www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
4330239
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 147 - ver ahora
Transcripción completa

-Hasta luego.

¿Qué ha ocurrido? "Dos explosiones se originaron"

cuando los primeros oradores tomaron la palabra.

Muy pocas y ocasionadas por el follón que se armó,

ninguna, afortunadamente, por los artefactos.

No parece que quisieran hacer mucha pupa.

Ruido mediático. Sí.

Nos debes mantener informados,

para algo debes mantener la relación con esa Olga.

¿Tenemos algo más del sospechoso que captó la cámara de seguridad?

excepto que debía tener información privilegiada

porque, si no, no se explica

cómo sorteó con tanta facilidad la seguridad del congreso.

No estoy 100 % segura,

pero le podría haber visto saliendo o entrando del gimnasio.

¿No has visto a nadie por aquí con ese aspecto?

Pues sí, ahora que lo dices, se parece a un hombre

que vino hace unos días preguntando por las cuotas del gimnasio.

-La Policía no tiene nada sobre nosotros, solo sospecha, nada más.

"Si no hacemos ninguna tontería, no nos cogen".

-Te lo puedo explicar perfectamente, de verdad.

(SUSPIRA)

¿Te das cuenta de lo que me estás pidiendo, Paty?

Que deje mi trabajo. -Sí. O Transportes Quintero o yo.

-Lo que yo quiero es tu lealtad

porque el día que esa lealtad me falle,

atente a las consecuencias.

Esto es más grave de lo que yo pensaba.

Martín, ¿vais a publicar el listado que te han enviado

con las 50 empresas amenazadas?

Por supuesto que no.

¿Cuántas están en nuestro distrito? Cinco.

Y, entre ellas, está la de nuestro querido amigo,

Fernando Quintero.

Maldita sea la hora en la que los niñatos esos ecoterroristas

les ha dado por ponerse reivindicativos.

Me están fastidiando, pero a base de bien.

Quiero que retiren toda la protección y toda la vigilancia

que tienen dispuesta en mi empresa.

No necesito que me protejan.

No quiere tener un Zeta aparcado en la puerta.

Ah, y eso, ¿por qué?

Dice que no quiere gastar dinero público en su negocio.

Oh, qué solidario. ¿Por qué será que no me lo creo?

¿Me vas a contestar sobre lo de Barcelona?

¿Te vienes conmigo? -¡Sí! Sí, papá, me voy contigo.

-¡Bien!

Ya verás qué bien te va a venir alejarte de todo esto.

Seguro que no te preocupa que Quintero vaya a aprovechar

que tú estás fuera para acercarse a mí, ¿verdad?

No, porque estoy seguro de que no le vas a dejar.

-Por mucho que reniegues de mí o que trates de despreciarme,

yo siempre voy a estar ahí

porque tú eres mi hija, Alicia, y yo te quiero.

(RADIO) "Ha aparecido un cadáver por muerte violenta

en el parque de la Dehesa".

-Recibido. ¿Qué heridas tiene el cuerpo?

-"Tiene el tórax atravesado por una flecha".

-¿Por qué usar un arma así?

No lo sabemos, pero, precisamente, por lo extraña que es,

podría darnos alguna pista.

¿Qué hay del tipo que le citó en el parque,

el tal Sagitario 24?

Ese tipo tiene cualidades de un auténtico "hacker".

-"Carmelo fue decapitado"

y el arma del crimen, una espada, ¿eh?

Una forma de ejecución típicamente medieval.

-Yo también empiezo a creer

que la muerte de Laura forma parte de un juego.

-Debes completar cinco pruebas de iniciación.

Ya has superado con éxito dos.

Ya está decidida cuál será tu siguiente tarea:

debes raptar a una doncella y esconderla en la fortaleza palatina.

(Música emocionante)

Tú de pequeño tenías que ser fino, ¿eh?

-Por la cara de pillo que tienes.

¿Por qué nunca hablas de los orfanatos donde te quedabas?

-No son ninguna maravilla, no te pierdes nada.

Tuve suerte de que me sacasen pronto del de Rusia.

-¿Pero te acuerdas de todo?

-No, la verdad es que no.

Me trajeron muy pequeña, así que no tengo apenas recuerdos de esa época.

Fue duro para ti, ¿verdad?

Perdón, no tienes que responder si no quieres.

-No, es que, a ver, los niños a veces pueden ser muy crueles

y en los orfanatos siempre había peleas

y los fuertes cargaban contra los débiles.

-Pues no te imagino como una persona débil.

-Porque la fortaleza me la dio mi hermano.

Si no hubiera sido por él, no hubiera sobrevivido.

-Es increíble la conexión que podemos llegar a tener

con gente que no es de nuestra sangre.

Yo con mis padres, tú con tu hermano...

¿Por qué nunca me hablas de él?

-Porque le admiro mucho, pero bueno, yo estoy seguro

de que, si os conocéis, os caeríais muy bien.

-¿Y ya? ¿No me vas a decir nada más?

No sé, tú conoces a mi familia.

Bueno, de hecho, has convivido con ellos.

A ver cuándo me lo vas a presentar.

-Pues es que ahora es muy difícil porque él vive bastante lejos,

pero, cuando venga, te lo presento.

-Bueno, pues respóndeme a algunas preguntas

como dónde vive o..., yo qué sé, cuánto os lleváis de edad...

-Olga, tenemos que dejar este tercer grado para otro momento

porque me tengo que ir a trabajar.

-No me dejes sola, porfi.

-Si no doy la clase, no solo pierdo dinero,

me pueden poner de patitas en la calle,

que esta gente que paga mucho es muy exigente.

-Bueno, yo también y te quiero aquí, conmigo.

Seguro que son los del gimnasio, que no pueden entrar.

Hola. -"Hola, hermano.

Necesito que nos veamos esta noche.

-¿Esta noche? ¿Pero tú estás loco?

¿No sabes que la Policía está detrás de ti?

Creo que es mejor que te quedes donde estás escondido.

-No soy idiota. Si no fuese importante, no iría a tu casa.

Estaré allí a las diez".

-¿Te han metido mucha caña del gimnasio?

-No, pero me tengo que ir ya.

(PROTESTA) -Bueno, pero esta noche dormimos juntos, ¿no?

Le digo a mis padres que me voy a dormir a casa de Paty

o mejor les digo que me voy a dormir aquí.

Si soy mayorcita, no me van a decir que no.

-Olga, tus padres han sido muy buenos

como para que ahora les andes con mentiras.

-¿En serio?

Yo no sé si eres el novio perfecto o el yerno perfecto.

-Ninguna de las dos.

Me tengo que ir a cambiar o no llego a trabajar.

-Usted siempre con prisas. Venga.

-¿Qué se ha dejado, al perro otra vez fuera?

-Pues sí. Mira que le tengo dicho que lo puede meter

cuando quiera, pero dice que no, que el bar es para los humanos.

Siempre mete al perro en el mercado o la farmacia, menos aquí.

(EXCLAMA)

-Lo que me ha extrañado es que dice que ha visto esta tarde

a Carlos en el parque sentado en un banco.

-¿A Carlos? ¿Y estaba solo?

Si se iba a ausentar por no sé qué lío.

-No lo sé. A mí me ha dicho que tenía

que ir a hacer unos papeles pero me ha extrañado

porque la Administración por las tardes cierra.

-Sí, y los bancos. -Sí.

Igual tenía que hacer algo en el centro de salud.

-No sé, yo sé lo mismo que tú.

A ver, Carlos es muy simpático,

pero para sus cosas es un poco reservado.

-A lo mejor el chico tenía algo que hacer

y se sentó un momento a descansar. -Sí.

Además, yo creo que le estamos dando vueltas a algo

que, seguramente, no tenga importancia.

-Claro que no. ¿Por qué vamos a desconfiar de él?

Es muy buen muchacho. -Sí.

-Lo que me extraña es qué hace aquí trabajando de pinche

con lo que sabe de informática.

Podría trabajar en cualquier sitio con un sueldo mejor.

-Ya. Pero bueno, para Carlos lo importante es trabajar a gusto.

Yo creo que tuvo una mala experiencia como informático.

-A lo mejor ha ido a eso. -¿A qué?

-Pues a algo del trabajo, una entrevista o algo así

y no nos lo ha dicho por no agobiarnos.

(Móvil)

-Ay, mira, ¡es Eugenio!

Hola, cari.

Sí, es que te echo mucho de menos.

¿Qué dices? ¿En serio?

Vale, vale, vale.

Nada, no te preocupes luego... Sí, que luego hablamos.

Venga, chao, chao.

-¿Qué se cuenta Eugenio?

-Nada, está bien, lo que pasa es que casi nunca podemos hablar bien

porque o no tiene suficiente cobertura

o cuesta demasiado caro o porque no tiene tiempo...

-Mujer, cuando una persona está lejos, eso es así.

-Pero me ha dado una gran noticia:

que dentro de un mes vuelve a Madrid

y se va a quedar unos días. ¿No es estupendo?

-Estupendo.

-Madre mía, esta llamada me ha devuelto la esperanza.

-¡Qué exagerada eres, hija!

-No, es que le echo mucho de menos.

-Bueno, pues yo me alegro.

Y ponme dos cafés para la mesa dos. -Venga.

-Venga.

¿Alguna novedad de Planeta libre?

Decidme que tenéis algo, dadme buenas noticias.

Pues va a ser que no, jefa.

Llevamos toda la mañana preguntando

y a las organizaciones ecologistas a las que hemos asistido

no reconocen al tipo de la foto. En el barrio nadie sabe nada,

quitando esa breve visita que hicimos al gimnasio.

Si estaba en el barrio, alguien tiene que conocerlo.

Seguiremos insistiendo, pero igual no es de aquí.

Quizá milita en una organización extranjera y viene de fuera.

Podría ser. Pon un enlace a Europol y otro a Interpol,

a ver si ellos nos pueden decir algo de ese individuo, no sé.

Me pongo con ello.

Oye, pero aunque no sepan nada en las organizaciones ecologistas,

no nos quedemos parados. Yo puedo ir a Transportes Quintero.

Está bien darnos una vuelta por las empresas amenazadas.

A lo mejor han visto a alguien merodeando por las inmediaciones

o hay algún detalle que se nos haya escapado.

Y Alicia puede cubrir las otras empresas.

Vais por separado y, así, acabáis antes.

Cuanto antes tengamos resultados, mejor, ¿vale?

Sé separar lo personal de lo profesional.

No hace falta que os esforcéis tanto

en que no me acerque a Transportes Quintero.

No me cabe duda, pero, en este punto, no hay discusión.

Tú te vas ahora a Transportes Quintero

y tú te quedas, tenemos que hablar. Voy al tajo.

Siéntate, anda.

¿Qué es eso que me tienes que decir que no puede escuchar Rober?

(SE RÍE) No, no, si no es nada.

Quería que fuera una conversación más personal,

quería preguntarte por tu padre.

¿Quieres? No, ya tengo. Gracias.

Bien, están de viaje de novios, han llegado a Nueva York.

Ah, entonces todo bien, ¿no?

Bueno, el viaje no ha empezado con muy buen pie, la verdad.

En Barajas el vuelo salió con mucho retraso

y luego, al llegar a Nueva York,

lo confundieron con un mafioso en Aduanas.

Con un narcotraficante que estaba buscado por el FBI.

Al parecer, tenía el mismo apellido o algo así

y, hasta que no vieron que no era sospechoso,

estuvieron haciendo muchas comprobaciones.

¡Qué horror! Tras un viaje así y con todo el "jet lag".

¡Madre mía! Bueno, menos mal que están de viaje de novios

y las cosas se viven de otra manera. Sí, tienes razón.

Oye, ¿y tú cómo llevas lo de estar sola?

Pues muy bien, la verdad,

lo que pasa que tampoco me ha dado tiempo a estar sola.

lo que peor llevo es tener que soportar a Quintero.

¿Por qué? ¿Ha pasado algo otra vez?

Hemos tenido una muy gorda en comisaría

y luego me ha buscado por toda la calle para decirme

que no puedo negar nuestros lazos de sangre.

¿Y? Yo no he tenido que parir a Olga

para tener unos lazos mucho más fuertes que los de sangre.

Vamos, qué tontería.

Tienes razón, Claudia.

No sé, lo importante es lo que se vive.

Pues sí. Mira.

El ser humano es mucho más educación que genética.

Los niños son como esponjas, lo aprenden todo por imitación,

Y yo he aprendido todo de mi padre.

Marcelino es tu padre

y no ese hombre con el que no has tenido apenas relación.

Sí, yo pienso igual.

Gracias, Claudia, me encanta escucharte.

(EXCLAMA) Llévate el café, anda, que no te lo has tomado.

Oye, vivir en Barcelona, un lujo, ¿eh?

Y el centro de entrenamiento, de primer nivel.

-¿Y qué tal es trabajar con Vicky Martos?

-Muy bien, una maravilla, la verdad. Verás como, en un par de meses,

la convertiré en una boxeadora excepcional.

Se lo toma muy en serio.

(SE RÍE) -Me encantaría volver a verla.

Bueno, no sé si a ella le gustaría recordar

quién la mandó a la lona.

-A ver, está deseando verte dentro y fuera del "ring".

-Me alegra oír eso.

-¿Por qué no pides destino en Barcelona y entrenas con nosotros?

Escucha, Vicky necesita boxeadoras de raza

y quién mejor que quien le envió a la lona.

-No.

No creo que vuelva a boxear a nivel profesional, Max.

-Bueno, por lo menos... piénsatelo.

Después de lo que le pasó a Laura,

lo mismo te viene bien cambiar de aires.

Nosotros te recibiríamos con los brazos abiertos.

Tengo un montón de amigos aficionados al boxeo.

-Ya, te lo agradezco un montón, Max,

pero, ahora mismo, mi sitio está aquí

y no pienso moverme a ningún lado

hasta que no encuentre al asesino de Laura.

-Vale, vale.

¿Tenéis alguna pista?

-Sabes que no te puedo decir nada,

pero no voy a parar hasta encontrarlo,

aunque esté escondido en el infierno, te lo juro.

-Muy buenas. -Hola.

Tengo que irme a Barcelona y tengo que pasar antes por el gimnasio,

que tengo que hacer cosas.

-Pues voy contigo. Gracias. -Gracias.

-Hasta luego.

-Chao, Salima.

-Pero bueno, si ya estás aquí.

-Ya ves, que se me ha dado bien, al final.

-Pues mira qué bien porque me vienes de lujo.

María se ha ido al teatro, así que estoy sola.

-Bueno, vaya vida social que tenéis, ¿no?

Teatro, conciertos, cine... ¡Madre mía!

-No, no. Eso, María, que ya me ves aquí, detrás de la barra.

-Vale, perdona. Pensaba que también te gustaba salir y eso.

-Si gustar, me gusta, pero no puedo.

-Bueno, siempre podemos salir tú y yo otro día.

-Sí, es que, además, María antes era como yo,

estaba aquí metida, siempre trabajando,

pero, desde su viaje a Cuba,

vino con la idea de que la vida es para disfrutarla

y no para matarse trabajando.

-¿Tú no te lo aplicas, eso?

-A ver, tampoco puedo, ¿quién se va a quedar aquí?

-No sé, creo que deberías hacerle caso.

Piensa que la vida se va rápido.

Cuando menos te lo esperas, se ha pasado.

-Ya.

Y tú, ¿qué? -Yo qué, ¿de qué?

-No, que... qué has hecho esta tarde.

Es que nos han contado que te han visto tomando el sol

en un banco de parque de la Dehesa.

-Vaya.

En este barrio es imposible tener secretos, ¿no?

-Ya.

Bueno, tampoco me has contestado.

-Es que me pillaba de paso

porque he ido a visitar a mi tía, que está enferma...

Bueno, que vive muy cerca de ahí. -Ya.

¿Pero no ibas a hacer algo de papeleo?

-También. Primero papeleo y luego visitar a mi tía.

Que me da tiempo a todo, soy muy apañado.

-¿Qué pasa, que no me crees?

Solo que me extrañaba, no sé, que estuvieras solo en el parque.

-Me paré a pensar.

-A pensar. -Sí.

Tampoco es tan raro, yo pienso a veces.

No, que pensaba en lo que estábamos hablando,

bueno, que la vida es muy corta y que, cuando menos te lo esperas...

Bueno, que siempre me pasa cuando veo a alguien mayor

y enfermo, ¿sabes? -Sí.

Perdona, es que he metido la pata.

-Has metido la pata, ¿por qué?

-No, pensaba que habías quedado con alguien...

Vamos, que habías tenido una cita con una chica.

-¿Una cita?

Sí, bueno, estaría bien, pero... -¿Por qué?

Pero si eres supermajo y simpático y agradable.

No entiendo cómo no tienes pareja.

-Porque a las chicas solo os gustan los malotes.

(Pasos)

¿Es aquí donde se pone una denuncia?

-Un momento, por favor, que ahora mismo le atiendo...

-No me creo que le hagas esperar así a una amiga.

(EXCLAMA) -¡Pero Lola!

Ay, qué alegría verte, de verdad.

Te esperábamos mañana.

-Ya, si estoy de visita, la verdad.

He vuelto de Valladolid, me aburría y he dicho:

"Vete por comisaría, a ver qué tal". -Pues... fíjate.

Aquí estamos todos muy tristes.

No levantamos cabeza desde que murió Laura

y dudo que lo hagamos hasta que no encontremos al asesino.

-La verdad es que no me imagino la comisaría sin ella.

-Ya, está siendo muy duro, ¿eh?

La vamos a echar mucho de menos, como policía y como amiga.

-Oye, y de Elena Ruiz, ¿se sabe algo?

Como si hubiera hecho las maletas y se hubiera marchado para siempre.

-Qué extraño, ¿no? Desaparecer así, sin decir nada a nadie.

-Sí, la verdad es que me extraña mucho también,

pero llevamos mucho tiempo intentando localizarla

Ella siempre estaba tan interesada en la UFAM, ¿verdad?

Estaba muy motivada para ser policía

y alguien así no deja las cosas de la noche a la mañana

con un objetivo tan claro.

-Quizás no la conocíamos tan bien como pensábamos.

-Tú siempre decías que había algo raro en ella.

-Ya, era una intuición, pero...

No sé, bueno.

Y tú, ¿qué? ¿Cómo estás?

¿Qué tal tu hermano, bonita?

-Pues bien, la verdad que mucho mejor.

Poco a poco vamos superando la muerte de mi padre.

Bueno, eso nunca se supera, pero se suaviza y se asume.

-¿Y qué tal estos días en Valladolid?

(RESOPLA) -Han sido un poco caóticos con todo el tema del papeleo,

todo el jaleo de la herencia, etcétera.

-Ya, estas cosas muchas veces solo sirven para crear rencillas

y malos rollos entre las familias y, a veces, entre los hermanos.

-No, la verdad es que con mi hermano nos ha unido más.

(ASIENTE) -Bueno, pues me alegro mucho, de verdad.

(EXCLAMA) Espera un momentito. Lola.

-Sí. Hola.

Hola. -¡Marta!

No sabía que te incorporabas ya al servicio.

-Bueno, estoy de visita, me incorporo mañana.

Me alegro de tenerte de nuevo en la unidad

a partir de mañana.

¿Ya te encuentras mejor?

Sí, la verdad es que me encuentro mucho mejor

y con ganas de trabajar.

Yo también tenía ganas de que volvieras.

La UFAM te necesita, tenemos muchos casos pendientes

y nos haces falta, créeme.

Pues mañana me tendrás aquí, a pie de cañón.

Me alegro.

Hasta mañana. Hasta mañana.

¡Fuerte!

¿Sabes lo que pasa con el boxeo?

Que, cuando te subes al "ring", cualquier problema

que tengas en la vida desaparece, sí.

Da igual que tengas problemas con las cuentas, con el banco,

la hipoteca, con tu novio...

Lo importante es dar fuerte y que no te den.

Bien.

Y acuérdate de lo que te he dicho, súbeme la guardia.

Contigo quería yo hablar.

-No, depende de cómo lo mires. Llegas tarde, ¿no?

-Sí, lo siento, es que me ha surgido un imprevisto,

pero es la primera vez que me pasa y no volverá a suceder.

-Eso espero porque mi hija confía mucho en ti,

así que espero que cumplas sus expectativas.

-¿Es que ha pasado algo? -No, para nada.

Verás, quiero llevármela a Barcelona por un tiempo, no sé cuánto,

así que es hora de que cojas más responsabilidades en el gimnasio.

-Claro, cuente conmigo.

-Lo que pasa es que Paty está cansada, ¿vale?

Yo vivo en una casita ahí, a pie de playa

y le va a sentar muy bien estar allí y alejarse un poco de todo esto.

-Yo me alegro mucho por Paty, se nota que le quiere mucho.

Le va a encantar estar con su padre. -¿Ah, sí?

-Sí, no, si cada vez que me equivoco en algo

ella me dice que si su padre lo haría así,

que si su padre lo haría asá... Le adora.

-Bueno, ahora vas a ser el responsable del gimnasio, ¿vale?

Mi hombre de confianza mientras esté en Barcelona,

por lo menos hasta que vuelva mi hija.

-Yo agradezco la confianza, pero no sé si voy a estar a la altura.

Quizá sería mejor contratar a otro monitor.

-No, ya lo he hablado con Paty y estamos de acuerdo.

Ella confía en ti, ¿vale?

Eres el mejor preparado y te llevas a los clientes de calle.

-Ya, pero hay muchas cosas del día a día que no controlo.

para eso estoy aquí, para resolver tus dudas.

Si tienes alguna mientras esté en Barcelona, me llamas.

No te asustes. -No es miedo, es respeto.

No quiero defraudarle ni a usted ni a Paty.

-Que lo vas a hacer muy bien.

Además, si te voy a pedir más responsabilidades,

lo lógico es que se note en tu sueldo, te voy a pagar más.

-Muchas gracias. -Bueno, aprovechemos el día.

Empezamos esta misma tarde a resolver tus dudas.

-Perfecto.

-Lo he estado pensando y me voy a ir a Barcelona con mi padre.

-¿Estás segura? -Sí.

-Pues te voy a echar mucho de menos.

-Y yo a ti

y a la gente del barrio y a todos los del gimnasio...

Pero bueno, no quiero pensar ahora en lo que dejo atrás,

quiero pensar en lo que me espera allí,

que es una nueva vida,

nueva gente...

-Claro. Además, seguro que vuelves pronto.

-Sí.

-No me digas que te vas para siempre.

-No, hombre, para siempre claro que no.

Mi madre vive aquí, bajaré de vez en cuando a veros.

Pero sí que necesito estar una temporada fuera.

Una larga temporada fuera, además.

Tía, no te pongas a llorar,

que como me arranque yo, la liamos, ¿eh?

-Es que nunca se lo voy a perdonar a Jairo, tía.

Por su culpa, tú te vas y yo me quedo sin mi mejor amiga.

-No quiero hablar de Jairo, en serio, no.

(RESOPLA) Es que, por un lado, sé que me conviene alejarme de él,

irme de aquí, lejos, pero, por otro,

tía, es que siento que lo estoy dejando abandonado, ¿sabes?

A su suerte, ahí, ¡hala!

-Bueno, a lo mejor, entonces, deberías quedarte.

-Ya, pero si me quedo, ¿qué hago?

No puedo hacer nada, nada más que pasarlo mal

y sufrir por él.

-Pues sí, tienes razón.

Mira, lo que tienes que hacer es irte a Barcelona con tu padre.

Verás que te lo vas a pasar superguay.

-Ya, tía, cambiar de ciudad, de amigos...

(RESOPLA) ¡Me da una pereza!

Y si no encuentro amigos, ¿qué?

-Paty, no digas tonterías.

-¡Ay! -Vas a conocer a mogollón de gente.

Además, que sales con Vicky Martos a la calle, ¿eh?

Nadie, nadie se va a meter contigo porque, si no, gancho de izquierda.

Ha dicho mi padre que está superconcentrada,

Además, que yo tampoco puedo estar por ahí, de fiesta y saliendo.

No, yo me tengo que ir a buscar un curro ya,

no me voy a quedar de brazos cruzados.

-Cuando llegues a Barcelona, lo primero que tienes que hacer

es coger el bikini e irte a la playa.

Te tomas unas semanas de relax, sabáticas

y así piensas en lo que quieres hacer.

¿O vas a seguir trabajando para tu padre allí?

-No, no tengo ni idea,

no lo había pensado, la verdad.

Es que nunca me he parado a pensar

qué es lo que quiero hacer con mi vida, ¿sabes?

Solamente sé que me gusta el deporte.

-Tía, pues ya está.

Mira, tú sigue el ejemplo de Quico.

Vete a la universidad, estudias y, si te gusta, pues haces INEF.

-Pues no lo había pensado, pero es una buena idea.

Igual lo hago. -Claro.

Además, lo mismo conoces a un buenorro

y ya no te quieres volver. (SE RÍE)

-Tía, no sé cómo me va a ir en Barcelona,

lo único que sé es que me quedo tranquila

dejándote a ti, que estás siendo superfeliz

y estás por fin con alguien que realmente merece la pena.

Me alegro mucho por ti.

-No me vas a olvidar, ¿verdad?

-Pero ¿eres tonta? ¿Cómo te voy a olvidar?

Es que ni aunque quisiera olvidarte.

Me vas a venir a ver, ¿verdad? Todos los meses.

-Te lo prometo.

-¡Ven aquí! ¡Ay!

-Oye, ¿y cómo lleváis lo de Laura? -Ahí vamos, Lola,

un paso para adelante, dos pasos para atrás.

Ya sabes cómo es esto.

que, al día siguiente, se nos cierran en las narices.

-Ya. Oye, si hay algo que pueda hacer para ayudar.

-Gracias, está toda la comisaría volcada en este asunto.

Sinceramente, lo único que tenemos son sospechas

y lo que sí tenemos muy claro es

que ese asesino tiene que ser un genio de la informática

porque plantó a Laura un cebo de un caso real

que ella estaba investigando.

(ASIENTE) -¿Nada más?

-Bueno, luego está la teoría de Martín.

-No me digas que Martín también se ha implicado.

-Él es incapaz de quedarse con los brazos cruzados.

-También lo entiendo perfectamente.

-Martín insiste en que su asesino

tiene que estar relacionado con un "cosplay",

ya sabes, los juegos de rol y todas esas historias

que le gustaban a Laura.

-¿Cómo está él?

-Desquiciado.

Nos está desquiciando a todos, especialmente a Elías.

-Ya.

Tiene que haber sido terrible para él,

sobre todo cuando estaban pensando en tener un hijo.

(ASIENTE)

-Perdona, Nacha, para ti también ha tenido que ser un golpe muy duro.

Lo siento mucho, ¿estás bien?

-La verdad es que

estar volcada en esta investigación me ayuda a no pensar.

-Mira, yo te lo digo por experiencia,

al final, el mejor antídoto contra la tristeza

es la actividad.

-Tienes razón.

Oye, lo siento mucho también por lo de tu padre.

Pero bueno, hay que seguir adelante, ¿no? Y...

ahora lo que más deseo es encontrar a ese asesino,

aunque lo único que tenemos es la maldita flecha esa.

-Ahora mismo me estoy acordando de mi primo,

quizás él pueda ayudar porque...

le gustan mucho estas cosas.

-Sí, las armas, los soldaditos de plomo...

Todo esto. Le encanta hacer simulacros de guerra con sus amigos.

-De verdad, parece mentira

que exista tanta gente aficionada a estos "hobbies".

Pero tampoco podemos ponernos a investigarlos a todos.

-Ya, ni mucho menos pensar que son asesinos potenciales

solamente porque se diviertan jugando a las batallitas.

-Sí, eso es, sí,

una ballesta medieval con unas flechas.

Sí.

Ah, que son saetas y no flechas.

Sí, sí, entiendo la importancia.

Oiga, ¿pero tienen que ver con las fotos que le he enviado?

Ah, perfecto.

Sí, no se preocupe, yo le busco, sí.

Voy para allá. Venga, muchas gracias.

Qué alegría, Lola, tenerte por aquí de vuelta.

-¿Qué tal, Elías? Estoy de visita, mañana me incorporo.

que Espe te tendrá preparados expedientes

para que no te aburras.

-¿Con quién estabas hablando?

-Alfredo Matías, un armero de Guadalajara.

Sí, me pasó el contacto un amigo

y, al parecer, es una eminencia en armas medievales.

-Bueno, ¿y qué más te dijo?

-Pues, al parecer, hace unas semanas le encargaron una ballesta medieval

y le he mandado una foto de la saeta con la que asesinaron a Laura

y coincide con las que fabricó para esa ballesta.

-¿Y qué tenían en particular?

-Pues era una réplica exacta de la época,

hecha con materiales originales, sin ningún elemento moderno.

-Bueno, entonces parece que por fin tenemos algo, ¿no?

Este tipo está ahora en una feria de corte medieval

que hay en la Plaza Mayor. Voy para allá. ¿Te vienes?

-Por supuesto, vamos. -Venga.

-Bienvenida, Lola. -Te vemos mañana, entonces. Chao.

-Créame que estoy muy agradecido por todo el interés

que la Policía está tomando en este asunto,

pero ya se lo he dicho por activa y por pasiva,

no necesito su protección.

Sin embargo, ustedes quieren seguir preocupándose por mi negocio,

Y por la vida de los empleados que trabajan aquí.

La vida de mis empleados está completamente a salvo

gracias al gran equipo de seguridad que tengo contratado.

¿Me está comparando un equipo de seguridad privada

con la Policía Nacional? Mire usted, agente.

Oficial.

(SE RÍE) Está bien, está bien, oficial.

Me cae usted simpático.

Yo aprecio mucho sus visitas, la verdad,

porque siempre resultan muy interesantes,

pero, como comprenderá, tengo que sacar adelante una empresa

y me resulta muy difícil y complicado hacerlo

si vienen ustedes continuamente a interrumpirme.

Ya, pero, como comprenderá, no podrá hacerlo

si se la queman los ecoterroristas. Vamos, por favor. Eso no va a pasar.

Se está tomando a la ligera las amenazas de Planeta libre.

No tengo ningún miedo de cuatro jóvenes exaltados.

Cuatro jóvenes que han puesto una bomba en el pabellón.

(ASIENTE) No hay que infravalorarlos.

Ya le he dicho que tengo contratado un gran equipo de seguridad,

así que aquí no van a entrar cuatro "perroflautas"

muertos de hambre que se pasan el día fumando hierba.

Debería estar preocupado. ¿Sabe usted lo que me preocupa?

Me preocupa el daño que le está ocasionando a mi empresa

y a mí toda esta estúpida campaña.

¿Se imagina el dineral que me está costando

el hecho de que mi nombre aparezca

en esa lista de supuestas empresas contaminantes?

Bueno, pero eso puede usted solucionarlo, ¿no?

No me dirá que también es usted un poco ecologista, ¿es eso?

¿También está en "Los mundos de Yupi"?

Mire, si mis camiones no andan, los supermercados están vacíos.

¿Qué comería usted, entonces?

¿Eh? ¿Me lo quiere decir? ¿Tiene algún remedio, alguna solución

para que mis camiones se puedan mover sin quemar combustible?

Soy todo oídos. No he venido a hablar de política.

No me importa hablar de política, ¿sabe por qué?

Porque pago mis impuestos religiosamente todos los años

y cumplo estrictamente con todas las leyes.

Doy de comer a muchísima gente, ¿me oye, oficial?

A muchísima gente.

Pero claro, siempre tengo que estar apareciendo yo

como el malo de la película, ¿verdad?

El que está en el centro de la diana.

Maldita sea, estoy muy cansado

y muy harto de tener que aparecer siempre como el responsable

de todo lo que sucede por aquí.

¿Por qué no cogen a esos violentos, eh?

Escúcheme un momento ahora. ¿Por qué no cogen esos violentos

y se van a amenazar o a atacar a los políticos,

que son los que de verdad tienen que cambiar las leyes

y me dejan a mí en paz?

Yo solo hago mi trabajo, ¿vale?

Lo único que quiero es evitar que haya otra bomba

como la que pusieron el otro día.

Pues para haber estado el pabellón rodeado de policías,

no pudieron evitar nada.

Mire usted,

no quiero, bajo ningún concepto, que envíen a ningún hombre

ni a protegerme ni a vigilar esta empresa.

Ya se lo he dicho, me basto y me sobro

con mi equipo de seguridad para protegerme.

Ya veo que es imposible convencerle.

Es imposible.

Pues no se preocupe, no le robo más su preciado tiempo.

Se lo agradezco enormemente. Ah, una última cosita.

Es sobre Alicia.

He visto que han discutido varias veces

y ella le ha dejado claro que no quiere verle.

¿Por qué no la deja en paz de una vez?

Lo que pasa entre Alicia Ocaña y yo no es asunto tuyo ni te incumbe.

Sí que me incumbe porque la quiero y me preocupo por ella.

Yo también la quiero y me preocupo.

Y, precisamente por eso, no voy a parar

hasta que la relación entre Alicia y yo sea una relación normal.

¿Te queda claro? Si tanto se preocupa, déjela en paz.

Muy bien. Ahora, si no te importa, tengo mucho trabajo.

Perfecto.

¿Rober?

¿Qué haces por aquí? Trabajar.

Estamos preocupados con las amenazas de los ecologistas radicales.

No te preocupes, está todo controlado.

Claro. Mira, te digo lo mismo que le he dicho a tu jefe.

Cuidado con estos, que van en serio. Nosotros también vamos en serio.

Ah, otra cosa, que igual te interesa.

¿Sabes que Paty se marcha a Barcelona?

No, no lo sabía. Me lo ha dicho Nacha en comisaría.

Se marcha hoy y va para largo.

Que se vaya donde le dé la gana. ¿Qué más me da? No soy su novio.

Yo que tú zanjaría las cosas con ella.

No dejes nada a medias, ¿vale? Luego te sentirás peor.

Veré lo que hago después, que estoy trabajando, como ves.

Luego te veo en casa.

No pierda la esperanza, por favor.

Le aseguro que estamos haciendo lo humanamente posible

para encontrar a su hija.

Ya, ya sé que es fácil decirlo,

pero confíe en nosotros.

Sí.

No, por Dios, no.

No, usted puede llamar todas las veces que necesite.

Claro que sí, no molesta nunca.

Gracias, gracias a usted.

Venga. Buenas tardes.

¿Quién era?

La madre de Elena.

Pobre mujer, debe estar pasando un calvario.

Sí. Está convencida de que a su hija le ha pasado algo

y que, desde luego, no se ha ido de manera voluntaria.

¿Algún avance? Ninguno.

Son muchos días ya.

Pero, materialmente, estamos haciendo todo lo que podemos.

Ya, pero, para una madre, nunca es suficiente.

Lo sé.

Es que para ella no tiene ninguna lógica

que Elena haya desaparecido de manera voluntaria.

Estaba muy unida a su hermana...

y encuentra incomprensible que haya desaparecido

justo cuando despertaba del coma y daba síntomas de recuperación.

Todavía sigue en coma, ¿no? Sí, sí.

Bueno, todo caso responde a un móvil.

La desaparición de Elena, voluntaria o no,

también debe de obedecer a alguna motivación especial, ¿no?

¿Sí? Pues yo no se la encuentro.

De verdad, yo no se la encuentro.

Esto es un puzle que no tiene ningún sentido

y yo estoy perdida, vamos.

Eh, inspectora.

No puedes venirte abajo. ¿No? ¿No puedo?

Pues creo que ya lo he hecho.

No sé, empiezo a pensar que soy una inutilidad para esta comisaría.

¿Tú? Anda, anda, no digas tonterías.

¡No, no digo tonterías, Emilio!

Han asesinado a una de mis agentes y soy incapaz de encontrar al asesino,

ha desaparecido otra y no sé ni cómo ni por qué

y un grupo de ecoterroristas están amenazando al barrio

y no sé ni por dónde empezar a buscarlos.

¿Y qué me estás diciendo?

¿Que en esta comisaría es la primera vez

que se nos acumulan los casos sin resolver?

Eso forma parte del día a día de cualquier comisaría.

Ojalá el mundo fuera un lugar apacible y tranquilo,

pero, por desgracia, no lo es.

No, lo que te estoy diciendo es que, por primera vez en mi vida,

estoy desbordada y perdida.

No sé, a lo mejor...

estoy demasiado mayor para esto.

¿Quieres que te recuerde

quién resolvió el caso del violador de la máscara?

¿O quién fue la inspectora que desarmó a un enfermo

que tenía retenida a su familia en el centro de salud?

¿Y lo que hiciste por Lorena,

evitando que cayera en manos de unas redes yihadistas?

No se puede vivir del pasado, Emilio.

Pero sí se aprende de él y tú parece que lo has olvidado todo.

Una de las virtudes de un policía es la paciencia.

Sí, pues díselo a esa pobre madre que me acaba de llamar.

No, te lo digo a ti.

Claudia, escucha. Tenemos que esperar,

seguir siendo positivos, ¿eh?

Tenemos que estar ahí, atentos,

porque los malos siempre cometen un error

y lo sabes y ahí estaremos nosotros para atraparlos.

Ojalá sea como tú dices. Lo será.

Lo que no sé es cuánto tiempo voy a poder trabajar

con tantos frentes abiertos sobre mi mesa.

Es esta comisaría hemos pasado momentos muy malos

y hemos salido adelante siempre.

Solo es uno de esos momentos.

¿Y sabes qué?

Vamos a encontrar al asesino de Laura.

Sí, y descubriremos qué es lo que ha pasado con Elena.

Y también vamos a desarticular esa célula de ecoterroristas.

¿Y sabes por qué lo vamos a hacer?

Porque es nuestro trabajo y porque nos pagan para ello,

pero, sobre todo y lo más importante,

porque lo hacemos muy bien.

Eres un gran motivador, pareces un entrenador de fútbol.

Perdón, siento interrumpir.

Tengo buenas noticias,

una pista sobre el asesinato de Laura.

Pues suéltalo ya, ¡por Dios!

Pues acabo de hablar con un armero que asegura

que es el fabricante de la ballesta con la que se mató a Laura.

Bueno, todo coincide: la descripción de la saeta,

la potencia de tiro del arma, toda la parafernalia medieval...

Creo que estamos en la pista correcta.

¿Y sabemos algo del hombre que compró el arma?

Aún no, pero Antúnez se ha quedado con él

y se lo va a traer a comisaría

en cuanto acabe la feria de la Plaza Mayor.

Está dispuesto a colaborar con nosotros en lo que haga falta.

Entonces, él mismo vendió la ballesta.

Exacto, vio al comprador

y nos podrá dar una buena descripción para hacer un retrato robot.

Bueno, voy a preparar la documentación

Corriendo, Elías, corriendo.

Te lo dije, Miralles, con paciencia, los resultados llegan.

Gracias.

Muy bien, pues muchas gracias, caballero.

Ha sido de gran ayuda su colaboración.

Un agente le acompaña a la salida.

-Gracias.

¿Te crees lo que nos ha dicho? -¿Y por qué iba a mentir?

-Hombre, le podíamos meter un buen puro.

Para comprar ballestas se necesita licencia de armas

y este tipo ni se preocupó por pedírselas a sus clientes.

-Yo creo que dice la verdad.

Él se la vendió con la esperanza de que la colgara en la pared,

que es lo normal, no que se fuese por ahí matando a gente.

Además, según la entregó, el arma no se podía disparar.

Mira, si alguien se ha saltado la ley ha sido el malnacido este

que estamos buscando. -Sí.

Ahora ya le ponemos una cara. -Sí.

Oye, ¿por qué no damos un repaso de lo que tenemos

antes de hablar con los jefes, eh?

-Sí, empieza. -Vamos a ver.

Tenemos, de momento, a un tipo, al parecer joven,

que se presentó de golpe en el taller de un maestro armero

para encargar una réplica exacta de una ballesta del siglo XIV.

(ASIENTE) -La ballesta lleva vergas de metal,

no es de hueso y cargador de pata de cabra.

-Exactamente. Es una réplica exacta de una ballesta del siglo XIV.

Fue a recogerla a los 15 días

y, desde entonces, el armero no sabe nada de este tipo.

-Ahora solo nos queda encontrar a este tipo.

-Bueno, ¿qué?

¿Qué? Tenéis algo nuevo, ¿no?

-A ver, Martín, te contamos.

-Pero ¿sabéis o no sabéis algo nuevo del asesino?

-Para el carro. Esto es lo que tenemos.

-¿Te suena de algo?

-¿Debería sonarme? -Pues no lo sé.

Quizá pudiste verle alguna vez con Laura.

Estamos intentando relacionarlos.

Vamos, que no lo he visto en la vida.

¿Me estáis diciendo que este es el asesino de Laura?

-Este tipo encargó al maestro armero una réplica exacta

de una ballesta del siglo XIV

y también unas flechas específicas iguales a esta,

que es la que mató a Laura.

-Flechas, no, saetas. El armero opina que son dos cosas distintas.

-Y ya está, eso es todo.

-¿Te parece poco? ¿Tenemos el retrato robot del asesino?

¿Habéis comprobado si lo compró con tarjeta?

-¿Nos vas a enseñar a hacer nuestro trabajo? ¡De verdad!

Sí, lo hemos comprobado y no, no lo compró.

-Bueno, perdóname, pero es que, entonces, seguimos igual

porque no sabemos nada del comprador.

-No, Martín, no seguimos igual.

-Tenemos una descripción detallada de este tipo que nos dio el armero

y también sabemos, específicamente, qué arma buscar.

Me parece que tenemos más que ayer, ¿no?

-También tenemos lo del escudo.

-¿Lo del escudo? ¿Qué es lo del escudo?

-Al parecer, este tipo mandó grabar ese dibujito en la ballesta.

No sabemos si se trata de un sello o de un escudo heráldico,

no lo habíamos visto antes.

-No, una loba y una torre, es lo que dijo el armero.

-¿Y eso importa? -Bueno, en este caso, sí.

Cualquier detalle puede ser revelador

y el armero dijo una loba y una torre, Martín.

-¿Te suena haber visto ese dibujo antes?

-No, la verdad es que no me suena,

pero, si no os importa, le...

-Oye, de verdad, ahora lo importante es que te tranquilices.

Como verás, estamos mucho más cerca de atrapar al asesino.

-Vale, ya lo tengo, aquí va el número de factura

y aquí va la unidad. -¿Lo ves?

Se te da muy bien, se te da mejor que a mí.

-Hombre, ¿pero tenías alguna duda?

Papá, tú con los ordenadores, telita.

-Eh, estoy hablando de la contabilidad, listilla.

-Ya. Bueno, Quico, yo creo que ya sabes todo lo necesario

para llevar el Atlas al día, ¿eh?

-Sí, bueno, hoy me sale todo muy bien,

pero mañana, cuando me toque hacerlo solo,

me van a salir muchas dudas.

-Ya, ¿y conoces el invento ese que se llama teléfono?

-Vale, lo entiendo. Os llamo.

-Claro. Llama a cualquier hora.

Paty y yo te contestaremos encantados.

-También os puedo mandar un mensaje. -No, no.

Mensajes, no, lo que sea, pero de voz.

-Hecho.

(BOSTEZA) -Bueno, pues ya está.

-En fin, Quico, cuida del gimnasio como si fuera tu casa

porque, de hecho, es tu casa.

-Muchas gracias por confiar en mí.

-A mí no me las des, dáselas a Paty, que siempre te apoyó.

-Muchas gracias, Paty. Es una gran oportunidad.

Además, me va a venir genial para el máster.

-Bueno, para el carro, ¿eh?

Recuerda que esto es un gimnasio de barrio y de boxeo.

No hagas cosas raras no sea que la gente se mosquee.

-Lo sé, estate tranquilo.

No haré nada que cambie la personalidad del gimnasio.

-Papá, que Quico lleva mucho tiempo aquí y sabe lo que queremos.

-Y mucho menos cambiaré su esencia,

que es lo que me gustó del Atlas desde que llegué.

-Sí, yo confío en ti, Quico. -Muchas gracias, Paty.

Si no tenéis ninguna instrucción más, me marcho.

y gracias por hacerte cargo del gimnasio así, sin avisar.

-Todo lo contrario. Gracias a ti, Max.

-Espero que seas tan feliz aquí como lo he sido yo.

-Lo haré. -¡Ay!

Que te vaya muy bien. Cuídame a Olga y os espero en Barna, ¿eh?

-Gracias.

-Adiós. -Adiós.

(GIME)

-Anda, vamos, que tenemos mucho que recoger.

(GIME)

-Ya le he dicho hace un rato que hemos cerrado.

-Mujer, no seas así. Solo una, la última.

-Pero si la última fue hace un rato. Que no.

-Venga, don Ángel, que hay que irse a casa. Le estarán esperando.

-¿Quién? -Pues yo qué sé,

la mujer, los hijos, ¡la tele!

Que nosotros tenemos que cerrar, que mañana abrimos temprano.

¿Quién nos va a pagar las horas extra?

-Tienes razón. -Claro. Venga, anda.

Yo le abro. -Gracias.

-Buenas noches. -Buenas noches.

-Es que no hay quien le eche ni con agua hirviendo.

-Este es como un tío mío que decía: "Como fuera de casa, en ningún lado".

(SE RÍE) -Oye, lo has manejado muy bien.

Hay días que he tenido que cerrar media hora más tarde

por culpa de ese hombre. -Cuenta conmigo cuando quieras.

El otro día le tuve que amenazar con llamar a la Policía.

-La próxima vez le echo a patadas, que estoy cuadrado.

-No, no, deja, anda, que con el susto tenemos suficiente.

-Por una jefa como María y una compi como tú, lo haría.

-¿Ah, sí? -¡Hombre!

-Pues, entonces, hoy voy a abusar un poco de ti.

Necesito que me hagas otro favor. -Dime.

-El otro día se me cayó un billete detrás del barril

y no he tenido manera de sacarlo.

-Haberlo dicho antes y le hubiéramos dicho al pesado

que hiciera palanca. -Quita.

Prefiero no tener nada que ver con esas persona.

-Creo que, entre los dos, lo movemos. -¿Sí? Venga, ayúdame, porfi.

-Venga, va. Una, dos, tres.

-Mira.

Aquí está. Por fin voy a poder cuadrar la caja.

(EXCLAMA) -Y es de 20, nada menos.

-¡Ay! Oye, pues muchas gracias.

Estás más fuerte de lo que pensaba.

-Bueno, es que aparte de la informática hago deporte.

Pero yo no soy de gimnasio,

soy de hacerlo al aire libre,

que es más sano y que no te miran mal

y esas cosas.

-Pero ¿qué haces?

-Perdona, había entendido que... -¿Qué?

-Nada, lo he entendido mal. Perdona.

(RESOPLA)

(Timbre)

¿Te han seguido? -No lo creo.

-Habrás tenido cuidado de entrar mientras no pasaba alguien.

-Tranquilo, sé lo que me hago.

-Corres mucho riesgo al venir aquí.

¿A qué viene tanta preocupación? ¿Es que va a venir Olga?

-No es por Olga, es por los vecinos, por si te ven entrar.

-No lo han hecho, así que quédate tranquilo.

-Con la Policía siguiéndote, no puedes arriesgarte.

-La Policía busca a un tipo con gafas y gorro.

¿Ves alguno así por aquí?

-Y el sitio donde estabas, ¿qué?

-No puedo seguir allí.

Los vecinos empezaban a sospechar. Pero, además, ¿qué te pasa, eh?

¿A qué vienen tantas preguntas?

-Me estoy preocupando por ti.

-Pues yo creo que empiezas a dudar.

Es eso, ¿eh? ¿Ya no crees en la lucha?

-¿Pero cómo puedes decir eso? Te seguiría hasta el infierno.

Pero, con la Policía siguiéndote, ha sido una imprudencia venir.

-Este sitio es más seguro de lo que crees.

Nadie va a venir a buscarme

a la casa del novio de la hija de la inspectora jefe.

Ven.

Mira lo que tengo.

¿Eh?

-¿Tú estás loco, tío? Pero ¿qué haces trayendo esto aquí?

¿Qué vas a hacer con las armas?

-Lo que no hacen ni los políticos ni los gobiernos.

Lo único que les preocupa es chuparles el culo

a las multinacionales de la energía, pero eso se va a acabar.

Tenemos que dar un gran golpe

para que se den cuenta esos criminales

que no les va a salir gratis destruir nuestro planeta.

Estamos aquí para que paguen los culpables,

para que se den cuenta de que no pueden seguir contaminando

impunemente el mundo en el que vivimos.

-Pero también pueden morir inocentes. -¿A ti qué te pasa? ¿Eh?

¿Es que te has pasado al otro lado desde que tienes novia?

¿Es que quieres comprarte un piso con ella y tener hijos

que morirán de la radiación y el calentamiento global?

-Eso no es lo que quiero ni ha cambiado mi pensamiento.

(Golpe)

Yo creo que otro mundo es posible, Eric.

-Eso es.

Un mundo nuevo, uno más limpio

en el que seremos héroes, Quico, sí.

Y, entonces, la gente se dará cuenta de que teníamos razón,

que no bastaban las palabras y que había que pasar a la acción.

Además, no te preocupes por mí.

Mañana me buscaré otro sitio más seguro.

-¿Y las armas? -Se quedan.

Tú quedas encargado de ellas.

(RESOPLA)

(SUSPIRA)

-Paty.

-¿Tú qué haces aquí?

-Ya me he enterado de que te vas.

-¿Y?

-Y no quiero que te vayas así.

-Así, ¿cómo?

-Así, por mi culpa, Paty, porque sé que te vas por mi culpa.

-De verdad, Jairo, es que no quiero hablar de esto.

Además, tú y yo ya nos lo hemos dicho todo.

Ya está.

(RECHISTA)

-Es que...

No... No me parece bien

que vayas a dejar el barrio, que vayas a dejar el trabajo,

que vayas a dejar tu gente

y que lo vayas de dejar todo por mí.

-No, tú no te agobies por eso porque no lo voy a dejar todo por ti.

-No, no, no me voy por ti.

Me voy porque a mí me da la gana.

Tú ya no eres nada para mí.

-Vale.

Yo creo que eso no es verdad.

-¿Y qué más da si es verdad o no es verdad?

¿Acaso te importa?

-Claro que me importa.

-Te importa, claro.

Por eso me has dejado, ¿no?

Porque te importa mucho.

Para alejarme de tu vida peligrosa,

por mi bien.

Deberías estar contento, Jairo, te voy a hacer caso.

Me voy.

¿A qué viene ahora esa cara de perro?

-Viene...

a que, si te tienes que ir, no quiero que te vayas así,

Me importas demasiado como para que termine tan mal.

-Vale.

Si vienes para limpiar tu conciencia, ya está hecho,

así que ya puedes irte. Gracias.

-¿No podemos ser amigos?

-¿De verdad piensas que podemos ser amigos,

después de todo?

Claro que no.

-Entiéndelo, yo no podía dejar mi trabajo.

-Pues entonces tendrás que aprender a vivir con las consecuencias.

-Paty,

yo te quiero.

-Y yo.

(RESOPLA)

(Pasos)

-¡Hija!

¿Pasa algo? -¿Eh? No, no, nada.

-Me ha parecido oír voces por aquí. -Qué va, no.

¿Por qué no nos vamos ya a Barcelona, papá?

Tengo unas ganas de cambiar de aires...

-Hija, yo también tengo ganas de que no te separes más de mí.

(SE RÍE)

(GRITA)

Venga, vamos. -Vamos.

(SUSPIRA)

-Tengo muy claras cuáles son mis prioridades

y Olga no va a ser un problema, te lo aseguro.

-Verla todo el día a tu alrededor

es un riesgo que no tenemos por qué correr.

-Gracias a que soy el novio de la hija de la inspectora jefe,

tenemos el protocolo de seguridad del pabellón de Deportes.

-Lo sé, pero las cosas han cambiado

y quizá haya llegado el momento de poner fin a esa relación.

-En cuanto suponga un problema, la dejo sin pestañear.

-A ver, fue un beso suave, casi ni nos rozamos.

No fue un morreo ni nada de eso.

-Mujer, entonces a lo mejor sí que fue un poco desproporcionado

pegarle un tortazo al chaval, ¿no?

-Ya, es que ahora que lo dices, sí.

Estoy deseando que venga para aclarar las cosas con él.

A propósito de Quico, ¿has podido ver su piso?

A ver, es pequeñito, pero tiene mucha luz

y yo estoy pensando en irme a vivir allí con él.

Digo yo que podrías irme haciendo un hueco en tu armario, ¿no?

Me encantaría venirme a vivir contigo.

-Mira, deberíamos contactar con los amigos del "cosplay" de Laura

y repartirles otra vez el retrato robot.

-Y el dibujo del escudo que mandó grabar en la ballesta.

A lo mejor le suena el tipo o el escudo.

Ahora lo que tienes que hacer es tirar para adelante

y aceptar ya que no estás con Paty.

¿Pero qué adelante quieres que tire,

si cuando pienso que no la volveré a ver quiero rajarme los brazos?

¿Qué delante? No digas tonterías, Jairo.

Que ya verás como rápido encuentras a una que te mole igual o más.

-"Fernando Quintero planta cara a los radicales de Planeta libre

y no cede a sus amenazas".

-Hombre, es bastante desafiante.

-¡Me importa una mierda!

Estoy que ya no puedo más, o sea, me están metiendo en un...,

en una serie de problemas muy gordos.

¿No quieres que vivamos juntos?

Claro que sí, pero de alquiler.

¿Y por qué íbamos a pagar un alquiler

pudiendo vivir gratis en una casa que tiene todo lo que necesitamos?

Porque allí me sentiría de prestado. Esa casa la ha pagado Marcelino.

Pero si fuera yo la que vive de gorra en tu casa,

no pasaría nada, ¿no? Eso es muy machista, Rober.

Si te soy sincero, no tengo ganas de ir a casa.

Me siento más a gusto aquí, en el despacho.

Cuando llego, los niños están dormidos

y lo único que hago es discutir con Natalia, además, por tonterías.

Cuando tú decidiste no seguir con nuestra relación,

tenía que haber aprovechado y cortar con ella en ese momento del todo.

Me arrepiento mucho de no haberlo hecho.

Probablemente, Laura participara en un juego de rol "online"

con temática medieval

y su asesino lo llevó hasta sus últimas consecuencias.

-A ver, la otra víctima es un agricultor de Segovia

que fue degollado, también, por una espada medieval.

Al principio, no lo relacionamos con la muerte de Laura,

pero ahora empezamos a pensar que puede ser obra del mismo tipo.

¿Por qué habéis cambiado de opinión?

Bueno, he recibido una llamada del armero de Guadalajara

que me cuenta que un colega suyo de Toledo

vendió una espada medieval, también,

a un tipo que le encargó que grabase el mismo símbolo,

una loba aullando frente a una torre.

-¿Sabéis lo que es un "game master"?

"Game master" es una especie de maestro de ceremonias.

Él es el que inventa las normas de un juego de rol

y plantea las pruebas a los participantes

para que luego las superen.

Yo lo que digo es que tanto el asesinato de Laura

como el crimen de Segovia

pueden no ser obra de una sola persona.

  • Capítulo 147

Servir y proteger - Capítulo 147

28 nov 2017

La aparición de Eric complica la relación de Quico y Olga. La policía consigue contactar con el armero que fabricó la ballesta que acabó con la vida de Laura. Paty y Max se despiden del barrio para irse juntos a Barcelona.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 147 " ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 147 "
Programas completos (158)
Clips

Los últimos 729 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Nuevo Capítulo 155 Completo 54:44 82% ayer
    Capítulo 155 ayer Natalia no se conforma con su estado. Salima sufre estrés post-traumático. Sergio se verá obligado a satisfacer las extrañas demandas de Rafael, el chantajista. Quico quiere dejar '...
  • Nuevo Capítulo 154 Completo 54:16 97% pasado lunes
    Capítulo 154 pasado lunes Tras conocer las consecuencias de su accidente, Natalia dice a Bremón que no le quiere a su lado, pero el comisario no quiere abandonarla. Sergio conoce por fin la identidad de quien le envió el an&...
  • Nuevo Capítulo 153 Completo 52:37 96% pasado jueves
    Capítulo 153 pasado jueves Miralles asigna a Rober y Alicia la investigación de la muerte de Eric. Quico sufre por su pérdida. Lola confiesa a Espe que intuye que lo suyo con Bremón se ha acabado para siempre. Nacha y ...
  • Capítulo 152 Completo 56:17 92% 05 dic 2017
    Capítulo 152 05 dic 2017 Natalia, la mujer de Bremón, es sometida a una delicada operación tras sufrir un accidente de coche. El comisario se siente culpable. Elías y Nacha averiguan el emplazamiento del escondite do...
  • Capítulo 151 Completo 53:48 99% 04 dic 2017
    Capítulo 151 04 dic 2017 Natalia no está dispuesta a aceptar que su marido le deje por Lola. Carlos tiene retenida a Salima, mientras María acude a comisaría y habla con Miralles y Elías. Sergio intenta hacers...
  • Capítulo 150 Completo 54:35 95% 01 dic 2017
    Capítulo 150 01 dic 2017 Bremón pide el divorcio a su esposa Natalia. Rober se muda a vivir con Alicia y ambos lo celebran con una cena romántica en el chalé. Elías y Nachan logran dar con el nombre y la fotog...
  • Capítulo 149 Completo 51:33 94% 30 nov 2017
    Capítulo 149 30 nov 2017 El escudo de las armas medievales lleva a Martín, Elías y Nacha a un antiguo jugador de rol llamado Nico. Carlos es incapaz de disimular ante Salima las tribulaciones de su nueva misión. Jair...
  • Capítulo 148 Completo 52:47 95% 29 nov 2017
    Capítulo 148 29 nov 2017 Néstor informa a Carlos cuál va a ser su siguiente prueba a superar. Carlos se queda aterrado al saber quién será su próxima víctima. Quintero hace unas declaraciones p&u...
  • Capítulo 147 Completo 54:24 92% 28 nov 2017
    Capítulo 147 28 nov 2017 La aparición de Eric complica la relación de Quico y Olga. La policía consigue contactar con el armero que fabricó la ballesta que acabó con la vida de Laura. Paty y Max se desp...
  • Capítulo 146 Completo 53:36 94% 27 nov 2017
    Capítulo 146 27 nov 2017 Alicia ofrece a Rober mudarse a casa de Marcelino, pero él no parece muy dispuesto. Elías y Nacha investigan una tienda de juegos de rol en busca del asesino de Laura. Paty duda si irse a Barcelona ...
  • Capítulo 145 Completo 54:38 83% 24 nov 2017
    Capítulo 145 24 nov 2017 Miralles pone a Alicia y Rober al frente de la investigación de lo ocurrido en el Congreso. La policía sigue sin pistas sobre el misterioso hombre captado por las cámaras de seguridad tras el...
  • Capítulo 144 Completo 52:57 83% 23 nov 2017
    Capítulo 144 23 nov 2017 Quico y Eric se preparan para el sabotaje del Congreso. La comisaría se moviliza cuando se reciben las primeras noticias de lo ocurrido en el Pabellón. Alicia y Marcelino se preparan para la boda de...
  • Capítulo 143 Completo 52:36 79% 22 nov 2017
    Capítulo 143 22 nov 2017 Nacha y Elías siguen con el caso del asesinato del Laura. Una pista les lleva a una reunión de cosplay de temática medieval, a la cual Laura fue invitada semanas atrás. Paty recrimina ...
  • Capítulo 142 Completo 53:51 93% 21 nov 2017
    Capítulo 142 21 nov 2017 Jairo decide romper con Paty, para no involucrarla en ningún peligro. Quico se muda a su nuevo piso y, junto a Eric, ultima los preparativos para sabotear el Congreso de Energía. Sergio entabla rela...
  • Capítulo 141 Completo 56:11 95% 20 nov 2017
    Capítulo 141 20 nov 2017 Paty da un ultimátum a Jairo sobre su relación. Rober y Alicia, con la ayuda del Lupas, desarticulan la banda de descuideros. Olga está a punto de pillar a Quico cuando éste logra hace...
  • Capítulo 140 Completo 53:05 86% 17 nov 2017
    Capítulo 140 17 nov 2017 Alicia y Rober siguen tras la caza de los descuideros que roban a ancianos. Martín, continúa destrozado por la muerte de Laura, quiere colaborar en esa investigación con la policía. Pa...
  • Capítulo 139 Completo 54:31 86% 16 nov 2017
    Capítulo 139 16 nov 2017 La comisaría se prepara para despedir a Laura con honores en un acto que presidirá el Ministro de Interior. La aparición del Lupas, uno de los colaboradores callejeros de Rober, destapa un ca...
  • Capítulo 138 Completo 54:20 82% 15 nov 2017
    Capítulo 138 15 nov 2017 Tras encontrar a la inspectora Laura Escalada asesinada en un parque, Elías y Nacha comunican la fatal noticia en la comisaría. Alicia se enfrenta a Sergio. En La Parra, Salima cree haber encontrado...
  • Capítulo 137 Completo 53:47 91% 14 nov 2017
    Capítulo 137 14 nov 2017 Tras reconciliarse con su padre, Alicia descubre que Sergio fue quien le dijo que ella era hija de Quintero y que usó esa información para chantajear a Marcelino. Rober se enfrenta a Elías po...
  • Capítulo 136 Completo 54:33 93% 13 nov 2017
    Capítulo 136 13 nov 2017 Miralles pone en marcha un operativo para acabar con el cabecilla de la red yihadista. Además sospecha que hay algo raro en la desaparición de Elena y decide investigar. Marcelino decide hablar con ...