Pueblo de Dios
Pueblo de Dios
Domingo a las 11.30 horas  

Dirigido por: Antonio Montero

El rastro de Dios, que el programa va siguiendo, le lleva a descubrir la infinidad de campos en los que la Iglesia está comprometida: pobreza, enfermedad, ancianidad, cultura, arte, vida contemplativa, minusvalías, juventud, campos de refugiados, niños de la calle, Sin Techo y Sin Tierra, mutilados de las minas antipersona, grandes catástrofes humanas, naturales o provocadas, etc.

Pretendemos hacer una comunicación que muestre el rostro de una Iglesia samaritana y provoque en la audiencia comunión, solidaridad y compromiso con los más desvalidos de nuestra sociedad y de nuestro mundo.

Nos aplicamos las palabras de Juan Pablo II: "Cada día, los medios de comunicación social llegan a nuestros ojos y a nuestro corazón, haciéndonos comprender las llamadas angustiosas y urgentes de millones de hermanos menos afortunados, perjudicados por algún desastre, natural o de origen humano; son hermanos nuestros que están hambrientos, heridos en su cuerpo o en su espíritu, enfermos, desposeidos, refugiados, marginados, desprovistos de toda ayuda; ellos levantan los brazos hacia nosotros, cristanos que queremos vivir el Evangelio y el grande y único testimonio del amor". (Juan Pablo II. Cuaresma de l986).

Contacto

Escriba al programa Pueblo de Dios: pueblodedios@rtve.es

4527279 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos Pueblo de Dios - Cómo se hace un cura - ver ahora
Transcripción completa

Cristo, aunque era Dios,

se despojó y se hizo esclavo.

Se entregó a la muerte

en la cruz.

Por eso Dios lo levantó

y le concedió el nombre,

sobre todo nombre.

Al nombre de Jesús

toda rodilla se doble.

Al nombre de Jesús

que toda lengua proclame.

Jesucristo es Señor.

Jesucristo es Señor.

Al nombre de Jesús

toda rodilla se doble.

Al nombre de Jesús

que toda lengua proclame.

Jesucristo, Jesucristo es Señor.

Jesucristo es Señor.

Jesucristo es Señor.

Muy bien, chicos. -Uh.

-Somos jóvenes que...

Yo, por ejemplo, hace unos años estaba en la universidad

y también salía de fiesta y me lo pasaba tan fenomenal

y el ser seminarista no me quita absolutamente nada

de esa juventud, de esa vida,

de esas ganas también de pasármelo bien, claro que sí.

(Música)

Un cura no nace, se hace.

O mejor, se deja hacer por Dios y por los demás.

El cura no nace, se hace en los seminarios.

Los seminarios se crearon a finales del siglo XVI

a raíz del Concilio de Trento.

A mediados del siglo pasado,

los seminarios españoles rebosaban de jóvenes aspirantes al sacerdocio.

Las familias eran numerosas y había que buscar una salida

a los hijos, sobre todo de las clases bajas.

El seminario era una buena opción

porque el cura estaba valorado socialmente

y su tarea era noble,

atender humana y espiritualmente a la gente.

Amor es vida, vida es alegría.

En la actualidad muchos seminarios están bajo mínimos

y algunos cerraron por falta de vocaciones.

La sociedad y la familia han cambiado

y valores que en otro tiempo cotizaban a la alza

se han devaluado.

En este contexto el sacerdocio resulta poco atractivo

para los jóvenes de hoy.

Las ansiedades del corazón...

Para mí el gran temor, el gran miedo que los jóvenes en general,

y particularmente también los seminaristas, es la fidelidad.

De ser fiel,

bien al Señor en el caso de los seminaristas,

bien en el matrimonio, por ejemplo, en el caso de los jóvenes.

Esa fidelidad yo creo que les da miedo

porque supone compromiso.

Y la sociedad nos ha acostumbrado a no tener compromisos,

a ser libres en todo, absolutamente en todo.

No comprometerse con nadie,

con Cristo, con una mujer, con un hombre.

(Música)

En los seminarios de España hay 1240 seminaristas.

El seminario de Madrid, con 120 aspirantes al sacerdocio,

es el más numeroso.

El edificio del seminario se construyó

a principios del siglo pasado

en el castizo barrio de Las Vistillas.

En 1950 se amplió porque se había quedado pequeño.

En cambio, ahora sobra espacio.

El seminario de antaño pasó a la historia

y a las películas de época.

En este reportaje vamos a conocer cómo son los seminarios de hoy

y cómo se forman los aspirantes al sacerdocio.

Son chicos jóvenes, inteligentes, con ganas de responder,

muy alegres y muy inmersos en la sociedad de hoy.

Gente normal.

(Continúa la música)

Los 120 seminaristas del seminario de Madrid

están distribuidos en seis comunidades

y aunque la formación es la misma para todas,

cada una tiene su espacio y su formador.

El rector del seminario es Jesús Vidal,

recientemente nombrado obispo auxiliar de Madrid.

(Continúa la música)

Para entrar en el seminario solo hace falta una condición,

que es haber sido llamado por Dios.

Que la persona tenga una experiencia subjetiva real

de que el Señor le ha llamado y que se pongan manos de la Iglesia

para que sea la Iglesia la que con un camino de discipulado

y de configuración en el que se va formando

el corazón de Cristo en la persona, pueda irse formando

este corazón de pastor que la Iglesia necesita hoy.

(Música)

Los seminaristas estudian

en la Universidad Eclesiástica de San Dámaso,

dependiente del arzobispado de Madrid.

Las clases las tienen por la mañana y la tarde la dedican al estudio.

Se levantan a las seis y media de la mañana

y se acuestan a las once de la noche.

Esta es la habitación de Jorge,

que pertenece a la comunidad de San Juan XXIII,

formada por 16 seminaristas de tercer curso de teología.

Tengo 30 años, soy del madrileño barrio de Aluche,

hijo de un electricista y de un ama de casa.

Aunque ya con siete años sentí que el Señor me llamaba,

me dice de rogar hasta los 27. Mientras tanto estudié geografía

en la Universidad Complutense. Acabé viajando a Oporto,

donde viví unos años. Trabajé de guía turístico

en unas bodegas de vino y al final, después de volver a Madrid,

en unos tres años de restablecer mi vida,

volver a trabajar y demás, sentí ya que la llamada del Señor

era clarísima y después de un tiempo en introductorio

pues la Iglesia y yo vimos que el Señor me llamaba claramente,

y ya estoy en el tercer año del seminario.

-La comunidad de la que yo soy formador son 16 chicos

de muy variadas edades. Los más jóvenes entraron con 18 años,

alguno venía del seminario menor.

Los más mayores han entrado hasta con 30,

el más mayor ahora tiene 33 años.

La mayoría de ellos, con carreras terminadas.

También tengo, tenemos la suerte de que en nuestra comunidad

hay dos chicos que han venido de África, de República del Congo.

Ellos han hecho allí cuatro años de seminario

y se han incorporado a nuestra comunidad para terminar

el proceso formativo aquí con nosotros.

Y ellos están para volverse a su diócesis,

no se van a quedar en Madrid.

El resto, en principio, están para aquí.

(Conversaciones superpuestas)

En los ratos libres, los seminaristas

de la comunidad Juan XXIII, se juntan en la sala de comunidad

para tomar café, hablar de lo divino y lo humano,

y gastarse bromas. Ya me conoce, tío.

Me estuvo preguntando para... -A mí me encanta.

(Risas)

Estos encuentros informales sirven para conocerse entre ellos

y hacer fraternidad respetando la forma de ser

y de pensar de cada uno. (RÍE) Curioso, curioso cuanto menos.

(GRITA)

(Risas)

Lo que yo le diría a un joven es que merece la pena

seguir a Jesucristo. Muchas veces lo vemos como algo raro

o que nos quita cosas, pero, sin embargo, yo he descubierto

que seguir a Jesucristo no te quita nada y te lo da todo.

(Órgano)

La formación intelectual y la praxis pastoral

se complementan con la espiritualidad.

Las tres son necesarias para un aspirante al sacerdocio.

(CANTAN) Señor, date prisa en socorrerme.

La espiritualidad tiene sus puntos fuertes

en la oración personal y litúrgica.

El papa Francisco quiere que los sacerdotes

vayan a lo esencial de su misión y no sean burócratas

ni se fijen en la eficiencia ni se escandalicen

por la fragilidad de las personas.

En el camino del semanario lo que se trata es de ayudar al chico

a corresponder a la vocación a la que es llamado

y llegar a ser un buen sacerdote.

-"Dichosos los limpios de corazón porque ellos verán a Dios".

-Ellos tienen que entrar en sí mismos,

reconocer quiénes son, cómo vienen. Se trata de que sean muy honestos,

muy transparentes. De poder verificar a través de su propia experiencia.

Primero, que hay llamada vocacional,

que el Señor realmente les está llamando.

Segundo, que la llamada sea el sacerdocio,

no un simple seguimiento del Señor, sino a ser sacerdotes.

Y tercero, configurar en ellos sacerdotes santos.

Este es el objetivo primordial del camino en el seminario.

-Lo que se busca con la formación es lo que ha de ser un sacerdote.

Es decir, en primer lugar, un hombre de Dios.

Un hombre capaz de hacer presente a Jesucristo en este mundo.

Este hombre tiene que ser también un hombre de comunión

porque el sacerdote está llamado a hacer la comunión

dentro de la comunidad cristiana. Y además el papa insiste mucho

hoy en que el sacerdote sea un nombre de discernimiento.

Por lo tanto, un hombre capaz de discernir

sobre la verdad de su propia vida para ayudar al hombre de hoy

y a la comunidad cristiana a discernir los caminos

por los que Dios quiere conducirnos.

-En el año 2013 decidí llamar al seminario

con el que ya había tonteado, valga la palabra,

y que contrastasen esta vocación,

contrastasen lo que yo estaba sintiendo.

Yo dije: "Esto es para un año y seguro que me voy

porque aquí me van a decir que no tengo vocación.

Además a mí me gustan las mujeres y esto no es para mí".

Entonces, el tiempo pasó y tanto pasó que llevo cinco años

en esta casa, en el seminario siendo feliz

con mis luchas grandes que he tenido en este periodo de seminario,

en estos cuatro años más introductorio, cinco.

Hoy puedo decir que soy feliz y que encuentro que soy más yo.

Que encuentro que mi vida tiene sentido.

Se unifica todo, no es una vida de apetencias

en la que voy de aquí para allá,

sino que mi vida es una unidad y soy más yo.

(Reloj)

(Conversaciones superpuestas)

La comida es uno de los momentos del día en los que se encuentran

los seminaristas de las seis comunidades.

(Campanilla)

No hay sitios reservados y las mesas ocupan

según van entrando al comedor.

En este caso, la comida además de alimentar el cuerpo,

hace comunidad.

(CANTAN) "Que nos une en caridad

y nos da todo su amor

en el pan de la unidad.

Oh, Padre nuestro".

-En primer lugar, cuando el joven ha sentido la llamada

y después de un tiempo en la vida cristiana y dejándose acompañar

por algún sacerdote, este joven se acerca al seminario

y hay un primer paso en el que vamos tomando contacto con él

y le vamos dando las herramientas para que él pueda discernir

una llamada, y vamos viendo también nosotros las condiciones

para poder seguir a Jesucristo en el sacerdocio.

Después hay una primera etapa donde buscamos que el seminarista

se haga un discípulo, es decir, que ponga toda su vida

en el servicio del Señor, que entregue de verdad la vida

sin condiciones. Después hay otra etapa

en la que ya se da más la configuración sacerdotal,

donde buscamos que el seminarista configure su corazón

con un corazón de pastor, con el corazón de Jesucristo,

también en las distintas relaciones de la Iglesia con los seglares,

con la vida consagrada, con los otros sacerdotes,

con el obispo. Y por último, una etapa pastoral

o de síntesis vocacional donde lo que buscamos

es que ya en la parroquia el seminarista siga profundizando

en sus estudios y se prepare ya para la ordenación

tomando parte en lo que va a ser su vida como sacerdote.

-Yo sentí la llamada del Señor desde muy pequeño, en la infancia.

Sobre todo gracias al testimonio de mi abuela

y al ejemplo de mis padres. Esa llamada y esa inclinación

a ser sacerdote en la adolescencia se enfrió un poquito,

pero aún así seguía estando ahí. Luego, gracias al ejemplo

de algún sacerdote, el testimonio de un profesor en el instituto,

otra vez esa llamada volvió y me volví a plantear ser sacerdote.

Esperé un poco. Hice la carrera de psicología

de la Universidad Complutense y cuando acabé la carrera,

viendo que esa llamada no se había pagado,

sino que cada vez estaba más fuerte...

(Órgano)

Vine a este sitio, que es el seminario de Madrid,

y ya estoy en quinto, y he de decir que cada día más contento

y más afianzado en esa llamada.

(Continúa el órgano)

(CANTA) "Dios mío, ven a mi auxilio.

Señor, date prisa en socorrerme".

Este año se ordenarán en Madrid 15 sacerdotes,

a todas luces, insuficientes para cubrir las necesidades

de la diócesis, teniendo en cuenta que la edad media de los curas

es muy alta y las bajas causadas por enfermedad y jubilación.

(CANTAN) "Por los siglos de los siglos, amén".

El papa Francisco ha dicho que más importante que la cantidad

es la calidad de los sacerdotes.

Para nosotros este ámbito comunitario es muy importante, muy importante

porque el sacerdote no está hecho para vivir solo,

está hecho para estar dentro de un presbiterio.

Y es verdad que la vida del sacerdote puede parecer una vida solitaria,

pero él tiene que ser consciente,

y así lo vamos haciendo ver en el seminario,

de que forman parte de una comunidad, y una comunidad muy grande

que es la Iglesia, y una comunidad particular

que es el presbiterio diocesano.

(Órgano)

(CANTAN) "Haz que esa...".

-El sacerdocio es una vocación muy atractiva

porque que un joven hoy quiera dejar toda su vida,

su carrera, la posibilidad del matrimonio,

de formar una familia porque ha escuchado

una llamada más grande a llevar a Jesucristo a los hombres

la vida del celibato, la vida de la pobreza,

la vida dentro de la Iglesia al servicio de la comunidad eclesial,

al servicio de Jesucristo, es algo que hoy sigue siendo apasionante

y eso se ve a los jóvenes que están aquí.

Los jóvenes que están aquí y nosotros como sacerdotes

vimos apasionados por un evangelio que llena nuestra vida.

(Cantos)

(Música)

Dejamos el seminario de Madrid, de corte urbano, y nos trasladamos

a Salamanca para conocer un seminario de carácter más rural.

(Continúa la música)

A raíz del concilio Vaticano II, en 1969, el obispo de Ávila optó

por llevar a Salamanca a los 44 seminaristas de su diócesis

para que estudiaran en la Universidad Pontificia

y vivieran en pisos con sus formadores.

(Continúa la música)

En 1989 el obispo abulense de entonces dio por finalizada

la experiencia del seminario en pisos

y trasladó a los seminaristas

al teologado construido en el ensanche de Salamanca.

Más tarde, otras diócesis se incorporaron al proyecto.

Actualmente en el teologado hay 18 seminaristas

de las diócesis de Ávila, Ciudad Rodrigo, Segovia,

Salamanca, Zamora, Plasencia y Mondoñedo, Ferrol.

Este año se ordenarán cinco sacerdotes.

Uno de la diócesis de Ávila, otro de Salamanca,

otro de Zamora y dos de Ciudad Rodrigo.

Tú fíjate, fíjate.

El rector del seminario

es el sacerdote abulense Gaspar Hernández.

Eso me aporta a mí la profesora de latín, la verdad.

(Conversaciones superpuestas)

La presencia de distintos seminaristas de diversas diócesis

en esta casa yo considero que es una enorme riqueza

para la casa misma, pero también para ellos

porque supone salir un poco de comunidades que eran muy reducidas

a una comunidad mucho más numerosa que facilita su formación

a todos los niveles. Por otra parte, yo considero

que también es el inicio de una forma de trabajar en comunión,

no solo dentro de la diócesis, sino entre las distintas diócesis

a las que estamos llamados hoy en nuestra propia iglesia.

Estudiar en la Universidad Pontificia

es un lujo por la calidad de la enseñanza

y el marco en el que se imparte. El edificio es del siglo XVII

y fue residencia y colegio de los Jesuitas.

La Universidad Pontificia cuenta con más de 4000 alumnos

en su sede salmantina.

Las posturas liberales.

En la universidad, los seminaristas cursan filosofía y teología

junto con otro centenar de alumnos. Son dos años de filosofía

y tres de teología, y dos años más

si hacen la licenciatura en teología.

Al final de los estudios, tienen un año de práctica pastoral

fuera del seminario.

La norma es que ningún aspirante al sacerdocio

se ordene con menos de 25 años.

Aquí, en la Pontificia, he encontrado una mirada muy profunda

sobre lo que es nuestra fe,

sobre lo que son los estudios de teología,

y además desde una perspectiva muy plural

en la que hay distintas formas de acercarse a la teología,

diversos profesores con diversas sensibilidades

y también con compañeros de diversos países

y de diversas órdenes religiosas de seminario.

Entonces, es muy enriquecedor esa pluralidad.

-Las etapas de formación de un seminarista aquí.

Tras unos primeros años que se dedican al discernimiento

y a consolidar la opción vocacional por el seguimiento de Jesús,

luego está la etapa de varios años de formación en estudios filosóficos

y teológicos para prepararse a ser sacerdote

en la casa viviendo en comunidad. Y finalmente, la última etapa

es la etapa pastoral, que se combina

con presencia en el seminario y a veces en las comunidades

donde van a ir a ejercer su ministerio

en las que ya sería la etapa de práctica,

de prepararse inmediatamente para ser ordenados sacerdotes.

(Música)

Los seminarios preparan para ser curas todoterreno en su diócesis

y, si llega el caso, fuera de ellas porque el sacerdocio

tiene un fuerte componente de vocación misionera.

El candidato al sacerdocio no estudia

para mejorar su estatus social, sino que se forma para llevar

a la gente la alegría del Evangelio.

Yo estudiaba historia, aquí en Salamanca, y lo dejé

para entrar al seminario porque sentí la llamada de Dios,

que me pedía que entregara mi vida para servirle a él

y servir también a los demás,

para llevar su palabra al hombre de hoy.

(Continúa la música)

Es mediodía y los seminaristas han vuelto de clase.

La comida está preparada y solo falta bendecirla.

(Campanilla)

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

(TODOS) -Como era en el principio, ahora y siempre

por los siglos de los siglos. Amén. -Que aproveche.

Los seminaristas pagan lo que pueden por su estancia en el seminario.

La pobreza no es obstáculo para ser sacerdote.

Esta casa es nuestra y de hecho los seminaristas, los formadores

somos los que la llevamos y atendemos las tareas cotidianas.

La limpieza de la habitación, cada uno se lava su propia ropa,

tenemos limpieza comunitaria Los momentos comunes los dedicamos

a organizarlo todo en la casa. Lo llevamos todo nosotros

y es un medio muy pedagógico para educarnos en el servicio.

(Música)

Yo trabajaba en un estudio de arquitectura,

tenía un buen sueldo, una buena posición,

un cargo de responsabilidad, una vida social, bien considerado,

feliz, pero en un momento determinado en mi vida,

en un cursillo de cristiandad, un sacerdote me dijo:

"Tú estás muy cerrado", y eso me hizo cambiar. Lo dejé todo.

Dejé mi casa, mi sueldo, mi trabajo, todo,

para seguir lo que el Señor me estaba pidiendo,

que era dejarlo todo y seguirle a él.

(Música)

A los seminaristas de hoy no se les forma para ser cura señor,

sino cura servidor. Dios los llamó para servir,

servir aunque estén cansados, dice el papa Francisco.

La limpieza de la casa también es un acto

de servicio a la comunidad.

El papa Francisco quiere que los sacerdotes sean pastores

con olor a oveja y sonrisa de padre.

Mi vida ha cambiado totalmente, radicalmente.

De estar trabajando en un trabajo de informático,

que no me llenaba, a cambiarlo al seminario.

Ha sido una felicidad plena, total y que da sentido a mi vida.

-Nuestras insistencias en la formación son,

sobre todo, en primer lugar, que sean pastores del hombre

y del mundo de hoy. Como dice el papa Francisco

que estén a veces delante de la gente alentando,

acompañando al lado y también animando.

Buenas tardes, vamos a comenzar esta sesión de formación.

Por otro lado, insistimos también en ser hombres de interioridad

para transmitir la experiencia de Jesús a los demás

la tiene uno que haber vivido antes.

Para eso se requiere una formación muy intensa

a todos los niveles porque tenemos destinatarios

de todo tipo y a todos les tenemos que llevar

una palabra que sea buena noticia.

Vais indicando qué tarea estáis haciendo

y desde ahí dialogamos juntos, ¿no?

Por ejemplo, Javier. -Yo, como sabéis,

este año estoy de pastoral con Manuel San Miguel,

un cura de mi diócesis de Zamora, en ocho pueblos

que pertenecen al arciprestado del vino en la zona suroeste.

Hoy toca revisar en comunidad la actividad pastoral

que los seminaristas hacen los fines de semana

en parroquias de la ciudad y en sus pueblos.

Cómo viven las personas mayores, que es una cosa

que a nosotros se nos puede escapar. -Vamos a compartir alguna experiencia

también de algunos que estéis en una zona urbana

en algunas comunidades de la ciudad. Por ejemplo, podría hablarnos Ciri.

La formación sacerdotal no se hace solo en las aulas

escuchando a los profesores, sino también en contacto

con la gente y aprendiendo de ella.

Estamos trabajando con niños y jóvenes.

Estamos empezando también este año. Es una realidad que está a caballo

entre lo que es la parroquia de ciudad,

de lo que puede ser un pueblo.

-Ciri, ¿las catequesis la soléis tener los fines de semana?

(Órgano)

(CANTAN) "Dios mío, ven en mi auxilio.

Señor,

date prisa y socórreme".

Los seminaristas estudian, se divierten, rezan,

piensan en los demás y quieren ser felices,

y por eso se han decidido a ser sacerdotes.

La oración personal y litúrgica es fundamental

para mantener viva y activa la vocación sacerdotal.

(Órgano)

(CANTAN) "Te damos gracias, Señor.

Te damos gracias, Señor.

Te damos gracias, Señor.

Te damos gracias, Señor.

Te damos gracias, Señor

porque has repuesto la ira

y has detenido ante el pueblo

la mano que lo castiga.

Y has detenido ante el pueblo

la mano que lo castiga.

Tú eres el Dios que nos salva.

Tú eres el Dios que nos salva.

La luz que nos ilumina".

Pueblo de Dios - Cómo se hace un cura

27:21 18 mar 2018

Reportaje sobre los seminarios de Madrid y de Ávila

Xcerrar

Añadir comentario ↓

  1. Manuel Bonilla gracia

    El Señor bendiga a todos los seminaristas y sacerdotes,,,

    27 may 2018
  2. Giovanna Evelyn Talledo

    ¡Qué bien! Felicidades por mañana y por vuestra vocación, mañana pondré el vídeo a los chicos de 4º de ESO. ¡Unidos en oración! M. Giovanna.

    18 mar 2018

Los últimos 520 documentales de Pueblo de Dios

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
Mostrando 1 de 26 Ver más