Música, baile, naturaleza y literatura, museos...Desde Hemingway a Antonio Gades, pasando por el Guggenheim o el Palau de les Arts de València. Aquí podrás disfrutar de los mejores documentales.

4912838 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos Otros documentales - Murillo, la alegría del barroco - ver ahora
Transcripción completa

(HOMBRE) Murillo es tan popular

porque sabe llegar a la gente.

(MUJER) Lo que yo siento es a través del ser humano

que retrata una emoción mucho más profunda, la de la compasión,

la de la inocencia.

(HOMBRE) No son pinturas, no son objetos de colección,

no es una cuestión decorativa.

Sus obras son objetos de devoción.

Un estilo singular, un estilo que ahora mismo

no se confunde con el de ningún otro pintor.

(MUJER, HABLA EN INGLÉS)

Murillo crea un arte donde, concretamente, los personajes

del cielo sonríen

a los personajes de la tierra.

(MUJER) Me gusta que hable de la esperanza. Y creo

que es verdad, el ser humano no puede vivir sin esperanza.

Él la muestra.

Siempre hay esa belleza dentro

de un entorno de dureza en general

con esa capacidad de consolar,

esa característica de bálsamo, de empatizar con el espectador,

sin duda debió ser una de las claves de su éxito.

(Música renacentista)

(HOMBRE) La Sevilla de 1617,

cuando nace Murillo,

es una ciudad que todavía vive el impacto

de lo que ha supuesto llegar a las Indias,

se ha convertido en cabecera de Indias

y por lo tanto es la capital económica de la monarquía.

Es, en palabras de algún autor de la época,

una Babilonia del siglo XVII.

La infancia de Murillo fue, hasta que queda huérfano

muy joven,

pues una infancia dichosa.

Es hijo de un barbero cirujano,

un oficio que no le deja

ninguna huella.

Pero su madre tiene cierta estirpe artística,

ya que un hermano de su madre,

su tío Antonio Pérez, es un pintor de imaginería en Sevilla.

Quizá pudiera insertarse en este primer taller.

Empezó a pintar por la sencilla razón de que le ponen de maestro

a Juan del Castillo, que era

de la familia.

Era, en cierto modo, tío político de Murillo

y, en aquella época, basta

que alguien de la familia tuviese un oficio

para que a un niño que empieza se le colocara con él.

Y es un artista, Juan del Castillo,

con el que él comienza a trabajar y sobre todo a aprender

el dibujo, el arte del dibujo.

Juan del Castillo es clave.

Pero Alonso Cano también es clave,

porque, cuando Alonso Cano está realizando

sus dibujos en torno a los años 30,

hay una similitud con los de Murillo bastante evidente.

Alonso Cano se va rápidamente, muy pronto, a Madrid,

y queda, digamos, el mercado sevillano bajo el liderazgo

de Zurbarán.

Un liderazgo que quizá pierda muy rápidamente porque Murillo

destaca muy rápidamente con su pintura y asombra

a la ciudad en estos años más tempranos.

El mariscal Soult,

que termina convirtiéndose en personaje importante

del ejército napoleónico

después de la batalla de Bailén, va a someter, como en general

todas las tropas napoleónicas, a un saqueo sistemático

muy importante

del patrimonio histórico español.

Soult se llevará un importante número de cuadros,

lo mismo que ocurrirá con otros militares franceses

o con el propio rey José.

La obra de fray Francisco Solano

en el toro, que se conserva aquí,

en el Real Alcázar

de Sevilla, posiblemente fue desechada en el expolio

de Soult quizá por su mayor simpleza

o por su sencilla ejecución

o posiblemente también por su estado de conservación.

No es un cuadro popular ni conocido.

Ahora bien, es un tesorillo, es un testimonio de lo poquísimo

que nos ha quedado de lo que el artista realizó

en esta primera época suya aquí, en la ciudad de Sevilla.

Para la carrera de Murillo,

el encargo de las pinturas del Claustro Chico

supone un antes y un después.

De alguna forma, el artista se da a conocer públicamente.

Ya había pintado antes, pero se da a conocer con este conjunto.

Esas 12 pinturas deben de impactar en la ciudad

y se posiciona ya con un cierto liderazgo y fortaleza.

Comienza a organizar por otra parte su taller

con sus primeros aprendices documentados.

Este encargo, que se le encomendó hacia 1644,

fue trascendental para su carrera,

porque pasó de ser un artista de rango secundario

a un artista

de primera categoría.

Desde entonces ya fue un artista

considerado como una figura local,

sobre todo, desde el punto de vista de lo popular,

introducir aspectos de la vida popular en la pintura religiosa.

Hay una que realmente es muy hermosa, está actualmente

en la Academia de San Fernando de Madrid,

que es San Diego de Alcalá repartiendo lo que sería

la sopa boba, la comida que había sobrado

todos los días en el refectorio de los frailes.

Son personajes reales sacados de la existencia diaria de Sevilla

que de repente aparecen en la pintura.

La gente se reconoce y dicen: "Hombre, si ese es Juanillo,

el que pide limosna delante de la Colegiata.

Anda, Andresito". Andresito es el mendigo

que está en el Hospital de La Caridad, etcétera.

Es decir, son personajes populares de la vida sencilla y humilde,

de la vida menesterosa de Sevilla, que aparecen por ensalmo

como protagonistas de sus pinturas.

Son personajes

absolutamente normales, corrientes, con los que la gente

se puede identificar y donde

la gracia, el humor,

es algo muy importante.

La epidemia de 1649 penetró por algún puerto del Mediterráneo,

Valencia, quizá Cartagena, procedente de algún barco

que viene contagiado en el Mediterráneo.

Las ratas son el elemento transmisor más importante.

(HOMBRE) Las crónicas que describen esos meses

de abril a julio

de 1649 en Sevilla son estremecedoras.

Prácticamente desapareció

la mitad de la población sevillana,

que en esos momentos podía ser de 120 000 habitantes,

y se quedó en la mitad.

Familias enteras desaparecieron.

Se contagiaba uno, se contagiaban los demás.

Y naturalmente, al perder la mitad de la población, pierde la ciudad

la mitad de sus recursos, la mitad de su capacidad creativa

y la mitad de sus actividades productivas.

(J. CALVO) Se abrieron lo que se denominaba carneros,

es decir, lugares donde se echa la carne.

No da tiempo a enterrar de una manera sacra

a la gran cantidad de muertos que hay.

Si la ciudad viene arrastrando, dando síntomas de decadencia

en los años anteriores

a la epidemia, después de la epidemia,

la crisis de la ciudad es brutal.

Fue decisiva para Murillo en muchos sentidos.

Pierde a alguno de sus hijos

en esta epidemia de peste.

Sufre en carne propia lo que es la muerte.

La pintura de Murillo no es otra cosa más que desdramatizar

esos tiempos dificilísimos que se estaban viviendo

y crear unas imágenes

amables, dulces, que consuelan, que son bálsamo

para una ciudad, sobre todo en las clases populares,

que viven con las carnes abiertas de dolor,

de sufrimiento, de tristeza, de hambre y de enfermedad.

Uno de los hitos, no solo de la carrera de Murillo,

sino también de la historia de su fortuna crítica,

por lo menos hasta principios del siglo XX,

es la visión de San Antonio que pintó Murillo

en la segunda parte de la década de 1650

para la Catedral de Sevilla.

Ese cuadro monumental

e inmenso que preside la llamada Capilla de San Antonio,

que es también la capilla bautismal de la Catedral,

ese cuadro ha tenido siempre una popularidad inmensa,

que vino a colmar a Murillo, pues le venía a él a definir

como el pintor más popular de la ciudad.

Yo invitaría

a cualquier visitante que se acerque a Sevilla

a admirar la obra de Murillo y, en concreto,

a admirar el San Antonio de Padua,

para que siga en esa misma parte de la catedral

y, un poco más adelante, se encuentre

con el Triunfo de San Francisco,

de Herrera el Mozo, que está unas capillas más adelante,

que es otro cuadro tan monumental desde el punto de vista

de sus dimensiones como el de Murillo,

pero que, desde un punto de vista estilístico,

es mucho más avanzado que Murillo

siendo contemporáneo a Murillo.

Están cargadas

de ese lenguaje neoveneciano, porosidad,

evanescencia, es un lenguaje completamente nuevo

el lenguaje de Herrera el Mozo.

¿Cómo consigue Murillo crear ese lenguaje propio sin moverse tanto?

Herrera fue trascendental

y fundamental, no solo en su presencia

y contacto con su amigo de la infancia,

sino que, a través de su arte, cambió por completo

la trayectoria del artista hacia el pleno barroco.

Antes de Herrera, Murillo era prebarroco.

Después de Herrera, Murillo es plenamente barroco.

Quizá en el Barroco es el momento en el que la disposición

donde las obras de arte son colocadas

pensando siempre en el espectador,

pensando siempre en que llegue un mensaje.

Es un momento de la historia

del arte en el que las obras de arte son fundamentales

para dirigir, para lanzar un mensaje, para adoctrinar.

Inglaterra

ha sido seguramente el lugar, después de España,

donde más se ha apreciado a Murillo.

Son numerosísimos los cuadros que pasan

de España a Inglaterra vía París.

A mediados del siglo XVIII,

muchas colecciones parisinas se ponen a la venta

y muchos de los compradores de obras de Murillo

de esas colecciones son británicos.

(HOMBRE) Son escenas las que acaban en las colecciones británicas

más bien de carácter dulce,

de carácter que no ofende una sensibilidad protestante.

Además se aprecia mucho las obras de género

y aquellas obras que tratan

la vida diaria.

Lo curioso es que existen dos autorretratos de Murillo

en una época donde los pintores españoles

no solían autorrepresentarse.

Que tengamos dos de Murillo es bastante notable,

es bastante interesante.

Es un pintor con una autoconciencia

de su talento,

de su habilidad y muy interesado en su prestigio,

en su fama.

El primer autorretrato que tenemos

es el de la Frick Collection, cuando el autor tendrá

en torno a los 35, 40 años máximo, donde lo vemos ya

autorrepresentarse en el interior

de una especie

de monumento en piedra.

La piedra es duradera.

Esto es en relación con la fama. En el segundo autorretrato

que tenemos de una época bastante posterior,

cuando la fama

del pintor está ya muy bien establecida,

creo que quiere desarrollar más el tema de la actividad

del pintor y dónde se quiere situar, decimos, en el panorama

de los creadores de su tiempo.

Hace énfasis en su propia inteligencia,

hace énfasis en su posición social

a través de su indumentaria

y hace un énfasis en el carácter intelectual de su arte.

No hay más que ver sus autorretratos para ver

que es un hombre bueno,

un hombre sencillo, un hombre afable,

que, al parecer, por lo que pinta, debió de serlo,

porque él no entiende formas bruscas,

él no entiende formas dramáticas, fue un hombre nada conflictivo,

sino un hombre temperamentalmente

agradable y sereno

como le han mencionado sus antiguos biógrafos.

Murillo se posiciona en el mercado sevillano

desde una exclusividad que le permite alcanzar desde muy pronto

unas cotizaciones hasta ahora desconocidas en la ciudad,

en muchos casos superiores

a los principales pintores de la corte madrileña.

Murillo acaba siendo señalado

como el gran artista local

y eso en lo que se traduce

es en que las principales instituciones de Sevilla

le encargan obra.

Y directamente relacionada con la catedral,

a través de uno de sus canónigos,

Justino de Neve, está el encargo

a Murillo de la decoración pictórica

de Santa María la Blanca, una pequeña iglesia que había sido

durante la Edad Media sinagoga

y que, en la década de 1660,

se la dota

de uno de los conjuntos de yeserías

más importantes que se crearon en la Sevilla

y en la España del siglo XVII.

(HOMBRE) Pues aquí estamos

ante uno de los cuadros de la etapa tenebrista

más interesantes de Murillo.

De hecho es uno de los pocos que se conservan en la ciudad de Sevilla.

Veis que representa la Santa Cena. Es especial por muchos motivos,

por ser el único que se conserva en Santa María la Blanca,

pero también por ser probablemente

donde esté incluido

uno de los primeros autorretratos de Murillo.

¿Podéis descubrir cuál es?

Además,

el cuadro es muy especial por ese claroscuro,

nos recuerda a Caravaggio, nos recuerda a Zurbarán.

Murillo se esfuerza por la personalidad que está detrás

de esta decoración, que es Justino de Neve.

(G. FINALDI) Justino de Neve es un personaje muy interesante

de su carrera

porque es una relación que es a la vez artística y amistosa.

Yo creo que ve en Murillo una persona que es capaz de plasmar

un poco la imagen de la fe

tal y como la entiende él,

que es combinación de teología y devoción popular.

Justino le da oportunidades a Murillo

para hacer cosas distintas, cosas nuevas, cosas de gran escala.

Todo lo que tiene que ver con Justino de Neve

son cimas dentro del arte

de Murillo, entre ellas, fundamentalmente,

la decoración de Santa María la Blanca,

de la que aquí, en el museo, quedan dos obras,

dos medios puntos,

dos obras fundamentales a la hora de establecer

la fama de Murillo, el patricio, su mujer,

y hasta un perrillo que tienen al lado están sumidos

en el sueño, en un sueño milagroso,

es una de las más hermosas

y las más convincentes escenas de sueños que nos ha dejado

la tradición occidental.

Una de las cosas que más nos habla de la personalidad de alguien

es su grafía y lo más parecido a la grafía sería el dibujo

y vemos a una persona con carácter,

que tiene una capacidad de dibujo enérgico,

decidido, apasionado.

(MUJER) Tiene una personalidad fuerte, fuerte.

Es decir, estar en su estudio debía de ser

para los que trabajaban con él...

Tenían que obedecer lo que dijera el maestro.

Tanto el buen pastor como la Inmaculada

son dos joyas del dibujo de Murillo en el Museo del Prado

y del dibujo de Murillo en cualquier sitio,

porque, como sucede con los artistas españoles,

son pocos los ejemplos que han quedado de ellos.

La Inmaculada es un dibujo excepcional.

Tiene una fuerza expresiva inmensa.

Con el trazo de la pluma es algo excepcional.

Está en movimiento toda la figura, es decir, está representando

a la Inmaculada que está ascendiendo,

que está en el cielo y, por lo tanto, se mueve.

Y ese movimiento lo transmite a través de un zigzag

de la pluma muy fuerte.

El buen pastor tenía la vara en la que se apoya, no como está ahora,

sino que la tenía por detrás y erguida,

agarrándose a ella con la mano, agarrándola con la mano izquierda.

Para mí el cambio más interesante respecto al cuadro

es que el niño del dibujo

llevaba un gorrito puntiagudo,

como de pastorcillo de la época,

y que era como demasiado vulgar en cierto sentido.

Y eso se lo quita.

Hace ahora un niño con un pelo que le rodea la cabeza

y enormemente luminoso y mirando al espectador, totalmente,

es decir, es un cambio fundamental

en una composición, con lo cual eso todavía

me indica más que seguramente había estado

ya en Madrid y que había visto ya

el cuadro de Las Meninas de Velázquez.

(G. FINALDI) Velázquez ya está terminando su carrera. No lo sabe,

evidentemente, en este momento.

Pero acaba de pintar Las Meninas,

que representa una suma

de su pensamiento artístico.

Y en 1658, si Murillo está en Madrid,

pues Velázquez le enseña Las Meninas, podemos estar

bastantes seguros.

Velázquez era

el gran ejemplo vivo que había en España

de hasta qué punto un pintor

por mor de su propio arte podía ascender

en la escala social

y podía verse reconocido.

Yo creo que hay que hablar

de la influencia velazqueña

sobre Murillo en términos de ejemplo de artistas

más que en términos estilísticos.

Murillo era un niño

cuando Velázquez se fue a Madrid,

pero, como compatriota, es de suponer

que le abriría las puertas de palacio

y le enseñaría algo fundamental, la colección real.

Dentro de las colecciones reales, los dos grandes polos

son Tiziano y Rubens. Lo que tienen en común Tiziano y Rubens

es que son

los dos grandes narradores de la tradición occidental

que utilizan el color como materia principal de la pintura

y a eso está muy atento Murillo.

La estancia de seis meses de Murillo en Madrid

fue absolutamente fundamental,

transformó por completo sus conocimientos, su técnica,

su percepción del arte,

y vino a elevarle todavía un escalón más

a todo lo que ya había subido y ascendido

en su trayectoria anterior sevillana.

El Velázquez que le interesa a Murillo es el Velázquez juvenil.

Estoy hablando del Velázquez de la Vieja friendo huevos,

estoy hablando de El aguador de Sevilla.

Ese naturalismo es el que le interesa a Murillo.

(Música renacentista)

A partir de los años 60, es decir, a la vuelta de este viaje,

algo se ha liberado

en la forma de pintar de Murillo.

Despega de una manera quizás un tanto inesperada.

El Murillo más bello, para decirlo así,

es el Murillo de los años 60 y posteriores.

El 1 de enero

de 1664 fallece la mujer de Murillo, Beatriz de Cabrera,

con la que en ese momento compartía cuatro hijos.

Desde luego tuvo que ser

una crisis personal para él importante.

Coincide esta crisis

con el período más maduro de Murillo,

donde recibe más encargos y donde se vuelca en la pintura

de una manera desenfrenada.

Miguel Mañara era

un aristócrata, no muy agraciado físicamente,

que, según él confesó realmente por escrito,

él había sido pecador en su juventud,

de lo cual en su madurez, sobre todo ante un momento

que le debió sobrecoger, que fue el fallecimiento de su esposa,

queda viudo y toma la determinación

de que ni el poder ni la gloria ni el dinero

ni su condición aristocrática valían para nada.

Quiso que en las paredes de la Santa Caridad se plasmase

a través de pinturas y esculturas un mensaje que es

muy sencillo y que va dirigido, no al pueblo sevillano,

sino a los propios hermanos de la Santa Caridad.

(HOMBRE) Otra de las acciones que tendrán que llevar a cabo

los hermanos de la Hermandad de la Santa Caridad que aquí, en Sevilla,

serán ellos los encargados de llevar a los enfermos

desde la calle hasta el Hospital

de la Santa Caridad.

Y ante nuestros ojos tenemos a Santa Isabel de Hungría

curando a los tiñosos.

La enfermedad.

La pobreza.

La vejez.

La enfermedad de nuevo es fea.

Sin embargo,

la santidad y su séquito de damas son hermosas.

Esa dicotomía entre lo bueno bello y lo malo feo

es muy recurrente en el barroco para captar nuestra atención.

El verdadero autor intelectual de ese conjunto

es Miguel Mañara, que utiliza las capacidades de esos dos artistas,

la tétrica de Valdés Leal

en ese registro

y la divina

de Murillo en el suyo,

para hacer su mensaje

creíble, entendible

e impactante en el espectador.

(Órgano, música barroca)

Uno no entendería el mensaje

de la caridad si no entra por ese atrio

y no ve esos panegíricos

de En Ictu Oculi y Finis Gloriae.

Si tú no reflexionas sobre el pudridero,

si tú no reflexionas sobre el final de la vida,

si tú no reflexionas sobre que te vas a convertir

en huesos y en gusanos, si tú no reflexionas

en eso, eres incapaz de entender lo importante que son

las obras de salvación

que están representadas en la nave de la iglesia.

De las obras que pinta

para la Caridad, me gusta especialmente la de Abraham

y los tres ángeles,

que significa

la obra de misericordia de algo que se ha perdido

en nuestros días, dar posada al peregrino,

el ejercicio de la hospitalidad

como gesto caritativo.

Ahí también vemos al artista implicado,

no solamente como pintor,

sino también como miembro de la cofradía.

Por tanto participa en las actividades de la cofradía

y por tanto cuando representa los temas, que son temas de actos

de caridad sacados del Evangelio del Antiguo Testamento,

pues desde luego está haciendo algo que está en relación

con su propia actividad como hermano.

Murillo,

en la caridad,

es también un gran compositor,

un gran director de escena que sabe

distribuir perfectamente a esas multitudes en un paisaje.

Goya hará lo mismo

140 años después

en Cádiz, en el oratorio de la Santa Cueva,

y después de haber pasado por Sevilla

y de haber visto

las obras del Hospital de la caridad.

(V. MUÑOZ) La serie de pinturas

para los Capuchinos de Sevilla fue una de las series

más importantes, más ambiciosas

de las que realizó Murillo, tanto por la calidad

de las obras como por el número de ellas.

Y afortunadamente en el museo conservamos 16.

Se trata de unas obras del período de madurez artística del pintor,

donde ya podemos comprobar

gran parte de las claves de su éxito

con una pintura mucho más vaporosa, más diluida,

donde las figuras se funden con los fondos

y nos va anticipando la estética del siglo venidero.

El cuadro principal es el Jubileo de la Porciúncula,

es una composición muy ambiciosa, una composición importante,

como es lógico, presidiendo el retablo mayor

de la iglesia. Una composición además en que se ve

otra de las características de Murillo, que él decidía

elementos como la ubicación de la pintura,

la iluminación que iba a recibir, o sea, todo estaba pensado

a la hora de decidir la composición.

(MUJER) Ha sido una restauración laboriosa,

muy laboriosa, por las dimensiones

del lienzo, que son grandísimas,

4,5 metros, y está recortado,

porque era mayor, pues, claro, se multiplican los daños

que tenía.

Entonces es muy bonito descubrir en Murillo

cómo hacía y deshacía con plena libertad

y con una maestría

que, si se equivocaba o pensaba que esa composición no estaba bien

o no le gustaba, borraba,

simplemente borraba con el mismo color

y pintaba encima. Esas cosas las vemos nosotros

en las radiografías y en las texturas maravillosas

que luego conseguía con eso.

Teniendo en cuenta que pasó la invasión francesa

y que pasó luego la desamortización

y que fueron cortados y desprendidos de sus bastidores

y transportados y enrollados,

y tuvieron una vida muy dura,

pero, gracias a que la técnica que empleaban

en el siglo XVII era tan maravillosa, se conservan

bastante bien a pesar de que, claro, tienen daños, por supuesto.

Yo reintegraré de color, o reintegramos todos de color,

en las lagunas, donde no existe color solamente,

sin pasarnos a la pintura original, claro,

siempre respetando la pintura original.

Intervenimos tanto las pinturas como los marcos.

Ahora mismo se están restaurando los dos marcos

que corresponden a las dos tablas de San Agustín que tenemos aquí.

Y se hace todo lo que necesita.

Se trata el soporte, por supuesto, que es muy importante,

por detrás rellenando orificios,

grietas, fisuras, para darle fortaleza

a todo el conjunto.

(HOMBRE) El cuadro más conocido de los que pintó para los Capuchinos,

el más famoso, que además es el cuadro más copiado

del Museo de Bellas Artes,

es uno de los más pequeños de todos, es esa Virgen con un niño.

(V. MUÑOZ) La Virgen de la servilleta,

sin duda, es una obra icónica

de Murillo.

El fundamento de la diversidad de leyendas que existen

en torno a la pintura se basan en las versiones

que iban dando los guardianes del museo

a los turistas, a los viajeros de la época.

(HOMBRE) Hay quien cuenta que no, no, no, fue Murillo

que un día vio que un monje estaba pintando un trozo

de tela pequeño con una servilleta y dijo: "No, no,

espera, yo te lo termino, que te lo voy a hacer bien".

Ya sabemos hoy en día que no se trata de eso,

que es una tela de tafetán como tantas otras.

Pero, claro, todo ese envoltorio, todos esos mitos y leyendas

que la han ido envolviendo

sin duda la han convertido en una obra

de una extraordinaria popularidad.

Y lo más importante que creo yo que ha aparecido

en esta pintura ha sido una ventana.

Tradicionalmente esta imagen estaba apoyada en un pretil

y ahora ha aparecido la ventana completa.

(V. MUÑOZ) El cuadro de Santo Tomás de Villanueva

es un cuadro que reúne muchos elementos,

es como una síntesis de lo que era el lenguaje artístico

de Murillo.

Dice la leyenda que es uno de los que más estaba orgulloso

de ellos el propio Murillo, es un cuadro realmente esplendoroso

y admirable desde el punto de vista físico

y del punto de vista espiritual.

El primer cuadro conservado de Murillo es

la entrega del Rosario de la Virgen a Santo Domingo

y se encuentra

en el Palacio Arzobispal de esta ciudad,

de Sevilla, procedente del colegio

de los Dominicos de Santo Tomás.

Pues es un cuadro realmente interesante

de contemplar porque nos muestra la prehistoria de Murillo.

Murillo entonces no había desarrollado todavía

lo que fue en la posterioridad.

Todavía es un poco frío, un poco distante,

un poco inexpresivo.

Así es este primer cuadro de Murillo,

efectos y demostraciones estéticas que después superó perfectamente

a medida que empezaron a pasar los años.

Las diferencias son muy notables.

Han pasado 30 años

y en esos 30 años Murillo ha madurado

de una manera excepcional.

Primero, compone, configura sus cuadros

con mucha más soltura. Segundo,

dibuja cada vez mejor. Y tercero,

el colorido ya no es ese colorido duro y apretado

de sus inicios,

sino que es un colorido más ligero, más vaporoso,

más tenue

y con matices más sutiles y más exquisitos.

Probablemente sus pinturas de género, las primeras obras

de la pintura de género, de los primeros niños,

sean un recuerdo de esos huérfanos e hijos de la peste.

Se da cuenta de que estos niños son significativos

de un espíritu muy propio de la época.

Son niños que no tienen nada. Muchos de ellos

han quedado huérfanos por causa de la peste.

Innatamente le caen simpáticas estas pandillas

de niños pícaros, atrevidos,

que comen, que mastican,

que juegan,

que se divierten.

Los niños están todos comiendo bien y alegres.

No sé yo si es una sátira social.

El único que podría serlo es el primero que se conserva

de todos ellos.

Ese es muy fuerte, es el que están matando pulgas o algo así.

Ese niño es para mí el cuadro mejor de Murillo.

En el mismo XVII, los extranjeros son los que comienzan

a demandar este tipo de obras, pero porque se las llevan

como si fueran recuerdos o "souvenir" del momento.

No hay ningún niño feo.

Los niños son lindos, muy guapos, tienen el pelo ensortijado

y caen simpáticos directamente

al primer golpe de vista.

Él los escoge, naturalmente, y crea este mundo en que no hay

otra cosa más que un homenaje de Murillo

a esta pequeña clase y mínima clase social

que vive inteligentemente a merced de su propio talento.

(G. FINALDI) Había una imagen mental

de cómo era la España del siglo de oro

que se basaba en parte

en la literatura, en el Quijote.

Y también en la pintura.

Y, entonces, se toman estas escenas en cierta manera

como representativas de un mundo ya pasado,

pero un mundo que sigue siendo atractivo

porque mezcla, decimos, inocencia

con temas divertidos.

(MUJER) Sus pinturas de niños de la calle

podrían haber sido hechas ahora.

Y sí que me recuerdan a muchas

de las fotos que he hecho, que estoy haciendo

y que hacen muchos compañeros.

De hecho, pensando en él estos días...,

yo pensaba que a lo mejor si él hubiera nacido en el siglo XIX

o XXI, él hubiera sido fotógrafo.

Sí que me recuerdan y hablan

de lo que es la infancia.

Realmente la infancia es ese momento maravilloso.

Los niños sueñan,

los niños, en el momento de más dolor y más dureza,

son capaces de sonreír,

son capaces de jugar, tienen esa capacidad maravillosa

que yo creo

que los adultos a veces vamos perdiendo.

Para retratar,

tienes que tener y tienes que amar.

Si tú no amas, esa empatía

no se transmite.

Y yo creo que el hecho de retratar

también es un acto de muchísima generosidad.

La persona que tú estás retratando te lo está dando todo

y, si no hay ese amor,

de verdad que no funciona.

(E. FREIRE) Cuando pensamos en el Siglo de Oro español

hablamos de Lope de Vega

y de sus comedias y de sus tragedias también,

pero en las que hay siempre intrigas amorosas de capa y espada,

o pensamos en Calderón y "La vida es sueño", pero nos olvidamos

de todos los autos religiosos que en aquellos momentos

ocupaban gran parte de la escena.

Un café con leche me pones, por favor.

Nos olvidamos de que había poesía,

desde la poesía más popular hasta los sonetos más cultos,

dirigidos precisamente a santos, a devociones particulares,

a devociones generales,

y Murillo lo que hace es trasladar

las imágenes y la simbología que corre en estos poemas,

algunos de ellos muy densos y muy ricos, y los convierte en parte

del cuadro.

La sensación

de que más allá de lo que nos han enseñado

hay algo divino en nosotros.

No sé si eso lo podemos llamar misticismo,

un hálito religioso, pero Murillo lo tiene.

No es solemne, es otra cosa, no es pomposo,

es otra cosa

y, pese a que nos hemos empeñado en verlo con los ojos

de la cursilería, está muy lejos de convertirse en cursi.

Murillo es un pintor muy valorado

en la segunda mitad del siglo XVIII.

Una valoración que se mantiene a lo largo del siglo XIX.

El hecho de que Soult se llevara la Inmaculada

y esas obras de misericordia

van a darle un importante valor también en Francia.

Y se convertirá

en el pintor más cotizado en un momento determinado

a mediados del siglo XIX.

La Inmaculada de los Venerables.

Es una obra importante en sí misma, pero, como ocurre

con todas estas obras,

su importancia muchas veces no tiene solo que ver

con sus virtudes intrínsecas, sino que tiene que ver

con su historia, con la historia de su aprecio.

La familia de Soult terminará vendiendo la Inmaculada al Museo

del Louvre por una cifra extraordinaria,

más de 600 000 francos de la época.

¿Quiénes están pujando por esa obra?

Isabel II,

del zar de Rusia, la National Gallery de Londres.

La Inmaculada de Soult

batió un récord de cuánto se pagaba por un cuadro a mediados

del siglo XIX.

Por suerte terminó en el Museo del Prado

merced a un intercambio

en la época de Franco y el mariscal Pétain.

Hubo un acuerdo en devolver la Inmaculada,

no gratis, sino a cambio de unos Velázquez que había repetidos

en el Museo del Prado.

La gran contribución de Murillo es, desde el punto de vista artístico,

haber creado la iconografía más popular

de la Inmaculada, que ha sido luego repetida

millones de veces en estampas, en almanaques,

en calendarios, etcétera.

Pintó La Inmaculada porque era el tema de devoción más popular

de toda Sevilla.

Tenéis que saber que, en todas las casas de Sevilla,

preferentemente en las casas importantes, en el rellano

de la escalera principal, había una Inmaculada

para que la Virgen Inmaculada presidiese y armonizase

la vida cotidiana.

Murillo es un artista

que tiene más de 15 Inmaculadas.

Además, en cada una de ellas, ofrece una alternativa diferente

a todas las anteriores.

Las Inmaculadas de Murillo

ondulan en el espacio. Su cuerpo se mueve.

Sus ojos suben hacia lo alto, sus brazos se cruzan

junto al pecho, es decir, ese concepto de máxima pureza

es el que Murillo sabe captar como nadie en la historia,

no solo sevillana, sino la historia general del arte.

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX,

se consideró que su arte era demasiado blando,

demasiado edulcorado,

que presentaba una imagen de la realidad

que a él le tocó vivir que no se correspondía

con lo que realmente estaba ocurriendo,

y el valor de Murillo cayó de una manera importante.

Porque al siglo XX Murillo le interesa menos.

Incluso en las primeras décadas del siglo XX,

Velázquez empieza a interesar menos de lo que había interesado.

Desde el punto de vista de la pintura española,

son desplazados por el Greco.

Las vanguardias

que reivindican al Greco, que reivindican a Zurbarán...,

hacen que Murillo deje de interesar porque era un artista

cuyo mensaje ya no funcionaba con la contemporaneidad.

Oleadas de nuevos críticos, por ejemplo,

descubren en el 1905, a partir de Picasso, el cubismo

y descubren que Zurbarán con su volumetría sólida,

potente y volumétrica es un exponente de lo que ahora

ellos entendían como modernidad, y que sin embargo Murillo

era una antigualla solo propicio para viejecitas piadosas que rezan

el rosario a oscuras en las iglesias del atardecer sevillano.

En cualquier caso, en los últimos años,

ya en el siglo XX, se empieza a valorar la pintura de Murillo

desde otra perspectiva.

Por ejemplo en su pintura de género o su importancia

como dibujante.

Y empiezan de nuevo a reivindicar su figura

como uno de los principales pintores de la historia del arte.

Desde el estudio pionero, ese catálogo que realizara

don Diego Angulo y las sucesivas investigaciones con especialistas,

generaciones de especialistas

y, hoy en día, con toda la aportación documental

que están realizando otros autores,

pues la figura de Murillo emerge

como uno de los grandes pintores,

no solo de nuestro barroco, sino del barroco europeo.

Yo creo que Murillo

sufre en los últimos años de su vida un tipo

de dolencia motora que le provocó un accidente mortal.

En un documento que existe,

el último documento que él firma,

un contrato de arrendamiento

de la casa donde murió, se observa claramente

que en su firma hay un temblor,

hay un cambio de su manera de firmar.

Esa dolencia motora también se observa en un dibujo

que realizó para el último encargo

de los Capuchinos gaditanos,

un dibujo ejecutado de manera muy nerviosa.

Ese dibujo apenas existe, es decir,

por un lado emborrona zonas de papel,

cosa que indica que le tiembla la mano,

que no controla totalmente la mano.

Hay una leyenda que es falsa.

Murillo no murió en Cádiz pintando el retablo de los Capuchinos.

Los retablos nunca se pintaban "in situ".

Los retablos se pintan en el taller de los artistas

y se transportan a sus lugares.

Hoy lo que sabemos es que Murillo, a comienzos de 1682,

1681, 1682, está trabajando en Sevilla

y que muere en abril de ese año.

Tiene un traspiés en ese andamio que no sería muy alto.

El andamio sería a lo mejor de 2 metros, 3 metros de alto,

pero era para llegar a la parte alta del cuadro,

que tienen 4 metros. Pensemos que son 2,5.

Pero se cae. Es un hombre de avanzada edad.

Se derrama una hernia, ya no se recupera.

La muerte de Murillo fue una muerte sorpresiva, desde luego,

y posiblemente provocara una sorpresa en la ciudad.

Sevilla despide a lo que había sido un hombre popular

y un hombre querido, admirado, por los de arriba y por los de abajo.

Pocos artistas han conseguido llegar y empatizar tanto

con un público determinado como Murillo.

Y esto es algo que pocas veces se destaca.

Yo creo que Murillo supo amar.

Amaba al ser humano, era capaz de sentir

el sufrimiento del ser humano, pero también de sentir la alegría.

Para mí Murillo es especial dentro de los grandes genios

de la pintura de esa época por la mirada humana,

por una mirada que se fija en quien es más débil,

en quien en aquel momento

no atraía la atención más que para recibir limosna,

patadas o ser explotado.

Otros documentales - Murillo, la alegría del barroco

54:55 26 dic 2018

Documental para conmemorar el IV Centenario del nacimiento del pintor español Bartolomé Esteban Murillo.

El 400 aniversario del nacimiento de Bartolomé Esteban Murillo es el momento idóneo para rebatir algunos de los injustos clichés que acompañan su figura y de reivindicar su estilo único e innovador. Mientras el tenebrismo y naturalismo de autores como Ribera, Zurbarán o Velázquez dominaban el Barroco pictórico español, el protagonista de nuestra historia optó por crear un novedoso arte mucho más humano, lleno de dulzura, compasión y alegría, que logró conectar intensamente con el público de su época.

Este documental es un recorrido por los numerosos rincones de Sevilla donde cuelgan sus cuadros y por algunos de los más importantes museos del mundo, como el Prado, la National Gallery de Londres o la Alte Pinakothek de Múnich, donde el pintor hispalense ocupa un lugar protagonista. Y ello no sólo con el objetivo de conocer y explicar su vida y obra, sino también con el propósito de entender la sorprendentemente inestable fortuna critica que sus pinturas tuvieron posteriormente: en el siglo XIX llegó a ser el artista más cotizado del planeta, pero en el XX su valoración cayó en picado y se llegó a pensar que era sólo "apto para viejecitas que rezan en oscuras Iglesias sevillanas".

Durante el metraje, los mayores especialistas en Murillo que hay en el mundo, además de los directores y conservadores de las principales pinacotecas, colocan al personaje en el lugar que merece. Por su parte, artistas contemporáneos como la fotógrafa Isabel Muñoz o la escritora Espido Freire reflexionan sobre la conexión de su pintura con la sociedad actual.

Participan en el programa: BENITO NAVARRETE (Historiador del Arte y biógrafo de Murillo), JAVIER PORTÚS (Jefe del departamento de pintura española, hasta 1700, del Museo Nacional del Prado), ENRIQUE VALDIVIESO (Historiador del Arte y biógrafo de Murillo), JOSÉ CALVO POYATO (Historiador), GABRIELE FINALDI (Director de la National Gallery de Londres), ELISABETH HIPP (Conservadora de la Alte Pinakothek de Munich), VALME MUÑOZ (Directora del Museo de Bellas Artes de Sevilla), MANUELA MENA (Jefa de Conservación de Pintura del siglo XVIII y Goya del Museo Nacional del Prado), PABLO HEREZA (Historiador del Arte), ESPIDO FREIRE (Escritora), ISABEL MUÑOZ (Fotógrafa), FUENSANTA DE LA PAZ (Jefa de restauración del Museo de Bellas Artes de Sevilla)

Documental para conmemorar el IV Centenario del nacimiento del pintor español Bartolomé Esteban Murillo.

El 400 aniversario del nacimiento de Bartolomé Esteban Murillo es el momento idóneo para rebatir algunos de los injustos clichés que acompañan su figura y de reivindicar su estilo único e innovador. Mientras el tenebrismo y naturalismo de autores como Ribera, Zurbarán o Velázquez dominaban el Barroco pictórico español, el protagonista de nuestra historia optó por crear un novedoso arte mucho más humano, lleno de dulzura, compasión y alegría, que logró conectar intensamente con el público de su época.

Este documental es un recorrido por los numerosos rincones de Sevilla donde cuelgan sus cuadros y por algunos de los más importantes museos del mundo, como el Prado, la National Gallery de Londres o la Alte Pinakothek de Múnich, donde el pintor hispalense ocupa un lugar protagonista. Y ello no sólo con el objetivo de conocer y explicar su vida y obra, sino también con el propósito de entender la sorprendentemente inestable fortuna critica que sus pinturas tuvieron posteriormente: en el siglo XIX llegó a ser el artista más cotizado del planeta, pero en el XX su valoración cayó en picado y se llegó a pensar que era sólo "apto para viejecitas que rezan en oscuras Iglesias sevillanas".

Durante el metraje, los mayores especialistas en Murillo que hay en el mundo, además de los directores y conservadores de las principales pinacotecas, colocan al personaje en el lugar que merece. Por su parte, artistas contemporáneos como la fotógrafa Isabel Muñoz o la escritora Espido Freire reflexionan sobre la conexión de su pintura con la sociedad actual.

Participan en el programa: BENITO NAVARRETE (Historiador del Arte y biógrafo de Murillo), JAVIER PORTÚS (Jefe del departamento de pintura española, hasta 1700, del Museo Nacional del Prado), ENRIQUE VALDIVIESO (Historiador del Arte y biógrafo de Murillo), JOSÉ CALVO POYATO (Historiador), GABRIELE FINALDI (Director de la National Gallery de Londres), ELISABETH HIPP (Conservadora de la Alte Pinakothek de Munich), VALME MUÑOZ (Directora del Museo de Bellas Artes de Sevilla), MANUELA MENA (Jefa de Conservación de Pintura del siglo XVIII y Goya del Museo Nacional del Prado), PABLO HEREZA (Historiador del Arte), ESPIDO FREIRE (Escritora), ISABEL MUÑOZ (Fotógrafa), FUENSANTA DE LA PAZ (Jefa de restauración del Museo de Bellas Artes de Sevilla)

ver más sobre "Otros documentales - Murillo, la alegría del barroco" ver menos sobre "Otros documentales - Murillo, la alegría del barroco"

Los últimos 105 documentales de Otros documentales

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • 51:39 ayer En este episodio los cachorros ya tienen tres meses, pesan 15 kg, manifiestan posesión por la comida y maneras de acechar. Por primera vez tienen un encuentro con Yuma, un tigre de 130 kg de peso, y viven permanentemente en el zoo, donde empiezan a crear lazos y relaciones con los tigres adultos. Contenido disponible hasta el 20 de octubre de 2019. Histórico de emisiones: 14/07/2018

  • 38:38 pasado sábado Luciano incapaz de regresar del exilio en Italia, ve como su imperio criminal es un caos y compiten entre ellos para el control de la familia. A Costello, le quieren asesinar, pero sobrevive. Genovese es enviado a la cárcel y Gambino aparece como la nueva era de una generación que mata sin pensarlo. Contenido disponible hasta el 19 de octubre de 2019.

  • 40:40 pasado sábado "Lucky" Luciano toma el control de la red de heroína de Genovese mientras se encuentra exiliado en Italia, iniciando una batalla personal por el control de la Familia del Crimen.Mientras que el sueño de Siegel son Las Vegas, Lansky está en La Habana, para expandir el contrabando en EE.UU. Contenido disponible hasta el 19 de octubre de 2019.

  • 52:07 pasado sábado Hace 600 años, como expresión arquitectónica del orden celeste y para residencia de su representante en la Tierra, el emperador, se construyó la Ciudad Prohibida de Pekín, el lugar más sagrado del Imperio. Su trazado obedece a las reglas del Feng Shui y las enseñanzas del Yin y el Yang. Contenido disponible hasta el 27 de octubre de 2019.

  • 28:57 pasado viernes Veremos cómo se enfrentan a sus primeros turnos como novatos una nueva generación de reclutas de los distintos servicios de emergencias de Gran Bretaña. En este episodio observaremos a Ben (técnico sanitario de emergencias), Amber (policía especial), y Ian (bombero). Contenido disponible hasta el 18 de octubre de 2019. Histórico de emisiones: 19/07/2018

  • 51:58 pasado viernes Benjamin Darnaud, chef explorador de nuevos sabores, visita la región de Aubrac, al sur de Francia, para comprobar cómo los agricultores comprometidos redescubren los sabores de la tierra. Primero, Benjamin visita el restaurante Le Suquet, donde empezó su carrera como aprendiz de cocinero. Contenido disponible hasta el 18 de octubre de 2019. Histórico de emisiones: 04/10/2018

  • 55:59 pasado viernes El documental analiza la trayectoria profesional de Robert Capa y la repercusión histórica del tratamiento visual que llegó a realizar de un acontecimiento bélico como la guerra civil española, incluido el éxodo a Francia. Contenido disponible hasta el 25 de octubre de 2019. Histórico de emisiones: 14/06/2018

  • 21:44 pasado jueves Nik y Jon son gemelos idénticos, comparten los mismos gustos y el solar de un antiguo molino de agua en la ciudad inglesa de Sheffield, donde construyen dos casas familiares contiguas y casi idénticas, de estructura de acero y bloques revestidos de placas de acero, negras y onduladas. Contenido disponible hasta el 17 de octubre de 2019.

  • 24:23 pasado jueves Nik y Jon son gemelos idénticos, comparten los mismos gustos y el solar de un antiguo molino de agua en la ciudad inglesa de Sheffield, donde construyen dos casas familiares contiguas y casi idénticas, de estructura de acero y bloques revestidos de placas de acero, negras y onduladas. Contenido disponible hasta el 17 de octubre de 2019.

  • 52:01 pasado jueves Benjamin, chef buscador de sabores nuevos y trotamundos, recorre los Países Bajos en busca de agricultores responsables para observar sus métodos de producción sostenible. Allí también conoce el movimiento Slow Fish, que defiende la sostenibilidad de la pesca en el mar con técnicas tradicionales. Contenido disponible hasta el 17 de octubre de 2019. Histórico de emisiones: 03/10/2018

  • Tiburones. Los cinco grandes

    Tiburones. Los cinco grandes

    51:30 pasado jueves

    51:30 pasado jueves El Océano al igual que África tiene sus cinco grandes tiburones. Surcando las aguas africanas descubrimos nuevas facetas de estos "villanos" y como Hollywood ha hecho mucho daño a la reputación de estas "gentiles criaturas". Contenido disponible hasta el 16 de octubre de 2019. Histórico de emisiones: 12/08/2014 09/12/2014 29/06/2015 22/08/2018

  • 21:58 pasado miércoles Para recuperar sus orígenes, Steph Wilson compra la granja de su abuelo e inicia la construcción de una pretenciosa casa moderna con aspecto de cobertizo en la localidad inglesa de Leominster, cerca de Gales. Al proyecto inicial le sustituye otro más económico, pero que respeta el diseño original. Contenido disponible hasta el 16 de octubre de 2019

  • 24:07 pasado miércoles Para recuperar sus orígenes, Steph Wilson compra la granja de su abuelo e inicia la construcción de una pretenciosa casa moderna con aspecto de cobertizo en la localidad inglesa de Leominster, cerca de Gales. Al proyecto inicial le sustituye otro más económico, pero que respeta el diseño original. Contenido disponible hasta el 16 de octubre de 2019

  • Exploradores del sabor: Irlanda

    Exploradores del sabor: Irlanda

    52:04 pasado miércoles

    52:04 pasado miércoles Benjamin Darnaud, chef buscador de sabores, visita fábricas artesanales de queso y pescado ahumado y granjas ecológicas de cerdos y corderos, en el condado de Cork, Irlanda. Estos productores conservan técnicas ancestrales siendo al mismo tiempo respetuosos con el medio ambiente. Contenido disponible hasta el 16 de octubre de 2019. Histórico de emisiones: 19/07/2017 17/07/2018

  • 23:15 pasado martes En Richmond, localidad en el suroeste de Londres, Elionor y Born Barikov construyen para sus tres hijos, con problemas de alergia, una casa saludable, un hogar tipo hipoalergénico, libre de toxinas gracias al sellado hermético que permite controlar la calidad del aire interior. Contenido disponible hasta el 15 de octubre de 2019.

  • 23:15 pasado martes En Richmond, localidad en el suroeste de Londres, Elionor y Born Barikov construyen para sus tres hijos, con problemas de alergia, una casa saludable, un hogar tipo hipoalergénico, libre de toxinas gracias al sellado hermético que permite controlar la calidad del aire interior. Contenido disponible hasta el 15 de octubre de 2019.

  • 52:09 pasado martes Benjamin Darnaud, chef buscador de sabores nuevos y trotamundos, descubre que en Camboya también es posible practicar la agricultura sostenible. Camboya, un país que actualmente está recuperando su cultura e identidad, tiene materias primas y proyectos suficientes para impulsar esta agricultura. Contenido disponible hasta el 15 de octubre de 2019. Histórico de emisiones: 01/10/2018

  • 51:59 pasado lunes Entre 1914 y 1918, casi 80 millones de personas sufrieron el azote de la guerra. El 28 de junio de 1914, el asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero al trono austríaco en Sarajevo, desencadena el conflicto más desastroso que ha conocido el mundo. Contenido disponible hasta el 14 de octubre de 2019. Histórico de emisiones: 04/12/2014

  • 19:59 pasado lunes En Cornualles, Harry y Briony Anscombe construyen una casa familiar de estilo modernista americano: una caja de cristal con marcos de acero flotante, como la que sale en la película "Todo en un día"; un capricho de Harry, periodista con aspiraciones a director de una obra a terminar en ocho meses. Contenido disponible hasta el 14 de octubre de 2019.

  • 26:04 pasado lunes En Cornualles, Harry y Briony Anscombe construyen una casa familiar de estilo modernista americano: una caja de cristal con marcos de acero flotante, como la que sale en la película "Todo en un día"; un capricho de Harry, periodista con aspiraciones a director de una obra a terminar en ocho meses. Contenido disponible hasta el 14 de octubre de 2019.

Mostrando 1 de 6 Ver más