Pueblo de Dios
Pueblo de Dios
Domingo a las 11.30 horas  

Dirigido por: Antonio Montero

El rastro de Dios, que el programa va siguiendo, le lleva a descubrir la infinidad de campos en los que la Iglesia está comprometida: pobreza, enfermedad, ancianidad, cultura, arte, vida contemplativa, minusvalías, juventud, campos de refugiados, niños de la calle, Sin Techo y Sin Tierra, mutilados de las minas antipersona, grandes catástrofes humanas, naturales o provocadas, etc.

Pretendemos hacer una comunicación que muestre el rostro de una Iglesia samaritana y provoque en la audiencia comunión, solidaridad y compromiso con los más desvalidos de nuestra sociedad y de nuestro mundo.

Nos aplicamos las palabras de Juan Pablo II: "Cada día, los medios de comunicación social llegan a nuestros ojos y a nuestro corazón, haciéndonos comprender las llamadas angustiosas y urgentes de millones de hermanos menos afortunados, perjudicados por algún desastre, natural o de origen humano; son hermanos nuestros que están hambrientos, heridos en su cuerpo o en su espíritu, enfermos, desposeidos, refugiados, marginados, desprovistos de toda ayuda; ellos levantan los brazos hacia nosotros, cristanos que queremos vivir el Evangelio y el grande y único testimonio del amor". (Juan Pablo II. Cuaresma de l986).

Contacto

Escriba al programa Pueblo de Dios: pueblodedios@rtve.es

5293140 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos Pueblo de Dios - La frontera de Dios - Santa María de Huerta - ver ahora
Transcripción completa

"Hace 800 años esta tierra fue frontera

entre los reinos de Castilla y Aragón.

Con el fin de acabar con las guerras

entre los dos reinos

Alfonso VII de Castilla trajo de Francia

una comunidad de monjes cistercienses

para que hiciera de frontera de Dios.

Esto sucedió en 1162.

La frontera de Dios se estableció en las huertas

de la vega del Jalón,

de ahí el nombre

de monasterio de Santa María de Huerta.

El primer abad fue san Martín de Finojosa,

que consolidó la comunidad

e impulsó la construcción de un monasterio

que cambiaría la faz de esta tierra castellana.

El monasterio ha sobrevivido a guerras,

expolios y diluvios."

El monasterio es importante no tanto por las cosas que se hacen,

sino por lo que se vive.

Entonces, cuando uno viene al monasterio,

a la vida monástica,

viene tocado por una llamada.

La llamada a vivir una vida de espiritualidad

y de experiencia de Dios

y a poderla compartir

con todos aquellos que quieran acercarse al monasterio.

Entonces, de ahí le viene la importancia.

Sucede que también, a lo largo de los siglos,

en la Edad Media y posteriormente,

tuvo una mayor importancia o incidencia a nivel social

y hoy día se centra mucho más su importancia

a nivel espiritual.

"Entramos al recinto monástico

para conocer la historia, el arte y la espiritualidad

acumulada dentro de sus muros a lo largo de ocho siglos.

Nos recibe el hermano Antonio Manuel,

el hospedero del monasterio.

San Benito recomienda a los monjes

que reciban a los huéspedes como al mismo Cristo.

Siguiendo los pasos del monje que nos guía

llegamos al claustro gótico,

también llamado claustro de los caballeros,

porque era lugar de enterramiento de nobles de Castilla y Aragón.

Las dependencias del primitivo monasterio

giraban en torno al claustro bajo y alto.

Las visitas turísticas empiezan en la cilla,

la antigua despensa del monasterio,

donde se proyecta un audiovisual

sobre la historia y lo vida de los monjes del Císter.

Este grupo viene de Zaragoza.

Son alumnos de Religión de cuarto de la ESO

del colegio diocesano de San Valero.

Después de la proyección,

los monjes responden a las preguntas de los grupos

sobre lo que acaban de ver y oír.

Lo sorprendente del monasterio no es su belleza arquitectónica,

que tiene mucha,

sino la vida de los monjes

cuya espiritualidad se fundamenta en el silencio,

la oración y la armonía consigo mismo y Dios.

Las horas litúrgicas, siete a lo largo del día,

marcan el ritmo de la jornada,

que comienza con la vigilia a las 05:00

y acaba a las 21:00 con el rezo de completas."

La música es importante en la vida monástica.

No se ve como un arte o como un deleite,

sino que está al servicio de la liturgia.

Nosotros utilizamos la música para la alabanza de Dios.

Ciertamente es un esfuerzo, es un trabajo,

hay que prepararlo y hay que ensayarlo,

pero es una música que está destinada a ser orada

y para ser reflexionada

y, como he dicho antes,

para la alabanza de Dios principalmente.

(CANTAN)

"La comunidad se reúne en la sala capitular

presidida por los retratos

de los cuatro últimos abades del monasterio.

Se llama sala capitular

porque, tradicionalmente, las reuniones comenzaban

con la lectura de un capítulo de la Regla de San Benito.

La comunidad actual está formada por 16 monjes;

el mayor de 91 años y el más joven de 30.

El abad es el padre Isidoro María, que lleva 24 años en el cargo.

El monasterio funciona como una familia

y como en todas las familias hay luces y sombras."

Esta comunidad, que por supuesto es variada,

sobre todo en nuestra época...

Quizás en los años 50,

cuando uno entraba en un seminario o en una congregación religiosa,

entraban de niños y había una formación estándar

y era todo como mucho más parecido.

Ahora no entran de niños.

Ahora entra la gente de adulta.

Nos podemos encontrar gente que está muy preparada,

que ha tenido sus carreras y ha tenido su profesión,

gente que no ha tenido tanta formación,

que viene de familias numerosas, de familias muy tradicionales,

de familias muy religiosas de gente que ha sido conversa...

Es que vienen de todo tipo verdaderamente

y para nosotros es un gran reto.

Personas tan diferentes cómo podemos convivir juntos.

Ahí sí que se ve claro

que lo que nos une es la misma llamada de Jesús.

Donde hay personas hay problemas

y la vida del monje no está exenta de los problemas.

La vida comunitaria conlleva esos roces.

Pero con el tiempo

uno va viendo que esos problemas son los que te hacen crecer

y madurar.

"La vida monástica se asienta en cuatro pilares:

'lectio divina', liturgia, comunidad y trabajo.

Unos hacen la 'lectio divina' en el escritorio

y otros en sus habitaciones.

La 'lectio divina' consiste en la lectura meditada

de las sagradas escrituras.

Las bibliotecas de los monasterios

conservaron gran parte del saber divino y humano.

empezando por la teología

y siguiendo por la filosofía, las ciencias y la naturaleza.

La expulsión de los monjes

y la confiscación de sus bienes en el siglo XIX

dispersaron el valioso archivo de Santa María de Huerta."

Estudiamos la Biblia y estudiamos teología,

pero estudiamos también psicología,

estudiamos sociología y estudiamos idiomas

en la medida en lo cada uno puede intelectualmente, ¿no?

"El claustro monástico simboliza la Jerusalén celestial.

Los monjes, alejados del mundo,

ven el cielo abierto desde el claustro.

La esbelta palmera es el símbolo del monje

que tiene los pies en la tierra,

pero su mirada y su corazón los tiene puestos en Dios.

En el claustro se juntan el cielo y la tierra."

Si algo define la vida monástica es su inutilidad.

Por eso, para descubrir cuál es su valor,

hay que saber lo que es la gratuidad.

Muchas veces valoramos las cosas

por lo que podemos hacer con ellas,

pero si descubrimos el misterio de la gratuidad,

de lo que aparentemente no tiene valor,

pero que va más al ser de las personas

y no al hacer,

sí que descubrimos otra realidad nueva.

Quizás la vida monástica pueda ser una ayuda

o un punto de referencia

que nos ayude a descubrir esta realidad.

"El monasterio alcanzó su mayor esplendor

en los siglos XVI y XVII.

Entonces la comunidad era numerosa

y el monasterio tenía muchas propiedades.

Ahora, la comunidad vive de su trabajo

y el noviciado está casi vacío.

El maestro de novicios es el hermano Francisco,

que lleva 12 años en el convento.

Tan solo hay un novicio a la vista.

Se trata de Manuel, que tiene 40 años,

y era empleado de banca."

Es una nueva vida,

pero que poco a poco,

a pesar de que puede tener dificultades

y que te puede costar el irte acostumbrando,

al mismo tiempo te va apasionando y te va llenando.

Hay un día que quizás estás un poco plof,

pero, luego, te llena

y te da algo que te va animando más y más, ¿no?

Y vas viendo

si realmente es lo que Dios te está pidiendo, ¿no?

Uno puede sentirse decepcionado

al ver un noviciado con muy pocas personas

y pensar que la vida monástica no tiene futuro,

pero para nosotros

lo importante no es la gran cantidad de gente,

los números,

sino que queremos sobre todo personas auténticas,

valientes y decididas

que quieran entregar su vida al Señor.

Esta vida merece la pena.

Merece la pena vivirla,

y no es "marketing", no es publicidad,

sino que hablo sinceramente desde el corazón,

y la gente que viene a entregarse con toda su vida

así lo experimenta.

(Campanas)

"Para los actos litúrgicos

los monjes se revisten con la cogulla,

túnica blanca con capucha y largas y anchas mangas.

Ahora van a la adoración del santísimo sacramento

y rezo de vísperas.

Es momento de dar gracias a Dios por el día que declina

y pedir por las necesidades de la iglesia y del mundo."

(REZAN)

"En la oración del monje cabe el mundo entero.

Bajamos por la escalera real

que utilizaban los reyes y nobles protectores del monasterio

cuando venían de visita.

Entre ellos, Alfonso VIII,

los duques de Medinaceli y los condes de Molina."

San Benito, en la regla, cuando habla de la humildad,

es bastante claro,

porque dice que para subir en humildad

hay que bajar.

Es la comparación con la escalera.

Para bajar hay que subir y para subir hay que bajar.

Para ello,

la vida comunitaria digamos que son los escalones

donde realmente podemos hacer esa labor.

"En el monasterio medieval destaca el refectorio gótico.

Llaman la atención sus proporciones,

34 metros de largo y 15 de alto,

y la iluminación

conseguida a base de ventanales abiertos en los muros.

En la arquitectura cisterciense

el refectorio se equipara a la iglesia

porque no solo de oración vive el monje.

La escalera embebida en uno de los muros

conduce al púlpito

donde se hacía la lectura durante las comidas,

porque los monjes comen en silencio.

El refectorio es la joya arquitectónica

del monasterio

y lugar ideal para conciertos de música sacra.

La monumental cocina gótica del siglo XIII

da idea de la cantidad de personas que comían en el monasterio.

Más de 100 entre monjes y conversos,

hermanos legos que hacían los trabajos agrícolas

y atendían las granjas,

que es de lo que vivían los monjes en la Edad Media.

La cocina actual es más modesta.

Ahora solo hay que preparar comida para los 16 monjes de la comunidad

y las personas de la hospedería.

El cocinero es el hermano Julio,

que lleva 24 años

prestando este servicio a sus hermanos

y como santa Teresa de Jesús ve a Dios entre los pucheros."

Yo conocí huerta

precisamente a través de "Pueblo de Dios".

Vi un documental en el año 1992

y me cautivó

y uno de los domingos me acerqué a Santa María de Huerta

a conocerlo personalmente.

Hice unas convivencias en Adviento.

El silencio me marcó mucho

y la liturgia en Santa María de Huerta

se ocupó del resto.

"El hermano José María nos lleva a la fábrica de mermelada

que es la principal fuente de ingresos del monasterio.

La abrieron en 1992

cuando dejaron la vaquería porque ya no podían atenderla.

Los monjes han cambiado el hábito por el mono de trabajo

y para no perder la concentración espiritual

trabajan en silencio.

Por la fábrica pasa toda la comunidad,

desde el abad al último hermano.

Al trabajo manual

dedican entre cuatro y cinco horas diarias,

porque no viven para trabajar, sino que trabajan para vivir.

Fabrican 35 variedades de mermelada que saben a gloria

porque están hechas con oraciones y eso se nota."

Casi todas son productos monásticos

que se fabrican para los monasterios.

"El mejor 'souvenir'

que uno se puede llevar del monasterio

es un 'pack' de tarros de mermelada.

El hermano Eloy y el hermano Félix atienden con mucho gusto

al público que pasa por la tienda del monasterio."

Lo que hacemos concretamente son las mermeladas

y el dulce de membrillo.

En esta zona estarían las mermeladas peculiares

que son un poco más elaboradas

y aquí estarían las tradicionales.

Como lugares de venta, aparte de la tienda,

tenemos clientes de otros lugares,

de tiendas particulares, hoteles y restaurantes,

que también nos compran.

Tenemos también un servicio en la tiende "online",

en nuestra página web,

y es fundamentalmente donde vendemos.

Hay otros monasterios también que venden nuestros productos

al igual que nosotros vendemos sus productos.

"El monasterio tiene otro claustro obra del siglo XVI.

En la parte alta

están las dependencias de los monjes

y por la parte baja se accede a la hospedería.

Las esculturas son de san Martín de Finojosa,

primer abad del cenobio

y del arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada,

benefactor del monasterio.

Santa María de Huerta tiene las puertas abiertas

para acoger a las personas que quieran hacer días de silencio

y compartir la liturgia monástica.

Para ello cuenta con la hospedería, que tiene 15 habitaciones.

El hospedero es el hermano Antonio Manuel,

persona bondadosa y servicial."

Yo conocí precisamente la vida monástica

por una hospedería.

Fue un grupo de amigos al que yo pertenecía

el que me invitó a pasar unos días en una hospedería

y fui

y sin ningún tipo de intención

conocí la vida que llevaban los monjes

y me enamoré de aquella vida

y, al poco tiempo,

como persistía mi deseo de vivir la vida que allí conocí,

ingresé en la vida monástica y hasta ahora.

Mi papel es mantener la hospedería a punto.

Es decir, las habitaciones limpias con sábanas limpias y las toallas.

Todo preparado

para que el que va a venir a la hospedería

se encuentre su habitación preparada.

Y también

mi trabajo es acoger a los transeúntes

que vienen y llaman a la puerta,

porque no solamente viene el huésped típico

que llama a la puerta para vivir la vida monástica,

sino los transeúntes que no tienen dónde morar y comer

y los acogemos durante unos días.

He venido a la hospedería de Santa María de Huerta

porque me gusta encontrar un espacio de silencio y de soledad,

que es una oportunidad que nos dan los monjes

desde el amor y desde el desinterés,

para salir de una sociedad de ruido

que no nos permite encontrarnos con nosotros mismos.

Yo creo que la función de los monjes

no se está viendo desde la sociedad de una forma realista,

porque si no fuera por ellos,

no podríamos encontrar estos espacios

para estar con nosotros mismos desde el silencio.

El monasterio,

aunque a veces se define como un claustro,

algo cerrado,

es algo cerrado

en tanto en cuanto te invita a entrar en tu propio ser.

Te invita a reflexionar sobre ti mismo,

a saber quién eres

y descubrir ese conocerte a ti mismo que decían los antiguos

y también nuestros pares cistercienses.

Vienes a conocerte para descubrir lo que realmente eres

y en ese conocimiento personal encuentras a Dios,

pero siempre va unido con una apertura a los demás.

"Los monjes escuchan a la gente que acude a pedirles consejo

y acompañan espiritualmente a las personas que lo desean.

Su vida dedicada en cuerpo y alma a Dios

los convierte en maestros del espíritu."

Desde hace ya treintaitantos años

estamos haciendo unos cursillos de vida monástica

abiertos a todos,

a jóvenes, mayores, casados, solteros, religiosos, de todo tipo,

y simplemente les hablamos del carisma cisterciense,

el carisma monástico,

les hablamos de la espiritualidad monástica,

la "lectio divina", la liturgia de las horas,

la oración, etcétera, ¿no?

Nuestra sorpresa es que siempre ha habido gente,

nunca han fallado,

sin hacer ningún tipo de propaganda importante

y a raíz de eso, hace ya unos 20 años,

surgió un grupo de comunidades,

fraternidades laicas, cistercienses,

que nos pedían que hubiera cierta continuidad.

Ahí surgieron.

Ahora se han formado varias

que están en Madrid, Zaragoza y Barcelona,

en diversas partes,

y se reúnen aquí cada tres meses

y, después, ellos se reúnen una vez al mes

y comparten nuestra espiritualidad.

(Campanas)

(REZAN)

"Hoy preside la eucaristía el prior.

De los 16 monjes de la comunidad

seis son sacerdotes que se turnan en la presidencia de la eucaristía.

El cirio y el agua de la liturgia

indican que es Pascua de Resurrección."

Tomó un pan y dando gracias lo bendijo,

lo partió

y lo dio a sus discípulos diciendo:

"Tomad y comed todos de él

porque esto es mi cuerpo

que será entregado por vosotros".

Mi oración, muchas veces, es decir pocas palabras.

Una oración que a mí me gusta mucho es la oración de Jesús.

Como bien sabéis, es repetir una oración,

señor Jesucristo, hijo de Dios, ten piedad de mi pecador,

y repetirla muchas veces muy despacito.

Eso me ayuda a mantener esa presencia

de que Dios está ahí y yo estoy ahí con él.

Es como la relación entre amigos o enamorados.

Simplemente, con saber que está y abrirse,

para mí eso es la oración.

Y una oración

que no solo se queda en momentos puntuales, ¿no?

La vida del monje es toda oración.

"La iglesia es del siglo XII.

Las reformas posteriores afectaron sobre todo al interior.

Traslado del coro, instalación del retablo

y construcción de capillas para enterramiento de nobles.

El retablo culmina con la imagen de la asunción de la Virgen,

patrona del Císter,

rodeada de santos de la orden.

La iglesia es una joya se mire por donde se mire."

Dentro de la estructura del monasterio

la iglesia es el lugar más importante

porque es el lugar donde la comunidad se reúne

a lo largo de la jornada

para celebrar las alabanzas divinas

que son la actividad principal de la comunidad monástica.

Eso hace que la iglesia sea el lugar más cuidado,

artísticamente más ornamentado

y también el lugar más grande.

Si hay un lugar dentro de la iglesia más importante,

es el coro monástico

que en el origen estaba en el centro de la nave

y en él se reunían lo que son los monjes.

Este coro monástico es en sí el corazón del monasterio.

"Los diluvios que cayeron en Santa María de Huerta,

y no han sido pocos,

dañaron el monasterio.

El del 9 de septiembre de 2018 fue catastrófico

porque la tromba de agua y barro derrumbó el muro

y penetró en el monasterio

arrasando todo lo que pilló a su paso.

Durante dos meses

la comunidad se quedó sin sus fuentes de ingresos

como son la fábrica de mermeladas,

la tienda, la hospedería y el turismo."

Cuando el monasterio tomó un nivel que ya no subía más,

ya no había presión de corriente

y ya empezamos a abrir puertas entre cuatro o cinco personas

andando por el monasterio

con el agua más arriba de la cintura.

Entre cuatro o cinco personas

empezamos a abrir puertas en la huerta

para que saliera por allí.

La puerta principal de la plaza y la de la iglesia

y así poco a poco, ¿no?

Pero, bueno, aquello era en caliente y no te daba tiempo a pensar.

El desastre fue al día siguiente.

Cuando por la mañana nos levantamos para empezar a limpiar

y ver cómo estaba el monasterio,

aquello era totalmente desmoralizante,

porque dices:

"No sé si vamos a poder nosotros solucionarlo o qué".

Afortunadamente,

estamos muy agradecidos también a la gente del pueblo

que nos ayudó mucho.

Cooperó mucho desde el principio hasta el final.

También la Junta y la Diputación mandaron obreros a trabajar,

pero la gente del pueblo es la que perseveró constantemente

desde el primer día hasta el último.

Estamos muy agradecidos por ello y esperemos que no vuelva a suceder.

Aquí es donde la Administración tiene que tomar medidas

para que esto no vuelva a suceder otra vez.

Nos dimos cuenta, en primer lugar,

de la comunidad cómo se empleó a fondo

completamente.

No hubo quejas de ningún tipo.

Una capacidad de sacrificio muy grande

durante los dos primeros meses,

después la gente del entorno

cómo desde el primer instante se volcó,

cómo decían...

A algunas personas mayores las veías,

hombretones hechos y derechos,

llorando y diciendo:

"Mira cómo ha quedado nuestro monasterio".

Era un signo muy interesante

porque te das cuenta

de que aunque vives una vida más bien cerrada,

sin embargo, no eres ajeno a la gente que te rodea

y a la gente la ves también como parte tuya, ¿no?

Eso fue muy bonito, ¿no?

"El monasterio ha recuperado la normalidad

aunque todavía son visibles los daños producidos por el diluvio

sobre todo en la iglesia.

Poco a poco

el monasterio ha ido recuperando su belleza original

y los monjes siguen su vida como si no hubiera pasado nada.

El rezo de completas pone fin a la jornada monástica

que comenzó a medianoche con la vigilia.

Un día completo de oración y trabajo

que culmina con el canto de la salve

a la Virgen."

(CANTAN)

"La noche cae sobre el monasterio

entre el rumor de oraciones y silencios."

Pueblo de Dios - La frontera de Dios - Santa María de Huerta

28:52 23 jun 2019

Visitamos el recinto monástico de Santa María de Huerta para conocer la historia, el arte y la espiritualidad acumulada dentro de sus muros a lo largo de los siglos.

Visitamos el recinto monástico de Santa María de Huerta para conocer la historia, el arte y la espiritualidad acumulada dentro de sus muros a lo largo de los siglos.

ver más sobre "Pueblo de Dios - La frontera de Dios - Santa María de Huerta" ver menos sobre "Pueblo de Dios - La frontera de Dios - Santa María de Huerta"
Xcerrar

Añadir comentario ↓

  1. Lydia Millan Guemes

    Me ha gustado mucho. Merece la pena ver cosas como estas. Gracias.

    25 jun 2019

Los últimos 522 documentales de Pueblo de Dios

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
Mostrando 1 de 27 Ver más