Proyecto Arkano La 1

Proyecto Arkano

Lunes a las 23.45 horas

Proyecto Arkano trata los temas que más preocupan a los jóvenes. De la mano del rapero Arkano, seis chicos y chicas hablarán sin tapujos de machismo y feminismo, bullying, sexo, drogas, redes sociales, culto a la imagen, autoridad y futuro. A través de sus experiencias personales nuestros protagonistas volcarán sus reflexiones, inquietudes y miedos en un rap. Algunas de esas reflexiones sorprenderán a sus propios padres, que serán testigos de sus confesiones.

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No recomendado para menores de 16 años Proyecto Arkano - Programa 7 - 'Imagen'
Transcripción completa

¡Hola, preciosidades!

¿Cómo estáis?

Bueno, esta semana vamos a hablar de un tema que os toca mucho:

estar guapito, los cánones estéticos...

Al final, vamos a hablar sobre la imagen.

Así que, buscad inspiración, pensad en versos,

porque va a ser muy intenso, muy interesante,

y sobre todo, bonito.

¡Bonito!

# Todo empieza con un mal paso # que se quiso dar para avanzar

# y acabó siendo en falso.

# Para mí, # lo diferente es bello.

# Para ellos, algo que debería # ser castigado.

# La paradoja del embudo.

# Mi inseguridad les hizo # sentir más seguros.

# Cada día dolía más el mundo.

# Es cosa de todos # ser responsables.

# Amigo, no hace falta # que me hables.

# Con la mirada # me pides que te salve

# antes de que sea # demasiado tarde.

# Si no, ¿cómo alcanzar el cielo?

# Nadie pudo volar # sin un compañero.

# No te dejes confundir.

# Para mí, lo diferente es bello. # ¿Y para ti? #

En mi cuenta de Instagram subo lo que quiero

porque es mi cuenta y puedo hacer lo que me dé la gana.

-Si yo lo entiendo.

-Igual que tú vas a la playa y haces topless.

-No porque tú te desnudas más en Instagram que yo.

"Pero no se ve nada." No se ve nada, dice.

¿Veis equivalente a hacer topless en la playa

con subir fotos en Instagram?

Yo lo veo normal porque tampoco...

A ver, claro, son tres generaciones diferentes.

Y, bueno, cada una lo ve desde su punto de vista.

-¿Qué os parece esto?

-Qué gracia. -Muy curioso.

Porque, bueno, tu madre no deja de hacer topless

y está exhibiéndose, entonces...

Claro. Y yo no hago.

-Entonces, es normal que su nieta diga:

"Si tú lo haces, ¿por qué yo no?".

-Pero Laia se hace fotos, pero no se hace fotos desnuda.

Yo qué sé, si hay alguna marca que son bañadores, tops...

-Pero ¿entiendes que la abuela se escandalice?

-Pero son fotos sugerentes.

-Tenemos que enseñarles que la clave para tener éxito no es ser guapas,

sino que tenemos que enseñarles que tienen que valorar

a las personas por lo que tienen aquí

y no por lo que tienen en la billetera

o por su aspecto físico.

Y esto es trabajo nuestro de día a día, día a día.

Quiero hacerme las uñas de porcelana.

Mira, algo así.

-Yo me las voy a hacer semipermanentes

porque las tengo muy cortitas.

Yo creo que mi abuela me ha influido mucho

en que yo me cuide tanto mi imagen, porque ella siempre me decía:

"Mira qué zapatos me he comprado".

Y yo ya con cinco años me los probaba,

que me sobraba medio pie.

Mi abuela me veía y me enseñaba cosas que se compraba

y yo me emperifollaba entera.

Tú eras de las más presumidas de tus amigas, ¿no?

-Ay, yo sí.

Yo y mi hermana, allí donde vivíamos,

éramos criticadas mucho,

de la manera que íbamos vestidas, y peinadas, y pintadas...

y las faldas de tubo que llevábamos que no podíamos dar ni un paso.

-Os criticaban porque os tenían envidia.

-Ah, bueno, a lo mejor también porque era por envidia, no sé.

-Ahora que me veo con uñas, me siento yo.

Sin uñas no me atrevo ni a sacar las uñas de los bolsillos, imagina.

No por los demás, ¿eh? Porque no me gusta nada.

Yo creo que me arreglo tanto y todo porque me has influido un montón.

-La gente, cuando te ve, me dicen: "Tu nieta es como tú".

-Sí, a mí todo el mundo me dice: "Eres como tu abuela".

-Claro, porque a mí siempre me ha gustado arreglarme.

Por ejemplo, mi marido va al mercado:

"Aquella señora rubita que siempre va tan bien arreglada".

Vale.

Yo a esas señoras que las veo que van tan dejadas,

a mí no me gusta.

A mí me gusta ir arreglada y que la gente me diga:

"Mira Rosa qué guapa va".

Y después, lo que es muy importante es la imagen...

-De cara al público.

-De cara al público, la imagen vale por cien.

Mi madre siempre decía: "La mujer que quiere ir arreglada

tiene que ir arreglada por dentro y por fuera".

Porque, claro, si te desnudas y te ve hecha un pingajo...

entonces, sí que se va corriendo.

-¿Qué opinas, porque si dices que la imagen es superimportante,

de los tatuajes?

-Bueno, a ver, a mí los tatuajes me gustan algunos.

Así pequeñitos... -¿Los míos?

-No, ni uno.

La pierna, el brazo, la espalda...

No, a mí no me gusta, ¿qué quieres que te diga?

A mí me gusta un tatuaje que sea finito, en el brazo...

no sé, en el hombro...

Pero tú pareces un cuadro de Picasso,

tanto tatuaje...

Es igual que cuando te vemos en Instagram.

-¿Qué pasa con mi Instagram, a ver? -¿Qué pasa con Instagram?

Pues que a mí muchas fotos no me gustan.

Otras sí y otras no.

Yo no voy a dejar de subir lo que a mí me gusta

porque al fin y al cabo es mi cuenta, es mi cuerpo,

es mi cara, es mi todo

y puedo hacer con ello lo que me dé la gana.

-No, si yo lo entiendo.

-Igual que tú vas a la playa y haces topless, es lo mismo.

Entonces, ¿mi abuelo qué te tiene que decir?

-A ver, pero es topless. -Es lo mismo.

-Lo mismo no, porque tú te desnudas más en Instagram que yo, ¿vale?

Pero no se ve nada. -No se ve nada...

-Solo se ve la silueta.

-Sí, la silueta y la cara.

-Hombre, la cara que no falte. -Amiga...

Qué pasada, tía, me encantan.

Mira qué artista.

-Qué bonitas te han quedado...

-¿Te gustan? -Me gustan mucho mucho.

Lo único que, claro, para mí son muy largas.

Tú como no friegas, pero claro, son preciosas.

-¿Cómo que no friego?

-Nada, no friegas platos tú.

Pues cuando salgo de casa, me siento diva.

Diva total.

Porque ya que me estoy ocho horas maquillando

que sea para algo, ¿no?

Para que la gente me diga: "Qué guapa estás, hija".

Tal y como veis, Cristina no ha podido venir,

porque ayer se puso malita, la ingresaron en el hospital...

pero, bueno, está bien, después hablaremos con ella,

así que, nada, vamos a empezar.

¿Vosotros creéis que os importa la imagen,

que os afecta?

(TODOS) Sí.

Si no, no vestiríamos como vestimos.

Ni nos pondríamos lo que nos ponemos.

Es una parte de nuestra personalidad, creo yo.

Me llaman la atención tus uñas, me parecen la bomba.

Son superprácticas y supercómodas.

(RÍEN)

¿Vosotros os consideráis de alguna tribu urbana?

A ver, único soy, pero como persona.

Pero mi forma de vestir no puede ser única.

Más que nada porque a lo mejor la camiseta que llevo yo

la lleva otra persona.

También es interesante que una misma prenda

la pueden llevar distinta personas

y ya ni va a parecer que es la misma prenda

porque aparte del outfit que tú lleves,

es una cuestión de actitud también,

el cómo tú lo llevas y tu... Esencia.

Tu esencia, gracias.

¿Vale? Tu esencia.

Sí, lo que desprendes, ¿no?

Un poco tu manera de moverte también,

tu manera de expresarte, todo eso es un lenguaje, yo creo.

Hola, chicos, ¿qué tal estáis?

Soy Bruno y estamos aquí en la 080.

Y vamos a grabar un vídeo de qué es la 080 Barcelona Fashion Week.

Y la gente me está observando que estoy grabando.

Pero no pasa nada, así que vamos a entrar...

Y con ilusión, como siempre,

yo lo hago todo con ilusión, chiquillo.

Y vamos. Vamos.

La moda es superimportante.

Hay mucha gente que la menosprecia, que dice: "La moda es igual".

Ojo porque tú, cuando te presentas a alguien,

en los siete primeros segundos,

ya la otra persona se está haciendo una impresión sobre ti.

Y creo que yo que a través de esa primera impresión

tú te puedes crear una identidad.

Bueno, pues ahora estamos en la parte del backstage,

donde ponen a las modelos bien hermosas y coquetas,

estas chicas fantásticas. Hola.

Como, por ejemplo, ¿cómo te llamas? Fanny.

Fanny, me gusta tu pelo. Gracias.

Perdona que te interrumpa, pero me gusta mucho.

Es mi peluca favorita. Ah, ¿es peluca?

No, qué va, es natural. Ah, vale, vale.

Natural el color no, supongo. No.

Mira, otro chico con el pelo amarillo.

¿Es tendencia el pelo amarillo o qué?

(RÍE)

Está Montana preparándose.

Oye, ¿y si vamos a ver a Montana?

Estamos aquí con mi querida Montana que va a desfilar para Custo.

Bueno, Custo es su padre también, todo hay que decirlo.

Es un dato relevante. Sí.

¿Y cómo estás? Muy bien.

¿Qué tal te va? Estoy un poco nerviosa ahora mismo.

Puta plancha, que me acabo de quemar

con esta plancha.

¿Quién coño se la ha dejado encendida?

Bueno, no sé, ¿y qué tal?

Estoy un poco nerviosa porque salgo la segunda

y nunca he salido tan pronto.

Tengo tres conjuntos, entonces, me tengo que cambiar tres veces.

¿Y son cosas brilli-brilli y tal? Sí, brilli-brilli, lentejuelas...

Me encanta. Muy guay.

Oye, tú, después del desfile,

¿me enseñarías cinco minutos a desfilar?

¿Quieres aprender? Quiero aprender.

¿Con tacones o sin? Sin tacones, Montana.

Montana, sin tacones, por favor.

Yo creo que mi pie tampoco cabe en ningún tacón

que tengas por aquí. Pues sí, yo te enseño si quieres.

Vale, guay. Pues nos vemos luego, Montana.

Mucha suerte. Te voy a ver desde el "front raw" así.

Es curioso porque al principio había ciertas cosas

que no me atrevía a ponerme,

y cada vez he ido encontrando como mi estilo.

Y antes a lo mejor por el que dirán:

"Ay, esto no me lo voy a poner porque a ver si van a mirarme,

porque a ver si van a decir"...

Ahora me da igual.

Es más, me gusta de vez en cuando dar un poco la nota

y que se giren y digan: "Ay, este chico"

o "Ay, esta chaqueta", es algo que es divertido,

y a mí me gusta.

A ver, siempre mirada recta, eso es importantísimo.

Mirada recta. Hombros atrás, muy recto.

Y piernas siempre rectas.

Tienes que seguir una línea recta con todo tu cuerpo.

Vale, a ver, hazme un pequeño ejemplo aquí.

Entonces, vas así, haciendo una línea recta.

Siempre seria.

Yo ahora estoy sonriendo, pero siempre seria.

Oye, ¿te parece si ahora desfilo yo?

Vale.

Venga, acuérdate de todo lo que te he dicho.

Mirada serio, recto, hombros...

¿Cómo era? ¿Así?

Muy bien. Vale.

Línea recta. Perfecto.

Perfecto.

Muy top. Muy bien...

Puedes darle a like.

Dale a like.

¿Qué más, Montana?

Subscribíos a mi canal.

Vamos a dejarles preparar esto porque si no, nos van a matar.

Bruno, ¿si tú tuvieras que encasillarte en un estilo?

Judith, el primer día que me vio, me dice: "Vaya pijo".

¿Le dijiste eso?

Y Judith, que es una persona que se calla las cosas...

Bueno, ¿qué es pijo, no?

Es como: ¿qué es cani?

¿Un chándal militar...?

Claro, es un poco relativo, ¿no?

Rakso, ¿tú dónde te enmarcarías?

Todo lo que llevo lo puede llevar otra persona,

que bien ha dicho él,

pero cada uno como que tiene su esencia también.

Entonces, eso también un poco... acompaña a tu imagen,

y eso también te define un poco en lo que es el ser tú mismo.

Pero no, no me meto dentro de ningún grupo.

Antes vestía más con chándal, iba rapado...

a lo mejor un poco cani, ¿no?, por así decirlo...

¿Antes eras cani?

Qué feo, ¿no?

Todos tenemos un pasado oscuro. Etiquetas.

Etiquetas.

Judith, ¿tú qué?

¿Te ves dentro de algún estilo?

A mí me suelen llamar "perro flauta".

¿Qué? Sí.

Sí.

A ver, iba con las rastas...

¿Ibas con rastas?

Sí, y no me peinaba.

En general he sido bastante perro flauta.

Y el ambiente que me muevo es como muy así.

En plan Viña Rock, festivales así como muy...

perro flauta.

¿Habéis cambiado de estilo? Óscar.

Yo sí.

Yo iba con la ropa que ahora uso de pijama.

Tú sitúame a mí con prótesis, con piernas.

El típico chándal de colegio de mercadillo

con las rodilleras que te pone la yaya

para que no te roces y con una camiseta del Primark

o del mercadillo que me había comprado mi madre.

Llegó un momento en el que dije...

No te voy a engañar,

cambié un poco también por el instituto y todo,

tampoco me gustaba ir vestido de esa forma...

Y es cierto que al principio cambié por los demás.

Pero a día de hoy me visto como me da la gana.

¿Esto cuesta pasta? Pues esto es bueno.

¿Esto no cuesta pasta? Pues esto no me gusta.

¿Tenéis tatuajes? Sí.

No.

A ver, contadme.

Óscar, ¿tienes tatuajes? Sí.

Tengo este, que es como la representación

de la muerte en forma de mujer.

Laia, ¿cuántos tatus tienes?

40 o casi.

No sabes ni el número exacto.

Qué va, muchas veces me he planteado: "Cuéntalos",

pero es que me descuento.

Te lías, ¿no?, contando. Sí.

No sé, pero para mí los tatus...

O sea, yo me tatúo por el momento.

O sea, para mí los tatus es el recuerdo

del momento en que me lo hice.

No sé, es que si te fijas, mis tatuajes son tonterías,

casi todos. A ver los brazos.

La Visa.

Los billetes aquí, los dólares volando.

Sí. Bruno, vaya cara pones.

¿Tú llevas tatus? No, ninguno.

Ni me haré... Bueno, nunca digas nunca.

No me haré.

¿Nunca te vas a hacer tatuajes?

No, no me gusta la idea de enmarcarme a vida, no...

Pues voy a enseñaros la base, a ver qué os parece.

(Música base)

Pues voy a repartiros las libretas...

y a ver qué sacáis con este ritmazo.

¿Qué te parece la imagen de Laia?

A mí no me parece mal.

Tiene mucha personalidad.

Y sabe vestirse en cada ocasión con lo que debe vestirse.

-Ellos dicen que no son de ninguna tribu,

pero en el fondo siempre acaban perteneciendo a algún colectivo,

porque esto además les da seguridad,

porque van con gente que son como ellos.

Entonces, precisamente los adolescentes siempre buscan esto

y es normal que cambien, porque van picando

antes de saber exactamente qué les gusta

hasta que lo encuentran.

Me contaba Óscar que a él le gusta la ropa que cuesta pasta.

Sí.

Eso fue más casi cuando empezó la ESO.

14... El paso al instituto...

Sí, y empezó a gustarle las cosas de...

De dinerito. De dinerito.

Y a mí me parece muy bien, me gusta que vaya así.

-A veces lo que tenemos que ir bastante vigilando es

que la imagen que ellos quieran proyectar

no sea muy distinta de quién son ellos en realidad,

porque si no ahí probablemente están intentando tapar algo...

y tenemos que estar vigilando eso.

De hecho, a pesar de que no nos guste

lo que ellos están haciendo, no tenemos que juzgar

ni intentar influenciar.

¿Y los tatus? -Bueno, esto es fatal.

De 40 veces que le he dicho: "No te hagas tatus",

40 tatus que se ha puesto, ¿lo ves?

Negativo.

-¿Qué le has dicho tú?

¿Por qué le decías que no se haga tatus?

-Ya no le digo nada. -Ya ha parado.

-No sé, es que esto sí que no lo veo yo por ningún lado.

A mí no me gusta.

-Pero más allá de que no te guste, ¿te preocupa por algo más?

-A ver, me preocupaba al principio...

primero porque, claro, era bastante joven

cuando se hizo su primer tatu... -¿Qué edad tenía?

-No sé, 16 igual. -Pero ¿te pidió permiso?

-No me pidió permiso, que yo pensé:

"Puedo ir y denunciar al que te ha hecho esto".

Depende de lo que quiera estudiar y donde quiera ir a trabajar,

¿dónde vas?

Pero, bueno, luego ya cuando vi por dónde iba...

pensé: "Bueno, mira, es una profesión más liberal,

no le va a cerrar puertas".

Pero, bueno, igualmente sigue sin gustarme.

-Bueno, yo los de Óscar...

A mí me gustan los tatus, yo llevo.

Pequeñitos, pero llevo un par de tatus.

Y estoy por hacerme otro, ¿vale?

A mí me gustan.

Lo que yo siempre le dice a Óscar, no le dije: "No te los hagas",

pero sí que le dije que tuviera mucho cuidado

con lo que se hacía,

que era algo que era para siempre, que estuviera muy seguro.

-Pero en cualquier caso, lo que tú hiciste está bien.

Es decir, tiene que reflexionar muy bien

el porqué y el cómo y el dónde porque como estamos en este momento

de tanto cambio... -Claro, que luego no te arrepientas.

Y que es algo que eso ya está ahí. -Sí.

Lo que más me gusta de mí es el pelo.

Me hace característico tener esta mata de pelo aquí.

La opinión de la gente en verdad me da un poco igual

porque siempre he querido hacerme trenzas,

entonces, me tiene que gustar a mí, no a los demás.

A mi madre nunca le ha gustado nada ni cómo he vestido,

ni cómo he llevado el pelo nunca...

Entonces, más que nada, lo hago por mí.

A mis amigos, si les gusta, bien. A tomar por culo, me gustan a mí.

Tenía pensado hacerme unas trenzas cogidas a la cabeza más o menos.

Lo que no sé si hacerme dos... -Yo te recomiendo cuatro.

-¿Cuatro?

-Tú déjame llevar, que esto va como la seda.

-Vale, perfecto.

¿Tú normalmente qué te sueles hacer en la cabeza?

¿Te cambias mucho...?

-Antes sí que solía cambiarme más el pelo.

Llevaba todo rapado y tenía la coleta por aquí atrás,

me hacía rayas, dibujos en la cabeza...

-¿Y es lo que más te ha gustado que te has hecho?

-No, en verdad lo que más me gusta que me llegué a hacer fue

dejarme la coleta de aquí larga.

Muy quinquillera, pero no sé,

como era el estilo que llevaba en ese momento,

pues me gustaba un montón.

No sé si este look será definitivo.

A lo mejor, después de una semana y media,

vuelvo y me hago otras trenzas.

O a lo mejor me vuelvo a dejar el pelo normal, ¿sabes? No lo sé.

Ya es más que un cambio de look, ya es muchos que ya es un look.

Como tú.

Lo cambias hoy y puede ser que sea el tuyo.

-Ya.

-Pero si quieres, me apuesto algo a que no te lo quitas.

-No. Perdería la apuesta.

¿Cómo lo ves, tío, tu cambio de look?

-¿Cómo lo veo?

Tú me vas a ver más aquí.

Así es como lo veo.

No creo que te miren diferente, pero sí que te miren más.

No me molesta lo que piense la gente.

A mí me molesta que la gente tenga prejuicios.

Que por ir de alguna manera, pueden pensar que eres un pijoteras.

O que los vas a robar, ¿sabes?

Mi persona no cambia por el look que tenga

o deje de tener, no sé.

Yo sigo siendo yo, sigo siendo Rakso, original.

Yo sigo siendo yo.

¿Qué es lo que fue?

Con las trencitas aquí bacanas, ¿eh?

"Estás muy guapo."

¿Has visto qué guapo me han dejado?

Te lo juro, es que me lo han hecho muy bien.

Ahora pillaré el metro, voy para el barrio y quedamos.

Nos vamos a tomar algo, ¿no? "Vale, Rakso."

Venga, corazón.

Ahora nos vemos.

Rakso, ¿qué has escrito hoy?

"Que te la traiga floja que tu estilo no encaje.

Tienes que estar bien, verte bien y enamorarte de tu imagen.

No dejes que un par de ignorantes te tachen,

que estarás guapo con chándal, con polo, con traje.

Traje mi esencia desde un principio,

cambié mi ropa y mi flow,

pero siempre seguí siendo el mismo.

Me gustan mis trenzas y también cómo visto.

Y visto lo visto, si veo algo guapo me lo pillo."

"Yeah"... Estupendo.

Quiero proponeros un juego.

Rakso, tú tienes que escribir lo que crees que piensa Bruno de ti

a raíz de la imagen que proyectas.

A ver, como primera impresión,

a lo mejor la gente me puede llegar a ver

como un poco chulo.

Tampoco es la imagen que yo quiero llegar a dar,

sino porque yo soy así,

porque a lo mejor la gente lo que suele hacer es

juzgarme de mala manera cuando me ve de primeras.

¿Cómo ves tú a Rakso?

Yo el primer día que vi a Rakso, pensé: "Vaya tío más alegre

y vaya tete".

"Vaya tete", tío.

Es verdad.

Me ha gustado.

Bruno, ¿qué llevas escrito?

"Aquel que critica y que no encaja,

parece que su visión del mundo esté en rebajas.

Mi sonrisa es mi mejor maquillaje

y pasear por mi armario es un verdadero viaje."

Ok. Olé.

Olé.

¿Dedicáis mucho tiempo a la imagen? Sí.

Sí. Depende del día.

¿Laia? Depende del día, pero sí.

Por ejemplo, para maquillarte, para arreglarte...

Pues yo estoy... un rato.

¿Cuánto puede ser un rato?

A ver, depende de la situación.

Si me voy a comprar el pan, serán diez minutos,

pero si me voy de fiesta, a lo mejor son tres horas.

¿Y tú, Óscar? Yo hago deporte cada día.

Yo tengo mis dos horas y media diarias de ejercicio.

Yo me hago 500 abdominales diarias, 500 flexiones diarias,

y aparte de eso, otros tipos de ejercicios.

Ostras. Qué sencillo.

Sí.

¿Qué has escrito? Pues mira.

"Le meto fuerte al compás con la métrica.

Tú solamente te fijas en la estética, patética.

Te hago morder la lona por fijarte en el físico

y no en la persona.

Toma este consejo, te dejará perplejo,

valorándote del 1 al 10 enfrente del espejo.

Ya no me quejo de la gente,

pues una buena imagen siempre estará en mente."

Oh... "Yeah".

Qué bueno.

Yo iba con la ropa que me compraba mi madre,

con los típicos pantalones.

Yo iba siempre con chándal.

Entonces, llegó un día a los 15, 16, sobre tercero de ESO,

segundo de ESO, que yo dije: "Se acabó, cambio".

Y entonces ahí ya empecé a vestir un poco más a la moda.

Y cada vez invierto más tiempo en mi estética, por así decirlo,

me preocupo mucho más por cómo voy a ir vestido,

por el peinado, por los complementos,

por cada detalle...

Yo cuando salgo maqueado, siento una confianza excesiva.

Cuando tú te sientes mucho más seguro contigo mismo,

se nota mucho más en tu personalidad.

Y eso muchas veces la vestimenta te lo causa.

Flipa, ¿no?, este sitio.

Está guapo, ¿eh?

Ya ves, ¿cómo has conseguido que nos dejen estar aquí?

Este es el estudio de un colega.

He visto que has ido mejorando.

En cada taller nos toca rapear.

Pero he visto que tienes el estilo,

pero te falta sobre todo la actitud.

Pero por el estilo yo ya veo que tú más o menos...

a lo "underground" vas un poco.

A ver, yo "underground" es que no me veo.

Bueno, sí que a lo mejor tiro más para este estilo,

pero tampoco me defino como un estilo en concreto.

Más que nada porque yo cojo lo que tengo en mi armario

y me lo pongo.

Muchas personas es como:

"Ay, es que no me pongo esto porque me han dicho"...

Si a ti te gusta, póntelo. Exacto.

Te tienes que ver tú bien.

Los demás, que se vistan ellos.

Yo no me fijo en el físico de las personas,

te fijas siempre en lo mental.

Pero lo primero que ves es el físico.

Hay otras personas que las ves

y no las terminas tú de encontrar guapos o así

y dices: "Pero te pusieras esta ropa y cambiarías tanto".

Exacto...

Muchas personas me han dicho, hombres, que no les gusta mi rollo.

Tu estilo es como muy personal, muy tuyo, lo haces muy tuyo.

Sabes lo que te queda bien, lo que no,

eres muy consciente de ello... Sí, totalmente.

Oye, vamos a ir por faena y vamos a empezar a rapear,

que para eso hemos venido. Tú dirás.

Va.

Algo que ayuda mucho a la hora de rapear

es no estar estático.

No es lo mismo que yo esté, por ejemplo, cantando y diga:

"Ahora yo estoy rapeando, qué está pasando".

A que diga...

# Ahora yo vengo rapeando, # que está pasando. #

Tú mira al espejo y te fijas sobre todo

en el movimiento de brazos y eso,

y si quieres también un poco en el tono en el que lo canto

o como tú veas, y después ya... te miras tú, ¿ok?

¿Quieres un papel? No, gracias.

# Yeah, yeah.

Normalmente lo que se hace es dejar un compás, ¿vale?

Para sentir un poco la base.

# Vale, vale, yeah, yeah.

# Su dulce piel brillante # y su rostro angelical,

# sus curvas pronunciadas, # su carácter sexual,

# hacían de ella # una tentación jovial.

# Amor a primera vista # con decantación mortal.

# Hoy escribo mi principio # y ella escribió mi final

# porque lo que muy bien empieza # un día puede acabar mal. #

Es que lo haces de puta madre.

Te digo "tres, dos, uno, tiempo". Y los dos todo.

Todo los dos. Vale.

Tres, dos, uno, tiempo.

# Su dulce piel brillante # y su rostro angelical,

# sus curvas pronunciadas, # su carácter sexual,

# hacían de ella # una tentación jovial.

# Amor a primera vista # con decantación mortal.

# Hoy escribo mi principio # y ella escribió mi final

# porque lo que muy bien empieza # un día puede acabar mal. #

¡Eh, ha salido bien! Sí.

Ha salido de puta madre.

Vamos a llamar a nuestra amiga Cristina,

si os parece bien. Oh, sí...

Oh, el kiwi humano.

Kiwi humano.

"Hello".

"Hola."

¿Cómo estamos? ¿Qué pasa?

"Jo, qué rabia me da no estar aquí."

Oh...

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

"Bien, ahora estoy mejor, la verdad."

Pero ¿qué te pasó?

"Tengo infección en los riñones."

Ay...

Pero te pones buena en nada, ¿no?

"Sí, ya me estoy medicando y todo el rollo,

y a ver si esta noche no tengo fiebre."

Bueno, espero no escucharte rapear.

"Tengo mis frases hechas."

¿Qué dices?

Pues hazlas. Dale ahí.

¿Has escrito?

"Claro.

Vístete para ti, no para encajar.

No estás rota, no te tienes que arreglar."

"Yeah"...

Está muy guapa.

Y me enfoca a mí, en plan...

Sabía que ibas a decir...

Te doy mi aprobación.

La verdad, muy guapa.

Me encanta.

"Gracias."

Jo, Cristina, pues muchas gracias por haber conectado

y por haber escrito algo.

Eres la mejor.

Te queremos.

"A vosotros por también estar aquí y todo el rollo."

La tenemos presente.

Jo, pues nos vemos pronto, te queremos.

¡Te queremos!

"Adeu".

María, ¿qué te parece la imagen que proyecta Bruno?

Es espontáneo, es natural...

Lo que busca es caer bien, gustar, ¿sabes?

Dar una imagen positiva y recibir eso a cambio, ¿no?

-El qué dirán es superimportante para los adolescentes.

Y en su caso, él, como todos, está buscando afirmación

en todo lo que hace.

Y como la mayoría de comentarios que va recibiendo son positivos,

lo que hace es ganar seguridad y probablemente a través de esto,

él se va construyendo como adulto que será.

Óscar me llega muy guapito a los rodajes.

Sí, es superpresumido.

Aparte, es de los que el pelo... los accesorios le apasionan.

Que si gorra, que si gorro, que si cinta... siempre.

Combinado, los pendientes, sí, le gusta mucho.

Y es de: "Mamá, ¿cómo me queda?".

-La presión social los chicos también la sienten.

-Sí, claro.

-Y para ellos, identificar el estar bueno

con tener un cuerpo superatlético.

Hay que marcar bien la línea, lo que tú decías.

Es decir, hay algunos indicios de riesgo con los chicos

cuando entran en el mundo del gimnasio,

cuando empiezan a comer solo carbohidratos

para hacer más músculo... -Exactamente.

-Entonces, ahí sí tenemos que estar vigilando.

"Hoy he venido a la clínica

para hacerme un tratamiento de ácido hialurónico en los labios

para arreglarlos un poco y darles volumen."

Hola. -Hola, buenos días.

-Sí, soy yo.

"Tuve un tumor en la mandíbula hace bastante tiempo

y me han tenido que operar varias veces en la boca

y sí que me veo el labio como un poco torcido."

Cristina, cuéntame más o menos la idea que tienes

con respecto a tu labio.

¿Tienes alguna foto?

¿Has visto algo de lo que más o menos te gustaría?

-Sí, mira, algo tengo.

-Bueno...

Este labio es grandecito.

-Sí. -¿Vale?

Para tu tipo de cara, puede ser, pienso que puede ir bien

que tengas un poco más de volumen

porque el labio tiene que ir armonizado

con la simetría de tu carita, ¿ok?

"Complejo en sí que no pueda dormir, no,

pero sí que es cierto que en muchas fotos

me tapo esta zona o que me lo veo diferente."

Tú quédate tranquila, que te lo harán bien.

Y si te tengo que coger la mano, te la cojo.

-Me da cosa marearme porque soy muy aprensiva con las agujas.

-Piensa en Tina...

-Tina, que está solita en casa, mamá...

-Pues tú piensa en ella

y que te pegará chupetones en los labios.

-Sí. -Que se ha hecho mi jefa.

-Con lo guapa que eres, estás guapa.

-Porque soy tu hija. ¿Qué vas a decir?

Cristina, voy a empezar con la anestesia, ¿vale?

Van a ser cuatro pinchacitos en la encía.

Abre. Muy bien, perfecto.

"Si yo me veo un complejo, me lo voy a arreglar,

aunque tú no me lo veas.

Yo me pongo bien y me visto bien para mí,

no para los demás.

Hay gente que acaba en depresiones y tiene que ir a psicólogos,

y si sabes que con una operación se puede arreglar,

que lo haga, claro que sí.

Si se va a sentir mejor, claro."

¿Ya? -Ya, ya está.

-Ay, por Dios, qué bien.

Ah, bueno, bien...

-Recuerda que ahora está inflamado. -Ya, ya.

-Bajará.

-¿Te lo imaginabas así?

-Sí, me encanta, me gusta mucho.

-Pero también me gustabas como estabas antes.

¿Vosotros habéis tenido complejos?

(TODOS) Sí.

Sí, sí. ¿Sí?

Yo estoy muy delgada.

¿Qué pasa? Que como bebo alcohol, tengo barriga.

¿Qué pasa? Que la gente me dice que no,

que estoy plana de barriga. Pues no, yo me veo barriga.

Pero claro, eso la gente se lo puede tomar como:

"Tú que estás superdelgada"... No estoy diciendo que esté gorda.

Estoy diciendo que tengo barriga cervecera,

que es muy diferente. Judith, ¿tú tienes algún complejo?

Sí que tuve una época que...

me veía bastante mal y...

empecé a comer menos,

tenía una visión superdistorsionada de mí,

me veía mucho más gorda de lo que estaba...

Salí de ahí,

y sí que es verdad que yo creo que siempre te quedan residuos.

Y a veces si me engordo, es como... no me gusta.

Pero nunca voy a volver a plantearme

dejar de comer o cosas así.

Claro, estos complejos vienen de tener un concepto

de mujer ideal, ¿no?

Sí, en realidad sí. Los cánones de belleza.

¿Cómo es esta mujer ideal?

No lo sé, siempre es como muy delgada.

Y es eso, lo que te digo, vas a cualquier tienda

y las tallas te pone, yo qué sé,

yo tengo una 36

y a veces me tengo que comprar tallas 40.

Parece que lo hagan para que te sientas mal.

Estás comiendo como muy a saco, ¿no?

Yo es que no tengo mucha hambre.

Yo es que siempre soy de comer así, tío.

Me gusta acabarme lo del plato.

Pero además, está como muy llena.

No sé, ayer no comí, creo.

Comí muy poco.

¿Y cómo es que no quisiste comer?

No sé, tío, estaba como muy nerviosa

y no comí.

Y tengo el estómago como muy pequeño de...

de la época aquella que yo comía menos,

creo que se me quedó como más pequeño.

Tenía una visión distorsionada de mí.

O sea, me veía más gorda de lo que realmente estaba

porque ahora veo fotos de cuando me veía gorda

y digo: "Es que estaba bien", ¿sabes?

Y al verme así, comíamos menos,

les decía a los papás: "Ya está, no tengo más hambre".

Lo que menos me gusta de mi cuerpo eran las piernas

porque fue el momento que se puso de moda

tener una separación entre las piernas

y que cuando tú juntabas los pies, no se tocaran las piernas.

Y aquello era con lo que más estaba obsesionada.

Me pesaba varias veces al día,

me apuntaba para ver un poco la evolución de:

"¿Me estoy adelgazando?

¿Esto de no comer está sirviendo de algo?

¿Sí? Vale, pues sigo con esto".

De entrada, no te lo crees.

Más que nada porque no habíamos sido capaces

de ver que hubiese ningún trastorno.

Claro, lo primero que haces es hablar con ella:

"¿Qué ha pasado?". Intentas que te explique.

Por fin se abre un poco a nosotros, porque se había cerrado bastante,

y nos cuenta que estaba comiendo menos

porque se veía muy gorda.

Yo como tuve un cambio de trabajo, con mi horario,

la verdad es que nos vemos bastante poco entre semana.

Tampoco eres capaz de ver según qué cosas, imagino.

Ves que tampoco se preocupa por su aspecto demasiado

o eso me parecía a mí.

Pero ahora la cosa está mejor, ¿no?

A ver, creo que la gente que hemos vivido cosas así

tenemos como residuos de eso y es como que es más fácil

que te nazca, pero estoy bien.

Y no creo que vuelva a estar mal.

Tal y como contaba Judith,

¿tú has tenido problemas con la alimentación?

Más pequeña.

En plan, primero o segundo de la ESO.

Yo dejé de comer una época de mi vida

y a veces me provocaba el vómito y tal,

pero era cuando entrenaba,

que muchas amigas mías tenían trastornos alimenticios,

y es como que se come la cabeza.

Si ahora ella me viene y me dice que una oliva tiene tantas calorías,

yo voy a mirar cuando me coma una oliva,

cuántas calorías tiene.

Y cuando eres más pequeña, eres más influenciable también.

Entonces, supongo que eso un poco.

Creo que es evidente que las chicas cuidan mucho más la estética

por la presión social que reciben.

Estoy de acuerdo, pero cada vez más

el hombre tiene tendencia a cuidarse también.

El otro día estaba viendo a un chico

que se ponía implantes en el culo.

¿Os haríais operaciones estéticas?

No. -Sí.

Sí, en las tetas porque son muy pequeñas.

Y, no sé, cosas como, no me gustan los mofletes.

Me quitaría mofletes y me pondría pómulos.

Entonces, sí que hay como un ideal que quieres alcanzar.

O sea, siempre influye la sociedad.

Yo, mira...

Yo un tiempo estuve pensando...

Voy a centrar los focos en mi nariz.

Un tiempo estuve pensando que tenía la nariz muy grande.

Pero luego pensé: "Con el destrozo que le hicieron a Michael Jackson,

no me la toco".

Pero eso es pasar de negro a blanco.

Pero, bueno...

Yo si tuviera dinero, vamos...

¿Qué harías?

Me achinaría los ojos, me subiría los pómulos,

me pondría labio, la nariz me la arreglaría,

me limaría la barbilla, las tetas no me las tocaría,

el culo sí,

me quitaría las costillas estas, las flotantes.

Como Shakira.

Me parece curioso que con esto de las operaciones,

quien más haya tenido que decir hayan sido las chicas.

¿Por qué creéis que no os gustan cosas de vosotras mismas?

Tú ves a un referente de chica, en plan que sale por la tele y tal,

y dices: "Ya ves, igual esta chica ha nacido así".

Y dices: "Yo también puedo ser como quiera ser".

"Yo me opero cuatro cosas y soy un pibón que flipas también".

¿Recordáis a qué edad os empezó a preocupar el físico?

Sí. Sí, primero de la ESO.

O sea, 12 años. Segundo.

Yo creo que fue porque es la edad

donde tu cuerpo está empezando a cambiar.

Entonces, eres muy autocrítico contigo mismo

porque tú te ves que te están saliendo caderas

y no entiendes por qué, es como...

la edad del cambio de cuerpo y de mentalidad y de todo,

de hacer el cambio, entonces, yo creo que viene por eso.

Y porque ves a gente que está cambiando

quizá más antes que tú o gente que ya ha cambiado

porque en el instituto estás con gente mucho más grande.

María, ¿te había contado Bruno que se quería operar la nariz?

Sí, porque la tiene muy grande

desde que cambió de niño a adolescente,

que se te crea el tabique.

Claro, él la tenía pequeñita, muy mona,

y claro, de pronto le sale ahí el tabicón...

la nariz, y sí, al principio... Ahora ya lo ha superado.

¿Tú qué le decías?

No será la primera persona que se opera la nariz.

Hay gente que la tiene realmente muy fea.

La tienes un poco grande, pues bueno, te ha tocado.

Pero es una cosa que si realmente tú te sientes muy mal con eso,

te operas y ya está.

-¿Y tu hija?

Lo que cuenta de todas las cosas que se operaría.

-Lo del pecho nunca me había comentado.

Yo creo que con el tiempo se acostumbran a ser como es,

te acabas habituando a tu forma física, a tu aspecto,

y al final, dejas de pensar en eso.

-Sí, pero en cualquier caso, mejor que no sea en estas épocas

en que todavía no estas épocas en que todavía no están formados

y el cuerpo se está desarrollando.

No es el momento de meter nada artificial.

-Además, tienen cambios en su cuerpo.

-Hay que esperar un poquito todavía. Hablar de nuestros complejos

es abrir la puerta a una parte muy íntima

y muchas veces les cuesta. -Claro.

-Lo que sí que es verdad es que a veces nosotros

tendemos a decirles que son tonterías,

que no se preocupen...

Y ahí ellos todavía se sienten más frágiles.

Hay que escucharles y hay que intentar relativizar

en la medida de lo posible.

¿Tú sabías que Laia estuvo haciendo el tonto con la comida,

que llegó a vomitar? -Sí...

Pero, bueno, no fue a mucho tampoco.

-Una de las cosas más importantes que podemos hacer

a nivel de prevención desde la familia es

que al menos una de las comidas sea con toda la familia junta

porque así también vemos qué hábitos están teniendo nuestros hijos

y les enseñamos a tener una actitud mucho más responsable.

Imagino que tiene que ser muy complicado detectar esto.

Sí.

¿En casa cómo detectasteis este problema?

La verdad es que no nos dimos cuenta.

Fue ella misma que lo comentó en el instituto con una profesora

que dice que tenía problemas y todo esto,

y prácticamente cuando saltó la alarma,

ya lo tenía bastante controlado...

Realmente con nuestros horarios también era bastante difícil.

Comíamos juntos, pero era comer rápido

y yo me iba corriendo a trabajar... Claro.

Duró poco también. Corto, por suerte.

-El circuito que tú explicas es muy habitual.

Que lo detectemos en familia es raro.

Normalmente lo detectan los amigos, las amigas o en el colegio.

Y sí que es verdad que son situaciones

que lo mejor es ir a un profesional para que nos den un poco de pautas.

Porque si no son temas que a veces se pueden complicar un poco.

-Casi todas las amigas que tenía,

que era cuando estaba haciendo tanto deporte,

tenían problemas de este estilo.

Entonces, no sé si es por imitación, no sé por qué...

-Lo hace mucho esto tu hija, que replica modelos que va viendo,

porque es lo mismo que decías hace poco

con el tema... -Lo de las modelos estas.

Cuando ha dicho ella que quería... -Es muy habitual.

-Se está buscando. -Sí.

Para disminuir la presión social,

yo creo que los encargados en hacerlo son los medios,

ya que son los que ponen el prototipo de persona

al que tú tienes que parecerte.

Entonces, yo creo que las chicas se tienen que arreglar

para ellas mismas y no para los demás.

Una solución que podríamos poner para que la imagen de la mujer

no tuviera tanta importancia es que las mismas empresas

que publicitan estos estereotipos o estos ejemplos a seguir

pusieran de ejemplo a chicas totalmente normales,

mujeres normales y que vieran que no hay ningún ideal claro.

Tienes que quererte tal y como tú eres.

No tienes que dejarte influenciar por la televisión, por ejemplo,

por los anuncios que ponen, por si la mujer es alta,

delgada, sin celulitis, con unos pechos terribles...

Te tienes que querer como tú eres.

Yo creo que esta presión social sobre las chicas podría disminuir,

bueno, está en las manos de quien hace las revistas

y publica dichas fotos que usan modelos perfectas.

En eso se inspiran muchas chicas y yo creo

que eso es lo que tendría que cambiar.

Que las mujeres deberíamos dejar de seguir

los cánones de belleza marcados por la sociedad.

Es decir, si no queremos depilarnos,

no nos depilamos.

Si queremos, lo hacemos, pero por decisión propia.

Si estamos más gordas o más delgadas de lo que marca,

pues lo estamos y nos queremos tal y como somos.

Imagínate por un segundo que nunca hubieras visto.

No tendrías ninguna imagen ideal establecida.

No te estarías comparando constantemente.

No dirías que nadie es guapo y que nadie es feo.

Y ahora, ¡párate un segundo!

Y de vez en cuando, mírate al espejo y di:

"Qué mono estoy, qué guapo soy

y qué suerte tenemos de vivir".

¿Creéis que darle tanta importancia a la apariencia

nos hace superficiales?

Todos somos superficiales. Sí.

Todos somos superficiales aunque sea un mínimo.

En mayor o menor grado, todos somos superficiales.

La verdad.

¿Hay cosas que proyectáis respecto a vuestra imagen interior?

Hombre, sí, claro.

Hay que ser buena persona y buena gente, ¿sabes?

Eso creo que para mí es cuidarse la imagen que tiene uno por dentro.

La compostura y la actitud que mantienes

en diferentes situaciones.

Sé tú mismo, pero hay que saber...

Hasta qué punto... Puedes llegar a hacer ciertas cosas.

Sí, de hecho, a mí me pasa que soy superdiplomático

y me sale de manera innata ser educado,

intentar cuidar a la gente...

También es cómo te has criado y la educación que te han dado.

Claro, pero muchas veces tengo este debate interno de:

"Yo no lo hago a propósito el decir 'voy a proyectar esta diplomacia,

este buen rollo', pero no siento que sea mi yo natural".

Como lo que decías tú,

el yo que puedo sacar con mis colegas o con gente

cuando estoy en total confianza.

Querida Laia de mi vida... Hostia.

¿Qué llevas escrito?

"De maquillaje en casa tengo un kilo.

Yo no sigo la moda, tengo mi propio estilo."

Y ahora aquí es ponerle flow porque así suena muy raro, pero...

"De qué vas, de qué vas,

arréglate por ti y no por los demás."

"Lo que hacen las marcas es contactar conmigo por Instagram

y me mandan la ropa para que yo me haga fotos

y las promocione."

Hola, ¿qué tal? -Hola, ¿qué tal?

¿Cómo estás? -Bien, ¿tú?

A ver, te he traído...

estos patines...

-Con las ruedas sucias. -Sí, no los he limpiado.

Este body con unos tejanos que podrá destacar más, ¿no?

Porque me lo han hecho para mí...

-Le pondremos un poquito de aire para los flecos.

-Vale.

-Y quizá el rojo esto lo podemos usar

con la camiseta que llevas

y las gafitas estas rojas que tienes.

"Yo delante de una cámara, como que me suelto mucho más.

Yo, si me conoces, soy supertímida,

y delante de una cámara soy otra persona."

Cuanta menos ropa lleve, más cómoda me siento.

Yo realmente no me quiero dedicar al mundo del modelaje.

Lo hago como hobby porque me encanta,

pero yo realmente quiero ser maquilladora."

¿"Qué la pasa"?

-Amor... -Hola.

Cuánto tiempo, tía. -Ya ves. ¿Qué, fotos?

-Fotos. ¿Tú qué? ¿Ya has acabado? -Sí, sí.

-Pues tía, a ver cuándo hacemos otra sesión.

-Sí, porque estamos un poquito paradas.

Sí, hay que buscar sesiones nuevas de fotos,

mirad algún vídeo también para poder reactivarlo

porque además es la idea del grupo.

No solamente es hacer fotos

porque queramos hacer fotos de desnudo.

-Claro.

-El problema es que la gente se queda con:

esta tía sale en Instagram. -Porque es lo primero que ven.

-Es corta, no sabe hacer nada más que enseñar el culo, y puta y zorra.

-Y todo eso, va mucho más allá.

-Que tienes una vida además de hacer fotos.

-Que solo es un hobby.

Me alegro de haberte visto. -Y yo, amor.

-Nos vemos pronto.

¿Crees que tu imagen interior encaja bien con tu imagen exterior?

Es muy relativo porque yo mi imagen interior

no se la enseño a todo el mundo.

Es decir, yo...

A mí me cuesta mucho ser hipócrita y decir:

"No me caes bien, pero voy a ser superamable contigo".

A mí esto me cuesta mucho.

No es porque sea una borde ni nada, es que me cuesta.

Yo no puedo.

Yo tengo una parte muy sensible,

que a la mínima que me dices algo, me pongo a llorar.

Pero a la vez tengo una carcasa muy del palo de si me dices algo,

no me va a importar una mierda.

Y entonces, yo soy muy sensible,

pero al final esta carcasa ha hecho que me lo crea

y que realmente si me dices algo, no me importe.

Pero no me importa si me lo dice alguien

que me da igual.

Si me lo dice algún amigo mío, soy la primera persona en llorar.

Que soy supersensible y que mi vida es una mierda.

Laia me contó que no muestra su imagen interior a todo el mundo.

Porque en realidad ella es una chica muy insegura.

¿Sabes?

Ahora ya no tanto.

Ya con 19, ya no tanto.

Pero sí que...

Detrás de todo eso hay...

Detrás de todo esto,

hay una persona con bastantes inseguridades.

-Hay un momento siempre siempre que los adolescentes son inseguros.

-Claro.

-Cada uno luego va ganando seguridad como puede.

Como padres en ese momento podemos hacer muy poquitas cosas.

Lo que sí que es verdad es que previamente

podemos haber trabajado para tener hijos más o menos seguros

y con más o menos autoestima.

De hecho, lo que no se debe hacer es decirle a un niño o a una niña

cuando son pequeños que todo está bien,

que lo hacen muy bien todo, que son muy guapos y los mejores

porque ahí lo que estamos haciendo es que su nivel de frustración

para aceptarla sea muy bajito.

Eres el único chico que tenemos hoy en la mesa.

Sí.

¿Tú crees que hay más presión

sobre las chicas que sobre los chicos a nivel social?

Sin duda, muchísimas más.

Y, vamos, se nota.

Yo creo que siempre se ha exigido más a la mujer

a nivel de imagen que al hombre.

-La imagen que siempre se ha proyectado desde hace años.

La mujer tiene que ser la guapa, la bonita,

y el hombre da igual cómo vaya.

Pero ¿de dónde viene exactamente? No sé.

-Bueno, es producto de la sociedad machista

en la cual vivimos.

No hay más que buscar otras explicaciones, ¿no?

-Nosotros ayudamos muchas veces con el lenguaje,

todas estas cosas de: "compórtate como una mujer",

"vístete bonita para que gustes más"...

-Pero hoy en día...

-No nos damos cuenta cuando lo decimos, pero sí.

Pero todavía se lleva arrastrando.

Y se arrastrará. -Sí, sí.

(RAPEAN)

Lo que más me ha chocado es que Laia empezara a preocuparse

como tan pronto por la imagen

porque ha dicho como en quinto de primaria.

Que no todo lo bonito es así.

Puedes ser guapísimo pesando 90 kilos.

Claro. 90 kilos de puro orgullo, ¿sabes?

De... (CHISTA)

Proyecto Arkano - Programa 7 - 'Imagen'

15 abr 2019

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