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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 315 - ver ahora
Transcripción completa

¡Alberto, tú estás loco! ¡Estás echando tu vida a perder!

-Solo quiero divertirme un poco, ¿vale?

-¿Es tu hermano? -Número desconocido.

¿Sí? -Hola, soy yo.

-¿Dónde estás? ¿Estás bien?

Estamos a una hora de casa, ¿cómo acabaste aquí?

-¡No tengo ni idea, Lola!

Solo sé que esto es culpa tuya. -¿Culpa mía?

-Si no me hubieses quitado mi coca,

no habría recurrido a cualquier mierda.

-Alguien se ha puesto las botas con tu tarjeta.

¿Y de cuánto estamos hablando? 5000.

-¡Joder! Hostia, me han dejado seco. -Oh, Dios.

No sé cómo lo veréis, pero este robo está demasiado bien organizado

como para no ser fruto de la improvisación.

Yo opino lo mismo. No creo que Alberto sea la primera víctima.

-Coincidí con una chica en el baño de la disco.

Estuvimos hablando de música electrónica, nos besamos...

-¿Qué más? -Me invitó a tomar algo.

-Creo que mi hermano es adicto a la coca y al alcohol

para evadirse de algún conflicto, pero no sé cuál.

Lo entiendo. Cuando yo tomaba pastillas también era

para huir del dolor que sentía entonces.

Me han pasado muchas cosas en poco tiempo

y se me vino el mundo encima. No supe cómo digerirlo bien.

Fue muy angustioso para mí tener que cortar con nuestra relación.

Estaba a punto de entregarme.

Conservo la carta que iba a entregarle al juez.

Él se encargó de borrar las pruebas contra mí y contra Quintero.

-Me dijo lo que me advertiste que diría.

-Y te quiso hacer crees que yo estaba involucrado en el blanqueo.

-Le dije que ni la mirara. Le voy a decir una cosa, Mayoral.

No se juegue conmigo porque va a salir perdiendo.

Ten mucho cuidado con Sergio. Lo tengo, no soy tonta.

Lo digo por tu bien.

¿Sabes? Estoy harta de ser la buena de la película.

-"¿Cree que tiene lo que debe para seguir?".

¿De qué está hablando?

"De un envío de suma importancia que va a llegar desde Colombia".

Por supuesto.

El próximo cargamento que llegará de Colombia

va a llegar en un jet privado. Aterrizará en un aeropuerto privado

al sur de Madrid. Después llamará a sus superiores

y les va a informar de todo. ¿Perdón?

En ese cargamento solo va a haber 50 kilos.

Ya, o sea que es una forma de distraer a las autoridades.

Así es. Ese mismo día y a esa misma hora

va a estar llegando un cargamento más grande

a otro lugar de la región.

-Si queréis reunir otra vez la banda me parece estupendo,

pero no contéis conmigo.

-Cuidado, no vayas a tomar la decisión equivocada.

A mí no me conoce de la mili. -Y entonces ¿de qué le conoce?

-¿Tú no vas a ser policía? Pues ponte a investigar.

Te voy a dar una pista:

13 de septiembre de 1994.

Joyería Andrade.

-Me contaste que mamá había muerto en un accidente y era mentira.

Me has ocultado toda la vida que eras un atracador.

¿Alguna vez en la vida me has contado la verdad sobre algo, papá?

-Por supuesto. Estas son las dos únicas mentiras que te he dicho

y lo hice por tu bien. -No te creo nada.

De hecho, pienso que estás tramando otro golpe con la banda

y si no, ¿por qué vienen a verte? -No, David, te lo juro.

Nunca volvería a participar en un atraco por nada del mundo.

David, por favor, tienes que creerme.

-A estas alturas, eso es imposible, papá.

(Música emocionante)

¿Y esta de qué es? Esa es de chocolate al punto de sal.

Tú pruébala.

(ASIENTE) Está buenísima. ¿Verdad?

Cuando me lo contó Olga, pensé lo mismo.

Pero entre el sabor amargo del chocolate

y el puntito de sal, está buenísima.

Me encanta que hayas venido a traerme tu muestrario.

Las quiero todas y ya.

Te pongo la primera en la lista de pedidos.

Julio, me alegro de verte tan contento.

Y, además, lo de la empresa me parece una gran idea

y más siendo con Olga. Pues sí.

Al fin voy a poder hacer algo que me gusta,

algo mío y de lo que sentirme orgulloso.

Se acabó la presión de dirigir Transportes Quintero.

Con todo lo que conlleva.

Te va a ir fenomenal. Ya lo verás.

Voy a demostrar que no soy un cero a la izquierda.

Porque no lo eres.

Oye, y me imagino que tanta felicidad

no será solo por el lado profesional.

Estoy muy contento de haber encontrado

a una chica tan maravillosa como Olga.

Te gusta mucho. Más que eso.

Estoy enamorado de ella. Me alegro mucho.

Y os deseo lo mejor en todos los sentidos.

Os lo merecéis. Gracias, hermana.

Y me voy a tener que ir marchando que quiero inscribir la empresa

en el Registro Mercantil.

Hola, Julio. ¿Qué tal?

¿Cómo está mi sobrino? ¿Tu sobrino?

Fenomenal, sobre todo cuando consigue dormir

porque menuda nochecita, ¿eh? Pobrecito.

Pobrecito yo, que no he dormido. Cuando se despierte, le dais un beso.

Si quieres dárselo tú, pásate a las dos de la mañana

que es cuando mejor está. Ni caso. Es un amor.

Bueno, me voy a ir marchando.

Y espero que pidáis muchas "cookies", que están muy ricas.

No tengas ninguna duda. Hasta luego.

"Agur".

¿Qué es eso de las "cookies"?

Va a montar una empresa de repostería a domicilio con Olga.

Al final no se va a Miami.

Ojalá les vaya bien porque arrancar una empresa es difícil.

Sí, están muy ilusionados y el uno con el otro, también.

(ASIENTE) Y tú qué, ¿eh? ¿Cómo te encuentras?

Conociéndote, seguro que sigues dándole vueltas

a la conversación con tu prima. Sí, la verdad.

No soporto discutir con ella.

Y con ello solo le sigo el juego a Somoza y a Sergio.

A estos les interesa teneros a malas

porque así les es más fácil usarla y ponerla en tu contra.

Ya, pero la quiero demasiado para dejarla en sus manos.

Entonces, habla con ella. Solo así te quedarás tranquila.

Sí, pero de pensar que tengo que ir a Construcciones Somoza

se me revuelve el estómago. ¿Por qué ir allí?

¿Sabes el hotel donde se queda? Ve a ver si la pillas.

No quiero ir con Leo.

Ni falta que hace. Yo me quedo con él.

Total, hoy entro más tarde. ¿En serio?

Sí, pero sal ya o no la encontrarás. Vale. Gracias.

Oye, mañana empieza la canguro, así que tendremos un rato para nosotros.

Estoy deseando llevarte a un hotel

para dormir más de diez horas seguidas.

Un momentito. Ven aquí.

Por favor, Alicia, no hagas mucho ruido.

No quiero que se despierte.

¿Qué sabemos del caso del hermano de Lola?

Hemos estado investigando en la discoteca Red Star.

¿Y?

Pues, como bien pensabas, ha habido más casos parecidos.

-Parece que tuvieras una bola de cristal, jefa.

Tengo muchas horas de vuelo.

Os pensáis que estoy presa de esta mesa y no.

Estoy atando cabos de la información que me traéis,

así que venga. ¿Qué hay? ¿Qué tenemos?

Mira, hemos conseguido hablar con uno de los camareros de la disco

para que nos contara algo. Los demás se mostraron reservados

y nos costó que hablaran.

-El camarero nos contó que robaron a otro cliente 3000 euros

en la misma zona, pero el tipo no quería denunciar

porque decía que no recordaba nada.

No se acordaba o no se quería acordar.

En parte no se acordaba y quería ser discreto

y no darle explicaciones a su esposa, sí.

-Claro. Y no es el único caso. El camarero se relaciona con gente

de otros garitos y nos ha comentado que en el mundo de la noche

se habla sobre estos robos que se están produciendo.

-Y siempre pasa igual. Un tipo solitario conoce a una chica joven,

atractiva y, cuando lo están pasando bien,

se despierta en un descampado o en un callejón,

le falta la cartera, el móvil y ya no recuerda nada.

-Y, además, al cabo de un tiempo ve

que le han sacado todo el dinero de sus tarjetas.

Que es lo que le pasó a Alberto, al hermano de Lola.

Mismo "modus operandi". Es posible que estemos

ante una pequeña banda, tal vez dos, no sé.

Pero es evidente que están organizados.

Supongo que tras dar varios palos en el mismo sitio,

se van para no levantar sospechas.

-Está claro que utilizan algún tipo de droga

para dormir a sus víctimas.

Científica ha confirmado que usan GHB, éxtasis líquido.

La analítica de Alberto ha dado positivo.

Es una fuerte droga que anula la voluntad de la persona

y deja indefensa a la víctima.

Cuando pasa el efecto, no se acuerdan de nada

y no tiene olor ni sabor, con lo cual,

cuando se la echan en la copa, se la beben sin pensarlo.

La chica les seduce con sus encantos y, cuando los tiene distraídos,

les pone la droga en la copa y ya los tiene.

-Le hemos preguntado al camarero si conocía a alguna chica

que respondiese a la descripción de Alberto,

guapa, morena y con un tatuaje cerca del hombro,

pero dice que necesita más detalles.

Muchas chicas responden a esa descripción.

-Sí, obviamente, pero se comprometió a estar pendiente

por si la veía aparecer por allí, ponerse en contacto con nosotros.

Pero yo insisto en que esa chica no puede trabajar sola.

Seguro que tiene un cómplice

porque para ponerle la droga en la copa, vale,

pero luego debe trasladar a la víctima a un lugar apartado.

Seguramente escogerá hombres de buen aspecto

que dejan buenas propinas, entrará a seducirles

y en un momento de descuido le pone el éxtasis en la copa.

Y en cuanto la droga hace efecto, se convierten en unos peleles.

Se lo llevan a un cajero, se funden todo el dinero

y los dejan abandonados en un callejón o descampado

y no se acuerdan de nada

y siguen usando la tarjeta hasta que revienta.

-Es lo que en Colombia se llama El paseo millonario

y es lo que le ha pasado a Alberto.

-Perdone el error, pensaba que era un billete de diez.

No sé dónde tengo la cabeza. Hasta luego.

Eh, hola. Al final has venido.

-No pienses que vengo a trabajar como si no pasase nada.

Vengo a despedirme. -¿Cómo que a despedirte?

¿Por qué? ¿Dónde vas a ir?

-Me voy al pueblo. Ya tengo la maleta hecha.

-Si en Bonilla no tienes dónde quedarte.

-Ahora, sí. He estado hablando con Julián, mi amigo.

No le importa que me quede con él de forma provisional.

-Pero ¿por qué?

-Necesito tiempo para pensar y aclararme.

Luego ya veré lo que hago.

Lo más seguro es que busque un trabajo por la zona.

-David, por favor, no te vayas. Y menos así.

Vamos a hablarlo tranquilamente.

Ayer no me diste la oportunidad de explicarme.

-Es que no hay nada que hablar ni explicaciones que valgan.

Lo tengo claro, no puedo seguir viviendo con alguien

que lleva mintiéndome desde siempre. -David, entiendo que te sientas así,

pero ¿no crees que estás siendo muy duro conmigo?

Sí, es cierto, fui un delincuente, pero eso fue hace mucho tiempo.

Ya te conté por qué abandoné la banda.

Mi hermano murió en ese maldito accidente.

Pero, sobre todo, no quería que crecieras con un padre delincuente.

-No te hagas ahora el buenecito, papá.

Estoy harto de escucharte lo mismo, que todo lo haces por mí.

Si lo hicieras por mí, no me mentirías en todo.

-No, no.

-La muerte de mamá, a qué te dedicabas...

Miro atrás y me doy cuenta de que no me has contado una verdad en tu vida.

-No, eso no es cierto. Te lo he dicho siempre y te lo digo ahora:

te quiero, esa es la verdad, es mi verdad.

-Eso ya no me basta, papá.

-David, ¿tú crees que no me da vergüenza

haberte ocultado la verdad todo este tiempo?

Llevo toda mi vida reconcomiéndome por dentro,

reuniendo fuerzas para contarte la verdad.

¿Qué quieres que te diga? Eras demasiado pequeño

o éramos demasiado felices para arruinarlo.

David, hablé con tu madre antes de morir.

No sabía qué hacer.

Ella me recomendó que no te contara nada,

que era mejor mirar hacia delante.

-¿Ah, sí? -Sí.

-¿Eso te dijo mamá o te lo has inventado?

-Pero David, ¿por qué iba a inventarme algo así?

-¿No te inventaste que estaba muerta?

Mira, mejor no metas a mi madre en todo esto, ¿eh?

Déjala descansar en paz.

-Perdóname. Lo siento.

-¿Cuántas veces quieres que te perdone, eh?

Ya te perdoné cuando descubrí que mamá no estaba muerta

y me prometiste que nunca más me ibas a mentir.

Por muy doloroso que fuera, que íbamos a ser sinceros

el uno con el otro, ¿y ahora esto?

-Te juro que no hay más mentiras. -Claro que no.

Si no te queda nada más en qué mentirme.

Si has sido capaz de mentirme en algo así y tanto tiempo,

¿cómo sé que lo que me cuentes a partir de ahora no será una mentira?

Es el problema. Y lo peor es que ya no sé ni quién eres en realidad.

A lo mejor sigues siendo un delincuente y esto, la Huerta,

todo es una tapadera y solo esperas a dar otro golpe.

-No, David, eso nunca.

-¿Lo ves? No tengo forma de saber si me acabas de mentir.

Es más, visto lo visto, pensar mal es la mejor forma de acertar contigo.

No me puedo creer nada ni fiarme de ti, eres un extraño.

Por eso lo mejor es que me marche lejos.

-David, ¿y tus sueños? Lo de ser policía, ¿qué?

-Ahora eso es lo menos importante. Ya veré lo que hago.

Hasta con eso he perdido la ilusión.

Entiéndeme, sabiendo que mi padre es un delincuente,

lo de ser policía como que no.

Estaría bien que encontrarais a otra víctima

que quisiera declarar para completar la descripción de la sospechosa.

Podríamos volver a la disco y hablar con el camarero.

Si le aseguramos confidencialidad a las otras víctimas,

no creo que haya problema.

-¡Los tengo! Ah, perdón, ¿puedo pasar, inspectora?

Claro, pasa, Fede. ¿A quién tienes?

A los atracadores de Alberto, el hermano de Lola.

He conseguido las imágenes en las cámaras de seguridad

que hay cerca de los cajeros automáticos.

Ahí está, ahí.

Y nada, ya he localizado a la chica joven morena y a su compinche.

Ahí veis las fotos. En esta están Alberto y la chica

y en la otra están ellos dos solos ya sacando dinero en el cajero.

Muy bien, pues los tenemos. Eres un figura, machote.

-Gracias, Guevara. Venga. Id a localizarlos, ¿eh?

En marcha. Yo creo que no estarán muy lejos.

Vamos a por ellos.

-Oye, Fede, mándame las fotografías. -Sí, claro. Ahora mismo.

-Permiso, jefa.

Muy buen trabajo, Fede. ¿Querrías un cafetito de La Parra?

Ah, vale. Venga, yo uno con hielo.

Un café con hielo, por Dios, ¡qué buena idea! Pues para mí otro.

Sí.

Voy a por los cafés.

Eh, que pago yo, ¿eh? Que me lo apunten a mi cuenta.

Muy bien.

(Móvil)

Sí, don Alejandro.

Sí, ya sé que es tardísimo. Ahora voy para allá.

No, he pasado mala noche.

Nada grave. Voy a trabajar, claro. Ahora nos vemos. Adiós.

(Puerta)

Un momento.

Hola. Hola.

Perdona que me presente sin avisar, pero quería hablar contigo.

El caso es que llego tarde.

¿Te importa si recojo esto y nos vemos en la cafetería de abajo?

No me importa hablar mientras te arreglas.

Si es por tiempo, así vamos más deprisa.

Claro. Pasa.

Verás, ayer después de haberte visto, me quedé hecha polvo.

Sí, lo que está pasando es muy desagradable.

Menos Leo, que por fin he conseguido conocerle.

Y me alegro de que lo hayas hecho. Puedes venir a verlo cuando quieras.

Gracias.

Nerea, ¿cómo hemos llegado a esto? Hace nada éramos como hermanas

y ahora nos tratamos como a dos desconocidas

e incluso enemigas. Sabes bien lo que ha pasado.

Ni tu padre ni tú tratasteis de entender mi postura.

Me denigrasteis.

Vale, por favor. No quiero que volvamos a discutir.

Pero solo quiero pedirte una cosa

y es que nuestra relación no cambie.

No sé, podemos hablar, aclarar las cosas

e incluso pedirnos perdón si lo tenemos que hacer.

Después de lo que ha pasado, no sé si tiene arreglo.

¿No te das cuenta de lo que pretenden?

Quieren que nos llevemos a matar.

¿Quién pretende eso? Somoza y, por supuesto, Sergio.

No quieren que te convenza para que te alejes de ellos

ni para que me cuenten sus trapicheos y sus negocios sucios.

Nerea, son muy malas personas y muy peligrosos

y yo te quiero demasiado como para quedarme de brazos cruzados

viendo cómo caes en manos de esos desgraciados.

Mira, piensa lo que quieras de mí,

pero, por favor, no te fíes de Sergio.

Puede hacerte mucho daño. Es un embaucador.

¿Y qué más cosas soy? Buenos días.

No sabes cómo me alegro de que hagáis las paces y os llevéis bien.

A mí me gustaría llevarme bien contigo, Alicia,

y estoy dispuesto a perdonarte a pesar del daño que me has hecho.

Por favor, no me hagas reír.

Está claro que tu maldad y tu cinismo no tienen límites.

De verdad, ¿tenías que salir del baño?

-Estaba en la ducha, te he oído hablar

y con el agua pensé que era la camarera,

que le pedías el desayuno.

¿Cómo voy a imaginar que era Alicia a estas horas?

-Ya...

-Eh, hola. -Hola.

-¿Querías algo? -Buscaba al chico que trabaja aquí.

¿No está? -No, en estos momentos no está aquí.

¿Para qué le buscas? -Venía a disculparme.

-Ah.

-Sí, el otro día estuve comprando y fui muy desagradable y antipático.

La culpa fue mía, venía rebotado por mis problemas y lo pagué con él.

Tienes suerte de tenerlo como empleado.

-Bueno, no es solo mi empleado, es mi hijo.

-Ah, vaya, pues con más razón, entonces. Disculpe.

-Sí, recuerdo que me comentó algo.

-Por favor, dígale que tenía razón. No debí haberme puesto tan grosero.

Por eso venía a disculparme. Siento no hacerlo en persona,

pero me marcho de Madrid... -Tranquilo, ya se lo diré, sí.

Y gracias por tener este gesto. Es bueno rectificar

cuando uno sabe que ha metido la pata.

No todos son capaces. Eso te honra. -Gracias.

Y ya que estoy aquí, voy a hacer algo de gasto.

La fruta tiene una pinta estupenda. -Gracias.

-Ponme un kilo de plátanos y uno de naranjas.

-Hola, Jesús. -Eh, ¿qué pasa?

-Alberto ¿puedes venir? Tu hermana me ha dicho que te encontraría aquí.

-¿Qué pasa?

-Verás, hemos localizado a la chica que te atracó.

-Sí, esta es la chica. Ahora me acuerdo mucho mejor.

-¿Te suena de algo el tipo que está con ella?

-No, ¿quién es? -Es su cómplice.

Les hemos visto... Aquí está la foto de ellos

sacando dinero con tu tarjeta de crédito.

Lo hemos controlado todo. -Joder. ¿Los habéis pillado ya o no?

-Están en ello Nacha y Elías. Tranquilo, son dos perros de presa.

-Espero que los cacen y estén un tiempo en la cárcel.

Qué desgraciados. -Perdona.

-Ah. -La fruta.

-Gracias. ¿Cuánto es? -4,5.

-4,5. Mira, quédate con el cambio. -Gracias.

-Alberto, tranquilo que en un par de horas estarán en el calabozo.

Y ya sabes, los policías siempre pillamos a los malos.

-Gracias, Fede. -Nada.

-¿O sea que vais a montar el negocio en casa de Julio?

-Sí, tía, ¿a que es una pasada? -Eh, no sé.

O sea, es una casa.

Lo pienso y me imagino el suelo lleno de harina,

las paredes manchadas con pegotes de chocolate...

Los vecinos encantados con el olor.

-Hemos intentado coger un local, pero se nos iba de precio.

Julio se ha informado de la normativa y lo podemos hacer en su casa.

Solo necesitamos una reforma. Ampliaremos la cocina.

No sabes cómo es esa cocina, más grande que mi salón.

-Olga, me alegro mucho, de verdad.

Ya me gustaría poder montar un negocio.

-Seguro que lo haces, lo llevas en la sangre.

Tu padre es muy emprendedor. -Es mi sueño.

Por eso estoy estudiando el FP de Empresariales.

-Seguro que lo consigues.

-Aunque tampoco me importaría tener un socio capitalista como el tuyo.

-Yo le querría igual aunque no fuese mi socio capitalista.

Aunque preferiría ser yo la socia capitalista.

(Móvil)

-Pues sí. -¿A ver?

Anda, mira, hablando del rey de Roma. -Vaya.

-Hola, socio capitalista. ¿Qué dices? ¿En serio?

Bueno, pero eso es muy buena noticia, ¿no?

Vale, pues te veo en tu casa y me lo cuentas. Chao. Un beso.

-¿Qué?

-Julio, que acaba de inscribir la empresa en el Registro Mercantil.

-Ostras, vais muy en serio, entonces, ¿no?

-Hombre. Ayer estuvimos en el notario para constituirla.

Nos tiramos allí un rato, este hombre llegó,

dijo hola, firmó y a otra cosa. -Sí que os estáis dando prisa.

-Sí. Queremos tener la empresa cuanto antes.

Cuando acabemos la reforma hacemos "cookies"

y a vender como locos. -¿Cómo se va a llamar?

-La "pâtisserie" de Olga.

(REPITE EN FRANCÉS)

-Tío, es muy difícil de pronunciar esto, ¿eh?

-Que no, Paty, es como los "macarons".

Al final todos se acostumbran a llamarlos así.

Repite conmigo: Le. -Le.

-"Pâtisserie". -"Pâtisserie".

-De Olga. -De Olga.

-Claro, ya está. Las dos a la vez. Una, dos y tres:

(AMBAS) Le "pâtisserie" de Olga.

-Ya está. -Tía, es un poco cursi esto, ¿no?

-¿Sí, lo ves cursi? Yo creo que no es cursi, ¿no?

-Que no, no es cursi.

Además, le queda muy bien al barrio, ¿sabes?

Las pastis de la Olga. -¡Paty!

-Hola, chicas. -Hola.

-¿Qué hacéis?

-Mira, charlar con la futura empresaria del año.

Se va a forrar mi amiga vendiendo "pâtisserie" a domicilio.

-Paty me contó el negocio. Me parece muy buena idea.

Ojalá tengáis suerte y os vaya muy bien.

-Gracias. ¿Y tú qué tal con las oposiciones a policía?

-Ni bien ni mal.

-A ver cuándo nos ponemos a entrenar para las pruebas físicas.

Voy a ser su entrenadora personal. -Ah, mira qué suerte tienes

porque siendo mi mejor amiga, nunca me lo ha ofrecido.

-¿Y esa cara? No te irás a rajar ahora.

-No, no me rajo, pero vamos a tener que esperar un poco.

Me voy al pueblo esta noche. -¿Y eso?

-Es un problema familiar. Nada, un amigo tiene un problema

y voy a apoyarle. No sé cuándo volveré.

-Jo, pues lo siento un montón. Espero que todo vaya bien.

-Ánimo. -Gracias.

-Qué carita tienes, ¿no? -Ya.

-Oye, Paty, estoy yo pensando. ¿Te parece muy cursi?

A lo mejor lo puedo cambiar.

-A ver, sinceramente, un poco cursi sí que es,

pero creo que es por el idioma, el francés, que es todo como...

Encima con la manita tonta, pijo un poco.

Somoza empieza a confiar en mí y esta vez creo que es de verdad.

Enhorabuena. Sabes mejor que nadie lo difícil que es eso.

Esta gente no se fía ni de su sombra.

Sí, lo sé.

Están tan acostumbrados a traicionarse

que viven en un estado constante de sospecha. Son unos paranoicos.

¿Cómo has conseguido ganarte su confianza?

Le solucioné un marrón en Algeciras.

Desenmascaré a uno de sus hombres que le robaba pequeñas cantidades.

Ha visto que mi entrenamiento policial le puede ser muy útil.

Actué como una especie de departamento de Asuntos Internos

de su organización. Ya.

Y me imagino que del ladrón

se ocuparía el departamento de Limpieza.

Ahí ya no podía hacer nada.

Pero en cualquier caso, lo importante es

que ahora que Somoza confía en mí,

me encargará trabajos de más responsabilidad.

En breve habrá un envío de gran cantidad de droga desde Colombia.

¿Cómo de grande?

Según me explicó Somoza, se realizarán dos envíos simultáneos.

Uno de ellos será de 50 kilos que llegará a un aeródromo de Madrid.

Ese es el que usarán de señuelo para distraernos.

Entonces, recibiremos un chivatazo para aprehender ese alijo menor.

Exacto.

Ese chivatazo, teóricamente, lo recibiré a través de un confite.

Nosotros enviaremos allí a la caballería

para incautar la droga, les trincaremos,

saldremos en los periódicos y esa distracción la aprovecharán

para realizar la entrega por una cantidad mayor de droga.

¿Sabes dónde será esa entrega? No.

Quise peguntar con tacto para no levantar sospechas,

pero Somoza no me dio más información

y preferí no insistir.

Mejor. La operación va muy bien así, pasito a pasito

y ganándote su confianza.

Tano se encargará de esa entrega. Yo debo centrarme en el señuelo.

Quizá deberíamos poner un seguimiento especial a Tano.

Tano es muy escurridizo y precavido.

Será difícil hacerle un seguimiento con éxito.

Si se da cuenta, me pondría en una situación muy comprometida.

No soy yo quien debe decidirlo, pero me gustaría averiguar

dónde se realizará esa entrega por otros medios.

Me parece lo correcto.

Ahora que has conseguido entrar en el círculo de Somoza,

no vamos a arruinar tu tapadera.

En fin, buen trabajo, Lemos. Gracias.

Ojalá puedas averiguar dónde se hará esa entrega de droga.

Sería la ocasión perfecta para cazar a Somoza

y desmantelar su organización. Ocasiones como esta...

Lo sé, pero debemos andar con pies de plomo

porque Somoza y Tano son muy suspicaces y, a la mínima sospecha,

tomarán medidas drásticas.

Sería terrible para todos que la operación se fuera al traste.

He avisado a la casa

para que la UDICO esté preparada para esta operación.

Nosotros estaremos listos por si debemos intervenir.

Pero con mucha precaución. Los tentáculos de Somoza

llegan a todos los sitios y podría haber chivatazos.

En ese sentido, estate tranquilo. La discreción es y será máxima.

Mucha suerte, Iker. Emilio, Claudia.

Mira, y esta clínica que vi ayer es estupenda. Está cerca de Valladolid.

Y mira, tiene gimnasio, piscina cubierta,

tiene un jardín muy grande

y lo más importante, tiene unos profesionales muy cualificados

con unos resultados de curación excelentes.

-Es una clínica privada. Esto cuesta un pastón.

-Ya, pero tú por eso no te preocupes. -¿Cómo que no me preocupe?

-Que no. Yo tengo un dinero ahorrado de la herencia de papá.

-Yo también, me dejó una parte igual,

solo que yo me la he pulido casi por completo en...

-Ese dinero es mío y me lo gasto en lo que me dé la gana.

Para mí es muy importante que te desintoxiques.

Mira, estaría dispuesta a hacer lo que sea para que te cures.

-Pues no sé... -Oye, ¿qué pasa?

Espero que el dinero no sea una excusa para no ir.

-No, no es eso, no. -¿Entonces?

-Es que yo quiero hacerlo, pero Lola, entrar en una clínica

y, no sé, estar yo solo sin conocer a nadie, encerrado y...

No sé si lo voy a poder aguantar. -Alberto, no tienes otra opción.

De verdad, es ir aquí

o seguir en las drogas y acabar muerto Dios sabe dónde.

-Sí, tienes razón. Tengo que intentarlo.

-Claro, eso es.

Lo vas a conseguir, te lo prometo. -Vale.

-Venga, vamos, caminando.

Mira, Lola, aquí traigo a estos dos pajaritos.

Hombre, chaval, ¿conoces de algo a esta chica?

-Es la que me sedujo y me drogó para robarme.

-No le he dicho nada y... -Te ha reconocido.

-Como para olvidarme de ti. Mira, ¿veis? El tatuaje que os dije.

-Bueno, venga. -No te conozco.

-¿Ah, no? Pero mis 5000 euros sí que los has visto.

-Patético. Toda la noche: "Papá, papá".

-¿Sabes qué? Gracias a ti he abierto los ojos

y sé lo que tengo que hacer. En cambio tú te vas al trullo.

-Oye, venga, se acabó. Basta de cháchara.

Venga, que tenéis ahora un photocall y un concierto de piano

con huellas dactilares en do mayor. Andando.

-¡Vamos! ¡Quieta!

-Lo entiendo, pero en Construcciones Somoza

solo trabajamos con materiales de primera.

No, según el arquitecto que está a pie de obra,

no era de la calidad que pagamos. Bueno, esto se arregla ante un juez.

Le vuelvo a llamar.

Sergio, ¿qué haces? -Para ti.

¿Te apetece ir a la ópera?

Tengo entradas para ver "Las bodas de Fígaro".

El tenor es Matthew Crawford.

Seguro que no te suena, pero merece la pena. Es muy bueno.

-Pues no, no me apetece. Pensaba irme pronto a descansar.

-Vale, mucho mejor. Vamos a tu hotel y pasamos la noche tranquilos.

-¿Qué estás diciendo?

-Que me parece un plan perfecto lo de pasar la noche tranquilitos.

Lo de ayer no estuvo nada mal. ¿Por qué dejarlo en eso?

-Lo de ayer fue un error y no se va a volver a repetir.

No voy a volver a pasar una noche contigo.

Había bebido y me arrepiento totalmente de lo que hicimos.

-Es una pena porque lo pasamos muy bien, sobre todo tú.

Viéndote aquí, tan seria,

nadie se imaginaría lo apasionada que eres en la cama.

Divertida, espontánea. -Vale, calla, calla.

-¿Qué hay de malo en reconocer las verdades?

No entiendo por qué te reprimes. -No lo hago. Decido lo que quiero.

Y he decidido que no va a volver a pasar.

Lo pasamos bien, pero ya está.

Nuestra relación va a seguir siendo profesional.

Ahora, si no te importa, debo seguir trabajando.

-Ya veo. Tu prima te ha vuelto a comer la cabeza.

Hay que tener personalidad propia, Nerea.

¿Vas a hacerle caso tras cómo se ha comportado contigo?

-Sergio, déjame en paz.

-Les has demostrado a tu tío y a tu prima

que eres una persona con carácter, que no se te puede manipular

y a los Ocaña no les gusta.

Arremetieron contra ti hablándote de la decencia y la honestidad

y ahora que les has visto el plumero, te hacen chantaje.

-No tienen necesidad de hacerme chantaje.

-Te equivocas. Marcelino y Alicia no soportan

que nadie triunfe al margen de ellos.

No soportan que yo pueda abrirte los ojos.

No tienen más remedio que inventarse mentiras sobre mí.

-¿Puedes parar? Estoy cansada de todo este tema.

-Está bien. Pero Nerea, no tienes que sentirte culpable por nada.

Al revés, debes estar orgullosa de lo que estás haciendo.

Has conseguido salvar a tu padre y tienes un trabajo fabuloso.

Y si te vuelve a apetecer pasar la noche conmigo,

que seguro te va a apetecer,

no tienes por qué reprimirte pensando en qué dirá tu prima.

Llámame.

-Ha costado, pero hemos conseguido que soltaran todo por esa boquita.

-Se están forrando con el tema del éxtasis líquido, sí.

-Un horror. Me voy a pasar por el piso de Lola

para contarle a estos lo que han cantado.

-Yo me voy a quedar que tengo un tema en la cabeza

y no me voy hasta solucionarlo. -¿Quieres ayuda?

-No me hace falta. Además, seguro que es una tontería mía sin sentido.

-Bueno, como quieras. Buenas noches. -Adiós.

-Chao.

Elías, ¿qué haces aquí todavía?

Poca cosa, comisario. Revisando unos archivos.

Unos archivos tan viejos que ni están informatizados, ¿verdad?

¿Conoce la sensación de cuando ve una cara y no recuerda su nombre?

Dímelo a mí. Soy malísimo para los nombres,

pero una cara no se me olvida. Debe ser alguien que conozcamos.

Le tengo aquí. ¿Puede ser un delincuente?

Es una corazonada, pero oye... Suerte con la búsqueda.

Hasta mañana.

Elías, antes de marcharme quería darte la enhorabuena

por cómo se ha resuelto todo lo de Alberto, el hermano de Lola.

Y A Aguirre también, claro.

Muchas gracias, comisario. Se lo diré.

Me ha estado contando Lola la historia de su hermano

y me da mucha pena. Que nos lo digan a nosotros.

Lo traicioneras que son las drogas y el alcohol.

Por lo menos somos dos hombres hechos y derechos.

Estos chavales no tienen información ni dónde agarrarse.

Si no actúas rápido, los pierdes. Eso es.

De hecho, Alberto me recuerda a Isa, mi hija.

Todo el lío en el que se metió fue por culpa de las drogas

y casi le cuesta la vida. Sí, me acuerdo bien, sí.

¿Qué tal está Isa? ¿Cómo le va? Bien, muy bien.

Ha rehecho su vida, está trabajando de administrativa

y se ha echado un novio muy majete.

Hablamos casi a diario y a veces nos vemos.

Me alegro mucho, la verdad. Isa es la prueba

de que si a los jóvenes se les ayuda, salen del hoyo.

Es una de esas veces que el trabajo te satisface.

Me sirve para seguir en la brecha. Tienes razón. Así es.

Suerte con tus cromos, a ver si encuentras a ese figura.

Hasta mañana, Elías. Hasta mañana, comisario.

(SUSPIRA)

A ver.

Chispas, Chispas.

Antonio Asensio, alias el Toño.

-"¿Qué le apetece tomar?". -"No, nada. Ya me voy".

"Solo venía a darte las gracias por tus indicaciones".

"Hasta otra. Adiós. -"Pase un buen día".

"Hola, Elías. ¿Qué te pongo?". -"¿El qué? ¿Cómo?".

-"¿Estás bien?".

-"Sí, es que estaba intentando recordar...".

"Ponme un cafelito solo para llevar, anda, y me lo apuntas".

-"Vale".

-Toño, Toño. Sabía que te conocía, cabronazo.

Perfecto.

(EXCLAMA) -Pero bueno, qué pintaza tiene eso.

¡Por favor, esos chipirones en su tinta huelen fenomenal!

Te tendrías que presentar a "Master Chef".

-A "Master Sheriff", por lo de policía, vamos.

-Qué graciosillo que está el niño hoy.

Pero te perdonamos porque cocinas muy bien, que si no...

-Hoy la ocasión lo merece. Como es la última cena de Alberto,

no quería que se fuera con mal sabor de boca.

-Eso seguro. Con lo bien que te has portado

y la paciencia que has tenido conmigo.

Sobre todo porque a ratos fui un cretino.

-A ratos largos.

-Lo sé, lo sé.

-Pero bueno, por lo menos tu viaje a Madrid ha servido para algo.

-Sí, ha servido para darme cuenta de que necesito curarme

y de lo mal que estaba.

-Te vas a curar, solo tienes que dejarte ayudar.

-Estoy dispuesto, pero no va a ser fácil, ¿eh?

Si os digo la verdad, estoy cagado.

En la web parece bonito, pero dentro seguro que la vida no es fácil.

Ahí encerrado, yo solo... -No vas a estar solo.

Vas a estar con tus compañeros y los terapeutas, que son maravillosos.

-Ya, pero todo gente desconocida...

-Mira, con lo majo que eres, haces amigos en cuatro días.

(Timbre)

-Espe, ¿qué tal, compañera? Qué bien huele aquí, ¿no?

-Es que estoy cocinando yo, ¿sabes?

-Si es que le tenéis todo el día cocinando, al pobre.

-Nacha, que te he oído.

Y sí, me tienen todo el día cocinando. Estoy haciendo chipirones.

Quédate a cenar.

-Eso es muy tentador, pero he quedado con mi chica.

Vine a contaros lo que ha pasado con el caso.

A ver, la chica del tatuaje, la morenita,

al principio no quería hablar, pero han acabado confesándolo todo.

No has sido la única víctima. En estas dos semanas

cayeron unos cinco hombres y lo intentaron con unos cuantos más.

Y actuaban en diferentes discotecas, claro.

-Fede nos ha dicho que usaban éxtasis líquido.

-Sí, la chica seducía a los chicos con pinta de tener dinero

y que estaban solos y luego, entre copita y copita,

en fiestas les ponía el éxtasis y ya los tenía a su merced.

-Claro, es que la droga esta te anula la voluntad.

Cuando estás bajo los efectos, haces lo que te dicen.

-Como si la víctima quedase hipnotizada en manos del asaltante.

-Sí. Luego salían y le estaba esperando su compinche,

el rubito este y después iban de cajero en cajero

sacando todo el dinero de las tarjetas hasta dejarlas limpias.

-Madre mía, qué horror.

Y acompañando a las víctimas, metiendo las claves en el cajero...

-Sí, pero como si fueran zombis. -Es alucinante.

-¿Por qué aparecí en mitad de un polígono?

-Lo hicieron para ganar tiempo antes de que anularas las tarjetas.

A otras víctimas las han dejado en un descampado.

-Sigo sin acordarme de casi nada. -Eso es por lo que te ha dicho Fede.

Esa droga, aparte de anular tu voluntad,

lo que hace es dejarte con amnesia. La mayoría de las víctimas

no recuerda nada durante el tiempo que estuvieron drogadas.

-Yo voy a tener cuidado cuando salga, no me vayan a echar un líquido.

Te diré que mi cuenta corriente la tengo tiritando.

-Bueno, os dejo que disfrutéis de ese platito

que ha preparado Fede porque Teresa me espera.

-Nacha, gracias por detenerlos.

-No te preocupes, Alberto, para eso estamos.

-Mañana te llevo un táper de chipirones a la comisaría.

-Por favor, que está de rechupete. Chao.

-Chao.

-Hasta luego.

-¿Puedo hablar un momento contigo?

-David, por favor, no me cuelgues. -"Tengo prisa, papá".

-David, escúchame, escúchame.

No te vayas, ¿eh? -"Ya está hablado".

"Lo he decidido y no pienso echarme atrás".

"Estoy en la estación a punto de coger el bus con el billete".

-Está bien, lo entiendo. Necesitas estar solo, pensar con tranquilidad.

Por favor, dime que me perdonas.

-"No puedo decirte que te perdono, te estaría mintiendo".

"No tengo tu habilidad para mentir".

"Adiós, papá. Y no hace falta que me llames más".

(Móvil colgado)

-Hola, Jesús. -Eh, hola, Elías. ¿Querías algo?

-No, solo he venido a hacerte una visita, a ver qué tal estás.

¿Se te ha pasado el susto de lo de Petrovic?

-No, no, todavía no. Cuando estoy aquí solo,

pues me viene a la cabeza las imágenes

y bueno, la verdad es que no es muy agradable, no.

-Pero tú eres un tío duro, has pasado por situaciones límite.

Bueno, y has pertenecido a una banda peligrosa de atracadores.

Eso nunca se olvida, te deja marcado.

Yo creo que siempre te anda rondando en la cabeza, ¿no?

-¿Que me anda rondando por la cabeza? ¿Qué dices?

-Me refiero a la tentación de volver a las andadas.

¿No estarás pensando en hacerlo, ¿no?

-Para nada, ¿por qué me preguntas eso?

-Hace unos meses te visitó Goliat y ahora Toño, el jefe de la banda.

-Ya. -Sí, sé quién es, sí.

Me crucé con él y me sonaba su cara. Ahora he descubierto de qué.

-¿Y?

-¿No lo niegas? -¿Y por qué lo voy a negar?

Toño ya ha pagado su deuda con la sociedad.

-O sea, se ha convertido en una hermanita de la caridad.

-Mira, me ha dicho que incluso ha estudiado algo, ¿eh?

-Sí, ha sacado un master en Criminología.

Ha salido de la cárcel doctor "honoris causa", mira.

-Veo que no crees en la rehabilitación.

-Yo creo que la gente va eligiendo lo que quieres ser

y luego es difícil cambiarla, ¿no?

Y el que se hace ladrón, se muere ladrón, Jesús.

-No, eso no es cierto. Yo fui ladrón y mírame ahora.

Estoy aquí trabajando 12 horas al día partiéndome el espinazo.

-¿Y qué es lo que quería exactamente el Toño?

-Pues nada, hablar conmigo. Hacerme una visita de cortesía, nada más.

-Debéis ser la banda más enrollada del país, ¿no?

Porque pieza que sale del talego, pieza que viene a verte.

Parecéis una pandilla de "Boy Scouts".

-¿Sabes qué pasa? Que en mi antiguo negocio

la gente no tiene muchos amigos, ¿no?

Después de pasar una temporada en la sombra,

supongo que quería ver una cara amable, aunque sea para variar.

-Me gustaría creerte, pero mi instinto de viejo policía

me dice que aquí huele a chamusquina. -Ah.

-Y fuera bromas, han venido a verte dos miembros de tu banda.

Y para qué negarlo, los dos han salido de la cárcel

con una mano delante y otra detrás. ¿Sabes por dónde voy?

-Sí, Elías, sé por dónde vas, pero, de verdad, no vas a ningún lado.

No, Toño ha pasado por aquí para hablar de los viejos tiempos

y para brindar conmigo después de salir de la cárcel. Nada más.

-Puede que también necesite un buen butronero.

Y tú eres el mejor.

-No, Toño sabe que me retiré hace mucho tiempo

y que no voy a volver a las andadas.

-Puede que lo sepa y haya venido a insistir.

Ya lo intentó Goliat y ahora ha venido Toño, el jefe de la banda.

Y yo creo que está intentando reunirla de nuevo

y necesita al Chispas.

-Aunque fuera así, sabe que no voy a volver a delinquir.

-Ni por una importante suma de dinero.

-Elías, ni por todo el oro del mundo.

Ahora tengo una vida y lo más importante, tengo un hijo.

No pienso volver a cagarla.

-Eso espero, Jesús, porque te he cogido aprecio, amigo.

No me gustaría ponerte las esposas delante de toda la gente que quieres.

Te voy a tener vigilado muy de cerca, ¿entiendes?

-Perfectamente. -Me alegro, amigo.

-Quería darte las gracias, Lola. -No tienes que dármelas.

-Me has ayudado cuando más lo necesitaba

a pesar de portarme como un capullo. -Deja de hacer eso, Alberto.

-¿El qué? -Deja de machacarte. Trátate bien.

-Tengo mucho miedo, Lola. No sé si voy a poder.

-Claro que vas a poder

porque no vas a estar solo, me voy contigo.

-¿Cómo? -Que me voy contigo a Valladolid.

Así podré estar cerca de ti.

Hay un par de horas de visita todas las tardes.

-Pero Lola, tú tienes aquí tu vida, tienes aquí tu trabajo.

No puedes dejarlo todo así como así.

-Solo va a ser una temporada hasta que te recuperes

y pase lo peor. Para mí eso es lo más importante.

Sé que si estoy cerca, será más fácil para ti recuperarte.

-Pero ¿y qué pasa con tu trabajo en la UFAM?

Me has dicho que tienes varios casos y son muy importantes.

-No te preocupes. Lo he hablado con Espe

y ella puede hacer mi trabajo en la UFAM.

-¿Le ha parecido bien? -Hemos hablado y está de acuerdo.

-No sé, Lola, ya has hecho demasiado por mí.

Me has acogido en tu casa, me has soportado,

me vas a pagar la clínica... -Eres mi hermano, Alberto.

Te quiero muchísimo. Es lo mínimo que puedo hacer por ti.

Además, hay otra cosa.

Ya sabes los sentimientos que tengo por el comisario.

No me vendría nada mal alejarme de él una temporada.

-Nunca voy a olvidar esto, Lola. Te juro que me voy a curar.

Eres lo mejor que tengo.

Gracias. -Te vas a poner bien.

Sergio es manipulador. Te va envenenando poco a poco

con su cara de niño bueno y fingiendo que está de tu parte.

Incluso tú deberías estar alerta. ¿Yo? ¿Por qué?

Eres mi pareja y Sergio odia a lo que quiero,

por eso lo intenta destruir. Sé cuidarme solo.

Lo sé, Iker, pero también sé que intentará provocarte.

Alberto es muy sensible, enseguida se desmorona.

Por mucho que esté decidido a desengancharse,

cuando tenga un bajón puede recaer. Debo estar a su lado sí o sí.

Estoy preocupada por Nerea. Sergio puede destrozarle la vida.

Lo sé, pero ¿qué podemos hacer? Nerea está muy dolida.

Parece que no quiere entrar en razones,

imagínate ahora con Sergio metiendo cizaña.

Debemos hacer algo, papá.

No podemos dejarle en manos de ese monstruo.

Nos quedamos con esta. Era la que más me gustaba.

-Era la que me gustaba a mí.

-Lo que te preocupa es su socio. Socio y pareja.

Me preocupa que la harina no sea todo lo limpia que debería.

Ya me entiendes.

Y me preocupa la enfermedad, ya lo sabes.

Me sentía tan impotente que no te lo imaginas.

Pero me vino muy bien lo que me dijiste

porque luego pude tener una conversación seria

y normal con Alberto y le convencí de que ingresara en la clínica.

Me alegra que mi visita te diera toda esa fuerza.

Ya sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites.

Lo sé.

-Hola. ¿Julián? Soy Jesús, el padre de David.

Sí, aquí, en Madrid.

Llamaba para preguntarte si David está contigo.

Tenía intención de ir al pueblo. Ah, no ha llegado todavía.

¿No te ha dicho nada?

Disculpad. Tengo que tratar un asunto contigo, Emilio,

si no te importa.

Muchas gracias, Paty, por acordarte, no como otros.

-¿Y eso por quién va? -Pues por Jesús, hija.

Todavía ni una triste llamada ni un emoticono con eso de la flor

o lo que sea, no sé.

-Seguro que está liado en el curro y no le ha dado tiempo.

-Para una llamada siempre hay tiempo.

Se le ha olvidado, te lo digo y me da una cosa...

Vamos, que no me extraña porque últimamente está más raro...

Le pregunto qué le pasa y me dice que está bien.

-Mejor hablamos otro día. Ahora debo hacer llamadas importantes.

-Mira, Jesús, date una vuelta. -¡María!

Con un chivatazo así,

media comisaría se presentará en ese aeródromo.

Esa es la idea, que se distraigan con esa mierda de alijo.

-Tú y yo la vamos a tener, Sergio. He dicho que te largues.

-No eres quien para echarme de este despacho.

Me iré cuando quiera. Me queda gente por saludar.

Parece mentira que a tu edad y con los años que llevas trabajando aquí

aún sigas siendo el lacayo de Marcelino.

Ve a buscar a tu jefe, no tengo todo el día.

¿General? He conseguido los trayectos, los horarios

y la lista de mercancías que llevarán los camiones.

He realizado una hipótesis sobre dónde se realizará la entrega.

Se lo mando enseguida, pero necesitaría que nuestros analistas

se pusieran con ello para saber si estoy equivocado.

Por supuesto. Espero su llamada.

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Servir y proteger - Capítulo 315

01 ago 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Esty San

    Ayudaaaaaa no puedo ver desde el capitulo 314 por favor ya la quiero ver !!

    10 ago 2018
  2. María

    Menudo culebrón!!!!!!!! El tal David es tontorrón hasta decir basta. Los guionistas podrían currárselo más. Con Acacias ocurre lo mismo.

    06 ago 2018
  3. Manuel Morales Novoa

    No he podido descargar el capítulo del miércoles ni del jueves alguien que me diga que pasa y si hay alguna forma de hacerlo

    03 ago 2018
  4. Cancer

    Hola,servir y proteger esta para no perder un capítulo, me da pena Nerea con lo buena e inteligente que es se está dejando envolver por Sergio, Alicia e Íker ahora están bien pero van a pasarlo mal trabajando el para Somoza pues va a estar en peligro, me da que Íker esconde algo personal, que no sea insalvable, Alicia debía decirle que su padre trabajo para Quintero, antes que se lo diga el bicho de Sergio, para que no lo pille de sorpresa,seguir así con vosotros a muerte.

    02 ago 2018
  5. Cáncer

    Hola, servir y proteger esta para no perder un capítulo, me da pena Nerea con lo buena e inteligente que es se está dejando envolver por Sergio,que se de cuenta antes que sea tarde,Alicia e Íker ahora están bien pero van a pasarlo mal trabajando el para Somoza va a estar en peligro,mi sexto sentido me dice que esconde algo personal,que no sea insalvable,Alicia debía decirle que su padre trabajo para Quintero porque sí no se va a enterar por el bicho de Sergio y será peor,seguir así con vosotros a muerte.

    02 ago 2018