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Para todos los públicos Pueblo de Dios - Bajos de Haina, la esperanza renacida - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

(Música)

Bajos de Haina es el principal centro industrial y portuario

de República Dominicana.

Su población ronda los 180 000 habitantes,

de los que el 37 % están bajo el umbral de la pobreza.

(Música)

Aquí se genera más de la mitad de la energía eléctrica

que consume todo el país.

Es también el lugar en el que se encuentra

la única refinería de petróleo de la República Dominicana.

Y el puerto que registra mayor número de operaciones.

Su polígono alberga cientos de industrias químicas,

metalúrgicas y farmacéuticas.

(Música)

Un 40 % del producto interior bruto del país tiene su origen aquí.

Y, sin embargo, la riqueza empresarial

no se ve reflejada en la vida de sus habitantes.

Bajos de Haina cuenta con un deficiente servicio

de transporte público.

Sus calles se conservan en muy mal estado.

Tiene un grave problema de inseguridad ciudadana.

Las cifras de desempleo continúan siendo muy elevadas

y no hay una mínima inversión social.

Uno va de Santo Domingo a San Cristóbal

sin prácticamente ver diferencias. La morfología urbana va haciendo

que se esté conformando todo en una sola.

Allí está lleno de barrios,

lleno de situaciones difíciles. Haina es uno de ellos.

115 000 personas donde la gran mayoría vive en la pobreza,

vive en la miseria, vive sin esperanza.

Una cantidad de jóvenes enorme que no tienen

la puerta de salida.

Por lo tanto, aquí vendrá la delincuencia

y vendrán diversos males, síntomas negativos de la sociedad,

que se van a ir desarrollando si no estamos presentes allí.

-En Haina ha habido siempre mucha prostitución,

mucha prostitución.

Cuando yo llegué aquí,

hasta en la calle principal había prostíbulos.

Había en el kilómetro 18, el barrio que le dicen Villa Elisa.

Luego, en el área del puerto, mucha mucha prostitución.

Y había muchas que iban también a la capital,

a lo que es la zona

de la capital, donde están los servicios principales

del municipio,

y solían trabajar también ahí.

-Nosotras, las oblatas,

decidimos venir a Haina hace 24 años

porque Haina es uno de los puntos fuertes donde hay prostitución.

Entonces, consultando al padre Cruz,

que es el párroco ahora mismo actual de la parroquia San Agustín,

nos dijo la realidad de Haina

y decidimos venir en el año 1993.

Lo primero que hicieron las oblatas a su llegada

fue visitar las casas en las que las mujeres se prostituían.

Aquí reciben el nombre de negocios.

Elaboraron un estudio sobre la situación real

de las trabajadoras sexuales.

La prostitución en la ciudad de Haina tiene varias variantes.

Una de las causas es la pobreza.

La violencia intrafamiliar.

Y familia disfuncional.

Y el nivel de vida que se está viviendo en el país,

que promueve este estilo de vida de la mujer,

es porque la situación de falta de trabajo, de recursos,

hace que la mujer vea la prostitución

como una opción para mantener a la familia.

(Música)

La Fundación Centro Nuestra Esperanza

es una puerta abierta a las mujeres marginadas

por el fenómeno de la prostitución.

Aquí pueden aprender un oficio con el que mantener a sus familias.

El taller de belleza y peluquería

fue el primero que se puso en marcha.

La profesora Marcia está al frente desde sus inicios,

hace ya 25 años.

Para salir formada es un proceso de un año.

Yo me las acojo.

Aquí las hermanas tienen de todo, a ellas no les hace falta nada,

porque aquí hay psicóloga,

hay dispensario médico, hay doctora, ginecóloga,

hay soporte, somos un equipo.

(Música)

Digna y Miladis son dos de las educadoras con más experiencia

de la Fundación Centro Nuestra Esperanza.

El mundo de la prostitución y las trabajadoras sexuales

no tienen secretos para ellas.

Las muchachas que están en la prostitución

pueden pescar VIH, cualquier tipo de enfermedad,

que la que más abunda es el VIH.

Pero también hay otra. También mucho maltrato físico,

mucho maltrato verbal.

Te abusan como quieran.

Caen en la droga, aunque no quieran,

porque te obligan a usar la droga.

-Si tú ves que tú has estado en vicio y me ves a mí que estuve en vicio

y suerte los vicios y dejé todo esto, y estoy por la línea

y he seguido estudiando, ¿no le doy un ejemplo a usted que se puede?

Entonces, eso es lo que pasa.

(Música)

Joselín tiene 38 años y cuatro hijos.

Hace 16 años que conoce a las oblatas.

Desde entonces no ha dejado de formarse.

Yo era trabajadora sexual. Después que conocí las oblatas

he hecho muchos cursos. Incluso aquí me dieron un préstamo

con el cual puse mi negocio.

Yo vendo desayuno, vendo perfume, vendo interiores y vendo cerveza.

Muchas cosas, todo lo que pueda vender.

He cambiado mucho mi comportamiento porque era agresiva.

Por todo me ponía guapa. Quería pelear con la compañera.

Pero me siento feliz porque he cambiado mucho mi forma.

(Música)

Las chicas y mujeres que vienen al Centro Nuestra Esperanza

viven en los barrios más vulnerables de Haina.

En las temidas cañadas,

donde la pobreza y la delincuencia se confunden.

Digna y Miladys visitan todos estos sectores con frecuencia

para animarlas a que no dejen los talleres

y las clases de alfabetización.

El seguimiento es personalizado

y cuando alguna de ellas falta clase,

van a su casa a interesarse por su situación.

Tenemos aquí a una persona para ese trabajo especial

que es Miladys Pimentel.

La profesoras de alfabetización, cuando les falta una estudiante:

"Miladys, ¿tú sabes de fulana?"

Ahí voy yo a buscarlas para que echen para adelante.

-Ella debe saber la dirección, dónde viven, si no son de negocio.

Ahora, si son de negocio, también deben saber el nombre del negocio.

Nosotros salimos a buscarla.

-Yo tengo la facilidad de llegar a ella.

Que si hay que ir por la cañada, yo voy y la busco.

Le digo esto, le digo lo otro.

Le digo: "Mira dónde yo estoy".

Ya yo soy bachiller, voy para la universidad, le digo.

Empiezo a hablar con ella y vienen aquí donde mí.

-Empiezan desde lo que usamos a diario en nuestra casa.

En el año 2002 el proyecto se adaptó a las leyes educativas del país.

Desde entonces, en el Centro Nuestra Esperanza,

se pueden realizar los estudios básicos de la escuela

combinados con la formación técnica y profesional.

De 400, se gasta 300.

Aquí solo estudian mujeres con edades

que van desde los 13 hasta los 65 años.

La mayoría son jóvenes que han tenido problemas

y han sido expulsadas de sus escuelas.

En cuatro años pueden completar los ocho cursos oficiales.

Las menores vienen a la fundación Centro Nuestra Esperanza

primero porque están en situación de calle.

Han sido sacadas de la escuela por la edad,

están por encima de la edad en el grado académico.

Al vivir situaciones disfuncionales en la familia también están...

No lo llamamos prostitución en el sentido

de que no hay un intercambio comercial,

pero sí son niñas que están en la calle con varias parejas.

-Chicas, a ver si consideramos conocimientos básicos.

Todas las alumnas de Nuestra Esperanza compaginan estas clases

de alfabetización con algunos de los cursos técnicos

que se ofrecen cada año en el centro.

La idea es que todas salgan de aquí trabajando en aquello

para lo que se han preparado.

Este año la oferta formativa incluye,

además del curso básico de belleza,

este de auxiliar en farmacia y visitador médico.

En total son ocho especialidades

que van desde el curso básico de cocina

hasta el de emprendedor para pymes, pasando por técnico en informática,

contabilidad fiscal o ayudante de panadero.

Tenemos que ingerir mucho líquido.

A veces llega esta hora del día y no hemos tomado

ni medio litro de líquido.

-Las oblatas han hecho varios centros de formación,

que a través de "infotec" proporcionan cursos

a personas que o están en la prostitución

o son proclives a la prostitución.

(Música)

Las oblatas del Santísimo Redentor nacieron en Ciempozuelos,

al sur de Madrid, hace 153 años, a finales del siglo XIX.

Sus fundadores, Antonia María de la Misericordia

y José María Benito Serra, vieron la realidad de pobreza

y prostitución que se vivía en el Madrid de entonces,

y decidieron darle una respuesta siguiendo el Evangelio de Jesús.

La comunidad de Haina está formada por cuatro religiosas

comprometidas con la transformación social

y la construcción de espacios humanizados

en un contexto de exclusión.

(Música)

Esta es la comunidad de Villapenca.

El 23 de febrero de 1993 se instalaban en este barrio

las cuatro primeras oblatas.

(Música)

Este sector es un sector muy movido.

Una juventud rápida. Uno se sienta aquí un rato

y lo que oye es mucha mala palabra.

Sube un pleito huyendo de machete y sucesivamente.

Pues sí, Elizabeth. Yo me alegro que tu vayas a un trabajo.

-Sí, conozco un sitio.

Dos décadas después, Magnolia ha puesto en marcha

su salón de belleza con la ayuda

de la fundación Centro Nuestra Esperanza

y el proyecto "Renacer solidario", que ha llegado desde el País Vasco

gracias al trabajo de Cáritas San Sebastián.

En esta zona ahora son 15 días y el muchacho nada más que salió.

-Se pusieron negocios a mujeres porque ellas siempre se acercaban

a mí, a mí principalmente.

"Profe, pero que ya yo sé y entonces no tengo dinero

para comprarme un 'blower'". Se implementó un proyecto

para hacerle préstamos sin interés de 30 000 pesos.

A un grupo yo lo acompañé, le compramos el equipo

y ellas están trabajando.

(Música)

Hace año y medio que Magnolia abrió su salón de belleza.

Hay mucha competencia y los precios son muy bajos.

Aun así, le da para vivir y mantener a sus dos hijas.

Ustedes, ¿cómo están? -Bien.

Poco a poco va devolviendo el préstamo que le gestionaron

la profesora Marcia y la hermana Nieves.

Me vas hacer el favor para ver si... Dame un poquito de tiempo.

El papel de la directora del Centro Nuestra Esperanza,

psicóloga y oblata, está siendo fundamental para su cambio de vida.

Ando rápido.

Porque tengo que bajar, ya tú sabes.

-La hermana Nieves para mí es un ser muy único.

Ha sido mi vida porque llego allá, al centro,

como madre soltera un poco desesperada.

Con una niña adolescente con las hormonas disparadas,

te puedes imaginar. Y allí llego a un curso de belleza

y la profesora me ve de lejitos

porque llego queriendo superar,

pero un poco abatida por la situación.

Ella me manda donde la psicóloga, que era la hermana Nieves,

la cual me orienta. Me dice que lleve a mi hija, la llevo.

Me orienta a mí, me dice cómo debo de llevar la niña,

cómo debo de llevar la situación por su cambio

de niña adolescente, tiene 15.

Me va reforzando en aprendizaje.

Muy valiosa la hermana Nieves para mí.

(Música)

La prostitución no es el oficio más antiguo del mundo.

Antigua es la explotación, la injusticia, la desigualdad,

la esclavitud y la violencia contra las mujeres y los niños

ejercida por los hombres.

(Continúa la música)

La oblatas son mujeres que actúan como lo hacía Jesús

con todas las personas que se encontraban con él.

Y los resultados son los mismos, gente que resucita a una vida nueva.

Se habla más conmigo porque yo me pongo a hablar con ella.

Le digo todo lo que yo he hecho.

Cuando tú tienes a alguien de tú a tú,

que sabe lo que se pasa en esto, se pasa en lo otro,

tú concho un poco más de confianza, ¿no es así?

-Gracias a la misericordia del Señor,

de las mejores cosas que me han podido pasar.

Antes duraba días sin tener dinero, ni siquiera para comprar agua.

Tenía que ir donde una vecina. Inmediatamente voy al centro,

hago el curso de belleza, vengo, arregló pies

y ya me gano mi dinero. -Ya pasé a primero.

Ahora voy por segundo, tercero y cuarto, y después la universidad.

-Aquí tenemos muchas chicas que han salido.

Las hermanas están haciendo una misión 100 por ciento.

-La mayoría de estas han dejado la calle. El objetivo lo logramos.

Hay otras que no porque hay algunas que lo hacen porque les gusta.

Entre una cosa y otra trabajan, pasan su "blower" y desvisan,

pero en la noche dan su vueltecita.

Peor la mayoría hemos logrado el objetivo.

(Música)

Los problemas que estamos detectando nosotros muy seriamente

en el dispensario es el embarazo de adolescentes.

Hay cantidad de adolescentes embarazadas.

(Continúa la música)

Las muchachas que son madres no están preparadas,

ni siquiera psíquicamente para ser madres

y muchas de ellas, incluso, el problema que tienen

es que son madres solteras.

(Continúa la música)

Muchas adolescentes que quedan embarazadas,

aquí hay que respetar la vida, claro, pero ¿qué vamos hacer con ellas?

¿Dónde está el padre?

(Música)

Los Bajos de Haina es también una de las tres ciudades

más contaminadas del planeta.

Las distintas plantas y fábricas vierten cada año

cientos de toneladas de plomo, amonio, anhídrido carbónico

y ácido sulfúrico al medio ambiente.

(Continúa la música)

El 93 % de los pacientes que acudieron

a algunos de los centros sanitarios locales

por distintas dolencias también salieron diagnosticados

con asma y el 83 % con bronquitis crónica o aguda.

(Música)

El año 1995 se pensó que un trabajo social

que habría que hacer en Haina sería la atención a la salud.

(Música)

El dispensario médico San Agustín abrió sus puertas

hace más de dos décadas para aliviar el dolor de los haineros.

Al frente están los Agustinos Recoletos,

una orden nacida en España a finales de siglo XVI.

En 1927 llegaron a República Dominicana

y en la actualidad son los responsables

de una de las parroquias más grandes del país

con una población estimada de 180 000 habitantes.

Comenzamos de una manera muy sencilla a dar un servicio.

Prácticamente la gente trabajaba

sin percibir ningún sueldo.

Se hizo, sobre todo para enfrentar esa situación de la salud

de muchas personas que no tenían facilidad

porque no tenían seguro de ir a clínicas

y en los hospitales eran muy precarios los servicios.

Pero después se vio que la cosa era importante.

Entonces se fue preparando y equipando tanto tecnológicamente,

con aparatos, como también en la administración

y se creó ya una institución

que es el centro médico Parroquia de San Agustín.

El padre Cruz es un navarro nacido hace 73 años en Vidaurreta.

Es el párroco de Bajos de Haina, el responsable de la pastoral social

de la diócesis de Baní y el director del dispensario médico San Agustín.

Cruz lleva toda su vida entregado al pueblo dominicano

y comprometido con la provincia de San Cristóbal.

Especialmente con los que menos tienen.

Llegó en 1985 y no entiende la fe sin la dimensión social.

La dimensión social, si tú te fijas en los evangelios, es clarita.

La dimensión de Jesús de cara a atender

las necesidades de las personas.

Nosotros percibimos aquí que había varias cosas que podíamos hacer.

Una que es el centro de salud.

Otra que es la solidaridad con gente que pasa hambre.

(Música)

En el centro de salud se atienden cada año

una media de 30 000 personas.

El equipo de profesionales está formado por 27 trabajadores,

entre los que hay algunos especialistas médicos

que brindan sus servicios gratuitamente un día la semana.

Todos los meses la parroquia destina 20 000 pesos dominicanos,

algo más de 300 euros, para sufragar el pago de los medicamentos

a las familias más pobres.

Aquí hay un problema internacional bastante serio.

Es que los datos que se publican de República Dominicana

es que el crecimiento pasa del 8 % anual,

pero la riqueza no se distribuye.

-Tiene que tener 35.

(Música)

La situación del sistema sanitario en República Dominicana es crítica.

A pesar de que el 70 % de los dominicanos están afiliados,

según el régimen correspondiente, existe un sistema de copago.

Aparte de los medicamentos, hay que alimentarse.

El elevado coste de los servicios de salud y el alto precio del copago

incrementan el gasto de bolsillo en más de un 49 %.

A esto hay que sumar la falta de equipos

y medicamentos en los hospitales.

(Continúa la música)

Durante el año 2017 el gobierno dominicano

intervino simultáneamente 70 hospitales en todo el país,

llevando el sistema al borde del abismo.

Uno descubre que ese es el principal problema número uno de este país,

el problema de la corrupción.

Nosotros somos el número uno del mundo, en el reporte mundial

de competitividad en 2017, en el desvío de fondos públicos.

(Música)

Los niños, las madres adolescentes, las mujeres explotadas sexualmente,

los enfermos, las personas con discapacidad, los presos,

los ancianos, los que sufren, los pobres, los descartes.

Los últimos son los preferidos de Dios.

Los bienaventurados, los destinatarios

del mensaje sanador de Jesús. También en los Bajos de Haina.

(Música créditos)

  • Bajos de Haina, la esperanza renacida

Pueblo de Dios - Bajos de Haina, la esperanza renacida

04 mar 2018

Las Oblatas llegaron hace más de 25 años a la ciudad de Bajos de Haina, República Dominicana, para ofrecer ayuda a las trabajadoras sexuales. Los Agustinos Recolets regentan una parroquia allí y tienen un dispensario médico.

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