En pleno descenso del Lhotse y tras haber conseguido llegar por su propio pie al campamento 1, el alpinista español Juanito Oiarzabal, sufrió contra todo pronóstico un colapso por agotamiento y deshidratación durante el descenso. Sus compañeros de expedición en el vecino Everest y Edurne Pasaban acudieron a su rescate.