De los casi 1400 km de frontera interalemana, el antiguo regimen comunista eligió Moedlareuth por su posición estratégica para levantar un enorme muro de hormigón, como en Berlín. A día de hoy se conservan todavía unos 100 metros de muro que convirtió esta pequeña aldea en lo que los americanos llamaron el "pequeño Berlín"