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Para todos los públicos Sabuesos - Capítulo 3 - ver ahora
Transcripción completa

A mí, al final, me va a dar pena tener que matarlo.

-Es su última misión y punto.

Tu placa es de un refugio canino.

En realidad, es un laboratorio. Un laboratorio

que ha experimentado contigo genéticamente

y por eso hablas. ¡Bingo!

Pero ¿a ti te parece normal desaparecer así

por una pelea tonta con tu hermano?

Los perros también nos ladramos por las hembras.

¿Y eso a qué viene?

Discutiste con tu hermano por ella, por eso te fuiste,

¿a que sí?

(Golpes)

¿Qué pasa? ¿Ha vuelto ya Salva?

¡Salva! Todavía no.

¿Y cuándo vuelve? Pues no sé, espero que pronto.

Pues verás la sorpresa que se lleva cuando vea

que comparte casa con un hermano gorrón

y un perro destroza salones.

No me hables del perro, que me ha liado una...

Es secreto profesional.

Ah, pues a mí me encantan los secretos profesionales,

aunque me gustan más los personales.

Tienes suerte que tengo un millón de informes que redactar,

que si no te sacaba alguno inconfesable,

que esos son los más divertidos.

Está vinculado a una página de la "deep web"

¿de tráfico de animales exóticos?

10 000 euros de recompensa.

Lo han encontrado.

-Este perro es listo, no ha sido fácil capturarlo.

Si tenéis el dinero, es vuestro.

-¡Hay alguien ahí!

¡Max!

Soy detective privado. ¡Max!

Podría hacerles un 25 %.

Alberto es un gran detective.

Contratado. (SE RÍE)

Te debo una. Mi primer caso.

Sí, enhorabuena. Gracias.

(Música emocionante)

(Ladridos)

(Música de intriga)

¿Cómo vas? -Bien, bien.

-Venga, rápido, coge solo lo imprescindible.

-Vale.

-¿Todo bien? -Sí, pero tenemos que irnos ya.

-¿Y el dinero? ¿No vamos a buscarlo?

-No hay tiempo para eso.

Venga, rápido, rápido, venga. -Vamos, vamos.

(Móvil)

¡Vamos!

¿Te importaría dejar de mirarme?

¿Te queda mucho?

Pues unas 60 páginas, es que está interesantísimo.

El detective acaba de entrar en...

Digo para dejar ahí dentro el emoticono del mojón sonriente.

(RESOPLA) ¿Y a ti qué más te da?

Por traerte una litrona de bífidus, que tengo que echar el ancla.

(SE QUEJA)

Te tengo dicho que esto es para humanos.

No cago ahí fuera.

¿Crees que soy un enanito de jardín con diarrea?

¡Soy un perro, no un animal!

Que no, hombre, que no.

Tus necesidades, ¿eh?, en la calle.

¿Qué?

¿No habrá dejado un regalito ahí dentro?

No, no.

Pero... ¡Huele fatal!

Tiene que estar pidiendo a gritos hacer sus necesidades.

¿Sí? Ah, pues yo no lo he olido,

como me estaba lavando los dientes, pues... era todo eucalipto,

parecía un koala.

¿Entiendes? Como ellos comen...

(SE RÍE)

Ay, si parece que tienes un vertedero de pañales

en esa minibarriguita.

"Este es el contestador de Salvador Tébar.

Deja tu mansaje".

(Pitido)

-¡Max!

Ven aquí, que eres el único que me hace caso.

Los mayores son lo peor, ¿a que sí?

Se van de viaje

y se olvidan de ti.

Max, no te vayas, no pases de mí,

no hagas como mi padre.

(SUSPIRA) Nunca me olvidaré de ti.

Si ladras, pues iré a ver qué te pasa

y si me voy dos semanas de viaje,

pues te llamaré algún día,

no como mi padre.

(SE RÍE)

Menos mal que te tengo a ti.

¡Menuda oficina!

Esto es lo que se merece nuestra agencia de detectives.

Y, al fondo, pondríamos una máquina dispensadora de huesos.

Tienes que hacer algo. Sí.

Tenemos que conseguir casos

o vamos a estar aquí toda la vida rodeados de trastos y de polvo.

(SE QUEJA)

Hacer algo con Raúl.

¿Qué pasa con Raúl?

Pues que está triste por culpa de tu hermano, como tú.

Yo no estoy triste.

Se casó con la hembra de tus sueños y se la tienes guardada.

Mira, eso es un tema que...

Mira, ¿qué pasa con mi sobrino?

Lo está pasando fatal

porque su padre no le coge el teléfono

y dice que no le quiere. Pobrecito.

Gracias por avisar, ¿eh?

Y por preocuparte.

Yo paso de él,

lo que sea con tal de que deje de abrazarme

y de hacer el moñas.

¿Qué pasa, chavalote? -Hola.

Hola, Isaac.

(LADRA)

¡Qué pesado!

Anda, ¿trabajas ahora en la tienda de Manolo?

Sí, ahora, con lo de la joyería, hay que ayudar en casa.

Han hecho un buen fichaje, has venido rapidísimo.

Hace nada que llamé.

Dice el jefe que la rapidez nos salva de las grandes cadenas.

Eso y que quería ver a Sonia antes de estar sudado.

Llévalo a la cocina, anda.

Claro que sí.

-¡Venga, Max, coge el palo! ¡Venga, salta!

¡Sí, salta, Max!

¡Oh, Max!

¡Salta, salta, salta!

A ver cuánto llegas. ¡Oh, casi!

¡Otra vez! ¡Huy!

Raúl, hijo, vete a ayudar con la compra, anda.

He hecho café. Gracias.

No, ese no era... Ese es para ti.

¿Qué tal la operación ancla?

¿Eh? ¿Entiendes? Bueno, no sé si quiero saberlo.

Por tu culpa he descargado en el jardín

mientras me miraban. Bueno, no será para tanto.

Como estar en el círculo central del Bernabéu

con 90 000 personas mirando. ¿Tú podrías?

Necesito comprar un billete y salir de esta casa.

Primero tenemos que encontrar a mi hermano.

¿Qué?

A ver, está todo el mundo muy preocupado, ¿eh?

Y acuérdate que ellos nos han ayudado

cuando no teníamos dónde ir y...

Vale, pero en cuanto nos salga un caso,

dejo de mover el rabo por tu hermano.

Será la primera vez que no mueves el rabo.

(SE BURLA)

Cóbrame, anda.

Por supuesto.

Son 114,30.

Vale, toma. Gracias.

Oye, Isaac, me parece muy bien que estés ayudando a tu abuela,

eres buen chico. Denegada.

¿Denegada? Qué raro, pásala otra vez.

Lejía, ¿lejía perfumada? ¿Lejía con detergente?

Sí, eso lo he pedido yo.

Es que, aunque parezca que está limpio,

hay unas bacterias que se instalan en la encimera...

¿Has montado una agencia de detectives o de quirófanos?

(SE RÍEN)

¡Mira, Max, mira lo que te hemos traído!

(Pitido)

Denegada otra vez.

¿Denegada otra vez?

Espera un momento. A ver.

Pues no tengo suficiente efectivo, ¿te lo puedo pagar luego?

Marta, es mi primer día. Yo lo siento,

pero es que el jefe no sé si...

Si no me lo pagas, me lo tengo que llevar.

¿Pues podemos salvar 65 euros y luego me traes el resto?

Por supuesto.

Y perdona, me sabe fatal, es que son cosas del jefe.

No tienes tú la culpa.

Vamos a hacer una cosa, familia.

Como si hubiese un incendio, vamos a salvar lo imprescindible.

Yo salvo la carne.

Yo salvo la fruta y la verdura, que es más sana y más barata.

-Solo quieres la fruta y la verdura para estar delgada en tus fotos.

-Y para no ganar ni un "instagramo".

Pues hemos salvado la carne,

la fruta y las verduras.

Yo salvo las bebidas energéticas, que tengo...

-Resaca. -Exámenes, idiota.

Y esto lo vamos a guardar porque el perro no se entera.

(Juguete)

Vale, pero, por favor, lo importante son las lejías

y los guantes, ¿eh?

Si productos de limpieza hay muchos.

Voy a llamar por teléfono, a ver si me cuenta el banco

qué ha pasado con la tarjeta.

Aunque sea esta, que es muy barata.

Eso es un capricho, yo no voy a limpiar.

-Ni yo. No, si voy a limpiar yo.

Es mejor que cojamos algo que sea útil para todos,

como la cera depilatoria.

Déjate bigote, que está de moda.

Que no digo que tú tengas, ¿eh?

La cera depilatoria que no falte.

¡Qué fuerte!

-Bueno, familia, 64, 80.

-"Pues está todo bien". No, no.

"Según dice aquí, están los datos correctos".

No. "Todo en orden".

No, si yo... "No hay problema".

Lo que le decía, que no me funciona la tarjeta.

"Puede pagar con reconocimiento facial".

Es que estoy viendo el ordenador

y debe haber un error, dice que mi cuenta está a cero.

"No es un error, su cuenta de ahorro está a cero".

Eso es imposible,

si había mucho dinero.

"Por lo que veo,

la retirada de fondos se hizo hace tres meses".

Max, vamos.

"La operación la hizo Salvador Tébar.

Es su marido, ¿no?". Venga.

Sí, pero eso es imposible.

Ahí dentro teníamos el dinero de los estudios de los niños.

"Hable con él

y le recomiendo que ingrese más capital.

Las carreras ahora mismo cuestan mucho dinero".

¿Qué dice ahora este?

"Este es el contestador de Salvador Tébar.

Deja tu mensaje".

Salva, ¿qué has hecho con nuestros ahorros?

Por eso no me coges el teléfono, ¿no?

¿Todo bien?

Sí, fenomenal,

fenomenal.

¿Tarjeta?

Es que llevo un rato llamando y no...

Huy, eso es desesperante, ¿eh? Sí.

(ASIENTE)

Es que parecía que le gritabas a alguien.

Es que llevo como una hora... ¿Saldo?

Tres, tres...

¿Estás pensando lo mismo que yo?

Pues yo estaba pensando:

"Si contrato a un sicario para matar a un gato,

¿tengo que pagarle siete veces?".

Nos está engañando en nuestra cara.

¿Por qué no te acercas y averiguas con quién hablaba?

Paso, seguro que no es nada. ¿Ah, sí?

Pues es eso y me haces caso,

o ya sabes lo que te espera. ¡No, no, no!

¡Saltos no, por favor! ¡No me alborotes el instinto!

Lo que hay que aguantar.

¡Malditos humanos!

"Este es el contestador de Salvador Tébar.

Deja tu mensaje".

A ver, Salva, este es el tercer mensaje que te dejo.

Llevo días intentando hablar contigo

¡y es que no entiendo nada!

A ver, ¿por qué te has llevado todos nuestros ahorros

si sabes perfectamente que, con mi sueldo solo,

ni siquiera llegamos a fin de mes?

(RECHISTA)

(Música emocionante)

¡Coño!

¿Qué quieres saber primero? ¿Lo que he visto o lo que he oído?

Las dos cosas te van a impactar mucho

en diferentes partes del cuerpo, pero mucho.

No sé, lo que has visto.

He visto a Marta en bolas.

¡Ay, Max, por favor!

¡Venga, que es la mujer de mi hermano!

Me da a mí que no por mucho tiempo.

No entiendo cómo os gustan las hembras sin pelo, sin cola...

Y yo no entiendo cómo te puede gustar oler...

¿Qué has oído?

Salva ha dejado a cero las cuentas.

¡Tu hermano es un hijo de perra, como yo!

Para que veas.

Gracias por acompañarme, pero es imposible,

tiene que haber un error.

Tu hermano no ha podido llevarse todo nuestro dinero.

Seguro, seguro que es un error.

No pueden entrar perros.

Ah, bueno, pues...

Lo siento. Quédate aquí y ahora salimos.

Ahí va, cómo te mira.

Es increíble cómo te entiende, parece que te va a responder.

Bueno, es listo, pero no tanto.

¿El director está arriba?

¡Para, para, para, para!

¡Agente Q!

-Pero ¿seguro que era él?

-¡Que sí, que lo he visto! ¡Estaba aquí!

(Claxon)

Ahí está.

¡Coño! ¿Y tú qué comes?

¡Platz!

(Música emocionante)

Tú hazme caso a mí.

¡Ataca!

¡Eh, eh, eh!

-Tranquilo, no te vamos a hacer nada.

-Si nos dices el código del científico, te dejamos en paz.

Mejor habladlo con mi primo.

Un poquito de ejercicio, que me estáis engordando.

¡A por ellos!

(SE RÍE)

No solo su cuenta está a cero, señora,

sino que nos debe la hipoteca de los últimos cuatro meses.

¿Cómo? No puede ser.

Si no paga lo que nos debe,

ejecutaremos el embargo de su casa en la fecha prevista.

No, no, no, tiene que haber un error.

A ver, soy abogada y sé perfectamente

que tendrían que habérmelo notificado antes.

Y lo notificamos antes. Enviamos las cartas a su domicilio.

Me va a perdonar, pero eso es mentira.

Si es abogada sabrá

que el correo certificado tiene acuse de recibo

y aquí pone: entregado a Salvador Tébar.

Si usted no se comunica con su marido...

Vamos a ver, es usted un desgraciado, un ladrón,

un estafador de ancianas y un pedazo de...

A ver, tranquila, tranquila, ¿verdad que

todavía tenemos tiempo de arreglarlo?

Por supuesto, somos un banco serio.

¿Lo ves?

El día uno termina el plazo.

Tienen 48 horas.

Podría haber sido peor, ¿no? Podríamos

habernos enterado mañana y tendríamos solo 24 horas.

Ya, perdón.

(SUSPIRA)

Max, venga, va, vamos al...

¡Max!

¡Max!

Ah, mira, por ahí.

Ahí está.

Vamos.

Si yo sé que 48 horas parece poco, pero que va a salir todo bien.

Pero ¿cómo va a salir bien?

Como no entremos a atracarles y les paguemos con su dinero,

yo no sé cómo vamos a arreglar esto. Yo sí, ¿vale?

Voy a encontrar a mi hermano antes de que acabe el plazo.

Venga, va, Max.

¿Max?

¿Qué le pasa a este perro?

Venga, Max, hombre.

Venga, va.

¡Vamos, que tenemos un caso!

Venga, va.

La primera línea de investigación es preguntarle

a quien mejor lo conocen, sus hijos.

Ellos nos van a ayudar a definir su personalidad.

Se trata de conocer muy bien al investigado.

Si es tu hermano, ¡lo conoces de sobra!

Sí, sí, pero hace cuatro años que no lo veo, ¿eh?

Y habrá pasado la típica crisis de los 40

y eso afecta mucho.

Puede ser otra persona, ¿eh?

Conociéndolo, podríamos averiguar

en qué ha gastado el dinero

y, lo más importante,

por qué.

Ahora solo falta que mis sobrinos hablen.

Conozco 38 técnicas para hacerles hablar

aceptadas por la ONU.

¿Qué dices?

Sí, las no aceptadas son más rápidas.

Les damos burundanga.

Sí, sí.

Otra opción es ir a hablar con ellos sin drogas.

Y bájate de la silla, ¿eh?

¡Cuánto pelo!

¿Qué tal, chinorris? ¿Qué os contáis?

Merendando.

-No sé.

Y oye, ¿y vuestro padre? ¿Cómo está? ¿Ha cambiado mucho?

Sigue igual. -Como siempre.

Bueno, es que yo hace cuatro años que no lo veo.

Algo le habrá pasado.

No me acuerdo. -Poca cosa.

¿Qué tal, tía?

Y cuando él...

(SE RÍE) ¿Has creado un chat con tus sobrinos

que se llama Salva-me?

El caso es que son "millennials",

no hablarán si no hay una pantalla de por medio.

Mira, lo voy a demostrar. (ESCRIBE) "¿Qué pasa?

Sobris, voy a hacerle un regalo

a vuestro padre.

¿Qué le gusta?".

Carita sonriente, carita sonriente, que siempre entra bien

y una oreja de: te escucho.

(Móvil)

Sonia está escribiendo.

¿Eh? ¡Domino perfectamente su idioma!

Los emoticonos es lo que lo peta.

(LEE) "Tío, los emoticonos son tan 2014.

Usa 'gifs', por favor".

Mira, ya has averiguado algo.

Estás más desfasado que un perro sin chip.

¿Le gusta el deporte?

Y ahora viene la buena.

¿Apuesta?

(Móvil)

Ni deporte ni series ni películas.

"Como es tan nervioso, no tiene paciencia

y nunca acaba de verlos.

A papá solo le gustan los coches y fumar,

pero lo dejó".

(ESCRIBE) En cuatro años, algo habrá cambiado.

¿Amigos nuevos?

¿Algo que le enfadara?

(LEE) "Sigue siendo un padre top, top, top".

No hace falta que le regales nada,

bastante sorpresa va a ser verte en casa.

Ha mandado como un "gif".

Son unos gatetes.

(SE BURLA) Gatos, no tienen gracia ni haciendo el ridículo.

El caso está en que no creo que les saquemos nada.

Marta tenía razón, tienen a su padre endiosado.

(TIEMBLA) ¡El cartero!

¡El ruido de esa moto me pone "tó" loco!

¿Qué te pasa con el cartero?

¡Es oírlo y querer ir a morderle el paquete!

El que entrega, no el otro.

A lo mejor el correo trae algo que nos puede venir bien.

(SE RÍE)

¡Max!

¡Tranquilo, Max!

Tranquilo, eh, tranquilo.

Tranquilo, fiera, fiera, tranquilo.

Venga, tranquilo, tranquilo, tranquilo.

Tranquilo. Disculpe, ¿eh?

Lo tengo agarrado, ¿eh?, no pasa nada.

¿Hay algo para Salvador Tébar?

¿Alguna multa o alguna factura?

¿Algo del banco, hay algo del banco?

Usted sabe que el correo es personal e inviolable, ¿verdad?

Por supuesto, no me gustaría a mí infligir la ley, caballero.

Pero vamos, vivo aquí, soy su hermano...

Me dijo que se lo entregara siempre en mano a él.

¿No está?

Ahora mismo no, la verdad, pero...

¡A por su paquete!

Caballero, pero no... ¡Max!

¡Sujétalo, odio a los perros!

¡Agárrelo, por favor! Sí, sí, tranquilo, tranquilo.

Disculpe.

Ya, ya, ya, calma, calma, calma.

Eh...

Podría dejar las cartas en el buzón

y no haríamos nada ilegal

o podría decirle unas palabras que se sabe en alemán

y lo ponen muy rabioso, ¿eh?

(GRITA) "Ein bier"!

(GRUÑE) Vale, vale, aquí tienes sus cartas.

No matar, no matar.

Tranquilo, tranquilo, tranquilo.

"Ein bier", ¿una cerveza?

¿Qué quieres? Es lo único que me sé en alemán.

¡No puedo evitarlo!

(GRUÑE)

(LADRA)

Propaganda electoral

y publicidad de un centro de bienestar.

¿Por cuál empezamos?

Pues está claro porque en la sede de este partido

no vamos a encontrar nada.

La policía ha ido ya tres veces este mes,

¿entiendes?

Pues a ver.

(LEE) "Cuando la meditación está en nosotros,

¿nos comunicamos con la paz, el respeto y el amor?".

Tanto buen rollo da un mal rollo...

O sea, no tenemos nada. Espérate.

(LEE)

Firmado: departamento de socios.

No le pega nada a un tipo nervioso, poco paciente,

ser socio de un centro así.

Aquí hay algo.

Sí, sí, si estoy interesadísima en el puesto

y en el sueldo.

Ya.

No, si sé que estoy sobrecualificada,

pero lo de incorporación inmediata me interesa muchísimo.

Vamos, que si me da la dirección, estoy ahí ya.

Ya, vale.

No, no, si lo entiendo.

Sigo buscando, gracias. Muy amables.

(SUSPIRA)

(SE RÍE) Mamá, no lo intentes,

los ordenadores todavía no leen mentes.

Tienes que teclear.

¿Qué pasa?

Nada. Tienes mala cara.

Eh...

¿Has visto los anuncios esos de maquillaje 24 horas?

Pues no te fíes porque mira, un horror.

Ya.

Oye, ¿me das los 70 euros para el concierto?

¿70 euros?

Sí, te lo dije el otro día.

Bueno, pero el otro día no era hoy. Me dijiste que podía ir.

Bueno, te dije que a lo mejor podías ir.

Ya, pero eso en tu idioma siempre es sí.

Sonia, es mucho dinero.

¡Mamá, que ya he reservado la entrada!

Bueno, cariño, pues la anulas.

Eres una mentirosa, ¿eh?

Por favor, ¡que todos mis amigos van a ir!

No te pongas caprichosa, ¿vale?

Caprichosa tú, que de repente dices que no.

A ver.

Si a mí no me costaría nada pagártela,

pero es que creo que, si lo hago,

no vas a valorar las cosas, Sonia.

Mamá, son 70 euros, no 100 000.

Bueno, ¿y te parece poco?

Cuando trabajes, ya verás lo que cuesta ganarlo,

a ver si te lo gastas tan alegremente.

A lo mejor hago eso.

Voy a buscar trabajo para pagarme mis cosas.

¡Oye, yo no he dicho eso!

(GIME)

(RESOPLA)

Alberto, por favor, encuentra a Salva pronto

antes de que esta familia se vaya a pique.

¿Hola?

Hoy vamos a dar una clase

que va a consistir en una tabla de ejercicios

y una meditación

para conseguir comprender el infinito

y despertar el olfato cósmico.

Vamos a ello.

Pasamos a la posición

de "Eka Pado Adha Mukha Svanasana",

o postura del perro a tres patas.

¿Eso es un perro a tres patas?

¡Esos tíos están "fumaos"!

No hables y pon cara de perro.

Bienvenidos a Launga,

centro de bienestar, desarrollo personal,

meditación, microconocimiento

y fábulas de luz.

"Namasté", hermano.

"Namasté", hermano animal.

No más té, no queremos como más té... ¿Entiende?

Perdón.

Si viene a ver a la maestra y dueña del centro,

está de viaje.

No, no, nosotros venimos a... No me lo digas,

veníais a inscribiros en el "Parsi new year yatra".

(BALBUCEA)

No, no, nosotros... ¡Chist! Silencio.

Chist.

Noto un chacra multiluminoso

en...

¡en él!

Es un ser vivo muy especial, ¿a que sí?

Especialito sí que es.

Siento como si tuviera que escucharle.

Háblame, hermano animal.

Sé que puedes hablarme.

Ya casi le cuento yo, ¿eh?

Que cómo le va a hablar el perro, ¿no?

¡Qué tontería!

(CARRASPEA)

¿Conoce usted, por casualidad, a Salvador Tébar?

¿Es una broma?

No, no es una broma, es mi hermano.

Él venía aquí a... ¿Aquí qué hacéis?

Lo conoce todo el universo

de la meditación chacra.

Meditación chacra,

no confundir con la mantra, que es una copia barata.

Claro.

Salva, o Nakris Krippa,

era el mejor alumno que hemos tenido en los últimos años.

Con mirarte

te transmitía toda su calma y su paz.

¿Ha dicho usted era?

¿Le ha pasado algo o...?

Hace dos semanas vino a despedirse,

recogió sus cosas en unas bolsas grandes

y dijo que se iba a un viaje urgente.

Shiva le bendiga.

Sí, es verdad, sí, que me dijo a mí también

que se iba al viaje este,

que compró los billetes para ir a...

¿No? Que tenía los billetes a...

¿Qué?

Lo siento, tengo que seguir guiando la clase.

Sí.

¿Venías a coger lo que se dejó en la taquilla?

Sí, eso, me dijo: "Ve y...". Un momento.

Aquí está. ¡Ah!

"Namasté", "namasté", hermano animal.

Aquí siempre serás venerado.

Aprovechad a recargar los chacras

acariciando a este ser tan áurico.

No, no sé si a él le va a hacer mucha gracia eso.

"Namasté". No, el tema de...

"Namasté".

-"Namasté".

-"Namasté".

"Namasté". Venga, ven.

Me lo llevo ya.

Bueno, volvemos a la clase.

-Ayer me cargué a uno de los captadores de socios.

¿Te lo cargaste?

Pues con esa frase no sé

si voy a tener que ejercer de abogada laboralista

o criminalista.

Lo pillé dormido en un banco del parque.

No captan socios estando despiertos, imagínate así.

(Móvil vibra)

Te llaman.

¿A mí? Sí.

Ah, pues no me había dado cuenta.

Si tuvieras un marido como el mío, serías experta en vibraciones.

Voy a... Eh...

Un momento.

Mila. -Hola.

-¿Está mi madre?

-Está ahí.

-Vale, ven.

Eh... Quiero trabajar. ¿Tienes algún puesto?

-Si no te duermes en los bancos de los parques,

podemos hablar.

-Yo trabajo sin quejarme, pero tú convences a mi madre.

Sí, confirmo la entrevista. Voy esta tarde.

¿Sus áreas de trabajo?

Sí, claro, claro que las conozco. Todas.

¿Mi favorita?

Por supuesto, genealogía sucesoria,

que me...

Vamos, yo es que soy muy de salvar árboles genealógicos.

Sí, por supuesto, es una broma.

Nos vemos esta tarde.

¿Con quién hablabas?

Con Sonia,

que tiene un problema en el instituto.

Claro, Sonia.

Tú no me mentirías, ¿verdad? ¿Yo a ti? Nunca.

¿Qué hace aquí?

Pensé que igual tenías una entrevista con Ocaña y Asociados

y no querías decírmelo.

Los bufetes pijos, que enseguida te piden referencias.

Creía que éramos algo más que jefa y empleada, traidora.

Hombre, Mila, y lo somos.

Somos amigas, somos amigas de tomar café,

de piropear a los mazados del gimnasio de al lado,

de hacer cartas de recomendación, por favor.

¿Quieres irte?

Pero ¿cómo voy a querer irme?

Si lo que quiero es un trabajo extra.

Que a mí me encanta trabajar aquí,

pero es que ahora la que necesita ayuda soy yo.

¿Otra vez la ha liado Salva?

(RECHISTA)

¿Te puedes creer que se ha ido

y se ha llevado todos nuestros ahorros?

Pero ¿por qué los tíos se piensan

que el dinero de los dos es solo suyo?

Yo qué sé, machismo financiero.

Yo no sé cómo voy a salir de esta.

Pues mira, como salimos todas,

poniéndole los huevos que ellos no tienen.

Ya, pero es que es muy difícil.

Tengo que ocultárselo a todo el mundo

y creo que Sonia se está dando cuenta.

¿Te puedes creer que se quiere poner a trabajar?

Mira, déjate de entrevistas con Ocaña y asociados

y que Sonia trabaje con nosotras de captadora.

Yo no creo que Sonia quiera trabajar en la ONG.

Mi hermano no paraba quieto, que ya lo dijo Sonia, ¿te acuerdas?

De repente, ¿alumno cum laude en meditación?

Menudo fraude la vida de tu hermano.

¿A ver qué hay aquí? Una toalla, unos calzoncillos

usados...

y una llave de una puerta blindada.

¿Será de casa?

Pues podría ser de cualquier sitio.

Dame, que la huela.

¿La llave? No, la toalla, tolay.

Ah, sí, claro.

¿Para qué la quieres? Si ya hace varios días que se fue.

Si la usó tu hermano, puedo seguir su rastro

y saber por dónde fue.

Suavizante concentrado de lavanda silvestre,

marca blanca.

Le echaron doble cacillo y la lavadora no centrifugaba bien.

Estás de coña, ¿no?

¡Está lavada! Necesito algo que huela a él.

Pues

solo nos queda la opción B.

(SE QUEJA) ¿Gayumbos usados?

Si los huelo, me quedo ciego, seguro

y tendrás que ser mi humano Lazarillo.

Venga, hombre, esto seguro que tiene su rastro.

Y otras muchas cosas ahí pegadas.

Venga, si los perros os pasáis el día

oliendo los culos de otros perros, ¿eh?

(SE QUEJA) Venga, hombre, no será para tanto.

(SE QUEJA) ¡Quítamelo!

¡Esto es maltrato animal!

(SE QUEJA)

¡Qué asco! Esta te la guardo. Busca, busca.

Por aquí no hay nada.

Espera.

Pero ¿qué haces aquí?

Tu hermano ha estado en este estanco.

¿Aquí? Si dejó de fumar, hombre.

Anda, ¿qué has parado? ¿A comprarte un cartón?

Lo que me faltaba ya, que fumaras también.

Anda, venga, vamos, busca.

Busca, busca.

No, pero no tan rápido.

¿Qué, qué, qué?

¿Aquí?

¿Una tienda de manualidades?

(SUSPIRA) ¡Si Salva no ha pintado en su vida!

De verdad, creía que eras un perro superespía,

pero vamos, no das una.

Si un veterinario te oye respirar así,

te sacrifica fijo.

(SE RÍE)

A ver, toma, a ver si no paras ahora en una mercería

por si hacía croché, ¿eh? ¡Venga!

Por favor, ¡qué energía! Yo no puedo más.

(SUSPIRA)

¿Aquí?

¡No! Acaban de fregar.

Ah, sí, sí.

Lejía marca blanca.

Solo huele a eso, es de primero de olfateo.

No te has ganado ni media chuche.

Sí, y tú has perdido el rastro, ¿verdad?

No te preocupes, ¿eh? Ahora miramos el buzón...

Bueno...

los buzones, ¿eh?

Que hay unos cuantos.

Bueno, evidentemente, lo primero es comprobar

que el nombre de mi hermano no está en ninguno de ellos.

Salvador Tébar, Salvador Tébar, Tébar, Torres,

Santiago, Marín...

No, no, no está.

Pues tenemos un problema porque aquí hay 13

por 7, menos 3, 88 apartamentos. ¿Cómo lo hacemos?

¡Corre! Tenemos un día para encontrarle.

Probamos puesta a puerta. No seas animal, hombre.

Hay que utilizar un poquito el cerebro.

Esto es de primero de detective.

Lo primero es eliminar los que tienen ya su nombre puesto,

también descartamos los que sean de banco

o de clínicas, las clínicas fuera también.

Hay un nombre que se repite,

seguro, seguro que es la inmobiliaria que los alquila.

Esos están vacíos.

Y, de los que nos quedan, hay alguno en mal estado

y aquel tiene mucho correo.

Mi hermano no hace tanto que desapareció.

Y este tiene toda la pinta...

No tiene ni una marca de llave, aquí no han metido una llave jamás.

Está la cerradura impoluta.

Nos queda el del 810

y el 201.

Mi hermano tiene miedo a las alturas,

con lo cual es el 201. ¿Cómo te quedas?

Flipante, señor detective titulado.

Lo sé.

Solo una cosita:

¡estabas mirando la escalera que no es!

Mira.

Eh...

Ahí está el nombre de tu hermano.

Lo podías haber dicho antes, chucho.

(SE RÍE) Es que quería ver tu cara de tolay.

Sí, sí, esa, esa.

Mi hermano en un séptimo... No me encaja, ¿eh?

Si le da vértigo el salto de altura solo porque se llama así.

¿Entiendes?

No es que él sea atleta porque... Bah, era una broma.

Vaya tela. Bueno, ahí vamos.

¿Qué pasa?

La llave ni entra. ¿De dónde es esta llave?

¡Me cago en las garrapatas! ¿Y qué hacemos?

¿Sabes lo que te digo?

Que casi que prefiero no saber lo que hay aquí dentro.

El lema del Sabuesos:

"Si quiere que algo se investigue, no llame a nuestro detective".

Es mi hermano mayor,

en cierta manera, siempre le he admirado,

pero tantas mentiras y,

y llevarse ese dinero...

Si descubrimos un picadero y está engañando a Marta...

Aquí la gente pasa más tiempo en la postura del perrito que yo.

Max, contigo no se puede hablar en serio, ¿eh?

¿Crees que Marta y los niños se merecen esto?

Perdón, no hago más chistes

(RIÉNDOSE) hasta que se me ocurra otro.

Ya sé quién nos va a ayudar a abrir la puerta.

Quédate aquí y vigila.

(SE QUEJA)

Pues nada, una siestecita.

¿Dónde estará?

¡Ah, aquí están!

Es que luego tengo una cita.

Es broma, ¿eh? No tengo tiempo ni para eso.

Bueno, cuéntame. Venía a pedirte un favor.

Claro, dime.

¡Vaya, vaya, vaya!

Pero ¿qué tenemos aquí?

El señor detective privado.

¿Qué has venido,

a por unas clases particulares de investigación?

(SE RÍEN)

Ah, no, que vosotros no investigáis,

solo grabáis a gente que lleva escayolas falsas.

(SE RÍEN)

Bueno, realmente, los investigadores privados

ahorramos 400 millones de euros al año al Estado.

Gómez, escayólate la mandíbula

porque se te ha desencajado un poquito.

¿Eh?

"Briefing" en media hora. ¡30 minutos, "briefing"!

Bueno, después del zasca que le has pegado,

me puedes pedir cualquier favor, así que siéntate.

Eh, bueno,

necesito entrar en un apartamento de mi hermano.

Mi cuñada cree que puede estar pasando algo grave.

Ya, pero yo no puedo hacer eso así porque sí.

Ya. Perdón, tenía que intentarlo. Pero

me acabas de decir que estabas preocupado

por algo que le pasa a tu hermano.

Bueno, sí, Marta, mi cuñada,

cree que se está comportando de una manera extraña.

No le coge el teléfono desde hace varios días.

Ya, está ilocalizable. Sí.

¿Y desde hace...? Dos días.

Cuatro.

Cuatro días,

que no había contado el fin de semana.

Ya. Cuatro días.

Claro, ¿y algo sospechoso?

¿Falta su coche o alguna cosa de valor en casa?

Ha vaciado sus cuentas así, sin decirle nada a nadie.

Genial. Sí.

Bueno, no, quiero decir, que menuda putada

porque eso podría ser un chantaje o un secuestro.

No descartes homicidio.

Pues entonces ya tenemos un indicio de posible delito.

Será mejor que vayamos a echar un vistazo.

Oye, ¿y eso que decías que habías escuchado

unos ruidos extraños en el apartamento?

Gritos. ¿Gritos?

Como peleas. ¡Ay, madre mía!

Bueno, menos mal que me has dicho

que crees que tu hermano está en peligro.

Oye, gracias, ¿eh? Qué fácil es denunciar algo contigo.

Te debo una. Me la cobraré, no te preocupes.

Pues muchas gracias.

En cuanto acabemos, cerramos y le devuelvo la llave.

(SUSPIRA)

(ALIVIADO) Por favor.

Esto es una oficina.

Me siento hasta mal por haber pensado

que mi hermano tenía un picadero.

Es un picadero, es un picadero. (LADRA)

¿Qué pasa, Max?

¿Qué pasa, qué hay aquí? ¿Qué?

¿Puros?

Tranquilo. Si lo había dejado.

Tenías razón con la tienda de manualidades.

Esta es su firma.

Mira, agáchate.

¿Qué pasa? "In your face", "pringao".

(SE RÍE)

(SE BURLA) ¡Vete a la mierda!

Esquí, maratón...

Pero si él nunca ha hecho deporte, ¿por qué les engaña tanto?

He encontrado esto en su mesilla.

Es un "mail" de su abogado hace una semana.

Parece que tu hermano debía dinero a varios inversores.

Sí, parece que tiene una empresa llamada Nakris Krippa S.A.

Así le llamaban en el sitio ese de meditar.

Y le iban a denunciar por apropiación indebida.

Pues, según el Código Penal, por eso le pueden caer

entre cuatro y ocho años.

Claro, por eso no le coge el teléfono

y por eso se llevó los ahorros.

¿Cómo le explico yo esto a Marta ahora?

No quiero hacerle daño

y decirle que su marido

ha estafado 234 000 euros con 61 céntimos.

Salva...

Esto es como una bola de nieve, siempre va a crecer.

Ya.

Yo de ti se lo diría antes de que sea tan grande

que acabe con ella.

¿Qué te parece si la llamamos

y que ella vea la situación, no?

Y ya se lo cuentas tú... Claro, claro.

La policía está aquí para servir, para proteger

y para comernos todos tus marrones.

¡No te fastidia!

Llevas razón, perdón. Te debo una.

Bueno, te debo ya no sé cuántas.

(LADRA)

¿Qué pasa, Max?

¿Qué has encontrado?

¡Un ordenador! ¡Qué bien, Max!

Nada, ninguna contraseña.

¿Vosotros no podríais...? No, no, no.

Para esto sí que necesitamos a un juez.

Ya, lo siento.

Bueno, Max, pues a ver qué se nos ocurre

con esto en la casa, ¿eh? Vamos.

Mira que he visto a compañeros hablar con sus perros policías,

pero lo tuyo... Sí, es que estamos muy unidos.

Oye, y muchas gracias, ¿eh? Hacemos buena pareja.

¿Sí? Sí.

Si no tuviera a Max, te diría que fueras mi socia.

¿Tu socia?

¡No, no, no!

¿Qué pasa, no era ese botón?

Hay que esperar a que se haga de noche,

que se hace menos gasto. Te lo digo

porque me preocupa muchísimo el medio ambiente.

¿Qué tal te ha ido?

Pensé que a la primera te había quedado claro.

Pensé que no te hacía falta ayuda,

que tú sabías hacerlo todo porque no eres una cría.

Vale, no era tan fácil como creía, tenía que haberte escuchado.

Si me lo pides, te puedo ayudar.

Vale. Cómo te gusta tener la razón, ¿eh?

Sonia, no puede haber sido tan horrible.

Peor.

A los de los chalecos nos llaman los zombis.

-¿Por qué?

-Porque cuando nos fijamos en la gente,

solo se pueden salvar si corren.

No pienso volver.

Huy, sí que vas a volver

porque no te vas a rendir a la primera.

No valgo para esto.

Sonia, mírame, mírame.

Tú vales para lo que te propongas.

¿De verdad crees que puedo hacerlo?

¿O lo dices porque soy tu hija?

Porque es lo que me toca.

¡Que no, Sonia!

Que esto no es más difícil que las matrículas que sacas.

Hola, eh...

A ver si puedes venir, que te tengo que...

Aquí, al... Hola.

Una cosilla.

Es que no me lo puedo creer.

No me lo puedo creer, tu hermano, ¿deportes de riesgo?

¡Meditación!

Ah, con razón se concentraba tanto en la cama

cuando íbamos a hacer e... Bueno, a ver.

Eh, lo que está claro es que

Salva llevaba una vida B

en los dos sentidos.

A ver, que le habían denunciado por apropiación indebida,

por eso se marchó.

Si sabía que los negocios iban a ser su perdición,

¡pero que me ocultara todo eso!

(SUSPIRA)

Y hay una cosita más.

No es que yo piense nada, que...

A ver, lo pienso, por eso te lo estoy diciendo.

Que a mí no me gusta meterme en la vida...

¿Qué pasa?

Tiene un apartamento.

¿Un picadero?

No, no, a ver, es más como una oficina.

Entonces, ¿por qué me lo dices así?

Porque tiene una cama.

Pero ¿en la cama lo viste con otra tía?

No.

Vamos a ver, no me hables así, que yo confío en tu hermano.

Ya veo.

A ver,

él sí me dijo que iba a alquilar un apartamento

porque era mucho más barato que una oficina.

Y sí, me la ha liado un montón de veces,

pero no, tu hermano no me sería infiel con otra tía.

¿Tú crees que pueden hacerle daño por lo del dinero?

Ay, Alberto, por favor, ayúdame.

Relájate, verás que todo va a salir bien.

Gracias.

Por todo.

(Móvil)

¿Sí? Ramoncete, sí, te he llamado yo