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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 342 - ver ahora
Transcripción completa

Eso es imposible, te debes de confundir de persona.

¿Le has hecho una foto?

Pues ya tardas en mandármela.

-¿Qué broma es esta? -No es ninguna broma.

Un testaferro del entramado financiero vive en Cabo Verde.

-Solo un tipo de personas no es capaz de matar unas ratas como estas,

otra rata.

¿Cree que no sé que usted trabaja en el CNI?

-Sí, sí, vamos para allá. -¿Qué ha pasado?

-Una reyerta en un callejón.

-¿Sabes lo que te digo? Que tú me quieres liar.

No te voy a decir nada, porque luego pago yo los platos rotos.

-¿La gente de Somoza te ha amenazado si se te va la lengua?

¿Te han amenazado? -Que yo no hablo con maderos.

-Han robado en una casa.

Ayudamos a un asesino a escapar de la Justicia.

-¿Qué quieres que haga, confesar?

¿Quieres que me metan en la cárcel? -¿Piensas que voy a estar mejor?

-No lo sé. Yo no sé nada.

-Escúchame, nos vamos de Madrid.

Busquemos un sitio donde empezar de cero,

un sitio donde no nos conozca nadie.

Vamos a cerrar la tienda y...

y vamos a montar un chiringuito.

¿No suena mal el plan, verdad?

-Te traigo la compra y un cotilleo que vas a flipar.

-¿Y eso? -Los Merino se van del barrio.

-¿Cómo que se van? ¿Al Bonillo?

-Van a cerrar la tienda y a montar un chiringuito en la playa.

-Os voy a echar mucho de menos.

-¿Cuánto, señor Somoza? -¿"Cuánto" qué?

-¿Cuánto vale mi silencio.

-La próxima vez que me hable así, va a desear que lo haya matado.

¡Cierto! -Sí, señor Somoza.

-Te voy a hacer el hombre más rico del mundo.

-Tengo la sensación de haber salido de una cárcel para entrar en otra.

-Siempre es mejor una celda que un ataúd.

-¿Es cierto que su comisaría ha ocultado información

para la seguridad ciudadana?

Disculpe, no entiendo la pregunta. ¿A qué se refiere?

A la asesina de ancianos.

Las muertes de esos ancianos, en principio,

parecía que habían sido por causas naturales.

Disculpe pero... -No, disculpe usted, ya está bien.

La inspectora jefe ha contestado a todas sus preguntas.

-Está vulnerando la libertad de prensa.

-La libertad de prensa consiste en informar,

y no en faltar al respeto del cuerpo. ¿Entiende?

Así que, puede marcharse. Ahí está la puerta.

(ANTONIO) -Si eres tú en la rueda de prensa.

-Lo han publicado hace un rato.

-Esa foto no te hace mucho favor, ¿verdad?

Pues, el artículo ni te cuento.

Fernando Quintero está vivo en Cabo Verde,

y siendo protegido por agentes del CNI.

Y eso solo puede pasar de alguna manera.

Que el hombre que lo iba a matar,

o sea, usted, es un topo del CNI.

Lo primero, lo voy a exterminar a usted,

¿y después sabe qué voy a hacer?

Voy a ir a buscar a su amiguita la inspectora Alicia Ocaña.

Y luego, al bebito Leo.

No se atreva, Somoza, ¡no se atreva!

(Música emocionante)

Buenos días, cariño.

-¿Qué haces por aquí, Sofía, tan temprano?

-Me quedé preocupada anoche, me dejaste colgada en la cena,

y no has pasado por casa.

-Ya ves que estoy liado.

-¿Y anoche también estuviste liado?

¿No me vas a decir qué te traes entre manos?

-No.

-No me hables así, que yo me preocupo por ti.

-Sofía, no te preocupes, hazme el favor,

que tú no eres mi madre.

-No es una preocupación maternal.

Pensé que estabas con otra.

-¿Qué pendejadas estás diciendo? Hazme el favor.

¿Crees que me voy a estar acostando con otra?

¿Crees que te voy a ser infiel? ¿No nos vamos a casar?

Lo que menos necesito en este momento es una escena de celos tuya.

Tu único rival es esta empresa, mi trabajo.

-¿Te puedo preguntar por qué guardas todos esos documentos?

-Qué madrugadores estamos hoy.

-Buenos días para ti también, Sergio.

-Me voy, tengo asuntos importantes que hacer.

-¿Ya te vas? Hemos quedado en dos horas

para resolver el tema de la boda. -Pues hoy no va a ser.

-Si no vamos perderemos la reserva.

-A mí me da igual, tengo cosas importantes que hacer.

-Pero, Alejandro... -Pero nada.

Que te acompañe Sergio.

-¿Cómo me va a acompañar Sergio?

-Es un muchacho que se lleva bien con la sociedad y tiene buen gusto.

Que te acompañe él. -Esto es un asunto íntimo,

no creo que quiera involucrarse. -Exacto.

-Usted la acompaña y hace lo que ella diga.

¿Está claro?

-Sí.

-¡Hijo de perra!

-No sé cómo dejas que te trate así.

-Ya pagará por ello.

Sin embargo, tú permites que te trate como a una piltrafa,

sin pensar en vengarte.

Cuanto peor te trata sin que hagas nada,

más disfruta haciéndolo. ¿No te das cuenta?

Aunque eso no evitará que se deshaga de ti cuando no le intereses.

-Sofía, déjame en paz.

-He visto muchos casos como este, Sergio.

Hombres de confianza, capataces,

empleados, incluso amigos,

que han acabado en una alcantarilla con sus cuerpos destrozados.

-Razón de más para acabar con esto aquí y ahora.

Para alejarme de tus planes suicidas.

-Te equivocas.

Te estoy ofreciendo lo contrario.

Que nos adelantemos a él,

y le destruyamos. -No es tan fácil destruir a Somoza.

-Yo lo haré.

Yo me convertiré en la reina de Cali.

-Te deseo buena suerte, reina,

pero será sin mí.

-Te advierto, Sergio,

que hay algo en lo que él y yo sí que nos parecemos.

O estás conmigo o contra mí.

Tú decides.

¡Alicia!

¿Qué te han hecho?

Somoza me ha descubierto, pero he escapado.

Tranquilo.

Casi me mata.

Llamaré a una ambulancia. No pierdas el tiempo.

Di en comisaría que salgan a por él. Tranquilízate, tú eres lo primero.

El alijo está a punto de llegar a Algeciras,

conozco el lugar de entrega. Voy a llamar a Miralles.

Da señales como si estuviera estropeado.

Prueba con el mío.

Me lo quitó Somoza. ¿Y el tuyo?

¿Dónde está? ¡Alicia, búscalo rápido!

Eso es lo que intento.

En la cuna, mira en la cuna.

Iker...

¿Qué pasa?

Ha desaparecido, Somoza lo ha secuestrado.

¿Dónde está mi hijo?

¡Donde coño está mi hijo!

¡Por tu culpa, por tu culpa!

¡Alicia, Alicia, no!

(SOMOZA RÍE)

Al parecer usted es muy resistente a las drogas, ¿cierto?

Y eso que le dimos un cóctel como para tumbar a un elefante.

Espero que lo haya disfrutado.

¿Qué pasa? Quédese tranquilo, hombre.

Por más que se mueva, no irá a ningún lado.

No me haga darle otro picotazo.

(IKER MURMURA)

¿Qué dice?

¡Agua!

Ah, pues sí.

Es que los opiáceos dan mucha sed.

Y usted tiene mucho tiempo sin beber agua, ¿cierto?

Maldito actorcito de mierda.

¿Creía que me engañaría así por así?

Suélteme.

Pelee como un hombre.

¿Que lo suelte?

¿Quiere que le dé otra oportunidad?

Usted ya me demostró que no es inteligente, que no tiene nada.

Así que disfrutaba cuando me estaba engañando, ¿no?,

mientras me decía que había matado a Fernando Quintero.

¡Cuando me hizo matar a Tano!

¿Lo disfrutó?

Pagará por todo lo que ha hecho. (SOMOZA RÍE)

¿Sabe cuándo he pagado yo algo?

Nunca.

Y no voy a pagar nunca tampoco.

Mis compañeros...

darán con usted.

¿Cuáles compañeros?

¿Los de la comisaría?

¿Los del CNI o los de la DEA?

Ah, no...

La inspectora Ocaña.

Qué belleza esa inspectora.

Y dígame, el bebecito Leo.

Eso es una maravilla, hombre.

Lástima me da imaginarme verlos sufrir.

¿No le dan lástima a usted?

No se atreva, Somoza.

Ni se le ocurra.

Mis compañeros están cerca de atraparlo.

¿Cerca?

Usted fue el que estuvo más cerca de atraparme, y mire cómo terminó.

Fracasaron, mi hijo.

Fracasaron desde el principio.

Fracasaron con las lavadoras.

¿Quiere que le diga un secretico?

¿Quiere que le diga cómo subí la droga?

Le voy a dar ese privilegio de condenado a muerte.

En ambulancias.

Sí, en ambulancias.

Le pasé la droga por sus narices, y ni se dio cuenta.

No pudieron descubrirla.

Así como no van a encontrar los huesos de Tano.

Ni los huesos suyos.

La inspectora Ocaña no tendrá un cuerpo a quién llorarle.

(Teléfono)

Disculpe un momentico, oficial.

Aló.

Ah, sí, muy bien.

Perfecto.

Escuche una cosa que le voy a decir:

no le vayan a dar comida a los cerdos,

que aquí tengo 80 kilos de masa muscular

que les va a encantar.

Bueno, hablamos ahora.

Acaba de llegar un camión lleno de cerdos a Transportes Quintero.

Un camión que va directico a Badajoz.

Los pobres cerditos se están muriendo de hambre.

Hay que alimentarlos, ¿cierto?

Ya sé que usted no va en ese camión con los otros cerdos.

Voy a ablandarle la carne,

para que esos cerditos no pasen trabajo desgarrándole la piel.

Pero no crea que lo voy a matar, no.

Voy a dejar que ellos terminen el trabajo.

-¿Qué horas son para tener esta cara de disgusto?

-Pues, mira lo que ha escrito la sinvergüenza de ayer.

-¿Quién?

-La periodista que montó el cisco en la rueda de prensa.

-Ah, la del "Faro del Sur".

Vaya, sí que ha cargado un poquito las tintas.

-¿Un poquito?

Si las tintas se usaran para matar, Miralles y yo estaríamos muertas.

-Quien se lleva la peor parte es la inspectora jefe.

"Anabel Mendoza,

la asesina confesa de ancianos siguió actuando con total impunidad

durante semanas, sin que la inspectora Claudia Miralles,

hiciera nada por proteger a las víctimas de Distrito Sur".

-No me lo recuerdes que me pongo mala.

-"Destacada la actuación de la oficial Esperanza Beltrán,

la cual no mostró talla profesional,

con un comportamiento muy agresivo con los medios de comunicación".

-Le falta decir que soy un pitbull.

-Cuanto menos caso le hagáis a estas cosas, antes se olvidan.

Por mi experiencia en internet

sé que cuanto más se dimensionan las cosas nimias,

acaban convirtiéndose en pelotas de nieve

que se alimentan con la reacción. -Esto no es nimio, Karim.

-Ya lo sé, pero no te pongas en lo peor, mujer.

A ver qué dicen tus jefes.

¿Y Fede ya se ha ido?

-Sí, hoy entraba a primera hora.

Qué raro que él no te lo haya dicho, últimamente tenéis muy buen rollito.

-La verdad es que Fede es genial.

Y aprovechando que no está él,

¿por qué no hablamos más en serio? -¿Cómo que en serio?

-Porque yo no he dejado de darle vueltas a lo nuestro.

-A lo nuestro. (KARIM ASIENTE)

-Y creo que tiene solución.

Deberíamos dar un paso adelante, y asumir que somos una pareja.

-¿Cómo?

-Que quiero que seas mi novia con todas las letras.

-Pero...

eso que propones es imposible, tú vives en La Haya,

y yo vivo en Madrid.

-Hoy en día hay un montón de parejas en la distancia.

Las nuevas tecnologías hacen que la comunicación,

y viajar se haga de manera más efectiva que antes.

-Pero ¿cuánto duraría una relación a distancia?

-No lo sé, pero yo no voy a estar toda la vida en La Haya.

Y tú no tienes que estar toda la vida en Distrito Sur.

Podemos buscar un destino que nos convenga a los dos.

-Jo, yo normalmente hablo mucho, pero...

pero ahora me he quedado sin palabras, no sé qué decir.

-No tienes que decirme nada ahora.

Solo quiero que lo pienses.

Que sepas que yo estoy dispuesto a buscarle fórmulas a esta relación.

Porque te quiero.

Y me siento genial cuando estoy contigo.

-Pues...

lo hablamos, ¿no?

-Espe, ¿has visto el artículo de la periodista que armó el lío

el otro día en la comisaría?

-Calla, no me hables...

Yo sé que no estuve a la altura,

pero últimamente me cuesta concentrarme en el curro.

-Ya.

Yo te entiendo, porque la verdad es que,

cuando uno tiene la cabeza en otra persona,

es muy difícil estar al cien por cien en lo que hay que estar...

¿Karim? -¿Qué dices, Karim?

-A ver, Espe, que somos mayorcitas.

Vosotros estuvisteis liados, ahora está en tu casa...

Y donde hubo fuego, algo queda.

-Qué va a quedar.

-Venga, confiésalo,

¿a que os habéis enrollado tú y Karim?

-Siéntate.

Sí, sí, nos hemos enrollado.

Pero...

es que, eso no es lo más grave.

-No te enrolles, cuenta.

-Es que, tengo un lío montado en casa que, madre mía...

-Pero ¿qué tiene de malo que le des un poco de alegría al cuerpo?

-Prométeme que no se lo contarás a nadie.

-Te lo prometo.

-Unos días antes de que viniera Karim,

me acosté con Fede.

-¿Con Fede? -¡Chist!

Calla. Con Fede sí. -¿Con Fede?

-Sí, fue con esta movida del "speed dating".

-Pero... -No te voy a dar detalles.

Pero pasó, simplemente.

-Ay, mi madre...

-Prométeme que no se lo vas a decir a nadie.

-Te lo prometo, de verdad.

-Que yo le eché la broca a Fede por decírselo a Iker,

y ahora te lo digo yo.

-No me extraña que tengas la cabeza como una olla a presión.

Con los dos ahí, de una cama a otra...

Dios mío, qué estrés. -De una cama a otra tampoco, mujer.

-Lo que quiero decir es que no le des tanta importancia,

tampoco tiene nada de malo.

-Pero, es que...

hay otra cosa.

-No me digas que también te has liado con Márquez.

-¿Cómo me voy a liar con Márquez? Qué burra eres tú también.

No, no me he acostado con nadie más.

Es que, esta mañana en casa,

Karim...

se ha declarado, y me ha propuesto que seamos novios.

-Pero eso es muy chévere. ¿Y tú qué le has dicho?

-Me he quedado de piedra.

No me salían las palabras, menos mal que es un sol

y me ha dicho que me lo tome con calma.

Que tengo tiempo.

-Pues, tú tranquila.

Ya le dirás algo,

eso sí, le tienes que dar una respuesta antes o después.

(Teléfono)

¿Sí?

Sí, estoy en la comisaría. Dime.

Ahora mismo voy para allá.

Me llaman de calabozos. Tengo que bajar,

pero no me quiero perder cómo acaba este culebrón.

Y ánimo.

Cambia esa cara, compañera.

-¿Pues cómo va a acabar esto? Como el rosario de la Aurora.

Espe, te estaba buscando.

Inspectora, ¿qué tal?

Supongo que has leído el artículo de Arantxa Heredero.

¿Y qué opinas?

Pues...

que metí la pata hasta el fondo, y por eso ha cargado contra ti.

No fui nada hábil y me arrepiento muchísimo.

Estoy de acuerdo, pero, todas maneras,

no tenía derecho escribir ese artículo.

Ese artículo es un desquite

porque no entré al trapo en la rueda de prensa.

Se ha pasado un montón, poniéndonos a la altura del betún.

A partir de ahora hay que tener mucho cuidado con ella.

Que tenga cuidado ella conmigo cuando quiera información.

Espe...

no podemos volver a perder los papeles.

No podemos arriesgarnos a que haya otro artículo del mismo tipo.

Sí, por supuesto.

La trataré con guante de seda.

¿Y por lo demás nada?

¿No estás enfadada conmigo?

No, enfadada no.

Sé que estás muy nerviosa, tienes tus motivos,

pero una cosa sí que te voy a decir.

Los problemas de casa se quedan en casa.

¿Entendido?

Por supuesto, inspectora.

-¿Qué le pasa al detenido? -Dice que quiere hablar contigo.

-Muy bien. Déjame con él.

¿Qué tal has dormido, Nando?

-Peor que tú seguro.

-¿Por qué, por el mono? -No.

-Por las cucarachas.

Esta jaula es un nido de insectos, hasta chinches tenéis aquí.

-Eso no es verdad, es el efecto de las drogas.

Te hace alucinar.

¿Por qué estás temblando, tienes frío?

-¿Hasta cuándo me vas a dar por saco? ¿Hasta cuándo?

-Cuidado con esa lengua, solo te hice una pregunta.

Si no me vas a contar nada, me largo. -¡No, no, no, espera!

-No tengo todo el día, cuenta.

-Vale, yo cuento,

pero depende de lo que me des a cambio.

-Ah, favor por favor.

-Eso es lo que dijiste anoche.

-Sí, dime.

-Vale, estoy enganchado, tía.

Y necesito que me pases una papela, por favor.

-No. -Joder, que estoy malito, mírame.

-No puedo darte drogas. ¿Quieres Ibuprofeno?

-¡No quiero Ibuprofeno, joder! ¡Quiero salir de aquí!

Me tenéis enchironado por una pelea con un colega

que no está detenido.

-Porque está en el hospital por tu culpa.

Estás detenido por el delito de lesiones,

oponer resistencia, y amenazar a la autoridad.

-Cállate, que me va a estallar la cabeza, cállate.

-¿Me vas a contar algo, sí o no?

¿Tienes hambre?

-¿Quieres una barrita?

Mira, Nando, un consejo: mejor hacerlo por las buenas.

Si colaboras, te beneficiará sobre la condena que te puede caer.

Y no es por nada, pero la cosa no pinta nada bien.

Esto está muy feo.

-Vale, te contaré algo, para que veas que quiero colaborar.

Pero creo que no te va a gustar mucho.

-Te escucho.

Sé de un compañero tuyo que no es trigo limpio.

-¿Policía?

¿Cómo se llama? -Se llama Iker.

-¿Iker Lemos?

¿De qué lo conoces?

Lo conozco de verlo patrullar la zona donde se mueve la droga.

Ya te digo yo que es un poli corrupto.

Gracias, María.

¿Qué tal sigue Antonio?

Bien, le han dado el alta, ya está en casa.

Pero tendrá que hacer reposo por un tiempo.

Pero es muy buena noticia, ¿no? Ahora a cuidarse.

Tranquilidad y buenos alimentos, como suele decirse.

Buenos alimentos aquí. Dile que venga cuando quiera

que yo le guiso sin sal lo que él me diga.

Y yo te lo voy a agradecer,

porque debemos conseguir que su corazón no sufra.

¿No le ha quedado ninguna secuela? No, no, no.

Todos los controles han salido bien.

Es que lleva mucha lucha, Claudia.

No hay médico que se implique tanto con sus pacientes.

Ya lo has visto, está dispuesto a dar la vida por ellos.

Anda, que esa Anabel...

Menos mal que está entre rejas, menuda bicha.

(Teléfono)

¿Sí?

Sí, soy yo.

¿Rodrigo Ortega?

Ah, sí, el jefe de gabinete de prensa de Jefatura, sí.

Dígame.

Sí, sí, he leído el artículo de Arantxa Heredero.

Si me disculpa, yo creo que ha exagerado un poco,

porque no se la trató con prepotencia ni con grosería.

Bueno, si me deja explicarme.

María, un café.

Es posible que la oficial Beltrán

fuera un poco brusca con ella, pero ha sido apercibida ya.

Por supuesto, no volverá a suceder.

Muy bien. Buenos días.

Si no me equivoco, te estaban dando una buena bronca.

Buenos días, Montse.

¿Quién era?

El jefe de prensa de Jefatura.

Y me ha dado un buen repaso.

¿Por lo de la oficial Beltrán?

Lo de la oficial Beltrán solo fue de refilón.

¿Lo vas a contar o la vas a proteger?

No es por protegerla.

Es cosa de una periodista a quien le gusta tocar las narices.

Arantxa Heredero, ¿la conoces?

Sí, la conozco.

Entonces, ya lo sabes.

Ayer dimos una rueda de prensa, y se puso muy pesada

con el asunto de la asesina de ancianos.

Me acusó de falta de transparencia con la opinión pública.

¿Es eso cierto? ¿Cómo va a ser cierto?

Chicas. -Gracias, María.

Yo seguí el protocolo a rajatabla.

Si no comuniqué a los medios,

fue porque la investigación estaba abierta.

Ella se puso muy insistente,

y yo di por terminada la rueda de prensa.

¿Y qué más?

Que no se dio por satisfecha y quería salirse con la suya.

Se puso muy insistente,

y Espe la invitó a salir.

¿Y qué se le ha ocurrido?

En la edición digital ha escrito el artículo

por el que el jefe de prensa de Jefatura me ha dado la bronca.

Rodrigo Ortega.

¿Lo conoces?

Sí. Y, por lo que me cuentas, me parece muy raro.

Rodrigo es una persona bastante sensata y razonable.

Ah, ¿sí?

Pues, conmigo ha estado hecho una furia.

¿Por qué no hablas con él? Y pones paños calientes.

Porque estaba encendido.

Hablaré con él.

Y ahora, ponme al corriente de Antonio.

En el hospital me dijeron que ya le han dado el alta.

Afortunadamente, ya está en casa.

Podías hacerle una visita, seguro que le alegra.

Pues, sí. Voy a resolver unos asuntos,

y luego voy a hacerle una visita.

Muchas gracias.

Yo no sé si este se está inventando una milonga para salir,

o el cuento va en serio.

Nando, ¿puedes repetir a la inspectora lo que me has dicho?

-¿No me creéis o qué?

-Conociendo tus antecedentes, tu credibilidad está en duda.

Desembucha.

-Otra vez contar lo mismo, qué coñazo.

¿Qué pasa con Iker Lemos?

Insiste en que...

Iker es un poli corrupto.

¿Y tú de dónde sacas eso?

Lo he visto yo con mis ojos.

Está metido en "business" de drogas, y no en tonterías.

Se relaciona con el pez gordo.

¿Quién es el pez gordo?

Un colombiano, Somoza.

¿Has oído hablar de él?

-Resulta que a Somoza sí lo conoces bien, ¿verdad?

Anoche no querías decime nada sobre él.

-Y ahora tampoco quiero hablar del cabrón colombiano.

¿Cómo sabes que Lemos está en tratos con Somoza?

Ayer, mi colega Migue y yo tuvimos una movida con este madero.

¿Qué movida?

Somoza le pidió que nos quitara de en medio a mí y a mi colega.

¿Por qué?

Por haberle levantado una cantidad de droga que nos reclamaba.

Ese tío tiene muy malas pulgas.

¿A qué hora fue?

No recuerdo exactamente, por la tarde.

Lo que es seguro es que Lemos está en nómina de Somoza.

¿Qué pasó cuando le ordenó mataros? Que se negó.

No veas cómo se puso Somoza.

Migue y yo pensamos que no saldríamos de aquella.

Pero nos dejó marchar y la tomó con el madero.

Empezó a abroncarle a lo bestia, pero a lo bestia.

-Todo esto es muy enrevesado para ser mentira.

¿Eso es todo lo que visteis? No, lo mejor viene ahora.

¡Me vais a dejar salir o no! Sí, acaba.

Cuando el Migue y yo nos íbamos con la moto,

vimos cómo Somoza caneaba a Iker.

¿Qué? Sí, y debió darle bien duro,

porque cayó de rodillas al suelo.

Y a punta de pistola lo metió en el 4X4 con el que había venido.

-Alicia, ¿qué hacemos? No da señal.

¡Hay que avisar inmediatamente a la inspectora jefe!

Eh, ¿qué pasa conmigo? Que estoy muy malito, joder.

Se lo ha llevado y lo tiene secuestrado o algo peor.

Tranquilízate, por favor. ¿Y si lo mata?

En primer lugar,

pongamos en cuarentena el testimonio de ese yonqui.

El testimonio es congruente. Pero, vamos a ver.

¿Iker no tenía que estar en el operativo de Algeciras?

Sí, pero estoy convencida de que Somoza lo ha descubierto,

y no le dejó ir allí.

Por eso le golpea y lo mete en su coche.

No tenemos fundamentos para esas deducciones.

Seguro que Somoza ha descubierto la tapadera sobre Iker,

y lo ha sacado de circulación.

¿Y no puede haber otro motivo? ¿Cuál se te ocurre?

Te lo pido por favor, activa un operativo

o no habrá posibilidades de encontrarlo vivo.

De nada nos sirve correr si no hacemos las cosas bien.

Vamos a recapitular sus últimos pasos.

¿Desde cuándo no te llama?

Desde ayer.

Hablamos por teléfono y no he vuelto a saber de él.

Lo he llamado varias veces, pero el teléfono no da señal.

Lo primero que hay que hacer es llamar a Fidalgo,

él nos aclarará si esto forma parte de un plan.

Quizá tienen noticias de Iker. ¿Tienes su teléfono?

Sí, me lo dio Bremón.

Inspectora, Arantxa Heredero pregunta por usted.

No es el momento, Espe. Exijo que me atienda.

Me debe usted una disculpa.

Discúlpese usted por el artículo que ha escrito.

Por favor, Espe, por favor...

¿General Fidalgo? Buenos días.

¿Y González cómo está?

-El cólico nefrítico le ha dado fuerte.

Y me temo que tiene baja para rato.

-Ojalá le remita pronto, esos cólicos son muy dolorosos.

-Su mujer me ha dicho que está atontado de tanta medicación.

-Si necesitas que me haga cargo de su trabajo,

yo hoy no tengo juzgado.

-Tomo nota.

Cambiando de tema,

con Alicia bien, ¿verdad? -Bien, muy bien.

La otra noche estuve cenando con ella y con Iker,

y fue muy agradable.

-Ya me lo dijo.

Está encantada de que vuestra relación

haya vuelto a sus cauces normales.

-Y yo estoy muy contenta.

Con lo mal que lo he pasado los últimos meses...

Os agradezco mucho el esfuerzo para que todo sea como antes.

-Yo me marcho.

Tengo que pasarme por el Colegio de Abogados.

-Perdón, no quería molestar. Soy Iván Hermida.

Tenía una cita. -Sí, lo sé, lo sé.

Encantado, soy Marcelino Ocaña, ella es Nerea Ocaña.

-Encantado, señorita Ocaña. -Nerea es mi sobrina.

Una excelente abogada que trabaja en el bufete con nosotros.

La competencia se la rifa.

-No exageres. -No exagero.

¿Qué se le ofrece, señor Hermida?

-Le comenté el caso por encima al señor González.

-Lo siento, el señor González está enfermo.

Pero le pido el expediente a mi secretaria.

Me puede ir adelantando de qué se trata.

-Sí, claro.

Quiero que se encarguen de una demanda que pongo contra mi prima

por la herencia de mi tía

que falleció recientemente.

Se quiere quedar con la casa y con la mayoría de las pertenencias.

Según dice, mi tía se la dejó en vida.

-¿Y eso consta en algún documento?

-Ella dice que tiene un papel firmado que lo certifica,

pero en el testamento no aparece.

-Habrá que autentificar ese papel.

-También alega que ha estado cuidando de ella,

y que ha pagado facturas de luz, agua, gas...

-¿No se cargaban a la cuenta de su tía?

-Es muy confuso, porque lo llevaba de una forma muy hermética.

También creo que se ha quedado con joyas de mi tía.

-Estudiaremos a fondo su caso, señor Hermida.

-Si el señor González no está, ¿usted se hará cargo?

-No, si no le importa, lo hará ella.

No le va a defraudar.

-Seguro que no.

-Ponte a ello, Nerea, yo me voy a colegio de abogados.

Os podéis quedar aquí.

Bienvenido a Ocaña Abogados.

Te dejo en muy buenas manos. -Muchas gracias.

-Adiós.

-Adelante.

Bien, señor Hermida,

empecemos desde el principio.

-El principio sería que me tutees y me llames Iván.

Si no, me siento un poco anticuado.

-Como quieras, Iván.

-Gracias, Nerea.

Por supuesto, general, le informaré de cualquier cosa.

Sí, muchas gracias.

Tampoco sabe nada.

Ni una llamada, ellos también han intentado localizarlo.

De hecho, le instalaron una aplicación en el móvil

para tenerlo localizado, pero está desactivada.

Somoza la habrá desactivado. De eso no estamos seguras.

¿Saben si llegó a Algeciras? Tampoco.

El plan era que contactara con un agente de esa zona

para organizarse, pero no lo ha hecho.

¿Y todavía te parece que no está claro?

Somoza descubrió la verdad sobre Iker y hay que encontrarlo.

Según Fidalgo, no cree que Somoza lo haya descubierto.

¿Cómo pueden afirmar eso cuando los indicios apuntan lo contrario?

No lo sé, Alicia, ellos actúan de manera diferente a nosotros.

No quieren desbaratar la Operación Valentina.

No van a actuar por las bravas.

¿La Operación Valentina vale más que su vida?

No ha dicho que no vayan a actuar,

pero ante un secuestro tienen sus propios protocolos.

¿Y qué son sus propios protocolos?

Yo no pienso quedarme de brazos cruzados.

Ahora mismo podrían estarle torturando,

o estar tirado en una cuneta.

Haré todo lo posible por localizarlo,

aunque, tal vez, sea demasiado tarde.

Estoy contigo, Alicia,

pero no podemos perder los nervios.

¿Por dónde empezamos a buscarlo?

Deja lo que tienes entre manos y localiza el móvil de Iker.

Pero ¿por qué? No es momento de explicaciones.

Rastréalo. ¿Tienes el número? Sí, sí, por supuesto.

El teléfono aparece apagado o fuera de cobertura.

Pero ¿es grave? Tira, por favor.

Vale, vale.

Primero, vamos a ver si tiene el GPS activado.

Date prisa, Fede.

Pues, no.

Podemos rastrearlo siguiendo su número IMEI.

¿Lo tienes? Sí, tengo mucha información

de mucha gente en la comisaría.

Aquí está.

Tampoco.

Voy a tratar de instalar una aplicación

para manipular su móvil desde mi ordenador.

Esto no pinta nada bien, ¿no te das cuenta?

Espera a que termine Fede. Estoy dentro.

Tampoco. Es como si el núcleo de su móvil, como si el motor

estuviera completamente KO.

Se le habrá ido la batería o... O se la habrán quitado.

¿Hay alguna manera de localizarlo si está apagado?

Lo único que tengo es la señal GPS

de la última vez que se conectó a internet.

Ese es el descampado donde Nando vio a Iker.

Está cerca de la carretera donde se conectó por última vez.

Ahí es donde le quitaron el móvil a Iker.

¿Alguien me puede explicar que le pasa a Iker?

Que ha sido secuestrado por Somoza. ¿Cómo?

Fede, no es seguro.

Trabajamos en esa línea de investigación.

Por favor, confidencialidad absoluta.

Es una orden.

Inspectora, los estaba buscando, tengo información.

Puedes hablar delante de Fede.

Hemos hablado con el colega de Nando que está en el hospital,

me dijo que cuando huyeron en la moto estuvo alerta,

y pudo ver la matrícula del 4X4 de Somoza.

¿Y la recuerda? Sí, es esta.

Bien.

Prioridad absoluta: localizar este vehículo.

Por lo que la conozco, estaba afectada, aunque disimulara.

-Solo dijo: "Os vamos a echar de menos, y a la tienda también".

Lo dijo en plural, como podía decirlo doña Amparo.

-Pura fachada. -No sé...

Me va a fastidiar dejar de verla, si nos vamos.

Además, me duele terminar así, tan fríamente.

-Tendrás que superarlo.

Cuando montemos el chiringuito en la playa,

ligamos fijo.

-A pares. Vaya dos estamos hechos.

-Yo te digo que si quieres pasar página de verdad,

resuelvas lo que tienes pendiente con ella.

Porque algo pendiente hay, ¿no?

-Tanto como entre tú y Paty, ¿no?

-Es aquí donde venden las mejores frutas del barrio?

-¿Qué haces tú aquí?

-Tengo una tía que vive en esta calle,

y me he dicho: "Voy a ver tu tienda".

-Aquí estamos, El Color de la Huerta.

-¿No me presentas a tu padre?

-Ah, sí, claro.

Papá, ella es una compañera de la academia preparatoria.

-Soy Jesús. -¿Qué tal?

Soy Pilar.

-Así que quieres ser policía.

-Sí estoy preparando las oposiciones

para ingresar en la academia de Ávila.

Los exámenes son un poco duros, ya sabes.

-Tengo entendido que hay que prepararse mucho.

-Sí, pero yo no pienso desistir hasta conseguir entrar,

porque tengo mucha ilusión por trabajar en el servicio público.

A ver si es posible en Distrito Sur.

-Precisamente, en la UFAM de esta comisaría

hay dos policías estupendas, Lola y Espe.

Hacen un trabajo magnífico.

-Sí, las conozco, son supermajas y me ayudaron mucho.

A ver si algún día soy como ellas.

-Qué gusto oírte hablar así.

Ojalá David tuviera tanto entusiasmo como tú.

-Tío, ¿por qué lo has dejado?

Sus compañeros lo echamos tanto de menos...

Porque es brillante, y parecía tenerlo claro.

-Exageras con lo de brillante.

-Qué va. Hasta los profesores decían:

"David ha nacido para ser policía". -Basta ya, ¿no?

¿Queréis dejar de hablar de mí como si yo no estuviera delante?

-No te enfades, solo está diciendo cosas positivas.

-David, es una pena que lo hayas dejado.

Deberías pensártelo, no sé...

-Yo me voy, que tengo trabajo en la trastienda.

Un placer.

-Lo siento mucho, David.

-No, no te preocupes.

A mi padre le has hecho feliz esta tarde.

No hay nada que le guste más que presumir de hijo.

-Pues yo creo que no he exagerado.

Dime qué tal te va.

-Va. ¿Y a ti?

-Fenomenal.

Porque me siento preparada para presentarme a las pruebas de acceso,

y me ha costado mucho, pero...

Me vas a decir que soy una pesada, pero...

deberías pensártelo, David.

-La decisión está tomada.

-Ya.

Cuando te fuiste de la academia, tus compañeros nos quedamos tristes,

porque dijiste que ibas a llegar, pero...

-Es que ando muy liado, Pilar.

Yo no soy como otros, que tienen tiempo para dedicarse a los estudios.

Estoy trabajando aquí con mi padre todos los días, como puedes ver.

-¿Y tampoco has tenido tiempo para devolverme las llamadas?

-Pues, no.

-Pues, si te apetece algún día llamarme...

y tomar algo...

-Una cosa, ¿tú has venido ver a tu tía,

o para convencerme de que vuelva a los estudios?

-Nunca me dijiste que tenías una tía

viviendo en la misma calle de nuestra tienda.

-¿Ves como tienes madera de policía?

-Pues, no, no hay ninguna tía.

Es que te echo tanto de menos...

Deberías pensártelo, David.

-Te lo agradezco.

Ahora tengo curro.

-A lo mejor podíamos hablar un día...

Ya sabes dónde estoy. -Sí.

-Siento meterme donde no me llaman.

Adiós. -Adiós.

-Lo primero que haremos será denunciar lo ocurrido,

y pedir un inventario de bienes,

y la notación registral de las propiedades para que no las venda.

-Yo no quería llegar a todo esto.

-Pero tu prima no te ha dejado más remedio.

-Me duele, porque de pequeños éramos uña y carne.

Y ahora, ya ves.

Cuando se trata de herencias, hasta las familias mejor avenidas

pueden apuñalarse por la espalda. Te lo digo por experiencia.

-¿Experiencia personal? -No.

Hablo de la profesional.

He visto disputas entre hermanos que terminaron en violencia física.

Una vez estando en los juzgados,

tuvo que intervenir la policía.

-Espero que no salieses dañada.

-No, soy buena esquivando golpes.

-Yo dejaría toda la herencia a mi prima.

Sé que lo necesita más que yo.

Pero no me gusta que se aprovechen de mí, que me intenten engañar.

-Tienes derecho a reclamar lo que es tuyo,

y a no permitir que traten de engañarte.

-Sí, creo que eso es lo que más me duele.

-Trataremos de solucionarlo

de la manera menos traumática posible.

-Gracias, abogada.

-Te informaré de los pasos que vamos dando,

y tráeme los documentos que te he pedido.

-Dalo por hecho.

Creo que he ganado con el cambio de abogado.

-González es un letrado de primera.

-Seguro que sí.

Pero seguro que no tiene tu sonrisa.

-¿Qué tal ha ido la reunión? -Bien, ya hemos acabado.

Tengo la información necesaria para poner en marcha el litigio.

-Estupendo.

¿A usted le parece bien cómo vamos a llevar el asunto?

-Sí estoy más que contento.

Bueno, me voy.

Nos vemos pronto, Nerea. -Adiós, Iván.

-¿Adiós, Iván?

¿Nos vemos pronto, Nerea?

Bueno, cuánta familiaridad para acabaros de conocer, ¿no?

-¿Qué insinúas? -Yo no insinúo nada, afirmo.

Está claro que habéis conectado.

-¿Hay algún problema con eso?

-Al contrario, me parece un chico muy educado,

atractivo...

-Tío, Iván Hermida es un cliente.

-Al que llamas por su nombre de pila.

-No seas anticuado, estamos en el siglo XXI.

-Precisamente, porque estamos en el siglo XXI

no censuro que un abogado pueda sentir atracción por su cliente.

O viceversa.

Otra cosa es guardar las formas.

-Te lo voy a dejar bien claro:

ni yo siento atracción por ese chico, ni él por mí.

Vamos a cambiar de tema. -¿A qué se dedica?

-Es arquitecto. -Hombre, arquitecto...

No tenemos ninguno en la familia. -¿Lo quieres dejar ya?

Ni siquiera sabemos si tiene familia, o pareja.

-Eso se averigua en un plisplás.

-Que yo no quiero pareja.

-Ya.

-No quiero meterme en ningún lío amoroso.

¿No has pensado en abrir

un departamento de asesoría sentimental en el bufete?

-Pues mira: Marcelino el Celestino, agencia matrimonial.

Yo solo quiero lo mejor para ti, Nerea.

-Pues, yo te digo que soltera y sin pareja es como mejor estoy.

-Pues, nada.

-¿Quieres parar, Sergio?

-Tengo un mal pálpito con tu futuro marido.

-Va a resultar que eres agorero.

-Solo soy observador.

En la cárcel aprendí a estar alerta

para detectar las señales de peligro en otros presos.

Nunca bajo la guardia.

-¿Qué señales has detectado en Alejandro?

-Estaba más oscuro de lo normal.

-Es porque no le has visto en su mejores momentos.

Cuando se crece es un auténtico "killer".

-¿Y cómo piensas tumbarlo?

-Tengo mi plan, ya lo sabes.

-Si te descubre, estás muerta.

¿Crees que no te lo haría pagar caro?

¿Descubrirme él a mí?

La gran diferencia entre él y yo es que soy mucho más inteligente.

-Y humilde.

-¿Qué te pasa?

¿Pretendes hacerme desistir

porque no te atreves a estar conmigo en esta aventura?

-Esto no es una aventura, Sofía.

Es una locura, un suicidio.

-Reconozco que el plan implica riesgo.

Pero a mí me gusta, le pone emoción a la cosa. ¿No te parece?

-¿Te puedes creer que estoy echando de menos

estar en mi celda de Soto del Real.

"¡Quítese de en medio de una vez!"

-Tranquilo, López, yo me encargo.

La policía siempre es bienvenida en esta empresa.

¿Qué se ofrece, inspectora? ¿Dónde está Somoza?

No está aquí, ya lo ve. Localícelo.

Salió sin decir adónde iba.

No da cuentas de sus movimientos. Es el jefe.

Señora Collantes, le presento a la inspectora jefe Miralles.

Como todos los policías de esta zona, es de trato exquisito.

-Encantada, inspectora. ¿Puedo ayudarla en algo?

Entiendo que es usted la exmujer de Alejandro Somoza.

Efectivamente.

-Quizá le suene el nombre de Sofía Collantes,

fue una famosa modelo internacional.

No tengo tiempo de leer revistas del corazón.

No se preocupe, hice más carrera en América que en España.

Será por eso.

Pero, por favor, ayúdenos a localizar a su exmarido.

Me temo que no es posible.

Salió a resolver asuntos urgentes y no está para nadie.

Me ha dejado colgada a mí. Llámelo, es muy urgente.

¿Y qué le digo? Que la policía quiere interrogarlo.

Eso es muy ambiguo, ¿no puede concretar?

No.

Estamos en medio de una investigación muy importante.

No se haga de rogar y llame a su exmarido.

Yo lo haré, no involucremos a la señora Collantes

en asuntos policiales.

Le salta el buzón. Lo tendrá apagado.

¿Quieres que le deje algún mensaje?

¿Te crees que somos imbéciles? Dame el móvil.

Sí, a ti te lo voy a dar.

Deja de encubrirlo y dame el móvil.

Inspectora, ¿es esto correcto?

Alicia, guarda tu arma.

Esto es un abuso de la autoridad.

Alicia...

Vámonos.

El señor Mayoral y yo esperamos una disculpa.

Si no, pondremos una denuncia.

Le ruego que acepte mis disculpas, señora Collantes.

(Teléfono)

Dime, Nacha.

"Inspectora, se ha localizado el 4X4 de Somoza".

-No deberías llevar pistola con lo desequilibrada que estás.

¿Dónde?

"Aparcado en un descampado del polígono industrial.

Le mando la geolocalización".

De acuerdo, vamos para allá.

Vámonos.

¿Qué pasa, Claudia?

Han localizado el 4X4.

No me molesta verte.

Me has demostrado que no solo eres una buena compañera.

Eres una buena amiga.

Estoy deseando verte con la placa puesta.

-Espero que nos veamos antes de que llegue ese día.

-Ya sabes dónde encontrarme.

-¿Sabemos por qué la policía buscaba a tu marido?

-Ni idea.

Solo sé que fueron realmente mal educados.

-A ti no se te ve preocupada por esa visita.

-Como te imaginarás, durante mi matrimonio

fueron muchos los policías que me preguntaban por Alejandro.

Todavía no han logrado pillarle. -Ni desbancarle del trono.

-¿Qué haces aquí? -Estaba dando una vuelta,

y de casualidad, he encontrado un ofertón para un viaje

en la agencia de la esquina.

Es un viaje a Londres para dos personas.

-He convocado una reunión con los cabecillas en Colombia.

-¿Que has hecho qué?

¿Cómo se te ocurre hacer una cosas así.

¿Sabes que esa información puede llegar a oídos de Somoza?

-Tengo mis contactos.

Confía. Muchos de esos hombres matarían por mí.

Solo falta que tú cumplas con tu parte del plan.

-Y tengas acceso al imperio fiscal. -Exacto.

-El tiempo ha demostrado que lo nuestro no es algo pasajero.

-Tú debes pensar en tu carrera. -Mi carrera no es lo más importante.

Deja del discurso racional a un lado.

El amor no entiende de razones, ni de obstáculos,

no entiende de nada de esto. -Es que...

quizá, ese sea el problema.

He de informarles que la Policía Nacional

está realizando un registro del edificio

en colaboración con el Centro Nacional de Inteligencia.

Es muy probable que se requiera su ayuda.

¿Habéis encontrado ya comprador para la tienda?

-No, de momento no.

Mi padre apenas ha puesto la venta en marcha.

-En el fondo, estoy deseando de que la venta sea como la última vez,

y os echéis atrás. -No.

Esta vez es distinto.

Ahora no tenemos nada que nos ate al barrio.

Ninguno de los dos.

-¿Te apetece que hagamos algo? Podíamos ir al cine.

-Pero si nunca vamos juntos. -¿Has hecho planes?

-No sé con quién. -Por ejemplo podrías ir...

con esa chica que ha venido esta mañana. Pilar, ¿no?

-Va a ser que no.

-Pues, díselo tú, la tienes ahí esperando.

-Son ellos los que improvisan. -¿Estás seguro?

La jefa dice que no dejará ni un centímetro sin revisar.

-Desde que llevo la contabilidad opaca

diseñé un sistema de protección y borrado de archivos.

-Eso en lo que se refiere a lo fiscal.

¿Qué pasará si encuentran algo que nosotros no conocemos?

Vete...

a la mierda.

Pobre muchacho.

Confirmado, tenemos el coche a la vista.

Id tomando posiciones. Me avisas cuando estés.

Recibido. Avanzo.

No te voy a dejar entrar.

Déjalo en nuestras manos. Confía en mí.

No puedo creer lo que me estás diciendo.

Sabes perfectamente lo que me estoy jugando.

No sabemos lo que encontraremos ahí dentro.

No sabemos lo que puede estar pasando entre Iker y Somoza.

No sabemos lo que puede haber pasado ya.

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Servir y proteger - Capítulo 342

10 sep 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Sarah

    Otra vez sin serie... Más bicis y el canal tdp y la 2?

    11 sep 2018
  2. Nuria

    Eran alucinaciones por las drogas que zomosa le había suministrado no era real por eso despues se ve alicia buscandolo lo del niño y Alicia no era real

    11 sep 2018
  3. Handy

    Hola Pilar lo del comienzo del caitulo cuando Iker estuvo con alicia fue solo un pensamiento de Ella.....

    11 sep 2018
  4. Pilar

    Cómo es que al comienzo del capítulo Íker está con Alicia porque ha logrado escaparse y a continuación Alicia lo busca????? Quién ha montado esto? No nos lien

    11 sep 2018
  5. Piscis69

    Estoy contigo ,Cancer,llevo todo el finde pensando en el calvario de Iker,se me ha hecho eterno ,,,, Deseando q llegara el lunes para ver q Alicia hara todo por encontrarle,,,,uffff, Me tienen muy enganchada, lo reconozco Angel*Iker, sufrimos contigo ,pero ,valdra la pena ,,,seguro Resiste ,,,,

    10 sep 2018
  6. Cancer

    Hola que nervios con este pedazo capítulo,me cae bien Somoza,pedazo de actor Raúl y que bien lo hace,pero estoy deseando le pongan las esposas pues es peor que un dolor de muelas,Alicia saca tú fuerza y dulzura pues la vais a necesitar tu e Íker y todo esto servirá para uniros y quereros mas,Julia(Miralles)como siempre defendiendo su papel,enhorabuena y esperando llegue mañana con el corazón en un puño

    10 sep 2018