y Nacha a una se la juega el mal nacido de Iván y a la otra se le va Teresa que pena me a dado de la pobre!ahora le toca a María(que también lleva lo suyo)veremos como reacciona al enterarse del pasado de Jesús,y Sergio fíjate que me está dando pena¡Como lo tiene dominado la víbora de Sofía)ahora tonta no es!veremos como acaban,menos mal que Alicia e Íker no se separan así Leo tiene la figura del padre.bueno por hoy no doy mas la vara,pero saber que sigo con vosotros a muerte¡Que finde mas largo!hasta el lunes hos espero en mi casa

    05 oct 2018