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Para todos los públicos Para todos La 2 - 15/10/16 - Ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

¿Qué tal? Bienvenidos a este espacio de actualidad social

al que hoy vamos a dedicar las siguientes cuestiones.

En el mundo, cada segundo nacen

miles de animales destinados a convertirse en alimento humano.

No llevan una vida animal de ser vivo,

sino de producto, de objeto a consumir.

Hoy nos preguntamos si la producción justifica tanto dolor y maltrato.

La sociedad de consumo muchas veces nos aboca a comprar productos

que, en el fondo, no son necesarios.

Cambiar de coche, de teléfono móvil

o de ropa constantemente es un ejemplo.

El consumismo es un comportamiento típico de occidente.

Hoy reflexionaremos con Jorge de los Santos

sobre qué nos lleva a comprar y comprar sin mesura.

Más cosas. La libertad de prensa es el derecho que tienen

los medios de comunicación, de investigar e informar

sin ningún tipo de limitaciones o coacciones.

Trabajar sin censura ni acoso

es un espejo de la libertad de expresión en la sociedad.

Conoceremos algunas iniciativas ciudadanas en distintos países

para preservar la libertad de prensa.

(Música)

La organización Plan Internacional trabaja para proteger los derechos

de la infancia, y más en concreto, de las niñas.

Estos días, en su visita a España, han acompañado a cuatro adolescentes

defensoras de los derechos de las niñas

en países como Nicaragua, Nepal, Colombia

e India, y un equipo de "Para todos La2"

ha estado con ellas. Veamos el resultado.

María, Laura, Liliana, Heydi, Gladis...

La discriminación en el mundo tiene nombre de mujer... y de niña.

Por eso, estas chicas de Colombia, India, Nepal y Nicaragua,

toman la palabra para alzar la voz en defensa de los derechos

de las niñas de todo el mundo.

Queremos poder participar en los espacios de toma de decisiones

donde se habla de nuestros derechos y necesidades.

-Yo fui violada.

Y el hombre que me trajo a la fuerza, y me trajo arrastrando...

-Cada año, millones de niñas menores de 15 años son forzadas a casarse.

Niñas que pierden su derecho a la educación.

Niñas a las que se les roba su futuro.

Mueve un dedo contra el matrimonio infantil.

-Este anillo es el símbolo de un movimiento

que pretende acabar

con el matrimonio infantil forzado que se da en tantos países.

-Si las niñas pudieran completar la educación secundaria, podríamos tener

unas niñas más educadas, que evitarían que pudieran casarse

o ser forzadas a casarse

y que romperían el círculo de pobreza.

-En mi comunidad se dio hace poco tiempo

que el tío fue quien violó a la niña.

-Y hay veces que no son los tíos,

que son los papás los que violan a las niñas.

Y si una niña le va a decir a su mamá, hay veces que no le cree.

-La figura paterna, para nosotras las niñas, es importante,

porque ellos, igual que las mujeres, forman un rol fundamental

en la vida de las niñas.

Porque si tenemos hombres diferentes, también tenemos mujeres diferentes.

-Pero la idea es que ellos también se puedan apuntar en esto

y nos puedan ayudar, porque sin niños u hombres que no sean conscientes

de que también podemos salir adelante, va a ser muy difícil.

-En esa educación, intentamos que no se repliquen esos cánones

machistas y que reproducen esas conductas en contra de las niñas.

-El cambio lo tenemos que iniciar nosotros mismos,

empezando en nuestra...

forma de comunicarnos día con día con nuestras...

Las mujeres que están en nuestra vida,

nuestras mamás, nuestras hermanas...

Ese cambio de actitud es la clave para que millones de niñas no vean

el Día Internacional de la Niña teñido de tristeza y esperanza

a partes iguales.

Tristeza, porque no debería ser necesario reivindicar algo

que, por naturaleza, deberían disfrutar

las niñas de todo el mundo, la libertad de decidir

sobre sus propias vidas. Esperanza...

porque con la visita a Madrid de Brisa, Yadis, Sabina y Shatabdi,

nos damos cuenta de que algo empieza a cambiar.

Cada año, en el mundo, se crían y sacrifican

95 000 millones de animales para el consumo humano.

Son pollos, gallinas, vacas, cerdos, incluso peces,

que van a llevar una vida durísima desde que nacen,

sin poder desarrollar sus comportamientos naturales

para acabar muriendo. Vamos a hablar de ello

con un responsable de la ONG Igualdad Animal,

pero antes queremos que vean una experiencia

que es una prueba de realidad virtual,

en la que la ONG pone en la piel de una persona, en este caso,

la cantante Angie Fernández, la sensación de ser un animal más

en algunas granjas y mataderos de nuestro país.

(HABLAN EN INGLÉS)

Ah.

Oh.

Es horrible esto, tío.

(SOLLOZA)

¡Uf!

Un poco duro esto, sí. Pero no para mí, ¿sabes?

Para ellos.

(Música de tensión)

No quieres ver lo que pasa,

pero... esto es lo que pasa. Y lo tenéis que ver.

Como decíamos, millones de ejemplares

son desarrollados bajo sistemas de cría intensiva

y sacrificados para convertirse en alimento.

Igualdad Animal quiere concienciarnos

para que eso cambie, ¿no es así?

Javier Moreno, director internacional de la ONG,

bienvenido. Muchas gracias, Marta.

Un placer estar aquí. Has venido con estas gafas,

que parece una realidad virtual. Nos lo pueden hacer parecer,

pero no; es una realidad. Con esta realidad virtual

que hemos desarrollado, permite, por primera vez en el mundo,

que las personas sean transportadas al interior de granjas y mataderos

y puedan vivir en primera persona cómo es la vida de los animales

en estos lugares. Que es un auténtico infierno

desde el primer segundo de su vida. ¿Por qué debería cambiar

este sistema de producción? Bueno, hay pocas cosas más inhumanas

que la industria de la carne. Estamos hablando de una industria

que a los pollitos macho, con un día de vida, los tritura

porque no le sirven para poner huevos.

Estamos hablando de una industria que mantiene hacinadas a gallinas

en jaulas del tamaño de un folio, donde no pueden extender las alas.

Estamos hablando de una industria que mantiene animales encerrados

toda la vida y solo sentirán la luz del sol en su piel

el día en que un camión les envíe al matadero.

Creo que la sociedad tiene derecho a conocer esta información

que, desde luego, la industria cárnica oculta.

En Igualdad Animal, precisamente, llevamos diez años investigando

esta industria y mostrándolo a la sociedad.

Para seguir haciéndonos una idea de lo que estamos hablando,

vamos a ver un pequeño fragmento de cómo transcurre

el primer día de vida de los pollitos.

Estas frágiles criaturas

pasan su primer día de vida en incubadoras industriales.

Son tratados como simples máquinas de producir.

Procesados, como si fueran piezas en una cadena de montaje.

No hay el mínimo gesto de compasión hacia ellos.

Solo desprecio hacia su vida.

En la naturaleza, los pollitos pasan el primer día de su vida

buscando el confortable calor de su madre.

Les encanta meterse entre sus alas y sentirse protegidos.

En cambio, el primer día de los pollitos

en la industria de la carne...

es una pesadilla.

Los operarios separan o tiran a la basura a los débiles

y a los que no cumplen con los estándares deseados.

Son arrojados vivos a contenedores junto con los cascarones.

Duras imágenes. Nos preguntamos dónde se han obtenido

estas imágenes que habéis utilizado.

Esta investigación que hicimos en incubadoras de pollos industriales

era la primera vez en España que se conseguían estas imágenes.

Estas están en Cataluña, por ejemplo.

¿Cuántas granjas y mataderos se han analizado?

En Igualdad Animal llevamos más de una década

investigando la industria cárnica.

Hemos hecho investigaciones en la industria porcina.

Estuvimos dos años investigando 172 franjas en 11 Comunidades.

La mayor investigación que se había hecho hasta el momento en Europa.

Hemos investigado granjas de conejos.

Llevamos todos estos años mostrando

que el maltrato animal, la crueldad, la brutalidad,

es algo inherente a una industria

que trata a los animales como simple mercancía

de la que obtener el máximo beneficio económico.

Los animales están hacinados en grandes naves,

confinados en compartimentos estrechos,

y se tratan como objetos.

El nacimiento es industrial y el crecimiento también.

¿Qué ocurre con sus instintos, con sus impulsos naturales?

Claro, en esta lógica en la que la industria

considera a los animales simple mercancía,

podemos imaginar lo que es para estos animales

no poder desarrollar sus comportamientos naturales.

Creo que algo que define la brutalidad y la violencia

de la industria cárnica es, por ejemplo, la cría de pollos.

La industria cárnica utiliza una raza que se llama broiler

para que crezcan lo más rápido posible

en el menor tiempo posible,

y estos pollos, al crecer de esta forma,

se les rompen los huesos porque no soportan su propio peso.

Creo que eso simboliza la brutalidad de este sistema.

Vamos a ver otros ejemplos. Estamos hablando de los pollitos,

también de los conejos, por ejemplo. ¿Qué ocurre con los conejos?

Sí, en Igualdad Animal estuvimos dos años investigando

la cría de conejos en España. Lo que vimos fue atroz.

Vimos a operarios que tiraban a conejos vivos a los contenedores.

O los estampaban contra el suelo porque tenían enfermedades.

En definitiva...

Si te parece, vamos a ver un ejemplo.

Vamos a ver las imágenes.

Debido al confinamiento y al estrés,

muchos de ellos enferman y sufren sin recibir ningún tipo de atención.

También es habitual que, al vivir tantos conejos

hacinados en la misma jaula,

acaben mordiéndose unos a otros por el estrés.

En ocasiones, llegan incluso a arrancarse las orejas.

Muchos de ellos pasan su vida con profundas heridas por todo el cuerpo.

Este conejo retuerce su cuello por el dolor que le produce

una infección en su oído que sufre desde hace varias semanas.

Es un problema muy común que no suele ser tratado

para ahorrarse así el gasto de la atención veterinaria.

Parece que ojos que no ven, corazón que no siente,

pero eso no es una justificación, ¿no?

¿Por qué ese maltrato a los conejos?

Por la misma lógica.

Estamos hablando de animales que su función para la industria

es obtener el máximo beneficio económico, y son tratados como tal.

Es la lógica de un sistema que ve a esos animales

como simple mercancía.

¿También pudiste comprobarlo en distintas granjas?

Sí, es una investigación que hicimos durante dos años.

Al final, no estamos hablando de casos concretos.

Cuando llevamos más de una década investigando esta industria

en todas las Comunidades, y no solo Igualdad Animal,

lo hacen organizaciones de protección animal de todo el mundo,

día tras día salen imágenes.

Esto nos está dando un mensaje a los consumidores,

que es que el maltrato y la brutalidad y la violencia

es algo inherente, el día a día,

de los animales en esta industria.

¿El transporte es un capítulo aparte,

o un capítulo a añadir a todo este tema?

¿Qué ocurre con camiones, con barcos, con aviones?

Pues es un infierno para esos animales,

que pasan 24 horas sin beber, sin comer, completamente hacinados.

De hecho, es una de las formas de esta violencia

que la industria cárnica nos oculta.

Seguro que muchos espectadores han estado en la situación

de estar en un atasco, en la carretera,

y ver que un camión pasa al lado,

y en ese momento podemos mirar a esos animales

y ponernos en el lugar de esos animales.

En definitiva, es el trabajo que estamos haciendo

en Igualdad Animal.

En definitiva, el objetivo del movimiento de protección animal

es ese mensaje: "No hagas a otros

lo que no te gustaría que te hicieran a ti".

O no hagas a otros cosas como estas que vamos a ver.

En este caso, los cerdos.

Ninguno de ellos está ahí voluntariamente,

¿lo estarías tú?

(Música)

Estamos viendo estas imágenes y nos preguntamos

qué normativa permite eso o qué ocurre con la ley,

respecto a todo lo que hemos visto.

En España, estamos a la cola de Europa

en materias de protección animal y, al final,

muchas de las prácticas que hemos documentado son legales.

Es legal que la industria porcina corte los dientes, la cola

y los testículos a los cerdos sin anestesia,

es una práctica estándar, legal,

es legal que se trituren a los pollitos.

Al final, es necesaria toda esta etapa de sensibilización

porque hay una cosa clara, la industria cárnica

oculta esta información a los consumidores

y los consumidores, la sociedad, tenemos derecho a esta información

porque queremos saber

cómo se producen los alimentos que consumimos,

tenemos derecho a esa información y, desde luego, en Igualdad Animal

pensamos que una sociedad más informada

es una sociedad más libre.

Si la solución está en nuestras manos,

¿qué podemos hacer?

Como esto es un problema global

y como tal, requiere soluciones, respuestas, a nivel global.

A nivel individual, un primer paso es acceder a esta información,

informarse, reducir el consumo de carne,

empezar a incorporar más alimentos vegetales

en nuestra alimentación.

A nivel colectivo, seguir presionando para que haya legislación

y que vayamos acabando con las prácticas más crueles,

como la cría de las gallinas en las jaulas.

Es necesario toda esta sensibilización

y que se vaya transformando en respuestas

que vayan protegiendo a los animales.

Eso hemos intentado aquí, en "Para todos La 2", concienciar.

Muchísimas gracias a Javier Moreno. A ti, Marta, muchas gracias.

Seguimos ahora con más temas de actualidad social.

(Música)

La libertad de prensa es como un termómetro

de la libertad de la sociedad en general y de la democracia.

Para preservar esa libertad de prensa,

hay algunas iniciativas ciudadanas

que nos va a contar Antonella Broglia.

Cuéntanos la primera, Antonella.

Lo primero es preservar la posibilidad

de recibir los soplos.

Los soplos y los soplones son clave para que hoy en día la prensa

tenga un rol verdaderamente importante en la sociedad.

El soplón está en contacto con la corrupción desde dentro,

a lo mejor, en una cooperación en un gobierno,

y la posibilidad de que pueda hablar con un periodista anónimamente,

el periodista puede recibir esta información de forma anónima,

es fundamental.

Un periodista emprendedor social americano, Trevor Timm,

que ha creado una fundación para la libertad de prensa

y también es experto en tecnología, ha creado una aplicación

supersegura y encriptada,

que los periódicos y televisiones pueden incrustar en la página web,

en su página web,

donde quien tiene un soplo lo puede dejar,

pero es que el periodista también está protegido

en su recepción de ese soplo.

En Estados Unidos, los periodistas que trabajan en soplos

no están protegidos, al contrario,

están, muchas veces, perseguidos por las autoridades.

Se llama Secure Drop

y muchísimos medios de comunicación ya lo tienen.

Observad, por ejemplo,

algunos medios de comunicación americanos, internacionales,

que tienen estas cajitas.

Estas cajitas son para que el soplón

pueda dejar una información protegida,

pero también que el periodista pueda investigar

sin que las autoridades le persigan. Secure Drop se llama.

Muy interesante, Antonella.

En otra iniciativa muy conocida últimamente,

que ha sido la que han generado

el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.

Sí, sí, este grupo de gente, que es extraordinario

cómo está estructurada esta organización,

por llamarla de alguna manera,

es la que ha revelado los papeles de Panamá.

Que ha sido la revelación periodística internacional

más potente de todos los tiempos.

Esta ha venido por un soplo anónimo.

Una persona, que todos llaman John Doe y no sabemos quién es,

de ese bufete de abogados de Panamá,

ha podido entregar de forma anónima a un periódico alemán

11,5 millones de "files", de personas famosas o no,

que estaban evadiendo impuestos

a través de una serie de sociedades fantasma.

¿Cómo llegamos nosotros a leer esa noticia?

Porque está el Consorcio Internacional

de Periodistas de Investigación.

Casi 200 periodistas de todo el mundo, de todos los medios,

es decir, está el de la CNN, está el de La Sexta

y está un periodista independiente,

por tanto, muy difícil ponerse de acuerdo.

¿Qué hacen? Un pacto de silencio sobre lo que han recibido

para trabajarse esos "files" durante seis meses

y todo el mundo, el mismo día, del mismo mes, a la misma hora,

lanzar en sus medios la noticia.

Por tanto, no solamente se protege ese anonimato,

sino que hay 200 personas que hacen un voto de silencio

para poder trabajar todos y sacar la noticia al mismo tiempo.

Es evitar la competitividad, ¿no? ¡Exacto!

Por primera vez, la típica competitividad del periodista

que dice: "Yo tengo el secreto, solo lo lanzo yo, solo lo digo yo",

estos van más allá y son de todo el mundo,

porque su creador, el gran periodista Charles Lewis,

dice que todas las cosas importantes suceden a nivel internacional,

no se pueden investigar en un solo país,

se tienen que investigar por debajo, en todo el mundo,

y esta es la genialidad, no son competitivos,

se vuelven colaborativos, pero porque lo que tienen detrás

y lo que pueden hacer es algo que puede cambiar el mundo,

como los papeles de Panamá, que han producido...

ministros que han tenido que dimitir

y hemos observado los escándalos nacidos de ahí.

Vamos con otro caso, también muy conocido, Wikileaks.

Sí, hablamos de Wikileaks,

no porque tengamos algo especialmente nuevo de hablar de Wikileaks.

Wikileaks no ha lanzado una nueva aplicación,

pero Wikileaks hay que hablarlo aquí porque es necesario.

Wikileaks hizo ver al mundo que palabras como anonimato y soplo,

muy lejos de ser negativas, como todo el mundo pensábamos,

eran palabras de enorme importancia para la libertad de prensa.

Si alguien puede hablar de forma anónima,

revela cosas que ningún investigador descubrirá.

Por tanto, esa plataforma que creó Wikileaks,

que era y sigue siendo un objeto de enorme polémica,

ya sabemos que Assange, el periodista que la creó,

está escondido en una embajada

y no todo el mundo está de acuerdo con esto,

pero lo que ha hecho a la hora de cambiar la percepción

sobre los valores de concepto, como anonimato y soplo,

es fundamental y ha cambiado este siglo.

Directamente.

Muy bien, Antonella, gracias por estas iniciativas

sobre libertad de prensa y hasta la próxima.

Hasta la próxima. Gracias.

Ahora nos preguntamos: ¿en qué mundo vivimos?

Es la pregunta que nos da pie a saludar a Jorge de los Santos

y hablar con él de los temas más diversos.

Jorge de los Santos, bienvenido y bien hallado.

Gracias.

Hoy recordamos contigo el concepto de consumo.

Lo hacemos a raíz de esta información:

el Gobierno de Suecia se prepara para reducir los impuestos

sobre las reparaciones de todo tipo, desde bicicletas hasta lavadoras

y, de esta forma, pretende que ya no tenga sentido

deshacerse de los artículos viejos o rotos

para comprar otros nuevos.

¿Qué entendemos, hoy en día, por consumir?

Nosotros, lo que tenemos es un modelo particular de consumo,

o sea, un sobreconsumo.

Y esto encaja en un marco ideológico concreto,

en un marco, que es el que tenemos ahora mismo,

que configura, digamos, ese "En qué mundo vivimos".

Con relación al consumo,

que es un tema que parece que ahora se ha quedado un poco de lado

dentro de los analistas políticos, económicos y tal,

hay que tener en cuenta una cuestión que creo que es importante

y es que nosotros, por ejemplo, no tenemos recambio.

Nosotros, en este sentido, somos insustituibles.

No podemos entrar en esa lógica del reemplazo

a la que nos obliga

y que lleva adherida esa lógica del paroxismo del consumo,

de entrar continuamente en consumo.

Consumo ya significa mucho, ¿no?

Consumo, hoy en día, ya significa mucho.

Consumir, hoy en día, significa mucho.

Olvidando, por ejemplo, una de las cuestiones

que significa consumo que es agotar, que es extinguir.

Es una cuestión un poco capital.

Por esa cuestión que decíamos antes

de que nosotros no tenemos, precisamente,

un sustituto de nosotros mismos,

o sea, nosotros somos nuestros grandes reparadores,

nuestros grandes zurcidores,

nosotros nos tenemos, digamos, que reparar a nosotros mismos.

Pero no solo nos tenemos que reparar,

sino que nos tenemos que construir a nosotros mismos.

Es decir, nos tenemos que formar, primero como persona,

o sea, primero como sujeto, después como persona,

después como ciudadano, etc.

Además, todo esto lo hacemos alrededor de un vacío ontológico.

Es un poco como la metáfora aquella bellísima

que utilizaba Lezama Lima, el poeta cubano,

en "Fragmentos a su imán",

de aquel imán que se forma por los rastros de lo que atrae.

O sea, en sí mismo no hay nada, hay un vacío, hay una oquedad

y esa oquedad nosotros la tenemos que ir llenando.

Pero no la tenemos que ir llenando de cosas,

o sea, los humanos no necesitamos cosas,

los humanos, lo que necesitamos es sentir.

Tampoco necesitamos utilidades,

necesitamos dotarnos continuamente de sentido,

para construirse el sujeto que crea la realidad,

que crea el mundo y que configura el presente.

¿A través de qué mecanismos, entonces, consigue nuestro mundo

que tengamos tal tendencia al consumo?

Si tenemos que buscar sentido, ¿por qué buscamos materia?

¿Por qué buscamos objetos?

Sí, Marta, porque eso es una perversión, digamos,

de esa actitud propia, ontológica, que a partir de ese vacío inaugural,

ese vacío que se ha llamado la voluntad, que se ha llamado...

lo real, que se ha llamado de un montón de maneras,

a partir de ese vacío, nosotros tenemos una actitud "deseante",

o sea, una actitud de despliegue,

una actitud de hacernos nosotros mismos,

es una potencia, el deseo es una cuestión potencial.

Pero hay un proceso de infantilización,

que deriva ideológicamente, directamente, de esa ideología,

que es la de suministrarnos piezas de autoabastecimiento a discreción,

o sea, cuando quiero y cuando yo lo quiero.

Como dicen los niños: "Mamá, mamá, esto ya, ahora".

A través de ese mecanismo fundamental,

de esa puerilización, nos provocan algo

que además nos hacen creer que es la felicidad,

cuando en realidad no es la felicidad,

es simplemente la euforia, que son términos muy distintos.

Esto, cuando hablábamos el otro día de la felicidad,

quizá, faltó un poco por destacar.

Esto no provoca facilidad, o sea, felicidad, perdón.

El hecho de darnos útiles y de darnos cosas,

al ser humano no le provoca felicidad,

le provoca, en todo caso, euforia. O sea, consumo igual a euforia.

Eso es lo que produce.

Además, esa euforia

nos están haciendo creer que es nuestra felicidad

y que nuestra realización,

que es lo único que nos va a hacer felices,

ese despliegue del individuo, del uno mismo a partir de...

sus procesos, digamos, cognitivos para interrelacionar con los demás,

eso, que es la autorrealización, que es la propia consecución,

nos lo están sustrayendo para meternos euforia.

Euforia por un tubo. Toda una industria.

Muchas industrias giran alrededor de ello.

Sí, sí.

Pero, sobre todo, aquí nos paramos un poco, Marta,

en la cuestión ideológica, en por qué confluimos allí,

acabamos de ver ahora mismo, hace un momentito,

un reportaje aterrador, algo verdaderamente injustificable

en una sociedad que se pretende racional

o que pretende haber tapado, digamos,

lo irracional con procesos racionales.

Todo eso tiene una base que ya, por ejemplo,

el mismo Marx hace efectivo,

que es entrar en lo que él llamaba el "Fetiche de la mercancía",

es decir, entender a todo lo demás,

es decir, desde mi caso a Marta, a este boli, a un pollito,

a lo que sea, como un objeto, pero no como un objeto simplemente,

como una cosa, sino como un objeto comerciable,

es decir, como una utilidad para mí mismo.

Para un egonarcisista,

otro día hablaremos de los procesos de subjetivación

y de los procesos de autoconocimiento,

para un egonarcisista

que cree que ha nacido y le han puesto el mundo alrededor.

Entonces, la interrelación,

nosotros los interrelacionamos con los demás,

es decir, con los demás, nosotros,

como si fueran, simplemente, una mercancía.

Ahí tú no ves un pollito,

no ves un conejito en ese reportaje que hemos visto,

tú ves algo, es decir, el sistema quiere que veas algo,

el sistema es una palabra un poco antigua, pero en fin,

el marco ideológico hegemónico, que se lleva más ahora,

ve algo, te hace ver algo

que es, simplemente, para tu propia utilidad.

Muchas veces, te lo hace ver a través de una pantalla.

Jorge, estamos en pleno siglo XXI, en plena era digital,

cómo suben las criaturas,

también hablábamos de ello el otro día, de educación,

entonces, ¿cómo eliminar esa otredad?

¿Cómo eliminar todos esos objetos y pensar en uno mismo?

Sí, es pensar en uno mismo,

pero pensar empáticamente en los demás.

O sea, es hacerse uno mismo,

pero hacerse uno mismo con los demás,

no consumiendo, en el sentido de fagocitando,

de convirtiendo lo que te puede dar sentido.

Un pollito puede darle sentido a un niño.

O sea, un pollito puede darle sentido,

puede darle justificación.

Cuando a todos, de niños, se nos ha muerto un pollito,

lo hemos pasado fatal, porque hemos caído, digamos,

en esa falta de fundamento que es el vacío,

o sea, el no tener sentido.

El pollito era nuestra criatura, era lo que nosotros cuidábamos,

es que, precisamente, por estar vinculados nosotros,

no como una utilidad, sino como un sentido,

nos hacía a nosotros mismos

y nos permitía construir mundo y construir presente.

Pero esta paradoja, digamos, por no irnos demasiado,

esto, incluso, que es una cuestión aterradora.

El marco este ideológico ha parasitado, digamos,

todos los ámbitos donde nosotros...

Es muy difícil encontrar una resistencia a ese marco.

¿Qué podemos hacer? Para terminar, Jorge.

Yo no sabría decirte qué podemos hacer,

lo que, por ejemplo, tenemos que pensar

es que nuestro marco de ocio

no sea alimento para esta parasitación,

porque hoy en día, el ocio ha sido comido también por este marco.

¿Qué hacemos cuando tenemos nuestro tiempo de ocio?

En lugar de construirnos a nosotros mismos, vamos a consumir,

al supermercado, consumimos relaciones eróticas,

consumimos amistades, consumimos lo que sea

y ni siquiera, como además nos han hecho consumidores y dóciles,

o sea, calladitos, entonces,

ni siquiera oponemos políticas agresivas

como consumidores, que es nuestra identidad primaria.

Simplemente te diría, para acabar, Marta,

que lo que hay que pensar es que lo que de fondo se consume,

lo que se agota, lo que se extermina,

en esta voracidad, somos nosotros mismos,

es nuestra propia existencia.

Y nuestro tiempo, que es lo que hemos consumido nosotros.

Jorge, muchísimas gracias.

Un placer, querida, estar con todos vosotros.

Te esperamos dentro de 15 días.

Volveremos a hablar de en qué mundo vivimos.

Entre otras cosas, hemos hablado de consumo animal,

innovación social, consumismo.

Si lo desean, nos vemos la semana que viene

con más actualidad social para todos.

Saludos y hasta el próximo programa.

(Música créditos)

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Para todos La 2 - 15/10/16

15 oct 2016

Para Todos La 2 se centra en temas sociales y quiere dar voz a las entidades, asociaciones, ongs, fundaciones y a las iniciativas ciudadanas que trabajan para mejorar el día a día de los demás.

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