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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 141 - ver ahora
Transcripción completa

"Dame un respiro que no son ni las ocho".

Estamos diseñando un operativo para encontrar al comprador.

No habrá pegado ojo pensando en que no localizaremos al vendedor.

Ha habido otra denuncia por robo en domicilio,

esta vez en la calle de la Roda.

Una señora mayor que vive sola, Pilar González.

-¿Pero qué estáis buscando? ¿Se puede saber?

Un reloj con tallados de oro.

Es una pieza única, fácil de reconocer.

Creo que sé dónde van a intentar colocar ese objeto.

Es un tipo que se dedica a la compra y venta de objetos robados.

Sé dónde está su piso franco.

-¡No, Nacha, Nacha! ¡Nacha!

Laura tenía muchos casos abiertos, desde pervertidos

a bandas organizadas.

Si le hubieran tendido una emboscada y le hubieran disparado,

sería lógico, pero una flecha...

A nuestra compañera la mataron con un arma medieval.

¿Estamos? Hay que ser muy tarado para hacer algo así.

Tranquilo, Elías. Venga. Está bien.

Mientras que no tengamos nada mejor,

nos vamos a centrar en los listados esos de compradores de ballestas.

Tranquilízate, por favor.

-¡Que no me voy a tranquilizar, hombre!

¡Que estáis perdiendo el tiempo!

¡Estáis interrogando a poseedores de licencias!

-Te vas a callar y te vas a pirar en este instante.

¿Me haces el favor de irte? -Necesito ayudar, por favor.

-Con tu actitud no ayudas.

-Quiero que sepáis que, en cuanto encuentre piso,

-No va a ser fácil, lo de los alquileres vacacionales

son una plaga. -Hola, hermano.

Ya he llegado y necesito verte. -Llevo un día en esa casa.

-Ya sabes que vamos a contrarreloj. -Sí, lo sé y lo haré en cuanto pueda.

Pero, si me descubren, no conseguiremos nada.

No vale la pena precipitarse y echar toda la operación a perder.

-Me he pasado de la raya.

¿Vale? La he pagado con vosotros.

Perdóname.

Es que me siento tan impotente.

-Jairo trabaja honradamente y me parece fatal

que vengas aquí a malmeter en nuestra relación ahora.

-Está jugando con fuego y va a acabar quemándose

y no quiero que tú salgas chamuscada.

-¿Te puedes creer que le ha contado a Paty mierda de mí?

Le ha dicho que soy la mano derecha de un delincuente, Quintero.

-Elías está convencido de que está metido en asuntos de drogas

y que Jairo es su hombre de confianza y también está enmarronado.

-¿Y tú le crees?

-Tía, no lo sé, no lo sé.

De verdad, me encantaría creerle y me ha dicho que no ha hecho nada.

-No me extraña que estés preocupada.

-Rober es madero, vivo con un policía.

¿Crees que me iban a dejar vivir con él

si fuese un delincuente? -Perdóname.

-No te preocupes, no pasa nada, Paty. No pasa nada.

Espera, espera, espera. -Aquí hay algo.

(SUSPIRA)

Escucha, escucha. Relájate, que no es lo que piensas.

Paty, Paty, en serio.

(Música emocionante)

¡Oye, Jairo!

¿Qué pasa, no puedes decir que se han acabado las galletas?

Tío, que no te digo que compres otro paquete,

que sé que no lo harás, pero que avises.

Madre mía, los tienes cuadrados.

Buenos días. Hola, cariño.

No, porque el cabezón de mi hermano no ha dejado ni una galleta.

Traigo cruasanes calentitos. Qué ricos.

Te he echado mucho de menos esta noche.

Y yo a ti, pero un montón, además.

¿Te importa que me haya vuelto a quedar en casa de mi padre?

Oye, ¿qué te iba a decir? Que está Paty.

Habrá que compartir los cruasanes con ella.

Hay de sobra.

Pues no sé qué hacer, si llamarlos porque todavía están durmiendo.

¿Todavía? Si es supertarde.

Si estuviera mi hermano solo, lo llamaba,

pero como está Paty, no lo quiero molestar.

Yo le daría un toque en la puerta.

A estas horas el gimnasio está abierto.

Para mí que se han quedado dormidos.

Pues igual tienes razón. Voy a llamarlos.

Buenos días.

¿Hay café? ¿Que si hay café?

Y cruasanes calentitos, pero vamos, por Alicia,

por ti nos quedamos sin desayunar.

Muchas gracias. Me voy al trabajo.

¿Que te vas al trabajo? ¿Y Paty? ¿Qué pasa con Paty?

Paty se ha ido hace un rato a trabajar.

¿Hace cuánto rato? Llevo una hora levantado y no la he visto.

No sé hace cuánto, hermano, no voy con un reloj persiguiéndola.

¿Y no será que no ha dormido aquí?

Que no lo digo por nada, pero no hay cacharros, no hay basura...

Sí, una cerveza de esas que te tomas, pero ya está.

Flipo contigo. ¿Ahora husmeas la basura

a ver qué encuentras o dejas de encontrar?

No ha dormido aquí contigo Paty, ¿eh?

Anoche llegasteis, discutisteis y se piró sin cenar,

te lo digo yo, por eso estás mosqueado.

"Brother", no tengo que darte explicaciones

y menos de mi vida amorosa.

Y siento que no hayamos conseguido ser una pareja ideal como vosotros.

¿Qué te parece?

Déjale, Rober.

Si ha tenido una discusión de pareja,

es normal que necesite espacio. Pero si no le he dicho nada.

Bueno, me he puesto un poco preguntón, pero ya está.

Eres su hermano y te preocupas por él.

Pero si está pasando por un mal momento,

pues es mejor dejarle un poco de aire

y no hacerle hablar, si no quiere.

Y menos delante de otras personas. A veces soy un poco burro.

Ya verás como se soluciona todo.

Acuérdate de nosotros cuando comenzamos,

teníamos muchas discusiones y míranos ahora.

Luego le llamas y hablas con él.

Ya verás como se arregla.

Que yo sin mi ración de hidratos y mi café no soy persona.

¿Te tomas un descanso para desayunar?

Sí, sí.

¿Pero vas a desayunar o vas a seguir trabajando?

Sí.

¿Dónde quieres que te eche el café? ¿En la taza o encima del ordenador?

(SE BURLA) Sí, sí, sí.

A ver, ¿qué es esa cosa tan interesante

que ponen en internet?

Cariño, si es que tengo que preparar un protocolo de seguridad.

¿Algo interesante en el barrio?

Bueno, hay un congreso de Energías y sostenibilidad.

Sí, sí, ya he oído hablar de eso, sí, sí.

Y con todo lo que nos ha pasado en comisaría estos días,

no he tenido tiempo ni de mirarlo.

Si no me traigo el trabajo a casa, no hay manera

Bueno.

Pero bueno, tendrás que desayunar, ¿no?

Para tener energías y sostenibilidad.

(SUSPIRA)

Mira que eres tonto.

Buenos días. -Buenos días.

-Perdón que me haya levantado a estas horas.

Es que no estoy acostumbrado a un colchón tan bueno.

¿Te ayudo, Antonio? -No, no.

Bueno, sí, sí, mira.

Ayúdame dando conversación a mi mujer,

a ver si deja de trabajar porque a mí, ni caso.

-Eh... Dicen que comer mientras se trabaja es malo para la salud

por algo de la digestión, creo. ¿Ah, sí?

-Efectivamente, los circuitos neuronales

interfieren en los de la concentración y la digestión

y una de dos, o haces la digestión o te concentras.

Muy bien, gracias por la explicación científica,

pero va a ser solo un momento, hombre.

Un momento, siempre es un momento.

Qué pesados sois, de verdad. Venga.

Lo retiro y ya está.

¿También desayunas?

que tengo que ver un piso antes de entrar en el gimnasio.

¿En el barrio?

Sí, aunque por el precio, cualquiera diría que está en la Puerta del Sol.

Qué precios. -¿Leche?

-Eh..., no. Bueno, sí, pero no de vaca.

Bebo una bebida vegetal. Un segundo.

Yo me voy a ir a despertar a Olga

porque si no es capaz de irse sin desayunar otra vez.

Es leche de almendra.

Espero que no te importe que la haya puesto en el frigorífico.

-Qué dices, hombre. Estás en tu casa, lo sabes.

-Muchas gracias, Antonio.

-¿Y qué pasa, que eres intolerante a la lactosa o vegano?

-Pues ni una cosa ni la otra, soy más bien tirando a vegetariano.

-"Tirando a".

-Que no como carne ni pescado, o, por lo menos, no lo compro.

-No te preocupes, voy a hacer crema de verduras y lentejas,

que me encantan.

-No, pero de verdad, que no os adaptéis.

Soy yo el que se tiene que adaptar. Siento tener tantas manías.

-No lo sientas, hombre. ¡Menos mal que tienes manías!

Y no ese chico perfecto que parecía que eras.

¿Novio perfecto? Cuidadín con él.

-Si es por eso, no te preocupes, que yo defectos tengo a puñados.

(SE RÍE) -No me preocupo.

¿Sabes?

Haces sonreír a mi hija como hace muchísimo tiempo

que no la veo sonreír.

Eso compensa todas tus manías y defectos.

-Pues la verdad es que me alegra oír eso

porque para mí lo más importante es la felicidad de Olga.

Vamos a ver, ¡que yo no tengo que comprobar nada!

¡Que tengo perfectamente claro lo que he pedido!

¡Y he pedido dos cajas de...!

Ahí va, no, que he pedido cuatro.

Ostras, estaba convencida de que había pedido...

No, no, no se preocupe,

usted no se preocupe, no, ya me las apañaré yo.

Oye, y lo siento mucho, ¿vale?

Gracias.

Qué vergüenza.

-Buenos días.

¿Podemos hablar un momento, por favor?

-Pues no, estoy muy liada. -Te ayudo.

-¡Suelta! No necesito tu ayuda, Jairo.

Lo único que necesito es que me dejes trabajar.

-Yo necesito que hablemos, Paty.

-¿De qué?

-No he podido dormir en toda la noche.

-Pues vete a acostar, ¿qué me cuentas?

-Paty, la gente se entiende hablando.

Te vas de mi casa y no me dejas explicarme.

-¿Tú te piensas que yo soy tonta o algo?

¿Te piensas que soy tonta?

Que no me vengas aquí a contar tus mentiras.

¡Tienes una pistola porque estás en cosas chungas!

-Baja la voz. -¡Y me dices que no puedes dormir!

No es ningún rollo, no he podido dormir.

-Yo tampoco he podido dormir y no doy ni una en el trabajo,

toda la noche pensando, he estado con un...

-Con un, ¿qué?

¿Con un qué, Paty? Piensa muy bien lo que vas a decir.

Porque a lo mejor te pasas.

(RECHISTA)

-¿He matado a alguien, yo?

-Pues mira, no lo sé.

No sé lo que has hecho ni lo que has dejado de hacer,

¿pero sabes qué te digo?

Que me da igual porque es que no te creo.

No confío en ti.

Elías va a tener razón y todo, ¿eh? -Paty, eso es muy injusto.

Para empezar, porque la pistola me la dieron ayer.

-Ah, sí, claro, qué casualidad, ¿eh?,

que te la dan justo el día que yo la encuentro. Claro que sí.

-¿Crees que si fuese un mafioso que te cagas

que va con pistola iba a dejar que me la encuentres?

Me la encontraste porque no sabía ni dónde meterla.

-¿Y para qué tienes una pistola? ¿Para qué?

-Calla. -¿Para qué la tienes?

-Pues porque está habiendo robos violentos,

están asaltando camiones.

-Y a ti eso, ¿qué? Si tu trabajas en el muelle, ni te va ni te viene.

-Trabajo en el muelle, pero soy el encargado

y una o dos o tres entregas a la semana me tocan

y justo las que son gordas.

¿No te conté cuando me tuve que liar a mamporrazos con unos tíos

por unos jamones y les tuve que amenazar con una llave inglesa?

Pues esto es lo mismo.

-O sea que por lo de los jamones te han dado una pistola.

Que no, Jairo, que no me cuadra nada de lo que me estás contando.

-Que no te cuadre, pero es mi trabajo y debo estar protegido.

-Vale, o sea que cuando te roben, lo que vas a hacer

es sacar la pistola y liarte a tiros con todo el mundo.

¿No?

-Cálmate, no me voy a liar a tiros con nadie.

En todo caso, la enseñaría para intimidar, ya está.

-Que no, Jairo, que me da igual lo que me cuentes,

En un trabajo, si te vienen a robar, llamas a la Policía.

-Ya me gustaría verte a ti con otro pringao, en un camión,

a las tantas de la noche, en una autovía que no hay ni Cristo,

que de pronto se te crucen cinco coches y te paren.

A ver qué haces.

Porque estás en sus manos

y en el caso de que tengas la suerte de poder llamar después a la Policía,

la Policía te va a decir: "Vamos a investigar". Y te dejan ahí.

-Bueno, pues contrata a guardas jurados.

¿A mí qué me cuentas, tío?

Lo que no haces es coger y repartir pistolas entre tus empleados.

¿O me vas a decir ahora que tienes licencia?

Porque sería lo último, de verdad.

-Paty. -No me toques.

-Te juro que es algo temporal.

Y te juro también que yo en la vida le dispararía a nadie,

¿vale

-Mira, que me da igual.

¿Me dejas seguir trabajando? ¿Necesitas algo más?

-Sí, necesito algo más, pedirte una cosa.

-¿Qué?

-Esto no se lo puedes contar a Elías.

¿Vale?

¿Hablaste con tu confite o qué?

Sí, le he pasado la descripción completa del reloj de oro.

Me ha dicho que lo tendrá en cuenta.

¿Y este? ¿Qué pasa, Lupas?

¿Se te ha roto el cacharro de los discos

y vienes a poner una reclamación? ¿Que qué pasa?

Pasa que no me quedo tranquilo hasta que no agarréis a los ladrones.

Hemos ido al piso franco que nos dijiste ayer,

pero allí, de trapicheo, poco.

¿Ya no venden oro allí? Es la clínica de un dentista.

El oro que venden tiene forma de muela.

Ya no sirve uno ni para dar un soplo, pero juro que en esa dirección...

Sí, si preguntamos y no ibas mal encaminado.

Pero ese negocio ilegal de compra de oro terminó hace un año.

Me estoy haciendo viejo y ya llego tarde a todos lados.

Bueno, Lupas, a ver si te vas a poner aquí a llorar,

delante de todo el mundo. Va, no te rías, Rober.

Ya te llegará mi edad

y, entonces, verás tú la gracia que te hace

sentirte un inútil sin tu plaquita y tu pistolita.

Tú serás de los que te jubilen y terminarás viniendo aquí, a comisaría

a ver si te dejan hacer algo. Sí, claro, que me esperen sentados.

¿De verdad que no puedo hacer nada? Me reconcome estar mano sobre mano.

Lupas, ¿qué quieres que te diga? Apúntate al club de la petanca.

Venga, no te rías.

Es que la historia de esa anciana a la que han robado el reloj de oro

de su marido me ha tocado el corazoncito.

¿El qué te ha tocado? ¿Tú tienes de eso?

Si has sido siempre un delincuente. ¿Eso qué tiene que ver?

Yo habré sido un delincuente gran parte de mi vida,

pero jamás he pasado un billete falso ni a ninguna vieja

ni a ningún necesitado.

Ya ves, Rober, hasta para delinquir hay que tener principios.

Lupas, que nos gusta mucho hablar contigo,

pero tenemos mucho trabajo. Cualquier cosa, te llamamos.

Venga, ¿de verdad no vais a dejar que ayude?

Es que, si te dejamos ayudar, te tendremos que poner un sueldo

y está el contribuyente como para pagar.

A ver, el tipo que te enredó fue un tipo joven en el parque,

¿verdad? Sí, eso es, ¿por qué?

Porque a lo mejor sí que nos puedes ayudar,

siempre y cuando lo reconozcas si lo ves.

Esa cara no se me olvida a mí en la vida.

Además, ya os di la descripción.

Sí, pero, en este caso, no ha sido suficiente.

A ver, ¿en qué estás pensando, Alicia?

Bueno, normalmente tienen por el parque a un gancho.

A lo mejor Lupas puede pasearse por allí

y, si lo reconoce, darnos aviso.

Ya, pero tienen que coincidir allí los dos

y mucha coincidencia tiene que ser. Pero no es la primera vez que pasa.

Con el nivel de robos que hay,

diría que están trabajando a destajo.

Pero si el tipo ve a Lupas, saldrá por patas.

Eso si sospecha que va detrás de él y no tiene por qué.

Ya se me ocurrirá algo para que ni sospeche

A ver, ¿algo como qué?

No sé, tengo mis recursos.

Date cuenta que yo he sido un temible delincuente.

Me voy ahora mismo al parque. Muchísimas gracias.

Se lo has dicho para darle largas y que nos dejara tranquilos.

Para eso también.

Ahora entro. Voy a llamar a mi hermano.

Miralles,

¿has podido mirarte el informe de Energías y sostenibilidad?

Entre anoche y esta mañana lo he estado mirando.

Tengo unas anotaciones, en cuanto las tenga, te lo reenvío.

¿Cuántos agentes vas a necesitar?

Si te digo la verdad, el protocolo de seguridad está muy flojo,

pero es que ese polideportivo deja mucho que desear.

Pásamelo cuando esté. Me están llamando de Jefatura

para ver cómo vamos. De acuerdo.

Por cierto,

¿qué se sabe del asesino de Laura? ¿Hemos avanzado en algo?

Bueno, seguimos interrogando a personas

que tienen la licencia tipo E, pero todos tienen coartada.

Yo es que por ahí creo que no vamos a encontrar nada, sinceramente.

¿Crees que la ballesta la pudo comprar por internet sin licencia?

O lo que es peor, fabricarla en su casa.

Hay un montón de vídeos que te explican cómo hacerlo

y eso sí que sería imposible de rastrear.

Pero vamos, yo me inclino por esa opción, ¿eh?

Sabemos que el asesino de Laura,

el que la engañó para llevarla al parque,

ese tío tiene amplios conocimientos informáticos.

(Teléfono)

Contesta. Sí.

Sí, Miralles.

(RESOPLA)

Dime.

Vale, gracias, gracias. Oye, y felicidades por el operativo, ¿eh?

Sí, se lo diré a mi equipo, les gustará saberlo.

Distrito Dos. ¿Algo sobre Laura?

Ha caído la red de "phishing" que estaba investigando ella.

Siete personas, cuatro hombres y tres mujeres,

incluido el cabecilla y dos lugartenientes.

¿Alguna pista del asesinato?

Los acaban de detener, ahora iban a interrogarlos.

Pero me han dicho que en el material incautado

no hay ninguna referencia a Sagitario 24.

¿Y tú qué opinas?

Pues creo que el perfil lo creó otra persona

para servir de cebo.

Y lo de las tarjetas es pura coincidencia.

Yo creo que el asesino de Laura utilizó ese caso

para atraerla, pero no tiene nada que ver.

No te veo muy optimista con este caso.

¿Qué quieres que te diga? Es lo que hay.

No tengo mucho más de dónde tirar.

Bueno, avísame con lo que sea

y quedo a la espera de tu informe sobre el congreso.

Bien.

¿Has podido hablar con Jairo?

Siete veces le he llamado y no me lo coge.

A lo mejor estaba trabajando y no lo puede coger.

Ya, pero trabaja de mozo de almacén, no operando a corazón abierto.

Me podía haber cogido el teléfono y haber dicho:

"Oye, que estoy trabajando". Con eso me valía.

Pero vamos, igual, como dices, necesita su espacio.

Rober, es mi opinión, pero no tengo hermanos.

La persona que mejor sabe cómo llevarse con él eres tú.

Ya no le voy a llamar más. Si quiere, que me llame él.

Luego, cuando llegue a casa, le pido disculpas.

Y, si no, le preparo unos huevos fritos con chistorra

y rápido se me ablanda.

Hazme caso, que le conozco. Es su comida favorita.

Además, mi hermano es un chaval muy sencillo.

¿Estás seguro de que no le quieres volver a llamar?

A ver, si es que no debería.

Pero ya no por pedirle disculpas, me tiene preocupado.

Yo creo que ha tenido una movida gorda.

¿Relacionado con Quintero? No, con Paty.

Sé que han tenido una bronca gorda y la han tenido porque,

por cómo ha reaccionado mi hermano, tiene que estar pasándolo mal.

¿Tan pillado está por ella?

No es que esté pillado por ella, que lo está y mucho,

me preocupa el motivo de la discusión.

¿Y cómo sabes el motivo de la discusión?

No lo sé, Alicia, pero me lo huelo

porque el otro día fue Elías adónde Paty

y le estuvo diciendo que Jairo trabaja con Quintero,

que si Quintero es un criminal peligroso...

que Jairo estaba implicado en los negocios de Quintero?

No se lo dijo así, directamente, pero se lo dio a entender

y me da que Paty se ha enfadado y lo ha dejado con Jairo.

¿Estás seguro de que Elías ha hecho una cosa así?

Y tan seguro, me lo confirmó él mismo y, además, con un par.

Mira que me duele hablar mal de un compañero,

pero tengo unas ganas de que se jubile y deje a mi hermano en paz...

Voy a llamar a Jairo,

que, aunque no me quiera contar qué ha pasado,

pero que sepa que estoy aquí para lo que quiera.

Nada, no me lo coge.

Chicos, tengo a Pilar en comisaría. Ha venido preguntando por su reloj.

De momento no tenemos nada, Espe.

Estamos siguiendo una pista, pero no hay nada nuevo.

¿Le digo eso?

A ver, no se lo digas así, de esa manera,

pero venir a comisaría a peguntar es perder el tiempo.

Espera, no le digas nada. Vamos y le contamos la situación.

Vale, pero cuando acabemos de comer.

(Móvil)

Dime, Lupas.

¿Dónde?

Ha localizado al gancho de ladrones.

¿En el *?

Vete cogiendo * que nos piramos.

Oye, Lupas, escúchame, que no se mueva de ahí,

que vamos para allá.

Venga, sí, vamos para allá.

Salima, eh..., toma.

Luego me das las vueltas y eso pónmelo para llevar.

-Vale, gracias. Luego nos vemos.

-Espera, ¿adónde vais? ¿Qué le digo a Pilar?

Bueno, tú dile que esta tarde venimos con noticias nuevas.

Vamos, Alicia.

No toques esa taza.

-Es la de Laura, ¿no?

¿Qué?

Está siendo duro, ¿no?

-Cada rincón de esta maldita comisaría me recuerda a ella.

Cuando voy a las taquillas,

se me revuelve el estómago de ver la suya vacía

y saber que ya no hay nada de ella aquí.

-Sí, tienes razón, yo no puedo entrar en su despacho.

Ahora que lo dices, cuando me acerco a la UIT, doy un rodeo.

-Tú y todos.

-Hey, Nacha, deberías...

recordarla en otro lugar.

Si la relacionas siempre con la comisaría,

esto va a ser durísimo.

¿Eh? Acuérdate del bar La Parra

o..., no sé, del combate de boxeo.

(SE RÍE) EL día que la vi ahí no me lo creía.

Con el mal rollo que le daba a Laurita el boxeo.

-Sí que le daba mal rollo, sí.

Pero bueno, ahí estaba, apoyándote.

Tenía malas pulgas, pero con los demás se entregaba entera.

-Sí.

La mejor compañera que uno puede tener.

Como tú.

(ASIENTE) Qué mal lo pasó aquella noche.

Cada vez que Vicky te arreaba, miraba para otro lado.

No podía verte sufrir.

-¿En serio?

Y me lo contó al día siguiente,

que se pasó toda la pelea mirando para otro lado.

Pero bueno, allí se quedó, apoyándote.

-Sí.

Ah, estáis aquí.

Tengo una noticia buena y otra mala.

Empezaré por la buena, ya que, últimamente, escasean.

La UIT del Distrito Sur

ha desarticulado la red de estafa de tarjetas de crédito.

-Bueno, Laura se lo dejó a punto de caramelo.

Sí, Distrito Dos insiste en que el dosier de Laura era impecable

y el trabajo lo había dejado hecho.

Bien. ¿Cuál es la mala?

-Que Sagitario 24 no está entre los detenidos,

me imagino, ¿no? Exacto.

Los interrogatorios y registros han confirmado lo que ya sabíamos,

Sagitario 24 sabía de la existencia de la red,

sabía que Laura lo estaba investigando

y no hay mucha gente que pudiera disponer de esa información.

-¿No estarás insinuando que la asesinó un compañero?

No, pero una vez caída la red, podemos acotar más la búsqueda.

-Tenemos que averiguar urgente

quién tenía acceso a esos ordenadores de los detenidos.

-Sea quien sea, tiene que ser un experto.

Debe ser un "hacker" increíble

para colarse en la investigación de Laura,

ponerle un cebo y conseguir que vaya a una cita a ciegas por la noche.

Pues sí. Buscad por ese lado, ¿eh?

A ver qué encontráis. Sí.

Los de Distrito Dos han ofrecido máxima colaboración

en todo lo que necesitéis, ¿vale? Si tenéis alguna duda, les llamáis.

(ASIENTE) -Gracias.

-Yo no pienso pedirle ayuda a nadie.

A ese tipo lo voy a trincar yo

porque, el día que lo trinque, se va a arrepentir de haber nacido.

¿Pues qué quieres que te diga?

A mí, cuando vendieron a Morata, me dio mucha pena

porque el chaval ese es un crack.

Magnífico delantero, ¿eh?

Ya lo creo que sí.

Lo que pasa que como tiene de delantera a la BBC,

el chaval no prosperaba, ¿comprendes?

Ahora, también te digo una cosa.

Mucho cuidadito con los ingleses. ¡Oh, los ingleses!

Mala gente, los ingleses.

Fíjate, en mis tiempos le llamamos "La pérfida Albión".

Por algo será, ¿no? Digo yo.

A mí lo que me tranquiliza es tener a Sergio Ramos.

Ese chaval, ese chaval será lo que tú quieras,

pero..., pero atrás es el amo.

Es de Camas, ¿sabes?

De Sevilla, un pueblo de Sevilla, Camas.

Como Curro Romero, el torero, tú ya sabes.

-Bueno, me tengo que ir. -Un momentito, hombre.

Un momentito, me vas a hacer un favor.

Tú, que eres joven y tienes buena vista,

a ver si puedes leer lo que pone aquí.

No te lo vas a creer, te vas a reír.

Resulta que, el otro día, me quito las gafas,

no sé dónde las pongo, no las encuentro

y es que no veo bien sin gafas, ¿sabes?

Y hasta mañana la óptica no tiene las nuevas,

Hazme el favor, hombre. -Mire.

La verdad es que no entiendo muy bien lo que pone.

Geranio, ¿puede ser? -Geranio, geranio.

Puede ser, sí, geranio. -Y aquí, ¿foto?

-Foto, foto, puede ser, sí.

Un momentito, si es que lo que vienen son instrucciones

para regar las plantas, que yo no sé

si hay que regarlas un día sí y un día no,

los fines de semana, por la mañana, por la noche...

Es de un vecino que me ha pedido el favor

de que le riegue las plantas porque él está de vacaciones, ¿sabe?

Y bueno, mira que el desgraciado tiene dinero.

Mira que tiene dinero el desgraciado

y que podría haber contratado a una asistenta

que le regara las plantitas, pues no.

Aquí, a regárselas el vecino.

Pero bueno... Si vieras su casa, ¡puf!

Tiene unos cuadros

que eso vale una millonada.

Y una cubertería de plata... Pero de plata, ¿eh?

De plata maciza, nada de baño de plata, no,

de plata maciza.

¡Ah, qué barbaridad!

-¿Y qué es, su vecino de enfrente?

-Sí. No, no, no.

Mi vecino de arriba, el del ático, el del ático.

Lo que pasa es que mi vivienda era antigua

y no tenían ascensor,

entonces, los ascensores los han puesto a posteriori.

¿Sabes? Pero no lo han podido poner

en el descansillo que da a las viviendas, lo normal,

lo han tenido que poner en un descansillo intermedio

porque no sé qué líos en el ojo del patio...

Total, que el ascensor no llega hasta el ático,

llega a lo que es mi planta

y después hay que subir un tramo de escalera

y ya se accede a su vivienda.

Y nada, resumiendo, que a mí me toca subir ese tramito de escalera

para regarle las plantitas al caballero.

Vamos, me parece una desfachatez, desde luego.

Es una desfachatez robar a los ancianos en sus pisos

aprovechándose de su confianza.

Así que policía, estás detenido. Dame las manos.

(GRITA) ¡Rober!¡

(GRITAN)

De momento se le acusa de un delito contra la propiedad.

(SE QUEJA)

Lo siguiente te lo vamos a contar en comisaría.

(SE QUEJA)

Tiene derecho a guardar silencio y no contestar a las preguntas

que se le formulen. Tiene derecho a un abogado

y, si no, se le asignará uno.

(EXCLAMA) -Esa mujer tiene más agallas que tú y yo juntos.

Ahora, eso sí, también te digo

que sois más lentos que el caballo del malo,

que yo ya no sabía qué contarle.

¿Qué te iba a decir? ¿Qué era ese papel que estabais mirando?

Ah, un papel que le había dicho a este

que eran las instrucciones de un vecino mío

para que le cuidara la casa.

Una casa repleta de cosas de valor, ¿no?

Hay que ver, pajarillo, con el talento que tienes,

lo gran policía que hubieras sido. ¿Yo, policía?

Yo tengo de policía lo que tú tienes de fallera mayor.

Muchas gracias por todo, Lupas, nos has ayudado mucho.

Para eso estamos. Lo sé.

Ahora, eso sí,

acuérdate de mí cuando vengan mal dadas.

(SE RÍE)

Entonces, ¿ponemos a tu prima Laura y a tu tía Mariló en la misma mesa?

-Sí, claro, ¿por qué no?

-No, como siempre dices que Laura es muy mirada con los niños

¿y la tía Mariló no es la que siempre les da dinero y chuches bajo cuerda?

-No, esa es Maribel.

Mariló es un encanto. Además, es la madrina de Laura.

(RESOPLA) -Menos mal que nos ha ayudado Alicia con este tetris

porque yo sola no hubiera podido.

-A mí también me superan esas cosas.

-Bueno, ¿quieres que te enseñe los muebles

que he visto para la casa nueva?

(RESOPLA) -Ahora no...,

no me apetece mucho, estoy muy cansado.

-Cariño,

que si no quieres que nos cambiemos de casa, podemos esperar.

-No, no, para nada. Además, no estoy así por eso.

-Es que no pareces muy ilusionado.

-Amor, estoy deseando casarme contigo

y que nos vayamos a vivir juntos, de verdad.

Me hace muchísima ilusión.

-¿Entonces?

¿Ha pasado algo en el bufete o has discutido con Alicia?

(RESOPLA) -He ido a ver a Quintero.

Necesitaba ponerle los puntos sobre las íes.

No lo quiero cerca de Alicia.

No quiero que intente manipularla.

Ese hombre es una serpiente venenosa.

-Razón de más para que no te acerques a él, ¿no te parece?

-Sí, puede ser.

Lo cierto es que me fui de allí con una sensación muy desagradable

y me dijo algo que no he podido quitarme de la cabeza desde entonces.

-¿Qué te dijo?

-Que no le hacía falta manipularla,

que ella es sangre de su sangre y que la sangre tira.

Que, tarde o temprano, se le acercaría a él de forma natural,

por mucho que yo quiera evitarlo.

Y es verdad.

-¿Que es verdad eso?

Por favor, no puedes creer algo así.

Si la sangre tira tanto,

¿por qué se tardan semanas en cuadrar

dónde se sientan los invitados de una boda?

Cuántos tíos, primos, hermanos hay que se sacarían los ojos

si los sientas juntos.

-Sí, eso es cierto.

-Y pasa en todas las familias.

La sangre no tira,

lo que tira es la convivencia, la cercanía,

la comprensión, la honestidad...

-Sí, pero yo no he sido del todo honesto con Alicia.

-Lo que le has ocultado ha sido siempre para protegerla.

Mira Olga, la hija de Miralles, adoptada

y no veas la fantástica relación que tiene con sus padres.

Cómo confía en ellos y lo que los quiere

y los respeta, ¿por qué?

Porque han estado siempre ahí para ella.

Y tú has estado siempre ahí para Alicia.

-Hasta ahora.

-Que ahora que acaba de descubrir que Quintero es su padre,

¿qué hago yo? Me voy de viaje y...,

y de la casa.

Anda, enséñame los muebles.

-Sí, no pienso cambiar mis planes de vida

por un tipo como Quintero.

Vamos a centrarnos en lo positivo.

-Pues mira.

(SUSPIRA)

Gracias.

-¿Todo bien, Paty?

Sí.

¿Por?

-No sé, te noto un poco apagada.

-Nada, tranquila, es por...,

porque estoy en shock todavía con lo de Laura Escalada.

Es muy fuerte lo que ha pasado.

-Ya. ¿Ella era muy amiga tuya?

-No, amiga tampoco, pero...

me ayudó un montón cuando me pasó toda la movida con mi ex

y lo del chantaje...

Bueno, cosas del pasado.

Ella estuvo muy encima y se portó superbién conmigo, la verdad.

-Es que ha sido un palo muy grande, ¿eh?

(RESOPLA) -Ya te digo.

Palos así te hacen replantearte

lo verdaderamente importante de las cosas.

-Cierto. La vida es como un suspiro.

Si nunca sabemos lo que puede pasar.

-Sí.

-Voy a sentarme.

-¿Te importa que me siente?

Me han dicho en el gimnasio que estarías aquí.

-Si vienes a contarme más historias para no dormir, Elías,

por favor, ahórratelas porque hoy no es el día, ¿vale?

-La verdad es que vengo a pedirte disculpas.

El otro día me pasé tres pueblos hablándote de tu novio.

De verdad que no es mi intención

meterme en tu vida privada, de verdad.

-A ver, a ver, ¿qué me estás contando, Elías?

¿Que lo que me has dicho era mentira? -No, no, ¿qué va a ser mentira?

Lo que pasa es que hay muchas maneras de decir las cosas

y yo fui muy directo.

Pero bueno, tienes que entenderme.

Tu padre, cuando se fue a Barcelona, me encargó que te cuidara.

-No le habrás ido con el cuento a mi padre.

-¡Cómo le voy a contar eso!

Que viene aquí y le arranca la cabeza a Jairo.

-Lo que te dije eran indicios, sospechas,

no que fuese a entrar en prisión inmediatamente.

-Pues si son sospechas, indicios y no tenéis ninguna prueba

no entiendo por qué no nos dejáis en paz a Jairo y a mí.

-Yo a ti porque te quiero mucho y no quiero que nadie te haga daño.

-Muchas gracias, Elías, pero yo ya soy...

-Ya sé lo que me vas a decir,

que ya eres mayorcita, que eres responsable

y que no quieres que ningún carroza te venga a dar consejos

-Es la primera cosa razonable que me has dicho

desde que has entrado por la puerta, pero palabra por palabra.

-Y tienes razón. Eres muy sensata y muy responsable,

no hay más que ver cómo llevas el gimnasio.

Pero solo espero que las demás cosas también te vayan bien.

En fin, no sé, peque, es tu vida, ¿eh?

Oye.

¿Me perdonas?

Gracias.

No sabes lo importante que es para mí ahora, de verdad.

Estamos pasando días muy duros en comisaría.

-Ya, me imagino.

Oye, siento muchísimo lo de Laura, de verdad.

Elías, lo siento.

-Son cosas que te hacen replantearte...

-Las cosas importantes de la vida.

Gracias a ti, de verdad,

por preocuparte por mí, por advertirme y todo eso.

Que yo sé que lo haces con la mejor intención.

Mi padre tiene buen ojo para elegir amigos.

-Bueno, ya sabes dónde me tienes, ¿sí?

Bueno, no te molesto más, peque.

Y gracias. -A ti.

(CARRASPEA)

Hola.

-Hola.

-¿Qué hablabais, si se puede saber?

-Tranquilo, que no le he contado nada.

Aunque igual debería hacerlo, ¿no?

Piénsatelo cuatro veces, porque me empapelan vivo.

-¿Te das cuenta de la situación en la que me pones?

¿Te das cuenta un poco, aunque sea? -Sí, me doy cuenta.

Y lo siento mucho, pero te dije que va a ser temporal.

-Me da igual que sea temporal, que no me merezco pasar por esto.

No tengo por qué pasar por esto.

Lo que tienes que hacer es deshacerte de ese cacharro

y dejar tu curro porque lo que te están haciendo no es normal.

-¿Te das cuenta de lo que me pides?

Que deje mi trabajo. -Sí.

-Me pides que deje mi trabajo. -Sí.

-¿Tú sabes lo que me ha costado encontrar un trabajo?

tú puedes encontrar otro trabajo legal perfectamente

porque tú te lo mereces, tú vales para eso.

-Paty... -Jairo, las cosas son fáciles.

-No tienes ni idea de lo que estás diciendo.

-Sí, sí tengo idea.

O Transportes Quintero o yo.

Piénsatelo.

(RESOPLA)

Espero que tengas hambre.

¿Y eso? ¡Menuda tarta te has marcado!

¿Qué es, tu cumpleaños? ¿Qué cumple?

Es un regalo de Pilar, por haber recuperado su reloj de oro.

Dice que nos va a traer una tarta cada semana.

"Mientras me quede aliento", palabras textuales.

Nos va a cebar como a cochinos.

¿Queréis un cafelito para acompañar?

No, gracias, me acabo de tomar uno.

Esta noche tengo turno doble.

No, yo tampoco que me iba para casa y me quiero meter pronto al sobre.

Bueno, pero una pausa para probarla sí haréis, ¿no?

Hombre, pero eso ni se pregunta.

¿Y cómo disteis con los ladrones tan rápido?

Pues por un confite de Rober,

que localizó al gancho y lo entretuvo mientras llegábamos.

Su modus operandi consistía en tener a un chaval en el parque

pegándole al palique con los viejecitos

y bueno, sacarles todo tipo de información,

si iban a estar en el piso y las cosas de valor.

Si creían que había algo de valor y sabían el horario, la marcaban

y después otro de la banda le seguía a su casa

y anotaba la dirección.

Y, con la información que sacaban del gancho,

ya sabían si podían entra al piso sin que los pillaran, ¿no?

Justo. A veces, incluso, los acompañaban a la compra

para luego subir al piso y ver la puerta, ver si había vecinos,

si tenía mirilla, si la puerta estaba blindada....

De momento se les imputan 15 robos.

De momento, porque en cuanto tiremos del hilo,

te digo que salen muchos más.

Y más de 10 000 euros en efectivo

que tenían guardados en los pisos de los botines,

además de joyas, móviles, tablets

y, por supuesto, todo tipo de obras de arte.

Pues qué gusto haber resuelto un caso tan gordo

así, de un plumazo y sin violencia, ¿no?

Ojalá todos los casos fueran así.

Ya ves.

Cómo se la echa de menos, ¿verdad?

Si Laura estuviera aquí delante, ya sabéis lo que diría.

Señalaría la tarta y diría:

(TODOS) "El azúcar y yo somos incompatibles".

Y luego se comería el trozo más grande.

No tengo más hambre.

Dile a Pilar que estaba muy rica la tarta

y dale las gracias de mi parte.

De tu parte.

Bueno, y yo, con el trozo que me he comido, ya...

me he saltado la dieta de toda la semana.

¿Qué hago con esto, Rober?

¿Te lo llevas tú o lo dejo en el frigorífico?

No, en el frigorífico, no.

La tarta para los que resuelven casos

y para ti, que aguantas a las víctimas.

Esa déjala por ahí, que yo me la llevo.

Mitad para Alicia y mitad para mí y para mi hermano.

Qué suerte tenéis, quién tuviera vuestro metabolismo.

Bueno, me marcho, ¿eh?

Oye, Alicia, que te sea leve, ¿eh? Gracias, Espe.

Chao.

¿Has podido hablar con Jairo?

No, imagino que cuando llegue a casa lo veré allí.

porque, además, le encanta el dulce y así lo tengo suavecito.

Ya verás que seguro que tienes suerte.

Pues nada, me piro.

Luego, antes de ir a la cama, te mando un mensaje.

(Puerta)

Pasa, Jairo, pasa. -Buenas noches.

-¿Qué quieres tomar?

-No quiero tomar nada, gracias.

-Que sepas que me tienes bastante intrigado

con esto de querer verme aquí a estas horas.

¿Va todo bien?

-Igual sí que me tomo una, ¿eh?

No, paso.

-¿Se puede saber qué te pasa?

-Te sonará tonto, sonará como sea, pero...

yo no estoy cómodo con esto encima.

-Claro que no tienes que estar cómodo, pesa un quintal.

Nadie está cómodo llevando una pistola, hombre.

Pero, si quieres, te puedo conseguir un revólver

o de esos pequeños, un 38 de los que usan los joyeros.

Aunque con eso no le darás a un elefante

ni a tres metros de distancia.

-No es por el tamaño de la pistola, es...

porque no estoy hecho para llevar pistola.

-¿A qué te refieres, chaval?

-Me refiero al riesgo, don Fernando.

Primero que no me la encuentre mi hermano, lo hizo una vez

y ahora que no me la encuentre mi novia.

No me compensa vivir así.

-Ha sido Elías, ¿eh?

Ha sido ese maldito policía el que te ha metido el miedo en el cuerpo

después de irle con el cuento a tu chica

hablándole esas tonterías sobre mí, ¿no?

Pensaba que ya lo habías arreglado. -Claro que lo he arreglado,

lo he arreglado perfectamente, la tengo ya convencida.

Pero es que no se trata de eso.

(RESOPLA)

Es que no la quiero engañar, don Fernando.

Esa chica es especial.

-Bien.

Eso está muy bien, Jairo.

Que sea una chica especial para ti está estupendamente.

Pero...

¿qué soy yo entonces para ti? ¿Eh?

¿El típico jefe coñazo que, cuando te dice una cosa,

te entra por un oído y te sale por otro?

-Pues claro que no, no sé por qué dice eso.

-Vamos a ver, Jairo, hemos hablado de este asunto varias veces.

La última vez fue hace unos días.

Te tienes que posicionar, tienes que definirte,

tienes que decidir en qué bando estás.

Y para eso he venido, don Fernando, porque he tomado una decisión.

-Vaya, y, por lo que estoy viendo, esa decisión no pasa

porque vayas a dejar a tu chica, ¿no?

Sino que estás pensando dejarme a mí, ¿es eso?

-No.

Bueno...

Las cosas como son, don Fernando, yo la he cagado muchísimas veces,

no sé si encajo del todo.

La he cagado con la pistola, precisamente.

Yo creo que lo mejor es que se busque a otro.

-Vamos a ver si te queda clara una cosa, Jairo:

tú no te vas a ninguna parte.

Tú te quedas aquí.

¿Entiendes?

-Pero don... -¡Pero ni pero ni nada!

Maldita sea, no me decepciones, chaval,

porque solo con lo que me estás diciendo

ya me estás decepcionando bastante, ¿te queda claro?

-Si lo único que estoy haciendo es pensar en lo mejor para los negocios.

-"Lo mejor para los negocios".

¡No me seas imbécil!

Gracias, agente.

Papá, ¿estás bien?

Sí, sí, sí, no te preocupes.

Es..., ya sé que es una hora rarísima para hacer una visita,

pero no pasa nada malo.

¿Quieres tomar una infusión o algo?

Pues no, gracias.

habrías probado una tarta riquísima,

regalo de una ciudadana muy agradecida por nuestra labor.

¡Ah! Bueno, ¿y qué pasa?

Nada, sabía que tenías turno de noche

y he pensado que igual estabas aquí aburrida, en comisaría

y le doy un poco de conversación, pero no sé.

A lo mejor estás liada y te estoy entreteniendo.

No, no, de hecho he tenido un turno muy fácil.

He estado adelantando muchas diligencias

y estaba en mi hora de descanso, así que llegas en el mejor momento.

Pues me alegro.

Pues nada, estaba yo pensando... Eso está mejor.

¿A qué te refieres?

A que quiero que me cuentes la verdad de por qué estás aquí.

Reconoce que no has venido solo para ver qué tal estaba.

(ASIENTE)

(SUSPIRA) Sí, está bien.

Iré al grano.

Creo que voy a cancelar el viaje de novios,

lo de Nueva York.

Pero ¿y eso por qué?

Yo pensaba que ya lo teníais todo contratado.

Bueno, pero no me parece que sea el mejor momento.

¿Y qué mejor momento hay que después de tu propia boda?

No quiero dejarte sola en Madrid.

No quiero alejarme de ti en estos momentos.

Papá, y yo te lo agradezco, pero son solo dos semanas.

Además, podemos hablar todos los días, si hace falta.

Pero no es lo mismo.

Y no estoy sola.

Tengo a Rober, a Miralles, a mis amigas, compañeros...

Y a Quintero.

Y no quiero que empiece a llamarte y a calentarte la cabeza.

¿Qué quieres decir, exactamente?

Que está convencido de que vais a tener una relación de padre e hija.

Está obsesionado y estoy convencido de que, cuando yo no esté,

pues comenzará con el acoso.

Papá, ¿de dónde sacas eso?

He hablado con él.

Ya sé que no debería enfrentarme a él,

que estoy delicado del corazón, pero hay cosas por las que no paso

y este hombre no tiene derecho a apartarme de ti.

¿Apartarte de mí?

Papá, ¿tú te crees que yo permitiría una cosa así?

Es que no sabes las cosas que me dijo.

Él dice que...,

que tú eres sangre de su sangre y...,

y eso es verdad,

que, tarde o temprano, pues eso acabará acercándote a él.

Papá,

no quiero que tengas miedo.

Sangre de mi sangre, menuda chorrada.

Y, aparte, saber que Quintero es mi padre biológico

me hace despreciarle aún más.

Saber que te traicionó cuando más amigos erais.

Quintero es la última persona a la que me acercaría.

A ver, yo no digo que te eches en sus brazos,

pero intentará aprovechar... Que lo intente.

Soy capaz de ponerle una denuncia por acoso.

Olvídate de él, papá.

Solo el hecho de que te plantees si cancelar el viaje lo dice todo.

Y me da exactamente igual que tengamos o no la misma sangre,

yo sé que soy tu hija porque me has educado,

me has dado unos principios, me has cuidado

y me has dado todo el cariño del mundo

y jamás, jamás me has abandonado.

Y no,

irte a Nueva York no es abandonarme porque yo quiero que te vayas.

Yo quiero que seas feliz con Montse, de eso trata el amor, ¿no?

(SUSPIRA)

De ver felices a las personas que queremos

y eso es lo que tú has hecho conmigo.

Sí.

Papá,

he tenido la mejor vida que se podía tener

desde niña.

Por eso quiero que te olvides de Quintero,

yo sé perfectamente quién es mi padre,

con sangre o sin ella.

Vamos a ver, Jairo.

(CARRASPEA)

Cuántas veces te he dado yo la oportunidad de decidir

si quieres irte o quedarte, sin represalias.

Unas cuantas, me parece, ¿no?

Dos o tres, por lo menos.

Y tú siempre has decidido quedarte.

Y desde el primer momento te he dejado bien claro, siempre,

que si te quedabas no había marcha atrás.

¿Qué pasa, que lo has olvidado?

-Claro que no lo he olvidado.

-Las circunstancias han cambiado mucho.

-Pues claro que han cambiado las circunstancias, chaval,

han cambiado y mucho. ¿Y sabes por qué?

Porque tú ahora sabes demasiado sobre mí como para dejarte ir.

Más que nada cuando tengo a la Policía encima, ¿no te parece?

-Pero si sabe perfectamente que no le voy a traicionar con la Policía.

Que yo, antes de eso, me mato. -Qué bonitas palabras, ¿verdad?

Pero las palabras se las lleva el viento.

Dime una cosa, chico.

¿Qué va a pasar cuando la Policía te esté presionando

¿O cuando tu abogado te esté comiendo la oreja,

diciéndote que si lo cuentas todo, quedarías libre?

¿Seguirías manteniendo esas palabras, eh?

-Eso no va a pasar, don Fernando.

Eso es, precisamente, lo que no va a pasar si me voy.

Además, si me voy y la Policía se le viene encima,

mi hermano me lo va a contar.

Me lo va a contar más que si me quedo,

está desando que me vaya, que me aleje de usted

y yo buscaré la manera de seguir informándole.

-Espera, espera, espera, espera.

¿Estás intentando decir

que si te vas va a ser lo mejor para mí y para mi empresa?

¿Es eso?

¿Pero tú me tomas a mí por tonto o por imbécil?

¿Por quién me tomas tú a mí? ¿Eh?

Tú no te vas a ningún sitio, ¿te queda claro?

Porque tú y yo estamos juntos en esto

y ya es demasiado tarde para que te vayas.

Si te vas, lo voy a considerar una gran traición.

Mírame, Jairo.

¡Que me mires, te digo!

Yo te he salvado la vida.

Cuando Fiti estaba a punto de matarte, el que lo impidió fui yo,

yo me he manchado estas manos de sangre por ti.

Yo he matado por ti

¿y así me lo pagas?

-Yo le voy a estar siempre agradecido.

-Yo no quiero tu agradecimiento.

Lo que yo quiero es tu lealtad

porque el día que esa lealtad me falle,

atente a las consecuencias.

Ya sabes cómo trato yo a los malditos traidores.

Y ahora, ¿tienes alguna otra duda más?

¿O he resuelto ya todo lo que te preocupaba?

(SUSPIRA)

-No, no hay más dudas.

(SUSPIRA)

-Jairo.

(SUSPIRA)

-Mañana nos vemos.

(Puerta)

Va, va, va, vamos.

Va, va, va.

Vamos, va, va.

Va, va, va.

Venga, venga, venga.

¡Venga!

-¡Qué susto!

-Perdona, no te quería asustar.

-¿Qué haces aquí?

-Mis cascos, que no los encontraba.

-Pues a oscuras no creo que los vayas a encontrar.

-Es que no quería despertar a nadie.

-¿Qué pasa? ¿No puedes dormir?

-Sí. No, es que he estado toda la noche buscando pisos

y me he desvelado.

Oye, pensé que me ibas a hacer una visita.

-Anda, mira, al que le daban miedo las visitas.

¿Qué pasa? Le has cogido el gusto. -Culpa tuya.

Y si no vienes a hacerme una visita, ¿a qué venías?

-Iba a por un vaso de agua.

Mira mi madre, ¡siempre dejándolo todo por medio!

Luego dejo yo la tablet en el sofá

y es que tú no sabes la que me lía, ¿eh?

Tus cascos están en mi habitación.

Ahora, que si los quieres vas a tener que entrar a por ellos

y me tendrás que dar algo a cambio.

-Ya, pero te los regalé yo.

-O sea que hay que agradecértelo como es debido.

-Sí, yo creo que sí.

-Oye, ¿no ibas a por un vaso de agua?

-Ah, sí, pero luego.

Ve a la habitación, yo te llevo el vaso.

-Vaya, qué caballeroso. Pero no te rajes, ¿eh?

-Claro que no.

Entonces, ¿has tenido movida con Paty?

Sí, pero va a ser la última.

Te estoy diciendo que va a ser la última, voy a dejarla.

¿Pero qué dices? ¿Eso por qué?

Me he dado cuenta de que no estoy hecho para cosas largas.

-¿Qué pasa, mami? ¿Qué buscas?

Mi portátil. ¿Lo ha cogido alguien?

Sí, yo.

Mira, te lo dejé ahí anoche.

¿Cómo anoche? Estuve trabajando después de que te acostaras.

Ya, mami, pero me levanté a por un vaso de agua,

lo vi en medio y digo: "Lo voy a recoger".

-¿Pudiste descargarlo todo?

-Por supuesto. -Sabía que no me ibas a fallar.

-Hay veces que necesitas un empujoncito, es normal.

-Solo pretendía ser amable.

Pues ten la amabilidad de alejarte de mi padre y dejarle en paz.

Sabes bien que está delicado del corazón

y hablar contigo le altera.

Veo que Marcelino ya te ha contado el encontronazo

que tuvimos el otro día. Por supuesto que me lo ha contado.

Es mi padre.

Ahí ha habido mal rollo, ¿no? -Parece que sí.

-Yo pensaba que Quintero en el barrio era una especie de superhéroe.

-Ya, pero hay muchos policías que no comparten esa opinión.

-Ah, ¿esa chica es policía?

-Inspectora. Alicia Ocaña.

-Nunca lo hubiera dicho.

-Voy a encontrar a ese desgraciado que la mató.

-Antes me has preguntado qué vas a hacer sin Laura.

-Voy a encontrar a ese cerdo aunque sea la última cosa que haga.

Carmelo Sánchez, de profesión, agricultor.

Fue hallado muerto en un sembrado.

La Guardia Civil no tiene ni una pista sobre el asesino.

Pero es un pueblo de Segovia, ¿qué tiene que ver con Laura?

Carmelo fue decapitado. ¿Y el arma del crimen?

Una forma de ejecución típicamente medieval.

-Si quieres tener mujeres,

vas a tener todas las que quieras y más.

Vas a tener una vida de éxito, vas a nadar en dinero.

Pero si quieres amor y quieres montar una familia,

si quieres tener una mujer, un hijo

y darles seguridad y estabilidad,

sinceramente, creo que te has equivocado de trabajo.

Le aseguro que no vamos a parar hasta encontrar a Elena.

Por supuesto, nosotros vamos a seguir investigando.

Sí, además, si hay alguna novedad yo enseguida le llamo, ya lo sabe.

Sí, le pido, por favor,

si su hija se pone en contacto con usted,

haga lo mismo.

¿Introducir nuevos clientes? ¿Ampliar capital?

¿Qué? ¿Te sorprende que sepa inglés?

-Sí, voy a introducir nuevos socios.

He estado hablando con un bufete inglés

que nos va a facilitar la vida.

-¿En qué sentido, si se puede saber?

-En resumidas cuentas, me van a ayudar a hacerme

con el control absoluto de Ocaña abogados.

-Aquí vamos a poder operar con toda seguridad.

Es lo que buscábamos, ¿no?

Pues al tema.

-Toma, el transmisor.

-¿Lo has probado? -Está en perfecto estado.

-Vamos a ver los planos del polideportivo.

  • Capítulo 141

Servir y proteger - Capítulo 141

20 nov 2017

Paty da un ultimátum a Jairo sobre su relación. Rober y Alicia, con la ayuda del Lupas, desarticulan la banda de descuideros. Olga está a punto de pillar a Quico cuando éste logra hacerse con el ordenador personal de Miralles para robarle una información policial.

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