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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 354 - ver ahora
Transcripción completa

¿Quién es?

-Ha venido un par de veces, es arquitecto.

Salió una noche con Nerea Ocaña.

-Ha sido muy desagradable sin razón.

-¿No quiso saber nada más de ti?

-Eso sería asumible. El problema es cómo lo hizo.

De repente me ignoró y me humilló en público.

-Yo no la he engañado.

No dije que quería nada estable ni se lo hice pensar.

¿No te parece que está exagerando?

-¿Quieres que lo calle?

-Olvida que te lo he contado.

-No somos rivales.

Nerea no me interesa. Es toda suya.

-Si quieres que te parta la cara, estás a punto de conseguirlo.

Ya no soy un abogado de prestigio.

Ahora me investigan por doble asesinato.

Tenlo en cuenta.

-¿Vuelves hoy al trabajo?

-El doctor Cifuentes ha dicho que puedo llevar una vida normal.

-Te doy el alta porque te has empeñado.

-Esto es lo que necesito.

-Deberías estar con tu familia el tiempo que te queda.

-¿Ha conseguido el apoyo de Cali?

-La gente de allí no quiere problemas.

Y nadie tiene una infraestructura como la nuestra.

-Don Alejandro y yo éramos socios.

Solo quería presentarle mis condolencias.

-Álvarez ha sido el primero.

Si no soy firme, otros vendrán después.

Vamos a matarlo y pronto.

-Esta mañana me ha llamado mi jefe

del Centro Europeo contra el Terrorismo.

Han encontrado bastante tráfico en la red

sobre un ataque yihadista.

De momento está barajando tres objetivos

para cometer el atentado,

las tres plazas más concurridas de Distrito Sur.

¿Distrito Sur?

Las plazas de la Solana, del Olmo y del Reloj.

-Mensaje nuevo, para Hanna_22.

(KARIM LEE)

-Atención, Águila, aquí Base 1.

El mensajero acaba de conectarse.

Repito, el mensajero acaba de conectarse.

-"Recibido, Base 1".

-Teclea exactamente:

"Sura 9, Versículo 36:

Alá están con los que lo temen".

Dudo que este tipo sea un verdadero yihadista,

todas las citas las ha sacado de la misma web.

-Tu padre escribió tu historia también.

¿No te parece? -No te entiendo.

-Fíjate en vuestros nombres:

Héctor y Paris.

-Bueno, son dos personajes de La Ilíada.

-"Son los débiles los que se echan atrás en la batalla.

El valeroso lucha a pie firme, mate o muera".

-¿Qué es? Homero, "La Ilíada".

Ya lo tenemos. Es que no es París_90,

es Paris_90, no es una ciudad.

Es un personaje de "La Ilíada".

¿Esto adónde nos lleva? Nos lleva a buscar

españoles que hayan nacido en el 90 y que se llamen Paris.

-¿Un mensajero urgente?

-¿Lo tiene que entregar en mano?

-Hemos encontrado a 200 personas de nombre Paris nacidas en España.

Dos en Madrid en 1990

y una es hijo único.

-El otro se llamaba Paris García, muerto en 2006 con 17 años.

¿Tenía hermanos? Sí.

Tenía uno, le va a encantar: Héctor.

Como en "La Ilíada". Héctor, el hermano de Paris.

-Héctor García es nuestro hombre.

-¿Puedo abrirlo sin miedo? Pasan controles de seguridad.

-La agencia lo escanea todo.

-"Esta noche una explosión sacudirá Distrito Sur.

España entera me conocerá y me temerá.

Escribe sobre eso".

-Me lo ha enviado el terrorista,

quiere que sea como su portavoz.

Tenías razón, no es un auténtico yihadista.

Este tío es un psicópata de libro.

Es un egocéntrico enfermo que lo único que quiere

es tener portadas de periódicos.

(Música emocionante)

Agradezco tu interés, no cambiaré de opinión.

Seguiré al pie del cañón hasta el final.

-No seas testarudo, Antonio.

Lo que debes hacer el tiempo que te queda es disfrutar.

-Hago lo que más me llena, estar en la consulta.

No necesito hacer nada especial a modo de despedida.

-Lo mismo si descansas y te lo tomas con calma,

tu corazón aguanta más.

-En casa no me voy a relajar.

Al contrario, estaré más nervioso.

-No me refiero a estar todo el día en casa sin salir a la calle.

-Ya.

Quieres que me vaya a jugar a la petanca con los jubilados.

-Y leer, pasear,

hacer algo especial con Claudia y con Olga...

-Ya te lo he dicho.

Prefiero seguir con mi vida normal.

Lo contrario sería poner la enfermedad en primer término.

Eso me acabaría hundiendo moralmente.

-Está bien, ya no insisto.

Pero me gustaría que te plantearas contarles la verdad

sobre tu estado de salud.

-No lo pienso hacer, espero que hagas lo mismo.

-Jamás lo haría sin tu consentimiento.

Tienes el derecho de cualquier paciente

a la confidencialidad.

Eso sí, me parece un error que quieras pasar

solo por este trago sin compartirlo.

-Quiero ahorrarles el sufrimiento que pueda.

-A costa de multiplicar el tuyo.

-Mira, vamos a dejar el tema, ¿de acuerdo?

Quiero seguir pasando consulta. Muchas gracias.

-Está bien, Antonio.

Te dejo trabajar, es lo único que te relaja.

(Llaman a la puerta)

-Hola, Espe. ¡Qué alegría!

-¿Puedo pasar, doctor?

-¡Por favor!

-La alegría es mía, Antonio.

Este centro no es lo mismo sin ti.

No sabes el descontrol con las citas.

-A eso vengo, a poner orden.

-¿Estás totalmente recuperado?

-Perfectamente, como un roble.

-Menudo susto has dado a tus pacientes.

-Tampoco es para tanto, no he estado un año de baja.

-Bueno, ha sido poco tiempo,

pero nos parece una eternidad porque te apreciamos,

te apreciamos y ya está.

No quiero imaginar cuando desaparezcas del mapa,

la que se puede montar.

-¿Quién ha dicho eso de desaparecer el mapa?

-Hombre, te tendrás que jubilar tarde o temprano, como todos.

-Pero para eso falta mucho.

Seguiré dando la lata mucho tiempo.

Cuéntame, ¿qué te pasa?

-Ah, sí.

Nada, tengo la garganta un poco inflamada

y creo que hasta tengo un bulto, me lo noto.

A ver qué me dices.

-Vamos a echar un vistazo, abre la boca.

Saca la lengua.

-Di: "Ah". -Ah.

-Suficiente.

-Y... ¿y esa cara? ¿Por qué te pones tan serio?

-No empecemos, Espe. -Tengo algo chungo.

-No, es una pequeña irritación, nada más, por el aire acondicionado.

-¿Seguro?

-Sí, seguro.

-Ah, bueno, es un alivio.

Es que... madre mía.

En comisaría lleva todo el verano el aire acondicionado a tope.

-Y cuando sales, un golpe de calor.

Los cambios de temperatura son lo peor.

Toma un poco de bicarbonato, haz gárgaras.

Y un poquito de agua con miel y limón

para las flemas. -¿Ya está?

¿Miel y limón? ¿No me recetas nada?

Miel y limón.

-Eso es. ¡Si estás como una rosa!

-Que tu médico de cabecera te diga eso

es como que te toque la lotería, por lo menos.

-Hale, Espe. Adiós, cuídate.

-Y tú, Antonio.

(Música melancólica)

Este es nuestro hombre.

Héctor García, trabaja en un polideportivo.

Bueno, trabajaba.

Al parecer lleva varios meses de baja por depresión.

¿Estamos seguros de que no tiene nada que ver

con el terrorismo yihadista?

Fede y Karim lo descartan.

Parece ser que el yihadismo es una excusa

para darle más poesía al asunto.

Su verdadera fuente de inspiración

es la épica griega.

Quiere convertirse en un héroe de tragedia.

Es un pirado, está mal de la azotea.

Completamente.

Aquí tengo una fotocopia

de una carta que le ha enviado hace un rato

a tu amigo el periodista, Remo Sempere.

La original la tiene Dactiloscopia.

Al periodista conseguí calmarlo con la bronca que le eché.

Sí, ha cambiado completamente de actitud,

porque enseguida nos ha traído la carta.

Podía haberla publicado y apuntarse el tanto.

Este hombre va a conseguir la fama a costa de lo que sea.

Dice que su lugar está en los libros de historia.

Ese afán desmedido de notoriedad es lo que lo convierte

en un ser absolutamente peligroso.

Ya se podría haber apuntado a un concurso de televisión,

como hace todo el que se quiere hacer famoso.

Para hacerse famoso lo que quiere es provocar una masacre

en este barrio.

Ha señalado como posibles objetivos

tres plazas de este distrito.

Jefa, ¡eso es terrible!

Esta noche hay una verbena en la Solana.

Lo sé, por eso creo que es donde piensa atentar.

Además, es lógico.

Habrá mayor afluencia de público y la masacre puede ser mayor.

Ya estamos tardando en suspenderla.

Sé que nos arriesgamos mucho,

pero prefiero no suspenderla hasta el último momento.

¿Por qué? Porque no le podemos dar ventaja

a Héctor García

dejándole claro que conocemos sus intenciones.

Si se da cuenta de que sabemos dónde atentará,

puede cambiar de objetivo e irse a otro sitio

que no tenemos controlado.

Tienes razón, mejor conducir al ratón a la ratonera,

esperarle con toda la artillería

y detenerlo antes de que cumpla su objetivo.

Exactamente, hemos desplegado los efectivos disponibles.

Hemos distribuido su fotografía por todas las comisarías de Madrid

y tenemos vigilados los locutorios por si le da por emitir.

¿No sabemos dónde vive?

No, el domicilio que figura en su DNI

es el mismo que tiene en el trabajo,

pero no vive allí, heredó la casa.

La tiene alquilada a un matrimonio con el que no tiene relación

más que como arrendador y arrendatarios.

¿Y quién le paga el alquiler?

Le pagan a través de una transferencia periódica,

pero de un banco "online".

O sea, no hay ningún domicilio fiable.

¿No tiene más familiares aparte de sus padres

y el hermano ya fallecidos?

No, y tampoco se le conocen relaciones fuera del trabajo.

Al menos el nombre del gemelo, el tal Paris este,

le sirvió a Karim y Fede para identificarlo.

-Menuda paliza se están metiendo esos dos.

Desde luego, ahora están buscando información,

por si hubiera algún teléfono a su nombre o algo así.

Este tío es rarísimo. Vive como un ermitaño.

Sí... Ay, espera.

Creo que tenemos algo.

Del seguro médico nos avisan de que...

Héctor García se encuentra en tratamiento psicológico.

Va tres veces por semana a la consulta de un psicólogo.

Mejor dicho, de una psicóloga.

¿Adivinas quién?

¿De Teresa?

-Oye, haz memoria.

¿Te suena de haberlo visto por la consulta?

-No, a veces sí me cruzo con algunos pacientes,

pero la verdad es que...

A este no me suena haberlo visto.

Es igual, no perdamos el tiempo.

Habla con Teresa y explícale la gravedad de la situación.

A ver si te ayuda a localizar a este tipo.

Bien, voy ahora mismo. Luego te veo.

Tú que eres listo, a ver si encuentras algo entre líneas.

Ya. Ojalá fuera tan fácil, Juan.

Ahora no me puedo plantear ir a un campo de refugiados.

Para empezar, estoy muy a gusto en Madrid.

Sí, te confieso que me encantaría, pero..

Vale, vale.

No te preocupes, hablamos luego.

Chao, chao.

(Timbre)

-¿Qué tal? Perdona que venga a tu consulta sin avisar.

Necesito hablar urgentemente.

-Estoy sola, tranquila. Cuéntame.

-Verás, es algo grave.

Héctor García. Te suena, ¿verdad?

-Tengo un paciente que se llama así. ¿Por qué?

-Necesito que me digas de qué habláis.

-No te lo puedo contar, es confidencial.

-Lo sé, pero si te digo que planea un atentado

esta noche en Distrito Sur?

-¿Qué? -Sí, sí.

Hay sospechas de que planifica una masacre esta noche

en Plaza Solana en la verbena.

-A ver, esa amenaza terrorista se le atribuía a un yihadista.

Héctor no encaja.

-Pero Karim y Fede investigaron sobre el sospechoso

y no tiene nada que ver con el yihadismo.

Pero sería capaz de hacer cualquier cosa

con tal de hacerse famoso.

¿Te suena eso?

¿Encaja con el perfil de tu paciente?

-En las últimas sesiones hablaba de su obsesión

con hacer algo con su vida.

Pero hay muchos que se sienten así y ninguno ha cometido un atentado.

-Ya, Héctor sí lo haría.

Mandó una carta diciendo que el mundo se divide

en dos tipos de personas: lo olvidados y los recordados.

Él quiere ser de los segundos y labrar su leyenda.

¿Qué pasa?

-Que esa frase me la dijo en la última sesión.

-¿Tiene un hermano que se llama Paris?

-Sí. -Es la misma persona, es él.

-Por favor, pero qué horror.

-¿Nunca sospechaste nada raro de él?

¿No te pareció extraño?

-No, Héctor tiene complejo de inferioridad.

Y una fuerte neurosis, pero vamos,

jamás se me pasó por la cabeza algo así.

-¿De casualidad no tendrás su dirección?

-Sí, la apunté de su DNI.

-Bueno, no. Del DNI no nos sirve,

es la del antiguo domicilio de sus padres.

Ahora está de alquiler. ¿Nunca te habló de un sitio

en el que le gustara estar o donde se sintiera a gusto?

-Tenía idealizado un sitio donde pescaba con su hermano.

-¿Dónde? -En Morata de Tajuña.

Tenían una cabaña donde se refugiaban

y tenían las cosas de pesca.

-¿Dónde está? ¿Tienes la dirección o la ubicación más o menos?

-No, no lo sé.

(SUSPIRA) -Bueno.

No pasa nada, esta información nos sirve de gran ayuda.

Si se te ocurre cualquier cosa, llámame y démelo.

-Claro, claro. -Te quiero.

-Oye, ten mucho cuidado.

(Llaman a una puerta)

-Hola.

-Hola, Sofía.

-¿Puedo pasar?

-¿Cómo has sabido que me alojo en este hotel?

-No ha sido difícil averiguarlo. -¿Qué?

¿Ha puesto un detective? -¡Ah, por favor!

Supuse que se alojaría en el mejor de la zona y he acertado.

Es así de sencillo.

-Veo que tiene gran capacidad de deducción.

-No es esa la única capacidad que tengo.

-¿A qué ha venido, mami?

-Para hablar de negocios en un ambiente más distendido.

Las oficinas me resultan un poco deprimentes.

-Ya. Y seguro que le gustaría tomar un roncito.

-Por supuesto, ¿no va a invitarme? -Claro.

-Gracias.

Salud. -Salud.

-Nuestra relación no ha empezado de la mejor forma.

Pero puede cambiar en cuestión de segundos.

-¿Usted cree?

-Por supuesto que sí.

Solo hace falta un poco de voluntad

por ambas partes para llegar a un entendimiento.

(RÍE)

-No he venido a Madrid para entenderme con usted.

Solo quiero quedarme con los negocios de su exmarido.

Le recuerdo

que le di un plazo para firmar un acuerdo por las buenas.

-No entiendo su afán por apartarme de todo.

-¿De qué se queja?

Si va a recibir un buen sueldo tan solo por mover el trasero.

-Fíjese, creo que podemos llegar a construir una gran alianza.

Además, no es solo poder lo que quiero compartir contigo.

-No comparto el poder con ninguna mujer.

Creo que le dejé claro que en mi mundo

solo mandamos los hombres.

(RÍE)

-Qué antiguo eres.

¿Por qué no seguimos hablando sentados en la cama tranquilos?

-No soy de los que pierden la cabeza por el sexo.

Entre otras cosas

porque no necesito los favores de una exmodelo venida a menos.

(Música dramática)

-Ese comentario ha sido muy descortés por su parte.

-A mí me ofende que crea que soy tan estúpido

como para caer en una estrategia tan burda.

Su comportamiento ha sido de lo más vulgar.

-Burda, vulgar...

Exmodelo venida a menos...

Está claro que le encanta insultarme.

-No, si no la estoy insultando.

Sencillamente estoy describiendo su comportamiento.

Acepte mi oferta de esa bonita asignación

y olvídese de los negocios de Somoza.

Y de las empresas legales también.

Así como Alejandro,

también las necesito para usarlas de tapadera.

-Lo veo muy convencido de que va a hacerse con el control de todo.

-No tengo ninguna duda de que así será.

Para eso no necesito

que ninguna mujer se me meta en la cama,

sino que se eche a un lado y no moleste.

-Me han llamado muchas cosas en mi vida,

pero nadie ha osado llamarme burda, vulgar

y mucho menos exmodelo venida a menos.

Créame si le digo

que su actitud me ha inspirado peores calificativos.

Por ejemplo, me he reprimido en llamarla fulana.

-Vamos a dejar aquí la conversación.

La continuaremos mañana.

-Piense lo del acuerdo.

No me gustaría tomar una acción drástica contra usted.

-No se preocupe.

Soy una persona bastante civilizada.

Me gusta resolver los asuntos de la mejor manera posible.

-¿Qué tal, tío? ¿Tienes algo?

-No, tiene el GPS desactivado.

¿Habéis conseguido rastrear el móvil?

Ha sido completamente imposible. Hemos hecho lo que hemos podido.

La compañía os habrá dado el número IMEI de su terminal.

Sí, nos lo ha dado todo y todo muy bien,

pero ha sido imposible.

-Tiene el teléfono sin batería, es imposible dar con una ubicación.

¿De dónde podemos tirar para localizarlo?

No todo son malas noticias.

Tenemos las últimas ubicaciones por las torres de telefonía.

-Hemos creado una mapa con la cronología

de los movimientos de esta semana.

¿Algún lugar os ha llamado la atención?

Hay uno por encima de otros, que es la Plaza de la Solana.

Eso confirma que es el lugar donde pretende atentar.

Eso creemos.

¿Hay algún otro lugar que sea significativo?

Hace tres días salió de Madrid por la A-3

y se detuvo en Morata de Tajuña.

Allí le perdimos la señal.

Sí, sobre esa ubicación tenemos información de última hora.

Hay una cabaña que perteneció a su familia,

un vecino de la localidad ha reconocido al sospechoso

y ha conducido a la Guardia Civil hasta la cabaña.

Es un lugar donde él solía ir a pescar con su hermano.

¿El sospechoso no estaba ahí? No,

pero hemos encontrado restos de productos químicos

de fácil acceso.

Precisamente con los que se hace el peróxido de acetona.

Es el explosivo de fácil fabricación que suelen usar los yihadistas.

Es con lo intentaron operar en Barcelona.

Lo sé, es conocido como "la madre de Satán"

por su poder destructor.

Como consiga detonarlo va a ser una carnicería.

Inspectora, no me quiero meter en su trabajo,

¿ha pensado en suspender la verbena?

Claro que lo he pensado.

No quería hacerlo todavía

para que no supiera que lo sabemos,

pero tal y como se desarrollan los acontecimientos,

tendremos que hacerlo.

Creo que haría bien, inspectora.

Sé que lleváis mucho sin descansar,

pero necesito un último esfuerzo de los dos.

Estableced un mapa de las últimas localizaciones

para poder tenerlo, ¿vale?

No se preocupe, estamos en ello a "full".

Muchas gracias a los dos.

A ti tenemos en plantilla, pero tú estás de vacaciones.

No se preocupe, trabajar con Fede está siendo muy gratificante.

Y eficaz, sois fantásticos. Hacéis buen equipo, seguid así.

Venga, gracias.

No lo esperaba.

-Pues vaya acostumbrándose a verme por aquí.

Yo soy de esos jefes que se pasan sin avisar

para controlar que sus empleados trabajan.

-¿Ha cerrado un acuerdo son Sofía? -No.

Pero no tengo dudas de que lo haremos mañana.

Las rutas del sur las manejaré yo.

Por muchas artimañas que intentó Sofía,

no ha conseguido nada.

-¿A qué se refiere? ¿Qué ha hecho?

-¡Usted la conoce bien!

¿De verdad no se lo imagina?

-No tengo ni idea.

-Estuvo en mi hotel.

Intentó seducirme para repartirnos el negocio.

-Me cuesta creerle.

-Pues que no le cueste tanto.

La verdad,

me sorprende que la señora

pudiera perder los papeles de esa manera.

Ha sido vergonzoso verla arrastrarse y caer tan bajo.

-No me resulta agradable que insulte a la señora Collantes.

-Vaya acostumbrándose.

La señora está loca si cree que yo

voy a compartir el poder con ella.

-¿Qué tal si me dice a qué ha venido exactamente a este despacho?

-Vine a avisarle

que cuando yo me encargue del negocio,

usted seguirá encargándose de los asuntos financieros.

Hará para mí exactamente el mismo trabajo que para Somoza.

-Gracias, pero no estoy interesado en su oferta.

Le daré el nombre de algunos abogados muy buenos.

-¡No! No los necesito.

Sabe demasiado de este negocio como para que lo deje libre.

Así que tiene dos opciones:

trabajar para mí

o recibir el finiquito en forma de balazo en la nuca.

(SE CARCAJEA)

¡No ponga esa cara, pendejo!

Creía que un hombre que había trabajado para Somoza

con dos muertos a sus espaldas y una visita en la cárcel

estaba más curtido.

-Yo no he matado a nadie. -¡No! Por supuesto que no.

Han sido dos accidentes mortales.

Mire, no disimule más.

Yo me he informado acerca de usted.

Me consta que no tiene muchos escrúpulos.

Por eso cumple a la perfección el perfil que ando buscando.

Me voy a instalar en Madrid y a ganar mucha plata.

Y si usted hace lo que debe,

también va a sacar mucho.

No creo que la otra opción

le interese mucho.

(Se cierra la puerta)

(Música emocionante)

Sí, al final he tenido que suspender la verbena.

Claro.

Claro que te mantendré informado, pero tengo que trabajar.

Venga.

Supongo que después de esta decisión Héctor García no tardará en buscar

otro lugar con gran afluencia de gente.

-Está tan pirado que igual no se ha enterado.

Lo seguro es que no sabe que vamos tras él.

No me sorprendería que se acercara por la plaza.

¿No hay nada relevante en la cabaña de Morata de Tajuña?

No, solo restos de productos químicos

para hacer explosivos.

Cuando sepa que no hay verbena no sé cómo reaccionará.

Tenemos que buscarlo debajo de las piedras

y dar con él antes de que haga una locura.

(Llaman a la puerta)

-Disculpe, inspectora. ¿Podemos hablar?

Imaginarás que estamos a contrarreloj

intentando evitar una masacre.

Me he enterado de la suspensión de la verbena.

Imagino que tienen claro que es el objetivo.

Deduzco que no han encontrado al descerebrado.

-¿Puedes dejarnos trabajar?

-Pretendo hacer mi trabajo.

Un momento de tranquilidad,

estamos nerviosos, pero no vamos a perder el tiempo.

Yo ayudo y no están dispuestos a darme nada a cambio.

Que tú ayudes puede evitar víctimas,

pero que yo te dé información pone en riesgo la operación.

Te prometo que cuando acabe serás el primero con el que hable.

Confío en usted, en que no se olvide y cumpla su promesa.

De acuerdo, ¿vale?

¿Pueden darme información sobre los robos de coches del barrio

o es un secreto?

-¿No la has oído o qué?

Tranquilo, Elías, tranquilo. A ver...

ese caso lo lleva Tejada.

Habla con él, ha pasado por ahí.

Gracias.

Nosotros a lo nuestro, vamos a intentar repartir

todos los efectivos por las zonas de mayor afluencia.

Hay que tejer una red por todo el distrito.

Hay que intentar impedir que cometa una locura.

Nacha, habla con Castro para coordinar

con municipales y Guardia Civil.

Perfecto, me pongo a ello. Venga.

Hola, ¿me pones un café solo?

Eh, mejor un whisky sin hielo.

-Eso sí que es un cambio de opinión.

-¿Te has enterado ya?

-¿De qué? -¿Cómo que de qué?

Han suspendido la verbena de la Plaza de la Solana.

-No tenía ni idea, ¿qué ha pasado?

-Se rumorea que es por la amenaza terrorista.

-Bueno, a lo mejor los de los puestos

no pidieron permiso al ayuntamiento.

-¿Tú crees?

Yo creo que no, ¿eh?

Yo también pienso que es por la amenaza terrorista.

-Mujer, seguro que no pasa nada.

La policía española es puntera en resolver esos conflictos.

-¡Hola! -Hola.

-Hola, corazón. ¿Qué te pongo?

-Pues una cervecita, "porfa".

-Siéntate si quieres y te la llevo.

-No, me la tomo en la barra.

(Música de tensión)

-¿Te pasa algo?

-No, no, estoy bien.

-Hola. ¿Qué haces aquí?

-Suelo venir después de trabajar a tomar algo. ¿Y tú?

-Ya me iba, tengo mucho que hacer. -¡Espera, espera!

Me gustaría mucho hablar contigo.

-¿De qué?

-Pues verás...

Escucharte en las últimas sesiones me ha...

me ha removido sobre un tema.

-Ah, ¿sí? ¿Cuál?

-Mi carrera profesional.

Te escucha hablar sobre tu deseo de hacer algo con tu vida

y me ha hecho pensar.

-Me alegro. Bueno, yo me voy, tengo algo...

-¡Pero espera, por favor!

No hay mucha gente que pueda entender cómo me siento

y estoy un poco afectada.

-Ah, ¿sí? ¿Por qué?

-Hablé con un amigo mío que trabaja en una ONG

y comparándome con él no me siento gran cosa.

-No sabes cómo te entiendo.

Así me he sentido la mayor parte de mi vida.

Hasta que me he decidido a labrar mi propia leyenda.

-Sí, eso es lo que me gustaría.

Labrar mi propia leyenda.

No quiero vivir sin hacer lo que realmente me gusta.

Ayudar a los más desfavorecidos.

-Pues hazlo.

Todos hemos que cumplir la misión que nos es encomendada.

-Me gusta mucho cómo piensas.

¿Te invito a otra y seguimos hablando?

-Eh...

Bueno, está bien.

Me vendrá bien otro whisky para coger fuerzas.

¡Otro!

¿Qué haces?

-Le pongo un mensajito a una amiga.

¿Te parece que nos sentemos y hablamos tranquilamente?

-Vale. -Gracias.

(Móvil)

-Espera un momento.

-Espero que sean suficientes... -¡Inspectora!

Lo tenemos, sabemos dónde está.

¿Cómo lo sabes?

Teresa me envió un mensaje, están en La Parra.

-¡No puede ser! ¿Estás segura?

-Obvio, es paciente de Teresa.

-Tenemos que hacer algo, actuar ya.

Hay que llamar a los TEDAX para que vayan.

Mientras tanto no nos podemos quedar aquí

como si nada.

Puede hacer explotar La Parra y Teresa está con él.

-Y María y Paty, no sabemos cuántos clientes hay.

-Inspectora, lo mejor es que nos hagamos pasar por clientes

y vayamos inmediatamente. No me parece buena idea.

Creo que Nacha tiene razón.

Podemos entrar sin que se nos note, sacar a los clientes y reducirlo.

Hay que hacerlo ya, no hay tiempo.

Bueno, vale, de acuerdo.

Voy a solicitar refuerzos y a llamar a los TEDAX.

(Música emocionante)

Me tengo que ir, muchas gracias.

-No estudié Psicología para estar detrás de una mesa.

-Debe ser aburrido escuchar las vidas tan anodinas

de la gente normal.

-No, no me aburre.

Pero creo que sería más útil ayudando en zonas de conflicto

o en campos de refugiados como Juan.

-Yo también he tenido el impulso a veces de viajar

a zonas de guerra para dar sentido a mi vida.

-No me lo habías contado nunca. Cuenta.

-A ver, en las zonas donde hay conflicto armado

los que queremos ser héroes podemos hacer historia

y no morir sin pena ni gloria como le pasó a mi hermano Paris.

A él se le privó de esa oportunidad.

-Ya...

-Buenas, pareja. ¿Qué os pongo?

-Pues ponnos un par de zumos.

-Me encanta que estéis de acuerdo.

-Sí... ¿Paty ya se fue?

-No, está dentro, en la cocina. ¿Por qué?

-No, por nada. Quería saludarla.

-Oye, María, ve poniéndonos los zumos

y coges a Paty de la cocina

y salís las dos del bar muy discretamente.

-¿Por qué, qué pasa?

-No hagas preguntas y confía en mí. Es grave.

Discreta.

¡Gracias!

-Héctor, me ha sentado fenomenal hablar contigo.

Podemos quedar mañana y hablamos otro rato.

-No creo que volvamos a vernos después de lo que tengo que hacer.

-No digas eso, hombre.

-¿Me das conversación y de repente te quieres ir?

Ahora yo necesito hablar para coger fuerzas para lo que haré.

-No me está gustando nada, deberíamos hacer algo.

-¡Lo que faltaba!

-¿Por qué no dejas de mirarla? ¿La conoces?

-No, pero me recuerda a alguien. ¿A ti no?

-¿De qué va todo esto? ¿Por qué se van las camareras?

¡Quieto todo el mundo!

-¡Alto, policía!

-¡Suelta el detonador y vamos a hablar tranquilamente!

-De eso nada, aquí mando yo.

Que no se mueva nadie.

¡O suelto el gatillo y salimos todos por los aires!

-Héctor, escúchame, por favor.

Deja que se vayan el personal y los clientes.

-Hola.

Menuda cara.

Si tienes que contar algo desagradable,

que sea con una copa en la mano.

¿Te pongo una?

-No.

-¿Estás bien?

-Es evidente que no.

Estoy muy cabreada contigo.

-¿Conmigo?

A ver, ¿qué he hecho ahora?

-Traicionarme

al reunirte con Álvarez a mis espaldas.

-Veo que sigues espiándome.

-A él y a ti, por eso lo sé.

-No hubo tal reunión.

Se presentó en la oficina sin siquiera avisarme.

¿Qué podía hacer yo?

¿Echarlo a patadas?

-No habría estado mal,

pero lo mínimo era llamarme en cuanto salió.

-Te lo pensaba contar, no me has dado tiempo.

-Está bien.

Soy toda oídos.

Álvarez quiere que siga trabajando para él

cuando lleve la empresa.

He intentado negarme, pero no acepta un no por respuesta.

-No será lo peor que le pase en Madrid.

Anda,

sírveme otra copa, voy a contarte qué vamos a hacer.

-Héctor, vamos a hablar tranquilos antes de que ocurra una desgracia.

Desconecta el detonador y pon las manos en la cabeza.

-De eso nada, no pienso acatar órdenes de ningún policía.

-Héctor, escúchame, deja que salga el personal del bar

y los clientes.

-¡De aquí no se mueve nadie!

Para labrar mi leyenda no puedo morir solo.

¿Es eso lo que queréis?

¿Que acabe solo y desvalido como mi hermano?

Voy a llevarme al mayor número de personas posible.

-No necesitas hacerle daño a nadie para hacer algo grande.

-¿Tú qué sabrás?

-Solo necesitas lo que todo el mundo:

cariño y un proyecto de vida satisfactorio.

-Teresa, apártate de él.

-Acuérdate de tu hermano, piensa en él.

No le gustaría lo que has planeado.

-Aléjate de mí. -¡No pienso hacerlo!

Eres buena persona, como él. Dame el detonador.

-¡No nombres a mi hermano! ¡Aléjate de mí!

-Héctor, tú no quieres hacer esto.

-¡Que te alejes de mí, joder!

(Cristales rotos)

-¡Teresa! -¡Eh, eh!

Si te mueves, suelto el gatillo.

-Hay que ayudarla. Llamaré a una ambulancia.

-¡Aquí nadie llama a nadie!

Me importa una mierda lo que os pase a todos.

Si nadie se ha preocupado por mí, ¿por qué iba a preocuparme?

-Héctor, si sueltas el gatillo, ¿quién contará tu historia?

-¿Quién eres?

-Remo Sempere, tu portavoz.

Mañana voy a publicar la carta que me has mandado,

pero viéndote creo que te mereces algo más grande.

-¿Qué quieres decir?

-Que me gustaría hacerte un reportaje más amplio.

-¿Y qué escribirías?

-Has mantenido en vilo a la cúpula del Ministerio del Interior

y a la policía.

Para hacer algo así hay que estar hecho de una madera especial.

-Cuenta también que me ha llevado mucho esfuerzo planear los detalles

y fabricar el chaleco.

El chaleco de explosivos.

Me ha llevado tiempo y paciencia. No tenía ni idea

de productos químicos ni explosivos.

-Héctor, salta a la vista que te has hecho a ti mismo.

No dudes que con lo que escriba quedarás como un héroe mitológico.

-Venga, chaval.

Venga, suelta el detonador.

-¡Que te calles!

-Héctor...

Ya has conseguido lo que querías.

Ya has conseguido darnos una lección a todos

y has quedado como un tipo excepcional,

vas a pasar a la historia con mi artículo.

Para poder escribirlo necesito que salgamos de aquí.

-"Son los cobardes

los que en la mitad de la refriega retroceden.

El valiente,

por el contrario,

lucha a pie firme

ya hiera o sea herido".

-¡No, no, no!

¡Héctor, por favor!

Eres un tío destinado a grandes hazañas.

Mañana te escribo un artículo de dos páginas

y me contarás lo de tu hermano.

Te lo prometo, serás la portada.

-Hombre...

Es lo mínimo que merezco tras tanto sufrimiento.

-Por supuesto. ¿Vale?

Dame el detonador y déjame que te haga famoso.

Piensa en tu hermano.

En el bien que puedes hacer contándome su historia.

-¿Escribirás algo que esté a la altura de mi misión?

Mi lugar está en los libros de historia.

-Héctor, descuida.

Nadie se olvidará de ti.

(Pitido)

-¡Chaval!

La próxima que quieras ser famoso

te apuntas a un "talent show" de esos.

¡Mentecato, tira!

-¡Mi amor, por favor, aguanta!

Ay, Teresa, por favor... ¡María, llama a una ambulancia!

(LLORA ANGUSTIADA)

-Oiga, por favor, mande una ambulancia

al bar La Parra.

Una chica, le han dado un golpe y ha caído al suelo inconsciente.

Que ya viene de camino.

-Vale. Aguanta mi amor, por favor, aguanta.

-Álvarez me dijo que intentaste seducirlo.

¿Es cierto?

-¿Qué pasa? ¿Estás celoso?

(RÍE) -No.

Solo me gustaría un poco de sinceridad por tu parte.

-Seducirlo era parte de una estrategia

para que confiara en mí.

El muy imbécil me rechazó.

-Veo que eso te dolió.

-Al contrario, me hizo un favor.

No tuve que acostarme con un tipo que me repugna.

De paso, le hice pensar que tiene el control de la situación.

Eso hará que sea mucho más fácil sorprenderlo.

-¿En qué estás pensando?

-Ya te comenté que ese gilipollas debía morir.

-Sí, lo comentaste, pero... -No hay peros que valgan, Sergio.

Ese tipo debe morir y sé cómo vamos a hacerlo.

-Por favor, Sofía, quítate eso de la cabeza.

No lo hagas, no te metas en una espiral de muerte.

¿Luego qué? ¿Un tercero, un cuarto?

-No seré yo quien se manche las manos de sangre.

-Serás tú quien se encargue de apretar el gatillo.

-Ya... Ya, no, si lo entiendo.

Pero a cualquier novedad nos llamas, ¿eh, Elías?

Eso.

Dale un abrazo gigante a Nacha de nuestra parte.

Venga. Chao, hasta luego.

-¿Cómo está Teresa?

-Pues no lo saben, están esperando a las pruebas.

Elías y Miralles están en el hospital con Nacha

esperando alguna noticia.

Pobrecita, ya es mala suerte encontrarse con su paciente.

-Sí, es mala suerte para ella,

pero gracias a eso y a que lo retuvo

evitó una tragedia aún mayor.

-Nacha debe estar hecha polvo.

-Ya te digo.

Conociéndola, seguro que se está culpando

por no evitar que ese desgraciado le hiciera daño.

(FEDE SE QUEJA)

-¡Hogar, dulce hogar! -Buenas noches.

-Debéis estar machacados.

-La verdad, sí. Nos hemos dado una paliza.

-¿Cuánto lleváis sin dormir?

-¿Dormir? No me acuerdo ni de lo que es.

-Yo tampoco.

Pero ahora lo importarte es cómo está Teresa.

-Sí, hablábamos de ella. ¿Habéis hablado con alguien?

-Con Nacha no hemos hablado.

Hemos hablado con Elías, está con ella.

Están esperando que le hagan pruebas.

-Ojalá no le pase nada grave.

Si hubiéramos identificado antes a Héctor...

-No os machaquéis, de verdad.

Habéis hecho un esfuerzo enorme.

Tenéis motivos más que suficientes para estar satisfechos.

-Claro que sí, habéis evitado una masacre.

Lo que no entiendo es cómo el detenido

se quería hacer pasar por yihadista.

-Sospechamos que en parte

lo hacía para conseguir la fórmula del peróxido de acetona.

Es un explosivo de fácil fabricación casera

con elementos químicos muy sencillos.

-Básicamente lo hacía por sus ínfulas

y su necesidad de notoriedad.

-Eso y un trastorno que tenía con la muerte de su gemelo.

-Afortunadamente no ha cumplido su objetivo

y tendrá que rendir cuentas ante la justicia.

-Ya ha pasado todo.

Lo importante es que Teresa se recupere y no sea grave.

-¿Qué te pasa, Karim?

Estás muy serio.

-Acabo de recordar que se me han acabado las vacaciones

y tengo que regresar a La Haya.

-¿No te quedas para descansar?

-Si querer quiero, pero no puedo.

Hay muchísimo trabajo y me necesitan.

De hecho, tenía un mensaje de mis jefes recordándomelo.

Aun así, chicos,

gracias por hacerme sentir uno de los vuestros.

-¡Qué cosas dices!

Con lo que te lo has currado que digas estas cosas...

-Te lo digo en serio. Allí en La Haya todo es

muy frío, muy holandés.

Aquí me siento querido, me siento cuidado.

-Bueno, ya. No te pongas serio, ¿eh?

Que yo soy de lágrima fácil, ya me conocéis.

Y no sigamos por ahí, ¿eh?

-¿Te quedas a cenar?

-Pues claro que sí.

No me pierdo una cena del chef Fede ni loco.

-El chef Fede está con la cabeza como para imaginarse cenas.

-Pero tú tranquilito, ¿eh?

Estás liberado hoy.

Tenemos una pizza en el horno que hemos preparado casera...

Rica, rica.

(FEDE SE RELAME)

(RÍEN)

-Oye, Karim, que...

quería decirte que ha sido un gustazo

currar contigo y he aprendido mucho.

-Pienso lo mismo, Fede.

-Eh, te lo estoy diciendo en serio.

Te voy a echar de menos.

-También te lo estoy diciendo en serio.

Eres de los mejores inspectores de la UIT con los que he trabajado.

-Eso se lo dirás a todos.

-Que no.

En La Haya tenemos a gente muy buena en lo nuestro.

Pero además de ser bueno tienes una intuición.

Esa intuición, cuando una investigación

está en punto muerto es necesaria.

-Pues muchas gracias. -De nada.

-Y acepto el piropo.

-Juro que pensaba que no lo contábamos.

Ha faltado poco para que le diera al botón

y saltáramos por los aires.

-Ha sido horrible.

Estoy sudando por todas partes del miedo que he pasado.

-No he pasado un susto así en mi vida.

Estoy agotada.

-¿Sí? Yo tengo un subidón de adrenalina que no puedo.

-Y yo me pensaba que...

lo que cuentan quienes han estado al borde de la muerte era mentira.

-¿El qué?

-Eso de que dicen que cuando estás a punto de morir

te ves pasar tu vida delante de ti en cuestión de segundos.

Cuando ese loco estaba a punto de detonar los explosivos

he visto mi vida en un momento.

-Qué alegría que estés bien. -La gente no habla de otra cosa.

-La policía ha tenido acordonado el bar durante un rato

para recoger pruebas y eso, pero ha sido un rato.

-Pero no contestabais al móvil.

-No sé ni dónde lo tengo.

-Con los nervios que tenía lo he podido tirar a la freidora.

No sé ni por qué me río. Son los nervios.

-¿Qué ha pasado? ¿Han intentado robar?

-Algo mucho peor.

-¿Te acuerdas de la amenaza que había de bomba?

-Sí.

-El terrorista estaba aquí

con un chaleco de explosivos pegado al cuerpo.

-¡No! -Sí. Vamos...

Hemos estado a punto de saltar por los aires.

Alguien sí ha sufrido consecuencias. -¿Quién?

-Teresa, la psicóloga. La han herido de gravedad.

-Por lo visto, el colgado ese era paciente suyo.

Y ella ha intentado hablar con él para retenerlo, pero...

se puso furioso, le dio un golpe y la dejó sin conocimiento.

-Cuando llegó la ambulancia aún no lo había recuperado.

-Por Dios, espero que lo haya recobrado ya

y que Nacha esté mejor, se fue hecha polvo.

-Lo que contáis es muy grave.

Pero podría haber sido peor si hubiera detonado el explosivo.

-¿Qué pasó para que no lo hiciera?

-Intervino un chico, Remo.

-Sí, un periodista nuevo en el barrio.

-¿Qué hizo?

-Supo hablarle de tal manera que le tocó la fibra.

Menos mal. Si no, no llegamos a contarlo.

-En fin.

Vamos a poner en orden todo esto.

-¿Ahora nos vamos a poner a recoger el bar?

-¿No estabas con subidón de adrenalina?

-Sí, pero no para ponerme a recoger.

No sé, antes me voy de fiesta.

-Pues yo voy a recoger.

Mañana lo quiero ver todo tal y como está siempre

y volver a la normalidad cuanto antes.

-Si queréis, os podemos echar una mano.

-No, hombre, déjate.

-Venga, que sí, que os ayudamos.

Para eso están los amigos.

-No sé...

Id recogiendo las sillas.

Yo voy a barrer. Ponte con la cafetera,

que es lo que más gustico te da.

-Gracias.

(PATY RESOPLA)

(Música triste)

-Ya nos deberían haber dicho algo, ¿no?

Tranquila, Nacha. No tardarán en venir.

De todas maneras, puede que informen a Antonio.

Está en la zona restringida a personal y esperando noticias.

(AGOBIADA) Ya, perdona que con lo...

agobiada que estoy ni le pude dar las gracias.

-No te preocupes de eso ahora.

Mira, Antonio no se lo pensó dos veces cuando se lo dije.

Tiene mucho aprecio a Teresa.

Por favor, que no le pase nada grave.

No me lo perdonaría.

-Tú no tienes la culpa de nada, Nacha.

Hiciste lo que debías en todo momento.

-No. Tenía que haber dejado fuera de combate al terrorista.

-¡Pero si estaba amenazando a todo el bar con un detonador!

Si le llegamos a disparar salimos por los aires.

Escucha:

sé que lo pasas mal, pero tiene razón.

No podías impedir lo que sucedía.

Lo único que había que impedir

era que accionase el detonador y se consiguió, ya está.

Ya, la verdad es que Remo estuvo bastante acertado en esa situación.

-A pesar de mis diferencias con él

tengo que reconocer que fue muy hábil y valiente,

le echó un par.

-¡Antonio!

¿Qué sabemos? ¿Ha recuperado la conciencia?

-Lamentablemente no, me han comunicado que está en coma.

-¿Qué han dicho los médico? ¿Cómo han salido las pruebas?

-Tiene un edema cerebral de cierto tamaño

que impide ver si hay una lesión grave

que haya producido el coma.

-¡Tiene que haber alguna forma de solucionar ese edema!

-Le han dado una medicación para bajar la inflamación.

-Antonio, dime que todo va a salir bien.

-Hasta dentro de unas horas no lo podemos saber.

Hasta que el medicamento haga efecto y baje la hinchazón.

-¿Y si no fuera así?

Dime por lo menos que Teresa va a salir de esta.

-¿Te soy sincero?

No sabemos nada con certeza, el pronóstico es reservado.

-Ya.

-¿Qué pasaría si pasadas unas horas no baja la inflamación?

-En ese caso, la vida de Teresa correría un grave peligro.

-¿Por qué?

Si vas al hospital, intenta ver a Eduardo,

a ver si tiene los resultados.

Sigo pensando que te has incorporado muy rápido al trabajo.

¡Qué sorpresa! ¿Qué haces en este barrio?

Unas gestiones, de paso pensaba visitar a Antonio.

Me alegro de verte. Antonio ya me ha contado.

¿Qué te ha contado?

¡Los resultados!

Me he pasado toda la noche repasando

uno por uno todos los puntos de la investigación.

Hubo una conversación en la que me hice pasar por Hanna_22

y ahí fue donde me tiraron.

-¿Por qué no vas a casa y descansas? ¿Has dormido algo?

-Dime una cosa, Antonio...

¿te marcharías si Claudia estuviera en su lugar?

En estos momentos lo más importante es tener cerca a los que uno quiere.

-¿Qué tal mi artículo?

Hacía mucho tiempo que no leía una crónica tan elogiosa.

Es de justicia reconocer que evitaron el atentado.

Lo hicimos con tu colaboración.

Lo hiciste con gran autocontrol, no era fácil.

Tomaste decisiones rápidas y demostraste tener gran valor.

Todo sigue igual desde hace media hora.

En la UCI sin despertarse.

-¿No has podido verla?

-Solo un ratito tras el cristal, pero no me dejaron entrar.

Dicen que hay que esperar a que los medicamentos hagan efecto.

-Paciencia.

-Sofía me llamó para citarme en las oficinas de SZ

para finiquitar el traspaso y retirarse.

¿No le ha dicho nada? -Por supuesto.

La cita es esta noche.

-¿Me dejas darte un mensaje? Daos una oportunidad.

Sí, porque Fede es un tío maravilloso.

Estáis más cerca de lo que crees. Hacéis buena pareja.

De verdad.

-¡Ay!

-¿Has pensado en empezar terapia con otro psicólogo?

-Prefiero esperar a ver cómo evoluciona.

-Puede ir para largo y a lo mejor tiene secuelas.

-Entonces ya lo veremos.

Además, estoy hasta arriba de trabajo.

-Los narcos no te pondrán una alfombra roja al trono.

Si te deshaces ahora de Álvarez vendrá otro para enviarte a Roma.

O peor, al hoyo.

-No te estoy pidiendo que lo mates.

Te lo estoy ordenando.

Si no lo haces, tú vas a correr la misma suerte.

-¿Están los documentos preparados? Pues procedamos.

-Voy a comprobar que los trabajadores

se han marchado y no nos molestan. -No tardes.

-Tienes que leerlos antes de firmar.

-Enseguida vuelvo.

-¡Relájese! No es usted quien va a firmar.

Y dígame,

¿no le hace ilusión ir al palco del Bernabéu mañana conmigo?

-No creo que vaya a poder ir usted.

-¿Por qué no?

-¡Quietas las manos!

Levántelas.

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Servir y proteger - Capítulo 354

26 sep 2018

La policía descubre que Héctor ha fabricado un explosivo muy peligroso. Sin saber que la policía le busca, Héctor entra en La Parra donde coincide con Teresa. Sofía intenta seducir a Ricardo Álvarez y le ofrece dirigir juntos el que fuera el negocio de Somoza.

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  1. Nani

    Cuando se va a descubrir el trastero que tenia alquilado en La Parra, Quintero? Se sigue utilizando? Lo descubrira Elias de casualudad? Puede que encuentren pruebas del narvotrafico y las rutas que estan buscando

    28 sep 2018
  2. patty

    Me gusta mucho esta serie,pero que flaco favor le hacen a su Policía,no creo que entre sus filas tengan a dos tan estúpidos como esta parejita ,una escena absurda y falta de realismo ,las actuaciones muy mal realizadas,me causaron risa antes que otra cosa,muy poco convincentes la verdad ,por favor no caigan en la chapuceria con tal de alargar y mantener en el aire la serie ,si se les están acabando las ideas terminenla con genialidad ,no con estupideces y pérdida de calidad.

    27 sep 2018
  3. Atento

    Que pobre está siendo el guión,,, van a matar a Teresa???? y luego Antonio??? pasando por el colombiano??? nadie puede tener una pareja y ser feliz???? Nacha ya perdió una novia,, ahora otra??? y Claudia,, un matrimonio buenísimo y ahora la van hacer viuda???? SEÑORES GUIONISTAS QUE PROBLEMA TIENEN CON LOS VIVOS Y LA FELICIDAD??vaya por Dios que pena.

    27 sep 2018
  4. Sandy

    A Nacha no le salen las lágrimas, necesita un incentivo como un madrazo para que sea mas creíble su dolor.

    27 sep 2018
  5. Askari

    Osea , un jihadista falso montando bombas en una cabaña en Morata de Tajuña. No sera que el guionista de esto sera el mismo que diseño la cortina de humo judicial y mediatica del 11M ?

    27 sep 2018
  6. Askari

    Osea , un jihadista falso montando bombas en una cabaña en Morata de Tajuña. El guionista de esto no sera el mismo que diseño la "cortina de humo" judicial y mediatica del 11M ?

    27 sep 2018