www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4723548
Para todos los públicos Sabuesos - Capítulo 6 - ver ahora
Transcripción completa

(Móvil)

-¿Vamos?

¿Y el dinero? ¿No vamos a buscarlo?

-No hay tiempo para eso.

Tú tranquilo, hijo,

si seguro que te contesta superpronto.

Salva llevaba una vida B.

Un día tuvimos que salir corriendo al hospital

para llevar a una amiga de papá, una que tenía el pelo rosa.

No veas la tripa, la tenía hinchadísima.

¿Tienes un hijo?

¿Sabes lo qué pasa?

Que defiendes a Salva porque no quieres ver la realidad.

¿Tú lo sabías?

Lo único que quería era que no sufrieras.

Y a ti no se te ocurre pensar que así se sufre mucho más.

Soy el agente Q. Necesito que me ayudes a huir del país.

¿Has conseguido los papeles? Sí, ya los tengo.

Bien.

¿Estás escribiendo a Raúl haciéndote pasar por papá?

¿Yo? ¡Eres una mentirosa!

Raúl, es que no quiero que sufras.

¡No vengas al partido! ¡No me lleves a ningún sitio nunca!

¡Raúl, por favor!

Tengo un contacto en el puerto de A Coruña.

Te montarán en un carguero a Montevideo.

¿Vamos en tu coche? No, demasiado peligroso.

Saldremos en autobús, tú en el maletero.

Si paran el vehículo, nadie sabrá que estás allí.

¿Qué hace este aquí?

¡Cabrón! ¡Me la has jugado!

¿Creías que podrías escapar? -¿Qué haces con mi perro?

¡Ayuda!

(SE QUEJA)

Que me lo paso muy bien contigo. Y yo contigo, sí, y yo contigo.

Mira, Alberto, que me gustas.

La tienes a huevo, lánzate.

Tú has hablado.

Tu padre no va a volver.

Se ha ido con la del pelo rosa, ¿verdad?

(Música emocionante)

(Ladridos)

(Gruñidos)

(Música emocionante)

Hola, Max.

¿Qué? ¿Querías algo?

¿Qué pasa?

¿Se te ha secado la lengua de tanto hablar?

Sé que hablas

y no voy a parar hasta que lo hagas.

-Venga, enano, coge tus cosas,

que no quiero llegar tarde por tu culpa.

Venga, venga, rápido, que no llegamos.

Raúl, ¿lo llevas todo?

Bien.

¡Vengan al Circo del terror!

-¡De las más oscuras catacumbas! -¡Catacumbas!

-¡Del más siniestro de los castillos! -¡Castillos siniestros!

-O del cementerio más maléfico de Nueva Orleans.

-¡Maléfico, maléfico!

-Vienen a visitarnos durante dos semanas.

-Solo dos semanas, solo dos semanas.

-Los habitantes del Circo del terror.

-¡El Circo del terror!

Cuánto pelo sueltas, ¿eh? Eres una máquina.

(SUSPIRA) Marta no me va a hablar en años.

Anda que, ya me vale, ocultarle que su marido tenía otra familia.

Eres un yonqui de la mentira.

Pero cómo quieres que le cuente eso, ¿eh?

No quería hacerle daño y...

(GRITA) Olvídate de Marta y céntrate en Paula.

Eso ya lo he hecho. (SE BURLA)

Llevas lloriqueando toda la mañana porque no te habla.

Mira, te voy a cerrar la bocaza esa que tienes, ¿eh?

(ESTORNUDA)

El tío no tiene la culpa de que papá se haya ido con otra.

Ya, pero me mintió

y lo sabía.

Me mintieron los dos, cada uno a su manera.

A ver,

papá..., la manera de papá fue más grave.

El cabreo más grande tendría que ser con él, ¿no?

Ya, pero no está y no va a volver,

así que me desahogo con el que está, que es tu tío.

Pero tú no te preocupes, que no lo voy a echar de casa.

Pero no me gusta que me mientan.

Si me ficháis, puedo hacer un número

que todo el mundo se quedaría flipando.

-¿Y tú qué sabes hacer?

-Nada, es que mi perro habla.

No.

Venga, vale, si es tan importante, te cubro.

Adiós.

Mila, que tiene una charla de psicología

y hoy voy a tener que estar trabajando hasta tarde,

así que recoges tú a Raúl que, por cierto, ¿dónde anda?

Ahí, hablando con un payaso.

(SE RÍE) -Claro, tienes un perro parlante.

-Que sí.

No sé, yo podría ser un científico malvado

y hago como que lo creo en mi laboratorio.

-¡Qué bueno! ¡Un científico malvado

con probetas asesinas llenas de veneno!

Hola. Hola.

Venga, Raúl, deja al payaso loco, que está trabajando.

-¡Payaso asesino! (GRITA)

(SE RÍE)

Es que el payaso loco se metió demasiado en el papel

y está de baja por depresión.

-Ah, pues deja al payaso asesino, que está trabajando.

Venga, vámonos.

-Oye, si queréis pasar una velada horrible,

veniros esta noche, ¡os lo garantizo!

Con el susto este que nos acabas de dar

ya tengo, por lo menos, para dos meses.

Ah, y tráete a tu perro parlante.

(SE RÍE) Hasta luego.

-¿Ya estás con la historia de que Max habla?

-¡Es que habla!

Raúl, déjate de tonterías

o te van a contratar aquí como niño loco o algo así.

(GRITA)

(SE RÍEN)

Estoy empezando con Paula.

Los humanos no somos como los perros,

que vamos oliendo cualquier culo.

¿Sabes lo que te digo? ¿Eh?

Que mejor, que se enfade conmigo, ¿eh?

Así me ayuda a olvidarla del todo.

No la necesito.

Paula es la que me gusta.

Ese es mi socio.

Paso de Marta, es que paso de Marta.

(Móvil)

¿Marta?

Eh, sí, sí,

ahora mismo voy, no te preocupes. Sí.

Es Marta,

que si puedo ir a su trabajo.

Seguro que se le ha pasado el enfado y me quiere pedir perdón.

Te tiene dominado,

solo le falta pasearte con correa.

Pues mira, ahora que sacas el tema...

(SE QUEJA) ¡Aparta eso!

¿Dónde están los animalistas cuando los necesito?

Ojalá se cumpla "El planeta de los simios".

y os esclavicen los monos.

(SE RÍE) ¿Cuándo has visto esa película?

Mis antiguos dueños ponían muchas. Las veía desde mi jaula.

¿Cuál es tu preferida, "Amores perros"?

Esa no la he visto.

Cuando ponían porno, cerraban la puerta.

Anda. Aquí.

Por fin.

Mi mujer, cualquier día, pierde la cabeza.

Mila, últimamente, está despistadísima.

¿Sabes la última que hizo? ¿Qué?

Le ha pagado la nómina a tres despedidos.

¿A tres, solamente?

Pocos me parecen, ¿eh?

Hasta luego, Manolo. Gracias. Hasta luego.

(SE RÍE)

Bueno, ¿no me habías llamado para algo importante?

Y tan importante. Alberto, Tomás Hericeo,

es un colaborador de la ONG que necesita tu ayuda.

Encantado. Y perdone,

pero es que estaba en el servicio, ¿eh?

Bueno, Marta, ¿le has contado ya?

No, acaba de llegar.

Vale. Resulta que yo soy dueño de un hotel

y es que no paran de robar a mis clientes.

Bueno, eso es algo que debería investigar la Policía.

¿La Policía? No, no, de ninguna manera.

Si va la Policía a mi hotel

sería como gritarle a mis clientes que no es seguro.

No, no, por favor, ante todo, discreción.

Mónica, el BOE.

Alberto, Tomás es amigo nuestro

y cada vez que necesitamos ayuda con algún inmigrante,

nos deja habitaciones.

Le he dicho que podías ayudarle.

Sí, por favor, necesito

que encuentre a ese ladrón urgentemente

o me va a destrozar la reputación del hotel en internet.

¿Eh? Que ya nadie reserva una habitación de hotel

sin mirar las críticas.

Es que mira, mira cómo tengo el Roomadvisor.

¿Eh? Fíjate. Que tengo más pulgares hacia abajo

que los cristianos en la antigua Roma.

(SE RÍE) En la antigua... (CARRASPEA)

Yo voy a intentar encontrar a ese ladrón, ¿vale?

¿Admite perros en el hotel?

¿Eh? Sí, sí, naturalmente, claro que sí.

Bueno, me pongo en sus manos, ¿eh?

Eh, nada, pues ánimo.

Y mire, ¿eh? Le doy yo uno hacia arriba,

que como eran todos hacia...

Da un poco igual.

(CARRASPEA) Sí, vale, le espero.

Marta, gracias. Chao.

Hasta luego.

Gracias.

¿No tenías que decirme nada más?

Yo no, ¿por qué?

No, por nada, por nada.

(SUSPIRA) Hoy Marta no me saca a cagar.

¿Por qué?

Porque es adonde te acaba de mandar a ti.

(SE RÍE)

¡Eh, relaja, "take it easy"!

Me vas a estirar como a un perro salchicha.

Perdona, ¿vale?

Primero dice que no quiere saber nada de mi vida

y ahora, ¿qué? Ahora, como necesita un favor...

Eh, estás empezando con Paula,

pero si Marta te llama, vas moviendo la colita.

Estoy empezando con Paula, ¿eh? Lo tengo clarísimo.

Vamos, estoy decidido.

Esta noche la voy a invitar a cenar.

Vamos, no tengo ninguna duda.

Pues tú dirás.

Me tienes intrigadísima.

Pues nada, que he visto el parte meteorológico

y dan lluvia

y mejor estar resguardado, ¿no?

Entonces, había pensado...

¿Has venido para hablarme del tiempo?

(SE RÍE) No.

No, no, claro, claro que no.

He venido a...

(CARRASPEA)

De lo que...

Tiene...

¡Ah! ¿Tienes agua?

Sí.

No de la que va a caer, si no de...

(IMITA A ALBERTO) Quiero invitarte a cenar.

Ah, pues me encantaría.

(SE RÍE)

Hola, Max.

Max. Ah, no me fastidies.

Mira lo que tengo para ti.

Ah, eso sí.

¿Eh?

¡Te pillé!

No pienso soltarte hasta que hables.

-¿Pero qué le haces al pobre Max?

-¿Ese es el filete que le iba a llevar a mamá?

-Anda, trae, que ya lo rescato yo, va.

A ver, Max.

-Quería obligarle a que hablase.

-¿Y le has vuelto a oír?

-No, ahora, no. Se está haciendo el remolón,

pero lo voy a conseguir.

-¡Que los perros no hablan!

-Que no estoy loco, que Max habla, te lo prometo.

Mira, sin cruzar los dedos.

Bueno, bueno, bueno, bueno.

¡Ay!

Quédate en ese lado, ¿vale?

(SUSPIRA) Qué sensación.

He entrado al cuarto de baño y lo he visto tan limpito

que no he podido resistirme, me he duchado.

¡Qué sensación tan maravillosa!

Sí, cuando te frotas, pero no con una esponja.

Bueno, bueno, bueno, es que en los...

¡Huy!

En los hoteles hay que aprovechar

porque utilizan unos productos de limpieza muy potentes.

Ya, he chupado el suelo del baño y creo que me he colocado.

Bueno, hay quien disfruta quitando el envoltorio de los regalos

y yo disfruto con esto, fíjate.

Mira, mira, mira, qué detalle, ¿eh?

Fíjate, qué maravilla. Mira, mira.

Mira, ¡ay, desinfectado!

¡Ay, esto, cuando te lo encuentras en la taza del váter!

Te entran ganas de comer sopa, ¿eh?

Qué maravilla.

Y oye, y...

(RECHISTA)

Me he duchado sin chanclas.

¡Oh, guau!

¡Eres un salvaje!

¿Eh? ¡Qué loco!

¡Un "frikazo" es lo que eres!

Vamos a trabajar, si no llamo a ver si hay servicio de masaje.

Sí, con final feliz, no te fastidia.

¡Eso sería la leche!

Ay, calla,

que no me voy a poder quitar esa imagen de la cabeza.

Vamos a poner un buen cebo.

Que sea mejor que el que has usado con el botones,

no ha intentado robar nada de las maletas.

Por eso vamos a investigar al resto de la plantilla.

Y ya sé cómo vamos a hacer para que vengan.

¿Recepción?

Sí, mire, llamo de la 21 para que me repongan el minibar.

Recepción, sí, de la 21 otra vez.

Sí, oiga, que la tele está con el cable fatal, ¿eh?

Sí, hay que ver, ¿eh?

A ver si pueden mandar a alguien.

Venga, venga.

(SUSPIRA)

¿Recepción?

Sí, mire, el de la 21 otra vez, sí.

Mire, eh, se me ha caído el vino en la alfombra,

lo siento mucho.

Sí, a ver si puede enviar a alguien, venga, venga.

(SABOREA)

Aroma de frutillos rojos,

luminosos recuerdos de especias exóticas

sobre fondo candente de madera tostada.

¿Que también sabes de vinos?

Me flipa tomarte el pelo, tolay.

Huele a aliento de abuelete.

Vigila.

Venga, buenos días. Adiós.

(Teléfono)

¡Es que lo apago y suena!

Hola. Hola, hija, ¿qué tal?

Bien.

(Teléfono)

¿No lo coges? No pienso cogerlo.

No ha parado ni un minuto desde que llegué.

Pobre. Suponía que estabas liada, así que te he hecho la comida.

Bueno, el menú es un poco pobre, pero bueno. Ensalada de pasta.

Que me has hecho la comida, que me has hecho la comida.

¡Por favor, cómo te quiero!

Gracias, hija, pero no tienes que preocuparte por mí.

En realidad hay algo que me preocupa un poco más.

¿El qué?

Raúl le ha dado tu filete a Max.

¿De verdad?

Pues eso sí que me preocupa porque, al final,

el perrito nos va a salir por un ojo de la cara.

No, no lo digo por eso, lo digo

porque le ha tendido una trampa y ha usado el filete

como cebo para intentar que vuelva a hablar.

Bueno, ¿y por eso estás tú preocupada?

Tu hermano te está tomando el pelo.

Que no, mamá, que lo dice de verdad, me lo ha prometido.

Me lo ha prometido sin cruzar los dedos,

sabes la importancia que le da a eso.

De pequeña tenía un hámster y pensaba que hablaba con él.

A esas edades es normal, la imaginación se dispara.

(Teléfono)

¿Otra vez?

Sí.

¿Ya? Voy.

Hija, me tengo que ir al juzgado corriendo.

Te veo luego.

¡Te quiero!

¡Adiós!

Marta, acuérdate de que me voy a lo de las charlas.

¡Vale, me acuerdo!

Hola, Sonia.

Huy, ¿estás bien?

Tienes mala cara.

-Sí, estoy bien.

-Mira, que soy psicóloga, sé que me estás mintiendo

y, aunque no lo fuera, lo sabría también

porque mientes muy mal.

-Puede que tú me puedas ayudar, sí.

Mamá dice que es una tontería y que son cosas de niños,

pero, como eres psicóloga, a lo mejor sabes lo que pasa.

No te creo.

No, no puede ser.

Se ha pasado media plantilla del hotel

¿y nadie ha robado nada?

Solo faltaba que nos hubieran dejado propina.

No había visto tanta gente honrada

desde que hice aquella misión en Suecia.

¡Me han robado! ¡Me han robado!

No puede ser.

Tranquila, tranquila.

Soy detective, ¿qué le han robado?

El reloj y unos anillos.

¿Un camarero con una llave? Qué raro, ¿verdad?

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

¡No!

¡Señora!

Pues nos han robado en nuestra cara.

No pude colarme entre esas "traga codillos".

Un pisotón hubiera sido mortal.

¿Tú le has visto la cara? No, pero le he visto andar.

Muy bien, enhorabuena,

y yo también le he visto andar, a ver si te crees que iba volando.

Ay, pedazo ignorante,

los perros reconocemos más los andares

que las caras de la gente. ¿Podrías reconocerlo?

Seguro.

Bueno, si se emborracha, no, las eses las hacéis todos igual.

Mira quién fue a hablar.

Pues el que sabe.

Pues me parece que ya sé dónde voy a cenar con Paula.

Venga, vamos a casa a ducharnos.

Si ya te has duchado hoy.

Pero no es eso. Que voy a cenar con Paula,

no me he traído ni las pinzas ni la maquinilla...

Ve cogiendo fuerza que aún nos queda la prórroga

y los penaltis. ¡Anda!

Sí, maravilloso. -Adiós.

Mira, ahí dentro el linier

ha levantado algo más que el banderín.

Ay, qué animal, ¿eh?

¡Ay, con el amazonas!

Vale.

Ese emoticono es cómo te sientes si te pregunto por mamá.

¿Y si te pregunto por papá?

¿Y si te pregunto por Sonia?

¿Cuál escogerías?

-La flamenca.

-¿Y por Max?

-Este.

-¿Y por qué estás enfadado con Max?

¿Te ha intentado morder?

¿Se ha comido tus deberes?

-No, es que ya no me habla, pero yo sé que él puede hacerlo.

-¿Y cómo lo sabes?

-¡Si ya os lo he dicho!

Os creéis que estoy loco, pero Max habla.

(SE RÍE)

Anda que... Qué ocurrencia, ¿eh?

Lleva unos días diciendo que el perro le ha hablado.

Por eso ha venido Mila,

para comprobar que no se le ha ido la olla.

No, claro, Max habla

y el gato...

Nada, que...

Si ya sabemos que los perros no hablan,

por eso, a lo mejor le pasa algo.

-A ver, yo lo que creo es que se ha inventado lo del perro

para llamar la atención.

La ausencia de vuestro padre puede que le esté afectando.

Quizá deberías llevarte a Max por un tiempo.

¿Qué? No, él es fundamental en mi trabajo.

O sea, él es el que me hace compañía también a mí.

Que no te vas a llevar a mi perro.

A ver, que lo que digo es que, igual, no le viene bien tenerlo cerca.

Toda la rabia que está descargando contra su padre

en realidad la proyecta en Max.

Claro, lo típico, la rabia contra el padre

la proyecta en Max y la de Max la proyectará...

Eso es psicología de mercadillo.

Mira, yo tengo hecho un cursillo de análisis...

Soy licenciada en Psicología

y dos máster en Oxford.

En Oxford, ¿eh?

Tampoco vamos a presumir de "titulitis" aquí.

No quería... Perdón.

Son cosas de chavales, ¿eh? Voy a hablar con él,

verás como a mí me cuenta lo que le pasa.

Ven, vente, Max, que le vamos a preguntar.

A ver, los perros no hablan, ¿eh?

Lo que pasa es que Max tiene un ladrido muy peculiar

y te puedes confundir.

Parece que habla. Mira, ya verás, mira.

Le he enseñado un truquito buenísimo.

Yo le enseño una galleta, ¿eh?

Y él ladra. Mira.

Ladra. (LADRA)

Ladra. (LADRA)

¿Ves? Como que parece que hablar, que hace "guau".

Guapo o huevo, ¿no? Que no,

que no quiere galleta, que quiere huevo.

Esos son ladridos normales.

Yo le oí hablar de verdad.

A ver si le escuchaste aullar, ¿eh?

Porque, cuando aúlla, sí parece que habla.

Mira, yo le enseño dos galletas, él aúlla.

Mira, mira, Max, aúlla.

(AÚLLA)

¿Lo ves? ¿Lo ves? Que hace...

(IMITA A MAX) (AÚLLA)

¿No?

Como agua, ¿no? Pero cantando flamenco, ¿no?

Ya, sí, puede ser.

Eso se parece más a hablar.

(SE RÍE) Sí, fue un aullido, seguro.

Eso es, claro que sí, claro que sí, ¡ay!

Cabecilla loca.

Me confundí, lo que oí fue más bien un aullido.

(Móvil)

Max no habla, es un perro. -Claro.

¿Me perdonáis un momentito?

Claro, claro que te perdonamos.

¿Eh? ¿Ves? Como...

¿Eh? Al final se ha arreglado todo, ¿eh?

Ha sido todo una confusión tonta.

Sí, menos mal.

Al final mamá tenía razón y era una chorrada.

-No, si ya estoy.

Sí, sí, ya sé, ya sé que sigues ahí.

Vete pidiendo las fresas que compro nata por el camino.

Hasta ahora.

Me tengo que ir a las jornadas de psicología.

Raúl, vamos hablando, ¿vale? -Vale.

Venga.

Eh, mira, una cosita.

Las jornadas qué son, ¿en un hotel?

No, en la universidad. ¡Ah!

Allí toda la tarde, venga a tomar apuntes

y escuchando cosas superinteresantes.

A lo mejor te gustaría.

Sí, es que no me gusta mucho el fútbol ¿eh?

Ni la prórroga ni los penaltis...

No quería que me tomaran por loco,

pero sé que hablas y lo voy a demostrar.

Venga.

¡Max!

Mila vuelve al hotel,

va a echar el partido de vuelta.

(SE RÍE)

Mira, mira el lío en el que nos has metido

por hablar con Raúl.

¡No te ralles! Se ha tragado lo de los aullidos.

Más te vale,

más te vale tener cuidado porque si nos ve...

Cuidado tú, tolay.

Has dejado la puerta abierta.

Ah, sí.

(SUSURRA) Más nos vale

tener mucho cuidado. Y con la hora.

¿Con la hora?

Vamos a llegar tarde a nuestra cita con Paula.

Ah, sí.

No, por eso no te preocupes, voy con tiempo.

Yo con dos cositas...

(SE RÍE)

Bueno, bueno, bueno, bueno.

¿Qué? ¿Eh? Dime la verdad, ¿eh?

¿Cómo estoy?

(RESOPLA) Igual que antes, pero 40 minutos más viejo.

De verdad que no tienes ni idea, ¿eh?

No tienes ni idea.

Mi abuela siempre decía

que para estar guapa hay que sufrir, ¿eh?

No quiere decir que yo esté guapa,

se lo decía mi abuela, pero que yo...

Bueno, da igual.

Solo te ha faltado chutarte bótox.

Ay, es mi primera cita con Paula, ¿vale?

Quiero quedar bien.

(NIEGA) Tarde, ya te conoce.

Hola.

Hola.

Que,

que gracias por ocuparte de lo del hotel.

No, gracias a ti por conseguirme un trabajo.

(SUSPIRA)

¿Un día duro?

Ni te lo imaginas.

Trabajando por dos,

Mila tenía un congreso de psicología en la universidad

o algo así. (SE RÍE) Sí,

un congreso de anatomía en el hotel tenía.

¿En el hotel?

¿Mila? ¿Pero Mila, mi jefa?

¿Tú estás seguro de eso?

Como que la he visto saliendo de una habitación

y ha dicho que esta noche volvía.

Pero si me dijo que tenía unas charlas de psicología.

Hombre, algo habrá charlado,

no creo que se haya tirado todo el día...

Perdón.

¡Es que no me lo puedo creer! ¡Pero si está casada!

¿Pero por qué todo el mundo tiene que engañar a sus parejas?

¿Es que nadie se da cuenta de lo que se sufre

cuando te enteras de que tu mujer está en un hotel con otro tío

o que tu marido te deja tirada por una monitora de meditación?

Y encima le hace un bombo y se pira,

dejándote un pufo y tu cuñado, o sea, tú...

A ver... ¡Tú! ¡Tú!

A ver, si quieres hablamos otro día. Yo es que he quedado.

¿Pues sabes lo que te digo?

¡Que no pienso quedarme callada!

Que entre cornudos nos entendemos y nos apoyamos.

(Portazo)

Eh, ¿nos vamos o qué?

Que tengo hambre de cosas ricas.

Pues te quitas esa idea de la cabeza,

que al restaurante no puedes entrar. Si hace falta,

como con cuchillo y tenedor el "filetaco".

Bueno, tú te quedas fuera y reconoces al camarero

que salió huyendo.

Cuando lo veas, ladra.

Venga, va, que estará Paula esperando en el hotel.

Te voy a dar un consejo para triunfar.

¿Cuál? No seas tú mismo.

Chucho. Tolay.

"Hola, soy Mila. Deja tu mensaje.

Si quieres colaborar con Iguales,

aquí tienes nuestro número de cuenta".

¡Qué rabia me da!

¿Qué haces?

Pues mira, voy a hacer una hoguera con las cosas de tu padre.

Ya, porque venderlas y darme una paga extra más alta

pues sería una locura, ¿verdad?

No las quiero ver aquí ni un minuto más.

"Deja tu mensaje".

Manolo, cuando oigas este mensaje, por favor, llámame.

Hay una cosa que he descubierto que es superimportante

y que creo que tienes que saber.

¿Por qué llamas al marido de Mila?

¿Porque la he llamado a ella seis veces

y no me coge el teléfono

y porque el amor no existe?

Ah, vale, eh, ¿todo bien?

Superbién.

¿Sabes que lo está engañando?

¿Qué dices? Sí, sí.

Es que ahora resulta que la única moda

que por lo visto no pasa en dos meses es engañar a tu pareja.

¿Cómo lo sabes?

Porque me lo ha dicho el tío, que lo ha visto en un hotel.

A ver, mamá, es normal que con todo lo que te ha hecho papá,

pues estés un poco más sensible con el tema.

Qué va, hija, si yo lo llevo muy bien.

Ya, solo digo que, a lo mejor, Mila fue al spa a relajarse.

Que no, Sonia, que no, que Mila está engañando a Manolo,

igual que a mí, haciéndome trabajar por dos.

A ver, solo digo que tú lo estás pasando mal.

Imagínate pasarlo así de mal y que luego sea mentira.

¿Sabes que lo que dices tiene sentido?

Mejor no digas nada.

No digo nada

hasta que tenga una prueba.

Pero mamá, ¡estás loca! Es la segunda que tiro.

¿Puedo tirar esa?

Ven conmigo.

Coge por aquí.

¿Preparada? Sí.

¿Lista? ¡Vamos!

A que mola, ¿me ayudas? Vamos a por más.

Gracias.

Gracias.

Qué ganas tenía

de que nos viéramos fuera del trabajo.

Sí, sí, y yo. Yo también estoy harto de trabajar.

Eh, oye, ¿y a ti cómo te dio por ser policía?

Por mis hermanos.

Tengo cuatro hermanos mayores

y siempre me han robado el postre, así que supongo que fue ahí

cuando decidí luchar contra las injusticias.

¡Ay, los hermanos!

(SE RÍEN)

Bueno, ¿y tú?

Yo, ¿qué?

¿Cómo te dio por ser detective?

No, que te vas a reír de mí.

¿Por qué? No, hombre, no, ahora me lo cuentas.

No, no, no. Cuéntamelo.

De verdad que no. Cuéntamelo, cuéntamelo, cuéntamelo.

Vale, vale.

Con esa técnica no se te escapará ninguno

en el interrogatorio.

Pues fue por un capítulo de una serie,

"La hora de Agatha Christie".

Ah, bueno, tampoco es tan grave.

Los chavales que salen de la academia

quieren ser Bruce Willis en "La jungla de cristal".

Ya, lo que pasa es que el capítulo que me impactó a mí

fue el de

Miss Marple.

¿Él era la ancianita detective?

¿Lo ves?

No te rías.

¿Has visto cómo no te lo tenía que haber dicho?

¿Y qué capítulo es?

Porque supongo que lo tendrás en edición especial, en Blu-ray.

No, no, lo he buscado y no lo he encontrado, la verdad.

No lo he encontrado.

El camarero se ha ido.

Y no lo he... Me hubiera gustado.

Bueno, eh, voy a ir al cuarto de baño.

(SE RÍE)

Hola, ¿qué tal? Hola.

Buenas noches.

En el descansito, ¿no?

En todos los trabajos se fuma.

¿Quieres uno?

(SE RÍE) Sí, sí, me has pillado.

Quiero este.

¿Fuego? No, no, me gusta tanto

que ya luego yo me lo fumo fuera.

Bueno, quiero decir, fuera, fuera. Luego, a tope.

(HUELE) Es bueno, ¿eh?

Guay.

(Móvil)

Bueno. Bueno.

Me vuelvo a la mina. Sí.

Gracias por el..., ¿eh? Ya luego...

Nada. A tope.

¿Tú lo quieres?

Lo dejé hace años. Me dejé una pasta en parches.

Para una cosa que no haces tampoco...

(SE QUEJA)

¿Has visto, has visto el móvil que tiene?

Eso cuesta un dineral. El detective titulado eres tú,

pero con lo que roba se lo puede permitir.

Elemental, querido Max, no se nos escapa una.

Ni dos.

¡No puede ser, no puede ser!

¡No puede ser!

No puede ser.

(RESOPLA)

(CARRASPEA)

Por aquí, no, pero por aquí, sí.

Por aquí, sí.

Por aquí yo creo

que por aquí no es la plaga.

Sí, sí, seguro, estas plantas

están muy bien todas, así que voy a seguir la inspección

y voy a ver las otras plantas del...

(TOSE)

(SE RÍE)

Así que nada, ¿eh? Voy a ver las otras del...

Cuánto has tardado, pensaba que me habías dado plantón.

¿Estás bien? Sí, es que ha habido un,

un atasco en el cuarto de baño, no en mi...

Quiero decir que yo he ido, ¿no?

Bueno, entonces, ¿nos vamos a la habitación?

¿Eh?

He ido a pedir la cuenta

y me han dicho que estaba cargado a una habitación.

Ah, sí.

Mira, tengo una habitación porque...

No hace falta que me des explicaciones.

¿Me la enseñas?

La habitación, quiero decir.

Sí, sí, sí.

No te esperes gran cosa, ¿eh?

De la habitación.

No es una suite ni nada.

Bueno, mientras quepamos los dos, me vale.

(GRITA)

¿Qué? ¡Por Dios!

Perdón, perdón, perdón.

Alberto, yo no sé qué es lo que tenías pensado para hoy,

pero yo no soy tan moderna.

¿Qué? No, no.

Si yo ni siquiera sabía que tú y yo...

Vamos, que estoy encantado, ¿eh?

Verás, que yo le he pedido las llaves a Tomás

porque necesitaba una prueba de que Mila le era infiel al marido.

¿Y?

Y que yo pensaba que estabas trabajando en el caso,

que no ibas a usar la habitación.

¿El caso? ¿Qué caso?

Ah, que... Ninguno.

Que lo que os decía, que yo me voy ya

porque si meto un poquito más la pata,

pues igual la pierdo.

Que adiós.

Adiós, ¿eh? Y perdón, perdón.

Pues perdona yo también, ¿eh?

Que es que estoy trabajando en un caso,

pero no quería aplazar la cita,

no fuera que te lo pensases mejor y el caso es en el hotel y...

Alberto, soy policía, ¿eh? Y sé lo absorbente que es un caso.

(Móvil)

Pero vamos, una primera cita es una primera cita.

Sí, dime.

Bien, voy para allá.

Han asaltado una carnicería

y Gómez ha llamado a todas las unidades.

Bueno, supongo que, con esto, estamos en paz.

No pasa nada, ¿pero, oye, todas las unidades

por una carnicería? Ah, bueno, sí,

porque el carnicero es el primo del director general

y para los jefes es como si hubieran robado el "Guernica".

Ah, bueno.

Oye, mira, ¿hacemos un trato?

Para la próxima cita,

ni trabajo ni móviles ni hoteles.

Bueno, si quieres que haya una próxima cita.

Si quieres que haya hoteles, lo puedo arreglar.

Bueno, y te tendré que llamar. La habrá, la habrá.

La habrá.

Cuidado, ¿eh? En la carnicería. Sí.

¿Entiendes? Que...

(Puerta)

Bueno.

(SUSPIRA)

(SE RÍE)

¿Qué haces tú ahí?

Ver en acción al espantador de hembras.

(SE RÍE)

(SE RÍE) Mira, por fin mojas algo en este hotel.

(SE BURLA)

Hola.

¿Qué haces aquí?

Quería disculparme de nuevo por haberte fastidiado la noche.

Bueno, no te preocupes,

si al final la llamaron de comisaría, no pasa nada.

No, sí que pasa, Alberto. ¿Qué hago yo espiando a Mila?

Si es que veo cosas donde no las hay.

¿Y sabes lo que creo?

Que necesito pillar a alguien para no sentirme tan tonta

por no haberme dado cuenta de lo de Salva.

Bueno, yo también te podía haber avisado, que...

Lo que pasa que no...

Con todo lo que estaba pasando, pues no te quería hundir más.

Perdóname tú a mí.

No, si yo no tenía que haberlo pagado contigo

y el que me engañó fue tu hermano, perdóname tú.

Pues igual, sí...

Pero bueno, Alberto.

Vamos, que están llegando clientes nuevos.

Sí, sí, sí.

No se preocupe, no se preocupe,

que sé quién es el ladrón 100 %.

100 %.

(Música de tensión)

(RECHISTA)

Marta, muchísimas gracias por tu ayuda, ¿eh?

Oye, a la ONG, lo que necesitéis del hotel:

habitaciones, comida y una buena donación.

Ah, y si quieres te regalo una noche en la suite...

A ver, soy detective privado, me ha contratado el hotel.

Venga, eh...

Sácate lo que tengas en los bolsillos.

¿Cómo?

Venga, venga, hombre.

Relojes, joyas... Venga, va.

Venga, todo. Botellitas...

¡No, hombre, esto no! ¡Lo de los clientes!

Un momento, yo no he robado nada de eso.

Si el otro día vi que se te cayó algo dorado.

Eso dorado

son las botellitas de whisky de 12 años

que ponemos en las suites, Alberto.

Pues sí... No, hombre, no.

Si tiene... (SE RÍE) ¿Eh? Y aquí, ¿qué?

¿Y aquí qué hay?

¡Eso es! ¿Y este móvil tan caro?

Lo estoy pagando a plazos.

Pues es una opción.

Mira, yo sé perfectamente que no eres el ladrón

que estamos buscando, pero lo de las botellitas...

Recoge tus cosas, estás despedido.

Que se te... Ah, no, esto es de...

No deje que se vaya, que a lo mejor él ha sido...

Lleva solo una semana trabajando con nosotros,

él no es el ladrón

100 % seguro.

Bueno... No se ponga así, ¿eh?

Que voy a encontrar al ladrón, seguro.

Vamos, al otro ladrón porque este también era un ladrón,

pero que no era el ladrón que...

Por cierto, cuánto ladrón hay aquí. Confíe en mí.

Confíe en él, si lo va a encontrar seguro.

Eso espero porque menuda pérdida de tiempo.

Tomás, Tomás, y con respecto a la donación que ibas a...

Pues lo siento, Marta, porque ahora no la voy a poder hacer

porque voy a seguir teniendo pérdidas, claro.

Nadie quiere alojarse en un hotel donde roban.

Yo no te quiero presionar,

pero necesito esa donación para la ONG.

Bueno, a lo mejor puedo yo aportar algo, ¿no?

Con su última aportación se fueron dos inmigrantes

a estudiar a Estados Unidos, Alberto.

Dos.

(SE RÍE)

Aportar, dice.

Esta noche botellón, ¿eh?

(SE RÍE)

Que hicieras el ridículo a saco tuvo un lado bueno,

Paula esta vez no te vio.

Chucho.

¡Dios, Dios!

Chicos, cuidado, que ha llegado

el terror de los ladrones de material de oficina.

Lo confieso, me he llevado unos clips a casa,

deténgame, por favor.

(SE RÍE)

Es que ha escuchado nuestra conversación.

Entre compañeros no hay secretos,

sobre todo si son tan divertidos.

El pobre tiene una vida tan triste

que se divierte espiando a los demás.

En fin, me voy que tengo trabajo de verdad:

detener a ladrones que roban cosas que no son para hacer un botellón.

Ah, por cierto, se me olvidaba.

¿Sí? ¡Hey!

Ay, ¿cuánto lo falta para jubilarse?

Pues mira, no me hagas calcularlo porque lo mismo dejo el Cuerpo.

Toma, tengo lo que me pediste.

No hay denuncias por robo en ningún otro cercano.

Quizá pudo ser un cliente o...

No, sería raro porque los robos empezaron hace un mes

y no hay nadie alojado desde hace tanto tiempo.

¿Y si nos vamos de viaje?

¿Cómo?

¡Vaya!

Yo había pensado primero otra cenita,

bueno, ir paso a paso, pero...

Sí, pero método de hipótesis.

Cuando viajamos,

¿qué hacemos antes de llegar al hotel?

¿Viajar?

Sí, sí, sí, pero ¿de dónde venimos?

Bueno, pues del aeropuerto o de la estación.

Claro, cómo hemos sido tan tontos.

No les roban en el hotel, les roban antes

y se dan cuenta cuando están allí.

Aguanta.

El hotel tiene un servicio privado de autobús

desde el aeropuerto, seguro que les roban allí.

Voy a confirmarlo con Tomás.

¿Tomás?

Una pregunta.

Habla más contigo que conmigo.

Espero que me acaricie más a mí.

A los clientes que han robado, ¿venían del aeropuerto?

Confirmado, parece que toda la gente a la que han robado

venía del aeropuerto.

Me voy al hotel. Sí,

pero espera, que tengo una cosa para ti.

¿Para mí? Sí.

(SE RÍE)

Pero ¿qué es?

¡Ay!

¿Qué...?

¡No, no!

El capítulo de Miss Marple, pero,

pero ¿cómo te has...? ¿Y cómo lo has conseguido?

Porque yo también lo vi por la tele y lo grabé.

Lo tenía en casa de mis padres.

Increíble, vamos. Esta cinta es una reliquia.

Sí, vamos, lo tenía justo al lado del Santo Grial.

Tanto tiempo buscándola y mira,

por fin la he encontrado.

¿Te refieres a la serie o a mí?

Me refería a la serie, pero,

pero bueno, que a ti también.

Pero ya solo hace falta encontrar un vídeo VHS

para verla juntos.

Bueno, no te preocupes

que daré la orden de busca y captura de un vídeo VHS.

¡A todas las unidades!

Sí, eso. Veto a Max, que se vaya a su casa.

Bueno, eh,

gracias.

Que... Bueno, no sé ¡Ah!

Adiós.

Ay, perdón.

Sí. ¡Huy!

¡Ay! Qué mala pata.

Ya está. Adiós.

Adiós, Max.

Según el contrato,

no te corresponde a ti pagar la revisión del gas,

así que le dices a tu casero que no te mienta.

Y le das mi tarjeta, que me llame, que ya nos peleamos nosotros.

Gracias, muchas gracias.

Cualquier cosa me dices, ¿vale? Vale.

Aquí tienes lo que me has pedido.

Esta tarde lo tendrás en mi oficina todo en 3D.

Es que yo alucino.

Mila. Dime.

¿Te pillo en mal momento? No.

Le estaba mandando un audio a mi hijo para que compre el pan.

Claro, el pan.

Pues mira, aquí te dejo el Código de extranjería

que me pediste. Ah, muchas gracias.

Oye, te quería comentar.

Eh, esta tarde tengo curso también.

Ah, tienes curso.

Sí. Esta tarde, también.

Sí, y voy a...

Mira, Mila, te voy a decir una cosita.

No me parece nada bien lo que estás haciendo.

Bueno, tienes razón, soy muy egoísta.

Sí que eres una egoísta porque no piensas en los demás.

Que somos muchos los que sufrimos con estas cosas.

A ver, Marta, entiendo tu cabreo,

pero esta tarde no te tienes que quedar a trabajar,

voy a cerrar la oficina.

Sí, sí, porque no es justo

que porque yo me vaya a un curso, tú hagas el trabajo de dos,

así que tómate la tarde libre.

Pero Mila, ¿quién te está cambiando?

¿Cuándo has cerrado tú un viernes por la tarde?

Pues por eso mismo. Disfruta de tu familia.

A ver, esta tarde todo el mundo a las 15, fuera.

¡Qué asco!

(RESOPLA) ¡Qué aburrimiento! Prefiero ver secarse la pintura.

Si solo llevamos cinco minutos. A ver, tú sabes

que los años de los perros se multiplican por siete.

Bueno, pues los minutos, igual.

O sea,

"Lo que el viento se llevó" para ti duraría... ¡Uf!

Eh, mira, mira.

Parece que ese grupo de turistas va al hotel.

Por ahí viene el autobús.

Una maletita media o pequeña por aquí, ¿quién la tiene?

Mira, mira, mira aquella de allí.

Cuidado, cuidado la señora, hombre.

Pues no he visto robar nada a nadie.

¿Sabes lo que han robado? ¿El qué?

¡Nuestro tiempo, tolay! Vámonos a casa.

No, a casa, no.

Si aquí no han robado, a lo mejor el autobús hace alguna parada.

Vamos a seguirlo.

Sería muy importante recordar la matrícula

para investigarla:

54221 Granada, Dinamarca, X.

No es una X de la Quiniela, es el de...

Duerme, ¿eh? Duérmete un poquito.

Deberías tomarte la vida con un poquito menos de estrés, ¿eh?

Que te va a dar algo malo.

(SUSPIRA)

Permítame.

Que se la paso.

-Muchas gracias. -Que tenga un buen día.

-Gracias. -Muy bien.

(BOSTEZA)

(Lloros)

No, no, no. ¿Qué ha pasado, se ha desmayado?

¿Por eso te tienes que poner las...?

-Que me han robado. Le han robado.

Imposible.

Pues una cartera con 500 euros y una cámara de fotos.

Si en el parking del aeropuerto nadie ha tocado ninguna maleta.

No, y aquí tampoco

porque la señora se ha dado cuenta antes de entrar al hotel.

Si en el parking no ha sido y el autobús no ha parado...

(LADRA)

No, no, no. Es que está afónico.

Vaya a atender a su clienta, que voy a encontrar al ladrón,

seguro, vamos, 100 x... 90 x 100.

(SUSPIRA)

¿Cómo se te ocurre, eh? Que casi nos pillan.

Bus, el robo ha sido en el bus.

(SUSPIRA) Ya lo sé,

pero ¿cómo?

El equipaje de mano lo pueden llevar con ustedes.

El resto aquí, en el maletero.

¡"Va bene"!

Ni de coña me meto en esa jaula de plastiquete.

Venga, hombre,

que vas a ser el encargado de vigilar las maletas todo el rato.

Ponme una capucha y dame descargas eléctricas.

Quiero la experiencia de prisionero completa.

"Sit". No, que no me traicione mi instinto.

"Sit".

Eso es, eso está mejor. Venga, pasa.

Venga.

Vete tú en el maletero, es inhumano.

Pues por eso no lo hago yo.

(PROTESTA)

Va bien, organizando.

¡Sácame de aquí! ¡Tengo claustrofobia!

¡Me ahogo, me ahogo!

(RECHISTA) Que te van a oír.

O al zoo, si lo prefieren, al Circo del terror, ¿eh?

Eh, que son paisanos míos. ¡"Mamma mia", lo pasarán de miedo!

Eres un animal.

¿Qué has dicho?

(ACENTO INGLÉS) ¿Eres matinal?

¿Eres conductor matinal de la mañana?

Son las cuatro, las cuatro de la tarde.

¿Sí?

Oh, "jet lag", me tiene la cabeza loco perdido.

Maletero, yo que he viajado en primera

con azafatas acariciándome el lomo y dándome champán en un platito.

(LADRA)

¡Calla, neandertal!

Sí, sí, sí.

Entonces, seguro que usted solo hombre que abre maletero.

Que ya le he dicho que sí, suba usted de una vez, por favor.

"Excuse me", maleta muy valiosa para mí, ¿eh?

Sí, nadie, ¿no? Solo usted.

Seguro, seguro. ¡Ah, seguro!

"Tutto bene, tutto bene". "Tuto bene".

Italiano, ¿eh? Sí, italiano.

Ah, en "English".

Italiano, "English", autobús de la ONU, ¿eh?

(GRITA)

¡Santa María del *!

(HABLA EN ITALIANO)

"Hello everybody!"

"Hello". Pasar un rato bueno, ¿eh?

(HABLA EN INGLÉS)

Eh, "London". (HABLA EN INGLÉS)

"Yes".

"The center of London".

"English".

(CARRASPEA)

(LADRA)

¿Qué le pasa a este?

¡Ostras!

¡Mi Lolo!

¡Ay, cariño mío! ¿Estás estresado tú, bonito mío?

-Tome, señora.

-¡Ay, gracias! ¡Ay!

Ahora la mamá te ayuda a relajarte en cuanto lleguemos.

Verás, con tu cepillito y con todo. Verás.

(ACENTO INGLÉS) El autobús no hace parada...

Oh, el autobús no hace paradas

y no las hace nunca. ¿Tú has visto algo?

Ah, que sigues enfadado.

Bueno.

Bueno, así que es así donde tú trabajas.

-Aquí es donde yo trabajo y lo doy todo.

-¿Todo? -Todo.

(SE RÍEN)

-Algún día tenemos que ir a mi despacho también, ¿no?

-Cuando tú quieras.

-La semana que viene, igual. -Venga.

-¿No? -La semana que viene.

¿Qué te gusta más? ¿El 3D, la realidad virtual?

(LADRA)

¡Ay, mi Lolo! ¿Qué pasa, Lolo?

Ay, te saco yo de esa jaula.

¡Ay madre mía! ¡Mi Lolo guapo!

¿Me perdonas? ¿Me perdonas?

Lolo, un besito.

¡Ay, qué bonito eres!

Mira, mira, cariño, lo que te he preparado.

Te voy a poner muy guapo.

Mira qué cepillito. Así, mi Lolo, así.

Cariño, las cosquillitas.

(SE RÍE)

-¿Tú qué me recomiendas?

-Yo que te quites las gafas. -Guau, ¿solo las gafas?

-Solo las gafas.

(Móvil)

¿Marta?

¿Pero qué estás haciendo aquí?

Puedo explicártelo. Claro.

Como los infieles, como Salva y como tú,

siempre tenéis una excusa perfecta...

Mila, por Dios, ¿cómo se te ocurre hacerle esto a Manolo?

¡Manolo!

Marta. ¿Pero qué hace aquí tu marido?

Yo pensaba que estabas con otro tío.

Pues no, ya ves que estoy con mi marido.

¡Por Dios! ¿Qué hacéis encima de la mesa

donde apoyamos los cruasanes por la mañana?

Pues que nos gusta ponerle picante a la relación.

-Mira, el verano pasado, por ejemplo,

nos fuimos de crucero nudista por el Egeo.

-Bueno, y el año anterior nos fuimos a Bali

y nos casamos allí. -Por el rito balinés, sí.

Qué bonito.

Oye, ahí es donde tenéis que ir tú y tu marido, tu...

No.

-¿Sabes lo que fue muy bonito? El viaje aquel de las islas.

-Es verdad, por el Índico.

(A LA VEZ) Con el curso de buceo.

(SE RÍE)

-El curso de buceo, que te quité en neopreno

debajo del agua. -Sí, estuvo muy bien.

-¡Ay, ay! ¿Y ahora? ¿Sabes lo que te toca, mi Lolo?

¡Tu vestidito preferido! Vamos a por el traje.

¡Tu vestido favorito! Este, no, este, toca.

Ay, ya verás qué guapo.

Sí, así. ¡Oh!

¡Qué guapo, sí, la colita suya! ¡Señora!

(GRITA)

¡Suelte mi rabo, que ya no tiene edad!

Hola, tío.

Hombre. ¿Puedo sacarle para jugar con él?

Claro, claro, claro. Espérate, te lo pongo aquí.

Ahí.

(SUSPIRA)

¿Pero qué llevas puesto? Voy de incógnito.

¡Ah!

Pues se te reconoce. Sí, ¿verdad?

Ya, sí, bueno, hacía un poco de guiri,

pero bueno, da un poco igual. ¿Qué hace Raúl con Max?

Ay, ¿pero qué le pasa? ¡Pero que se va, que se va!

¿Qué le pasa a este chaval? ¡Raúl!

¿Pero qué le pasa con el perro?

Creo que sé adónde va. ¿Sí? Pues vamos, vamos.

Señor, señor, no se vaya.

Dos por uno, si viene esta noche, dos por uno.

Lo va a pasar fatal.

(SE RÍE)

¡Hombre! Tú por aquí de nuevo.

-Mira, este es el perro que habla. Ah, ¿es el perro que habla?

¿Cómo se llama? -Max.

-Max. -Habla, te lo juro. Mira.

Di algo, Max. -¡Venga!

¡Venga, Max, di algo! (LADRA)

-Ah, ya sé lo que me ha querido decir:

¡que no me hagas perder el tiempo!

-Sí que habla, te lo juro, pero estos días no quiere.

-¿Pero qué haces?

-Pues está intentando demostrarme que su perro habla.

(SE RÍE)

Qué cosas, los niños, ¿eh?

¡Qué imaginación!

Perdone usted, don payaso loco, no...

¡Payaso asesino!

Toma, dos por uno por el susto que te he dado.

-¿Sigues con eso?

Al final voy a pensar que se te ha ido la olla.

"Entonces, usted seguro

que solo hombre que abre maletero, ¿no?".

"Que ya le he dicho que sí,

que suba usted de una vez, por favor.

También organizamos visitas guiadas a los mejores museos de la ciudad

o, si lo prefieren, al circo del terror, ¿eh?

Eh, que son paisanos míos. ¡'Mamma mia', lo pasarán de miedo!".

-Tío,

tienes la misma cara que se le puso al abuelo

cuando le dio el jamacuco, ¿qué pasa?

(Móvil)

Que creo que he resuelto el caso del hotel.

Un momentito, que me llaman. Vaya momentito, vamos.

¿Quién es?

¡Capullo! ¡Me has dejado tirado!

¿El qué?

Tu exsocio como no vengas a por mí. ¿Max?

¡Max!

¿Quién te quiere a ti, Max? ¿Eh?

¿Quién te quiere...? Pues sí, Max.

Eh, perdón.

"Lo tuyo no es disimular".

Ni estar atento. ¡Me ha secuestrado una cegata!

¡Qué despiste!

He visto cómo roban.

Me piro antes de que la señora me dé unas mechas caoba.

¿Mechas?

No sé, yo lo veo diferente, ¿no?

-Sí, claro, ahora, además de hablar, me vas a decir

que Max es un mutante.

-Que no, mira, que le falta una mancha.

Sí, sí, a lo mejor se le ha borrado

y a lo mejor luego le vuelve otra vez.

Eso es por el..., por el cambio climático.

Sí, como el ozono, ¿eh?

Pero con los perros.

¿Eh? Por eso hay que reciclar.

Cuida de tu hermano, que tengo que resolver un asunto.

(RESOPLA)

¿Tú quién eres? Ah, que tú no hablas.

Paula, Paula.

Al hotel, rápido, que sé quién es el ladrón.

Bueno, o la ladrona, ¡yo que sé!

Y te quería pedir perdón por haber aparecido de esa manera,

pero es que con todo lo de Salva no estoy nada bien.

Ya, ya lo sé,

por eso había pensado compensarte con un aumento.

No. ¿Lo estás diciendo en serio?

Sí, a ver, es justo, estás trabajando más.

Además, con lo que tienes en casa...

Gracias, Mila, de verdad, gracias, gracias.

No, "gracias, gracias".

A ver, lo del aumento también es

para que el vídeo ese de Manolo y yo desaparezca

y no volvamos a hablar nunca más de él.

¿El vídeo? ¿Qué vídeo? No existe el vídeo.

Mila, gracias.

Gracias. Qué guay, qué alivio.

(RESOPLA)

Perdona, compañero, perdona, ¿eh?

Eh, oiga, oiga, oiga, oiga.

¡Ahí está! ¡Lolo! Muchas gracias. No, es que...

No, no, que no es su Lolo. Que sí, que sí.

¿Que habla! No habla. Está por ahí.

Alberto, ¿qué pasa? ¡Que ya sé quién es el ladrón!

¿Seguro? Al 80 %. ¡El autobús!

¿Qué? ¡Que no se puede ir!

¿El autobús? ¡Paula, es por allí!

Ah, vale. Estás muy guapa.

Caballero, caballero, caballero.

Caballero, por favor, abra el maletero.

(HABLA EN ITALIANO)

(SE BURLA) Abra el maletero, hombre.

Bueno, ¿y esa maleta?

-Será de algún cliente del viaje que acabo de hacer

y se me ha olvidado sacarla.

Esta maleta es la resolución del caso.

Bueno, a lo mejor al 80 % habíamos hablado, ¿no?

Bueno, al 75...

No descarte el 60. (AMBOS) Alberto.

Os presento a la contorsionista del Circo del terror.

"Ostras".

(LADRA)

Acompáñeme.

Estás detenida.

Quieto, quieto, quieto usted, caballero.

(HABLA EN ITALIANO)

Sí, no pasa nada. ¿Qué tal? ¿Bien?

Trabajaba usted en el Circo del terror

hasta que tuvo un accidente y dejó de ser funambulista, ¿verdad?

No, no, trapecista.

Trapecista, sí. Perdón.

Acompáñeme usted también.

Necesitaba el dinero.

-Entonces, él metía la maleta en el autobús.

Alguien tenía que ayudarla.

Y luego la sacaba,

pero ya con los objetos robados dentro.

Bueno, impresionante.

Enhorabuena, Alberto.

Yo no lo habría resuelto.

Bueno, es mi trabajo, tampoco...

Eh, recuerda que habíamos hablado

de una donación a la ONG de Marta que iba...

Ah, sí, sí.

Dile a Marta que, después de lo que ha pasado hoy,

cuente con una buena donación cada año.

Y mi facturilla, si me la puede ingresar pronto.

Está todo preparado en recepción. Genial.

¿Y una habitación para el fin de semana que viene?

Tampoco nos pasemos, ¿no? Tenía que intentarlo.

Ya. De verdad, muchísimas gracias.

Sí.

(SUSPIRA)

Luego te llamo. Tengo una sorpresa.

A ver, ¿has pillado a Mila con su marido en...?

Correcto. Totalmente.

Pero vamos a ver, ¿cómo que lo has pillado?

Con todo el equipo, con todo el equipo.

A ver, ¿pillado, pillado, de...? Pillado, pillado, ¿vale?

Mamá, te tengo que decir una cosa.

Que has dejado a Isaac.

No, no es eso,

¿pero por qué lo dices con ese tono? Si es un buen tío.

Bueno, a corto plazo, sí,

pero a largo no lo veo yo tan claro.

Bueno, hija, ¿qué pasa?

Que Raúl sigue empeñado en que Max habla

y yo ya empiezo a preocuparme.

¿Pero de verdad sigue todavía con eso?

Oye, me da miedo que, al final, sea algo de verdad.

No, hombre, no, no,

eso es que tiene mucha imaginación, ¿sabes?

Ahora a ver si tener imaginación va a ser un problema.

Sería problemático, por ejemplo, Julio Verne.

Ya, pero una cosa es tener imaginación y otra alucinaciones.

¡Que quería hacer un número de circo con él!

A lo mejor vamos a tener que llevarlo a un especialista.

He estado mirando en internet

y, con terapias de seis meses semanales,

estas cosas se curan.

No, bueno, vamos a ver, tranquilidad.

Mira, si es un perro normal, mira.

Vamos a tranquilizarnos con lo que veamos por internet.

Yo he hablado con Raúl y él sabe que Max no habla.

Le he dicho al tío que ya sé que no hablas

y, aun así, quieren llevarme al psicólogo.

Normal, me estoy volviendo loco.

No, colega.

No estás loco.

¡Lo sabía!

Lo sabía.

(CARRASPEA) Disimula.

Tírame la pelota, que están mirando.

Yo lo veo jugando tan normal.

Sí, porque eso no tiene importancia, ya verás.

Eh, es nuestro secreto.

Nadie puede saberlo, "capisci". ¿Lo sabe Alberto?

No, solo lo sabes tú.

¡Raúl, hijo!

No estarás intentando hablar con el perro, ¿verdad?

Mamá, que ya no veo "La patrulla canina",

que sé que los perros no hablan.

(RESOPLA) Qué alivio.

Bueno.

Pues esta noche, todo el mundo junto porque tenemos que cenar

para celebrar muchas cosas.

Sí, que al enano no se le ha ido la olla.

Que el enano no está pirado, que Mila me va a subir el sueldo

y que, gracias a tu tío,

Tomás me va a hacer la donación para la ONG.

Bueno, me encantaría, pero yo tengo ya planes,

he quedado.

¿Cómo no? ¡Pero quédate!

No, es que yo he quedado. Ah, ¿y adónde vas?

¿Y adónde va el tío? ¿Adónde va? Cuéntanoslo.

Venga, que empieza.

(SE RÍE)

Bueno, no es el sitio más romántico, pero...

Pues teníamos otro vídeo en el depósito de cadáveres.

Calla, calla,

mejor aquí, entre delincuentes, que entre muertos.

Sí.

Bueno, mejor nos callamos, ¿eh? Que aquí rebobinar es un rollo.

Bueno, si hay que rebobinar, pues se rebobina, ¿no?

Me están chantajeando.

Alguien me grabó en el vestuario en ropa interior

y solo quiere dinero.

Vale, pues llamamos a la Policía. No.

Me ha dicho que no lo diga o envía el vídeo.

No se lo digáis a nadie.

-Seguro que el que te está haciendo esto es un friki

que se acojona en cuanto le hablas. -Esta mañana ha venido un chaval.

Tendría 18 años, una pulsera de cuero y una camiseta de los Bulls.

Por aquí ha pasado alguien sudando, puedo oler su miedo.

¡Eh! ¡Ah!

Uh, ¿quién es?

Tú eres el tío de Sonia Tébar. Sí,

sí que soy el tío, sí.

Sabes el trato. Con gente delante, soy un perro normal.

Que he quedado con ella para cenar esta noche y...

¿Y? Y pienso llegar a los postres.

Si no te acuerdas cómo se hace, llévame con la perrita de enfrente

y te doy unas clases de montaje.

¿Quieres que te recuerde que te casaste con un estafador

que se fue con otra y te ha dejado en la ruina?

-Si se entera la Policía, ¡me hunde la vida!

Necesito quedar como un... ¿Campeón?

Empotrador. Pastillote azul y listo.

Es poli, está acostumbrada a machotes

que toda la noche pin, pan.

Y se hace de día y pin, pan, pin, pan.

Y la cogen en brazos y pin, pan, pin, pan.

No puedo permitirme

que mi mejor inspectora esté en la parra por tu culpa.

Vamos, socio, hazla sudar más que en la Academia de Policía.

¿Me estás acusando de robo? ¿Quién ha hablado de ningún robo?

¿Cómo puedes pensar que he sido yo?

Si tú no lo has subido, piensa, alguien ha tenido que hacerlo.

Venga, ¿qué te pasa?

Nada, nada.

Anoche hubo apareamiento del bueno. Bueno, para mí sí fue bueno, pero...

El pobre no tenía ni idea de lo que tenía que hacer.

A ver, yo tampoco me esperaba un "crack" la primera vez,

pero vamos, no sé, un poquito de sangre.

Pues le daré otra oportunidad. Que si no rinde, me busco a otro.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Capítulo 6

Sabuesos - Capítulo 6

04 sep 2018

Alberto y Max son contratados para investigar una serie de robos en un hotel de lujo. Raúl está convencido de que ha oído hablar a Max y se propone conseguir demostrarlo. Y Alberto tiene problemas para dar un paso adelante en su relación con Paula.

ver más sobre "Sabuesos - Capítulo 6 " ver menos sobre "Sabuesos - Capítulo 6 "
Programas completos (10)

Los últimos 101 programas de Sabuesos

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios