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Para todos los públicos Sabuesos - Capítulo 1
Transcripción completa

(Música emocionante)

(Ladridos)

(Suena un localizador de movimiento)

¿Tú crees que lo conseguirá?

-Eso espero.

Como no consigamos la fórmula que guardan ahí,

la misión se va a la mierda, pero de verdad.

(Música de misterio)

(RESOPLA)

"Está el cadáver y no vamos a correr ese riesgo".

Ese perro es más inteligente y mejor agente que tú.

-A mí al final me va a dar pena tener que matarlo.

-Son órdenes de arriba, sabe demasiado.

Es su última misión y punto.

"¿Las tienes?".

-¿Nos ha escuchado? -¡Me cago en la...!

¡Quieto, no dispares! Necesitamos que nos dé el código.

¡Corre, corre, corre, corre!

(Música emocionante)

¡Está bajando!

-Tranquilo. Alberto, Alberto.

Tranquilo. ¿Tranquilo?

Tranquilo, tranquilo. ¿Tranquilo?

Tranquilo. Me has traído a un examen

donde hay policías en un coche robado, Ramón.

Que no es robado, no soy ningún delincuente,

están para alquilarlos.

Lo que hago es piratearlos con el móvil y me salen gratis.

Gratis.

Venga. Venga.

¿No me deseas suerte ni nada?

Si es la quinta vez que te presentas, Alberto.

Contigo la suerte no funciona. Ya, pero es que...

Es un psicotécnico, ¡es un puto psicotécnico!

Sí.

Alberto, solo es un puto psicotécnico, tío.

Venga, entra ahí. Hoy estoy más tranquilo.

Sí, estás más tranquilo, solo has vomitado dos veces.

Y no salgas sin tu licencia de detective.

¿Sí? Sí.

¿Sí? Sí.

Vamos, vamos, entra. Sí, voy.

Venga. Vamos, vamos.

(RESOPLA)

Eh...

(CARRASPEA) Hola, qué tal, eh,

Alberto Tébar, vengo al psicotécnico,

el de detective.

En la planta de abajo. Planta de abajo.

(Música de tensión)

(RESOPLA)

"¡Eh, tú! ¡Ayuda!".

"¡Aquí abajo, en la salida del aire!".

¿Hola?

Estaba limpiando los conductos y me he quedado atrapado.

¡Sácame de aquí, date prisa!

Ahora mismo aviso a alguien,

yo es que tengo mucha prisa, tengo un examen muy importante.

Tengo mucha ansiedad, ¡que me va a dar un ataque!

Va, va, va, va, va.

Tranquilo, ¿eh? Tranquilo, caballero.

Tranquilo que esto lo saco yo.

¡Rápido, tira fuerte!

Ya va, ya va, que esto no es tan fácil, ¿eh?

¡Lo tengo!

¡Ahí está, jefe!

¿Hola?

¿Oiga?

¿Dónde está este tío?

(Alarma)

Vamos a buscarlo.

(Música emocionante)

Muy bien, aspirantes,

delante tienen el test psicotécnico del ministerio del Interior

imprescindible para la licencia de detective privado.

¿Saben en qué se parece un pirata a un detective privado?

En que los dos lloran porque nunca tendrán una sirena.

(SE RÍE)

Bueno,

tienen una hora desde ya.

-Guardad los apuntes

y dad la vuelta al examen.

-Suerte, hermano.

¡Salva, para, joder!

Perdón, ¿eh? Tengo que irme.

(RESOPLA)

Bueno, Henri, pues esto ya está.

Nos ocupamos del papeleo

y, en cuanto lo tengamos, te volvemos a llamar, ¿vale?

Vale. Que tengas buen día.

Gracias. Hasta luego. Hasta luego.

Toma, Mónica.

(SUSPIRA)

Hola. Hola.

Soy Marta, la abogada de la ONG. ¿Qué necesitas?

Nada, gracias.

No, ya has hecho lo más difícil, que es llegar hasta aquí.

Ahora, dime, ¿cuánto tiempo llevas? Acabo de llegar.

Pues podemos ofrecerte, mira, asesoramiento jurídico,

tenemos banco de alimentos y también ropa.

Sí, perdona, pero es que me gusta la mía.

No tienes de qué avergonzarte.

Ya. -Hola.

-Buenas.

-Ya conoces a mi sobrino Paco, que viene a arreglar los ordenadores.

Paco, ¿tú eres el informático? Sí.

No sé, me lo imaginaba

con gafas o algo... Empieza por este, porfa.

(Teléfono)

Y tú, ayúdame a presentar una denuncia.

Mañana es el juicio de Rashid, estoy hasta arriba.

Es muy urgente, maltrato infantil.

¿En serio? No sabía que fuese tan grave.

Sí, dos chavales

a los que su madre ignora y traumatiza.

De verdad, ¡qué rabia me da! ¿Para qué tienen los hijos?

¿Para no hacerles ni caso?

Mamá. ¡Ahora, no!

¿Y la madre? ¿Qué hace la madre?

Dejar que sus hijos se pudran de aburrimiento

mientras ella hace horas extra. -Que yo no pienso pagarle.

Ah, que sois vosotros.

¡No tenéis cuento! ¡Si acabáis de llegar!

¿Pero qué dices? ¡Mario!

Pero si yo me aburría tanto que ya he hecho los deberes.

-¡Que ha hecho los deberes! Te parecerá bonito, Marta.

-Mamá, llevamos aquí tres horas, ya no tengo ni batería en el móvil.

Ya está, nos vamos en dos minutitos, dadme dos minutitos.

Termino lo que estoy haciendo ya.

¿Sabes? Se me está ocurriendo un truquito

para que pases más tiempo con tus hijos.

Pues a ver, dime cuál.

Despedirte.

Nos vamos.

Nos vamos inmediatamente

porque la vida no va a ser solo trabajo.

Nos vamos a la compra.

Oye, oye, ¡ayudadme!

Sí, perdona.

Toma.

Llevamos toda la semana comiendo congelados,

parecemos una familia de esquimales.

(SE BURLA)

Papá siempre prepara cosas ricas. Y dale con papá.

Vale, ¿y qué queréis cenar?

No sé, ¿tortilla de patata?

(Timbre)

Ay, qué buena idea, tortilla de patata

con la patatita pochada, deshechita por dentro...

Y con cebolla.

¡Y con cebolla! Claro, cómo no.

Pues mira, saco todos los ingredientes

y la hacéis vosotros.

No, no, la pizza congelada es perfecta, ¿eh?

Pues toma.

Hola.

Hombre, Isaac, ¿cómo tú por aquí? He venido a estudiar con Sonia.

Ah, y me ha dado mi abuelos los anillos

que le llevaste a arreglar.

¿Ya? Sí.

Qué pronto, ¿no?

¡Qué bien!

Qué rápido, qué efectivo...

¿Y qué es esto? ¡No me lo puedo creer!

¿Que se ha cargado mis alianzas de boda?

¡Que es la sorpresa que tenía para Salva!

¡Los ha grabado mal!

¿Está tu abuelo todavía en la joyería?

Sí.

Se va a enterar tu abuelo.

Hola.

Buenas tardes, Marta, ¿cómo estás?

Esto no es lo que te pedí que hicieras.

Me pediste que los puliera,

que estaban desgastados y que los grabara otra vez.

Sí, pero es que aquí pone 2011 y yo me casé en el 2001.

No, dijiste 2011.

Arréglalos, por favor.

Mi marido tuvo tres trabajos a la vez para poder pagarlos.

Lo siento. Los volveré a grabar.

Vuelvo en unos días, ¿los tendrás?

Sin problema.

Son 60 euros.

¿Cómo?

Grabarlos son 60 euros.

No pienso pagarte otra vez.

Pues yo no trabajo por amor al arte, ¿eh?

Aquí se paga por adelantado.

Vamos a ver, ¡si el error ha sido tuyo!

Yo te dije claramente 2001.

2011.

¡Que es la fecha de mi boda! ¿No voy a saber yo cuándo me casé?

Jacobo, ¿qué tal? ¿Todo bien?

Alberto.

Lucía.

Ahí hay una clienta que está discutiendo con Sebastián.

No me digas. Cuidado, no te pase como la otra vez.

¿El qué? Que te pegó un bolsazo y te dejó cao.

Ya está bien, ¿eh?, de cachondeo.

Que la señora llevaba dentro del hurto,

cuatro quilos de gambón congelado.

Sí, sí...

(Música emocionante)

¡Eh!

¡Eh!

Eh, amiguito, colega.

Eh, ven aquí, ven aquí, ven aquí.

¡Mira, mira, mira! ¡Eh!

Eh, ¿qué pasa?

¿Qué tienes en la pata?

¿Eh?

Tú eres el de esta mañana.

¿Qué has venido, con el tío que estaba contigo?

(GIME)

Perdón, perdón.

Perdón, ¿qué tal? ¿Te duele? ¿Te duele mucho?

¡Esas manos! ¡Hostia!

Que sé cómo meáis.

(SUSPIRA)

Cúrame la pata, tolay.

(SE QUEJA)

Habla, ¿eh?

Venga. (GIME)

¿Te duele?

Bueno, si..., mira, si,

si me hablas, ¿eh?,

te puedo dar un calmante que tengo aquí, en el botiquín.

¿Eh? ¿No quieres hablar?

Bueno, pues tendremos que llamar aquí, a ver:

Refugio La Caseta.

Bueno, pues tendremos que llamar, ¿eh?,

al refugio del que te has escapado.

Buscamos en internet,

¿eh?, y mira, viene un teléfono.

(CARRASPEA)

Marcamos.

Da, da señal.

Sí.

Buenas noches. Cuelga o me zampo tu "smartphone".

(GRITA) ¡Por favor!

(CARRASPEA)

Vamos, tranquilidad, tranquilidad.

Tranquilidad.

Joder, ¿eh?

Un robot no eres porque te he visto sangrar

y estás muy bien hecho.

(RECHISTA) ¡Eh!

EL rabo no me lo toca ni la veterinaria.

(HABLA DESPACIO) ¿Tienes dueño?

Tenía, hasta esta mañana, que me escapé gracias a ti.

Pero tu placa es de un refugio canino.

Una tapadera, en realidad es un laboratorio.

El laboratorio de tu dueño.

¡Línea! Un laboratorio

que ha experimentado contigo genéticamente y por eso hablas.

¡Bingo! Premio para el segurata color mojón.

Bien, bueno, vamos, vamos a ver.

Eh...

¿Y qué más sabes hacer?

Globoflexia. ¿Ah, sí?

Aunque se me explotan muchos globos con las garras.

(SE RÍEN)

Te explotan.

Bueno, pues

(CARRASPEA)

¿cómo te llamas? Yo soy Alberto.

Soy Max.

En tu placa pone Q.

La Q de "quality" porque soy un perrazo.

Vale, vale. Oye, una cosita: no digas que hablo.

¿Trato?

¿Trato? (DUDA)

Es que con tu pata, que va por el suelo

y sin zapato y hay muchos gérmenes...

(BOSTEZA)

Y, huy, y tu baba tampoco...

¿Eh?

(OLFATEA)

Alguien ha entrado.

Pero si la puerta está cerrada.

Está abierta, ¿cómo crees que he entrado, tolay?

Son ellos, vienen a por mí.

Bueno, tranquilidad, que no se ve a nadie.

A ver, vamos a ver.

Vamos a ver.

Tú quédate aquí, ¿eh?

Y no te muevas.

Justo ahora iba a ponerme a hacer "crossfit", no te digo.

(Música emocionante)

(RECHISTA) Tío, ¿estás bien?

No eran ellos, huele distinto.

¡Eh, eh!

Lo han dejado en modo avión, no hace ni un ruido.

(IMITA A ALBERTO) Ha habido un robo en el centro comercial Los Nogales.

Manden una ambulancia, estoy herido.

¿Qué te queda? ¿Valorar los daños?

Jefe, ha despertado. Perfecto.

-¿Ahora qué hago yo?

Me han dejado sin nada, ¿ustedes para qué están?

-Tranquilo, encontraremos al ladrón.

-No pienso pagar ni un euro de mi dinero, ni uno

y quiero una copia de la denuncia para el seguro.

¿Me ha entendido? -Sí. ¿Y usted quién es?

-Es mi nieto.

-¿Qué ha hecho en las últimas dos horas?

-Eh, pues me he ido a casa de una amiga a estudiar

y luego me he ido a casa y la yaya me ha dicho

que habían robado en la joyería y he venido a ver.

-O sea que si estos señores llaman a la madre de tu amiga,

les va a decir que tú has cenado allí.

-Pues sí. -Bien, bien.

-Antonio, dile dónde has estado y le das tus datos.

(SUSPIRA)

-No se fía usted mucho de su nieto.

-Bueno, si le conociera, lo entendería.

-Inspector Gómez.

Perdón, ¿nos conocemos?

No. Hay algo que no cuadra.

Usted dice que no pidió la ambulancia,

pero este señor está aquí porque alguien pidió la ambulancia.

Así es.

No, así no es.

En las cámaras de seguridad aparece usted con un perro,

¿quién llamó a la ambulancia? ¿El chucho?

No.

Del golpe tengo como lagunas.

(SUSPIRA)

Cuando esté mejor, le tomas declaración en la comisaría.

Sí, señor.

Bueno, vaya susto, ¿no?

(SUSPIRA)

Si deja de hacer manitas conmigo,

podré tomarle el pulso. Perdón.

Esto podría ser del atracador.

El golpe. Ya, eso dicen todos.

(TELEVISIÓN) "¿Quién es? -Jacinto Albiol,

jefe de Protocolo del ayuntamiento".

Oye, tú deberías irte a la cama, que estás de exámenes.

Llevo toda la tarde estudiando.

Voy a sacar matrícula.

¿Vas a sacar una matrícula? Sí.

¿Mi niña va a sacar una matrícula? (SE RÍE)

¡Ay, mi niña, que es una nini, que ni suspende ni repite...!

Papá me ha dicho que me va a comprar una tablet nueva

si saco matrícula.

¿Ya estamos otra vez con papá? Ahora una tablet.

(MÓVIL) "Tía, muy fuerte.

Estoy en el centro comercial, han atracado la joyería de mi abuelo.

Se lo han llevado todo".

Qué mal rollo, ¿no? La joyería de... (GRITA) ¡Los anillos!

A papá le da algo si no los recupero.

"No le digas nada a tu madre,

que esta tarde ha abrasado a mi abuelo".

¿Quién me mandaría a mí llevárselas al vejestorio ese?

-Tarde.

¿Todo bien? Sí, todo bien.

Bueno, pues vamos a ver...

Sí, su café. Sí. No es nada.

A ver, dónde era.

¿Seguro que está todo bien? Sí, todo bien.

Lo de ordenar lo tengo de siempre,

no es por el golpe.

Dispare.

Pero no con el arma, ¿entiende? Como una pregunta.

Sí.

Eh, a ver, cuando oyó el primer ruido,

¿qué estaba haciendo? La ronda,

pero apareció un perrito herido y le vendé la pata.

Ah, momento que aprovechó el ladrón para entrar en el centro comercial.

No, el perro me dijo que la puerta estaba abierta,

con lo cual el ladrón debió esperar...

¿El perro le dijo?

¿El perro me dijo? Sí, bueno, ha dicho el perro.

¿Eso he dicho? Sí.

No, será por el golpe.

¿Cómo va a hablar un perro?

Y, cuando le golpeó, no le vio la cara.

No.

¿Pero recuerda algo significativo o reconocible?

Poca cosa.

Era un individuo de estatura media,

vestía pantalón vaquero oscuro y sudadera negra con capucha

y por cómo se movía y por su número de pie, un 44,5.

Podría estar casi al 100 % seguro de que era un hombre.

¿Y algún detalle más?

No porque ya me mareé.

A ver, entonces...

¡Marta!

¿Marta? ¿Quién es Marta? ¿Una sospechosa?

No, Marta es usted, ¿no? No, yo soy Paula.

Ah, Paula, ah, sí, Paula.

Bueno, si recordara algo más, me llama.

Sí, ya le llamo. Bien.

¿Eh? Adiós.

Por el golpe...

Adiós. Adiós.

¡Por favor!

(SE RÍE)

¡Ya sé de qué me suenas!

Es la segunda vez que te veo marcharte sin mirar atrás.

Sí.

Eres el desertor del examen para detectives, ¿verdad?

Sí, sí, soy yo. ¿Te han tomado declaración?

Sí, sí.

¿Qué tal te ha tratado Paula? Muy bien.

Bien, ¿no? Sí, sí.

Bueno, ¿algo más que añadir? Me tengo que ir.

Me tengo que ir. Oye, ¡eh!

¿Le fuerzas? ¿No? ¡Ah!

Perdón, ¿es usted el inspector al cargo del robo de la joyería?

Ese soy yo.

Hombre, por fin. ¿Y usted es?

Marta Checa, bueno, una clienta

que necesita que recuperen sus anillos como sea.

Los encontraremos, pero no sabemos cuánto tardaremos.

¿Ya tienen sospechosos?

Es una información que no le puedo dar.

Soy abogada, sé perfectamente que en delitos de robo

no hay secreto de sumario. Ya, pero...

Pero puedo denunciarle por ocultar información

a la abogada de los afectados.

Usted no es la abogada de ningún afectado.

Créame que sí, a partir de este momento

porque me voy a contratar a mí misma.

Quizá pueda ayudarme,

tenemos las grabaciones del centro comercial, ¿quiere verlas?

Sí. Por aquí, por favor.

No me lo puedo creer, ¿ese es el testigo?

¿Le conoce? ¡Sí!

No me diga más, fue su abogada en otro caso de robo.

No, hombre, que no, es el hermano de mi marido.

¿Qué haces?

Ah, me estás siguiendo el rastro.

Tengo que pedirte un favor. ¿Y qué quieres?

¿Que te tire una pelotita en el parque?

Necesito ayuda, tengo que conseguir el pasaporte canino

para escapar a Sudamérica.

¿Qué vas a hacer?

¿El programa "Perros por el mundo"?

Es la única manera de que no me encuentren.

Mira, de verdad, lo siento muchísimo,

no sé cuál es tu problema,

pero lo último que necesito en mi vida es un perro.

Yo tampoco quiero un humano, dais mucho trabajo:

llevaros el periódico, cuidaros la casa...

¡Venga! Solo tú sabes que hablo.

Vete a una perrera, allí te darán papeles.

Es el primer sitio donde me buscarán.

Ayúdame, mi instinto me dice que eres un tío legal.

Vamos a ver, ¿qué te hacía...? (SE QUEJA)

Cuidado. ¿Qué te hacían tus dueños?

¿Te cortaban las orejas

para que salieras mono en las fotos?

Me querían matar.

Iban a matarme, sé demasiadas cosas.

Lo siento, no sabía que la cosa era tan grave.

Te ayudaré, pero solo te pido una cosa:

por favor, cuando tengas el pasaporte,

pues te vas, ¿vale?

No, te lo pido por favor.

No, dilo.

No, mírame cuando te hablo, ¿eh?

No, si no lo dices, no hay trato. Dilo:

"Cuando tenga el pasaporte...". (CARRASPEA)

Dilo, por favor te lo pido.

¿Por qué le dices al perro que hable?

Sonsoles, eh...

Porque el abuelo del perro

era un loro. (SE RÍE)

(GIME)

(SE RÍE)

¡Ay, pero qué tonto eres, Alberto!

Pero yo no sabía que tenías un perrito.

(SE RÍE) Ni yo.

Qué buen rato, ¿eh?

De verdad que, que... No me abre la llave.

Tu casero, que ha venido esta tarde y te ha cambiado el bombín.

¿Mi casero?

¿Y mis cosas?

¡No jodas!

(BALBUCEA)

No sabes cuánto lo siento.

Si quieres,

podéis quedaros a dormir en mi casa.

No te preocupes, Sonsoles.

¿Puedo dejar las cosas, por lo menos esta noche?

Claro. ¿Y dónde vas a dormir?

(SE QUEJA) ¡Coño!

Tranquilo, tranquilo. (SE RÍE)

Tranquilo.

Ha sido la sillita.

Pisas el suelo mejor que el papa.

(SE RÍE)

(SE QUEJA) Mira, ¿sabes lo que te digo?

Que aquí me voy a quedar.

Así que venga, todo el mundo a dormir

que en cuatro horas

entro de mañana. Eres un perro estupendo, venga.

Buenas noches.

(Música emotiva)

(GRITAN) ¡Eh!

¡Que corra el aire! ¡Que corra el aire, tú!

¿Pero qué tipo de amante de los animales eres? ¡Zoófilo!

¿Pero qué dices? ¡Si has sido tú, eh!

Que yo estaba ahí y tú has empezado aquí

y te habrás ido acurrucando toda la...

¿Estás hablando solo? Sí.

Eso es por el golpe de anoche.

No, hombre, no te preocupes, ¿eh?,

que yo voy a currar, no voy a pedir la baja.

No, no hace falta.

¿No? Te han despedido.

A mí, ¿por qué?

Por jugar con un perro

en vez de evitar el robo de una joyería.

¡No jodas!

¡Que estaba herido!

Échame una mano.

Si yo no puedo hacer nada.

Venga, hombre, que yo te la he echado a ti,

que te he doblado turnos, que me debes ya seis, ¿eh?

Y cuando ibas borracho aquellas Navidades,

que te peleaste con Papa Noel, dije que el que estaba pedo era él.

Lo siento mucho. Tienes que recoger tus cosas.

¿Y las tres nóminas que me deben?

Se las quedan

por si tienen que pagar alguna compensación.

¡Joder!

Alberto. Cristóbal.

Acuérdate que esa taza de ahí es mía.

Sí, vale, la taza.

¡La madre que me parió!

¡Joder!

(SE RÍE) Eres el único animal

que tropieza dos veces en la misma silla.

(SE BURLA)

Chucho.

La venganza era dejarles esta mierda de silla,

no llevártela.

La compré con mi dinero, ¿vale? Y métete dentro,

que están prohibidos los perros en el centro, hombre.

Déjame. Métete dentro.

Venga. (SE QUEJA)

¡Alberto!

¡Alberto!

¡Alberto, para!

¡Que necesito hablar contigo!

Huy, ¿y esa cachorrilla?

¿Es tu amiga con derecho a cruce?

Es mi cuñada.

Venga, métete ahí. Voy.

Venga.

Hola.

(SUSPIRA)

Yo también me alegro de verte.

¿Qué esperabas

después de cuatro años sin dar señales de vida?

Ya, tienes razón, me lo merezco.

¿Y cómo estás?

¿Y mis sobris?

Sonia está muy mayor, ¡está más guapa!

Ya casi en la uni.

Y Raúl, Raúl está hecho un bicho increíble.

¿Pero a ti te parece normal desaparecer así

por una pelea tonta con tu hermano?

No te había visto nunca por el centro comercial.

No me cambies de tema

que Sonia ha sido preadolescente, adolescente y postadolescente

en menos de dos años, estos truquitos me los sé muy bien.

Esto algún día te lo saco,

pero ahora necesito que me hagas un favor,

así que olvídate del bofetón.

Quiero que encuentres al ladrón de la joyería.

¿Te acompaño a la Policía? No.

He llevado casos de estos y hay una lista interminable

y, además, tú ya serás detective, ¿no?

Sí, sí, me falta un...,

un par de flecos legales y...

Flecos, flecos legales,

eso le falta a todo el mundo, Alberto.

¡Ah! No pasa nada.

Te lo digo yo, como abogada. Pues entonces...

¿Pero a ti qué te importa el robo de la joyería?

Los anillos, los de la boda, los que compró tu hermano,

estaban ahí y necesito recuperarlos como sea

antes de que venga de viaje.

Por favor. Pucheritos, no.

¡Por favor! ¡Eres el mejor!

¡Por favor!

Bueno, lo intentaré. Gracias.

Te debo una y grande. Lo que necesites.

(IMITA A ALBERTO) Me han echado de casa y del trabajo.

¿Te han echado del trabajo? No.

¿Y no tienes casa?

Sí, ya encontraré algo. ¡Ay, tienes un perrito!

No, la verdad es que iba a entregarlo

a la embajada vietnamita.

Allí, si no le quieren de mascota, por lo menos se lo comerán.

Que lo has asustado,

que los perros no entienden cuando hablamos,

pero el tono sí lo entienden.

Bueno, mira, no hay más que hablar,

os venís a casa hasta que encontréis algo.

Vamos.

Las hembras me adoran.

Te daré clases de macho alfa.

Así, mira. ¿Qué hace aquí el segurata?

-Eso digo yo.

Es mi tío.

-Bueno, mañana seguimos con las matrices.

-Sí. -Adiós.

¡Hasta luego! Hasta luego, Isaac.

¿Qué hace aquí el nieto del joyero?

¿Isaac? Es amigo de Sonia.

Ah, por eso llevaste allí los anillos.

Como estudian juntos, Sí.

un día me lo comentó. ¿Estudian juntos?

Y maldita la hora, la verdad.

Vamos, que,

que se enrollan. ¡Oye, tú!

Como tú con mi hermano cuando quedabais para estudiar.

¿Tú cómo te puedes acordar de eso?

Porque estaba allí delante, ¿eh?

Y, al final, era el único que estudiaba.

(SE RÍE)

Y a ti ya te vale, ¿eh?

¿Cómo se te ocurre decir eso?

(SE BURLA) "No tengo ni casa ni trabajo".

Van a pensar que soy un fracasado.

No soy un perro callejero, necesito mi cojín de pluma de oca,

mi baño reluciente... Tu hocico cerrado necesitas, ¿vale?

Aquí dentro, ni una palabra.

Bueno, y con Marta y con los niños, te comportas.

(GIME) ¿Niños?

No me molan nada, ¡se piensan que eres su mascota!

¿Sí? Pues esto es lo que hay.

Ahí viene uno.

¡Tío! ¡Raúl!

¡Eh!

¡Por favor, qué grande! ¡Ya casi me pillas, eh!

Oye, ¿me has comprado un perro? No.

¿No me lo has comprado

porque te sientes mal por no venir nunca?

Bueno, vamos a ver, no te lo he comprado,

pero puedes jugar con él todo lo que quieras.

Se llama Max, a él le encantan los niños,

¿verdad que te gustan mucho? ¿Verdad?

Oye, ¿te gustan los piratas?

¿Cómo está mi sobrina preferida?

¿Qué haces aquí?

¿A qué ha venido este después de cuatro años?

Este es tu tío y se va a quedar unos días.

Yo no quiero que se quede. Pero la casa no es tuya.

Verás qué divertido cuando se lo cuente a papá.

Si hablas con él dile que me llame, me da apagado desde ayer.

¡Si no te lo coge será por algo!

Me parece que le hubiera gustado más darme a mí que a la puerta, ¿no?

Lo pasó fatal cuando desapareciste.

Venga, anda,

vamos a por el resto de tus cosas.

(SUSPIRA)

¡Ven aquí, Max Sparrow!

¡No huyas, bellaco!

Ahora, sí.

¡Acabaré contigo!

Raúl, por favor, ten cuidado con el perro.

(GRUÑE)

No, si a él le encantan los niños, ¿verdad?

¿Verdad que te gusta?

¿Eh? ¿Verdad? ¿Verdad que te gusta mucho?

¿No se estará haciendo pis?

¿Quién? No.

Por favor, sácalo antes de que se mee en la alfombra.

Sí, sí, hombre, sí, venga.

No, hombre.

Sí. Perdón.

Anda, mea.

Yo no meo en la calle.

No soy un hooligan cervecero.

Entonces, ¿qué quieres? Tengo una pista sobre el robo.

Si me libras del enano, te la digo.

¡Sí, hombre! Es un farol.

¿Tú no querías una casa con cojín y baño?

Pues el niño va en el paquete. Tú verás,

si no quieres ayudar a tu cuñada a encontrar los anillos...

Ya, ya.

El sofá de ahí dentro huele igual que el atracador de anoche.

De verdad. Huele a él.

Tengo 300 millones de receptores olfativos.

¿Hay tantos?

Podría distinguir el olor de tu culo entre 1000.

A ver, podría ser cualquier olor, la colonia de mi sobrina.

Es un olor fuerte, como de sobaco de lanzador de peso.

¿Seguro?

Sí, olor de hombre y de algo más.

Si yo no me he sentado en el sofá

y mi hermano no está en casa,

ha tenido que ser Isaac, el nieto de los de la joyería.

¡Boom! Caso resuelto. Humano cero, perro, uno.

No sé por qué no te dan la licencia de detective.

¿Verdad?

En vigilar sentado en coche yo te pongo un diez.

(SE RÍE) (IRÓNICO) Qué simpático.

Saber vigilar con paciencia es clave en este trabajo.

Además, podíamos aprovechar el tiempo

y mirar sus redes sociales, porque en sus redes sociales

vamos a encontrar mucha información de su persona.

Podemos saber sus amigos,

sus gustos, aficiones...

(LADRA) ¡Cabrón! ¿De quién es este perro?

(LADRA)

¡Max, tranquilo, Max!

¡Tranquilo, Max, Max!

¡Cuidado, cuidado! Ya, ya, ya.

¡Joder! Tranquilo, tranquilo, tranquilo.

Perdona, ¿eh? Ha pillado un poco de...

¡Ha pillado pantalón! ¡Ha pillado pantalón!

A ver si controlas a tu perro, que casi me corta los huevos.

Relájate un poco, que sé que robaste la joyería de tu abuelo.

¿Pero qué dices? ¡Estás loco!

Mira, a mí el resto de las joyas me da igual,

pero devuelve los anillos de Marta...

¡No he robado nada! ¡Déjame en paz!

Llevas la misma sudadera.

Llevo una sudadera negra como la mitad de la población.

Perdona por ser poco original. Es verdad.

¡Joder! ¿Y por qué hueles como él?

Eres un friki, ¿lo sabes?

No. ¿Qué olor? ¿Cuándo me has olido?

No, que me ha venido así...

Pero es que tengo 300 millones de receptores olfativos y...

¿300 millones de qué? ¿Qué dices?

¿Tú qué número de pie tienes?

Anda y que te den por culo. ¿Un 44?

¡Que me dejes en paz!

Ja, mueve el culo, ¡que se pira!

Atacarle ha sido una tontería.

Era la única forma de que confesara, te lo he puesto a huevo.

¿Lo pillas? ¡A huevo!

¿Y si hubiera llamado a la Policía?

Que la llame y que se lo lleven.

¿Por qué? ¿Por llevar una sudadera negra, eh?

Y el olor no demuestra nada.

El olor fuerte era la cosa esa que se iba a fumar.

La marihuana la usa más gente que la sudadera negra.

Fue él, que me coman las garrapatas si miento.

Yo te creo,

pero un detective se basa en algo sólido.

Está sólido, antes estaba blandito, pero está sólido.

Puede usted pasar.

(SE RÍE)

"Este es el contestador de Salvador Tebas.

Deja tu mensaje". -Papá, soy yo.

Llámame, que te cuente una cosa superfuerte.

Ah, y llama a mamá.

Está superpesada, dice que no le coges nunca.

Te echamos de menos. Un beso.

Isaac, ya sé cómo vas a aprobar el examen.

Ha quedado bien el baño, ¿verdad? Sí, os ha quedado bien.

Hija, ¿qué haces? Eh, nada.

Me iba a ir a ver una serie a mi cuarto.

¿Qué tal, Sonia?

Chao, mamá. Chao, perrete.

Sonia, por favor. Ya se le pasará.

He avanzado mucho en la investigación.

¿Tan pronto? Sí.

Mañana voy a comisaría, a ver si puedo averiguar algo más.

¡Si ves cómo eres el mejor!

En el salón ibas a estar muy incómodo.

Ya verás cómo aquí tienes más intimidad.

¡Max!

Bueno, no queremos molestar, ¿eh?

Pero si no molestas y lo sabes.

Bueno, lo que tú digas.

(RESOPLA)

Siento mucho tener que ponerte aquí. Me sabe un poco mal, la verdad.

No, no, si está bien,

si, si esto,

si esto, comparado con mi piso, es una mansión.

A ver.

¡Muy bien, muy bien!

Aquí, mira, ¡madre mía, esta lámpara!

No tiene años. ¿Sí?

Voy a ver si funciona.

Ya tienes lamparilla. Mira.

Coge esto, anda.

Esto por aquí.

¡Oh!

Y esta cama, ¡madre mía!

Hace que no la usamos, no sé los años.

¿Ah, sí?

Sí, pero seguro que está bien, ya verás.

Seguro. Aquí vas a estar fenomenal.

A ver.

(EXCLAMA)

Bienvenido al festival de los ácaros.

(TOSE)

Vale, ya, pero es que no puedo ofrecerte otra cosa.

No, si está bien, mujer.

Si era por darle un toque de humor, ¿eh?

¡Bienvenido al festival de los ácaros!

Como, como hay muchos en la...

Mira, por aquí va uno.

Mira, ¿sabes lo que podemos hacer?

Hacemos así...

Mira qué bien.

Estupendo. Sí, mucho mejor.

Me hace mucha ilusión que estés aquí.

Te dejo que te instales.

No me imites, chucho.

Y tú no me llames chucho.

¿Tú qué rollito te llevas con tu cuñada?

¿Y tú por qué no te callas?

Porque me enseñaron a interrogar.

¿Por qué babeas como un bulldog sin dientes

cuando ves a tu cuñada?

A ver, a ver esa pata.

Vamos a ver.

A ver... ¿Te enseñaron a interrogar?

Claro, sabían que hablo y pienso mejor

que algunos de tu raza.

Ah, que hablas y piensas.

No me había dado cuenta.

Oye, pues esto está muy bien, ¿eh?

Bueno, ya está.

Oye, ¿y te gustaba estar allí con ellos?

No conocía a nadie más.

Vosotros sois los primeros con los que he jugado.

¿Y qué más hacías?

Escuchas, robos, seguimientos,

detectar cuando la gente miente... Sí, hombre, claro.

Os ponéis nerviosos y oléis raro,

como tú ahora, ¿eh?

¿Qué pasa con Marta, eh? Nada.

¡Me ahogo!

¡Guerra química con olor a mentiroso!

Confiesa, verla te para hasta los tics.

Yo no tengo tics.

Frotarte las manos con el líquido ese,

rascarte el dedo como si tuvieras pulgas.

Mira, te voy a...

Sí, hombre, venga, fuera, hombre, claro, al suelo.

Aquí ahora pelos y ácaros y de todo.

A ti te mola tu cuñada.

No,

no me mola, hombre, es otra cosa, es,

es como...

¡Pero que tú eres un perro, qué vas a entender!

Oye, que yo también tengo sentimientos.

Cuando veo un culito, siento que tengo que ir a olisquearlo

y encaramarme a sus... Vale, vale.

Vale, vale, ya me ha quedado clara la clase de Biología, gracias.

Los perros también nos ladramos por las hembras.

¿Y eso a qué viene?

Discutiste con tu hermano por ella, por eso te fuiste.

¿A que sí?

Venga, venga, hombre, al suelo, al suelo.

(SE QUEJA)

Soy un crack, ¿eh? ¡Acerté!

Me voy a sacar la licencia de detective antes que tú.

No fue una discusión, fue,

fue más bien una,

una confesión.

Le dije que estaba enamorado de Marta desde que era pequeño.

Habíamos bebido y se me escapó y...

(RESOPLA)

Y nosotros fundiéndonos el presupuesto

en el suero de la verdad. ¿Y cómo se lo tomó?

Bien, bien, se lo tomó bien, sí.

Casi me tira de su coche en mitad de la autovía, pero bien.

Desaparecí

sin decir nada ni a Marta ni a los niños.

Tú estás en celo.

Al olerla, te sube el calorcillo

y se te mueve el rabito hacia los lados,

bueno, en tu caso creo que solo de arriba abajo.

Vamos, que entiendo que te guste estar cerca de ella.

(SE RÍE)

No, si al final

vas a ser tú más humano que yo.

No, no, tienes que...

Es que los pelos...

(SUSPIRA) Anda, mira.

(SUSPIRA) Si total...

Buenas noches.

Anda, duerme,

que ya vigilo yo los ácaros.

(SUSPIRA)

(GRITA)

¡Alberto!

¡Alberto!

Ni echar el ancla se puede en esta casa.

Se ha puesto como loca.

No he podido ni pedirle las toallitas húmedas.

Te dejan tan reluciente ahí atrás que reflejas hasta el sol.

Mira, vas a tener que hacer tus cosas en la calle,

como todos los perros y ya está.

Tú recogerás mi pastelito. ¡Ay, calla!

¡Qué asco de perro! De verdad, ¿eh?

(SUSPIRA) Mira, te he comprado esto,

que no puedes ir sin correa, al menos en sitios...

(RECHISTA) Quieto, fiera. ¡Max! ¡Max!

Disculpe, no puede llevarlo sin correa.

Sí, sí, lo sé, lo sé.

De verdad, caballero, se me ha soltado.

Ven aquí, ven aquí.

(GIME)

(CARRASPEA)

¡Oh!

¡Ah!

Hola.

Lo voy a tirar aquí.

(RESOPLA)

Hijo de perra.

Y a mucha honra.

Hombre. Eh.

¿Qué tal? Bien, sí.

¿Te encuentras mejor? Sí, sí.

A ver, ¿cómo me llamo?

Paula. Bien, muy bien.

Otra vez tú. Sí, eh...

Bueno, mire, he venido para ver si podía colaborar

en el caso del robo del centro comercial.

Como fui testigo directo,

a lo mejor puedo ver en el vídeo algo raro...

Ahora que lo dices, sí que hay algo.

Ven aquí. Comisaría, por favor, poned atención.

Vamos a ver una cosa.

A ver dónde estaba esto.

Aquí.

El hombre que susurraba a los perretes.

Un aplauso para él.

Qué pena que no tenga audio.

Pagaría por saber qué diablos estás diciendo con el chucho este.

Un consejo: vete a ver a un loquero, chaval.

Hasta luego.

(IMITA A ALBERTO) Menudo gilipollas.

¿Perdón?

Eh... Que se me gira la olla,

que se me va la olla, ¿entiendes?

Enhorabuena.

No, si ya.

Sígueme.

Con esto puedo chivarte las respuestas del examen.

Aquí pone que también puedo conectarlo a un móvil,

o sea que puedo hablarte desde el mío.

-¿Pero de dónde lo has sacado?

-Se lo he cogido a mi tío.

Bueno, lo importante es que tenemos esto

y vas a aprobar. -¿Y a ti qué más te da?

-Es que,

es que eres el único tío medio normal del instituto.

-¿Ah, sí?

-Sí.

Me estoy jugando la placa haciendo esto, ¿eh?

Hola.

A ver. Hay algo raro en el minuto 20:32.

Te lo dejo aquí.

Voy fuera y así vigilo que nadie entre.

(SUSURRA) Gracias. De nada.

Pero bueno, ¿y eso qué ha sido?

¿El qué?

Te mira como si quisiera esposarte y cometer un delito contigo.

Déjate de tonterías y céntrate en lo importante.

(SE RÍE) Caes como un borracho en un terremoto.

¡Árbol va!

Te haces el muerto mejor que yo.

Ah, que también...

Trae.

Lo que faltaba aquí. Trae.

19:50, 19... 20:32.

¿Has visto eso?

¿El qué, el qué?

Ese brillo.

Voy a hacer una copia.

Ponlo allí.

Esto ya está. Voy.

¿Tú cómo has conseguido eso?

Bueno, tengo mis contactos en la comisaría.

¿Y sabes algo de los anillos?

Si te digo que no, ¿me echas de casa?

Por supuesto.

¡Es broma!

Pero encuéntralos, por favor, que si no tu hermano me echa a mí.

La clave está en este vídeo, verás como lo encuentro.

(RECHISTA)

No está tan mal.

Mis amigos van a flipar

cuando vean a un perro bebiendo cerveza.

A ver.

¡Mola!

Salva, por favor, devuélveme la llamada,

que no sé nada de ti. Te quiero, amor.

Un besito.

¡Otra vez el buzón!

No sé, es raro que tu hermano no encienda el móvil.

Sí, sé que ha estado de reuniones, ¿pero todo el tiempo?

(LADRA)

Ay, mira el perrete, parece que se quiere hacer pipí.

Voy a sacarlo.

No, ya voy yo solo, ¿eh?

Vale.

Ya va, ya va.

A ver.

A ver.

A ver, ¿eh?

¿Qué pasa, eh? ¿Qué quieres ahora?

El chaval ese chungo hizo una foto en la joyería.

El destello es el flash.

¿Por qué iba a querer hacerse una foto?

La obsesión del selfi.

Cuelgan sus delitos y les pillan por eso.

No sé yo, ¿no?

Este qué es, ¿el móvil de Isaac? No, es de Raúl.

¿Por qué le coges el móvil a mi sobrino?

Para que borres una foto en la que salgo pimplando cerveza.

Ah, ¿que también bebes?

Eres una joyita.

Pues mira, no lo había probado, pero ya soy fan.

Estoy como que todo me da igual.

Mira, mira.

(GRITA)

¿Estás pedo?

Iría así hasta Alemania a tomarme la última.

A ver si podemos utilizar el pinganillo en todos los exámenes,

que a este paso apruebo el curso.

¡Max! (GRUÑE)

¡Otra vez el perro no, por favor!

¡Max! ¿Te da miedo este miniperro?

-Digamos que no es nuestro primer encontronazo.

Tranquilo, eh, tranquilo.

Perdón, es que está un poco ped..., un poco...

Los perros, que son así.

Ya, pues llévatelo.

Sí, sí, sí, perdona, me lo llevo.

Sí. ¡Isaac, toma!

¿Qué haces?

El 92 % de los zurdos llevan el reloj en la mano derecha.

¿Y a ti qué más te da?

-Que tu tío se cree que robé yo la joyería.

Sí, pero... ¿Lo hiciste?

-Pero tía, ¿cómo eres tan chunga?

-No sé, un día roban la joyería

y al día siguiente apareces con unos cascos nuevos.

-¿Qué pasa, no puedo tener ahorros? Max, él no pudo ser.

En el vídeo se ve cómo me golpea un diestro.

¿Pero por qué se lo dices al perro?

-¡Porque está fatal!

¿Así cómo vas a encontrar al ladrón?

Pues estoy cerca, ¿eh? Estoy cerca, cerca.

(ASIENTE)

(SE RÍE)

¡Mira, mira, mira, mira!

Buenísimo, sí.

¿Puedes parar ya, eh? Ya está bien.

Para ya del vídeo, ¿eh? Que llevas ya dos horas.

Duérmete un poco.

No, si lo estaría viendo toda la vida.

Es un clásico, no envejece.

Lo que tienes que hacer es poner la parte del,

del reflejo, que ahí es donde está la clave.

Se nos escapa algo.

Ah, tío, tengo sed y la boca pastosa,

como si hubiera perseguido a un gato por el Sáhara.

Se llama resaca.

Ah, pues es horrible, ¿cómo se cura?

Bebiendo, durmiendo un poco.

En tu caso, durmiendo un poco.

No pudo ser Isaac, si él no es un ladrón.

Sí, lo es, Isaac y tu sobrina te han robado el pinganillo.

¿Ah, sí? ¿Para un examen?

¿Cómo lo sabes?

Porque yo se lo compré a un chaval

que no se aprendía los ríos de España.

(SUSPIRA)

(Puerta)

Hola, Sonia.

Mira, venía a darte una cosa.

Venía a hablar...

Mira, Sonia,

tu hermano y tú siempre habéis sido muy importantes para mí

y...

(LLORA)

(RESOPLA)

Y os quiero, os quiero,

os quiero mucho, ¿sabes?

Que sois mi familia, por eso me duele mucho

que estéis así conmigo,

(CARRASPEA)

que estéis así conmigo

y que yo quería llamaros,

pero no podía hacerlo

porque era mejor que me quitara de en medio.

Que venía a decirte que,

que te quiero mucho, Sonia.

Tanto o más como cuando nos hicimos...

(GRITAN)

¡Qué susto, capullo! No te he oído entrar.

Estaba con los cascos.

Perdón, pensé que me estabas ignorando.

¿Estás llorando?

¡No, no, no, no!

Es el jardín, que me da alergia.

Al final va a ser mejor vivir en el centro, ¿eh?

Con la contaminación y... ¿Entiendes? Bueno.

¿Qué quieres?

¿Ya te has hartado de nosotros y te vuelves a ir cuatro años?

Todo lo contrario, venía a decirte que,

que soy tu tío y que

estoy aquí para lo que te haga falta.

Yo no necesito nada y menos de ti.

¡Ah!

Como me has cogido el pinganillo...

Pero tranquila, que no se lo voy a decir a tu madre.

¿No?

Bueno, me da igual, no era para mí.

Ya, ya lo sé, que era para un

amigo, ¿eh?

Tu amigo especial que...

Bueno,

mira, Sonia,

venía a pedirte perdón

por cómo me fui.

No tengo excusa,

pero que te quiero mucho.

Que sigo siendo tu tío

y que, que estoy aquí para lo que sea.

¡Tío!

Gracias por la foto.

Un día tenemos que repetirla igual, a ver cómo hemos cambiado.

(EXCLAMA) Pues yo he cambiado, ¿eh?, pero para mal,

que voy ya...

Precisamente tengo ya aquí... Bueno, en fin, qué más da.

Pues eso, que buenas noches.

Buenas noches.

(SUSPIRA)

Oye, y la resaca esta, ¿cuánto dura?

Porque creo que ando más lento y todo.

(RECHISTA)

Ahí están montando algo y no es un mueble.

¿Marta?

Lo siento.

Es que entre la casa, los niños, los anillos,

Salva, tu vuelta...

Necesitaba chocolate, ¿quieres?

Lo tengo aquí guardado. Mira.

Para que no me lo quiten los niños.

Es raro porque es la nevera, ¿no? Es raro que no lo encuentren.

Bueno, porque a veces

el sitio más habitual es el más seguro.

¿Y debajo de esto? En la vida, vamos.

Solo tú sabes

que el chocolate está bajo las verduras.

Sí.

Y solo tú puedes cogerlo cuando te dé la gana.

Vale, parezco una hurraca,

pero si no lo hago así, se lo ventilan en dos segundos.

¿Estás pensando lo mismo que yo?

¿Que soy patética?

No, no, no, ¿cómo voy a pensar eso?

Ahora mismo tengo una vergüenza...

Y acidez, porque el chocolate negro me sienta muy mal.

(SE RÍE)

¿Sabes lo que te sienta bien? ¿Qué?

Sonreír.

Mucho mejor.

Me voy, que sé quién es el ladrón de la joyería.

Que creo que puedo recuperar los anillos.

(RONCA)

(Música emocionante)

(Pedo)

(SE RÍE)

Se lo ha comido entero.

(RONCA)

¡Qué asco!

(Música emocionante)

¿Y ahora por qué haces el mimo?

No estoy haciendo el mimo, estoy reconstruyendo el robo.

¿Qué llevas en las manos?

Las joyas, ¿te importa? ¿Eh?

¿Te callas un poquito?

Pues con las manos llenas a ver cómo recoges tu cerebro

cuando lo encuentres.

(SUSPIRA)

El reflejo vino desde esta vitrina

hacia la cámara, pero es raro que alguien haga una foto así.

Oye, esto suena hueco.

No me digas.

¡Eres un crack, Max!

El chocolate

nunca salió de la nevera

y las joyas

nunca han salido de la joyería.

¿Eh? ¿Qué te parece, Max?

El ladrón no hizo ninguna foto ni hubo ningún flash.

Al guardar las joyas

en la caja...

¡Somos los Sherlock del siglo XXI!

Sí, yo también tengo ganas de ver los anillos de Marta.

Pues yo no veo nada

y eso que aún veo doble por la cerveza.

Tiene que estar aquí.

Si aquí no ha entrado nadie, si la puerta estaba precintada.

(GRITA)

(Música emocionante)

(LADRA)

¡Quita, coño, quita!

¡Suelta, suelta!

Pues qué fuerte lo de ese hombre, ¿no?

Sí, ¿verdad?

Robar tu propia joyería para cobrar el seguro.

¿Sabes que utilizó la ropa de su nieto

para parecer más joven en las cámaras de seguridad?

¿Sí? Por eso olía como él.

¿Le oliste?

Sí.

Bueno, un buen detective

tiene que saber utilizar los cinco sentidos, ¿eh?

¡Ah!

Café. ¿Quieres uno?

No, era por lo del olfato, ¿entiendes?

¿No podías haber dejado las cosas como estaban?

Necesitaba ese dinero.

(LADRA)

Tengo 64 años, ¡iba a ser mi fondo de pensiones!

¡Capullo!

¡Mamarracho!

Caballero.

Madre mía.

Si no hubiera estropeado las alianzas de mi cuñada,

no le habrían pillado.

¿Me estás llamando inútil?

No, es que como eran de mi cuñada,

pues ya investigué yo y como tengo más tiempo libre...

Que sí, si te estaba tomando el pelo.

Sin ti no lo habríamos cogido.

Bueno, y sin ti, que me has ayudado más que nadie.

(GIME)

Sí, y tú también.

(SE RÍE)

Qué curioso, ¿eh?

Parece que entienda todo lo que dices.

Sí, ¿eh?, los perretes, cómo son.

Oye, deberías volver a intentar sacarte la licencia, ¿no?

No creo que pueda, de verdad,

es que me pongo muy nervioso y me agobio.

Pues yo creo que serías muy buen detective.

Gracias.

Bueno, me voy a trabajar y a cerrar el informe.

Sí, yo me voy...

¡Ay! ¡Ah!

Adiós. Sí, hasta luego, Paula.

¡Eh, eh eh!

No te vayas tan rápido.

Entre las joyas faltan dos alianzas. ¿Ah, sí? Pues pregunte al joyero.

Date la vuelta, que te voy a cachear.

¡Pero bueno!

Mire en el bolsillo, que tengo un agujero

y siempre se me caen las monedas en el forro.

Limpio.

Puedes irte.

"In your face", "pringao".

(SE RÍE)

Buenos días. Buenos días.

Hola. ¡Ay, Max!

¡Qué mono! ¿Quieres jugar? ¿Quieres jugar?

No, Raúl, me parece que hoy a Max no le apetece, ¿eh?

Tranquilo, solo voy a atarlo a la bici

para que corra a mi lado mientras monto.

Ah, ¿solo? (LLORA)

Tranquilo. Cuidado con el perro.

Ven aquí, Max.

(LLORA)

Bueno, pues yo tenía que decirte una cosa.

¿Qué pasa? No, nada.

Lo siento mucho, ¿eh? ¿Qué?

(EXCLAMA) ¡No puede ser!

¡No, mis anillos! ¡Es que no sé cómo agradecértelo!

Bueno,

si tienes un pisito en el centro, te acepto una herencia en vida.

¡Ah, por eso has vuelto!

Siempre has sido muy listo.

Te puedes quedar aquí

hasta que encuentres trabajo como detective.

Pues entonces me parece que me voy a quedar toda la vida.

Es que me falta el certificado.

Me bloqueo en el psicotécnico.

¡No! ¿En el psicotécnico? Sí.

¡No puede ser!

Hay una manera de poder ayudarlo.

¿Esto del pinganillo no es un poco como hacer trampa?

Es un test de personalidad, no hay manera de copiar.

Además, es para que la escuches. ¿Me oyes?

(EXCLAMA) Sí, te oigo, no grites.

Vale, ¿pero me oyes? Sí, sí.

Venga.

Vamos, Alberto.

¡Ánimo, tío!

¡Vamos, Alberto, vamos, Alberto, bien!

¡Tú puedes hacerlo! Mamá,

nadie necesita que lo tranquilicen para subir las escaleras.

-¡Ole tus huevos, chaval, que has vuelto a venir!

¡A ver cuánto duras hoy! No, no, sí, no.

Eso, venga, venga.

Se le ha caído el pinganillo. Sí.

-Venga, vamos. Eh...

Eso, eso, suelta tensión y al lío. Vamos allá.

¿En qué se parece un pirata a un detective privado?

En que los dos lloran porque nunca tendrán una sirena.

Eh...

Tienen una hora desde ya.

(SUSPIRA)

Lo siento, pero no pueden pasar,

es solo para los que se presentan al test.

¿No ve cómo estoy? Es solo ir al baño

y volvemos enseguida. Tienen otro en esta planta.

-Eh... Es que...

¡Es que está sucísimo!

¡Qué vergüenza!

(Ruido)

¡Eh! ¡Me cuelo!

¡Te cubro!

-¡Abajo! ¡Eh, fuera!

-¡Mamá!

¿Qué? ¡Que es abajo!

(SUSPIRA)

Dadle la vuelta al examen.

¡No, párate!

Joder, Salva.

No le hagas ni caso al payaso de tu hermano.

Demuéstrale que tú eres mejor que él.

Yo confío en ti.

Lo vas a hacer genial.

Respira.

(RESPIRA)

Respira, respira, respira, respira.

Respira, respira,

"respira, respira, respira, respira".

El examen de preparación preparto era en el Hospital Clínico.

Mirada al folio, aspirante.

¿Qué?

(SE RÍE) ¡Que soy detective!

¡Qué guay!

¡Cuidado, que se espachurra y me ha costado mucho trabajo!

¿Qué te ha pasado con el bedel?

Bueno, da igual, al final ha servido, ¿no?

Me habéis tranquilizado,

sin vosotras no lo hubiera conseguido.

Gracias a Max, que ha despistado al bedel.

¡Claro que sí! Mira, mira.

¿Quién está aquí, eh?

¡Ay!

¡Mira, mira qué tío! ¡Mira qué tío! ¡Este es mi perro!

(SE RÍE)

Bueno, tú, tú ya me entiendes.

¿Y tanto esfuerzo para un papel metido en un marco?

Es una recompensa simbólica.

Yo prefiero un buen chuletón, lo digo para que me des la mía.

¿Yo a ti? Será tú a mí.

Te he ayudado a resolver el caso.

Y yo te he ayudado a ti a escapar.

Ese diploma para ser detective lo tienes gracias a mí.

Y si no te llego a curar la pata, tendrías una de palo.

Y si no llego a hablar con Marta, no habrías visto a tu familia.

Ganas tú.

La verdad que volver a verlos se merece un chuletón

de rinoceronte.

¡Toma!

Cuando pueda pagarlo. ¡Joe!

Con lo poco que vivimos los perros ¿y encima moriré de hambre?

Pero bueno, que se me ha ocurrido

una idea para un negocio.

(RESOPLA) Y ahora te da por la fiebre emprendedora.

Es la única forma que se me ocurre para pagar tu viaje a Sudamérica.

Tengo nociones básicas de marketing, ¿en qué estás pensando?

¡Una agencia de detectives!

¿Tú y yo? ¿Socios?

¡Pues claro! Hacemos un equipazo, ¡vamos!

Y necesito a alguien para empezar a currar,

¿qué me dices?

Ah, Agencia de detectives Max.

Me gusta cómo suena.

Anda, anda, anda.

Anda, yo había pensado en algo con mucho más empaque,

Agencia de detectives

Sabuesos.

Sabuesos.

¡Sí, me gusta!

¿Trato?

No. ¿Trato?

Que no, hombre, ¿cómo te voy a...?

¿Trato?

(RECHISTA)

(SE QUEJA)

Jo, de verdad.

¡Qué ascazo!

Sí, ya te digo.

(SE QUEJA)

¿Me das un poco de desinfectante para mi pata?

¿Este?

Es como si me hubiera dado un paseo por tu lengua.

¿Te echo un poquito? Sí, no seas rata.

¿Y te pongo un poquito aquí, en la almohadillita?

¿O te la pongo aquí, eh? Que no veas la que ha liado.

¿Eh, eh?

A ver.

(SE RÍEN)

¡Tachán! Sé que Max no es una princesa,

pero sirve para el rey del castillo. ¿Te queda mucho?

Pues unas 60 páginas.

Digo para dejar ahí dentro el emoticono del mojón sonriente.

¿A quién queréis ver? (TODOS) ¡A Facu!

Muy bien.

-¡Están abriendo las jaulas!

-¡Llama a la Policía!

-Aquí tenemos cosas mucho más importantes que hacer

que buscar pajaritos perdidos. -Pertenece a una especie en peligro.

-Como si caga pepitas de oro.

-Yo creo que Alberto puede encontrar a Facu.

Es un gran detective.

Si alguien puede encontrarlo, es él.

Contratado.

¡Mi primer caso! Sí, enhorabuena.

Te debo una. ¡Coño!

He visto a Marta en bolas.

Ay, Max, por favor. Venga, hombre, que es la mujer de mi hermano.

Desde hoy, el perro al jardín.

"¿Tenéis al agente Q?".

-Hemos puesto un anuncio en la "deep web" ofreciendo dinero.

-¿No es tu perro? ¿Cómo va a ser mi perro?

Está vinculado a una página de la "deep web"

de tráfico de animales ¿exóticos?

-Lo han encontrado.

-Jefe, lo tenemos.

Pues te presento a Armando.

El psicólogo de Max.

Lo que necesita tu perro es saber quién manda.

Salva ha dejado a cero las cuentas.

¡Tu hermano es un hijo de perra, como yo!

Tu hermano debía dinero a varios inversores.

Que le iban a denunciar por apropiación indebida.

No ha sido fácil capturarlo. Si tenéis el dinero, es vuestro.

¡Alto, policía!

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Sabuesos - Capítulo 1

31 jul 2018

Alberto ha asumido que nunca podrá cumplir el sueño de su vida: ser detective privado. Nunca imaginó que quien le ayudaría a conseguirlo sería Max, un perro parlante. Juntos se ven envueltos en el robo de una joyería.

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  1. Priscilla

    Ya más de un mes que no ponen sabuesos. Me gusta esta serie, espero que sigan poniendo más capítulos, este canal me fascina siempre llaman la atención al televidente. Los veo desde el Ecuador ciudad de Guayquil. Saludos.

    ayer
  2. Margarita

    Hola. ¿Qué pasa con el capítulo 11 que no la han emitido? Cuando empiezan a cambiar de horario, de día y cosas así las series, es que pretenden dejarlas fuera del aire. Esta serie es con contenido, divertida, la trama auténtica, interesante y lo mejor, que oxigena a los espectadores. Por favor, sigan emitiéndola, que es fenomenal. Gracias. Margarita

    13 oct 2018
  3. Clau

    Me dice cuenta del cambio de dia-horario por cazuealidad...... me encanta esta serie, me des conecta de todo ¿¿¿¿¿¿

    05 oct 2018
  4. Antonio Aranda

    Extraordinario Serie... pero porque ahora han cambiado de dia y horario... y nos lo pone a las doce de la noche... yo estoy frito despues de currar...

    03 oct 2018
  5. Magdalena

    Nos encanta la serie a todos en casa, es una alegría poder ver cosas en familia y reírnos. Gracias.

    29 ago 2018
  6. FÁTIMA

    Me.perdi.los dos primeros capítulos y quiero verlos

    15 ago 2018