www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4023539
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 14 - ver ahora
Transcripción completa

¡Enhorabuena, papá!

Quiero ir contigo a la gala de la entrega del premio.

-¿Qué ha pasado?

-La han "violao". -¿Sabéis algo del violador?

-Tiene entre 30 y 40, que llevaba una careta de payaso

y que olía muy fuerte.

No publiques nada todavía.

En cuanto haya algo concluyente, la primicia es tuya,

tal y como acordamos. Comprendido, comisario.

"El violador llevaba una máscara de payaso".

¡Eso no lo suelta nadie sin contrastarlo!

Reconozco que dije algo, pero "off the reccord".

Lo que está claro es que ahora el agresor

sabe que la máscara es una prueba crucial.

¿Cuánto crees que tardará en destruirla?

¿Qué tal si hablas menos

y sales a trabajar para buscar a ese malnacido?

La inspectora cree que puede ser el mismo violador

que actuó hace diez años en el barrio y se les escapó.

Pronto podremos llevar al culpable a disposición judicial.

¿No cree que este caso puede tener algo que ver

con una serie de violaciones sucedidas en el barrio hace 10 años

y que quedaron sin resolver?

¿Qué entiendes tú por trato? Le doy la oportunidad de elegir

el titular de mañana. ¿Qué más quiere?

Mensaje recibido.

¡Es él, Pilar! ¿No te has fijado en su olor?

-Le juro... -Es el violador que buscan.

-¿Dónde estaba anteayer por la noche?

-En Pamplona, con un amigo.

-He confirmado que Eugenio estaba allí la noche de autos.

(HOMBRE) -"Eugenio, soy yo. ¿Qué has hecho?"

-Ahora no puedo hablar.

La ONG para la que trabajo me ha destinado aquí.

Seré el enlace entre la nueva coordinadora de ONG

y esta comisaría.

-Hasta las 21:00 estaré en el "gym". ¿Por qué no vienes?

-Está bien.

Me he hecho mucho daño en el cuello.

¿Qué haces?

-No lo he podido evitar.

-Conmigo te has equivocado y mucho.

-¿Qué quieres, Montse? -Tengo que hablar contigo.

-Tú y yo nos lo hemos dicho todo.

-Tranquilo, hombre.

Tu mujer no está aquí. Esto es muy importante.

Anoche en el Burbujas hubo una pelea y veo que recibiste.

Tokarev es un monstruo, le gusta pegar.

No es el único, forma parte de una red muy peligrosa.

Te tengo que pedir que seas valiente y denuncies a Tokarev.

Martínez recibía mordidas de un tal Tokarev

del club Burbujas.

Tenía sexo gratis con las chicas

y a cambio hacía la vista gorda.

Quiero que le detengáis.

¿Y Martínez?

El juez también ha dictado su detención.

A lo mejor Tokarev sabe dónde está.

Lo sabremos cuando le detengáis.

¿No vas a contestar?

¿Te has ido de la boca?

-No he hablado con nadie. Rober.

Es él, vamos.

¡Alto, policía!

¡Tira el arma!

(GIME)

¡Alto o disparo!

Con esta confesión va a caer el dueño del club

y los demás proxenetas.

Tokarev no sabe dónde está Martínez.

El día que me propuso que me fugara con él al extranjero

me dijo que solo había una persona de la que quería despedirse.

Una hermana.

Solo me dijo que es muy mayor

y que está en una residencia en el Pirineo.

(Música emocionante)

-Dos o tres días serán suficientes para hacer una escapada.

Te advierto que un desayuno como este, tranquilo,

sin discutir por Olga, ya me parecen vacaciones.

A veces olvidamos lo importantes que son los pequeños momentos.

¿Y por qué no los recetas en el centro de salud?

Por prescripción facultativa seguro que lo recordaríamos.

El primer consejo en el manual de medicina preventiva,

efectivamente. ¿Medicina qué? (RÍE)

(Risas y arrumacos)

(RÍE) ¡Qué tonto! (OLGA) No os cortéis, ¿eh?

(RÍE)

Qué madrugadora, siéntate a desayunar con nosotros.

Me habéis dejado zumo y todo.

Os dejo, no quiero que la cola de pacientes

dé la vuelta al centro de salud.

¡Eh, eh, eh!

¡Eh, eh, espera!

(LE BESA Y SE RÍE CONTENTA)

(SUSPIRA)

¡Ay!

(TARAREA)

Mamá, ¿vas a cocinar?

Sí, voy a cocinar. ¿Por qué?

Porque tengo un descuento en el burguer, por usarlo.

Ay, qué graciosa.

Ya sé que no cocino tan bien como tu padre,

pero la repostería no se me da tan mal.

¿Y qué vas a hacer? ¿Hervir un bote de leche condensada?

No, esta vez voy a hacer algo más elaborado.

Pues la madre de Marta hace un tiramisú de chuparse los dedos.

Eh, que el tiramisú son palabras mayores.

Mi nivel culinario no da para tanto. Aquí está.

Tarta de zanahoria con lágrimas de chocolate.

Las lágrimas ya las pongo yo cuando pruebe la tarta.

Tú eres única dando ánimos, ¿eh?

Mamá, que era una broma.

Además, ya las hecho más veces y es su tarta favorita, ¿no?

Sí. Y creo que me da tiempo a hacerle antes de ir a trabajar.

¿Y qué celebráis?

Porque no es vuestro aniversario, ni cumpleaños, ni nada.

Pues no, no lo es, pero es una fecha

que para nosotros es quizás más importante.

¿Ah, sí? ¿Y qué es?

Pues no te lo voy a decir, porque es íntimo.

¿Cómo de íntimo? ¡Venga, cuéntame, mamá!

No me insistas, que no te lo voy a decir.

Y termínate el desayuno, que vas a llegar tarde.

Vale. Pero aunque no me lo vayas a contar,

me alegra mucho que papá y tú estéis así.

(GIME DE ALEGRÍA)

Gracias, cariño.

(TARAREA)

Ya, entiendo.

¿Y algún dato que le dijera?

¿No recuerda nada más?

No pasa nada, muy bien, muchas gracias. Hasta luego.

Hola.

He hablado con la residencia donde estaba la hermana de Martínez.

¿Cómo qué estaba? Murió hace dos días.

Ayer fue el entierro y Martínez se fue después sin dejar pista.

Al menos eso confirma que la versión de Svetlana

sobre Martínez es cierta.

¡Joder, se nos ha escapado por un solo día!

¿Y si hubiera cruzado de Huesca a Francia?

¿Para qué?

Puede volar a cualquier parte del mundo

y es más complicado seguirle la pista.

De momento no tiene por qué huir.

Si sospecha algo habrá querido poner tierra de por medio.

Pero no es el caso. Ya oíste a Miralles,

máxima discreción en cuanto a su orden de detección.

No sabe ni que hemos detenido a Tokarev.

En algún momento asomará la cabeza.

No veo el momento de echarle el guante.

Hola, pareja. Hola, Laura.

Traigo noticias y no son buenas.

El móvil de Martínez no está operativo desde hace una semana.

Coincide con la fecha en que salió de Madrid.

Igual sí que anda con la mosca detrás de la oreja.

¿Sabes si tiene una segunda línea en otra compañía?

A su nombre, no.

Lo siento, compañeros.

Cualquier cosa, ya sabéis donde estoy.

Cada día que pasa es un día más que juega a su favor.

Hay que localizarlo como sea y antes de que salga de España.

¡Bueno!

Vamos, chaval.

-Os repito que soy inocente. -Sí, como todos.

Si solo te traemos para que conozcas las instalaciones.

Lleva el ordenador.

Yo haré los trámites para enjaular a este pájaro.

-Llévalo tú y yo me quedo haciendo el papeleo.

-Tú odias el papeleo, Nacha.

-Por eso, no me voy a estar escaqueando siempre.

-A ti te pasa algo. -No, estoy perfectamente.

-No has abierto el pico, no has rechistado porque he conducido

y ahora haces el papeleo.

-Deberías estar contento en vez de echármelo en cara.

-¿Entramos? La gente me mira como a un bicho raro.

-No corras, que no sabes cuándo vas a salir.

-¿Entonces se lo llevas tú?

-Bueno... ¡Eh, Laura!

Precisamente estábamos hablando de ti.

-¿Ah, sí? Prefiero no saber sobre qué.

-Échale un vistazo al ordenador de este tipo.

Vendía teléfonos robados. -Yo no he robado nada.

-Analízalo a ver si sacamos algo.

-Claro. -¡Eh, eh!

Llévate el ordenador, ¿no?

-Hasta ahora.

-¿A Laura también le pasa algo o es cosa mía?

-Es cosa tuya, la veo como siempre.

-¡Compañero! Llévate a este pollo, que yo voy enseguida.

Vamos a hablar un momento tú y yo.

¿Por qué estás enfadada con Laura?

Salta a la vista. No erais muy sociables, pero erais amigas.

-Ya basta con el "cuentico".

¿Qué más te da cómo me llevo con Laura?

Eso es problema mío. -Y problema mío.

Me gusta saber el estado de ánimo de mi compañera,

con quien de vez en cuando me juego la vida.

-¿Entonces es un interés puramente egoísta?

-Bueno, pues un poquito, sí.

Me interesa cómo te llevas con los compañeros.

Este trabajo es entre todos, hay que llevarse bien.

-Predicas, pero no aplicas,

porque, que yo sepa, tampoco es que te sobren amigos.

-Precisamente por eso te lo digo.

He jodido mis relaciones por ser un orgulloso

y no saber gestionarlas.

De hecho, quitando a Miralles,

tengo pocos amigos por aquí.

-No compares, tú y yo no nos parecemos en nada.

-No creas, un poquito sí. -¿Sí? ¿Por ejemplo en qué?

-Pues en las malas pulgas que nos gastamos los dos.

-No estoy bien con Laura.

Pero la culpa es totalmente mía.

-Pues lo tienes muy fácil.

Vete a hablar con ella y pídele disculpas.

No es que sea un ejemplo en eso de pedir perdón,

pero precisamente por eso la he cagado en todas mis relaciones.

No hagas como yo, habla con ella.

-Para ser así, como tan machista y prepotente,

en el fondo eres buen compañero.

-Exmachista.

(QUINTERO) Buenos días, agentes.

-Espérame dentro, Nacha.

-Elías, ¿seguro? -Y tan seguro.

-Te dejan solo ante el peligro, ¿no?

-Yo por aquí no veo ningún peligro.

-¿Te han informado del poco tiempo que te queda en esta comisaría?

-Bueno, algún rumor he oído.

Pero del rumor al hecho, hay mucho trecho.

-Tiempo al tiempo, ¿no?

Puede que a los demás los engañes, a mí no.

Yo te he visto desde que eras un don nadie trapicheando,

con mucha ambición y pocos escrúpulos. No has cambiado.

-¿Qué estás insinuando?

-Que el tiempo que me quede a mí en este barrio

no te voy a quitar los ojos de encima. Eso.

A mí no me la pegas con ese rollo de empresario modélico.

-Yo tampoco te voy a quitar los ojos de encima, amigo.

Te voy a vigilar bien de cerca. ¿Sabes para qué?

Para que no vuelvas a recaer en la bebida

y te conviertas en el puto desecho que has sido siempre.

Que tengas buen día, Elías.

(CARRASPEA AFECTADO)

-Por fin te encuentro, papá.

-No creo que te hayas comido mucho el coco buscándome.

-¿Qué te pasa? ¿Estás enfadado conmigo?

(IRONICO) -Para nada. ¿Por qué iba a estar enfadado?

-A mí no me trates como a una niña,

si te pasa algo quiero saberlo.

-¿Y tú qué crees que me pasa?

-No lo sé, pero será algo importante,

para que hayas salido sin despedirte.

-Sí, sin despedirme, sin afeitarme, sin ducharme,

y todo por tu culpa.

-Qué mal rollo llevas encima, ¿no?

Te vas sin decir ni media y ahora me echas la bronca.

-¿Cómo sin decir ni media? Me he despedido ocho veces,

pero como estabas en el baño con la música a tope,

a lo mejor no me has oído.

-¿Y por qué no has esperado a que saliera?

-Porque tengo un negocio con un horario que cumplir

para que funcione correctamente.

Por eso he venido a ducharme, para abrir a tiempo.

-"Joer", lo siento.

Es que me estaba haciendo la cera

y cada vez que tenía que dar un tirón lo pasaba fatal.

-Es que hoy es la cera, ayer alisarse el pelo,

anteayer una mascarilla en la cara. -No, en el pelo.

-¡Bueno, ya está bien!

Lo siento, hija, lo siento...

No debería haberte gritado.

-Encima que te preparo el desayuno.

Tu café y tostadas con la crema de avellanas que te gusta.

No te imaginas el chasco cuando he salido del baño y no estabas.

-Lo siento.

¿Has tardado mucho en preparar el desayuno?

-Pues sí.

Porque se me han quemado las tostadas tres veces.

Y he perdido un montón de tiempo

aprendiendo a usar la cafetera esa del demonio que tienes.

-¡No habrás escacharrado la cafetera!

¡Es el único capricho que me he dado en años!

Bueno, da igual, porque tengo que ir dejando el café.

A mis años, hay que vigilar la tensión.

-Jo, papá, es que cuando le hablo a mis amigas de ti

se mueren de la envidia.

Es una suerte tener un padre tan comprensivo.

-Mira, Paty, creo que tendríamos que organizarnos mejor.

¿Y si ponemos un horario para usar el baño?

-No, se me acaba de ocurrir otra idea mejor.

Sería la solución ideal para no molestarte más en casa.

-No estarás pensado en volver con mamá.

-No, no te pienso abandonar nunca.

Lo que necesitamos es mudarnos. -¿Mudarnos?

-Sí, tu casa se nos queda pequeña.

Necesitamos otro baño y una habitación más grande para mí.

Me tengo que traer un montón de cosas de casa de mamá.

-Si tienes el pasillo y el salón lleno de maletas y cajas.

-Por eso te lo estoy diciendo, no te enteras.

Necesitamos una casa más grande para que no te moleste.

Me voy a poner a buscar pisos por internet,

tú preocúpate de llevar el gimnasio tan bien como siempre.

¿Eh? Luego nos vemos.

(RESOPLA)

-¿Y qué es lo que le hizo sospechar de su vecino?

¿Le vio tender la camiseta de su hijo pequeño?

Ah, que llevaba una foto de un payaso.

Sí, tomo nota. Buenos días. Gracias.

¿Cómo va la mañana? ¿Alguna información relevante?

Estoy hasta arriba, comisario.

No sabe el aluvión de llamadas, sospechas, suspicacias,

intuiciones y hasta pálpitos. Bueno, eres policía.

Déjate llevar por el instinto policial.

Y no pierdas el tiempo.

En serio, no doy abasto.

Me podría poner a alguien para atender el teléfono.

Lo siento, pero estamos mal de efectivos. Tienes que apañarte

y seleccionar las llamadas más creíbles.

No, claro, a Paco no lo voy a investigar.

¿A Paco? Sí.

Es un anciano que desde que cumplió los 80

se autoinculpa de todos los delitos que ocurren.

Cuánto desequilibrado hay suelto.

Si la prensa no vendiera tanta carnaza,

no saldrían como moscas y no habría tanta alarma social.

Sí, pero el daño ya está hecho.

¿Entre las llamadas hay algo?

Un vendedor de una tienda de juguetes

me dijo que un señor había comprado varias caretas de payaso.

¿Y? Es un profesor de primaria

y era su primer día en un colegio de Madrid

y quería caer bien a los chavales.

Es que él es de Oviedo

y siempre ha dado clases en un colegio

que era en plan cooperativa

y todos los chavales iban allí.

Espe, no hace falta que me cuentes su vida.

¿Hay algo más?

Sí, Lola ha ido a investigar una llamada de una mujer

que vio a su vecino llegar de madrugada con una máscara.

Seguid trabajando y me informáis.

Buenos días. Lola.

Espe me ha dicho que has salido a comprobar una llamada.

Sí, el sospechoso...

es un vigilante nocturno que padece asma.

No llevaba máscara sino mascarilla, por la contaminación.

¿Has comprobado su coartada? Por supuesto.

La noche de la agresión estaba trabajando, doblando turno

por baja de un compañero.

-Menudo karma. Enfermo, explotado

y sospechoso de violación.

Así no vamos a ninguna parte.

Filtrar tanta información requiere muchísimo trabajo,

es como encontrar una aguja en un pajar.

Comisario, con el debido respeto, necesitamos ayuda.

Si encontrásemos una pista que nos llevase al agresor

todo este esfuerzo habría merecido la pena.

Es verdad, Lola, tienes toda la razón.

Os voy a mandar un agente para que os eche un cable

y todo vaya más rápido. ¿De acuerdo?

Tenemos que coger a ese degenerado. Gracias.

-Tú dirás lo que quieras, yo le acababa de pedir un refuerzo

y le ha entrado por un oído y le ha salido por el otro.

-Se lo habrá pensado mejor, Espe.

-Sí, será eso. No tiene nada que ver con que esté loco por ti.

(RESOPLA)

-Comisaría, ¿dígame?

Sí.

-En el piso de acogida estás bien, ¿no?

-Sí. La encargada es agradable.

Y las otras mujeres también.

-Entonces ¿por qué no duermes bien?

-¿Cómo sabes eso?

-Me lo ha contado una de las compañeras que os ayudan.

Al parecer tienes pesadillas, ¿no?

-Extraño el colchón, la almohada...

Aún se me hace rara la cama.

-Seguro que has dormido en sitios peores.

Perdón, no te lo tomes a mal.

Quería decir... -Tranquilo.

-Svetlana, si hay algo que te preocupa,

lo que sea, puedes contármelo.

Puedes confiar en mí.

-Tú eres bueno, pero no puedes ponerte en mi lugar.

-No, bastante tengo con venir de provincias

a Madrid y perderme todos los días en el metro.

(RÍE)

-Ahora en serio.

Es parte de mi trabajo intentar entender tu situación.

Y aunque no tengo experiencia como trabajador social,

hay una cosa que la sé hacer muy bien:

escuchar.

Si me dices qué te preocupa,

buscaremos una solución.

-Es el miedo.

Siento pánico. (RÍE TÍMIDAMENTE)

Y a veces eso no me deja ni respirar.

-¿Y por qué sientes ese temor?

-Si declaro contra Tokarev en el juicio,

seguro que toma represalias contra mí.

Ese hombre es capaz de todo,

incluso de matarme.

-Entiendo que le tengas miedo...

pero Tokarev y su banda están entre rejas.

No pueden hacerte nada, ni siquiera saben dónde vives.

Esa información la protegemos al máximo.

-Tienes razón.

Pero el miedo es más fuerte que la razón.

Pienso en Tokarev y me pongo a temblar.

A veces pienso en escaparme.

Huir de Madrid para no tener que declarar en el juicio.

-Es normal que se te pase por la cabeza,

pero si no declaras, Tokarev puede quedar libre

y otras mujeres caerían en sus redes.

Svetlana, estás a salvo.

La policía no va a permitir que te pase nada.

-La inspectora Ocaña es una gran persona,

ella también sabe escuchar.

Me ha dado mucha confianza.

-Eso es justamente lo que intentamos todos,

que te sientas segura para construir una vida nueva.

(RÍE)

-¿Estás mejor?

-Sí.

Esta noche creo que dormiré un poco más tranquila.

-Y no te irás a ninguna parte,

¿verdad?

-Me quedaré en Madrid.

Tengo que ir al juicio

y declarar todo lo que sé contra Tokarev.

Es un crimen lo que hace con las mujeres.

Y debe pagar por ello.

-¿Quieres que te acompañe a la casa de acogida?

-Gracias, pero no es necesario.

-Muy bien, pues...

Entonces me marcho, que me esperan en la ONG.

-Ve, Eugenio.

Y no dejes de seguir ayudando a la gente.

Se te da muy bien.

(Móvil)

¿Sí?

¿Hola?

¿Dónde estás?

¿Dónde se habrá metido este cabrón?

No pararé hasta encontrarlo y llevarlo delante del juez.

Disculpa, Alicia, me gustaría hablar contigo.

¿Ha ocurrido algo?

Martínez me ha llamado.

¿Cuándo? ¿Te ha llamado desde su teléfono?

Me ha llamado hace un momento, desde un número oculto.

¿Te ha dicho dónde estaba? Sigue en España.

Pospuso su viaje a República Dominicana

porque su hermana murió y tuvo que quedarse hasta el entierro.

Cuéntanos todo lo que has hablado con él,

hasta el más mínimo detalle. Siéntate, Svetlana.

Fue una conversación muy corta.

¿Te ha dicho algo sobre sus planes?

Quiere reunirse con Tokarev.

No le habrás dicho que estás detenido.

Muy bien.

Estaba tan sorprendida que no sabía qué decir.

¿Y qué quería hacer con Tokarev? Quiere pagarle mi deuda

y recuperar mi pasaporte para que pueda irme con él.

Quiere comprarte para que seas su esclava particular.

¿Te ha dicho algo más? Que me llamará pronto.

Dijo que iba conduciendo y llamaría cuando parara.

No hay duda, está volviendo a Madrid.

No podemos desaprovechar esta oportunidad.

¿Qué oportunidad?

La de atraparlo, Svetlana.

Necesitamos contar contigo.

¿Estás dispuesta a ayudarnos?

Aquí tienes Max. ¿Te apetece un digestivo?

Invita la casa. -No, gracias, tengo prisa.

Oye, no deberías subir los precios así, tan de golpe.

-Pero si no he "subío" un céntimo desde hace un siglo.

-Es verdad, es que me cobras tres menús.

-Sí, el tuyo, el de tu hija Paty y el de su amiga.

Lo ha cargado a tu cuenta.

Por cierto, vaya un sol de hija que tienes.

Me ha felicitado cien veces por lo rico que estaba todo.

-Sí, qué suerte. -Y lo despierta que es,

es un torbellino.

-Sí. Un torbellino, un maremoto, un ciclón tropical, un tsunami.

-¿No estás contento de tener una hija que te adora?

Te tiene en un pedestal.

-Preferiría que me bajase del pedestal

y que la convivencia fuera más sencilla.

No sabes lo difícil que es tenerla en casa.

-Yo en tu lugar, ¿sabes qué haría?

-Dame un segundo.

¡Ágata!

Pero ¿cómo estás?

(RÍE) ¡Qué bueno!

Ah, de vuelta por Madrid...

Ah, claro, pues muy bien, sí.

Te pago en la barra.

-Claro, sin problema.

-Sí. ¿Me paso por tu hotel?

Ah, que estás con una prima, ya...

No, mi casa no puede ser, ahora vivo con mi hija.

¿Como que lo dejemos para otra ocasión?

¡Que somos jóvenes!

Tengo un coche con unos asientos reclinables...

Hombre, no te pongas así.

Tampoco quería decir eso. Yo...

¿Qué soy un cutre por ofrecerte lo del coche?

-¿Qué le pasa a Max?

-La vida de crápula,

que no es compatible con vivir con una adolescente.

-¿Oye? ¿Oye?

¿Será posible? Me ha "colgao".

-Estás perdiendo facultades, macho.

Nunca te había visto suplicarle una cita a una mujer.

-Estoy que me subo por las paredes. -Ya será para menos.

Desembucha antes de que te dé un cólico.

-Yo antes tenía una vida, ¿vale?

No era una vida perfecta, pero era la que me gustaba.

Mi gimnasio, mis ligues, "pim pam pum"...

Pero desde que está mi hija mi vida es un desastre.

-Tú es que llevas toda la vida librándote de ejercer de padre

y te ha venido de golpe.

-Que no, que soy muy flexible, me adapto a todo.

-Mira, pase que Paty se encierre en el baño toda la mañana

y yo tenga que asearme en el gimnasio.

Pero perder ligues porque no tengo mi sitio es demasiado.

-Eso lo lleva sufriendo tu ex desde que os separasteis.

-No es lo mismo. -¿Por qué?

-Porque mi ex me importa un huevo.

Yo lo que quiero es mi vida de soltero.

-"Pim pam pum" toca lacasitos. -Exacto.

Le acabo de decir a un ligue que si nos lo hacíamos en el coche.

Me ha "mandao" a la mierda. Que vergüenza.

-Si es que te ahogas en un vaso de agua.

Habla con Paty

y llegáis a un acuerdo para hacer cada uno su vida.

-No es tan sencillo. Cada vez que lo intento

me pone ojitos de cordero degollado

y me mata de pena. Y al final acepto lo que ella quiere.

Y no sabes la última.

Quiere que nos mudemos a un piso más grande.

Está buscando casas como loca. -Vaya por Dios.

Nuestro soltero de oro por fin ha encontrado la horma de su zapato.

(RÍE)

Te lo digo de verdad, necesitamos más coches.

No me puedes mandar un Z para una intervención así.

Pues lo mismo que si me das megáfonos para avisar a los malos.

Bueno, yo te llamo.

Inspectora Miralles, necesito hablar con usted.

Lo siento, no puedo atenderle. Será solo un minuto.

Querría hacerle unas preguntas sobre el violador de la máscara.

Sobre ese tema no puedo comentarle nada.

Toda la información que tenemos ya la dio el comisario Bremón...

en la rueda de prensa.

Ya imagino que no le ha gustado mi artículo.

Pero comprenda que la ciudadanía quiere estar informada.

Usted solo busca carnaza.

Y no tiene escrúpulos en manipular a una mujer

que ha sido víctima de una agresión sexual.

Pero ¿cómo voy yo a manipular? Aunque quisiera, inspectora.

Si tengo información es gracias a mis fuentes.

No me cuente historias. Estuvo hablando con la víctima.

Con lo que le pudo sonsacar a ella y lo que aportó de su cosecha

ha escrito un artículo deleznable. Siento que tenga esa opinión de mí.

Pensaba que usted y yo podíamos llevarnos muy bien.

Pues se equivoca conmigo.

Yo no trabajo pensando que la prense hable bien de mí,

así que no espere que le dé información

y menos si puede perjudicar a una investigación.

¿Le ha quedado claro? Me ha quedado claro.

Pues buenas tardes. Buenas tardes.

Convéncelo para que se reúna contigo antes de ir al club

y que no sospeche que hemos detenido a Tokarev.

Tengo miedo de ponerme nerviosa. No sé si sabré hacerlo.

Lo hemos repasado varias veces. Lo vas a hacer perfectamente.

Es diferente. Cuando hable de verdad con él

puede ser más difícil para mí.

Tenemos una cosa que juega a nuestro favor

y es que Martínez está enamorado de ti.

y no se cuestionará nada de lo que le digas.

(SUSPIRA)

¿Qué pasa? Odio mentir.

Lo he hecho muchas veces, a fuerza.

Tenía que disimular que me gustaban clientes,

era horrible.

No sé cómo he podido soportarlo.

Esta vez es distinto, Svetlana.

Vas a mentir para que se haga justicia.

Gracias a ti evitaremos que Tokarev explote a otras mujeres.

Gracias a ti haremos que los malos paguen por sus crímenes.

Lo harás bien. Venga.

¿Hola? -"Hola, cielo, soy yo".

-Hola, mi amor. ¿Estás ya en Madrid?

-"No, aún me quedan un par de horas".

Iré directamente al Burbujas, nos vemos allí.

-No, no vayas allí.

-¿Y por qué no?

-El Burbujas no me gusta.

Prefiero que nos veamos en otro sitio.

-"Luego vamos donde quieras,

pero quiero pagar a Tokarev y que te devuelva el pasaporte.

Es mejor hacerlo allí".

-Tokarev marchó a resolver asuntos de negocios.

Dijo que no volvería hasta por la noche.

(CONTENTO) "¡Ah, bueno, en ese caso...

podemos aprovechar para pasar un buen rato

en una habitación del club.

Podemos pillar la habitación con "jakuzzi".

-Pero ya no eres un cliente,

ahora eres mi pareja.

-"Tienes razón".

Nada que te recuerde a tu vida anterior.

-"Claro".

¿Qué tal si nos vemos en el bar La Parra?

-¿Y por qué allí?

-Tengo que pasar por el centro de salud, que está cerca.

-"¿Estás bien? ¿Te pasa algo?"

-No, nada.

Es una revisión de rutina, por las anginas.

"¿O prefieres que me vaya enfermita a nuestro viaje?"

-No, claro que no, boba.

-En cuanto salga del médico,

me voy a La Parra y ahí nos vemos.

"Tengo muchas ganas de besarte".

¿Estás ahí, mi amor?

-"Sí... Mejor no nos vemos en La Parra".

Ese bar está lleno de chismosos.

Nos vemos en el centro de salud, allí no habrá casi nadie.

Bien. Vale, como quieras.

"En un par de horas te veo allí".

Un besito, cariño.

(SUSPIRA)

Hice lo que pude. Has estado fantástica, Svetlana.

¿Por qué pones esa cara?

Tenemos motivos para estar contentas.

Él en el fondo se ha portado bien conmigo.

Y...

me siento culpable por traicionarle.

No, Svetlana, no se ha portado bien.

Te quería comprar.

Y recibía dinero de Tokarev

por hacer la vista gorda con lo que pasaba en el club.

Aunque de diferente manera,

Tokarev y Martínez son criminales

que se enriquecían a costa de vuestro sufrimiento.

Así que, créeme,

no le debes nada a un malnacido como Martínez.

Gracias.

No me salen las cuentas ni a la de tres.

-¡Hola, papá!

Acabo de ver un piso chulísimo,

en una urbanización... que flipas.

Con terraza, jardín... De todo.

¿A qué hora quieres verlo? Llamo al dueño y quedamos.

-Para el carro, para el carro.

Estoy haciendo las cuentas y no salen.

No va a ser posible mudarnos a un piso más grande.

-¿En serio? Jo, papá, con la ilusión que me hacía...

-Bueno, a mí también me hacía mucha ilusión, pero no puede ser.

Un gimnasio tiene muchos gastos,

no es un negocio tan boyante.

De momento, imposible.

-Bueno, vale, no pasa nada.

Si nos organizamos bien los tres,

podemos convivir sin ningún problema.

-Me encanta que te lo tomes tan bien.

¿Tres? ¿Qué tres?

-Tú, yo y Tobías.

-¡No! No, no. A mí no me metes un novio en casa.

Seguro que no sabe hacer la o con un canuto.

-¿Qué dices? Que Tobías no es mi novio,

es un ángel de cuatro patas.

Ven aquí. ¡Mira!

-¡Paty, has comprado un perro!

-No, lo he adoptado en una protectora.

Es que como íbamos a mudarnos a un piso con jardín y con cosas...

y hay tantos perros abandonados...

Míralo. Yo es que me enamoré en cuanto lo vi.

-¡Me deberías haber consultado! -¿Qué pasa, no te gusta?

-Sí, pero soy alérgico al pelo de los perros.

-¿Ah, sí? Ahí va.

En el cuestionario me preguntaron si había gente alérgica,

pero yo como no lo sabía, pensé que no.

(TOSE)

Tobías, ¿qué pasa?

-Hola, Laura. -¡Hola!

-Hola.

-He encontrado el rastro de la venta por Internet de los teléfonos.

Los compradores no sabían que eran robados.

-Cuando los recuperemos nos servirán de prueba definitiva.

-Buen trabajo, muchas gracias.

-De nada, para eso estoy.

-Nacha, ¿no felicitas a tu compañera?

-Sí, claro. Muchas gracias, Laura,

con esta información nos facilitas mucho nuestro trabajo.

Voy a hacer las diligencias. -No, de eso nada,

ya te has comido el papeleo esta mañana. Ahora me toca a mí.

-¿Te apetece un café de máquina?

(CORTADA) -Se ha hecho tarde, prefiero irme a casa a descansar.

-Ya.

No hace falta que tomemos un café,

pero me gustaría hablar contigo un minuto.

No voy a entretenerte mucho.

Quería pedirte disculpas por lo de ayer,

me equivoqué y mucho al intentar besarte.

-No te preocupes, estas cosas pasan.

-De verdad, lo siento un montón.

Empezábamos a ser buenas amigas y lo he estropeado todo.

-Mira, me caes muy bien y eres alguien muy especial,

pero yo no siento una atracción por ti

como la que tú puedas sentir por mí.

-Lo entiendo, no te preocupes.

Solo quería acabar con este mal rollo

que se ha generado por mi culpa.

He sido una imbécil. -No hace falta que te insultes.

No es un delito que te guste alguien.

-Ya, pero me gustaría que nos olvidásemos de todo esto.

Te pido perdón de corazón.

-Estás perdonada, no le des más vueltas,

seguro que seguimos siendo tan buenas compañeras como antes.

Hasta mañana.

-Adiós, Laura.

Oye, Nacha.

Que tampoco tengo tanta prisa,

si quieres nos tomamos un café de estos horribles de la máquina.

-Vamos.

Venga, cariño, vamos a cenar.

¿Y papá? Si no ha venido.

Pues no. ¿Y esa celebración tan importante?

Si tu padre no está, no puede haber celebración.

Espérate, que le meto prisa. Deja ese teléfono.

Ya vendrá cuando le dé la gana.

Hola. Lo siento.

No he podido venir antes.

-Mamá estaba a punto de suspender la celebración.

(EXTRAÑADO) -¿Ah, sí?

Llegas un poquito tarde.

Se me ha complicado el trabajo.

A qué celebración se refiere Olga?

Hoy hace 15 años que salvamos nuestro matrimonio.

Estuvo a punto de irse a pique, ¿te acuerdas?

Sí, claro que me acuerdo.

Volvimos después de unos meses de separación temporal.

"Temporal". Qué civilizado suena eso

para lo mal que lo pasé.

Yo también lo pasé mal y lo sabes.

Los dos decidimos darnos un tiempo.

¿No? Repensar la relación.

Lo que pasa es que en ese tiempo

hiciste algo más que pensar y repensar la relación.

De paso me hiciste un poquito de daño.

Mamá, ¿por qué has tirado la tarta que has hecho?

Porque se me ha quemado en el horno.

La cocina no es lo mío.

¿Un poco de agua?

Y hacer el paripé tampoco.

Cenad vosotros, que a mí se me ha quitado el hambre.

(Puerta que se cierra)

¿Cómo es que has vuelto? Pensé que te habías ido.

Y me había ido, pero me quedo más tranquila

si repasamos los detalles del operativo.

Vamos.

No te preocupes, está todo controlado.

Estamos siguiendo el protocolo de actuación.

Siéntate, siéntate.

A ver...

Como te dije, lo vamos a pillar cuando entre en el centro de salud.

Ya hemos dado aviso allí y están alerta.

Y Svetlana se ha mostrado muy valiente.

Al final va a ser el amor lo que acabe con él.

Estar enamorado es como estar ciego,

el amor nos hace tremendamente vulnerables.

¿Te pasa algo, Claudia? ¿A qué te refieres?

Te noto rara. ¿Va todo bien?

Sí, bueno, en la Policía va todo fenomenal,

pero en casa las cosas son distintas.

He tenido noches mejores,

pero ahora lo importante es centrarse en el operativo.

Por supuesto. Escúchame,

aunque parezca que ha caído en la trampa, ojo con Martínez.

Es un viejo zorro y te puedes esperar cualquier sorpresa.

Hoy no se escapa. En unas horas estará en el calabozo.

Que no te traicione la confianza,

a veces estar tan segura no es bueno.

Te llevas una decepción mayor.

Como la de Martínez. ¿Quién lo iba a decir?

Tantos operativos juntos, tantas horas en comisaría,

tantas historias...

Nunca ha sido santo de mi devoción, eso desde luego,

(RESOPLA) ...pero es que no me podía imaginar

que pudiera traicionar al cuerpo de esa manera.

Afortunadamente, esos casos son excepciones.

¿Algo más? Debo irme a repasar con Rober.

Sí. Ten mucho cuidado.

Si se huele la trampa puedes esperarte cualquier cosa.

Tranquila. No bajes la guardia.

Pero ahora el objetivo es un policía

y él está acostumbrado a situaciones límite.

¿Dudas del diseño del operativo?

¡No, no! El diseño del operativo es perfecto,

por eso lo he autorizado.

Entonces no confías en mí para que lo pueda dirigir.

Dime la verdad, ¿crees que no soy capaz?

No, no me malinterpretes,

lo que pasa es que no soportaría que te sucediera nada.

Tranquila, no me va a pasar nada.

(SUSPIRA)

(Golpe)

Jairo, pírate, no puedes estar aquí.

Que me agobio en casa. ¡Aquí no puedes estar!

¿Tienes miedo del Fiti?

¡Estoy en medio de un operativo! ¡Que te vayas!

Vale, ten cuidadito. Vale.

Martínez va para allá.

Todavía estamos desalojando esto, intenta entretenerle.

¿Y qué quieres que le cuente?

No sé, pero si va armado no podemos arriesgarnos a que haya heridos.

Bien, algo se me ocurrirá.

"Rober".

Dime.

Ten cuidado.

Cierro el pocket.

Dime.

Ya estoy en el interior. "¿Y Rober?"

Ha establecido contacto visual con el objetivo.

"Va a entrar tras él".

¿Habéis repasado el procedimiento?

Sí, sí, no te preocupes.

"Mucho cuidado, ¿eh?"

Ya estoy aquí, cariño, frente a la consulta número 4.

Ven rapidito, anda. Un besito.

Hombre, Martínez, ¿cómo tú por aquí?

Hola, Rober. He venido a despedirme de Jacobo, el celador.

Qué detalle.

Sí, como nos ha hecho algunos favores,

y voy a estar bastante tiempo sin verle...

Yo con un detenido, que se lesionó en el calabozo.

Qué típico, ¿verdad? Me siento, si no te importa.

¿Qué tal?

¿Te has apuntado a algún campeonato de petanca?

Pero ¿qué dices? Yo todavía hago abdominales en la cama.

¿Y el Caribe?

¿No te ibas al Caribe?

Yo no nunca he dicho eso. ¿Ah, no?

¿No lo dijiste el otro día en la despedida?

No, yo dije que me iba muy lejos, pero no dije dónde me iba.

No sé, serán las ganas que tengo de ir al Caribe.

Como nunca he "estao" fuera de España..

Tiene que ser el paraíso eso.

¿Qué pasa, Rober? ¿Ahora te gusta estar de cháchara?

¿Por qué dices eso?

Porque tú siempre vas a la tuya, y ahora te veo tan amable...

Sí, la verdad es que echaba de menos tu sentido del humor.

¿Cómo lleváis el desalojo?

"Nos queda por desalojar la planta baja".

Pero si esperamos, podemos perderle.

"Vale".

Asegura bien la zona.

(HOMBRE) "Inspectora, todo despejado".

Me confirman que el edificio está completamente desalojado.

Pues a por él. Pero con la cabeza fría, ¿eh?

"Sí, inspectora".

(SUSPIRA)

(Tono de mensaje)

No hay ni un alma por aquí, ¿eh?

Será por las horas.

Tengo que hacer una llamada.

(MENSAJE DE VOZ) "El teléfono marcado no se encuentra disponible".

-Tu pipa. ¿Qué haces?

Dame tu pistola.

De verdad, tío, ¿qué coño te pasa?

Ya ves, tantos años de policía me agudizan los sentidos.

¿Y te vas a ir sin ella?

¿Sin quién? Svetlana, el amor de tu vida.

Está detrás de esa puerta.

(RÍE) No me voy a dejar enredar, Rober.

Te lo juro.

Abre la puerta y lo compruebas.

Tú no eres feliz, Elías.

¿Y sabes por qué?

-Seguro que me lo dices tú.

-Porque estás deseando beberte ese whisky que tienes delante.

Venga, hombre, ¿a qué esperas?

¿A quién quieres engañar?

Míralo bien.

¡Svetlana!

(Disparo)

(ROBER GIME)

¡Quieto o disparo!

¿En qué pensabas?

Yo no estoy "pringao" en esa mierda,

solo me tiraba a una puta de vez en cuando, nada más.

Eso no puede empañar toda una vida de servicio.

¡Tienes que creerme!

Si lo encarcelan, mis preguntas se quedarán sin respuesta

y nunca me aclarará qué le pasó a mi madre.

Dónde le metan da igual,

ese va cantar el nombre hasta de su pokémon favorito.

Mami, es de un grupo "indie": The Rings.

Son buenísimos y me muero por verlos en directo. Por favor.

Te dejo con una condición. Que llames al llegar al concierto,

que llames cuando se acabe

y, por supuesto y principal, que vuelvas acompañada.

Vale, te lo juro.

-Yo no contesto a gilipolleces.

¿Eso es para ti la muerte de mi madre? ¿Una gilipollez?

Tú estabas ahí.

Dime de una vez qué fue lo que pasó.

-No sé lo que te pasa con Antonio,

pero lo solucionaréis.

Sois una pareja muy fuerte, nada podrá con vosotros.

Ella ya lo hizo una vez.

Estás así por Ibarra.

Habla con Antonio,

dale una oportunidad de que se explique.

Sergio vendrá a recogerme.

Si lo conocieras verías que no es tan pijo como crees.

¿Que no? Bueno, igual un poco sí.

Pero es muy majo. Lo que tú digas.

(SOLLOZA)

-¿Te encuentras bien?

¡Alicia, te necesitan en comisaría!

¿Estás de broma?

Hace un rato que ha terminado su turno

y la necesitas precisamente ahora.

La necesitan en comisaría, a ver si te lavas las orejas.

¿No puede esperar a mañana?

No te molestaría si no fuera importante.

Martínez quiere hablar contigo.

  • Capítulo 14

Servir y proteger - Capítulo 14

17 may 2017

Con la ayuda de Svetlana, Alicia y Rober tienden una trampa a Martínez. El caso del violador hace que Miralles reviva una parte complicada de su pasado. Y el dolor se acentúa cuando sorprende a su marido con Ibarra. Elías aconseja a Nacha que solucione el malentendido con Laura.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 14" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 14"
Programas completos (126)
Clips

Los últimos 603 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios