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Para todos los públicos Para todos La 2 - 12/11/16 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

¿Qué tal? Bienvenidos de nuevo a "Para Todos La 2",

el programa en el que los temas sociales son protagonistas.

Hoy trataremos cuestiones muy diversas.

Empezaremos hablando del dilema

de sujetar a las personas enfermas o dependientes.

Es algo que en hospitales y residencias

se hace con mucha frecuencia.

Se trata de atenderlas,

aunque la Fundación Cuidados Dignos propone cambiar cinturones

y ataduras por tecnología y otra organización del trabajo.

Nos lo contará su fundadora, la geriatra Ana Urrutia.

Más cosas, se estima que en la Unión Europea

más de 800 000 menores tienen a su padre o madre en la cárcel.

En nuestro país la ONG Niños sin Barreras

les apoya y acompaña en sus visitas a los centros penitenciarios.

En el programa de hoy también conoceremos

nuevas maneras de usar los espacios públicos

con la participación activa de los ciudadanos.

Se trata de las fiestas populares autogestionadas y autoproducidas.

Veremos algunos ejemplos en España y en el mundo.

Vamos con nuestro primer tema, conservar la dignidad

de las personas a pesar de su enfermedad o dependencia.

Ese es el objetivo de la Fundación ciudadanos dignos,

Cuidados Dignos, queremos decir.

Una entidad que trabaja para difundir otra forma de cuidar

sin sujeciones físicas.

Hemos visitado la residencia de Torrezuri,

de su fundadora Ana Urrutia en Guernica.

Una iniciativa que ya siguen otros 150 centros

en todo el estado.

En España actuaciones como esta se repiten hasta el 40%

de las personas mayores o dependientes.

Y pueden llegar a un 80% en los casos de demencia

y enfermedad mental.

Sujetar a personas con dependencia o algún problema mental

no se considera una mala práctica médica,

pero es controvertida.

Las sujeciones mecánicas proceden de los cuidados psiquiátricos,

pero se han extendido a diferentes ámbitos sanitarios.

Sus partidarios aducen razones de seguridad.

En su contra, cada vez son más los que prefieren sustituir

las ataduras físicas por los lazos emocionales.

La gerontóloga Ana Urrutia es una de ellas.

Y su residencia en Gernica el paradigma de este tipo

de cuidados en los que la persona es el centro de atención.

Tanto es así, que no es extraño que los usuarios o pacientes

asistan a las reuniones de trabajo del equipo sanitario.

A veces están agitados, se encuentran mal,

y a veces lo que hacemos es integrarles en la reunión.

Por ejemplo, en el caso de Ana ahora la veis muy tranquila,

pero si se agita y se pone mal, nosotros estamos aquí

y la integramos en la reunión para que se calmen, socialicen

y hace un efecto relajante.

Se produce como una magia, se integran,

nosotros estamos trabajando normal, interactuamos de vez en cuando

con ellos y funciona muy bien.

Para Ana Urrutia las inmovilizaciones

son una práctica obsoleta.

Creadora de un modelo que las elimina gradualmente,

afirma que otra forma de cuidar es posible.

Hemos creado organizaciones que se han centrado

en las necesidades organizacionales y que en cierta medida

han cosificado, entre comillas, al objeto de su trabajo

que es la persona que estamos cuidando.

Creo que en ese sentido tenemos que avanzar y cambiar el chip

y cambiar cosas.

Me pongo en la piel de esa persona y en este caso, por ejemplo,

una sujeción en cinco puntos.

¿Y si se te pone una mosca en la nariz y te molesta algo?

¿O quieres rascarte en algún sitio?

Lo lógico es que te irrites, te agites, te enfades.

Me hace sentir como profesional que no estoy dando todo.

Esa es la sensación que tengo.

Que creo que las cosas, que estamos obligados

a hacer las cosas de otra forma.

Esa otra forma no la decide el azar, sino la prevención.

La alternativa a las ataduras pasa por conocer a fondo

al paciente.

Anticiparte a las necesidades y entender la conducta del paciente,

interpretar ese comportamiento y poder anticiparte

a que ocurra algo que te conduzca a sujetar.

Para poder interpretarlo tenemos que entender

que no solamente la enfermedad justifica ese comportamiento,

sino también la vida de esa persona, su historia de vida,

su personalidad.

La manera en la que se ha enfrentado a los conflictos, los problemas,

y poder decir, conocerle como persona,

y poder decir cómo actuaría esta persona en esta situación.

En este empeño, la gran aliada del equipo Urrutia es la tecnología.

Sensores de movimiento, alarmas y cámaras

mantienen alerta a los cuidadores.

Y nuestra aliada fue Cándida,

que se prestó a hacernos las demostraciones.

Hay que volver a entrar.

-La cama se coloca a la altura que le viene bien a cada usuario.

Si el usuario tiene dificultades para caminar se utilizan

camitas muy bajas, que sería cuando colocaríamos el colchón.

Si camina suficientemente bien, como en el caso de ella,

colocamos una cama baja que a la hora de salir

con un sensor de movimiento le permite al trabajador detectarle.

En el momento en que ponen los pies en el suelo,

el sensor le detecta, nosotros ya estamos avisados

de que le ha detectado, y como la cama es baja,

a ella le cuesta levantarse.

Mientras se va levantando, como ya te ha avisado el sensor,

y te da tiempo a acudir.

-Enseguida me viene la asistenta. Qué bien.

Sí. "Te he pillado, te he pillado", dicen. "Y yo a ti", le digo.

-Pita el sensor y nosotros sabemos

que la persona se ha levantado de la cama.

Entonces, al trabajador, cuidador, le da tiempo a atender

a la persona antes de que se caiga.

No sujetar no requiere

ni más personal ni más gastos, asegura.

Pero sí un cambio organizativo.

Crear equipos de trabajo transversales

y encajar los procedimientos del personal

con las necesidades de los residentes.

Y es posible, es posible.

Tus procesos, tus procedimientos de trabajo,

yo no digo que tengan que dejar de hacerse,

pero ahora tenemos que meter a la persona

en tus procedimientos de trabajo.

Entonces, por poner un ejemplo sencillo,

si tú tenías que poner la mesa del desayuno, por ejemplo,

pues dile a él que te acompañe a poner la mesa del desayuno.

Ana Urrutia apela a la ética profesional

y a la dignidad del paciente para extender su modelo

de cuidados sin sujeciones.

Una realidad que debería entrar en el debate público

por el bien de todos.

Yo no he visto ni una persona que haya traído a su padre a gusto

a la residencia.

Le ha traído porque ha claudicado, porque ya no puede más,

porque necesita apoyos, ¿no?

Y si tú en el centro haces lo mismo que ella ha hecho en casa,

si tú haces lo mismo en la residencia,

¿qué valor le estás aportando a esa persona?

Yo creo que poco.

Sin embargo, cuando haces una cosa diferente,

que cambia la realidad de la persona, estás aportando todo, todo.

(Música)

Estos niños son unos grandes desconocidos

de nuestra sociedad.

Son niños que sufren el abandono por parte de uno de sus progenitores

o de ambos, y además están muy estigmatizados.

En la escuela, en el barrio, con los amigos.

Son niños que además viven en familias desestructuradas.

La mayoría con problemas de escolarización,

problemas psicológicos, y necesitan muchísima ayuda.

La finalidad de Niños sin Barreras es múltiple.

Por una parte lo más importante es que los niños no pierdan

el vínculo con su padre o con su madre.

No hay nada peor para un niño que sentirse abandonado

por uno de sus progenitores.

Entonces, fomentamos el acompañamiento de estos niños

a los centros penitenciarios cuando la familia con la que viven

no los puede llevar.

Así es, los niños con padres encarcelados

viven una dura realidad que la Asociación Niños sin Barreras

intenta paliar poniendo su granito de arena.

Vamos a hablar de la labor de esta ONG

con Marina Portabella, también el actor Pep Planas,

que también echa una mano como voluntario.

¿Qué tal? Bienvenidos los dos. Hola, ¿qué tal?

Si os parece, vamos a ver una pieza que hemos hecho

al respecto y vamos a hablar.

Haga frío, llueva o truene, como pasó el día

que rodamos estas imágenes, los voluntarios de esta ONG

acompañan a niños que tienen al padre o la madre en prisión

a visitarlos en el recinto penitenciario.

Se estima que unos 800 000 menores de edad

tienen en Europa a alguno de sus progenitores o a ambos

privados de libertad.

Una situación compleja que los voluntarios

de Niños sin Barreras tratan de aliviar,

acompañando y escuchando.

Sus objetivos: que no se rompa el vínculo hijos-progenitores;

que las visitas transcurran en un clima adecuado

o que los padres no olviden que, a pesar de estar en prisión,

siguen siendo padres y tienen obligaciones.

Niños sin Barreras ha sido galardonada este año

con uno de los premios solidarios de la ONCE.

Un reconocimiento que les ayuda a seguir estrechando manos.

De entrada, enhorabuena por este reconocimiento,

pero todavía queda mucho por hacer, ¿no?

De entrada, en estos momentos estáis acompañando a 50 niños,

la mayoría hijos de padres que han maltratado a la madre.

Todo un poco complejo, Marina.

Bueno, no solo en el caso de que hayan maltratado a la madre.

De hecho, se hacen acompañamientos siempre que se necesitan

por muchísimos otros motivos, porque la familia

no puede acompañarlos, porque no quiere;

Porque igual viven con la familia de la persona contraria

a la separación.

Por necesidades distintas, no solo por maltrato.

En cualquier caso, la prisión no es el entorno más adecuado

para un menor y vosotros intervenís.

¿En qué momento podéis intervenir?

Intervenimos de entrada haciendo el acompañamiento.

Es decir, haciendo el vis a vis, dependiendo de las visitas

que permitan al padre, a veces son mensuales,

a veces son cada tres semanas, cada dos, se acompaña al menor

a visitar a su padre, se hace un vis a vis

que dura normalmente una hora y media.

A la vez hacemos un seguimiento de la vida de este niño,

si necesita apoyo escolar, apoyo psicológico,

si necesita otro tipo de atención. -Un médico.

-Un médico.

Pep, como voluntario llevas, hace poco, ¿no?

Llevas relativamente poco tiempo acompañando a una niña.

Cuéntanos.

Para mí ha sido muy sorprendente el caso de...

Es un caso de maltrato en este caso.

Y encontrarnos con un interno que es una persona

que quiere mucho a esta niña.

Está realmente muy sensible a todo lo que le pase a ella.

Y realmente ha justificado mucho esta primera persona

que yo he acompañado, porque tienes la idea

y la gente te dice muchas veces: "¿Se puede llevar a un niño

a ver a un padre que es un maltratador?

¿Es bueno para el niño?"

Y te das cuenta realmente que este vínculo estaba intacto,

porque nunca ha habido ningún problema

entre la hija y el padre en este caso.

Entonces, realmente te das cuenta inmediatamente

de lo positivo que es para el niño.

Pero toda esa reflexión previa moral uno tiene que hacérsela, ¿no?

Sí, pero yo siempre estoy más abierto a lo que es desconocido para mí,

ver qué pasa antes de juzgarlo mucho.

Y en el caso de esta niña, ¿cómo reacciona ella?

No puede pensar: "¿Y tú quién eres?"

Bueno, la niña está preparada, primero ella tiene ganas.

El punto de partida es que el niño tiene ganas de ver a su padre.

El padre normalmente es el que hace la petición,

pero siempre el niño tiene que estar de acuerdo.

Decisión dura ya por otra parte, porque se determina

si esta persona menor quiere ver a su progenitor.

Sí, sí. Es una responsabilidad del niño que se le da

y que se le respeta.

Entonces, a partir de aquí nos encontramos,

o se encuentra el niño con el voluntario para conocerse,

con la madre o el otro progenitor, intentas crear un poco

de relación entre los dos antes de ir allí.

Pero él está preparado, en este caso lo sabía muy bien,

y tenía muy claro que sería acompañado

por una persona que no conocía y que estaría allí dentro

esa hora y media con su padre.

Es un mal trago. Sí, fue...

Sí, fue un mal trago para la niña el primer día.

Ella quería, pero al mismo tiempo estaba asustada de alguna manera.

Le impresionaba mucho la situación. Cómo no iba a estarlo.

Cualquier persona adulta puede sentir ese rechazo

o esa aprehensión, ¿no?

Yo os quería preguntar,

Marina, ¿crees que compensa realmente todo eso?

Seguro, sí. 1000 %, segurísimo.

Segurísimo, porque aparte en este momento

hace 10 años que lo hacemos y hemos podido ver procesos,

el proceso entero, incluso de cuando el padre ya ha salido

y qué ha pasado con esa relación.

Y el hecho de que haya tenido ese contacto

gracias a los voluntarios es muy importante

para el momento de salida del padre o de la madre.

El momento en el que sale el interno o tiene o no vuelve a tener

nunca más relación con el hijo a lo mejor.

Yo estoy haciendo de abogado del diablo.

Sí, sí.

Pero, entiéndeme, es una persona menor.

Uno puede pensar que el daño ya está hecho, ¿no?

¿Cómo puedes hacer recapacitar...?

Es que no es el daño directo al niño normalmente.

Por supuesto, si el maltrato fuese hacia el niño,

a ese niño no se le llevaría a ver a su padre.

Igualmente, aunque sea hacia la madre,

no quiere decir que hagamos ver que no existe,

pero la relación padre-madre, perdón, padre-hijo

es importante como mínimo...

De hecho, Pep lo ha visto claramente en su caso con su niña.

El padre está supercontento de ver a esta niña y la niña también.

O sea, que ha sido positivo ya de entrada.

Luego, con el tiempo la niña decidirá, cuando sea mayor,

si quiere seguir manteniendo contacto, si no,

si lo que le han explicado en su caso, si la madre

o si ella decide ponerse en el otro lado.

Pero de entrada tiene que tener la opción y la oportunidad

de conocer al padre, porque muchas veces

hace tanto que no se ven que no hay relación.

Luego, ellos deciden, claro que deciden,

pero esa oportunidad se les debe dar, al niño,

porque tiene derechos, y al padre.

Nosotros siempre miramos por el niño.

De hecho, si el niño no quiere, aunque el padre quiera mucho

no le llevamos, claro.

¿Cómo se puede ejercer de progenitor desde la cárcel?

Y como nos decías antes, Pep, esa preparación,

ese taller o apoyo a la parentalidad,

¿en qué consiste exactamente?

Bueno, en la prisión se hacen estos talleres

con los internos para que entiendan justamente esto,

que el vínculo de padre-hijo, padre o madre-hijo, sigue,

cuando están en prisión no se acaba.

Y es importante que no se acabe porque esa persona

cuando deja de ver al progenitor crea esa sensación,

aunque no quiera, de abandono.

Aunque sepa que está en un sitio...

Son pequeños y solo entienden la distancia que hay.

Entonces, los padres tienen que entender eso también

y tienen que saber cuál será su papel dentro de la prisión.

Tienen que saber cómo van sus estudios,

saber cómo están con los amigos.

Entonces, esto refuerza al niño, este cuidado que tiene el padre.

Y en estos talleres se trabaja esto, cómo ser padre desde la prisión.

Podemos ver en la pieza que hemos visto previamente

el acompañamiento, llueva, haga frío, nieve...

Hay que estar ahí, pero ¿estar ahí todo el tiempo?

Es decir, le das de la mano, estás con esta criatura,

le acompañas constantemente...

Y de hecho no solo le acompañas, sino que además normalmente

después del acompañamiento intentamos hacer algo más.

Hacer algo más quiere decir, a lo mejor llevarlo a comer,

o algo que le distraiga, pero que sea algo completo,

que el niño no te relacione a ti solamente con eso.

Eso no lo puede hacer cualquiera. Bueno...

Hay que estar preparado para ello. Hay que tener ganas y tiempo.

¿Hay que ser de una pasta especial, Marina?

Bueno... Yo creo que no.

Creo que todos podemos hacer algo...

En nuestras vidas, por los demás, de la manera que se pueda.

Precisamente a estos niños creo que se les debe ayudar más

porque nadie lo quiere hacer,

porque la cárcel es algo que de entrada nos tira para atrás.

Y hay mucha gente aún que está cumpliendo condenas

por delitos que, bueno, no quiero decir imperdonables pero...

-Y muchas personas, muchos de los acompañantes lo dicen,

el tiempo que dedicas tú, el pequeño tiempo,

comparado con la recompensa que es ver esa relación

y ver cómo esa persona realmente está manteniendo el vínculo

y está contento, es mucho por muy poco.

Por cierto, decir que Niños sin Barreras forma parte

de la Red Internacional Children of Prisioners Europe,

Eurochips, cuyo objetivo es defender los derechos de estos menores.

También realizan campañas como las que hemos visto

para dar a conocer... Ahí les vemos también.

Para dar a conocer la situación y todos los problemas sociales

que hay añadidos.

O sea, se está haciendo en muchas partes del mundo.

Vosotros también habéis colaborado, tenéis relación,

habéis recibido asesoramiento.

Sí, desde la ONG hay un contacto directo,

sobre todo con París, que está la central.

Y hay un contacto directo con ellos.

Porque además, Elías, que es el presidente de la asociación

el es francés, y de hecho fue él quien trajo aquí esta ONG.

Somos los únicos que hay en España, no hay más.

Eso te iba a decir. Es muy importante.

Aquí en nuestro país existe solo... Ojalá hubiese más.

Somos muy pocos voluntarios, es una ONG pequeñísima,

pequeñísima no... Porque no hay más.

En realidad es una ONG que solo somos personas

y voluntarios.

Si no hay voluntarios, no hay ONG.

No hay una casa, no hay nada, ¿no?

Y en el resto de España no existe.

La verdad que es una pena,

sería estupendo que en todas las comunidades hubiese.

Pues, bueno, ahí lo dejamos

Nosotros hemos intentado también poner nuestro granito de arena.

Muchísimas gracias, Marina Portabella y Pep Planas.

Gracias por estar hoy aquí. Gracias a vosotros.

-Gracias a vosotros.

Seguimos.

Ahora, si les parece, nos vamos de fiesta.

(Música)

El uso del espacio público puede servir para la integración,

para la participación y también para la convivencia.

Hoy con Antonella Broglia

queremos hablar de fiestas populares autogestionadas.

¿Por qué quieres hablar de fiestas populares, Antonella?

Más que populares, me gusta decir fiestas

en el espacio público autogestionadas.

Este es un tema que cada vez es más interesante.

Contrariamente a las asociaciones obvias de "hace ruido"

o "dejan suciedad", la fiesta se revela

como una manifestación cada vez más importante

para que la ciudadanía tome el control,

aunque sea momentánea, del espacio público.

Normalmente gestionado por las autoridades o los políticos,

y aprenda también nuevas formas de convivencia

y de negociación social.

El primer ejemplo que nos quieres poner es de Brasil.

Sí, conviene empezar por Brasil. Es la capital mundial de la fiesta.

Es muy interesante observar lo que sucede por ejemplo en Belo Horizonte

En Belo Horizonte desde 2007 bajo un viaducto muy famoso

que se llama el viaducto de Santa Teresa,

sucede cada año un concurso, digamos un duelo de MC.

Es decir, una fiesta autoorganizada con el micro abierto

donde los mejores raperos de la ciudad improvisan

uno contra el otro sus poemas y sus rimas.

Hay 3000 personas escuchando y bailando,

de todas las clases sociales.

Cada vez se instala más esta iniciativa.

La iniciativa también se autoorganiza y se autorregula para sobrevivir.

Saben que no pueden hacer actos vandálicos en el espacio público

porque si no no les dejan seguir.

Y además se vuelve un interlocutor fundamental

para la administración pública, porque es gente que no solo va

a hacer la fiesta, sino que va a discutir de política

y de ciudadanía.

Y se opone o discute con el ayuntamiento

si el bono transporte crece o si hay especulación inmobiliaria

demasiado atrevida.

Por lo tanto, digamos que de fiesta a resistencia,

de resistencia a discusión.

Son nueve años que existe este fenómeno,

que desde un viaducto totalmente marginal

se vuelve una fuerza política de discusión y de fricción

muy interesante, muy comprometida y muy importante en Belo Horizonte.

Muy bien.

De Brasil a Filadelfia con el "Block Party".

¿Qué es el "Block Party"?

Sí, el "block party" es una fiesta de barrio,

"block", de la manzana.

Es muy interesante como...

Filadelfia en primer lugar se considera

una de las capitales mundiales de la fiesta

porque cada sábado en Filadelfia, desde hace 10 años,

se hacen 50 o 60 de esas fiestas.

De todo, saltar una piscina de plástico, tocar la guitarra

o bailar al son de esta música electrónica

que se está desarrollando justamente en paralelo

al desarrollo de las fiestas de barrio.

Pero lo más importante de esto es que es el ayuntamiento

el que las promueve.

Tú tienes que pedir un permiso al ayuntamiento

para hacer esta fiesta en un formulario.

Tienes que ponerte de acuerdo con el 75 % de los vecinos

para que la fiesta suceda.

Y eso es muy importante porque primero,

te ayuda a conocer a tus vecinos, y segundo,

a crear un capital de convivencia, de tolerancia y de ayuda.

Así es cómo descubres que alguien te puede ayudar

en cuidar de tu jardín o tú puedes ayudar a otro

a hacer una receta determinada.

Conoces a personas de otras razas y religiones,

descubres que sois todos humanos, que la fiesta os une

y que esto está muy bien.

Ahora hay un formulario online para que tú puedas pedir permiso

para hacer tu fiesta. Y pagas 25 dólares.

Hay una serie de regulaciones relacionadas con el alcohol

y el ruido, pero por lo demás, es totalmente

una iniciativa ciudadana que se autoorganiza,

eso es lo bueno.

Hay todo un decálogo del ayuntamiento que explica

por qué las fiestas son buenas, que son estas precisamente.

Descubres más de tus vecinos, descubres a qué hora viene,

a qué hora vuelve a su casa, la seguridad del barrio aumenta.

Es muy sano para la democracia y para la comunidad

hacer fiestas de este tipo.

50 fiestas cada fin de semana. Caray, caray.

Vamos de Brasil, hemos pasado por Filadelfia

y ahora volvemos a Madrid.

Sí, porque Madrid tiene cosas que decir en esto.

En primer lugar, en Madrid hay un emprendedor social arquitecto

que se llama Massimiliano Casso que por un lado ha estudiado

esta cuestión de las fiestas como urbanismo ciudadano

a nivel académico.

Ha hecho una serie de investigaciones muy interesantes.

Él mismo lo hace.

Junto con su equipo, se llaman Grupal Crew Colective

producen en colaboración con la ciudadanía

una serie de fiestas experimentales en el espacio público.

Por ejemplo se cuestionan,

¿qué podría ser si nos reinventáramos la romería

y reinstaláramos esa tradición?

Y hace una cosa que se llama "La romería de los voltios".

O, ¿qué pasaría en esta ciudad donde la gente no tiende a bailar,

creáramos un concurso de baile brutal?

¿O qué pasaría si todos fuéramos Dj por una noche?

Hiciéramos una fiesta donde tú, yo, todo el mundo puede pinchar.

Además, hacen una serie de iniciativas de reflexión.

Por ejemplo, no se pueden superar cierto grado de decibelios.

No se puede hacer ruido según algunas leyes.

Ellos hicieron una iniciativa en la plaza de Santa Ana

donde todos los de la fiesta iban con los cascos.

Solo ellos podían escuchar la música y bailaban

en una especie de silencio que ha sido una experiencia

muy bonita de ver.

Por lo tanto, la fiesta es un objeto de estudio,

la fiesta debe de reivindicarse como un objeto

de participación ciudadana y los ayuntamientos inteligentes

se ocupan de que esto se potencie y se favorezca.

Gracias, Antonella.

Hemos conocido hoy tres iniciativas ciudadanas

para aprovechar el espacio público a través de la fiesta.

Gracias. Gracias a vosotros.

¿En qué mundo vivimos?

Es una pregunta que nos da pie a reflexionar

con el pensador Jorge de los Santos sobre los más diversos temas.

Hoy es el turno de hablar del arte.

Partimos de los siguientes titulares extraídos de la prensa,

¿verdad, Jorge? Verdad, querida.

¿Qué tal? Bienvenido.

Mira, de entrada: "El MoMA convierte en arte los primeros emoticonos".

"Solo en Europa se cuestiona la relación de los videojuegos

con el arte".

"El arte está muerto y el artista mucho más".

Mira, ¿ves? Aquí lo tenemos. Los vemos.

Solo en Europa se cuestiona la relación

de los videojuegos con el arte.

Que antes lo he leído separado.

Bueno, nos da pie a preguntarnos de entrada qué es el arte

o qué entiendes tú por arte.

El arte hoy en día, básicamente hacemos una definición genérica...

Pero es una manera simbólica de contar el tiempo de uno mismo

a través de un proceso simbólico y produciendo una sensación,

o sea, sometiendo eso que cuentas de manera simbólica

a una "aisthesis", es decir, a un conocimiento estético,

una impresión estética.

Así, como definición muy genérica.

Dicho esto, ¿qué papel desempeña en nuestro contexto actual

ideológico y cultural?

En nuestro contexto desempeña el mismo papel

que ha desempeñado siempre. Quiero decirte, esa función.

Esa función de tener una especial sensibilidad

a lo que está sucediendo de fondo, a la posibilidad de la emergencia

de un acontecimiento para detectarlo y plasmarlo.

Pero no plasmarlo simplemente de una manera simple,

sino plasmarlo a través de ese proceso que decíamos.

Por eso decíamos que era un proceso simbólico,

que es un proceso codificado, y se dirige a la sensación

del que lo recibe, ¿no?

De ahí que el artista y el arte en general

tenga que tener una especial sensibilidad

a lo que puede emerger de fondo.

A ese concepto tan complejo y tan rico

que es el del acontecimiento.

¿Qué podemos esperar del arte o que se le puede exigir?

¿Que sea entendible, que nos pueda representar,

que sea hijo de su tiempo?

Lo que le tenemos que exigir, Marta, fundamentalmente,

es que nos cuente cosas.

Es decir, que nos permita un análisis de situación.

Como decíamos antes, el arte en nuestro tiempo

es claramente el reflejo de lo que es nuestro tiempo.

Decía Salvador Dalí cuando emergía un poco

esa voluntad de abstracción a toda costa...

Decía a los artistas jóvenes:

"No os preocupéis en ser modernos, si no, podréis ser lo contrario".

Es decir, uno está sometido al marco estructural,

bien que es verdad que están todas las sensibilidades,

todas las cuestiones propias del artista que se reflejan,

pero ese artista está inserto en un marco,

en una estructura de acogida del que muy difícilmente

puedes salir, sobre todo si no emerge eso que llamamos el acontecimiento.

Pero hay artistas que en su tiempo no se entiende, ¿no?

Acabamos de ver una serie de imágenes.

Este perrito...

¿Eso nos representa?

¿Esto representa nuestro tiempo?

Sí, esto representa la banalidad de nuestro tiempo, por ejemplo.

No solo representa, el arte no solo representa

con lo que expone, es decir, con lo que manifiesta,

con lo que sintetiza, sino con su propio comportamiento.

Esto representa perfectamente lo que es nuestro tiempo.

Otra cosa es que sea un tiempo banal, tiempo en el que el acontecimiento,

como sucedía en los principios del romanticismo,

pues no pueda emerger.

Es decir, un tiempo en el que exige una novedad continua

para anular cualquier criterio o acontecimiento que exige

la diferencia para que todo sea lo mismo,

algo muy propio de la lógica capitalista.

"Todo es novedoso, todo es distinto, todo es nuevo",

pero en realidad todo está siendo lo mismo.

Pero una obra de arte, por ejemplo, como la que hemos visto,

tiene un valor y tiene un precio.

Hoy en día se pagan precios desorbitados

por obras de arte que nadie entiende.

Sí, eso sucede.

El arte tiene tres elementos digamos esenciales.

Una es el reflejo del acontecimiento.

Por ejemplo, Donald Trump es el tsunami,

es decir, es lo que ha sucedido, pero por debajo hay algo

que ha permitido que eso suceda.

Ese algo que está por debajo, el primero que lo capta

es el artista, es el filósofo, es el poeta.

Esa es su función, captar antes de que suceda,

antes de que se produzca el tsunami los movimientos tectónicos

que están bajo el mar, esa función.

Entonces, tiene que contarlo inmediatamente que se produce.

Necesita, digamos, de esa capacidad,

necesita a un público, es decir, un individuo que permita

la emergencia del acontecimiento, que sea sensible a esta cosa

que le van susurrando los poetas y las musas y los artistas.

Y luego necesita hacerlo comunitario, necesita comunidad.

Hoy estos tres elementos están completamente desestructurados

porque a la lógica del capitalismo no le interesan para nada.

Le interesa eso que decíamos, el aturdimiento por repetición

de algo que se presenta distinto,

pero en realidad es exactamente lo mismo.

Lo que nos lleva a preguntarnos también

qué es hoy en día un artista.

El artista ha sido en gran medida, y esto es curioso, Marta,

que lo preguntes, el artista ha sido en gran medida

el patrón del modelo de subjetividad

que ha querido la lógica capitalista.

Pero hoy en día me refiero. Sí, sí.

Sí, hoy en día.

O sea, un tipo creativo, o presuntamente creativo,

un tipo entregado a su labor de artista, como genérico,

que lo genérico es un absurdo, pero el artista como genérico.

Y un tipo lo suficientemente narcisista

como para creer que el mundo acaba donde acaba su obra.

En este sentido el artista hoy en día lo que le faltaba

era un empujoncito, un empujoncito hacia el mercado

y hacia la propia autoemprendeduría.

Y lo que decías en relación por qué valen las cosas lo que valen,

porque los sistemas de validación

se han privatizado a través del mercado.

O sea, lo que te dice lo que es arte hoy en día

es lo que se paga y quién lo paga por eso que adquiere,

por ese bien especulativo en lo que se han convertido

las piezas de arte.

Jorge de los Santos, el arte lo tienes tú

contándonos las cosas. Tú sí que tienes arte, tesoro.

Te esperamos dentro de 15 días. Aquí nos vemos.

Y a ustedes también.

Nos vemos la semana que viene con más actualidad social

si lo desean aquí en La 2 de Televisión Española

y en cualquier momento en nuestra página web y en Facebook.

Gracias y saludos para todos.

(Música créditos)

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Para todos La 2 - 12/11/16

12 nov 2016

Para Todos La 2 se centra en temas sociales y quiere dar voz a las entidades, asociaciones, ongs, fundaciones y a las iniciativas ciudadanas que trabajan para mejorar el día a día de los demás.

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