Presentado por: Marta Càceres Dirigido por: Quim Cuixart

Magacine semanal centrado en temas sociales y de participación ciudadana y presentado por Marta Cáceres. El espacio tiene como objetivo dar voz a entidades públicas o privadas, asociaciones, ONG's, fundaciones y a las iniciativas ciudadanas que trabajan para mejorar el día a día.

Contará con varias secciones fijas a cargo de Antonella Broglia (Emprendimiento social), Maite Larrauri (Filosofía para profanos), el pensador Jorge de los Santos (¿En qué mundo vivimos?) y la actriz Blanca Marsillach (Comprometidos).

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Para todos los públicos Para todos La 2 - 20/01/18 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

¿Qué tal? Bienvenidos a este espacio donde la actualidad social,

en cualquier parte del mundo, es la protagonista. Les cuento.

Hablaremos de buenas prácticas empresariales,

innovación ciudadana, cómo entrenar nuestra fuerza de voluntad

o de niños obligados a trabajar sin derecho a ser solo eso, niños.

Se pueden organizar las cosas de otra forma.

Lo comprobaremos gracias al encuentro

entre una investigadora de modelos alternativos de empresa

y un empresario que ha aplicado, con éxito,

el nuevo estilo de relaciones laborales.

Después iremos a la escuela para aprender.

En lugar de mirar a la pizarra miraremos las paredes, las puertas,

el patio a la hora del recreo. Allí Antonella Broglia ha encontrado

ejemplos de innovación ciudadana para motivar a niños y niñas

con nuevas formas de aprendizaje. Eso será más tarde.

Ahora nos espera una reunión de trabajo particular. Empezamos.

(Música)

Confianza, compromiso, sentimiento de equipo son conceptos

que aparecen cuando hablamos de empresas con éxito

capaces de implicar a sus trabajadores

y dirigir el esfuerzo hacia un objetivo.

¿Cómo generar un patrón válido para todos?

Ana Moreno Romero, investigadora de modelos organizativos

de la Universidad Politécnica de Madrid, charla sobre ello

con el empresario Koldo Saratxaga. Su concepto de relaciones laborales

le ha llevado a convertirse en un referente.

Conocerte, la verdad que... Esta conversación será fenomenal.

-Como hablaremos de cosas que tienen que ver con organizaciones y humanos

hay una cosa que repito mucho

con el fin de aliviar y de rebajar un poco

la tensión que se crea en el conflicto de las relaciones.

Las relaciones tienen que existir porque las personas somos diferentes

y todos los días diferentes.

Hoy tengo un conflicto. A lo mejor mañana es otro

porque tú y yo estamos diferentes. Entender eso,

que somos diferentes y todos los días diferentes

es una cosa que todavía no..., que somos seres únicos,

es algo tremendo de interiorizar. Te facilita la vida,

la relación, el acercamiento, el entender,

el respetar, el sentirte bien

porque "parezco raro". No, es que soy único, diferente.

Es una cosa que me gusta repetir: no hay 2 personas ni 2 días iguales.

-Me encanta. Me encanta porque me parece que el ser capaz

de sacar el valor de la diferencia cuesta.

El transmitir a la gente que realmente es única...

-Sentirte cómodo porque eres único; no raro porque eres diferente.

-A mí, cuando desde el grupo de investigación nos acercamos

a casos reales que estáis poniendo

estos modos innovadores de gestionar las empresas

lo que me gusta es eso, ver el entusiasmo

y el aprendizaje como metido en el día a día.

Yo, desde la universidad, desde el grupo de investigación,

analizamos conceptos, nos entusiasmamos con las cosas

que son elegantes y atractivas humanamente.

Luego dices "esto, en la práctica, tiene que ser utópico;

no será tan real". Y llegas y te das cuenta

de que esa fuerza con la que se cree en el ser humano se transmite.

Cuando visito los casos que estáis siendo pioneros

con autogestión o con la plenitud de los trabajadores en las personas,

se nota, se nota un entusiasmo diferente.

No hay esa especie de ambiente un poco mortecino,

"estoy aquí porque hay que estar". Aprendo muchísimo.

-A las personas no se les puede cambiar. Tenemos que conseguir

un entorno en el que las personas confíen. Nosotros vamos muy suave

y enseñamos y que vean y demás. Llegamos a una asamblea

en la que, lo mismo que la propiedad ha decidido, ellos deciden, todos.

Normalmente en su vida laboral nunca les ha ocurrido.

Nosotros les decimos muy alto y claro:

nosotros no os conocíamos de antes, pero confiamos en vosotros.

No hemos querido que nos digan qué sois cada uno. Confiamos.

Queremos que confiéis en nosotros y empecemos este camino juntos.

Eso facilita mucho que luego las personas

empiecen a soltar lo que tienen dentro

y a saber que están en otro ambiente en el que van a ser un poco actores.

-Esa es la clave. Si se tiene desconfianza, es imposible.

En tu experiencia, generar esa confianza...;

les generas ilusión, les transmites confianza en ellos. Lleva tiempo.

-Lleva un tiempo. Eso viene de la asamblea,

de haber tomado la decisión, aunque la gente no sea asamblearia.

Pero hemos depositado la confianza en que tomen la decisión.

Eso es vital, un hecho único en su vida.

Vamos a un sitio: a un cine, a un museo, a una biblioteca

o a un lugar. Lo hacemos a la mañana. Van vestidos de calle.

Están todos. Normalmente nunca han estado todos

porque cada uno entra en un turno, trabaja en un sitio.

Todo es un acto mágico para ellos. No hay prisa.

Quedamos. Estamos dos, tres, cuatro horas.

Sin producir, hablando de esto. Hemos ido a visitar empresas,

sin producir. Algo está cambiando. Eso genera una confianza

en que hacemos las cosas de manera distinta.

Intuyen, aparte de lo que han oído y leído,

que estamos demostrando que las cosas serán diferentes.

Eso genera esta confianza. Repetimos que vamos a ser transparentes.

Si empiezan a ver una transparencia y ese inicio de confianza,

al principio es como un subidón.

Luego, cada uno empieza a ver cómo le encaja, en qué le afecta

y hay como un valle para volver a retomar lo que es...,

"ahora sé de qué va esto, ya sé de qué va tal".

Eso tiene sus subidas y bajadas, pero en un esto ascendente.

Una evolución ascendente.

-Es impresionante. Es casi como de libro.

Son muchos trabajadores que están en procesos productivos por tareas

y en unos meses pasan a funcionar por valores, en confianza,

con objetivos, ¿no? También definís objetivos.

-Más que objetivos los llamamos compromisos.

No es un objetivo que le han puesto sino que, como equipo,

asisten a una reunión en la que cogen compromiso.

Es con otros que antes no se veían y se mandaban las cosas.

Si uno es de mantenimiento tiene que asegurar que funcionará.

Si es... de diseño o tal,

pues que las cosas van a estar preparadas para esa fecha.

Eso empieza a creer en los demás y a ver que, cuando no se hacen,

aquello no funciona y ahora se dan cuenta por qué no.

Antes, a ver quién lo arreglaba.

Ahora hacíamos una cosa, luego otra. Nadie se preocupaba del por qué.

Esto empieza a generar una pertenencia de proyecto,

a sentirte que eso va contigo. Luego cada persona, como decimos,

como la campana de Gauss, cada persona evoluciona

en función de sus actitudes más que sus aptitudes,

que tiene que ver con el trabajo.

Sus actitudes, cuando tiene oportunidades, se desarrollan.

Eso tiene que ver con los valores.

-Nosotros, desde la universidad, tenemos la suerte de estar viendo

las tendencias, las cosas...

Están alineadas con este modelo de la persona en el centro.

A mí me encanta un libro de Otto Scharmer, del MIT,

una universidad en EE. UU.

Habla de dirigir desde el futuro que emerge. Lo bueno es

el subtítulo: "de egosistemas a ecosistemas".

Ese es un concepto que me parece muy potente

y, a la vez, difícil de trasladar a la práctica.

Vivimos, en las organizaciones, una cultura muy individualista.

El grupo de investigación somos unos convencidos de que la unidad

de aportar valor es el equipo. Es lo contrario del individualismo.

-Porque nos complementamos. No somos perfectos.

El equipo, lo normal es que te complemente. Te enriquece.

-Claro. Es la capacidad, de verdad, de aportar.

Es la batalla contra los egos de lo que nos han enseñado:

"yo, mis méritos". ¿Cómo hacéis esa transformación?

-Es un tema apasionante el de los egos.

Veo más claro que, independiente del libro mencionado, el ego

no termina nunca y por eso saltan...

como si hoy las cosas van de una manera y alguien quiere

tener protagonismo y de repente, pum, el otro lo quiere tener.

Eso tiene que ver con tu ego.

Eso requiere... Suelo decir que el mundo cambiaría

si a los niños de tres y cuatro años les empezásemos a hacer meditación.

No eliminaríamos el ego, pero lo apaciguaríamos.

Las relaciones cambiarían. ¿Quieres cambiar el mundo?

Hacemos meditación desde los dos o tres años, si no desde el uno.

-Dices meter desde pequeñitos la meditación. De acuerdo.

-Es mucho soñar. -Meter desde los ocho años

el concepto de autoconocimiento y escucha empática.

Una vez controlas tu atención... -Si haríamos la meditación

sería mejor luego. -Claro. Si no sabes calmar la mente

esto es imposible. De alguna forma que esos principios

de conocerte mejor y ser capaz de entender a los demás

los fortalezcas en el trabajo,

hace que las batallas de los egos se apacigüen un poco.

(Música)

Estamos en la galería de retratos del Ateneo de Madrid.

Podemos observar algunos personajes más representativos

de la cultura y la política de España de los siglos XIX y XX.

Hemos venido para hablar de espacios pero, concretamente, de escuelas

y de cómo la arquitectura escolar modifica la calidad de educación.

Empezamos en la India, ¿no? Sí, un ejemplo excepcional.

Un arquitecto, Kabir Uach Feji,

que se da cuenta de cómo suelo, paredes, ventanas, puertas

pueden tener un rol fundamental en hacer que el aprendizaje

sea más divertida para un niño.

Crea un modelo que para diseñar

(BALBUCEA) necesita la ayuda de muchísima gente: pedagogos,

otros arquitectos, expertos en diferentes disciplinas.

Lo que hace es un aprovechamiento máximo y muy creativo

de la infraestructura escolar, del espacio físico de la escuela,

para ayudar a enseñar asignaturas, para ayudar en ese aprendizaje

con o sin profesor. Aprovechar el espacio y su entorno.

Exactamente. Por ejemplo utilizar las paredes para el sistema métrico.

Tú, en lugar de una cosa plana que has visto en un libro

o en una pizarra y un mundo bidimensional,

te das cuenta de esto en un entorno tridimensional

y se hace más comprensible. Todo, todo inspira.

Mapas del mundo por la escuela. Si te parece, Antonella,

vamos a ver algunos ejemplos de esto que comentas.

Aquí tenemos lo de los mapas en las paredes.

Exacto. Los muros de la escuela.

Aquí, en el suelo para aprender geometría.

Aquí también utilizan el suelo.

Esto es para aprender números. Aquí lo vemos dibujando.

Eso es lo que te decía: cómo aprendemos a medir,

cómo nos damos cuenta de lo que es una dimensión.

Sí, sí. Los colores... Aquí lo mismo, como veis.

Los dibujos para que los niños... Reciban una serie de estímulos.

Es una iniciativa muy interesante. La historia suya es fantástica.

Él estudia para ser arquitecto, pero con una familia

que tenía un impulso cultural y de servicio social fuerte.

Estudia para ser arquitecto. Mientras está en la facultad

le mandan hacer un trabajo en las escuelas rurales.

Empieza a conocer ese entorno; un entorno muy degradado.

No se sorprende que los niños no quieran ir a estas escuelas.

¿Quién quiere ir a este tipo de escuelas?

Se da cuenta del espacio construido en una escuela

y de cómo puede estimular el aprendizaje. Hay una diferencia.

Ahí empieza. Monta su estudio, crea este equipo multidisciplinar

y ahí se crea ese proyecto. Para que quieran ir a la escuela.

Claro. Porque es un ambiente que te acoge y todo es un estímulo.

Todo es divertido. No hace falta un profesor para que te des cuenta.

Vamos con el otro ejemplo que nos quieres mostrar.

Es en EE. UU. Green Schoolyards. Llevar la naturaleza a la clase.

No a la clase; al patio. Al patio.

¿El patio cómo es en las escuelas americanas?

Cemento, asfalto, digamos, y un poquito de hierba.

Ella dice "el patio es importante.

Tenemos una oportunidad de transformar nuestros patios

en verdaderas clases de naturaleza. Traigamos la naturaleza aquí".

Eliminar el asfalto del patio. Son escuelas sin asfalto.

La iniciativa se llama Green Schoolyards, literalmente.

Estas situaciones que se crean son de extrema presencia de naturaleza.

Son patios donde la naturaleza es todo. Los niños aprenden ahí,

plantan sus huertos, tienen un aprendizaje divertido,

se dan cuenta de las cuestiones ecológicas,

contribuyen al cambio climático,

al control de una serie de actividades que podrían ser

negativas para el barrio porque ellos pueden tener

una apertura mayor a la comunidad que les rodea.

La iniciativa de Sharon está en todo el mundo.

Tiene una plataforma donde iniciativas del mundo

para hacer un patio más verde, sostenible están apuntadas.

Es una iniciativa fantástica que marca una diferencia

de aprendizaje y de sostenibilidad medioambiental.

Gracias por estas dos iniciativas. Gracias a vosotros.

Hablamos de otra realidad infantil más dura:

su explotación como mano de obra barata.

Por desgracia la encontramos en los cinco continentes,

pero es especialmente sangrante en África.

Niños y niñas aprenden a trabajar a unas edades impensables.

De esa explotación ha surgido un movimiento que les protege

y reconoce sus derechos. Se lo contamos en este reportaje.

Los más débiles son los que llevan las de perder al sufrir abusos.

En este caso, laborales.

Aunque es una lacra que se extiende a lo largo y ancho de este planeta,

África es el continente con mayor tasa de niños que trabajan.

Guerras, inestabilidad política, hambrunas y aumento de población

no lo ponen fácil para luchar contra un problema

que sufren menores de entre 7 y 15 años.

En el mundo se calcula que hay

unos 168 000 000 de niños trabajadores.

85 000 000 son los que trabajan

de manera explotada. Hay un gran fracaso escolar.

Para hacernos una idea, en Senegal, de media,

en la escuela pública hay entre 80 y 100 niños por aula.

Esto supone una dificultad tremenda para una educación de calidad.

No solo que hay muchos problemas de la educación pública

como que hay pocos medios: un profesor para 100 alumnos.

No hay recursos: no tienen el material escolar suficiente.

Les falta de todo. Los niños se van desenganchando.

Abandonan la escuela y se van directamente al trabajo infantil.

El trabajo infantil tiende a bajar, afortunadamente.

La presión social está actuando de manera inversa.

Se mira mal a familias que no mandan a sus hijos al colegio.

Hay un movimiento africano de niños y jóvenes trabajadores

con el que trabajamos que se dedica a esto:

a hacer esta sensibilización en los barrios para demostrar

que primero tienen derecho a una educación de calidad

y gratuita, eso es muy importante. Nunca, por razones económicas,

un niño no debería ir al cole. Esto, al menos, en la realidad senegalesa.

Hay creencias de que "no mando al niño porque tendré que pagar".

Hacen falta organizaciones como estos jóvenes

que expliquen que esto no es así.

De esa sensibilización nace

el movimiento de niños y jóvenes trabajadores africanos.

Un grupo de niñas trabajadoras domésticas que sufrían explotación

y abusos de todo tipo decidieron que había que hacer algo.

El 1 de mayo de 1994, Día del Trabajador,

desfilaron con una pancarta.

Se hicieron visibles y redactaron 12 derechos fundamentales.

Estos 12 derechos, como ese derecho al trabajo ligero,

seguro, a ser respetado, a ser niños escuchados,

ser niños que puedan organizarse, que tengan acceso a la salud.

Esos 12 derechos...

han como reunido, han hecho fuerte este grupo.

Este grupo ha ido creciendo en protección, educación,

salud, empleo. Y como quinto pilar es

la propia organización del movimiento:

hacerse fuertes, hacerse cada vez más visibles,

tener acceso a las instituciones para cambiar las leyes

y que, de una vez, esta condición de infancia en África

sea reconocida como sujeta de derechos.

A día de hoy ese movimiento está en 27 países africanos.

Hay más de 1 000 000 de miembros y simpatizantes y están trabajando.

En una sociedad donde no se les da la importancia que debería,

los más jóvenes se han organizado para cambiar las cosas.

Una auténtica lección de vida.

¿En qué mundo vivimos?

Un interrogante, exclamación, expresión que nos da la oportunidad

de reencontrarnos periódicamente con el espíritu crítico del programa

personificado por Jorge de los Santos.

¿Qué tal? Bienvenido. Bien hallada, querida.

Hoy vienes a dinamitar un eslogan que ha conseguido su predicamento,

y de qué manera. A pegarle dos bocaditos.

"Porque yo lo valgo". ¿Qué encierra esta afirmación?

O la variante, podríamos decir, "porque tú lo vales".

O su versión televisiva, que también tiene su expresión.

Esto último, no. ¿Hay versión televisiva?

(ASIENTE) No lo sabía.

Ya te vale, podríamos decir. Pero bueno, tú sigue.

Es que es un eslogan que creo que sintetiza muy bien

toda una serie de eslóganes y de máximas

y de euforizaciones de las que hemos hablado a veces.

Explica bien los mecanismos que se ocultan, las pretensiones,

las maneras de actuar.

Es un eslogan que no proviene

ni de las cuatro nobles verdades de Buda ni del señor Coelho.

Es un eslogan que viene de la publicidad.

Hay mucho movimiento reivindicativo que se ha acogido a ese eslogan

y que entiende que es un empoderamiento

de sectores como el feminismo y tal y cual.

Esto ha pasado con muchas otras frases, sentencias,

intenciones ocultas que hemos visto; que provienen de los equipos

de marketing de las empresas, de los recursos humanos

para estimular al personal y que se compromete y tal.

Lo que hay detrás, al señor Loréal le importa un pimiento

que valgas o no valgas nada. Lo que le importa

es si tienes dinero para gastártelo y para comprar un producto

que parece que, en igualdad de condiciones con la competencia,

resulta más caro.

Lo primero que tendríamos que preguntarnos es si ese producto

merece la pena, si lo vale;

si ese producto lo vale y no uno mismo.

Pero ahí se produce esa curiosa traslación

que es el pasar el valor del puñetero tinte a uno mismo,

es decir tú vas a valer en la medida que tengas ese producto.

¿Ahí radica su eficacia? Eso es lo que dice el mensaje.

El mensaje, dicho de otra manera: lo que te va a poner en valor,

lo que te va a generar mérito va a ser el tener ese producto;

lo cual es evidente...

¿Cómo alguien se puede comer esto, se puede creer esto?

¿Cómo es posible, digamos, que sea eficaz ese mensaje

de decir "no, oiga, si usted lo vale, aquí estamos".

Hay que tener en cuenta que no es que nos volvamos todos gilipollas.

Es que hay una manipulación detrás.

Hay ese, del que hemos hablado alguna vez,

esa infantería del capitalismo que parasita, que ocupa

el territorio del deseo humano a través de mecanismos eficaces.

A través de mecanismos como el generar neologismos

que ponen en valor ciertas cosas: que si tiene isoflavonas,

que si no tiene parabenes, que si tal y que cual.

Sobre todo lo que...

la gran herramienta con que cuenta la manipulación en general,

y la publicidad en concreto, es que miramos a otro lado,

nos distraemos, cortocircuitamos nuestros mecanismos críticos.

Es un falso empoderamiento. Por supuesto.

A nadie le importa el empoderamiento en esta historia.

Pero de ser falso, funciona.

¿A quién le funciona? A alguien que lo que está deseando es

convertir o hacer de su mérito su capacidad de consumo.

Estará funcionando en un niño que lo único que busca...

Todos deseamos que nos embauquen con esas historias,

todos deseamos un falso halago,

una caricia... sin demasiado fundamento.

Ese empoderamiento que dices, ese decir "tú eres el elegido".

Porque tú lo vales, tú. Porque yo lo valgo.

En realidad no es ni tú ni yo. No es ni tú ni yo.

No le interesa. Marta Cáceres le importa un pimiento

a esta soflama. Le interesa todos. El "tú", "yo" somos todos.

Es un eslogan identificable que apela directamente

a eso que nos comentas que es esa falsa igualdad

que es igualación. Pero insisto, aunque sea por oposición,

porque ese discurso ha calado, una persona puede pensar

"¿tú lo vales? No. Nadie me pone precio, nadie decide qué valgo

sino yo misma o yo mismo". Aunque sea por oposición,

quizá funciona. Estamos en el siglo XXI.

Sí. Por eso estamos criticando estas cosas.

Esa es la función de este encuentro que tenemos quincenalmente:

el poner en cuestión estas cosas que nos dicen, estos propósitos

que hay detrás de estas cosas... Vuelvo a decir que no es empoderarte

ni como ser humano ni como mujer sino venderte un tinte.

Por eso las ponemos en cuestión. Hay dos cuestiones importantes

que se pueden deducir. No tendremos tiempo hoy, pero son interesantes.

Por un lado esa igualación, esa homogeneización.

Por otro, la meritocracia, o sea

el haber hecho por un lado el valor. ¿Qué es el valor de un individuo?

¿Cuál es su valor?

Asociarlo, según este eslogan, a la capacidad de consumo.

Lo que puedes consumir es lo que vales.

El tener que tener esa equivalencia, ese precio, esa cosa

en base, por ejemplo, a los cargos.

Ves a gente desesperada buscando la tarjeta que entregar

a los demás que ponga "presidente de la escalera",

"maestro en masaje ayurvédico y feng shui integral".

Las titulaciones: los másteres, los doctorados y tal.

Normalmente lo que muestran es que has tenido el dinero

para realizar esos estudios, que hoy en día hay posibilidad

de realizarlos con interés y con ahínco en casa.

Es decir una serie de... Los "likes" que acumula uno por minuto.

¿Todo eso es lo que me pone en valor a mí?

Una cosa es valer y otra, ponerse en valor. Son cuestiones distintas.

Jorge, como siempre, muy valiosas tus reflexiones.

Nos dan que pensar, como mínimo, hasta nuestro próximo encuentro.

Muchas gracias, Jorge de los Santos. Gracias a ti, guapa.

Atentos. Ahora vamos a Zaragoza. Desde allí, cargada de motivación

nos va a hablar nuestra psicóloga de cabecera: Patricia Ramírez.

Fíjense, punto por punto, cómo nos propone

entrenar algo tan aparentemente sencillo como la fuerza de voluntad.

(Música suave)

Decía Einstein que existe una fuerza motriz más poderosa

que la electricidad, la energía atómica o el vapor.

Esa es la voluntad. ¿Cuántos propósitos y oportunidades

has perdido por no tener entrenada tu fuerza de voluntad?

Es la capacidad de renunciar a ese placer inmediato

para posponer y trabajar y hacer un pequeño esfuerzo

para conseguir cosas que, a largo plazo, nos convienen.

Aquí aparece el primer problema: lo difícil que es renunciar

a esto inmediato. Para ello te vamos a dar diez consejos,

diez píldoras que te pueden ayudar a entrenar tu fuerza de voluntad.

La primera: busca el sentido propio y que no sea algo impuesto.

Muchas veces estamos expuestos a los deseos de los demás.

Cogemos los motivos que otros utilizan

para conquistar el objetivo, pero tienes que buscar el tuyo,

el que realmente sea una motivación para ti.

El segundo: el para qué. Más que "el para qué", los para qué.

Tienes que elaborar una lista de cuáles serán las ventajas

de hacer ese sacrificio más a largo plazo.

Tercero: un objetivo ambicioso, pero pasos humildes.

Un alpinista que se plantea escalar una montaña de 8000 metros

sabe que no lo consigue el primer día.

Necesita poner pequeños campamentos base

para ir alcanzando ese objetivo mayor.

Por favor, define esos pequeños pasos.

El cuatro: presta atención a tu sistema reflexivo.

No puedes saltar a la primera, aunque sea algo apetecible.

El cerebro entiende que cuando somos capaces de esperar diez minutos,

esos diez minutos se convierten en un objetivo a largo plazo.

En lugar de responder de forma inmediata,

date un tiempo. Ya verás cómo el deseo se ordena por sí solo.

Cambia la rutina y tus hábitos.

Cuando tenemos una rutina y hábitos nos facilita la vida.

Cuando queremos un propósito nuevo necesita nuestra atención plena.

Tienes que cambiar esa rutina asociada al nuevo hábito.

El punto seis: nada de castigarte ni culparte.

Los estudios demuestran que las personas que se tratan mal

cuando cometen un error o tienen una recaída,

ese malestar les lleva a recaer otra vez. Ante el error, compasión.

Punto número siete: cambia tu etiqueta.

Si no crees que puedes conseguir algo, si te valoras

de forma negativa, tendrás más probabilidad de no conseguirlo.

Busca etiquetas positivas que digan que sí tienes fuerza de voluntad.

Ocho: elige tus prioridades. ¿Por qué?

No tenemos fuerza de voluntad para todo.

Es imposible comprometerse con muchas cosas a la vez.

Haz una lista y empieza por lo que te motive más,

sea más fácil o lo que necesites, por ejemplo, para tu trabajo.

Punto nueve: póntelo fácil. Ojos que no ven, corazón que no siente.

No estés rodeado de todo aquello que puede entorpecer

o torpedear tu fuerza de voluntad.

En el punto diez: elabora un plan.

Todo aquello que tenemos planificado se aleja del descontrol.

Nuestra fuerza de voluntad será mayor

si sabemos qué hacer en cada momento.

Aquí os dejo un pequeño resumen

con los diez puntos que pueden ayudarnos a entrenar

nuestra fuerza de voluntad.

Ahí tienen las diez propuestas de Patricia Ramírez

para entrenar nuestra fuerza de voluntad.

Pueden tomar buena nota de ello o si no, con la calma, consultar

nuestra página web, nuestro Facebook o nuestro Twitter.

Por nosotros, que no quede. En fin, nos vamos.

Les esperamos con más "Para todos" el próximo sábado. Disfruten. Adiós.

(Música créditos)

Para todos La 2 - 20/01/18

20 ene 2018

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