www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
4286215
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 130 - ver ahora
Transcripción completa

(Puerta)

Hola.

¿Y tu hermano?

En su habitación, ¿qué quieres?

Un beso de buenos días, ¿no?

Alicia, que no está el horno para bollos.

Ayer nos dijimos lo que nos teníamos que decir

y la cosa quedó bastante clara.

Tú lo dijiste todo, pero yo, no. Pillaste tal rebote

que empezaste a cargar contra todos sin querer escuchar.

No es así, pero no me apetece empezar el día discutiendo.

A mí tampoco.

¿Te parece si hablamos tranquilamente?

Claro, y como personas que sabemos encajar situaciones como esta, ¿no?

Ese cuento ya me lo sé, Alicia.

Además, por mucho que hablemos, la situación no va a cambiar.

A ti no te han cuestionado tus jefes.

No, y a ti tampoco te han cuestionado.

Ni a ti ni a tu trabajo.

Y entonces lo de ayer de Miralles, ¿es un espejismo?

Me echó del caso a las bravas.

Hay un claro conflicto de intereses.

¿Y contigo no hay conflicto de interés?

Estás obsesionada con Quintero.

Y con Elías, ¿qué me dices?

Lleva toda su vida detrás del empresario.

No mezcles las cosas.

Con lo cerca que estábamos de atraparle

y se va a apuntar el tanto Elías.

No es cuestión de apuntarse el tanto, sino de pillarle.

Pues hacedlo vosotros y que os aproveche el caso.

A mí lo que realmente me duele es que mi novia, vamos, tú,

no me haya defendido.

Por enésima vez te digo, Rober, que no podía.

Acatar las órdenes de un superior no tiene que ver con la confianza

que te tengo. Yo a ti no te he fallado nunca.

Pero, en cambio tú, ya llevas unas cuantas.

Me dolió que insinuaras que me estoy escaqueando de vivir contigo.

No, yo no lo insinué, lo dije abiertamente.

Y lo dije porque es la pura verdad. No, no lo es.

Bueno, pues entonces explícamelo porque se conoce que yo soy corto

y no me estoy enterando bien.

A pesar de que haya vuelto a casa de mi padre para cuidarlo,

he estado a tu lado cuando lo has necesitado.

Me trasladé para ayudarte con los exámenes.

Ya, pero eso no es vivir juntos en pareja.

Tu padre ya está recuperado del todo.

Tan recuperado que vamos, se va a casar.

Bueno, no sé, tenías razón. Yo tampoco quiero discutir.

Cuando quieras hablar tranquilamente de lo de vivir juntos, me dices.

No hay nada que hablar.

Mira, Alicia, puedes cogerlas o dejarlas.

Esto no te obliga a nada.

Es solo para cuando te dé la gana.

Y Jairo se va a levantar ahora. Yo me voy a la ducha.

¡Eh!

Te quiero.

¿Qué pasa, "bro"?

Os habéis peleado, ¿no?

¿Cuánto tiempo llevas ahí?

(RESOPLA) Pues lo suficiente para olerme que hay mal rollo.

Me piro a la ducha.

Hermano,

¿habéis discutido por la investigación de Quintero?

A ver, ¿qué has escuchado?

No he escuchado nada, pero si no quieres que me entere,

no te traigas el trabajo a casa.

Vale, no te preocupes, que no volverá a pasar.

Me han apartado del caso. ¿Por qué?

Bueno, cosas de los jefes.

¿Cosas de los jefes? Mentira.

Es por mí.

¿A que sí?

Se han emperrado en que Quintero es un narcotraficante

por la muerte del camionero ese.

Mira, Jairo, no toques las narices más, ¿vale?

Me han apartado del caso y punto, punto y final.

Y te voy a decir una cosa.

Si no eres capaz de darte cuenta del individuo que es Quintero,

prepárate para lo que te pueda venir, te lo digo.

Reinaldo. -Muy buenas.

-Enhorabuena. -¿Por qué?

-Porque te vas a casar con María, ¿no?

-¿Te lo ha dicho ella?

-Somos amigas. Las mejores amigas, ¿sabes?

-Pues mira, me alegro por ti.

-Y ella confiaba en mí plenamente hasta que llegaste tú.

-¿Crees que ahora ella no confía en ti?

-Pues no porque haces con ella lo que quieres.

Como casarte. (RECHISTA)

-Mira, déjame tranquilo, que hoy yo no estoy para ti. Camina.

-Eres un manipulador

que no vas a parar hasta conseguir casarte con ella.

-¿Tú sabes que ella fue quien me lo pidió?

-Porque eres muy hábil y sabes fingir muy bien

y lo que quieres es casarte con ella y luego... ¡arreando papeles!

-Yo todavía no le he dicho que me voy a casar con ella,

-¡Y encima te haces de rogar!

-Mira, déjame tranquilo y no te "reprendas",

que desde que llegué me has hecho la vida un yogurt.

-Te calé. He hecho mis investigaciones

Tu mujer y tus niños viven en Cuba.

-Ah, porque ahora eres detective.

-¿Sabes que casarse sin estar separado es un delito de bigamia?

-¿Tan mal te han tratado los hombres, chica?

¿Has tenido un problema con algún cubano alguna vez o qué?

-No, con ningún cubano, no.

Pero sí mucho sinvergüenza que me ha hecho daño en la vida.

-Deberías darle una oportunidad al amor,

echarte un novio porque tienes tremenda "pica pica" ahí abajo.

-Eh, que yo ya tengo novio y se llama Eugenio.

Es cooperante en un campo de refugiados

y lo amo porque es noble y le encanta servir a los demás.

-Ah, pues mira. Me alegro por ti

porque Eugenio debe ser tremenda persona,

pero tú no puedes acusar a nadie sin tener pruebas, oíste.

-Vamos a ver, lo que no quiero es que le hagas daño a María.

Lo ha pasado muy mal con la muerte de Miguel.

Él sí que era tremenda persona.

(Móvil)

¿Sí? ¿Quién es?

Oye, que no me llames más, viejo.

Que te dije que yo no quiero, ya está. No me llames más.

Tengo las transcripciones de las conversaciones de Quintero

de esta noche. ¿Algo destacable?

Llamadas privadas, cotilleos...

A no ser que quieras saber de su vida privada.

Nunca se sabe dónde se esconde la liebre.

Sobre las 21:00 lo llamó su exsuegra.

¿Su exsuegra? Si no tiene relación ni con su ex ni con su hijo.

No hablaron del tema, solo por encima.

Del cumpleaños de ella. 83 tacos, la señora.

Le llamó para darle las gracias por un ramo que le había mandado.

Qué caballero. Sí.

Por la tarde estuvo llamando uno a uno

a seis transportistas de la ruta del norte

para chequear la entrega de mercancías.

¿Tienes los nombres de los transportistas y las mercancías?

Te lo he mandado por mail. ¿No lo has recibido?

Desde ayer no sé qué le pasa, pero no funciona bien.

Es verdad, te lo tenía que mirar. A ver.

(RESOPLA) ¿Qué pasa?

Que tienes un troyano, Alicia.

Pero ¿cómo voy a tener un troyano, si nunca abro correo desconocido?

Pues aquí está, vivito y coleando, como archivo de descarga.

Alguien te lo ha implantado.

No es extraño tampoco, pero debe ser un profesional

porque no lo pillas en un mail masivo.

¿Y por qué a mí?

Déjame unos minutos y voy a rastrear, a ver qué han estado fisgoneando.

A ver si encontramos una pista. Hala, date una vuelta.

¿Quieres tomar algo?

Un café, de los buenos, por favor. Marchando.

Y vete pensando quién quiere fastidiarte.

Somos policías, creo que de esos hay unos cuantos.

¿Y no te ha dicho tu hermano, exactamente,

por qué lo han apartado del caso?

-De su boca no ha salido palabra,

pero no hay que ser lince para saberlo.

Van a investigarme y no quieren que Rober lo pase mal por su hermano.

-Pero mira que eres inocente.

A veces parece que te has caído de un guindo.

Si han apartado a tu hermano del caso es porque no quieren arriesgarse

a que haya la más mínima filtración contigo,

por eso lo han apartado del caso.

Y porque quieren llegar al pez gordo, quieren llegar hasta mí.

-Yo la duda que tengo es

si realmente estamos en peligro o si no.

-No lo sé.

Lo que tenemos que estar a partir de ahora

es prevenidos para cualquier cosa.

Por cierto, una cosa, ¿sigues teniendo el teléfono móvil,

aquel que te di para las llamadas de emergencia?

-Claro. Bueno, tengo los dos, tengo...

el mío personal para las cosas sin importancia

y el de las cosas especiales.

-Muy bien.

Recordarás que te dije que lo más probable es

que tuviésemos nosotros los teléfonos pinchados.

-A partir de ahora, vas a dedicar este teléfono

para hacer llamadas... cotidianas, normales, a tus colegas.

Hablando de chorradas todo el tiempo y de cosas...

normales, también, del trabajo, ¿de acuerdo?

Y este otro teléfono que te voy a dar,

que está preparado para no dejar huella,

es el que vas a utilizar para las llamadas más delicadas

sobre nuestros negocios, ¿sí? (ASIENTE)

-Lo mejor será que lo configures en modo oculto

para que nadie pueda guardar tu número en su agenda.

-Jairo, ¿lo tienes claro? Te veo despistado.

Esto que está pasando es muy grave.

La Policía se va a tomar todo esto muy en serio,

por eso han apartado a tu hermano del caso.

-Si yo lo tengo claro, don Fernando.

Para serle franco, me alegro de que hayan apartado a mi hermano

porque así se acaba esto de tener que espiar a mi hermano,

que no me hacía ninguna gracia.

Aunque, por otro lado, también me jode

porque sé que era muy importante para él.

-¿Ah, sí?

Según tú, ¿qué era importante para él?

¿Detenerme y colgarse la medallita

por haberme metido entre rejas?

¿Es eso? ¿Te hubiese gustado que sucediese así?

-¿Qué quiere que le diga, don Fernando?

Es contradictorio, pero es lo que hay.

-Jairo, a estas alturas tienes que tener muy claro

en qué bando estás jugando.

Entiendo que pienses que la vida es injusta

porque te haya traído hasta aquí,

pero aquí es donde estás, conmigo, no lo olvides.

-Lo tengo muy claro, don Fernando.

Una cosa es lo que sienta y otra lo que haga.

Así que quédese tranquilo, se lo he dicho con confianza.

-Muy bien. Espero que no lo olvides.

-La que sí sigue en el caso es Alicia

y yo voy a intentar hacer lo posible por sacarle lo que sea,

pero sabe que esa mujer es como una tumba,

no creo que pueda rascar.

-No te preocupes. De ella me encargo yo.

Déjame, tengo que revisar unos contratos.

(Puerta)

(SUSPIRA)

(RECHISTA)

¿Cómo va?

(RESOPLA) No sé qué decirte, la verdad.

¿Por?

Han accedido a tus fotos, ¿tenías algo importante?

Fotos personales, pero vamos, tampoco demasiadas.

Ya.

Concretamente, una carpeta que pone: "Fotos homenaje".

Ah, claro, sí.

Son las fotos de un vídeo que estaba preparando

para una cena homenaje a mi padre.

Eran fotos familiares, lo que pasa es que la cena no se celebró,

Tu "hacker" debía estar buscando otro tipo de fotos más subidas de tono.

Ya me entiendes, es lo que suelen buscar los ladrones de archivos.

Pues me parece que se han equivocado de persona.

Por suerte, le hemos pillado.

(SE ASOMBRA)

¡Ay, por favor!

Venga, Laura, deja de fisgar, ya.

¡No, es que estás monísima!

-Por mi parte, yo estoy dispuesto a hacer lo que sea

para que arreglemos esta relación entre nosotros.

Es que partes de un error de base

y es que entre nosotros no existe ninguna relación

Está bien, está bien, está bien.

Espero que, algún día, puedas cambiar de opinión

y podamos empezar desde cero.

"Para que eso ocurriera, tendría que cambiar el pasado".

(Puerta)

(SUSPIRA)

Pasa, Martín, pasa.

-¿Que qué tal estoy? Bueno, intrigado.

Cada vez que me manda usted llamar, me pregunto:

"¿Qué gol me querrá colar?".

(SE RÍEN)

-Tranquilo, hombre, tranquilo.

Tú eres demasiado buen portero como para que te meta goles.

-Usted dándome coba.

(MURMURA) Esto sí que se pone interesante.

lo que te tengo que comentar es algo bastante inocente.

-Pues usted dirá.

-Verás, voy a hacer una...

importante donación para la unidad de Pediatría

del hospital Distrito Sur.

Es un poco para entender cómo funciona su cabeza.

Eh... ¿Esto es algo que lleva madurando durante algún tiempo

o... usted se levanta altruista por la mañana y dice:

"voy a hacer una donación al hospital"?

-Bueno, digamos que ya es algo

que llevaba un tiempo proyectado,

pero que, hasta ahora, no se ha podido materializar

porque no he podido cerrar un importante acuerdo comercial

con uno de mis clientes.

(ASIENTE) -Solo eso.

Así que aquí te tengo preparada una carpeta

con toda la información que necesitas

para conocer todos los detalles.

-Qué bueno. Ya tenía preparada la carpetita.

(SE RÍE) ¡Qué oportuno!

-Déjate de insinuaciones, Martín.

(SUSPIRA)

-¿Sabe usted lo que creo?

Yo creo que esto es una cortina de humo.

-Una cortina de humo, o sea, un Watergate.

Por ejemplo.

Y, según tú, ¿qué intento yo tapar detrás de esa cortina de humo?

-Pues hombre, así, a bote pronto,

¿qué tal que se le haya abierto una investigación

a raíz de encontrar un camionero suyo muerto por sobredosis?

-¿Sabes, Martín?

Siempre tuve claro que lo que a ti te gusta

es el sensacionalismo barato.

Lo que me extraña es que, a estas alturas,

sigas sin hacerle caso a las advertencias

que te están haciendo tus superiores.

-Qué le vamos a hacer.

Los periodistas "freelance" somos así.

-¡Oh! -No nos dejamos intimidar fácilmente.

-"Freelance", qué buena palabra.

Me parece que eso no es sinónimo de periodismo serio, ¿no?

-¿Quiere que definamos periodismo serio?

(ASIENTE) -Bien, bien.

Le voy a decir mi definición.

Un periodista serio es alguien que valora la noticia

desde sus diferentes perspectivas

y que busca la verdad

sin dejarse enredar o comprar.

-Vaya, pues, últimamente,

si no me equivoco, te estás dejando enredar bastante

por tus amiguitos de la comisaría, ¿no?

-No, no, no.

Los de la Policía no son mis amiguitos.

Al menos no como lo dice usted.

Cuando toca, les busco las cosquillas,

exactamente igual que hago con usted.

-Supongo que a esa policía amiga tuya, ¿no?, Laura Escalada,

también le buscarás bien las cosquillas.

Supongo que sabrás hacerla reír, ¿no?

(ASIENTE)

"Touché".

No se le escapa una, ¿eh?

-La información es poder.

-Ya. Pues, para su información,

yo no mezclo los asuntos de trabajo con mi vida sentimental.

(SE RÍE) -Vamos, Martín, déjate de milongas

y hazle un favor al barrio escribiendo ese artículo, anda.

-¿Sabe qué? Si le tengo que ser completamente honesto,

si tuviera un hijo,

me sentiría mucho más tranquilo si existiera una unidad como esta.

-No, hombre, Martín, por Dios.

Hazle un favor a la humanidad, no vayas a tener tú un hijo.

Algunos individuos sois únicos

y no hace falta que os perpetuéis.

(SE RÍE)

-Veré lo que puedo publicar.

-Publica lo que hay ahí.

Justo lo que hay ahí.

(PROTESTA)

-Espera.

¿Qué pasa con Federico?

-Nada.

Que no le he preparado el carajillo como quiere.

Dice que no le he cogido el punto todavía.

-Bueno, esta mañana, ni al carajillo ni a los pinchos...

¿Qué te pasa hoy?

-No me hagas caso, Mari, a mí no me pasa nada, yo estoy bien.

-¿Estás bien?

-Extraño un montón a mi familia, Mari.

A mi tierra, a la playa.

Esto de aquí está durísimo. -Venga, no te pongas nostálgico.

Déjame a mí a los clientes, que yo me apaño.

Vete para la cocina, anda.

Federico, que estás invitado.

Ahora te pongo otro.

Hay que ver qué quejicas eres.

¿Quién es esa mujer?

-Es Celia, mi mujer.

-Por eso no te puedes casar conmigo.

-Celia murió hace tres años, María,

intentando salir de Cuba en una balsa.

Se tiró al mar con otras personas. Yo no lo sabía y...

no volvió.

Pero mira, me dejó los tres niños más lindos del mundo.

Este es Osvaldito,

Ernestico

y Larita.

-¿Pero por qué no me lo has contado?

-¿Para qué? Si tú estabas en Cuba de visita,

disfrutando, yo no quería...

-¿Dónde los has dejado? ¿Con quién?

-Están con mi mamá y con mi suegra.

Mis tías de vez en cuando ayudan en lo que pueden, pero...

Que tengo una familia oro, Mari. Ojalá la puedas conocer.

-Me tenías que haber contado lo de tus hijos.

-Si no lo hice, Mari,

no sé, fue por miedo a..., a que tú te asustaras,

a perderte o...

porque sigo enamorado como un perro de mi mujer, chica.

Aunque ella no esté aquí.

-Te entiendo.

No sabes cuánto te entiendo.

-Y eso no quiere decir que yo no te quiera a ti.

Mírame.

Los dos sabemos que, si nos casamos ahora,

es una mentira.

Es un engaño y yo...

-Pero Reny, yo solo quería ayudarte.

-Ya lo sé, mi amor, yo sé que tú me querías ayudar

y yo te lo agradezco de todo corazón,

pero puede parecer un matrimonio de interés y yo no soy así.

La gente tiene que casarse como me casé yo,

loco, enamorado...

No, no, no.

¿Viste por qué yo no quería hablarte de Celia?

Ahora te he hecho daño. -No, no, no te disculpes.

Tuvo que ser una mujer muy especial.

-Sí, lo fue.

Ella era...,

era pura adrenalina.

Era una loca, era amor.

Era dulzura, era...

Cuando iba caminando por la calle, la gente se le quedaba mirando,

se volvía loca.

(EXCLAMA)

Fíjate que, en la relación, yo era el sensato de los dos.

¿Qué te parece?

-Hay amores que se te clavan en el alma.

-Hay amores que no se olvidan, Mari.

Como tú y Miguel, ¿no?

El amor de tu vida.

Yo te entiendo, cariño.

Ya hace tres años que Celia se fue y...,

y no dejo de pensar en ella ni por un segundo.

-¿Y por qué viniste a buscarme a Madrid?

-La verdad es que me vine por mis hijos,

por darles un futuro mejor, diferente al que pueden tener allí.

Pero eso no quiere decir que yo no te quiera.

Tú a mí me volviste loco desde el primer momento en que te vi.

Mari,

no podemos casarnos así.

Yo no soy igual que esa gente, no soy un aprovechado

y tú lo sabes.

Aunque Salima no lo crea, yo nunca he estafado a nadie

ni voy a robar a nadie ni me voy a casar por conveniencia.

¿Tú me entiendes?

-Yo sé la buena persona que tú eres.

Y claro que te entiendo,

¿cómo no te voy a entender con todo lo que me has contado?

-Yo sabía que tú me ibas a entender.

A ver, a ver, a ver, ¿y cómo sabes que está casado?

-Hombre, de internet.

Vi fotos con una mujer y tres niños así, en plan familia.

-Pero puede estar divorciado

o puede que no se haya casado nunca con la mujer.

-Mira, yo solo te digo que si los planes de boda siguen,

podríamos pedir una investigación, ¿no?

-No, mujer, en el juzgado ya harán las gestiones necesarias

antes de casarse.

-Madre mía, es que lo tiene todo calculado.

-Pero menuda tirria le has cogido.

-Bueno, tirria, no.

Sí, un poco, pero es que tengo mis razones de peso.

A ver, aterriza desde Cuba, y, de repente, ya está casándose con María.

¡Por interés!

-Pero tú me dijiste que fue María la que le pidió que se casaran.

-Pero eso no cambia nada.

-¡Salima! ¡María lo está pasando fatal!

Porque tú andas metiendo cizaña y acusándole de robar.

-No, no, no, yo no estoy metiendo cizaña.

Yo sé que no es trigo limpio.

-Buenas.

-Ah, hola. -Hola.

-¿Qué? ¿Estaban hablando de mí?

-Pues mira, sí, te lo tengo que decir.

Estamos muy preocupadas por María, no queremos que la estafes.

-Mire, oficial, te diré que se están equivocando conmigo.

-Bueno, yo le he contado a Espe que María y tú tenéis planes de boda,

una boda de conveniencia.

-No va a haber boda, acabo de hablar con María.

Yo me vuelvo a Cuba, no aguanto un día más sin ver a mis niños.

-Ni a tu mujer.

-Soy viudo.

Pero ahora, escúchame.

Yo entiendo que seas tan desconfiada con todo el mundo

porque sé que aquí hay gente mala,

gente que quiere hacer daño, aprovechado, pero yo no soy así.

¿Has rechazado la propuesta de María y te vuelves a Cuba?

-Correcto.

Mi intención era ganar un dinerito

y poder enviárselo a mi familia en Cuba,

pero yo no planeé nunca casarme con María

y mucho menos así, ¿sabes?

Ni soy capaz de estafar a nadie ni de robarle, y mucho menos a ella.

Mi matrimonio con Celia, mi mujer,

fue verdadero, por amor.

Y yo sé que ahora yo puedo rehacer mi vida,

pero lo haré con quien quiera.

¿Entiendes? Enamorado.

María es una mujer increíble,

pero no estamos enamorados.

Y es injusto casarse así, de esa manera.

-¿Y cómo se ha quedado ella?

-Más o menos.

Por eso he venido aquí a pedirles que le cuiden,

ustedes son su familia.

-Descuida, lo haremos.

Y Salima, yo creo que deberías decirle algo, ¿no?

-Sí.

Que no te preocupes, cuidaremos de María.

-Y que siente mucho haber malpensado de ti, ¿verdad?

-Sí, lo siento mucho.

-Ah, no te preocupes, "don't worry", mi hijita, "be happy".

Y ahora quiero poner una denuncia.

-Espera, que ya sí me descolocas.

¿Que la quieres denunciar? -No, no, no.

A unos delincuentes que tienen una red

para timar a inmigrantes

que necesitan sus papeles de manera rápida.

-¿Y sabes quiénes son? -Sí.

Se acercaron a mí al aeropuerto para ofrecérmelo, pero...

costaba mucho.

Y tengo que decir que tuve la tentación

de coger el dinero de la caja del bar,

pero yo nunca lo hice.

-¿Tienes los datos de esa red de extorsión a inmigrantes?

-Bueno, tengo el teléfono que me dieron

y una dirección. ¿Eso te sirve? -¡Hombre! Claro que me sirve.

Pues nada, venga, vamos a poner la denuncia, pero ya.

Los valores de la analítica están dentro de los límites normales.

-Pero si no he mejorado nada en estos últimos días.

-Tampoco has cambiado tu estilo de vida.

¿Por qué no te tomas las cosas con un poquito más de calma?

Reduces el estrés. Te vas unos días de vacaciones.

-¿Seguro que no hay nada de lo que preocuparse?

-La vitamina D un poco baja,

quizás de eso vengan los dolores articulares,

pero vamos, te daré un suplemento.

-Tiene que haber algo más.

Me cuesta creer que estos dolores y la debilidad

vayan a desaparecer con unas vacaciones.

¿No pueden haberse equivocado en el laboratorio?

Pero bueno, si no remiten los síntomas, lo repetimos.

-¿Y qué otras causas, aunque sean improbables,

podrían ocasionarme los síntomas que estoy teniendo?

-Técnicamente, muchas: una intoxicación,

una enfermedad autoinmune... Pero vamos, no me has contado nada

que haga sospechar algo así.

-¿Podría tener una intoxicación que no se reflejara en esos análisis?

-Esos análisis son genéricos. Hay sustancias que no aparecen en él.

-¿Qué tipo de sustancias? -Metales pesados, tóxicos...

Habría que hacer un análisis específico.

-¿Por qué no me habéis hecho unos análisis de ese tipo?

-Porque solo se hacen a las personas que sabemos a ciencia cierta

que están expuestas a ese tipo de sustancias, que no es tu caso.

-¿Cómo podéis estar seguros de que no he estado en contacto con ellas?

-Tu estilo de vida es el que es, ni siquiera fumas.

con los que tendría que haber entrado en contacto?

-Cadmio, cinc, mercurio, talio, arsénico...

Elementos muy poco comunes en la vida corriente.

De hecho, el arsénico es un veneno mortal.

-Entiendo.

-En serio, y no tienes el perfil

de una persona que está expuesta a este tipo de sustancias

y mucho menos de forma prolongada.

-De acuerdo.

Pues muchas gracias, doctor.

-No sé si te gusta el ajo, pero pruébalo.

Tiene elementos depurativos que eliminan muchas toxinas.

Hazme caso.

-Ajo.

Vale.

Gracias.

(SUSPIRA)

Hola, Manu, ¿qué tal? Soy Sergio.

Oye, tío, tengo que pedirte un favor.

No, solo quería saber si en tu laboratorio hacéis análisis de sangre

para detectar tóxicos y otros metales pesados.

¿Puedes hacerme un hueco hoy?

(RESOPLA) Eh... Ahora te cuento.

¿Y para cuándo tendría los resultados?

Genial.

Pues voy para allá.

Ahora te veo.

Hola, Elena. -Hola.

-¿Qué haces aquí?

-Vengo a buscarte. ¿Cómo te encuentras?

-¿Cómo sabías que estaba aquí?

-Un compañero de tu ONG me ha comentado

que pensabas venir al médico.

¿Qué tal? ¿Te han mandado algo?

-Reposo, vitamina D y ajo.

Ya ves.

-Bueno, deberías hacerle caso, ¿no? Para eso es el experto.

-De verdad, no hay quien te entienda.

El otro día me dijiste que desconfiara de los médicos.

-Pero lo que te ha propuesto este doctor me parece razonable.

Aunque se le ha olvidado algo muy importante.

-¿El qué?

-Que te pongas en manos de una cariñosa policía

y que haga de enfermera.

¿Te acompaño a casa? Tengo la tarde libre.

-Me encantaría, pero tengo una reunión importante

-Bueno, pero esta noche sin falta sí que quedamos, ¿eh?

Me encantaría repetir lo de anoche.

-¿Qué pasó anoche? No me acuerdo.

-Tendrás que quedar conmigo para recordarlo.

-Lo único que sé es que esta mañana me dolían un montón las muñecas.

-Pues yo me lo pasé muy bien.

Bueno, no te preocupes, si estás cansado, solo dormiremos.

-Luego te veo.

Nos hubiera venido de lujo haber tenido estas escuchas

cuando hicimos el primer registro.

En aquel momento no teníamos permiso del juez.

Y puestos a hacer autocrítica, tal vez nos precipitamos.

Ya lo sé, tienes razón.

A ver si ahora, que estás tú en el operativo, conseguimos trincarle.

Necesitamos algo a lo que agarrarnos.

De momento, solo tenemos la circunstancia del camionero yonqui.

Ni siquiera los registros de las escuchas telefónicas

nos han brindado una conversación digna de interés.

-Buenos días, inspectora, ¿podría hablar con usted un momento?

-No caerá la breva de que vengas a cambiar tu declaración, ¿verdad?

-Elías, acabo de decir que me gustaría hablar

con la inspectora Ocaña un momento, si no te importa.

-Déjame adivinar.

¿Qué vienes, con algún detallito exculpatorio?

¿Algún pobre diablo en nómina que quiera cargar con tus delitos?

-Algún día creo que vas a terminar intoxicado por tu propio veneno,

pero, hasta entonces, solo te pido una cosa:

porque me vas a tener que aguantar hasta que te meta en la cárcel.

-Verás, Alicia, me gustaría confesarte algo muy importante.

¿Que te permites tutear a la inspectora?

Elías, déjame manejar esto a mi manera.

Está bien, me voy a cambiar el agua al pajarito.

Espero que hayas venido para confesar algo relevante.

Si no, voy a empezar a pensar que quieres acosarme.

¿Pero por qué iba yo a querer acosarte?

Me llamas de madrugada, me dices que vaya a tu despacho

para compartir secretos familiares

y ahora resulta que también te presentas en mi lugar de trabajo.

Alicia, estás viendo cosas raras donde no las hay.

Yo solo soy un simple ciudadano que trata de defender su honor,

nada más.

Y que, por cierto, también lleva días intentando hablar contigo

sobre algo... muy íntimo y personal.

Personal. Sí, personal.

Aunque no lo creas, tú y yo tenemos muchas cosas en común.

Entre tú y yo no hay nada personal ni lo va a haber nunca.

A ver, Alicia, tu madre y yo fuimos...

¡Basta!

Te dije que no volvieras a mencionar a mi madre.

Tú sabes perfectamente el daño que me produce.

Lo sé, lo sé, y lo entiendo, pero... No entiendes absolutamente nada.

Porque tú no has tenido que soportar mentira tras mentira

durante meses.

Porque tú no has enterrado a tu madre

y porque tú tampoco has tenido que ver a tu padre destrozado

por una traición insoportable.

Y te aseguro que cuanto más intentas dialogar conmigo,

más asco me produces.

Por favor, no me hables así, Alicia, porque yo en realidad soy...

Tú eres lo peor que me ha pasado en la vida.

Vete.

Alicia, por favor.

He dicho que te vayas.

(EXCLAMA) Está rica, ¿eh?

Pues sí, no la había probado nunca de jamón y rúcula.

Era la favorita de mi madre, le encantaba la rúcula.

Acábate el último trozo, que lo estás deseando.

Pues sí, lo voy a necesitar.

Lo de las escuchas es un tostón, me ha tocado la peor parte.

(CONTESTADOR) "Pizza lover, deje su pedido, número de teléfono

y dirección y le llevamos la pizza. ¿Sabe lo que quiere?

-"Sí, quiero una pizza mediana de parma con jamón

y extra de rúcula, por favor".

-Mira, otro al que le gusta el jamón con rúcula.

-"¿Dirección?"

-"Lleve el pedido a Transportes Quintero,

situado en el polígono industrial del Distrito Sur.

-"Gracias. Serán diez euros. En 20 minutos lo tiene".

-"O.K. De acuerdo, gracias".

(RECHISTA)

El juez nos ha dado demasiado poco tiempo para estas escuchas.

Tienes razón.

No sé, a lo mejor estos días son de baja actividad

para los negocios ilegales de Quintero.

O utiliza otro teléfono.

¿Y eso cómo podríamos saberlo?

Pues no podemos, pero no me extrañaría.

Le interrogasteis hace poco y, si es un poco listo,

se andará con pies de plomo antes de hacer un movimiento sospechoso.

Y encima el tío no deja de darme la murga.

¿La murga? ¿Por qué?

Mira, te lo cuento así, por encima, y tal vez lo entiendas mejor.

Quintero y mi madre fueron amantes

y, desde entonces, no deja de hablarme de ella

y me saca de quicio.

No, me enteré justo después de su muerte.

Tuvieron un romance antes de que él entrara en la cárcel

y después lo retomaron.

¡Increíble! A veces a las personas que tienes más cerca

son a las que menos conoces.

Mis padres son chapados a la antigua.

La oveja negra de la familia soy yo.

Sí, en una ciudad del extrarradio, en Cornellá,

no sé si te suena.

Sí, sí, claro. Los Estopa son de allí.

Sí, sí, sí.

Gente del barrio.

Como mis padres.

La verdad es que cada vez les entiendo más.

Y seguro que, cuando seas mayor, te acabas pareciendo a ellos.

¡Que no! ¡Qué horror! ¡Por favor!

A ver, que les quiero mucho, ¿eh? Pero...

Bueno, pues entonces llámalos y díselo.

Yo me arrepiento mucho de no habérselo dicho a mi madre.

(Radio)

A ver si esta vez hay suerte y mete la pata.

(Móvil)

Mierda, me está llamando a mí.

Pues cógelo. No, no, no, ni hablar.

Seguro que no quiere decirme nada relevante de la investigación,

querrá decirme lo mucho que quería a mi madre y que la echa de menos.

Cualquier cosa para hacer daño.

Podemos seguir a lo nuestro.

(SUSPIRA)

¿Sulfato de talio?

Espera, espera un momento.

¿No te estarás confundiendo con otra cosa?

¿Y no hay forma de notarlo?

Quiero decir, ¿no tiene sabor o algún color?

¿Desde cuándo crees que llevo expuesto?

Sí que es rápido.

Bueno, menos mal, por fin una buena noticia.

¿Cómo se llama ese antídoto?

¿Azul de Prusia?

Vaya nombre. ¿Y cómo lo consigo? Me lo voy a tomar ya.

No, no, no, a la Policía, no,

y me gustaría que fueras discreto con este tema, por favor.

No quiero denunciar.

Sí, sí, seré generoso.

Gracias, amigo.

-¿A quién no vas a denunciar?

-Bien lo sabes.

A ti.

-No me hagas reír, hombre.

¿Tú a mí?

¿Después de haberme hecho chantaje para hacerte socio?

¿Después de haber conseguido de manera fraudulenta

las pruebas de paternidad?

¿De estar de mierda hasta las cejas

por la evasión de capitales de Quintero,

me hablas de denuncias?

-No seas cínico.

Las razones que acabas de mencionar te dan motivos de sobra

para querer mi muerte. ¿Pero cómo se te ocurre?

Me has estado envenenando.

-¿Pero de qué diablos hablas?

-Quítate la máscara de corderito, que no me engañas.

-¿Hablas en serio?

¿Crees que te estoy envenenando? -Sí.

Con talio.

(ASIENTE) -Bueno, pues si es así, ya estás tardando en ir a comisaría

a ponerme una denuncia, ¿eh?

Pero antes de nada, por favor, instrúyeme.

¿Cómo se supone que lo he hecho?

-Me lo has ido echando en pequeñas dosis cuando estaba aquí.

En la comida, en la bebida... ¡Yo qué sé!

-¡Por Dios, eso es ridículo!

O sea, ¿yo voy echando ese veneno en todos tus vasos?

-Cuando me descuido.

Y ayer me mandaste ese mensajito.

-¿Qué mensajito? -"Vas a pagar por lo que has hecho".

-Mira, no sé si estoy soñando,

pero me parece lo más surrealista que he oído en muchísimo tiempo.

(SE QUEJA) -Cállate.

Y reconócelo.

-Sergio, por favor, estás enfermo, solo hay que ver tu aspecto.

Y no solo en lo físico, estás divagando

y soltando cosas sin sentido.

¿Por qué no vas a ver a un médico? -Ya he ido.

Mi prioridad ahora es encontrar al culpable, o sea, a ti.

-Muy bien.

Pues ve y denúnciame si piensas que te estoy envenenando,

pero hazlo pronto

o puede que sea demasiado tarde.

(Puerta)

Oye, eso huele riquísimo.

¿Qué estás haciendo ahí dentro? Estás tirando con todos los hierros.

-Lo que más te gusta a ti. -¿El qué?

-¡Ay, mi madre! Yo así no me voy de aquí.

-Lo que pasa es que esto reposado está mucho más bueno.

Mañana va a estar mortal.

-Qué lástima que me lo vas a hacer mañana,

que yo mañana no voy a poderle meter el diente.

-Me da una penica que te vayas tan pronto...

¿No puedes cambiar el billete y quedarte el fin de semana?

-Vamos, Mari, si lo cogí de estos de oferta

que lo dan a última hora.

No creo que lo pueda cambiar.

-Te voy a echar mucho de menos.

¡Ay, Espe!

Pasa, cariño, estábamos a punto de cerrar.

-Perdonadme, pero solo quería explicarle a Reinaldo

que acabamos de desarticular la red de delincuentes

que expedía permisos falsos

de inmigrantes recién llegados.

Está buenísimo. ¿Y con la dirección que les di a ustedes?

-Sí, y los hemos pillado "in fraganti",

en plena faena de falsificación de documentos

de un grupo de sudamericanos de distintas nacionalidades.

-Eso está buenísimo, ¡qué guay!

Lo trincaron, como se dice aquí.

-Sí, y todo el mérito ha sido tuyo. -¡No!

-Sin los datos que nos diste,

vamos, seguirían por ahí haciendo de las suyas.

-De verdad, qué gente más sinvergüenza.

¿Cómo son capaces de jugar con los sentimientos

y con las ilusiones de estas personas?

-Pues sí, María, sí, tienes razón.

Y tú, ¿qué? ¿Al final te vas?

-Sí, mañana por la mañana sale mi avión.

-¡Oh!

Te vamos a echar mucho de menos.

Eres un buen hombre.

(SE RÍE) -Oye, Espe,

muchísimas gracias, ¡pero no me hagas eso!

¡Que uno es de carne y hueso!

Que muchas gracias.

-Buen viaje. Ya nos irá contando María de ti.

-Sí. Ah, y cuando quieran venir a Cuba a visitarme,

ahí tienes tu casa y tu familia.

(EXCLAMA) -Pues te tomo la palabra, ¿eh?

-Sí, sí, sí, sí. -Bueno, os dejo, ¿eh?

-Muy buena gente.

Bueno, tu familia va a pensar que te hemos tratado fatal

cuando te vuelves tan pronto.

-No, mi familia sabe que tú te has portado muy bien conmigo.

-¿Les has hablado de mí?

(SE RÍE) El otro día le envié una foto tuya y del bar a mi mamá.

Se pusieron... ¡Ay!

A ti te encantarían mis niños, ¿sabes?

-Osvaldo, Larita ¿y el pequeñajo?

-Ernestico, como el Che Guevara.

-Yo, si hubiera tenido un hijo, le hubiera puesto Rafael.

Por el artista, no sé si lo conoces, pero a mí me encanta.

Es un artista como la copa de un pino.

-Sí, lo conozco, a mí me gusta. (ASIENTE)

-Pero más me gustas tú.

Y cuando hueles a gardenias...

-Bueno, gardenias, perfume a fritanga, será.

-No, no, eso es mentira, que yo a ti te conozco.

¿Tú te acuerdas la primera vez que bailamos juntos

bajo el cielo y las estrellas, en el Malecón de La Habana?

¿Te acuerdas de ese día? -Que si me acuerdo...

-Lo que más me gustó de ti fue ese olor dulzón y picantón

que llevabas encima.

-Bailamos un bolero, ¿te acuerdas?

-¿Cómo yo me voy a olvidar?

Tú me quisiste pagar.

Yo me acuerdo, pensaste que era un "jinetero" de La Habana

que quería cobrarte por bailar.

-Tú me rechazaste el dinero.

-Claro que te lo rechacé, María.

-Pero ahora esto no me lo vas a rechazar.

Toma.

-Mari, yo no...

Yo no puedo aceptar esto.

-Reny, lo puedes aceptar porque no es para ti,

es para tus niños.

Cómprales lo que les haga falta.

Tú te viniste aquí para darles un porvenir mejor

y hacer lo que hiciera falta.

Pero, como eres muy noble,

te vas con una mano delante y otra detrás.

-Mari, es lo que me ha tocado.

No pasa nada, todo está bien.

Pero yo no puedo aceptar esto.

Por favor.

-Piensa en ellos, piensa en tu familia.

Llévatelo.

-Está bien, pero con una condición. -¿Sí?

-Que esto es un préstamo y yo te lo voy a devolver.

-Me parece muy bien, pero lo primero que tienes que hacer

cuando llegues es hacerte una foto con tus hijos

y mandármela para que los conozca. -Está hecho. Una, no, dos, tres...

¡Las que hagan falta! Muchísimas gracias.

-No nos pongamos tristes, ¿eh?

Que yo quiero que el mejor bailarín de La Habana

me conceda el último baile. -¿El qué? ¡Vamos!

¡Vamos a bailar ya, que la cosa se está poniendo caliente!

¿Qué te gustaría bailar?

-Un bolero. -¡Bolerito!

(Bolero)

Tú hueles a gardenias,

como la primera vez.

(EXCLAMA)

¿Se puede saber qué estás haciendo?

-¿Dónde lo tienes escondido?

-¿Escondido? Escondido, ¿el qué? Aquí no vas a encontrar nada.

-¡Me estás envenenando!

-Me parece que tú has visto demasiadas películas, Sergio.

Vamos a ver, abogado,

¿con qué te estoy envenenando? -Con talio.

Me lo has ido suministrando en pequeñas cantidades

cada vez que me has citado aquí.

-Con talio.

La verdad es que no tengo ni idea de lo que es eso,

pero bueno, todos los días se aprende algo nuevo.

Supongo que me estás hablando de un veneno, ¿no? O algo así.

-No te hagas el inocente,

que tienes motivos para querer quitarme de en medio.

Sobre todo ahora que la Policía te pisa los talones.

-En eso tienes razón, motivos tengo de sobra.

Primero me interesa saber cómo crees que te estoy envenenando.

-Cada vez que me echabas una copa, me ponías talio.

-¡Ah!

¿Cómo? ¿Así?

Va por ti, abogado.

¿Quieres que te ponga una?

-No juegues conmigo.

-¡Vamos, hombre!

Y tómate una copa, que te va a sentar bien.

Te aseguro que no está envenenada, ¿eh?

Toma.

A ver, Sergio,

si yo te matase ahora, sería un poco imbécil,

Porque tú y yo tenemos demasiadas cosas en común.

Todos mis negocios están en tus manos.

Y ahora sabes que es cuando menos me conviene que salgan a la luz.

-Pues habrá sido alguno de tus clientes

al que he fastidiado, ¡yo qué sé!

-Vamos, vamos, vamos.

Vamos, hombre, no te creas tan importante

ni te sobrevalores tanto.

¿Quién se iba a tomar tantas molestias para hacerte algo así?

(SE QUEJA)

-Siéntate, siéntate, anda.

que parece que estás a punto de desmayarte.

Venga.

(SUSPIRA) -No tienes buena pinta.

Y supongo que tu cabeza tiene

que ser ahora mismo una olla a presión, ¿verdad?

Si tuviera que matarte, te aseguro que no me temblaría el pulso.

Pero no lo haría de una forma tan retorcida.

Deberías buscar, mejor,

entre la gente que tienes a tu alrededor.

Alguien que pueda pasar desapercibido.

Alguien que sea inteligente,

despiadado, sin escrúpulos,

que pueda parecer inocente.

¿Sabes que los mejores asesinos son los que tienen cara de ángel?

-Solo podéis haber sido tú o Marcelino.

(SE RÍE) -Vamos, hombre, no me hagas reír.

Está claro que ese veneno o la mierda que te estén dando

-Necesito saber la verdad.

-Muy bien y yo, si quieres, intentaré ayudarte.

Sabes que Marcelino no es santo de mi devoción,

pero te puedo asegurar que es incapaz de matar una mosca.

Ni él ni yo somos la persona que estás buscando.

Voy a ir a pedirle a Eusebio un vaso de agua,

que te sentará bien.

No vaya a ser que te me mueras aquí

y me encuentre con otro marrón encima.

Mientras tanto, Sergio, ve pensando a ver

quién te puede estar suministrando ese veneno,

porque te aseguro que hay mil formas de hacerlo.

-Alguien inteligente y despiadado.

Me has dado la más cargada.

Me quieres emborrachar para luego aprovecharte de mí.

Que ya nos vamos conociendo, Elena.

-Me has pillado.

Te sentará bien, tómatelo.

(SUSPIRA)

-Tengo unas ganas de saber qué es lo que me pasa...

Nunca había estado así.

(SUSPIRA)

-Toma, anda.

Bébete este vaso de agua, que te sentará bien.

Y, por si te sirve de algo...

Mírame, Sergio.

Te juro que yo no tengo nada que ver con lo que te está pasando.

-Lo sé.

(Móvil)

-¿Qué ocurre? ¿Malas noticias?

-Tiene cara de ángel.

¿Dónde te crees que vas?

-No sé, creía que me reincorporaba hoy mismo, como siempre.

-Sí, te reincorporas hoy, pero no como siempre.

(SUSPIRA)

Quiero que te tomes tu tiempo para leer esto.

Si hay algo que no entiendes o quieres cambiar,

lo dices y se cambia.

-Mi hermana Isabel.

Lleva un año ingresada en un hospital, en coma.

-Vaya, no sabes cuánto lo siento, Elena.

¿Y no hay tratamiento? ¿Qué es lo que dicen los médicos?

-El único tratamiento es esperar.

Y los médicos nos dicen lo que llevan diciéndonos un año,

que no perdamos la esperanza.

-No sé, ni siquiera sé cómo describirlo,

pero ayer Sergio estaba...

No sé, desquiciado, confuso

y hacía acusaciones contra mí absurdas.

Decía que lo estaba envenenando

y que le había amenazado con no sé qué.

No sé si estaba enfermo, bebido o drogado.

-No tienes buen aspecto. Yo iría al médico.

-Sí. Oye, si ves a Elena, si pasa por comisaría o lo que sea,

le dices que la estoy buscando, por favor.

Que encienda su teléfono. -Vale.

-¿Tengo que firmar en algún sitio? -Sí. Una firma por aquí.

Vale. -Gracias.

-Hasta luego. -Hasta luego.

-Eh... Quico, ¿has pedido un paquete con la dirección del gimnasio?

-Sí, perdona, tendría que haberte avisado,

pero es que la empresa tiene unos horarios de entrega limitados.

-¿Y qué es?

¿Son cajas para Olga?

¿O un detallito para la mejor jefa del mundo? ¿Eh?

-¿Tú me estás mandando estos mensajes?

¿Tú me estás haciendo esto?

-Está más intuitivo que de costumbre, letrado.

Debe ser uno de los efectos secundarios del talio.

-Estás loca. -No.

Eso es imposible.

La Policía tiene uno de los test psicológicos más exigentes

Te aseguro que sé muy bien lo que hago y por qué lo hago.

Hoy se acaba el plazo otorgado por el juez

y, si lo queréis ampliar, le tendréis que dar un buen motivo.

De lo contrario, fin del operativo. -Pero comisario...

Tengo a media comisaría escuchando a Quintero

o transcribiendo las escuchas para nada.

Este es un operativo caro e innecesario

que, además, está colapsando otros grupos, Elías.

Estoy harto,

harto de perseguir tus fantasmas.

-Últimamente he estado pensando en mi protección personal.

Cada vez soy más consciente de que un trabajo como este

Sé que algunos de sus hombres de confianza

tienen medios para protegerse.

Necesito un arma.

-Átate.

Sí, tú solito.

He venido a tomarme algo mientras arreglan mi teléfono.

Los informáticos de la comisaría lo están desinfectando

Parece que el virus solo ha arrastrado una carpeta con fotos.

-¿De qué tipo de fotos estamos hablando?

De fotos mías cuando era niña y adolescente.

-"Verás, me he enterado de que alguien ha estado espiando

el móvil de Alicia para conseguir fotos suyas.

-"Lo lamento mucho, esos cacharros no son nada seguros".

Verás, ya te he dicho que tengo el teléfono con poca batería.

Si no te importa, podríamos hablar en otro momento.

-No me tomes por idiota.

  • Capítulo 130

Servir y proteger - Capítulo 130

03 nov 2017

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 130" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 130"
Programas completos (143)
Clips

Los últimos 669 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Nuevo Capítulo 140 Completo 53:05 86% pasado viernes
    Capítulo 140 pasado viernes Alicia y Rober siguen tras la caza de los descuideros que roban a ancianos. Martín, continúa destrozado por la muerte de Laura, quiere colaborar en esa investigación con la policía. Pa...
  • Nuevo Capítulo 139 Completo 54:31 86% pasado jueves
    Capítulo 139 pasado jueves La comisaría se prepara para despedir a Laura con honores en un acto que presidirá el Ministro de Interior. La aparición del Lupas, uno de los colaboradores callejeros de Rober, destapa un ca...
  • Nuevo Capítulo 138 Completo 54:20 82% pasado miércoles
    Capítulo 138 pasado miércoles Tras encontrar a la inspectora Laura Escalada asesinada en un parque, Elías y Nacha comunican la fatal noticia en la comisaría. Alicia se enfrenta a Sergio. En La Parra, Salima cree haber encontrado...
  • Nuevo Capítulo 137 Completo 53:47 91% pasado martes
    Capítulo 137 pasado martes Tras reconciliarse con su padre, Alicia descubre que Sergio fue quien le dijo que ella era hija de Quintero y que usó esa información para chantajear a Marcelino. Rober se enfrenta a Elías po...
  • Nuevo Capítulo 136 Completo 54:33 93% pasado lunes
    Capítulo 136 pasado lunes Miralles pone en marcha un operativo para acabar con el cabecilla de la red yihadista. Además sospecha que hay algo raro en la desaparición de Elena y decide investigar. Marcelino decide hablar con ...
  • Capítulo 135 Completo 56:01 77% 10 nov 2017
    Capítulo 135 10 nov 2017 Miralles intentar alejar a Lorena del fanatismo islámico y trata de descubrir quién ha sido su captor. Sergio trata de que nada le incrimine tras la muerte de Elena. Elías, preocupado, decide...
  • Capítulo 134 Completo 53:42 73% 09 nov 2017
    Capítulo 134 09 nov 2017 Miralles decide emplearse a fondo en la investigación sobre un posible captador yihadista en el barrio. Elías decide cerrar la investigación sobre la venta de artículos robados por Int...
  • Capítulo 133 Completo 56:30 78% 08 nov 2017
    Capítulo 133 08 nov 2017 Miralles encarga a Nacha y Elías el caso de una web de internet que vende artículos de segunda mano que han sido robados. Por otra parte, Espe informa a Miralles de un posible nuevo caso de captaci&...
  • Capítulo 132 Completo 55:58 93% 07 nov 2017
    Capítulo 132 07 nov 2017 Alicia ha descubierto el más terrible secreto sobre su vida: es hija de Fernando Quintero. Sergio continúa secuestrado por Elena, que está a punto de cumplir su venganza. Jairo comienza a ten...
  • Capítulo 131 Completo 51:44 92% 06 nov 2017
    Capítulo 131 06 nov 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 130 Completo 52:57 89% 03 nov 2017
    Capítulo 130 03 nov 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 129 Completo 51:52 77% 03 nov 2017
    Capítulo 129 03 nov 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 128 Completo 53:56 90% 31 oct 2017
    Capítulo 128 31 oct 2017 Los policías creen que tienen pillado a Quintero. Sergio, que cada vez se encuentra peor de salud, decide visitar al médico. Elena se preocupa pues teme que su plan contra el abogado se malogre. Sal...
  • Capítulo 127 Completo 55:56 92% 30 oct 2017
    Capítulo 127 30 oct 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 126 Completo 53:36 82% 25 oct 2017
    Capítulo 126 25 oct 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 125 Completo 51:52 90% 24 oct 2017
    Capítulo 125 24 oct 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 124 Completo 54:48 93% 23 oct 2017
    Capítulo 124 23 oct 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 123 Completo 55:20 84% 20 oct 2017
    Capítulo 123 20 oct 2017 Israel y Elías se despiden, reconciliados al fin. María recibe la visita sorpresa de Reynaldo, un apuesto cubano. Jairo y Paty están emocionados tras la primera noche que han pasado juntos. T...
  • Capítulo 122 Completo 54:59 83% 19 oct 2017
    Capítulo 122 19 oct 2017 Tras descubrir que es el padre de Alicia, Quintero se muestra amable con la inspectora pero ella, ajena a la verdad, continúa su tensa relación con él. Quintero devuelve el bolso bandolera a ...
  • Capítulo 121 Completo 54:09 81% 18 oct 2017
    Capítulo 121 18 oct 2017 La investigación sobre las agresiones homófobas da sus frutos. Elías e Israel abordan la conversación que tienen pendiente. María regresa a Madrid. Ibarra y Marcelino le dicen a...