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Para todos los públicos Página 2 - Santiago Posteguillo - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(LEE) "Quiero que vigiles a Julia, la mujer de Septimio Severo.

Ella sigue en Roma,

como las mujeres de los otros gobernadores,

pero ella es, no sé si la más inteligente de todos,

pero, sin duda, la más audaz.

Es la que actuará primero, la que dará el primer golpe."

El proyecto "RELAT-Hos" se pone en marcha

en el Hospital Universitario de Bellvitge.

E invita al paciente

a escribir un relato durante su hospitalización.

El paciente, si no ha podido acabar el relato,

lo puede acabar en su domicilio y nos envía el relato

a través de un correo electrónico.

Tenemos, en estos momentos,

no hace ni un año que se puso en marcha, 52 o 53 relatos.

Todos esos relatos van a formar parte de un libro

y ese libro se va a regalar a los futuros pacientes

que estén hospitalizados en el hospital.

-¿Se puede, señor Joan? -Adelante.

-Hola, buenas tardes. -Buenas tardes.

-Soy Antonia, del proyecto "RELAT-Hos".

Sí, yo vine al hospital por unas pruebas, estuve cinco días.

Yo, como norma, me gusta escribir.

Y coincidió que estaba haciendo esta escritura día a día,

apareció el proyecto "RELAT-Hos", Antonia.

Creo que en el hospital venimos a estar enfermos, venimos a morir.

Que te digan de escribir, que no sabes,

pero tú te atreves y te pones,

estás tapando la imagen de la muerte que hay detrás de la enfermedad,

de lo que sea.

El papel te tapa, es como un muro.

Y lo que está haciendo es reflejar cosas bonitas,

que es lo que escribes.

Escribir va muy bien, porque, como te comentaba antes,

uno se obliga a enfrentarse a sí mismo.

A enfrentarse a sus emociones, a enfrentarse a sus dudas,

a sus miedos.

Cuando uno escribe y luego lo vuelve a leer, le hace meditar,

recapacitar.

Y eso le ayuda a comprender,

a comprenderse más a sí mismo y a decir:

"Oye, mira, a lo mejor, si cambio esto, seré más feliz".

Era muy importante que yo fuera consciente...

Yo creo que cualquiera es capaz de expresar sus emociones,

sus miedos, sus dolores. Y eso le irá bien.

No hace falta que lo expreses con palabras así muy rebuscadas

o muy técnicas o muy profundas.

El hecho, simplemente, de plasmarlo sobre un papel,

cada uno de la manera que pueda.

Con las palabras que pueda, pues ya funciona. Ya va bien.

Yo creo que eso es lo terapéutico, ¿no?

La evidencia científica ya nos dice

el valor de terapéutico que tiene tanto lectura como escritura.

Pero cuando hablas con los pacientes que han escrito

y que te cuentan que se han liberado, ¿no?

El paciente aquí, cuando ingresa,

es un paciente que pierde la identidad.

Pasa a ser una patología.

Pasa a ser un órgano, pasa a ser pruebas diagnósticas,

cifras analíticas, ¿no?

Y con el proyecto "RELAT-Hos", el paciente adquiere otra identidad,

la identidad he relatador.

Tenemos relatos duros, desgarradores;

tenemos relatos tiernos.

Pero todos coinciden en la esperanza y en el agradecimiento.

Y en el querer ayudar a los demás que te puedan leer un día.

(Campanadas)

Santiago, felicidades por el Premio Planeta

que has conseguido con "Yo, Julia".

Una novela de la que se puede decir,

coloquialmente, que es de romanos. Sí.

Y que yo recuerde,

solamente la de Terenci estaba ambientada en aquella época.

Exacto, "No digas que fue un sueño", de Terenci Moix,

es así, a bote pronto,

la única novela de romanos que había ganado el Premio Planeta,

sobre la relación entre Marco Antonio y Cleopatra.

Una novela muy bonita, evocadora, preciosa.

Pasan muchas cosas en estas más de 700 páginas,

conocemos a varios emperadores.

Pero podemos decir que el gran protagonismo

lo tiene la mujer que da título al libro, esta Julia Domna.

No es una ficha, ¿quién era?

Julia Domna era la mujer de Septimio Severo.

Es una mujer de origen sirio.

Muy inteligente, muy ambiciosa.

Y que, además, era muy hermosa.

Que se casa por amor

y que va a utilizar toda su inteligencia,

su ambición y también su belleza

para intentar crear una nueva dinastía de Roma.

Ya que estamos, ella se convertirá en la esposa de Septimio Severo.

Haznos una breve ficha de quién fue Septimio.

Septimio Severo es

el primer emperador de la dinastía Severa.

Un hombre tanto política como militarmente muy competente,

que se casa por amor con una siria que, para los romanos,

era una extranjera.

Y que entenderá que su mujer es muy inteligente

y que sus intuiciones merecen mucho la pena.

Te voy a poner en un pequeño compromiso

porque la novela son más de 700 páginas.

La acción transcurre durante cinco años, del 192 al 197,

y por ahí vemos a desfilar a varios emperadores.

Divides la obra en cinco bloques, como en cinco libros.

Ya sé que es complicado, ¿cómo podemos resumir

lo que el espectador, el lector, va a encontrar aquí?

Está organizada en torno a los cinco emperadores,

que son los cinco enemigos de Julia.

Y cada uno, digamos, destaca por algo.

Cómodo, por su locura;

Pertinax, por su tacañería,

no se puede ser tacaño con la guardia pretoriana.

Hay que pagar bien.

Juliano un emperador que destaca por su corrupción extrema.

Luego vendrá Nigro,

que destaca por no tener límites en llegar a pactos con quien sea

para conseguir el imperio romano

e incluso con imperios fuera de Roma.

Y luego, tenemos a Albino, que es el gobernador de Britania,

que es un competente militar y que va a ser el enemigo más grande

con el que se encontrará Julia.

Lo estupendo del libro es ver

cómo Septimio Severo, efectivamente, es un gran militar,

es un gran estratega, también es un gran político,

pero él llega a ser lo que es porque tuvo a Julia al lado.

Esto lo que se desprende.

Septimio Severo es un personaje muy competente,

una gran carrera militar y política en Roma, muy respetado.

Pero, sin embargo, le faltaba esa decisión final,

ese punto de ambición para lanzarse a por la toga imperial.

Y ese empujón final siempre se lo va a dar Julia.

Y, en ese sentido,

Septimio no habría sido para nada quien fue

sino hubiera sido por Julia.

Julia, creo que es una simbiosis la que hacen entre ellos dos.

Julia tampoco, a lo mejor,

habría llegado a conseguir todos sus objetivos

si su esposo realmente no hubiera creído tanto en ella.

Por eso es muy sorprendente

porque es el primer matrimonio imperial enamorado en 200 años.

Todos los demás matrimonios imperiales,

y esto los repasa un personaje en la novela, son políticos.

Sin embargo, este es el primero

en que están locamente enamorados el uno del otro.

Enamorados, y también se enfadan, sienten celos, se reconcilian.

Pero, claro,

es una fuerza brutal la que les da el estar enamorados el uno del otro,

que los hace especialmente poderosos frente a sus enemigos.

En relación a esa historia de amor, hay ese personaje, Pompeyano,

que dice que, a pesar de la diferencia de edad,

ese amor imperial era algo inusual en aquella época.

Además, dice: "Es un amor muy poderoso".

Sí, Claudio Pompeyano,

que es el que hace esta reflexión sobre que Septimio Severo

y Julia Domna están muy enamorados, es muy interesante.

Es un personaje que dirá que no en tres ocasiones

que le ofrecen ser emperador.

Es el ejemplo paradigmático de alguien prudente.

Con lo cual, sus opiniones son muy importantes.

Sí, él se da cuenta de que esa unión personal de amor

y de pasión que sienten Septimio Severo y Julia Domna,

de forma recíproca, es algo que los hace especialmente fuertes.

Pero también marca un límite:

cuidado, porque puede ser que, un día, Julia

le pida a su marido, enamorado de ella,

algo imposible y él querrá dárselo.

Y ese es el riesgo de Julia:

no darse cuenta de si está pidiendo algo imposible.

(LEE) "Tu próxima muerte ha devuelto a los instantes juntos

la sencillez de la compañía.

Sin futuro disponible,

sin tener que airear el palacio de las oportunidades perdidas,

sin la sombra ideológica de la estabilidad

y a salvo de la creencia del destino,

sin idealización del otro,

sin posibilidad de huir del otro, sin salida de nosotros,

toca exprimirnos en el tiempo más escaso de tiempo

antes de quedar confinados a un lado y otro de la frontera

por la que solo transitan los suicidas y los recuerdos.

Y así te miro para reconocerte,

para que no me abandones cuando seas bruma.

Y me tocas y me hueles

para que lo más escondido de mí te acompañe donde vayas.

Y buscamos también iluminar la vida disponible

con restos de la vida más hermosa.

Con el arroz al borde del mar,

tomar el sol de invierno,

dormir juntos en casas prestadas,

soñar con viajar a Lisboa en abril y, sobre todo, pasear de la mano,

con confianza, con lentitud, como si todo fuese nosotros.

Y todo infinito, puro, casi diría que inmortal."

"Nada más fácil que entrar en la página de Facebook

de la Asociación de Museos de Escritores

para preparar una ruta espectacular por las principales casas natales

y residencias de nuestros literatos más clásicos.

En Salamanca, se encuentra la casa-museo de Unamuno,

donde el legendario autor escribió 'Niebla'

y donde residió más de una década

mientras ejercía de rector universitario.

En un territorio privilegiado de Galicia,

Vilanova de Arousa, aparece la de Valle-Inclán,

un precioso palacete que perteneció a su familia

y donde se ofrecen visitas guiadas

al pasado más doméstico del autor de 'Luces de bohemia'.

En Moguer, en la provincia de Huelva,

se mantiene en pie la casa donde Juan Ramón Jiménez

vivió su infancia y juventud,

ahora reconvertida en un museo en honor del autor y de su esposa,

Zenobia Camprubí.

Con una simple búsqueda en Internet,

se puede obtener información básica

sobre residencias de escritores contemporáneos

reconvertidas en museos o rutas literarias.

Roberto Bolaño vivió y escribió

durante muchos años entre un piso de Barcelona

y un apartamento humilde del pueblo costero de Blanes.

Hoy en día, sus lectores

pueden rendirle homenaje reviviendo esos escenarios

gracias a las visitas guiadas.

José Saramago residió 18 años en Lanzarote,

en una casa en la que hoy se puede pasear por su dormitorio

y biblioteca o detenerse y curiosear en el estudio

donde el autor portugués escribió sus últimas obras.

Ahora bien, si el presupuesto nos llega,

podemos tirar de avión y visitar decenas de casas-museo de escritores

que hay por todo el planeta.

Ahí está la impactante caseta donde escribía Dylan Thomas,

situada frente a un hermoso estuario en un Gales.

Las estupendas residencias de Balzac y Victor Hugo en París.

El rancho de Jack London en California.

La elegante casa de Mark Twain en Connecticut.

El sobrio edificio de Charles Dickens en Londres.

O la magnifica mansión de Nabokov en San Petersburgo."

Gracias a la novela de Santiago Posteguillo,

estamos paseando por el Sagunto romano.

Pero, con vuestro permiso,

vamos a cambiar de escenario geográfico e histórico,

y nos vamos hasta la revolución rusa.

Y es que tenemos nueva novela de Irene Gracia,

que habla de dos jóvenes de la alta burguesía,

que son expulsadas de la escuela de danza de San Petersburgo

y acabarán en un internado de dudosa moralidad.

Esta es una estupenda novela donde el amor,

la intimidad y las trampas del destino

van de la mano.

A lo largo de la historia,

encontramos mujeres con mucho poder, como Julia,

pero la mayoría son anónimas,

como las que aparecen en las cartas de Elena Francis.

¿Os acordáis de este programa de radio?

Pues bien, ahora vais a disfrutar de material inédito

que muestra esas cartas que llegaron entre 1951 y 1970

y no vieron la luz y que nos demuestran, de nuevo,

la terrible situación que les tocó vivir.

Tras el ya conocido "Manual para mujeres de la limpieza",

nos llega ahora el nuevo libro de Lucía Berlín.

Son 22 historias protagonizadas de nuevo por mujeres

donde no faltan el amor, la frustración,

la rutina del día a día, la belleza, la esperanza.

Y todo eso salpicado con esas dosis de humor

tan características en esta escritora.

Sin duda, este libro, como el anterior,

de lectura obligada.

Hoy os voy a recomendar "El arte moderno".

Hoy os voy a recomendar "Los hermanos Willoughby".

Es un libro de actividades que te explica

una cosa y tú tienes que dibujar lo que te dice.

También te dice el nombre de algunos artistas.

Este libro tiene dos tramas.

Una, la familia Willoughby; y la otra, del capitán Melanov.

La trama de la familia Willoughby es que es muy rara

y los hijos se quieren deshacer de los padres

y los padres se quieren deshacer de los hijos.

Hay una página muy chula

que te salen un montón de dibujos en blanco y negro.

Y tú tienes que colorear todo.

Y es muy chulo.

Y la trama del capitán Melanov es que él es muy rico,

pero vive en la miseria.

Cuando recibí el libro,

me di cuenta de que era mucha casualidad

porque este año nos ha tocado en la clase hacer unos dibujos

y fue mucha casualidad.

Este libro es un homenaje a los cuentos clásicos de antes,

como por ejemplo, "Mary Poppins" y "Heidi".

(Música)

En la novela hay purgas, asesinatos, hay traiciones,

escenas en el Senado.

Bueno, hay un montón de cosas, cosas que ocurren, por ejemplo,

en teatros, en circos o anfiteatros como podría ser este.

Pero a mí hay una cosa en especial que me ha gustado mucho,

las dos batallas que describes, sobre todo, la última.

Donde, además, dedicas un montón de páginas,

donde el lector disfrutará incluso de esquemas al final del libro

para ver cómo estaban ubicadas las tropas.

Y uno tiene la sensación de que lo has pasado muy bien

describiendo esas batallas.

Las batallas son casi algo típico en mis novelas.

Intento narrarlas de una forma muy cinematográfica.

Yo digo que cuando un director de cine rueda una escena de batallas,

la rueda una vez pero con 17 cámaras.

Y luego, lo monta.

Yo hago algo parecido.

Yo cuento la batalla de Lugdunum, que fue brutal,

una sangría, una guerra civil, una batalla de dos días

donde se están aniquilando 75.000 romanos contra 75.000 romanos.

Lo cuento desde los dos puntos de vista,

desde Albino y desde Septimio Severo y Julia.

Y yo creo que el ir pasando de un lado a otro lo hace muy dinámico,

muy entretenido y muy espectacular.

Que es lo que a mí me gusta, porque estás contando la historia,

pero también lo estás haciendo entretenido para los lectores,

que es realmente lo que yo siempre quiero.

Además, tengo la sensación de que muchos lectores

entrarán en la novela "Yo, Julia", pensando que es

una novela de romanos, que lo es, y acabarán dándose cuenta

de que es la novela de una gran mujer.

Y todo lo que narras en esas batallas

y en el resto de la novela, como ya hemos visto

en obras tuyas anteriores, perfectamente documentado.

Muchas de las cosas que salen aquí son reales.

La mayor parte de los acontecimientos son reales.

Luego, siempre incluyo una nota histórica

al final para especificar exactamente

todo lo que es real, que es la gran parte.

Y lo que no es real no es que no haya pasado así,

yo planteo una hipótesis en los vacíos históricos.

Pero sí, es sustantivamente histórica.

Sabes que es el tipo de novela histórica que a mí me gusta hacer:

una novela histórica que sea muy fiel a los datos.

Lo extraño era que no hubiera novela sobre Julia Domna,

solo había una obra de teatro escrita

en 1903 por dos mujeres bajo seudónimo masculino,

que escribieron sobre Julia.

Y eso es en lo que a mí me sorprendió y creo que era el momento

de que su historia fuera más conocida.

Una de las cosas que siempre llama la atención en sus libros,

no solo en este, es toda esa información que nos vas dando

y que nos permite conocer hechos, si quieres, anecdóticos,

pero que resultan muy entretenidos.

Por ejemplo, aquí hablas de que las espadas romanas

estaban diseñadas para pinchar y no para cortar;

que tenían calefacción debajo del suelo de las domos;

si la cesárea viene o no de Julio Cesar.

Es una información que no es nada gratuita.

No, es la ambientación.

Yo siempre pienso: "Otra vez vuelvo al cine".

Por eso, en la Universidad Jaume I de Castellón,

doy una asignatura que es casi literatura y cine,

siempre hago referencias al cine.

Cuando estás viendo una película de ambientación histórica

y estás viendo lo bien ambientada que está,

mientras están poniendo los títulos de crédito,

ya se predispone positivamente el público.

Y el espectador piensa:

"No sé cómo estará el argumento, pero oye, está bien ambientada".

Eso es lo que quiero conseguir con esos detalles, que el lector,

la lectora, vaya viendo: "Esto, por lo menos, voy a pasear por Roma.

Esto me va a gustar, aunque solo sea la ambientación histórica".

Si luego, encima, los atrapas con la trama, perfecto.

Pero me parece importante.

Conocemos tus trilogías romanas, las de Trajano y Escipión.

¿Julia Domna podría llegar a serlo también?

El personaje de Julia ciertamente da para mucho más.

Como comentábamos al principio, "Yo, Julia"

se centra en los años 192 a 197, solo cinco años,

los años de su ascenso meteórico.

Pero, ciertamente,

luego se queda ella instalada en el poder

y podríamos seguir contando la historia de Julia.

"Yo, Julia" es un guiño en el título a "Yo, Claudio".

Y hombre, "Yo, Claudio", si recuerdan bien,

eran dos novelas: "Yo Claudio" y "Claudio, el dios".

Es cierto que a Julia, al final, la divinizan y la hacen diosa.

Así que se podría continuar

haciendo el paralelismo hasta el final.

Pero yo, de momento, estoy muy contento con "Yo, Julia"

y cómo ha quedado narrado su ascenso meteórico al poder.

Tengo una gran curiosidad, ¿cómo se reciben tus libros en Italia?

Lo digo porque no sé si te ven, si lo ven bien,

si te ven como un intruso: "¡Este hombre escribiendo sobre Roma!".

¿Qué tal es esa relación?

La verdad es que estoy muy contento

con esto que me preguntas de Italia y mis novelas.

Todas las novelas de romanos las han traducido.

Eso sí, desordenadas.

Primero, la primera de Escipión; después la primera de Trajano;

después, la segunda de Escipión... En fin, un poco barajado.

Hasta el punto de que un lector italiano me escribió a mi página web

y me preguntó que por qué escribía yo en ese orden.

Tuve que explicar que me traducían así.

Pero Italia es Italia, siempre es un poco el caos.

Pero me quedo con el estímulo de que sí

que les interesa cómo estoy contando Roma.

Y algo sabrán los italianos de Roma.

Entonces, si aprecian la forma en que estoy contando

la historia de la República o del Imperio Romano,

debe ser que no estoy mal encaminado y así me lo tomo.

Es algo que me está dando una fuerza extraordinaria.

Y ojalá se interesen también por Julia y podamos ver a Julia...

Ya ha habido llamadas a mi agente

sobre el tema de traducir Julia al italiano.

Espero que Julia también pase por el Coliseo de nuevo.

Julia Domna es un personaje fascinante,

una de esas mujeres que los historiadores hombres han ocultado

y que merecen brillar como Julia hace aquí,

en el libro de Santiago Posteguillo.

Y no lo dudéis: hay muchas más.

"El 'Imperator Caesar Augustus' manifiesta

que el terrible incendio que asoló nuestra querida ciudad

hace unas semanas no es una maldición,

sino una señal divina de los dioses para con su colega

y representante aquí en Roma, el emperador Cómodo,

reencarnación de Hércules entre nosotros, pobres mortales.

Es una señal que nos indica el nuevo rumbo

que ha de llevar ahora Roma.

La nueva Roma que emergerá de las cenizas de este holocausto,

que marcará un antes y un después en nuestras vidas.

El incendio en sí mismo ha sido un fuego purificador que ha servido

para limpiar la urbe de su pasado mortal

y encaminarla hacia un futuro en el Olimpo de los dioses."

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Página 2 - Santiago Posteguillo

13 nov 2018

En el programa de esta semana Santiago Posteguillo nos hablará de la novela con la que ha ganado el Premio Planeta. “Yo, Julia” recrea la historia de la emperatriz romana Julia Domna. La acción de esta historia se centra en el periodo que va desde el 192 y hasta el 197 d.C, en los que esta mujer, casada con Septimio Severo hará lo imposible para sobrevivir y lograr sus propósitos dinásticos. Por lo que veremos las diversas maniobras e intrigas en las que interviene Julia para conseguir que su esposo se convierta en emperador de Roma. Es una novela llena de intrigas y con una gran fuerza en la documentación histórica. Seguidamente, conoceremos el proyecto del Hospital Universitari de Bellvitge, Relat-hos, que consiste en promover que sus pacientes escriban relatos. Esteban Beltrán Verdes recitará un poema propio. Y recorreremos la red para conocer las principales casa-museos de escritores de todo el mundo.

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