Dirigido por: Julián del Olmo

El rastro de Dios, que el programa va siguiendo, le lleva a descubrir la infinidad de campos en los que la Iglesia está comprometida: pobreza, enfermedad, ancianidad, cultura, arte, vida contemplativa, minusvalías, juventud, campos de refugiados, niños de la calle, Sin Techo y Sin Tierra, mutilados de las minas antipersona, grandes catástrofes humanas, naturales o provocadas, etc.

Pretendemos hacer una comunicación que muestre el rostro de una Iglesia samaritana y provoque en la audiencia comunión, solidaridad y compromiso con los más desvalidos de nuestra sociedad y de nuestro mundo.

Nos aplicamos las palabras de Juan Pablo II: "Cada día, los medios de comunicación social llegan a nuestros ojos y a nuestro corazón, haciéndonos comprender las llamadas angustiosas y urgentes de millones de hermanos menos afortunados, perjudicados por algún desastre, natural o de origen humano; son hermanos nuestros que están hambrientos, heridos en su cuerpo o en su espíritu, enfermos, desposeidos, refugiados, marginados, desprovistos de toda ayuda; ellos levantan los brazos hacia nosotros, cristanos que queremos vivir el Evangelio y el grande y único testimonio del amor". (Juan Pablo II. Cuaresma de l986).

Contacto

Escriba al programa Pueblo de Dios: pueblodedios@rtve.es

4360680 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos Pueblo de Dios - Sudáfrica: Los hijos de Comboni - ver ahora
Transcripción completa

Los misioneros combonianos llegaron hace casi un siglo a Sudáfrica.

Desde entonces,

no han dejado de acompañar a la minoría católica

y de preocuparse por los más pobres.

(Continúa la canción)

Los misioneros combonianos trabajan con los más pobres

y abandonados del planeta.

Nosotros seguimos el legado de nuestro fundador,

San Daniel Comboni,

que trabajó con los más pobres y abandonados de África,

a los que dedicó toda su vida.

(Música)

A mediados de 2015, un grupo de mujeres se organizó

para atender a los niños más desprotegidos de Waterfall.

Se pusieron en contacto con el padre Clement

y consiguieron que el ayuntamiento les cediera este terreno.

Todos los días, de lunes a viernes,

al acabar la escuela, los pequeños vienen hasta aquí.

La mayoría son huérfanos

que perdieron a sus padres por culpa del sida.

Viven con sus abuelas o sus tías.

Todos ellos son muy pobres.

Este original proyecto ha sido bautizado como Akanani,

una palabra zulú que viene a significar "construyendo juntos".

Cuando llegan los niños al centro,

primero les preguntamos si tienen deberes del colegio.

Les organizamos por curso y edad y les ayudamos con las tareas.

Después trabajamos otros temas con ellos que pueden necesitar.

Por ejemplo, si tienen problemas con el VIH,

se les informa y ayuda.

También les damos comida y jugamos con ellos.

-Hemos apreciado muchos cambios en los niños.

Están empezando a progresar en las escuelas.

También tenemos niños con VIH

y ahora lo saben en las escuelas y les ayudan.

Muchos son niños sin adultos en casa

y ahora saben cómo cuidar y lavar a sus hermanos.

-Necesitamos apoyo económico porque para todo necesitamos dinero.

Tenemos que comprar de todo y hay escasez.

No tenemos materiales, no hay sillas para los niños,

no tenemos suficiente dinero.

(Música)

Las mujeres del proyecto Akanani

se sienten identificadas con los pequeños

porque muchas de ellas crecieron sin padres.

Las dos abuelas del grupo se encargan de cocinar la papa,

que, para muchos de ellos, será la única comida del día.

Consiste en un puré de maíz acompañado por una salsa

elaborada con restos de carne o de pescado, según el día.

Son niños vulnerables.

Niños huérfanos o de familias monoparentales

con padres sin trabajo o con situaciones difíciles en sus casas.

Suelen ser niños que se van a la cama sin cenar.

Aquí les ayudamos a trabajar sus sentimientos

y a socializarse hablando con ellos.

(Música)

Además de escucharles y darles de comer,

además de ayudarles con los estudios y cuidar de su salud,

las mujeres de Akanani visitan sus casas y sus escuelas

para hablar con familias y profesores.

Se ocupan de los niños de un modo integral,

aunque no dispongan de muchos recursos.

Ayudamos a estos niños pagándoles las cuotas escolares.

La expedición de certificados y documentos

para que puedan continuar con sus estudios

y hacer otras actividades.

Después de un intento fallido en el cultivo de hortalizas,

las mujeres de Akanani han pedido ayuda a los misioneros combonianos.

El hermano Herman ha venido desde la cercana comunidad de María Trost,

en Lydenburg, con este propósito.

La semana pasada preparó parte del terreno removiendo la tierra

y abonando con nitrato.

Después pusieron 1000 plantas de una espinaca local.

Hoy viene a completar la huerta con otras 1000 plantas

que también han comprado los misioneros.

Este tipo de espinaca

es la verdura que más y mejor se produce en la región.

Durante seis meses se pueden recoger diariamente para su consumo.

(Música)

Los misioneros combonianos tenemos diferentes carismas.

Tenemos hermanos que dedican su vida a Dios

de una forma muy particular, a través del trabajo social.

El hermano Herman ha venido a ayudar a los huérfanos del proyecto Akanani.

Además de las 2000 plantas donadas por los combonianos,

los misioneros también han traído un gran tanque de agua,

herramientas, y unas mangueras para regar la huerta.

(Música)

En nuestra misión queremos ser, no solo hacer.

Damos un servicio diferente a través de visitas a enfermos.

Atendemos a los más vulnerables, como en este proyecto con huérfanos.

También intentamos mantener la paz y la justicia

dando voz a los sin voz.

El padre Clement, párroco en la misión de Waterfall,

se ha convertido en el acompañante perfecto para el proyecto Akanani.

Ninguna de las mujeres es católica,

pero no tienen problema en rezar las oraciones que propone el misionero.

En África, el ecumenismo no es un documento

o una semana de actos extraordinarios.

Aquí el ecumenismo es el pan nuestro de cada día.

Rezar, dar vida y reír.

Las tres acciones se conjugan en esta misión comboniana

cada vez que el padre Clement

se reúne con estas 12 mujeres valientes.

(Música)

(Música)

El español Mariano Pérez es nuestro chofer, traductor y guía

por las misiones de los Padres Combonianos en Sudáfrica.

Lleva más de 20 años en el país.

Habla inglés, xhosa y algo de zulú.

Las distancias son enormes.

Piensa que Sudáfrica es prácticamente unas tres veces España.

Entonces, las distancias son enormes.

Primero, entre comunidades combonianas

y segundo, a veces entre los distintos poblados

a los que nos toca asistir pastoralmente

para distribuir los sacramentos

o a celebrar reuniones de todo tipo con ellos.

En esta ocasión el desplazamiento es muy corto.

Apenas 80 km nos separan de la misión de María Trost.

Allí nos espera otro español, el padre Rafael Armada.

María Trost es la piedra angular de los 35 misioneros combonianos

que trabajan hoy en Sudáfrica.

Tres de ellos españoles.

Es también el pilar en el que se sustentan sus nueve misiones.

El alma de la diócesis de Witbank, un centro de espiritualidad

y el pulmón de la formación católica

en una región eminentemente protestante.

Tiene una capacidad de unas 100 personas, 100 camas.

Incluso a veces llegan grupos mayores.

Y es el centro geográfico de la diócesis.

Aquí también se dan retiros.

Entonces, una vez al año se celebra una peregrinación mariana,

que vienen varios miles de personas.

Entonces, es un poco punto de encuentro.

Esta escuela de Lydenburg, en la misión de María Trost,

está algo alejada de los dos grandes barrios que forman la ciudad.

Lydenburg está dividida en dos grandes distritos.

Uno donde vivían, lo que es la ciudad histórica,

donde vivía la población blanca,

y otra parte que es donde vivía la población negra.

Tenemos dos parroquias,

una en la ciudad, digamos, antiguamente blanca,

que se llama la iglesia de Santa Teresa,

y esta del Sagrado Corazón,

que es mucho más grande, mucho más activa,

y una comunidad vibrante de población casi absolutamente negra.

(Música)

El padre Rafael tiene 50 años y lleva 25 como comboniano.

Acaba de iniciar su segunda etapa en Sudáfrica,

donde ya estuvo en una misión rural durante ocho años.

De ahí fue destinado a España,

donde estudió la carrera de periodismo

y trabajó en la revista "Mundo negro".

Durante seis años compaginó la universidad y la prensa

con la atención pastoral a los inmigrantes de habla inglesa.

Especialmente nigerianos.

Desde hace unos meses,

sus superiores le han encomendado una nueva tarea:

la de dirigir este centro pastoral tan importante para los combonianos.

Tuve la suerte de visitar al padre Rafa

en estas vacaciones de Semana Santa en su misión,

acompañado, nada menos, que con sus dos colegas

misioneros combonianos españoles, el padre Mariano y el padre Vicente,

y fue, desde luego, una alegría verlo en su salsa.

¿Qué hice? Verlo con la gente y a su servicio.

(Música)

Me encuentro en una misión muy grande.

En cierto modo, un poco más aislada de la gente.

Es verdad que la gente viene los fines de semana,

diferentes grupos, grandes grupos a veces,

pero no hay un contacto diario.

El cementerio de la misión sudafricana de María Trost

recuerda los nombres de medio centenar de misioneros

que dejaron sus vidas en este país.

Aquí llegaron los combonianos hace más de 90 años.

Desde entonces, no han dejado de trabajar por el reino de Dios

al servicio de la iglesia local.

De nuevo nos ponemos en camino.

Vamos hacia Johannesburgo.

Por delante, 320 km.

El coche para los misioneros es un lugar especial.

El coche, cuando hay unas distancias tan grandes,

nos sirve prácticamente para todo.

Nos sirve para charlar mientras conducimos,

nos sirve para rezar el Rosario,

nos sirve para compartir historias de hoy y de hace muchos años,

porque algunos de nosotros llevamos ya viviendo

más de 20 años en Sudáfrica.

En la casa provincial que los misioneros combonianos

tienen en Johannesburgo, vive y trabaja el padre Mariano.

Es de Villarrabé,

un pequeño pueblo de Palencia cercano a Saldaña.

Llegó a Sudáfrica en 1990,

tres semanas antes de que liberasen a Nelson Mandela de la cárcel.

Entre 1998 y 2004 estuvo en Madrid

como director de la revista "Mundo negro".

Y en 2005 regresó de nuevo para trabajar en la misión de Montfrer.

Ahora, por desgracia, me paso muchos días entre papeles,

yendo a los bancos...

Yo entiendo que es un trabajo que alguien tiene que hacerlo

y no me importa hacerlo,

pero yo, donde me siento más ilusionado,

es en el trabajo pastoral porque es la cercanía con la gente.

Desde hace un par de años,

el padre Mariano es el ecónomo provincial

de los misioneros combonianos en Sudáfrica.

De él depende el sostenimiento económico de los 35 religiosos

y las nueve misiones que tienen repartidas por el país.

El gobierno español le acaba de premiar.

Su majestad el rey ha tenido a bien concederle la encomienda

de la orden de Isabel La Católica.

No me sorprende por sus muchos méritos.

¿Qué decir del padre Mariano?

Además de que es del Athletic, como mi mujer,

y es también un amigo personal.

El africano, en general...

Bueno, el ser humano en general,

pero en África es un valor muy importante

el que vean,

sobre todo, en los que somos de otro color o venimos de otro lugar,

respeto por sus personas, por sus sociedades.

Y en eso el padre Mariano, visto con mis ojos,

es, yo creo, que insuperable.

Es verdad que ahora está como ecónomo provincial,

pero al padre Mariano le gusta la calle

y le gusta la gente.

Le gusta Sudáfrica.

Y se le nota.

-En este momento, lo que más echo de menos de la misión

es el trabajo pastoral, el acercamiento a la gente.

Estando en un trabajo pastoral en una zona rural,

necesariamente, estábamos todo el día,

todos los días en contacto con la gente.

El padre Mariano no ha dejado de estar con la gente.

Todas las semanas celebra una misa en la parroquia de Santa Ana,

que es la más cercana a su casa.

(CANTAN)

Se trata de una celebración muy especial

a la que acude toda la comunidad educativa

del único colegio católico del barrio, el de las dominicas.

A pesar de que la mayoría de los profesores y alumnos,

incluido el director, son protestantes,

todos participan en la eucaristía semanal,

que forma parte de su proyecto educativo.

(CANTAN)

Nuestro último destino es la misión de Pietermaritzburg.

Y la distancia que la separa de Johannesburgo

ronda los 500 km.

En Sudáfrica tenemos nueve comunidades combonianas

y, por dar un ejemplo,

tenemos María Trost

y tenemos la comunidad de Pietermaritzburg

en la provincia de KwaZulu-Natal,

donde se están estudiando y formándose

futuros misioneros combonianos de toda África.

Tenemos algo así como unos 600-650 km de recorrido

entre esas dos comunidades.

Entonces, prácticamente, empleamos todo un día.

Lógicamente, estas dos comunidades no pueden verse todos los meses.

Solemos vernos, tal vez,

una o, como mucho, dos veces al año.

(Música)

La ciudad sudafricana de Pietermaritzburg

está a 77 km de una gran urbe costera como Durban.

Una distancia que cada año cubren miles de personas

corriendo en una de las carreras populares

más antiguas del continente.

La salida está junto a uno de los edificios de ladrillo

más grandes del mundo, el que alberga el ayuntamiento.

Pero si por algo es conocida Pietermaritzburg,

es por la huella que Gandhi dejó en ella.

En 1893, siendo un joven abogado,

fue expulsado del tren por ser indio y viajar en primera clase.

Tenía solo 23 años.

Aquí comenzó su lucha por los derechos humanos.

La estación de tren se conserva tal cual

en homenaje al Premio Nobel de la Paz.

Una exposición permanente

recuerda la biografía de Gandhi y su mensaje.

(Música)

Los combonianos llegaron en 2002 a este barrio.

Se hicieron cargo de la parroquia dedicada a Santa Juana de Arco.

La escasez de católicos

hace que se extienda por los barrios aledaños.

Como es el caso de Sobantu, junto al vertedero municipal,

y muy cerca del polígono industrial.

Sobantu está a 10 minutos en coche de la misión.

Era la ciudad que, al régimen del apartheid,

construyó para los negros.

(Música)

La comunidad eclesial de base

se reúne todas las semanas en alguna casa.

Hoy, con la visita de los sacerdotes,

aprovechan para celebrar la eucaristía.

El salón de la familia de Trevor

se ha quedado pequeño para acoger a la comunidad.

El padre Vicente preside la misa,

con la que también se despide de su trabajo con las comunidades de base.

(CANTAN)

Y nosotros les dijimos desde el principio:

"Hemos elegido venir aquí,

precisamente, porque queremos estar al lado de los pobres".

Hasta ahora,

pues hemos vivido más quizá

según nuestra propia cultura y nuestras propias posibilidades,

pero ahora Dios nos ha dado

el regalo de vivir como la gente que nos rodea.

(Música)

El padre Vicente siempre ha estado con los más pobres.

(Música)

Estuvo en Burundi ocho años,

hasta que expulsaron a los combonianos

por denunciar el genocidio.

Luego pasó otros ocho años en Kenia, la mitad con los masái

y la otra mitad en un suburbio de Nairobi.

(Música)

Desde hace nueve años, compagina las clases de teología

con su presencia entre los descartes de Sudáfrica.

(Música)

Nuestro escolasticado,

es decir, teologado, como se quiera llamarle,

se planeó

como una comunidad insertada.

La comunidad insertada

no es solamente que nosotros

vivimos cerca,

sino que queremos también comprometernos con ellos.

(Canto religioso)

Los misioneros combonianos se hicieron cargo de la misión

en el año 2002.

Desde el inicio se concibió como una comunidad de formación.

El edificio original data de 1925.

Fue una misión de los capuchinos

y está considerado patrimonio histórico.

Aquí se preparan los sacerdotes africanos del futuro.

En la actualidad,

la comunidad está formada por 14 religiosos

procedentes de nueve países y tres continentes.

El padre Vicente es el único con pasaporte europeo.

El padre Vicente, nuestro teólogo,

que ya termina su misión en Sudáfrica, como yo,

entonces, nos hemos conocido

ya en la última etapa de nuestras respectivas presencias,

pero siempre es una delicia hablar con él.

Más que hablar, escucharlo.

De verdad que merece la pena

aprovechar lo mucho que sabe de este país y de África, en general.

Tiene un largo recorrido por otros países del continente,

muy marcado por su primera experiencia misionera en Burundi.

Y a mí me ha interesado muy en particular

el objeto de su tesis doctoral, que son las iglesias africanas.

(HABLA EN INGLÉS)

El padre Vicente lleva nueve años como profesor de sacramentos

y misionología en el instituto teológico.

Se le ha llegado la hora de jubilarse

y decir adiós a África

después de 33 años de entrega en Burundi, Kenia y Sudáfrica.

La enseñanza para algunos no es muy agradable.

Porque les sacudo,

les reto, les desafío.

Porque quiero que, verdaderamente, tengan una visión abierta,

no solamente de la iglesia, sino del mundo.

Vicente es un misionero con todas las letras.

Sus clases trascienden las aulas.

Su huella entre profesores y alumnos será difícil de borrar.

Él no solo enseña sacramentos.

Él también nos enseña cómo vivir

en comunidad y hacernos como religiosos también.

Es uno de los grandes aspectos

que a mí me gustaría realizar

como el padre Vicente.

-El padre Vicente es un ejemplo en vida

de cómo ser un sacerdote, un religioso y un misionero.

Esto no solo se enseña en las aulas o en las lecciones,

sino que él lo demostraba en su forma de vivir

y en sus acciones diarias fuera del centro.

Es muy importante en nuestro instituto

que nuestros profesores sean ejemplos de vida para nuestros estudiantes,

ya que estos se están preparando para ser futuros sacerdotes

alrededor del mundo.

El padre Vicente es un modelo a seguir.

-Cuando hablan de nosotros, hablan de misioneros.

Dicen: "Vosotros sois misioneros".

Los demás se pueden llamar de esa forma,

pero el aspecto carismático del misionero

lo encarnamos aquí como fama en este instituto los combonianos.

(Canción en otro idioma)

Pueblo de Dios - Sudáfrica: Los hijos de Comboni

27:19 10 dic 2017

La misión de Waterval se encuentra al noreste de Sudáfrica, a más de 400 kilómetros de Johannesburgo. Los misioneros combonianos llegaron hace casi un siglo a estas tierras. Desde entonces no han dejado de acompañar a la minoría católica y de preocuparse por los más pobres.

La misión de Waterval se encuentra al noreste de Sudáfrica, a más de 400 kilómetros de Johannesburgo. Los misioneros combonianos llegaron hace casi un siglo a estas tierras. Desde entonces no han dejado de acompañar a la minoría católica y de preocuparse por los más pobres.

ver más sobre "Pueblo de Dios - Sudáfrica: Los hijos de Comboni " ver menos sobre "Pueblo de Dios - Sudáfrica: Los hijos de Comboni "

Los últimos 488 documentales de Pueblo de Dios

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • Y Germán, de nuevo

    Y Germán, de nuevo

    25:10 pasado domingo

    25:10 pasado domingo Germán Fresán es el clásico ejemplo de misionero todoterreno. Gracias a Manos Unidas, Germán ha levantado una escuela familiar rural en Mozambique.

  • 29:21 09 sep 2018 La catedral de Sigüenza cumple 850 años y con tal motivo la diócesis de Sigüenza-Guadalajara ha declarado un año jubilar, una buena ocasión para visitar la catedral y la ciudad medieval.

  • La larga sombra del Sida

    La larga sombra del Sida

    28:36 15 jul 2018

    28:36 15 jul 2018 Los hospitales de Chokwe y Chalucuane (sur de Mozambique), están regidos por Hijas de la Caridad. Son centros de referencia en el tratamiento del VIH y la tuberculosis. Manos Unidas ha contribuido a mejorar sus infraestructuras.

  • Al sur de Montevideo

    Al sur de Montevideo

    26:07 08 jul 2018

    26:07 08 jul 2018 A las afueras de Montevideo, capital de Uruguay, los dominicos mantienen una red de comunidades de base desde la que ayudan a los más necesitados. Visitas a lo vecinos, clases de manualidades... La ONG Selvas Amazónicas les apoyan económicamente..

  • El agua de la vida

    El agua de la vida

    23:10 01 jul 2018

    23:10 01 jul 2018 A los habitantes del Barrio 2013 de Xai Xai, en Mozambique, el desbordamiento del río Limpopo en 2013 los dejó sin casa y sin agua. Gracias a los proyectos que Manos Unidas ha desarrollado en el nuevo barrio, los desplazados pueden tener acceso al agua potable en sus propias casas.

  • Misión al Sur

    Misión al Sur

    25:47 24 jun 2018

    25:47 24 jun 2018 Hace 94 años que los misioneros combonianos llegaron a Sudáfrica. Contamos el actual trabajo de tres españoles destinados en ese país y en diferentes puestos misionales: Rafael Armada, Mariano Pérez y Vicente Reig.

  • Pobres de lujo

    Pobres de lujo

    26:30 17 jun 2018

    26:30 17 jun 2018 El Albergue de Santa María de la Paz de los Hermanos de San Juan de Dios, en el madrileño barrio de Sanchinarro, cuenta con nuevas instalaciones que a los ¿sin techo¿ les parecen un lujo. El reportaje muestra como una persona puede perder todo en la vida menos la dignidad.

  • Manos Unidas por Kenia

    Manos Unidas por Kenia

    29:12 10 jun 2018

    29:12 10 jun 2018 Manos Unidas lleva muchos años trabajando en Kenia. Visitamos sus últimos proyectos tanto en el mundo rural como en las afueras de Mombasa y Nairobi.

  • Misioneros de frontera

    Misioneros de frontera

    26:52 03 jun 2018

    26:52 03 jun 2018 Juan José Tenías, José Girau y Jesús Ruiz son tres misioneros combonianos españoles a los que visitamos y con quienes compartimos su trabajo cotidiano.

  • 26:06 27 may 2018 "Tejiendo Sueños" es un proyecto de formación y animación de profesores, padres y alumnos que llega gratis, cada año, a los 40 centros educativos más pobres y abandonados del El Salvador con el apoyo de la ONG marista SED.

  • Misión en La Ventilla

    Misión en La Ventilla

    27:31 20 may 2018

    27:31 20 may 2018 En La Ventilla, barrio del norte de Madrid, los jesuitas y la red de voluntarios, desarrollan una labor pastoral, educativa y social desde hace cien años.

  • 26:57 13 may 2018 Al departamento de Alta Verapaz, al norte de Guatemala, llegaron las Carmelitas de la Enseñanza Misioneras hace unos años para hacerse cargo de una capilla en el barrio de Nueva Esperanza, a las afueras de Cobán, y la puesta en marcha de la escuela "Futuro Vivo" en la aldea de Samac.

  • UVA de Vallecas

    UVA de Vallecas

    27:49 06 may 2018

    27:49 06 may 2018 La UVA de Vallecas es un barrio de viviendas sociales, en la periferia de Madrid, con cerca de 8.000 habitantes. La parroquia de San Juan de Dios de la UVA ha apoyado las iniciativas vecinales y municipales destinadas a mejorar la vida de los vecinos.

  • Los maristas del Quiché

    Los maristas del Quiché

    26:53 29 abr 2018

    26:53 29 abr 2018 En 1985, cuando la guerra civil de Guatemala asolaba la región del Quiché, los hermanos maristas decidieron fundar una comunidad en Chichicastenango para animar la pastoral indígena.

  • Dominicas de Salamanca

    Dominicas de Salamanca

    22:16 22 abr 2018

    22:16 22 abr 2018 El monasterio de Santa María de las Dueñas, en Salamanca, fue fundado en 1419. Desde entonces, este lugar de oración y vida contemplativa ha sido habitado por monjas dominicas.

  • La dignidad recuperada

    La dignidad recuperada

    25:10 15 abr 2018

    25:10 15 abr 2018 En Zaragoza, las Hijas de la Caridad, integran varios proyectos para acoger, atender y acompañar a personas en grave situación de exclusión social. Desde el desayuno de la mañana hasta la acogida nocturna, pasando por los centros de día.

  • Guatemala, sed de hogar

    Guatemala, sed de hogar

    24:53 08 abr 2018

    24:53 08 abr 2018 Viajamos a Santa Apolonia, en el altiplano guatemalteco. Conocemos los hogares de Santa María de Guadalupe que, desde hace más de treinta años, dirigen las Hermanas Escolares de San Francisco.

  • Cómo se hace un cura

    Cómo se hace un cura

    27:21 18 mar 2018

    27:21 18 mar 2018 Reportaje sobre los seminarios de Madrid y de Ávila

  • El corazón de Zaragoza

    El corazón de Zaragoza

    24:52 11 mar 2018

    24:52 11 mar 2018 La acción social zaragozana tiene un nombre, Cáritas. Entre los voluntarios y trabajadores atienden 103 puntos de acogida y 11 centros especializados.

  • 23:20 04 mar 2018 Las Oblatas llegaron hace más de 25 años a la ciudad de Bajos de Haina, República Dominicana, para ofrecer ayuda a las trabajadoras sexuales. Los Agustinos Recolets regentan una parroquia allí y tienen un dispensario médico.

Mostrando 1 de 25 Ver más