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Para todos los públicos Pueblo de Dios - Tesoro en vasija de barro - ver ahora
Transcripción completa

Cúbreme con tu manto y llévame, con tu canto...

(Música cabecera)

(Música suave)

Desde la creación del mundo,

la salud ha sido objetivo prioritario del ser humano.

Se curan enfermedades que hasta hace poco no tenían remedio

y se ha alargado la vida de las personas.

Pero la enfermedad sigue viva y activa.

La enfermedad y la muerte son la señal más evidente

de la fragilidad de los seres humanos.

(Continúa música)

(Música)

La ciencia, la medicina,

las instituciones públicas y privadas y la Iglesia

han hecho mucho por la salud en todo el mundo,

aunque en unos lugares más que en otros.

La Iglesia desde sus orígenes se ha ocupado de los enfermos.

En su seno surgieron congregaciones religiosas,

masculinas y femeninas, que abrieron centros de salud y hospitales

para atender a los más desvalidos.

La Iglesia es pionera en la atención a los enfermos

desde el momento en que Jesús cuida, se preocupa de los enfermos.

A partir de ese momento toma también esa misión

como una tarea personal de la Iglesia institucional,

y ahí durante toda la historia, y continuamos cara al futuro,

siempre con los ojos puestos en los más necesitados,

especialmente los que pasan por momentos de enfermedad.

(Música suave)

La Iglesia no solo acompaña espiritualmente a los enfermos

en los hospitales católicos, sino también en los públicos

y en sus propias casas a través de las parroquias.

900 capellanes y agentes de pastoral prestan servicio

en los hospitales españoles.

Los capellanes y las personas idóneas que llamamos,

aquellas personas que trabajan en los servicios religiosos

y no son sacerdotes,

son un servicio para los enfermos hospitalizados.

No es que la Iglesia esté dentro del hospital,

es que el hospital quiere garantizar que todo creyente pueda vivir su fe

y para eso pide la ayuda a la Iglesia para que acompañemos y ayudemos

de la mejor forma posible.

Por eso invitamos a que todo el que vaya al hospital

y sea creyente, pues pida este servicio.

(Música)

Más de un millón de personas son atendidas anualmente

en los 53 hospitales católicos que hay en España.

De ellos, 27 son de los Hermanos de San Juan de Dios

y 12 de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús.

Nueve hospitales pertenecientes

a distintas congregaciones religiosas

han constituido el grupo Hospitales Católicos de Madrid

que dispone de 1800 camas.

(Música)

Hospitales Católicos de Madrid

es la unión de diferentes instituciones religiosas

en el mundo de la atención sanitaria

que querían crear un grupo hospitalario privado,

pero con el elemento diferencial de un trato con valores humanos

y cristianos que nos permitan aportar un valor añadido

a la atención frente a otros criterios más economicistas

del sector sanitario que se están imponiendo hoy en día.

(Música)

El centro San Camilo, que los religiosos Camilos

tienen en Tres Cantos, a las afueras de Madrid,

es una especie de universidad de la salud.

A sus dispositivos asistenciales, socio-sanitarios y pastorales,

hay que sumar el Centro de Humanización de la Salud,

que imparte cursos y talleres, presenciales y online,

para enseñar a cuidar y a cuidarse.

Intentamos cuidar de una manera integral, global,

considerando los aspectos físicos, los aspectos cognitivos,

los aspectos emocionales, los aspectos relacionales

y los aspectos espirituales.

Trabajamos en equipo.

Esta es una gran clave de trabajo, la interdisciplinariedad.

Cultivamos mucho la sensibilidad a lo que pasa por dentro,

a la vida del corazón, a la dimensión espiritual.

Por eso tenemos agentes de pastoral laicos

y presbíteros religiosos Camilos que son especialistas

en acompañamiento personalizado.

(Continúa música)

La Unidad de Cuidados Paliativos del centro San Camilo

tiene un toque de distinción en la decoración

de pasillos y habitaciones.

El arte humaniza el espacio,

da calidez a la estancia hospitalaria

y pone en valor el arte de cuidar y enfermar.

La decoración no es una simple cuestión de gusto o de estética,

es la transmisión, la encarnación de valores.

Es una dimensión ética, es la dimensión espiritual

puesta en los ojos y puesta en el entorno

que nos invita a vivir hasta el final,

a vivir relacionados, a sacarle jugo a la propia vida hasta el último día.

(Piano)

En el pasillo de la Unidad de Cuidados Paliativos

hay un olivo centenario y un piano.

El olivo da paz y fortaleza a enfermos y familiares

y la música alegra el corazón

y ahuyenta a los malos espíritus que rondan por la unidad.

Esperanza está en horas bajas.

La música la reanima porque le trae recuerdos

de momentos felices que ya no volverán.

(Continúa música)

Esperanza tiene 79 años y el cariño de sus hijos

que están pendientes de ella.

¿Por qué estoy contenta? Porque me atienden muy bien

y estoy... muy alegre.

Me quieren mucho

y todas las personas que hay vienen a verme.

Me gusta bajar a misa,

me gusta darme la comunión.

Y soy católica.

En dos días me he venido abajo.

Me desperté un martes...

y el jueves ya no podía ni andar,

ni las manos ni los pies ni nada.

Y se pasa mal y lo estoy pasando.

Pero sé que Dios ayuda.

-La atención a la familia es exquisita.

O sea, si es exquisito el trato hacia los enfermos,

hacia los familiares es que no hay nada

que poder recriminar en contra de ellos,

o sea, todo lo contrario.

No hay agradecimiento en este mundo para dar las gracias

de lo que están haciendo tanto por mi madre como por nosotros.

(Música suave)

Los capellanes y los agentes de pastoral escuchan,

acompañan y consuelan a enfermos y familiares.

A los enfermos los liberan de sus angustias y miedos

y les ayudan a vivir el final de sus días

en clave de esperanza y trascendencia.

Descubrimos que muchas personas que a lo largo de su vida

no han cuidado para nada esta dimensión,

porque han estado a otras cosas en la vida,

llegado el final de la vida se produce en ellos

un gran crecimiento interno.

Se ensancha el interior, entran en contacto

con dimensiones muy importantes de su vida

y sacan arrestos y valor para hacer muchas cosas

que jamás habían pensado siquiera hacer

y que en ese momento necesitan hacer y que tiene que ver

con contarse a sí mismos,

transmitir esos valores a la familia, arreglar cosas pendientes,

dejar mensajes para cuando ellos no estén,

velar por las cosas que para ellos han sido importantes,

de tal manera que eso les permita descansar en paz.

Y con la familia colaboramos también a trabajar todo lo que tiene que ver

con las dimensiones espirituales de un duelo anticipatorio

que tienen que empezar a realizar en la Unidad de Cuidados Paliativos.

(Música suave)

Algunos enfermos piden el sacramento de la unción

para que les fortalezca el espíritu

y les ayude a afrontar los delicados momentos

que están viviendo.

Llevo 54 años de capellán de hospitales,

en distintos hospitales,

y uno de mis ministerios es la visita a los enfermos

y cuando llega el momento, lo pide la familia

o veo que están preparados

para el sacramento de la santa unción.

Es el sacramento propio para este momento de la enfermedad

y les digo a los enfermos y a la familia

que Jesús curaba a los enfermos, que les asistía, que les atendía,

y que en este momento también quiere estar con ellos.

-Bueno, pues buenas tardes a todos.

Estamos aquí un día más y vamos a hablar un poco

de lo que estuvimos hablando la semana pasada.

Lo importante que es poder expresar esos sentimientos

que estáis viviendo ante la pérdida de vuestros seres queridos.

Bueno, quien quiera empezar a hablar.

-Pues tengo la sensación

de que no llamé a tiempo a la ambulancia.

El Centro de Escucha San Camilo se abrió en 1997

y actualmente cuenta con dos centros en Madrid,

25 en España y 15 en América.

No puedo no sentirme así.

El Centro de Escucha ofrece atención individual y grupal

en situación de sufrimiento o crisis.

Más de 900 personas pasan cada año por los centros de Madrid.

La culpa es un sentimiento que aparece frecuentemente

y en ti está apareciendo mucho esa sensación de:

"Podía haber hecho otra cosa". -Sí, sí.

-Principalmente nosotros somos referencia en intervención en duelos,

concretamente en duelos que se complican

por las circunstancias difíciles del fallecimiento,

pero no solamente atendemos duelos,

atendemos lo que es toda crisis que aparece en la vida.

-Él era una persona fundamental en mi vida

y a mí me ayuda el llanto,

pero no tengo muchos espacios donde llorar.

(LLORA)

-Parejas que se rompen, problemas de comunicación con la familia,

falta de sentido de la vida.

Un poco en general cuando de repente la vida

te trae algo con lo que tú no sabes manejarte.

-Ahora somos tres en la Nochebuena. Entonces, pues no sé...

El servicio es gratuito.

La escucha la realizan profesionales y voluntarios debidamente formados

para llevar a cabo la terapia.

¿Y lo habláis en tu casa? -No.

-¿No se habla? -No hay comunicación.

No tengo mucha comunicación.

No soy mucho de hablar con mi familia.

-No es fácil estar frente a la persona doliente

sin que te sientas compasivo,

contagiado por ese dolor y por ese sufrimiento.

Y a mí personalmente en más de una ocasión

me ha resultado bastante difícil porque hay situaciones

en las que he estado a punto de dar un abrazo a la persona

o ponerle una mano en el hombro y decir:

"Voy a llorar contigo por todo lo que estás pasando".

El tomar una distancia del problema y del sufrimiento,

aunque uno se sienta polarizado y atraído por ello,

requiere esa distancia.

Lo que no excluye el que luego haya otro tipo de respuestas.

(Música)

Este bosque protege la entrada a la Fundación Instituto San José

que los Hermanos de San Juan de Dios crearon en 1899.

La fundación es una pequeña ciudad donde personas

con alto grado de dependencia y enfermedad grave

reciben atención integral en régimen de hospitalización,

ambulatorio y domiciliario.

La fundación atiende diariamente a más de 600 personas.

La unidad de San Justo es de daño cerebral,

donde cada día se atiende a 150 personas

entre hospitalización y atención ambulatoria.

En los casos de ictus la rehabilitación es clave

para la recuperación motora del enfermo.

Con profesionalidad y paciencia, los fisios hacen milagros.

Nosotros no hacemos milagros aquí, simplemente trabajamos,

creemos en lo que hacemos y si alguien hace milagros,

son los pacientes con su trabajo, el esfuerzo que ponen cada día

y la fe que tienen en lo que hacen.

-Cuando alguien te dice que ya no vas a volver a caminar

lo peor que se te cruza por la cabeza es ya no vivir más.

Yo no movía nada, absolutamente nada,

pero por ahí vino una persona y me dijo:

"Ten fe, que tú vas a volver a caminar".

De ahí me aferré, me aferré y dije yo:

"Tengo que caminar y voy a caminar".

Empecé aquí en el centro, con todos los fisios,

y aquí ya estoy caminando, ya estoy moviéndome.

Hago ya casi prácticamente mis cosas solo.

(Música)

Adams es nigeriano, lleva 30 años en España

y tiene dos hijos.

Se dedica a la importación de comida africana.

El ictus le ha paralizado medio cuerpo

y de momento solo puede moverse en silla de ruedas,

aunque espera volver a caminar.

Está animado porque ve que está mejorando.

Esta mano está bien, lo que... Mira.

Coge cosas, pero no hay fuerzas.

No tiene fuerzas.

Coge cosas, no tienes fuerza.

Entonces, yo hablo con el médico.

Me dice: "La mano está bien, lo que falta fuerza.

No hay fuerza".

Lola ha sido enfermera.

Tiene 70 años, dos hijos y dos nietos.

El ictus le ha comido la moral.

Quiere morir en paz y con dignidad

y no quiere que le apliquen tratamientos agresivos.

Yo no me voy a suicidar porque, claro, soy cristiana.

Pero quiero que el maestro, como yo lo llamo,

se acuerde de mí.

Lo necesito.

Y mi hijo, ya he hablado yo con él de todo esto, y me dice:

"Mamá, nosotros respetaremos tu voluntad".

Y yo lo que quiero es que me dejen en paz.

Nada más que eso.

-Esta enfermedad es una enfermedad bastante cruel, bastante dura,

porque lo que hace es que estando funcionalmente,

o estando previamente normal o sano, rompe, incide, hace una mella,

en tu vida, tanto a nivel motor como a nivel mental,

como a nivel cognitivo.

Eso significa que el paciente queda con muchas marcas

y con muchas huellas.

Nosotros intentamos en la medida de lo posible minimizar esas huellas

para intentar que alcancen o que intenten alcanzar

cómo se encontraban antes.

(Música)

La Unidad de Terapia en el Agua es parte del área de rehabilitación.

Muchos de los usuarios de la piscina padecen enfermedades neurológicas.

El agua está a 32°.

Las sesiones son de 45 minutos

y están dirigidas por profesionales especializados.

(Continúa música)

La asistencia integral que la Fundación da a los enfermos

incluye la atención espiritual y religiosa,

respetando siempre su libertad y la de los familiares.

Dependiendo de las necesidades que detectamos,

nosotros establecemos un plan pastoral con cada paciente,

que es la visita diaria, si puede ser.

También si tiene necesidades religiosas de tipo sacramental,

pues le ponemos en contacto con el capellán de la Fundación

para que pueda celebrar los sacramentos

que habitualmente es la eucaristía,

el sacramento de la unción de los enfermos,

el sacramento de la reconciliación,

que son fundamentalmente las acciones pastorales

que realizamos en las unidades de daño cerebral.

Si el paciente no es cristiano

y pertenece a otra confesión religiosa,

intentamos ponerles en contacto con alguna gente o líder

de su religión para que también pueda ser atendido

en sus necesidades.

(Música)

El hospital de San Rafael de los Hermanos de San Juan de Dios

se fundó en 1892,

pero el edificio actual es de 1969.

Empezó como hospital infantil

y ahora es un hospital general que cuenta

con una prestigiosa unidad de oncología pediátrica.

La planta de pediatría conjuga calidad y calidez

con un toque de alegría que le dan los profesionales y voluntarios.

Aquí nosotras en la planta todas, aparte de hacer el trabajo técnico

y teórico que conocemos, lo que tratamos es ser muy humanos.

Entonces, jugar con ellos.

Yo, personalmente, que estoy por las tardes con ellos,

pues juego y me lo paso muy bien. La verdad que me dan mucha vida.

La planta cuarta del hospital está dedicada

a niños de 0 a 15 años con problemas oncológicos.

Unos hospitalizados y otros, como Victoria,

en régimen ambulatorio.

Victoria es un encanto de niña.

Tiene 11 años y lleva seis meses en tratamiento de leucemia.

Me encantan las enfermeras y los niños y los padres.

Todo el mundo es muy simpático.

Ya no lo veo tanto como un hospital, lo veo como el cole,

como donde voy a...

A veces cansa un poco venir tanto, pero muy bien, me gusta.

Ya no noto nada cuando me ponen...

Cuando me ponen la quimio no noto nada, es como suero.

Pero, bueno, eso es para mí, quizá otro niño lo nota, pero yo no.

-Hasta que no estás metido en esto no te das cuenta

toda la información que tienes que ir digiriendo

y todas las emociones que tienes que ir gestionando.

Yo tengo mucha fe.

Yo cuando me dieron el diagnóstico yo me entregué completamente

y yo dije: "Mira, que sea lo que Dios quiera",

porque yo sabía que no tenía control.

Yo no soy médico, yo no podía tampoco saber

qué decisiones tomar. Yo tuve fe en los médicos.

Yo la veo muy tranquila

y yo la veo que se siente muy apoyada y que se siente muy bien cuidada,

y eso desde un principio le ha dado mucha tranquilidad.

Y siempre ha preguntado lo que le iban a hacer

y los médicos siempre le explicaban a ella,

y eso le ayudó mucho a Victoria.

-Desde luego, cuando se produce el diagnóstico oncológico en el niño,

el derrumbe a nivel familiar...

se provoca en la mayoría de los casos.

Entonces, procuramos que desde el principio

haya una presentación y un apoyo del equipo de psicología

para que vayan haciendo un poco afrontamiento de lo que va a pasar

y, sobre todo, para todo lo que pueda ir pasando

durante todas las distintas etapas del proceso

se pueda ir trabajando ya desde un conocimiento

y desde una confianza con nosotros.

(Música suave)

La pizarra en la puerta de las habitaciones

humaniza con tiza la planta.

Los dibujos son la radiografía del corazón,

donde los niños y los padres reflejan sus miedos y sus sueños.

El objetivo de "Humaniza con tiza" es que el ambiente

donde está la familia y el niño sea menos agresivo

y más parecido a su entorno familiar.

Que se presente el niño,

tanto al personal sanitario como a las visitas que tienen,

y que la entrada a la habitación, de alguna manera,

esté caracterizada por su propia personalidad.

El hermano Valentín, capellán de la Unidad de Pediatría,

se entiende muy bien con los niños.

Se presenta como un amigo

que viene a interesarse por ellos y por sus padres.

Es verdad que los niños te rompen el corazón

y yo me doy cuenta de que si a mí me rompen el corazón,

cómo tendrán el corazón de roto los papás,

sobre todo cuando hay situaciones difíciles,

oncología, incertidumbre en los diagnósticos...

Y entonces pues estar con ellos también,

que se den cuenta que Dios está con ellos de alguna manera,

porque a veces te preguntan y dicen: "Bueno, ¿y es que Dios qué hace?"

Digo: "Pues mira, Dios está haciendo todos los días

el mayor milagro que puede hacer Dios,

que es transmitir cariño y lo está haciendo

a través de vosotros.

Vosotros sois el amor de Dios para vuestro niño,

y luego, pues los médicos, las enfermeras, los psicólogos".

El Hospital Clínico San Carlos

es uno de los macro hospitales de Madrid.

Tiene 1000 camas y por sus diferentes servicios

pasa anualmente un millón de personas.

Buenos días. -Buenos días.

La atención espiritual y religiosa corre a cargo de cinco capellanes

y 200 voluntarios.

Siempre hay un capellán de guardia.

Iñaki lleva 10 años de capellán en el Clínico

y es el coordinador del equipo de pastoral.

Mucha gente no sabe ni siquiera que hay capellanes en los hospitales,

que hay atención espiritual, ni siquiera que hay capilla.

Entonces, esta labor de que se conozca,

que haya atención espiritual en los hospitales es muy importante

y esa es sobre todo la que hacen los voluntarios.

El irse acercando por las habitaciones,

presentarse como voluntarios de la capellanía religiosa católica,

aquí también hay capellanía religiosa evangélica,

y pues ofrecer el acompañamiento, dar la comunión,

confesión, los sacramentos y también ese acompañamiento espiritual

para acompañar en ese dolor, en ese proceso de enfermedad

que algunas veces lleva a la muerte,

otras veces te lleva a la recuperación

y a seguir adelante hasta que Dios te llame.

(Música)

Acompañamos a Iñaki,

que está llevando la comunión a los enfermos.

En este caso a Marie,

que se encuentra en cuidados paliativos.

(Continúa música)

Marie es haitiana y ha trabajado de enfermera

en el hospital de La Paz.

Hombre. -Ave María Purísima.

-Sin pecado concebido. -Qué hermoso.

-¡Buenos días! -¡Buenos días!

-Buenos días, buenos días. -¿Cómo está la cosa hoy?

-Bueno, pues hoy voy mejor. -¿Sí?

-Hoy voy mejor porque ayer me pusieron...

Marie conoce la gravedad de su enfermedad,

pero nada teme porque confía plenamente en Dios.

Bueno, que te he traído la comunión. -Bueno, bueno, vamos a ver.

-Nos preparamos para recibir al Señor.

-Creo en mi Dios, creo en mi Señor,

creo en Jesucristo vivo,

que el día de mañana estaré a su lado.

-Este es nuestro señor Jesucristo, el cordero de Dios

que quita el pecado del mundo.

Dichosos los llamados a la mesa del Señor.

Señor, no soy digno de que entres en mi casa,

pero una palabra tuya bastará para sanarme.

El cuerpo de Cristo te guarde para la vida eterna.

-"No tengas miedo", dice el Señor, "porque yo estoy contigo".

-Oremos.

-"No te desalientes porque soy tu Dios.

Te daré fuerza y te ayudaré,

te sostendré con mi mano derecha victoriosa".

Isaías 41.

Eso lo digo todos los días, a todo el mundo,

a mí, a mis hijos,

el Señor pide que no tengas miedo porque está a tu lado.

(Música)

Ave María Purísima. -Sí.

-¿Se puede? -Sí, sí.

-Adelante.

-Madre mía, pero qué parque móvil tienes aquí tan grande.

Aquí está la gente, Julio.

Cuando tiene tiempo,

el capellán visita a los enfermos en sus habitaciones

para interesarse por ellos y por sus familias.

Empezamos por aquí. Soy Iñaki, uno de los capellanes.

Julio es peruano y lleva 30 años en España.

Es muy devoto de San Martín de Porres,

dominico peruano conocido como fray Escoba.

-¿Cómo ha ido la noche? -Pues he dormido más o menos regular.

En la noche cuando he estado solito,

he estado haciendo las novenas a fray Martín.

Aquí solo pensando en fray Martín para que me curara.

Voy a salir adelante con la ayuda de fray Martín.

-Pues claro que sí, Julio.

Vas a salir adelante ahí con la ayuda de Dios.

-Queremos llevar la alegría de Dios al que está sufriendo.

Decirle que no está solo, que Dios te ha creado por amor,

para amar y para toda la eternidad,

y justamente cuando más lo necesitas, cómo te va a dejar solo,

si no te ha dejado solo nunca, ¿no?

Y esta confianza ayudamos a que la tengan los enfermos,

los familiares, los mismos trabajadores del hospital

que son un apoyo muy grande para la capellanía.

(Música)

Ciertamente, llevamos el preciado tesoro de la salud

en vasija de barro.

(Continúa música)

  • Tesoro en vasija de barro

Pueblo de Dios - Tesoro en vasija de barro

04 feb 2018

La Iglesia, desde sus orígenes, se ha ocupado de los enfermos. Congregaciones religiosas abrieron centros de salud para atender a los más desvalidos. En España, 53 hospitales católicos atienden a más de un millon de personas al año. Visitamos algunos de los más relevantes de la Comunidad de Madrid.

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  1. Astrid salas anteliz

    Gracias por este programa tan humano. Gracias por hacer Iglesia entre todos. Felicitaciones al equipo del Centro de Humanización de la Salud. Sois los mejores!

    04 feb 2018