La Generalitat de Cataluña ha justificado el desalojo, ayer, de los 'okupas' instalados en un céntrico edificio de Barcelona, porque asegura que se estaba utilizando como centro de operaciones para cometer actos violentos. El desalojo, recordemos, acabó en una batalla campal con 43 detenidos. Los daños en el mobiliario urbano ascienden a 250.000 euros. El conseller de Interior de la Generalitat, Joan Saura, ha defendido la actuación "contundente y selectiva" de los Mossos. (30/09/10)