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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 281 - ver ahora
Transcripción completa

Véngase a trabajar conmigo.

Yo le voy a dar el valor que se merece,

le voy a dar toda mi confianza.

Lo voy a tratar como a un hijo.

Así como su padre trató a Jairo.

De los celos a la traición hay un solo paso.

-¿Qué hubiera pasado si Jairo estuviera en mi lugar?

¿A él también lo hubieras llamado traidor?

-No metas a Jairo en esto. -¡Sí que lo meto!

Él ya no está. ¿Te enteras?

Ya no está, pero parece que sigo compitiendo

contra su puñetera sombra.

-Él solo quería enfrentarnos para dejarme solo, y yo...

No me di cuenta, o lo hice tarde, pero he aprendido la lección.

Te juro que jamás volveré a dudar de tu palabra.

-Se está quedando solo, Quintero.

¿Quién va a querer a un malparido como usted?

-¿Me vas a matar aquí también?

-Puedo contratar a un sicario.

-Nosotros ya tenemos un sicario, se llama Iker Lemos.

Yo le di plata y le di una pistola, ahora quiero que cumpla las órdenes.

-Tienes 24 horas.

Le seguí desde la comisaría hasta su hotel,

allí me quedé apostada un par de horas.

Y al cabo de esas dos horas,

¿quién dirás que entró en el hotel? ¿Quién?

Tano.

Vuelvo con mi padre.

-Tú nunca serás como Jairo.

Tú no puedes ser mi mano derecha porque no estás a su altura.

Por eso, lo mejor será que vuelvas a Miami.

-Qué difícil es olvidarse de alguien cuando estamos tan colgado, ¿eh?

-En mi caso diría que casi imposible.

-¿Qué piensas hacer?

-Estar en una pareja abierta requiere convicción.

-Yo lo estoy. -No perdemos nada por intentarlo.

-A mí me alegra verte tan optimista, pero pronto se acostará con alguien,

y te llevarán los demonios.

Yo no quiero que sufras más.

Creo que no ha sido buena idea venir a verte, pero...

necesitaba despedirme.

¿Cómo que despedirte? Es solo una forma de hablar.

Olvídalo. Mejor me largo.

¿Adónde vas? ¿Qué está pasando? Solo te puedo decir

que lo que voy a hacer, en parte, lo hago por ti.

Hay que actuar antes de que siga pasando información

a la gente de Somoza.

Si pudiéramos entrar en su habitación...

Estaba pensando lo mismo.

Habría que pedir autorización para ponerle las escuchas.

-Más le vale a ese policía cumplir con su palabra.

-Tranquilo, patrón, lo hará hoy mismo.

-Quintero no sabe lo que ha hecho al ponerme la mano encima.

-En dos horas Quintero estará muerto.

Doce y media reunión en Gráficas ARTAMAR.

13:15 reunión con el equipo de logística

en Transportes Quintero...

Eso no parece la agenda de Iker.

No, más bien parece la agenda de alguien a quien hace seguimiento.

Creo que está más implicado de lo que pensaba.

Ha llegado tu hora, Quintero.

(Disparo)

Lo ha hecho, patrón.

Iker Lemos ha cumplido.

(Música emocionante)

Parece que hemos llegado tarde. Ya han levantado el cadáver.

No podéis pasar. ¿Por qué no nos dejas pasar?

Se lo he ordenado yo, Miralles.

Gracias.

Los de Científica están muy pesados para que nadie atraviese la zona.

¿Qué ha pasado aquí?

Han asesinado a Fernando Quintero de dos tiros por la espalda.

Ya lo sabíamos, oímos el aviso por radio.

¿Han dado el nombre de la víctima?

No, llamamos a H50 y nos lo dieron.

¿Hay sospechosos?

No, pero el asesino le quitó la cartera a Quintero.

Insinúas que ese fue el móvil del crimen?

No insinúo nada, os cuento lo que han dicho los de Científica.

¿Hay testigos? De momento no.

Hay varios agentes preguntando por los alrededores,

pero, ya veis, este camino está muy poco transitado.

El asesino sabía lo que hacía al escoger este lugar para matarlo.

Este dato deja ver premeditación y contradice la hipótesis de un robo.

Tampoco es habitual usar armas de fuego para robar una cartera.

Y menos disparar por la espalda. Parece un asesinato a sangre fría.

Yo prefiero no pronunciarme hasta leer los informes preliminares.

¿De verdad, no ha venido nadie de Homicidios?

De momento me encargaré personalmente de la investigación.

¿Y eso?

Esta noticia va a despertar mucho revuelo mediático.

Quiero frenar todo tipo de especulaciones.

La prensa se nos echará encima diciendo que esto ha sido

una guerra entre narcos.

Y no nos conviene que cunda el pánico.

Si piensan que es una guerra entre narcos, no van desencaminados.

Tiene pinta de que el asesino es un sicario de Somoza.

Podemos especular todo lo que queramos,

pero lo importante son las pruebas.

Lo que me parece es que su señoría

se ha dado mucha prisa en levantar el cadáver.

La verdad es que sí, ha sido todo muy rápido.

(Teléfono)

Jefatura, otra vez...

Este asesinato nos va a dar la lata pero bien.

¿Sí? Dígame.

Sírvame un ron, Tano,

esto hay que celebrarlo como se merece.

-Claro. -Y sírvase uno usted también.

Que yo reconozco cuando alguien hace bien su trabajo.

-Muchas gracias, patrón.

-Parece increíble que ese "carechimba" ha pasado a mejor vida.

Celebremos la muerte de Quintero.

-Se aproximan buenos tiempos para nosotros, patrón.

Él era el mayor obstáculo para introducir la mercancía en España.

-Solo falta poner en marcha la maquinaria

para quedarnos con su ruta y sus contactos.

-Si quiere me pongo ahora mismo. -Tranquilo, Tano...

No se apresure que tenemos tiempo.

Mientras tanto, lo que quiero es regodearme en los detalles.

¿Cómo fue que murió el huevón ese?

-Murió como un cobarde, patrón.

Primero suplicó por su vida.

Luego le ofreció plata a Lemos,

y al ver que no tenía nada que hacer, huyó.

-Me imagino que no llegó muy lejos...

-Cuando avanzó unos metros, Iker le disparó por la espalda.

Cayó desplomado.

-Tengo que reconocer que ese oficial los tiene bien puestos.

Y eso que yo dudé de él desde el principio,

pero me da gusto haberme equivocado.

-Actuó con frialdad, la verdad.

Hasta le quitó la cartera

para desviar la atención sobre el móvil del crimen.

-Yo dudo que la policía vaya a creer

que fue un simple ladrón quien lo mató.

Pero cuando no les queden más evidencias,

no les quedará otra que creer en la hipótesis.

-Me parece horroroso que uno de los nuestros

pueda corromperse hasta cometer un asesinato.

No sé si Iker apretó el gatillo, pero está implicado de alguna forma.

Está claro que seguía a Quintero por orden de Somoza.

Creo que ha llegado el momento de hablar con Bremón,

y contarle todo lo que sabemos. No estoy segura, Montse.

¿Por qué no?

Porque cuando mencionamos a Iker se pone de uñas.

Lo protege de una manera que no tengo clara.

Pero él tiene que saber

que Tano se reunió en secreto con Iker,

y le encargó que siguiera a Quintero justo en el día de hoy.

Ya sé que es una información relevante.

Pero veo a Bremón muy cerrado en banda.

Y no sabemos muy bien a lo que nos estamos enfrentando.

¿No creerás que Bremón está pringado?

No pongo la mano en el fuego por nadie.

Tenemos que seguir siendo discretas.

A medida que se desarrollan los acontecimientos actuaremos.

Lo primero, es hablar con Iker.

¿Y si no aparece, qué?

Tendrá que aparecer para trabajar mañana, digo yo.

Si no, sería como autoinculparse.

Aquí nos van a dejar meter las narices en nada.

Es mejor que nos vayamos. Sí, vamos.

Espérame en el coche, tengo que hacer una llamada.

No esperaba encontrarte en casa a estas horas.

Tengo turno de tarde. Estaba a punto de salir para comisaría.

¿Cómo llevas estar ahí enclaustrada?

Regular. Me aburro como una ostra con el trabajo de oficina.

Suerte que dejaste la carrera de derecho.

Has descrito un día cualquiera en el bufete.

¿Mucho lío? Bastante.

He venido para ver si puedo trabajar aquí.

Cuando González empieza con la cháchara, no puedo concentrarme.

Pero es muy majo. Sí, es muy majo,

pero habla por los codos.

A su mujer y a él les ha dado por ver series cuanto más raras mejor.

Y al día siguiente me pone la cabeza como un bombo.

Les ha dado por las australianas y las finlandesas.

¿En serio?

A su mujer no la conozco, pero a él no le pega nada.

Está pensando en abrir un blog sobre series,

para escribir sus propias críticas. No te digo más.

(Teléfono)

Hola, Claudia.

¿Qué tal, Alicia?

¿Dónde te pillo?

"A punto de salir para comisaría".

¿Estás sola? No, estoy con Nerea. ¿Por?

Prefiero que estés acompañada

cuando oigas lo que tengo que decirte.

Prefiero contártelo yo, antes de que te enteres de otra manera.

¿Qué pasa?

Han asesinado a Fernando Quintero.

"¿Estás ahí, Alicia?"

Sí...

Sí, pero...

¿Cómo ocurrió? El asesino lo estaba esperando

en un camino cerca de una nave industrial,

donde, al parecer, tenía una reunión.

"Le ha pegado dos tiros por la espalda".

¿Hay algún sospechoso?

No, pero sabemos que el asesino le robó la cartera.

A mí me suena a maniobra de distracción.

Sí, a mí también.

Escucha, esto te va a costar bastante procesarlo.

Deberías tomarte el día libre, quédate en casa.

No, no, no...

Prefiero ir a comisaría y estar al tanto de la investigación.

Como quieras.

Nos vemos en un rato en comisaría.

¿Qué pasa?

¿Por qué tienes esa cara?

Acaban de asesinar...

a Fernando Quintero.

(Teléfono)

Sí.

Hágalo pasar.

Oficial Lemos...

Tano, sírvale una copa de ron al oficial,

que ha llegado a tiempo para celebrarlo.

Gracias, pero no voy a celebrar mancharme las manos de sangre.

Para que vea que yo me ocupo de la gente que me cumple.

Espero que sea suficiente, pero si quiere más,

usted sabe que tiene que cumplir con mis encargos.

De este tipo, no pienso cumplir ninguno más.

Déjeme decirle algo, oficial,

usted le va a dar plomo a quien a mí me dé la gana, ¿sabe?

Lo bonito es que no será con la misma pistola.

Me parece muy bien que tome precauciones al agarrar esa cartera.

No lo digo por la huellas.

-Mi patrón piensa

que trae mala suerte tocar las cosas de los muertos,

así que te las quedas tú.

Deshazte de ella.

Tírala en un callejón cerca de donde mataste a Quintero.

Que piensen que el ladrón quitó el efectivo y se deshizo de ella.

Ninguno de mis compañeros lo tragará.

Por lo que veo, tienen muy mala opinión de la policía.

Yo lo que veo es que todo el mundo se arrodilla por dinero.

¿Ya pensó en qué gastará ese billetico?

Quizá en apartarme y no realizar más trabajos para usted.

No me haga reír, huevón.

Quizá, lo deje tranquilo por un par de meses,

pero lo puedo llamar para que me haga un encargo.

Y usted tendrá que hacerlo sin rechistar.

¿Me entendió?

-A esta invito yo. -¿Y eso?

-Te lo debía, por decir que los ronquidos del chat eran tuyos.

-Eso no tuvo ninguna importancia, y luego tú dijiste la verdad.

-Lo que importa es el gesto, ¿no?

Eres un sol.

-¿De verdad crees que soy tan buen tío?

-¿Tú?

Eres inteligente, divertido, tienes un gran corazón...

Ojalá hubiera más hombres como tú.

No lo digo por autoinculparte con los ronquidos,

lo digo por muchos más detalles.

-Ah, ¿sí? ¿Cómo cuáles?

-Por cómo te implicaste en el caso del tipo que nos hizo fotos

a mí y otras mujeres con el dron.

Lo diste todo para ayudar a Nacha y Elías y encontrar al culpable.

-Pero eso fue una cosa de trabajo.

Yo casi ni me acuerdo.

-Pues yo no lo olvidaré nunca.

¿Te pasa algo?

-No, bueno, que...

No estoy acostumbrado a que las chicas

vean esas cualidades en mí. Normalmente, paso desapercibido.

-Seguro que no para todas.

-Con gustarle a una tendría más que suficiente.

-¿Estás pensando en una en concreto?

-Sí.

Hay una que me gusta...

que me gusta mogollón.

Verás, Lola, yo quería decirte...

(Teléfono)

-Perdóname. Había quedado para hablar

con un chico del gimnasio que conocí el otro día...

Perdona. ¿Iván?

Hola, ¿qué tal?

Bien, bien...

¿Esta noche?

Claro, sí, sí. ¿Dónde sería?

Sí, lo conozco, he ido mucho por ahí.

¿Tú vas más veces?

-Paty, cóbrame los dos refrescos, por favor.

-Pero no me lo digas con esa cara, que son solo cuatro euros.

-No, la cara la traigo de fábrica. No tiene que ver con la cuenta.

-"Qué tonto..."

Vale. A las nueve.

Que sí, de verdad, que puedo.

Eso me lo tendrás que demostrar tú a mí.

(LOLA RÍE)

Sí, ya hablaremos esta noche tú y yo.

Alicia, ¿cómo estás?

-Rara, pero bien.

Conmigo no tienes que disimular. No disimulo, estoy bien.

Por muchas sospechas que tuviéramos sobre Quintero,

no dejaba de ser tu padre biológico.

Eso nunca ha tenido demasiado significado para mí.

Mi único y verdadero padre es Marcelino Ocaña.

Ahora lo único que me interesa

es conocer lo que se sepa sobre su asesinato.

Bueno, pues...

Según Bremón, que lleva la investigación,

no tenemos ninguna novedad.

¿Bremón está al frente del caso? Sí, lo ha decidido él,

porque está preocupado por el ruido mediático

que puede producir la noticia.

Ya ha saltado a la prensa. Aún no, pero no tardará en hacerlo.

¿Tú piensas igual que yo? Somoza está detrás de esto.

Pues sí, no te lo voy a negar.

Apropósito, ¿has visto hoy a Iker?

¿A qué viene preguntarme por él? Bueno, porque tenía turno de mañana,

no ha aparecido, no responde a las llamadas,

ni las devuelve.

¿De verdad crees que Iker tiene algo que ver con todo esto?

Yo no he dicho eso.

Pero lo piensas. Tampoco.

Pero me tiene muy cabreada, porque esta mañana

me ha saltado por encima y ha preguntado a Bremón directamente,

si le podía dar un día de asuntos propios.

Ya...

¿No me crees?

Creo que ayer ya discutimos bastante sobre este asunto.

Sería mejor que lo dejáramos hablado.

Bien, estoy de acuerdo.

¿Me puedes responder a lo que te he preguntado?

¿Has visto a Iker, sí o no?

Vino a mi casa a las doce de la mañana.

Estuvo un par de minutos y se fue.

¿Te dijo adónde iba?

Me dijo que tenía que hacer algo importante,

supongo que por eso pidió el día de asuntos propios.

Claro, claro...

¿Eso es todo?

Verás, Alicia,

creo que deberías coger la tarde libre,

para encajar la noticia.

Tienes razón.

Además, quiero ver a Julio.

Márquez ha intentado ponerse en contacto con él,

pero le ha sido imposible.

Si se ha enterado de esto estará destrozado,

no sé cómo va a reaccionar.

Bueno, razón de más para que te tomes la tarde libre.

¿No te parece?

Sí.

Te tomo la palabra.

Pero que nadie más intente localizarlo.

Yo le contaré lo de su padre.

Cuenta con ello. Otra cosa...

En un rato voy a comunicarle la noticia a los compañeros.

¿Te gustaría estar presente?

No.

Preferiría no hacerlo.

Te entiendo perfectamente.

Pero dime,

si hay cualquier novedad, llámame.

Por supuesto, serás informada.

(Puerta)

(Puerta)

Llevo un buen rato llamándote.

Tengo el teléfono desconectado, no quiero hablar con nadie.

¿Qué estás haciendo?

La maleta, ¿no lo ves?

Sí, pero ¿para ir adónde?

Me largo a Miami. Es lo que todos queréis, ¿no?

No sé para qué vine a España.

Porque necesitabas encontrar tus raíces.

Pues solo he encontrado problemas, y en medio de tu guerra con mi padre.

Esta mañana me ha dicho que me busque la vida lejos de él.

No lo entiendo,

ayer vino a casa suplicando que volvieras con él.

Pues ha cambiado de opinión.

Me ha dicho que el trabajo me viene grande y que me largue a Miami.

Y cuando esté lejos ha prometido ayudarme,

pero yo no quiero su dinero, ni verle la cara más.

Es un miserable, un desgraciado. No, por favor...

No hables así de él. Lo que me faltaba...

¿Ahora lo vas a defender? ¿Quieres volverme loco?

Debes tranquilizarte para oír lo que voy a decirte.

Me da igual lo que digas. Me largo. Espera.

Estoy harto de que intentéis manipularme entre todos,

y me volváis loco.

No puedes irte así. Sí que puedo.

Han asesinado a tu padre.

Alguien...

le disparó cuando iba a coger el coche.

Pero ¿qué dices?

Eso es imposible.

Mi padre siempre tomaba mucha precauciones.

El...

El asesino lo sorprendió por la espalda.

Salía de Gráficas ARTAMAR. Te digo que no es verdad.

He estado con él esta mañana.

Mi padre no está muerto, ¿vale?

Julio, por favor, espera...

Lo que tu madre hizo por ti

fue un verdadero acto de amor.

Estuvo dispuesta a cargar con esa mentira el resto de su vida,

con tal de protegerte.

Desde ahora mismo,

dejo de considerarte mi hija.

A partir de ahora, solo serás Alicia Ocaña,

la inspectora de policía.

Y ahora, si no te importa,

te pido, por favor, que salgas de mi casa,

y no vuelvas nunca más.

Venga...

Rápido que seré breve.

Las reuniones por la tarde nunca son buenas.

Cuanto antes empecemos, antes acabamos.

¡Venga!

Es posible que alguno lo sepa ya, pero...

os lo comunico oficialmente.

Hace unas horas hubo un tiroteo en el límite del distrito, y....

Fernando Quintero ha resultado muerto.

¿Quintero asesinado? (ASIENTE)

Parece que no te sorprende, Elías.

-Tengo un amigo en otra comisaría que me lo ha contado.

¿Y qué te ha contado?

Que está siendo todo muy raro, que ha ocurrido en nuestro distrito

y nosotros apenas hemos intervenido. Hay mucho hermetismo...

Todo apunto que el móvil del crimen ha sido un robo.

Pues visto lo visto,

tal vez debes dar tú el "briefing" y yo sentarme...

Perdona, me has preguntado, ¿no?

No hay nada que perdonar, yo no tengo mucha más información.

Solo puedo decir que el hermetismo obedece

a la importancia de la víctima.

No hay víctimas de primera y de segunda.

No es eso.

Todos sabemos que Fernando Quintero

es una persona relevante en el barrio

y tememos que se eche la prensa encima.

Por eso el comisario quiere discreción absoluta,

es posible que mañana demos más información.

¿Se sospecha que el robo es el móvil del asesinato?

Así es.

¿A ti no te suena un poco raro? -A mí, desde luego, que sí.

Suene como suene, nuestra labor es investigar y buscar indicios.

No en lanzar hipótesis sin fundamento.

Para eso ya está la prensa. Efectivamente. Gracias.

Bueno, yo solo quería informaros personalmente.

Así que, venga, todo el mundo a trabajar.

Me doy por enterado. Pues eso.

No me creo una sola palabra.

-Vamos, Elías, que no es momento ni lugar.

No me habías contado nada.

-Perdona, Claudia, no he podido escaparme antes.

Estoy que me subo por las paredes. Ya te veo.

¿Qué has averiguado sobre Iker?

Alicia, me ha dicho que a las doce ha estado en su casa.

¿Y? Hay algo que no me cuadra.

Yo no termino de creer que Iker sea un sicario de Somoza.

Yo he sentido esa sensación muchas veces

a lo largo de mi carrera.

Es una sensación que te produce una gran decepción.

Pero hay mucha gente que se deja corromper por dinero.

Montse, ya lo sé, pero...

En el caso de Iker todo es muy evidente,

y tengo la sensación de que algo se nos escapa.

Entiendo tu resistencia a ver la cruda realidad.

Pero yo tengo claro que Iker está del lado de Somoza.

No veo la hora de tenerlo delante y freírlo a preguntas.

En caso de que venga a trabajar mañana.

Igual, esperar a mañana es tarde.

Yo no descarto que intente salir del país.

¿Qué estás pensando?

Piensa en la posibilidad de emitir una orden de arresto.

Me parece muy precipitado.

Además, yo no puedo solicitar una orden de ese tipo

sin consultarlo con el comisario. Yo puedo pedirla al juez,

y con un argumento muy sólido.

Iker mantiene encuentros con la mano derecha de un narco,

sin informar a sus superiores.

Dicho de esa manera...

No me sorprendería que un juez

emitiera una orden de búsqueda y captura.

No sé... ¿No ha vuelto a pasar por el hotel?

No ha pasado por allí desde antes de que llegáramos nosotras.

Está claro, Claudia.

Está claro que se fue a por Quintero.

A ver...

¿Por qué no esperamos un poco antes de cursar esa orden?

Voy a llamarlo otra vez, a ver si lo coge.

Nada...

Sigue sin contestar o está fuera de cobertura.

Ya...

Su café. Esto me lo llevo.

¿Qué tal, Lola? ¿Qué quieres tomar?

-Un café con leche para llevar.

-¡Por fin llego!

-Lo que has tardado en venir. Llevo un rato que no doy abasto.

-Es que la policía había cortado dos calles al lado del mercado,

y he tenido que dar un vueltón...

-¿Ha pasado algo?

-No sé, no tenía tiempo de quedarme a cotillear.

Lola, tú sabrás lo que ha pasado, ¿no?

-No os puedo contar detalles, pero sí el nombre de la víctima.

No tardará en salir a la luz.

-¿Han matado a alguien? -¿Del barrio?

-¿Lo conocíamos? -Se me está poniendo un mal cuerpo...

-Es Fernando Quintero.

-¿Qué dices, Lola?

¿Lo estás diciendo de verdad?

Con lo buena persona que es...

-Sí, buenísima persona, era un traficante de droga.

-Paty, por Dios...

Que yo lo apreciaba mucho, y ha hecho mucho bueno por el barrio.

-Para lavarse la cara.

Yo estoy convencida de que era un delincuente.

Si lo hubieran matado antes Jairo seguiría vivo.

-¿Quieres no hablar así de él?

Él adoraba a Jairo, no tuvo nada que ver con su muerte.

-Flipo con lo ciega que estás.

Flipo con que no te has dado cuenta de los negocios turbios que tenía.

¿A que sí, Lola? ¿A que era un mal bicho?

-No creo que eso importe ahora.

-Eso o decir que es un criminal es lo mismo.

-¡Cállate la boca, Paty!

Respeta a su familia y a la gente que lo apreciamos.

Madre mía, su hijo, con lo buen padre que era...

Lo que se ha dedicado al chico desde que llegó de Miami...

Qué lástima, que hachazo tan grande.

(SUSPIRA)

-El tiempo corre en contra,

no podemos quedarnos sentadas sin hacer nada.

Ya lo sé, pero aunque seas tú quien solicita la orden,

sería como entrar en una guerra abierta con Bremón.

Y no me importaría, si estuviera cien por cien segura

de que Iker ha matado a Quintero.

¿Todavía te quedan dudas? Alguna sí.

Yo no podré esperar mucho antes de emitir la orden de arresto.

No podemos dejar ningún resquicio para que huya del país.

¿Se puede saber qué significa esto?

He quedado como un incompetente en Jefatura por no estar al tanto.

Habéis investigando a Iker sin mi conocimiento,

poniendo escuchas en el hotel.

Fue cosa mía. No hace falta que cubras a Claudia.

Sé que es cosa de las dos.

Tenéis una obsesión enfermiza con Lemos.

No tenemos una obsesión enfermiza, con Lemos,

sabes perfectamente que dio un chivatazo

a la mano derecha de Somoza,

y no cayera en la redada de las peleas de perros.

¿Y qué?

Dije que no tirásemos de ese tema y el asunto quedó zanjado.

Quedaría zanjado para ti, para mí, no.

Ya lo veo, por eso estáis dispuestas a actuar a mis espaldas

y saltaros la jerarquía a la torera.

Yo no tengo que darte ninguna explicación.

Ya te he dicho que fui yo quien solicitó esa orden.

Después del caso del inspector Castillo,

todas las precauciones para tapar a un agente corrupto son pocas.

No uses a Castillo como coartada

para meter las narices en mi comisaría.

Es mi trabajo.

Este asunto es mucho más grave de lo que parece.

Iker podría estar implicado en la muerte de Quintero.

¿Qué? Esto es el colmo.

¿En base a qué me dices este disparate?

En base a que yo misma fui testigo

de una reunión entre Cayetano Céspedes e Iker.

¿Cómo tengo que deciros que hablar con un delincuente no es delito?

¿Qué policía no lo hace para conseguir información?

Los policía informan a sus superiores, pero Iker no.

Va por libre, hace lo que quiere sin consultar con nadie.

Eso, además de ser una falta grave, es muy sospechoso. ¿No lo ves?

Yo veo que este asunto se os ha ido de las manos

por culpa de una inquina personal hacia él.

Yo, lo que no entiendo,

es que no quieres saber lo que hemos descubierto.

¿No quieres saberlo? No me hace falta.

Estoy convencido de que no habéis conseguido nada relevante.

Pues te equivocas.

En la habitación de su hotel tenía un papel donde se reflejaba

la agenda completa para el día de hoy de Quintero.

Con todos sus movimientos.

Y, para colmo de casualidades, hoy cogió el día de asuntos propios.

Que estuviera persiguiendo a Quintero, sí es verdad,

no lo convierte en un asesino.

¿Me podéis decir qué os ha hecho Iker para ir tras él con esta saña?

No nos ha hecho nada.

Pero con lo que tenemos contra Iker

tú habrías abierto muchos expedientes.

Claudia tiene toda la razón.

No sé por qué te empeñas a defenderlo de esa manera.

Porque desde el minuto uno

lo habéis sometido a una caza de brujas injustificable.

Actuando a mis espaldas sin tener ni una sola prueba.

Sí que tenemos...

Pero creo que no quieres llegar al fondo de este asunto,

que no quieres conocer la verdad.

No voy a seguir soportando tanta deslealtad.

Claudia,

a lo largo del día, deberíamos hablar seriamente tú y yo.

Yo también lo creo.

Cuando quieras hablamos, y aclaramos todo lo que haya que aclarar.

Montse,

por favor...

no curses esa orden hasta que yo no hable con Emilio.

Será lo mejor para no soliviantar más los ánimos.

Esperaré tu llamada antes de mover ficha.

-Llegas en el momento oportuno, acaba de irse mi último paciente.

-¿Un día duro?

-Sí, estoy deseando llegar a casa, cenar y meterme en la cama.

-Me encanta ese plan, yo también me apunto. ¿Puedo?

-Estoy muy cansada, Nacha. He tenido 15 minutos para comer.

-¿Supiste lo que pasó? Asesinaron a un tipo del barrio

a plena luz del día, imagínate. -¿A quién?

-Uno que despertaba todo tipo de reacciones en el barrio,

igual oíste hablar de él; Fernando Quintero.

-Sí, lo conozco de oídas. Pero nunca me ha cruzado con él.

-Entonces, ¿qué?

¿Nos vamos a dormir juntas y nos sacudimos el estrés del día?

-Estoy muy cansada. ¿Lo dejamos para otro día?

-¿Estás cansada o tienes otra cita?

-No tengo ninguna cita.

-¿Segura? Igual ha venido alguna amiga tuya de cualquier sitio,

y te apetece más pasar la noche con ella.

-No he quedado con nadie.

Y no me gusta nada este interrogatorio.

Estoy cansada, necesito ir a casa y meterme en la cama sola.

-Lo siento, pero no lo entiendo.

-¿Qué es lo que no entiendes?

-Yo también he tenido un día horrible,

y me muero por pasar la noche contigo.

-Y me parece muy bien, pero nos apetecen planes distintos.

Lo que no me gusta es esta falta de confianza,

porque una relación se basa en la confianza.

-Yo también tengo mis motivos. La última vez te liaste con Mar.

-Pienso que, quizá, es un error que hayamos vuelto.

-No digas eso, por favor.

Tienes toda la razón, yo...

también debería dormir sola y descansar, me vendrá muy bien.

-Eso lo dices para no tener una discusión.

-No, de verdad, te lo prometo.

-No te molesto más, me voy y desaparezco del mapa.

Buenas noches. -Buenas noches.

-Hija, si necesitas hablar de algo, o desahogarte,

no te guardes nada dentro. Estoy bien, papá.

¿Quieres que te prepare la cena?

No, ya está Nerea en ello.

Ya está lista la crema de calabaza. ¿Te traigo un cuenco?

Gracias, pero no tengo hambre.

Estás más afectada de lo que crees.

Papá, no seas pesado, te he dicho que estoy bien.

Alicia, te conozco,

no ocultes que estás afectada por la muerte de Fernando.

Yo también lo estoy a mi manera,

a pesar de los duros enfrentamientos que tuvimos últimamente.

Hace muchos años era un buen amigo.

Un buen amigo que te traicionó. Sí.

Por eso sé lo que es quererlo y odiarlo.

Y aunque tu relación tenga matices diferentes,

entiendo que te afecte su muerte.

Y más, del modo violento en que ha ocurrido.

La verdad es que...

me siento bastante rara. Ha sido un día muy intenso.

Te vendría bien cenar un poco y descansar.

-Yo creo que es una idea estupenda. Vale.

Vale. Compro lo de cenar algo, pero todavía no me voy a dormir.

(Puerta)

¿Esperáis a alguien? -No. Voy.

Hola, Iker.

¿Está Alicia en casa? Sí, sí. Pasa.

¿Has visto mi mensaje?

Sí, por eso vine a hablar contigo.

Bueno, yo ya me voy, que Montse me espera para cenar.

Intenta descansar un poco.

Mañana revisamos el contrato de fusión de empresas

de Javier Marín, ¿de acuerdo? -Sí, claro.

-Buenas noches. Adiós, Marcelino.

Yo también...

os dejo, voy a terminar unas cosas de trabajo.

-¿Se sabe algo más del asesino de Quintero?

-Por lo menos yo...

aunque supiera no podría contártelo.

-A mí me da exactamente igual.

Pero cada persona que entra me da una versión distinta.

-Supongo que correrán todo tipo de rumores por aquí.

-Dime la verdad.

A ti Quintero te caía fatal y sabías que era un narco, ¿verdad?

-Ya, pero eso no quiere decir que me alegre de su muerte.

De hecho, habría preferido verlo en la cárcel

pagando sus delitos. -Pues yo no voy a disimular.

A mí no me da pena lo que le ha pasado, se lo merecía.

Por su culpa Jairo y Rober están muertos, y eso no lo olvido.

Hola, Paty, ¿me pones una tortilla francesa?

Claro que sí, comisario.

-¿Hay alguna novedad en la investigación?

No, no, no...

Nada relevante, ahora estoy dedicando mi tiempo a...

mantener a raya a la prensa.

Me temo que ese no va a ser el mayor de nuestros problemas.

¿Qué insinúas? No hay que ser muy listo

para darse cuenta de que Somoza

está detrás del asesinato de Quintero.

Es posible, no descarto ninguna hipótesis.

De momento, solo sabemos que el asesino le robó la cartera.

Comisario, que yo peino muchas canas,

y no me cuelan esas maniobras de despiste.

De momento, el único móvil del asesinato es el robo.

¿Cómo que un robo?

Está claro que es un ajuste de cuentas de Somoza.

Y la que se va a liar va a ser gorda.

Tú siempre tan pesimista.

No soy un pesimista, soy un realista bien informado.

Y me extraña que no piense igual que yo.

¿De verdad cree que el robo de una cartera es el móvil

para el asesinato de Quintero?

A mí también me parece extraño todo esto, pero...

no quiero hacer conjeturas

hasta que no tenga los resultados de Balística,

los de Científica y el informe forense.

¿Hemos comprobado las cámaras de seguridad?

No hay ninguna por la zona.

¿Testigos? Tampoco.

Elías, me gustaría cenar tranquilo, sin hablar de trabajo.

¿Me perdonas? Sí, sí.

Lo que usted mande, comisario.

Paty...

-Vale. Adiós, Elías.

Aquí tiene, comisario. Gracias, Paty.

(Teléfono)

Dime, Claudia.

En cuanto pueda voy para allá.

A ver si zanjamos de una vez este asunto.

Hasta ahora.

La verdad, no sé ni cómo me siento.

Pero tú no tenía buena relación con Quintero, y con razón.

Ese hombre, además de ser un presunto narcotraficante,

era un peligro andante para la gente que le rodeaba.

Por culpa de sus negocios,

mi madre se vio involucrada en un accidente mortal.

Y Rober y Jairo fueron asesinados por su enemigo número uno:

Alejandro Somoza.

A pesar de todo eso, parece que te da pena que haya muerto.

Por el simple hecho de haber sido tu padre biológico.

No sé si es pena, o más bien, rabia.

Me gustaría verle pagar por todo el daño que ha hecho.

Ya ha pagado todo lo que tenía que pagar.

Un criminal menos en el mundo.

Será mejor que te olvides del asunto.

¿Por qué no has ido a trabajar?

Tenía cosas que hacer y...

pedí el día de asuntos propios.

Se lo pediste al comisario saltando por encima de Miralles.

Lo sé, Alicia, lo hice mal.

Pero era necesario tener el día libre,

pensé que Miralles no me lo daría.

¿Y por qué no has contestado sus llamadas?

No estaba pendiente del teléfono. Pero sí has visto mi mensaje.

Alicia, me estás empezando a interrogar,

igual que Miralles y que Ibarra.

¿Tú también desconfías de mí? No, Iker, yo te creo.

Pero necesito que me ayudes a que siga siendo así.

Está bien.

Verás...

estoy tan sumamente cansado

del acoso y derribo al que me someten Ibarra y Miralles,

que me he planteado si quiero seguir,

o cambiar de profesión.

¿Estás hablando en serio?

Sí, Alicia.

Muy en serio.

¿Y qué...

qué has decidido después del día de hoy.

Quiero seguir siendo policía.

Me gusta demasiado esta profesión para tirar la toalla.

Y quiero seguir en Distrito Sur.

Porque me gusta estar cerca de ti.

Me alegro de tu decisión.

Y yo de que confíes en mí.

De verdad...

no sabes cuánto te lo agradezco.

Creo que será mejor que me marche y te deje descansar.

Así que...

nos vemos mañana en comisaría.

Deberías devolverle las llamadas a Miralles.

Ahora la llamaré o le escribo un mensaje.

Y me dijo que era muy buen chico,

buen amigo, simpático...

Que le gustaba mi manera de ser, que tengo buen corazón...

Y que ojalá hubiera más hombres como yo en el mundo.

-Igual tiene razón, y era buen momento para declararse.

-Sí, yo lo hice, pero justo la llamó un amigo del gimnasio,

debe ser de esos ciclados, con el cerebro de un mosquito.

-No creo, a Lola no le van esos tíos.

Si ha tardado tanto en apuntarse al gimnasio,

ha sido porque le dan pereza los muñecos hinchables.

-Pues mucha pereza no le dará,

porque estaba hablando con una sonrisa de oreja a oreja.

Y han quedado esta noche. No me extrañaría que los viéramos aquí.

-Cómo se nota que no conoces a Lola,

ya verás cómo viene temprano y sola.

-¿Y por qué estás tan segura de eso?

-Porque Lola es muy exigente con los hombres.

Hay una posibilidad entre un millón

de que le guste un chico y lo traiga en la primera cita.

-En eso has tenido razón, temprano ha venido, ya está aquí.

-Y en lo segundo también.

Verás cómo viene sola. Me apuesto una cena.

-Le voy a echar una mano con la llave.

Se habrá tenido que tomar unos vinos para aguantar al pelma,

y así no atina...

-¡Fede! Muchísimas gracias, que no podía abrir...

Iván, te presento a mis compañeros de piso.

-Encantada. -Hola.

-Ya te vale lo de "compañeros de piso",

tantos años viviendo juntas y todavía no soy amiga...

-Espe, no seas picajosa.

-Espe tiene razón, eso de compañera de piso duele un poco.

-Si quieres te presento como lo que eres.

-¿Y qué soy yo para ti?

-Un cielo, es lo que eres.

-Bueno, Iván, entonces, has conocido a nuestra Lola en el gimnasio.

-¿Cómo lo sabes?

-Yo no se lo he dicho. -Se lo he dicho yo.

-Es la primera vez que iba a ese gimnasio y me gustó mucho.

Creo que me voy a apuntar.

-Mira qué puntería tiene el muchacho, hay que jorobarse.

-¿No habéis cenado nada?

-Sí, pero es por si nos entra hambre a media noche.

-Buenas noches.

-Que descanséis mucho.

(Puerta)

-¿Puedo pasar?

Claro.

Supongo que os habré despertado.

No te preocupes, estaba despierta y Nerea duerme como una marmota.

¿Cómo estás?

Pues mal.

Mal y muy cansado.

He estado dando vueltas por la ciudad.

Por un momento pensé en coger el primer avión a Miami.

Pero lo descarté y me metí en un bar.

Ya sabes que no puedes beber con la medicación que tomas.

Te podría dar otra crisis... Ya lo sé.

Esta vez he frenado a tiempo.

He pedido una cerveza y no la he acabado.

De la rabia que tenía, discutí con el dueño,

y me ha echado a la calle.

¿Y luego adónde fuiste?

Empecé a pasear otra vez, más bien a correr...

Necesitaba caminar todo lo rápido que podía,

iba dando zancadas sin rumbo fijo.

Al final me agoté y cogí un taxi para venir a verte.

Pues...

yo me alegro mucho.

Estaba muy preocupada por ti.

No veo nada con claridad.

Tendría que haberme ido a Miami. No.

Te habrías arrepentido en el mismo vuelo.

Aquí te quedan muchas gestiones por hacer los próximos días.

¿A qué te refieres?

Pues... por ejemplo, los trámites del funeral.

Mañana nos pondremos con ello.

¿Nos pondremos?

No te voy a dejar solo.

Te ayudaré en lo que necesites, además...

también hay que resolver muchos asuntos legales.

Tú eres su principal heredero. Ahora no puedo pensar en nada de eso.

Claro que no.

Lo mejor que puedes hacer es descansar.

Te quedas aquí, ¿verdad?

Yo no quiero molestarte. No es ninguna molestia.

Además, tu habitación está intacta.

Tal y como la dejaste ayer.

Te lo agradezco.

Ahora mismo no tengo fuerzas para ir a ninguna parte.

Alicia...

Dime.

Prométeme que el asesino de mi padre se pudrirá en la cárcel.

Por supuesto.

Pero lo dices como si supieras quién es.

Y tú también.

Sabes perfectamente que ha sido cosa de Somoza.

Mañana hablaremos de ello.

Lo mejor es que vayamos a descansar.

Te aseguro que el asesino de tu padre, lo pagará por ello.

Hola.

Hola.

Antes que nada quiero saber si estás en disposición

de arreglar las cosas.

Por supuesto.

No quiero crear problemas donde no los hay.

Muy bien.

Supongo que dejaréis de meter las narices Ibarra y tú

en el trabajo de Iker, ¿verdad? ¿Qué? No lo puedo creer.

Para esto no vengas. No te has movido de tu posición.

Un momento. Haz memoria, Claudia.

Esto empezó como una cruzada personal de Ibarra contra Iker.

Y, por alguna razón, tú decidiste unirte a esta cruzada.

Es un gran policía,

y todas vuestras sospechas son muy injustas.

Y a mí me parece que esa defensa a ultranza que haces de él,

empieza a ser patológica y muy sospechosa.

Tampoco es tan malo.

Forma parte de mi trabajo defender a mis agentes

desde el primero al último. Yo también los defiendo,

pero cuando es necesario, y este no es el caso.

Cuanto más escarbo, menos me gusta lo que encuentro.

Quizá no deberías escarbar tanto. ¿Cómo que no debería escarbar tanto?

He dicho que vi con mis propios ojos

como Iker se reunía con Cayetano Céspedes en el hotel.

Tenemos una prueba fehaciente

de que le hacia un seguimiento a Quintero.

Y, precisamente hoy, te pide un día de asuntos propios,

saltándome a mí por encima.

No me coge las llamadas, ¿te parece esto normal?

Tranquilízate, Miralles,

estás ordenando los acontecimientos como te interesa

para llenarle de mierda, pero no tienes absolutamente nada.

¿Que no tengo nada?

Mira, conozco esta comisaría como la palma de mi mano.

Y sé cuándo algo está podrido.

Sé que Iker está metido en algo hasta el cuello,

y por tu reacción, creo que tú también lo estás.

Espero que esto no lo estés diciendo en serio.

Por supuesto que lo digo en serio.

Y te diré más,

sabes lo testaruda que soy, y llegaré hasta el final del asunto.

O me lo cuentas tú, o lo voy a averiguar yo.

Porque sé que algo grave está sucediendo.

Está bien...

Como siempre, tienes razón, Miralles.

Hace tiempo que te debo una explicación, pero créeme,

no te la podía decir.

¿Y por qué no me lo podías decir? ¿Qué está pasando?

Creo que ha llegado el momento de contártelo todo.

Me pediste que atrapara al asesino de tu padre, Somoza.

No quiero hablar de él.

Tienes información de Transportes Quintero

que podría darnos muchas claves. No es el momento.

-No disimules, ¿qué te preocupa?

¿Qué me va a preocupar? La muerte de Quintero,

la escalada de violencia en el barrio...

Anoche ya venías con cara rara.

Compártelo conmigo.

¿Qué quieres que te cuente?

A ti te apetece formar parte de la investigación, ¿no?

Tú a Somoza le tenías ganas.

¿Por qué dices eso? Yo me fijo mucho en los detalles.

¿Tú crees que tu hermano va a querer heredar

todos los negocios de Quintero?

No lo sé.

Anoche se quedó en casa y está destrozado.

¿Anoche celebraste la muerte de mi padre?

-No, quería darte el pésame.

-Tú lo odiabas por algo personal, él me lo contó.

-Mira, tengo mucho trabajo. -Eres un borracho.

Hubo una época que estabas tan desesperado por un trago,

que te pusiste a cuatro patas ladrando como un perro

para que mi padre te pagara una copa. Nunca le perdonaste esa humillación.

Se ha producido una reyerta entre dos bandas callejeras,

los Ñetas y los Latin Kings.

¿No vas a empezar con lo de Quintero? Ayer apenas nos informaste,

y no hemos vuelto a tener ninguna comunicación.

¿Te importaría que decida yo el orden del día?

Iker y Menéndez, daos una vuelta a ver qué averiguáis.

Fui un poco borde contigo.

Pero acababa de enterarme de algo muy grave.

-María me dijo que tu madre está muy enferma.

-Se está muriendo, Paty.

-Lo siento muchísimo.

Es posible que no sea un simple atraco.

Pero, por el momento, esa va a ser nuestra versión,

y seguirá siendo de cara al exterior.

Me gustaría formar parte de la investigación.

Además de Elías, nadie ha puesto tanto empeño

en investigar los asuntos turbios de Quintero.

Alicia tiene razón, ella tiene muchos motivos

para formar parte de la investigación.

Lo siento, pero ninguno de los dos

vais a poder investigar este caso.

La he cagado, Elías. -No te lo tomes a la tremenda.

Aunque lo dejéis definitivamente, no se va a caer el mundo.

-Ya sé que tú no das un duro por nosotras.

-Es muy difícil que en una relación como la vuestra,

una de las dos no sufra.

-Tengo otra consulta ahora.

-Solo quería decirte que ayer me quedé con mal cuerpo.

-Ya, pero ahora no es el momento.

-Es urgente, y tu paciente todavía no ha llegado.

-No me gusta que me interrumpas así.

-¿Qué hueco hay para mí en tu vida?

-Desde que estuve contigo, no he estado con nadie.

Y yo me lo creo... Lo digo de verdad.

Estar contigo es de lo mejor que me ha pasado últimamente.

No me importaría repetir contigo.

¿Qué haces esta noche?

Puedo ser mucho más persuasiva.

Estaba ligando delante de mis narices.

¿Con quién?

Con una chica con quien se lío hace meses.

A lo mejor no era él, sino ella.

Ella fue a buscarlo y él cayó con todo el equipo.

¿No crees que te estás dejando llevar por los celos?

¿No puedo sentir celos?

Evidentemente, una pareja no se comporta así.

  • Capítulo 281

Servir y proteger - Capítulo 281

13 jun 2018

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. Pepa

    Me sabreis decir si hay algun problema con la página de tve ,vivo fuera de España y siempre vi todos los capítulos perfectamente y sin problemas ,hace dias que me es imposible ,gracias

    20 jun 2018
  2. july meneses

    Hoy me he visto el capitulo 282 para ver la conversación de mi ralles y bremon y no sale nada ....alguien sabe que le dijo..? Y en el capítulo de hoy no han dicho nada tampoco... joooo

    15 jun 2018
  3. Didi

    La parte de la conversación entre Miraller y Bremon, no sale no?!?

    15 jun 2018
  4. Anonimo

    Ami desde que mataron a Robert, a Jairo y a Quintero ya no mola

    14 jun 2018
  5. Tony

    que pasa con el capítulo d hoy??? cuando lo publican???

    14 jun 2018
  6. july meneses

    Cuando publican aquí el capitulo de hoy... me he perdido que le dijo bremon a miralles de iker... ¿¿¿¿me encanta esta serie estoy enganchada no veo la hora que llegue el día siguiente para verla.

    14 jun 2018
  7. piscis69

    En la visita de Iker ,no teneis la sensaciön de que Alicia se quedo esperando un gesto mas cariñoso por parte de Iker? Yo me pongo en su lugar y siento eso,que le falto algo mas... Solo quiero deciros que me gusta esta serie, la veo para distraerme y entretenerme y a parte esta llena de muy buenos actores porque a mi me llevan a su terreno Disfrutemoslos

    14 jun 2018
  8. ana

    Alkimia, pienso que lo mismo que tu.

    14 jun 2018
  9. Alkimia

    Pienso que Iler es un infiltrado ñara desarticular a Somoza. Y que quintero esta vivo.

    13 jun 2018
  10. Marisol

    No comprendo la actitud ni del comisario ni de la inspectora jefe y por supuesto la actitud del policía topo y corrupto es de todo punto incomprensible. No me está gustando nada.

    13 jun 2018