Sábados a las 21.30 h.
La imagen de un bombero español rescatando con vida a un niño de dos años sepultado durante tres días, ha dado la vuelta al mundo. Todos nos agarramos a lo que significa: la esperanza de que los supervivientes aguanten bajo los escombros, hasta que alguien pueda llegar a ellos. Pero no sólo es emocionante para nosotros que lo vemos, los propios bomberos que intervinieron en la operación dicen que no hay nada comparable.