Gregorio Peces-Barba, ponente constitucional y protagonista de la Transición, destaca de Suárez su "olfato político" para desmontar la Dictadura y una "cierta alergia a intervenir en el Parlamento". Dice que "Suárez incidió en las grandes dimensiones políticas de la Constitución, aunque no en la letra". Sobre la posible revisión de la Transición, cree que se hicieron concesiones, y que lo que queda por hacer no tiene que ver con la Constitución ni las instituciones, sino con el trato desigual que se da a vencedores y a vencidos. "Suárez es ya uno de los personajes del siglo XX", subraya.