El último informe del FMI insta a la zona euro a no asfixiar el crecimiento económico a través de ajustes y al Banco Central Europeo a adoptar un papel protagonista en la crisis de deuda para prevenir la recesión. Le sugiere una rebaja de los tipos de interés y le insta a hacer un compromiso por escrito de que va a seguir adquiriendo deuda soberana, sobre todo de España e Italia. El FMI considera necesario una recapitalización de entre 100.000 y 200.000 millones de euros en la banca europea, según el responsable del FMI en Europa.