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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 204 - ver ahora
Transcripción completa

¿Son para mí? No, son para él.

Se llama Yorgos Yanakis,

es un exagente del Mosad reconvertido en sicario.

No creemos que sea un miembro fijo del clan Somoza.

Sospechamos que lo contrataron específicamente para matar a Rober.

Ese tipo podría ser nuestro hombre, pero

la imagen no tiene nitidez para poder identificarlo.

-¿No crees que tenemos suficiente

para pedir al juez una orden de busca y captura?

Quizá sí, pero no podemos perder de vista el objetivo,

que es la persona que contrató el sicario.

Sabemos que hace años trabajó para el Mosad.

Tienes que conseguir encontrar algo que nos ayude a pillarlo.

Necesitamos demostrar que estaba a sueldo de Somoza.

Rastrearé la "deep web".

A este tipo de gente es fácil encontrar por esa vía.

Me reincorporo para ponerme al cien por cien con este caso.

Alicia, ya te he dicho que poco a poco.

Te mantendré informada

de todas las novedades que haya, te lo prometo.

No deberías obsesionarte con el francotirador.

No me estoy obsesionando, solo quiero saber

es si hay novedades en el caso. Las hay, son pocas, pero las hay.

Lo llevan Elías y Nacha.

Alicia tiene una gran inteligencia emocional,

y eso es lo más importante para salir de una situación de trance.

-¿Te acuerdas de lo que hablamos ayer?

-No lo sé, como no me lo recuerdes tú...

-Que te estaba costando mucho trabajo

encontrar un camarero que sustituya a Salima.

Tú no te preocupes porque he encontrado uno,

bueno, una.

-Ah, ¿sí? ¿Quién? -Yo.

-¿Qué pasa con tu matrimonio? Suéltalo ya,

dilo en alto y escúchate a ti misma.

Que se va a pique, Elías.

Antonio y yo necesitamos un psicólogo

que nos haga terapia de pareja, si no, no sé qué va a pasar.

Tanta ilusión por que venga Olga, ¿sabes qué me hace sospechar?

Que ella es lo único que te importa. A lo mejor es lo único que nos une.

Ese es el puesto que te ha asignado Miralles, ¿no?

Pertenecía a un compañero que perdimos hace poco,

un compañero muy querido.

-Roberto Batista.

Lo mataron en el altar, se iba a casar con la inspectora Ocaña.

-¿Y tú cómo sabes tanto?

-He rastreado a todos los agentes de la comisaría.

-¿Notas presencias?

-¿Presencias? -A lo mejor...

ha pasado una desgracia en tu piso

y se ha quedado allí algo. -¡María!

-Los ruidos en los pisos tiene una explicación de los más pedestre.

Y te aseguro que me gustaría pillar un fantasma.

La verdad es que vuestra casa es alucinante,

yo viviría aquí con fantasmas o sin fantasmas.

-¿No habíamos quedado en que los fantasmas no existen?

-Pero si existieran, compartiríamos el alquiler.

Necesito reincorporarme. ¿Estás segura?

Volver a sentirme policía es lo único que me va a ayudar.

Hay que aceptar los hechos para luego superarlos.

Estoy aquí porque hace dos meses

mi pareja fue asesinada estando a punto de casarnos.

(Música emocionante)

Buenos días. Buenos días.

Siéntate antes de que se enfríen las tostadas.

¿A qué viene este despliegue?

Que me he levantado de buen humor.

¿Y eso?

Porque anoche te acostaste de muy malas pulgas.

No me digas que ha llamado Olga y ha dicho que viene.

No. He pensado que no hay que montar una tragedia porque no venga.

Tragedia no, pero dar saltos de alegría tampoco.

Que tú o calvo o con tres pelucas.

Se me ha ocurrido una idea muy sencilla

que no sé por qué no hemos pensado antes tú y yo.

Si Mahoma no va a la montaña, que venga la montaña a Mahoma,

nos vamos tú y yo a París. ¿Qué te parece?

Eh... Vale. Pero ¿cuándo?

Cuanto antes mejor. ¿No tienes ganas de verla?

Sí, muchísimas,

pero creo que en este momento no sé si vamos a poder.

Sería pedir permiso un par de días, tres como mucho.

Yo no sé tú, pero yo...

yo lo tengo complicadísimo, yo tengo mucho lío.

Yo no puedo coger esos días.

¿Ya empezamos otra vez a darle vueltas?

Así acabamos yendo a ninguna parte, como siempre.

Parece que no vamos a ningún lado.

¿Cuándo fue la última vez que hicimos un viaje juntos?

Dímelo.

Ya va siendo hora de que nos liemos la manta a la cabeza

y hagamos las cosas sin pensarlo tanto.

Nos vendrá bien salir de esta rutina.

Sí, cariño, en eso tienes razón,

pero aun así, yo no puedo.

Yo no me puedo coger un día. Tengo muchísimo lío,

no te puedes imaginar la que tengo en comisaría.

No puedo dejarlo a medias. ¿Ya estás otra vez poniendo...

el trabajo delante de la familia?

No me digas eso.

No te lo voy a permitir porque me duele.

Pues me da igual que te duela porque es la realidad.

¿Sabes lo que te digo? Que lo decida Olga.

¡No la estarás llamando!

No la llames, Antonio, no la llames.

Olga, ¿qué tal?

No pasa nada, tranquila, no, no.

Estábamos pensando que ya que no puedes venir a Madrid,

¿qué te parece si te hacemos una visita en París?

Ya sé que te hace mucha ilusión,

ya lo sé. Solo quería saber...

cuándo te vendría bien para...

para no molestar, sobre todo.

Nosotros iríamos pronto.

¡Sí! Bueno, bueno... Venga.

Lo hablo con tu madre a ver.

Tengo muchas ganas de verte, tenemos muchas ganas de verte.

Vale. Besos, cariño.

-Por aquí un cruasán...

Tú café solo...

Y tu descafeinado con leche templada.

Que aproveche.

-Qué suelta te veo, parece que lo has hecho toda tu vida.

-Es que he hecho mucho callo en el gimnasio con los clientes.

A mí me gusta tratar a los clientes con mimo, con cuidado.

Mi padre dice que un cliente contento atrae a muchos más.

-Eso mismo digo yo. Jesús, ¿te pongo tu bocata de lomo?

-No, gracias. Hasta luego.

-Hija, qué corte me ha dado.

-Sí, ha estado un poco seco.

-Solo lo conozco de un par de veces que ha entrado al bar,

pero habíamos hecho buenas migas, o eso creía yo.

-Igual es un cliente rarito, de los que un día está muy feliz,

y al día siguiente ni te saluda.

-No sé si será de esos,

no lo conozco lo suficiente, pero me ha pegado un corte...

-Tú no te rayes,

iría pensando en sus cosas y no se ha dado cuenta.

-Eso espero. No está la cosa para perder clientela.

-Nada.

-¿Y eso? -Gracias.

Pues...

una tienda que se inaugura hoy en el barrio.

-Ya.

"El Color de la Huerta, frutas y verduras frescas

para una vida saludable".

Sí que viene apretando bien la competencia, sí.

-¿Qué competencia? Esto son frutas y verduras.

-Sí, pero también van a dar batidos y zumos naturales.

-Pero no tiene nada que ver con lo que tú vendes aquí.

Me vas a comparar esto con los cafés que pones,

o con el pisto que haces, o la mejor tortilla del barrio.

Y el mejor menú del día. -Gracias por los piropos,

pero de competencia sé un rato. Hay gente que tiene muy mala leche.

Que a mí me han querido quitar el pan de la boca.

-Creo que te lo estás tomando a la tremenda.

-La gente abre una tienda en plan mosquita muerta

y cuando les empieza a ir bien venden de todo.

-Bueno, tú tienes más idea que yo de eso.

-Claro que tengo, pero te digo una cosa,

que si quieren guerra, la tendrán, con buena han ido a dar.

-¡Madre mía!

-Don Fernando,

ya han salido todos los camiones para Bélgica.

-Estupendo. Eso está muy bien.

Vaya, han salido con una hora de adelanto

según el horario previsto. -Sí, les he dado bastante caña

para cargar rápido los televisores.

Igual termina alguno en urgencias con lumbago.

-No creo, esa gente son tíos duros.

Y están muy contentos con tu trabajo, será porque los tratas bien.

-Yo intento que cumplan sin machacarlos, intento.

-Yo también estoy muy contento con tu trabajo, Jairo.

Si te llegas a ir a Barcelona me habrías hecho una faena.

Ahora te lo puedo decir,

no hubiese sido nada fácil encontrar alguien tan valioso como tú.

Jairo, cierra la puerta.

-¿Pasa algo?

¿Eso qué es?

-¿Tú qué crees? -Somoza.

¿Cuándo? -Hace un par de meses.

-¿Un par de meses? -La envió con un ramo de flores.

El mismo día de la boda de tu hermano con Alicia.

-¿Por qué no me dijo cuando lo recibió?

-Lo intenté, Jairo,

te llamé por teléfono, pero no cogiste la llamada.

-"Voy a dar lectura a los artículos del 76 al..."

-Joder...

-No pensaba decirte nada si te hubieras ido a Barcelona,

¿para qué?

Pero ahora que ya has decidido quedarte

no tiene ningún sentido que siga ocultándolo.

-Por si no lo tenía claro, esta postal confirma mis sospechas.

-Las de los dos.

Nunca dudé que fue Alejandro Somoza

quien ordenó la muerte de tu hermano par vengar la de su hijo.

-Bueno, amigo,

muchas gracias por colaborar.

-Solo les he dicho lo que sé.

En El Apache no hay movidas de esas, y yo no quiero líos.

-¿Seguro que Andrés Somoza no se ha pasado por allí?

¿Ni ningún otro de los Somoza?

Gracias por todo. De todas formas, estate localizable

por si necesitamos volver a hablar contigo.

-Ese chico dice la verdad.

-Eso parece. Pero también podría estar ocultando información.

-Llevo muchos interrogatorios a mis espaldas

para saber cuando me quieren meter una bola.

Ese tipo solo está preocupado

de que molestemos a sus clientes del bar de salsa.

-El Apache, buen nombre.

-Valentina también sonaba bien y era un nido de víboras.

-Hemos rastreado todos los garitos de salsa

y nada, es desesperante.

-Lo que tenemos que hacer es encontrar al francotirador Yanakis.

Vamos adentro. ¡Ale!

-Me voy a cargar a todos, me voy a cargar a Alejandro Somoza,

y a todo el que esté implicado en la muerte de mi hermano.

¡Esos cobardes pagarán por lo que han hecho!

-Tú no vas a hacer nada de eso, Jairo.

Precisamente, por eso te lo estoy diciendo ahora

y no antes.

No podemos perder los nervios con este asunto.

-Lo siento, pero yo no puedo controlar los nervios,

yo iré a Colombia y me los voy a llevar a todos por delante.

-Tú no vas a hacer nada, te lo vuelvo a repetir.

No podemos perder la cabeza, Jairo, ¿comprendes.

Tenemos que actuar con frialdad en este asunto.

Si entramos en una espiral de violencia con esta gente

vamos a ser nosotros quienes salen perdiendo.

-Sé que tiene usted razón, pero...

-¿Qué, Jairo? ¡Maldita sea!

¡Tranquilízate!

Sé que tienes ganas de vengar la muerte de tu hermano, yo también.

Pero esto... esto forma parte del pasado

y nos tenemos que olvidar de este asunto.

-¿Del pasado? -Sí, desde la boda de tu hermano

los colombianos no han dado señales de vida,

y con suerte no aparecerán.

-Yo le digo una cosa: se equivoca, están ya aquí.

-¿De qué estás hablando?

-Estoy hablando de que ayer vi a alguien siguiéndole.

-¿Y por qué no me lo has dicho hasta ahora?

-Porque quería estar seguro.

Ayer pensé que podía ser una paranoia mía,

pero esta postal confirma mis sospechas.

Había alguien siguiéndole.

-¿Le viste la cara a ese tipo? -Sí.

Si lo vuelvo a ver, sé perfectamente quién es.

Y le digo una cosa,

no es el tipo de persona que le gustaría encontrarse

sin llevar la pistola. -¿Por dónde me siguió?

-Mientras usted hacía gestiones en el banco le estaba merodeando

Y cuando fue a tomar café a La Parra

él estuvo en la plaza.

Deambulando, esperando que usted saliera.

-También pudo ser una casualidad,

a esa hora hay mucha gente en el barrio.

-Llámelo como quiera, llámelo instinto,

intuición; lo que le dé la gana, pero me dio muy mala espina.

Le juro por mi hermano que lo estaban siguiendo.

-Está bien, está bien.

Vamos a hacer una cosa para comprobarlo.

Voy a salir a dar una vuelta

y tú me vas a seguir a una distancia prudencial.

A ver si aparece de nuevo ese tipo. -De acuerdo.

-Tienes mejor cara que ayer.

Es la primera noche que duermo bien en los últimos dos meses.

¿Has salido a la calle como hablamos?

He ido a correr, pero no he aguantado mucho.

No te exijas cumplir con ninguna pauta estricta de momento.

Anoche vino a verme Felisa, la madre de Rober

y consiguió animarme.

Me sorprendió mucho su fortaleza

y su entereza a pesar de todo el dolor que tiene.

¿Y eso te ha ayudado?

Me transmitió sus ganas de seguir adelante.

Lo haría solo por darle una alegría a ella.

Cuando se fue sentí miedo.

¿Miedo a qué?

A dar un paso en falso, a...

sentir que estoy mejor y de repente volver a caer.

Ya irás cogiendo confianza.

¿Sabes lo que te vendría bien?

Encontrar algo que te ilusione.

Todos los días recuerdo las palabras que me dijo Rober antes de morir.

Me dijo que...

que luchara por conseguir

mis objetivos en la vida, mis sueños.

Y que fuera feliz.

¿Y cuáles son tus objetivos, Alicia?

Ahora mismo ninguno. No.

Siempre tenemos en mente algo que proyectamos como un anhelo.

Mi único objetivo ahora mismo es encontrar al asesino de Rober.

¿Y cuáles eran tus objetivos antes de morir Rober?

Seguir creciendo como policía

y construir una vida con él.

¿Por ese orden?

Creo que sí, pero...

ahora me arrepiento de anteponer

mis prioridades profesionales a las personales.

Cada cual es libre de escoger sus prioridades,

aunque lo más satisfactorio es

incluir todas las parcelas de la vida,

lo profesional y lo personal. Mi parcela personal ya no existe.

Porque acabas de sufrir un terremoto emocional,

pero estás en el buen camino.

Solo con ver un arma me pongo a temblar.

No puedo ni tocarla.

Reconocer lo que nos pasa es el primer paso para superarlo.

Y estás de suerte,

porque aunque no lo recuerdes ahora, eres una mujer fuerte.

Eso no es lo que veo en el espejo cada vez que me miro.

Me siento...

pequeña y débil.

Y está muy bien reconocerse ahí.

Porque desde ahí, con un poco de tiempo

vas a recuperar tu fortaleza y tu valentía.

Ojalá.

Pero lo que nunca podré superar es el sentimiento de culpa.

Eso es, probablemente, lo que más daño te hace ahora.

Pero ni tú ni nadie tiene control sobre lo que sucede a su alrededor.

Lo sé.

Pero he repetido miles de veces en mi cabeza lo que pasó aquel día

y creo que podría haber hecho algo más.

Aunque te revuelvas de rabia y de dolor,

tú no pudiste hacer más.

Alicia, tú no eres responsable de la muerte de Rober.

-¡Ay qué susto! -Vamos a ver...

eso es la lavadora de tus vecinos. -Ya, ya lo sé.

Es que tengo el corazón en un puño.

A ver qué sorpresas encontramos escuchando estas psicofonías.

Ahí está... Ahí...

¿Lo oyes? -Yo no he oído nada.

-Está clarísimo.

Son voces. Pega la oreja.

-¿Subo el volumen?

-Venga.

-"Te voy a matar..." -¡Ay! Me está amenazando de muerte.

-Tampoco saquemos conclusiones antes de tiempo.

-Lo has oído bien claro: "Te voy a matar, te voy a matar..."

¿Cómo he podido dormir ahí todas estas noches?

-A ver, Espe, tranquila...

Yo no sé de dónde sale esa voz, pero no es un fantasma.

Eso te lo digo yo.

-"Te voy a matar, esta noche te mato".

-Yo me mudo, yo ahí no aguanto ni un día más.

-Pero si tienes un piso estupendo, un piso precioso,

a mí me encanta.

Además, esta voz tiene una explicación...

-¿Qué sucede?

-Ya, sí eso... cuando tengas... -Sí.

-Me lo pasas. -Te lo paso luego.

-¿Qué pasa, en qué andáis?

-Estamos haciendo unas escuchas

de un sospechoso de un robo con fuerza.

-Por la cara de susto de Espe

parece que el ladrón fuera un fantasma.

-No, hombre. Qué cosas tienes, Elías. ¿Cómo va a ser un fantasma?

¿Qué?

-¿Cómo llevas lo de Yanakis, tienes algo?

-De momento no.

Sigo en los programas de rastreo de la "deep web",

y estoy esperando que salte una alarma.

-Pues hay que encontrar a ese malnacido cuanto antes.

Si lo trincamos puede que lleguemos a quienes lo contrataron.

-Yo te mantengo informado.

-Hasta luego. -Hasta luego.

Y tú tranquila que voy a averiguar de dónde vienen las voces.

-¿Tranquila?

Al tajo ya. ¡Vamos!

-¡Déjame!

-Rapidito. -Gracias.

-Todo lo que vendemos en El Color de la Huerta

tiene certificado ecológico de la Unión Europea.

Muchas gracias.

Hola, buenos días. -Buenos días.

-¿Le puedo ayudar en algo?

-Bueno, solo venía a conocer el negocio

y a desearos mucha suerte.

-Muy bien. Muchas gracias.

¿Le apetece un zumo?

-Eh... sí.

Gracias.

Muchas gracias.

Tiene todo una pinta estupenda,

dan ganas de comer sano y de cuidarse.

-Muchas gracias.

-Me llamo Jesús Merino.

-Fernando Quintero.

-¿No será usted de Transportes Quintero?

-Eso es. -Vaya...

Usted sí que es un empresario importante, no yo.

Como ve, mi negocio es bastante humilde.

-Bueno, bueno, yo también empecé con un negocio pequeño.

¿No te importa si nos tuteamos? -No, para nada.

-Yo creo que todos los negocios son importantes,

solo hay que gestionarlos con profesionalidad,

y sobre todo, con mucho entusiasmo.

-Por falta de pasión no va a quedar.

Estoy echando el resto.

-Oye...

¿de dónde eres tú? -Vengo de Albacete.

Allí trabajaba en una pequeña explotación agrícola.

Siempre me ha gustado estar en contacto con la tierra.

-¿Y cómo has terminado montando una tienda en Madrid?

-Básicamente, para estar cerca de mi hijo,

va a empezar este año sus estudios de Medicina.

-Somos capaces de hacer cualquier cosa por un hijo, ¿verdad?

-En mi caso, siempre hemos estado muy unidos, sí.

-También me ayuda con la tienda.

-Si no es indiscreción,

¿es la primera vez que montas un negocio?

-Pues sí, es la primera vez que me lanzo a la aventura,

además, he invertido todos mis ahorros.

-Hay que reconocer que has sido muy valiente.

Me parece que os va a ir muy bien.

Porque este tipo de negocios son muy habituales en el centro,

pero en Distrito Sur la gente no está acostumbrada

a que las frutas y verduras estén tan bien expuestas,

de una forma tan creativa y llamativa.

-Llamativa y saludable.

Nuestros productos pasan los más exigentes controles de calidad.

-Está clarísimo que el día de mañana vas a ser un grandísimo vendedor.

-Por lo menos lo intentaré.

-Muy rico el zumo.

Una cosa, ¿vais a poner el servicio este

de pedidos y encargos a domicilio? -Sí, sí.

-A mí me gustaría ser vuestro primer cliente.

Otra cosa, te voy a dar mi tarjeta

por si necesitas ayuda o quieres consultarme cualquier cosa,

no dudes en llamarme. -Fantástico.

-Muchas gracias por tus ánimos.

-Gracias a ti. Los empresarios, seamos grandes o pequeños

estamos para ayudarnos unos a otros.

-Muchas gracias. -Gracias por el zumo.

-Adiós.

-Sí.

-¿Estás seguro? -Completamente.

Primero le ha seguido un coche y luego a pie a buena distancia.

-¿Y dónde está ahora?

-No se preocupe que está controlado.

Yo creo que no quería dar el cante

y se ha alejado un poco.

-Está bien. Vámonos.

-¿Quién era ese hombre? -Fernando Quintero.

Uno de los empresarios más importantes de Distrito Sur.

-¿Ya se ha hecho cliente de la tienda?

-Cliente y amigo.

No sé, hijo, pero...

tengo la sensación de que nos va a ir muy bien.

-Vamos.

-Tío, ¿tienes un momento? -Para ti siempre, Nerea.

Pasa, por favor.

-Quería hacerte una consulta.

Se trata de cuatro hermanos,

y han recibido una herencia de un negocio de restauración

de sus padres. De momento no van a dividir la herencia

y van a seguir explotando el negocio.

¿Deberían constituir una persona jurídica?

-No, tienen que constituir una comunidad de bienes.

Según lo explica el artículo 392 del Código Civil.

Hay comunidad cuando la propiedad de una cosa

o derecho pertenece proindiviso a varias personas.

-Es verdad, lo había olvidado. Gracias.

-Nerea...

te estás adaptando muy bien.

-Sí, me encuentro muy cómoda trabajando en este despacho.

-González me ha dicho que te mueves como pez en el agua,

y González no es de regalar el oído a nadie.

-Trabajar con profesionales como vosotros impresiona un poco,

pero también facilita mucho las cosas.

-¿No estabas contenta en el bufete de Santander?

-Ya no. Se me quedaba un poco pequeño.

-¿Cómo la encontraste? -Muy afectada.

-A ver si entre todos podemos darle fuerzas

para que pueda seguir adelante y...

retome las riendas de su vida.

-Lo que le ha pasado es tan duro...

Ver como asesinan a tu pareja delante de ti.

Yo no me lo puedo imaginar.

-Yo hago todo lo que puedo para ayudarla, pero no lo consigo.

Eso me desespera.

-Seguro que la ayudas mucho más de lo que crees.

Eres su padre.

-Bueno. Y en el apartahotel, ¿qué tal?

¿Estás cómoda?

-Sí, bien, bastante bien.

-No me lo has dicho muy entusiasmada.

-Es un sitio bastante impersonal y frío.

Pero como solución temporal está bien.

Te dejo. Quiero terminar el tema de la herencia de los hermanos.

-Muy bien. Sigue así.

Gracias. De nada.

-Comisario...

qué sorpresa verlo por aquí.

Hola, Fernando.

¿Cómo están los ánimos en la comisaría?

Supongo que seguirán todos muy afectados

por la muerte de Rober Batista.

La verdad es que sí.

El oficial Batista no murió,

lo asesinaron.

Discúlpeme, solo era una forma de hablar.

¿Me puedes poner lo mismo que al comisario?

Creo que es importante llamar a las cosas por su nombre.

Sobre todo en un asunto tan grave.

Sí, sí, claro.

Por supuesto.

Por cierto, ¿cómo se encuentra la inspectora Ocaña?

Según ha llegado a mis oídos ha presentado su renuncia.

De momento sigue formando parte del cuerpo,

solo que está de baja.

Me alegra mucho oír eso.

Es una gran policía.

Desde luego que lo es.

Por eso todos confiamos en que se recuperará

y volverá de la baja

con fuerza para seguir plantando cara a los delincuentes.

Eso espero yo también.

Aunque alguno de sus hombres siga empeñado en demostrar

que yo estoy del otro lado de la ley, espero que usted...

siga confiando en mi honradez.

Le voy a decir lo mismo que le dije la última vez

que estuve en su despacho.

De usted espero...

la máxima colaboración

y que no vuelva a ocultarnos información.

Si esos narcos vuelven a ponerse en contacto con usted,

avísenos urgentemente.

No se preocupe, comisario, así lo haré.

He tenido que defender su honradez en muchas ocasiones,

como haría con cualquier otro ciudadano

sobre el que no pesaran cargos.

Espero no tener que tragarme mis palabras.

No tendrá que hacerlo. Tranquilo.

Eso espero.

Muchas gracias, hasta luego.

-¡Paty, cuánto tiempo! ¡Qué alegría verte!

-¡Cuánto tiempo!

¿Cómo te va todo?

-Pues bien, bien.

Ya me dijo Elías que andabas por el barrio,

lo que no sabía es que curras aquí. -Sí, por aquí ando.

María necesitaba que le echen una mano

y a mí me viene genial.

-Me alegra, seguro que te va bien.

A la mayoría de clientes ya los conocías.

-Sí, algunos del gimnasio, otros de verlos por el barrio...

-Qué pedazo de fichaje te has hecho para La Parra.

-Ya te digo.

¿Qué te pongo, guapa?

-Te lo digo cuando me acabe estas uchuvas.

-¿Lo qué?

-Uchuva, uvilla, aguaymanto...

Es una fruta muy típica en Colombia.

Y en todas Sudamérica, pero aquí no es fácil de encontrar.

A mí me encanta, son una delicia,

además me trae recuerdos de mi infancia. Probadlas.

-A ver...

-¿Esto cómo se come?

-Abre y la bolita para adentro.

-¿La hoja no se...? -No, no, la hoja, no.

-Están riquísimas. Tiene un sabor muy especial.

-¿Dónde dices que las has comprado?

-En la tienda nueva que han abierto hoy.

Para mí ha sido toda una sorpresa.

-No solo por las frutas y zumos tropicales de mi tierra,

también tiene café molido de allá.

-¿Y la tienda está bien?

-Está genial, y hasta arriba de gente.

Petado. -¿Lo ves?

Por eso tenemos toda la mañana el bar medio vacío.

-María, tranquila, hoy es la inauguración

e irá la gente por cotillear y porque dan cosas gratis.

Ya verás cómo mañana tenemos aquí a todo el mundo fichando.

-La gente estaba encantada.

No solo por las frutas y verduras,

también estaban tomando zumos en las mesitas.

-¿Han puesto mesas? (NACHA ASIENTE)

-Y muy coquetas.

-No creo que me vaya a hacer sombra una tienducha.

Esos negocios son flor de un día. La moda

-Pues por mí no será,

yo pienso ir a tomarme más de un batido allí.

-¿Te pongo algo o qué?

-No.

Me voy a quedar con este sabor de la uchuva.

Bueno, guapas, que tengáis buen día. Os dejo unas pocas.

¡Chao! Mmmmm... qué delicia.

-¿Te lo puedes creer?

Que viene con comida de otra parte, no consume,

y encima dice que se va a tomar los batidos

en la tienda de los hippies esos.

-¿Tú conoces a los dueños? -No, ni ganas.

Además, las uchuvas esas me han parecido una porquería.

Sabía a estropajo.

-Sí, la verdad, están asquerosas.

Lo único que suena atractivo es lo de los zumos y los batidos.

Pero no tiene cómo competir con La Parra.

-Escúchame una cosa:

te vas a ir a la tienda

vas a pegar la oreja,

y me vas a venir con el cuento.

Quiero saber con pelos y señales de qué va esa gente.

-¿Quieres que sea tu espía?

-Llámalo como quieras, pero tráeme información.

Y no te pases allí toda la mañana, vuelve rápido.

-A tus órdenes, jefa.

-Las manzanas están riquísimas y muy bien de precio.

Pero si quieren algo realmente dulce,

les recomiendo los fresones.

Esta mañana me he comido...

he disfrutado como un niño.

A lo mejor exagero un poco.

Espero que les guste mucho nuestra fruta, muchas gracias..

-Son cuatro.

Gracias.

Hola.

¿Te puede ayudar?

-No, gracias, solo estaba haciendo fotos a...

a estas frutas tan bonitas.

Puedo, ¿no? -Claro, por supuesto.

-Nunca había visto una fruta así, la verdad.

-Así, ¿cómo?

-Así de bien puestas,

bien colocada...

En el súper está todo...

muy desordenado.

-Aquí tenemos artículos especiales que no hay en otros sitios.

-Ya veo.

Y a precios muy competitivos.

Puedo, ¿no?

-¿No vendrás a espiarnos?

-¿A espiar?

Claro que no, qué tontería.

Lo que pasa es que soy muy aficionada a la fotografía

y a la fruta.

Son mis dos pasiones, fotografiar fruta.

-Si no vienes a copiarnos para poner una tienda igual,

puedes sacar todas las fotos que quieras.

-Lo habéis puesto superbonito, está muy bien decorado.

-Gracias. La verdad es que acabamos de abrir hoy...

nos vienen muy bien las palabras de ánimo.

¿Vives en el barrio? -Sí,

-Yo me llamo David.

¿Y tú? -Yo soy Paty. Encantada.

Y me vas a ver mucho por aquí porque yo soy de comer sano,

y de cuidarme.

-Será un placer atenderte, Paty.

Mira,

prueba estos fresones, ya verás lo bien que saben.

-Mmmmm...

Están buenísimos. -La gente cree que no,

pero todo lo que está cultivado sin pesticidas ni abono químico,

sabe muchísimo mejor y es más saludable.

-Ya veo. Qué rico.

Y en esas mesitas tan monas, ¿qué se puede tomar?

-Por ahora solo zumos y batidos naturales.

Pero en breve tendremos más cosas

porque ya nos han preguntado unos cuantos vecinos.

-¿Y un café, por ejemplo? -No. Lo siento, no.

Para eso tendrás que ir al bar frente a la comisaría.

Mi padre dice que tienen buen café.

-La Parra creo que se llama. -Eso, sí, La Parra.

-¿Y quién es tu padre?

-Ese de ahí.

-Entonces, de tomar café aquí nada de nada, ¿no?

-Bueno, tampoco lo descartamos.

Igual ponemos una máquina porque los clientes lo han pedido.

Estoy seguro que a la gente le encantaría,

porque tenemos un café colombiano de comercio justo exquisito. Mira.

Toma, un regalo para que lo pruebes.

-No, no puedo aceptarlo. -Sí, mujer.

Si eres cafetera te va a encantar.

Es bastante afrutado y tiene un aroma increíble.

-Si me lo vendes así, vale.

Muchas gracias. -De nada.

Espero verte más veces por aquí. -Seguro.

Ahora me tengo que ir.

Nos vemos por el barrio, ¿no? -Claro.

-Muchas gracias por el café. -A ti.

-Hasta luego. -Hasta luego.

-Anda, hijo, pasa la fregona por ahí.

-Si no está sucio. -Pues yo lo veo lleno de babas.

-¿Qué babas?

-Las tuyas, tontaina...

¿Cómo se llama la chica?

-Paty.

¿Insinúas que me gusta? Para nada.

La he tratado como una clienta más.

-Si a todas las clientas les vas a regalar fresones y café,

no vamos a tener ni para pagar la luz.

-Es por marketing,

son técnicas de venta, papá.

-Marketing... Okey.

-¿Qué, tomando un cafelito? -No,

más bien una tila.

Desde que escuchamos las psicofonías tengo el susto en el cuerpo.

-Eres una exagerada.

-¿Una exagerada? Pero si tú mismo lo oíste,

Esas voces lo decían bien claro:

"Te voy a matar, te juro que te mato".

No vuelvo a mi casa ni para recoger las cosas.

Yo no sé de qué te ríes.

-Porque ya he resuelto en misterio.

Tranquila, no tienes ningún fantasma en casa.

Todo tenía una explicación racional.

Siéntate que te explico.

Resulta que tu vecina de abajo

es estudiante de cine, y le encanta el cine de terror.

Ella hace sus cortometrajes y los monta en casa.

Fin del misterio. -¿Qué?

-Las voces son de un cortometraje en el que está trabajando

y se cuelan hasta tu habitación

por los conductos del aire entre las paredes y el techo.

Por eso llegan con ese tono macabro.

-¿Me estás tomando el pelo?

-No.

-Pues suena raro y poco creíble.

-¿Tú no te habrás inventado esta milonga para tranquilizarme?

-Para nada.

He indagado con la gente que vive en tu edificio,

y resulta que tu vecina

tiene mogollón mogollón de cortos de terror

colgados en la red.

-Tampoco creas que me tranquiliza mucho el tema.

-Espera, no acaba ahí la cosa.

Yo estuve en su casa,

y hablé con ella. Ahora está trabajando

en un cortometraje que se llama: "La loca muerta".

-¿Y de qué va?

-De una loca que se muere.

Y luego vuelve al mundo de los vivos

para vengarse de todos los que se han reído de ella.

Me ha mandado el cortometraje. Te voy a poner una secuencia.

-"Te voy a matar..." -No, quita, quita...

Encima voy a tener pesadillas.

-Lo ves,

casi te mueres por un susto.

Por no mantener la cabeza quieta.

-Tampoco te pases, no estaba tan cagada de miedo.

-Ya decía yo que una policía valiente y aguerrida como tú,

no podía tener miedo de un fantasma.

-¿Qué tal, compañeros? -Bien, yo ya me iba

a seguir persiguiendo fantasmas de carne y hueso.

-Parece que últimamente te acercas mucho a Espe.

No pierdes el tiempo, galán.

A ver, la muchacha tiene su punto.

-Pues no.

Yo vengo a la comisaría a hacer las cosas seriamente,

y punto. -Eh, eh...

Tranquilo, era una broma.

Ya sé que te tomas el trabajo muy en serio.

Pero yo también. -Yo me voy a mi despacho.

-¡Espera, hombre!

Tranquilo.

Escucha, ahora estás con el asunto

del francotirador que mató a Roberto Batista, ¿no?

-Sí, estoy con eso. -¿Y cómo va?

¿Hay alguna novedad? -Alguna hay.

-¿De qué tipo?

-No creo que pueda contártelo. -Venga, macho.

¿Estás de coña?

Somos compañeros y aunque yo no esté en la investigación

me gustaría conocer los detalles, quizá pueda ayudar.

Estoy deseando que cacemos a ese miserable.

-Tenemos una noticia, pero no sé si es buena o mala.

-Bueno, tú cuéntamela.

Y ya te digo yo qué me parece.

-Ya le he informado a Miralles, así que, igual puede contártela.

Me ha dicho Márquez que me estabas buscando.

Sí, es por el asunto del francotirador que mató a Rober,

tenemos novedades. Dime.

Como te dije, el francotirador se llama Yorgos Yanakis,

es un exagente del Mosad

reconvertido en asesino a sueldo internacional.

¿Esos datos están confirmados?

Prácticamente. Hemos cruzado información

con centrales de inteligencia de todo el mundo

y coinciden sus movimientos.

Pero no estamos seguros al cien por cien.

No podemos permitirnos equivocaciones, Miralles.

Lo sé, lo sé.

Fede ha estado rastreando en la "deep web"

y tenemos una novedad:

es posible que Yanakis esté a punto de volver a Madrid.

Eso nos daría la oportunidad de echarle el guante.

Ha desencriptado un mensaje a Yanakis

en el que le encargan un nuevo asesinato en Madrid.

¿Sabemos quién es el objetivo?

No tenemos ni idea, no tenemos pistas.

¿Sabemos cuándo será ese encargo?

No, pero Fede está en ello.

Bien.

Tenemos que darle máxima prioridad a este asunto,

tenemos que atraparlo y demostrar que él mató a Rober

y todo su vínculo con los colombianos.

No te preocupes, estamos a tope con ello.

Es cuestión de días que lo atrapemos.

No sabía que estabas ocupada, te espero fuera.

Tranquilo, ya habíamos terminado, Antonio.

¿Cómo estás? Muy bien, gracias.

La verdad es que esté café está riquísimo.

-Claro, es de Colombia.

-¿Y dices que quieren servirlo en la tienda?

-Probablemente sí, la gente no para de pedirlo.

-Pues esto es un desastre,

para nosotros los desayunos son fundamentales.

-La verdad es que la tienda está chulísima, mola un montón.

Y no es tan cara para ser productos naturales y sanos

está genial. -Tú sigue animándome.

-Y todo tiene pinta de ser de primerísima calidad.

Yo me llevaría toda la tienda. -Vale ya.

No. Dame detalles.

-He hecho fotos.

Para que tenga una idea más clara...

-Está todo puesto con un gusto que...

te entran las cosas por los ojos. -Flipas.

Bueno, y el hijo del dueño,

superamable y atento. Es maravilloso.

-No nos queda más remedio que hacerles campaña a la contra.

Yo pienso decir que me comí una uchuva de esas y me sentó mal.

-María, no seas mala, que son supermajos.

-¿Supermajos? -Sí.

-Con todo lo majos que son se llevan los clientes.

Nena, esto es la guerra, no nos podemos andar con remilgos.

Por cierto, ¿quién es el dueño? ¿Lo conozco yo?

Hombre, Jesús. Buenos días. -Buenos días.

-¿Qué te pongo? -Un bocadillo de lomo de orza.

-Te has enganchado.

-Hace tiempo que no lo comía tan bueno.

-Claro, es que... -Quería comentarte algo.

-Donde se ponga el bocadillo de toda la vida

que se quiten todas las tonterías naturales,

eco, bio, o como se diga.

-¿Es que no te gusta la comida saludable?

-¿Qué hay más saludable que un bocadillo de los míos?

¿Tú te crees que los de la tienda de enfrente

tienen mejores productos que los míos?

-María, ¿tú no tienes que ir a hacer unas llamadas

de los proveedores de la bollería y...

-Yo no, pero ahora que lo dices,

vete cortando el pan, así adelantamos para la cena.

A lo que íbamos, Jesús. -¿A qué íbamos?

-Que estos nuevos de "El color de la huerta",

eso es un engañabobos. -Ah, ¿sí?

-Esos vienen al barrio a llevarse el dinero de la gente,

con la historia de las verduras y las frutas naturales.

Tú como eres listo sabes dónde está lo bueno

y vienes aquí a por tu bocadillo de lomo.

-Pero una cosa no quita la otra.

Los productos de esa tienda también pueden estar buenos, digo yo.

-Claro, lo dices porque no llevas este local,

si no, ya verías qué gracia te haría la competencia desleal.

Por cierto, ¿tú a qué te dedicas?

-Precisamente, también me dedico

a estar de cara al público. -Claro.

Por eso nos llevamos tan bien,

porque tenemos muchas cosas en común.

-Ya, pero tenemos opiniones muy distintas

en algunos temas.

Creo que es mejor no alargar esto...

-¿Qué?

-Que tienes ante ti al engañabobos.

Yo soy el dueño de "El color de la huerta".

-Si es una gracia, no tiene ninguna gracia.

-No.

-Vale.

Entonces, tú venías por el bar para ver el negocio,

y de paso llevarte alguno de mis clientes.

Y lo del bocadillo era una pamplina. -No, no. A ver, María,

tu bocadillo de lomo me encanta,

y no tengo intención de robarte ninguna clientela.

Mi tienda es otro tipo de negocio, pásate a verla cuando quieras.

-No me va a dar tiempo,

estoy muy liada como para ir haciendo visitas.

¿Te pongo el bocadillo o no te lo pongo?

-No, déjalo.

Ahora mismo se me ha quitado el hambre.

-Paty, por Dios,

¿cómo no me has dicho que era el dueño?

-He intentado avisarte.

-Desde luego, no te puedes fiar de nadie.

-De todas maneras, ¿no crees que te has pasado un poco?

-¿Que me he pasado un poco? ¿Por defender mi negocio?

Creo que no me he pasado, me he quedado, más bien, corta.

Disculpa, pero estoy hasta arriba de trabajo,

si vienes para hablar del tema, es mal momento.

No, es que he encontrado dos billetes muy baratos para ir a París.

Están tirados de precio. ¿Dos billetes?

¿No les has pedido unos días libres a Bremón?

Lo siento, no voy a poder ir.

Tenemos un asunto importantísimo entre manos,

y no lo puedo dejar a medias.

¿Más importante que tu familia?

¿Cuándo vas a aprender a delegar tu trabajo?

Por favor, Antonio, por favor... ¿Por favor?

¿Tú siempre vas a ser imprescindible?

En este momento sí, pero a lo mejor dentro de unos días estoy liberada.

Eso dices siempre. Luego pasará cualquier otra cosa.

Antonio, te aseguro que me necesitan en comisaría.

También tu familia te necesita.

También tu hija te necesita, y yo también te necesito.

Parece que lo único que te importa es la comisaría.

Estás exagerando, Antonio.

Los billetes están pagados, si no vienes conmigo

iré yo solo a ver a Olga.

Tú decides.

¿Cuándo sale ese vuelo?

Mañana a las seis.

(Teléfono)

Sí, dime.

Sí, sí, lo tengo preparado. Espera.

A ver...

Bueno, ahora te lo mando.

¿Estás seguro de eso?

Cuando me des la localización exacta actuaré.

Sí, espero tu mensaje.

-Perdona,

¿me puedes decir la hora, por favor?

Me he quedado sin batería en el móvil.

-Claro.

Las cinco y media.

-Cinco y media...

¿Y la calle del Molinillo?

Estoy perdido y tengo una entrevista de curro.

-Pues no sé. Es que no soy del barrio.

Tranquilo, chaval, que estas cosas las carga el diablo.

-Y seguro que tú sabes mucho de eso, ¿verdad?

-Coge mi cartera,

está en el bolsillo derecho del pantalón.

-Tu cartera me importa una mierda, quiero saber quién eres.

-Un turista dando una vuelta por la ciudad.

-¿Un turista?

¿En un barrio lejos del centro y tan tranquilo mientras te encañono?

Dime por qué sigues a Fernando Quintero.

¿Fernando Quintero? No sé quién es. -Mira,

o me dices por qué sigues a Fernando Quintero y quién eres,

o te meto un tiro y te dejo seco. -Vale, chaval, vale.

Tienes razón, estoy siguiendo a tu jefe,

¿seguro que quieres saber por qué?

¡Estate quieto!

Tienes suerte, hoy no te voy a hacer nada,

solo quiero que me lleves donde está tu jefe.

-¿Qué quieres de él?

Darle un mensaje de unos amigos de Cali.

Así que, ¡tira!

Y no hagas tonterías, ¿vale?

Y alegra esa cara.

Seguro que a tu jefe le da mucha alegría

tener noticias de Alejandro Somoza.

-Este barrio tiene mucho potencial. -¿Hace falta reponer algo más?

-¿Y la dueña de La Parra ha pasado por aquí?

-¿Esperas que venga?

-Esperarla, lo que se dice esperarla, no, pero...

Digo yo que podría haber pasado por aquí

para interesarse por la tienda. -Ya, por la tienda...

-Creo que debería ser yo el ofendido por las cosas que me dijiste.

-Encima te tendré que pedir perdón yo,

después de lo que me has hecho.

¿Tú crees que he estado viniendo para espiar tu comercio?

-¿Tú qué pensarías?

Vienes aquí a ver cómo trato a mis clientes,

qué les sirvo, cómo va el negocio...

A darme palique sin decirme que tú vas a abrir tu negocio justo al lado.

-Yo nunca he ido de psicólogos,

Eso que todo el mundo me lo aconsejaba

después de lo que me hizo el desgraciado de mi marido, pero...

Ayuda, ¿no? Sí.

Con ella hablo de mis sentimientos,

Y del miedo a volver a ser policía y empuñar un arma.

¡Dame la pasta que lleváis encima!

Primero fue Salva, luego fue Rober.

Estos narcos son muy inteligentes y muy despiadados.

Tienen recursos y se mueven muy bien en la oscuridad.

No hagas esto más difícil, por favor.

¿Crees que no estoy capacitada?

Piensas que no estoy preparada para volver.

Yo no estoy diciendo eso.

Solo estoy intentando ayudaros a encontrar pruebas.

Y estamos trabajando en ello. ¿Y qué habéis encontrado?

Como sabes, estamos siguiendo los protocolos habituales.

No sabéis nada

Me muero por ayudar en un caso que es prioritario para la comisaría.

Si quieres ayudar, limítate a obedecer mis órdenes.

Con todos mis respetos:

discrepo. ¿Perdona?

No sé si he oído bien. ¿Discrepas de mis órdenes?

¿Se puede saber qué demonios está pasando aquí?

-Es el hombre que le estaba siguiendo.

-¿Es cierto que me estaba siguiendo? -Solo quería hablar con usted,

señor Quintero.

-¿Hablar de qué? -De negocios.

Ale, chaval, que los mayores tenemos que hablar.

-¿Cómo lo llevas con Antonio? De aquella manera.

Supongo que me recibirá de morros.

¿Sabe que tenemos una investigación importante entre manos?

Se lo he dicho, pero piensa que es una excusa.

Tampoco digas eso, mujer. Es que es verdad.

Cree que cualquier investigación me importa más que la familia.

"Europol ha solicitado videoconferencia mañana a las doce".

"Anula todo lo que tengas para poder estar".

Claro, cuenta conmigo.

Como puedes ver, entré en España hace dos días,

¿y dónde estaba hace dos meses?

En Colombia. -Tú no fuiste, pero sabes quién fue.

-Me estás empezando a cabrear, ¿sabes?

Elías, muchísimo cuidado.

Ese tío es un asesino a sueldo, es un profesional,

y no se dejará atrapar así como así.

Yo cierro un par de cosas que tengo aquí y estoy con vosotros.

Lo tengo apuntado: habitación 343.

Claudia, por favor, déjame ir. No.

No me entrometeré, me quedaré detrás de la barrera

mientras atrapáis al asesino de Rober, pero déjame ir.

No harás ni dirás nada que pueda perjudicar el operativo.

  • Capítulo 204

Servir y proteger - Capítulo 204

21 feb 2018

Jairo descubre que un hombre sigue a Quintero y piensa averiguar cuáles son sus intenciones. Se inaugura en el barrio la tienda El Color de la Huerta y María está muy preocupada por la competencia que pueda hacerle. Antonio decide viajar a París, con o sin Miralles.

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  1. Lamiralles Ojoclinico

    Estupenda serie, ya no se ir a la cama sin ponerla. Con ella prescindo del lorazepan. Casi llego a dormirme con las escenas de episodios anteriores, no llego a los créditos. Sigan haciendo estás series por favor, es más sano que los fármacos. Y más barato. !

    27 feb 2018
  2. Naranjas de la china

    Totalmente de acuerdo. Aquí se dedican a asesinar a varios policías cuando son felices. Y los nuevos personajes son bastante malos, el hijo del frutero parece un robot más que un actor. Por dios santo que rigor de casting es ese? Y Paty no tiene trabajo porque el gimnasio ha desaparecido? En fin me hago a una idea de por dónde van los tiros con esa segunda temporada. Sólo espero que la decepción que sufrieron los espectadores, su audiencia señores, el pasado jueves les sirva para recapacitar y ser un poco más humanos en vez de tirar por la calle de la violencia. Por favor no se conviertan en Acacias 38 porque es infumable.

    23 feb 2018
  3. Sonia

    Que lástima haber eliminado a rober al actor Juanjo Ballesta le han hechado de la serie el quería seguir y no le han renovado

    22 feb 2018
  4. Queiroz

    Ahora de últimas Paty vuelve y hasta se encuentra buscando trabajo. Se lo pide a Maria. Todo esto a pesar de ser casi la propietaria de un negocio del cual no hemos vuelto a oír hablar jamás. O sea, a quien se le ocurren estas barbaridades. Acaso el gimnasio se quemó, y Paty quedó huérfana de repente. En fin, resulta patético. Como cuando las cosas se hacen al apuro. No basta tener una colección de estrellas (Pepa Aniorte, Adria Collado, etc). Hay que saberlas alinear. Eso es guión y dirección. Ambos pésimo trabajo a estas alturas de la serie. Pero bueno, fue bonito mientras duró el encanto que en su momento tuvo. Así que gracias por aquellos tiempos que al parecer jamás volverán.

    22 feb 2018
  5. Queiroz

    El tal Tirso Calero la ha cagado. Realmente pésima vuelta la que le ha dado al guión de esta cosa. Pero igual se veía venir. No es tampoco material de alta calidad. Acá los clichés abundan. Las actuaciones son de 2da. Y el guión. Q era lo poco de valor. Tambien ha terminado mal. Ah, lo que es el ciclo de vida de una novela de tele, sobre todo estos dias. Una pena, la verdad. Porq como diría alguien varias veces, Kabul es una ful. En eso se ha convertido. En Acacias "39". Todo un gran sinsentido.

    22 feb 2018
  6. Ana

    Pediría a los guionistas menos drama y más imaginación, porque hay sucesos repetitivos: varias parejas truncadas en la víspera de su felicidad : Maria y Osorio, Martin y Laura, Alicia y Rober.

    22 feb 2018
  7. Ana

    Que lastima que sacaron a un muy buen actor la nocela no.es lo mismo sin.el personaje de Rober ya no me entusiasma mirarla

    21 feb 2018