www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
4258281
No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 119 - ver ahora
Transcripción completa

-Es una realidad objetiva.

Hola.

¿Que era un primer beso o que ya llevaban tiempo...?

Antonio, por Dios, no soy ninguna experta en besos.

Lo único que te puedo decir es

que los tres queríamos que nos tragara la tierra.

Para saber cómo actuar con ella.

-Yo he estado en varios centros de acogida.

Pero no he tenido ningún tutor que fuera una referencia para mí.

-No, pero al final tuve mucha suerte. En uno de ellos conocí a mi hermano.

-¿A tu hermano? ¿No dices que no tienes familia?

-A ver, es un amigo, pero como si fuera un hermano de sangre.

¿No nos estaremos precipitando invitándole a comer tan pronto?

Pues por eso mismo.

Hay que echarle un ojo antes de que se haga ilusiones.

-Acepto la invitación y encantado.

-Haz el favor de hablar con tu hijo y decirle lo que me has dicho,

que has perdido la cabeza, te equivocaste.

-Sí, me equivoqué, me equivoqué en contarte algo tan íntimo

porque, en vez de ayudarme, me estás abriendo más la herida.

-Es imposible ayudar a alguien que no se quiere dejar ayudar.

El caso es que lo quiero intentar a toda costa,

aunque eso signifique que la persona me deje de hablar una temporada.

Soy compañera de trabajo de Elías Guevara.

-¿No habrá venido contigo?

-Tranquilo, tu padre no está aquí. -Ese hombre ya no es mi padre.

-Israel me dejó claro que me quería fuera de su vida

y quiero respetarlo, por mucho que me cueste.

¿Qué hay de la agresión en el parque Zurbarán?

Estamos haciendo algunas comprobaciones,

pero hay piezas que no encajan.

A los compañeros que le atendieron les dijo

que había sido un intento de robo.

Y en el hospital tenía una actitud extraña, como si ocultara algo.

Dime, Elena.

Es una agresión homófoba.

Todo lo que diga aquí es confidencial.

Yo quería contarle la verdad,

pero mi amigo...

Le pegaron por ser homosexual.

Sergio me ha ofrecido dar unas charlas en la ONG.

¿Crees que puede ser interesante?

Bueno, creo que esa ONG hace una labor encomiable,

pero lo que tenga que ver con Sergio me genera bastante rechazo.

Lo sé, aunque no entiendo el motivo todavía.

No quiero hablar de él, ¿vale?

Elías ha cambiado mucho.

Él mismo reconoce el infierno que te hizo pasar

y no se lo ha perdonado nunca.

Elías, debes dar el paso y hablar con tu hijo.

No vas a tener más oportunidades y no pierdes nada por intentarlo.

¡El propio respeto que me tenga, si es que me queda alguno!

-Creo que quiero ser madre.

-¿Tú quieres ser madre?

Eh... Hay cosas peores,

aunque ahora mismo no se me ocurre ninguna.

-¿Qué le ha pasado a esa mujer?

-Al parecer, ayer sufrió un grave accidente

y, a las pocas horas, murió en el hospital.

No le afecta en nada, ya tenía previsto otro testaferro.

-Quiero que espíes a Sergio Mayoral.

Quiero saberlo todo de él, ¿estamos?

Toda la información que puedas conseguir sobre él

me vendrá muy bien.

(Música emocionante)

Venga, mamá, que quiero llegar con tiempo.

¡Me tenía que haber ido con papá!

Desde luego, esa escuela de cocina ha obrado el milagro.

¿Cuándo ibas a querer tú llegar con tiempo al instituto?

No te rías, que ahora que he encontrado mi vocación...

Y yo que me alegro.

A propósito, ¿qué has pensado hacer de cena? ¿Eh?

¿Perdón?

Bueno, hoy viene tu novio a cenar.

No creo que se te haya olvidado.

A ver, mamá, que ya no se dice novio.

Bueno, pues tu chico o como se diga.

Como se diga, pero vamos, no voy a cocinar yo.

Que la idea de la cena ha sido vuestra.

No voy a dejar a Quico solo mientras estoy en la cocina.

Claro, no vaya a ser que nos lo comamos.

Hombre, mamá, tú eres de hacer el tercer grado.

Hablaré con tu padre para que se haga a la idea

de que la hace él porque, como cocine yo,

vamos, le espantamos definitivamente.

No, no, mejor díselo a papá.

A ver, ¿qué hacemos?

¿Pasta, que le gusta a todo el mundo?

Pues no, mami, pasta, no.

¿Y una verdurita, que es muy sano?

Un poco triste.

Pues hija, tú me dirás, porque yo...

Si poco me gusta cocinar, menos me gusta pensar en el menú.

Pues mami, algo sencillo, unos solomillos.

¡Hombre, viva Cartagena! ¡Unos solomillos! Algo sencillo.

¿Y de beber? ¿Un Gran Reserva sencillo también?

Que no, mamá, yo decía solomillos de pollo,

pero el vino te lo puedes ahorrar porque Quico nuca bebe.

¡Ah!

-Eh, hola, "Máster chef", ¿cómo lo llevas?

-Pues mira, bien, pero voy a llegar tarde

porque mi madre sigue en la cocina,

así que nada, mamá, te veo en la cena.

Vale.

¿Ha pasado algo?

-No, solo que quería hablar contigo fuera de comisaría.

Es personal.

Siéntate.

A ver, Claudia, yo...

me porté ayer como un imbécil.

No debí salir así de tu despacho.

Sé que tu intención era buena y...

Claro que mi intención era buena.

Lo mismo que la de Nacha. Pero, en vez de enfadarte,

lo que tendrías que hacer es escuchar a las dos personas

que más te quieren en comisaría.

Claudia, he venido a disculparme, pero no a cambiar de idea.

Israel me dejó muy claro que no quería volver a verme.

¿Le vas a negar a tu hijo la oportunidad de conocer

a la persona que eres ahora? Mi hijo está perfectamente sin mí.

¿Y tú cómo estás, eh?

Ya, no hace falta que me contestes.

Y, por otro lado, ¿por qué estás tan seguro

de que tu hijo está perfectamente así?

Igual está sufriendo como tú por esta situación.

Yo qué sé, no sé.

Elías, las cosas hay que hablarlas,

aunque uno piense que está todo dicho.

Ya, pero es que, a lo mejor, yo no merezco otra oportunidad.

Mira, enfádate todo lo que quieras, pero no te voy a dar la razón.

Todo el mundo se merece una segunda oportunidad

Pero no le voy a hacer pasar por ese trago

porque yo lo necesite.

Bueno, bueno, por lo menos reconoces que lo necesitas.

Si sabes que sí.

Por una vez voy a pensar en él y no en mí.

Elías, no voy a insistir, es tu decisión.

Pero no vas a tener muchas oportunidades como esta.

Mira, le prometí que le iba a dejar en paz

y ahora solo quiero que se vuelva a París

para hacérselo más fácil.

Y yo te prometí que iba a cuidar de ti

aunque te lo tuviera que poner difícil.

Venga, para comisaría,

que el trabajo aclara las ideas, ¡venga!

¡Venga!

(SUSPIRA)

¿Pero qué haces rodeado de libros tan temprano?

Ya ves, como no aproveche los ratos muertos,

no llego a la fecha del examen.

¿Le has contado ya a mamá que vas a ser universitario?

Hasta que no apruebe el examen de acceso, paso.

No quiero que se haga ilusiones.

Díselo antes y así puede ponerle una vela a San Judas Tadeo,

que es el patrón de los imposibles.

Qué graciosito eres, ¿no?

Lo único es que a los Batista se nos dan bien muchas cosas,

pero estudiar no es lo nuestro.

Si nos llevábamos una colección de cates en cada evaluación.

El récord lo batiste tú.

Ya, el último año suspendí todas menos una,

Literatura, y porque me gustaba la profesora, que si no...

Espera, ¿cuál?

¿Aquella de gafitas que nos tenía locos a todos?

No me digas que entre ella y tú... Yo no he dicho nada.

He dicho que aprobé.

A mí esos ojillos no me mienten, ahí hubo lío.

No, que enseñaba muy bien,

tenía una forma de explicar que daba muy buen rollo.

Además, no me llevé ninguna bronca de ella.

Pero sí, un poco de enchufe sí que me tenía, sí.

¡Ay, Dios!

(SUSPIRA)

A la que era más difícil camelar era a mamá, ¿eh?

Madre mía, nos pasamos todo el colegio castigados.

Y ya ves tú para lo que sirvió.

Ya ves, me acuerdo del leñazo que casi me pegó

intentando descolgarme por un balcón para saltarme un castigo suyo

e ir a los billares. Sí.

Y yo aquí, estudiando un temario para preuniversitarios.

Pensarás que soy un tonto, ¿no?

No, un tonto, no, pero...

¿estás seguro de que quieres hacer el examen?

Ya tienes un buen trabajo.

Si quiero ser inspector, tengo que sacarme un Grado.

Es imprescindible ser licenciado.

¿Y has pensado en la de exámenes que tendrás que aprobar

para sacarte una carrera? No sé si serás capaz.

Muchas gracias por tu apoyo.

No lo tomes a mal, pero si estás sufriendo por un solo examen,

como te cojan, piensa en la que te espera.

Tú eres bueno para muchas cosas, pero para estudiar, no.

Anda, pírate a la ducha, déjame en paz, que me vas a hundir.

Licenciado, dice.

¿Licenciado? Licenciado en billar americano.

Eso sí que te lo sacabas así.

Con la zurda.

-¿No querías ser socio?

Pues ser socio implica comprometerse con este tipo de cosas.

La reunión es a las seis de la tarde, no faltes.

-No me esperéis, no pienso ir.

-A ver, un momento, Sergio.

El departamento de Comunicación es muy importante para el bufete.

Si nos ha citado a una reunión urgente será porque...

-Si es tan urgente, ¿por qué esperan a las seis?

-No lo sé, estarán preparando la presentación de lo que nos dirán.

-Sea como sea, no veo por qué no pueden esperar a mañana.

-Pues muy sencillo.

Porque mañana a primera hora la mitad de los que están trabajando aquí

tienen juzgados.

Algunos representamos a clientes de verdad, ¿sabes?

-Y algunos tenemos una vida fuera de este bufete.

-Vamos a ver, te lo voy a volver a repetir.

Ser socio de este bufete

implica poner el trabajo por delante de la vida privada.

-También implica tomar decisiones sobre mi propia agenda.

El departamento de Comunicación no tiene por qué decidir

dónde estoy a las seis de la tarde.

-¿Adónde tienes que ir, si se puede saber,

que sea más importante que esta reunión?

-Voy a estar ocupándome de unos asuntos personales

que no me apetece discutir.

Si no puede ser mañana a primera hora, que sea por la tarde.

-No sé qué parte de la expresión "reunión urgente"

no has entendido.

Hoy a las seis y punto.

-Pues no me esperéis y punto.

-¿Así vas a comportarte cada vez que haya un asunto urgente?

¿No vas a posponer tus asuntos privados?

-No los de esta tarde.

Y eres tú el que no da su brazo a torcer, Marcelino.

Estás acostumbrado a mandar,

pero se acabó, yo ya no soy un empleado tuyo.

No trabajo para ti, ¿vale?

(Pasos)

Hola, Montse. -Hola.

-Busca una fecha para esa reunión, será lo mejor para todos.

Pero antes de fijarla, consúltamelo, a ver cómo tengo la agenda.

Adiós.

-¿Pasa algo? ¿Llego en mal momento?

-No, no pasa nada.

-Estabais discutiendo, ¿no?

-Qué va, los roces típicos cuando se incorpora un nuevo socio.

Todo el mundo quiere marcar terreno.

Siéntate, por favor.

-Sé poco de bufetes de abogados,

pero sí de comportamientos sospechosos.

-¿Y?

-Que me parece raro que hayas hecho socio a ese chaval.

Si está claro que no os entendéis.

Además, es demasiado joven, le falta experiencia.

-Le falta experiencia, pero le sobra astucia.

-¿Y qué ha pasado con González?

¿Por qué su mesa está ahora donde los pasantes?

No me digas que este niñato le ha birlado el despacho.

-A ver, ¿qué quieres? Tampoco hay tanto espacio en el bufete.

Solo hay dos despachos exclusivos.

Sergio es socio mayoritario, es una cuestión de jerarquía.

-No sé, a mí me parece humillante. González lleva aquí toda la vida.

-Pues, precisamente, por eso lo ha aceptado sin rechistar.

González es un profesional

y sabe cómo funciona este negocio.

(SUSPIRA) -Marcelino, ¿hay algo que no me estás contando?

-Pues sí.

Que cada día estás más guapa.

-Qué adulador, pero no cuela.

Buen intento de desviar la conversación.

-Es una realidad objetiva.

¿Qué tal con la doctora Valls?

-Bien.

Me ha dado el calendario de las sesiones para el tratamiento.

Por eso he venido a verte.

Quería proponerte algo.

-Pues tú dirás.

-Buenos días. -¿Un café?

Pues no, pero te acompaño.

-¿Ya no estás enfadado conmigo?

-Bueno, no tanto como ayer.

La verdad es que me molestó que contactaras con mi hijo,

pero sé por qué lo hiciste, así que te pido disculpas

si me pasé. -No, no me las pidas.

-Sí, mujer, sí.

Me porté como un bruto.

(SUSPIRA) -He vuelto a hablar con tu hijo.

-Bueno, ¿a ti cómo hay que decirte las cosas?

Te digo que no lo hagas ¡y lo vuelves a hacer!

-A ver, Elías, entiendo que te cabrees,

pero no puedo permitir que Israel regresa a París

sin haber hablado contigo.

Necesito que conozca a este Elías Guevara

que yo tengo delante de mí

y que se muere de ganas por reconciliarse con su hijo.

-Para él soy un monstruo, así que déjalo ya, ¡por favor!

-Tu hijo quiere verte.

-¿Cómo?

-Le hablé de cómo me aceptaste a mí siendo lesbiana y...

-Pero bueno..., pero eso no tiene nada que ver.

Mira, Nacha, yo a Israel le hice cosas terribles,

cosas que no te he contado porque me da vergüenza, pero...

se le habrán quedado grabadas a fuego en su memoria, Nacha.

-Lo sé.

Me lo contó todo.

-Cuando cumplí ocho años y mi padre me regaló un balón de fútbol,

viví el peor cumpleaños de mi vida.

-¿Qué pasó?

-Como le dije que no me gustaba la pelota,

él la cogió y la lanzó contra un espejo que se hizo añicos.

Yo me asusté y me puse a llorar.

A él le dio igual que fuera mi fiesta de cumpleaños.

Delante de mis amigos me zarandeó

y me castigó por..., por llorar como una nenaza.

¿Te puedes imaginar lo que supone para un niño vivir una situación así?

-Te he explicado que ese Elías ya no existe.

-Y mi infancia y adolescencia tampoco porque él me las robó.

Él hizo que estos episodios me acompañaran durante años

impidiéndome dormir, impidiéndome ser feliz.

Solo empecé a respirar cuando me fui de casa,

cuando me alejé de ese monstruo.

-Sé que tiene que hacer sido muy duro para ti.

-¿Te contó que quiso llevarme a un psicólogo para ver si me curaba?

¿Te dijo que no quería que contara a nadie que era gay

para no avergonzarse de mí?

¿O cuando se enteró de que estaba saliendo con un chico?

¿Te dijo que nos peleamos y que, de la rabia, se partió la mano?

-No, eso no me lo contó.

-Ya.

Porque sabe que hizo mal, muy mal.

Y yo no le he perdonado.

-Pero hay una cosa que no puedes cambiar:

es tu padre

y te quiere con locura.

Todo esto sucedió ayer en la habitación de su hotel.

-¿Y...,

después de contarte todo eso?

-Lo convencí para que te diera una oportunidad.

-Eso te lo dijo para no escucharte más.

-No, lo dijo porque, en el fondo, él también está deseando abrazarte.

en el coloquio de la presentación de su cómic.

(SUSPIRA) -Eso sí que no me lo esperaba.

-Tienes toda la mañana para pensar qué le vas a decir.

Por fin vas a poder hablar con tu hijo, Elías.

-Pero es que yo no sé si quiero verle.

-Llevas mucho tiempo esperando para que llegue este momento

y poder pedirle perdón. Y ahora, ¿qué?

¿La vas a dejar escapar?

-Si yo ya sé que tú sabes bien lo que haces con mi vida,

pero es que no sé si quiero cambiar las cosas, Nacha.

Él está ahora muy bien, es muy feliz en París

y no quiero hacerle pasar por esto.

-¿Sabes lo que te digo?

Que eres un cobarde.

-Mira, me habían llamado muchas cosas, pero eso nunca, ¿eh?

-Te la vas dando de tipo duro, pero a la hora de dar la cara

y enfrentarte a tu hijo y decirle la verdad, ¿qué?

Que lo quieres, que lo has echado de menos este tiempo,

que te la pasas llorando por su ausencia...

-Ya, en eso tienes razón.

Voy de duro, sí, y por eso no sé hablar con la gente,

no..., no sé pedir perdón.

Y no sé si lo voy a hacer bien.

¿Y si la vuelvo a cagar, eh?

-Pues tendrás que arriesgarte porque una cosa sí te voy a decir:

"Como no vayas, esta vez sí que lo vas a decepcionar".

Vamos, amigo.

Habla con tu hijo, si no te vas a pasar

el resto de tu vida arrepintiéndote, como hasta ahora.

(CARRASPEA)

-A la una en Sotomayor.

Yo antes tengo que hacer unas diligencias, ¿listo?

No me falles, Elías, allí te quiero ver.

Róber. Espera, espera.

Creo que tengo algo.

¡Róber!

Ay, tía, ya me has hecho perder la cuenta.

De la lista de Constituciones que ha tenido España.

Ya podíamos vivir en un país con menos historia

porque a este paso yo no llego, te lo digo.

No digas eso, si hace unos días estabas muy animado.

Porque no me había puesto en serio a estudiar.

Pero que no valgo para esto, me cuesta un huevo.

Es normal y más si no estás acostumbrado.

Si no es cuestión de costumbre, es que nunca la he tenido, Alicia.

Que no tengo manera de meterme estos datos en la cabeza.

Mira, yo te puedo ayudar. Si aprendes a hacer esquemas,

irás reteniendo información conforme la vas preparando

y luego es más fácil de memorizar.

Sí, para esquemas estoy yo. Anda, cuéntame, a ver.

¿A qué venías?

¿Y ya está?

¿Tiras la toalla porque requiere un poco de esfuerzo?

¿Crees que a mí el título me lo regalaron?

Oye, Alicia, no te enfades conmigo

que bastante tengo con entender que soy un zoquete.

No lo eres, lo que no sabía es que fueras un cobarde.

Oye, no te pases, ¿eh?

Lo siento, pero te digo lo que pienso.

Rajarte porque te sacan de tu zona de confort es de cobardes.

¿Que no tienes el hábito de estudio? Tendrás que adquirirlo.

Pero no puedes renunciar a tus metas sin intentarlo.

Igual es cuestión de encontrar otras metas.

Muy bien. Pues tendrá que ser fuera de la Policía.

Sabes perfectamente que, para ser inspector,

hay que entrar en la universidad.

Parece que te importe a ti más que a mí.

No vuelvas esto en mi contra.

A mí me da igual estar con un oficial.

Yo no necesito que llegues a ningún lado, Róber.

Lo que no podría soportar es tener a mi lado a una persona frustrada.

¿Tú de verdad quieres ser inspector de Policía?

Claro que sí, lo sabes perfectamente,

pero es imposible.

No, no lo es.

Yo no te habría animado a presentarte a ese examen

si no supiera que eres capaz de aprobarlo.

Eres listo, pero, para conseguirlo, tendrás que esforzarte.

¿De verdad tú me crees capaz?

Por supuesto que sí.

Tienes que luchar por tus sueños y yo voy a estar para apoyarte.

Venga, entonces me presento al examen.

Eso está mejor.

¿Y qué es eso que venías a contarme?

¿Pero qué te ha hecho el pobre pincho de tortilla?

No me digas que no está bueno

porque últimamente la receta de María me sale clavada.

-No es por el pincho, soy yo, que...

-¿Quieres otra cosa? -No.

-Algo gordo tiene que ser si miras así la botella.

-Ya, bueno, ya sé que en una botella no está la solución,

pero es un tic que se me ha quedado.

-¿Qué te preocupa?

-Oye, Salima, ¿tú..., tú cómo te llevas con tus padres?

-Yo no me llevo.

-¿Y eso?

-Somos muy... diferentes.

No sé, nunca aceptaron que yo eligiese mi propio camino

y no el suyo.

Desde que me he marchado no he vuelto al pueblo.

-Yo llevo años sin hablar con mi hijo.

Fue culpa mía.

Hoy tengo la oportunidad de mirarle a los ojos y pedirle perdón.

-¿Y cuál es el problema, Elías?

¿No quieres o no te atreves?

-Me da miedo enfrentarme con el cara a cara

y que me reproche lo mal padre que he sido.

Y tiene razón, te lo aseguro, te lo aseguro.

-Si ya te lo estás reprochando tú mismo.

¿Qué más da? Por intentarlo...

Yo creo que vale la pena.

-Oye, tú,

si aparecieran tus padres por esa puerta para verte,

¿cómo te sentirías?

-Pues mira, si vienen en son de paz

y aceptan mi vida pues... a mí me harían muy feliz.

-Gracias, Salima.

"Sucran".

-Hombre, Elías, hoy nos encontramos en todas partes.

-Mira.

(SUSPIRA)

-¿Y a este qué le pasa?

-Yo, como los curas, guardo el secreto de confesión.

Pues yo aprendí unas técnicas de interrogatorio de mi madre

que van a poner a prueba ese secreto. -Sí, claro.

Pero bueno, ¿qué te ha pasado en el dedo?

¿Y esa sangre? -Pues ya ves, en la escuela.

Hemos estado practicando con los cuchillos.

-¿No teníais otra materia prima que no fuese tu dedo?

-Ah, mírala, qué graciosa.

Que sepas que a mis compañeras les ha ido peor que a mí.

Hemos empezado con las verduras a saco, cortar y pelar.

Primero zanahorias, luego alcachofas, luego judías...

-Odio limpiar el pescado. -Pues nos hemos hartado.

Y, a tercera hora, hemos tenido que despiezar un conejo y un pollo.

-Madre mía, no sabía que estudiar cocina fuese tan complicado.

-Voy a por el botiquín. -Vale.

-Hombre, vaya sorpresa. ¿Tú no estabas en clase?

-Sí, pero ya he salido.

-¿Y eso? ¿Qué te ha pasado en la mano?

-Pues ya ves, gajes del oficio.

-¿Pero has metido la mano en una picadora?

-Más o menos.

(SUSPIRA) -Mira, aquí tienes. Todo lo que necesites.

-Claro, sí, yo estudié Primeros Auxilios en INEF.

-Entonces, estoy en buenas manos. -¿Lo dudabas?

(RECHISTA)

Hola. -Ya ves.

Vengo a traerle una rosa a la chica más guapa de toda la comisaría.

Ten cuidado, que pincha.

-Tengo mucho trabajo.

-Esto ya sé que es un poquito clásico para ti,

pero ¿qué quieres? No se me ha ocurrido nada mejor.

Y supongo que..., que después de lo de ayer,

tendremos que hablar, ¿no?

Me dejaste tirado.

-¿Podemos dejarlo para más tarde?

De verdad que tengo mucho trabajo

y la inspectora Ocaña está esperando resultados.

-Siempre estás ocupada.

Oye, que yo también, ¿eh?

Pero eso es porque nos entusiasman nuestros curros,

¡cosa que es genial! Pero...

estarás de acuerdo conmigo

en que le tendremos que dedicar algún minutito a esto.

-Me mosqueó lo que dijiste ayer.

-Bueno, pero vamos a ver.

¿Qué es lo que dije exactamente para que reaccionaras así?

-Pues empezamos mal si no te acuerdas.

Sé que dije algo sobre tu instinto maternal.

¿Que nunca te había visto alardear de él? Vale.

Fue una tontería.

Pero lo último que quería era ofenderte.

-Pues lo hiciste, Martín.

Y te cachondeaste de la idea de tener un hijo.

Dejaste muy claro que tú no querías ser padre.

-Si yo creí que no estábamos hablando en serio.

-No sé por qué te preocupa tanto que una mujer quiera ser madre

ni que tu pareja te lo plantee.

-Pero vamos a ver, Laura.

¿Te da cuenta de las cosas que nos quedan por hacer, eh,

antes de plantearnos este tema?

Ir a conciertos, viajar, hacer amigos comunes...

¡Yo qué sé!

No comprendo a qué viene tanta urgencia.

-Mira, voy a ser clara contigo.

A mí me encantaría que fueras el padre de mi hijo.

Pero también entiendo que sea un poco precipitado para ti

y que no quieras oír hablar de eso.

-No, es que no sé qué decirte.

De verdad que me halaga lo que dices, casi me emociona, pero...

no pensé que tuviéramos esta conversación.

Al menos no tan pronto.

Te confieso que la paternidad no entraba en mis planes

y estaba convencido de que en los tuyos, tampoco.

-Pues ya ves que te equivocas.

-Oye, mira.

Tengo un trabajo que me encanta, tengo una novia que me vuelve loco.

Solo quiero disfrutar de la vida a tope.

¿Vale? ¡Por una vez!

Sin ataduras de ese tipo.

-Yo te entiendo, Martín.

Pero también quiero que me entiendas a mí.

Y ahora, si no te importa, tengo mucho trabajo.

-Vale.

Esto ya está.

¿Mañana seguiréis con los cuchillos?

-Creo que no, mañana es teoría, tiempos de cocción y esas cosas.

-Me dejas más tranquilo.

-No te pongas en plan padre que ya verás el mío cuando vea esto.

-Oye, no te quejes, tienes dos buenas personas que se preocupan.

Lo que pasa es que estoy nerviosa por la cena de esta noche.

¿Tú, no? -¿Yo? ¿Por qué? Si ya les conozco.

Además me parecen gente muy maja y muy normal.

-Ya, bueno, pero eso de llevar a la pareja a cenar a casa

es como un poco serio, ¿no?

No sé, ahí los dos, haciéndonos los buenos ante mis padres.

-Si no hay nada que fingir.

De momento, tú y yo hemos sido muy buenos.

-Hola, pareja. -Hola, papi.

-Buenas, Antonio.

-¿Qué te has hecho en la mano?

¿Esto qué son, cortes?

-Sí, papá, pero no es nada.

Mi profe dice que la única manera de no cortarse es no practicar.

Y si quiero ser una gran chef tengo que practicar mucho.

-¿Por qué no has ido a la consulta?

-Porque no ha hecho falta.

Quico me ha curado superbién. También sabe primeros auxilios.

-Hola, Antonio, ¿te pongo tu café? -Sí, por favor, para llevar.

Tu madre me ha dicho que me encargue de la cena.

-Hombre, claro, yo voy de invitada.

La idea de la cena fue tuya, ¿no? Pues ya sabes, a esmerarte.

-Ya. No tendréis un paladar muy exigente.

-No te preocupes, si yo tengo mucho saque.

-No le digas eso porque te pondrá una megarración.

-Bueno, mejor que sobre que no que falte.

El minimalismo para futuras chefs.

(Móvil)

-Perdonadme un segundo.

Es la primera vez que veo a un joven disculparse

porque va a coger un teléfono.

-Asúmelo, papá, es el novio perfecto.

-Hombre, cualquier otro habría salido corriendo

ante la encerrona de la cena en casa.

-Ya sé que somos unos pesados,

pero después de las cosas que nos han ocurrido estos meses,

tienes que comprender a los plastas de tus padres.

Solo queremos estar un poco pendientes.

-Por supuesto.

-Sí, perfecto.

(ASIENTE) Ya he recibido las instrucciones.

Vale, nos pondremos en contacto. Ahora mismo no puedo hablar.

(SUSPIRA) Era un compañero del máster, que quería unos apuntes.

-O sea que, además, eres un buen estudiante.

-Se hace lo que se puede. -Lo que yo decía, papá.

Bueno, me voy a la plaza, a ver con qué os sorprendo esta noche.

-Hasta luego. -Y gracias.

¿Y qué es eso que le decías a tu padre de mí?

-Cosas mías.

(Puerta)

Laura, me han dicho que querías hablar conmigo.

Laura.

¡Laura!

Tengo algo para ti sobre los ataques homófobos.

¿Has comprobado las cámaras de seguridad alrededor del parque?

Sí, tenemos la imagen de uno de los agresores.

Pero va encapuchado, no dará mucha información.

Déjame ver.

La imagen la tomó una cámara de Tráfico

en el cruce de Carmelo Gil con Avenida del Ferrocarril,

cerca de la entrada norte del parque. No pudieron aparecer de la nada,

alguien les tuvo que ver bajarse del coche y entrar.

Me revienta que los testigos se escondan,

pero si no han aparecido ya...

Hay que buscar por otro lado. Yo estoy en ello.

¿Has encontrado algo?

Llevo toda la mañana buceando en webs sospechosas

y, la verdad, cuando estaba a punto de sacarme los ojos,

he encontrado esto.

A ver.

Es un foro homófobo, como puedes ver por los comentarios.

Yo no sé cómo pretender atraer a jóvenes así.

Ya. Y yo no entiendo cómo les puede molestar tanto

lo que otros hagan con sus sentimientos y su cuerpo.

Mira, apostaría a que son sus propios deseos reprimidos.

Su objetivo son las personas homosexuales,

así de simple y así de triste.

Piensan que esta forma de amor pervierte a nuestros menores.

Hay parques, bares, tiendas e incluso un taller mecánico

que marcan en rojo allí donde hay una persona homosexual

y pretenden limpiar nuestras calles de esta basura.

(SUSPIRA) Es vomitivo.

Y no te leo los comentarios porque vamos, es alucinante.

Yo no sé en qué mundo vive esta gente.

¿Crees que podrás rastrar el foro?

Lo he intentado, pero el foro es muy nuevo, tiene menos de un mes.

Entonces, coincide con el inicio de las agresiones

y, al menos, ya sabemos dónde van a atacar.

¿Puedes imprimirme un listado? Ahí lo tienes.

Tú siempre tan eficaz.

Gracias, Laura, buen trabajo.

Oye, ¿te pasa algo?

Perdona que te lo pregunte, pero te noto rara.

Si necesitas hablar...

Vale.

Perdona, no te lo volveré a preguntar.

No, espera, espera.

La verdad, estoy harta de comérmelo siempre todo sola.

Voy a probar a ver qué pasa si me desahogo.

Pues empieza.

¿Tú qué le dirías a Róber si te pidiera tener un hijo?

¿Cómo?

¿Te lo ha preguntado él?

No, no, es solo un ejemplo, tranquila.

Bueno, pues, eh...

Que no es el momento y que, ahora mismo, ni me lo planteo.

¿Pero Martín te lo ha propuesto?

No, no, al revés.

Pero no entra dentro de sus planes y hemos discutido

y, no sé, me planteo si merece la pena seguir con alguien

con quien no estoy de acuerdo en algo tan importante.

¿Que tú quieres ser madre?

Bueno, ¿qué pasa? ¿Tampoco me ves capaz de querer un niño?

¿Es que hay que tener pinta de ama de casa de anuncio

para ser buena madre? Claro que no.

Perdona, es que me ha pillado por sorpresa.

Alicia, otro ataque homófobo.

Una zapatería, han destrozado el local.

Ya. Seguro que aparece en esta lista.

Justo, este es.

que había pasado la patrulla frente al local.

Mierda.

(Puerta)

Hola, Espe, ¿qué te pongo?

-Hola, chicos.

Pues un cortado con sacarina, por favor, para llevar.

-Muy bien.

Oye, ¿tenéis mucho lío en comisaría?

Es que le estaba comentando a Martín que aquí la cosa estaba tranquila.

(GRITA) -Una rata he visto ahí. -¿Qué?

-Ahí, una rata. -¿Dónde?

-Pues ahí, en el cubo, que lo he visto moverse.

-¿Estás segura? -Que sí, que sí.

-Ten cuidado, ten cuidado a ver si... ¡No!

A ver si te va a morder.

-A ver.

Yo aquí no veo nada, ¿eh?

-Yo tampoco.

-¿Y... eso negro qué es?

-Es la bolsa de patatas fritas

que se ha comido el nieto de Félix al salir del pediatra.

¿Lo ves?

Anda que... Ratas en La Parra, ¿eh?

Ya te vale, Espe.

-Bueno, chica, perdóname.

Si es que yo sé que no hay que creerse todo

lo que lee por internet, pero como soy tan impresionable.

-Pero vamos a ver, ¿qué has leído?

¿Que hay una plaga de ratas aquí, en el barrio?

-¿Qué leches en el barrio? Aquí, en La Parra.

-¿Qué? No, no, no, eso es mentira. ¿Dónde lo has visto?

Me ha mandado el enlace una amiga que sabe que vengo mucho.

-Vamos a ver, eso seguro que lo ha escrito un envidioso

de la crítica tan buena que te hizo el chef.

-Yo te juro que no me lo creía, pero necesitaba venir a comprobarlo.

-Oye, Salima, guapa, perdóname, ¿eh?

Hasta luego. -Chao.

-De verdad...

-Espérate, Salima, que esto es grave, ¿eh?

Resulta que la crítica del chef televisivo

ha bajado al décimo lugar en las búsquedas.

Aquí metes el bar La Parra

y te aparecen como diez comentarios más actuales

y todos muy negativos.

-¿Pero cómo es posible?

-Pues no lo sé. Hay un tal "Higiene 61" que dice

que la limpieza en el bar La Parra brilla por su ausencia.

-¿Cómo?

-Mira.

Dice: "Sus callos son tan grasientos como la plancha de su cocina.

No la han limpiado en un año".

-Pero si la limpio cada noche.

¿De dónde has sacado eso? ¿Hay más?

-Hay más, hay más.

"He visto baños en festivales de rock más limpios

que los del bar La Parra.

Ascazo".

Si están impolutos y tú lo sabes, Martín.

A ver, no serán de último diseño, pero limpios están.

-No, no, si ya, si ya, pero...

-¿Cómo pueden publicar esas mentiras?

porque calumniar en la red sale gratis.

Sale gratis, casi siempre.

Ah, mira, no, aquí está.

(SE RÍE)

"Las ratas y las cucarachas campan a sus anchas por el bar".

(RESOPLA) -¿Y qué hago?

-Pues a ver.

Yo, en tu lugar, contestaría a los comentarios del tal "Higiene 61",

pero con educación.

No te pongas a su nivel.

-Ni que fuera tan fácil.

¿Me ayudas, Martín?

-Claro, mujer.

Venga, va.

Vamos allá.

¿Ha sufrido otros ataques anteriormente?

No, esta es la primera vez.

Menos mal que la tienda estaba cerrada

porque este es un grupo organizado y violento.

Ya llevan unas cuantas agresiones a sus espaldas.

que estamos poniendo los medios a nuestro alcance para detenerlos,

pero, mientras, le pedimos que extreme las precauciones.

¿Y qué quieren que haga?

¿Que cierre el negocio? Es mi vida.

No se preocupe, no se saldrán con la suya.

Antes de que cambie el escaparate los tendremos entre rejas, ya verá.

Gracias. ¡López!

Acompaña, por favor, al señor a la salida.

Le mantendremos informado.

Es la última víctima de los ataques homófobos, ¿verdad?

Sí, aunque al menos no le han dado una paliza,

pero se han ensañado con su tienda, con la zapatería.

Cuando fue a abrir la tienda, encontró el escaparate destrozado.

Sonó la alarma, pero ningún vecino dice haber visto nada.

Y el motivo de los ataques es solo por ser homosexual.

Es un sinsentido.

Desde luego.

No entra en la cabeza de cualquier persona racional.

Está claro que tenemos que acabar con esos ataques cuanto antes.

Creemos que se trata de un grupo que se hace llamar España limpia.

Encontraron este panfleto en la zapatería.

Tenemos a Laura tras su pista.

La web parece reciente, pero el grupo es muy activo y organizado.

Con esta van cuatro agresiones en una semana.

Desde el foro deciden dónde atacar,

pero, evidentemente, podría ser a cualquiera.

Voy a hablar con el resto de distritos y la Policía Municipal.

Tenemos que estar coordinados.

Perfecto.

Este caso tiene prioridad absoluta.

Ya me han llamado de Jefatura diciendo que quieren resultados.

¿Eh?

Cómo se nota cuando le dan el toque desde arriba.

¡Israel!

-Estoy más nervioso por mi padre que por la presentación.

Yo tenía papeleos antes y he ido directa,

pero le he dicho que a la una aquí.

-No va a venir.

-Claro que sí. Lleva mucho tiempo deseando hablar contigo

y esta es su gran oportunidad.

-Si no estás tú para traerlo a rastras, dudo que aparezca.

A última hora habrá encontrado una excusa

para no tener que dar la cara.

-¿Por qué dices eso? Tu padre no es ningún cobarde.

-No, en su trabajo puede que no,

pero en lo que a mí respecta...

Mira.

Una vez, a la salida del colegio,

me estaban esperando los matones de siempre,

los que me llamaban "nenaza" a todas horas y no me dejaban en paz.

Yo estaba tan asustado que...,

que me escondía en el colegio y le pedía al bedel que me dejara llamar.

-¿Llamaste a tu padre? -Sí.

-"Pórtate como un hombre y plántales cara".

Eso fue lo que me dijo.

(RESOPLA)

Yo le supliqué que viniera a recogerme,

pero... nunca apareció.

-¿Y qué hiciste?

-Pues correr todo lo que pude.

Cuando llegué a casa,

lleno de moratones y empapado por los huevos que me habían lanzado,

él ni siquiera se dignó a mirarme.

Él se quedó aferrado a su botella de whisky,

negando la evidencia,

que su hijo era gay

y que no se merecía que lo trataran así.

-Ya hace dos años que no bebe

y ya te expliqué que ha superado todos esos prejuicios.

¿O crees que yo sería capaz de patrullar con alguien

-Vamos a ver, Nacha, mira a tu alrededor.

Hay banderas arcoíris por todas partes.

La mayor parte del público va a ser gay.

Esto es demasiado para él.

Se moriría de vergüenza en un acto así.

Y más siendo yo el protagonista.

-Toda esa gente que va a venir lo hace porque admira tu trabajo.

y el Elías Guevara que yo conozco

va a estar muy orgulloso de ti.

-Fíjate que tengo la sensación de que no hablamos de la misma persona.

El que yo conocí estaría escondido, dándole a la botella.

-Voy a llamarle.

(RESOPLA)

¿Qué? No contesta, ¿no?

Siempre igual.

A la hora de la verdad, se comporta como un cobarde.

-Yo tengo la certeza de que va a venir.

-Debería estar preparada para que te falle.

Yo ya estoy acostumbrado.

-Israel, la gente ya está entrando. -Ok.

En cualquier caso, pronto lo descubriremos.

Voy a prepararme.

-Mucha suerte. -Gracias.

Sergio, te voy a hacer una pregunta y quiero que seas sincero.

-A ti no me atrevería a mentirte.

-Hablo en serio. -Y yo.

Dispara.

-¿Aún sientes algo por Alicia Ocaña?

-No.

No me sentó nada bien que me dejara,

no llevo nada bien el rechazo.

Pero esa herida está cerrada, palabra.

-¿Seguro? Porque cada vez que te encuentras con ella

tu cuerpo lanza señales que dicen lo contrario.

-¿Señales?

-Las pupilas se te dilatan,

las aletas de la nariz se te ensanchan,

el labio inferior te tiembla ligeramente

y la frente se te llena de gotitas de sudor,

claros síntomas de tensión amorosa.

A veces resulta muy incómodo tu capacidad de observación.

-Si quieres que hablemos de otro tema...

-No, no. Quiero que te quedes tranquila con respecto a Alicia.

Lamentablemente, aún me tenso cuando me la cruzo.

Para qué negarlo. Estuve muy enganchado a ella.

Supongo que al encontrarnos tantos años después de la facultad,

quise pensar que era una señal,

que quizás era la mujer de mi vida.

-Sí te dio fuerte, sí. -Tú lo has dicho, me dio.

Eso es pasado.

Ahora sé que nunca estuvimos hechos el uno para el otro.

-¿Seguro? No me estarás utilizando para darle celos ni nada.

-Yo nunca haría algo así.

Además, estoy preparado para pasar página.

He conocido a alguien, ¿sabes?

-No me digas. -Sí.

-¿Y quién es ella?

-Seguro que solita lo puedes deducir.

Mientras, voy al baño. Ahora vengo.

(CARRASPEA)

Te lo guardo, ¿eh? -Es que necesito una cosa.

Hola, tú. -¡Paty!

-¿Qué tal está lo más bonito de este barrio?

-Pues bien, aunque si te interesara tanto,

habrías pasado por el gimnasio a preguntarme, ¿no?

y más sabiendo que mi padre me ha dejado sola.

Lo siento, pero es que estoy hasta aquí de trabajo.

Lo tienes que entender. -Sí, ya lo veo.

-¡Eh!

Aunque no te pueda dar más explicaciones,

también estoy aquí por orden de mi jefe.

(SUSPIRA) -Bueno, yo sigo esperando a que me llames para salir.

Otra vez, ¿no? Después del plantón del otro día.

-¿Nos vamos? -Sí.

Tengo que volver a la comisaría.

-Ya está pagado. -Ah. Gracias.

Oye, ¿te apetece que esta noche reserve en un vietnamita

que conozco? -Venga.

-Invito yo, ¿eh?

-Sí, sí, si lo sé.

Que Barcelona está aquí al lado, pero no sé.

Es que lo normal es independizarte tú de tus padres

-Paty, es que me tengo que pirar, lo siento.

-¿Ya te están entrando las prisas?

-No. Me quedaría contigo hasta el fin del mundo,

pero es que ahora no puedo. Te llamo pronto.

-¿Cuándo me llamas? -Pronto.

-Qué chaval, tío.

(RESOPLA)

Israel Carrillo está afincado en París,

por lo que le agradecemos profundamente

que haya aceptado la invitación para venir a estos encuentros

de novela gráfica con temática gay.

(Aplausos)

-Gracias a la organización por invitarme.

Siempre es un placer volver a mi tierra.

Antes de que os lancéis en masa a comprar la novela,

(Risas)

me gustaría aclarar que "Le sexe orphelin",

traducido al español como "El sexo huérfano",

se enmarca dentro de la temática gay,

pero que fue creado para todo tipo de público.

La historia que vengo a presentaros habla del rechazo,

concretamente del rechazo en la familia,

que es, posiblemente, uno de los más duros de superar.

"El sexo huérfano" cuenta la historia de Jean,

un adolescente al que sus padres, al enterarse de que es gay,

deciden internarlo en un colegio de educación muy severa,

casi militar.

En ese colegio, Jean sufrirá todo tipo de vejaciones,

hasta que un día recibe la noticia -Hola.

-de que sus padres han tenido... -Pensaba que ya no ibas a venir.

-El padre se ha quedado en una silla de ruedas.

Así que Jean tendrá que volver a su casa

para hacerse cargo del padre.

¿Florecerá de nuevo el amor entre padre e hijo

o el odio, que está tan enraizado, lo destruirá todo?

Bueno, eso lo tendréis que descubrir leyendo el cómic.

-¿Qué dices? No me puedes dejar solo, estoy muy nervioso.

-Has dado el paso más importante, venir aquí.

Tenéis mucho que hablar, ya no pinto nada.

-Me gustaría que fuera una participación de todo el mundo,

no solo algo en lo que yo esté todo el rato dando un monólogo.

Si tenéis alguna cosita que contarme, me gustaría... ¿Sí?

-¿Sigue siendo necesario, en pleno siglo XXI,

el activismo por los derechos de los gais?

-Por supuesto que es necesario el activismo.

Mientras haya gente que nos quiera machacar,

debemos reivindicar nuestros derechos.

Si te escondes toda la vida, llegarás a olvidar quién eres.

Gracias a todos por venir, de verdad, muchas gracias.

Ahora estaré firmando ejemplares de mi novela

a quien lo desee.

(Aplausos)

Don Fernando.

-¿Se puede saber qué haces tú aquí?

¿No tenías que estar vigilando a Sergio?

-He estado pegado como una lapa, pero lo he perdido.

-¿Cómo que lo has perdido?

¿No será que se ha dado cuenta que le estabas siguiendo

y te ha esquivado? -Algo más absurdo.

Él iba en el coche, yo detrás con la moto

y me ha tenido que parar un "munipa" a pedirme los papeles.

-¡No empieces a inventarte historias otra vez, por Dios!

-No me estoy inventando nada, don Fernando.

Es mi asunto con la autoridad de siempre.

Me ve sospechoso, no podía pararme en otro momento.

-Está bien, está bien, hombre, te voy a creer otra vez.

A ver.

Cuéntame qué ha hecho Sergio Mayoral hasta que te ha pasado eso.

-Por la mañana ha salido de casa a las 08:30

y se ha ido al trabajo, al edificio de las oficinas Ocaña.

-Sí, el bufete. Continúa. -Eso.

-A las 11 se ha ido a su ONG, pero ha estado ahí media hora.

Y luego ha ido a la comisaría de policía

y ha salido con una chica de uniforme para tomarse algo en La Parra.

Después ha salido, se ha montado solo en el coche

y lo he perdido.

-¿Una chica de uniforme? ¿Quién era esa policía?

-Pues esto sí lo sé, he preguntado. Es una inspectora nueva

que está haciendo prácticas en la comisaría, Elena Ruiz.

-Elena Ruiz.

Elena Ruiz. Pues la verdad es que no me suena de nada.

Oye, ¿has visto si estaban haciendo algo, en plan confidencial?

No sé, ¿le ha pasado algún papel, alguna carpeta de documentos,

-No, nada, nada, nada. Para mí que están liados.

O, por lo menos, se la quiere ligar porque estaban con el tonteo,

haciendo manitas y todo eso.

-Vaya con la mosquita muerta.

Parece que le van las tías con uniforme,

que tengan esposas y esas cosas, ¿no?

Primero fue Alicia y, ahora, esta.

-Pues sí, eso parece. Hay algo raro ahí.

Han quedado para cenar después.

-¿Ah, sí?

Bien, bien, muy bien, Jairo. ¿Algo más?

-Pues sí, algo un poco raro.

Cuando estaba en el bar con ella, se ha ido al baño

y, a medio camino, ha vuelto a por su bolso.

-¿Qué quieres decir con eso?

-La bandolera de la que no se separa ni para mear, volvió a por ella.

No se la quería dejar a la amiga, que se la guardase.

O llevaba algo que quería llevar al baño

o algo de lo que no se quiere separar.

¿Quiere que vuelva al bufete a hacer guardia?

Tarde o temprano va a aparecer allí. -No, no, no.

No te preocupes, no hace falta.

Vete a casa a descansar hasta nueva orden.

-Bueno, pues como quiera. -Eh, Jairo.

Un momento.

Toma, tengo algo para ti.

Son unas invitaciones VIP para ir a ver el concierto de Alejandro Sanz.

Tengo un amigo promotor musical, se llama Mikel Camacho.

Un buen tipo que me las envía, lo que pasa es que no puedo ir,

así que si las quieres tú...

-Sí, sí, yo sí que las quiero.

La verdad es que Alejandro Sanz no es lo que más escucho,

pero conozco una que se va a volver loca.

Muchas gracias, don Fernando. -Anda, vete y vuélvela loca.

(SE RÍE)

-Hola, guapa.

¿Qué pasa? ¿No te dije que te iba a llamar?

¿Eh?

¿Ah, no? Pues mira si te quiero

que he conseguido un par de entradas para el concierto de Alejandro Sanz.

No, no es ningún farol, no.

Te voy a mandar una foto por el móvil, desconfiada.

Gracias por venir.

Gracias por venir,

papá.

-Gracias por invitarme, hijo.

Estaba deseando verte.

Estás...

(SE EMOCIONA)

-No va a ser una dedicatoria sencilla.

-No.

Oye, cuando termine esto, me gustaría que charlásemos.

-A mí también me gustaría que hablásemos.

-¡Fuera!

-¡Fuera, fuera!

(SE QUEJA)

-¡Vámonos!

Yo lo que alucino es con que hayáis sido tan correctitos.

Yo a este le pillo y le pongo verde, vamos.

-Ya, eso es lo que me pedía el cuerpo,

pero Martín insistió en no perder los nervios.

Dice que, si te pones más nervioso, puedes parecer culpable, incluso.

(GRITA) -¡Una rata!

(GRITA) -¡Qué asco!

-Por favor, no pasa nada, es un ratoncito, nada más.

Martín, que en este bar no hay ratas. Nunca las ha habido.

-Yo te creo, ¿vale? Yo te creo.

Pero, después de ver ese vídeo, me parece que voy a ser el único.

-Sabían lo que hacían. ¿Qué quieres decir?

Que no eran unos chavales descerebrados que van dando palizas,

sabían hacer daño, usar el bate y dar golpes.

Eran profesionales.

Estos cerdos eran. Sí, Laura, dime.

¿Y tienes las imágenes?

Bueno, menos es nada.

Venga, mándamelas.

¿Qué pasa, que parecía que estabais discutiendo?

Qué va, es un conocido que me quería ofrecer un trabajo.

-¿Familiares de Israel Guevara? -Sí.

Soy su padre, sí. ¿Cómo ha ido la operación?

-Pues hemos podido reconstruir los huesos y los tendones

que estaban dañados.

No era nada sencillo con el tipo de lesión que traía.

-Gracias a Dios. Aunque tendrá que hacer mucha rehabilitación.

-Eh... Sí, pero hay algo más que debería saber.

Tengo aquí unos documentos, los están esperando en Jefatura.

A mi ordenador le ha dado por actualizarse

y está bloqueado. Yo me encargo. ¿Algo más?

Si, Lola, me gustaría hablar contigo.

Creo que te dejé muy claro que no teníamos nada más que hablar

y menos aquí.

Bueno, si prefieres, podemos buscar un sitio más discreto.

-¡Jairo, esto va a ser genial!

Como me des plantón como la otra vez, te juro que te mato, ¿eh?

-Paty, no va a volver a pasar en la vida.

-Y, para demostrártelo, quédatelas y guárdalas tú.

Bueno, ¿qué? ¿Cenamos?

Venga.

Venga.

Por favor. -Gracias.

Tenemos que volver a ocuparnos de Sergio Mayoral.

-¿Quiere que vuelva a vigilarle?

-No, no, no es necesario.

Ya tengo bastante información sobre él.

Lo que quiero es que tomemos alguna medida más drástica con él.

-Esto de que me traigas a una habitación de hotel

me hace sentir un poco como si fuera tu rollo de una noche.

-Ya te lo he dicho, no he tenido tiempo de buscar una casa.

Con todo el tiempo que paso en comisaría,

no soy capaz de encontrar una que me guste.

De todas formas, -Sí.

-¿tendrías algún problema en ser mi rollo de una noche?

  • Capítulo 119

Servir y proteger - Capítulo 119

16 oct 2017

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

ver más sobre "Servir y proteger - Capítulo 119" ver menos sobre "Servir y proteger - Capítulo 119"
Programas completos (146)
Clips

Los últimos 679 programas de Servir y proteger

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Nuevo Capítulo 143 Completo 52:36 78% ayer
    Capítulo 143 ayer Nacha y Elías siguen con el caso del asesinato del Laura. Una pista les lleva a una reunión de cosplay de temática medieval, a la cual Laura fue invitada semanas atrás. Paty recrimina ...
  • Nuevo Capítulo 142 Completo 53:51 93% pasado martes
    Capítulo 142 pasado martes Jairo decide romper con Paty, para no involucrarla en ningún peligro. Quico se muda a su nuevo piso y, junto a Eric, ultima los preparativos para sabotear el Congreso de Energía. Sergio entabla rela...
  • Nuevo Capítulo 141 Completo 56:11 95% pasado lunes
    Capítulo 141 pasado lunes Paty da un ultimátum a Jairo sobre su relación. Rober y Alicia, con la ayuda del Lupas, desarticulan la banda de descuideros. Olga está a punto de pillar a Quico cuando éste logra hace...
  • Nuevo Capítulo 140 Completo 53:05 86% pasado viernes
    Capítulo 140 pasado viernes Alicia y Rober siguen tras la caza de los descuideros que roban a ancianos. Martín, continúa destrozado por la muerte de Laura, quiere colaborar en esa investigación con la policía. Pa...
  • Nuevo Capítulo 139 Completo 54:31 86% pasado jueves
    Capítulo 139 pasado jueves La comisaría se prepara para despedir a Laura con honores en un acto que presidirá el Ministro de Interior. La aparición del Lupas, uno de los colaboradores callejeros de Rober, destapa un ca...
  • Capítulo 138 Completo 54:20 82% 15 nov 2017
    Capítulo 138 15 nov 2017 Tras encontrar a la inspectora Laura Escalada asesinada en un parque, Elías y Nacha comunican la fatal noticia en la comisaría. Alicia se enfrenta a Sergio. En La Parra, Salima cree haber encontrado...
  • Capítulo 137 Completo 53:47 91% 14 nov 2017
    Capítulo 137 14 nov 2017 Tras reconciliarse con su padre, Alicia descubre que Sergio fue quien le dijo que ella era hija de Quintero y que usó esa información para chantajear a Marcelino. Rober se enfrenta a Elías po...
  • Capítulo 136 Completo 54:33 93% 13 nov 2017
    Capítulo 136 13 nov 2017 Miralles pone en marcha un operativo para acabar con el cabecilla de la red yihadista. Además sospecha que hay algo raro en la desaparición de Elena y decide investigar. Marcelino decide hablar con ...
  • Capítulo 135 Completo 56:01 77% 10 nov 2017
    Capítulo 135 10 nov 2017 Miralles intentar alejar a Lorena del fanatismo islámico y trata de descubrir quién ha sido su captor. Sergio trata de que nada le incrimine tras la muerte de Elena. Elías, preocupado, decide...
  • Capítulo 134 Completo 53:42 73% 09 nov 2017
    Capítulo 134 09 nov 2017 Miralles decide emplearse a fondo en la investigación sobre un posible captador yihadista en el barrio. Elías decide cerrar la investigación sobre la venta de artículos robados por Int...
  • Capítulo 133 Completo 56:30 78% 08 nov 2017
    Capítulo 133 08 nov 2017 Miralles encarga a Nacha y Elías el caso de una web de internet que vende artículos de segunda mano que han sido robados. Por otra parte, Espe informa a Miralles de un posible nuevo caso de captaci&...
  • Capítulo 132 Completo 55:58 93% 07 nov 2017
    Capítulo 132 07 nov 2017 Alicia ha descubierto el más terrible secreto sobre su vida: es hija de Fernando Quintero. Sergio continúa secuestrado por Elena, que está a punto de cumplir su venganza. Jairo comienza a ten...
  • Capítulo 131 Completo 51:44 92% 06 nov 2017
    Capítulo 131 06 nov 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 130 Completo 52:57 89% 03 nov 2017
    Capítulo 130 03 nov 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 129 Completo 51:52 77% 03 nov 2017
    Capítulo 129 03 nov 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 128 Completo 53:56 90% 31 oct 2017
    Capítulo 128 31 oct 2017 Los policías creen que tienen pillado a Quintero. Sergio, que cada vez se encuentra peor de salud, decide visitar al médico. Elena se preocupa pues teme que su plan contra el abogado se malogre. Sal...
  • Capítulo 127 Completo 55:56 92% 30 oct 2017
    Capítulo 127 30 oct 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 126 Completo 53:36 82% 25 oct 2017
    Capítulo 126 25 oct 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 125 Completo 51:52 90% 24 oct 2017
    Capítulo 125 24 oct 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...
  • Capítulo 124 Completo 54:48 93% 23 oct 2017
    Capítulo 124 23 oct 2017 La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que...