Rajoy ha anunciado en el Congreso la necesidad de un modelo de administración más austero. Así ha anunciado que se eliminarán días de libre disposición y liberados sindicales, se facilitará la movilidad de los funcionarios y se pedirá un esfuerzo adicional con la suspensión del abono de la segunda paga extraordinaria (la de Navidad) para empleados públicos, diputados y altos cargos.