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Para todos los públicos Para todos La 2 - 03/02/18 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

¿Qué tal? Ya estamos de nuevo aquí, en La 2.

Hoy, para todos, tenemos un poco de inteligencia artificial,

mucha creatividad, una buena dosis de pensamiento crítico,

algo de meditación y ganas de estar con ustedes a raudales.

Vamos por partes.

Hay que empezar a aprender a relacionarse con robots.

Sobre todo, porque han venido para quedarse y facilitan la vida.

En unos minutos, veremos hasta qué punto ayudan

a personas con discapacidad

y las acompañan en su día a día atendiéndolas y vigilándolas.

Hablamos de los robots sociales.

Y no es que sean el futuro, sino que constituyen ya

toda una realidad cotidiana para muchas personas.

Y después, también conoceremos la labor de un peluquero

que, tijera en mano, decidió salir a la calle

a mejorar la autoestima y la vida de las personas sin hogar,

ofreciéndoles sus manos y conocimientos de forma altruista.

No se lo pierdan. Una ráfaga musical y empezamos.

(Música cabecera)

Los robots sociales son

la cara más conocida de una tecnología diseñada

para reforzar la labor de aquellos educadores y terapeutas

que trabajan con personas con discapacidad.

Además, el envejecimiento de la población está incrementando

el número de personas dependientes,

con lo que se puede afirmar, sin miedo a equivocarse,

que estos aparatos inteligentes tienen mucho futuro por delante.

Así de claro lo ven en la Fundación Ave María de Sitges

y su Instituto de Robótica para la Dependencia.

Muy bien, ¿dónde más?

Un software con juegos

para estimular las capacidades cognitivas.

Un robot que dirige actividades grupales.

Una lavandería que evita la pérdida de ropa

y promueve el empleo de personas con discapacidad.

Ejemplos de tecnología social aplicada en esta residencia

para personas dependientes de la Fundación Ave María de Sitges,

una institución de treinta años que apostó por este camino

y ha creado el Instituto de Robótica para la Dependencia

para investigar y desarrollar productos.

"Ha sido un camino natural

porque encontramos que faltaban muchísimas cosas"

en el trabajo de cada día:

por ejemplo, los chips de la ropa,

que los sofás no se rompieran...

Y bueno, poco a poco fuimos haciendo innovaciones,

simples, pero que al final nos llevó al terreno...

de la robótica o al terreno de Internet de las cosas,

de cómo esto podía ayudar a los residentes,

a las familias y a los profesionales.

"O sea, poder hacer actividades más inteligentes,

actividades ayudadas por elementos robóticos

que faciliten el trabajo al educador,

y que el educador también tenga una manera...

de poder preparar aquel taller que no sea con lápiz y papel".

La residencia tiene una lavandería propia

que emplea a personas con discapacidad.

Funciona con un sistema que facilita la clasificación

de las prendas de ropa de los residentes

y evita que estas se pierdan.

El proyecto ha sido premiado por la Unión Europea

por su valor tecnológico y social.

Todas las prendas llevan un chip.

Aparte de la etiqueta leíble,

llevan un chip de radiofrecuencia que identifica la prenda.

Entonces, con esta información, nosotros sabemos,

en una base de datos que está en la nube,

"a qué persona pertenece

y dónde está ubicada su cubeta en las estanterías".

-Se coge el chip,

encima de la etiqueta del usuario correspondiente,

y se prensa durante doce segundos.

Esto queda prensado, y aguanta los lavados, los secados...

Una vez hecho, se pasa por el detector,

el detector lee de quién es...

la ropa, la pieza de ropa,

se enciende una luz y se coloca en la caja correspondiente.

-"Nuestra ilusión es

que entidades residenciales de ancianos

y las residencias que sean propiedad de comunidades autónomas

pues apliquen esta mejora".

"Ya tenemos muchas consultas".

Otra cosa es que lo apliquen con la inclusión,

que es lo que nos interesa a nosotros.

-Vamos.

Okey.

Tecnología social para realizar actividades lúdicas,

para estimular las capacidades cognitivas y físicas,

incluso para registrar datos, detectar problemas y solucionarlos.

Pero ¿serán capaces en el futuro estas máquinas

de reconocer el estado anímico de estos usuarios

para interactuar mejor con ellos?

Hemos empezado una línea de investigación

para que, mediante la medida de señales fisiológicas

como puede ser el ritmo cardiaco,

la actividad eléctrica de la piel,

la actividad eléctrica del cerebro,

fusionando toda esta información,

podamos reconocer o saber

cómo se siente la persona.

Queremos esto para que se ejecute...

al momento, que sepamos al momento

si está contento o triste, su estado emocional.

Y además, en un entorno no muy controlado,

porque la persona se va a estar moviendo y tal.

Y esto representa un reto

que nosotros hemos solucionado y que hemos patentado.

Lo que ya está a la vuelta de la esquina es

una plataforma tecnológica, Never Alone,

destinada a personas dependientes que vivan en su domicilio.

Englobado en un programa de envejecimiento saludable

de la comarca del Garraf,

lo están desarrollando con fondos europeos FEDER,

y sus funciones serán predecir si aumenta la dependencia

y coordinar los servicios.

Porque en un mismo domicilio puede participar

una empresa que le hace una asistencia personal,

puede participar el servicio municipal, que le evalúa,

puede participar la entidad tutelar...

En fin. Hay un conjunto; un resto de familia que tenga.

"Y entonces, que estos estén intercomunicados,

que informen,"

y este proceso sea semiautomático.

-"Y se incluyen en el desarrollo una serie de dispositivos

que van a dar soporte a la persona en casa".

Hay gente a la que se le olvida

ir al baño.

Hay gente a la que se le olvida tirar la basura.

Pues mediante esta serie de dispositivos,

van a recordarle a la persona sus actividades

y van a pedirle que lo indique cuando las haya hecho.

Robótica para la dependencia.

Una tecnología para dar respuesta

a una necesidad social en franco aumento

y a la que no se puede dar la espalda.

"Con un peine y unas tijeras puedo contribuir a un mundo mejor".

Eso pensó nuestro próximo invitado, peluquero de profesión.

Dicho y hecho, salió a la calle en busca de personas sin hogar

para regalarles su solidaridad

y cortarles el pelo o arreglarles la barba.

Lewin Campaz, bienvenido al programa.

Buenos días, Marta.

Lewin es colombiano, llegó a España hace doce años.

Y su profesión es su pasión.

¿Desde cuándo estás ayudando a las personas que viven en la calle

para que se sientan más aseadas y se sientan mejor?

Mayoritariamente, llevo alrededor de dos meses

haciendo este acto, y...

me gusta lo que hago

y me siento lleno yo, y ellos también.

En dos meses, habrás vivido muchas cosas.

Como decíamos antes, tu profesión es tu pasión.

¿En qué momento das ese paso de decir:

"Yo también puedo ayudar a la sociedad"?

Pues en el momento en el cual me encontraba en casa

y... sentí como un llamado

a aportarle algo a estas personas que están necesitadas.

Algo más que una simple moneda.

También brindarles un saludo,

un corte de pelo que ayuda mucho, que cambia mucho a una persona.

Entonces...,

esa es mi colaboración a estas personas.

Te levantas, sales a la calle y te pones a buscar...

personas, te pones a buscar gente que está...,

pues bueno...,

podríamos decir en cualquier sitio.

Sí, en cualquier sitio.

Eh...

Mayoritariamente, por Plaza Cataluña.

Es donde suelo ir a colaborar con estas personas

que creo que lo necesitan de verdad.

En Barcelona. En Barcelona.

Siempre dicen que los peluqueros tienen algo de psicólogos.

Entonces, ¿cómo te acercas?

¿Dices: "Hola, ¿qué tal?, soy Lewin"?

"¿Cómo te sientes?". ¿Cómo lo hiciste?

Sí.

Me acerco y les digo: "Hola, ¿cómo estás?".

"Me llamo Lewin,

y me encantaría regalarte un corte de cabello".

Y la mayoría de las personas dicen "sí".

Es como que se sorprenden al ver que alguien

les va a obsequiar con algo gratuitamente,

como es simplemente un corte de pelo.

Entonces, la mayoría de las personas te miran sorprendidas,

y agradecidas.

Y me gusta.

Y se dejan cortar el pelo, ¿y entonces?

¿Qué ocurre? ¿Qué te cuentan?

Se dejan cortar el pelo, les pregunto por su vida,

me cuentan un poco...

Porque es como tú dices, un poco de psicólogo.

Escucharles, que eso es bastante para ellos.

Una persona que se para a escuchar sus historias.

Eso de entrada, porque parecen invisibles.

Sí, de entrada.

Entonces, por eso más que nada.

Y te dicen: "Pues mira, hace tanto que no me corto el pelo,

o hace tanto que no sentía que alguien estaba...

así por mí", ¿no?

Sí, muchos me dicen:

"Pues hace más de un año sin cortarme el pelo, o dos años".

Me cuentan cómo han llegado a estar

en ese punto de la vida,

cómo han terminado en la calle,

la situación que les ha llevado a eso.

Entonces, escucharles todo esto y el poder compartirlo

yo creo que también es algo grande para ellos,

el poder hablar con una persona.

¿Y a cuántas personas puedes atender cada vez que sales

a peinar la calle, podríamos decir?

Alrededor de unas quince,

o unas cinco, seis, siete.

Voy caminando...

voy caminando por todos los callejones

donde puedo encontrar a las personas, me paro y los corto.

Y ahí voy haciendo un poquito.

Siempre hay un antes y un después, ¿no?

Ese agradecimiento;

ese rostro limpio, acicalado.

¿Tienes clientela fija, Lewin? Sí, así es.

Pues...

el cambio es muy grande, la verdad.

Yo me les acerco y les veo como cabizbajos, apagados,

como... tristes.

Por el hecho de estar solos, muchos están solo con sus mascotas.

Están en la calle y pasan desapercibidos totalmente.

Entonces, me les acerco

y les propongo mi corte de cabello que sé que les cambiará un poco.

Y cuando cambian,

la alegría que transmiten, la energía,

todo eso viene hacia mí como "guau".

Me llena bastante, me siento feliz por ellos.

Incluso me llego a hacer amigo de ellos.

Claro.

Entablas una relación de amistad

con esos clientes tan especiales. Sí.

Estamos viendo una fotografía.

¿Estás como en una iglesia? ¿Estás...?

¿Cómo es eso? Sí.

Estábamos... Había...

Me propusieron ir a colaborar en una iglesia

que prácticamente acoge a personas

para que vayan a dormir allá.

Entonces, tú vas a la iglesia

y hay más de veinte y de treinta personas,

ellos colaboran dándoles de comer,

dándoles este espacio para que estén un rato con ellos.

Y nada, me propuse ir allí a ayudarles.

Está muy bien, me gusta mucho.

Esta actividad, o esta solidaridad, que sale de tus manos, Lewin,

va por buen camino.

Y tengo entendido que también estás ya participando en Madrid,

estás también buscando clientes en Madrid.

Sí, en Madrid he estado un fin de semana,

solamente fui a hacer este acto.

Cuando se me mete algo en mente, como que es un llamado que siento

y voy hacia ese lugar, y así es.

En Madrid, me gustó mucho,

pero hay muchas personas que lo necesitan más,

incluso más en Madrid que en Barcelona.

Y me gustó mucho el hecho

de que la Policía en Madrid es muy tranquila,

yo cortaba delante de ellos.

Pero aquí en Barcelona, cuando estaba cortando, hace poco,

me querían multar por cortar a una persona necesitada en la calle,

por colaborarles a las personas.

En cualquier caso, este acto de solidaridad,

te agradecemos muchísimo que hayas venido a contárnoslo.

Y que te vaya muy bien. Gracias a ustedes por invitarme.

Bonita historia de solidaridad.

Seguimos. Más creatividad y altruismo

destinados a las personas que viven en la calle,

personas sin hogar; son otras iniciativas ciudadanas

que nos cuenta como siempre Antonella Broglia.

(Música lenta)

Antonella, estamos en uno de los espacios más emblemáticos

del Ateneo de Madrid, el conocido como despacho de Manuel Azaña

que fue presidente del Ateneo de Madrid de 1930 a 1932

y presidente de la II República Española.

Un espacio, como puedes ver, maravilloso.

Pero hemos venido para hablar de innovación social,

concretamente de creatividad para personas sin hogar.

¿No? Sí.

Con dos ejemplos, uno de los cuales viene de Francia.

Un emprendedor social que se llama Louis-Xavier Leca

"se ha ocupado, desde hace años, de personas sin hogar"

y ha analizado el grado de exclusión que reciben,

o sea, de rechazo que reciben,

por las calles, en las tiendas, etcétera.

Y decide trabajar ahí, decide trabajar a pie de calle,

para intentar que ese rechazo no sea tan cruel.

Y convence a una serie de comerciantes

para que dejen pasar a la persona sin hogar

y le den uso del baño,

le den uso de WiFi,

posibilidad de cargar los teléfonos

"y alguna que otra comida".

Los servicios que puede prestar el comercio.

"Exacto, que lo puedan prestar". Sin ser clientes de ese comercio.

"Exactamente".

"Sabiendo que son personas que crean una incomodidad

y aun así, intentar que sean

figuras más aceptadas en la calle y en su barrio".

En los comercios, se puede ver muchas veces el letrero:

"El baño de uso exclusivo para clientes".

En este caso, no sería así. "Esto es lo opuesto".

"Es otra pegatina, porque también hay una pegatina

que está en el escaparate,

en la puerta de la tienda,

que dice que es el Programa Carillon, porque así se llama,

y que hay una serie de servicios que están disponibles,

para la persona sin hogar que puede entrar libremente".

"Además, organiza fiestas en el barrio

para que personas con hogar y sin hogar

puedan estar juntas y conocerse".

"Porque la persona sin hogar también vive ahí;

a lo mejor duerme en un cartón, pero vive ahí".

"Y de esta manera, digamos que amplía poco a poco

una idea de aceptación mayor de la persona sin hogar,

porque no la queremos mirar, no queremos entrar en contacto

con esa pobreza y con ese aislamiento".

"No queremos, nos da miedo esa pobreza".

"A lo mejor, pensamos que nosotros también podríamos ser víctimas

y, de alguna manera, rechazamos...

rechazamos esas imágenes".

Tiene el proyecto ahora en cinco ciudades de Francia,

con seiscientos cincuenta comercios. Que no es poco.

No. Que ya están alistados.

Y es bastante fácil de expandir

porque, en el fondo, es comunicación y una pegatina.

Él había empezado trabajando en ONG de varios tipos,

pero se da cuenta de que la exclusión empieza en la calle,

y por eso trabaja ahí,

para que los habitantes de un barrio puedan aceptar

a las personas sin hogar y echarles una mano.

Y vamos con el siguiente caso que nos quieres explicar,

que es muy conocido en España, el del padre Ángel.

Sí. La gente no lo ve como un emprendedor social.

Yo sí le veo como un emprendedor social.

Alguien que se pone manos a la obra

"para poder crear unas soluciones innovadoras

para unas personas que lo necesitan".

"Y en su caso, hay una donación detrás de otra".

"Primero, abrir una iglesia veinticuatro horas,

siete días a la semana,

trescientos sesenta y cinco días al año,

para cualquier persona: con hogar, sin hogar,

sin tener que presentar un documento,

pueda entrar ahí con su perro;

porque para la persona sin hogar, un animal es muy importante,

pueda usar el WiFi, para usar el móvil y encontrar trabajo,

pueda cargar el móvil, pueda encontrar un baño,

papel higiénico...". Un servicio, claro.

"Servicio".

"Digo 'papel higiénico' porque él siempre lo dice,

que el papel higiénico es muy básico, pero es fundamental".

"Y dice que ahí pueden encontrar el papel higiénico que necesitan".

"Cambiadores de...

de... ¿Cómo se dice? De pañales".

De pañales. "¿Vale?".

"Esto es por lo que a la iglesia se refiere".

"Cuatrocientos desayunos que él sirve todas las mañanas a estas personas,

y algunas terminan durmiendo ahí".

"Y ha creado estos restaurantes, Robin Hood, que es un modelo mixto:"

al mediodía, el restaurante es normal,

la gente paga su cuenta normalmente,

y con los ingresos, se pagan, se financian

las cenas gratuitas para las personas sin hogar.

Ya tiene varios abiertos en Madrid y fuera de Madrid.

Ahora, ha creado otra organización que se llama el Pelobús,

que es un autobús que ha sido reestructurado por dentro,

rediseñado, para que sea una peluquería,

porque la dignidad y tener un aspecto decente

tiene mucho que ver... con un deseo de seguir adelante

por parte de la persona sin hogar.

Y ahora, ha hecho una iniciativa nuevísima,

justo antes de Navidad la lanzó:

una caravana sanitaria rodante,

para ayudar a personas sin hogar a tener apoyo sanitario mínimo.

También tiene apoyo sanitario dentro de la iglesia.

Hay una especie de "camilla de la misericordia",

como lo llama él, donde pueden hacer los primeros auxilios.

En España, hay una Seguridad Social que cubre a esta gente,

pero hay otras cosas que son pequeñas que son más afectivas.

Son más del día a día. Sí. Que ahí se cubren.

Y también es interesante en la iglesia

esta institución de la mesa camilla.

"No hay confesionales,

ni despachos cerrados".

"Si quieres hablar con alguien de la iglesia o de la institución,

o con el propio padre Ángel, te puedes sentar en la mesa camilla

y tener una conversación entre personas,"

donde te puedes mirar a los ojos, que eso es lo que no hacemos,

mirar a la persona sin hogar a los ojos.

Es muy destacable ese trabajo, Antonella.

Gracias por estas dos iniciativas. Muchas gracias a vosotros.

Ayudar de forma desinteresada y solidaria es

un propósito encomiable y, en "Para todos La 2",

un tema recurrente además.

Pero teniendo en cuenta que nuestro hombre crítico,

Jorge de los Santos, está aquí para cuestionarlo todo,

hoy queremos poner en la diana el exceso de ayuda,

de asistencia, de apoyo mal entendido.

Jorge, ¿qué tal? Bienvenido. Bien hallada.

¿Qué tipo de ayuda, de la que se nos ofrece hoy en día,

es la que pondremos en cuestión?

Creo que es importante empezar por ahí.

Hay una legión de gente que ayuda de manera desinteresada,

gratuita, de manera altruista,

sin ninguna otra finalidad oscura detrás.

Dentro del sector de la sanidad, dentro del sector de la seguridad,

etcétera, etcétera.

Nosotros vamos a intentar hoy poner un poco en cuestión

esa sociedad del perpetuo tutelaje.

Ese continuo auxilio,

esa continua atención sobre todos los demás,

que está funcionando y cuya única finalidad es

la de ser un dispositivo, en la acepción que decía Foucault,

es decir, un mecanismo que refuerza el poder

a través de sistemas ideológicos.

Por ejemplo, cuando nos convierte a cada uno de nosotros,

rompiendo esa máxima kantiana de la ética

de decir "cada uno es un fin en sí mismo,

en este caso, es un medio en sí mismo.

Simplemente, para buscar el propio enaltecimiento

a través de esa ayuda.

Con lo cual, cada uno de nosotros es sustituible.

Me da igual que me ponga un like Marta Cáceres

que me lo ponga Perico de los palotes,

siempre que me pongan el like.

Y luego, en segundo lugar,

hay algo también que parece bastante evidente

y es que lo que se pretende con este perpetuo auxilio,

ese tutelaje continuado,

es el mantenernos en una fase acrítica

de dependencia infantil.

Es decir, romper eso tan trascendente

y asumir, decidir

y tener la propia soberanía digamos en las decisiones.

Una soberanía personal. Propia, sí, naturalmente.

Hay expertos,

hay gente que sabe muchas cosas,

que sabe qué es lo que necesitamos,

que ha hecho cursos, que es especialista.

¿Hay demasiados para tu gusto?

Mira, antes yo te diría

que el problema está, Marta,

en ese fin del sujeto autónomo.

O sea, el sujeto autónomo,

el sujeto que tiene una biografía, una historia,

y que, a partir de esa historia y de esa biografía,

es capaz de tomar las decisiones de manera soberana,

de manera autónoma, es capaz de decidir

lo que tiene que hacer y lo que no tiene que hacer,

cuándo lo tiene que hacer y cómo lo tiene que hacer.

Es decir, eso es nada más y nada menos

que el paso de la niñez a la adultez.

Nosotros devenimos a adultos, o deveníamos al menos a adultos,

cuando asumíamos la responsabilidad sobre las decisiones

que habíamos aprendido a tomar a lo largo de la vida,

y sobre cómo realizar esas decisiones.

Desde cuestiones complejas

hasta cómo hacer pipí sin manchar la taza, por ejemplo.

Que para eso también hay ayuda hoy en día.

Entonces...,

lo que sucede es

que con esta sobreprotección,

se nos mantiene en ese estado desvalido,

que es lo que es un niño.

Un niño es una persona desvalida,

una persona que no tiene capacidad para decidir sobre él mismo

porque no ha tenido biografía, porque debe estar amparado, ¿no?

Entonces, con relación a lo que tú decías,

sí que es verdad que emerge ahora un montón de nuevas profesiones,

de autoridades si autoridad,

es decir, de técnicos y peritos en la ayuda,

o sea, que vienen digamos a...

marcar, a producir,

a justificar ese continuo tutelaje.

Que actúan en definitiva como los papás y las mamás de hoy.

Sin olvidar que son parte de ese dispositivo.

Lo que quieren es reforzar ese sistema ideológico

y ese mantenimiento digamos...

en la infantilidad.

Es un uso perverso del altruismo.

Porque no es desinteresado. Ese es un temazo, Marta.

Ese es un tema interesantísimo.

Nos creemos que altruismo, el ayudar a los demás...

La forma en que ayudamos a los demás y en que pedimos ayuda

marca extraordinariamente quiénes somos

y qué somos con relación a los demás.

Es un tema capital.

Y nos olvidamos muchas veces de que la ayuda altruista

tiene un lado absolutamente perverso,

tiene un lado sórdido,

tiene un lado extraordinariamente cruel,

que lo único que pretende es la dominación y la colonización

de la subjetividad del otro.

O sea, condicionar el modo de vida del otro.

Decirte: "Levántate del sofá y ponte a hacer deporte",

o "No estudies Filosofía si puedes estudiar Economía".

"Te lo digo yo, que yo...". "Que soy un presunto experto".

En nuestra época, un experto era Dios padre.

Un experto era un tío que era capaz de predecirte

lo que iba a suceder dentro de cinco minutos.

Hoy en día, el título de expertizaje se lo dan a cualquiera,

poco más o menos que haya hecho tres cursillos.

Hay, por ejemplo...,

un elemento,

una actitud humana absolutamente sorprendente,

por lo cruel y lo perversa que es, de la que seguro has oído hablar

y es el síndrome de Münchhausen.

Es esa situación que se da normalmente en familia

por el cual los distintos miembros de la familia,

normalmente el padre o la madre,

debilitan a alguien dentro de la familia.

Y lo debilitan, lo hacen enfermar,

psicológicamente o físicamente,

para ponerse en valor, para decir:

"¿Ves? Necesitas continuamente estar bajo mi tutelaje".

"No puedes vivir sin mí".

No puede vivir, porque lo están enfermando,

lo están debilitando.

Es algo absolutamente perverso.

Pero si repasamos un poco la historia

y vemos hoy en día cómo eso se magnifica,

vemos que ese síndrome de Münchhausen se ha aplicado muchísimas veces.

Eso ha sido una de las grandes claves

del cristianismo,

de la invención... misteriosa del sacerdote.

O sea, un sacerdote es alguien que te ayudaba, que te ponía bien

cuando no hacías lo que él te decía.

Es decir:

"No me hagas sentir mal y no tendrás que ayudarme".

Ese es el principio de la mafia, por ejemplo,

cuando te dice: "Tú me das una pasta y yo no te quemo el local".

Y dices: "No me quemas el local

y estamos todos, cada uno en su casa, tranquilos".

Entonces, claro, esa perversión,

esa ayuda perversa...

Cuando un consejero de estos,

cuando uno de estos peritos, de estos técnicos,

de estos asesores, te dice: "Mira, Marta, te voy a ayudar",

por cada ayuda que te puede prestar te genera ochocientos malestares,

porque te va a decir: "Sí, cielo,

pero tendrás que ponerte un poco más recta".

"Ese pelito... Tienes ahí un no sé qué que no funciona".

Con lo cual, lo que están haciendo en el fondo es eso que decíamos:

colonizar tu subjetividad

y decirte cómo tienes que ser a través de tu modo de vida,

a través del control de tu modo de vida.

Hay gente, Jorge, que da la vida por los demás.

Y no solo nos referimos a la familia,

sino que hay gente solidaria,

hay gente desprendida,

que ofrece su corazón y toda su experiencia.

Que quede claro. Naturalmente.

Estamos hablando de lo que estamos hablando.

Lo que estamos criticando es ese otro aspecto,

que sucede y que sucede más de lo que quizá nos gustaría,

porque no lo cuestionamos.

Efectivamente, porque no lo cuestionamos.

Porque además, se ha convertido digamos

en un factor determinante muy explicativo

de lo que es nuestra sociedad,

nuestro hoy en día,

el mundo en el que vivimos.

Continuamente,

para cualquier cosa de las más ordinarias,

no te digo de que te tengan que operar a corazón abierto,

que naturalmente que no... "Mira, no sé hacer esto".

"No sé cómo funciona, ¿quién me puede ayudar?".

"Es que mi novia me ha dejado".

"Pues si tu novia te ha dejado, búscate la vida".

"Tienes una edad,

has vivido una biografía, tienes una historia".

"Tienes ya que tener recursos suficientes".

"Tienes unos amigos".

Como para tener que ir a llorar

al presunto especialista en separaciones de pareja

para que te diga: "Lo que tienes que hacer es eso".

Porque eso no te va a servir de ayuda.

Te va a generar mucho más traumatismo

de lo que verdaderamente te va a solucionar.

Jorge de los Santos, hoy hemos puesto en la picota

el exceso de altruismo mal entendido.

Así es.

Seguiremos preguntándonos en qué mundo vivimos,

y esperando tu respuesta.

Muchísimas gracias. Gracias. Serán preguntas.

Mucha atención es lo que nos falta,

y cada día nos cuesta más a la hora de hacer cualquier tarea.

Silencio, concentración.

Llega Patricia Ramírez y sus notas

para conseguir centrarnos en lo que estamos haciendo.

(Música lenta)

Uy, qué despiste.

¿Les pasa a ustedes también? ¿Se despistan?

¿Les falta la concentración? ¿Pierden la atención?

¿Les ocurre que estén leyendo

y, de repente, no sepan lo que han leído hace unos segundos?

No se preocupen, no tenemos nada perdido.

La mente se puede entrenar para estar más atenta y concentrada.

Lo que ocurre es que, hoy en día, con la nueva tecnología,

los teléfonos móviles, la prisa, el ritmo de vida,

terminamos por no estar en lo único que es importante:

este momento, aquí y ahora.

Vamos a ver unos consejos para concentrarnos mejor.

El primero,

para mí importantísimo:

aprender a meditar y practicar.

La práctica continuada de la meditación

consigue quietud mental, consigue serenidad,

y focalizarnos en una sola cosa, poder vivir el presente.

El segundo consejo: limitar el tiempo.

Significa que para aquellas tareas como redactar un informe,

hacer un correo, la lectura de algo, estudiar,

pongamos una hora de inicio y una hora de finalización,

porque eso ordena nuestro cerebro.

El tercero: dificultar la tarea. ¿Qué significa?

El aburrimiento, la rutina y la facilidad de una tarea

nos lleva a que uno se disperse.

Cuando tengas que concentrarte, limítate:

"Voy a hacer esto más rápido", o "Voy a leer más rápido".

Al dificultar la tarea, nos concentramos mejor.

El cuatro: duerme,

duerme y trata de tener un sueño reparador

que es la sensación que uno tiene al día siguiente cuando dice:

"Qué bien he dormido".

El sueño es el momento en el que se reparan

todas nuestras funciones cognitivas.

No le robes horas al sueño. Cinco:

practica ejercicios mentales que potencien la concentración.

Dedica un rato al día a leer, a hacer mandalas,

a buscar figuras en las nubes, sopas de letra, sudokus,

lo que tú quieras.

Cualquier cosa que te lleve a agilizar y trabajar la mente

y concentrarse en una sola tarea.

Punto número seis: sé disciplinado con tus distractores.

¿Qué te distrae? ¿El teléfono?

¿Tener la prensa abierta en el ordenador?

¿El que te suene los correos electrónicos?

Cuando necesites estar concentrado, elimina todos tus distractores.

El punto número siete: el ejercicio físico.

Hoy en día, además de todos los beneficios saludables

que tiene para nuestro organismo,

sabemos que hacer ejercicio de forma regular,

tanto aeróbico como de fuerza,

potencia nuestras funciones cognitivas.

Y por último, el punto número ocho:

una cosa a la vez.

  • Para todos La 2 - 03/02/18

Para todos La 2 - 03/02/18

03 feb 2018

En qué mundo vivimos. Ayudar de forma desinteresada y solidaria es un propósito encomiable. Jorge de los Santos analiza si toda la ayuda que se nos ofrece es altruista y si todo el altruismo es realmente desinteresado.

Psicología. Consejos de Patricia Ramírez para mejorar la atención y la concentración

Innovación y discapacidad. Los robots sociales son la cara más conocida de una tecnología diseñada para reforzar la labor de aquellos educadores y terapeutas que trabajan con personas con alguna discapacidad. Reportaje sobre el uso social de los robots con la Fundación Ave Maria de Sitges y su Instituto de Robótica para la Dependencia.

Solidaridad. Con un peine y unas tijeras contribuye a un mundo mejor. Entrevista a Lewin Campaz, peluquero y estilista que sale a la calle en busca de personas sin hogar para regalarles su solidaridad y cortarles el pelo o arreglarles la barba de forma gratuita.

Emprendedores sociales. Antonella Broglia nos cuenta quá hacen el padre Ángel en España y Louis Xavier Leca en Francia para ayudar a las personas sin hogar.

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