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Para todos los públicos Pura magia - T2 - Gala 3 - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Música)

(Música)

(Música)

(Aplausos)

(Música cabecera)

(Aplausos)

Bienvenidos a "Pura magia",

el programa en que todas las palomas siempre encuentran trabajo.

Qué broma más mala, ¿eh?

Y nosotros también tenemos un trabajo,

que es encontrar al mejor mago del país.

¿Y quién va a ser?

Uno de estos concursantes.

(Música)

Qué alegría, qué alegría.

Tomad posiciones.

Preparados para disfrutar de una noche estupenda,

también una noche de nervios.

Ellos quieren ser los mejores, pero de momento,

los que sí son los mejores de verdad,

son nuestro jurado.

Poty, Inés, Nina y Anthony Blake.

Poty. Vas muy guapo, ¿eh?

Te veo estupendo.

Intenta no ponerte demasiado guapo, que el guapo del programa soy yo.

No, tú estás espléndido.

Pero mi madre dice: "Fíjate, qué chiquillo, con qué poquito luce".

Lo dice mi madre, lo dice mi madre.

Aquí todos los magos están aprendiendo a bailar.

Pero ¿tú cuándo vas a aprender a hacer magia?

Ah, que...

Hombre, yo creo que tenemos que verte hacer un número.

No, no, no.

Esto no estaba preparado, os va a sorprender.

¿No os habéis enterado? No.

Hago magia. ¿Ah, sí?

Sí, sí, sí.

Pues mira, por listo lo vas a hacer un día.

Pues venga.

(PÚBLICO) ¡Poty, Poty, Poty! Sí, venga.

Mira a Blake.

Inés, Inés. Bienvenida. Buenas noches.

Buenas noches.

Cada día lo tenemos más complicado. Complicadísimo.

El nivel es muy alto. He estado viendo los ensayos.

Fabuloso, me encanta cómo lo están haciendo.

Así que deseando verlos en acción. Muy bien, me alegro.

Nina, te quería preguntar.

El otro día dijiste que querías aprender a hacer magia.

¿Qué concursante te gustaría que te enseñase?

Ay, pillín.

Pillín, pillín.

No sé. Giselle.

Giselle, claro que sí. Te tomo la palabra.

Giselle, le vas a dar una clase particular a Nina.

Y Blake, ¿quieres añadir algo? Es que no sé que preguntarte.

Sí, me voy a mosquear...

No quiero ponerte de mal humor al empezar.

No, no, no. No, no, no.

Me voy a mosquear con la dirección del programa

porque me colocan en la silla más baja de todos.

Parece que soy el más bajo de todos

y después resulta que soy el más alto.

Bueno, no pasa nada. Cómo eres.

(Aplausos)

Imagínense. Blake es así haciendo de jurado.

Pues es que, además es jefe de estudios.

Esta semana después de la primera gala les hizo una visita

a los alumnos.

¿Fue el peor momento de la semana?

Pues no lo sé. Valoren ustedes.

Buenos días. ¿Cómo estáis? Buenos días.

Bueno, Abel, felicidades.

Tu papel de seductor James Bond funciona.

A ver cuánto te dura.

Sabes que, como premio, tienes que hacer magia de cerca.

Vas a tener que ir a TVE,

te vas a tener que meter en un ascensor

con los presentadores que te encuentres de la casa de la cadena

y en el ascensor hacerles algo.

A ver si eres capaz de seducirlos,

igual que seduces a Nina.

(Risas)

Lo voy a intentar, lo voy a intentar. No lo intentes, hazlo.

Lo conseguiré. Por supuesto.

No me cabe ninguna duda. No me cabe ninguna duda.

Dani Polo.

Controla tu ego.

Esto no es una carrera de 100 m, esto es una maratón.

Judith. Yo no sé qué les haces.

No sé qué les haces a mis compañeros de jurado,

pero con tu sonrisa parece que los conquistas a todos,

pero vas justa, justa, justita.

Estás al borde de la quema.

Pepa, te digo tres cuartos de lo mismo.

Estáis al borde del abismo.

Os falta ensayo, estudio, y conocimiento.

Tenéis que esforzaros mucho más.

Magow.

Te libraste por los pelos, ¿eh?

Sabes que te vas a hacer la experiencia extrema con Cerro.

Espero que no te ahogues,

como estuvo a punto de ahogarse la semana pasada Pepa.

No sé lo que te va a plantear.

Te puedo asegurar que no va a ser fácil.

(Aplausos)

Y vamos a empezar esta gala estupenda con Giselle.

Giselle va a hacer un número que es un homenaje

a uno de los grandes magos de la historia, Mag Lari...

Digo... Dai Vernon.

Esta semana estoy preparando magia de cerca.

Un clásico de la cartomagia.

Un clásico de la magia dedicado a Dai Vernon.

Se sabe que se mezcla porque se escucha.

Conmigo todos juntos. A la de una, a la de dos y a la de tres.

Está muy bien, pero no hace falta que chilles a lo Tamariz.

Ya, ya, ya.

Creo que no es lo tuyo chillar.

Bueno, bueno... El tiempo...

Tenemos 2:45 y estoy llegando muy justa.

Está muy bien. Y gracias por traerte este mantel tan bonito.

Son los pequeños detalles que vemos que cuidáis las cosas.

Pero bueno, requiere un poco más de concretar texto,

saber lo que voy a comunicar e ir al grano, como se dice.

-Ahora viene Giselle, con número espectacular de cartomagia.

Vamos a verlo.

(Aplausos)

Un clásico de la magia dedicado a Dai Vernon.

Buenas noches.

Los veo poco sorprendidos.

Quizá les parezca normal en manos de una maga.

Lo haré más difícil todavía.

Abriré las cartas en abanico y perderé los ases.

Pero cara arriba, para que lo puedan seguir todo el tiempo,

hasta el último instante.

Todos y cada uno de ellos.

Sin olvidarme de ninguno.

Mezclaré...

¿Sí?

Pero con cartas cara arriba y cartas cara abajo.

Se sabe que se mezcla porque se escucha.

¿Se escuchó?

Se sabe que se mezcla porque se ve.

Cartas cara arriba, cartas cara abajo.

Es decir, un caos cartomágico.

Recuerden, cartas cara arriba, cartas de dorso,

cartas cara con cara.

Decía el gran Dai Vernon que sería un milagro

orientar todas y cada una de las cartas

en una misma dirección, excepto los cuatro ases.

Tan solo chasqueando los dedos sobre la baraja.

Yo no lo creo.

Pero, ¿y si lo hacemos juntos?

A la de una, a la de dos y a la de tres.

Ahora sí.

Todas y cada una de las cartas orientadas en una misma dirección

excepto los cuatro ases de la baraja.

Un momento, un momento, un momento.

Un momento, un momento.

Picas, diamantes, tréboles y corazones.

Esto sí que es un imposible, pero no es un milagro.

Milagro sería que aquí, donde se encuentre el as de corazones,

venga a mis manos el dos de corazones,

en tres, el cuatro, el cinco y todas y cada una de las cartas...

Cuando digo corazones, digo diamantes,

el dos, el tres, el cuatro, el cinco...

Cuando digo todas, digo todas...

Es un verdadero milagro. Muchas gracias.

(Aplausos)

Lo ha hecho muy bien. En ritmo, en tiempo.

Solo la ha faltado que al final fuera un poquito más fuerte,

pero de verdad, felicidades.

Ven aquí, ven aquí. ¿Estás contenta?

Sí. Has acabado chillando un poco.

Sí, se me va el agudo.

Es que en los ensayos le hemos dicho que no hace falta que chille tanto.

Inés, ¿qué te ha parecido? Lo ha hecho muy bien.

Dai Vernon que, como tú decías,

fue el único mago que consiguió engañar a Harry Houdini,

cuando Harry Houdini decía que podía descubrir cualquier truco de magia

viéndolo tres veces. Pues consiguió engañarlo.

Muy bien, Giselle. Gracias.

Nina, ¿qué te ha parecido?

Le pasa como a mí.

Yo a la tercera... No, yo a la segunda ya lo veo.

Fantástico, Giselle. Fantástico todo.

Mucho ritmo, muy bien llevado. Precioso.

No sé.

Es un placer verte.

Y además, dando mucho protagonismo a quien lo tiene que tener.

Muy generosa por tu parte. -Gracias.

Blake.

Te acabas de meter en un jardín muy grande.

Ahora salir de este jardín te va a costar mucho.

El número es de muchísima elaboración.

Tú y yo estamos de acuerdo en que ha habido un momento de...

Ay... Ha habido un ay...

Pero lo supiste resolver muy bien.

Además, lo bueno que tienes es que no comunicas

cuando hay un pequeño error.

Porque sigues hacia adelante como si todo fuera como tiene que ir.

El jardín que te queda por delante

es que te quedan todavía seis programas.

Espero que lo sigas defendiendo

con la misma calidad que has defendido hoy este número.

Caramba.

Dicho eso eso ya... Te puedes dar con un canto en los dientes.

Cartas arriba, por favor. Bien.

Eso es un superpóquer de ases.

Felicidades. Gracias.

Gracias, Giselle. Puedes volver con tus compañeros.

Qué alegría, empezar así, con un póquer de ases.

Vamos a ver qué ocurre ahora. Ahora le toca a David Díaz.

David Díaz se estrena con un número de grandes ilusiones.

Es un poquitín más complicado,

pero ha tenido la inestimable ayuda de Poty.

Estás como nervioso, asustado, tímido.

Esta semana sí, un poquito más.

¿Y eso por qué?

Porque el número que voy a hacer es una especialidad

que no he hecho nunca.

¿Y cómo denominas el número de esta semana?

El número de esta semana va a ser una gran ilusión tecnológica.

Podemos vivir la gran ilusión en vez de desde fuera,

podremos verla desde dentro.

Tengo la responsabilidad de decirte que si esto no sale

como yo quiero que salga, no lo vamos a hacer, David.

Tú puedes hacer magia,

y puedes hacer que aparezcan del suelo bailarines.

Levanta a los bailarines. Eso es otra cosa.

La clase con Poty ha ido muy bien.

Sobre todo porque yo le he traído una propuesta

de que quería a todo el cuerpo de baile,

y me ha dicho que con trabajo lo podríamos conseguir.

Enséñanos que tienes poderes. Vale.

No hagas...

Está como muy a favor de obra. Él propone y eso es buenísimo.

Pero de ahí a trasladarlo a la sala de ensayo y al escenario

hay un recorrido muy grande.

(A LA VEZ) Esto es muy bonito.

-David nos trae un número espectacular

que combina nuevas tecnologías y magia clásica.

Todo junto puede ser un bombazo.

(Aplausos)

Muy buenas noches.

Estoy seguro de que alguna vez os habéis preguntado

cómo funciona un efecto de magia.

Nuestros espectadores están acostumbrados

a vernos desde un punto de vista exterior.

Sin embargo, esta noche, lo vais a vivir en primera persona.

Para ello, me ayudaré de una cámara de acción.

Pero os voy a decir una cosa, no siempre todo es lo que parece.

(Música)

(Aplausos)

(Aplausos)

David Díaz.

Caramba, qué alegría.

Nina, estás poniendo una cara que me gusta mucho.

Esta es la cara que me gusta ver. Estás flipando. ¿Te ha gustado?

No, es que no entiendo nada. No entiendes nada.

(Risas)

De eso se trata.

Una pregunta, David, ¿estás contento?

Supercontento.

Supercontento porque eso quiere decir que has sentido

que el trabajo está bien realizado, los ensayos han merecido la pena

y creo que está niquelado el número a nivel magia

y a nivel tú, artísticamente,

hoy hemos descubierto a David.

Permíteme que te lo diga. Tenemos David para rato.

Muchísimas felicidades y a seguir por ese camino, tímido.

Me encanta tu propuesta.

Muestras un juego por dentro.

Es el deseo de todo espectador.

Ver un juego cómo se hace por dentro.

Y luego me encanta también que una ilusión clásica

la transformas en moderna

utilizando nuevas tecnologías como la GoPro.

Muy bien. Enhorabuena. Me ha encantado.

Sobresaliente.

Blake, te toca a ti.

Vamos a ver...

No voy a darte un corazón.

No. Y te voy explicar por qué.

No me gusta cómo vienes vestido, vienes de colegial.

Pues a mí me encanta.

Estamos hablando de un número que tiene otra dimensión.

Me parece estupendo. Es su opinión, la mía es la mía.

Somos absolutamente independientes. No empecemos.

Yo me hubiera vestido de otra manera, en primer lugar.

Y sinceramente, hay cosas que me resulta difícil de tragar.

Nada más. Espero más de ti.

Vale.

(Aplausos)

Cartas arriba, venga.

No seáis así. Son tres corazones.

Venga, felicidades, David. Claro que sí, claro que sí.

Sé que lo hace mejor.

Sé que lo hace mejor. Pero lo ha hecho muy bien.

Sé que lo hace mejor.

No, señor. Sé que lo hace mejor.

Y como consecuencia...

Tú en la consecuencia de cómo yo pienso,

sé que lo hace mejor, lo tengo que apretar, nada más.

Blake, me parece absolutamente lógico que digas esto

porque es tu opinión.

Teniendo en cuenta que vosotros tres le dais un corazón,

por lo tanto, no está nominado,

si él cree que lo puede hacer mejor,

es una manera de enderezarlo.

Pero también hay que reforzar el buen trabajo.

Creo yo, creo yo.

Solamente he resaltado la parte que no me ha gustado.

El resto, felicidades, Poty, porque has hecho un magnífico trabajo.

Sí.

Ahora resulta que tengo que guardarme la opinión.

Tienes toda la razón, Blake.

Tienes toda la razón, pero te ganamos tres en esta mesa.

Exactamente. Tres.

A ver, a ver.

Lo que está claro es que en estas galas pasan cosas buenas

y cosas malas.

Entonces, para superar los malos momentos,

nuestros concursantes tienen a Iván Asenjo.

Hola, chicos. ¿Qué tal estáis?

Hoy vamos a hablar un poco de actitud.

Me tenéis un pelín cabreado y de verdad.

Darío Proximity...

No estás ni proximity ni performance.

La cagaste a lo grande. Cometes un error y te vienes abajo.

Tú tienes hijos, ¿no?

¿Cómo se van a sentir tus hijos cuando vean eso?

Intenta usar a tus hijos como aliciente.

-No te voy a responder a eso.

Estás metiéndote en un tema que no tiene nada que ver.

Primero, yo no me vine abajo.

Tuve un accidente

y en ese momento mi mente estaba solucionando ese tema.

Mis hijos van a verse orgullosos

porque yo al final lo solucioné.

Bien o mal, pero lo solucioné.

-No nos bajamos de nuestro personaje ni nos salimos

hasta que estamos debajo del escenario.

Ponte las pilas.

Hiciste muy buen número. -Gracias.

-Me has sorprendido. -Bueno, gracias.

Hay que arriesgar. -Escucha.

-Te escucho.

-Tú has quedado satisfecho.

-Yo estoy perfectamente satisfecho. -Del uno al diez.

-Un diez, toma modestia.

Si del uno al diez tú dices que lo has hecho en un diez

y no eres inmune, a lo mejor es que no es un diez.

Bájate un poco, Dani, porque eres superjoven.

Vas de niño bueno,

pero sé que detrás de eso hay algo más.

A mí no me la das, bonito. A mí no.

-¿A ti no te doy el qué? No te tengo que dar nada.

-No, que a mí no me la cuelas.

A la audiencia se la puedes colar lo que quieras, pero a mí no.

-Es que no hay nada que colar. Yo soy así y ya está.

-Pírate. Vete a tu hábitat. -Iván, no grites.

-No, no, no.

-Yo creo que las claves del éxito son calma y elegancia.

No se puede perder eso. -Haz lo que te dé la gana.

Pero te recomiendo que cojas, elegantemente con tu diez,

y tu orgullo y te vayas. -Vale, me voy con mi dignidad.

-No, no, no... Con tu dignidad.

Vas a llegar lejos. Vas a llegar muy lejos.

-Se ha vuelto loco, se le ha ido la pinza,

me ha dicho que reflexione, no sé qué.

Yo creo que para tener que aguantar esas tonterías

y que me esté diciendo cosas que ni me van ni me vienen,

lo mejor ha sido abandonar la charla y lo más inteligente por mi parte,

antes que enfrentarme a él y ponerme a decir tonterías,

igual que lo que él podía estar diciendo,

he dicho que me voy y ya está.

Samuel Pons tuvo una primera gala complicada.

En cambio, la segunda, nos dejó alucinadas.

¿Qué versión tendremos hoy de Samuel?

Vengo con una propuesta diferente a lo que he hecho hasta ahora.

Es un número en el que es hablado todo el rato.

Creo que va a ser divertido porque estoy ligando

con una chica más o menos de mi edad

y creo que es muy guay.

Porque la idea es la siguiente, nos van a poner una música superguay

y tú, con el baile, tienes que ayudarme a transmitir

la carta que estás pensando.

No puedes pedir "Necesito una chica de 20 a 23 años

que sea guapa y que sea lista". ¿Qué es eso?

¿Cárnicas González? Pero ¿por qué no?

Es muy sexista.

Tengo algo, tengo algo, Elena.

El punto más difícil de este número para mí

va a ser no pasarme de tiempo. Quiero ver el número.

¿Un ensayo general sabes qué es, Samuel?

Si pudiese, te diría: "No actúas hoy en la gala

porque, como no lo he visto, no puedes hacerlo".

Samuel, muchísima suerte. Adentro.

-Vamos, Samuel. -Tira, corre.

-Ahí vamos.

-Hola, ¿qué tal?

Qué alegría estar aquí con todos vosotros.

Hoy necesito que se ayudarme alguien, por ejemplo, ¿cómo te llamas?

-Daniela.

-Daniela, ¿te importaría ponerte de pie, por favor?

Un aplauso para Daniela, sí, señor.

(Aplausos)

Daniela, ¿conoces la baraja de póquer más o menos?

Sí.

Quiero que de toda la baraja de póquer,

pienses una carta libremente a la que tú quieras.

Te van a dar una libretita para que cuando la tengas

la haces un dibujito, la escribes, lo que quieras.

Así no me la puedes cambiar y no se te olvida.

Tómate tu tiempo, lo que quieras.

Ve dibujando lo que te apetezca.

Una vez que lo tengas,

simplemente tienes que doblarlo y se lo dejas al chico que tienes al lado,

la chica o te lo guardas. Lo que te apetezca.

Le damos un aplauso a Daniela. Te vienes conmigo.

Ven conmigo, Daniela. No tengas miedo.

Tranquila. Voy sobrado de tiempo. Ven por aquí.

¿Cómo estás? Un besito.

¿Todo bien? ¿Estás nerviosa, Daniela? -Un poco.

-Un poco...

Yo un poco también.

¿Qué me cuentas de ti, Daniela? -Nada.

¿Has visto cuánta gente? -Sí, mucha.

-¿Qué edad tienes? -24.

-24. Yo tengo 20.

Ah, vale, perfecto en micro. Sí, sí. Te lo decían por aquí.

Yo tengo 20 y...

¿Te gusta bailar? -Me encanta.

Vas a tener que bailar en este número un poquito.

-¿Sí?

-Por cierto, ¿tienes novio, Daniela? -No.

-Qué chuli.

¿Qué tipo de baile te gusta? Tengo aquí un dibujo.

La idea es la siguiente.

Mientras tú bailes, voy a intentar averiguar la carta que estás pensando

y que solamente tú sabes. ¿Qué te parece?

-Muy bien.

-Vamos allá. Mira.

(Música)

La voluntaria como él, palmas arriba.

-Daniela, lo estás haciendo genial. Madre mía, qué justitos.

Tengo algo. As de picas.

Sé que no es tu carta, Daniela.

Pero, aunque no te lo creas, lo que he dibujado no es una carta.

Sino que haciendo un poco así de dibujo técnico,

es un estuche y dentro del estuche está tu carta. ¿Qué te parece?

No está mal, ¿no? -No, no está mal.

-¿Me aguantas esto un segundito?

Quiero que por primera vez nombres en voz alta

la carta que estás pensando y solamente tú sabes.

-¿Lo digo ya? -Sí.

-Siete corazones. -Siete de corazones.

Prepárate porque vas a flipar. Mira.

(Música)

Fuerte el aplauso para ella.

Me encantaría que te la quedes, por favor.

Dame un abrazo, ven aquí.

Para ti, de recuerdo.

Ven aquí.

Yo estoy un poquito enfadado contigo.

No fastidies. Sí, sí.

Dame un abrazo lo primero. No, pero...

Que yo te quiera, no significa que no esté enfadado contigo.

Nina.

No me ha gustado. -¿No te ha gustado?

-No, no me ha gustado.

Es que, además, he visto cosas. Que las vea yo...

Tiene delito. He visto cosas.

No, no me ha gustado.

Le ha faltado ritmo, tempo. No, no me ha llegado.

Lo siento. -De acuerdo, nada, no pasa nada.

(Aplausos)

Qué pena, Samuel.

Porque en la tele, en la tele solo enseñamos lo que queremos enseñar.

No es como en el teatro, que tú sales y pasa de todo,

y todo lo está viendo el público.

Aquí queremos enseñar algo de ti y no se ha podido enseñar.

No he visto nada, Samuel.

Qué lastima, porque sé que has puesto mucho interés.

Pero no, no ha pasado nada.

En tu vida, como mago en este momento, no ha pasado nada.

No me extraña que no tengas novia. Aburres a un camello.

Caramba.

Blake... ten en cuenta que le han dicho que aburre como un camello.

Por lo menos a Daniela creo que lo que le ha molado.

Y qué manía, estás ligando todo el rato.

Samuel...

¿Cuántas veces has hecho este número?

Muchísimas.

No.

Con la versión que has hecho hoy.

¿Cuántas veces has hecho este número?

Muy pocas.

¿Te parece correcto?

¿Estamos jugando o vamos de broma?

Si no dominas y controlas, no lo puedes hacer.

Y vale más hacerlo como siempre

a querer ser más listo que nadie y utilizar más

de lo que no sabemos cómo funciona.

El número es vacío.

No me ha dicho absolutamente nada. No me ha gustado nada.

Más alto lo puedo decir, más claro no.

Puedes contestar si quieres. ¿Puedo contestar?

Gracias por tu opinión.

Creo que no era necesario desvelar ciertas cosas.

Nos he desvelado absolutamente nada.

Tú has entendido lo que tenías que entender.

Si alguien se ha enterado de algo pregúntaselo.

Todavía sé cómo hablo, cuándo hablo, lo que digo y cómo lo explico.

No me vengas diciendo cómo tengo que hablar.

Desde el primer día he sido tremendamente claro

con todos vosotros y no he desvelado ninguna esquina.

No como otros que contratan bailarinas ajenas

para hacer un número.

Bueno... Ya sacando cosas anteriores.

Se acabó. Tiene razón, ¿eh?

Tiene razón.

Como concursantes, no tenéis que decir al jurado

lo que pueden o no pueden decir.

Estáis aquí para escuchar.

Y hablando de escuchar,

yo me quedo flipado con lo de aburrir a...

A un camello.

No es por nada, no conocéis a Samuel.

Es un tipazo extraordinario, me caes de madre, tío...

Pero ¿cómo se puede salir a hacer esto y aburrir

a este maravilloso público y al que está en casa?

Mira, están dormidos en el sofá.

Se han dormido. Os recuerdo que se ha ido de tiempo.

Sí, te has ido de tiempo.

Te has ido de tiempo, no te vamos a valorar cartas arriba

porque automáticamente estás nominado, ¿de acuerdo?

Gracias, Samuel.

(Aplausos)

¿Cómo te vas? -Me voy fastidiado.

Me voy bastante fastidiado porque pensé que iba a caer bastante mejor

y claro, estas críticas tan duras...

Vamos a presentar ahora el siguiente artista.

Él es el más sinvergüenza. No, perdón.

Él es el que tiene menos vergüenza de todos.

Estoy hablando, ¿eh?

Señores miembros del jurado,

lo digo porque el concurso va a continuar.

Soy la única que te hago caso.

La única que estaba escuchando era yo, ellos siguen.

Inés y Blake van a su olla... El programa continúa.

Habléis después tomando un café, por Dios.

Decía que ahora viene el concursante no más sinvergüenza,

sino el que tiene menos vergüenza de todos.

¿Qué tal? ¿Cómo estáis?

En esta gala mi corazón me ha pedido acercar cartomagia.

El número de esta semana tiene una parte divertida,

y una parte creativa.

No digas cartomagia, porque esto no es cartomagia.

Creas una expectativa de algo que luego no es.

El parapeto este es muy feo.

Yo veo esto

y pienso que me vas a sacar de aquí un elefante.

Realmente, si has visto hay unos cómicos chinos...

Bla, bla, bla. No hablemos tanto. No discutas, no discutamos.

Es que no lo entiendo, por eso te quiero preguntar.

Vale, pues deja que acabe de explicarte.

El mayor hándicap es adivinar

todas las cartas de los jurados.

-Alfonso, muchísima suerte, hazlo muy bien

y que vaya estupendamente.

(Aplausos)

Dentro.

(Música)

¿Qué tal, damas y caballeros?

Antes de nada, empecé repartiendo un grupo de cartas

a cada miembro del jurado.

Por favor, que cada miembro coja una carta del grupo que tenga.

He repartido esas cartas en función de vuestra personalidad.

Elegid una carta. Por ejemplo, Poty. Enséñala.

Dos de corazones.

Enseñadla a cámara para que se inmortalice en todo momento.

Dos de corazones. Poty.

Seis de picas Inés.

El as, Nina, cómo te gusta.

Y el maravilloso Blake siempre luciendo su sonrisa

con el diez de tréboles.

(Risas)

Cómo, no, amigo Blake.

Damas y caballeros, vamos a intentar adivinar estas cartas

con ayuda de tres personas.

Espero que lo disfrutéis.

(Música)

Técnica.

Estoy loco por el tenis, me encanta su juego tan emocionante.

Estoy loco por el tenis,

me encanta su ritmo tan electrizante.

Estoy loco por el tenis y lo quiero practicar

para ver si mañana soy un Santana para triunfar.

El juego de tenis va a empezar,

a prepararse todos, que vamos a bailar.

Primero el drive, con rodillas flexibles, la raqueta en posición.

Gira, mira, pega y pam, qué bueno es el tenis.

Ahora el revés con rodillas flexibles y la raqueta atrás.

Gira, mira, pega y pam, qué bueno es el tenis.

Presentación.

(Violín)

(Aplausos)

Ritmo.

(Música suspense)

(Aplausos)

El público es el mejor jurado.

Mírala, mírala.

Mírala. Así me gusta. Es una alegría.

Como Nina es muggle,

que se ponga de pie es porque le hemos impresionado como magos, ¿no?

Sí.

No hagas la pelota, Alfonso. No hace falta.

Quiero que Blake me quiera también como yo lo hago.

Eso es imposible.

Hemos conseguido que se ponga la cinta.

Esto no es cuestión de amores.

Yo no tengo absolutamente nada en contra de ti

ni de ninguno de vosotros.

Absolutamente nada.

Yo estoy aquí para juzgaros como magos.

Vamos a ver, lo primero de todo.

Si bajaras de verdad la escalera del metro,

yo te creería.

Pero es que, de verdad, como bajes esa escalera del metro,

te estás matando por la escalera del metro abajo.

Los botes que pega esa escalera son impresionantes. Punto uno.

Punto dos.

Todo eso que tienes atrás colocado donde me desapareces

de vez en cuando después de que tú ya has sabido

por cada uno de nosotros la carta que hemos elegido,

vas, te marchas, vuelves y te escondes.

¿Dónde está la magia, rey?

¿Tú crees que me da tiempo a encontrar las cuatro?

¿Tú crees que me da tiempo realmente?

Te puede dar 58 formas, métodos, modales y técnicas

y en cero coma dos tengo las cuatro. Sí, señor.

Tan sencillo como eso.

No sigo...

Porque si sigo... A mí me gusta...

¿Quieres contestar? ¿Puedo?

Sí, tira leña, tira.

Llevo trabajando, como tú dices, dos meses en este número,

estudiando todas las posibilidades, he cambiado cosas que antes no había

y he intentado cambiar todo este mobiliario....

Me parece estupendo. Espera, déjame hablar.

Tengo que decirte una cosa.

Has estudiado mal el número, has investigado mal el número,

y, como consecuencia, no has desarrollado

ni has ensayado bien, porque muchas veces el problema

es que pensáis que estáis ensayando bien

y no estáis ensayando bien porque no conocéis la teoría.

No habéis empezado con el número en un papel

y a continuación de eso, lo habéis desarrollado.

¿Perdona? ¿Perdón?

Es que no me voy a cortar.

Vamos a ver, yo estudio cuando hago las cosas.

Yo no hago las cosas porque sí ni hago el paripé porque sí.

Esto está estudiado con una persona profesional

que me está ayudando desde casa y esto lo estoy sudando cada día.

Si ese profesional estuviera en estos momentos aquí,

te tendría que estar poniendo como un trapo.

Sí, pues ganó un premio el año pasado en este programa.

Me parece muy bien... Mira, no empecemos con eso.

No empecemos con eso.

Porque pasó por la misma posición que tú.

No quiero discutir.

Estoy de acuerdo contigo en lo que estás diciendo...

No me vengas a contar que si fue un señor que ganó aquí un premio...

Si nos has dicho tú en la clase

que en una semana no se puede montar un número.

Déjalo ya, déjalo ya.

No quieres oír lo que se te está diciendo,

punto pelota. Eso es lo que está pasando.

Que tenemos un ego demasiado grande. ¿Ego?

(Aplausos)

Nina, di algo. Ella por lo menos lo ha disfrutado.

Inés, habla tú.

Yo quiero decir que no me había dado cuenta que bajaba al metro.

-Solo te digo que yo sabía que ibas a venir de blanco

y he puesto las cintas en blanco para que vayáis igual.

-Que chulería.

Nina, comenta. ¿Te ha gustado?

¿Qué te ha gustado, que no te gustado?

Iba a hacer una broma.

No me había enterado que bajaba al metro, de verdad.

No me había enterado. Fíjate.

Me ha gustado.

Me ha gustado el morro que tiene, me ha gustado el desparpajo,

cómo pisa el escenario, tiene ángel, tiene carisma

y me ha gustado mucho el número. Lo siento, Blake.

No, me parece estupendo.

(Aplausos)

Es lo que hay.

Tú, como espectador profano te encanta.

Yo, como mago profesional, no.

Alfonso, a mí me ha gustado.

El público se lo ha pasado muy bien. ¿Sí o no?

(PÚBLICO) ¡Sí! Ahí tienes.

Señores miembros del jurado, cartas arriba.

Eso es jugar sucio, ¿eh?

Eso es jugar sucio.

A mí me ha gustado.

Yo tengo mi opinión, no la voy a decir, pero me ha gustado.

Son tres ases de corazones. Un joker. Felicidades.

Guapo. Tú más.

Diga, señor Blake.

Es la ultima vez que te permito que dejes

que el concursante que correspondiente

ponga al público en contra del jurado.

Se acabó.

Es que soy el director y no me tienes que permitir nada.

Exactamente. No te tengo que permitir nada.

No te tengo que permitir nada.

Blake, yo te entiendo de verdad.

Pero las normas del concurso son estas.

Yo puedo dar turno de palabra.

Lo que no intento es poner nunca al público en contra.

En este caso, no he preguntado nada al público.

No, pero concursante lo ha hecho.

Dime, dime.

El concursante lo ha hecho y eso lo tienes que cortar tú.

Bueno, es divertido.

Vamos a seguir, vamos a seguir.

En estas galas, para...

En estas galas lo más peligroso no son estas cosas.

Son lo que pasa durante la semana.

Tenemos las clases de Estela.

En esas clases sabes cómo entras, pero no cómo sales.

Hola, chicos.

Hoy es un trabajo muy introspectivo, en plan de dentro.

Vamos a trabajar con el mejor recuerdo que tengáis

y el peor recuerdo que tengáis.

Empezar a visualizar con quién estabais.

A qué olía.

Ahora tenéis que empezar a sacar la voz.

-Muchas gracias. Parece un sueño.

-Luego hemos hecho un semicírculo

en el que nos teníamos que mirar los ojos uno por uno

y conectar con la otra persona.

(Música)

Luego hemos cogido las sillas.

El ejercicio de las sillas era no poder expresarte

hasta que ya no podías más.

Entonces nos desatábamos las manos y entonces ya podíamos expresarnos.

-La clase de Estela nos ha puesto a todos a llorar.

Ha sido una serie de sentimientos alucinantes.

He hecho llorar a mi pobre compañera Judith.

Estaba con la boca tapada...

-Me he puesto a llorar... He hecho ¡boom!

He llorado como una posesa, de verdad.

-He tenido un momento que he sacado un recuerdo que tenía de hace tiempo.

No es que me echara a llorar,

pero ha sido un momento duro para mí.

Darío creo que se ha emocionado tanto y ha empezado a llorar.

No sabía cómo pararlo.

Pero creo que ha sacado muchas cosas que está bien que las saque.

¿Me das un abrazo?

-Soy argentino y he sido inmigrante.

Y esa separación, esa muerte hacia gran parte de uno

te abre una puerta y un horizonte precioso,

pero a la vez uno deja cosas atrás. Deja personas atrás.

El abrazo de cada uno de ellos, de Estela,

de alguna forma me reconfortaba

y me hacían conectar con eso.

-La clase de Estela ha sido muy curiosa.

Este tipo de ejercicios no me los creo.

Pero llega un momento que, con la propia profesora,

dentro de todo el contexto, sí que hay un momento que conectas.

Mis clases siempre intento que acaben arriba.

Pasan por muchos baches e intento que acaben arriba.

Luego los hemos puesto a bailar, gritar,

a bailar otra vez y a gritar otra vez.

Muchísimas cosas.

Creo que han acabado con la energía que necesitaban.

(Aplausos)

Pero bueno, chicos. ¿Qué os ha pasado?

¿Qué es eso de tanto llorar?

¿Tan fuerte es eso? Fue muy fuerte para mí.

A mí me tomó por sorpresa.

No sé si estaban los chicos preparados para esto.

Ya, ya, ya. ¿Y por qué?

Porque todo comienza como un juego, te crees que estás jugando

y de pronto te encuentras con cosas que parecían olvidadas

y no sabías que estaban ahí.

Esas cosas traen otras.

Pero ¿estás recuperado?

Ahora me has puesto esto y me he roto otra vez.

Lo hemos hecho con buena intención, justo antes de que vayas actuar.

Sí, sí.

Ahora, por lo menos, me puedo concentrar.

Así me gusta. Pero en el vídeo.

Concéntrate.

Ha trabajado mucho esta semana.

La semana pasada la gala te fue un poco mal.

Pero creo que esta semana has trabajado duro. Vamos a verlo.

Con este número que voy a hacer esta semana

voy a demostrar el poder que tiene la música

y el poder de comunicación.

Es increíble el poder que tiene la música de crear una atmósfera

en menos de un segundo. Quiero demostrarlo.

Me gusta el rollo que le das. Es muy tú.

Es curioso, te conozco de hace pocos días,

pero eres un mago distinto al resto.

Pero creo que...

te arriesgas haciendo tanta coreo cuando te estás pasando de tiempo.

En los ensayos voy a tratar de ir recortando

porque no queda más remedio.

El tiempo es, como en las otras galas, un problema.

(Aplausos)

("Mambo N 5")

("Oh My Love")

Es increíble.

El poder que tiene la música

para encontrar una atmósfera en un segundo.

Y no solo ese poder tiene oculto.

Déjenme demostrarles algo.

¿Me puedes ayudar, por favor, vosotras dos?

¿Podéis acercaros?

(Aplausos)

Tengo aquí unos discos, mientras las chicas vienen,

música nacional e internacional.

Por ejemplo Amaral, Malú, Melendi, Shakira, de todo un poco.

Quiero demostrar algo con la música.

¿Cómo estás? ¿Qué tal?

Muy bien, te voy a pedir que de todos estos discos que cojas uno.

Cualquiera. -Vale.

-¿Ese?

Asegúrate de que conoces al artista.

-Hola. -Hola, ¿cómo estás?

Siéntate, por favor.

Elige una canción y te voy a pedir que la tararees.

No la digas en voz alta,

no la tararees en voz alta, sino en tu mente, ¿de acuerdo?

¿Sí? Elige cualquiera.

¿Cómo estás? ¿Qué tal? -Bien.

-¿Tu nombre es? -Ana.

-Hola, Ana.

Te voy a pedir a ti que te imagines que estás delante

de miles de discos, los discos de toda tu vida.

Cierra los ojos, por favor.

A la cuenta de tres, te vas a tapar los oídos,

vas a poner un disco, lo vas a reproducir

y va a sonar una música cualquiera al azar.

Te vas a tapar los oídos a la cuenta de tres, uno, dos, tres.

Ana, efectivamente.

Presta mucha atención,

porque una música cualquiera puede sonar en tu mente.

Presta mucha atención. Puede ser lo que sea.

Ana, ¿tienes una canción en la mente?

¿Has elegido la canción? ¿Sí? Dámelo, por favor.

¿Me puedes decir qué número de canción?

-¿Te lo digo? -Dilo en voz alta.

-El cuatro. -El cuatro. Vamos a ponerlo por aquí.

Vamos a comprobar...

si el poder de la magia ha surtido su efecto.

Por favor, di la cara canción que tienes en mente.

Dila en voz alta. -¿El título?

-Sí, la canción. Cántala, lo que sea.

De Juanes. "La camisa negra".

-¿Qué canción has elegido?

La misma que ella. -¿La misma?

Vamos a comprobar si la magia se ha vuelto realidad.

Tengo una camisa negra porque negra tengo el alma...

Muchísimas gracias.

-El tiempo es lo único.

¿Qué tal?

Inés, ¿qué te ha parecido? Me ha gustado muchísimo, Darío.

Gracias.

Muy original y muy diferente.

No solo la magia, sino la forma en la que la haces.

Así que, felicidades. Gracias, muchas gracias.

Nina.

Yo debo ser muy rara, ¿no?

Es que no me ha... No, tonta, no.

No, me ha faltado ritmo.

Me ha faltado algo.

No me he enganchado. Es decir, ya sé qué pasa.

Estaba sufriendo.

Tengo la manía de mirar el reloj. Sufría por el reloj.

He sufrido.

Rubén, me sabe mal. He sufrido.

A mí me ha parecido que es un número de metalismo muy original.

Los magos adivinamos cosas, pero, fíjate,

un espectador adivina cosas respecto a otro.

Como planteamiento...

Y la buena reacción de la espectadora.

Cómo ha reaccionado.

La propuesta sí, pero no sé por qué, he sufrido.

Ya está. Soy así.

A mí me ha gustado, Rubén.

Porque si partimos este número en dos,

quitamos la puesta en escena musical de la coreografía,

esto ya tiene mucho peso en el escenario.

Tú como mentalista.

Creo que ha sido una cosa muy bien hilada.

Y no, llegas y dices: "Poty, ¿podríamos trabajar coreografía?".

Perdón. ¿Te están llamando por teléfono?

Sí. ¿Hola? Le están llamando...

(Aplausos)

¿En serio? No.

Llaman a un concursante y desaparece.

¿Te estaban llamando por el móvil? Sí, lo siento.

Olé, olé, olé.

Tío, hay que apagar el móvil. Estás en televisión.

Eres un sinvergüenza.

Pero ¿han llamado por el móvil?

Blake, quítate la mano la cara.

Pensé que estaba tan bien estructurado

lo que te estaba diciendo, que de la emoción te has ido.

Sí, sí. Eres un sinvergüenza.

Estoy esperando noticias y estoy emocionado

porque sé que son buenas.

-¿Cómo se puede salir a actuar con el móvil?

¿Qué noticias estás esperando? Tengo tres niños, pero es...

Cómo mínimo que vas a ser padre. Dime, dime.

No, no va por ahí. Ah, no vas a ser padre.

Ya, ya lo sé. Yo lo sé que no va por ahí.

Te estoy echando un cable.

Te juro que la gente piensa que está preparado.

¿Entonces las buenas noticias cuáles son?

No lo he podido coger. ¿Si me dejas?

Pero ¿qué puede ser? ¿Estás esperando un crío?

No, no. Estamos esperando cambiarnos de casa...

Ya, ya, ya...

La gente pensará en casa que...

No, estamos hablando de...

Pero ¿qué pasa con la gente?

Has dicho que estás esperando noticias

y si las noticias tienen que ver con una mudanza,

no puedes concretar más...

No. No he cogido el móvil.

-Pero ¿cómo se sale a actuar con un móvil?

No aprietes. Déjalo ahí.

Es absolutamente inmaduro.

Y lo anticipé. Te lo anticipé desde el principio.

Y el final ha demostrado la inmadurez

que has hecho de este número.

Lo acabas de demostrar tú solito.

La falta de madurez que tiene el número.

En una semana no se monta un número.

No conozco a nadie que en su sano juicio,

y queriendo representarse a sí mismo en un concurso como el de hoy,

tenga los fallos tan garrafales que has tenido tú hoy.

Y sobre todo,

con que me vengas contando que estás esperando una llamada

en mitad de un concurso.

Me están preguntando cosas personales.

No, no, no. No me hagas hablar, porque sabes que no es así.

¿El qué, perdona? Lo que acaba de sonar.

¿Cómo que no?

Tu llamada telefónica. Sí.

No.

No estoy enterando de nada, te lo juro.

Aunque ponga cara de distraído, él sí me entiende.

Él sabe perfectamente de lo que está hablando

y lo sabemos todos. Perfectísimamente.

Falta de madurez total.

No... lo siento.

Pero ¿el número bien o no? No.

(Aplausos)

(HABLAN A LA VEZ)

No me lo puedo creer.

Lo preguntaba porque...

Blake se refiere a cosas que no forman parte del número.

Y ya entramos en valoración...

Sí, pero veo aquí una sorna con el jurado que no...

¿De mi parte? Sí. Pero el número bien.

No, lo digo porque se refería a cosas

que ocurrieron después del número.

Sí, bueno. Vamos a hablar del número que vamos a valorarlo.

Os voy a pedir cartas arriba en un momento.

Ya que ha quedado todo junto, esto es un pack,

también vamos a valorar...

Por favor, silencio, estoy hablando.

Vamos a valorar también si es normal que te suene el móvil

y que abandones el escenario,

porque si estás en un teatro y haces esto,

me parece que de cara al espectador, es una falta de educación.

Por lo tanto, quiero que lo tengáis en cuenta a la hora de valorarlo.

Cartas arriba, por favor.

Es que es un error muy grande. Lo siento.

(Aplausos)

Poty...

Darío, yo te hubiera dado así...

Has hecho un número... arranqué mi speech comentándote.

Imagínate, eso no se le ocurre a nadie.

Si te estoy hablando como jurado...

"Dime, sí, un momentito. Está hablando Poty.

No, qué va, tío. Lo de la mudanza de la casa, qué va".

Eso no se lo cree nadie, Rubén.

Perdón, ¿me han valorado porque ha sonado el móvil?

No, por irreverente con el jurado. Macho...

Pero ¿cómo no se te va a juzgar porque suene tu teléfono

en mitad del escenario?

Por supuesto. ¿Cómo que sabiéndolo?

¿Cómo que sales a actuar con el teléfono móvil encima?

Discúlpeme.

Y como consecuencia, has estado en el límite del tiempo.

Por la falta de madurez y como consecuencia,

tus dudas con el guión.

Eso es lo que ha dicho Nina. Que le resultó aburrido.

Y teniendo en cuenta que el protocolo del programa dice

que no se puede salir al escenario con el móvil en el bolsillo.

Ni en el plató, siquiera.

Yo, mi carta... No lo puedo tener en cuenta.

No quiero, lo siento.

Yo tengo en cuenta la actuación que he visto.

Primero hacía broma y decía:

"Caray, soy un bicho raro porque Inés dice que muy bien".

Me daba como cosa decir que mal.

Pero de verdad que veía que no estaba...

Tú lo ves de otra manera. Solo por una cuestión, Rubén.

Si te sucede eso, creo que con 2:45,

lo que tienes que hacer es apartar la vida personal

y salir al escenario y concentrarte

porque te puede perjudicar.

Yo no valoro eso, lo siento. No lo valoro.

Pero sí valoro que no estabas ahí. Probablemente estabas en la llamada.

De acuerdo, hemos valorado. Muchas gracias, Rubén.

Una lástima.

Vaya gala, ¿eh?

Están pasando cosas muy intensas hoy.

El jurado sigue hablando.

Jurado, os voy a tener que pedir, por favor,

que cuando acabemos de valorar calléis.

Perdón, perdón.

Me voy a enfadar y os voy a convertir en conejos.

Te queremos.

En coneja.

Vamos a recibir con un fuerte aplauso

al inmune de esta semana, Abel.

Ven aquí, Abel.

Abel.

"A bel", cuéntanos, ¿cómo te ha ido la semana?

Perdón, no pude evitarlo. Una broma muy típica.

Sí, sí. No te la he hecho nunca nadie.

No, nunca. ¿Cómo te ha ido la semana?

¿Tranquilito?

La semana tranquila, porque no tenía que presentar número,

pero por otra parte, un poco también tensa

para pensar en seis o siete números que tengo que prepararme.

Claro, claro. Nosotros tenemos un regalito.

¿Sí? Hombre, claro.

El inmune tiene un regalo en forma de actuación especial.

Tú vas a hacer una actuación especial unipersonal.

Se la vas a hacer solo a una persona.

Una persona que te espera fuera del plató.

Es uno de los mejores presentadores de esta casa, Mag Lari, digo...

No, no, no. Perdón, no.

¡Roberto Leal!

Le vas a hacer magia a Roberto Leal.

Pero vas a hacer magia de cerca.

Magia de cerca es ese magia que se hace de cerca.

Es decir, cojo una carta...

Mira si va a ser de cerca,

que se la vas a hacer en el ascensor más pequeño de TVE.

Venga, pasa afuera. Disfruta. Te está esperando Roberto.

Vamos a conectar ahora con Roberto. Roberto, hola, buenas noches.

Hola, Lari.

Efectivamente, aquí estoy esperando al mago Abel.

Me han dicho que tengo que estar muy pendiente de esa magia de cerca.

No le voy a dejar escapar ni una.

-Roberto, ¿cómo estás? -¿Qué pasa, hombre?

Un placer. -Encantadísimo de hacerte magia.

-Lo mismo te digo.

-Va a ser un poquito diferente.

Te voy a acompañar en el ascensor a tu camerino

y en ese trayecto te voy a hacer un número de magia.

¿Qué te parece? -¿Y yo cómo me fijo?

¿Esto qué es?

-Es una cámara que te vas a poner en la cabeza.

Tú vas a ser los ojos de toda España, que lo van a estar viendo.

-¿La medida la has puesto tú?

Tengo una cabeza gorda. Tipo búfalo. A ver.

-A ver, prueba, prueba.

Te queda maravilloso. Mira, mira.

Le queda maravilloso.

-¿Qué piensa el resto de la humanidad?

-Vamos para allá.

Después de ti, que te tengo que vigilar.

-Esto va a ser una experiencia única.

Creo que te fijes en lo que voy a hacer.

Voy a sacar la baraja de póquer. Aquí tengo el ocho de diamantes.

Voy a coger el ocho de diamantes. Vamos a hacer algo con esta carta.

Te voy a dar el bolígrafo.

En la parte de abajo voy a poner mis iniciales.

Voy a hacer así. Abel Ruiz.

Te voy a dar el bolígrafo y quiero que escribas lo que te apetezca.

R.L. Las mías. -Muy bien, perfecto. Me gusta.

Esto lo guardamos.

Me tiene que valer para otra ocasión.

Ahora tengo aquí la carta.

La voy a doblar de esta manera.

Así. Quiero que lo veas muy clarito. La voy a partir.

La parto por la mitad.

De esta manera, Roberto, quiero que veas

que tengo claramente mi firma y tu firma.

Pon la mano boca arriba.

Te voy a dejar aquí claramente tu firma.

Presta atención, porque quiero que veas lo que ha pasado.

Aquí tengo mi firma.

Quiero que veas que no tengo nada más en las manos.

Solo voy a pasar así por delante

y fíjate cómo de repente viene tu firma.

-¡No! Tus letras. La R y la L.

Y aquí, no puede ser otra cosa, aparece de repente mi firma.

No puede ser... No me lo creo.

-Oye... -No me lo creo.

Menudo viaje estamos teniendo, Roberto.

Quiero que me dejes, estoy viendo que tienes un anillo.

¿Me lo puedes dejar un momentito?

-El anillo de casado, eh. -Ah, el anillo de casado.

-Cuidado, que como mi...

Que me lo voy a quitar, Sara, que me lo voy a quitar.

Es para que haga magia.

-Tengo aquí el anillo, en mi mano.

Lo voy a hacer desaparecer mágicamente.

Una, dos y tres.

De repente, tu anillo desaparece completamente de las manos.

No me lo puedo creer, es imposible, Roberto.

Muchas gracias, Roberto. Ha sido un placer.

-¿Dónde se para? -Stop, stop, emergencia...

Mira, ¿sabes lo que pasa, Roberto?

La magia es como la energía.

Nunca se destruye, solo se transforma.

Es igual. Las cosas no desaparecen, solo viajan.

Atención. Nada en la mano.

Quiero que veas que voy a ir claramente a mi bolsillo.

Voy a sacar mi monedero con las llaves de mi casa.

Y quiero que veas claramente cómo entre mis llaves...

-¡Qué dices!

-Está tu anillo.

Quiero que veas y corrobores que realmente es tu anillo.

-Pone mi nombre dentro.

-Lo voy a sacar para que se vea.

Aquí, aquí. Quiero que lo mires.

Que veas que es tu anillo.

-Es mi anillo que, por cierto, hace falta que lo pula un poquito.

-Y esto, damas y caballeros, es la magia del ascensor.

-Qué maravilla.

-Aquí un mago de verdad, auténtico.

Gracias, Abel. Eres maravilloso.

-Gracias a ti por esta experiencia. Ha sido un placer para mí.

-Vamos a salir, que entiendo que en la puerta habrá 200 personas

intentando entrar.

Esto se ha quedado bloqueado. Magia, magia.

-Vamos allá.

(Aplausos)

Hay que ver la de cosas que pasan en un ascensor

y nosotros no nos enteramos.

Vamos a continuar en el escenario viendo magia en directo,

porque le toca el turno a Pepa Golden.

Pepa Golden la semana pasada tuvo una gala movidita.

Primero perdió la varita.

Luego casi se ahoga en una piscina.

Creo que hoy solo puede ir a mejor.

Esta semana te la vas a jugar.

El número que estoy preparando esta semana se llama

"El paraguas que atraviesa la carta".

Quiero cantar, bailar, hacer magia y hacer humor.

-¿Has dicho amor? -Humor.

-Todo eso en 2:45. Ahí está el reto.

Papara pam, papara pam...

Madre de Dios, qué desastre.

Es la primera vez que voy a meter bailarinas.

La primera vez que voy a cantar, bailar.

Canta. Yo creo que ha ido bien.

No puedo poner de momento la mano en el fuego,

porque mañana en la gala, las luces, el maquillaje,

el vestuario, el público, las cámaras,

todo eso...

se nos acaba arrugando el corazón.

¿Vas a venir la próxima semana? Venga, vámonos.

(Aplausos)

("Singin' In The Rain")

(CANTA EN INGLÉS)

Bueno, basta ya de tanto "singin'",

que yo vengo aquí a hacer mentaltontismo.

Esta palabra viene de "mental", que viene de "mental",

y de "tontismo", que en mi caso viene de familia.

Según mi madre, por parte de padre, pero aquí no está claro.

Y para hacer mentaltontismo necesito un paraguas,

una baraja de póquer y la ayuda de un espectador majo.

Por ejemplo, tú. ¿Me quieres ayudar? Pues mira.

Mira, fíjate.

Fíjate, porque aquí tengo una baraja de póquer... ¿Hola?

Hola, ¿cómo te llamas? -Sebastián.

-Como el cangrejo de "La sirenita". Ven por aquí. Mira.

Ponte aquí, por favor.

Aquí tengo una baraja de póquer, ¿de acuerdo?

Sebastián, voy a ir pasando cartas, y cuando tú quieras,

me vas a decir: "Para, pibonazo". -Vale.

-Son las palabras mágicas. Si no, no sale.

(Risas)

-Está bien. -¿Está bien?

-Sí, sí. -No. "Para, pibonazo".

Veo que estás nerviosillo. Venga. Una, dos y tres.

-Para, pibonazo. -De acuerdo.

Pero como esta carta ya la vi yo, coge la siguiente.

No me la enseñes, enséñala a los espectadores,

a cámara, y recuérdala. ¿De acuerdo? ¿Ya?

-Sí. -Vale. Piérdela donde tú quieras.

Vale, superimportante, Sebastián, ahora quiero que cojas...

Aquí, aquí, aquí. Quiero que cojas así.

Tensa la esterilla, ¿de acuerdo? Y yo voy a contar hasta tres.

A la de tres, vas a lanzar las cartas alto, ¿sí?

-Arriba. -Que no se te caigan.

Cuidado. Tensa.

Y yo, con el paraguas, voy a intentar clavar tu carta.

¿Sí? -Vale.

-¡Una, dos y tres!

¡Oh!

(Aplausos)

¡Mira! -Gracias.

-¡Mira, mira, mira! ¡He clavado una carta!

He clavado una carta. ¿Es tu carta?

-No.

-¿No es tu carta? ¿Cuál era tu carta?

-El rey ese con la "K". -¿El rey de...?

¿De "K"? ¿De qué?

¡De picas! De picas, ¿no?

-Sí. -Pero este es el comodín.

El comodín vale por todas. -Ah, estupendo entonces.

-No resultó muy creíble. Muchas gracias.

Gracias. -Gracias.

-Gracias, gracias.

Vamos a ver.

Bueno, no sé si hay supersticiosos entre los espectadores,

pero voy a tener que abrir el paraguas

para aguantar el chaparrón que me va a caer.

Por favor, recordad, aunque las cosas no salgan bien a la primera,

nunca dejéis de cantar y bailar bajo la lluvia.

(Aplausos)

("Singin' In The Rain")

Muy bien, muy bien.

Bueno, muy bien relativamente, porque te pasaste de tiempo.

Y me sabe mal. Estás nominada automáticamente.

Porque no te has pasado dos o tres segundos.

Cierra esto, que a mí me da yuyu.

Aun así, te vamos a valorar, ¿de acuerdo?

Gracias. Me dicen... 3:20 has estado.

¿En serio? Es bastante más de los 2:45.

Nina, valora.

Flojillo, Pepa. No se te entiende cuando hablas.

No se te entiende. Te aceleras.

Y hay que poner en valor, por supuesto,

tu esfuerzo de querer bailar, cantar y todo,

pero flojito en general.

Yo creo que ayer te dije: "Cuando te escuche Nina

cantar el 'Singin' In The Rain', yo me voy a casa".

¿Te acuerdas? En la ducha sonaba mejor.

Lo sé, también. Se ha comentado en el programa

lo tuyo de la ducha.

Pero había una cosa que te dijo Lari en los ensayos,

y él te lo ha dicho...

A mí me cuesta mucho decirle a alguien: "No cantas bien".

No lo he dicho nunca ni lo diré.

Pero Lari te lo ha dicho bien y te ha dicho: "Sácale punta

y haz un chiste de eso". Hazlo cómico.

"Paro porque va a llover". No le has sacado punta tampoco.

Al final hemos quedado que para no...

Que no lo íbamos a hacer.

Prefería que valoraseis vosotros, sobre todo tú, si cantaba bien o no.

Yo le he dicho: "Yo no cantaría. Si cantas, hazlo en broma".

Un chiste. No tenía otra opción.

Hay que ser consciente de las limitaciones.

Yo no cantaría nunca, por ejemplo.

Ni en la ducha. (RÍEN)

Pero muchas gracias. No levantamos cartas.

Gracias, Pepa. El baile, bien. Anda.

Pues eso, que quien mucho abarca poco aprieta, dice el refrán.

Y la semana pasada, David... Davig, perdón.

Davig el Magow estuvo así de tener que abandonar el programa.

Pero no, se salvó.

¿Qué pasó? Que ha tenido que pagar un precio muy caro.

El reto extremo de Víctor Cerro, que, por cierto, le fue muy mal.

Se giñó bastante.

Pues vamos a hacer una experiencia muy pero que muy peligrosa

que tiene peligro real.

Es plomo fundido.

Hay que tener cuidado incluso al acercarte.

Mira, es plomo fundido.

¿Vale? -Ajá.

-Y tiene una temperatura...

268 grados. Que lo vea la cámara también.

268 grados.

Lo que ven en sus casas realmente es lo que hay.

-Lo que tienes que hacer en primer lugar,

lo que te voy a pedir, es que cojas una mano,

la metas rápido, toques el fondo y la saques.

Peligro totalmente real.

De hecho, tengo aquí una salchicha.

Quiero alejarme un poco porque va a saltar,

y lo que salte...

Eso podría ser tu dedo.

(Música tensión)

O sea, todo es real.

¿Vale? -Ajá.

-Pero no estás obligado a hacerlo. Eso sí, debes decidir ahora

si quieres hacerlo o si no.

Date cuenta que eres mago, que tus manos van a ser tu vida,

y si esto sale mal,

se acabó no el concurso, se acabó tu carrera como mago.

-Es que no lo veo claro. No estoy seguro de que pueda hacerlo.

Realmente, no lo veo.

-Okey.

Vamos a ver, como he dicho, es un acto de fe.

Y como es a nivel mental, lo primero que hay que hacer

es tener mentalmente justo lo contrario en tu mente

de lo que te va a pasar.

Por eso, voy a mojarme la mano en agua.

Es agua, ¿vale?

Acércate a mí. Una, dos...

(Aplausos)

Me ha gustado mucho lo de la salchicha.

El frankfurt ahí ha sido una cosa espectacular.

Ha sido una imagen total. ¿A que sí?

Bueno, no lo ha superado porque, bueno...

(IMITA UNA GALLINA)

Pero no pasa nada. Nosotros, en "Pura magia",

valoramos mucho que haya antepuesto su carrera

que ganar una prueba puntual. Pido un aplauso para él.

Claro que sí. Totalmente de acuerdo.

Yo tampoco lo hubiera hecho. Porque estaba muy asustado.

Pero... Dime, Blake.

No, que yo entiendo que Víctor Cerro está muy p'allá,

porque Víctor está muy p'allá. Lo conozco hace muchos años

y el día menos pensado nos dará un disgusto a todos.

Pero me parece una auténtica salvajada.

Vamos, hombre.

Que yo no lo hago, hombre. No, yo tampoco.

Sobre todo, ¿de qué vivimos? ¿De qué vivimos?

Él lo hace. No hay más.

Que siga haciéndolo, pero nosotros no.

Él que haga lo que le dé la gana.

Pero en "Pura magia" no nos gustan los cobardes,

y como se dice: "¿No quieres caldo? Dos tazas".

Le hemos preparado otro reto. Es este.

Una hoguera, 30 m de cuerda, un bidón de gasolina,

12 m de mecha y tan solo dos minutos para poder escapar.

El mago será inmovilizado en lo más alto de la pira.

Si no consigue escapar antes de que la mecha prenda la hoguera,

acabará hecho cenizas.

(Aplausos)

Vamos a ver de qué se trata. Iván Asenjo, buenas noches.

Iván Asenjo, buenas noches. ¡Oh, Lari! Muy buenas noches.

Aquí me pillas, con las manos en la masa.

Tengo a Davig el Magow atado de pies y manos a un poste

y rodeado de una hoguera que, como supones,

yo misma encenderé.

Si no quiere acabar achicharrado, esperemos que se libere mucho antes.

Davig, ¿qué tal? ¿Estás preparado?

Sí, bueno, estoy un poco nervioso, pero creo que puedo hacerlo.

Pues venga, adelante.

(Música suspense)

¡Salta!

(Aplausos)

Le ha ido bastante por los pelos, ¿eh?

Bueno, te esperamos aquí.

Lo que quede de ti, puedes venir al escenario.

¿Qué os ha parecido? Estáis enfermos.

Totalmente locos. (RÍEN)

Estáis, de verdad, enfermos. Locos.

Gracias, me complace mucho.

Dime, Inés. No sé cómo se prestan a perrerías.

Les hacemos firmar que, en el caso de que pase algo,

no tenemos ninguna culpa.

(RÍE) Eso es así.

Pero bueno, ya está. Y no lo valoraremos...

O sea, tendríamos que levantar las..., pero no hace falta.

Ni corazón ni joker, porque solo que sobreviva

ya lo damos por bueno. ¿Sí o no?

Un aplauso para él fuerte.

Ya es mucho sobrevivir a esto.

Ahora le toca el turno a Judith Trilirí.

Mira, yo creo que es la sonrisa del programa,

pero, de vez en cuando, suelta lagrimones.

(Música)

El número de esta semana es una "judithada",

una "trilirada".

(Música)

Le falta ensayo a este número.

Te veo muy pillada, Muy apurada todo el rato.

Vamos a solucionar, ¿vale?

La mesa no la puedes tener tan atrás.

Has descubierto que en vez de estar aquí debe estar ahí.

Si lo hubieses ensayado, lo sabrías.

¿Que estás todo el día con clases? Pues ensayas de noche.

Es muy bonito que enciendas, se consume,

y automáticamente aparece ahí. No me hagas así.

Si haces así, es como que...

Pierde la magia.

Número clásico, pero musical. Completamente diferente.

Nunca habíamos visto esto en el mundo de la magia.

(Aplausos)

("Diamonds Are A Girl's Best Friend")

(Palmas)

(Palmas)

(Aplausos)

(Aplausos)

¡Judith!

Muchas gracias, gracias por ayudarnos.

Puedes volver a tu sitio.

Judith, ven aquí, que te vamos a valorar.

(Aplausos)

Nina, ¿qué te ha parecido?

Judith, eres un ángel, pero me falta fluidez

y precisión en lo que haces. No me he enterado del número.

-¿No? -No, no, no.

Me falta... -¿Qué es en lo que te has perdido?

¿Lo que no has visto? -Es que no sé...

No me enteré del número. Me falta precisión.

Me falta que lo... Y mira que lo vendes.

Yo creo que quizá es lo que hemos hablado en el ensayo,

y es que hay cosas que deben ser muy claras y muy limpias.

Sí. Debemos explicar.

En el colgante había una llave. No lo entendimos hasta el final.

¿Ves? Yo no lo había visto. La desaparición del anillo...

Hay movimientos que hay que pulirlos mucho,

porque la visión de un profano en la magia es muy importante.

Sí, sí, sí. Y debemos escucharlos a veces.

Gracias, Nina. Os voy a pedir, para que habléis los tres,

decidme dos frases solo para definir lo que opináis.

Inés. Te falta un poco más de ensayo

y marcar los momentos importantes. Justo cuando el espectador

coge el pañuelo, el anillo, no sabe qué hacer.

Cinco. Nada más.

Es que son dos frases, has dicho cinco.

Poty, Hemos conseguido, sin duda,

sacar la parte sexy, que la llevas oculta desde que llegaste,

eso está muy bien, pero el tema magia,

como dice Nina, falta precisión.

Y sabes exactamente, porque lo de la llave...

Yo, ayer, ensayando: "¿Y esta llave?".

Dices: "Ah". Siete frases.

¿No veíais "Barrio Sésamo" de pequeños o qué?

Yo lo vi un día. Blake.

Blake, si lo dice en cuatro frases, será un milagro.

Voy a llevarles la contraria. Ya llevas una.

¡Ahí va! (RÍEN)

¡Bravo! ¡Bravo, maestro!

¡Bravo, maestro! ¿En serio?

Y me voy a explicar.

He visto un pibón que no se atreve a serlo.

¡Ahí está! Eso es verdad, eso es verdad.

Y te voy a contar un pequeño detalle que no me gustó, desgraciadamente.

Cuando hiciste así cuando subías con la chica,

como con intención de cortar un escote.

Tía, estás estupenda. Tienes que creértelo más.

¡Guapa! ¡Guapa! Punto.

Cartas arriba. Desde el punto de vista mágico,

estoy absolutamente de acuerdo con ellos,

pero hoy me has conquistado por una sola razón.

14 frases ya. He podido ver de verdad

a una persona totalmente diferente y más atrevida.

Creo que aún puedes contar algo. Nina, ¿ibas a decir algo?

No, no.

Tú das la frase a quien quieres, ¿no?

Sí, sí. A unos más, a unos menos...

No te piques, Inés. Yo no he dicho frase,

yo he dicho dos palabras: falta fluidez y precisión.

Soy la más aplicada del grupo. Cartas arriba.

(Aplausos)

Judith, una cosa... Cartas arriba.

¿Qué? ¿No entendéis las palabras "cartas arriba"?

¿Qué significa? Cartas arriba. Pues ahora no queremos.

(GIMOTEA) No me hacen caso. Estoy indecisa.

Cartas arriba, caballeros. Cartas arriba.

Se acabó la valoración. Corazón, corazón, corazón...

¡Va! ¡Me cagüen diez!

Tres corazones.

Está bien, pero fíjate, Nina, con lo que ha dicho,

no te podía dar otra puntuación, porque te ha dicho

que no había entendido el número, y eso es lo más importante.

Estate contenta con los tres corazones.

Gracias. Gracias, Judith.

¡Toma ya!

-¿Cómo te sientes? -¡Muy bien!

-Tres del jurado, diez. Y Blake entre ellos.

¿Qué más quieres? -Pues ya está. Hala, vámonos.

-A seguir currando. A hacerlo la semana que viene.

-¿Has visto que estaba más segura?

-¿Recuerdas en el ensayo qué hicimos? -Sí, sí, sí.

-Pues así. -Ay, ay, ay.

(JUDITH RÍE) Está contenta.

Nina, yo estoy de acuerdo contigo, porque lo hemos ensayado mucho

y no ha acabado de...

Inés, por favor, no te pongas tan celosa.

Sí, que si doy dos frases a uno... Yo también te quiero, Inés.

Y con lo guapa que estás, con esos brillos que te me pones...

Un aplauso para Inés.

Yo también te quiero, Lari.

Un ventilador es una cosa que estos días se agradece mucho,

lo que pasa es que tenemos un mago aquí, Edgar,

que le ha encontrado un uso distinto.

La presentación que le damos es muy loca, muy loca.

(Rumba)

¡Olé!

Traemos en la guitarra la bomba de neutrones,

el artefacto más peligroso que mete ruido por los salones.

Me giro, digo: "¡Olé!".

Esto suena por micro y me lo mutean.

La máquina tiene que estar muy bien centrada en el escenario.

Si no, duele. Duele a la vista, ¿vale?

Para mí es una de las buenas ilusiones

que los magos podemos acceder.

Muy buenas por el ingenio del método de la trampa.

Precioso el traje. Me lo haré para cuando me case.

¿Te gusta o qué? Sí.

Me gusta hacer este número, porque si tuviera que decir un número

que resuma nuestra forma de entender la magia, quizás sería ese.

(Aplausos, rumba)

¡Olé!

Traemos en la guitarra la bomba de neutrones,

el artefacto más peligroso que mete ruido por los salones.

Acaban de inventarlo unos sabios vividores

juntando cuatro modernos y dos viejos sabrosones.

El secreto de la máquina está en el ventilador,

que mercachifles y marineros trajeron de Caribe y de Ecuador.

Juntaron rumba y flamenco y le dieron nuevo sabor

al ritmo de los gitanos de Somorrostro hasta Mataró.

El ventilador, el ventilador. ¡Máquina!

El ventilador, el ventilador. ¡Camina!

El ventilador, el ventilador. ¡Máquina!

El ventilador, el ventilador. ¡Camina!

(Palmas)

El ventilador, amigos, es un invento que ha hecho furor,

porque junta en la guitarra la armonía y la percusión;

seguros de que no pare su ritmo demoledor,

la rumba se afinca sola y va bien segura en el batidor.

Este truco tan ingenioso y de fácil ejecución

seguro que no conoce ni el mismísimo James Bond.

Todas las grandes potencias, ¡ay!, pretenden averiguar:

el Opus, el Vaticano, el Pentágono y la OTAN.

El ventilador, el ventilador. ¡Máquina!

El ventilador, el ventilador. ¡Camina!

El ventilador, el ventilador. ¡Máquina!

El ventilador, el ventilador. ¡Camina!

Este truco tan ingenioso y de fácil ejecución

seguro que no conoce ni el mismísimo James Bond.

Todas las grandes potencias, ¡ay!, pretenden averiguar:

el Opus, el Vaticano, el Pentágono y la OTAN.

El ventilador, el ventilador. ¡Máquina!

El ventilador, el ventilador. ¡Camina!

El ventilador, el ventilador. ¡Máquina!

El ventilador, el ventilador. ¡Camina!

(Aplausos)

(RÍE) Venga.

Pasa, pasa.

Pasa aquí.

De verdad, qué guapo, qué guapo.

Qué bien combinas los colores, qué elegancia.

De verdad, qué costura. Bueno, Dios mío.

Poty, ¿qué te ha parecido?

La extravagancia bien hecha es una doble extravagancia.

Es tan buena y tan doble como tú, Edgar.

Eres un artista. ¿Sí o no? Totalmente.

Felicidades. Blake.

(Aplausos)

Le voy a dar un cariño a Blake. Blake, dame...

Sí, Blake.

Pero déjalo, que es mayorcito.

¿No estás contento con lo que acabas de ver?

Vamos a ver, hombre. Sí y no.

¿Cómo qué no? Sí y no. Y me explico.

Vamos a ver, el número es un número para ti.

Es un número que deberías haber hecho tú.

Tú eres el mago, no tus ayudantes.

Y la guitarra no me dice nada que atraviese el ventilador

de adelante a atrás o de atrás a adelante.

Para mí es un extraordinario. Yo estaba diciéndole a Nina:

"Espero que esa funda de guitarra tenga un sentido interesante",

cosa que le has dado buena historia a ese sentido.

Pero, personalmente, pienso que el número

quien lo debe hacer eres tú.

Puedes hablar. Di.

No, estoy de acuerdo.

Es una cosa que me critican a mí, que cedo demasiado el protagonismo,

pero es una idea que yo quiero defenderla,

porque pienso que realza la magia.

Eliminar las cualidades de los otros es como minimizar el potencial

que puede tener la magia.

Esta crítica la he escuchado otras veces,

la entiendo y la respeto, pero yo tengo otra visión de esto.

Yo lo que estoy diciendo es que aquí él no viene a hacer lucir a nadie.

Ya lo harás después cuando salgas del concurso.

Y reivindica todo lo que quieras, y saca la bandera que te apetezca,

y cómele la boca a quien te deje. Uy, esto va subiendo de tono.

Empezamos por la boca...

En este momento, tú estás en una labor de promoción personal,

en donde eres tú y tu magia quienes tienen que brillar,

no precisamente tus ayudantes. Gracias, Blake.

Yo estoy viendo a Nina y no sé traducir la cara.

Lo que piensas, no sé... No, no me hagáis hablar.

Habla. No, estaba contenta,

decía: "No me pide opinión, no me pide opinión".

¿Lo digo yo y luego te lo piensas?

Oye, lo mío no es contagioso. Dilo, Nina.

Nina. No, no, no.

Que sí. Que no.

Que sí. Ahora me pongo chula y que no.

Es que no, porque me da rabia, porque no sé explicarlo técnicamente,

pero no me ha llegado. No te ha llegado. Es una opinión.

A mí me vale. No te ha llegado. ¿Pero por qué?

¿Por qué no te llegó? Analicemos. Es que no lo sé.

No lo sabes. Creo que tiene algo que ver,

porque yo tengo los ojos puestos en el mago,

y Edgar tiene una presencia brutal. Exactamente.

Y estás así y ves que Edgar no hace nada.

Claro. Creo que es eso.

Me acabo de dar cuenta, hala. Claro, es que es así.

Inés. Es que es así.

Es tan buen maestro de ceremonias...

A mí Edgar me ha gustado mucho.

Para mí, tú representas el concepto de microteatro,

pero en magia, porque cada semana nos traes un acto distinto.

Todo supercuidado, todo superbién estudiado.

Al milímetro. Te fijas en cualquier cosa,

y está hecha con mucho amor. Y eso te lo agradezco mucho.

Así que enhorabuena. Gracias.

Ahora, si me permitís, quizá aprovechando

las cuatro opiniones, que son bastante dispares,

puedo dar una conclusión.

Mira, lo que te dice Blake, estarás de acuerdo o no,

pero hay que diferenciar entre si quieres hacer una cosa

o quieres hacerlo de otra manera, en si lo estás haciendo bien o mal.

Quizá ahí hay un pequeño..., se filtra el error por algún sitio.

Y lo que te dice Nina.

Creo que el problema es que no hay foco.

Estamos mirando el escenario, vemos muchas cosas, pero no...

Dicen lo mismo, no está bien canalizado.

El foco debe ir al mago, que eres tú.

Vale. ¿Vamos a valorar? ¿Os parece bien?

Sí. Cartas arriba.

Blake.

Tengo que ser consecuente con lo que acabo de decir.

(PÚBLICO DECEPCIONADO) ¡Oh!

(Aplausos)

¡Edgar, muy bien! No te mates, no te mates.

Dos "sí", dos "no". ¿Quieres decir algo?

No, no. ¿No? Puedes estar contento, ¿no?

Sí. Pues felicidades.

Muchas gracias. Gracias.

Bueno, ¿cómo te sientes? -Me he sentido bien actuando.

La valoración no es la que esperaba, pero bueno.

-Esperabas cuatro ases. -La verdad que sí.

-Y no dos y dos. -Dos y dos, pero bueno.

A ver, esto es verdad, en magia no todo es la técnica,

no todo es la presentación. Hay más cosas.

Está la elegancia. (RÍEN)

Está la belleza...

interior y exterior. No para de dar lecciones.

Y como le damos tanta importancia a esto,

hemos invitado a un gran diseñador, al mejor, Jordi Dalmau,

para que hable con nuestros concursantes.

Soy Jordi Dalmau, soy estilista y diseñador de moda.

Lo que os voy a venir a enseñar en esta clase

es cómo os tenéis que vestir y cómo no os tenéis que vestir.

Mi misión es conseguir que en las últimas galas digas:

"Ostras, qué profesionales. Van bien vestidos".

De verdad, en estas dos últimas galas vais bastante mal.

Os voy a decir que vamos de gala, no vamos de calle.

-Me ha parecido que ha empezado un poco violento, un poco fuerte.

-No quiero quitaros la personalidad, que os quede claro.

Ay, mi chico.

Está bien el look, pero es simplito.

-¿Tanto iba? (RESOPLA) -Muy mal.

Aquí ibas de comunión.

-Prefiero que la gente me recuerde por ser buena persona

que por los vestidos.

-Nosotros no hemos estudiado eso. -Entonces, ¿para qué estoy aquí?

-Mi madre, por ejemplo, se dedica al estilismo también.

Ella tiene más influencia en mí que un personaje como Jordi.

-Aquí nos vamos al campo.

Tienen una personalidad muy fuerte. No escuchan nada, porque no escuchan.

Tendrán unas... Lo diré a lo burro, unas hostias increíbles.

Este look no me parecía mal. Ibas roquero, ibas tal.

Pero aquí...

Hijo, aquí te luciste.

-La clase de Jordi Dalmau me ha parecido bastante pésima.

Eres muy joven y aquí se te ve muy yaya.

Voy a ser sincero, se te ve mayor. -Sí, sí.

-El amarillo es muy chulo.

El chaqué, si te lo hizo tu madre, espectacular.

-Sí, sí, sí. -Pues espectacular.

La voy a fichar. -Vale.

-Deben arreglar sus manos, Deben arreglar sus cejas, sus pelos.

-No te mola mi pelo. -Un estropajo no puede ser. No.

La semana que viene propongo ir a hacer cambio de look, ¿vale?

Y estamos hablando de pelos y estas cosas.

-Lo único que no me tocará es el pelo.

-El pelo crece, chicos. El pelo crece.

-Me sorprendí de mis compañeros que no hayan entendido

lo que él venía a explicar.

-Nos vemos la semana que viene, chicos.

-Bravo. -Gracias.

A ver, chicos, a mí me sorprende un poco viendo este vídeo

la reacción que habéis tenido con Jordi Dalmau.

Es un superprofesional, un diseñador muy bueno.

¿Por qué le replicabais todo? No aceptabais nada.

Ni del vestuario, ni del peinado...

Creo que todos tenemos que aprender de este hombre.

Sí, pero yo lo que le dije es que de vestuario lo que quiera,

pero mi peluquero no se puede enterar de que el pelo me lo han tocado.

Eso es tener un "no" escrito en la frente.

Es como si le pongo los cuernos a mi peluquero.

No tiene nada que ver. No se puede.

No sé que haces con tu peluquero, pero...

En cuanto al pelo. Lari, Lari. Vamos a ver.

Me parece una falta de respeto tan brutal

a un profesional como Jordi Dalmau...

Me parece minimizar tanto la calidad

y las directrices que te puede dar

un grandísimo diseñador de moda de este país.

No tenéis ni idea de moda.

Venís como si vinierais de tocar de la puerta del Metro,

con todos mis respetos a los músicos del Metro.

Hoy he alabado a esta chica, a Judith,

porque dio un paso adelante y se atrevió.

Vosotros seguís viniendo de trapillo exactamente igual.

No estoy hablando contigo porque tú te pones

de vez en cuando un traje, así que calla un poco.

Si no ha dicho nada. Tus gestos son evidentes.

Si no he dicho... Que te calles.

Calla, que habla Blake.

Están dándoos una orientación y una directriz

para sacar, de la fealdad que tenéis, belleza.

No sé si lo entendéis.

Podéis ser más guapos que Adonis,

pero no os tratáis bien porque no tenéis ni idea.

Hay que ponerse en las manos de un estilista siempre.

Y si te tocan el pelo, te lo tocan,

que es para tu beneficio, cara de pan.

(RÍEN)

¡Uh! Venga. Perdóname la expresión.

Blake, un momento.

Yo creo que exageras, Blake.

Un buen corte de pelo te va a mejorar.

No te quepa ninguna duda. Puede ser.

David, que te vemos con la mano levantada.

Dale, David.

Que está genial que un profesional como Jordi,

que todos sabemos que lo es, nos aconseje,

pero creo que a la hora de la acción cada uno es libre de ponerse

lo que quiera y hacer lo que quiera.

No, no, no. No, hijo. No.

¿Por qué no? Aquí no.

No, rey. No. A ver, a ver, a ver...

Entonces, se acabó el concurso. ¿Por qué?

Yo creo que es una cuestión de tomárselo un poco más en serio.

Si yo tengo que estar de jurado en este programa de primera división

en Televisión Española, yo me tomo mi tiempo

para hablar con mi estilista.

O sea, no puedo venir en vaqueros rotos,

unos jeans, unas bambas. ¿Por qué?

Porque no. Te estás equivocando,

porque este mira cómo viene. (RÍEN)

Quiero decir que me tomo...

(Aplausos)

Hay un mínimo... Por favor, chicos. Hay un mínimo de protocolo.

Hay que tomarse en serio.

Podemos desarrollar esto hasta pasado mañana.

Se lo están tomando a broma, Poty.

No me parece bien lo que está pasando en este momento.

De verdad, no os lo que tenéis que tomar a mal.

Nosotros, ¿veis cómo nos preparamos?

No vale todo, no vale todo, señor.

Lari viene mañana en mallas y en chanclas...

Creo que estamos aquí para aprender.

Lo que tenéis que hacer, en resumidas cuentas,

es abrir la mente y estar preparados y atentos

para todo lo que podéis aprender aquí.

Si ponéis una cruz aquí, no va a entrar nada.

Eso no os lleva a ningún sitio, ¿de acuerdo?

Dicho esto, aquí tenéis un hombre que no hueles a quemado.

Bueno...

Te ha dado tiempo a peinarte y todo. Sí. Me he cambiado.

¿Ha ido bien? Bueno.

He estado a punto de ser Magow chamuscadow,

pero me he quedado... En el último momento.

Sí, sí.

Yo te he visto carita ahí. He sufrido, sufrido.

El vídeo, cuando lo veas, te va a encantar.

Esto parece una peli de Hollywood. Todos saltando ahí.

Lo haremos barato, ya te lo cobraremos.

Ahora le toca el turno al último concursante de esta noche.

La semana pasada lo hizo estupendamente.

Es Dani Polo.

El número que voy a realizar esta semana es una de las disciplinas

más difíciles de la magia, que es la manipulación

y voy a hacer una manipulación con pelotas.

(Música)

Todo muy visual.

Va a durar dos minutitos.

En esos dos minutos, a darlo todo.

En cualquier momento, se te puede caer una bola,

pueden pasar mil cosas porque es todo mucha habilidad.

No quiero ver ninguna bola al suelo.

(Aplausos)

(Música)

(Aplausos)

Dani Polo, claro que sí. Inés.

A mí me ha pasado una cosa.

Antes de empezar la gala,

me han dado una lista con los juegos que hace cada uno.

Y ponía: "Dani Polo, manipulación de bolas".

Y yo leí "Manipulación en bolas".

(Risas)

Llevo todo el programa deseando verte.

No había estado mal. Deseando verte.

Si cuando yo digo que estamos enfermos...

Aparte de esto,

sé que siempre que vas a salir, vas a ofrecer algo de calidad.

Enhorabuena.

Llevas por mí tres dieces, 10, 10 y 10.

Muy bien hecho.

(Aplausos)

Nivel, Dani, nivel. Mucho nivel.

Mucho ritmo.

Es muy limpio, muy ágil.

No hay manera... Los ojos están ahí y no hay manera de irse a otro lado.

La atención está contigo. Mucha magia. Tú, todo tú.

Enterito. Y mucho trabajo y muchas horas.

Claro, entreno, entreno, entreno.

Señoras y señores, cartas arriba.

No me lo puedo creer, Blake.

(Aplausos)

Me ha dado un ataque al corazón.

Ya hemos visto todos los números de esta noche.

Ahora llega...

Antes de llegar a ese momento en el que tenemos que echar a alguien,

primero toca lo bueno, que es decidir quién es el inmune.

Qué número es el que ha gustado más a nuestro jurado.

Señor portavoz del jurado, señor Blake.

Danos esta buena noticia.

¿A quién consideramos inmune?

Teniendo en cuenta que el nivel de hoy,

como yo desgraciadamente esperaba,

y no porque sea mentalista, sino porque lo veía venir,

el nivel de hoy, sinceramente, creo que ha bajado.

El único que ha tenido, ha habido dos personas que han brillado,

pero hay uno que quizá ha brillado un poco más que los demás,

por encima del resto de sus compañeros.

Solamente puedo decir una cosa: "Quem não chora não mama".

Eso es una frase muy gallega

que quiere decir "El que no llora no mama".

Con lo cual, el jurado hemos decidido

que quien tiene la inmunidad esta semana es Dani Polo.

(Música)

Muchas felicidades, Dani Polo.

Es un número muy trabajado.

Muy merecida la inmunidad, claro que sí.

Dani, como inmune que eres,

la semana que viene no se te podrá valorar.

Pero tenemos un regalito, que creo que te va a gustar mucho.

A ver si estás preparado.

Ahora sí, llega el momento en el que vamos a decidir

quién tiene que abandonar el programa.

Voy a pedir, por favor, a los tres nominados,

que suban al escenario.

Los aplaudimos, por favor.

(Aplausos)

Y la suerte está echada.

Bueno, relativamente.

Ahora la suerte, la primera suerte...

Sí, espera, yo también.

De momento, hay amor.

La suerte, digo, no está echada del todo.

Ahora está en vuestras manos.

Van a ser vuestros compañeros quienes van a decidir

quién de los tres está salvado.

Tenéis estas pizarritas en forma de carta.

Vais a escribir el nombre por el lado de la franja blanca.

Muy bien, ¿ya está? Giselle, eres la última.

Cuando hayáis escrito el nombre, tapáis el rotulador,

porque el sofá es blanco y dejáis el rotulador encima del sofá.

Vamos a empezar por Dani.

Cuando diga el hombre, simplemente, desde el sitio donde estáis,

giráis la pizarra, ¿de acuerdo?

Dani, ¿a quién salvas?

A Samuel.

David, ¿a quién salvas? Samuel.

Edgar. A Rubén.

Abel. Samuel.

Judith. Darío.

Alfonso. Samuel.

David. Samuel.

Giselle. Samuel.

Pues yo creo que por mayoría,

el concursante que se salva y puede continuar en "Pura magia" es Samuel.

Fuerte el aplauso para él.

(Aplausos)

Muchas felicidades, Samuel. Puedes volver a tu sitio.

Aprovecha esta oportunidad que te han dado.

Uno de vosotros dos va a tener que abandonar la escuela

de "Pura magia".

Esta semana, atentos todos,

lo vamos a hacer de una manera distinta.

Quien va a decidir si os quedáis u os marcháis es el jurado,

que va a tener que votar de manera individualizada.

Lo que sí quiero es que charléis un poquito.

Que habléis entre vosotros, por si alguien tiene dudas,

lo digo por los muggles, los que no sois magos.

Poty, Nina, si queréis preguntar alguna cosa.

Nos vamos a reunir fuera del escenario

y vamos a recordar ahora los números de esta noche.

(Música)

Es una magia distinta a la que habéis visto vosotros.

La veo desde otro ángulo.

La preparación de una semana.

Tener en cuenta el trabajo de la academia.

También veo ese trabajo.

Creo que es importante que se valore lo que la gente ha visto en casa.

Si hay dudas, os daré algún detalle.

(Música)

Yo no tengo dudas.

Yo sé quién fue quien lo hizo mal.

Hay que valorar el trabajo que han hecho en cada programa.

La evolución o la no evolución.

Yo lo tengo clarísimo, ¿eh? Lo tengo muy claro.

Vámonos. Lo tenemos.

(Aplausos)

Ha llegado el momento de la verdad.

Este momento triste en el que vamos a saber

quién de los dos debe irse.

Vamos a votar, el jurado va a decidir.

Independientemente nos hemos reunido,

pero la decisión se toma individualmente.

Cada uno de vosotros va a decir quién cree

que de estos dos concursantes debe abandonar

la escuela de "Pura magia".

Voy a avisar una cosa.

En el caso de que hubiese un empate,

un servidor va a tener el quinto voto.

Vamos a empezar, Poty, contigo.

Bueno, el sentimiento que tengo es de decepción total.

Hemos bajado de un nivel estrepitoso de la semana pasada a esta.

Y digo que hemos bajado, porque esto es un trabajo en equipo.

Lo que no me parece ni medio bien es que pongamos todos,

algunos pongamos toda la carne en el asador

y otros, en cambio, no lo hagan.

Esto, repito, es un trabajo en equipo y tiene que brillar.

No es nada personal, por supuestísimo,

con ninguno de los que estáis aquí, es una cosa genérica,

pero creo que Pepa tiene que abandonar la academia

de "Pura magia".

(PÚBLICO) ¡Oh!

Pepa, te llevas el primer voto.

Vamos a preguntárselo a Blake ahora.

Estoy total y absolutamente de acuerdo

con lo que acaba de decir Poty.

Ha sido una decepción, concursantes.

Ha sido una decepción tremendamente personal vuestras galas de hoy.

Tremendamente decepcionante. Sinceramente.

Considero que, de las dos personas que están nominadas

en este momento en el escenario,

quien ha cometido un error y una falta de educación inadmisibles

dentro de un escenario y demás, sinceramente,

siento mucho decírtelo, Rubén, ese eres tú.

Mi voto va para ti. (PÚBLICO) ¡Oh!

Inés, te voy a pedir, por favor, que digamos el nombre brevemente.

Vale.

Pepa, creo que tienes una cosa muy buena y es que te atreves con todo.

Eso está fenomenal.

Pero tengo que nominar a alguien,

me quedo con ganas de ver más cosas tuyas.

Te tengo que nominar a ti.

Lo siento.

Creo que el voto de Nina es muy decisivo.

Primero dejadme decir que estoy de acuerdo con vosotros

en el nivel de la gala,

pero creo que esto nos va a servir a todos para ponernos las pilas

y hacer números con muchísimo más nivel.

Yo, porque no me ha gustado nada el número

y porque en las tres galas no he visto evolución,

creo que la persona, el concursante que tiene que abandonar es Pepa.

Pues ya tenemos el nombre, Pepa. Tres votos contra uno.

Lo siento mucho, pero muchas gracias por estar aquí

y haber compartido todos estos días. Gracias.

Vamos a aplaudir fuerte.

Rubén, puedes volver con tus compañeros.

Gracias, gracias.

Ahora, antes de que te vayas,

y que dejes la varita en el varitero de la escuela,

voy a dejar que nos digas lo que te pasa por la cabeza.

Vale. Lo primero que quiero decir es que gracias.

Que yo esté aquí sí que es pura magia.

Sabéis que yo partía en desventaja.

Llevo menos años en la magia de todos ellos.

Gracias, porque cada momento que he vivido con vosotros

ha sido mágico, cada momento con ellos.

Decía Bruce Lee que si uno fracasa debe hacerlo en los grandes intentos.

Yo nunca había bailado, cantado, hecho humor y todo a la vez,

y en ese sentido, a tope con Bruce Lee.

Pero quiero decir que no voy a ir a Las Vegas.

Dicen que lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas.

Lo que pasa en "Pura magia" con ellos ha sido mágico.

Se va a quedar para toda España entera.

Muchísimas gracias.

A toda la gente que está detrás de esto

por los dolores de cabeza que les damos.

Gracias a ti.

Gracias a ti por el mensaje tan bonito.

Bueno, bueno.

Y que vayáis a verme a la Chocita del Loro

sin tener el culo apretado por el tiempo.

Que vamos a pasar un buen rato. Iremos a verte.

Todos iremos a verte. Muchas gracias.

Gracias. Muchas gracias, cariño.

Es triste, pero qué le vamos a hacer.

El programa es así, pero estamos tan contentos

porque esto continúa.

Les vemos la semana que viene aquí, en "Pura magia".

Muchas gracias. Les queremos.

(Aplausos)

  • T2 - Gala 3

Pura magia - T2 - Gala 3

01 ago 2018

Tercera gala en la que el diseñador y estilista Jordi Dalmau analizará la imagen de los participantes; Abel, que consiguió la inmunidad, sorprenderá al público con un número de magia intimista ante Roberto Leal; y Davig el Magow lo arriesgará todo para lograr la permanencia.

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