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Para todos los públicos Página 2 - Philip Kerr - ver ahora
Transcripción completa

Salí al campo para hacer el descanso del cigarrillo.

Pero sin cigarrillo, para respirar un poco

de aire fresco y aclararme un poco las ideas.

Sobre el estadio pendía una neblina que parecía

gas venenoso avanzando por una línea de trincheras.

Para ser sincero creo que me sentía enclaustrado

y me entraron ganas de ponerme a correr por la banda.

En cambio lo que hice fue ir a por un balón

y darle unos toques.

No es que se me diera muy bien,

pero siempre me servía para abstraerme,

como si se tratara del zen.

Te vacía la cabeza, porque es imposible pensar

en otra cosa si pretendes que no se te caiga la pelota.

A veces es tan bueno como la medicación.

Puede que incluso mejor porque además sirve

para mantenerse en forma.

Y ver todas las semanas "Página 2"

también os puede ayudar física y espiritualmente.

Al menos con programas como el de hoy

en el que vamos a charlar con Philip Kerr,

que inaugura una serie policiaca

en el mundo del fútbol.

Y le hemos pedido a nuestro impostor

que nos prepare un post sobre literatura y deporte.

En el cine veremos la adaptación

del Oso Paddington. Y la ciudad literaria

que vamos a visitar hoy es Londres.

Que empiece el juego.

(CANCIÓN) #Loca por el pelo blanco#

#adorabas a Mendoza.#

#Ahora te pierde lo fashion#

#y sólo hablas de Guardiola.#

Señor Kerr hemos de avisar a sus numerosos fans

que no estamos aquí para hablar de su famosa serie policiaca

ambientada en la Alemania Nazi, sino en una nueva serie

que está ambientada en el mundo del fútbol.

Y además el investigador protagonista es un personaje

yo me atrevería a decir muy insólito este Scott Manson.

¿Por qué no nos lo presenta?

Scott Manson es el manager ficticio de un equipo

llamado London City.

La trama se sitúa en la actualidad

en la Primera División de la Liga Inglesa.

Le encargan investigar la muerte del antiguo manager,

cuyo cadáver es encontrado

en el estadio ultramoderno donde juega el equipo.

El dueño ucraniano del equipo

sugiere que cuanto antes se sepa la causa de la muerte

mejor para el equipo y para él mismo.

Porque así ni los periodistas ni los policías

rebuscarán entre sus asuntos personales.

Esta novela era una oportunidad para explorar

mi propia relación con el fútbol

y escribir sobre mi pasión como aficionado.

No hay muchos buenos libros sobre fútbol.

Y quería ponerle remedio.

¿Ha tomado algún modelo para crear a Scott Manson?

Él tiene mucho de mí.

Gran parte de sus características

son también mías.

Tiene raíces escocesas, igual que yo.

Es una mezcla de muchas figuras y a la vez una oportunidad

para mí de tocar varios temas.

Por ejemplo, es negro.

Quería tener un personaje así

porque hay muchos jugadores negros en el fútbol

y siempre he pensado que no están bien representados.

Sobre todo desde el punto de vista de la labor directiva.

Así que para mí el hecho de que él consiga el puesto

como manager del London City representa un cambio

que aún no ha ocurrido,

pero que debería ocurrir.

Definitivamente necesitamos más personas negras

en labores técnicas, ya que muchos de ellos

están jugando en el campo.

Manson debe investigar el asesinato

del primer entrenador del club, del London City,

de Zarko, un prestigioso entrenador portugués.

Y usted sabe que muchos lectores van a pensar

que ese entrenador tiene algo que ver

con otro entrenador real muy famoso, con Mourinho.

¿Qué les dice a esos lectores?

Es curioso que la gente aquí

piense que el entrenador de mi novela está basado

en Mourinho sólo porque es portugués.

Es una figura ficticia.

Mi impresión es que en Barcelona

Mourinho es una especie de diablo.

El protagonista de mi novela es una figura heroica,

es glamouroso, es inteligente, ama su club.

Pero por supuesto Mourinho

es una figura importantísima para el fútbol inglés,

que ha hecho cosas buenísimas para nuestro fútbol.

Usted sabe que si hay algún lector al que no le guste

el fútbol y lee su novela y ve que hay propietarios

de clubs que son mafiosos, evasores de impuestos,

futbolistas que son caprichosos y ególatras va a pensar

que el mundo del fútbol está realmente mal, ¿es así?

Para empezar, yo soy un gran fan del fútbol.

Así que no lo denigraré jamás.

Pero pienso que el fútbol tiene problemas.

Hay tanto dinero y tanta pasión dentro del fútbol.

Y además tantas opiniones y países que participan

en este deporte que era inevitable que un escritor

de novela negra escriba sobre ello.

Tienes posibilidad de hablar de corrupción,

de partidos amañados, de drogas...

Mi intención era crear una buena novela sobre fútbol.

¿Sí?

Hola, Óscar.

No, todavía le estoy dando vueltas a un par de ideas

para el próximo programa.

Ajá.

Okey, no te preocupes, en cuanto lo tenga te llamo.

Que el deporte es una de las industrias

más poderosas del mundo no debería sorprender a nadie.

Sólo en España ya ronda el 3% del PIB.

Clubes de fútbol como Real Madrid o Barcelona

están al nivel de empresas multinacionales

y su influencia mediática es tan grande que asusta.

En el género deportivo abunda la literatura celebratoria,

esa que convierte en semidioses a sus protagonistas

y que relata el éxtasis colectivo

de las grandes victorias.

Y aunque no tengo nada en contra de ese tipo de libros

yo prefiero los que rebuscan en su lado oscuro,

los que airean los dramas y las mentiras.

En definitiva, la literatura deportiva

que humaniza a sus estrellas.

Yo he sido uno de esos hombres afortunados

que tienen una segunda oportunidad.

La mía ocurrió cuando el comité médico se creyó mis mentiras

y asumieron que había tomado drogas por accidente.

Así me libré del castigo deportivo

en un año absolutamente desastroso.

La profunda vergüenza que sentí no se hizo pública,

pero marcó el resto de mi carrera.

Un año después cuando la gente vio cómo pasaba

del puesto 141 al número 1 creyó que había sido

simplemente una proeza,

cuando en realidad casi había sido un milagro

si tenemos en cuenta lo destrozado

que llegué a estar.

Creo que este libro ayudará a entender por lo que pasé.

En el terreno de la literatura deportiva el fútbol es el rey.

Sobre este deporte existen tratados profundos

como los que escribe Juan Villoro,

o más emotivos como "Salvajes y sentimentales"

de Javier Marías.

También hay novelistas que han hecho sus pinitos

en la crónica futbolística.

Pienso en Miguel Delibes, David Trueba y cómo no

Nick Hornby con su exitosa novela "Fiebre en la gradas".

Incluso algunos llegaron a practicarlo profesionalmente

como Albert Camus, Nabokov o Jo Nesbo.

La verdad es que al fútbol le han llovido muchos halagos

algunos incluso en forma de poemas,

como los que escribieron Alberti,

Miguel Hernández y Pablo Neruda.

Pero por supuesto no es oro todo lo que reluce.

Y en el mundo del fútbol también abunda la impostura,

la corrupción económica, los partidos amañados,

la presencia de organizaciones mafiosas,

las adicciones o el egocentrismo galáctico

de algunos jugadores

sirven como material literario para libros tan interesantes

como "Fútbol contra el enemigo" de Simon Kuper,

"Una vida demasiado corta", que narra el suicido

del portero Robert Enke,

las crónicas de "Historias del Calcio"

de Enric González,

o "Niños futbolistas", de Juan Pablo Meneses.

Si tomas el concepto de globalización

en toda su extensión y lo unes a la corrupción en el deporte

el resultado es algo parecido a un tsunami de corrupción.

Hoy en día hay cientos de billones de dólares

en el mercado de apuestas deportivas

buscando partidos donde apostar.

Hablamos de grandes cantidades de dinero en efectivo.

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter

y el de la UEFA, Michel Platini,

que son los directivos de las dos organizaciones

futbolísticas más importantes del mundo piensan

que la corrupción es el problema más importante.

Pero no sólo de fútbol vive la literatura deportiva.

El ciclismo también ha dado grandes libros

donde tenéis garantizada la épica más dramática.

Pienso en "Alpe d'Huez" de Javier García Sánchez,

"Pedaleando en la oscuridad", de David Millar,

donde el ciclista cuenta sus desventuras con el dopaje;

o "Plomo en los bolsillos", que narra la trágica historia

del Tour de Francia.

¿Y qué decir del boxeo?

Ahí me quedo con las memorias de Mike Tyson,

con "El combate" de Norman Mailer,

donde recuerda la pelea entre Mohamed Ali

y George Foreman en el Zaire de 1974.

Como veis hablamos de un género donde encontramos mucha épica,

mucha emoción y, cómo no, mucha polémica.

Mucha gente decidió

que Óscar Pistorius era un monstruo.

Otros, de número considerablemente menor,

eligieron verle como a un santo cegado por una especie

de locura transitoria.

Mi intención fue la de descubrir

la figura de una persona compleja,

pero fascinante al mismo tiempo.

Y sé que eso puede generar

sentimientos de rechazo y disgusto.

Pero en el fondo espero que pueda lograr también

cierto grado de simpatía por el personaje.

El gran Manuel Vázquez Montalbán dijo

que el fútbol era una religión en busca de dios,

a la que muchos aficionados se convertirían

si ficharan a los divinos Messi y Ronaldo

como apóstoles, añadiría yo.

Místicas aparte, el deporte y los libros

se llevan estupendamente.

Sólo hay que evitar lo que en cualquier otro

género literario, que con o sin imposturas

nos metan un gol.

Londres, con y sin niebla.

Ideal para oír pisadas ajenas

cerca del 221b de Baker Street de Sherlock Holmes.

O peor aún, para perderse entre las sombras

del destripado barrio de Whitechapel.

¿Y qué decir del Soho?

En alguna de esas casas no residía el doctor,

sino el otro, Mr. Hyde.

Mucha tinta negra se ha derramado

por esta ciudad, pero el gran pintor de Londres

fue Charles Dickens.

Su casa museo está en el distrito de Holborn,

aunque sus restos reposan en la Abadía de Westminster.

Existe un Londres victoriano, sí.

Y hay otro isabelino.

Pasen y vean, teatro del bueno en el Globe de Shakespeare.

Pero la ruta continúa

y hay que hacer acopio de provisiones.

Así que merece la pena entrar en la librería Foyles

de Charing Cross Road, o en la mítica Stanfords

de Covent Garden y llenarse los bolsillos de libros.

Y ahora sí ya podemos patearnos Portobello con Martin Amis

y Camden Town con Irvine Welsh.

Pero que sea Virginia Woolf enterrada en Highgate

quien reciba hoy nuestro respeto.

Sin embargo aún queda tiempo, señala el Big Ben.

Nos abren la verja de Mansfield Park.

Y con ella las puertas a Jane Austen.

Aunque finalmente paramos el tiempo

en los jardines de Kesington

junto a la estatua de Peter Pan.

Lo sé, esta ciudad literaria es una locura.

Y es hora de irse.

Una opción es hacerlo a ritmo de madness.

En la Estación de King's Cross se encuentra la salida.

Harry Potter lo sabe.

Está en el andén 9 y 3/4.

Así que con J.K Rowling pasamos página.

Señor Kerr, sabemos de su pasión por el fútbol

y por el Arsenal.

Sin embargo usted ha decidido inventarse un club.

Aunque en Canadá creo que hay un club

que se llama London City. ¿Por qué se lo ha inventado?

El fútbol es un deporte muy tribal.

Y aunque seguía diariamente al Arsenal

mientras escribía el libro,

igual que mi personaje,

si hubiera escrito sobre el Arsenal

los seguidores del Tottemham o Chelsea

no hubieran comprado el libro.

Sólo por eso ya era una ventaja.

Además al hacerlo así me libero de lo particular

para hablar de cosas más generales

sobre el mundo del fútbol.

Hay frases en su libro que son auténticas puñaladas.

Por ejemplo: "pasaron miles de millones de años

hasta que las bestias salvajes evolucionaron

y se convirtieron en hombres.

Pero sólo hacen falta 90 minutos un sábado tarde

para que todo eso se desmorone."

¿Tan salvajes son los aficionados?

El fútbol crea pasiones increíbles.

Una de las razones por las que la gente

ama el fútbol es porque puedes convertirte en parte

de una tribu, de una familia.

Las emociones que se viven en el campo son incomparables.

El fútbol vacía tu mente de todo menos del partido.

Usted aborda en su libro

cuestiones que todavía son tabú.

Por ejemplo el tema de la homosexualidad.

Scott le dice a uno de sus jugadores

que mejor que no salga del armario.

¿Quiere decir que el fútbol

está por detrás de la sociedad?

El fútbol por sí mismo no está por detrás.

Pero muchos de sus aficionados sí.

La gente del fútbol sabe quién es gay y quién no.

Y no tiene mayor importancia.

Yo creo que mucha gente del fútbol

es más madura y moderna de lo que sospechábamos.

No se puede decir lo mismo de los aficionados,

especialmente en Inglaterra.

Mira, cuando hace muchos años Elton John estuvo

en el Estadio de Watford los hinchas no pararon

de insultarle por ser gay.

Y no creo que la situación haya cambiado mucho.

Estamos en el Mini Estadi, junto al Nou Camp,

en plenas instalaciones del Barça,

porque entre otras cosas su protagonista, Scott Manson,

fue como una especie de ayudante de Pep Guardiola

cuando salió de la cárcel donde fue injustamente

encarcelado por una violación que no cometió.

¿Por qué eligió este club?

Elegí este club porque se le conoce

por ser más que un club.

Me gusta mucho la ciudad.

He traído a mi familia aquí de vacaciones un par de veces.

Mi hijo estuvo conmigo viendo

el último partido del Barça contra el Villareal.

Mi segunda novela con Scott Manson

como protagonista tendrá lugar en Atenas.

Pero la tercera de la serie, que es la que estoy escribiendo

ahora sucede en el tiempo presente

y tiene como escenarios París y Barcelona.

Scott Manson tiene que viajar hasta Barcelona

para conseguir un trabajo en el club.

No de entrenador ni de manager,

sino algo que está fuera del deporte.

Scott viaja aquí para buscar

a una persona perdida, un jugador.

Así que Messi aparecerá en la novela

cuando Scott vaya a ver el mismo partido

que yo vi contra el Villareal

y yo describiré el fantástico gol que marcó.

Algunos futbolistas

en su novela son tildados de analfabetos,

casi de discapacitados intelectuales.

No sé si alguno ya ha leído el libro.

¿Y qué le han dicho?

No sé si algún futbolista ha leído mi libro.

Pero hay muchos que saben leer.

La era del jugador de fútbol

completamente estúpido ya ha pasado.

El fútbol actual es más sabio, más informado

y con mejores empresarios que antes.

A nosotros en este programa nos interesa mucho fomentar

la lectura entre los más jóvenes.

Y sabemos que usted tiene una serie juvenil

que se titula "Los hijos de la lámpara".

¿También le interesa este público lector?

El público que realmente me gustaría conseguir

y que realmente lleva años sin leer

es el público masculino.

Por eso cuando creé esta serie de libros

sobre el fútbol fue como decir:

"Si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma."

Os vamos a presentar el libro "Treinta y tres días

antes de conocerte" de la autora Paloma Muiña.

El libro va sobre un niño que se llama Jaime

que hace un diario durante las vacaciones

y se lo da a una nena.

Jaime va conociendo a los vecinos y los ve raros.

Una madre que viste de forma rarísima,

un padre que llora por todo,

el abuelo que habla con la tele

y un gato que come lenguas de vaca.

Siguiente.

Después descubre que tienen una hija

que se llama Nena.

Y entonces se pierde un hermano

y se ve que está con la Nena.

Y hacen una fiesta.

Y después viene la Nena.

Y entonces hacen...

comen un bizcocho.

Mi personaje favorito es el abuelo,

porque le pregunta a la tele

como si la tele hablara.

Y me hace mucha gracia.

A los que no les gusta leer se los recomiendo

para así comenzar a leer.

La verdad es que me gusta leer siempre.

Pero casi siempre leo por la noche.

Y no te dan ganas de dormir.

Y te lo pasas muy bien porque sueñas con el libro.

Cuando estoy cansada me duermo y sueño con el libro,

con que soy la protagonista.

No sólo hay actividad física en la novela de Philip Kerr,

también en la última de Santiago Lorenzo,

que tras "Los huerfanitos" publica "Las ganas".

¿Pero las ganas de qué? Pues de sexo.

Y es que tenemos a Benito, que lleva 3 años

sin mantener relaciones y conoce a María,

una estudiante que prepara una tesis.

Y cada vez que le envía

Bueno, el que no quiera reírse que no la lea.

"Un cometa en la coctelera" ha sido considerado

libro de ciencia del año en Alemania.

Y manera muy divulgativa nos explica cómo la astronomía

está muy presente en nuestra vida cotidiana.

Por ejemplo en la sombra de los árboles,

en el polvo del camino, también en las tostadas

y seguramente que en el mundo del deporte, comprobarlo.

Un bibliótafo es un coleccionista de libros

que los esconde para que nadie los lea.

Pero también es el título de esta divertida novela

escrita en los EE.UU en el siglo XIX.

Tenemos a un tipo que almacena libros en una granja.

Pero lo realmente curioso es que no le interesan

tanto los textos como conocer a sus antiguos propietarios.

Aquí tenéis una novela ácida y muy inteligente.

Este Oso Paddington

en España no es muy conocido, ¿Pero fuera?

Sí, en Inglaterra es una barbaridad.

Es uno de los personajes icónicos.

Sí, es un clásico. Es muy conocido por los niños.

¿Lo que pasa que aquí la adaptación la han hecho

en general de todo? Porque es una serie muy larga.

Sí, lo que han cogido ha sido al personaje,

el punto de partida, que es cuando conoce

a la familia Brown, que es una familia de humanos.

Y poco más, se han montado toda una historia

a partir de todo el imaginario del personaje

y a partir de ideas que van saliendo

en todos los libros que se han publicado

desde el 58 que aparece.

O sea, que no es que haya una historia concreta

No. Sino que es un batiburrillo.

Desconocido a la vista.

Hay un oso ahí delante. ¿Qué?

-Estará vendiendo algo.

Hola. -¡Mary!

Hola, me llamo...

(ERUCTA)

Vale.

¿Te gustaría un nombre inglés? -¿Un nombre inglés?

¡Paddington! ¿Paddington?

Lo siento. Me gusta.

Yo me he leído "Un oso llamado Paddington"

y "Nuevas aventuras de Paddington"

y no se cuenta por qué este oso criado

en los bosques del Perú habla inglés.

Sí, al menos en estos libros editados en España

no se explica el origen del personaje.

Se cuenta que ya aparece en la Estación de Paddington

y es donde lo encuentra la familia Brown.

Pero no se habla de todo este pasado del personaje.

La razón por la que ellos hablan en inglés

es porque en el pasado un explorador llamado

Montgomery Clyde estuvo en la selva de Perú

e hizo amistad con los tíos del Oso Paddington.

Y esos dos osos que eran muy listos y muy espabilados

al hacer amistad con el explorador

aprendieron el idioma.

Nunca hemos ido a Perú.

¿Cómo? Eso no puede ser.

Entonces estos dos osos han criado a su sobrino

con la idea esta de que algún día viajará a Londres

y conocerá o irá en busca del explorador.

Que es lo que estamos viendo.

Que es lo que vemos en la película.

Esa criatura significa mucho para mí.

¿Está en peligro de extinción? -Ahora sí.

Te voy a disecar, oso.

Hay un personaje que conecta con este pasado

y que no está en los libros.

Sí, se trata de la villana, a quien da vida Nicole Kidman,

que es un personaje muy carismático

y con algo muy icónico y que no es un personaje

que aparezca en los libros. No.

Es una aportación para la película.

Siempre hace falta un malo en las películas.

Dormirá en el desván y vosotros con el pestillo echado.

Genial.

Este oso es un peligro para esta familia.

Con la famosa familia Brown también hay diferencias.

Sí, en los libros es una familia más convencional.

Es la típica familia inglesa media.

Y en cambio en la película para buscar una explicación

lo que han hecho es generar contrastes

entre los miembros de la familia.

No saltes así, el 7% de los accidentes

empiezan con un salto. Pero si voy a ser astronauta.

Tú no vas a ser astronauta.

Han puesto una figura paterna más autoritaria.

La madre tiene un punto artístico,

es ilustradora de libros.

Juegan la baza de la niña adolescente.

Amargada del todo. Un poco amargada,

que no acaba de llevarse bien con la familia.

Intentan describirlos de forma distinta

para que los lazos sean diferentes.

Aunque sea de otra especie...

o tenga una alarmante adicción a la mermelada

Paddington es de la familia.

¿Paddington?

La verdad es que esta serie la encuentro muy british.

Es por eso que no la han publicado entera

aquí en España, porque no acaba de conectar del todo

con el público infantil.

¿Y tú la película qué?

La película me parece curiosa, una buena alternativa

al tipo de cine infantil que se hace ahora.

Funciona bien en la forma que tiene de mezclar

imagen real y animación. Y tiene algo muy pop

en la iconografía y en la utilización

de los colores que me resulta muy atractivo.

Vivimos con tanta pasión algunas cosas

que casi las convertimos en una religión.

Nos pasa con nuestros seres queridos,

con la gastronomía, el fútbol...

Y, cómo no, también con los libros.

¿Os pasa a vosotros con "Página 2"?

El fútbol es una religión.

No exagero, la religión oficial de este país

no es ni el cristianismo ni el islam, sino el fútbol.

La gente ya no va a la iglesia a rezar.

Al menos no los domingos, porque lo hace en el fútbol.

Dad un paseo en el estadio en cualquier momento

y escuchad las plegarias de nuestros creyentes.

En efecto, esta es su catedral.

Este es su lugar de culto.

Este equipo es su credo.

(CANTOS DE HINCHAS)

Pido disculpas si a alguien le parece

que estoy blasfemando, pero es la verdad.

Aquí es donde los creyentes

vienen a comulgar con sus dioses.

(MURMULLO DE PÚBLICO)

(MURMULLO DE PÚBLICO)

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Página 2 - Philip Kerr

15 feb 2015

En Página 2 entrevistamos a Philip Kerr por "Mercado de invierno", una novela negra ambientada en el mundo del fútbol. El Impostor analiza "literatura y deporte". La ciudad literaria que recorremos es Londres. Y, en cine, comentaremos las aventuras del osito Paddington.

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