La noticia de la detención de Mladic ha sido recibida con cierta incredulidad en Belgrado y con una profunda división de opiniones en la sociedad bosnia. Por un lado, no reconforta a sus víctimas ya que consideran que el gobierno sabía dónde estaba escondido desde hace
años y por otro, Mladic sigue siendo considerado un héroe por la mayoría de los serbios de Bosnia.