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Para todos los públicos Página Dos - Enrique Vila-Matas - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

(Música)

Enrique, ayúdame a situar argumentalmente a los espectadores

con tu nuevo libro, con "Mac y su contratiempo".

¿Quién es Mac? Este personaje es una auténtica caja de sorpresas.

Bueno, es una voz que, a su vez, es una multitud de voces.

En realidad, todas las voces de la historia de la literatura.

Al mismo tiempo, es un hombre de carne y hueso,

retirado, arruinado, en paro...

Que se convierte en un principiante de la escritura.

Se dedica a intentar escribir una novela

que sea póstuma e inacabada.

¿Y cuál es el contratiempo de Mac?

El contratiempo de Mac es muchos contratiempos.

Yo creo que es el contratiempo que cada uno de los lectores elegirá.

El primer contratiempo pertenece a otro personaje de la novela,

que es Walter, que es el antecedente de Mac.

Walter es alguien que es ventrílocuo que tiene un contratiempo,

que para ser ventrílocuo solo tiene una voz propia

y no dispone de las voces para los muñecos.

Y este es el contratiempo que tiene Walter.

Pero el contratiempo que tendrá Mac uno de ellos será, evidentemente,

encontrar un contratiempo necesario: desesperación, muerte, suicidio,

para dejar la novela inacabada a propósito, deliberadamente.

Hay que recordar que, efectivamente, Mac es una persona arruinada,

como decías, que se ha reconvertido en escritor principiante.

Está escribiendo un diario y además tiene una idea,

que surge tras escuchar a un vecino suyo que se llama Sánchez,

que es un escritor famoso que está hablando con su librera,

vamos a decir, de cabecera, y le dice que un libro

que él escribió no le gusta,

y él tiene una idea con respecto a ese libro

y tiene que ver con el tema de la repetición. ¿Es así?

Sí, Mac vuelve a su casa y decide escribir en secreto

la novela fallida, 30 años antes, del vecino.

Entremos en el meollo de la cuestión,

que tiene que ver con ese libro, con "Walter y su contratiempo".

Son las memorias de un ventrílocuo,

pero a partir de una serie de relatos

que, según Mac, están escritos a la manera de.

Es decir, como si cada relato estuviera escrito, por ejemplo,

a la manera de Borges, a la manera de Hemingway,

a la manera de Carver. ¿Vamos bien por ahí?

Sí. Mac decide transformar todos los relatos.

Escribe, lee, y luego piensa en su diario

cómo escribiría esos relatos transformando los del vecino.

Y ahí empezamos en un sutil juego metaliterario,

algo, por otro lado, recurrente en tu obra,

el tema de la metaliteratura.

De entrada, lógicamente, hay que hablar de la voz narrativa.

No sé si el tema de la voz narrativa está sobrevalorado

o es realmente una obsesión de todo escritor.

Bueno, no sé si es de todos,

pero, en mi caso, la voz en mi obra es muy importante.

Desde el principio de mi carrera de escritor,

elegí un estilo muy concreto,

que era una voz que habla desde el lugar del ensayista.

O del poeta. Por eso es un "yo" siempre visible.

Pero por eso también es una voz que cita muchos libros,

puesto que se trata de un ensayista

que de vez en cuando incurre en la narración.

También por eso se puede leer toda la obra con continuidad.

Porque esa voz es la misma

y, al mismo tiempo, cambia en todos los libros.

En este caso, tenemos la voz de Mac, que, a su vez, es la voz de las voces

de la literatura de todos los tiempos.

De modo que, en este sentido, este último libro,

"Mac y su contratiempo", viene a ser una síntesis

de todo lo escrito hasta ahora.

Y en ese sentido, todos esos libros que cita y que admira Mac,

¿podríamos decir que forman parte también del canon literario

de Enrique Vila-Matas? No. En ese sentido, jamás.

No hago para nada autoficción. Nunca.

Precisamente, yo me enmascaro en todo lo que escribo.

Trabajo con elementos de realidad, pero con la invención,

que es como trabajan en realidad todos los escritores.

(Música)

"Sirvieron berenjenas en todas sus formas,

y eran tan apetecidas por todos que el doctor Juvenal Urbino

alegraba los ratos libres de la vejez repitiendo

que quería tener otra hija

para ponerle el nombre bien amado en la casa: Berenjena Urbino".

Aunque la berenjena acaba siendo el plato estrella

de la familia Urbino,

era el único alimento que Fermina no podía ni ver.

Incluso ante la petición de su futuro marido,

la orgullosa joven dijo: "Está bien, me caso con usted

si me promete que no me hará comer berenjenas".

En 1985,

y con novelas como "El coronel no tiene quien le escriba"

y "100 años de soledad" a sus espaldas,

Gabriel García Márquez deleitó al público y la crítica

con "El amor en los tiempos del cólera".

La novela está ambientada a finales del XIX, principios del XX,

en una localidad colombiana de la costa caribeña.

Florentino Ariza es un joven que se enamora locamente

de Fermina Daza, con la que no ha cruzado apenas palabra,

pero con la que intercambia apasionadas cartas de amor.

Sin embargo, Fermina acaba rechazándolo

para casarse con el soltero más cotizado,

el doctor Juvenal Urbino.

Florentino, a pesar de acabar teniendo infinidad de relaciones,

no dejará de amarla.

Al inicio de la narración,

asistimos a la muerte del doctor Urbino,

y en el velatorio, el ya mayor Florentino Ariza

se acerca a Fermina y le dice:

"He esperado esta ocasión durante más de medio siglo,

para repetir una vez más el juramento de mi fidelidad eterna

y mi amor para siempre".

A partir de ahí, retoman de nuevo su elocuente

y apasionada correspondencia.

Con esta novela, García Márquez pudo por fin relatar

la que en realidad fue la historia de amor de sus padres.

Aunque, como declaró en una entrevista,

"la única diferencia es que mis padres se casaron,

y tan pronto como se casaron, ya no eran interesantes

como figuras literarias".

Sobra decir que Gabo, como lo llamaban sus amigos,

ya era uno de los escritores más importantes

de la historia de la literatura universal

cuando murió en abril de 2014.

Este cronista, periodista, cuentista y novelista

había ganado el Premio Nobel de Literatura en 1982

gracias a una obra magna que no solo lo alzó

como una de las figuras centrales del realismo mágico,

sino que lo convirtió en referente e influencia

para infinidad de autores en todo el mundo.

Grabadas en las entrañas de sus lectores están Macondo

y los Buendía, la cándida Eréndira, el coronel,

el ahogado más hermoso del mundo

o el inicio de la novela que nos ha acompañado en la receta de hoy.

"Era inevitable. El olor de las almendras amargas

le recordaba siempre el destino de los amores contrariados".

(Música)

Mis tres libros favoritos son "Grandes esperanzas",

de Charles Dickens,

"El talento de Mr. Ripley", de Patricia Highsmith,

y "La cámara sangrienta", de Angela Carter.

Dickens fue un escritor fantástico y energético.

Como muchos de los escritores del siglo XIX,

quería escribir de la sociedad como un todo.

Sus novelas están llenas de personajes de todo tipo

de clases sociales,

y él es magnífico encontrando vínculos entre ellos.

"Grandes esperanzas" fue la que me marcó.

Creo que a mucha gente le pasa lo mismo.

En comparación con otras de sus novelas,

esta es relativamente corta.

Es accesible, y tiene a Pip como protagonista.

Un personaje que conocemos desde su niñez

y al que seguimos mientras crece.

"El talento de Mr. Ripley", de Patricia Highsmith,

es un libro que admiro y que he leído muchas veces.

Ella consigue crear una enorme tensión con su estilo narrativo.

"El talento de Mr. Ripley", la primera novela,

es una obra maestra.

Todo encaja de manera perfecta.

Ella consigue lo que todos los novelistas intentan hacer.

Crea personajes complejos y creíbles en situaciones extremas.

"La cámara sangrienta", de Angela Carter,

es una colección de cuentos.

Ella toma cuentos infantiles clásicos,

como "Caperucita" o "La bella y la bestia",

y los reescribe.

Esas historias nos han llegado a través de Disney demasiado limpias,

pero en su origen eran oscuras y extrañas.

También violentas.

(Música)

(Música)

Si tuviéramos que reducir al mínimo

la explicación del argumento de esta novela,

ya sé que es algo complicado y delicado,

¿podríamos decir que habla de la repetición

y de la inspiración en nuestras vidas creativas,

o, en concreto, en las vidas creativas

del personaje principal? Sí, sería válido.

Es una persona que lee y lo modifica todo.

Ve la televisión y, noticia por noticia, la modifica.

Es un lector que modifica sin parar.

¿Por qué un ventrílocuo como protagonista?

Al igual que se dice en la novela,

a nosotros también nos da un poco de yuyu este tipo de personajes.

Me dio mucho miedo la profesión de ventrílocuo

porque me adentré mucho en este trabajo.

Busqué datos, historias, y todas son terroríficas.

Desde la historia del padre de la actriz Candice Bergen,

que era un famosísimo ventrílocuo que hacía dormir a su hija

con el muñeco preferido.

Tenemos ahí que la hija sabía que el muñeco la envidiaba a ella

y tenía celos de ella, y ella, a su vez,

tenía celos del muñeco preferido de su padre,

y toda su infancia fue de terror puro debido a esto.

Porque dormían juntos y le notaba en la noche a él.

¿Tú has tenido alguna vez la tentación de reescribir

el relato de alguien que no te gustaba,

como quiere hacer Mac?

No, porque Mac copia la de este vecino llamado Sánchez,

al que llamé Sánchez, en parte,

por aquel libro que se llamaba "Quo vadis, Sànchez?",

que me divierte mucho como título. (RÍE)

Y también para que Sánchez fuera una figura abstracta,

de alguna manera, un poco seca y dura en el apellido,

para no pensar en nadie en concreto.

Es una novela de pocos personajes.

Hemos conocido ya a Mac, lógicamente, a Sánchez,

a ese escritor de éxito, hemos conocido a Walter,

el protagonista de ese libro que está en el medio del argumento,

pero hay dos personajes más. Uno es el de la mujer, Carmen.

Con ella yo entraría en el tema de la simulación,

que también está presente en la novela.

Bueno, forma parte de un cuento ella misma, aparte de todo.

Es un momento difícil de explicar aquí, pero...

Para no hacer spoilers.

De alguna manera, Carmen forma parte del libro de Walter,

forma parte de la lectura del libro que hace Mac

y, al mismo tiempo, está en la vida.

Hay un momento que vida y literatura se mezclan

de una manera absoluta, y a partir de ese momento

vemos cómo Mac está viviendo la novela de su vecino.

Y luego está el sobrino, un personaje que...

No sé si es el personaje más real o el más literario de todos.

O las dos cosas a la vez. Es un personaje muy peculiar.

El sobrino es un verdadero monstruo.

Es un personaje que está agazapado en las redes sociales.

Está envidiando todo lo que ocurre a todos los demás, etcétera.

Y es un personaje siniestro.

Porque desea el mal de Mac.

La novela tiene su Macondo particular, me atrevo a decir,

que es ese barrio de El Coyote por cuyas calles y bares

pasea Mac constantemente.

¿Hay algo de homenaje a José Mallorquí,

al creador de "El Coyote", o es solo una anécdota?

No, es una historia real.

Coincide con el barrio en el que vivo.

Donde vivió y escribió todo "El Coyote" José Mallorquí.

Es un barrio que hay que decir que es un lugar... inventado,

basado en la realidad, pero con invención,

mezcla de realidad y ficción.

Habrá personajes que se identificarán con los personajes y se equivocarán,

porque les pasará lo mismo que a mí me ocurrió

con el mundo de Juan Marsé,

cuando hice un reportaje sobre el Guinardó de Juan Marsé,

que iba preguntando en los bares y en las plazas

y todos eran personajes de Marsé, todos me decían:

"Yo soy un personaje de Juan Marsé", y yo: "¿Ah, sí?".

Luego hablé con Juan y me dijo:

"No, qué va, son invenciones en mi mundo".

(Música)

Trabajé 6 años en una agencia de publicidad.

Era director de arte.

Pasar por la publicidad me hizo, como a muchos, yo creo,

pensar que quería dedicar mi tiempo y mi pensamiento

a cosas con algo más de contenido.

Quise dedicarme a la fotografía

y dedicarle más tiempo a cosas reales, como pudieran ser

fotografía documental o el periodismo.

En un momento dado, eso es lo que quise hacer

y la transición fue muy larga, realmente.

He pasado, desde que dejé la publicidad,

que fue en 2001, la agencia de publicidad,

hasta que he podido vivir de la fotografía,

periodística o documental, han pasado más de 10 años.

(Música)

Las herramientas de contar historias, las herramientas narrativas,

personajes, escenarios, tramas o conflictos,

me ha interesado siempre, pero nunca he sido capaz de hacerlo,

de encontrar una manera narrativa para la fotografía,

porque está muy metido en nuestra cabeza que la fotografía

tiene una narrativa especial y yo me he planteado si era posible

utilizar una narrativa más directa, más de novela,

más de cuento, incluso, en un contexto fotográfico.

(Música)

"La grieta", que es tan compleja, realmente, amplísima,

que empieza en Melilla y termina en el Ártico,

con un montón de fuerzas que interactúan unas sobre otras

y muchas cosas ocurriendo en Europa en estos días,

no he encontrado mejor camino

que hacer una especie de novela gráfica o cómic

en el que yo he podido acompañar las imágenes con texto

de tal manera que pudiese, realmente, contar una historia tan compleja.

(Música)

Mis libros, en su forma, son muy distintos entre sí,

porque trato de adaptar la forma al mensaje,

pero es verdad que el contenido es muy parecido siempre.

Hablo de temas geopolíticos, en realidad,

casi siempre es geopolítica,

porque es política relacionada con la ubicación geográfica

o con países.

En "The Pigs" lo que hice fue identificar o ver

que en Europa había surgido algo que no estaba antes,

que era un malentendido entre norte y sur.

Y luego, un poco, una reflexión de que los países periféricos,

que somos los del sur, Portugal, Italia, Grecia y España,

"PIGS", como dicen los ingleses,

los países periféricos, en realidad, fuimos los países centrales.

(Música)

Yo le doy importancia a las palabras.

A pesar de ser nominalmente un fotógrafo,

sin embargo, me he manejado siempre con las palabras,

me gusta mucho hablar, me gusta mucho escuchar

e incluso me gusta escribir y, desde luego, me gusta leer.

Creo que la fotografía, si bien puede vivir per se,

sin necesidad de texto,

en mi caso, me gusta que siempre haya algo de texto,

porque ese texto, muchas veces,

es la llave para entrar en la profundidad de esa fotografía.

(Música)

Al igual que Enrique Vila-Matas,

la protagonista de nuestra primera recomendación es una escritora,

una autora de novela negra casada con un comisario de Policía

y tras descubrir un secreto familiar,

decide viajar a Ferrara,

porque está convencida de que allí va a encontrar algo que contar,

pero lo que ocurre es que un sentimiento muy intenso

se va a cruzar en su camino. No os la perdáis.

(Continúa la música)

En "Mac y su contratiempo",

el diario como género literario es muy importante,

como también lo es en la obra de Gay Talese.

El genial periodista y escritor norteamericano

se pasó muchos años investigando los diarios del gerente de un motel

que espiaba la relaciones sexuales de sus clientes.

Una obra más que polémica.

(Continúa la música)

Sabemos que Carmen, la esposa de Max,

se dedica a restaurar muebles,

que Mac quiere restaurar la estructura de una novela,

como sabemos también que Freud

se dedicaba a restaurar la cabeza de sus pacientes.

Pues ahora podéis por conocer a un Freud más inédito

gracias a esta obra que acaba de publicar Ariel,

donde le vemos utilizando el hipnotismo

como una eficaz herramienta de trabajo.

(Música)

(NIÑA) Estoy leyendo unos libros supermágicos.

Su autor, el gran Bruno Munari,

con sus dibujos te mete en un mundo de historias, colores y formas

y hay sorpresas en todas sus páginas.

(Continúa la música)

(NIÑA) Yo, en cambio, soy una adolescente

y también se llama así el libro que estoy leyendo.

Nadie es perfecto,

porque este libro nos cuenta cómo ser un adolescente,

con sus cosas divertidas y apasionantes,

pero también con sus cosas malas.

¿Quieres sentirte retratada?

(Música)

Ya sé que no es nada contradictorio, pero hay que destacarlo,

a pesar de la seriedad que siempre está presente en todos tus libros,

también en este,

creo que ha quedado claro que también hay mucho humor.

Casi estoy a punto de reírme ahora. (RÍEN)

Claro que hay humor,

pero el humor sí que es, realmente, es involuntario, en cambio, en mí.

Es decir, es mi estilo, forma parte de mi manera de contar.

Cuento las cosas que hacen reír, en ocasiones,

sin que yo lo pretenda para nada.

¿Y tú te ríes cuando te relees? ¿Cuándo relees lo que has escrito?

No, ahora busco, como me lo dicen tanto,

que se ríen tanto, busco a ver por qué ríen,

dónde ríen, y no lo entiendo. (RÍE)

De verdad, pero bueno.

Ahora me río de lo que he dicho, esto sí.

Algo que he vuelto a comprobar en este nuevo libro tuyo

es esa capacidad que tienes de sacarle contrapunto literario

a cualquier hecho real, anecdótico, cotidiano de la propia vida.

Por ejemplo,

estás hablando de las sopas que hace la hermana de Mac

y aparece la Premio Nobel de Literatura Szymborska,

¿todo tiene su contrapunto literario en tu vida?

Es inevitable, con el tiempo se ha vuelto inevitable.

Yo salgo de casa, por ejemplo, y al cabo un minuto

están pasando cosas, no sé por qué, pero pasan cosas,

forma parte de mí,

y cosas que parecen pertenecer a mis cuentos, no lo sé.

En todo caso, es así.

Probablemente, eso ligaría

con una máxima que aparece en el libro, de Hemingway,

de que para comprometerse con la literatura,

primero hay que comprometerse con la vida.

Siempre he pensado que de joven hay que hacer el burro al máximo

para tener algo que contar más tarde.

Es una frase que siempre he pensado que la había dicho Buñuel,

resulta que no es de Buñuel, pero debe ser mía,

en todo caso, creo que es así.

La experiencia de haber hecho el burro a cierta edad,

permite después escribir.

En esta novela se habla mucho de la repetición,

hay una creencia, más o menos, extendida,

que dice que el escritor que se repite está perdido

y luego hay otra creencia que dice que hay escritores

que siempre están escribiendo la misma novela.

Yo no sé dónde te ubicas tú.

Sí, está cargada de tópicos toda la historia de la literatura.

Es un tópico que si un clavo sale al principio de un cuento,

luego, el protagonista se cuelga del clavo, es una tontería

que, se supone, que dijo Chéjov y que creo que no.

Que, a lo mejor, también era de Vila-Matas,

porque estamos descubriendo que muchas de las frases son tuyas.

(RÍEN)

Todos son tópicos,

la realidad que la gente acepta cuando, en realidad, no...

Por ejemplo, "Bartleby, el escribiente",

se supone que es un personaje muy interesante,

a mí, me parece un pelmazo.

Está dedicado a comer galletas de jengibre

y que es un pesado

y que creo que debería ser otro personaje de Melville

el que saliera beneficiado de la fama.

Necesito que me cuentes una cosa:

¿por qué escribir es dejar de ser escritor?

Como se dice en la novela.

Porque una cosa es sentirse escritor, yo soy escritor, por ejemplo,

y olvidarse de que para ser escritor hay que escribir,

lo cual, es diferente.

Para escribir, hay que entrar en un territorio muy difícil

para intentar escribir.

Hay un defecto de fábrica en la novela, en sus orígenes,

que es el defecto de fábrica que vio Cervantes, yo creo,

que se dio cuenta que tú no puedes vivir en la vida lo que has leído,

sin embargo, la novela, "Mac y su contratiempo",

se demuestra que es posible.

(Música)

Lo de ser originales va caro

y, a menudo, somos demasiado ingenuos

al creernos los primeros,

al pensar que no somos simples repetidores

porque, en el fondo,

solo cuatro escogidos son capaces de voltear el pasado

y de ofrecer algo realmente nuevo,

porque lo de ser originales va caro

y, a menudo, somos demasiado ingenuos...

(Música)

Tengo vocación de modificador, también de repetidor,

pero esta vocación es más corriente,

porque, esencialmente, somos todos repetidores.

La repetición, gesto humano donde los haya,

es un gran gesto que me gustaría analizar, investigar,

modificar las conclusiones a las que han llegado otros.

¿Llegamos en la vida a hacer algo que no sea la repetición de algo

ya previamente ensayado y realizado por quienes nos precedieron?

La repetición es, en el fondo, un tema tan inabarcable

que puede convertir en ridículo

cualquier intento de captarlo plenamente.

Mi temor, además, es que el tema de la repetición

pueda albergar algo muy inquietante en su propia naturaleza,

pero seguro que investigar sobre ella

tiene un lado interesante, porque, para empezar,

puede ser vista como algo que se proyecta sobre el futuro.

(Música)

(Música créditos)

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Página Dos - Enrique Vila-Matas

14 feb 2017

Una entrevista con Enrique Vila-Matas siempre es una aventura. Como lo son sus libros. Lo podemos volver a comprobar gracias a su nueva novela, Mac y su contratiempo (Seix Barral). En esta nueva historia metaliteraria donde Vila-Matas se vuelve a enmascarar, tenemos a un tipo arruinado que se recicla en escritor. Para ello, empieza a escribir un diario donde manifiesta su interés en reescribir el libro de su vecino, un escritor de éxito que no se siente satisfecho de esa obra que se titula Walter su contratiempo.

Junto a Vila-Matas, el programa cuenta con una nueva receta literaria: un puré de berenjenas sacado de El amor en los tiempos del cólera de Gabriel García Márquez.

También tenemos la oportunidad de conocer el canon literario de Sarah Waters.

Y en la sección de Los otros entramos en el trabajo fotográfico de Carlos Spottorno.

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